CAPITULO 8
BOSQUE SALVAJE (PARTE I)
Había intentado descansar desde que llegamos, pero un incesante y molesto zumbido no me dejaba por más que lo intentara. Cuando el sonido se había hecho demasiado irritante traté de encender la radio, y aunque esta no pudo sintonizar ninguna emisora desde aquí, por lo menos el auricular ayudaba a reducir el ruido; tal vez aquello que producía ese molesto sonido también debía estar provocando alguna interferencia.
La noche había llegado hace un par de horas y el cielo estaba cubierto por una capa de nubes como si fuera a llover. Tal vez este lugar era el único donde ella no podía controlar el clima, pero aun así éste no parecía estar de mi lado.
El sonido de una nueva carroza voladora llegando al campamento captó mi atención y levanté la cabeza para ver qué pasaba. La carroza descendió cerca de la otra y, cuando sus ruedas estuvieron en el suelo, avanzó un poco para quedar lado a lado. Esta última carroza parecía aún más ligera que en la que llegamos, solo contaba con dos ruedas en lugar de cuatro y su carcasa estaba en una mejor condición.
Entre la obscuridad noté como un pony salía desde un lado de ella y caminaba al frente para ayudar a quien tiraba de ella, un pegaso en esta ocasión. Varias cajas salieron flotando y descansaron sobre las espalda del pegaso, quien parecía tener un tipo de montura para ayudarlo a cargar eso sin incomodarse; poco después, un nuevo par de cajas salieron y levitaron al lado de la unicornio poco antes de que ella cerrara la puerta con su magia y ambos avanzaran hacia la cabaña donde entró aquél pony con la máscara de gas.
Confundido encendí mi linterna, y apunte a las otras jaulas para llamar la atención de Orange o de la pony. Luego de insistir un poco, ambos se levantaron y cambiaron al borde sus jaulas; ninguno de ellos parecía haber descansado desde que llegamos, al igual que a mí ese maldito ruido no les permitía concentrarse.
-¿Qué creen que trajeron en esas cajas?-
-Tal vez olvidaron algo. Salimos de muy rápido por mi intento de escapé-
-Puede que tengas razón. Aunque es un poco raro; estos tipos de Apleeloosa son muy serios en sus negocios y este cliente se ve que es muy exigente- Dijo Orange con un tono de incertidumbre.
-Parece que conoces un poco del tema, ¿Trabajaste con ellos alguna vez?- pregunté al pegaso.
-Sí, y es la razón por la que estoy aquí. Como dije, ellos son muy serios en sus negocios. Si estas a cargo de la entrega o de escolta y algo sale mal, tu cabeza podría costar entre 200 a 1500 chapas al día siguiente-
-Bueno... el que mal obra mal acaba dicen por ahí- dijo la yegua salmón, ganándose una mortal mirada del pegaso.
-¡No todos podemos trabajar para la RNC yegua estúpida!-
-¡Silencio!- Grité antes de que tomará un tono más alto. Orange me vio fijamente, juzgándome con su mirada, pero sin decir nada apunté la cabaña. Una de sus ventanas estaba iluminada y la silueta de un pony nos estaba observando, al notarlo el relincho y se alejó de la reja con la mirada clavada en la yegua, en cambio, ella levantó sus hombros, como si no parecía entendiera el enojo del pegaso.
Apagué la linterna y puse nuevamente el auricular en su sitio, la pequeña discusión me había distraído de zumbido, el cual parecía haberse vuelto más fuerte desde que cuando llegó la carroza. De alguna manera este no parecía afectar a los ponys que ya vivían en el campamento ni a los que llegaron con nosotros; tal vez tenga que ver con ese tal acondicionamiento.
La silueta de pony se mantuvo en la ventana hasta que me recosté para descansar. Había revisado la jaula buscando un punto frágil para abrir un hueco, pero luego de una rápida mirada concluí que no había manera. Podía patear una columna hasta que colapsara, pero al ver el techo noté que este podría caer sobre mí, causando daño y probablemente atrapándome. También estaba el alambre de púas, este era sumamente rígido y muy grueso, demasiado para separarlo y tenía unas afiladas cuchillas que contarían sin problemas la piel e incluso rayarían un casco, además este se enrollaba en las columnas y, por alguna extraña razón, también en el techo. Lo último que pensé fue en cavar un hoyo para pasar bajo el alambre, pero el suelo era muy compacto como para excavar a casco y también había un hilo de alambre a ras del piso.
PSSS
¿Qué fue eso? Pensé al escuchar un siseo diferente al sonido del bosque o a ese infernal chirrido.
-Quítate ese auricular, torpe. Tenemos que salir de aquí- susurró la familiar voz de la unicornio salmón. Mi corazón se aceleró y sonreí alegremente al escuchar su voz en frente de la jaula. Ella no me abandonó después de todo y se arriesgó para salvarme... otra vez.
-¿Cómo llegaste?- pregunte conteniendo mi emoción lo más que podía.
-Te lo diré luego, ¿Dónde está el pegaso?-
Apunté a la jaula de al lado un poco confundido, y antes de arme cuenta una pequeña roca floto en el aire y salió disparada hacia el pegaso, quien gruñó de dolor al recibir el golpe.
-Eso le enseñará a confiar en los demás ponys- dijo Crystal un poco molesta; pero a pesar de su tono de voz y de que no podía verla, algo me decía que estaba sonriendo por haberlo golpeado.
-¿Por qué tardaste tanto?-
-Tenía que esperar que saliera la siguiente entrega-
-Veo que te tomaste tu tiempo para llegar- dijo Orange mientras se arrastraba hasta la reja. Él apunto con su cabeza a la caseta, desde donde aquélla silueta nos vigilaba nuevamente. Al verla di un par de vueltas para simular algo de incomodidad (si es que algo así era posible) y me recosté cerca de la puerta. Al parecer Crystal también se percató de la silueta, ya que se quedó en silencio hasta que esta desapareció.
-¿Algún plan de escapé?- susurró la unicornio.
-Ninguno por ahora. La jaula colapsara si la golpeo y el suelo es muy duro para cavar a casco-
-No te olvides de ruido, Armor- añadió el pegaso -¿Por qué no nos sacas de aquí con magia?-
-No podría aunque quisiera. No sé cómo teletransportar objetos-
-Y es mejor que no lo intentes. Las jaulas están selladas con magia, si entras aquí ya no podrías salir- dijo la pony quien se había mantenido en silencio hasta ahora.
-Mierda, tengo que sacarlos de ahí antes de que terminen como ellos-
-¿Por qué no tratas de cortarlo con una de tus rocas?- dijo Orange lanzando la pequeña roca dentro de mi jaula. Tratando de pensar en otra cosa miré alrededor hasta que me enfoqué en la roca frente a mis cascos; esta era casi triangular y una de sus bordes era un poco redondeando, muy similar a mi...
-¿Tienes mi hacha verdad?- pregunte exaltado.
Cuando el arma estuvo a mi alcance la arranqué del agarré de Crystal y miré el filo. Aun con tan poca luz la hoja estaba brillante y reflejaba lo suficiente para dejarme ver la sonrisa maliciosa que se había formado en mi rostro.
-No creo que esa hacha logre cortarlo- dijo la yegua.
Indiqué a Crystal que retrocediera un poco por si acaso y tomé el hacha con mi casco, gracias al hechizo su esta se pegó firmemente, evitando que usará mi boca para sujetarla y por ende cualquier tipo de herida o sangrado.
Revisé que aquella silueta no estuviera vigilándonos, y viendo la luz apagada me paré sobre mis cascos traseros y bajé el hacha con fuerza; los alambres emitieron un agudo sonido al separarse y se enrollaron hacia afuera abriendo una amplia apertura para escapar. Antes de salir de la jaula tomé la roca que inspiró mi idea y la tire donde creí que estaba Crystal, quien la tomo y guardo en su mochila.
-Espera ¿A qué te referías con eso de terminar como ellos?- pregunté al estar fuera de la jaula.
-No es un buen momento para...-
Una pequeña explosión surgió al interior de la cabaña; la puerta se abrió de repente dejando salir una gran cantidad de humo mientras las grifo y los ponies salían uno a uno tosiendo y rascando sus ojos.
Viendo el tiempo en contra fui a la jaula del pegaso y repetí la acción. Orange se salió de su jaula con algo de más de precaución a causa de su arnés en las alas; corrió hasta la carroza que acababa de llegar y se cubrió tras ella apuntando al arnés en frente del vehículo. Entendiendo lo que tenía en mente empecé a correr hasta la carroza, Crystal se materializó a mi lado mientras hacía lo mismo.
-Auxilio- chilló desesperada la yegua que aún estaba en la jaula. Al oírla frené en seco y di media vuelta con el hacha en mi boca para abrir su jaula, me sentía terrible por no haber abierto su jaula antes de correr, pero la repentina explosión me había hecho olvidar de ella.
-Ese imbéciles me la va a pagar-
Una ráfaga de disparos provino desde el grupo en frente de la cabaña, impactando en las columnas de la jaula y el suelo justo atrás de mí. Inmediatamente corte el alambre y corrimos hacia la carroza cuando ella estuvo fuera. A medio camino una bala golpeó una de las patas de la yegua haciendo que esta tropezara. Me detuve y retrocedí para ayudar a que se pusiera de pie, pero justo antes de iniciar a correr un disparo pegó en mi pata izquierda, justo encima del pipbuck, haciendo que cayera.
-Debí hacer eso desde el principio-
Una pantalla de luz apareció a nuestro lado mientras nos poníamos de pie; las balas golpeaban la pared produciendo chispas y dejando pequeñas grietas sobre esta, sin embargo parecía estar resistiendo. La yegua y yo corrimos hacia el vagón, Orange estaba tratando de abrir la puerta, mientras que Crystal formaba una cúpula sobre el vagón y ésta pantalla de luz.
-¿Por qué... tardas... tanto?- Dijo Crystal entre cerrando los ojos por el esfuerzo.
-Intenta forzar una cerradura con una lluvia de balas encima. Necesitamos una distracción antes de que caiga el escudo.-
-Tengo algo que nos ayudará. Torpe, necesito que saques una roca de mi mochila.-
-¿Y eso de qué nos ayudará?-
Ignorando la negatividad del pegaso y la confusión por la petición de la unicornio, metí mi pata en la mochila y empecé a buscar, al encontrar una roca la sostuve frente a la unicornio; una sonrisa se dibujó en su rostro mientras una segunda capa de magia rodeaba su cuerno y envolvía a la roca, transformándola en una pequeña pirámide con un tenue brillo blanco.
-!Miren al suelo y cierren los ojos¡- gritó Crystal antes de arrojar la roca hacia arriba con su magia; haciendo caso desvíe mi vista del cielo y cerré mis ojos. Un ligero boom surgió desde arriba y vi una intensa luz blanca a pesar de que mis párpados estaban cerrados con fuerza, como si el sol concentrara su luz sobre nosotros.
Los disparos cesaron y con cautela me asomé para ver que había pasado. Todos nuestros agresores estaban restregando sus ojos por culpa de la intensa luz, sentí mucha satisfacción al ver a la grifo que me golpeó lloriqueando por la irritación.
-Ésta mierda no quiere abrir-
-Yo abro la puerta y tú ponte el arnés; así podremos avanzar más rápido- Sugerí.
El pagaso, quien ya no tenía el arnés sobre sus alas, me dio un destornillador y una par de horquillas para forzar la cerradura; gracias a una sección de la guía de supervivencia sabía que hacer para forzar la cerradura, más no como hacerlo. Tratando de relajarme un poco mire alrededor, pero para mí mala suerte nada de lo que veía ayudaba a despejar mi mente; no sólo el escudo tenía una gran cantidad de grietas y era muy tenue, también me di cuenta que la pony estaba en el suelo restregando sus ojos.
-Eh... Crystal, ¿Cuánto dura el efecto de ese hechizo?-
-¿Fuiste tan tonto como para mirar?-
-Oye. No soy tonta, soy curiosa- replicó la pony salmón.
-¡Mierda! Abre esa cosa rápido. No puedo mantener éste consumo de magia por más tiempo-
Crystal acercó a la pony a la puerta y empezó a echar agua sobre sus ojos. Por mi parte, erráticamente empecé a mover el destornillador y la horquilla esperando abrir la puerta, mientras las balas nuevamente golpeaban el escudo, esta vez desde todas direcciones.
El fuerte estruendo de una granada impactando la cúpula, seguido por el sonido de una grieta formándose en el escudo, hizo que girará bruscamente el destornillador, rompiéndolo dentro del cerrojo.
-¿Qué fue eso?-
-No fue nada... Voy a intentar una cosa.-
-¿Qué estás haciendo? Así no funcionan las puertas- dijo la unicornio al ver que descargaba una patada sobre la cerradura, pero aun con su negativa solté otra coz en la puerta para debilitarla.
-Montura lista- Gritó Orange desde en frente del carruaje.
Con una fuerte patada, la puerta cayó dentro y me hice a un lado para que Crystal y la pony entrarán sin problemas. Una vez a dentro tomé la puerta y la pude a modo de barrera. Por lo visto el carruaje tenía que girar para despegar, lo cual nos dejaría de frente a la mayoría del fuego de nuestros captores.
-!Sacamos de aquí¡-
El carruaje de tambaleó y se movió un poco antes de empezar a girar y dejar la puerta de frente a nuestros enemigos. El escudo de Crystal ya no estaba, por lo que las balas golpeaban el metal del vehículo y ocasionalmente pasaban por la puerta sin ningún obstáculo.
Al sentir que el carruaje se despegó del suelo, Crystal preparó otra de esas rocas y la tiró fuera para cubrir nuestra huida; a pesar de que quería ver exactamente lo que hacía aquella roca, me obligué a mí mismo a no mirar para evitar el daño. Esta vez, al parecer, no todos cayeron en la trampa, ya que la garra de una grifo entró y se movió frenéticamente tratando de cortarnos; de manera casi instintiva tomé mi hacha y la golpeé, haciéndola retroceder acompañada de un gruñido.
-Si volviste- Dije a la unicornio una vez creí que nos alejamos lo suficiente del campamento. -¿Cómo nos encontraste?-
-Esos tipos de Appleloosa son muy organizados para ser saqueadores. Sólo tuve que cambiar los registros en una terminal y esperar a que saliera el envío- Respondió ella antes de tomar un trago de agua y sobar su cuerno, que estaba un poco rojo. -Necesitarás más que un campamento de esclavos para deshacerte de mí-
-Gracias-
Crystal hizo una seña con su casco antes de quitarse mi mochila y la poner frente a mí acompañada de una mochila miniatura que parecía ir amarrada en una pata. Alegremente la tomé y la puse en su lugar, se sentía realmente bien tener puesta una cómoda correa en lugar de un fastidioso arnés y unas riendas. Al revisar mí inventario en el pipbuck noté que todo estaba ahí e incluso había algunas cosas nuevas en su interior, como comida y munición. Por otra parte, al abrir la mochila en miniatura vi que había una modesta cantidad de semillas y hojas en su interior.
-Necesitas civilizarte un poco. Eso es para esas plantas tuyas y para que no andes por ahí con una bolsa amarrada en tu pata.-
Traté de avanzar para darle una abrazo a Crystal, pero por alguna razón me detuve; quería tratar de agradecerle de una manera menos fría, pero algo en mi interior me decía que no era un buen momento. Aun así me senté a su lado conservando un poco de distancia, por lo que recibí un pequeño golpe en el hombro.
-¿Hacía dónde vamos?- Pregunté al Orange.
-Hay que ir hacia Ponyville, es lo más seguro y cercano al bosque-
-¿Ponyville no es un nido de saqueadores?-
-No desde que la RNC y los ponies del establo 2 restauraron la ciudad.-
Sin conocer nada al respecto levanté mis hombros y me acerqué a la yegua para saber cómo seguía. Ella estaba sentada del otro lado del carruaje con un vendaje en donde recibió el balazo y otro sobre su ojo derecho.
-¿Estás bien?-
-Sí, aunque aún me pica el ojo. Ver esa cosa fue como ver el sol directamente- Respondió ella manteniendo un poco la distancia -Gracias por no dejarme atrás. Me llamo Soft Moonlight por cierto; lamento haber sido tan grosera al principio.-
-No hay problema. ¿Cómo terminaste en Appleloosa?-
-No estoy segura. Anoche estaba durmiendo cómodamente en mi casa y ayer en la mañana me desperté en ese horrible lugar.-
Soft cerró su ojo y miró al suelo con tristeza. Me sentí mal por ella al oír eso; en el caso de Orange y el mío, ambos éramos conscientes de que estaba pasando a nuestro alrededor, pero ella literalmente fue secuestrada y tal vez vendida por alguien cercano.
-¿Oyeron eso? - Pregunté al oír un distante silbido; poco a poco éste se fue haciendo más fuerte, hasta que, de repente una explosión hizo estremecer nuestro vehículo.
Activé el EFS y miré hacia atrás para ver dónde estaba nuestro agresor; una marca roja titiló sobre el holograma, como si quien estuviera por ahí no quisiera que lo ubicaran.
Otro silbido se aproximó a nosotros de manera amenazante, esta vez Orange se movió un poco en el aire para tratar de evadir el proyectil, más esto no evitó que aquella explosión se oyera demasiado cerca.
-¿Qué mierda está pasando?- preguntó él mientras Crystal y yo poníamos la puerta en su lugar para evitar caernos y protegernos de la metralla. Aún con el EFS encendido no me era posible saber desde dónde venían los disparos.
-Crystal, ¿Puedes hacer algo cubrirnos?-
-Aún no me recupero de mi último hechizo en el campamento. Podría hacer una pantalla para protegernos de la metralla, pero no aguantaría una explosión directa, además tampoco sería muy grande-
Boom
Una explosión debajo del carruaje hizo que todos cayéramos al suelo, y al mirar hacia afuera vi que la estábamos perdiendo velocidad y altura.
-Ya no podré sostener esta cosa. !Todos sobre el eje de la carroza¡ voy a soltar el arnés- digo Orange mientras el frente del carruaje se levantaba. Todos a dentro cruzamos miradas y nos paramos en donde estaba él nos dijo, dejando a Soft en el centro. -! Arnés fuera¡-
Un par de clics sonaron frente a la carroza antes de que Orange entrara volando y se pegara al piso usando sus alas justo antes de que nos precipitáramos hacia el suelo. Gracias al hechizo en mis cascos pude permanecer pegado, y al parecer Crystal también tenía en mismo hechizo ya que ella tampoco se movió; en cambio Soft se elevó un poco, por lo que la unicornio y yo debimos sujetarla.
-¿Todos están bien?- pregunté mientras torpemente me arrastraba hasta la pared y me recostaba; la cabeza me daba vueltas y las patas me temblaban mucho para intentar ponerme en pie. Estaba sin aliento y una capa de dolor cubría todo mi cuerpo, especialmente el área del abdomen.
-¿Qué pasó?-
-Esa desgraciada le dio a las baterías de chispa. Sin ellas un solo pegaso no puede levantar una de estas carrozas-
Orange se puso de pie y con un gruñido tiró la puerta hacia afuera para hacer espacio. En cambio, Soft se quedó en el suelo, temblando, con lágrimas recorriendo su rostro y su mirada perdida en la nada. Finalmente Crystal se arrastró hasta un baúl en la parte trasera del carruaje y lo abrió con su magia; acto seguido sacó algunas pociones y las repartió antes de beber una.
-¿Dónde estamos?-
-Esto es Eveefree, Armor. Mierda, estábamos tan cerca, unos minutos más y hubiéramos salido de ésta pocilga.-
-¿Podemos llegar caminando?-
-Podríamos usar el mapa en ese Pipbuck para orientarnos, pero no sé cuánto duraríamos ahí fuera; dudo mucho que solo un hacha nos ayude si algo nos llega a atacar-
-No estamos del todo desprotegidos- dijo Crystal sacando una mochila desde el baúl y levitándola de cabeza en el centro del carruaje; haciendo que varias armas pequeña cayeran, entre ellas Jynx.
La obscuridad inundó el mundo justo antes de tomar mi pistola para que nadie más lo hiciera. Al no poder ver nada mi linterna se encendió, generando una pequeña molestia en mis ojos y los de los demás.
-Apaga esa cosa. Nos harás un blanco fácil- gruñó Orange -Genial, como si nuestra situación no fuera mala de por sí-
Haciendo caso al pagaso apagué la linterna, no sin antes tomar mi pistola para asegurarme que nadie más lo hiciera. Por suerte para todos Crystal iluminó su cuerno con una muy tenue luz, la cual no pareció molestar a Orange y permitió que cada quien tomará algún arma. Aprovechando la luz de la unicornio me acerqué al baúl para ver su contenido; había algo de comida, un pequeño botiquín, montón de chatarra y lo que parecía ser una caja con bengalas y una pistola.
-Crystal, ¿Trajiste mi mochila metálica?-
-Lo siento, no pude. La encontré cuando fui a la bodega por primera vez, pero cuando fui a buscarla antes de salir ya no estaba- dijo ella un poco frustrada -¿Era importante lo que tenías ahí?-
-No en reali...-
-Eso no importa ahora. Ya no estamos indefensos, pero sin luz es peor que no tener nada.-
El ruido del bosque reemplazó el silencio al interior de la carroza. Al ver hacia afuera solo pude ver un inmenso mar de color negro, y sin luz para ver nuestro camino, no pasaría mucho antes de que alguien se perdiera o pisara un cultivo de killing joke; podríamos hacer antorchas, iluminarlos con el cuerno de Crystal o utilizar bengalas, pero una luz en estas condiciones haría que cualquier cosa nos viera muy fácilmente.
Tomé la caja con la pistola de bengalas y la guardé en mi mochila por sí nos resultaba útil, al sacar mi casco noté que la roca con la que Crystal golpeó a Orange en el campamento se había quedado pegada. En un impulso de curiosidad, acomodé la roca y miré a través de ella, al ser totalmente trasparente no tuve problemas para hacerlo, y dejando de lado el tono rosáceo que tomó todo, resultaba muy como estar detrás de una pequeña ventana.
Sentí como una idea trató de surgir al ver hacia la puerta, era un poco descabellada, pero podría ser la mejor solución al problema, a pesar de eso, aún me hacía falta algo, por lo que miré alrededor para encontrar lo que faltaba.
-¿Cómo es que sigo viva...?- Preguntó Soft antes de levantarse y bloquear mi línea de visión. Un poco molesto bajé un poco mi casco para decirle que se moviera, pero al ver el improvisado parche en su ojo mi idea se completó.
-Crystal… ¿Qué tan buena eres con las rocas?-
Gracias a la ayuda de Crystal y con los vendajes del botiquín, pudimos improvisar un tipo de lente para ver en la obscuridad. Al ver a través de él, el mundo pasó a una escala de color verde que junto al hecho de sólo poder usar un ojo, daba un aspecto algo más siniestro al bosque.
Antes de salir Orange y yo habíamos trazado la ruta a seguir. No muy lejos del lugar del choque nos topamos con un camino, el cual parecía conducir hacia un claro desde donde podríamos poner rumbo hacia Ponyville sin tener que cruzar demasiado del bosque. Además, para garantizar nuestra seguridad formamos un pequeño cuadrado y avanzamos por el bosque.
Cada quien tenía su arma lista para disparar; el constante ruido de las ramas moviéndose y chocando entre sí, junto al silbido del viento hacían nuestra caminata muy estresante, y a pesar de tener el EFS encendido para evitar sorpresas, la ausencia de marcas en éste era aún más desconsolador.
Pasados casi quince minutos de caminata llegamos a una pequeña área despejada. Apagué el EFS para ver el mapa y orientarnos mientras los demás hacían un círculo en torno al pipbuck.
-Bien... Parece que estamos aquí, y el claro está por allí. ¿Cuánto tardaremos en llegar Orange?-
-Unos cuarenta y cinco minutos a éste paso-
Todos asentimos al pegaso y nos preparamos para rehacer la formación para continuar, pero antes de avanzar encendí de nuevo el EFS. No sabía por qué, pero algo aquí no se sentía bien, todo estaba demasiado tranquilo e incluso el viento dejó de hacer ruido una vez llegamos.
-¿No les parece que hay demasiado silencio?-
-Auch-
Al desviar la mirada un poco del pipbuck vi como una delgada raíz llena de púas se había enredado en la pata de Crystal. Tomé mi hacha y corté la pequeña enredadera; esta se retorció en el suelo como una pequeña serpiente antes de saltar y enredarse en mi casco y sobre el pipbuck.
-!CUIDADO¡- gritó Orange mientras nos embestía poco antes de que una enorme raíz golpeara el suelo con un fuerte y pesado crujido; esta empezó a volver lentamente hacia su agujero abriendo surcos en la tierra con sus púas con una facilidad aterradora.
Aún sin poder entender lo que acaba la de pasar, el crujido y las vibraciones bajo la tierra me advirtieron que eso no fue más que el inicio, al ver al rededor vi varias raíces habían salido del suelo acompañadas de algunas enredaderas que tenían una especie de mandíbula que se abría hacia los lados.
-!Abran fuego¡-
Sin dudar mucho encendí el SATS apunté a la planta carnívora más cercana. Su boca estaba abierta lo cual me daría un blanco más fácil. A pesar de esto la planta solo terminó con tres pequeños agujeros en su mandíbula y siguió moviéndose para tratar de comernos.
-!Debemos salir de aquí¡-
Encendí mi linterna y desesperadamente busqué alguna brecha para poder huir; a nuestra izquierda parecía haber un pequeño sendero, al cual apunté antes de empezar al correr. El sonido de cascos galopando detrás me indicó que todos me habían escuchado por lo que no me preocupé en mirar hacia atrás.
Las plantas empezaron a crujir de manera intimidante y lanzaron una especie de pringue hacia nosotros para detenernos, y también una pared de enredaderas se tejió bloqueando nuestra salida. Mientras intentaba pensar en algo para que las yeguas y yo pudiéramos evitar el obstáculo, un rayo magenta surgió desde atrás y cortó la barrera lo suficiente como para poder saltar sobre ella sin problemas.
Una estrecha ruta de tierra se extendía en frente flanqueada por un interminable túnel de árboles. Corrí tan rápido como pude hasta ver una pequeña y precaria casa hecha con tejas en medio de un diminuto claro. Al llegar a la puerta me di la vuelta y la patee hasta derribarla, aún de espada a la casa miré hacia el camino con el EFS encendido; tres marcas blancas, acompañadas de un alud de rojo se movían sobre el holograma, viniendo hacia aquí. Antes de darme Cuenta Soft y Orange aparecieron moviéndose con rapidez, pero al no ver a Crystal volví al EFS y me di cuenta que la última marca blanca se movía muy lentamente.
-¿Pero qué haces, Armor?- Gritó Orange cuando crucé a su lado corriendo hacia la marquilla de la unicornio.
Desesperadamente aceleré hasta que vi una pared de luz magenta y me alegre momentáneamente al ver la silueta de Crystal frente a la barrera, pero esa sensación desapareció al oír un fuerte tosido y ver que varias plantas carnívoras estaban detrás.
Crystal estaba cojeando y tosía con mucha fuerza; de repente ella cayó al suelo y se movió como si se estuviera arrastrando mientras una de esas cosas abría sus mandíbulas. Rápidamente entré en SATS y apunté a la planta, esta vez fue derribada por una pequeña explosión, dándome el suficiente tiempo para llegar y ayudar a levantar a la unicornio.
-Volviste- Dijo Crystal débilmente antes de toser.
-Necesitas más que un montón de plantas carnívoras para deshacerte de mí- Respondí mientras la unicornio pasaba su casco sobre mi cuello y se apoyaba sobre mí. Ella estaba muy débil, su respiración era muy pesada y una masa de pringue estaba pegada a su pata trasera.
Tan rápido como pudimos empezamos a galopar hacia la caseta, detrás nuestro el crujir de las plantas y los golpes secos de la pringue sobre el escudo eran cada vez más frecuentes. De repente el cuerno de Crystal se apagó y una masa babosa voló a mi lado antes de estrellarse contra en el suelo, poco después algo se pegó en mi pata trasera haciendo difícil moverla.
La cabaña se asomó levemente y los fogonazos del arma de Orange surgieron desde la puerta cuando esta se alineó con el camino; a pesar de estar muy cerca de la salvación y de la cobertura del pegaso, el miedo de tropezar o que una de esas cosas inmovilizara mi pata no me permitía confiarme.
-Mierda... ¿Crystal, tienes algo que nos ayude a ir más rápido? - Pregunté a la agotada unicornio. Me odiaba por pedirle algo así, pero no tenía ninguna otra idea.
-Si... Digo, no... Esto... -
Crystal me miró como si estuviera nerviosa, algo en su ojo expresaba mucha preocupación por lo que estaba por decir.
-Si tienes algo hazlo, lo que sea.-
-E-está bien... No me juzgues... Por favor-
Crystal suspiró con fuerza y cerró su ojo como si se concentrara; su cuerno se iluminó y un aura mágica nos rodeó.
Un calor inusual surgió de Crystal haciendo que la viera, un escalofrío recorrió mi cuerpo al ver que una pequeña llama púrpura salía de entre sus párpados al tiempo que una capa de mismo color cubría su cuerno; la piel al lado del cuerno se seccionó como si fueran escamas y se extendió por su cuerpo hasta llegar a la pata con la que se estaba recostado, donde las escamas empezaron a recorrer mi cuerpo hasta rodearme por completo.
-Esto nos dolerá un poco- Dijo la unicornio abriendo su ojo, el cual estaba lleno por un verde muy brillante y estaba rodeado por la pequeña llama púrpura. Aterrado asentí y me preparé, Crystal suspiró nuevamente y la llama en su cuerno brillo un poco más fuerte. -Tres... Dos... -
Una capa de dolor recorrió todo mi cuerpo al sentir como la capa de escamas era arrancada de mi piel, pero a pesar de la horrible sensación mis patas ya estaban libre y pude correr a toda velocidad; de igual manera Crystal también liberó sus patas y galopó rápidamente, pero sin separarse de mi lado. Por mera curiosidad decidí mirar hacia atrás y quedé totalmente asombrado al ver como las platas se amontonaban sobre una estatua de nosotros hecha de cristal.
Antes de darnos cuenta estábamos frente a la caseta. Dada la emoción no noté el pequeño altibajo en la entrada, el cual nos hizo tropezar dentro.
-!Magia oscura¡ Nunca creí que vería a alguien usarla.- Exclamó Soft con euforia -Dime ¿Eso duele? ¿Estás cansada? ¿Qué se siente usar algo prohibido?-
Crystal gruñó y bruscamente se separó antes de caminar hasta una esquina de la caseta. Fulminé Soft por lo que dijo y caminé hacia la unicornio para ver qué pasaba, pero cuando sintió que estaba cerca una cúpula de magia frenó en seco mi avance.
-Eso que hiciste fue muy estúpido. Siempre debes asegurar tu supervivencia antes que la de los demás- Dijo Orange regañándome. Fulminé al pegaso con la mirada y volví a mirar a Crystal. Estaba preocupado por ella; no habíamos pasado mucho juntos, pero esto no parecía algo normal. Di un golpe en el escudo para que ella lo abriera, pero solo obtuve un ligero sollozo y un suave tosido en respuesta.
-¿Qué tanto nos habremos desviando?-
Atraído por la pregunta del pegaso miré el mapa, no sin antes dejar una botella de agua al borde del escudo, y suspiré con desaliento a ver dónde estábamos. La frontera del bosque estaba una más lejos que cuando nos estrellamos y, para empeorar las cosas, el único sendero para retomar la ruta que teníamos en mente era el mismo que nos trajo aquí en primer lugar.
Tratando de buscar algo se consuelo Encendí la linterna y empecé a buscar cualquier cosa útil. El lugar se iluminó revelando un viejo librero, una oxidada mesa y un grupo de desgastadas sillas cerca de donde Crystal se había aislado; del otro lado había solamente una mesa con una terminal sobre ella, un casillero y lo que parecía ser un generador.
-Oye, esa cosa se parece a una que tenía en mi casa- Dijo Soft. Ella rodeó el aparato y le dio un par de golpes, levantando un poco de polvo. -Tal vez si lo abro pudiera intentar arreglarlo, incluso podría encender esta terminal de aquí-
Por mera curiosidad caminé hasta el casillero para abrirlo. Por suerte para nosotros este no estaba bloqueado y tenía una caja de herramientas y un par de viejos trajes en su interior. Descartando la ropa le di la caja a Soft y ambos empezamos a quitar los tornillos de la tapa. Una vez esta estuvo fuera ella se quitó el parche de su ojo y empezó a mirar el generador por todas partes, tal vez en busca de algo en mal estado.
-Wow, me sorprende que éste trasto esté en tan buen estado. Creo que no será muy difícil repararlo. Aunque...-
-¿Pasa algo malo?- pregunté desviando la mirada del aparato.
-Más o menos. Parece que sólo debo unir uno que otro conector y cambiar los fusibles, pero la batería de chispa del arranque está frita y sin ella o una fuente de electricidad no puedo hacer que funcione-
-Mucha suerte buscando electricidad en medio de la nada- Intervino Orange malhumoradamente. -Ni rogando a la habitante del establo lograrás que un rayo caiga aquí para encender esa cosa.-
-En realidad no necesitamos algo tan poderoso. Un hechizo de electricidad muy leve o una batería de chispa como la de una pistola láser o una porra eléctrica podrían funcionar. Una vez esté en marcha el generador se mantendrá encendido por si solo.- Una idea surgió en mi mente y rápidamente fui hacia donde estaba la unicornio. Ella seguía sentada viendo a la pared, su lente estaba a un lado y, para mi agrado, la botella que había dejado estaba vacía al pie de su mochila. -Vuelve aquí. Necesito luz para trabajar-
El escudo volvió a aparecer alrededor de la unicornio cuando estuve lo suficientemente cerca. Di un par de golpes sobre la pared habiendo que Crystal se girara levemente para mirarme; sentí un vacío en el estómago al ver las lágrimas recorriendo el rostro de la unicornio acompañadas de una muy fuerte expresión de tristeza.
-¿Estás bien?-
-!Aléjate¡- Gruñó ella antes de sacar el Punisher de su mochila y tirarlo hacia donde estaba el generador -Ahí está lo que necesitan. Ahora vete, quiero estar sola-
Será mejor que la deje tranquila Pensé mientras volvía con Soft, quien se estaba tenía un destornillador en una pata y unas pinzas en su boca. Miré con incredulidad como ella movía ágilmente las herramientas en medio del aparato, uniendo cables y ajustando tuercas y tornillos sueltos.
-Está listo. ¿Quieres hacer los honores?- me preguntó Soft limpiando el sudor de su frente. A pesar de que quería iniciar el aparato, disimuladamente rechacé la oferta y apunté a Crystal; Soft pareció entender que tenía en mente y asintió antes de aclarar su voz. -Crystal, cariño. ¿Te gustaría encender esta cosa?-
-¿Por qué no lo haces tú misma? Estás justo en frente.-
-En verdad me muero por iniciar este traste. Pero mi asistente fue un tanto holgazán para iluminar el interior de esta cosa- Respondió Soft guiñándome un ojo -Sería más prudente que alguien opere esto a distancia. Así si algo sale mal nadie saldrá herido.-
Luego de un largo suspiro, el escudo de Crystal desapareció y ella se puso de pie; su cuerno se iluminó tomando el Punisher y, al ver el arma encendida, todos nos paramos cerca a la unicornio para estar lo más lejos posible del generador. Indiqué a Crystal como extender el látigo para tener un poco más de alcance y, por su parte Soft le dijo donde aplicar la descarga.
-Terminemos con esto- Dijo Crystal antes de dar energía al arranque del generador. El aparato gruñó y rechinó antes de empezar a moverse, haciendo que Crystal creara una pantalla de luz para cubrirlos. De repente, la pantalla de la terminal se iluminó con un intenso color verde y lentamente una lámpara en el techo comenzó a zumbar mientras poco a poco bañaba con luz la caseta.
- ¡Lo logramos! -
El escudo desapareció y Soft salió corriendo hasta la terminal, en cambio Orange volvió a la puerta y la abrió levemente como si estuviera vigilando. Por mi parte di un pequeño golpe en el hombro a Crystal, quien me dio una seria mirada mientras levitaba el arma a su mochila.
-No pudimos haberlo hecho sin ti- Crystal no respondió a mi comentario, pero parecía estar más tranquila ahora por lo que, creyendo que quería seguir sola, deje un botella de agua frente a ella antes de caminar hacia el terminal -Gracias-
Soft estaba tecleando agresivamente mientras un mar de letras verdes ascendía a lo largo de la pantalla. -¡Sí! Otra terminal hackeada por Soft Moonligth. Debo admitir que fuiste un poco difícil-
-¿Cómo es sabes tanto de tecnología?-
-¿Qué, esto? Es gracias a mi trabajo en la capital. Era asistente en un taller de mi familia, ahí aprendí todo lo que sé.-
-¿Podrías enseñarme un poco?-
-Seguro, Pero será mejor hacerlo cuando salgamos de aquí, aunque te daré un truco que suele funcionar en algunas terminales básicas.- Respondió Soft. Asentí alegremente al oír eso; de forma similar a las cerraduras, había leído sobre el hackeo, más nunca tuve una terminal cerca para practicar. Al parecer si presionaba: w, w, s, s, a, d, a, d, espacio y enter en ese orden, algunas terminales en el yermo podrían abrirse, incluso algunas con un fuerte nivel de seguridad. -Esto no es posible, debe ser un error.-
-¿Qué sucede?-
-No lo entiendo. Según estos documentos; esta caseta es la ruta de acceso a un establo.-
-Imposible. Fuera del establo 101 Stable-tec no construyó nada más al interior de Everfree- Interrumpió Orange con un tono de incredulidad -Además, es imposible que ojo rojo ignorara un establo tan cercano-
-Pues según esto estamos en una entrada al establo 83.- Soft estrechó su mirada y tecleó un poco hasta llegar a un archivo con un icono a su lado. Ella puso su casco en su barbilla como si estuviera pensando y miró alrededor hasta enfocarse en mí. - Acércate un poco, necesito usar tu pipbuck-
Caminé un poco más y extendí mi pata, Soft la tomó y sacó un cable desde la parte trasera del pipbuck, el cual conectó a la terminal; la pantalla del pipbuck se inundó con letras hasta quedar idéntica que la de la terminal, excepto que ahora había un archivo con un ícono extraño.
Mostré la pantalla a la pony, ella sonrió y a presionó algún botón en el pipbuck. Un zumbido salió de la terminal y al ver la pantalla aquel archivo se transfirió a ella. -Intentemos esto-
Una lámpara roja comenzó a titilar en el techo acompañada de una alarma; el suelo tembló suavemente y, con un sonoro chirrido, una trampilla se abrió revelando una escalera. Todos, incluida Crystal, nos paramos en frente de la escalera, la cual conducía a un obscuro pasillo y parecía extraerse varios metros hacia abajo.
-Este debe ser el túnel de acceso- Dijo Orange sorprendido. De repente, dos golpes secos provinieron desde la puerta; el pegaso y yo caminamos hasta ella para ver que había pasado, pero a intentar abrirla descubrimos que esta estaba bloqueada y al ver a través de la ranura en el marco, vi cómo un poco de pringue se colaba entre ella.
-Bueno, ahora ya no tenemos opción-
Las paredes del túnel de la escalera tenían muchas manchas de moho y varias partículas flotaban alrededor. Entre más bajábamos el aire se volvía más pesado, pero gracias a Luna cada tanto había un pequeño ventilador que hacía circular el aire y alguna lamparita iluminaba el túnel cada ciertos metros, haciendo más soportable el descenso.
Según los archivos de la terminal, éste acceso era usado por científicos de Stable-tec para ayudar en el experimento que se hacía aquí, algo no muy alentador teniendo en cuenta la reputación que tenía la empresa y el lugar donde se construyó éste establo. Los archivos también decían que quien bajara debía usar una mascarilla para no inhalar esporas. Esto nos confundió un poco a todos, pero por precaución usamos los vendajes de antes y los trajes en el casillero para improvisar un tapabocas.
-¿Cuánto falta para llegar?-
-No mucho según el mapa, ¿Soy el único que hemos bajado muy poco para todo lo que caminamos?-
El suelo se nivelo al llegar a un corredor que terminaba en un giro cerrado a la derecha, el cual nos llevó a una pequeña sala. Esta era más ancha que el corredor, al lado izquierdo había una banqueta empotrada en la pared y una serie de casilleros; a la derecha había un escritorio con una terminal y un armario y, al final del lugar estaba una puerta de lo que parecía ser un ascensor, la cual tenía el logo de Stable-tec y un número 83.
-Sigo sin creer que haya un establo aquí. Debe ser un prototipo o algo por el estilo-
Soft se dirigió al escritorio y empezó a trabajar en la terminal, en cambio Crystal, Orange y yo empezamos a revisar los casilleros en busca de algo útil. Había cuatro casilleros, de los cuales solo uno estaba bloqueado, lo cual me ayudaría a practicar un poco eso de forzar cerraduras. Dentro de ellos encontramos algunas latas de comida, un botiquín y varias batas de Stable-tec; Orange parecía incrédulo al verlas, pero esto debía comprobar sus sospechas.
-Rust, necesito tu pipbuck otra vez-dijo Soft desde la terminal, me di vuelta caminé mientras los otros abrían el casillero restante; en realidad quería hacerlo yo, pero como había dicho la pony, "no era un buen momento para practicar"
-¿Más archivos raros?- Pregunté, ella asintió y extendió su casco. Esta vez le di el cable directamente; ella lo conectó y volvió a teclear en la terminal.
-Esto no tiene buena pinta- Dijo Crystal al abrir el casillero.
Al girar para saber de qué se trataba, vi como una desgarrada armadura de seguridad era sacada por el pegaso en medio de un montón de enredaderas. Antes de poder analizar bien la armadura el sonido del vapor saliendo a presión desde el armario llamó mi atención. Solté el cable y abrí el armario; mis se agradaron y retrocedí hasta golpearme con la silla en la pared.
-¿Qué pasa Arm...? Santa Celestia- dijo Orange al ver el contenido del armario. Dentro había otra armadura, un lanzallamas, varias cajas con diversos tipos de munición, minas y granadas. -Esto es mucho poder de fuego para unos científicos-
Ayudé a Orange a sacar las cosas y a abrir las cajas. Encontramos munición para todas nuestras armas, tanto convencional como de tipo incendiaria. También encontramos un rifle de cerrojo y un subfusil de 10mm al retirar el lanzallamas.
-No habrá nada que nos detenga-
-Contén tu entusiasmo Moonligth. Dudo que Armor y Symphony puedan cargar con todo esto- dijo Orange seriamente -Sin una manera de llevar más de un tanque de combustible, ese lanzallamas no será más que un estorbo allá abajo-
Los engranajes en mi cabeza empezaron a girar en busca de una solución, no podíamos dejar de lado esta gran oportunidad solo por la capacidad de carga. Mi vista divago por el lugar hasta que al pegaso vaciar una caja en busca de munición para su arma. Una chispa se encendió en mi mente y sonreí mientras caminaba hasta el casillero para desgarrar una de las batas en su interior; Crystal pareció saber que tenía en mente ya que me ayudó a desgarrar y a trenzar las tiras de tela para usarla como correa.
-Parece que esa mochila que olvidé te gustaba mucho- dijo la unicornio con cierto tono de burla mientras terminaba de amarrar la última caja.
-Mucho diría yo, suficiente para hacer cuatro de ellas- respondí guiñando un ojo. Me tranquilizaba saber que Crystal estaba más calmada, no solo porque haría más fácil comunicarnos en caso de emergencia, sino por la salud de mi amiga.
Con mucha emoción Soft tomó una mochila y guardó la ametralladora y su munición, mientras tanto Crystal y Orange cogieron el rifle y el lanzallamas respectivamente. Por mi parte me quedé con los explosivos y las armaduras. Los primeros eran en su mayoría granadas incendiarias y minas de fragmentación, aunque también había una caja llena de minas electromagnéticas, las cuales tomé por simple curiosidad. En cuanto a las armaduras, me puse aquella del armario ya que estaba en mejor condición y, a pesar del daño que tenían, conserve la otra armadura y mi coraza de cuero para tratar de repararlas más adelante.
-Llama el elevador. Tenemos que avanzar-
Soft asintió y tecleo un poco en la terminal. Una flecha se iluminó sobre el marco de la puerta del ascensor mientras el sonido de un motor nos decía que algo estaba subiendo; pasado casi un minuto el sonido se detuvo y un botón al lado del marco se iluminó
Un esqueleto en bata de laboratorio saltó desde el interior del elevador y cayó en medio de la sala cuando la puerta se abrió. Al verlo Soft gritó fuertemente y corrió hasta el pasillo, mientras Orange y yo nos miramos e hicimos los huesos a un lado. Su estado era alarmante, varias cosillas estaban destrozadas y había varias rayas en los huesos de sus patas traseras junto a una enredadera seca, por último, uno de sus cascos no estaba y los huesos de la pata estaban destrozados.
Todos nos miramos entre sí y entramos al elevador, apenas teníamos espacio para movernos, pero era suficiente para no chocar entre nosotros. El elevador estaba oxidado y un poco sucio, una gran mancha café se extendía desde la puerta y una luz amarilla iluminaba el lugar. Cuando todos estuvimos listos toqué el botón para activar el elevador, la puerta se cerró poco a poco dejando ver un mensaje nada alentador mientras empezaba a descender.
"Las plantas matan"
NOTA DEL AUTOR: Éste capítulo realmente está haciendo honor a su nombre. Tal vez toqué muy pronto esta locasión, pero no veo mejor manera de abarcar este sitio que en 2 partes (podría usar 2 capítulos independientes, pero no quiero subir el número de manera innecesaria). Espero que disfrutaras de éste nuevo capítulo y que esperes la siguiente parte, sin más que decir por ahora nos vemos en la siguiente entrega.
