¡Hola! Siento la tardanza. He estado muy muy liada aparte de que no tenía muy claro cómo seguir. Pero aquí está finalmente el capítulo 4.
Capítulo 4
Formalmente Emily se encontraba de baja, sin embargo, al día siguiente no hubo manera de que García la convenciera para que se quedara en casa mientras ella acudía a trabajar. Así que, a primera hora, ambas atravesaron las puertas de cristal y accedieron a las oficinas. J.J. y Reid ya estaban en sus mesas trabajando.
- ¿Qué se supone que estás haciendo aquí?- Le preguntó atónita J.J.
García se encogió de hombros dándole a entender que compartía su postura, pero que no había podido hacer nada.
- Vamos chicos… ¿De verdad pensabais que iba a quedarme en casa?.- Respondió Emily entornando los ojos- Tengo un montón de informes atrasados.
- No… No los tienes...- Le rebatió Reid, señalando hacia la mesa de Emily.
Ésta abrió los ojos, sorprendida. No había rastro de la pila de papeles que había dejado sobre ella la última vez que había estado allí.
- ¿Lo habéis hecho vosotros?…
- Íbamos a hacerlo… Pero Morgan se nos adelantó- Le explicó J.J..Y dirigió sus ojos hacia el despacho de éste.- Debió venir muy temprano.
A través de las rendijas de las persianas, Emily pudo ver que parecía trabajar enfrascado. Abrió la boca sin saber qué decir.
- Así que puedes irte a casa a descansar- Concluyó García con una sonrisa triunfal.
Emily se volvió hacia ella, y luego de nuevo hacia el despacho de Derek.
- Voy a darle las gracias...- Dijo en voz baja, y se encaminó hacia allí.
Después de un par de golpes suaves en la puerta, escuchó la voz de Derek al otro lado, invitándola a pasar.
- ¿Qué haces aquí?- Le preguntó con incredulidad.
Se levantó y se acercó a ella, refrenando su primer impulso de tocarla con demasiada intimidad. Era muy consciente de que las persianas no estaban del todo cerradas.
- ¿Es la pregunta del día?- Se burló ella cruzándose de brazos.
- Tenías que descansar…- La regañó como si fuera una niña pequeña.
- Estoy descansada...- Protestó ella.- Vine a terminar los informes, pero ya veo que lo has hecho por mí…
- No quería que tuvieras trabajo acumulado cuando volvieras.
- No tenías que hacerlo, Derek… Pero gracias...- Le dijo con una leve sonrisa.
- No es nada… Tú habrías hecho lo mismo- Se detuvo a contemplarla. Parecía encontrarse mejor, al menos ya había perdido del todo su palidez enfermiza. De reojo miró hacia afuera. Reid y J.J. aún estaban allí, aunque no parecían prestar mucha atención a lo que ocurría en su despacho. Se atrevió a adelantar un paso y a tomarla de la mano - ¿Qué tal estás?.
- Mejor…
Derek estrechó sus ojo sobre ella.
- De veras...- Le aseguró Emily con una sonrisa tranquilizadora- Derek...No es la primera vez que tengo una conmoción, ni que salgo herida durante un caso… ¿Qué ocurre?.
- Siempre me he preocupado por ti- Le rebatió él sin demasiada convicción.
- Pero ahora es diferente...- Insistió ella.
Él asintió con la cabeza.
- Tienes razón… Ahora es diferente...- Admitió finalmente acariciándole la mejilla.
Emily se puso rígida, y retiró su mano con suavidad, mientras comprobaba si alguien había sido testigo de aquel pequeño gesto.
- Debemos tener cuidado… Alguien puede vernos...- Le recordó ella en voz baja.
- Y no queremos eso…
Emily abrió los ojos sorprendida. ¿Realmente estaba insinuando que no le parecería mala idea hacer público su "desliz"?.
- ¿En qué estás pensando?.
Él se apartó de ella, y se sentó en el borde de la mesa.
- No lo sé, Emily… Realmente no tengo respuesta para eso. No sé hacia dónde dirigirnos a partir de este punto. En cualquier caso... No me arrepiento.
Emily suspiró con nerviosismo.
- Realmente no sé si este es el mejor lugar para hablar de lo que pasó…
Derek se incorporó y volvió a acercarse a ella. Aunque ni siquiera la rozó, Emily se sintió intimidada por la profundidad de su mirada.
- "Lo que pasó"- Dijo él recalcando sus palabras- Fue que hicimos el amor…
Ella contuvo la respiración. Sólo el hecho de recordarlo, hacía que se sonrojara de nuevo.
Derek le sonrió con dulzura, y rozó su rostro con el dorso de la mano. Esta vez, ni siquiera se preocupó en comprobar si alguien los veía.
- No me mires así...- Le rogó ella casi sin aliento.
- Así como...- Se burló él en voz baja.
- Ya lo sabes...- Continuó ella apartando sus ojos de él, totalmente azorada. Era como si él pudiera traspasarla con la mirada.
Derek amplió la sonrisa. En cierto modo, le causaba ternura la forma en que ella reaccionaba ante él. Jamás lo habría esperado de Emily.
- Sé muchas cosas…- Se inclinó un poco sobre ella- Pero me gustaría aprender más- Le susurró al oído.
- ¡Derek!…- Se rió escandalizada, dándole un pequeño empujón. Luego alzó una ceja- Te crees muy listo, ¿no?…
Morgan simplemente se encogió de hombros con expresión inocente. Emily hizo un gesto de negación y le tomó la mano, tirando de él.
- Venga…Te invito a desayunar…. Después de todo, me has ahorrado un montón de trabajo.
Salieron del despacho de Derek, y atravesaron las oficinas, hablando entre ellos y riendo, totalmente ajenos a las miradas curiosas de J.J. y Reid que aún estaban en sus mesas.
- ¿Dónde vais?- Les preguntó J.J cuando pasaron a su lado.
- Invito a tomarse algo a mi salvador- Bromeó Emily- ¿Queréis venir?.
- Todavía seguimos con los informes- Le informó Reid frunciendo los labios.
Se despidieron de ellos y continuaron hasta llegar a la pequeña cafetería situada en la planta baja del edificio. Se sentaron en su mesa habitual, y como era también habitual, Marie les tomó nota de su pedido.
Poco después, ésta volvió a la mesa con una pequeña bandeja, en la que traía dos porciones de tarta y dos cafés. Le sirvió primero a Emily, y luego a Morgan con una gran sonrisa en su cara. Sin demasiada sutileza, deslizó junto al café de Morgan una tarjeta con su teléfono. Derek se quedó mirando perplejo la tarjeta, y luego se volvió hacia Marie.
- Por si cambias de opinión- Le insinuó ella guiñándole un ojo.
Morgan pudo notar cómo Emily trataba de mostrarse indiferente al evidente coqueteo de Marie, pero no estaba haciendo muy buen trabajo con ello. Simulaba estar absorta en su taza de café, mientras se mordía el labio inferior con aquel gesto tan suyo.
Derek cogió la tarjeta y se la devolvió a Marie con una sonrisa amable.
- Realmente eres una chica muy guapa y muy agradable…- Contuvo la respiración un instante,y miró de reojo a Emily- Pero estoy con alguien… Ya sabes...- Le informó escuetamente.
Marie abrió los ojos sorprendida, y un poco avergonzada por su rechazo.
- Lo siento… Pensé que….- Se disculpó entre balbuceos.
- No pasa nada...Estoy seguro de que cualquier hombre que reciba esa tarjeta, será muy afortunado- Continuó Morgan con su genuino encanto Derek Morgan.
Marie le sonrió, un poco menos humillada, y se retiró, dejándolos a solas. Derek se volvió ahora hacia Emily que arqueaba las cejas hacia él.
- ¿Qué?- Le preguntó él suavemente.
Ella dejó a un lado la tarta, y colocó sus manos sobre su regazo.
- Así que… ¿Estás con alguien?…
Derek buscó su mano por debajo de la mesa y la tomó suavemente.
- Espero estarlo…
Emily se quedó en silencio, como si estuviera evaluando la situación.
- Sí que necesitas tiempo para pensarlo...- Le dijo conteniendo la risa ante su vano intento de aparentar no estar interesada.
- Sólo estoy generando expectativas...- Le replicó Emily torciendo el gesto.
Derek finalmente se echó a reír mientras Emily trataba de ocultar su propia diversión.
- Pues lo estás consiguiendo, princesa… ¿Me vas a dar una respuesta o me dejarás expectante unos días más?- Se inclinó un poco más sobre la mesa- ¿O quizás tienes miedo?…
Emily abrió los ojos un poco atónita.
- ¿Me estás retando Agente Morgan?.
Él se encogió de hombros.
- Tal vez…
Emily se atrevió entonces a rozar la pierna de Derek con su pie.
- No es necesario que lo hagas...- Le susurró en voz baja, mientras envolvía la mano de Derek alrededor de las suyas.- Has ganado.
Con una mirada cómplice, se separaron, y volvieron a adoptar una postura corporal acorde a dos compañeros de trabajo. Y lo hicieron justo en el momento preciso, puesto que cinco segundos después, García apartaba casi de un empujón a Derek, haciéndolo rodar hasta la esquina del asiento de dos plazas que ocupaba, para tomar su lugar frente a Emily.
- Buenos días a ti también, García- Se burló Derek resignado a permanecer en un segundo plano.
Emily no pudo evitar sonreír, mientras contemplaba la escena con diversión.
- ¡Oh… Calla!- Le ordenó la rubia- J.J. y Reid me dijeron que estabas aquí… Y vine a comprobar que efectivamente estás desobedeciendo las órdenes del médico, señorita- Reprendió a Emily señalando su taza- Hasta donde sé los estimulantes están prohibidos para ti durante un par de semanas.
Emily tuvo que sofocar la risa al percatarse de lo lívido que se había quedado Derek. Estaba bastante segura por su expresión confusa de que cuando Penélope había hablado de estimulantes, no había pensado precisamente en el café.
- Es descafeinado, García- Le explicó con sencillez- Y estoy bien… No hace falta que me persigas por todas partes.
Penélope abrió la boca para replicarle, pero sólo un pequeño "oh" salió de ella.
- De acuerdo...- Cedió ella- Pero tienes que admitir que dada tu tendencia a desobedecer a los médicos, tengo razones para desconfiar… Y estoy aquí para asegurarme de que vas a cumplir tus dos semanas de baja…
- El médico no dijo que tuviera que estar dos semanas de baja- Le recordó ella- Sólo que debo estar atenta a cualquier empeoramiento de los síntomas… Y estoy mejor.
- ¿Vas a volver tan pronto?- Le preguntó Derek con incredulidad. Esperaba que aceptara quedarse en casa al menos durante unos días.
- ¿Tú también?- Le reprochó Emily con un resoplido- No tienes que cuidar de mí, ¿sabes?. Sé valerme por mí misma…
Derek jadeó con expresión divertida.
- ¿Te olvidas de que tuve que cargar contigo?...¿O es que fingías porque te gusta estar entre mis brazos?- Se burló de ella.
- A mí me gustaría, desde luego...- Rió García, apoyándose en su hombro- Pero me temo mi Trueno de Chocolate que Emily no es de esas… No necesita tus viriles brazos para sentirse protegida.
El comentario tuvo el inmediato efecto de que Emily apartara los ojos plenamente interesada en el contenido de su taza de café, mientras Derek arqueaba las cejas con una sonrisa traviesa dibujada en su rostro.
Por fortuna, el incómodo momento, fue interrumpido por el sonido del teléfono de García.
- Tengo que volver...Hotch necesita unos expedientes...- Les informó al tiempo que se incorporaba- Luego nos vemos… Y Emily… Esta noche me quedo contigo otra vez…
- No es necesario...- Trató de convencerla Emily, pero de antemano sabía que sería inútil.
García, alzó una ceja hacia ella en señal de advertencia.
- Ni lo sueñes...jovencita...- Y acto seguido desapareció.
Emily resopló volviéndose hacia Derek.
- No pasa nada..- Le aseguró él- Me quedo más tranquilo sabiendo que hay alguien que te vigila…
Ella torció el gesto, sin ocultar su disgusto..
- Esperaba que me vigilaras tú...- Le susurró en voz baja.
Él se levantó de su asiento sonriendo y le tendió la mano. Cuando Emily se incorporó, Derek se inclinó sobre ella.
- Tienes prohibidos los estimulantes, princesa...- Le susurró al oído.
Ella le dirigió una expresión de advertencia, y de reojo miró a su alrededor para asegurarse de que nadie los observaba. Aquello estaba lleno de personal del edificio, pero afortunadamente todos parecían absortos en sus propios problemas. Sin embargo era muy consciente de que cualquier gesto demasiado íntimo entre ellos no pasaría desapercibido ante un grupo de perfiladores. ¿Cómo iban a hacer para engañarlos?.
De vuelta a las oficinas, se encontraron con J.J. Derek se despidió de ambas y regresó a su despacho, dejando a las dos amigas a solas.
- ¿Quieres que me pase esta noche por tu apartamento?- Le sugirió J.J. Sabía de sobra que Penélope también estaría allí, y pensó que podrían aprovechar para una noche de chicas.
A Emily se le iluminó la cara. Necesitaba despejarse, y ya que no podía estar a solas con Derek, parecía una buena alternativa.
- ¡Claro!- Aceptó animada- Sería genial reunirnos.
- ¿Sin mí?.
La voz de Reid sonó a sus espaldas. Emily y J.J. se miraron entre ellas, decidiendo en silencio si convertir la noche de chicas en una noche con el equipo. J.J. se acercó a Reid y le dio un abrazo amistoso.
- Por supuesto que puedes venir… - Y luego se volvió hacia Emily- Hace tiempo que no nos reunimos, podríamos hacer algo divertido. Estoy segura de que Pen podría organizar una pequeña fiesta en un suspiro.
- Por no decir que estaría más que dispuesta a hacerlo- Rió Emily.
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A las nueve en punto de la noche, los invitados comenzaron a llegar al apartamento de Emily. García, por supuesto se había entusiasmado con la idea, y se había puesto manos a la obra utilizando la escasa decoración que guardaba Emily, más toda la que había traído de su propia casa.
J.J., que había llegado algo más temprano que el resto del equipo, y Emily habían tratado de que Penélope no se excediera. Aún así, no habían podido evitar que el piso de Emily terminara pareciendo una mezcla entre el año Nuevo Chino y una Fiesta de Navidad atrasada.
Cuando Emily abrió la puerta para recibir a Rossi y a Hotch, tuvo que soportar sus expresiones atónitas.
- Supongo que esto es obra de García...- Dedujo Rossi con sus ojos fijos en las luces navideñas que estaban distribuidas por todo el salón.
Emily resopló con resignación, y simplemente se encogió de hombros. Con un gesto los invitó a entrar, y se reunieron con las dos rubias que estaban terminando de poner la mesa.
Unos diez minutos después, fueron Reid y Morgan los que llegaron. Y de nuevo tuvo que contener la risa al darse cuenta de sus expresiones de espanto.
- Venid por aquí...- Los invitó a entrar con un gesto de la mano.
Se sentaron todos alrededor de la mesa de comedor de Emily para devorar la comida que habían pedido. Emily miró desconsolada la botella de vino francés que Rossi había traído consigo, pero ni siquiera luchó para que le sirvieran una copa. Con Derek a un lado, y García en el otro, vigilándola, sabía que la batalla estaba perdida.
- Esto no es nada justo- Protestó con evidente fastidio, cuando Rossi se sirvió su segunda copa de vino.
- Venga Em...- Rió J.J.- Seguro que soportarás un par de semanas.
Emily resopló y se levantó de la mesa.
- Tengo cerveza sin alcohol en la nevera…- Recordó señalando hacia la cocina, que estaba unida al comedor, separada sólo por una barra americana.
Recogió los platos ahora vacíos, y se dirigió hacia la cocina. Derek, se levantó tras ella para ayudarla con el resto de cubiertos usados, y la ayudó a dejarlo todo en el lavavajillas, muy conscientes de que no podían hacer ningún gesto entre ellos que pudiera alertar al resto.
Emily cogió la cerveza de la nevera y un vaso, se giró casi sin mirar, y chocó con Derek que la había estado esperando para regresar a la mesa. Éste la sujetó por la cintura en el último momento, impidiendo que cayera. De algún modo ella consiguió mantener intactas en sus manos, tanto la copa como la cerveza.
- ¿Seguro que no has bebido?- Se burló él, sin apartar las manos de su cintura.
El resto del equipo se volvió hacia ellos entre risas. Y Emily abrió los ojos aterrada, ¿Por qué no la soltaba?. Estaban entre perfiladores, y a Morgan sin embargo, parecía que le daba igual.
- Chicos… ¿Os ponemos música lenta?- Bromeó Rossi con demasiada astucia como para que no hubiera una segunda intención detrás de su comentario.
- Derek… Suéltame...- Le susurró ella con la respiración cada vez más agitada.
- No puede, Emily… Hay que cumplir la tradición…
Emily se volvió hacia García. ¿De qué estaba hablando?. Fue cuando se dio cuenta de que Derek miraba hacia arriba y siguió sus ojos con curiosidad.
- ¡¿Has puesto muérdago?!- Exclamó fulminando a Penélope con la mirada- ¡Estamos en febrero!- Añadió horrorizada.
Tuvo que aguantar de nuevo las risas de hiena del equipo, recordándoles que una tradición seguía siendo una tradición independientemente del mes en que estuvieran. Emily quiso que la tierra se la tragara en aquel mismo instante. No sabía cómo librarse de aquello, y para colmo de males, Morgan parecía estar disfrutando realmente de la situación.
- No se te ocurra..- Le suplicó tragando en seco, y sintiendo aún sus manos sujetándola firmemente por la cintura- Derek...
Pero cuando lo miró a los ojos, sólo vio una profunda determinación en ellos.
