Agotados. Todos acabamos agotados del nuevo entrenamiento. No tenia nada que ver con el antiguo, eso desde luego. Que Mike acabase fatigado ya era señal de lo duro que era... Y la cuatro ojos también, vaya par...

Aunque bueno, no debería irme de la lengua. Isabel y Farlan no están muy lejos de estar como ellos. ¿Sera que yo soy especial y no me canso?

- Puff... ¡Bueno chicos, es todo por hoy! -dio un par de palmadas antes de embainar sus espadas- Podeis ir a ducharos, nosotros iremos más tarde.

- Menos mal... Estoy agotado... -Farlan se sujetaba a si mismo, apoyándose en sus rodillas.

- Os habeis tomado en serio eso de intensificar el entrenamiento... -ahora era Isabel quien hablaba, secándose el sudor con un pequeño pañuelo marrón que sacó de su bolsillo del pantalón.

- ¡Claro que si! No queremos tener que ir detrás vuestra siempre... ¿O es que queréis eso? -la castaña miró al azabache, quien se apoyaba con los brazos cruzados al tronco de un árbol.

Deja de insinuar cosas que no pasaran en la vida. ¿Quien en su sano juicio desearía ir detrás tuya? Bueno, el ayudante de la cuatro ojos esta claro que no esta cuerdo...

- Bueno, nosotros nos vamos también. Hanji... -Mike invitó a la castaña a subir en su caballo, muy galán sería, de no ser por que era una burla hacía Hanji. Claro esta, ella obedeció con más exageración aun que él.

- Ah, enano. -una vez subida al caballo, llamó al azabache- Que no se te olvide lo que hemos hablado. No tardes.

No me ha dado tiempo ni ha disfrutar de mirarla mal. Bueno, al menos que lo vea ella. No se por qué, pero me encanta que la gente a la que intimido me vea hacerlo...

- Jefe, ¿de qué hablaba la loca? -preparaba su caballo para montarse, justo al lado del de Isabel.

No veo necesario contestar a Farlan. Solo empeoraría las cosas. Mejor sera que se lo comente a ambos cuando sepa de que va todo esto, o mejor no se lo cuento...

- ¿Tiene una cita con Hanji-sama? -emocionada, Isabel ya estaba en lo alto de su corcel, dispuesta a hacer que Levi se cabrearse.

La amplia sonrisa que había en el rostro de Isabel, desapareció por completo al ver mi cara. ¿De verdad doy tanto miedo?

Como sea, acaba de empezar la peor tarde de mi vida. Los tres empezamos a cabalgar hasta el cuartel, y una vez aseado, tenía que ir a hablar con la cuatro ojos... ¿Sería demasiado malo para mi si no voy?

El agua caía por todo mi cuerpo. Este sería el último momento de tranquilidad, antes de negociar con la cuatro ojos. He decidido ir después de todo, no quiero más humillaciones por parte de este escuadrón. Bastante tenía ya con la policía militar, que ahora el equipo de reconocimiento también busca joderme.

No creo que haga falta ir con todo el uniforme militar. Ya ha anochecido, y no creo que ningún titan quiera asomar su fea cara por aquí en plena noche. Mi camisa blanca y los pantalones servirán, menos mal que siempre tengo ropa de muda.

- Jefe, ¿a donde va? -Farlan se secaba su pelo. Al parecer, él también disfrutó más de la cuenta de su ducha.

- No es de tu incumbencia, Farlan.

Cerrarle la puerta en las narices no ha sido nada galán. Pero, prefiero esto a que me empiece a hacer preguntas incomodas.

Dijo que estaba en el piso de arriba. Como nuestros dormitorios se encuentran en el piso de abajo, nunca he tenido el placer de subir allí. Supongo yo que a parte de la sala de reuniones, habrá más y más habitaciones. Lo típico de estos cuarteles.

Izquierda, izquierda... Supongo que sera esta sala con puertas enormes. Empuje ambas puertas, observando que en su interior estaba la cuatro ojos sentada en la gran mesa central, con ambos pies en ella. Por Dios, espero que no coma nadie ahí encima...

- Bienvenido, enano~ -desizo su postura, y se sentó bien- Toma asiento por favor, creo que esto te llevara un rato.

- ¿Qué quieres de mi?

- Por favor, que directo... Antes que nada cierra la puerta, no queremos que nadie nos oiga ¿verdad? -le hacía señales con la mano para que cerrase las puertas.

Esta mujer o cosa, me pone de los nervios... Me senté en el otro extremo de la mesa. Cuanto más lejos este mejor. No creo que se haya duchado...

- Oooh... -se quejaba- No muerdo ¿sabes? ¿Por qué te alejas tanto de mi?

- Porque no quiero estar cerca de alguien a quien quiero matar. Tranquila, me lo agradecerás...

- Ese es un buen tema para abrir nuestro debate. -dio una palmada, afirmando que le gustaba lo que el azabache acababa de decir.

- Habla de una vez.

- Veras... -se aclaró la garganta antes de seguir- Tienes pensado matar a mis queridos compañeros, Mike y Erwin... ¿Estoy en lo cierto?

- Tendrías que incluirte en el grupo.

- Siii, si, eso va después. El caso es, que yo he pensado en una manera muy... Digamos, adecuada para que ambos salgamos ganando.

- Sueltalo ya, no tengo toda la noche.

- Quiero que trabajes para mi.

- ¿Cómo? -preguntó con rabia.

- No te enfades... Sera por las noches, después del entrenamiento. A Moblit lo han asignado sin mi consentimiento a otro departamento, y desgraciadamente no puede ayudarme con nada...

- ¿Y qué tiene de provechoso eso para mi?

- ¡El saber cosas sobre los titanes! -le brillaban los ojos cada vez que mencionaba a esas criaturas- Además, nadie quiere trabajar con una "loca" sabes...

Su rostro se veía triste... ¿Acaso se siente sola? Porque si es así, lo disimula muy bien... Ya decía yo que ese ayudante suyo no iba a aguantar mucho. Seguro que fue él mismo quien exigió el cambio de departamento.

- No quiero trabajar contigo, eso que quede bien claro...

- Espera. Aun no te he contado todo...

Prepárate Levi para lo peor...

- También quiero que seas totalmente tolerante tanto conmigo como con Mike. -sonrió ampliamente.

- ¿A qué te refieres con tolerante?

- A que dejaras que te fastidiemos todo lo que queramos, sobre todo en los entrenamientos.

- Oh no, eso ni hablar...

- ¿Te acuerdas que casi me matas verdad? ¡Es lo mínimo que puedes hacer!

- ¿Y lo de ayudarte qué?

- Eso es para que no me chive... Y lo otro también, pero es más una cuestión de diversión. El trabajo es mucho mejor cuando te diviertes.

Ya no aguanto más... Me levante con furia de mi silla y me encare con la cuatro ojos. He de decir que reacciona bien, pero no tanto para escaparse de mi cuando estoy cabreado... Acabe estampando su cuerpo encima de la mesa. Me daba igual que la silla se cayese al suelo.

- Escúchame, cuatro ojos... -la agarró por los hombros y de su bolsillo sacó un pequeño cuchillo- ¿Piensas que soy tu juguete personal? -se lo acercó al cuello, haciendo que una pequeña gota de sangre anunciara el pequeño corte- ¿Qué pasa si ahora te mato?

- Jujuju... ¡JAJAJAJA! -sus gafas no dejaban ver sus ojos, estaban completamente blancas- ¿Crees que soy TAN tonta como para guardarme una información tan valiosa? -al fin sus ojos se pudieron ver, unos ojos que helaron la sangre del azabache, aunque solo fuera un poco- No soy la única que lo sabe.

- ¿Qué? -pregunto algo confuso. Los ojos de la castaña le intimidaron más de lo esperado.

- Pues lo dicho. Aunque me mates, habrá más gente que sabrá que has sido tú, y en menos de un minuto tú y tus amigos seréis ejecutados. O simplemente os darán de comer a los titanes, es una muerte más dolorosa...

- Si es por Mike déjalo, lo matare justo después...

- No solo lo sabe Mike... -con una voz juguetona, soltó grandes carcajadas- tampoco soy tan tonta como para decírselo a personas que ya conoces.

Maldita cuatro ojos... ¡Lo tenía todo pensado!

- Y ahora, enanin... -puso ambas manos sobre el pecho del azabache- Mas vale que me sueltes, o habrá algo más que quiera pedirte...

Con rabia, lance mi cuchillo al suelo. ¿Cómo era posible que lo tuviera todo planeado de una manera así? O peor aun... ¿Por qué he sido tan tonto de no prevenirlo antes? Seguro que fue por ese estúpido sueño erótico...

- Enano...

La mire con furia. Su tono de voz burlón no me gustaba para nada.

- Dame tu pañuelo.

- Ni de coña.

- No quiero quedarmelo. Es solo que... -rozó su pequeño corte en el cuello- Ahora tengo un corte en mi cuello que levanta sospechas... ¿No sería mejor que lo tapara?

- Buscate otra cosa.

- No quiero otra cosa. Ya le he cogido cariño a tu pañuelo. Ahora, si eres tan amable... -se incorporó de la mesa, tendiendole la mano al azabache para que le diera su pañuelo.

Hay veces en las que me odio a mi mismo... Debería haberme contenido más antes de pensar en rajarle la yugular. Me lo quite resignado, me sentía desnudo sin él, pero...

- Gracias enanin, le daré un buen uso. -se lo acercó al pecho, sonriendo ante el gesto.

- ¿Podrías dejar de llamarme enano o similar? Lo odio...

- Del odio al amor solo hay un paso. Seguro que dentro de nada te gustara que te llame así...

- No lo creo...

- Bueno, si tanto te molesta... Si te lo ganas, dejare de llamarte así. Espero que mañana me ayudes lo máximo posible, nuevo ayudante.

Acabo de firmar un pacto con el demonio. Un demonio castaño, con gafas y con demasiada imaginación y locura, para que me lleve hasta mi perdición.


-Wiiiii~ Al fin he podido actualizar este fic **W** Siento mucho la tardanza, así que para compensar, un capitulo doble x33333! Espero que lo hayais disfrutado, nos leemos en otros fics! Un kiss-