Magi y sus personajes pertenecen a Shinobu Ohtaka, yo solo los utilizo con fines de entretenimiento.
Capítulo 10. Evocación
Kougyoku POV
No podía creerlo era ellos, me acerque con miedo pensando que tal vez desaparecerían si los tocaba, paso a paso mi corazón latía muy aprisa, yo creí que habían muerto en esa batalla, pero verlos ahí recostados en un profundo sueño me impacto totalmente. Me acerque a Alibaba y pude detallar que se encontraba en muy mal aspecto, estaba demasiado delgado como si fuera un cadáver, pero pude notar su tenue respiración, tomé su mano que se sentía muy dura y fría, no pude evitar llevarla a mi rostro quería sentir de nuevo a mi amigo y saber que era real y no un producto se mi imaginación. Su tacto aunque frío fue muy reconfortante para mi después de la angustia de creerlo perdido.
-¿Que te paso Alibaba? ¿Dónde estabas? - no pude evitar preguntarle en voz alta.
-Alibaba y Judal llegaron hace poco por lo que me contó tu magi, ambos terminaron atrapados en otra dimensión y el regreso fue muy largo que tardarán tiempo en recuperarse del todo, aunque Judal se recupera mucho más rápido- contestó a mis preguntas Yunan.
Solté la mano de Alibaba y me di la vuelta para ver a Judal-chan mi amigo de infancia aunque él no lo acepte, se veía tan vulnerable casi angelical dormido no se parecía al Judal-chan cruel que conocía, a diferencia de Alibaba, Judal estaba normal no pude inclinarme y tocar su cabello y recordar que seguía tan suave como recordaba. Me acerque a su rostro y quite un poco de cabello que tapaba su rostro, no pude evitar que algunas de mis lágrimas cayeran en su rostro y de repente el comenzó a moverse.
-Deja de molestarme Yunan ya me desperté- farfullaba aun sin abrir los ojos. Y no pude evitarlo después de escuchar su voz me lance a abrazarlo.
- Judal-chan, Judal-chan, Judal-chan- no pude evitar repetir su nombre mientras lloraba en sus brazos.
-¿Qué demonios?... Vieja bruja?! - fue lo último que escuché antes de desmayarme.
Judal POV
Me encontraba dormido reponiendo mis fuerzas después de haber regresado de ese infernal lugar y para mi mala suerte Yunan nos secuestró a mí y al idiota según él "para recuperarnos mejor" no confío en Yunan y más porque no me ha permitido acercarme a Kou, necesito saber qué diablos paso con Hakuryuu. Estaba descansando plácidamente cuando percibí un dulce olor familiar, y escuche una voz que me sonaba familiar y sentí como acariciaban mi cabello tal vez estaba soñando o algo así pero de repente sentí gotas de agua en mi cara, lo primero que pensé fue que era el idiota de Yunan despertándome como siempre pero al abrir los ojos vi a una mujer y cuando estaba por reaccionar me abrazo y comenzó a decir mi nombre tarde unos instantes en reconocerla pero ese lloriqueo yo lo conocía... era la vieja. Tarde en reconocerla pero cuando estaba a punto de zarandearla para que me soltara se quedó quieta e inmediatamente una mujer o más bien una de las generales del rey idiota se acercó a ella, me puse a la defensiva inmediatamente y ella también pero Yunan se puso en medio evitando la pelea.
-Suéltala! - le exigí a esa bruja.
-Ni muerta- me respondió en un tono frío esto último me sorprendió no sabía que la vieja y la bruja fueran cercanas.
-No tienes otra ocupación, no se irle lamerle los pies al idiota de Sinbad- no pude evitar burlarme.
-Idiota- estaba a punto de atacarme.
-Basta los dos, hay que recostar a Kougyoku hime- exclamó muy serio Yunan, así que tomo a Kougyoku en brazos y la deposito a un lado mío y entonces lo noté y solo pude sentir que algo dentro de mi ardía de furia y rabia.
-¿Quien fue? - exclame con un voz de ultratumba tanto que la bruja de Sindria tembló ante mi voz y mi mirada, esperaba una respuesta por parte de esta cuando una voz me contestó.
-Es de Sinbad... Judal-chan-
Kougyoku POV
Recobre la conciencia más rápido de lo que pensé y para mi mala suerte fue en el momento en que Judal-chan preguntaba por mi estado a Yamuraiha-san, así que tenía que decírselo antes de que se tornara más difícil de lo que ya era.
-Es de Sinbad... Judal-chan- exclamé con mi voz aun débil y temblorosa y pude observar la acumulación de emociones que cruzaron por la cara de Judal, desde ira hasta horror. No emitió ninguna palabra después de eso y sólo desapareció por la ventana, de todas las reacciones que pude esperar de su parte esa fue la única que no esperé.
- ¿Cómo te sientes Kougyokyu? -
-Mejor Yamuraiha-san sólo necesito descansar un poco-
-Te dejare para que descanses si necesitas algo no dudes en llamarme-
-Gracias-
Poco después de que Yamuraiha y Yunan salieran de la habitación me acerque hacia donde estaba Alibaba y a pesar de que estaba dormido, le conté todo, desde como lo extrañaban Aladdin, Morgiana e incluso Hakuryuu hasta todo lo sucedido con Hakuei y Sinbad, sé que tal vez no me escuche en estos momentos, pero desahogarme con él me ayudo a superar el nudo en la garganta que me había provocado la reacción de Judar. Cuando termine de contarle todo, le di un pequeño beso en la frente y le dije que esperaba que se recuperara pronto para que jugara con mi bebe, estaba a punto de marcharme cuando un dolor intenso me embargo, caí de rodillas mientras sostenía mi vientre y sentí como un líquido se deslizaba entre mis piernas, me atemorice sin dudarlo llame a gritos a Yamuraiha-san, aunque no podía hacerlo de la manera correcta ya que se me entrecortaba la voz por el dolor.
Trate de ponerme en pie, pero me era imposible y poco a poco el dolor iba en aumento y sentía más y más el líquido, estaba a punto de volver a colapsar cuando la puerta se abrió estrepitosamente, era Yunan y Yamuraiha-san ellos al ver mi estado inmediatamente me recostaron en la cama de Judar y me dijeron que mi bebe estaba por nacer, debo decir que no me sentía nada preparada para ello, los latigazos de dolor era horribles y comencé a sudar por montones, una vez que Yamuraiha-san fue por agua tibia y sabanas me dijo que era momento de pujar, tenía mucho miedo, no sabía qué hacer y en ese momento entro Judar-chan a la habitación, se quedó en shock al comprender lo que estaba pasando pero al mirarme algo en él cambio por un momento y se acercó a mi lado.
-Tu puedes vieja!, ¡toma mi mano y deja que nazca el mini monstruo! – todo mi temor se despejo en ese instante y solo pude sentir rabia al escuchar como ese idiota llamo a mi bebe, no lo tome de la mano…lo tome de la trenza!
-Vieja bruja! Suelta!- decía mientras trataba de zafarse de mi agarre.
-No lo hare hasta que te disculpes por cómo has llamado a mi bebe- estaba furiosa, no sé si fueron las hormonas, pero quería desquitar todo mi coraje con alguien en ese instante y el más cercano era el idiota de Judar.
-Uno trata de ayudar y ve como me pagas desagradecida! – no pude contestarle porque volví a sentir un enorme dolor y grité.
-Kougyoku-san tienes que pujar más- decía desesperada Yamuraiha-san.
-No puedo- decía entre lloriqueos, pero entonces Judal me tomo de la mano ya que en medio del dolor le había soltado la trenza y me dijo.
-Eres la princesa más llorona y patética que conozco, tienes los gustos más horribles en cuestión de hombres…pero sé que no eres débil así que si quieres que me retracte por lo del "mini monstruo" tienes que pujar como si quisieras golpearme- todo esto mientras me veía fijamente a los ojos.
-Tu… IDIOTA! TE MATARE POR TU MALDITO APODO JUDAL!- no quería admitirlo pero sus palabras de alguna extraña manera me ayudaron a tomar impulso y comencé a pujar como si se me fuera la vida en ello, hasta que de repente sentí como algo abandonaba mi cuerpo y pude escuchar claramente el llanto de mi bebe, al abrir los ojos vi la cara pálida de Judar y como se desmayaba…creo que fue al ver la sangre. Miré a mi alrededor y mientras Yamuraiha-san limpiaba a mi bebe pude ver la cara seria de Yunan mientras veía a mi bebe y temí que algo malo le hubiera sucedido.
-Yamuraiha-san ¿Cómo está mi bebe? – mientras me sentaba.
-Muy bien princesa, felicidades… es un niño sano y hermoso- su cara denotaba mucha felicidad y alegría, tomaba a mi hijo con una dulzura enorme. Se acercó a mí con mi pequeño envuelto en frazadas, al tomarlo pude verlo era simplemente perfecto no sabía decir a quien se parecía, pero ese cabello era idéntico al de mi hermano Kouen no pude evitar besarlo y abrazarlo, pero para mi sorpresa mi pequeño abrió sus ojos por primera vez y tanto Yamuraiha-san y yo supimos que eso iba a ser un problema…sus ojos eran idénticos al color de los de Sinbad.
Reino de Sindria
El actual monarca y líder de la Alianza de los siete mares se encontraba en la sala de su trono pensativo ya que a pesar del tiempo que había pasado aún no había rastros de Yamuraiha ni de Kougyoku, y a pesar de sus esfuerzos no tenían alguna pista de donde pudieran estar. Se encontraba en sus divagaciones hasta que sentido un par de brazos rodeándolo por la espalda y sentido unos labios en su cuello, depositando pequeños besos, el asqueado se apartó.
-¿Qué pasa Sinbad? Aun estas molesto por lo de tu torpe princesa- decía una muy burlona Arba.
-Calla todo es tu culpa si en ese momento no hubieras dicho eso enfrente de ella ahora los tendría a mi lado-
-Sinbad, estamos a un paso de completar el poder que necesitamos, ya no los necesitas-
-Estas equivocada…yo quiero que ellos estén conmigo-
-Y crees que volverán voluntariamente? Y si esta con Hakuryuu? Recuerda que ella no le es indiferente a mi pequeño-
-Cierra la maldita boca sino quieres que acabe contigo en este instante-
-Pero sabes? Tienes razón tal vez estén muer..- no pudo completar la frase porque una mano la tomo por el cuello sujetándola fuertemente.
-Ni se te ocurra decir tus estupideces-
-Tranquilo, solo era una brom…- de pronto la Magi del Alma Torran se quedo paralizada mirando a un punto en la nada.
-¿Arba?- decía un confundido y desconfiado Sinbad por la extraña actitud de la Magi.
-JAJAJAJAJA CON QUE TE ATREVISTE A REENCARNAR EN ESTE MUNDO, DE NUEVO NOS ENFRENTAREMOS Y ESTA VEZ TE ASESINARE CON MIS PROPIAS MANOS- gritaba totalmente desquiciada la ex emperatriz de Kou ante la sorpresa del rey de Sindria.
- ¿De qué rayos estás hablando Arba? -
-Oh Sinbad tal parece que alguien se interpondrá en nuestro camino- decía en un tono más tranquilo Arba.
- ¿A quién te refieres? ¿Quién se interpondrá en mis planes de crear un mundo más pacífico? – decía seriamente Sinbad.
-Oh querido mío…nadie más que el Rey caído de Alma Torran…SOLOMON JEHOAHAZ ABRAHAM- Sinbad no pudo más que quedar sorprendido ante esta declaración, pero, aunque lo que decía Arba fuera cierto, tenia que cumplir su sueño aun a pesar de todo.
-No me importa quien sea, cualquiera que se interponga en mi camino acabare con el-
-Lo dudo mucho esposo mío no creo que tengas el corazón tan frio como para hacerlo- decía tétricamente Arba mientras su mirada se encontraba enloquecida por el odio.
-Quien sea caerá ante mi espada- decía esto mientras desenfundaba su espada.
-Entonces serias capaz de…asesinar a tu propio hijo? Dime Sinbad que se siente ya no ser la única singularidad de primera clase –
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Si tu y mi madre se hubieran enamorado de la manera correcta.
Si hubieras dejado tu orgullo de lado.
Tal vez hubieras sido el padre que siempre quise a mi lado.
Pero el "hubiera" no existe verdad Sinbad.
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Notas de la autora: No me maten jaja no había actualizado no por mala persona ni por falta de tiempo, la verdad reecribi varias veces este capitulo y creo que este fue el resultado que más me gusto y espero que a ustedes también.
Saludos especiales a:
Suiren-Sama: Lo siento por la espera ojala te guste :D.
hyrawami: Lamento la espera y espero que continúes esta historia :D
En el próximo capitulo revelare el nombre de nuestro pequeño príncipe.
Sin más que decir hasta la próxima.
:D
