Magi y sus personajes pertenecen a Shinobu Ohtaka, yo solo los utilizo con fines de entretenimiento.
Capítulo 17. Revelación
Dentro de Vinea
Kougyoku POV
Después de que la luz se disipará y dejaramos de ver los recuerdos de Akasha pude darme cuenta que Aladdin y yo nos encontrábamos en el lugar donde reside mi nuevo dijin, aquel mundo oscuro lleno de estrellas pero Akasha al igual que Vinea no se veía por ningún lado para mi frustración, creo que realmente ella no quiere que Aladdin la vea.
Pero fue en ese justo momento cuando Aladdin soltó mi mano y camino dejándome atrás por ese mundo, no podía notar su semblante pero avanzaba a paso firme.
-Si crees que después de mostrarme tus recuerdos, piensas que estoy satisfecho, dejame decirte que no es así...dame la cara AKASHA- nunca en mi vida había escuchado la voz de Aladdin tan seria y llena de furia, él al que siempre había visto como un niño lleno de alegría y curiosidad por el mundo que lo rodeaba verlo de esta forma me sorprendía.
-Aparece frente a mi- ha pesar de las palabras de Aladdin, Akasha no hacía aparición y por la relación de esta con los padres de Aladdin pienso que no lo quería hacer debido a la gran culpa que sentía.
-Crees que fue tu culpa pero no lo fue, hiciste lo mejor para proteger a tu familia y dejaste a un lado el amor que sentias por la felicidad de los que te rodeaban...tu no dejaste morir a nadie, te usaron para infringir daño pero no fue tu desición, por favor Akasha aparece, Aladdin y tu merecen hablar- trate de razonar con ella mientras mi voz se rompía pues podía entender su dolor, aunque realmente nunca experimente por todo lo que ella había pasado.
No pasó mucho tiempo para que del agua debajo de nosotros comenzará a surgir el enorme dragón negro quien solemnemente se inclinó ante mí.
-Gracias por sus palabras mi reina pero eso no borra lo que en realidad sucedió- decía mientras miraba fijamente a Aladdin el cual se acercó hasta estar enfrente de ella, yo solo podía mirarlos un poco alejada ya que era algo que ellos necesitaban hablar.
-No fue tu culpa Akasha, Kougyoku dijo lo que yo mismo te iba a decir, tu nunca quisiste hacer daño y por esto sufriste más que nadie-
-Lo es y tan solo si su padre me hubiera dejado morir aquella vez… nos hubiéramos evitado este dolor-
-Mi padre te salvo porque sentía culpa por lo que David te hizo, pero después lo hizo porque te quería y no quería perderte-
-El no era responsable por lo que hicieron de mí-
-Pero él así lo sintió, ya que después de que él desapareciera aquella vez, David se enfocó únicamente en convertirte en ejecutora ¿no es así?-
-Fui convertida en un monstruo y a pesar de que luche al lado de ellos nada ni nadie podía perdonarme por todos los pecados que cometí-
-Eso no es cierto, nunca fuiste un monstruo...ellos te veían como parte de su familia también-
-Yo...nunca podré perdonarme a mi misma joven Aladdin, entiendalo por favor- en este punto estaba a punto de intervenir cuando vi a Aladdin que llevaba su mano hacia su cabello y para sorpresa de ambas lo desataba dejándonos ver su largo cabello suelto, no pude evitar sonrojarme ya que debido a sus nuevas facciones más varoniles y a su semblante serio, realmente se veía muy apuesto y dejaba en claro el gran parecido que tenía este con su padre y creo que Akasha pensó lo mismo que yo porque se puso rígida.
-Yo soy Aladdin la mitad del rey Solomon y el hijo de la reina Sheba, yo más que nadie conozco sus sentimientos y se lo mucho que ambos sufrieron al saber que te habían perdido, pero también se que si hay alguien que pueda frenar a Al-Thamen eres tu, una de las guerreras más fuertes de Alma Toran y si quieres enmendar tus errores que dices que cometiste, pelea con nosotros ayúdanos a salvar este mundo de los deseos egoístas de David y protege a esta nueva familia tuya- el discurso de Aladdin no solo hizo mella en Akasha también lo hizo en mí, la fuerza de su voz y su mirada realmente me hizo darme cuenta lo mucho que él había madurado, y me permitió verlo como él hombre en que se había convertido.
-Yo apoyo a Aladdin, sin importar tu pasado lo que importa realmente es como forjaras tu camino hacia el futuro, sé que hubo promesas incompletas entre ustedes dos pero permíteme hacerte esta promesa- no dude en acercarme a hasta ella y nuevamente Akasha bajo su mano hacia mí, dejé que mi frente la tocara y recordando las memorias que anteriormente nos había mostrado pude decir.
-Si me das tu poder, yo Kougyoku te prometo estar a tu lado por siempre- ella al escuchar esto me miró fijamente y algo en ella pareció iluminarse, de pronto sentí la mano de Aladdin en mi cintura mientras también apoyaba su frente en la cabeza de Akasha.
-Si me das tu compañía, yo Aladdin te prometo el cumplir las promesas inconclusas- poco después de lo dicho por Aladdin una luz dorada nos rodeo a los tres.
Imperio Kou
Sala del trono
Mientras que el Magi de cabellos azules y la princesa se encontraban dormidos gracias al poder del mismo magi, los otros involucrados en la anterior batalla se encontraban reponiendose de sus heridas.
-Hakuryuu y Morgiana les debo una disculpa por todo lo que ha pasado- decía la ex General Yamuraiha quien se sentía responsable de las acciones de su antiguo rey.
-No es su culpa Yamuraiha-san, no debe disculparse encontraremos la manera de hacer recapacitar a Sinbad- decía el antiguo emperador de Kou para tranquilizar a la joven. No pudieron continuar su conversación porque un pequeño llanto rompió con el silencio en la habitación, se trataba del pequeño príncipe quien a pesar de caos no había despertado hasta ahora, la joven bruja en un intento por calmarlo sólo lo mecía.
Tanto Hakuryuu como Morgiana no pudieron evitar la curiosidad y se acercaron a contemplar al niño.
-Es tan pequeño y lindo- decía Morgiana mientras acariciaba con cuidado la mejilla del bebé.
-Su cabello es igual al de Kouen- decía nostálgico Hakuryuu mientras tocaba el cabello del pequeño príncipe.
-¿Puedo cargarlo Yamuraiha-san?- decía tímidamente la joven guerrera.
-Claro Morgiana toma- decía mientras depositaba al bebé en las manos de la joven Fanallis para el mal humor de Judar quien veía todo a la distancia, ya que para él solamente Kougyoku y él eran los únicos indicados para cargar al chibi.
-Tsk, maldita sea- exclamó el Magi oscuro mientras recordaba los eventos de la batalla pasada.
-Sientes lo mismo que yo no es así Judar- decía Yunnan quien estaba junto al antiguo oráculo de Kou.
-No se de que me hablas-
-Sientes la necesidad de proteger a ese niño, ¿no es así? - Judar no le respondió a Yunnan pero el sentía ese mismo sentimiento de protección hacia el chibi, y mientras trataba de encontrar una respuesta a esto, la habitación de pronto comenzó a llenarse de Rukh dorado y este comenzó a rodeaba a Kougyoku y a Aladdin, pero gracias a la exclamación de sorpresa de Morgiana pudieron darse cuenta que el pequeño príncipe también comenzaba a ser rodeado por el rukh.
-¿Que está pasando?- decía Hakuryuu quién no entendía qué era lo que estaba pasando.
Los magi ahí presentes tampoco sabían qué era lo que ocurría hasta que comenzaron a sentir la necesidad de invocar aún más rukh y no sólo ellos sino también el Magi de Reim también sentía la necesidad a pesar de estar muy lejos, pero los tres lo hicieron y este rukh envolvió a los dos jóvenes dormidos y al pequeño al punto no dejarlos a la vista, para de pronto tan súbitamente como había comenzado se detuvo dejando a la habitación en silencio y a los presentes atónitos pues tanto la princesa como el pequeño magi poseían en su mano un sello de una estrella de ocho puntas lo cual era imposible ya que únicamente este sello aparecía en los contenedores metálicos, pero lo que más sorprendió a todos fue ver dicha estrella en el cuerpo de un pequeño niño cabello rojizo y ojos color dorado quien enfrente de todos se giró en dirección a la princesa quien no parecía sorprendida en absoluto sino que más bien veía al pequeño con un rastro de infinita ternura y este correspondió a la mirada de la princesa con una enorme sonrisa.
-Hola mamá- decía el pequeño Keiki de ahora 7 años de edad.
…
Un mes después
Asamblea de la Alianza de los Siete Mares
Sinbad POV
Había pasado un mes desde la última vez que había visto a Kougyoku y a nuestro hijo, esa noche en la que ella juró matarme y en la cual todo el ejército de Sindria desplegado en Kou había sido expulsado del mismo.
Habíamos intentado volver a ingresar a Kou pero una poderosa barrera nos lo impedía, tanto Arba como yo tenemos la idea de que esta barrera fue creada por el dijin que ahora le sirve a Kougyoku y por lo que me contó Arba dicho genio es muy poderoso, no podíamos arriesgarnos pero en cuanto esta barrera franqueara volveríamos a reclamar a Kou.
Y fue justamente hace unos días que nos llegó una petición del reino de Kou donde el representante, el antiguo asistente de Kougyoku nos solicitaba una audiencia en donde pedía que todos los miembros de la Alianza nos encontráramos presentes y aquí estamos esperando a que se presentará.
Estábamos a punto de cancelar la reunión cuando entró, por su semblante todos podíamos deducir lo nervioso que se encontraba, solo esperaba que terminara la reunión para interrogarlo acerca del paradero de Kougyoku.
-Prim.. mero que na..da me gustaría agradecerles por haberse reunido el día de hoy- a pesar de que trataba de mantener un semblante serio su voz denotaba su nerviosismo.
-Si un miembro de la Alianza solicita una audiencia no somos quien para negarse la representante Ka Koubun… pero me gustaría aprovechar para que nos aclarara el por que las tropas enviadas a Kou fueron expulsadas y la aparición de una barrera que evita que cualquier miembro de la Alianza se acerque a Kou, es que acaso su país de nuevo se rebela ante las reglas de la Alianza- tenía que en dejarlo en evidencia y por la palidez en su rostro sabía que la amenaza había sido captada.
-No, mis señores no es así, les prometo que todas sus preguntas serán aclaradas después del aviso que tengo que darles- esto solo incrementó los murmullos en la sala y por alguna extraña razón tenía un mal presentimiento sobre esto, entonces con un movimiento de mi mano los murmullos cesaron y le di la palabra nuevamente.
-Yo Ka Koubun, ya no soy el presentate de Kou ese cargo ya no representa mi rango pues ahora le pertenece a mi señor- dicho esto la puerta fue abierta dando paso a una figura que reconocí muy bien.
-Mi nombre es Kougyoku Ren 5ta emperatriz del reino de Kou y ahora soy la representante de mi reino ante la Alianza y como representante quiero pedirle a usted presidente Sinbad si me da la palabra para aclarar sus cuestiones anteriormente planteadas- decía mientras me miraba a los ojos, no había resentimiento ni odio qué fue lo que me dejó atónito pues recordaba la amenaza de la última vez.
-Claro- fue todo lo único que pude decir no sabía cómo sentirme al respecto, verla me dejaba sin palabras se veía realmente muy hermosa, y el porte que mostraba realmente la hacía parecer una emperatriz magnífica, ella a lo dicho por mi camino hacia su asistente y regalándole una tenue sonrisa este le dio su lugar frente a los miembros de la Alianza.
-¿Emperatriz? Cómo es esto posible y porque no se nos notificó- decía indignada la reina Artemina.
-Verá eso es muy simple debido a que como mi país fue atacado y sitiado, nos vimos en la necesidad de excluirlos- decía Kougyoku quien no parecía afectada ante las acusaciones.
-Está diciendo que la Alianza atacó a uno de los suyos- decía el rey Darius.
-Lo afirmó rey Darius ya que en ese altercado, mi vida y la de mi hijo estuvo en riesgo- decía Kougyoku mientras dirigía su mirada hacia mí.
-Y es por esto que eh tomado la decisión por el bien de mi reino y de mi familia, que en este día el reino de Kou se separa de la Alianza- esto era algo que me esperaba pero el ver a Kougyoku dar media vuelta dispuesta a irse me hizo reaccionar.
-Emperatriz Kougyoku realmente es consciente de las implicaciones que se darán después de este anuncio suyo, y habló tanto económicamente como militarmente- dije en el tono más serio que pude ya que no creía que realmente ella tuviera las agallas para tomar esta decisión.
-Lo sé Sinbad-sama y es por eso que también tengo otro anuncio que hacer...cualquiera que intente volver a atacar a Kou será aniquilado no importa quien sea- decía fríamente ante toda la audiencia quien inmediatamente reaccionaron.
-¿Acaso es esa una amenaza Emperatriz?, díganos de qué manera defenderá a su país usted que es usuario de sólo un dijin.. o acaso no recuerda su fallida guerra civil- decía de nuevo la reina Artemina.
Kougyoku POV
-No es una amenaza para nadie que no esté planeando atacar mi país reina Artemira, por el contrario sólo debe ser tomada por aquellos que busquen atacar y respondiendo a su pregunta se lo diré, del lado de Kou lucharán magis y usuarios de dijin que están a mi lado apoyándome, y por si no estaba enterada lo hago de su conocimiento, soy usuaria de dos dijins- dije segura de mi misma ya que no iba a volver a agachar la mirada ante nadie no sólo por mi familia, también por mi país y por mi misma.
La mirada de Sinbad me atravesaba como si intentará encontrar algo dentro de mi, pero su presencia ya no me afectaba...no ahora que tenía a alguien más en mi vida, sin más nada que decir me di la vuelta para regresar a Kou junto con Ka Koubun pero…de pronto entraron unos soldados a toda prisa y se inclinaron ante los miembros de la Alianza..yo sabiendo el caos que sería desatado seguí caminando hacia el frente sin detenerme y pude escuchar claramente la noticia de estos hombres.
-Presidente hay algo que debe saber con urgencia- decía uno de los hombres.
-Habla- la voz de Sinbad retumbó por toda la sala y parecía como de pronto el tiempo comenzará a avanzar más lento pero al final pude sonreír como desde hace mucho tiempo no podía.
-Los príncipes desterrados de Kou han desaparecido y sus contenedores metálicos también- decía uno de los soldados claramente alterado.
-Y no es sólo eso mi señor el reino de Kina ha aparecido dentro de la barrera de Kou- decía otro de los soldados y en este punto la sala comenzó a llenarse de murmullos y yo sin detenerme seguía avanzando con paso firme en medio del caos.
-Pero además mi señor...en el reino de Reim...ha aparecido una barrera identica a la de Kou- al terminar de decir esto último pude sentir como el poder mágico de Sinbad era liberado por lo cual me detuve y giré en su dirección, todos en la sala estaban a la expectativa de que era lo que iba a pasar.
-¿Quieres explicar todo esto Kougyoku?- dijo Sinbad en un tono sombrío, y pude darme cuenta que no sólo él había activado su poder mágico sino también los otros reyes, pero esto menos que intimidarme me dio más valor y el sello en mi vano brillo dándome un sentimiento de seguridad.
-Mi intención no es luchar Sinbad pero no crean que no me defenderé si me atacan, y respondiendo a tu pregunta...solo estoy protegiendo a mi familia- dije con intenciones de dar vuelta pero no espere que la reina de Artemyra se lanzará a atacarme así que invocando la espada de Vinea pude refrenar su ataque.
-No quieres pelear pero aún así incitas a la división, quién te has creído mocosa- dijo mientras me veía con odio latente en sus ojos.
-Yo no inicié esta pelea su majestad por el contrario ese fue Sinbad, que ¿quién soy? soy la emperatriz de Kou y madre del hijo de Sinbad- terminé diciéndolo ante la mirada sin sentimientos del mismo Sinbad y ante la exclamación de sorpresa de todos los ahí reunidos.
-Es...eso es mentira- dijo la reina Artemina, por su voz pude percibir que estaba molesta y comprendí el porqué de su molestia...ella también estaba enamorada de Sinbad.
-¿Porque mentiría mi madre su majestad?- dijo una voz desconocida que apareció detrás de la joven emperatriz de Kou, quién se hizo a un lado para mostrar a un joven de largo cabello rojizo y ojos dorados quien era una copia exacta solo que más pequeña del presidente de la Alianza.
-Después de todo con mirarme es más que suficiente ¿no cree?- decía sonriendo Keiki el príncipe de Kou pero también heredero de la corona de Sindria, de ahora 14 años.
Nunca hay que subestimar a una reina y menos a una a la cual le han infringido demasiado dolor.
Notas de la autora: En este capitulo ya avanzamos más en la historia, el giro importante aquí es que ya todos saben del secretito guardado de Sinbad y Kougyoku muajaja, lo que sigue en el siguiente capitulo es explicarles el porque Keiki a crecido tanto en tampoco tiempo, solo les puedo dar una pista...recuerdan el pacto de ¿Akasha y Solomon? me gustaria saber sus teorias.
Sin nada más que decir y agradeciendo que sigan leyendo esta historia.
Hasta la próxima.
