Akumízame, my love

—¡Nathalie! Necesito que…— La atronadora voz de Gabriel Agreste resonó en la oficina de su asistente mientras él ingresaba al sitio. Sin embargo, Nathalie nunca llegó a saber lo que necesitaba, porque su jefe se había quedado petrificado en el lugar.

Gabriel Agreste era el estilo en persona. Desde su manera de vestir, su forma de vida, sus modales, todo era perfección. Inclusive su hijo era perfecto.

Cuando su vida dio un giro de 180 grados y se volvió el villano más temido de Paris, Howk Moth siguió con esa línea. Después de todo, él era el diseñador más renombrado del momento; Gabriel era la marca líder en las tendencias de moda. No podía permitir que su alter ego fuera menos que la elegancia personificada.

O al menos eso creía él.

"Akumízame, my love
roba todos mis sentidos.
Yo soy tu esclavo, my love
y tú…"

—¡Nathalie! ¿Qué demonios es eso? —

Un ritmo simplón y pegajoso sonaba en lugar de la música clásica que Nathalie acostumbraba escuchar para entretenerse en las horas de trabajo

"Purifícame, my love
con tu poder milagroso.
Yo soy tu esclavo, my love
y tú...

Akumízame, my love
róbate mis prodigios.
Yo soy tu esclavo, my love
y tú, ¡tú eres mi mariposa!"

La cara de monsieur Agreste era un poema para cuando Nathalie atinó a apagar las bocinas; una pequeña vena saltaba en su frente y un tic nervioso lo hacía cerrar un ojo mientras su asistente intentaba explicarse. Ese mañana, durante el trayecto al trabajo, ella había alcanzado a escuchar el éxito del momento en una estación de radio y, llena de curiosidad, lo primero que había hecho al llegar a su oficina fue buscar la canción. Nunca imaginó que justo en ese momento su jefe decidiera ir a buscarla.

—Disculpe señor, no volverá a ocurrir. —

—Investiga inmediatamente todo sobre esa… cosa— ordenó monsieur Agreste encerrándose en su oficina mientras pensaba, que efectivamente, no volvería a ocurrir jamás.

Un par de horas después, el intercomunicador de su escritorio sonó.

—Nathalie, ¿ya tienes la información que te pedí?

—Se la envié hace unos minutos, señor.—

—Excelente. —

Nathalie Sancoeur se levantó de inmediato y entró a la oficina de su jefe. Por nada del mundo quería perderse la cara que pondría cuando viera el video promocional.

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Mientras tanto, en otra oficina lejos de ahí…

—Lo siento, Baby D. Al parecer alguien con mucho dinero adquirió la disquera y ordenó retirar tu sencillo de todos lados.—

—¿Qué? ¿Cómo es posible eso? Si ya era un gran éxito. —

—No te preocupes Baby D. Estoy seguro de que, con tu talento, pronto encontraremos otra oportunidad. ¿Cómo dices que iba esa canción del cataclismo?—

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Notas de la autora.

Ni yo misma se de dónde se me ocurren tantas tonteras jejejeje. Pero bueno, como ya he dicho en mis otras historias, para escribir me inspiro escuchando música y he escuchado casi de todo, versiones guapachosas de canciones de anime, versiones metaleras, el otro día escuché un rap sobre Ladybug, así que...

Por cierto, acá en la versión de LA le dicen akumizar, a mí me gusta más akumatizar, pero creo que la "canción" suena mejor como la puse.

Reishell1995, muchas gracias por tu mensaje :D

Gracias por leer, por los follows y los favs. Hasta la próxima!