Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece, y cada una de las canciones presentadas son de sus respectivos autores.
Advertencia: Este capítulo tiene contenido violento y escenas de tortura, no es tan explícito pero ténganlo en consideración.
"Notas Difusas Entre Mundos Discordantes"
Savin´me
Las puertas de ésta prisión no abren para mi
Me arrastro sobre estas manos y rodillas
Oh, intento tomarte de la mano
Estoy aterrorizado entre estas cuatro paredes
Todo lo que necesito es a ti
Ven por favor, te estoy llamando
Las paredes de esta ciudad no tienen amor para mi
Y oh, grito por ti
Ven por favor, te estoy llamando
Y todo lo que necesito es a ti
De prisa que me caigo, estoy cayendo
Muéstrame lo que es
Ser el último en mantenerse de pie
Y enséñame la diferencia entre el bien y el mal
Y te mostraré lo que puedo ser
Dilo por mi
Dímelo
Y dejaré esta vida atrás
Dime que vale la pena salvarme…
(Nickelback)
Dos días después del ataque de Shougo salieron del hospital con un Rumpelstiltskin hastiado de recomendaciones médicas y la diligente ayuda del matrimonio Arisugawa. Sorata hizo la debida notificación al Campus Clamp para la elección de un sustituto temporal mientras que Arashi se encargó de que tuvieran una despensa decente y una cena deliciosa para cuando llegaron a la pequeña casa, después se despidieron dejándolos cenar en silencio. A pesar de su breve conversación en el hospital aún sentían la tensión en el ambiente y se preguntaron si alguna vez terminaría esta sensación.
Más entrada la noche Belle despertó con la fría brisa recorriendo su cuerpo e instintivamente estiró el brazo en busca de su esposo sólo para encontrar su lugar vacío.
Al incorporarse se encontró con su figura sentada frente al escritorio con la luz de la luna sobre él.
-¿Rumple? ¿Qué haces levantado? –dijo con voz somnolienta.
-¿Te desperté? –Susurró –lo siento, es que no puedo dormir.
-Sí pero te dejaron salir a condición de que descansarías.
-El Oscuro no necesita dormir ¿recuerdas?
Ella frunció el ceño ante el tono distante de su voz, además de que seguía encorvado sobre el escritorio sin mirarla, así que se levantó jalando un banco para sentarse junto a él y ver lo que hacía.
Esparcido sobre la mesa había hilos de múltiples colores y tamaños que él tejía y anudaba en distintas formas creando diversas pulseras y cordones. Belle pudo ver una caja de zapatos casi llena de estos accesorios.
-Rumple… ¿Por qué haces tantos? –preguntó con cautela mientras veía sus manos moverse con destreza casi frenética.
-Para olvidar… -el corazón de Belle dio un vuelco ante la repetición de esta escena hace mucho tiempo atrás.
-Olvidar qué… -él no respondió lo cual hizo que la desesperación se apoderara de ella, -¡Rumple, ¿olvidar qué?! –dijo con voz temerosa agarrando sus manos y obligándolo a mirarla, sus ojos la enfocaron y fue como si despertara de un sueño.
-Belle ¿qué sucede? –dijo confundido.
-Es lo que quiero saber, ¿Rumple hace cuánto que no giras? –él la miró incómodo.
-N…no…sé hace tiempo… ¿a quién le importa? –tartamudeó levantándose de golpe haciendo su camino hacia la cama.
Belle suspiró con resignación ante la renuencia de Rumpelstiltskin a hablar con ella de ciertos temas, aún no le explicaba claramente porqué sus heridas sanaban más lento en este mundo y ahora este extraño comportamiento sin embargo, tenía que aprender a dejar de presionarlo. Así que lo siguió metiéndose a la cama, él le daba la espalda manteniéndose en su lado.
Belle trató de recodar la última vez que lo había visto girar en su rueca y entonces se paralizó ante el horrible descubrimiento. Fue antes de casarse, después de su cautiverio a manos de Zelena no había vuelto a verlo sentado frente a ninguna de las ruecas que tenía.
Se mordió el labio para evitar el sollozo mientras pasaba un brazo por su cintura con cuidado para no lastimar su herida pero tratando de acercarse lo más que pudo para que pudiera sentirla, después de un rato él entrelazo los dedos con los de ella.
Al día siguiente la despertó el olor de panqueques y té, por un momento se sintió en casa con nada de qué preocuparse y sonrió aún con los ojos cerrados.
-Nada de sonrisas sweetheart –llamó Rumple de buen humor –no es tan temprano y hoy tienes un día muy ocupado –Belle se estiró como un gato y se incorporó para encontrarse con la sonrisa ladeada de Rumple admirándola, sintió el calor en sus mejillas haciéndola sonrojarse; en ese momento ambos comenzaron a reír como si fueran dos chicos de instituto.
-Sonreír ante cosas tan triviales, algún día lo haremos siempre -él le prometió acariciando su rostro, ella asintió con un nudo en la garganta.
Belle estaba cada vez más convencida de que los estudiantes de su marido eran verdaderos prodigios, esta nueva faceta de él como profesor era bastante aterradora.
La cantidad de información que presentaba ante ella era abrumadora, toda la mañana habían estudiado para la certificación en Biblioteconomía y aún les faltaba la mitad de la guía, eso sin mencionar que Rumple le advirtió que su entrenamiento con el kudan sería después de la comida.
Por otro lado Rumpelstiltskin no podía estar más orgulloso de su Belle, siempre había sospechado que su nivel intelectual estaba muy arriba del promedio pero ahora podía confirmarlo, ella nos sólo devoraba el material que leía sino que comprendía de manera eficaz y rápida la aplicación en este mundo en general. Después de todo ella sola había inaugurado una pequeña biblioteca sin tener un conocimiento previo de ello, incluso se las arregló para conectar las rústicas computadoras a la web. Definitivamente era una mujer adelantada a su tiempo y espacio, lo cual quedó demostrado al adaptarse rápidamente a Storybrooke después de una reclusión de 28 años sin saber nada del mundo, a diferencia de todos los demás que al recuperar sus recuerdos corrieron con pánico en círculos como ratas de laboratorio.
Ambos comían tranquilamente comentando sus avances y debatiendo sobre algunos temas, hasta que Belle se quedó callada sumida en sus pensamientos.
-¿Algo está mal? –preguntó Rumple preocupado, Belle lo miró y sonrió tranquilizándolo un poco.
-Nada, es que cuesta acostumbrarse.
-¿Acostumbrarse?
-Es que de alguna manera estoy esperando que Emma o Regina pasen por esa puerta a interrumpirnos –él sonrió asintiendo.
-¿No hemos tenido mucho tiempo a solas verdad?
-¡No hemos estado solos desde que vivíamos en el Dark Castle! –recordó con una sonrisa pero él bajó la vista.
-Nunca me perdonaré haberte tratado como una sirvienta después de ser una princesa, debió haber sido duro para ti –ella se levantó acercándose y acariciando su mejilla.
-No fue tan horrible, además supongo que ni siquiera sabías qué hacer conmigo.
-Estaba aterrado, a pesar de todo tú siempre tuviste ese aire de realeza mientras que yo a pesar de todo mi poder seguía sintiéndome como un simple hilandero cobarde a tu lado.
-Nunca fuiste "sólo un hilandero" y a pesar de lo que te digan no eres un cobarde –él sonrió incrédulo –Rumple a las personas le gusta etiquetar todo, cuanto más etiquetan a una persona ellas termina creyendo que son eso mismo. Pero no hay valentía sin temor y cuando temes terminas haciendo las cosas más valientes. En cambio conmigo creo que pasa lo contrario, cuando tengo miedo tiendo a hacer cosas estúpidas…
-Claro que no, todos cometemos errores y eso nos hace ser más fuertes.
-¿Lo ves? Todos, incluyéndote –él frunció el ceño dándose cuenta de la trampa en el diálogo con Belle, prácticamente había hecho que le diera la razón.
-Pero, para ser fuertes debemos aprender a dominar ese miedo incluido un pequeño kudan que prometiste enfrentar –Rumple contraatacó divertido por la mueca de disgusto que mostraba Belle –Tengo 300 años de práctica en el arte de la manipulación querida, ¿crees que puedes ganarme?
-Tal vez no pero he estado muy cerca de ti para aprender y descubrir nuevas formas de manipulación… -dijo ella cerrando la distancia entre los dos, al principio con besos suaves y tenues para irlos intensificando con cada toque, Rumple podía sentir sus uñas raspando en la nuca enviando descargas eléctricas por todo su cuerpo incitándolo a responder, sin embargo, por mucho que amara estos momentos se separó de golpe con la respiración entrecortada.
-¡Kudan! ¡Ahora Belle! –dijo mirándola a los ojos con determinación.
-Aguafiestas… -ella susurró sentándose con brazos cruzados en su lugar.
A pesar de su renuencia Belle se encontró fascinada con el tema después de unos minutos. Cuando Rumple le habló sobre la clasificación del Kudan en cuatro tipos y el nivel "especial" recordó que esa chica había llamado "especial a su kudan".
-Se dice que los kudan son dioses mismos que se fusionan con la fuerza del corazón de una persona para manifestarse. Por lo tanto los kudan de nivel especial son dioses poderosos que sólo se fusionan con voluntades en extremo fuertes.
-¿Y crees que mi kudan es uno de ellos?
-Claro que lo es, el tuyo debe ser uno de los "guardianes de la llama azul".
-¿Eso es bueno o malo?
-Ya que lo activaste por el deseo de protegerme supongo que es bueno.
Una semana después Belle y Rumpelstiltskin caminaban por los corredores del Campus Clamp con tiempo de sobra para presentar el examen de certificación.
-Belle querida, deja de jugar con tus manos me pones nervioso –susurró Rumple tratando de ser suave.
-Pues estoy nerviosa no puedo evitarlo.
-Tranquila, todo estará bien –dijo abrazándola y acariciando su espalda, poco a poco la tensión comenzaba a desaparecer.
-Hey ustedes dos, -saludó Sorata con entusiasmo acercándose al tiempo que Rumple soltaba a Belle, ella le devolvió el saludo – ¿Lista para ser un miembro más de esta comunidad?
-Creo que te estás adelantando
-No lo creo, según mis confiables fuentes dicen que eres un prodigio, así que no tendrás problema en aprobar, eso sin mencionar que la Sra. Potts estará aplicando la prueba y realmente le agradas. A propósito Rumple ya debe estar por comenzar tu clase, ¿seguro que estás mejor? Recuerda que el Campus te ofreció otra semana de incapacidad.
-¿Y dejarlos holgazanear otra semana a esos mocosos? Claro que no.
-Keiichi va a estar feliz de verte, prácticamente tuve que jurar sobre mi vida que estabas bien y que necesitabas privacidad para que no fuera a tu casa.
-¿Qué pasa con ese chico Keiichi? –preguntó Belle ante la repetida mención de ese nombre.
-Es que…
-Belle Gold –la voz de la Sra. Potts interrumpió la conversación –pasa querida, tu prueba está lista –Rumple le dio un rápido beso en la frente y la acompañó hasta que cerró la puerta.
Belle sonrió satisfecha de sí misma al entregar su prueba a la Sra. Potts, casi todo lo había resuelto sin problemas.
-Mientras califico tu perfil psicométrico tendrás una breve entrevista con los Directores del Campus Clamp.
-¿Qué?, nadie me habló de eso…
-Porque está prohibido, pero no hay nada de qué preocuparse simplemente desean conocer a todos los aspirantes.
La Sra. Potts la guio hasta un auditorio donde podía distinguir tres figuras sentadas al frente de un escritorio, pero ante la escasa luz no pudo ver sus rostros. Saludó solemnemente y entró.
-Haga el favor de tomar asiento Miss Belle –una voz suave y joven resonó en el silencio, ella obedeció y la persona al frente se levantó de su asiento.
-Desde hace décadas el Campus Clamp se enorgullece de abrir sus puertas a muchos jóvenes que poseen un talento sobresaliente sin que importe su linaje, patrimonio familiar o incluso el reino de donde provengan. Y lo mismo pasa con nuestra plantilla docente, sin embargo somos muy estrictos con las personas que toman el importante trabajo de formar a maravillosos adultos que tienen el futuro en sus manos.
-Supe desde el principio que este Colegio es inusual, tan sólo la estructura en forma de pentagrama lo muestra –Belle estaba nerviosa pero su interés por conseguir el puesto la hizo hablar sin vacilación, por otra parte su comentario fue seguido de varios murmullos de parte de las otras dos figuras.
-¿Puede especificar a qué se refiere?
-He visto el mapa del Campus y he notado que cada etapa educativa forma un pentagrama, aún no descubro el por qué pero este símbolo siempre se relaciona con algo mágico o de protección.
-Definitivamente la Sra. Potts tenía razón sobre usted, tiene una curiosidad extrema que combinada con sus habilidades de investigación la harían un digno miembro de esta institución.
-Permítame felicitarle por su deducción, esta escuela no sólo da formación a estos chicos, también los protege de seres que puedan hacerles daño debido a sus habilidades, aquí se les permite estudiar sin molestas interrupciones, de ahí que su experiencia en mundos paralelos sea de gran valor para nosotros.
-Entonces…
-La Sra. Potts nos envía en este momento los resultados de su prueba y gracias a esta breve entrevista podemos saber que usted es confiable. Esa silla donde está sentada cuenta con la tecnología para detectar mentiras, mide su ritmo cardiaco y presión. Así que permítame ser el primero en felicitarla por unirse a nuestras filas.
Belle dejó escapar el aire que retenía en sus pulmones iluminando su rostro con una sonrisa. En esos las luces se prendieron revelando a tres jóvenes altos muy guapos.
Uno de ellos de cabello rubio y lindos ojos azules se acercó hasta ella inclinándose y tomando su mano suavemente.
-Tiene la sonrisa más hermosa de este reino Miss Belle –dijo entregándole una rosa fresca, los otros dos parecían apenados.
-Vamos Nokoru, compórtate como el director principal de este Campus y preséntate como debes.
-Mis disculpas es que soy de la creencia de que cada mujer de este mundo nos llena de gloria con el sólo hecho de existir –Belle sonrió divertida, podía ser el director pero su juventud a veces lo dominaba.
-¡Nokoru! –gritaron sus compañeros impacientes.
-Perdón –se aclaró la garganta parándose derecho –Yo soy Nokoru Imonoyama Principal del Campus Clamp y ellos son mis directores auxiliares Suoh Takamura (señaló al chico serio de cabello negro con tintes azulados) y Akira Ijyuin (el más joven de mirada tierna y cabello negro).
-Encantada de conocerlos…
Después de su nombramiento oficial Belle pudo constatar que el Campus Clamp también era famoso por sus fiestas, en el parque Principal se montó una carpa con bocadillos dignos de la realeza para el personal docente, Sorata y Arashi la traían de un lado a otro presentándola con todos, incluso Shougo y su novia la saludaron bastante apenados.
-Ya conoces a Shougo, él se encarga de la seguridad del Campus, aunque a veces puede ser muy imprudente.
-De verdad lo siento, además no fue toda mi culpa.
Belle se estaba divirtiendo pero no podía dejar de buscar a Rumpelstiltskin entre la multitud, hace un tiempo que no lo veía y estaba empezando a preocuparse ante la caída de la noche.
-¿Pasa algo? –preguntó la Sra. Potts con tal preocupación que Belle no pudo evitar contarle sobre la falta de sueño en Rumple y la pérdida de uno de sus pasatiempos favoritos. Ella la escuchó asintiendo comprensiva –No te culpo por estar asustada, nuestros pasatiempos son parte de lo que somos, y en Rumple puede ser muy dañino, él necesita algo que le recuerde quién era.
-Pero él odiaba ser un hilandero sumido en la pobreza.
-Alegría y tristeza…ambos son como los pétalos esparcidos de una flor, el dolor nos hace quienes somos querida, no hay finales felices sin luchar.
-Sólo quisiera saber cómo ayudarlo, saber exactamente qué le pasó como para negarse a hilar.
-Se puede hacer pero tienes qué ser fuerte.
-¿Puede ayudarme?...
Rumpelstiltskin entró en la biblioteca refugiándose de todo el bullicio, Belle estaba a salvo en el Campus y él necesitaba un tiempo a solas.
Escuchó el ruido de la puerta al abrir y vio a la Sra. Potts con mirada sorprendida.
-¿Qué haces aquí mocoso? Deberías estar festejando con tu esposa.
-Sólo necesito un momento.
-Bien, ya que estás aquí guarda este libro por mí ¿quieres? –Rumple apenas alcanzó a atrapar el libro que la Sra. Potts lanzó al aire.
-No soy tu ayudante –gruñó pero la mujer se había ido, desvió la mirada a la portada del libro y vio con curiosidad que no tenía título, al abrirlo sólo tenía páginas en blanco. Estaba por analizarlo más a fondo cuando Belle entró buscándolo.
-Rumple, estaba preocupada yo… -dijo pero él estaba absorto con un libro entre las manos.
-Yo estaba buscando tranquilidad pero… mira esto, no hay nada escrito en el libro, todas las páginas están en blanco.
-Déjame ver –Belle tomó el extraño libro, al abrirlo sintió una oleada de magia haciéndola cerrar los ojos, al abrirlos pudo verse en medio del bosque, frente a la cripta del Oscuro, Zelena estaba frente a un Rumpelstiltskin arrodillado.
-Así que tuviste la fuerza para desobedecer mis órdenes –la voz venenosa de la bruja malvada resonó en sus oídos provocándole escalofríos, por descuido pasó otra página y la escena ante ella se desvaneció y ahora se hallaba en el Dark Castle.
Rumple estaba encerrado en una jaula con una rueca girando lana. Zelena estaba ahí con la ira deformando sus facciones.
-¡Deja de hacerte el tonto y gira oro!
-He dicho que no puedo –la voz de Rumple sonaba cansado e iracundo –algo pasa que no puedo.
Belle pasó otra página y aún seguían en el Dark Castle, pero Rumple estaba en el piso fuera de la jaula y Zelena gritaba con la daga en alto.
-¡¿Crees que no notaría la presencia de mi hermana aquí? Dime, ¿qué les dijiste? ¿qué vinieron a buscar?! –ante su silencio ella levantó la daga con violencia y Belle vio cómo fue azotado contra la vitrina de los trofeos, él emitió un gemido de dolor y la sangre comenzó a empapar su ropa.
Entonces la figura de Rumpelstiltskin cambió y ahora era Baelfire el que se levantó y se lanzó en contra de Zelena con violencia, ella lo esquivó por muy poco y contraatacó con la daga, justo cuando la enterró en un costado Bae rápidamente cambió de nuevo a Rumpelstiltskin, Belle podía ver el dolor en su rostro.
-Incluso ahora sigues protegiendo a tu estúpido hijo –gruño Zelena retorciendo la daga en la herida antes de retirarla, una vez más él cayó al piso.
Zelena lo lanzó a su jaula sin ninguna compasión, la mano de él comenzó a brillar pero Zelena lo paró.
-Ey, ¿quién te dijo que curaras tus heridas mascota? –sonrió con placer –eres el Oscuro, no puedes morir, pero sí puedes experimentar dolor…-con un movimiento de su mano Zelena dejó caer agua salada encima de Rumple haciéndolo aullar de dolor.
-Voy a matarte en cuanto ponga mis manos en esa daga –gruñó Rumple.
-Te dejaré tan débil que ni siquiera podrás mantener a tu hijo –Zelena salió en una nube de humo verde y Belle se acercó al cuerpo tembloroso en la jaula.
-Bae, deja de hacer eso me haces difícil protegerte.
-Lo siento papá pero tenemos qué huir, mientras estamos unidos Zelena no puedo controlarnos como desea.
-Mientras estés conmigo necesito mantener la oscuridad lejos de tu corazón Bae, de lo contrario no podrás volver.
-Pero esa mujer está acabando contigo papá, déjame compartir el dolor.
-No, no te causaré más dolor del que ya te he dado hijo mío…
Las lágrimas de Belle caían involuntariamente con cada página que pasaba viendo las torturas que infringía en él. Llegó a la parte donde estaban de vuelta en Storybrooke, él estaba en un traje barato y sucio, el cabello desordenado y la barba de días. Zelena estaba frente a él sonriendo.
-¿Sabes a quién vi hoy? A tu querida sirvienta, ella parece estar adaptándose muy bien a la falta de ti ¿quieres ver? –ella invocó un gran espejo frente a él, imágenes se arremolinaban hasta hacerse claras, dos cuerpos se entrelazaban apasionadamente en la cama de la trastienda, uno era Belle y el otro el de un joven a quien nunca había visto.
Rumpelstiltskin cayó de rodillas negando con vehemencia –no, no, no, no, estás mintiendo –agarró su cabeza fuertemente y de un puñetazo rompió el espejo en pedazos, pero al mirar otra vez, Belle estaba frente a él atravesada con su puño viéndolo con dolor.
Él retiró su mano atrapando su cuerpo herido.
-¿Por qué Rumple? –ella se ahogaba en su sangre –dijiste que me amabas…
-Belle no… lo siento…oh Belle…- Rumpelstiltskin lloraba miserablemente, en ese instante el cuerpo se evaporó en humo verde.
-¿Te gustó este juego querido? –dijo Zelena sonriendo, mientras él temblaba reprimiendo las lágrimas –Oh vamos, sólo fue una broma, para que veas que soy gentil voy a ser amable contigo –dijo alzando su rostro a ella, limpió sus lágrimas besándolo con fiereza.
-Suéltame –gruñó Rumpelstiltskin con vehemencia empujándola, Zelena cayó al suelo al tiempo que él se abalanzaba a ella pero la daga se interpuso rápidamente. Él retrocedió hasta la cuneta que le servía de cama.
-Quería que ambos disfrutáramos de esto mascota, pero creo que sólo lo haré yo… -dijo abriendo su camisa con el filo de la daga…
Belle cerró el libro de golpe si soportar más cayendo desmayada en brazos de Rumpelstiltskin.
Belle despertó una hora después en uno de los sillones de la biblioteca con varias caras de preocupación sobre ella.
-Belle, ¿ya te sientes… –no terminó de preguntar Rumpelstiltskin cuando ya tenía a Belle en sus brazos, los demás al ver estos salieron dejándolos solos.
-Lo siento mucho… -lloraba Belle aferrándose a él con fuerza –lo siento Rumple.
-Calma Belle, ¿qué viste en el "Libro de los Recuerdos"? –ante la mención Belle se separó para mirarlo –La Sra. Potts acaba de decirme que ese libro guarda las memorias de quien lo toque y se las muestra a la siguiente persona que lo abre. Por lo cual deduzco que viste algo de mi pasado. – Rumpelstiltskin bajó la mirada avergonzado.
-Cuando estábamos en el Dark Castle no hilabas para olvidar sino para recordar quién habías sido –Belle dijo acariciando su rostro con ternura y él asintió.
-Hilar me hacía recordar que hubo alguien que se había preocupado por mí Belle, esas mujeres que me criaron no tenían por qué hacerlo y sin embargo se ocuparon de darme un oficio para poder ganarme la vida.
-Pero Zelena corrompió eso
-Ahora cuando giro no puedo dejar de pensar en Baelfire muriendo, ni siquiera pude darle mi último adiós, ¿qué clase de padre hace eso? –la mirada era de dolor y la voz entrecortada.
-No fue tu culpa –Belle le abrazó otra vez llorando con él.
Después de unos días ambos formaron una rutina trabajando en el Campus Clamp, después del episodio en la biblioteca Rumpelstiltskin dormía con menos pesadillas y Belle adoptó la firme resolución de hacerlo hilar de nuevo sin importar cuánto le tomara.
Su primer sueldo fue usado para comprar una rueca que escondió en su casa, esa noche Rumple volvió a levantarse impulsado por la necesitad de tejer cordones, Belle sacó la rueca despacio para no sacarlo del ensueño.
-Rumple, ¿por qué haces tantos? –preguntó suavemente.
-Para olvidar… -le respondió taciturno.
-¿Ya olvidaste hilar?
-No, jamás olvidaría hilar –respondió con sarcasmo.
-Muéstrame por favor… quiero aprender.
-No puedo –susurró
-Enséñame –ella tomó sus manos guiándolo hasta sentarlo en el banco, ella se sentó frente a él -¿recuerdas enseñarle a alguien?
-Yo le enseñé a hilar a Baelfire –sonrió con cariño comenzando a preparar la rueca, acariciando la madera con devoción, de pronto un leve temblor surgió en sus manos pero Belle lo besó profundamente acariciando su manos y colocándolas en la rueca. Después de un momento de vacilación continuó hasta comenzar a hilar la lana, Belle veía sus hábiles dedos trabajar con maestría mientras continuaba repartiendo caricias y besos en su cuerpo, tan lentos y suaves como sus movimientos en la rueca, de pronto él comenzó a despertar viendo como sus dedos hilaban por sí solos.
-Belle, estoy…
-Sí querido, te daré nuevos momentos para recordar…-dijo besándolo en los labios con devoción, en ese momento un resplandor amarillo envolvió el hilo convirtiéndose en oro. Ambos lo vieron con sorpresa.
-Vuelvo a girar oro –dijo Rumple entusiasmado –Belle, tú… gracias a ti…-por primera vez no encontraba las palabras y ella sonreía ampliamente, esto no se trataba de magia sino de recuperar una parte de su esposo que se había fragmentado.
-¿Podemos ir a la cama ahora? –sonrió besándolo otra vez –tal vez podamos dormir un poco para variar.
-¿Dormir? –él se levantó tomándola entre sus brazos sonriendo malévolamente -¿quién dijo algo sobre dormir?...
Muchas gracias a todos por leer, Selena gracias por tus comentarios y me alegra mucho que te gustara Actos de Valentía. Siento que debo disculparme por maltratar a Rumple, pero gracias a todo lo que les ha pasado a esta pareja en la serie tienen muchas cicatrices y heridas que deben ser sanadas.
Espero que este capítulo sea menos doloroso ya que Belle está entendiendo más a Rumple con respecto a su periodo de esclavitud. También agradezco a Pluma Roja que me ayudó mucho sobre lo que debió ser para Rumple ser reducido a un esclavo.
Espero sus reviews para ver qué les parecen los personajes que estoy presentando del estudio Clamp.
