Fijó sus ojos carmesí en esa mirada triste que parecía pedir ayudar en medio de la semi oscuridad pudo distinguir esos ojos azules suplicantes, Ciel bajó la mirada al instante y procuraba por terminar esa humillación, acelerando el movimiento de su cuerpo pretendía llevar a su padre al éxtasis y así lo hizo antes de que lo llenara con su eyaculación lo obligaba a salir de su interior. Recogiendo su ropa daba por terminada esa sesión mientras veía a su padre masturbarse.
-Espera Ciel...- Masculló entre dientes en medio de su orgasmo al ver a su hijo alejarse, quien se detuvo y volteó a verlo con un gesto de duda.
-Hoy estuviste intenso... Creo que te está gustando esto...- Con malicia hablaba Vincent mientras dejaba de tocarse, y en su mirada destellaba perversión y eso asqueaba más al jovencito que de cierta forma se cuestionaba si era cierto lo que había dicho.
-Tenemos un trato ¿No?- Irrumpió el incómodo silencio para salir de una vez de allí.
-Seré un maldito... pero cumplo mis promesas.- Alegó su padre satisfecho por esa entrega sin borrar esa inescrupulosa sonrisa que tanto odiaba su "pequeño".
-Buenas noches...- Dijo el jovencito antes de salir pero no podía sacar de su mente la mirada del demonio que lo espiaba y por lo dicho por su padre ¿Intenso? ¿Le gustaba?. Tal vez el traer a Sebastian a su mente en ese momento en que lo embestía, esos besos que le regaló por la tarde no fue buena idea haberlo recordado. Avergonzado se lo reprendía a sí mismo en silencio al caminar por el pasillo que lo llevaba a su habitación. Al entrar encontró una silueta que lo esperaba de pie junto a la cama.
-Buenas noches, joven amo.- Saludaba como si nada el demonio al verlo entrar, Ciel esquivaba su mirada, estaba un poco apenado aunque lo disimulaba muy bien.
-¿Joven amo?- Murmuró burlón con una leve sonrisa, y se dirigía a su armario para buscar una pijama y ropa interior.
-Escuché que así se te debe llamar. Solo estoy practicando.- Le respondió animado el demonio colocándosele por detrás paralizando al joven que contenía sus ganas de llorar, no sabía porque estaba vulnerable solo era un demonio que estaba tras suyo, no era como que quería desahogarse para que lo consolara.
-¿Viste lo que tuve que hacer para que entres a la mansión?.- Murmuró con sarcasmo para evitar caer en las garras del sentimentalismo y verse patéticamente vulnerable frente a él.
-Si lo vi...- En voz baja le contestó el demonio tratando de no querer abrazarlo, y no entendía porque tenia esa necesidad de refugiarlo en sus brazos, el silencio invadió su extraño dialogo.
-Voy a bañarme me siento asqueroso.- Dijo el joven sin mirarlo se alejaba al baño pero sintió como este lo seguía, sonrío un poco al notarlo, era como un perrito tras suyo y le pareció gracioso.
-Puedo prepararte el baño.- Alegaba el atractivo demonio haciendo que detuviera su andar.
-¿Y sabes hacerlo?- Le cuestionó con duda el de mirada azulina mirándolo de reojo.
-No... pero si me dices como lo hago.- dijo con cierta inocencia el demonio, eso enterneció un poco al joven pero lo disimuló con un gesto malhumorado.
-Eres un inútil.- Musitó con fingida molestia y entraba al baño mientras el demonio sonreía siguiendo sus pasos.
-Tú deberás entrenarme.- Hablaba con un cierto tono coqueto entrando junto con el al baño.
-Tsk... que fastidio- Era el bufido molesto del jovencito pero aun así le indicó como le gustaba tomar su baño en la tina, Sebastian algo emocionado lo hizo según lo indicado, pero siendo demonio se le facilitaba un poco más pues con solo meter su mano al agua la calentaba y de reojo miraba como este se desnudaba a unos pasos. Ciel de alguna forma a propósito se dejaba contemplar, al escuchar que ya estaba lista el agua se prestaba a sumergirse pero solo al poner el pie se le quemó por la alta temperatura del agua.
-¡Está demasiado caliente... eres idiota...!- Le regañaba con enojo mirándolo mal y sentía como su pie ardía.
-Tú dijiste caliente...- Musitó burlón pero a la vez verlo desnudo más de cerca le provocaba extrañas sensaciones.
-Pero caliente que pueda soportar mi piel.- Algo resignado le hablaba el joven pero al notar su mirada lasciva desvió la suya, el demonio introdujo su mano al agua y trató de enfriarla un poco. Y así lo hizo, su contratista al probar el agua con un dedo y sentir que estaba perfecta al fin tomaba su baño sin refutar.
-¿Cuáles son los planes para mañana joven amo?- Cuestionaba el demonio mirando como ese pequeño se mojaba poco a poco.
-Mañana temprano mandaré al mensajero a decir a los otros mayordomos de las mansiones vecinas si conocen a alguien de confianza para que venga a la entrevista conmigo a la tarde. Y tú te incluirás entre ellos.- Le respondía con jactancia mirándolo de reojo.
-Tu plan suena brillante.- Le insinuaba un poco burlón por lo simple de su plan.
-¿Te estás burlando?- Le cuestionaba mirándolo con odio al sentir ese tono burlón en su voz. -Eres idiota si piensas que te elegiría de la nada a ti.- Le reprendía al ver su pequeña e irónica sonrisa.
-Espero que tu padre no se meta en esto.- Alegaba el demonio con una sarcástica sonrisa
-No lo hará...- Murmuró el joven agachando la mirada recordando lo que había hecho minutos atrás.
-Pagué el precio por ello.-Terminaba de decir con algo de enojo para sí mismo.
-Ya veo...- Dijo el demonio algo confundido tratando de entender su actitud. -Pero a ti no te pareció del todo desagradable.- Alegaba al final con malicia para disimular un extraño coraje que sentía al recordar las escenas de cómo se entregaba a su padre casi sin refutar.
-Cállate... No eres nadie para hablarme así.- Le reprendió con enojo el joven abriendo sus ojos, el no lo disfrutaba le asqueaba, si se emocionó un poco en esta entrega era porque el demonio lo excitaba y se imaginaba siendo el quien lo poseyera pero obviamente eso no le diría.
-Soy un demonio sin corazón ¿Qué esperabas?- Decía el demonio sin dejar que notara los celos que sentía y fue lo que provocó que le insinuara lo anterior, el joven lo miró y notó un extraño destello en su mirada halándole de la camisa lo acercaba a su rostro con fuerza, juntando sus labios lo besaba con pasión a lo que el demonio solo correspondió con gusto.
Humano y demonio, dos seres distintos tratando de esconder extrañas sensaciones tras un beso apasionado ,callando un poco la ansiedad de sus almas atormentadas.
Muchas gracias a los que siguen esta historia :'D
besos *
