Sonic Life

¡Saludos! ¡Hola de nuevo! Siento la interminable espera, pero últimamente he sufrido una pequeña depresión con respecto a mis fic's. No siento muchas ganas para escribir, pero como me he determinado a continuar con esta historia, sin importar qué ni cuánto tiempo me lleve. Sin más, deseo que disfruten de este pequeño retorno, y nos vemos al final.

Este capítulo es bastante corto en comparación de los anteriores, pero dará inicio a un nuevo arco argumental.

Chapter 24: Comienza la búsqueda.

–Bueno, sobrevivimos. –Dijo Sonic, mientras caminaban a través de aquella pequeña isla donde Rouge había escapado. –Eso al menos es algo, ¿no?

El erizo, empapado, dirigió un vistazo hacia Knuckles, quien, con la mirada gacha, no dijo nada.

–Sí, hay que recuperarse de esto. Quizás podríamos… encontrar a Rouge y quitarle la Esmeralda del Caos que me robó. ¿Qué dices? –Le preguntó Tails, intentando devolverle los ánimos a Knuckles. –Así la atraparíamos como querías desde el principio, ¿no?

–¿Con qué propósito? –Respondió Knuckles, deteniéndose. Sonic y Tails lo miraron preocupados. –La Esmeralda Maestra ya no existe. Fallé como guardián. Sabía que era la única forma de impedir que Eggman se la llevara, pero… No puedo evitar sentir que fallé como guardián… No la protegí del peligro, dejé que Eggman me derrotara en Hidden Palace, y fracasé… Mi vida giraba en torno a cuidar la Esmeralda Maestra, y aun así… No lo conseguí. No conseguí mantenerla a salvo de las manos equivocadas… No merezco ni siquiera vivir. Debieron dejarme morir ahogado.

–¡Knuckles! ¡No digas esas cosas! –Le reclamó Tails, encarándolo con una expresión molesta. –¡Eres nuestro amigo! ¡Jamás te dejaríamos morir!

–Hundirme en el mar fue mi decisión, y ustedes debieron respetarla. –Replicó el equidna, aún sin mirar a ninguno de los dos. –No debieron haberme salvado…

–Idiota… –Sonic mostró los colmillos, furioso. –¡¿Cómo puedes dar tu vida por perdida por esto?!

–No sabes nada, Sonic. No tienes responsabilidad alguna, así que no te atrevas a juzgarme. –Knuckles por primera vez desde que sus aliados lo sacaron del agua, miró a los ojos a Sonic, que parecían humedecidos.

–¡¿Crees que proteger al planeta de Eggman no es una responsabilidad?! ¡Yo también fallé! Permití que Eggman me venciera, que nos capturara, y seguimos vivos solo por su confianza al creer que ya nos tenía derrotados. Sin embargo, no voy a renunciar tan fácilmente. Todavía tenemos oportunidad. Eggman no tiene ninguna de las esmeraldas, y sus E-2000 no estuvieron vigentes en Flying Battery. La esmeralda aún no se ha perdido por completo.

–Eso solo funciona en tu caso. Todavía tienes oportunidad para detener al doctor. Todavía tienes esperanzas… La Esmeralda Maestra no va a regresar. Fue destruida, yo la destruí… –Knuckles apretó los puños con todas sus fuerzas, haciéndolos sangrar. –Y ya no quiero hablar del tema.

Sin más, el equidna se adelantó al dúo, y se mantuvo marchando a unos metros de ellos el resto del camino. Sonic y Tails se miraron con preocupación, y no dijeron nada más, siguiendo a su compañero.

No sabían qué hacer. Knuckles había perdido su voluntad completamente luego de lo que sucedió, y no tenían idea de cómo animarlo. El que la Esmeralda Maestra se dividiera en más de cien pedazos fue una experiencia muy traumática y cruel para su guardián, un recuerdo tan doloroso que ellos no podrían hacerle superar tan fácilmente. No podían hacer nada por él.

Pero tampoco podían evitar sentirse culpables por lo que sucedió. La principal razón por la que marcharon hacia Angel Island fue para ayudar a Knuckles a recuperar la Esmeralda Maestra, y también fracasaron en esa misión. Ninguno fue lo suficientemente fuerte como para vencer a Eggman en esta ocasión, y con los E-2000 de su lado, el doctor sería más formidable que nunca.

Tails recordó el hecho de que su avión probablemente ahora estaría en el fondo del océano junto con la isla, o quizás flotando con la corriente del mar, y que ya sería casi imposible recuperarlo, pero sería egoísta lamentarse por ello ahora que Knuckles estaba pasando por un momento tan difícil…

No había palabras que reavivaran la llama de emociones de era Knuckles, quien ahora no era más que una torre de cenizas que se desplomaba poco a poco…

Un Knuckles completamente diferente al que apenas conocían.

Y nada podría restaurarlo a su antiguo yo…

O eso pensaron ellos.

–Oigan, ¿qué es…? –Sonic se adelantó al instante al divisar un pequeño destello verde a la distancia. Tails lo observó con curiosidad, mientras que Knuckles solo lo ignoró y siguió avanzado.

El erizo azul llegó al instante junto a aquella luz verdosa que había distinguido entre la oscuridad de la noche, y al ver mejor de qué se trataba, se quedó completamente quieto…

–Sonic, ¿qué es…? –Tails se acercó a su amigo, pero quedó mudo cuando observó lo que él había encontrado. –¿Un…?

–Un fragmento de la Esmeralda Maestra. –Susurró Sonic, mirando con una triste sonrisa lo que antes había sido la gema más preciosa del mundo…

–¡ENTRÉGAME ESO, PESTE AZUUUUUL! –Bramó Knuckles de pronto, arrollando a Tails en el proceso para arrebatarle el pedazo de cristal verde a Sonic, y embestirlo de paso.

Tails terminó con el rostro en el suelo, mientras que Sonic se encontraba estampado contra un árbol, con una expresión adolorida y mareada.

–Al menos creo que recuperó sus ánimos… –Dijo el erizo, despegándose del tronco del árbol para después caer como un saco de papas al suelo.

–¿Qué sucede, Knuckles? –Articuló débilmente Tails, acercándose cuidadoso al equidna rojo.

–Esto es… –Susurró, examinando minuciosamente el fragmento de la Esmeralda Maestra que sostenía, e ignorando por completo la indagación del zorro a su lado. Cerró los ojos, y se concentró, haciendo brillar aquel trozo de cristal que empezó a levitar misteriosamente…

–¡Knuckles, ¿eso es…?! –Tails casi se cae de la sorpresa y emoción al percatarse de lo que estaba presenciando.

–Sí… –Respondió el equidna, abriendo sus ojos púrpuras, que habían recuperado aquella energía que perdieron. –La Esmeralda Maestra no está rota. Sino dividida, y hay que juntar las piezas.

–Muy interesante… –Dijo Rouge, observando la escena desde las sombras. –Así que todo no está perdido, y consigo reunir todos los pedazos de la Esmeralda Maestra, ¡podré obtenerla de una manera mucho más sencilla que robársela a Knuckles…! Aunque desgraciadamente tardaré mucho tiempo…

La murciélago, aburrida en su escondite, se acostó sobre una rama. Sonrió maliciosamente, dirigiendo una divertida mirada hacia sus nuevos rivales en esta búsqueda que estaba por iniciar.

–Pues veamos cuál de los dos es el mejor cazador de tesoros, Knuckie. Que comience el juego.

Eggman se encontraba muy pensativo desde el incidente que acababa de contemplar. Vio cómo Knuckles, quien dedicaba su vida a solo proteger la Esmeralda Maestra, terminaba destruyéndola, solo para que él no la obtuviera…

Jamás imaginó que el equidna sería capaz de arriesgarse a hacer algo así, pero qué más da.

Miró de nuevo el único fragmento de la Esmeralda Maestra que había logrado rescatar, observando su tenue y débil brillo…

–No te encuentras inutilizable. Solo incompleta. –Dijo él, hablando más consigo mismo que con la gema que sostenía. –Pero no te preocupes, Esmeralda Maestra. Voy a restaurarte. Yo seré tu nuevo guardián, y te cuidaré como mi posesión más valiosa. No permitiré que ese imbécil cabeza de puños vuelva a lastimarte. Serás mía, por el resto de la eternidad, y me aseguraré de que tu energía sea más útil para el mundo de lo que era en esa pequeña isla… Serás mi tesoro más preciado. Solo necesito tiempo, unos meses como máximo, y volverás a lo que eras. Te lo aseguro, mi esmeralda.

La joya que sostenía no pareció inmutarse a sus palabras, tan vez porque ni siquiera estaba "viva", o porque no se preocupaba en lo más mínimo por lo que estaba por suceder…

Sin embargo, ella era consciente del destino que se avecinaba, y sabía que nada ni nadie iba a poder evitarlo.

–Oye, Amy. ¿No has vuelto a encontrarte con la Ráfaga Azul? –Inquirió Cream inocentemente, mientras ella y su mejor amiga yacían acostadas en diferentes camas de una misma habitación, con el pequeño Cheese, quien se encontraba tumbado junto a la conejita, y escuchaba curioso la conversación.

–No… –Respondió Amy con una mirada deprimida. –Pensé que él podría ser el chico indicado. Es perfecto, pero si no vuelvo a verlo… no podré decirle lo que siento.

–¡Vamos, anímate Amy! –Le alentó Cream. –La Ráfaga Azul… es decir, Sonic, vive en Green Hill, justo aquí. Podemos volver a encontrarnos si exploramos un poco. ¿Qué dices de viajar al norte mañana? ¡A lo mejor logramos toparnos!

–Sí, a lo mejor. –Rió Amy, sonriente. –Vale, no voy a darme por vencida tan fácilmente. Soy una chica fuerte, y no dejaré que mi única oportunidad de encontrar el verdadero amor se desvanezca sin pelear. Buscaremos a Sonic debajo de cada piedra de Green Hill hasta dar con él, y no se resistirá a mí la próxima vez, cuando nos encontremos en una situación tranquila. ¡Y así, se volverá loco por mí, nos casaremos y seremos felices para siempre!

–¡Sí! –Vitoreó Cream, sin notar lo alocado de los planes de la eriza. Cheese revoloteó alrededor de ambas, contento. –Bien, pero primero, durmamos bien. Mañana será un largo día.

–De acuerdo. Sonic, ¡prepárate para enamorarte! –Bramó Amy, emocionada.

Sonic y ella serían felices juntos. Esa era su meta ahora. Y Amy Rose siempre cumple con lo que se determina a cumplir. Nunca iba a rendirse, y esta loca obsesión no haría más que iniciar.

–Mañana, será un nuevo día. –Dijo Amy, cerrando los ojos para dormir por el resto de la noche, y así estar con las energías renovadas para mañana.

¡Bien, eso fue todo por hoy! Corto, ¿no? ¡Pues es el momento de que inicie la búsqueda de los fragmentos de la Esmeralda Maestra! Tal como sucedió en Sonic Adventure 2, Rouge será una antagonista en esta larga misión, que durará más de cuarenta episodios futuros (más o menos), así que tengan paciencia con esto :P. Añadiendo, diré que el número exacto de fragmentos de la Esmeralda Maestra es 105, así que quedan muchos por delante. El equipo de Sonic tiene uno, y Eggman tiene uno, ¿cuántos más lograrán reunir en los siguientes capítulos? Esperen para descubrirlo.

Aunque la búsqueda de los trozos de la Esmeralda Maestra es más una misión secundaria, en varias ocasiones tendrá cierta importancia, especialmente cuando queden pocos fragmentos, ya que los bandos se volverán locos para obtenerlos antes que sus contrincantes. Veremos qué equipo reúne más pedazos.

Sin más, espero que les haya gustado el pequeño episodio de hoy, y que dejen sus reviews para saber qué tal va la historia según las opiniones de cada quien, y sin más, nos vemos en la siguiente.

Cuídense y nos leemos.