Muy buenas a todos amigos, lamento haberme tardado tanto en públicar el especial de navidad. La verdad he estado ocupado, más de lo que deseara, pero bueno, antes que nada, dejenmes decirles Feliz Navidad, aunque ya haya pasado, y ya solo falte un día para iniciar el 2018, así que de una vez les deseo un feliz año nuevo, y que esperen con ansias algunas sorpresas que tengo en mente para los fic, además de eso, perdón por todo realmente, por tardarme tanto en actualizar.
Y bueno, aquí está el capítulo especial de navidad y también de año nuevo, son casi 20 mil palabras, podría decirse que este es un one-shot o una ova, o como deseen verlo, es el más largo hasta el momento, y espero les guste, y bueno, sin más que decir, los dejo para que lo lean.
Nos vemos la final.
ADVERTENCIA: SI ERES MENOR DE EDAD, NO LEAS ESTO, CONTIENE ESCENAS DE SEXO EXPLICITO, INCESTO, MILF, Y LOLICON. Y NO ME HAGO RESPONSABLE SI SUFRES ATAQUES POR LEER LA PERVERSIÓN DE UNA SERIE PURA.
Pero aunque dija eso, te va a valer un pepino y de igual forma lo leeras, así que disfruta de tus lemmons, maldito pervertido amante de la Rule 34.
Capítulo especial.
Naruto Uzumaki era como cualquier chico normal, tenía una vida tranquila, un trabajo estable a sus 18 años en un buen lugar, en donde ganaba lo necesario. Tenía una familia enorme, 12 hermanas, o podría decirles hermanastras, ya que él era adoptado en cierto punto.
Cuando tenía 5 años, sus padres murieron en un accidente de auto, cuando un conductor irresponsable que iba tomado los embistió con su camioneta, luego de que ellos volvieran de celebrar su 8 aniversario de bodas. Fue un duro golpe para él, realmente era doloroso perder a tus padres a los 5 años, sinceramente pensó que terminaría en un orfanato, y que pasaría de hogar en hogar, pero no fue así.
Sus padres tenían amigos aquí en Royal Woods, entre ellos, se encontraban el Sr. Y la Sra. Loud, una pareja normal en el pueblo, eran unas personas amables, y bueno, sus padres y los Loud eran buenos amigos. Sin olvidar que ellos también tenían hijos, aun recordaba el día que conoció a Lori, la que sería la primera hija mayor de la casa Loud.
Al principio la chica era tímida, y reservada, mientras que él era muy animado y alegre. Nadie tenía que ser genio para saber lo que pasaría, si ellos dos se unieran. Fue amistad al primer momento, él y Lori eran muy unidos, siempre salían juntos a explorar el lugar, y las casas, y bueno, le gustaba tener a alguien con quien jugar, y sentía que Lori era como una hermanita.
Y bueno, eso solo fue el principio, ya que luego pudo comenzar a jugar con Leni, la segunda hija mayor. Antes de que ocurriera el accidente de sus padres, ya había conocido a otras dos hijas de la familia Loud, a Luna y Luan, quienes apenas tenía año respectivamente, y en ese tiempo, fue cuando paso la tragedia.
Levantarte al día siguiente, listo para jugar e ir con tus padres, y al bajar encontrarte con las personas que también consideras unos padres, llorando mientras te abrazaban y lo lamentaban. Pues fue algo que lo extraño, hasta que pudo comprender porque sucedía eso.
Cuando leyeron el testamente de sus padres, se enteró que le dejaron muchas cosas, y algo de dinero para que viviera, pero eso no le importaba, solo quería estar con ellos. Pero solo hubo algo que le gusto y alivió, y eso fue que ellos habían dejado como tutores legales a los Loud, y claro, si ellos querían tomar la responsabilidad de cuidarlo tendría un lugar seguro donde vivir, o de otro modo, bueno, ya nunca los vería. Pero para su agrado y felicidad, los Loud lo aceptaron, y bueno, desde ese día paso de ser Naruto Uzumaki a Naruto Loud, un nuevo cambió empezaba.
Los primeros días fueron muy difíciles, tanto que apenas quería jugar o comer, y eso les preocupo a sus nuevos padres, y también a Lori y Leni, quienes a pesar de tene años, podían comprender parte de su dolor. A veces ellas querían jugar, pero no tenía las energías o las ganas de jugar, quería estar con sus padres de nuevo. Las noches siempre se las pasaba llorando, sollozando en silenció mirando la luz de la luna, deseando y pidiéndole a los dioses o a quien sea, que le devolviera a sus padres.
Lo que no sabía, es que su actitud y forma de ser estaba lastimando a muchos más, en especial a los Loud, y nunca se hubiera dado cuenta, de no ser porque Lori y Leni, aparecieron una noche, llorando y pidiéndole perdón, ya que ambas habían deseado estar con él todo el tiempo, y bueno, pensaban que ellas tuvieron la culpa de la muerte de sus padres, era obvio que ellas no tenían la culpa, fue solo algo que sucedió sin imprevisto. No le gusto verlas llorar, culpándose de la muerte de sus progenitores. Solo pudo abrazarlas y consolarlas, diciéndoles que no tenían la culpa, y en ese momento fue cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo.
Lamentarse en silenció nunca daría frutos, llorar y pedir deseos no le devolvería a sus padres, y solo causaría dolor en otros. Así que esa noche, tomo una decisión, sino podía recuperar a sus padres, al menos trataría de ser el mejor hijo y hermano que sus nuevos padres podrían tener. Y así, empezó su nueva vida, ahora realmente había empezado.
Dejo de llorar, cambió su actitud y se volvió más serio. Comenzó a jugar de nuevo con sus hermanas, y ahora que era un Loud, debía ser el mejor hermano mayor que podía, así que comenzó a jugar con sus nuevas hermanas, cuidaba a Luna y Luan cuando podía, pasaba tiempo con Lori y Leni, y así dividía su tiempo con ellas.
Un año más tarde, nació Lynn, y claro, ya había pasado un tiempo desde que sus padres fallecieron, pero no dejo que eso lo lastimara de nuevo. Una nueva hermanita había llegado, y como tal, tendría que mejorar en ser un hermano mayor, y lo haría sin importar lo que costara.
Y eso fue pasando un par de años más, un año más tarde nació Linka, otra hermanita más, dos años después nació Lucy, otros dos años más tarde nacieron las gemelas Lola y Lana, un año más tarde nació Lisa, y tres años más tarde nacería su última hermana Lily. Y así pasaron 13 años, y seguía siendo el hermano mayor.
Este año no fue el mejor para los Loud, lastimosamente, su padre Lynn murió a causa de un choque de auto, logro sobrevivir al accidente pero falleció una semana después de eso, y desde entonces, se había vuelto el hombre de la casa, el único que podía cuidar de 12 mujeres. Era diciembre, no faltaban más de una semana para que fuera navidad. Y hace algunos meses sus hermanas se enterraron que no era su verdadero hermano, y bueno, fue algo difícil de tratar, pero al final, seguiría siendo su hermano mayor, y ellas lo habían tomado así.
Todo normal sin duda alguna, nada fuera de lo común, o eso era lo que aparentaba por el exterior, ya que tenía una doble vida que nadie debía saber, y mucho menos sus hermanas o su madre.
Cuando vives en una casa con 12 mujeres, el dinero nunca duraba mucho, y sus padres lo sabían. Cuando tenía 13 años, decidió buscar un trabajo de medio tiempo, algo que pudiera hacer un niño de su edad para ganar dinero, y no había mucho realmente, solo podía repartir el periódico o apalear la nieve de las entradas de los garajes de sus vecinos. Y no ganaba mucho, y necesitaba más para poder ayudar, y comprarle cosas a sus hermanas, estudiar nunca había sido su fuerte, pero por sus hermanas había estudiado sin cesar, para poder brindarles apoyo en sus estudios, y sin olvidar que tuvo que comenzar a tocar instrumentos por su hermana Luna, aprender miles de chistes para Luan, practicar cada deporte para Lynn, y así tuvo que hacer miles de cosas por sus lindas hermanas.
Pero eso no bastaba, ya que como dijo, a veces sus hermanas querían algo, una muñeca, una pelota, una nueva guitarra, y sus padres no tenían el dinero a veces, así que él tenía que encontrar la forma de como comprárselos. Pero era muy difícil, demasiado realmente. Algo que su madre y hermanas le decían mucho, es que se había vuelto muy guapo, y no eran las únicas, chicas de la escuela o incluso madres y maestras y una que otra mujer le decía lo mismo, y bueno, no era presumido, pero sin duda alguna tenía lo suyo.
Eso era lo único que tenía bueno, así que la desesperación por conseguir dinero fue tan grande, que bueno, un día se arriesgó con una de sus maestras, con la hermosa maestra DiMarino para ser claros, la mujer era de descendía latina, y era hermosa, y un día que ambos se quedaron solos, le pregunto a su maestra sino estaba interesada en su virginidad, pero que le iba a costar, y esperaba que la mujer lo regañara y llamara a sus padres y tuviera grandes problemas, pero no fue así. Para su sorpresa y algo de miedo, la mujer se interesó, y bueno un día fue a su casa para "clases extras" por sus malas notas, y termino perdiendo su pureza y castidad, y aprendiendo cosas que nunca pensó que se sintieran bien.
Y así, empezó su vida secreta, una vida como gigoló sin el consentimiento o aprobación de alguien. La maestra DiMarino fue el principio, la mujer le había dicho que estaba dotado y que sabía lo que hacía, y ella lo recomendó con otras mujeres que se sentían necesitadas, y pagarían sin pena alguna lo que pidiera, y eso fue bueno para él.
Y ahora, en el presente, el rubio se encontraba tomando una ducha, en una habitación de un hotel, esta era su quinta ducha en lo que iba del día, no se tomó mucho tiempo, al salir del cuarto solo camino hasta la silla en donde tenía su ropa, mientras en la cama de ese lujoso hotel, se encontraba una de sus clientas habituales, la Sra. Lewinski, la líder del grupo de Scouts al cual sus hermanas Lola y Lana pertenecían. La mujer se encontraba tumbada en la cama, desnuda como si nada importara. El blondo termino de cambiarse, mientras tomaba su celular, y tomar el de su clienta y luego dejarlo en la mesa de noche, camino hasta la mujer, para cubrirla y dejarla descansar, tomo su chaqueta negra y salió de la habitación. Su forma de pago era simple, tenía una tarjeta de crédito virtual que estaba vinculada a una cuenta bancaria que tenía, así que solo transfería el dinero de la cuenta de sus clientas al banco, era fácil y sencillo, claro que solo cobraba lo justo, nunca pidió más de mil dólares por sus servicios, aunque a veces recibía más del necesario, una pequeña propina por darles a las mujeres el mejor sexo, según sus palabras.
Pero claro, no solo brindaba sus servicios a mujeres mayores, también tenía clientas de su edad, varias eran amigas de sus hermanas, y como tal, siempre pedía confidencialidad para evitar ser descubierto por alguna de sus hermanas o su madre. Le preocupaba más ser descubierto por su madre, ya que obtendría muchos problemas.
El hotel donde se juntó con su clienta se encontraba en el centro de la ciudad, en un lugar algo refinado, y donde no salía nada. Ese era su punto de encuentro con cada una de sus beneficiarias, por hoy había terminado su trabajo, pero mañana tenía que volver a este hotel, para reunirse con una clienta, que iba recomendada por una conocida. Debía prepararse, ya que cuando tenía que acostarse con una nueva mujer, siempre se volvía algo incómodo, ya que la mujer siempre decía que era su primera vez haciendo algo así, que no era infidelidad, y que la culpa era de su marido por no tocarla, y cosas así, pero ya sabía cómo arreglárselas.
Se dirigió al parqueo del hotel, en donde saco las llaves de su carro, un Nissan 370Z que había comprado hace un tiempo, y el cual tenía oculto de toda su familia. No parecía importante, pero no podía llegar a su casa con un vehículo caro como si nada, le tomo unos 20 minutos llegar a un parqueo especial, en donde guardo su auto. El lugar era grande, casi como un pequeño apartamento pero con espacio para dos autos, y así era, su otro auto era uno que había ganado por trabajar muy duro en "Extreme Fun", un pequeño trabajo de medio tiempo que usaba como cuartada para el dinero que gastaba.
Se quitó su chaqueta negra, y se puso su sudadero favorito, un regalo de todas sus hermanas cuando cumplió 15, tomo las llaves de su Chevrolet Impala del 67, un carro clásico que lo cautivo, y el cual había reconstruido desde cero en el garaje de su casa, y así como había llegado a su cueva secreta, se fue para su casa. Le tomo al menos media hora llegar a su casa, al hacerlo, se quedó unos segundos en su auto, necesitaba actuar normal como siempre.
—Bien, solo un día más de trabajo, nada del otro mundo— se dijo así mismo, para bajar de su auto, y caminar hasta su casa, saco sus llaves, para sonreír. —Hola a todas— grito en la entrada de la casa, al momento que escuchaba a todas sus hermanitas venir hacía él.
— ¡Hermano mayor! — gritaron Lola y Lana saltando de las gradas, al momento que eran abrazadas por el rubio mayor.
—Hola mis princesas, me alegra verlas— aclaro Naruto con una sonrisa.
—Qué bueno que llegaste hermano, tenemos mucho que hacer— declaro la princesa Loud.
—Sí, ven con nosotras— dijo la rubia de gorra roja, para luego oler a su hermano mayor. — ¿Por qué hueles a jabón de nuevo hoy? — fue la pregunta inocente de la pequeña rubia.
—Bueno, compre una nueva loción con olor a jabón, ¿te gusta? — fue la pregunta que dio en forma de respuesta, necesitaría comenzar a llevarse una loción para evitar sospechas.
—Pues es más rica la otra loción que tienes— comento Lola.
—Lo tendré en cuenta— fue lo unico que dijo a su hermanita.
— ¡Naruto! — fue el grito que dio Lori bajando de las gradas con rapidez.
—Hola Lori— saludo el oji-azul bajando a sus hermanitas.
—Naruto, necesito que me lleves al centro comercial rápido, hoy tienen en rebaja todos sus zapatos, y necesito comprar un par para Leni— dijo con rapidez la rubia mayor a su hermano.
—No, él debe ayudarnos a decorar la casa— dijeron al mismo tiempo las gemelas.
—Lo siento hermanas, pero eso no sucederá— declaro Luna que hacía acto de presencia, para tomar a su hermano del brazo derecho. —Naruto tiene que ayudarme a practicar mis canciones de navidad, es mi turno de tenerlo— les dijo a todas con seriedad.
—Eso no pasara— grito Lynn que bajaba por la baranda de las gradas, y saltaba sobre su hermano para aferrarse a él. —Él tiene que ayudarme en algo importante— fue lo que la deportista dijo mientras pegaba su mejilla con la del oji-azul.
—No lo creo, necesito ayuda para mi espectáculo de este año— apareció de la nada Luan tomando del brazo izquierdo al blondo.
—No, debe ayudarme a perfeccionar nuestros trajes de pareja— declaro Leni abrazando por la espalda a su hermano.
—Lo siento hermanas, pero nuestro hermano mayor tiene que ayudarme en un experimento que estoy llevando a cabo, así que lo necesito— apareció Lisa de repente, tomando del pie derecho a Naruto.
—No, él debe ayudarme a prepararme para poder sobrevivir a navidad— Lucy apareció asustando a todas sus hermanas, mientras abrazaba la pierna izquierda del Loud mayor.
—Po po— dijo Lily que caminaba hasta su hermano mayor, para golpear su pie derecho.
—Esto… ¿podrían dejarme libre? — pidió el rubio a todas sus hermanas.
—Ya chicas, dejen a su hermano en paz— apareció Rita tomando el control de todo, al momento que las chicas se apartaban, murmurando cosas sobre tener al rubio para sí solas.
—Gracias mamá, no podía estar un rato más así— agradeció el Loud a su madre.
—No hay problema hijo, ahora ven a ayudarme, hay muchas cosas que hacer y tenemos poco tiempo— ordeno a su hijo, quien solo asintió ante eso.
Esa era una típica tarde en la casa Loud, cuando todas sus hermanas descubrieron que no era su hermano biológico, se volvieron más territoriales, y siempre estaban detrás de él, más de lo que lo hacían antes. Ya había pasado un tiempo desde eso, y muchas cosas habían pasado, entre ellas su primera relación sería que tuvo con una chica llamada Sashi, la cual por cuestiones del trabajo de su padre, tuvo que irse a Japón y bueno, su relación termino por completo. Y muchas otras cosas más, pero eso no importaba ahora, si su madre le pedía ayuda, la tendría sin duda alguna.
—Y dime, ¿Cómo te fue hoy? — pregunto la madre Loud a su hijo mayor.
—Bien, tranquilo como siempre, nada nuevo— respondió con una sonrisa falsa el oji-azul, no podía decirle a su madre que se había acostado con 5 mujeres, las cuales 3 eran amigas suyas, y dos conocidas.
—Me alegra escuchar eso, por cierto, mañana tengo una cita de trabajo, así que no estaré en toda la tarde— declaro la rubia con una sonrisa.
—Bien, entonces le diré a las chicas. Yo también tengo que salir en la tarde, pero tratare de volver antes— musito el blondo a su madrastra.
—De acuerdo, ahora sigamos decorando la casa— Naruto solo asintió a la orden de su madre, mañana tendría un día algo ocupado de nuevo.
El rubio se encontraba en el ascensor del hotel, esperando llegar al piso indicado para conocer a su nueva clienta, no conocía mucho de ella, solo que tenía hijos, su esposo había muerto hace un tiempo, y ella se encontraba necesitada, las típicas cosas que sabía al principio. En este tipo de trabajo, siempre habían peligros, esposos celosos que podrían lastimarlo, mujeres que intenten chantajearlo o que se atrevan a lastimar a su familia, y cosas así.
Así que tenía sus contramedidas, tenía todo planeado, aseguro su nueve milímetros que tenía oculta en su espalda, esa arma la compró hace poco, era una medida de seguridad por esposos o novios locos, y bueno, con las mujeres tenía otros métodos, antes de la reunión, ponía algunas cámaras ocultas en todo el cuarto, y si alguna chica se pasaba de listas, solo pondría el video en línea o se lo enviaría al pobre bastardo. Así que todo estaba fríamente calculado, el ascensor paro en el piso 14, al salir se encontró en el mismo hotel, lugar que tenía una decoración costosa. Y la noche le costaba 1500 dolares, era caro, pero no podía reunirse con las mujeres en su casa o en un lugar que no sea seguro.
Solo camino hasta su habitación, la cual ya tenía el aviso de no molestar, abrió la puerta de su cuarto, su acompañante ya debía encontrarse en el lugar, camino lentamente al dormitorio, el hotel era muy moderno, tenía una pequeña pared movediza en el dormitorio, así que eso evitaba que uno los viera, y ahora mismo, era pared era lo único que lo mantenía alejado de la mujer, solo podía ver una figura esbelta, se miraba que era algo baja, pero con unos grandes pechos y un gran trasero, se quitó la chaqueta y corbata que llevaba, para tirarlas sobre un sillón mientras se arremangaba las mangas de su camisa blanca.
—Antes de empezar, debes saber las reglas más importantes que tengo. Primero, si nos conocemos fuera de este cuarto, cuando nos veamos actuaras normal. Segundo, si tratas de amenazarme o algo pagaras caro. Tercero, no somos pareja ni nada, solo soy un servidor y tu una clienta, nada más. Cuarto, si estas en días fértiles usaremos condones en todo momento, si en dado caso llegas a quedar embarazada de mí, si me buscas o algo por el estilo, me encargare de que tú y ese niño desaparezcan. Quinto y último punto, cualquier fetiche o gusto que tengas a la hora del sexo, es un cargo extra— declaro con seriedad el rubio que apretaba un botón en la pared, al momento que la pared bajo de golpe. — ¿Empezamos? — fue lo que dijo para mirar a su clienta, al momento que se quedaba petrificado.
— ¿Naruto? — fue lo que dijo Rita Loud, quien se encontraba en la cama del hotel, usando un vestido negro ceñido que definía su figura más que sensual, el vestido era escotado y dejaba a la vista los grandes pechos de la mujer, así como remarcar su cambio de imagen, haciendo que se mire más joven.
— ¿Mamá? — fue lo que dijo con shock Loud al mirar a su madre.
— ¡Naruto!/¡Mamá! — gritaron los dos al ver que ellos eran a la persona que esperaban, el oji-azul no sabía que hacer o decir, nunca espero que su madre hiciera algo así, pero no era el único que pensaba así. Rita tampoco sabía que decir, después de todo, se suponía que hoy se reuniría con un hombre que era más que asombroso en el sexo, y bueno, desde que su esposo murió, nadie la había tocado, y se sentía necesitada, pero nunca espero que ese hombre fuera su propio hijo.
— ¿Qué haces aquí? — pregunto con el poco valor que tenía la rubia.
—Eso debería preguntarlo yo, ¿Por qué estás aquí? — pregunto con seriedad el rubio, no podía permitirse darle el terreno a su madre, menos ahora que ella ya sabía la verdad.
—Yo… pregunte primero, ¿Por qué estás tú aquí? ¿Acaso tú eres ese chico que me dijo Jane? — pregunto la madre de la casa Loud a su hijo, quien trago en seco, para caminar hasta la cama, y sentarse, manteniendo una distancia de la rubia. Solo se quedaron callados por unos segundos, segundos que parecieron eternos.
— ¿Estás decepcionado de mí? — pregunto el rubio por fin, haciendo que su madre entre en razón.
— ¡No, claro que no, nunca estaría decepcionada de ti! — respondió con rapidez. —Es solo… que me sorprende que tengas esta clase de trabajo— aclaro a su hijo, más que estar molesta o algo por el estilo, estaba muy sorprendida, nunca espero que su hijo se dedicara a algo así, aunque ahora comprendía porque cuando tenía sus reuniones de club de libros, todas hablaban sobre "ese chico", solo que nunca espero que hablaran de su hijo.
Aunque sinceramente, desde hace tiempo había notado que su pequeño retoño se había vuelto en un hombre demasiado apuesto, tanto que este año una diseñadora de modas vino para llevárselo de gira, y eso fue porque su hija Leni subió una foto a internet, en donde el oji-azul se volvió popular, era como una pequeña estrella de cine, bueno, pequeña era decir poco, sabía que su hijo era popular en el pueblo y fuera del mismo. Pero volviendo al tema, sabía que Naruto no era un bebe, ya era un hombre completo, y ahora eso lo comprobaba, cuando el rubio comenzó a crecer, comenzó a verlo de otra forma, pero solo se recriminaba por eso, no podía verlo de otra manera, era su hijo después de todo.
—Supongo que te debes estar preguntando, ¿Por qué lo hago, verdad? — pregunto el rubio mirando a su madre.
—Sinceramente no quisiera hablar de eso… pero si no lo hago, no resolveremos esto— no podía permitirse dudar o tan siquiera titubear, tenía que ser sería.
— ¿Qué es lo que quieres saber? — pregunto con seriedad Naruto, sabía que esto tarde o temprano pasaría, y era mejor hablarlo ahora y no más tarde.
— ¿Cuándo sucedió? ¿Cómo paso? ¿Desde cuándo lo vienes haciendo? ¿Con cuántas lo has hecho? — fueron las primeras preguntas que pudo articular, tenía que saber todo de la vida secreta de su hijo.
—Bueno, para empezar, todo sucedió cuando tenía 13. Fue cuando nos dijiste que estabas embarazada de las gemelas, sabía que teníamos problemas económicos, y el poco dinero que ganaba por repartir los periódicos o apalear la nieve para estas fechas no ayudaba de mucho. Así que un día, cuando estaba buscando en internet trabajos de medio tiempo para un chico de 13, me encontré con un artículo raro sobre una chica de 16 años que vendió su virginidad por 1 millón de dólares, y bueno, eso me llamo la atención. Luego supe que ocurrían muchos casos similares de chicas que vendían su castidad, y la mayoría de hombres pagaban hasta más del que pedían. Así que se me ocurrió la idea de vender mi virginidad, había un foro secreto, y ahí pedí consejos, claro que tuve que fingir ser una chica, pero al final me ayudaron sus consejos, y bueno. La primera clienta que tuve fue la maestra DiMarino, lo hacíamos unas dos o tres veces a la semana, y luego fui expandiéndome, y bueno, como puedes ver, me va bien— fue lo respondió el oji-azul con serenidad, su trabajo no era bueno, en cierto sentido, pero la paga era muy buena, y no podía quejarse realmente.
— ¿Realmente crees eso? Sabes, como dije, no estoy decepcionada de ti, pero ¿Por qué hacer esto? ¿Pudiste encontrar otro trabajo? Uno mejor, como el que tienes en ese restaurante de niños— señalo la rubia levantándose de la cama, ese vestido que usaba era algo apretado, así que le costaba un poco caminar… y respirar.
— ¿Sabes cuánto gano? En un día gano cinco veces más el salario de papá, que en paz descanse, y tú, y en un mejor día como San Valentín gano hasta diez o quince veces más. ¿Alguna vez te has preguntado que paso con las cuentas que debíamos? ¿Nunca te pusiste a pensar en cómo se pagaban? Todo lo que tenemos, todo lo que le he comprado a las chicas y ustedes ha sido pagado con este trabajo, gracias a lo que hago no nos falta nada. Y ahora más que nunca necesito ganar más dinero— el oji-azul se levantó, mientras caminaba por el cuarto. —Que papá falleciera no fue bueno, nos dejó con deudas, muchas de ellas. El próximo año termino preparatoria y entro a la universidad, aun con media beca tengo que pagar bastante, conseguir un apartamento y demás cosas. Y dentro de poco, también Lori y Leni irán a la universidad, son más gastos, las chicas cambiaran de grado y son más gastos todavía, son muchas cosas que ni papá podía costear, y que ni tú como asistente de dentista podrías pagar, debes admitirlo, parece un trabajo vulgar y uno que nunca esperaste de uno de tus hijos, pero nos ayuda mucho, realmente mucho— aclaro con seriedad el Loud a su madre.
La mujer se quedó callada, al momento que bajaba la vista. Naruto tenía razón, ahora que lo pensaba, tenían muchas deudas en el pasado, realmente muchas, y de un momento a otro, estás desaparecían de la noche a la mañana, y eso era un alivio para ellos, ya que así no tendrían que trabajar como mulas de carga, nunca se puso a pensar en que sucedía realmente, y ahora comprendía porque pasaba. Su hijo se vendió a sí mismo, había vendido su cuerpo, su castidad, su pureza para sacarlos a ellos, a todos, las chicas siempre tenían lo que querían. Y ahora más que nunca necesitaban ese dinero.
Cuando Lorí deseaba un nuevo par de zapatos que estaban limitados, Naruto se los compraba. Si Leni deseaba un nuevo vestido de diseñador que era caro, su hermano mayor siempre se lo compraba. Luna deseaba una nueva guitarra, la tenía. Y así era con todas. Y también ella, era una mujer todavía, así que se interesaba en cosas que resaltaran su belleza o la hicieran lucir o sentir joven, por ejemplo, cuando había salido una crema que costaba mil dólares, su hijo se la compro, nunca se puso a pensar en donde sacaba el dinero, y ahora lo sabía.
—Escucha mamá, yo te quiero, pero no dejare de hacer esto, al menos no por ahora, necesitamos el dinero, cuando me gradué de la universidad, y consiga un buen empleo, te aseguro y prometo que dejare esta doble vida, pero por el momento, no dejare de hacerlo, y esa es mi decisión, puedes decirle a las chicas, pero no cambiara nada, más que causar conflictos en la casa— señalo con seriedad el rubio, cruzándose de brazos mirando a su madre, la mujer trago en seco por eso, era como estar entre la espada y la pared, sabía las consecuencias, y lo que pasaría si decía algo, y más si decía que ella lo descubrió por una pequeña aventura.
—No diré nada, sí dijo algo de esto, lastimare a las chicas y yo misma me hundiera al decir que te descubrí, por una pequeña aventura que quise tener, pero quiero que dejes esto de una vez por todas. Estoy segura que encontraras un buen trabajo, uno que no implique que tengas que dormir con cuanta mujer quieras, ¿entendido? — demando con seriedad la rubia a su hijo.
—Lo siento, eso último no lo podré cumplir. Puede que pienses que lo hago por placer, pero para mí solo es trabajo, ya no siento nada, al principio admito que me gusto, me encantaba poder sentir el cuerpo de la mujer, pasar mis manos sobre ellas, y sentirlas, podía jurar que nos uníamos en una manera extraña pero hermosa a la vez. Y ahora, todas son lo mismo, todo es lo mismo para mí, ya no siento nada, es solo puro trabajo. Y uno bien pagado, el dinero nos viene bien a todos, y solo yo debo mancharme las manos— Rita solo miro al oji-azul, estaba decidido a no dejar su trabajo, y podía saber que decía la verdad, sobre decir que no le gustaba, pero era algo que debía hacer si quería seguir ganando dinero como ahora.
— ¿No cambiaras de opinión verdad? — pregunto la oji-negra con seriedad, mirando la negación de su hijo.
—Como dije, por el momento no lo haré. ¿Sabes cuánto gano en esta temporada? Más de lo que imaginas, en esta época la mayoría de mis clientas se van por un largo tiempo, así que no nos vemos, y aprovechan a pagar lo que sea por una hora, prácticamente esto paga los regalos caros que les doy a todos— solo se cruzó de brazos, mirando con la cejar derecha arqueada a la rubia mayor.
—Ya comprendí, no tienes que decirme eso de nuevo. Escuchar sobre la vida sexual de mi hijo no es algo que me guste— comento Rita con algo de seriedad y enojo.
— ¿Por qué? — pregunto interesado el chico.
—Porque no es bueno, que una madre sepa que su hijo se acuesta con miles de mujeres por dinero, no es algo que realmente se escuche y mire bien, sin mencionar todos los riesgos y problemas que esto implica, ¿sabes al menos que peligros corres verdad? — pregunto la madre de la casa Loud a su hijo.
—Claro que los conozco, y siempre ando preparado— saco el oji-azul su arma, asustando a su madre.
— ¿Por qué tienes algo así? ¿De dónde diablos lo sacaste? — grito la oji-negra con miedo.
—Esto es mi último recurso, y lo conseguí de Armando, primo de Calceto— la mujer solo se quedó atónita, conocía poco a ese tal Calceto, parecía que era un hombre que conseguía muchas cosas por bajo precio, y eran cosas buenas, de gran calidad. La gran televisión que consiguieron recientemente, era una de esas Tv caras, modernas que eran popular, pero Naruto la había conseguido de la nada, y bueno, si ese hombre podía conseguir muchas cosas sin problema alguno, su familia también.
—No me importa de dónde la consiguieras, o quien te la dio. Quiero que te deshagas de ella ahora mismo— la rubia camino hasta su hijo, para tratar de tomar el arma, pero al llegar, solo se encontró con el torso de su hijo.— ¡Damela! — ordeno con seriedad la mujer que saltaba para tomarla, pero sus intentos eran en vano.
Naruto medía la menos 1.75 a sus 18 años, mientras ella al menos 1.68, así que tenía que saltar, y gracias a eso, se rozaba contra el pecho bien tonificado de su hijo, y oler su dulce aroma. Por su parte el oji-azul miraba como los pechos de su madre rebotaban por los saltos, además de poder notar que seguía siendo hermosa a pesar de haber dado a luz a 11 hijas, y ese gran trasero. Los dos se miraban a los ojos, y poco a poco la mujer dejo de saltar, y el oji-azul comenzó a bajar el brazo derecho, ambos se quedaron quietos por un par de minutos, ambos se fueron acercando poco a poco, y ocurrió lo que debía suceder.
La mujer solo comenzó a besar con pasión a su hijo, y el chico solo devolvía los besos con pasión, hasta que comenzó a tocar su cuerpo, la rubia comenzó a sentir las grandes manos del chico recorrer su cuerpo, era la primera vez que sentía ese gran placer de nuevo, cuando nació Lily no tuvo acción, o mejor dicho, antes de que naciera Lily su esposo dejo de tocarla, de no ser porque una vez puso viagra en su bebida, no tendría a la pequeña Lily. Un problema que ella tenía, es que era una de esas pocas mujeres que era muy fértil, era una extraña enfermedad que a simple vista no era un problema, pero sus 11 niñas no decían lo mismo. Como sea, gracias a eso, Lynn ya no la tocaba, ya que temía que resultara embarazada de nuevo, y ya no quería otro hijo, o hija mejor dicho. Y desde que murió, estuvo reprimiéndose por mucho tiempo.
Por esa razón, sentir las manos del rubio tocarla, acariciarla y comenzar a explorar su cuerpo. Naruto comenzó a bajar sus manos lentamente, bajando el cierre del vestido de su madre, para sentir su piel, el sutil roce hacia que la mujer se excitara, y ese placer incremento cuando el oji-azul la agarro del trasero, para levantarla, dejando a un lado el lado tierno, para irse a lo salvaje de una buena vez. Cayó a la cama, siendo besada con pasión por Naruto, la mujer comenzó a tocar todo el cuerpo del primer hombre que la tocaba, sinceramente, una parte de ella estaba feliz de que el primer hombre con quien se acostaba luego de la muerte de Lynn, fuera Naruto.
—Ya no puedo esperar más… eh… estado… esperando… por… mucho tiempo… esto… solo… métemela— ordeno con seriedad la rubia, quien cambio de posición, ahora ella era la que estaba arriba, se subió su vestido para revelar unas bragas negras que estaban húmedas, se había estado mojando desde que comenzó a ser besada, solo desabotono el pantalón de su hijo, para sacar el pene de su retoño, y al hacerlo, solo se quedó en shock al sentir el miembro del rubio.
Bajo la vista para encontrarse con una gran sorpresa, nunca antes había visto algo así, es decir, la cosa que tenía entre sus manos era de unas 13 pulgadas, superando con creces el tamaño de su esposo, era simplemente impresionante la cosa que ella tenía.
— ¿Qué sucede? — pregunto con impaciencia el rubio, esta era la primera vez en mucho tiempo que se excitaba.
—Nada… es solo… nunca antes vi uno tan grande— musito embobada la mujer.
—Sí… no es la primera vez que me lo dicen, ahora debes comprender porque gano mucho— dijo con algo de gracia el blondo a su madrastra.
—Sí, y ahora quiero probarlo— la mujer solo hizo aún lado sus bragas, para sentarse lentamente sobre el pene del oji-azul.
Rita solo gruñía por sentir un pene tan grande y grueso atravesarla, mientras Naruto gruñía al sentir lo apretado que era la vagina de la oji-negra, la mujer libero uno que otro quejido, hasta que al final de un golpe, se sentó sobre el pene del patriarca de la casa Loud, corriéndose de golpe, el rubio podía sentir como su miembro era apretado con mayor fuerza, además de sentir los pequeños espasmos que la mujer estaba teniendo.
Pero eso no importaba, se sentía bien estar dentro de ella, era la primera vez desde hace tiempo, que el sexo se sentía tan bien, así que solo se dejó llevar. Entre gemidos y gritos de placer, la rubia saltaba con fuerza sobre el miembro de su hijo, olvidando por completo todo, por ahora, solo era Rita Loud, una mujer que necesitaba encontrar el placer y amor de nuevo. Los dos siguieron así por unos minutos, hasta que el blondo se corrió de golpe en lo más profundo de la rubia, quien grito al sentir el semen caliente invadirla, y haciendo que se corra. La mujer cayó sobre el pecho de Naruto, ambos respirando con agitación.
Naruto podía sentir los espasmos, y los jugos combinándose, pero no tenía suficiente, su amigo tenía más ganas de combatir, y eso lo sintió la rubia. Ambos se miraron a los ojos, y sin decir nada, se volvieron a besar para seguir con su faena.
Los dos rubios se encontraban en la cama, ambos desnudos observando en silenció el techo del cuarto. Luego de una intensa sesión de sexo salvaje, que termino en múltiples orgasmos para ambos, y terminando con parte de su ropa desgarrada, sin mencionar que el rubio se vino varias veces dentro de ella, sin preocuparle que fuera un día peligroso, aunque no era así, hoy era un día seguro para la mujer mayor.
—Vaya…— fue lo que dijo la rubia, quien tenía todo el pelo desordenado.
—Sí— fueron las únicas palabras que salieron de la boca de Naruto, quien realmente no tenía nada que decir.
—Esto nunca paso, ¿entendido? — ordeno Rita con seriedad.
—De acuerdo— respondió el Loud a su madre, era mejor que esto no sucediera de nuevo, realmente no era bueno, si sus hermanas se enterraban, no sabía que pasaría.
Se suponía que eso se quedaría entre ellos dos, que sería cosa de una sola noche, algo sin importancia, algo que no se repetiría por segunda vez, para evitar problemas.
Pero ahora mismo, ambos estaban teniendo sexo en el auto del rubio, se suponía que ambos fueron a comprar la cena para las chicas, pero un simple roce de manos encendió el fuego que ambos tenían, el blondo se corrió de nuevo dentro de su madre, quien ahogo un grito de placer. La mujer solo respiraba con agitación, mientras trataba de recuperar el movimiento de sus caderas.
—Eso… fue… fantástico— musito la rubia con agitación, mientras trataba de recuperar el aliento.
—Sí… se sintió bien— apoyo Naruto que abrazaba a la mujer, y por instinto, llevo sus manos al trasero de la oji-negra.
— ¿En serio no te cansas? — pregunto la mujer sabiendo que podía suceder.
—Hey, no es mi culpa que tu cuerpo me excite mucho, ha pasado bastante tiempo desde que tuve un sexo tan fantástico— respondió el rubio a su madre.
—Sí, pero no puedo seguirte el ritmo. Además, no podemos hacerlo ahora, debemos volver a casa, las chicas deben estar impacientes por su cena— señalo la mujer las bolsas con comida rápida.
— ¿Podemos hacerlo cuando regresemos? — pidió el rubio.
—Lo pensare, ahora volvamos a casa— fue lo unico que dijo, para comenzar a ponerse el pantalón con algo de dificultad, al igual que el oji-azul, como si nada de eso hubiera pasado.
— ¿Cómo que ya se tardaron? — dijo Linka con cierta preocupación, mirando por la ventana si llegaba el auto de su hermano mayor.
—No te preocupes hermana, de seguro ya vienen por el camino— dijo Luna a su hermanita menor, aunque ella también se estaba preocupando, su madre y hermano eran los únicos que las cuidaban, y no quería perder a otras personas que quería.
—No se preocupen chicas, Naruto me acaba de enviar un mensaje, ya vienen de regreso, había una gran fila en el auto servicio— declaro Lori calmando a todas sus hermanas, ella también se había preocupado, así que decidió textearle a su hermano mayor, y le alegra saber que ya venían.
—Eso espero, ya tengo hambre— musito Lynn al momento que su estómago gruñía, seguido del de sus otras hermanas.
— ¿Cuánto más piensan tardar? — pregunto Lola, tenía mucha hambre, y cuando tenía hambre, su carácter emporaba.
—No te alteres Lola, sabes que mamá y Naruto siempre están cuidándonos a todas desde lo que paso con papá— señalo Luan con seriedad, desde la muerte de su padre, tanto su madre como su hermano mayor tenían que hacer todo, ellos eran los que tenían que hacer funcionar la casa.
—Ya, todas cálmense, no es bueno pelear ahora— salió Leni a la defensiva, no le gustaba que sus hermanas pelearan, y menos que mencionaran la muerte de su padre. Esta sería la primera navidad que pasaban sin él, y querían que ese mal momento no arruinara la navidad.
—Leni tiene razón, no es momento de pelear— apoyo Lucy con esa voz monótona. —Mejor decidamos, quien le va a dar el primer regalo a nuestro hermanos— saco el tema la chica gótica, haciendo que todas se miren entre sí.
— ¿Quién de todas será la primera? — dijo Lori con seriedad a todas sus hermanas.
— ¿En serio hablaremos de esto ahora? — pregunto Lola a su hermana mayor.
—Hey, sino lo hacemos, luego estaremos peleando— señalo Lana a su gemela.
—Es cierto, debemos tener un orden de quien ira primero y después— apoyo Linka a su hermanita.
—No se preocupen hermanas, ya me encargue de eso, y tengo un plan— hablo Lisa siendo la que tenga la solución al problema, al momento que sacaba una pisara con un plan detallado llamado "Feliz navidad".
Naruto se encontraba durmiendo plácidamente, o eso estaba haciendo, ya que de un momento a otro sintió un peso sobre su cuerpo, así que poco a poco y con sueño, fue abriendo los ojos, hasta que logro ver a alguien, su vista fue mejorando, hasta que logro mirar a su hermana Luna, quien tenía una sonrisa al verlo despierto.
— ¿Luna? ¿Qué haces aquí? — pregunto el rubio, que giro su cabeza para ver su despertador. —Son las 2 de la mañana— declaro al momento que se tallaba los ojos.
—Sshhhh— la rockera puso su dedo índice en los labios del rubio, quien se extrañó por eso, mientras notaba la gran sonrisa de la chica. —No hagas ruido, o despertaras a las demás— ordeno Luna a su hermano mayor, quien se puso nervioso y tragaba en seco, al momento que notaba como su hermana se quitaba su camisa, dejándola desnuda, mostrando unos pequeños pechos.
—Luna… ¿Qué crees que haces? — pregunto con nerviosismo el oji-azul, no tenía que ser un genio para saber lo que su hermana planeaba, pero quería asegurarse.
— ¿Qué no es obvio? — pregunto con una sonrisa la chica, para acercar su rostro al del chico. —Está noche nos volveremos uno— los ojos del rubio se abrieron por completo, al sentir como su pene era apretado, trago en seco, al momento que bajaba la vista, para mirar como su miembro estaba dentro de su hermanita, iba a gritar, pero fue callado por un beso lleno de pasión y lujuria de la mujer.
Naruto quiso separarse de su hermana, pero los sentones que la mujer daba eran muy salvajes, por no mencionar que se sentía muy bien al estar dentro de ella. Sin mencionar que le estaba comenzando a gustar, pero no podía caer ante el placer, la chica que estaba saltando sobre su miembro era su hermanita, su hermana Luna, la chica por la cual pelearía contra el mundo, al igual que por sus otras hermanas, debía pensar en los bellos recuerdos que ambos tenían, la primera canción que ambos tocaron, el primer musical de Luna, el día que ambos fueron al parque de diversiones.
—"¡A la mierda con eso, esto se siente bien!"— pensó el rubio que se sento, para comenzar a chupar los pequeños pechos de su hermana, quien comenzó a gemir, al sentir como el amor de su vida chupaba sus pechos con euforia, y aumentaba la velocidad de las estocadas.
Naruto dejo de chupar los pechos de su hermanita, para tomarla de la cintura, se miraron a los ojos, al momento que se besaban, la rockera abrazo con todas sus fuerzas al hombre que amaba, no quería soltarlo, y no lo haría para nada, podía sentir la punta de su pene golpear la entrada de su útero, el rubio aumento la velocidad de sus estocadas, estaba a punto de correrse, la vagina de 16 años de su hermana se sentía muy bien, y eso lo sabía la chica. Ella también comenzó a saltar con mayor fuerza, ambos juntaron sus manos, se volvieron a besar para comenzar a dar las últimas estocadas, luego de unos segundos, el rubio se corrió dentro de la peli-castaña, la cual ahogo un grito de placer por correrse, ambos se quedaron quietos, mientras disfrutaban del mejor orgasmo que tuvieron, en el caso de Luna, el mejor que había tenido en toda su vida, podía sentir el semen de su hermano invadirla, podía sentir ese líquido caliente que crea nueva vida, y le gustaba.
Faltaban 11 días para navidad, los preparativos ya estaban listos, la casa Loud brillaba como era costumbre, aunque es cierto que la falta del padre era evidente, todas trataban de superarlo, y lo lograban gracias a la ayuda de su hermano mayor. Naruto tomo el rol de padre de familia, alguna necesitaba dinero, tenían que ir con su hermano, necesitaban ayuda con sus tareas, acudían a Naruto.
Pero no eran solo ellas, Rita también acudía muchas veces en su ayuda, ahora que era navidad, tenían vacaciones de invierno, pero cuando estaban en clases, Naruto tuvo que tomar el control de la casa todo el día, cuidar de las niñas, y hacer los deberes de la casa. Algo que ya había hecho en el pasado, pero que aumentaron con la muerte de Lynn. Como ya había dicho antes, su padre los dejo con deudas, así que tuvo que encargarse de pagarlas, sin mencionar que tuvo que hacer muchos gastos. El gasto más notable sería la nueva camioneta de la familia, ya que su emblemática vanzilla termino destruida, y necesitaban un transporte para toda la familia, vehiculo que cierto hermano mayor compro.
De igual forma, hubieron muchos gastos y deudas, pero al final, lograron seguir adelante, y lo siguen logrando, todas sabían que debían hacer las cosas mejor que antes, para poder ayudar a su hermano y madre.
— ¿Seguros que no quieren venir? — pregunto Rita a su hijo mayor, y a Lynn.
—No, tengo algunas cosas que resolver, quizás la próxima vez— respondió el rubio.
—Sí, y yo tengo que hacer algunas cosas privadas— respondió la deportista a su madre.
—Bueno, les traeré algo para comer, cuiden de Lily y la casa— se despidió la rubia, siendo despedida por sus dos hijos. Luego de que la puerta se cerró, ambos se quedaron callados por unos minutos.
—Bien, subamos al cuarto— ordeno Lynn con seriedad, para subir al cuarto de su hermano, el oji-azul solo la obedeció en silencio. Al llegar, la chica se sentó al borde de la cama, mientras el blondo se miraba serio.
—Y bien, ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué quieres que te compre para que guardes silencio? — pregunto con seriedad el rubio a su hermanita, quien tenía una sonrisa. El plan estaba funcionando a la perfección.
—Solo quiero lo mismo que Luna obtuvo— declaro con una sutil sonrisa, para abrir sus piernas. —Ahora, has que me sienta mejor, o le mostrare el video a mamá— el oji-azul cerro los ojos ante eso, su pequeña aventura con Luna le saco un boleto para hacer todo lo que Lynn deseara, al parecer, la deportista se levantó al escuchar el sonido de su cama rechinar, y los encontró teniendo sexo, y para rematar, los grabo a los dos y lo amenazo de mostrarle ese video a la rubia mayor.
Sinceramente, no sabía que podría pasar, después de todo, se había acostado con su madre, y ahora con su hermanita, y bueno, si no quería tener más problemas, mejor hacía lo que Lynn le ordenaba. Comprendía lo que la pequeña deseaba, solo se arrodillo, para quitarle a su hermana su pantaloneta roja, al hacerlo, se encontró con unas bragas rojas ajustadas, odiaba admitirlo, pero comenzaba a excitarse al ver el pequeño y escultural cuerpo de su hermanita, hizo a un lado la tela que cubría la feminidad de su hermanita, levanto la vista solo para mirar una sonrisa trinfal mientras ella mostraba su teléfono con orgullo, así que solo comenzó a chupar la vagina de la peli-castaña, quien no pudo evitar soltar un gemido de placer al sentir la lengua del blondo tocándola directamente, y lo que no sabía Naruto, es que una pequeña cámara con forma de libro estaba grabando todo, y la cual tenía escrita el nombre "Luan" en ella.
La peli-castaña solo disfrutaba el gran placer que sentía ahora, ya no era una santa como su hermano pensaba, de vez en cuando se masturbaba en la ducha por pensar en Naruto, y debía decir que era mejor la lengua de su hermano, que sus propios dedos. Su hermano era muy bueno, ella estaba a punto de venirse, pero cerro las piernas deteniendo a su hermano.
— ¿Por qué me detienes? — pregunto el rubio con enojo, debía aceptarlo, los jugos vaginales de su hermanita eran dulces.
—No quiero correrme así, quiero que metas a tu amigo dentro de mí— ordeno con una sonrisa, para quitarse su camisa, seguido de su top deportivo, dejando al aire sus pequeños pechos, Naruto no discutió, se quitó su camisa mostrando su bien formado cuerpo, haciendo que la chica se relamiera los labios, sin duda alguna su hermano era todo un adonis, y esa pasión y deseo que ella sentía, aumento más al ver como se quitaba de un solo pantalón y bóxer, dejando al aire su gran pene.
Se acercó a su hermanita, para acorralarla contra su cama, solo la beso, sinceramente esto ya no le importaba. Vivir en una casa con 12 mujeres era una tortura, era obvio que algún día debía caer, y siendo honestos, desde hace mucho tiempo tuvo deseos impuros hacia sus hermanitas, hubo varias veces en las cuales tenía sexo, y pensaba en alguna de sus hermanas, como el caso de Carol Pingrey, ella era idéntica a Lori, y cuando tenía sexo con ella, bueno, pensaba que era Lori en vez de Carol. De cualquier forma, solo decidió ceder al deseo, la beso con pasión, y la chica solo lo empujo a la cama, para tener solo 14 años, tenía una gran fuerza, y su cuerpo se estaba volviendo más curvilíneo.
Lynn solo comenzó a besar el pecho de su hermano, pero no se detuvo ahí, poco a poco comenzó a bajar, besando el cuerpo de su hermano, hasta que llego lugar que tanto esperaba, el pene del rubio estaba erguido, listo para luchar, pero antes debía prepararlo, beso la punta con suavidad, eso causo que un escalofrió recorriera la espalda del oji-azul. Lo tomo en sus manos para besarlo de arriba hacia abajo, y luego comenzó a lamerlo como si de una paleta de helado se tratara, así estuvo por unos minutos, para comenzar a chuparlo con algo de dificultad, escuchando los gemidos de placer del hombre, la mamada que Lynn le daba era de una principiante, era torpe y lenta, pero se sentía tan bien, tanto que sentía que se iba a venir ya, pero la oji-negra se detuvo.
—No, no puedes correrte fuera de mí— declaro la chica con una sonrisa, se subió sobre su hermano, para tomar su pene y apuntarlo a su vagina.
— ¿Estás segura de esto? Una vez que lo metas, no habrá vuelta atrás, todo cambiara, nunca más volveremos a ser hermanos— advirtió el chico a la jovencita.
—Lo sé, y eso es lo que quiero. Te amo realmente, y mucho. Cuando creía que eras mi hermano verdadero, oculte mis sentimientos para evitar problemas, y cuando supe que eras adoptado, me alegre ya que así podríamos estar juntos. Por eso, no temo a nada— fue lo dijo la peli-castaña, al momento que se sentaba de golpe sobre el pene de su hermano.
Un grito desgarrador se escuchó, al momento que el rubio miraba como sangre salía de la vagina de su hermanita, sin duda alguna Lynn deseaba tanto eso como él, ya que no le importó romper su himen sin tomar preocupación alguna, y menos comenzar a moverse con rapidez, el Loud mayor comenzó a gozar el invadir la intimidad de la peli-castaña, llevo sus manos a sus pequeños pechos, para comenzar a amasarlos, eran como dos pequeñas almohadillas, eran muy suavecitas por no decir que sin duda alguna serían unos grandes senos en el futuro
Comenzó a moverse también, aumentando el placer que la deportista sentía, al notar eso, se sentó para comenzar a chupar los pechos, y morder sus duros pezones, haciendo que la chica se corra junto a un grito de placer, pero eso no detuvo al rubio, siguió golpeando el útero de la pequeña, mientras la mente de Lynn se volvía confusa, y comenzaba a perder la consciencia, una última estocada junto a un gruñido de placer, y el oji-azul se corrió dentro de su hermana, haciendo que la pequeña Loud tuviera otro orgasmo, el rubio podía sentir las contracciones, ya que sentía que su pene iba a ser cortado por la vagina de Lynn. Todo eso paso, sin saber que estaba siendo grabado.
—Luan… por favor… detente… nos… van… a… descubrir— susurro en voz baja el rubio, mientras estaba sentado al lado de su hermana bromista, la cual estaba masturbándolo mientras estaban cenando.
—Sí no actúas normal, nos van a descubrir— comento la bromista con seriedad, mientras movía su mano de arriba hacia abajo con algo de fuerza, todas sus hermanas hablaban con su madre o entre sí, así que nadie notaba lo que ella estaba haciendo. De nuevo había sido descubierto, y ahora tenía que soportar esa tortura por otra de sus hermanas, y era la peor, de alguna forma, su hermanita bromista era muy buena con la mano, que faltaba poco para que se corriera, considerando que ya iban a media cena, y eso lo noto Luan, ya que sonrió, para tirar su tenedor.
—Oops, que tonta soy— dijo para agacharse y "recoger" su tenedor, el blondo se hizo un poco hacía atrás, pero no tanto como para ser visto por Lucy, ahora que ya no estaba su padre, se le ocurrió que mejor cenaran en una mesa grande que compro, así que desde entonces, cenaban todos juntos, como debió ser un momento. Cuando Luan desapareció, solo sintió los labios de la bromista, suprimió un gemido de placer al comer un poco de puré de papa.
— ¿Sucede algo hijo? — pregunto Rita al ver que su hijo se mostraba extraño.
—No, no sucede nada… es solo… tu comida es muy sabrosa mamá, no me canso de comerla— sonrió mientras sentía como la chica aumentaba la velocidad de su mamada, solo comió con una sonrisa.
—Gracias hijo, me alegra que te guste— sonrió la rubia mayor con un pequeño sonrojo, no sin antes guiñarle a su hijo, hoy tendrían otra noche de sexo. El hombre de la casa comprendió, al momento que sentía como su pene era engullido por completo, no pudo soportarlo más, y se corrió en lo más profundo de la garganta de Luan, la chica por su parte trato de no toser o botar el semen caliente de su hermano, así estuvo por unos segundos, hasta que termino de beber todo ese jugo para bebes, limpió los restos de semen con su lengua, para luego tomar su tenedor, y salir para actuar con normalidad, mientras su hermano se sentía aliviado.
—Sí que estaba perdido— comento con una sonrisa, mientras se relamía los labios, esto no acaba así, y eso Naruto lo sabía.
Luego de la cena, todos pasaron un momento en la sala, viendo televisión en familia, todas reunidas alrededor del único hombre, quien cargaba a la pequeña Lily de 2 años, era apenas una bebe, pero todas sentían algo de celos, pero Rita no se preocupaba, ya que tendría a su hijo para ella toda la noche, o eso espero, pero termino por caer dormida gracias a un pequeño somnífero que cierta bromista hecho a su bebida, al igual que al de todas sus hermanas, así que ahora, ella se encontraba en el baño junto a su hermano, ambos en la ducha.
—Más… más… más… más rápido— ordeno entre gemido la peli-castaña, mientras era penetrada por su hermano, quien la estaba abrazando, amasando sus pechos y besándola, siendo bañados por el agua que la regadera soltaba, ocultando así sus gemidos y golpes de caderas.
—Luan… Luan… Luan… Luan…— solo eso podía decir el rubio por el placer que sentía, estaba recorriendo el cuerpo de la jovencita con sus manos, amansando su seno derecho, mientras la besaba como si fueran una pareja de amantes que no se habían visto en mucho tiempo.
—No… te detengas… sigue así… se siente bien— señalo la Loud que ya sentía llegar al climax.
—Luan… Luan… Luan…— escuchar su nombre provenir de los labios, del chico que ella amaba era una droga para ella, saber que le gustaba a su hermano la hacía feliz, y más al sentirlo dentro de ella, por fin eran uno. —Luan… ya no aguanto más… estoy a punto de venirme— aviso aumentando la velocidad, haciendo que el sonido de sus caderas chocando se escuchara con mayor fuerza.
—Adentro… adentro… vente adentro… lléname… hazme tuya— la chica beso al rubio, quien solo devolvió ese beso, con mucha pasión y lujuria, sus estocadas se volvieron más fuertes, y en pocos segundos logro terminar dentro de su hermana, quien apretó sus piernas, haciendo que sus paredes vaginales se cierren sobre el pene del Loud mayor, así se quedaron por un par de segundos, besándose mientras ella sentía su estómago calentarse, mientras algo de semen se escapa, cayendo con el agua para irse por el desagüe.
—Lori… no debemos hacer esto… al menos no aquí— dijo con la voz entrecortada el oji-azul, mientras estaba en un vestidor para hombres, recibiendo una mamada por parte la rubia.
—Sholho chállhateg— ordeno con dificultad la chica, mientras chupaba con fuerza el pene del amor de su vida.
Lori le había dicho que lo acompañara a comprar unas cosas de último minuto, o de últimos días para ser claros, algunos pequeños regalos extras que deseaba para sus hermanitas, así que decidió acompañarla al centro comercial, y de un momento a otro, su hermana lo llevo a comprar ropa para él, y bueno, todo termino en ellos dos, haciendo algo que no debían mientras muchas personas pasaban delante de ellos, los vestidores eran similares a los baños de los aviones, es decir, eran cabinas que marcaban cuando estaba ocupado, la chica había tomado mucha ropa, para hacer parecer que se estaba cambiando, pero en vez de eso, se encontraban haciendo algo que podría meterlos en muchos problemas si son descubierto.
Pero eso no parecía importarle a la rubia, ya que ella solo chupaba con más y más fuerza el miembro del oji-azul, quien solo podía disfrutar de una buena mamada, la chica parecía una profesional, era realmente excitante hacer algo así en un lugar público. Es más, era la primera vez en mucho tiempo, que disfrutaba de tener sexo, o mejor dicho, hacer el amor, esto que había hecho con sus hermanas, no era solo sexo, era amor y pasión, sabía que sus hermanas se acostaron con él, porque lo amaban, y él también las amaba, por esa razón sentía muy placentero hacer esto. Lori se detuvo al sentir que su hermano estaba a punto de venirse, apretó su pene para verlo al rostro.
—Literalmente casi me manchas— bromeo la chica con una sonrisa pícara, mientras masajeaba lentamente el pene del rubio, haciendo que el placer incrementara.
—No… hagas eso… eso no es justo— recrimino el oji-azul que ya podía sentir venirse.
—Sí, pero no quiero que te vengas afuera— comento la rubia, quien se levantó para quitarse el pantalón que tenía, y apartar un poco sus bragas. —Vente dentro de mí— musito con una voz llena de lujuria, al momento que se metía poco a poco el pene del blondo.
Que Lori metiera su pene lentamente, incrementaba más el placer, trataba de aguantar, pero con una chica como Lori era difícil, siempre quiso tomarla, deseo hacerla suya miles de veces, y por fin lo lograba, pero tomaba mucho tiempo hacer esto, así que solo agarro del trasero a su hermana, para penetrarla con fuerza, haciendo que la chica libere un grito ahogado, si gritaba, llamaría la atención de todas las personas de afuera. El oji-azul levanto la blusa de su hermana junto a su brasier, y comenzó a chupar su pecho derecho, los senos de Lori era grandes, no tantos como los de su madre, pero si grandes, siendo solo superada por Leni, de cualquier forma, solo se dedicó a chupar el pecho de su hermana con fuerza, como si esperara que soltara leche, mientras la penetraba, pero además jugaba con su trasero, apretándolo y metiendo uno de sus dedos por su ano.
La rubia solo apretaba los dientes, tratando de no gritar por el placer que estaba sintiendo, pero se le estaba haciendo difícil, el miembro del chico era grande, y podía sentir como deseaba entrar a su útero y partirla a la mitad, algo que estaba funcionando, y eso solo aumento cuando sintió como su trasero era invadido por el dedo de su hermano, y podía sentir que ya se venía.
— ¡Lori! — dijo en voz baja pero con fuerza el nombre de la chica, al momento que penetraba su útero, para venirse dentro de la chica, quien apretó los dientes, apretando su vagina y con una gran sonrisa de placer, ella también se había corrido, y se sentía muy bien tener sexo.
Naruto poco a poco comenzó a abrir sus ojos, podía sentir como algo o alguien lo estaba abrazando, con algo de dificultad se giró en su cama, para notar que ahora estaba siendo atacado por su hermana Leni, noto el reloj despertador que estaba detrás de ella, eran la 1 de la mañana, y su hermanita estaba al lado suyo, durmiendo como una roca, o eso creía él, ya que su la rubia tonta estaba despierta.
— ¿Leni? ¿Estás despierta? — aunque la pregunta era tonta, debía asegurarse, ya que de ser así, no despertaría a la chica, y se iría al sofá, no es que no le agradara dormir con ella, es solo, su hermanita era mano largo a la hora de dormir, y hubo varias veces en el pasado, que pudo sentir sus grandes pechos y su trasero chocar y frotarse contra su cuerpo, y ahora no podría soportar eso, no si ya había tenido sexo con sus otras hermanas, y su madre.
—Naruto— musito con sueño la chica, haciendo que le oji-azul trague en seco, su hermanita se movió, rodeándolo con sus brazos mientras intentaba besarlo, aparto el rostro, recibiendo los besos en toda su cara, pudo soportarlo, pero cuando la oji-negra se subio, su sabana cayo y pudo notar que estaba usando lencería muy atrevida.
Estaba usando lencería de encaje blanca, la cual hacía resaltar su cuerpo hermoso, y sus grandes pechos que podían ser visibles, así como ver su gran trasero que apenas era cubierta por una tanga igual blanca, muchas personas se preguntaban porque Leni gustaba de usar más vestidos que otras ropas, y eso era fácil, a la chica no le gustaba sentir como su cuerpo estaba siendo apretado por las ropas, y eso era porque ella compraba pantalones o blusas de talla menor, y esas prendas apretaban todo su cuerpo, sin olvidar que aunque comprara de su talla, las mismas ropas marcaban su sexy figura. Por esa misma razón, ella solo usaba vestidos, ya que los sentía más cómodosg, aunque también mostraba más de vez en cuando, había veces en que pudo ver su ropa interior, o sus pechos, y ahora, la tenía arriba de él, semi-desnuda.
—Naruto— volvió a llamar la rubia, solo que esta vez tomo del rostro al chico, para darle un beso, Naruto no se sorprendió como lo hubiera hecho antes, su hermana de seguro estaba durmiendo, o tal vez haciéndose la dormida, pero no le importaba, el beso de su hermanita era torpe y cálido.
Solo comenzó a besarla con amor, para abrazarla con cariño, los besos eran calmados, y llenos de amor, y poco a poco, fue bajando sus manos mientras acariciaba el cuerpo de la rubia. Solo sintió las manos de Leni apretar su pecho, era obvio que estaba despierta, pero no importaba para nada, solo se dedicó a besarla, seguido de subirla sobre su cuerpo, mientras eran cubiertos por las sabanas de su cama. Dejo de besar sus labios, para comenzar a morder su cuello, mordidas lentas mientras saboreaba su piel, Leni era por demás la más sexy de todas sus hermanas, y ya no lo soportaba más, bajo sus pants y saco su miembro erecto, golpeando la intimidad de la rubia, la cual soltó un pequeño grito al sentir algo caliente entre sus piernas.
—Leni… ya no lo soporto más— declaro en voz baja al oído de su hermana.
—Yo tampoco lo soporto más, hazlo— respondió la chica, quien llevo sus manos a sus panties, para apartarlas, y comenzar a meter poco a poco, el miembro del hombre que amaba dentro de ella.
La chica se tapó la boca, evitando gritar por el dolor de perder su virginidad, se sentó sobre el miembro, y se estuvo quieta por unos minutos, y luego, comenzó a moverse lentamente, incrementando el placer en ambos. Los dos soltaban pequeños gemidos, no debían moverse tanto, o podrían llamar la atención de las demás, y no querían eso. Así estuvieron ambos, cogiendo en silenció y lentamente, mientras el rubio apretaba sus grandes pechos con algo de fuerza, los dos podían sentir como llegaban al clímax, la rubia se movía de una forma sensual que lograba excitarlo aún más, esto no era solo sexo, lo que había estado teniendo con todas las chicas Loud no era sexo, estaba haciendo el amor con ellas, no se sentía para nada igual a como lo hacía con sus clientas. La oji-negra se agacho, para besar a su hermano, y dar un último sentón, ambos se vinieron de golpe, la Loud podía sentir ese líquido caliente para hacer bebes invadirla, y le gustaba, y así se la pasaron toda la noche y madrugada.
Lola y Lana siempre habían sido sus princesas, claro que quería a todas sus hermanas, pero las gemelas eran sus princesitas, las chicas más dulces a su parecer, aunque para otros no era el caso. De cualquier forma, siempre las consintió un poco más que las demás, ambas eran iguales pero con gustos diferentes, mientras Lola prefería jugar a la princesa que debe ser secuestrada, Lana jugaba a ser el héroe que peleaba contra un dios malvado que deseaba destruir el mundo.
Dos polos opuestos, con diferentes gustos y nunca congeniaban, lo cual era gracioso, ya que muchos pensaban que al ser gemelas, debían ser iguales en todos los sentidos. Y era así, al menos hasta ahora.
Naruto se encontraba en el cuarto de las dos rubias gemelas, atado a las camas de sus hermanitas, quienes decidieron juntarlas, tenía esposas en muñecas y pies, así como una mordaza en su boca, sus manos y pies se movían con locura, como si deseara escapar, pero no era así, solo estaba disfrutando, mientras ambas gemelas chupaban su pene como si fuera una lolipop, no sabía cómo sabían hacer algo así, y menos deseaba saber cómo termino así, ya que lo último que recordó, es que estaba jugando con ellas al caballito, y luego todo se oscureció. Y despertó así, sintiendo un gran placer, mientras sus dos hermanitas parecían disfrutar lo que hacían.
—Realmente te gusta ser violado por tus hermanitas, ¿verdad? eres un completo pervertido— dijo Lola con una sonrisa burlona, mientras masajeaba las bolas del rubio, quien arqueo la espalda por eso.
—Realmente eres un mal hermano, uno muy pervertido— siguió Lana con los insultos, sobando la punta del pene del oji-azul, quien no pudo soportarlo más, y se vino en el rostro de las dos chicas, quienes se asombraron, pero luego de unos segundos, ambas se quitaron el semen con sus dedos, para comérselo.
—Deberías estar agradecido, nos comimos tu asqueroso semen— musito la rubia princesa.
—Realmente asqueroso— apoyo la rubia de gorra, mientras el blondo seguía en pose de batalla, tratando de calmarse luego de haberse corrido por primera vez, después de unas horas. Las dos rubias se levantaron, para acercar sus pequeñas vaginas, y juntarlas contra el miembro de su hermano mayor.
—Es momento del plato principal— comento Lola con una sonrisa traviesa.
—Espero que lo disfrutes y aprecies— hablo Lana también con una sonrisa.
Las dos chicas comenzaron a frotar sus pequeños coños contra el pene del rubio, quien arqueo la espalda por el placer que estaba sintiendo, quizás no estaba dentro de ellas, pero de igual forma, sentir ambas vaginas subir y bajar, era igual de excitante, tanto que podía sentir correrse en cualquier momento, y escuchar los gemidos de ambas rubias, era solo cuestión de tiempo, y eso no tardo más de unos minutos, las gemelas y el rubio se vinieron, creando una lluvia de semen y jugos vaginales, los cuales mojaron toda la cama, así como los mojaron a ellos, todos cayeron desmayados, en el caso de Lola y Lana, se tumbaron en la cama mientras sentían espasmos, no sentían las piernas, y respiraban con agitación. Por su parte, el hombre logro desatarse de las esposas que tenía en las manos, no era la primera vez que terminaba así, había unas clientas que gustaban de estas cosas, así que ya estaba acostumbrado. Tomo a ambas niñas, y las junto una con la otra, llevo sus manos a la parte posterior de su cabeza, para desatar esa bola.
—Esto no se acaba, llego el momento de mi venganza— fue lo último que escucharon las pequeñas, sin saber que jugaban con fuego.
Linka siempre fue la hermana del medio, tenía 5 hermanas mayores y 5 menores. Cuando su padre murió, se sintió devastada, pero había una persona que siempre logro hacerla sonreír y hacerla sentir bien, y ese fue su hermano mayor, siempre acudía con Naruto si tenía problemas, si alguien la molestaba en la escuela, o si necesitaba algo, siempre iba con el rubio por ayuda. Ser la hermana del medio era una tarea muy difícil, ya que a veces tenía que elegir a cuál de todas sus hermanas apoyar, aunque también a veces era al revés.
De cualquier forma, vivir en una casa solo de mujeres era bueno, pero si vives también con un chico que es como tu hermano, y además muy guapo, algo más sucederá. Al igual que todas sus hermanas, se enamoró de él, sabía que nunca encontraría a un tan atento con ella, alguien que la cuidara tanto y la amara con todo su corazón, no era igual que su amigo Clyde, para ella, su amigo era eso, un amigo nada más. Pero Naruto, era una cosa muy diferente, por eso, haría lo que fuera para estar con él para toda la vida, incluso si eso significaba hacer cosas pervertidas.
—Li-Li-Li-Linka… si sigues así… me voy a venir— declaro con la voz entrecortada y placer el rubio, mientras miraba como su hermanita del medio, chupaba con fuerza su pene, mientras masajeaba sus bolas, y para rematar, la pequeña peliblanca estaba usando un traje de santa.
La chica solo siguió haciendo lo suyo, mientras el rubio trataba de no gemir, los dos se encontraban en la sala de la casa, su hermanita le había enviado un mensaje, pidiéndole hablar sobre confesarse al chico que le gustaba, al principio estaba preparado para prohibirle salir con ese chico, pero nunca espero que ella le saltara encima, y comenzara a chupar su pene con furia.
Era más de media noche, y no debía hacer ruido, o despertarían a todas las demás, y no querían eso. Linka apretó sus bolas con fuerza, haciendo que se corriera de golpe, solo arqueo su espalda, estar sentado en el sofá ayudo a que no se cayera al suelo, su pequeña hermana termino de tomar todo el líquido blanquecino, para luego levantarse y mirar con una sonrisa pícara al oji-azul.
—Esto apenas inicia hermano— declaro la chica, haciendo que el blondo tenga algo de miedo, sinceramente, sentía que iba a morir si seguía de esa forma.
No tuvo tiempo de replicar o decir algo, ya que la chica le puso una mordaza, y se sentaba sobre su pene, de igual manera que Lynn, la chica sangro pero eso no le importó, y solo se dedicó a montar a su hermano mayor. Si había algo que Naruto no podía soportar mucho, era la lujuria que todas las chicas Loud tenían, no lo malentiendan, le gustaba que ellas pudieran seguirle el paso, pero era muy cansado tener que satisfacerlas a todas, su espalda comenzaba a dolerle todos los días, y tenía que mantener las fuerzas para satisfacer a su madre, de pensar en cada momento que se acostó con sus hermanas, no pudo evitar correrse con fuerza dentro de la peliblanca, quien mordió su cuello, haciendo que sangrara, todos mientras eran iluminados por la luz de la televisión.
— ¿Han visto a su hermano mayor? — pregunto Rita a todas sus hijas.
—No, ¿no está en su cuarto? — pregunto Lori con duda.
—No, ya fui a ver y no está en el cuarto— aclaro al rubia mayor.
— ¿Quizás este en el baño? — señalo Lynn a su madre.
— ¿O este en el patio? — apoyo Leni mirando su revista.
— ¿En el patio en invierno? Bueno, no importa, si lo ven, díganle que quiero hablar con él— ordeno la matriarca de la casa Loud a sus hijas, quienes se miraron entre sí, al ver que su madre se fue.
—Parece serio, ¿creen que ella ya se enteró? — pregunto Luna con cierta preocupación a sus hermanas.
—No lo creo, parece ser algo más, posiblemente problemas económicos— dijo Lori con cierta pena, su madre y hermanos eran los que traían comida a la casa, y la mayoría de veces, los problemas que ellos tenían era sobre dinero.
—Bueno, mientras sea eso y no lo otro— declaro con cierto alivio Luan a sus hermanas.
—Por cierto, ¿A dónde lo llevo Lucy? — pregunto interesada Linka.
—No lo sé, pero solo esperemos que le esté yendo bien— hablo Lori recibiendo el apoyo de todas.
—No sé preocupen, si sigue mi plan la pie de la letra, ahora debe estar pasándola bien— aseguro Lisa con una sonrisa de satisfacción, el plan que había creado estaba a punto de terminar
Mientras tanto, la susodicha se encontraba en el cementerio de Royal Woods, besando a su hermano mayor, quien estaba acostado sobre el suelo frio, mientras penetraba a la pequeña pelinegra. Su hermanita le había dicho que deseaba ir a ver a su difunto padre, y no queriéndoselo negar, la acompaño para cumplir ese pequeño capricho, pero de un momento a otro, termino por ser tirado al suelo, y comenzar a tener sexo con Lucy, a pesar de tener 9 años, la chica tenía un buen cuerpo, que incluso olvido que estaban haciendo algo pervertido en un lugar lúgubre.
El rubio dejo de besar a la pelinegra, para apartar el pelo que cubría el rostro de la niña, al hacerlo, miro su bello rostro, Lucy era muy hermosa sin duda alguna, y no sabía porque le gustaba cubrir su rostro, con un bello y hermoso rostro como el de ella, sin duda alguna se volvería muy popular, y estaba seguro que ella sería toda una rompecorazones de grande.
Y los gemidos y el rostro que la pelinegra hacían, eran gestos que nunca espero ver en ella, la siempre sería y estoica chica gotica, se encontraba ahora gimiendo mientras saltaba con emoción su pene, lo cual solo lograba excitarlo más de lo que ya estaba, hace tiempo que habían estado haciendo eso, y estaba a punto de venirse.
—Lucy… ya no puedo más… me voy a venir— declaro a su hermanita.
—No importa… solo vente… hazme tuya… vuelveme una mujer por completo— ordeno con la voz entrecortada la niña, mientras apretaba el pecho de su hermano mayor.
El rubio solo gruño mientras aumentaba la velocidad de sus estocadas, estaba mal, sabía que tener sexo con Lucy estaba realmente malo, al igual que con sus otras hermanas y madre, estaba malo, sabía que era un pecado y que se iría al infierno, pero eso le importaba una mierda ahora, las amaba a todas. Amaba a cada una de sus hermanas, ellas eran todo su mundo, al igual que su madre, las mujeres Loud eran toda su vida, por ellas lucharía contra todo el mundo, y haría todo lo que fuera para hacerlas felices, abrazo a su hermana con todas sus fuerzas, al momento que se corría dentro de ella con todas sus fuerzas, solo pudo escuchar el suave gemido de la pelinegra.
—Te amo— susurro en voz baja el rubio, eran palabras sinceras que provenían de su corazón.
Esas mismas palabras se las dijo a todas sus hermanas, y a su madre. Eran palabras puras, las amaba a todas, y desde ahora, se encargaría de tomar el papel de padre de familia, el verdadero papel desde ahora, las protegería de todos, y las cuidaría para toda la vida. Sabía que esto traería muchos problemas, causaría muchos revuelos, pero sería una buena vida, y no la cambiaría por nada.
Por fin había llegado el día más esperado de todo el año, por fin era 24 de diciembre, por fin la Navidad había llegado a todo el mundo, y en Royal Woods no era la excepción, todas las casas del pueblo estaban decoradas, cada familia estaba reunida en sus mesas, cenando y disfrutando de una maravillosa noche, o bueno, casi todas.
Había familias que tenían que pasar un día tan importante, separados de seres queridos, ya sea por falta de tiempo, trabajo o algún inconveniente. Y este era el caso de la familia Loud, todos estaban reunidos en la mesa, o casi todos, esta sería la primera navidad que el jefe de familia, Lynn Loud, el padre de 11 niñas maravillosas, no estaría con ellas por un fatal accidente. Pero eso no entristecía a las niñas ni a su esposa. Lo amarían siempre, y lo querían como el buen padre y esposo que era, siempre estaría en una parte de sus corazones.
Pero como dije, eso no entristecería a todas las chicas Loud, ya que a pesar de no tener al jefe de la familia, tenían a un sol entre ellas. Naruto se había vuelto por fin el padre y jefe de familia de la casa Loud, fue algo que todas decidieron, y como tal, ahora estaba sentado al lado de Rita Loud, quien estaba feliz, fueron unos meses tan dolorosos para todas, en especial para ella, había estado casada por más de 20 años con un gran hombre, y perderlo fue doloroso, pero ahora, ahora era feliz y estaba sonriendo, por fin sonreía con felicidad, en menos de dos semanas, el que era su hijo adoptado le devolvió la felicidad, al igual que a todas sus hijas. Por cierto, ya no podía considerar a Naruto como un hijo, ya que el rubio había recuperado su apellido materno real, así que ya no era un Loud, pero eso no significaba que siempre estaría con ella.
Y regresando a la historia, toda la familia Loud, se encontraba fuera de su casa, en su patió mirando los fuegos de media noche, la navidad llego, y faltaba poco para año nuevo. Toda la familia Loud se encontraba alrededor del Uzumaki, quien tenía una gran sonrisa, mientras era abrazado por cada una de las chicas, en sus brazos tenía a la pequeña Lily, la pequeña rubiecita era su tesoro, al igual que todas las demás, y la cuidaría para toda su vida. Solo miro a su madre, para sonreírle y darle un beso en la mejilla, seguido de mirar a Lori, y darle también uno, y así se fue por cada una de sus hermanas, sin notar la sonrisa que Lisa tenía.
Su plan había funcionado con éxito, siempre supo que sus hermanas amaban a su hermano mayor, lo notaba en sus ojos, y la forma de actuar de cada una, cuando estaban cerca del rubio. Cuando su padre murió, todas se pusieron tristes, y solo había una persona que podía sacarlas adelante, y ese era Naruto, no tuvo que ser una genio para saber lo que eso implicaba, y tampoco saber que Naruto no era su hermano biológico ni el de todas. Y eso la ayudo a crear un plan que hiciera que todas fueran felices.
Hace tiempo que sabía del trabajo secreto de su hermano, después de todo, que su hermano volviera cada día tarde, y recién bañado, no era normal. Logro averiguar su trabajo como gigoló, por algunos contactos que tenía, así que solo tuvo que organizar una cita entre él y su madre, ese había sido el primer paso. Y luego vino la ayuda para sus hermanas, creo cada uno de los planes, hasta el más mínimo detalle, todo estaba fríamente calculado, y como esperaba, su plan funciono a la perfección. Ella también amaba a su hermano, pero no estaba lista para eso, y era más que seguro que cuando Lily fuera mayor, también se enamoraría de Naruto, y ya tenía todo planeado. Siempre recordaría a su verdadero padre, y al igual que todas, lo tendría en una parte de su corazón, pero debía seguir adelante al igual que toda su familia, y solo pasaría si Naruto estaba con ellas.
Ya las fiestas pasaron, algunos se fueron a dormir y otros seguían con la fiesta. Lisa y Lily se habían ido a dormir temprano, así que solo el resto de los Louds seguían despiertos, el rubio mayor se encontraba en su nuevo cuarto, es decir, el cuarto que compartiría con su madre, o mejor dicho, con Rita Loud, la puerta del cuarto se abrió, al momento que miraba a cada una de las chicas entrar, todas usando un traje de santa diminuto, que apenas cubria sus pechos, y unas bragas diminutas que marcaban sus vaginas, todas con una sonrisa.
El Uzumaki solo sonrió ante eso, un día antes, termino por confesar su trabajo secreto, y que se había acostado con todas. Y para su sorpresa, las mujeres no se enojaron, al contrario, ellas confesaron que lo habían planeado todo, incluso que ellas planificaron la cita con su madre. En fin, al final lo que importaba, es que todas decidieron compartirlo, y eso estaba haciendo ahora, quizás la navidad ya había terminado para muchos, pero para él, sin duda alguna sería una muy, pero muy feliz navidad.
—Feliz navidad para mí— comento con una sonrisa, al momento que la puerta del cuarto se cerraba, y se preparaba para recibir su regalo de navidad.
Epilogo.
30 años habían pasado, y en ese tiempo, muchas cosas sucedieron. Naruto dejo su trabajo como gigoló, no podía seguir con eso, no cuando era exprimido por todas las chicas de la casa Loud, aunque el trabajo le daba buen dinero, no podía seguir manteniendo a su familia de esa forma. Necesitaba un trabajo decente, y lo consiguió por ayuda de los padres de Clyde.
Los padres del mejor amigo de Linka, tenían una empresa de tecnología, una de un buen nombre, no tan grande como otras reconocidas a nivel internacional, pero lo suficientemente buena. Ese fue su primer paso para una mejor vida, logro entrar a la universidad de Royal Woods, una que no tenía en sus planes, pero no se iría a otro estado o país, no ahora que era jefe de familia. Dos años después de la muerte del padre Loud, su esposa Rita termino embarazada de él, así es, su entonces madre termino esperando su primer hijo. Era muy pronto, pero considerando que ya tenía un buen trabajo, lograría salir adelante.
Y eso solo fue el principio, un tiempo después, cuando Lori tenía 23 y cursaba la universidad, la chica término también embarazada, ¿olvido decir que tuvo una hija con Rita? Así es, tuvo una niña, y con Lori también. Y también con Leni, y Luan, y Luan, y Linka, y Lucy, Lola y Lana, Lisa y Lily. Así es, al parecer, todas las chicas tuvieron hijas, tuvo unas maravillosas hijas con las chicas Loud.
Fue realmente difícil, cuando nació Liara, la hija de él y Rita, las chicas se pusieron felices, y se emocionaron al tener una nueva hermana, en ese momento, Lily tenía ya 4 años, y se asombró al saber que tenía una hermanita menor. Pero además de eso, hubo algunos problemas cuando muchos supieron que tuvo una hija con la que alguna vez fue su madre, hubo muchos desacuerdos, pero también hubieron personas que los apoyaron, y eso solo aumento aún más cuando tuvo hijas con las demás.
Muchas veces tuvo problemas con compañeros de trabajo, o personas que aparecían en la calle, también las chicas tuvieron ciertos problemas, tanto fue el escándalo, que incluso fueron aun juicio, en donde sino es por ayuda de Lisa, hubiera terminado por ir a la cárcel.
Fue realmente difícil, no tuvo nada fácil, desde que se acostó con ellas, supo que tendría muchos problemas, pero logro pasarlos, o mejor dicho, lograron pasarlos juntos. Nada era como los cuentos de hadas, hubo algunas veces que pensó en huir, pero cuando lo hacía, recordaba todos los bellos momentos que había pasado con todas, y eso logro sacarlo adelante.
Y eso nos lleva al presente, ahora Naruto tenía 48 años, a pesar de su edad, seguía siendo un adonis, su cabello ahora era un poco más corto, medía 1.85, y se encontraba en su estudio, ahora era un importante socio en la empresa de los McBride, o debería decir, era el nuevo presidente. Hace unos años los McBride se retiraron, dejándolo como nuevo presidente, y desde entonces, logro grandes cosas, aunque ya antes los había hecho, pero ahora como presidente, tenía un poco más de trabajo, era un reconocido empresario en todo el mundo, es decir que ahora era multimillonario.
De cualquier forma, el rubio se encontraba revisando algunos contratos con el gobierno, y con otras empresas y demás países. La empresa de tecnología se había vuelto muy famosa, cuando creo unos trajes especiales para policías, bomberos, médicos, y soldados, trajes que tuvieron un gran éxito, y lograron evitar que muchas personas murieran, y lo cual hizo que se convirtiera en vice-presidente de la empresa, pero no lo hubiera logrado sin ayuda de Lisa, la chica con lentes logro graduarse de la universidad a los 11 años, y lo ayudo a salir adelante.
Todas su familia había logrado ser alguien en la sociedad, Lori se convirtió en una importante vendedora de condominios, tanto que creo su propia empresa.
Leni se convirtió en una reconocida diseñadora, creo su marca "L is for Love", creo mucha ropa que marco la historia de la moda.
Luna logro llamar la atención de algunos productores, y bueno, era una famosa estrella de Rock, que incluso logro superar a su ídolo Mick Swagger.
Luan por su parte se volvió en una gran artista del entretenimiento, no solo creo su propio circo, sino también hizo películas para hacer reír a todo el público, así como crear obras de humor blanco, y tener su empresa de entretenimiento.
Lynn por su parte se convirtió en una gran entrenadora, y uno de sus mayores logros en su carrera fue crear el mejor equipo de futbol americano.
Linka, la peliblanca creo su empresa de videojuegos llamada "Game Shakers", una empresa que era reconocida a nivel mundial por todos los gamers del mundo, había creado juegos de renombre, y amaba eso.
Lucy, la chica se convirtió en una buena escritora de libros, y una gran poeta, cada libro que publicaba se vendía como pan caliente.
Lola se convirtió en una maravillosa actriz, había interpretado varios papeles en Hollywood, papeles que la sacaron adelante e hicieron de esas películas memorables, tanto que incluso ella tenía su cadena de televisión.
Lana por su parte se convirtió en una corredora de Nascar, la mejor que alguna vez pudiera existir, no había nadie que lograra alcanzarla, ella era como un rayo.
Lisa, bueno, ella se convirtió en una gran científica, tanto que ya había ganado 10 premios nobels por haber creado la cura de varias enfermedades terminales, como la cura para el cáncer, gracias a eso, ella salvo miles por no decir millones de vidas, además de crear muchas otras cosas que lograron grandes impactos en el mundo, era una supergenio para su tiempo.
Y Lily, la más pequeña de la casa Loud se había convertido en una gran maestra en la universidad de Harvard, una de las mejores que esa universidad hubiera tenido, y la mejor pagada, bueno, era de esperarse, la familia Loud termino por ser una de las más poderosas del mundo, al tener a grandes estrellas que habían hecho historia.
Y volviendo al tema, el rubio mayor se encontraba en su oficina, pero fue sacado de sus pensamientos cuando escucho alguien tocar la puerta de su estudio, solo levantó la vista para sonreír al ver a su hija mayor, Liara.
— ¿Trabajando como siempre? — dijo la hija del blondo con una sonrisa, la chica era una bella mujer de cabello rubio con algunos toques blancos, ojos azules con dos pequeñas marcas en cada mejilla, al igual que su padre, de no ser por las marcas en su mejilla, sería una copia idéntica de su madre, quien en paz descanse.
Hace 3 años, Rita había muerto de causa natural, fue realmente doloroso para todos, en especial para Naruto, ya que la mujer le dio el regalo más preciado que pudo pedir, a su primera hija. Siempre la amaría, y recordaría, y como dijo, si no fuera por las marcas en sus mejillas, sería la viva imagen de su madre.
—Sí, pero sabes que siempre estaré libre para ti hija— respondió con una sonrisa el hombre levantándose de su asiento, para sentarse en su escritorio y cruzarse de brazos. — ¿En qué puedo ayudarte? — pregunto el rubio a su hija.
—Bueno, yo no necesito nada realmente, pero alguien quería verte— la mujer se hizo a un lado, al momento que una pequeña niña de cabello rubio oscuro, ojos verdes y quien también tenía 2 marcas en sus mejillas salía de la mujer.
— ¡Abuelito! — grito la niña corriendo a los brazos del rubio.
— ¡Lien! — exclamo con felicidad el oji-azul que extendió sus brazos para abrazar a su nieta de 5 años. — ¿Cómo está mi princesita? — pregunto el hombre con una sonrisa.
—Bien abuelito, me alegra verte de nuevo— comento con una gran sonrisa la pequeña.
—A mí también me alegra verte de nuevo mi niña— el Uzumaki dejo en el suelo a su nieta, quien comenzó a reír al sentir la mano de su abuelo acariciar su pelo.
—Bien pequeña, ahora que has saludado a tu abuelo, ve a jugar con tus primas— ordeno la rubia a su hija, quien asintió para irse corriendo del cuarto, dejando solo a padre e hija.
—Vaya, realmente ha crecido bastante desde la última vez que la vi— susurro con algo de nostalgia el oji-azul, solo hace 6 meses había vuelto a ver a su nieta.
Su hija Liara se casó cuando tenía 23, con un militar que había servido 6 veces, fue muy pronto realmente su matrimonio, pero ella se enamoró de él cuando estaba disfrutando de un viaje de estudios, en fin, luego de uno tiempo, ellos tuvieron a su amada nieta Lein Loud, hace apenas 5 años, a sus 48 años ya era abuelo, algo sorprendente sin duda alguna. Pero bueno, cuando su yerno volvió, este dejo el ejército y ahora era uno de sus trabajadores, sin embargo, este trabajaba en otra sucursal, alejado de toda la familia Loud, la última vez que vio a la pequeña fue seis meses atrás, para celebrar su quinto cumpleaños, y en solo ese tiempo, la pequeña había crecido.
—Sí, realmente crece muy rápido, aunque también se está haciendo más difícil criarla, cada día amanece con las baterías cargadas, y ni Jake ni yo podemos seguirle la corriente— comento con una sonrisa la rubia.
— ¿Crees que eso es difícil? Trata de cuidar de 12 niños, cuidar de Liara es mejor— contradijo el padre a su hija.
—Comprendo, no tienes que decírmelo con sarcasmos— la rubia solo tenía una sonrisa, sabía que su madre tuvo la vida difícil, al igual que el padre de sus hermanastras. —Hablando de eso, nunca me contaron todos los detalles sobre la muerte del Sr. Lynn, ¿realmente murió por ser chocado? — pregunto interesada la rubia, solo noto la mirada de su padre, se giró al momento que caminaba hasta su ventana, ella también camino a su lado, para mirar a sus demás hermanas, y a sus sobrinas jugar con su hija.
A pesar de que todas eran famosas, y todos eran millonarios, seguían viviendo en los suburbios de Royal Woods, en la misma casa que todos compartieron desde que nacieron, solo que ahora había una gran diferencia, y es que era una gran casa, o mejor dicho, una mansión. La casa era muy grande, y así debía ser para poder albergar a 22 mujeres, las cuales 11 eran sus hermanastras, y las otras 11 sus hermanas de sangre. Ninguna de las chicas ni su padre quería irse de un lugar tan emblemático, y lleno de recuerdos, esa casa había sido todo para ellos, y bueno. Regresando a la historia, la rubia solo miro el rostro de su padre, estaba serio, así que había algo que nunca le contaron a nadie.
—La verdad, la muerte de papá no fue como le dijimos a todas las demás— ya lo veía venir, sin duda alguna había ocurrido algo más.
— ¿Entonces que paso? — interrogo la hija a su padre.
—Bueno, parece ser que a papá lo habían despedido por recorte de personal, así que se le ocurrió la idea de ir a un bar para poder desahogarse, que perdiera su trabajo fue duro, después de todo, no podía ayudar si tenía que mantener a 12 hijos, y su mejor forma de olvidarse de esas penas fue el alcohol. Papá nunca fue bueno con la bebida, una vez que fuimos los dos a almorzar, la mesera se confundió y le entrego una cerveza, causo un gran desastre y desde ese momento supe que no tenía control para soportar el alcohol. Así que ya te puedes imaginar lo que paso, cuando regresaba a casa en ese estado, termino por chocar con otro hombre, quien irónicamente trabajo en la misma empresa que él, pero en diferente departamento. Ambos murieron, y para evitar que las chicas se pusieran tristes o decepcionadas, les mentimos sobre su muerte, y como en ese tiempo tenía contactos con la ley, evite que contaran algo sobre que iba ebrio. Nunca se lo contamos, y nunca se los diré. Tu madre y yo no podíamos hacerles eso, para ellas el Sr. Lynn fue un gran padre, y no teníamos el valor para arruinar esa imagen— declaro para mirar con seriedad a su hija. —Te pido que no le cuentes a ninguna, tu madre y yo juramos irnos a la tumba con ese pequeño secreto, a veces hay cosas que es mejor mantenerlas ocultas— pidió el oji-azul a su hija.
—No te preocupes, no les diré nada. Aunque no pude conocerlo, las chicas siempre me decían que fue un buen padre, e incluso mamá me dijo que siempre lo recordaría, pero que al igual que todas, debía seguir adelante. Y eso lo consiguió gracias a ti— hablo Liara con una sonrisa.
—Sí, yo también lo recordare como un buen padre. Cuando tus abuelos, es decir, mis verdaderos padres, ellos dos me acogieron y me dieron un hogar, yo pensaba que iba a ir a parar a un orfanato. Pero no fue así, ellos me cuidaron, y me dieron una buena vida. Cuando murió, yo tome el cargo como padre de familia, y tenía que hacer más, hubo varias veces que deseaba irme, pero siempre recordaba los bellos momentos que tuve en esta casa. Sé que no podía reemplazarlo, y nunca fue mi intención realmente. Solo quería que ellas fueran felices, y bueno, logre hacerlo al final, y ahora, ahora tengo una hermosa familia, fue difícil, pero te tengo a ti, las tengo a ellas, y no puedo pedir nada más— abrazo el rubio a su hija, quien sonrió por eso, su padre era un buen hombre, y a pesar de ya tener 48 años, seguía viendose demasiado joven, sin olvidar que era considerado el hombre más sexi del mundo.
Así es, su padre era considerado uno de los hombres más ricos y guapos del mundo, tanto que una vez, una editorial público un artículo solo de su padre, tan bueno fue el artículo que todas las copias fueron vendidas en cuestión de segundos, y eso paso ya que la revista traía un poster en tamaño real de su progenitor, en una pose sexy que se tomó, para apoyar a una caridad, en resumen, hubo un gran problema por conseguir esa revista. Y ella misma admitía comprendía ese interés de las mujeres, después de todo, ella se había enamorado de un cantante de rock, así que sabía lo que era amar a alguien tan guapo.
—Oigan, ¿Cuándo piensan bajar a la fiesta? — padre e hija fueron interrumpidos por Lori, quien tenía una gran sonrisa al ver a su esposo y hermanastra.
—Lo siento querida, solo estábamos recordando momentos del pasado— se separó el rubio, para ir y besar a su mujer.
— ¿Así? ¿Qué estaban recordando? — pregunto Lori abrazando a su marido, la chica había crecido mucho con el paso del tiempo, ahora tneía 47 años, seguía viéndose joven, su cabello era largo, se podían notar algunas marcas en sus ojos, pero su cuerpo seguía viéndose como el de una jovencita, usaba una falda blanca larga, zapatillas blancas y una blusa celeste, junto a un pequeño suéter ligero.
—Solo recordábamos las cosas que han pasado desde que recuerdo, hemos pasado mucho juntos— respondió Liara ante la pregunta de su hermanastra/madrastra.
—Sí, han pasado muchas cosas— apoyo la rubia con cierta melancolía, muchas cosas habían pasado.
—Papá, mamá, ¿ya están listos? — pregunto una chica de 18 años, de cabello rubio alborotado largo, quien también tenía dos marcas en la mejilla, ojos azules, quien usaba un pantalón negro junto a una blusa blanca, así como una chaqueta negra y tennis blancos, esta era Loan Loud, la hija de Naruto y Lori. —Hola tía Liara— saludo la rubia adolescente a tía, aunque también era su hermana. No era un secreto para las chicas que tenían el mismo padre, sin mencionar que tenían una hermana mayor que ya estaba casada, Loan al igual que sus demás hermanas sabían todo.
—Hola Loan, que bueno que llegaste, no podía soportar más a estos tortolos— bromeo la mujer con burla.
—Ni me lo digas, al menos tú no tienes que verlo todos los días— siguió la broma la adolescente.
— ¿Saben que seguimos aquí verdad? — pregunto con algo de enojo Lori.
—Lo sabemos— dijeron en coro las hermanas, Loan prefería ver a Liara como una tía más, aunque a veces la trataba como una hermana.
—Bien, todas tranquilas— ordeno el padre de familia a todas las mujeres. —Dejemos las bromas para un lado, hoy tenemos una fiesta, y por nada del mundo quiero que se arruine, ¿quedo claro? — pregunto con seriedad Naruto, hoy era un día importante para toda la familia, su quinta hija, Liby, la niña que tuvo con Luan, su hija cumplía 14 años.
—Tienes razón, este día es solo para Liby, tratare de comportarme papá— dijo la adolescente a su padre, quien sonrió.
—Me alegra escuchar eso, ahora vamos, debemos ir a partir el pastel— ordeno a todas las mujeres, para abrazarlas mientras se iban del estudio.
¿Alguna vez se imaginó con una gran familia? ¿Alguna vez pensó en tener muchas hijas y esposas? No realmente, nunca se imaginó que tendría una vida así. Si en el pasado, alguien le hubiera dicho que tendría una familia numerosa, lo hubiera visto como un loco, pero el destino era un bromista, o mejor dicho, el destino era un buen jugador. Nadie podía predecir el futuro, el destino era cruel a veces, pero también era amable, era solo la vida, es solo el futuro que uno se construye, y Naruto logro construir el mejor futuro que pudo desear. Una gran familia que amaba, y eso era lo más preciado que tendría, es cierto, era millonario, y muchas personas pensaban que al ser una persona de clase alta, era feliz, pero su verdadera felicidad provenía de su hermana.
Tenía unas esposas maravillosas, todas las dieron unas maravillosas hijas, estaba su hija mayor, Liara la niña que tuvo con la que alguna vez fue su madre, y la cual recordaría y amaría para toda la vida.
Con Lori tuvo a su hija Loan, una chica algo rebelde y con una gran belleza, y la cual era muy sobreproctora con sus hermanitas.
Su tercera hija, Lyra, producto de su amor con Luna, la cual irónicamente era la contraparte de la gran estrella de rock, su hija amaba la música clásica y leer libros, pero también le encantaba hacer los deberes del hogar.
Su cuarta hija, Lena, era igualita que su madre Leni, la única diferencia entre ellas, es que Lena era muy inteligente, y una amante de los animales, era otro Ángel en la tierra.
Su quinta hija Liby, la cumpleañera de hoy, era tan bromista como su madre, aunque a veces ella terminaba por caer en sus propias bromas.
Su sexta hija, Lacy, la hija que tuvo con Lynn, está pequeña resulto ser también igual que su madre, una gran deportista, gran atleta y otra de sus amadas hijas.
Su séptima hija, Layra, La hermosa niña que tuvo con Linka, su cabello era rubio claro, ojos azules igual que su padre, y si no fuera por las marcas en sus mejillas, sería igual que su madre.
Lupa era su octava hija, la cual tuvo con Lucy, la chica era igual que su madre, solo que su pelo era negro del lado derecho y rubio del izquierdo, pero por lo demás, era como ver a Lucy de nuevo.
Luego seguía su amada y consentida princesa, Leia, el terrón de azúcar que tuvo con Lola, ella prácticamente actuaba como una princesa, y siempre andaba detrás de él como una buena niña, aunque a veces podía ver su lado malo como el de su madre.
Su décima hija, Lupe, era una copia exacta de Lisa, y de no ser porque su pelo era rubio oscuro, sería un clon exacto de su madre cuando era pequeña, su nombre tenía un significado muy controversial, ya que parecía venir de una cultura a otra, y claro, ese nombre fue elegido por su madre.
Su onceava hija, Lizy, era igual que Lana de pequeña, juguetona, ruda y a la cual le gustaba jugar con todo, y no tenía miedo de nada, a veces la pequeña le causaba ataques al corazón por algunas hazañas que hacía, pero a pesar de casi matarlo, la amaba mucho.
Y su última, pero no menos importante hija, Lila, la niña que tuvo con Lily apenas tres años atrás, aún era una bebe, y era la consentida de la casa Loud, apenas era una bebe, y siempre estaba pendiente de ella.
Esa era su familia, el rubio se encontraba parado viendo a todas sus hijas riendo, mientras sus esposas jugaban con ellas, pero no eran solo ellas, su hija Liara también se encontraba pasándola bien junto a la pequeña Lein, y junto a su yerno, pero no eran solo ellos. También se encontraban los McBride, podía ver a Clyde junto a su esposa Maggie, también estaban sus mejores amigos, Wendy, Danny y Leika, todos con sus respectivas familias, así como mirar a algunas cuantas amigas que logro hacer por su trabajo secreto. Su vida secreta término sepultada y borrada, así que no se preocupaba de nada.
Su sonrisa solo aumento, por fin era feliz, tenía una gran familia, tenía buenos amigos, era prácticamente el hombre más feliz del mundo, sintió un toque en sus hombre, miro a cada lado, en su lado derecho juro ver a sus verdaderos padres, sonriéndole. Y en su lado izquierdo, vio a sus segundos padres, quienes también sonreían.
No pudo evitar soltar unas lágrimas, había muchas veces que los extrañaba a ambos, deseaba que ellos hubieran podido vivir para ver esa bella imagen, toda sus familia sonriendo, jugando mientras las risas inundaban el lugar, lloraría como una fuente si no fuera porque era el cumpleaños de su hermosa hija, pero fue sacado de sus pensamientos al ver que era llamado por alguien, al bajar la vista, solo miro a su nieta, Lien que se miraba confundida.
— ¿Sucede algo malo abuelito? — pregunto la pequeña a su abuelo, quien solo sonrió para limpiar las pequeñas lagrimas que tenía.
—No mi cielo, solo estoy feliz— el rubio levantó a su nieta, para sonreírle. —Solo estoy feliz de tener una familia tan hermosa— aseguro el oji-azul, haciendo que la niña sonría.
—A mí también me gusta abuelito— apoyo la niña con inocencia, el hombre sonrío ante eso.
— ¡Papá, Lein! ¡Vengan, ya vamos a tomar la foto familiar! — grito Liby con una sonrisa a su familia.
— ¡Sí, la foto! — exclamo con felicidad la pequeña. —Vamos abuelo, hora de tomar la foto— ordeno la pequeña con emoción.
—Sí mi pequeña, vamos— el blondo comenzó a caminar, mientras sentía una gran felicidad invadirlo, la cual solo incrementaba al ver a toda su familia sonreírle, solo pudo hacer una cosa, y esa fue poner su típica sonrisa brillante, al momento que llegaba junto a sus esposas e hijas. — ¡Ya estoy aquí! — fueron las palabras que con gran felicidad dijo.
Había pasado por muchas cosas en el pasado, perdió a sus padres a una corta edad, enfrentro la soledad de pequeño, pero pudo ser sacado de un agujero a tiempo, salvado por las que hoy en día son su vida, las razones de su vivir y existir. ¿Acaso cambiaría su vida? ¿Si le dijeran que pudiera volver al futuro, y salvar a sus padres lo haría?, la verdad, no lo haría, porque a pesar de que tuvo que enfrentar muchos problemas, no cambiaría esta hermosa vida que tenía, nunca la cambiaria, jamás lo haría, siempre sería…
Naruto Loud.
Y eso sería todo, como pudieron leer, es un universo alterno, Lincoln nunca nació, en su lugar metí a Linka, además de eso, le puse una vida como gigolo, lo cual realmente me causo un poco de gracia, ya que escribi eso porque estaba viendo una pelicula llamada "un gigolo por accidente en europa", una graciosa pelicula, y bueno, saco esa idea de la pelicula. Además de eso, también vieron que no "asesine" a Lynn padre, y bueno, eso me ayudo para poder desarrollar lo que sería la relación de Rita y Naruto, lo tipico, llega él para curar el corazón roto de la princesa.
Y bueno, solo espero que les haya gustado, me divertí mucho y me gusto escribir este primer especial, y como dije, lamento la demora, como notaron, hubo algo de spoiler de la historia original, pero además de eso, no desarrolle tanto los encuentro, o el pasado, ya que practicamente será el mismo que la historia, ya saben, las hermanas enamoradas de su hermano, relación mal vista, y cosas así, lo cliche por así decirlo, y bueno, tuvo el lemmon que todos ustedes pervertidos querían, 7u7, al menos esas dosis debe calmarlos.
Y con eso, nos vemos la próxima vez, espero sus reviews, feliz navidad, y feliz año nuevo, les deseo lo mejor en todo.
