Hoy los Vengadores se encontraban en una misión. No era gran cosa, pero había que tener cuidado. Fury les había mandado recuperar unos archivos que habían desaparecido de las carpetas de SHIELD semanas antes.
Cada uno estaba haciendo su trabajo, hablando entre ellos por sus pinganillos. A Tony se le había dado la tarea de infiltrarse a recuperar los archivos mientras los demás distraían a los guardias. Sin embargo, los que los guardaban parecía que habían pensado en todo.
"Jarvis, dime que están aquí" dijo Tony dentro de su traje, acercándose al ordenador principal de la sala.
"Ya los he puesto a descargar, señor" informó. 'Tan eficiente como siempre', sonrió.
"Hazme saber cuando esté listo" pidió, mirando a su alrededor mientras recibía una respuesta afirmativa de Jarvis.
De repente, sonó un gigantesco estruendo desde el techo del edificio. "¡Stark, sal rápido! El techo va a ceder" escuchó a Steve en su oreja.
"Tengo que terminar esto" respondió, buscando una manera de mantener la infraestructura.
"Déjalo. No podrán recuperarlos" dijo Clint.
Tony, sin embargo, no pensaba lo mismo. "Queda un 8%, señor" intervino Jarvis. Ante eso, decidió mantener su puesto. De la nada, cedió una columna cerca de él, a lo cual no tuvo más remedio que mantenerla en el aire, en lo que el resto del edificio comenzaba a temblar.
"Jarv, date un poco más de prisa" gruñó.
"6%" respondió.
"Tony, sal ya" medio gritó Natasha.
"Solo un poco más" murmuró, mientras la columna comenzaba a romperse y resquebrajarse.
"Como Pepper nos mate por esto Tony, te juro que-" amenazó Clint, aunque no pudo terminar de escucharlo porque la columna siguiente a la que estaba sosteniendo se derrumbó, y con ella comenzó a tambalearse el techo.
"Genial" murmuró sarcástico. "¡Jarv!" gritó, optando por soltar la columna y volar hasta la salida por la que se había colado anteriormente, el techo cayéndose rápidamente tras él.
"Completado, señor" dijo.
Tony veía la salida a unos pocos metros, cuando enormes trozos de hierro, cemento y cristal le hicieron caer. No solo cayó al suelo del piso, sino que el techo lo llevó hasta el último piso del edificio, terminando medio sepultado en los escombros del enorme edificio de más de 20 plantas. "Stark" escuchó levemente en su oído, en casi un estado de inconsciencia. "¡Stark!"
El traje se había apagado completamente por todos los golpes recibidos, así que Jarvis no podría decirle su ubicación. Respiró tímidamente, estando seguro de tener al menos dos costillas rotas.
Antes de quedarse completamente inconsciente, vislumbró a través de los apagados ojos de su traje un escudo bastante familiar.
Con la claridad de la luz en contra de sus párpados cerrados, Tony se movió levemente bajo las sábanas. Aunque pronto se arrepintió de su decisión, sintiéndose completamente hecho polvo. Sin abrir los ojos, pudo notar pese a su enorme cantidad de analgésicos en sangre, que tenía la pierna derecha escayolada hasta poco más de la rodilla y sobre una almohada. De la misma manera estaba su brazo derecho, colocado contra su torso, donde notaba otra venda en lo que parecía ser sus costillas. Sí, definitivamente al moverse antes podía afirmar que se había roto dos costillas en el lado izquierdo. En el brazo que no tenía inmovilizado notaba la vía que le habían colocado, y si se centraba mucho, podía sentir el dulce suero que estaba entrando en su vena para aliviarle el dolor. Y para adormecerlo, por lo que parecía, porque no se podía obligar a sí mismo a abrir los ojos.
En su rostro sintió que le habían puesto una mascarilla de oxígeno, cosa con la que no tenía problema. Para mirar donde se encontraba, pudo abrir un poco sus ojos, demasiado sensibles por el momento. Como esperaba, se encontraba en una de las habitaciones del 'hospital' de SHIELD.
Escuchó desde su puerta las voces de Clint y Bruce, junto con la de Rhodey. Calmándose al escuchar que su mejor amigo estaba allí, pasó su mirada a la mesilla que tenía a su izquierda, donde esa calma se convirtió en puro pánico. En lo que la mascarilla le obligaba a respirar pausadamente, el oxígeno no parecía pasar su garganta corréctamente mientras miraba la batería que estaba a su lado, anclada a unos cables. Los siguió con la mirada, hasta llegar a su pecho. No solo tenía las costillas vendadas, sino todo el torso. La habitación le daba vueltas. 'No, no, no, no, no' parecía que era lo único que podía pensar. El electrocardiógrafo al que estaba conectado pareció dar el 'grito de auxilio' por él, comenzando a pitar descontroladamente. En menos de un momento, Rhodey entró en la habitación, siendo visto por Clint y Bruce desde la puerta.
"Sabía que iba a pasar" murmuró Bruce.
"Shhh… Tones" lo intentó calmar Rhodey, empujándolo muy suavemente de vuelta en la cama. "Tranquilo, estás bien. Estamos aquí"
A Rhodey se le partió el corazón al verlo mirarlo con ojos suplicantes, inyectados en sangre del montón de polvo y demás que se le había metido en ellos durante la caída. Lo miraba como si él pudiera protegerlo de la batería. Y se sintió más inútil de lo que jamás se había sentido, con los flashbacks de Afganistán en su mente, tal y como los de Tony. Tres agónicos meses en busca constante de su amigo, cuando muchos lo daban por muerto.
El doctor entró rápidamente en la habitación, seguido de una enfermera, pero Rhodey y los vengadores presentes los calmaron, viendo como Tony subía más sus pulsaciones al verlos. "Es un ataque de pánico. Lo tenemos controlado" dijo Clint.
"Estoy aquí, ¿de acuerdo?" murmuró Rhodes. "Necesito que respires bien para mí. Puedes hacerlo, ¿no?" Tony asintió muy levemente, y su amigo le sonrió.
En unos minutos, la respiración de Tony había vuelto casi a la normalidad, sus pulsaciones bajando lentamente. "Eso es" alentó Rhodey.
Tony quiso preguntar qué sucedió, pero no pudo articular palabra. Su amigo, sin embargo, pareció entenderlo. "No hables… Los médicos dicen que será mejor por unas semanas que no uses las cuerdas vocales" le informó. Sabía que eso iba a ser muuuuuuuy complicado, así que antes de que se quejara (que no podía), continuó. "Traspasaste 20 pisos de un edificio, ¿recuerdas?" preguntó, recibiendo una afirmación, "Pues resulta que caíste en tu lado derecho. El traje se rompió y se perdió la conexión con Jarvis. Por caer sobre ese lado, tienes la pierna y el brazo derecho rotos y una contusión de hombro. Y al parecer los chicos te encontraron con un enorme trozo de hierro sobre tí, por lo que tienes dos costillas rotas y otra fracturada" 'No iba muy desencaminado' pensó Tony.
"Tuvieron que meterte en quirófano para impedir que se te perforara el pulmón. Y por eso mismo tienes el oxígeno, para controlar tu respiración" informó pausadamente. Sabía que era mucha información, sobre todo tras un ataque de pánico del que no se había terminado de recuperar del todo y porque estaba muy sedado, por lo que tuvo que tomárselo con paciencia. "Y bueno… El reactor…" suspiró. "Era la única forma, lo siento" dijo, apenado. "El reactor se rompió en el impacto contra el suelo, por eso no funcionaba el traje. Tuvieron que sacarte de él y me llamaron sin saber qué hacer. Tuve que decirles que hicieran eso, no había otra manera". Tony lo miró, con la esperanza de que sus ojos le dijeran el 'gracias, no pasa nada' que quería expresar en palabras. Él, como siempre, pareció entenderlo y le sonrió suavemente. Tony se la devolvió. "Te conseguiré otro de casa tan pronto como pueda, ¿vale?" dijo, sabiendo que no podría estar todo el tiempo de lo que parecía que iba a ser una larga estancia en el hospital con esos cables saliendo de su pecho. Seguro que tendría al menos ocho ataques de pánico al día, y seguro que eso no sería muy bueno, menos para su condición. Tony asintió agradecido a su amigo. Rhodey acercó su mano hasta su mejilla para acariciársela suavemente, a lo que Tony cerró los ojos en un suspiro (el más profundo que pudo sacar), relajándose contra la mano de su 'ornitorrinco'. "Podría haber salido mucho peor. El traje se llevó la peor parte. Además de todo lo roto tienes una contusión cerebral leve y unos cuantos cortes y moratones" terminó el informe médico, masajeándole la sien dulcemente a su amigo para aliviar tensión, a lo que Tony podría haber ronroneado como un gatito si hubiera podido. No podía tampoco abrir los ojos de nuevo, y una ola de sueño estaba comenzando a azotarle. "Pepper está de camino" murmuró, sintiéndolo relajarse por la dosis de sedante que la enfermera le estaba poniendo (sin que Tony la hubiera visto), mientras seguía con su masaje. Eso fue lo último que escuchó antes de el silencio en el que se adentró.
Rhodey dejó de masajearlo cuando lo notó completamente dormido. Suspiró pesadamente, agradeciendo a la enfermera y acercándose de nuevo a Clint y Bruce. "Necesitará todo el sueño que le podamos dar… Cuanto menos tiempo esté despierto, menos dolor sentirá, y se recuperará antes" explicó la enfermera.
"Muchas gracias" murmuró Rhodey, con la chica saliendo de la habitación. "¿Cuánto tardará Pepper?"
"Hace poco más de una hora me dijo que el avión estaba por salir de Nevada, así que supongo que todavía estará volando" dijo Bruce.
"Llegará dentro de otras tres horas y media" aproximó Clint. "Espero que él esté fuera durante ese tiempo… Si vuelve a despertar solo le va a dar un infarto"
"Tengo que ir a la Torre a por otro reactor. Necesito que os quedéis alguno aquí" pidió Rhodey. "Vosotros o algún otro, quién sea. Pero no le dejéis solo"
"Descuida" le dijo Bruce, a lo que Rhodey echó una última mirada a la cama antes de salir del cuarto. "Coronel" llamó, en el último momento.
"Solo Rhodey, Bruce" recordó, parando en su camino por el pasillo.
"Perdón… Rhodey. Aunque le traigas otro reactor… Se lo vamos a tener que cambiar nosotros, ¿verdad?"
Rhodey suspiró pesadamente. "No. Lo haré yo… O Pepper, cuando llegue. No queremos otro ataque"
"¿Y si lo cambiamos mientras está dormido?"
"No me parece buena idea… Ya viste como se puso al ver los cables. Si la próxima vez que se despierte lo hace con el reactor otra vez en su sitio va a volver a ponerse nervioso. Estará más tranquilo si es consciente de lo que estamos haciendo en vez de despertar con la prueba de que hemos estado hurgando en su pecho sin su consentimiento"
Bruce asintió, comprendiendo, y lo dejó ir a buscar el objeto, entrando de nuevo en la habitación de hospital. Clint estaba mirando a Tony dormir plácidamente.
"Es raro verlo así. Está tan… callado" bromeó Clint. "No parece nuestro Stark"
"Supongo" sonrió Bruce. "Dejémosle descansar" dijo, sentándose en un sofá cercano a la puerta.
"Sí, será lo mejor. Nos quedan un buen par de horas hasta que la jefa venga a ocupar nuestro lugar… Voy por algo de picar a la máquina de fuera". Bruce asintió, sonriendo.
Por supuesto, todos sabían en la Torre a quién se refería Clint con 'la jefa'.
"Ya estoy de camino" informó Pepper, sentándose en el asiento trasero de la limusina. Happy arrancó nada más ponerse el cinturón. "¿Está despierto?"
"No, sigue como un tronco" dijo Nat al otro lado de la línea, siendo su turno de vigilarlo. "Bruce y Clint me dijeron que se despertó por primera y única vez un rato después de que embarcaras y le dio un ataque de pánico, pero Rhodey estaba ahí y enseguida lo tuvieron él y la enfermera de vuelta a dormir"
"Bien" suspiró Pepper. 'Bien' si que tu novio cayera aplastado por 20 pisos, se rompiera el único objeto que le mantiene con vida y le diera un ataque de pánico por ello estuviera 'bien'.
"Creo que agradecerá que estés aquí la próxima vez que despierte, ¿sabes? Rhodes le trajo un reactor nuevo de casa"
"¿Se lo habéis puesto mientras dormía?" preguntó, empezando a enfadarse.
"No, no… Dijo que esperemos a que despierte"
"Menos mal" suspiró aliviada de nuevo. Había perdido la cuenta de cuánto lo había hecho en las últimas veinticuatro horas. "Dentro de veinte minutos estamos ahí"
"De acuerdo" dijo Nat, colgando.
Happy miró por el retrovisor a Pepper. "¿Está bien?"
"Dormido" dijo.
"Gracias a dios" suspiró él también. Tendrían que hacer una apuesta de quién muere antes del estrés, si él o ella.
"Están a punto de llegar" informó Nat a Steve, que estaba sentado en el sillón pegado a la cama, ojeando una revista.
"A ver si sigue dormido para ese entonces" nombró Steve.
Exactamente veinte minutos más tarde, tal y como habían dicho, por el pasillo comenzaron a sonar los ya tan conocidos y característicos pasos de unos tacones, seguidos de otros, acercándose a la habitación. En un segundo, Pepper y Happy se asomaron a la puerta.
"Menos mal que no se ha despertado" dijo Happy.
"Habéis llegado a tiempo" sonrió Steve. "Supongo que ha terminado nuestro turno"
"Sí. Marcharos y descansad, ya me ocupo yo" dijo Pepper, que desde que entró en el cuarto no le había quitado el ojo de encima a su malherido novio. En lo que Steve le hablaba, ella caminó hasta la cama, posando suavemente una mano en el pelo de Tony para acariciarlo.
Ambos hicieron lo pedido, incluído Happy cuando se aseguró de que ambos estarían bien, cerrando la puerta y dejándolos solos.
Pepper, ocupando su puesto en el sofá que había usado Steve, estudió sus alrededores. Ya estaba al tanto de las heridas que tenía, y de que no podría hablar. Los cables anclados a la batería de coche seguían colocados firmemente en su pecho, sellados con una venda. Y cerca de esa batería, en la mesilla, residía el reactor que trajo Rhodey.
Pasando su vista hacia su cara, Tony parecía haberse dado cuenta de su presencia de alguna manera, puesto que estaba de cara a ella. Aun con la máscara de oxígeno, se agachó a su altura para darle un beso en la mejilla, posando después su mano en ella para acariciársela con el pulgar. Su otra mano fue hasta la que él tenía escayolada, sostuviéndosela como pudo.
Eran las dos de la mañana, y eso junto con la diferencia horaria de Las Vegas hasta allí eran suficientes como para tener a Pepper cerrando los ojos, apoyando su cabeza en el colchón. Intentó no dormirse mediante jugar con los dedos de Tony, pero parece que eso solo la hizo dormirse más, puesto que despertó un cuarto de hora más tarde por un movimiento que notó en la cama.
Tony empezó a recobrar la consciencia muy lentamente. 'Puta enfermera' fueron sus primeros pensamientos. 'Estaba hablando con mi Rhodey' se quejó. Encontró más fácil abrir los ojos que la última vez puesto que era de noche. '¿Cuánto he dormido?'. Girando su cabeza a la izquierda, vio todavía a la maldita batería a su lado, riéndose de él. Luego avistó el reactor que se encontraba a su lado, y sonrió levemente bajo la máscara de oxígeno. Rhodey, como siempre, cumplía sus promesas.
En su mente drogada y no muy despierta, no se percató de una presencia en la habitación, ni de unos dedos fantasma tocando los suyos. Bajando lentamente la mirada, vislumbró a su Pepper con la cabeza acurrucada contra su cintura, usando sus brazos de almohada. Ahora Tony sonrió más ampliamente. Alejó como pudo su mano escayolada de su agarre para poder ponerla sobre su cabeza, alejándole el pelo de la cara con su dedo para colocárselo detrás de la oreja. Eso pareció despertarla. "¿Tony?" preguntó, con su voz tomada del sueño, frunciendo el ceño.
'Síp' ironizó en su cabeza. Pepper lo miró. "Hola" murmuró sonriendo. 'Hola, cariño' sonrió en respuesta. "Va a ser difícil acostumbrarme a que no hables durante un tiempo" bromeó, siendo recompensada por una 'carcajada' (si se podía llamar así, sonando más como un jadeo). Llevando una mano hasta su mejilla, se puso seria. "¿Te duele algo?" preguntó, recibiendo un 'no' con la cabeza por respuesta. "¿Seguro?", asintió. 'Si llamas a esa enfermera otra vez, me va a obligar a dormir, y quiero verte Pep' se quejó como un niño pequeño, sin poder realmente decirlo. Pepper le dio otro beso en la mejilla, seguido de otro, y otro, y otro… Hasta que acabó besando toda la cara que no era opacada por la máscara. Cuando le besó el párpado, paró para juntar su frente con la de él, mirándose a los ojos unos pocos segundos. "¿Quieres esto fuera?" preguntó, tocando los cables de su pecho. 'Por favor' pidió, y sus ojos parecieron responderle sin mediar palabra, puesto que Pepper ya había alcanzado su mano hasta el reactor para dejarlo a un lado en la cama.
"Tranquilo, ¿vale? No quiero hacerte daño en las costillas" dijo dulcemente, aventurándose a abrir la venda para dejar su pecho al descubierto. Tony asintió de forma inmediata. Suavemente, con mucho cuidado, Pepper consiguió hacer a un lado el vendaje. Tony miró hacia abajo cuando lo consiguió, aunque no fue buena idea. Ver los cables enganchados a su pecho no le hizo mucha gracia a su ansiedad.
Pepper vio por el rabillo del ojo el incremento leve de sus latidos por la máquina, y esta fue corroborada por el gemido suave de Tony bajo ella. "Cariño, mira para arriba, ¿de acuerdo?" paró lo que estaba haciendo para cerciorarse de no inducirle más ansiedad. "En seguida termino. Tú solo mira arriba". 'Solo hazlo' se impacientó. Centrando su vista en el techo, y ocasionalmente en el rostro de Pepper, la dejó trabajar.
Tal y como prometió, se dio prisa en su tarea. Desenganchó los cables, tirándolos a un lado rápidamente, y sacó el objeto negro que servía para no tener que hundir los cables de la batería hasta el fondo. Adentró su mano en lo más hondo de la cavidad para enganchar el extremo del nuevo reactor. Lo colocó en su sitio correctamente y dijo; "Listo". 'Por fin' cerró los ojos Tony. La tensión que tenía en el cuerpo le dejó completamente al bajar su vista de nuevo para corroborar que ahora había de nuevo un reactor en vez de cables en su pecho.
Pepper se sentó de nuevo en el sofá, alargando una mano para jugar con el pelo de Tony. "La próxima vez, hazles caso cuando te digan que salgas" dijo, sabiendo con antelación que esta no iba a ser la última ocasión en el que se le cayera el techo encima. Él asintió, y con su mano izquierda -la no escayolada- cogió la de Pep. "No me voy a ir" le aseguró, leyendo sus intenciones, "vuelve a dormir" pidió.
'No quiero, Peeeeeep' se quejó, como un niño pequeño. 'No puedo ni darte un beso con esta cosa' pensó mientras acariciaba el dorso de su mano.
"Cierra los ojos" le dijo, "yo estaré aquí… y Rhodey, y Happy. Estamos aquí, ¿vale?"
'Otra vez no' sintió otra oleada de suero entrarle en vena, haciéndole adormecerse poco a poco. Hizo lo que le pidió pesadamente, pero aun así intentaba vencer al cansancio y al sedante… Hasta que Pepper comenzó a tararear suavemente en su oído -con una mano de vuelta en su pelo y la otra agarrando la que él le había dado- una canción que no supo reconocer, pero sonrió igualmente por el detalle. 'Quizás esto de ser aplastado por escombros no esté tan mal' se dijo, rindiéndose al sueño finalmente.
