CAPÍTULO 1
TRATO O TRUCO
Desperté en medio de una pequeña habitación sintiéndome un poco desorientado. Traté de recordar que había pasado, pero a pesar del esfuerzo, lo último en mi memoria eran los hellhounds frente a mí.
Me levante del colchón en el que estaba y revise a mi alrededor. La habitación era más pequeña que la que tenía en la granja, aun así, había suficiente espacio para un colchón, un casillero y un pequeño estante; en el cual estaban las patas de mi abuelo y una pequeña nota a su lado. Esperando encontrar respuestas, estire mi casco y tome la nota para verla.
Tus cosas están en el casillero. Ve al restaurante cuando despiertes.
-Zber.
¿Quién es Zber?
Abrí el casillero y saqué mi mochila, encontré todas mis cosas al revisarla, salvo por la pistola. Puse la mochila en su lugar y también las patas, estas eran un poco pesadas, pero la caja ayudaba un poco a compensar.
Al girar hacia la puerta me vi un espejo detrás de ella. La imagen era muy curiosa, a mi izquierda estaban las patas, que parecían un arma de múltiples cañones y a mi derecha estaba la caja, que era muy similar a una de las monturas que veía en las revistas que aparecían en la puerta. Por último estaba yo, un pony color beige oscuro con una crin púrpura. Giré para verme completamente, dejando la caja metálica hacía el espejo; como no tenía uno de estos en la granja, no podía dejar pasar la oportunidad.
Mi crin estaba echada hacía atrás y los mechones de arriba recordaban una sierra para cortar madera. Al ver un poco hacia atrás vi mi cola, estaba un poco desordenada, pero aún conservaba el estilo tradicional de los ponis agricultores, finalmente me enfoque en mi cutiemark, aquélla multiherramienta con un mango rojo y 5 accesorios: un martillo, un destornillador, una llave y dos hojas, una de sierra y otra lisa.
No lo había notado hasta ahora, esta recordaba a un pony parándose sobre sus cascos traseros, el destornillador y la llave eran las patas delanteras, ambas hojas las traseras y el martillo, desplegado por encima, parecía la cabeza, además el mango estaba un poco inclinado, aumentando el parecido.
-Sólo nos falta una armadura metálica y un casco para parecer un Steelranger- dije a mi reflejo mientras me paraba en mis cascos traseros y mantenía mis patas en el aire. Sin darme cuenta las prótesis se deslizaron hacía atrás, saliendo del arnés y cayendo con un fuerte ruido. Rápidamente las recogí, las puse en su lugar y salí de la habitación, no sin antes sonreír a mi reflejo por el pequeño incidente.
Me encontré con un pasillo con varias puertas a lo largo, camine hacia el extremo que daba al exterior y me topé con un grifo tras un estante. Le pregunte donde estaba y como había llegado. Por suerte para mí estaba en Clowstep y aquél hellhound gris me había dejado en la habitación hace como una hora.
Una vez fuera de la posada busque el restaurante. Tal como dijo mi abuelo, Clowstep no era muy grande, aunque si había muchas casas; la mayoría eran de tela aunque unas pocas tenían sus paredes de madera. Por otra parte la población era muy interesante, a donde mirara, solo había grifos o hellhounds. Según el grifo de la recepción, aquí no vivía ningún pony, de hecho, en caso de ver alguno, era porqué debía haber una caravana cerca.
Camine un poco hasta dar con el restaurante, se trataba de una casa con un gran patio delantero y que tenía un gran trozo de tela tendido para hacer sombra. Había varios clientes en el lugar, al acercarme a la entrada vi una garra agitanarse en el aire; supuse que la señal era para mí, así que me dirigí a la mesa. Al adentrarme en el lugar los clientes me dieron un vistazo rápido, tal vez por mi aspecto o mi carga, aunque pensándolo bien, no es usual ver a un pony cargando unas prótesis por todos lados.
Al llegar a la mesa descargué mi mochila y tomé asiento, frente a mí estaban los hellhounds de esta mañana. El hellhound amarillo estaba comiendo alegremente un trozo de carne, mientras que el otro tenía sus garras sobre la mesa y me miraba muy seriamente.
-Eres el ayudante de Stone, ¿no es así?- dijo el hellhound gris rompiendo el silencio en la mesa. -¿Qué te trae a Clowstep con esa carga tan interesante?-
-S-soy su nieto… - la criatura gris levanto una ceja, al parecer mi respuesta no lo convenció del todo. -Vine a darle estas patas a Nushbil…-
-¿DEJASTE SOLO A UN ANCIANO SIN PATAS?- el hellhound gris se levantó y golpeó la mesa con una de sus garras, dejando el lugar en silencio, mis orejas cayeron por su grito y me desvié la mirada hacia el suelo.
-Él... él murió anoche- dije sintiendo una gran tristeza mientras la imagen de su cadáver volvía a mi mente. Al verme así, el hellhound tomo asiento de nuevo y suspiro, recobrando la calma.
-Lo siento mucho muchacho, él fue un buen pony, uno muy gruñón y algo tramposo… Pero un buen pony- sonreí al escuchar lo de tramposo. -A sí que… ¿vienes a darle esas patas a Nushbil?-
Asentí a la pregunta mirando a la criatura gris, él pareció recobrar la misma expresión seria que cuando llegue a lugar, por otra parte, su compañero sostenía su plato en una de sus patas, el cual había saltado cuando la mesa fue golpeada. Viendo su tranquilidad, supuse que no era la primera vez que ocurría.
-Mi turno empezara pronto, Xish te llevara hasta la tienda- el hellhound amarillo me miró y sonrió, dejando ver algunos trozos de comida entre sus dientes -Escucha muchacho, él no es de fiar, solo entrega esas patas y vuelve a tu granja-
-Pero no puedo volver…- Los dos hellhound se miraron uno al otro, parecían algo confundidos. -Debo ir a Ciudad amistad-
-¿Qué quieres decir?-
Les enseñe la cinta y la carta a los hellhounds y les explique su contenido lo mejor que pude, ellos parecían un poco intranquilos cuando terminé.
Antes de que Zber saliera a su turno, dijo que los buscara nuevamente en el restaurante después de la "reunión". Asentí sin preguntar que tenían en mente y Xish me guió a la tienda, a pesar de su brusco aspecto, él era muy agradable, hizo algunas bromas de camino al lugar, incluida una sobre mi desmayo, e igual que su compañero, me indico que no confiara en Nushbil.
La tienda era una de las pocas de madera, tenía una gran puerta frontal y si tamaño era similar al del restaurante. A pesar de estar soleado afuera, todo estaba muy obscuro, solo algunos pequeños rayos de luz se colaban por el techo iluminando un poco el lugar y revelando algunas vitrinas y un mostrador al fondo. Traté de no estrellar nada con las patas o la mochila mientras avanzaba lentamente por su interior.
-Que carga tan interesante muchacho.- dijo una ronca voz desde el fondo de la tienda, miré alrededor en busca de la fuente y vi una gran silueta negra desde detrás de una mesa. -Dime ¿hace cuánto murió el viejo?-
-¿Nushbil...?- La silueta era un poco borrosa, estreché la mirada para tratar de verla mejor, pero no logre detallar la figura que me hablaba.
-Parece que tienes problemas para verme… Déjame encender la luz-.
Mis ojos dolieron por el abrupto cambio de luz, pero después de unos segundos, mi vista se normalizo y pude detallar todo el lugar. Era más fácil reconocer las herramientas, como las guadañas y las palas, además de todas las armas que había en los estantes. Estaba sorprendido por la gran cantidad de objetos que había en la pequeña tienda.
Mi vista vagó hasta recaer sobre el tendero, al verlo, di un paso hacia atrás y entendí porque mi abuelo me advirtió sobre su aspecto. Tal como él dijo, Nushbil era un hellhound negro un poco flacucho, aunque olvido mencionar la gran cantidad de cicatrices que recorrían su cuerpo, además de los parches calvos en algunos lugares y, para empeorar su aspecto, las varias placas de metal adheridas a su piel, incluso tenía algunos cables que recorrían su piel y se adentraban en la carne.
-¿Qué pasa muchacho? nunca viste a un hellhound-
Incluso algunos de sus dientes son de metal, pensé mientras él mostraba una muy afilada sonrisa.
- No hablas mucho eh. Como sea, dame las patas que le preste a Stone y lárgate de mi tienda-
-¿Un préstamo?- pregunte llamando la atención del hellhound.
-Claro, ¿Crees que un campesino inútil como él podía costearse unas prótesis como esas?- Fulmine a Nushbil con la mirada. El me miro sin expresión alguna, sin darme mayor importancia. - Como sea, él dijo que su nieto las traería cuando estirara la pata… Aunque nada me asegura que seas su nieto-
Incline la cabeza un poco confundido por su última frase, algo no se sentía bien al respecto.
-¿Por qué te sorprendes muchacho? Por aquí hay toda clase de escoria buscando una manera fácil de ganar chapas- Eso tenía mucho sentido, teniendo en cuenta todo lo que hacia mi abuelo con estas cosas, sería normal pensar que cualquiera las robaría para de venderlas. -Por suerte, él dejó una prueba para su nieto-
-¿Qué clase de prueba?- pregunté. Estaba un poco inseguro de que quería decir realmente, no solo por las advertencias que me hicieron sobre él, también por el extraño gesto que hizo con sus garras al decir "prueba".
-Solo dame un momento-
Nushbil me indico que me sentara en una mesa a la derecha del mostrador mientras él guardaba las patas y buscaba "la prueba".
¿Por qué no me dijiste nada sobre una prueba?, ¿Será alguna de sus artimañas?
Esta sección de la tienda era un poco diferente, al frente había cosas normales, objetos que cualquiera necesitaría como medicina, comida o herramientas, pero lo que había aquí era rarísimo: rocas talladas, estatuillas de hueso e incluso partes de algunos animales, como caparazones de radiarachas, alas de parasprite e incluso la cabeza de una hormiga.
-Pareces hambriento- dijo Nushbil mientras dejaba caer una bandeja metálica con una cúpula sobre la mesa. Después de estremecerme por el repentino estruendo asentí; tenía hambre a pesar de haber comido hace poco.
-Me alegra saberlo. Espero que te guste-
Me sorprendí a ver un filete cuando el levanto la cúpula. Como cualquier pony mi comida principal eran plantas, aunque también comía carne en lata o la carne de las radiarachas que llegaban a la granja, incluso desde antes de la partida del Sr. cebra. Pero esta vez era diferente. Como la carne en la allí era escasa, siempre tratábamos de repararla de la mejor manera, pero en este caso era carne cruda.
Tome el filete con mis cascos y le di una mordida, su textura era muy esponjosa y el olor era un poco raro; debí masticar por un rato antes de poder tragar el bocado, lo que no fue nada agradable. Mire al hellhound quien no parecía estar a gusto con mi reacción hacia el platillo. Tal vez deba comerlo todo. Pensé mientras daba una mirada a pedazo de carne verde y la acercaba para darle otra mordida.
-¡Espera! ¿Cómo pude ser tan descuidado?- dijo Nushbil llevando una garra a su frente. -Olvidé añadir el ingrediente secreto-
El tomo una bolsa de un estate cercano y esparció parte del contenido sobre el filete. El color verde de la carne ya la hacía muy desagradable de ver, ahora había un líquido rojo extendiéndose sobre la pieza. Nushbil me indico que diera otra mordida, sin pensar mucho en la idea tome el filete nuevamente, aquel líquido fluyo por mis cascos y se adentró un poco en mi pelaje. Di una mordida más pequeña, esta vez el sabor no estaba tan mal, incluso su olor era agradable.
Trague el trozo de carne y me prepare para dar una mordida más grande, pero al bajar por mi garganta, un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo y mi visión empezó a tomar un tono rojizo. Mire al hellhound, el cual se desvaneció hasta no ser más que una silueta, el brillo metálico de sus dientes me indico que sonría, como si disfrutara ver lo que estaba pasando.
-Veo que disfrutas la sangre pony muchacho-
¿La qué…? Trate de protestar a la silueta, pero mi boca no respondió, intente moverme, pero mi cuerpo entero estaba paralizado. Caí de la silla, el cosquilleo era cada vez más fuerte y un intenso rojo nubló mi visión. ¿Q-qué está pasando?
Desperté tirado en el suelo, totalmente adolorido y sin energía, además tenía un fuerte mareo. Me levante lentamente, casi cayendo en el intento, mi cabeza daba vueltas y me dolían los ojos, puse un casco tras mi nuca para tratar de aliviar el malestar, pero en lugar de eso sentí un agudo dolor, como si tuviera una herida en la nuca.
Miré al alrededor; la repentina sensación de dolor despejó un poco mi visión. Estaba en otro lugar de la tienda, en el centro al parecer, nuevamente la obscuridad inundaba el lugar, salvo por los algunos destellos. Aún con la poca luz podía ver algunos estantes caídos y varios objetos tirados en el suelo.
¿Qué… Paso aquí…?
Me tambalee hasta llegar a la mesa y me senté de golpe, áun me sentía cansado y el mareo estaba presente, pero no sabía por qué. Intenté recordar, pero solo la imagen del filete verde llego a mi cabeza.
-Veo que volviste… felicidades- dijo Nushbil mientras dejaba caer un paquete sobre la mesa, el fuerte ruido golpeo mis oídos haciendo más fuerte el dolor de cabeza.
Sobre la mesa estaba una mochila café con un refuerzo de color negro es su borde, la correa era de un café más claro y un grabado en forma de hojas la recorría. El diseño de la tapa también era impresionante, la correa de esta tenía una pequeña hoja grabada, la cual coincidía con el seguro y justo en el centro de la tapa estaba… ¿mi cutiemark? Esta estaba perfectamente grabada y tenía una costura blanca como refuerzo en su interior. Al estirar un casco para tomarla, Nushbil la retiro rápidamente de la mesa.
-No tan rápido muchacho. Aún tenemos algo que discutir-
-¿D-de qué hablas?- dije con la mirada aun en la mochila.
-No te hagas el inocente. Sé que no vienes solo a entregar estas patas, Stone me dijo que te ordeno hacer- mire al hellhound muy sorprendido, él tenía una gran sonrisa en su rostro y sus brillantes ojos mostraban satisfacción. -El me lo contó hace años. Sé muy bien que no habrá nadie que cuide la granja-
Permanecí en silencio, no entendía por qué él sabía sobre mi misión, y aún más de que se hubiera enterado por mi abuelo, si él no era de fiar, ¿por qué decirle algo tan importante?
El hellhound puso sus patas sobre la mesa entrelazando sus garras, su ligera sonrisa dejaba ver un poco sus dientes y sus brillantes ojos estaban mirando directo a los míos. -¿listo para negociar?-
-! No te daré la granja ¡- grite al hellhound golpeando la mesa con uno de mis cascos.
Nushbil intento algunas cosas para que le cediera la granja: dijo algo sobre un trato con mi abuelo, una deuda con Sr. cebra e incluso, que él fue el primero en tomar el lugar. No podía creer nada de lo que decía, las múltiples advertencias y lo que ocurrió desde que llegue fue suficiente para desconfiar.
-Sabes que no tienes opción, si te quedas no cumplirás tu deseo-
Ese era un buen punto, si dejaba la granja sola, cualquiera podría tomarla y hacer lo que quisiera con ella, lo cual destruiría mi hogar, pero si no la dejaba, no cumpliría la última voluntad de mi abuelo. Pensé por un momento para ver que podía hacer, ninguna de las soluciones que se me ocurrían parecían ser buenas, además, la sonrisa del hellhound no ayudaba.
-Y si… ¿y si otro pony se hace cargo de ella?- dije repentinamente, Nushbil me fulmino con la mirada mientras su sonrisa desaparecía, al parecer él no pensó que algo así se me ocurriera.
-¿Otro pony…?- el levanto una ceja cambiando su expresión, parecía un poco intrigado por la idea; ahora yo era quien sonreía. -No es mala idea… Como sea, dudo que un campesino como tu logre convencer a alguien para que cuide esa mugrosa granja. Podrías tomar un mes y ningún pony en Equestria tomaría tu lugar-
- Apuesto a que lo encontrare en una semana-
-Tienes agallas muchacho. ¿Qué tal 3 días?- el estiro su garra hacia mí para cerrar el trato, confiado, extendí mi casco sonriendo, él lo agarro y lo sacudió levemente. Estaba feliz por llegar a un acuerdo, pero algo no se sentía bien.
Nushbil me indico que lo esperara cerca de la puerta, tome mis mochilas y avancé. Tanto el mareo como el cansancio ya habían desaparecido, pero el dolor aun persistía, especialmente en mi nuca. La tienda estaba muy desordenada, varios objetos de los estantes estaban tirados por el suelo, pregunté a Nushbil sobre lo ocurrido, pero el solo dijo que le tomaría un rato organizar el desastre.
-Toma este temporizador- dijo tirando el objeto frente a mí, -Dáselo al nuevo "encargado" de la granja y dile que venga aquí antes de que se active. Sí lo hace y él no ha llegado, si quien lo trae no es un pony o si después de salir de aquí, regresas bajo cualquier circunstancia, me quedare con tu granja.-
Asentí y mire el objeto, era como un pequeño ladrillo con una pantalla con una cuenta regresiva. Tomé el objeto y al tratar de ponerlo en la mochila noté que tenía una hoja pegada.
-Por cierto muchacho, necesito un favor-
¿Un favor? Pensé mientras tomaba la hoja, era un pequeño mapa, el cual tenía señalado a Clowstep en el centro, más abajo había un pequeño punto el cual intuí era la granja, finalmente arriba y un poco a la izquierda había una marca.
-Al noroeste de aquí hay una refinería al interior de una cueva. Ellos me traen medicinas y algunas... "especias", pero se retrasaron en su entrega. Ve allí y averigua que sucede- asentí mientras guardaba la hoja y el temporizador en mi mochila, aunque no confiaba en el hellhound, su propuesta me pareció interesante, después de todo no podía rechazar algo de experiencia.
¿Cuánto tiempo estuve ahí dentro?
Me sorprendió ver lo tarde que era, había entrado en la mañana y ahora era casi medio día. Dejando de lado la hora decidí volver al restaurante para verme con los hellhounds. Clowstep parecía ser menos activa en las tardes, mientras recorría el pueblo noté que la mayoría de las casas estaban cerradas y las calles estaban casi vacías. Llegue al restaurante antes de darme cuanta, este tenía mucha actividad y tal como en la mañana, una garra en el aire llamo mi atención, entré al lugar pasando totalmente desapercibido esta vez.
-¿Qué tal la reunión?- pregunto Xish al verme.
-Pues… ahora tengo una nueva mochila- respondí mostrando mi nueva adquisición.
-¿Casi 6 horas por una mochila?- Zber parecía algo molesto por mi respuesta. Tal vez esperaba algo más de mi reunión. -Como sea, necesitamos un favor-
¿Por qué todos aquí necesitan un favor?
-Xish dejó un paquete importante en una arboleda al norte de aquí- Zber dijo mirando a su compañero seriamente, por su parte, Xish levanto sus patas y me lanzo una inocente sonrisa. -Ninguno de los dos puede ir por él, así que necesitamos que busques y traigas el paquete-
Pensé por un momento y asentí. Les debía una a ellos 2, después de todo, me trajeron al pueblo… Aunque también fueron culpables de que me desmayara, pero no fue su intención… ¿Verdad?
Zber me indico hacia donde estaba la arboleda y me dijo que tenía que buscar una caja de municiones muy similar a mi mochila, solo debía extraer su contenido y luego volver a Clowstep.
Llegue a la arboleda y me adentre en ella, todo alrededor estaba lleno de árboles negros y había una gran cantidad de ramas en el suelo, era difícil cruzar sin recibir algo de daño o enredarse con las ramas. Debía ser rápido en encontrar el paquete para poder salir lo más pronto posible.
-¿Qué hacía Xish en este lugar?- me pregunte mientras apartaba una rama, al soltarla, esta regreso y golpeo fuertemente mi costado. En un pequeño ataque de furia, di una fuerte patada con mis patas traseras al árbol, el cual, en venganza, dejo caer aún más ramas sobre mí, al apartarlas todas noté que había un pequeño claro cerca, en el cual vi una gran caja justo en el centro.
Abrí la caja y noté que estaba casi vacía, solo tenía una nota, un pequeño estuche negro y otro temporizador en su interior. Saqué todo y lo puse a un lado, el estuche era pequeño y, por su peso, parecía tener algo a dentro, intente abrirlo, pero estaba cerrado con llave, no tenía manera de forzar la cerradura, así que la hice a un lado y tome la nota.
Hola muchacho.
Lamento decirlo, pero esto es una pequeña trampa o una pequeña prueba si prefieres. Si tienes en mente salir al yermo, debes ser capaz de adaptarte a cualquier lugar. Hay un talego con cosas en alguno de los árboles, te recomiendo que lo bajes para hacer más fácil la estadía.
Hacemos esto con los guardias novatos, salvo que a ellos les ponemos algo para que no usen sus garras o sus alas según el caso. Solo activa el temporizador y vuelve cuando suene. No olvides el estuche, lo que hay dentro será tu recompensa si cumples la prueba.
-Zber.
Puse un casco en mi frente al terminar de leer. Me sentía engañado y también un poco estúpido por caer tan fácil. Dejando de lado mi frustración, active el temporizador y empecé a buscar el saco. Recorrí el pequeño claro mirando cada árbol hasta notar un bulto en las ramas de uno de ellos. A pesar de ser un árbol pequeño, no podía trepar para bajar el paquete, así que me senté en frente de él y pensé que podía hacer.
Sin nada en mente me recosté contra el árbol para descansar, estaba agotado por la caminata y según el temporizador debía estar aquí 2 horas. Una capa de nubes cubrió levemente el cielo, anunciando una llovizna. Sin aviso una pequeña rama cayó en mi cabeza, abrí mis ojos y fulmine la rama, quise romperla en venganza, pero antes de hacerlo tuve una pequeña idea.
Me puse de pie, de espada al árbol y respire para concentrarme. Con un largo suspiro libere una potente una patada, haciendo caer varias ramas. Vi como el talego se estremeció por el golpe, así que di una patada más fuere. El árbol crujió, haciendo caer una gran rama junto con mi premio
-! SI...!- Dentro había latas de comida, combustible para fogata y una brújula, estaba feliz por lograr mi pequeña meta, ahora solo debía esperar a que sonara el reloj.
Hice un pequeño campamento cerca del árbol, tome el combustible y varias de las ramas para hacer una fogata; tomo unos minutos, pero por fin tenía una fuente de calor para ahuyentar el frío y cocinar. El cielo seguía nublado y algunas gotas empezaron a caer. Anticipando una llovizna tome unas ramas largas y con la tela del talego hice un pequeño campamento para mantenerme seco, además de un pequeño colchón con ramas pequeñas.
-Tal vez los yermos no sean tan malos- dije mientras me recostaba sobre las ramas y cerraba mis ojos. Estaba cansado, pero feliz por la pequeña hazaña.
Un trueno me despertó de golpe, aquella pequeña llovizna resulto ser el inicio de una gran tormenta. Mi fogata estaba arruinada y el fuerte viento destruyo el refugio, dejándome expuesto a la furia del clima.
-¿ES LO MEJOR QUE TIENES?- Grite mirando al cielo – No renunciare con algo tan simple, ¿me oyes?-
Tal como la noche anterior, los rayos cortaban las negras nubes en el cielo, iluminando el suelo lo suficiente como para tomar mis mochilas, guárdalas en el baúl y buscar un árbol donde escapar del agua. La tormenta parecía tomar más fuerza mientras más pasaba el tiempo.
-Una simple llovizna no me detendrá- dije para mí mientras me recostaba bajo un árbol, parecía ser el lugar más seco en el claro. Me acurruque y cerré mis ojos para descansar, el frío era implacable y estaba temblando. Vi el temporizador buscando algo de ánimo, pero mi espíritu se rompió al ver que aún faltaba una hora. No quería admitirlo, pero en este momento deseaba estar en casa.
-¿Qué tal la lluvia muchacho?- Dijo Zber con una pequeña sonrisa en su rostro. A pesar de estar de muy mal humor, no pude evitar sentir curiosidad al ver la sonrisa del frío hellhound.
Mire seriamente a Zber, temblaba por el frío y aún estaba empapado. La tormenta pareció eterna, solo podía cerrar mis ojos para tratar de descansar un poco y mirar el reloj cada que un rayo explotaba en el suelo. Cuando este empezó a sonar, tome mis cosas y el mapa para regresar a Clowstep, para ese momento la tormenta se redujo a una pequeña llovizna y una vez fuera de la arboleda el camino de vuelta fue bastante sencillo.
-¿Tienes la caja verdad?- asentí mientras sacaba el paquete de mis mochilas. -Bien, debemos esperar a Xish, él es quien tiene la llave. Por cierto, tome tu pistola para darle un vistazo. Es un arma muy interesante, aunque de haberla disparado te hubieras volado la mandíbula-
¿Cómo pude olvidar que no la tenía?
El tomo la caja y me entrego la pistola en su funda, tome el arma y puse la funda en mi pata, esta lucía mucho más brillante que cuando la tome, también pude ver un pequeño patrón cebra en el cañón y un grabado en el cargador; la palabra "JYNX" escrita en cebra.
Decidí organizar mis mochilas mientras esperábamos, quise hacerlo desde que salí de la tienda, pero siempre hubo algo que me lo impidió. Deje las mochilas en el suelo y vacié primero la caja metálica, todo parecía en orden, a pesar de estar bajo la lluvia el baúl protegió muy bien su contenido, incluso la pequeña bolsa de plantas.
-¿Cómo no note que eso faltaba?- dije mientras ponía la bolsa en mi otra pata y abría suavemente la mochila de cuero, dentro de ella habían 2 cosas: primero, un sobre cerrado con un sello de cera azul, el cual tenia en su centro había una marca muy similar a un plato con hojas sobre él.
El segundo objeto era una caja de cristal con una estatuilla en su interior, la figura metálica de un Steelranger; sus dos patas delanteras estaban en el aire, su cabeza miraba hacia el frente y sus armas apuntaban al cielo; una era una ametralladora y la otra era un rifle anti-maquinas, la base de la estatua era de madera y tenía una pequeña banda dorada debajo. Sonreí al ver la pose y recordarme a mí mismo frente al espejo.
Con una sonrisa guarde la caja en la mochila de cuero y también guarde ahí la carta, aunque quería saber que decía, no me sentía dispuesto para leer, también guarde los libros y los documentos en ella, por el otro casco, las medicinas y la comida fueron a la caja metálica, procurando dejar más pesada la mochila de cuero para evitar cualquier molestia.
Xish cruzo la puerta con su poderoso rifle en la espalda. Justo cuando el intento saludarme, una figura cayo en medio de nosotros, levantando una pequeña cortina de polvo. Al desaparecer, vi al grifo encargado de la posada, quien lucia bastante molesto.
-No te iras sin pagar estúpido- él dijo mientras me fulminaba con la mirada. Mis ojos se agrandaron con sorpresa, mire a los hellhound buscando respuestas, pero ellos se me miraron como si se dijeran algo.
-¿Olvidaste decirle?-
-Creí que tú lo harías, después de todo fuiste el último en verlo-
-No me importa quien olvido que- dijo el encargado acercando peligrosamente su pico a mi cara -Este estúpido me debe 100 chapas-
-¿100 chapas un día? N- no tengo tanto-
Escuchar eso no le gusto al grifo, quien levanto una de sus garras en el aire para golpearme.
-Creo que podemos llegar a un mejor acuerdo- dijo Zber sujetando la pata del grifo, él lo fulmino y de un tirón se liberó del agarre.
-¿Qué propones?-
-He visto que te gustan las peleas. Siempre eres el primero en llegar al bar cuando ocurren- El grifo miro al Zber interesado. La idea de una pelea llamo mucho nuestra atención. Xish se acercó y se paró a mi lado, el también parecía interesado en lo que dijo su compañero.
-Bien Zber… Acepto. Podrá irse sin pagar si puede durar 3 minutos contra tu compañero-
-Acepto- dijo Xish antes de que pudiera decir cualquier cosa. -No te preocupes, no te haré mucho daño-
Fuimos a un corral detrás de la posada. Pensé que el gusto por las peleas del grifo lo llevo a construir este lugar, pero según Zber, aquí era donde los guardias practicaban su técnica de combate. El corral era muy simple, solo un gran espacio vació con un cerca de madera y con una pequeña fila de sillas alrededor, lo cual no me tranquilizo en absoluto.
Deje mis mochilas fuera, al igual que mi arma y la bolsa de medicinas, en frente de mí estaba Xish, él tenía algo en sus garras, tal vez aquello que mencionaba la nota para que los novatos no usaran sus garras en el entrenamiento.
-Sólo son 3 minutos, has que valgan la pena- dijo Xish saltando dentro del corral. Estaba asustado, a pesar de haber practicado algunas técnicas con la estatua del cobertizo, no lo hacía desde hace años, además de nunca hacerlo sobre nada vivo… o consiente.
-COMIENCEN- grito emocionado el grifo.
Cargue hacia mi oponente y cuando estuve lo suficientemente cerca, lancé un golpe con mi casco delantero. Sin mucho esfuerzo, Xish bloqueo el ataque con su pata y con un empujón me lanzó hacia atrás.
-Piensa mejor lo que haces-
Caí sobre mis cuatro cascos, no me esperaba esa respuesta, me acerque nuevamente, esta vez trote al rededor y me lance desde un lado, pero nuevamente Xish rechazo mi ataque con sus enormes brazos; haciéndome caer sobre mi costado esta vez.
-Creo que es mi turno- La criatura amarilla se acercó rápidamente y dio un zarpazo, logre levantarme y salté evadiendo por poco el golpe, pero rápidamente él mandó su brazo al frente, haciéndome retroceder; mis patas levantaron pequeñas nubes de polvo mientras me deslizaba. Antes de reincorporarme, vi la otra garra de Xish elevarse, esta vez no puede evitar el golpe, el cual cayo en mi costado izquierdo, la cobertura en sus garras evitaron que fuera partido por la mitad, pero no evito que sufriera un gran daño.
El fuerte golpe me derribo y me hizo rodar hasta que golpee la cerca, sentí un gran dolor en mis costillas y casi perdí el aliento. Como pude, me levante para esperar el siguiente golpe. Xish cargo hacia mí, cuando vi que estaba lo suficientemente cerca di media vuelta y lance una patada manzanera. El poderoso golpe impacto en el pecho del hellhound deteniéndolo y dejándolo sin aliento.
Según mi abuelo, desde mucho antes de la guerra se usaba esta técnica para tirar la fruta de los árboles, él decía que los ponies más experimentados podían cosechar un campo entero sin siquiera cansarse e incluso que la mismísima yegua del ministerio de tecnología Applejack la usaba antes de la guerra.
-Así que tienes algo decente- él dijo jadeando mientras llevaba una garra sobre su estómago. Solo lo mire con una ligera sonrisa mientras lo rodeaba buscando una oportunidad para atacar, aun si retirar la garra de su vientre el seguía mis movimientos muy atentamente. Tenía una idea un poco loca, pero no estaba seguro de que funcionara.
Cargue directo hacia el hellhound, como esperaba él se agachó y se preparó para arrojarme otra vez. Al verlo, salté esquivando el golpe. ! Funcionó¡ pensé mientras aterrizaba y golpeaba su cabeza con mis cascos delanteros, haciéndola bajar bruscamente. Él se reincorporó rápido y se sacudió por el golpe, al mirar hacia arriba me encontré con una mirada de furia y una pequeña línea de sangre que corría entre sus ojos.
-L-lo siento-
-Nunca te disculpes con el enemigo- Dijo el bruscamente.
El hellhound lanzo un duro cabezazo, tirándome inmediatamente al suelo, al girar cabeza pude ver como Xish levantaba sus garras y las juntaba en el aire para atacar. Me levante rápidamente y lancé un golpe con mis cascos delanteros. No fue muy fuerte, pero al menos hizo que él bajara los brazos. Ambos no alejamos uno del otro, estaba adolorido y mi visión era un poco borrosa, aunque Xish no se veía mejor, al parecer la patada inicial le hacía difícil respirar y el golpe en la cabeza lo dejo algo confundido.
Tome aliento y corrí para lanzar otro ataque, el hellhound amarillo se acomodó para bloquear, saltar sería muy obvio, así que pensé en otro cosa. Como lo esperaba, el lanzo una brazada; en respuesta me di vuelta y lance una patada manzanera. El impacto me arrojo de frente hacia el suelo, levantando una nube de polvo cuando mi cabeza golpeo la tierra. Aún sin levantarme giré para ver a Xish, él sostenía su brazo izquierdo y tenía una clara expresión de dolor.
-! Exquisito!- Grito el grifo desde la cerca, tenía una gran sonrisa en su rostro y sus garras estaban incrustadas en la madera. - No creí que ese inútil durara tanto-
Xish y yo cruzamos miradas antes de salir del corral. Estaba totalmente adolorido y era un poco difícil respirar. Xish tampoco estaba bien, mis golpes fueron más fuertes de lo que esperábamos y había causado mucho daño en su brazo. Aunque desde el principio no me agrado la idea, fue la única solución rápida para malentendido, además, este pequeño juego me enseñó a pensar mejor en el combate.
Fuimos a la posada a cenar, el grifo estaba sumamente feliz por nuestro "espectáculo". Muy amablemente, él nos dio algunas medicinas para nuestras heridas. Le ofrecí mi poción a Xish, se lo debía por el fuerte golpe en la cabeza y lo del brazo, pero él rechazo la oferta. Por otra parte, Zber estaba alegre por lo que acababa de ver, era raro creer que al hellhound le gustara un evento como este.
Discutimos por un tiempo hasta que me sentí mejor para salir, el grifo me ofreció la habitación para la noche, gratis esta vez, pero rechace su oferta; no podía perder más tiempo en buscar a quien cuidara la granja, además, gracias a él recordé que no hay ponies en Clowstep, y no podía volver para protestar.
Xish y el grifo me dieron algo de comida y medicina para el viaje, no era mucho, pero era un bonito gesto. Por otra parte, Zber me dio el estuche que saqué de la arboleda, me dijo que lo abriera después. Al igual que yo, él sabía que no podía perder tiempo. También me aconsejo que mantuviera en secreto "mi misión". Aunque para ellos el tema no era de mucha importancia, nadie en Equestria se tomaría bien que alguien quiera matar a la salvadora de los yermos.
Guardé las cosas en sus respectivas mochilas, salí del pueblo y fui hacia el norte, aún debía hacer el favor a Nushbil y buscar quien cuidara la granja, por suerte el cielo estaba despejado y la luna iluminaba mi camino.
Rust Armor: Level up
Nuevo beneficio: Coz I – Tanto tiempo pateando árboles secos tiene su recompensa. Podrás descargar una potente patada sobre tu oponente, haciéndolo retroceder. Tu técnica es equivalente a la de la pequeña Apple Bloom. Fuera de combate podrás usar esta técnica milenaria para bajar cosa de lugar altos o derribar estructuras pequeñas.
