*Hay una escena delicada. Precaución al leer.
*Me salgo un poco (sino bastante) de las personalidades canon de los personajes.
*Me refiero también al tema económico; tal vez algo aburrido, pero necesario.
Golpe (Pía Barros): Mamá, dijo el niño, ¿qué es un golpe? Algo que
duele muchísimo y deja amoratado el lugar donde te dio. El niño fue
hasta la puerta de casa. Todo el país que le cupo en la mirada tenía
un tinte violáceo.
Desconocido (Carmen Berenguer): Un hombre a quien no conocía
aparece en los diarios de todo el país. Está tirado en la calle.
Tiene el cuerpo perforado: Ahora todos lo conocemos.
Sueños de Futuro. Promesa de Sangre. Adiós.
Economía:
Flash Back:
Lo marcó para siempre...
Así pasaron 9 años mas, corre el año de 1982. Ha sobrevenido una nueva crisis económica, la pero crisis sufrida por Chile desde la Gran Depresión. "Ni con la Unidad Popular estuvimos tan mal" se comentaba. El PIB chileno se redujo un 14,3% y el desempleo aumentó al 23,7 %. Mas esto tuvo su "lado amable", y eso fue que la gente comenzó a perder el miedo, a despertar, y salieron a protestar a las calles, ahora con mucho énfasis. Y no solo por la crisis económica, o por el hecho de que el tirano haya vendido todas las empresas nacionales a "precio de huevo" (exceptuando CODELCO), privatizando todo gracias a las recomendaciones de los "Chicago Boys"; también protestaban por sus muertos, sus desaparecidos, por la represión y el miedo.
Ilustrando respecto a la economía del país a comienzos de la dictadura, en el año de 1939 el presidente radical Pedro Aguirre Cerda (un gran presidente, si me permiten decirlo), y como nuestro país es de muchas paradojas, habría creado la Corporación de Fomento de la Producción, mejor conocida como CORFO, luego de un gran terremoto en Chillán que dejó al país en el suelo. Su fin era lograr la industrialización del país y coordinar la reconstrucción de todo lo caído. Como se imaginaran, CORFO también pasó por momentos muy difíciles en dictadura; primero los suspendieron a todos y luego determinaron quienes podían volver, los demás de patitas en la calle. Secretarias que quedaron sin jefe, llegaban tempranito, marcaban su tarjetita, entraban a la oficina, la cerraban por dentro y ojalá que nadie supiera que estaban ahí. Las autoridades militares redujeron enormemente a la corporación; la planta de funcionarios y se devolvieron las empresas a sus antiguos dueños. De las 507 empresas que se estatizaron durante la Unidad Popular, una parte regresó a sus propietarios originales; la otra parte que fue comprada legalmente por la CORFO, fue vendida a los grandes grupos económicos. Mantuvo solo las empresas públicas que había creado y las que fueron nacionalizadas.
De 1973 hasta 1976 mas o menos, la dictadura operaba para restablecer supuestamente el orden y la autoridad de la vieja oligarquía por razones estrictamente político-militares. Pero no tenían un proyecto económico, y es ahí donde los Chicago Boys entran al baile. Solo bastó convencer a Augusto Pinochet con un análisis muy simple y lógico a la vez, ¿cómo?, con un documento sumamente importante llamado "El Ladrillo". Fue llamado así debido a su grosor que, valga la redundancia, asemejaba mucho a un ladrillo. ¿En qué se basa?, los países que progresan son los que reducen al mínimo la participación del Estado en cada esfera. Por un lado, estaba lo que acrecentaba a la CORFO y al Estado como principal agente económico, por otro es el Mercado y los privados quienes se encargaban del desarrollo económico; y la balanza se inclinó a la segunda visión, dejando a CORFO casi fuera de la fiesta. El Ladrillo fue creado por los Chicago Boys, quienes llevaron al país, y hasta hoy, a la segunda opción, naciendo así el modelo Neoliberal (libre mercado). La CORFO sigue operando, pero solo respecto a prestar servicios tecnológicos; es muy grande, pues opera en Chile y el resto del mundo, lo cual es muy bueno debido a la globalización, pero...nada mas que eso, nada que ver con el fin para el que fue creado. Y ahí quedó el sueño y la ilusión de algún día ser un país independiente e industrializado. La sociedad se individualizo y se murieron los sindicatos como eran en aquellos años.
Detenidos, Desaparecidos, Exiliados, los que se Quedaron:
Cuerpos encontrados en cualquier basural, en medio de cualquier carretera (como el canta-autor Víctor Jara, hace 45 años)...y otros que nunca se encontraron, la mayoría. Era evidente que el honor estaba en crisis. Desde la época griega, y sin importar las guerras, se devolvían los cuerpos a su correspondiente pueblo y familia, para que la vida pudiera seguir y que luego de su luto, las familias cerraran ese ciclo...
Respecto a los cuerpos desaparecidos, durante los tres primeros años en dictadura, la gente consultaba por sus familiares detenidos. Los militares se mofaban y daban cualquier excusa; no había respuestas y algunos llegaron a pensar que habían huído del país o que vivían en la clandestinidad. Eso, hasta que el 12 de Septiembre de 1976, cuando un pescador encontró el cadáver de una desconocida en playa La Ballena, Los Molles. El nombre de la desconocida era Marta Ugarte, y la prensa contó el cuento de que se trataba de una veinteañera asesinada por su amante; la realidad es que Marta tenía 43 años, su crimen era político y llevaba mas de un mes secuestrada por organismos represores; su cuerpo tenía quemaduras de cigarrillos, sus huesos rotos. Entonces, la gente comenzaba a comprender que, muy probablemente, sus desaparecidos hubieran sido arrojados al mar, o en su defecto, enterrados en el desierto de Atacama. En el mar, el proceso era transportar en helicóptero los cadáveres (algunos aún respiraban un poco, y les remataban más tarde) envueltos en pesados sacos, y adentro del envoltorio también iban pesados rieles de vías de tren para evitar que el cuerpo flotara llegando más tarde a la orilla, y terminaban amarrándolo todo con un alambre de púas. Cuando ya estaban en territorio marítimo y mas bien al fondo del océano, los dejaban caer para que se hundieran en el fondo del mar.
Muchos se habían ido al exilio; detenidos con ciertas conexiones diplomáticas, o simplemente por raíces europeas, que tuvieron más facilidad para salir del país. Otros se auto-impusieron el exilio, se fueron por voluntad propia, como la familia de Alejandro. Otros se quedaron pues no tenían donde ir, o no se querían ir.
Richard se hubiera ido hace mucho tiempo, sino fuera por las últimas palabras de Mauricio: "Cuide a su familia, y no deje de luchar. Que esto no sea en vano". Su honor se negaba a desoírlo, y se reveló al actuar de EEUU. Por su osadía, le dejaron a la deriva en medio de la pésima situación política. Ahora se desempeñaba como administrador de una empresa productora de vinos, pero debido a la crisis, su edad, y su clara oposición al gobierno que regía, pendía de un hilo. Sin embargo, tenía el apoyo de su familia, que es mas de lo que podía pedir. Elly comenzó a trabajar desde que Terry cumplió los 10 años como maestra de párvulo en un jardín infantil.
Resistencia:
Terry formaba parte del grupo de valientes e idealistas revolucionarios que sentían que podían devorar el mundo de un mordisco y cambiar las cosas. Cuando cumplió 12 años ingresó a estudiar en el Instituto Nacional en el año de 1977, establecimiento emblemático solo de varones, y ahí formó parte de un pequeño grupo opositor clandestino que iba desde los 12 a los 15 años. También habían niñas de establecimientos emblemáticos femeninos, como el Liceo 1 Javiera Carrera o el Liceo Carmela Carvajal. No tenían ni plumones, así que con crayones pintaban los asientos de las micros con la frase: "SE VIENE EL CONTRAGOLPE". También hicieron sus primeras pegatinas de unas estampillas con la misma frase, y las pusieron en el Regimiento de Infantería en San Bernardo. No sabían cómo hacerlo, solo sabían que algo había que hacer. Con mucho esfuerzo lograron hacer su primer lienzo, y mezclando la pintura con alquitrán para que no se pudiera borrar tan pronto, rezaba: "LA FUERZA POPULAR TRIUNFARÁ" . y lo pusieron en el Campo Allende. Había crisis de recursos y mucho control policial en las calles. Formaron con el tiempo comités de resistencia; grupos de conducción, reunirse, informar...producir "Clandestino", su periódico, que al principio parecía un folleto o un volante; venderlo, organizar acciones de propaganda...pasaron cosas increíbles. Un día uno de los dirigentes se encontró con un joven mapuche, y este le contó que estaban desarmando el Intituto de Desarrollo Indígena creado por Allende; había un montón de máquinas y de mimeógrafos (instrumento utilizado para hacer copias de papel escrito en grandes cantidades); así, un día se reunieron frente a la Contraloría General de la República y les pasó uno. Fue espectacular...antes pasaban imprimiendo toda la noche a rodillo y compaginaban a mano, y ahora salía todo listo, era llegar y corchetear. No tenían mas de lo que cada cual podía aportar.
También participó de las marchas y protestas. Solía volver a casa muy mojado debido al carro-bomba, y algo golpeado. Pero tuvieron suerte, nunca les atraparon; eso, o no les daban importancia ya que sus miras estaban puestas sobre el MIR o el FPMR (partidos opositores de ultra izquierda). Su madre se limitaba a prepararle un baño, curarle las heridas y darle de cenar. Su padre le revolvía el cabello y decía: "No descuides tus estudios. Y menos tu vida". Terry se lo prometió y vaya que cumplió.
Pero los colegios emblemáticos siempre protestaron, y por eso a muchos estudiantes los detuvieron o desaparecieron desde el mismo liceo, al salir de sus casas, etc. Castigaron mucho a esos colegios.
FPMR:
Terry se ha graduado del Instituto, y estudia Derecho en la Universidad de Chile luego de postular con la Prueba de Aptitud Académica. Ingresó con 17 años, hace unos meses cumplió los 18 años y casi desde que entró a la carrera que es militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (primer guerrillero y primer detenido desaparecido oficial de la historia de Chile). Sus padres le advirtieron que su prioridad debía ser estudiar pues estaban haciendo malabares para pagarle los estudios; les dijo que lo tenía claro y lo demostró aprobando todas las asignaturas del primer semestre. Ya va en segundo semestre y corre el mes de Septiembre.
Ingresó al FPMR gracias a una compañera: Susana, una chica alegre y tranquila a la vez, pero cuando se trataba de política se transformaba en una apasionada amazona revolucionaria que quería cambios. Había ingresado al FPMR cuando tenía 16 años, y era extranjera como Terry, llegada a una edad muy temprana igualmente. También lo hacía por su padre, detenido desaparecido desde 1976. Se presume que la DINA lo llevó a Londres 38, una casa de torturas; se lo llevaron por la tarde de un día jueves en plena tarde
Londres 38 ejerció como centro de tortura y exterminio de 1973 a 1975, mas en su haber debe tener la lista mas larga de desaparecidos, y en su mayoría del MIR. Sepan ustedes que en esos tres años, era un secreto a voces que era un centro de detención; entonces, la DINA cambió el número de Londres 38 a Londres 40, así cuando esa madre, hermana, hija (por lo general eran mujeres), o quien fuera iba a consultar por su detenido, y tenía el dato de Londres 38, se pasaba de largo y no podía encontrar la casa, porque del 36 saltaba al número 40. Podían haber de 60 a 70 detenidos promedio, pero cuando se llenaba por las noches, eran hasta 120; ahí, en las noches, ponían música fuerte y estridente...para acallar los gritos de dolor y agonía. Cuando los trasladaban a otro centro, los detenidos decían que venían de la casa "con baldosas en blanco y negro", como un tablero de ajedrez, y es que por debajo de la venda que les ponían, podían vislumbrar las baldosas. Por el sonido del tráfico adivinaban que estaban cerca de la calle Alameda, y cerca de una iglesia por las campanadas.
Ciertamente no era tan activo como en sus años de colegio, pero sus compañeros le comprendían, también porque había llegado recientemente al frente; se dedicaba a organizar comités, investigar...básicamente estaba detrás de los movimientos en el campo de batalla. No le había comentado a sus padres que militaba, pero estaba casi seguro de que ya lo sabían.
Y si, con el tiempo el y Susana se hicieron novios. La primera relación de ambos, por lo que era muy inocente y se querían mucho. Las familias se agradaban mucho; Antonio, el hermano mayor de Susana, se recibió hace poco de Estadística y no se metía en política tanto como su hermana; también estaba su madre, una mujer muy empeñosa que trabajaba como secretaria en una compañía telefónica. Ambas familias tenía miedo.
Un sábado 4 de Septiembre de 1982 quedaron de encontrarse en el Parque Forestal a las 14:00 hrs. Anduvieron entre los juegos para niños, y luego de una hora se compraron un helado y se sentaron a disfrutarlo en una banca del Parque.
-Y si...nos atraparan, es decir...hace unas semanas salimos a comer los tres afuera, y cuando volvimos justo antes del toque de queda, vimos que nuestra casa había sido allanada con violencia...había muchas cosas en el piso, algunas cosas rotas incluso, no encontraron nada porque no tengo nada simplemente, y yo...tengo miedo- susurró Terry.
-Mmm, pues no conozco el futuro, pero en caso de...hagamos una promesa- sacó una aguja de su bolso- que pase lo que pase- se pinchó el dedo índice- jamás haremos lo mismo que *Alejandra. No delataremos a nadie nunca, y mucho menos colaboraremos con el enemigo- tomó la mano de el, y Terry asintió. Le pinchó el dedo y los unieron. Era una promesa de sangre.
Se quedaron en silencio un momento y luego se levantaron para irse a sus casas. Se tomaron de la mano y salieron del parque. Entonces, de la nada apareció un vehículo de la DINA, quienes iban principalmente tras Susana. Se detuvieron, bajaron cinco policías, les esposaron y vendaron los ojos con violencia y a la fuerza los subieron al vehículo. Fue tan rápido que no alcanzaron ni a gritar.
Detenidos:
Trataban de adivinar hacia donde se dirigían, pero daban tantas vueltas que al final era imposible. Estaban en el suelo del vehículo, así que trataron de estar lo mas juntos posible y sobre todo, de no protestar o les iría peor. Hubo un momento en que uno de los militares golpeó a Terry en un costado con sus pesadas botas. El se tragó el dolor.
El tiempo pareció eterno hasta que por fin se detuvieron y al rato los levantaron bruscamente jalándolos de un brazo. Luego entraron a un recinto cerrado. Lamentablemente no podían ver nada. Finalmente los arrojaron con fuerza al suelo, y ahí se dieron cuenta que no eran los únicos ahí.
-¿Quiénes son ustedes?- preguntó la voz de una mujer.
-Soy Susana y el es Terry. ¿Tu quién eres?- todo en voz baja.
-Me llamo Muriel. Encantada.
-Igualmente- dijo Susana.
-¿Dónde estamos?- consultó Terry.
-Esto es La Venda Sexy- susurró
Terry tembló. No por el, sino por Susana. La Venda Sexy es un centro de detención especializado en torturas sexuales. Sintió a Susana contener la respiración.
-Muriel...¿cómo eres físicamente?- preguntó Susana
-Bueno, soy mas bien alta, tengo el pelo castaño ondulado, ojos cafés, de piel tostada; ¿y ustedes?
-Yo soy de estatura media, mi pelo es rubio liso, mis ojos son celestes, algo frentona lamentablemente- rieron por lo bajo- y mi piel es blanca.
-Yo soy alto, tengo el pelo castaño liso, ojos azules, piel blanca...eso.
-No son de aquí, ¿verdad?
-No, somos inmigrantes.
-¿En qué año llegaron a Chile?- preguntó con curiosidad.
-Yo llegué en 1970. Susana en 1972.
-Es mucho tiempo.
-Si. ¿Cuántos años tienes?- preguntó Terry.
-Tengo 22 años.
-Nosotros 18 años- susurró Susana.
-Tan jovencitos...-susurró con pesar.
-Touché- dijo Terry divertido.
Es lo que hacían los detenidos, platicar entre ellos en voz baja como una forma de aguantar, de olvidar por un momento lo que les estaba pasando. Y aunque no hablaran, sabían que a su lado había alguien que tenía una historia similar.
Entonces, llegaron a buscar a Terry y Susana para someterlos a un interrogatorio. Les tomaron del brazo bruscamente y a empujones les apuraban.
-¡Rápido perras!- exclamó un militar.
-Buena suerte...-susurró Muriel.
Ya dentro de una sala, prácticamente les desgarraron las ropas, dejándolos solo con la ropa interior. A el lo tomaron de los pies, lo pusieron boca abajo y luego le ataron los pies con una cadena que colgaba del techo. Lo dejaron suspendido mirando al suelo.
Susana fue tirada sobre un camastro que había en la habitación y le ataron las manos en la reja de la misma.
-Muy bien. Yo los atenderé esta noche- dijo la voz ronca de un hombre- si cooperan, todo será más rápido y fácil para todos nosotros, ¿lo entienden?- parecía mofarse...bueno, eso hacía obviamente- Así que, colaboren- hizo una pausa- ¿Para quiénes militan?
Silencio absoluto.
-Repito, ¿para quiénes militan?- nada- bueno, si así lo quieren.
Aunque no podía ver, Terry supo que algo le hacía a Susana; sentía su estremecimiento y su lucha para no quejarse.
-No le hagas nada- dijo en voz alta.
-Pues habla- Terry apretó los dientes con frustración. No dijo nada.- Vamos con algo más fácil, ¿cuál es su alias de militantes?- nuevamente silencio.
Susana gritó. Terry tragaba con fuerza; nada podía hacer.
-¡No!- exclamó Susana.
-Habla perra- dijo la voz del hombre.
-Primero muerta...-murmuró ella.
-Si así lo quieres- ella gritó de verdadero dolor. Y ya no paró de hacerlo en mucho rato- Una virgen...-dijo con deleite.
-¡Suéltala, no le hagas nada!- gritó Terry desesperado.
-Confiesa y sálvala. Desde ahora serás tu el responsable de lo que le suceda- dijo con maldad. Terry dudaba.
-Sáquenle la venda. Tal vez así afloje- le obedeció uno de los dos militares, el cual también lo tomó con fuerza del cabello y le levantó la cabeza para torturarlo con lo que veía. El otro...solo quería escapar y esconderse en un rincón a llorar. O tener el poder de detener lo que ocurría, lo que fuera con tal de no seguir observando algo que a el también lo torturaba.
Terry sudaba, y no sentía mas que impotencia al ver a ese maldito monstruo abusando y humillando a la chica. Hablaría...¡tenía que hacerlo!
-Recuerda...-susurró Susana a media voz, negándose a suplicar por clemencia, negándose a seguir demostrando el dolor lacerante que estaba sintiendo a su verdugo, solo las lágrimas en sus mejillas la delataban- recuerda nuestra promesa...por favor...o todo será en vano.
Terry cerró los ojos con fuerza, las lágrimas escapando de sus ojos.
-¿Por una promesa vas a dejar que torture a tu novia? Supongo que no te importa tanto después de todo. Poco hombre- se mofó. Terry lo observó por un par de minutos. Y fueron suficientes.
Luego de cinco minutos mas que se hicieron eternos, acabó la horrible tortura. Susana yacía sin fuerzas, parecía haberse desmayado y la cama tenía una mancha de sangre. El monstruo sonreía con alevosía y satisfacción psicótica. Terry lo miraba con odio, rencor e impotencia. Las lágrimas aún cayendo.
-No me veas así hijito de papá. Como ya te dije, es tu culpa- se acercó a su rostro sonriendo.
-Eres un monstruo maldito. No eres un ser humano- le escupió en la cara. El monstruo se limpió con la manga del uniforme y le dio un puñetazo que lo aturdió por unos segundos.
-Marica de mierda...- luego miró nuevamente a la chica que yacía inconsciente- llévenla al cuarto especial. Es suficiente por hoy- y se fue. Los dos militares la transportaron a Dios sabe donde y Terry se quedó solo, luchando un rato con la cadena que le ataba los pies. Luego volvieron y entre los dos le bajaron. Le pusieron unos grilletes en los tobillos. Luego el militar que se sentía mal con las torturas dijo al otro:
-Me encargo del resto. Vete a casa- el otro le dirigió una mirada de advertencia y recelo.
-Mas te vale. No creo que quieras volver a pasar por lo de la última vez- dijo con voz amenazante. Se marchó.
-Verás, yo...la última vez me aplicaron electricidad en...tu sabes donde y...-tragó con fuerza- fue un castigo por...por traer algo de comer a las detenidas y...el "si lo vuelves a hacer" fue totalmente innecesario. Y tengo una madre y una hermana que dependen de mi...-suspiró con pesadez- maldita la hora en que decidí entrar al ejército...-miró al detenido que asintió en silencio.
-Ya veo...-susurró a media voz, sin mirarlo- te castigan por ser mas humano que los demás- negó con la cabeza lentamente- ¿dónde se la han llevado...¿qué van a hacer con ella?- miró por primera vez al militar que no debía tener mas de 32 años. Este le miró, parpadeó dos veces y desvió la mirada buscando la venda que debía volver a ponerle. Terry vio que derramaba una lágrima silenciosa. Estaba tan atado de manos como el, sin poder hacer algo para ayudar a los reclusos.
Ahí Terry rompió a llorar con fuerza y dolor, cayendo de rodillas, sin esperanzas. El militar se agachó para ponerle en pie, y al hacerlo le vendó los ojos con pesar.
-Solo te pido una cosa. No te vuelvas igual a ellos. Sé mejor que ellos- susurró Terry.
-Tranquilo...-y le encaminó adonde estaba antes, con el resto de reclusos que en su mayoría eran mujeres.
-¡Terry!- susurró Muriel- ¿qué pasó?...¿y Susana?- asustada.
-La enviaron al "cuarto especial"...-apenas habló. Muriel no dijo nada y se puso junto a el, acompañándole en silencio. Ahí Terry se percató que ella también estaba desnuda. Lloró el resto de la noche, sin poder conciliar el sueño.
A la mañana siguiente tomaron a los pocos varones que había en "La Venda Sexy" y les trasladaron a Villa Grimaldi, otro centro de torturas que estaba en la comuna de Peñalolén. Antes de marcharse les permitieron ir al baño, y antes de irse, dijo a Muriel:
-Gracias por todo. Nunca te olvidaré- nunca mas la volvió a ver. Más tarde sabría que era una detenida desaparecida.
-Yo tampoco...-susurró ella.
Fueron todos amontonados, suerte que eran solo siete. No hablaron durante el largo viaje. Luego los bajaron a la fuerza y con violencia. Entraron a Villa Grimaldi, donde habían mas personas, hombres y mujeres. Terry no habló mucho. En ese lugar le comenzaron a torturar.
Le interrogaban, le hacían cualquier pregunta y sus respuestas eran el silencio, o "no sé". El sacrificio de Susana no podía ser en vano.
Ya no tenían forma alguna de forzarle a hablar, nada sabían de el. Porque hubo veces en que en presencia del detenido se torturaba a un amigo o pariente.
Le aplicaron la "Parrilla" (Tortura habitual. Catre de metal sobre el que se amarraba desnudo al detenido para proceder a aplicarle descargas de corriente eléctrica sobre distintas partes del cuerpo, especialmente aquellas más sensibles como labios o genitales, y aun sobre heridas o prótesis metálicas), Colgamiento (la víctima era colgada de una barra ya sea por las muñecas, o por muñecas y rodillas. En ambos casos, al dolor producido por el peso del cuerpo colgado por largo tiempo se sumaba la aplicación de corriente eléctrica, golpes, heridas cortantes y vejámenes), el Submarino Húmedo (hundimiento de la cabeza en un recipiente con agua, generalmente sucia o con otro tipo de líquido; la cabeza era mantenida sumergida hasta un punto cercano a la asfixia), Submarino Seco (colocación de una bolsa plástica en la cabeza de la persona impidiendo la entrada del aire, también hasta un punto cercano a la asfixia), le quemaron el cuerpo con cigarrillos, ratones encerrados en jaulas rascaron sobre su vientre, entre otros. Sin duda, la peor tortura era la soledad; lo dejaron a veces en un cuarto totalmente solo, y era lo peor. Con los demás, al menos estaba acompañado aunque no hablara mucho, pero sabía que se apoyaban todos, aún en medio del hambre (la mitad de un pan para todos, había que repartir), y el hecho de que les dejaban ir al baño una vez al día, dos si había suerte.
A los métodos de tortura descritos, se sumaban otras prácticas habituales de tortura y malos tratos: golpes de todo tipo, algunos tan violentos que lograban provocar graves lesiones físicas, o golpes imprevistos dados a una persona con la vista vendada. Las violaciones y vejaciones a mujeres y hombres delante de sus esposos, padres y compañeros era una forma habitual de tortura, ejerciendo incluso la tortura y la violación con perros amaestrados.
Villa Grimaldi mantenía una actividad permanente, prácticamente sin interrupciones. Los equipos operativos entraban y salían del lugar las veinticuatro horas del día, se traía a detenidos en cualquier momento y se torturaba a toda hora. Al interior del recinto se daba un ambiente de degradación generalizada. Además de las torturas durante los interrogatorios, tanto los oficiales como los demás agentes operativos y algunos guardias vejaban y golpeaban permanentemente a los detenidos.
Y hubiera muerto probablemente, sino fuera porque estuvo solo tres semanas en Villa Grimaldi, y eso fue porque su cuerpo no resistió mas y tuvo un paro cardíaco. Tuvo suerte, lo envolvieron con una manta, y sobre eso con alambres de púas y se lo llevaron a San Bernardo en la noche, donde le dejaron tirado como cualquier cosa. Al despertar de madrugada y en absoluta soledad, se revolvió un poco hasta librarse del alambre; se envolvió bien con la manta y comenzó a caminar, tenía mucho frío. La casa de Susana no estaba tan lejos, tal vez pudieran ayudarle...
La madre de Susana no podía creer a quién veía, y en qué condiciones.
-¡Terry! ¡Pasa, santo cielo!- lo hizo sentarse en un sillón- ¿de dónde vienes en esas fachas?
-De Villa Grimaldi. Tuve un paro cardíaco y me tiraron aquí cerca.
-Qué horror...- no lo podía creer- ve al baño si quieres, despertaré a mi hijo para que te preste algo de ropa, te daré algo de comer y luego llamaremos a tus padres. Hemos estado buscándolos sin descanso durante todo este tiempo...
Terry se estremeció. Fue al baño, y al rato bajó Antonio corriendo.
-¡Terry!- lo abrazó- ve a mi habitación. Dejé encima algo de ropa para ti.
Se vistió y volvió con la familia de Susana, quienes le esperaban con leche tibia y algunos pastelillos. Le dejaron comer en silencio, pero les sorprendió que no comiera tanto como esperaban.
-No tengo tanta hambre...-susurró.
La señora llamó a los padres de Terry y les comunicó lo sucedido. Vendrían de inmediato.
-Terry- dijo Antonio- les atraparon juntos, ¿verdad?- el interrogado asintió en silencio- bien, y...mi hermana...¿dónde está?- preguntó temeroso. La señora Marlowe esperaba expectante.
-Primero nos llevaron a La Venda Sexy. Nos interrogaron apenas llegamos, y como nos negamos a hablar, a ella la torturaron y me forzaron a mirar...luego se la llevaron a otra parte, y al día siguiente me trasladaron a Villa Grimaldi. Yo...no he vuelto a saber de ella en todo este tiempo...- se le quebró la voz y rompió a llorar. La señora Marlowe hizo lo mismo.
-Fui a preguntar allá y me dijeron que estaba loca, que mi niña no estaba ahí...- desconsolada. Antonio no sabía qué hacer.
-Iremos a preguntar de nuevo- aseguró Antonio.
Cuando se calmaron un poco, siguieron hablando:
-¿Qué te hicieron en Villa Grimaldi?- a media voz Antonio.
-No quieres saberlo- se negó a contestar- Señora Marlowe, yo...no sé qué decirle, solo...espero que no me odie...
-Claro que no muchacho- sonrió levemente- conozco a mi hija, sé que la quieres mucho, y sé que en parte por ella entraste al Frente Patriótico.
-Usted lo sabía...
-Claro que si. Y tus padres también jovencito.
-Uf, la que me espera- susurró divertido.
-No te preocupes, sé que has sido una víctima mas y sé que tal vez deban marcharse del país. No te sientas culpable, que no es tu culpa haber tenido algo mas de suerte que...mi hija- pareció asumir que ya no la vería con vida- tampoco te sientas un cobarde, realmente lo mejor que pueden hacer es marcharse. Y no te preocupes, que nosotros nos arreglaremos- volvió a llorar.
En ese momento llegaron los padres de Terry.
-¡Hijo!- le abrazó Elly.
-Me alegra tanto verlos- dijo el jovencito.
A muy grandes rasgos les contó lo sucedido, y Richard tomó una decisión.
-Nos vamos. Estás en peligro hijo, y no pienso vivir clandestinamente.
-¿Adónde papá? Estados Unidos no quiere saber de nosotros.
-Mi padre nos ayudará, tranquilo.
-¡¿Tu padre...mi abuelo!?- extrañado- ¡Nunca hablas de el!
-Hay muchas cosas que no te he contado hijo- suspiró- ya habrá tiempo para eso, hay que partir lo antes posible.
-Fue lindo mientras duró- Antonio sonrió- buena suerte.
-Para ustedes también. La necesitarán mas que nosotros- dijo Richard.
-Cuídense mucho. En verdad espero que encuentren a Susana- dijo Elly con pesar.
-Gracias- dijo la señora Marlowe.
Las familias se despidieron y esa fue la última vez en que se vieron. Los Grandchester partieron a su casa.
Y una semana después, ya despegaban del suelo chileno devuelta a Estados Unidos luego de casi 12 años.
Candy se estremecía y lloraba en silencio.
-No pensé nunca que...-se calló- entonces, la cicatriz en tu vientre es...
-De Villa Grimaldi, si. De los ratones, mejor dicho. El resto ya lo sabes. Ahora, debo contarte lo que ocurrió hace unos días, para que encaje el rompecabezas.
-Para tener solo 18 años, habías vivido mucho, ¿eh?
-Si- sonrió.
-Aún la recuerdas, ¿verdad?- le abrazó.
-Claro que si...fue mi primera novia...y es una detenida desaparecida, al igual que Muriel.
-¿No quieres seguir mañana? Tal vez sería mejor...
-No creo volver a tener las fuerzas cariño- suspiró- Aquí va...
Continuará...
*Alejandra: Mejor conocida como "la flaca Alejandra", Marcia Alejandra Merino Vega, agente de la DINA y CNI. Ex-dirigente del MIR que se transforma en agente de la represión, esta involucrada en la denuncia, detención, en tortura y desaparición de decenas de sus ex amigos y compañeros del MIR. Básicamente, una maldita traidora :/
Lamento la tardanza, es que el texto se me borró como tres veces, estuve a punto de tirar la toalla xD. Pero aquí está :3. En el siguiente capítulo les contaré "el resto"; a la historia le quedan alrededor de uno o dos capítulos.
Gracias a las muchachas que comentaron, de verdad. Reitero, cualquier duda trataré de resolverla :)
Bendiciones.
Betina C.
