—Señor Freezer, creo que su Padre tiene razón. —ambos Changlongs caminaban por los largos pasillos del palacio—. ¿Por qué preocuparse por unos monos salvajes?
—Porque con cada batalla aumentan su nivel de poder y si van los de clase baja no nos servirá de nada que mueran.
—Son solo bestias, seguramente habrá muchos poderosos que pueden reemplazar a los débiles, ni siquiera se notará su ausencia.
El príncipe iba a responder pero se detuvieron cuando vieron que se acercaban otros dos changlongs, eran los que se encargaban de patrullar las calles. Traían consigo a rastras a otro de su raza, tenía signos de que había sido golpeado.
—Su alteza lamento interrumpirlo, pero este hombre ha golpeado a unos patrulleros de segunda clase, ¿qué hacemos con él, mi señor?
—No. Príncipe Freezer ellos estaban molestando a mi hijo y lo quise defender —argumentó el detenido—. Por favor créame. —Uno de ellos le dio un golpe fuerte en la espalda para que se cayera.
El emperador lo miró a los ojos, luego se dirigió hacia los guerreros.
—¿Es eso cierto?
Ambos policías se miraron.
—Bu-bueno nosotros… —su líder hizo un gesto con la mano, silenciándolos-. Libéralo.
Una vez hecho esto, el pobre hombre hizo una reverencia en forma de agradecimiento.
—Puedes irte. —Apenas terminó de pronunciar las palabras, una luz atravesó el corazón del ciudadano, salpicando a los presentes con la espesa sangre y su cuerpo agonizante cayendo al suelo.
Freezer se giró para ver al causante de esto.
—No importa que es lo que hayan hecho, la ley dice que bajo ninguna circunstancia, un sucio pueblerino puede tocar a los de alto nivel.
El rey se acercó al cuerpo, y en un abrir y cerrar de ojos le aplasto la cabeza, dejando su pie y el suelo repleto de sangre.
—Pero creo que algunos no lo entendieron… traigan al hijo quiero que sea azotado y luego que sea sirviente personal de Fujimo.
—Cálmese su majestad, lo trataré muy bien. —decía con una sonrisa maliciosa, mientras se tronaba los huesos de las manos.
—Ahora ve al cuartel general y tú —señaló a su hijo-, ven conmigo.
—¡¿Ahora qué, mocoso!? ¡¿Pretendes jugar a ser el justiciero?! —Golpeó fuertemente su cola sobre el suelo.
—Pero son changlong, somos iguales, ¿que acaso no podemos por lo menos tener bien a nuestra propia especie? —el de mayor estatura se dio la vuelta rápidamente, dándole una fuerte bofetada a su hijo, haciendo que éste diera vuelta la cara por el impacto y escurriera sangre en la comisura de sus labios.
—¡Nosotros somos los emperadores del universo! ¡Hacemos lo que se nos plazca! ¡Nuestro reino, nuestras reglas! —Le dio otra bofetada volteando el rostro para el otro lado—. ¡Sin importar si es de nuestra especie o no!
—Deja de ser tan estúpido, si no fuera porque eres más fuerte que Cooler, tú estarías muerto y él sería mi heredero. —Seguía hiriendo con sus palabras.
El hijo menor tan solo lo miro, se limpio con la mano la sangre de su mentón. Se dio media vuelta y se marchó del lugar dejando a su Padre solo.
Salió afuera y voló hasta la azotea del palacio, se refugió en la parte donde estaba cubierto por un gran tronco, ramas y abundantes hojas, las cuales era imposible saber si alguien estaba oculto allí. La parte de atrás del castillo estaba rodeado de árboles de gran altura, cubriendo la parte de atrás de la azotea.
Era su lugar favorito para refugiarse, no era molestado, nadie sabía que él se escondía ahí… o bueno por lo menos eso era lo que él creía.
Cada vez que su papá lo trataba así y lo presionaba con que era el guerrero prodigio que llevaría adelante la familia y su reinado se extendería por todo el universo; se iba a aquel escondite, para pensar y poner su mente en claro.
Intentando escapar de los abusos y de su vida tiránica, pero solo era un sueño, algo que no se cumpliría, era como una esperanza muerta.
Esa misma tarde, 270 Changlong serían esclavizados, el general Fujimo, junto con su grupo de soldados, eran los encargados de que todo se llevará a cabo correctamente.
Algunos "inservibles" tenían como destino la muerte.
Aunque la peor parte se la llevaban los esclavos, eran divididos en tres grupos.
Sirvientes: éstos se convertían en siervos de la realeza y de los que pertenecen a las fuerzas armadas de mayor rango, generales, sargentos, etc.
Trabajadores: obligados a realizar trabajos forzados en las minas para encontrar oro y joyas, construir nuevos edificios y todo tipo de artefactos, etc.
Deportados: vendidos y llevados a otros planetas a ser prisioneros de otras razas, sólo Dios sabe lo que les deparará el futuro.
A pesar de que son distintas funciones, lo que los une es que son esclavos, que la muerte está parada tocando la puerta de su alma, sentir el ardor del látigo en su espalda, una tristeza inigualable marcada en su rostros.
En el planeta Changlong, los de clase baja casi son nulos, ya que según su Rey manchan el estatus de su raza. Estos tipos de ciudadanos siempre fueron el sector marginado, tanto por sus gobernantes y la gente con dinero.
Desde tiempos indefinidos esto fue así, si desobedeces alguna ley, o no puedes pagar impuestos tu destino sería la muerte, pero si tienes un gran poder de pelea o las capacidades necesarias irías al grupo de esclavos.
-¡gli schiavi devono formare a sinistra in quattro file di trenta! -gritaba Fujimo hablándoles en su idioma natal-. ¡e quelli che saranno giustiziati saranno formati a destra in cinque file di trenta!*
—Se —los prisioneros obedecieron al líder, los esclavos deberían formar a la izquierda cuatro filas de treinta y los que serían ejecutados a la derecha en cinco filas de treinta.
Otros soldados se posicionaron delante de las filas con libretas en las manos, ellos sacaron registro de todos los nombres y a que se ocuparían. Para los que tenían la "suerte" de no morir, fueron revisados por médicos para determinar su condición física y a que sector iría a trabajar por el resto de su vida.
Lo único que se escuchaba en aquel ambiente denso, lleno de tristeza y olor a muerte, eran los gritos de los soldados y las cadenas que arrastraban, empezaban con un pesado collar en su cuello, luego se dirigía a las manos esposándolas fuertemente y por último en sus pies, gruesos grilletes, dificultando el movimiento al caminar.
Luego de media hora, los esclavos eran llevados en camiones y en naves para ser deportados.
Las otras cinco filas restantes fueron reagrupados de nuevo en un paredón, esta vez haciendo diez filas de quince cada una.
Los soldados los apuntaban con sus armas o simplemente usaban sus manos para dispararles y matarlos rápidamente; una vez que el de adelante moría, el de atrás pasaba al frente y así sucesivamente formando un bucle de sangre y de cadáveres.
Publicado: 09/02/19*Ese es el idioma de la raza de Freezer los Changlong, por ahora elegi el idoma italianoSus comentarios significan que actualizo más rápido :)Gracias por leer
