La mañana de viernes la estaba pasando tirado en la cama, en medio de varios cojines y mantas, acurrucado a su cojín favorito, durmiendo como un tronco. Cerca del hombre tirado en la cama, se encontraba un gatito blanco y grisáceo, acostado al lado de su dueño apoyado sobre las mantas. Los ventanales no estaban dando nada de paso a la luz del mediodía, puesto que Jarvis sabía que 'el señor necesitaba descansar'.

Y es que eso había sido una tarea difícil, más si cabe de lo habitual, puesto que Pepper estaba de viaje de negocios. O mejor dicho, llevaba cuatro días de viaje de negocios, y le quedaban otras dos largas semanas más.

Tony le había prometido que intentaría dormir regularmente, así como comer en hora y no pasar mucho rato trabajando. Así como ella le había prometido a él llamarlo todas las noches -en su caso, días, puesto que estaba en Japón- para ayudarle a dormir.

En la tranquilidad de la mañana sonó el atroz tono de llamada entrante que cortó el sueño de los presentes en la sala. María pegó un brinco en su sueño, levantándose del colchón. Tony, por su parte, dio el mismo saltito pero luego suspiró pesadamente y aferró más si cabía su cojín. "¿Se puede saber quién llama a estas horas?" gruñó levemente, intentando opacar el teléfono de sus oídos.

"Son las 13.24 señor. Una hora más que razonable para llamar" informó Jarvis. "Y a su pregunta, creo que debería cogerlo. Es la señorita Potts"

"Contesta" dijo inmediatamente al saber quién estaba llamando, queriendo oír su voz.

"Buenos días" sonrió suavemente su novia desde la ventana, puesto que Jarvis había puesto la videollamada. Tenía que premiarlo por eso.

"Hola" murmuró, acostado en la cama aún, sonriendo ligeramente. "Has despertado a María, Pep. Y sabes lo que me cuesta ponerla a dormir" bromeó.

"Ja, ja" dijo sarcásticamente, sonriendo de igual manera. "¿Has dormido?"

"Estaba durmiendo antes de que me despertaras" informó, gracioso. "No estoy hecho un ovillo entre mantas y cojines por nada… La pregunta es: ¿Qué haces despierta tan tarde?" dijo, recordando que ella tenía otro horario y debía de ser de noche allí.

"Agh, acabo de llegar al hotel. El señor Hitori llegó tarde a la reunión por lo que se atrasó todo un poco" le informó en lo que se tiraba ella en lo que parecía ser la cama del hotel, móvil en mano.

"¿Día largo?" preguntó, un leve toque de preocupación en su voz al verle la cara cansada que tenía, libre de maquillaje, siendo sus ojeras y sus pecas más notables.

"Ni te imaginas" respondió, suspirando. Hubo unos segundos de un cómodo silencio en el que solo se miraron mediante las pantallas. "¿Recuerdas lo que pasaba hoy? rompió el silencio Pepper.

"Claro…" dijo inmediatamente, dubitativo. 'Mierda… su cumpleaños no puede ser, estamos en junio… Y nuestro aniversario tampoco' pensó. Pepper tuvo que haber visto los engranajes en su cabeza, buscando el qué tenía que recordar, así que decidió contárselo.

"La gala b-"

"La gala benéfica, sí" saltó, y Pepper le sonrió de medio lado. "A las 5, ¿no?"

"5 y me-"

"5 y media, claro. Estaba poniéndote a prueba" aseguró.

"Ya" rió. "No tienes por qué estar mucho tiempo, solo un par de fotos, cenar y luego te puedes marchar. Pero tienes que ir, por favor" pidió.

"Iré" confirmó Tony. "Duerme un rato, cariño" le dijo, preocupado.

"Primero tengo que terminar de escribir un informe. Lo necesito para mañana" informó, con una mano aún en el móvil para hablar con él y acostándose más cómodamente entre los cojines de la cama del hotel.

"Necesitas dormir" dijo Tony. "No soy el único que trabaja demasiado a veces, Pep. Vete a dormir, te lo mereces" sonrió.

"¿Y el inf-?"

"Dile a JARVIS que me pase lo que llevas, yo lo termino y te lo mando acabado, ¿de acuerdo?"

Pepper suspiró, con los ojos cerrados contra un cojín, decidiendo acceder. "Vale… Gracias" sonrió.

"Somos un equipo, ¿no? Cuando te despiertes el trabajo estará listo, no te preocupes" sonrió cariñosamente. "E iré a la gala. Puntual. Lo prometo"

"Vete guapo, va a haber photocall" dijo, mirando a la cámara.

"¿Cuándo no estoy guapo?" ironizó.

"Mmmm… No, tienes razón, siempre estás guapo" sonrió, a lo que Tony también lo hizo. "Incluso ahora mismo con ese pelo de recién levantado y sin afeitar la barba de la mañana"

"Lo sé, bordo todos los estilos" bromeó, y Pepper rió desde la otra línea. "Yo pienso que tú también eres preciosa, especialmente así"

"¿Sin afeitar?"

"No" dijo, sonriente. "Sin maquillaje, natural… Tirada en la cama con el pelo suelto por toda la almohada" describió. "Soy el hombre más afortunado del mundo por poder ver esa escena cada mañana, con esos ojazos azules diciéndome 'buenos días'"

"Por la mañana eres más cursi que de costumbre" bromeó Pep.

"Lo sé, créeme, me acabo de escuchar diciéndolo y me acabo de dar mucho asco" rió con ella.

"Voy a dormir… Te tomo la palabra con el informe y la gala" murmuró Pepper, estirándose y suspirando.

"Vale" sonrió, incorporándose en la cama para coger a María y ponerla en su regazo. "María y yo nos pondremos a ello ahora mismo" acarició la cabeza de la gatita, a lo que está ronroneó contenta y se acurrucó más contra su dueño.

"Te quiero"

"Y yo a ti. Que descanses" se sonrieron antes de colgar. "Bueno, María… Ya tengo trabajo que hacer"

"El informe de la señorita Potts ya está en su correo, señor. Supongo que por la conversación que han tenido, ya puedo abrir los ventanales" dijo JARVIS, no dándole tiempo de decir que no a Tony cuando la luz del mediodía iluminó toda la habitación.

"Jarv, te voy a convertir en tostadora, te lo juro" dijo, tapándose los ojos del sol en lo que se levantaba lentamente de la cama, dejándola a la pequeña María.

"Tiene menos de cuatro horas para hacer el informe que la señorita Potts le pidió, hacer su tabla de entrenamientos del día y prepararse para la gala, señor. Cuanto antes empiece, mejor" informó el AI, justificándose.

"Lo peor es que llevas razón" se quejó, saliendo de su cuarto hacía la cocina a por algo que meter en el estómago para ponerse a escribir el trabajo que tenía que hacer en el portátil en la sala común.


Casi media hora absorto en el informe, Steve apareció en la sala. "Buenos días, Stark… Veo que ya te has despertado" bromeó.

"Son las dos y pico, Steve" informó Tony, concentrado mientras tecleaba.

"Por eso mismo lo digo" sonrió. "Todavía vas en pijama y todo… ¿Vas a almorzar?"

"No, ya comí hace un momento" dijo, aún centrando su vista en la pantalla, cerrando los ojos un momento para pensar en lo que iba a escribir.

Steve lo dejó trabajar en lo que hacía unos filetes a la plancha para almorzar. Un rato más tarde, apareció Clint. "Hey, Tony. ¿Te hace un boxeo después?"

"Sí, hoy me toca eso, pero primero tengo que acabar esto, se lo prometí a Pep"

"¿Cómo le va por Japón?" preguntó.

"Cansada. Trabaja demasiado, por eso tengo que terminarle estos informes"

"Avísame cuando termines, estaré en la piscina" le dijo, dándole una palmada amistosa en la espalda.


Tony acabó el informe a las tres menos veinticinco, dejándole poco margen de tiempo para hacer toda su rutina en el gimnasio si tenía que prepararse para la gala. Se maldijo a sí mismo por levantarse tarde… Aunque JARVIS le había avisado. Al móvil de Pep llegó el mensaje:

Tiny- Informe listo ;*

Y tras enviarlo, fue rápidamente a cambiarse para bajar al gimnasio. "Vamos, Katniss, tengo prisa" bromeó, colocándose las cintas de protección en las manos, rumbo al ring.


Al final, a Tony solo le faltaron dos series de press francés para terminar su rutina, pero vio que el tiempo se le vino un poco encima, así que dejó a Clint solo junto a Nat que se había unido al entrenamiento rato después para irse a la ducha.

El agua caliente calmó sus músculos mientras estiraba en la ducha, no habiendo tenido tiempo de hacerlo antes. No era muy recomendable con respecto a resbalones, pero salió sorprendentemente bien y sin caídas.

Saliendo de la ducha, y sin importarle su desnudez, cogió una toalla para secarse el pelo y, acercándose al espejo, comenzó a aplicarse espuma de afeitar. Otro día lo haría primero con la maquinilla eléctrica y luego se pasaría la hojilla, pero ya iba un poco mal de tiempo.

Cuando ya iba por el momento delicado del bigote, unos golpes resonaron en la puerta de su habitación, haciéndole cortarse una parte del bigote. "Me cago en… ¿Quién es?" dijo, enfadado por la intrusión. Cogió la toalla que había usado para secarse el pelo para colocársela alrededor de la cintura, atendiendo la puerta.

"Soy yo, quería-" dijo Bruce, frenándose en seco cuando vio a Tony en solo una toalla, con cara molesta llena de espuma de afeitar y medio bigote afeitado. "¿Qué te ha pasado?" preguntó, comenzando a sonreír.

"Tú me has pasado, ¿qué quieres?" instó.

"Quería saber si te gustaría venir con Nat y conmigo a cenar luego" dijo, intentando aguantarse la risa al verlo así.

"Tengo una gala hoy. Una gala a la que voy a llegar tarde si no me doy prisa, y encima ahora voy a tener que ir afeitado… Muchas gracias" ironizó.

"Lo siento" dijo, mordiéndose el labio.

"Sí, jaja, muy gracioso, Banner" dijo, cerrándole la puerta en las narices y volviendo al baño. Mirándose al espejo, suspiró pesadamente. "Que remedio" dijo, acercando de nuevo la hojilla al resto del bigote.


Completamente vestido ya, y aún quejándose mentalmente por su perilla 'marca Stark' destrozada, a Tony le llegó un mensaje al móvil.

HoneyBunny- Gracias :*

Tiny- Dormiste bien?

HoneyBunny-Sip. Ahora iré a presentarlo

Ya estás listo?

Tiny-Si...

HoneyBunny-Y esos puntos suspensivos?

Tiny-Nada

HoneyBunny-Venga, mándame una foto. No te pienso dejar ir otra vez con esos pantalones que te pusiste la última vez que no estaba para hacerte de estilista

Tiny-Estas segura?

HoneyBunny-Si, lo estoy

Tiny-No te rias

HoneyBunny-Por que deberia reirme?

Tony suspiró y se sacó una foto en el espejo de cuerpo completo que JARVIS le había brindado en la ventana. Vaciló un poco antes de darle a 'enviar'.

HoneyBunny-Estas guapo *thumbs up*

Tiny-Gracias ¬¬

HoneyBunny-Emm… cariño, que le ha pasado a tu perilla?

Tiny-Preguntale a Bruce

HoneyBunny-Era eso de lo que no me tenia que reir

Tiny-Agh, si

HoneyBunny-Volvera a crecer, no pasa nada

Tiny-Si, porque habra pruebas graficas de que estoy afeitado, y Tony Stark perdera su magia

HoneyBunny-Que noooo

Estas guapo afeitado tambien

Tiny-Parezco tonto, Pep *cara triste*

HoneyBunny-Muchos tontos querrían parecerse a ti

Tiny-No he podido ni salir del cuarto porque se que los chicos estan fuera y seguro que Bruce ya se lo dijo a los demas y se van a reir de mi

HoneyBunny-No se van a reir

Tiny-Ni que tu no te estuvieras riendo de mi ahora mismo

HoneyBunny-Te aseguro que no. (En realidad, le había hecho zoom en su cara y se había empezado a reír descontroladamente, pero no tenía porqué saber eso. No era que no estuviera guapo así, pero nunca había visto a Tony completamente afeitado, así que no tuvo otra opción)

Tiny- Y seguro que ni los paparazzis me reconocen. Se daran cuenta que soy yo por el coche

HoneyBunny- Que no… Me tengo que ir, pasalo bien :*

Tiny- Ja, ja

:* *cara triste*

HoneyBunny- 3

Guardando el móvil en el bolsillo, suspiró de nuevo, y cogiendo un reloj y una de sus gafas de sol, salió de la habitación.

"¿Dónde está Tony? No lo veo" bromeó Nat cuando vieron a Tony aparecer en la sala común.

"Sí, hace rato que no lo veo" dijo Clint. "¿Bruce, sabes dónde está?"

"Nop" negó Bruce, remarcando la 'p'.

"Muy graciosos, chicos… Bruce, me la vas a pagar" señaló.

"No estás tan mal" dijo Nat, inspeccionando su cara. "Me gusta. Es raro, pero me gusta"

"Gracias, ahora me siento más tranquilo" dijo con sarcasmo, dejando que ella le recolocase bien el pañuelo de la chaqueta.

"De nada" sonrió, dándole unas palmaditas a su bolsillo cuando ya tuvo el pañuelo en su lugar. "Será mejor que te largues ya si no quieres llegar tarde"

"Sí… Dadle la cena a María antes de salir, por favor" pidió, camino al ascensor. "Pasadlo bien cenando. Tú no, Bruce. Te odio"

"Yo también te quiero" respondió antes de que se cerrase la puerta del ascensor, a lo que Tony sonrió de medio lado. Ahora solo le quedaban unas cuatro horas de tener la máscara Stark puesta y luego podría volver a casa, de la que no saldría hasta tener su perilla de vuelta.


Llegando al lugar donde se celebraba la gala, aparcó en toda la puerta. "Comienza el show" murmuró, saliendo del coche y dándole al aparcacoches las llaves, se abrochó el botón de la americana, se colocó bien las gafas de sol y, en menos de lo que canta un gallo, la gente comenzó a volverse loca a su alrededor.

Flashes de cámaras-de paparazzis y fans-, reporteros, fanáticos y gente de renombre que también atendían la gala se arremolinaron alrededor de él nada más pisar la alfombra. Pronto tuvo a un guardia de seguridad detrás suyo, asegurándose de que no se pasase nadie de la raya. 'Preferiría a Happy a este tío, pero está con Pep' pensó. Atendió primero a la gente de negocios que lo reconoció -no nombrando nada de la barba- estrechando manos y dando besos a todo el que se le aproximó. Sonriendo cuando vio a la gente tras la valla que habían colocado con montones de cosas para firmar, regalos y niños con disfraces de IronMan, Tony tuvo que gritarles "Ahora voy" asegurándoles que los atendería, puesto que primero le estaban obligando a sacarse las fotos del photocall y hablar con los periodistas.

Acercándose primero a los periodistas, pasó por el micro de los primeros que lo llamaron. "Buenas tardes" le sonrió la reportera, y Tony le respondió de la misma manera. "Señor Stark, ¿cómo se siente con esta acogida?" preguntó, teniendo que medio gritar, y Tony tuvo que acercar su oreja hacia la chica, puesto que la gente no hacía más que llamarlo.

"Genial. ¿Cómo me iba a sentir?" sonrió, girándose hacía la multitud. "Por favor, apunta allí" le dijo al cámara, el cual hizo lo pedido y todo el mundo se volvió todavía más loco, saliendo por la tele. La cámara, volviendo a estar en la reportera y Tony, captó a una chica gritar desde lo más hondo de sus pulmones; "¡Tony, te quiero!"

"Y yo a ti. Pero lo siento, cielo. Estoy pillado" le respondió, a lo que la chica se quedó en shock porque ¡Tony Stark le había hablado!

"De eso le íbamos a preguntar" dijo la reportera, "¿Viene solo hoy?"

"Sí. La señorita Potts está de viaje de negocios ahora mismo" se encogió de hombros. "¿Sabes?, trabajando duro, y yo aquí, haciendo el vago" bromeó.

"Tiene montones de fans con pancartas de 'Pepperony', ¿sabe lo que es?"

Tony rió, sincero. "Emm, sí, si sé lo que es. El shipname mío y de Pep"

"¿Y qué piensa de él?" sonrió.

"¿Sinceramente? Es absolutamente espléndido. Yo no había caído en ello, y cuando lo leí no pude coincidir más con la gente con que era el mejor shipname de todo internet, y no porque sea mío" agregó. "Llevo molestando a Pepper con ello desde que lo vi. Pero a ella también le gusta chicos, no os preocupeis" informó. "Enviadle 'Pepperony' por todas las redes sociales, por favor" pidió, aunque la broma no le iba a hacer gracia a Pep, aunque ya no había vuelta atrás.

"¿Sabe de otros shipnames?"

"Demasiados… De verdad, chicos, 'Stony' es inexistente, no os hagáis ilusiones. Lo mismo va para 'Iron Widow', solo amigos… y bueno, 'Science Bros' podría haber sido canon hasta esta tarde, pero Bruce ha perdido ese derecho. Luego… Sé 'Clintasha', el cual shipeo enormemente, 'Romanogers'... Ah, y mi favorito, 'Iron Husbands'. Si no estuviera con Pep, Rhodey sería mi segunda opción, sin duda" dijo.

La reportera rió antes de preguntar; "Última pregunta, antes de que los fans nos maten; ¿Qué ha sucedido con su perilla?" dijo curiosa.

"Para eso deberá preguntar al doctor Banner. Toda la culpa es suya" informó. "Bruce, te recuerdo que la vas a pagar" dijo, dirigiéndose a la cámara.

"Por eso 'Science Bros' está roto, ¿no?"

"Exacto" respondió. Se despidió de la chica, y pasó al siguiente entrevistador. Hizo cuatro entrevistas en total, antes de ir al photocall. Y, finalmente, tras millones de flashes apuntados en su dirección, teniendo que posar -siendo, por supuesto, la favorita de todos la de 'Iron Man', con su mano hacía las cámaras- pudo ir a atender a los fans.

Esto era, para Tony, la mejor parte de estos eventos. Niños pasaban la valla para abrazarlo, ya que les había dicho a los guardias que les dejasen. Se sacó fotos con todo el mundo, cogiendo los móviles de la gente para sacarse un selfie con ellos. Y firmó cantidad de cosas; 'fan-arts' que le habían hecho, carteles de 'Pepperony', brazos de gente que se lo quería tatuar, y… bueno, no le negó alguna firma a algunas mujeres en el escote. Avistó a la chica que le había gritado aquel 'te quiero' en la multitud y le dijo que se acercara a la valla, a lo que todo el mundo le dio paso. "¿Cómo te llamas?" preguntó. "Tracy… he venido desde Seattle para verte" dijo, con nervios claros en su voz, sonriendo. "Wow, la otra punta del país. ¿Quieres una foto?" dijo, al ver a la chica mover su móvil nerviosamente entre sus manos, decidiendo si preguntarle o no. La chica asintió, dándole el teléfono, y Tony alejó uno de sus brazos para sacarse una foto con ella, pasando la otra por sus hombros, pero en lugar de mirar a cámara, se giró en el último momento para darle un beso en la mejilla, captado en la foto. A la chica casi le da algo, y Tony le sonrió abiertamente. Tracy le dio, sonrojada, un dibujo que había hecho para él, el cual le agradeció. Luego le pidió un papel, y ella, sin saber para qué lo quería, le dio uno. Ahí, le firmó una dedicatoria con su propio dibujo para ella. "Muchas gracias" dijo, casi al borde de las lágrimas de felicidad. "A ti" le dijo de vuelta, moviéndose a por la siguiente persona.

Tracy no fue la única en recibir una dedicatoria… De hecho, ni una sola de las firmas que había hecho eran iguales. Todas tenían su personificación. Para eso, Tony era muy escrupuloso, y le daba igual tardar más, pero todo el mundo iba a irse de allí contento y con una firma, una foto o lo que quisieran.

Aunque tampoco fue Tracy la única en darle un regalo. Montones de personas, adolescentes, niños, y mayores le dieron algún tipo de detalle. Y Tony estaba haciendo que los guardias que se le habían asignado los cogieran para ponerlos todos a buen recaudo en el maletero de su coche, agradeciéndoles los regalos y dibujos a los fans.

Cuando eran las 6 y media, tuvo que entrar finalmente al recinto, diciéndole adiós a todos los fans.


"Tony Stark" sonrió Oliver Walters, conocido socio de la compañía, mientras le daba una palmadita en la espalda a el susodicho. "¿Cómo está?"

"Walters, no lo esperaba" le devolvió la sonrisa cortés, estrechándole la mano. "Y bien acompañado" dijo al ver a la mujer que tenía al lado, sosteniéndole el brazo. Bueno, 'mujer'. Chica sería una mejor definición.

"Vanessa Evans" se presentó, demasiado sonriente para su gusto mientras se le acercaba para darle dos besos a modo saludo. "Es un placer conocerle"

"¿La señorita Potts?" dijo Walters.

"En Japón" informó Tony.

"¿Está solo? Eso es un gran momento para… ya sabe" insinuó el hombre, acercándose a él y bajando la voz. "Hay que aprovechar los momentos en los que se está solo para ver otra gente de vez en cuando, ¿no cree?" sonrió malicioso.

"Creo que yo ya he visto demasiada gente" respondió, no gustándole nada la sugerencia que Walters le estaba contando. En ese momento también le dio pena la mujer del hombre, aunque no era problema suyo.

"Bueno, bueno… yo solo digo" lo dejó pasar. La chica seguía mirando a Tony inquisitivamente. No era que otras no lo hubieran hecho antes, ni que ahora dejasen de hacerlo, pero antes no le incomodaba -era un playboy soltero y las chicas que se le acercaban lo sabían- sin embargo, con el conocimiento de que sabían que tenía una pareja muuuuuy estable -con planes por parte de Tony de pedirle matrimonio- le molestaba. Aunque luego pensó que si anteriormente las chicas pensaban que era una especie de trofeo para luego decir 'me he acostado con Tony Stark' ahora era más 'Tony Stark le puso los cuernos a su novia conmigo'.

"Creo que nos ha tocado juntos en la mesa" dijo Vanessa, mirando los carteles de los platos.

"Vaya, que casualidad" rió Walters en voz alta. "Cariño, siéntate tú al lado del señor Stark"

Tony tragó. Esta cena iba a ser muy larga.


Tras los entrantes, y con la llegada del primer plato, un hombre había subido al escenario para comenzar su presentación. Con todos los ojos en él, Tony aprovechó para ojear su móvil por debajo de la mesa. Le estaba mandando un mensaje a Pep de que todo iba bien, cuando vislumbró por el rabillo del ojo como, desde su derecha, una mano se acercaba hacia su muslo. En seguida, levantó la vista de la mesa para ponerla en el rostro de Vanessa, que sonrió de medio lado. Tony, sin embargo, no estaba sonriendo, teniendo una cara completamente seria. La mano rozó el espacio de la ingle sensualmente, y casi al segundo de sentirlo, se levantó de la mesa con un 'disculpen', camino al baño.

Cerrando la puerta tras de sí, respiró profundamente por el enfado que estaba sintiendo. Se quedó unos segundos en silencio, hasta que la puerta sonó de nuevo tras de sí, y en menos de un momento, unos brazos le rodeaban la cintura desde atrás. Se dio la vuelta en seguida, alejándose. "¿Qué haces?"

"Solo quería divertirme. Me aburro" lo miró intensamente. "Y usted suele ser muy divertido, ¿no es así, señor Stark?"

"Solía. Además, ¿cuantos años tienes?"

"Veintiuno" sonrió.

"¿No deberías estarte morreando con algún chico de tu edad en el asiento de atrás de un coche en vez de aquí?" preguntó, agarrándole las muñecas para que dejase de intentar tocarle más de lo debido.

"No es lo mismo. Pensé que quería, señor… Al venir aquí" dijo, consiguiendo soltarse para pasar sensualmente sus manos por sus pectorales.

"Que haya venido al baño no implica que quiera, créeme" le informó, intentando mantenerla fuera de sí de nuevo. "Escucha Vanessa" dijo Tony, serio. "Hace algunos años, en esta situación ni lo dudaría. Pero, uno, en aquel tiempo tendrías 2 años. Dos, soy un hombre de más de cuarenta, podría ser tu padre e incluso puede que lo sea. Y tres, estoy con alguien. Alguien de mi edad, en una relación sana y estable en la que, si por algún casual la dejo embarazada, ambos somos adultos responsables y no niñatos de veinte… Así que, lo siento, pero no. Gracias"

"Nadie tiene por qué enterarse" se soltó de nuevo, y esta vez fue directa al sur de su anatomía, agarrándolo con seguridad. A Tony se le enganchó la respiración frente al repentino agarre, causándole incluso un poco de dolor por la presión inicial ejercida.

"Suelta" murmuró, advirtiéndole.

"¿No le gusta?" dijo, llevando su boca hasta su oreja para lamer y morder su lóbulo. En lugar de soltar, lo agarró más firmemente y comenzó a hacer fricción con su mano. La chica debió haber pensado que la respiración de Tony era de placer, y no del autocontrol que estaba haciendo para no actuar bruscamente.

"Suelta" repitió, más autoritario.

"¿Le va el sado, como a Grey?" rió, intentando acercarse a capturar sus labios en un beso. Tony no solo no correspondió, sino que le cogió la muñeca -esta vez mucho más fuertemente que en las otras ocasiones- y repitió; "Suelta"

"Señor Stark, perdone… Yo solo quería-" intentó excusarse Vanessa, dándose cuenta que, efectivamente, no quería acostarse con ella -si la charla y el moretón que le iba a salir en la muñeca no hubieran quedado claras ya-.

"Que me acostase contigo para ir a las revistas a decir como te prefiero a ti, para fardar con tus amigas mañana por la tarde o para ir luego a los tribunales a afirmar que el bebé que esperas es mío" dijo. "¿Verdad?, no te creas que eres la primera que hace alguna de esas cosas"

"Solo quería tener sexo con usted porque me gusta, señor" dijo, con ojos suplicantes. "Me siento atraída por usted… Le quiero, le conozco… Puedo ser una buena novia"

"Novia, ¿eh?... ¿Cuál es mi comida favorita?" preguntó.

"¿Qué?" dijo, sin entender.

"Comida. Mi favorita"

"Emm… No lo sé"

"¿Mi mejor amigo?"

Silencio

"¿Qué es lo que siempre me hace dormir?"

Silencio

"¿Tengo alergia a algo?, ¿cuál es mi mayor miedo?, ¿tengo algún problema psicológico?, ¿mi número de pie?, ¿el tipo de café que prefiero?... Hasta para preguntarte por mi postura sexual favorita tendría que decírtelo para que lo supieras"

Silencio

"Algo más sencillo… ¿Cúal es mi segundo nombre? Es algo que puedes ver en Google, debes saberlo"

Silencio

"¿Lo ves? Crees que me quieres, crees que me conoces. Ni siquiera sabes que mi nombre es Edward… Vanessa, vete a casa" dijo, apiadándose por la chica. "No te marches con Walters para ver si consigues volver a entrar a alguna fiesta de estas, por favor. Encuentra a un chico de tu edad, sé feliz"

"Lo siento… Lo siento, de verdad, yo-" dijo, comenzándosele a formar lágrimas en los ojos. "El señor Walters me prometió que le vería si iba con él, y yo tenía ganas de conocerle… Siento haberle insistido, y por intentar… ya sabe. Por tocarle donde no debía" lloró más abiertamente ahora.

"Está bien" dijo, aunque en verdad no estuviera para nada bien, pero al menos se dio cuenta de su error. "La próxima vez, agarra a el chico más suave, solo un consejo. No quieres la diversión terminada antes de que haya siquiera empezado" sonrió, y ella también lo hizo levemente. "Ve a casa"

"No puedo… El señor Walters dijo que luego me llevaría a un hotel" gimoteó. Tony la miró con pena. La joven que hace un segundo se le estaba tirando a la bragueta ahora estaba desconsolada, pensando en lo que Walters le haría como 'pago' por haberle ayudado a entrar en la gala como acompañante.

"¿Sabe tu dirección?¿Tu número?" preguntó, dispuesto a ayudarla.

"No. Nos conocimos en su despacho cuando presenté mi solicitud para trabajar allí"

"Haré que mi IA borre los datos del currículum para que no te contacte, ¿de acuerdo? Vamos" dijo, cogiéndole del brazo.

"¿A donde?"

"Voy a dejarte en casa. Ya he tenido bastante de esta cena. No te preocupes, yo me encargaré de Walters, vámonos"

Silenciosamente, salieron del edificio hasta el coche, donde Tony arrancó de forma rápida para marcharse de una vez del lugar. "Muchas gracias, señor Stark" dijo Vanessa, ya más calmada. "Siento lo ocurrido"
"¿Dónde vives?" le preguntó, haciendo caso omiso. Tras casi hora y media de viaje en silencio, con solo la música procedente de la radio sonando ligeramente de fondo, llegaron a su casa, donde Vanessa le agradeció nuevamente y se disculpó otra vez.

"La señorita Potts es una mujer con suerte. Tiene un gran hombre… Me encantaría tener un novio que dijera que no a una oportunidad de sexo cuando no estuviera por ahí" sonrió.

"Yo soy el que tiene suerte, chica… Haz caso a lo que te dije, por favor. Seguro que encontrarás a un chico así"

"Gracias" le repitió, bajando del coche. Tony le sonrió, y esperó a que estuviera segura dentro de su casa cuando arrancó de nuevo y se dirigió hacia su propia casa. No podía esperar a acostarse en su cama. Al lado de su asiento estaba su móvil, vibrando con la llamada entrante de Pepper, pero no se dio cuenta, así que no lo cogió.


La segunda vez que lo llamó, al llegar al garaje de la Torre, finalmente se dio cuenta y contestó, mientras se aflojaba la corbata camino al ascensor. "Hola, cariño" dijo, sonriendo.

"Hola" dijo, secamente, aunque Tony no lo notó.

"Ya he terminado la gala. Hice lo que me dijiste. Puntual" informó.

"Ya veo… Te lo pasaste bien, ¿no?"

"Pues, la verdad-" dijo, mientras salía del ascensor al haber llegado a la sala común, donde lo primero que se encontró fue con el canal de noticias puesto en televisión, con unas imágenes y un cartel que citaba; 'TONY STARK DE VUELTA A LAS ANDADAS'. Con ello, vinieron acompañados las miradas de Bruce y Nat, que habían vuelto de su cena rato antes. La cara sonriente de Tony se cayó en menos de un segundo. "-no. Fue un aburrimiento"

"¿Y ya te has ido a casa?" dijo Pep desde el teléfono.

"Sí" dijo. Entonces decidió ser sincero al respecto. "Tuve que parar por el camino para dejar a una chica en su casa"

"¿Una chica?... Te refieres a la que está por tooooodas las redes sociales y todos los canales de cotilleo ahora mismo, ¿verdad? De la que me están llegando fotos desde hace más de dos horas de gente mencionandome por redes de tú y esa chica entrando en el coche"

"Emm… sí, esa chica"

"Tony, sabes que confío en ti"

"Lo sé" afirmó, aunque no era una pregunta.

"Y entiendes que esto es altamente malinterpretable…"

"Sí, por eso puedo explicarlo"

"Por favor, hazlo"

"No lo voy a negar, ella buscaba acostarse conmigo. Iba acompañando a Walters y en la cena me rozó el paquete, y cuando me alejé para ir al baño, ella me siguió"

"Otra cosa mal-"

"Malinterpretable, lo sé. Lo supe cuando entró al baño conmigo y se me tiró encima" dijo, obviando el hecho del agarre de entrepierna. "Pero le dije que no. Lo juro. Es más, le dije que se buscase a alguien de su edad, tiene veintiún años. Y luego, cuando le dije que fuera a casa, me comentó que Walters le había hecho el favor de entrar a la gala a verme con tal de que luego pasase la noche con él en un hotel… Y no podía dejar que pasara, así que la llevé a su casa" terminó la historia. Bruce y Nat se estaban enterando de la historia al mismo tiempo que Pep, por lo que sus caras fueron un reflejo de lo que debería ser también la de ella al otro lado de la línea.

"¿Sabe dónde vive?" preguntó, con cierto aire de preocupación. Le creía. Y ante eso se le escapó un suspiro antes de contestar.

"No, por eso debía aprovechar" dijo. "Siento no haberte contestado y que pensaras lo más obvio de esta situación, de verdad"

"Está bien" dijo Pepper, aliviada. "Hiciste lo correcto, ayudaste a la chica"

"Lo siento" repitió, no aceptando un 'está bien' como respuesta. "Te quiero… Solo a ti"

"Y yo a ti" respondió inmediatamente.

"Ten un buen día por allí, ¿de acuerdo?"

"Vale… te quiero" le repitió.

"Yo también a ti" sonrió. "Adiós"

Cuando colgó, Bruce fue el primero en hablar. "Veo que la gala ha ido bien" rió.

"Voy a acostarme, ya he tenido bastante por hoy" informó, dejando tras de sí a Nat y Bruce riendo. "Vamos, María" llamó, de camino a su habitación, con una gatita siguiéndole el paso.