Fotografías

Esa mañana, mientras esperaban a que la maestra llegara, Marinette y Alya se encontraban en una amena charla mientras la morena le enseñaba las últimas imágenes exclusivas de los héroes de París que había capturado con su celular.

Marinette sabía reconocer que su amiga era una excelente fotógrafa, la mayoría de las tomas eran muy buenas y se había visto tentada a pedirle algunas en donde Ladybug se veía muy bien pero, pensándolo mejor, prefería bajarlas luego del Ladyblog para no levantar sospechas.

Sin embargo, una foto en particular llamó su atención. Una imagen de Chat Noir riendo, totalmente despeinado y los ojos cerrados con una expresión de total felicidad… Ella recordaba perfectamente ese día.

Habían estado patrullando pero no habían encontrado nada que hacer. Se le ocurrió proponerle una carrera antes de irse cada uno a su casa. Él estuvo a punto de ganar pero Ladybug, de último momento, jaló su cinturón haciéndolo caer y, por supuesto, perder.

Después de eso, él se había desquitado con una guerra de cosquillas que los había dejado a ambos totalmente despeinados. Mientras que ella estaba segura de que su cabello era un perfecto desastre; él simplemente seguía luciendo fabulosamente bien, y esa sonrisa sincera había llenado su corazón. Por supuesto que ella jamás admitiría una cosa así delante de su compañero. Ya tenía el ego bastante inflado.

Le sorprendía bastante que Alya tuviera esa fotografía. A pesar de que eran los héroes de París, en el fondo seguían siendo unos niños y de vez en cuando se ponían a jugar; sin embargo, siempre trataban de hacerlo lejos de los ojos curiosos. No cabía duda de que su amiga era una gran reportera, por no decirle de otra manera.

—Oye Alya, ¿podías enviarme esa foto?— en el mismo instante se arrepintió de su petición porque su amiga volteó a verla con una expresión que ya le conocía.

—¡Oh, amiga! ¿No me digas que te gusta Chat Noir? ¡Claro! Tienes la misma sonrisa que pones con… Pero definitivamente tienes algo con los rubios de ojos verdes, ¿cierto? ¿No quieres que te pase también unas fotos super sexys? ¡Tengo bastantes! —

Completamente abochornada, Marinette dejó caer su cara sobre su escritorio después de tratar, sin éxito alguno, que Alya detuviera sus exclamaciones de emoción al respecto.

Si ya sabes cómo es, para qué le pides cosas así, Marinette –. Se reprendió amargamente suplicando internamente que la profesora llegara ya.

.

.

.

En la banca de enfrente, un sonrojado Adrien no había podido evitar escuchar la plática a sus espaldas mientras varias preguntas se formaban en su cabeza. ¿Chat Noir le gustaba a Marinette? ¿Desde cuándo? Y, lo más importante, ¿por qué demonios Alya tenía fotos super sexys de él?

******
Notas de la autora.

Esta historia está basada en un comic que vi en Pinterest pero no lo guardé y ahora no lo encuentro D:

Necesito ver ese capítulo nuevo ya...

Gracias por leer. Hasta la próxima!