Muy buenas a todos amigos y amigas, aquí yo con el primer capítulo del año de este Fic, gracias por su apoyo, y espero que hayan tenido un feliz año nuevo, y que espero que cumplan con todas sus metas y propositos.

También me alegra saber que les gusto el especial, debo decir que me costo escribirlo, mucho realmente, pero me alegro saber que les gusto, y si, sin duda alguna ese sería un buen final para esta serie, pero como dije antes, era de un universo alterno, pero quizás se asemeja al final que deseo darle, bueno, de cualquier forma, los dejo con este capítulo que viene con mucha emoción hoy.

Nos vemos al final, hay unas buenas sorpresas hoy.


Capítulo 6.

La mañana del sábado había empezado diferente, había sido una mañana muy incómoda para todas las chicas Loud, quienes creían que su hermano mayor se "estimulaba" así mismo para liberar tensión, algo que no es así, ya que los sonidos que todas escucharon en la noche, fueron los sonidos de la cama cuando saltaba mientras jugaba videojuegos, algo que quedo claro, cuando Lisa no encontró nada que lo incriminara en eso.

Su hermano mayor había salido al trabajo, no tenía trabajo realmente, es solo que era una llamada importante de su jefe, algo que no podía dejar a un lado, así que ellas decidieron seguir su camino, o mejor dicho, seguir con los planes que tenían para hoy, los cuales eran no hacer nada, más que las mismas cosas que podían.

Quizás podrían ir al centro comercial, o ir al parque de diversiones lactolandia, o quizás a la playa aloha, incluso ir al cine, pero había un problema. No tenían dinero, con una familia numerosa, el dinero siempre estaba siendo preciso, los padres siempre tenían que apretar la cartera para que sus sueldos unidos duren todo un mes, y aunque contaban con la ayuda de Naruto, a veces no alcanzaba, así que cuando uno encontraba 1 dólar o incluso una moneda de 10 centavos, era como un torneo a muerte por saber quién lo tomaba.

Claro que eso a veces no sucedía cuando el rubio mayor les daba algo, todos recibían doble mesada, no solo sus padres les daban algo cada domingo, sino que el oji-azul también les daba una parte de su sueldo. Aunque ese dinero a veces no les duraba mucho, ya que lo gastaban en menos de una semana, sino es que el mismo día, así que bueno, el dinero era extraño en la casa Loud.

Y por esa razón, los chicos de la casa Loud, a excepción del rubio mayor, se encontraban en el sótano, limpiándolo gracias a que destruyeron la sala por una moneda de 25 centavos, la cual fue encontrada por el pequeño peliblanco, quien se recuperó luego de ser noqueado.

—Te lo agradezco Lincoln, gracias por destruir la sala— dijo con enojo Lori a su hermanito.

—Hey, ustedes fueron las salvajes que saltaron sobre mí por una mísera moneda— reclamo el chico con enojo.

—Pero si nos la hubieras dado, no tendríamos que haberlo hecho— replico Lynn que movía una caja con polvo.

—Sí hermano, no tienes que ser codicioso— apoyo la rockera que ayudaba a Leni a mover una caja.

— ¿Yo codicioso?, si al final ustedes me quitaron la moneda— exclamo con enojo el Loud del medio.

—Sí, lo que digas, terminemos con esto rápido, literalmente es terrorífico estar aquí— ordeno con seriedad la segunda hija mayor, no le gustaba estar en el sótano, era oscuro y frió, sin mencionar que tenía cierto trauma por haber pasado un tiempo encerrada en el sótano cuando era niña.

—Yo prefiero pasar todo mi día aquí— declaro con esa voz monótona Lucy a todos sus hermanos, le gustaba la oscuridad, y este era su lugar favorito aparte de los conductos de ventilación.

—Apoyo a Lori, este lugar me da miedo— comento Leni con temor, no le gustaba la oscuridad, y deseaba poder subir, cuando era niña, siempre bajaba pero con su hermano mayor, y siempre se sentía segura, pero ahora, no le agradaba para nada. Tan concentrada estaba en eso, que no noto que termino por botar unas cuantas cajas, las cuales asustaron a todos por el gran ruido.

— ¿Por qué se cayeron las cajas? — pregunto Luna con miedo, si le decían que se cayeron solas, terminaría corriendo por su vida.

—Lo siento chicas, fue mi culpa— se disculpó Leni, haciendo que todos suspiren con alivio.

—Oigan, miren— señalo Luan que se agacho, para recoger uno de los álbumes que termino por caer fuera de una caja, soplo para mirar que eran fotos de ellos. —Miren, es uno de los álbumes de mamá— dijo con una sonrisa, al momento que todas sus hermanas se juntaban.

—Vaya, ha pasado un tiempo, hay que verlo— comento la hermana mayor con una sonrisa, siendo apoyado por todos.

Al abrir el álbum, lo primero que vieron fue una foto de Lori de bebe, nada extraño realmente, seguido vieron que ahora había una de la hermana mayor de ahora dos años, jugando en la nieve mientras una bebe Leni era cargada por su madre, pero no había señal de su hermano mayor, eso les causo un pequeño debate mental, cambiaron de foto, y ahora miraban por fin a su hermano mayor jugando con Lori y Leni, pero también notaron como habían dos personas más.

La primera era un hombre rubio alto, quien se parecía mucho a Naruto, el hombre en cuestión usaba una camisa azul junto a un pantalón negro, además de llevar unos lentes negros, y la segunda persona, era una mujer realmente hermosa, de cabellera larga roja como el fuego, la mujer en cuestión se miraba joven, sin mencionar que en ambas personas, se notaba una gran sonrisa.

— ¿Quiénes son estás personas? — pregunto Lincoln rompiendo el hielo, realmente no conocían a esas personas, y ese hombre se parecía mucho a su hermano mayor.

— ¿Y porque ese hombre se parece mucho a nuestro hermano mayor? — pregunto Lola con cierto temor, mientras que Lori trago en seco, sabía quiénes eran esas personas.

Cambiaron de foto de nuevo, y ahora miraron a las dos familias, podían ver a sus padres en un parque de diversiones, junto a una Lori de 4 años, una leni de 3, y por fin miraban a Luna de 2 y Luan de 1 año. Pero también estaban esas dos personas, quienes tenían unas grandes sonrisas, mientras abrazaba a su hermano mayor, quien tenía una gran sonrisa. Todas tragaron en seco, la foto no estaba pegada como las demás, estaba siendo sostenida por una simple tachuela, la quitaron al momento que le daban la vuelta. "Familia Loud, y Uzumaki" era lo que decía en letras grandes, el álbum cayo de las manos de Luan, mientras las chicas al igual que Lincoln no quería creer lo que esa foto decía.

—Chicos, miren esto— paso Lucy otro álbum de fotos a sus hermanos, Luna lo tomo con rapidez, al momento que comenzaban a ver las fotos.

La primera era de la mujer pelirroja en el hospital, mientras tenía en sus brazos a un recién nacido Naruto, la mujer estaba siendo abrazada por el rubio mayor. Cambio de foto para encontrarse con una de un bebe Naruto en una pijama de zorro naranja, de al menos un año de edad. Seguido encontró otro con un rubio de dos años, corriendo en lo que era una casa. Cambió de foto, y ahora encontró una de su hermano mayor, en frente de una casa nueva, mientras sonreía, era una de esas grandes sonrisas que la habían cautivado a ella. La siguiente fue de un rubio en navidad, mientras era abrazado por la pelirroja. Y luego encontró otra foto con su hermano mayor, jugando en el parque con Lori, y luego, las siguientes fotos que fueron encontrando fue del rubio en actividades como primer día de clases, primer helado, primera salida al parque, y demás cosas, así como una foto que decía "Primeras amigas" en donde salían Lori y Leni. Y luego, ya no había más fotos.

—Chicas… miren esto— hablo Lincoln con un nudo en su voz, al momento que con algo de dificultad, Lynn se acercaba para ver los documentos que el chicos tenía.

—Acta de defunción, de Minato Uzumaki, y Kushina Uzumaki— leyó la chica mirando los papeles, recogió los demás que había en el suelo, y mirar lo que era una especie de hoja de adopción. —Por la autoridad que el estado le ofrece al juez, Naruto Uzumaki pase al cuidado del matrimonio Loud, conformado por el Señor Lynn Loud, y Rita Loud, quienes fueron escogidos como tutores legales en el testamento del matrimonio Uzumaki, luego de que fallecerían en un accidente automovilístico. Queda constar que ambos tutores aceptaron los términos y condiciones, y ahora Naruto Uzumaki pasa a ser Naruto Loud, hasta que cumpla 18 años, en donde volverá a recuperar su apellido original, y terminando por completo con la última petición de Minato y Kushina Uzumaki— termino de leer la deportista que no deseaba creer lo que acaba de leer.

—Esto… Esto… ¿Esto no puede ser cierto, verdad? — preguntando la deportista con un nudo en la garganta.

—Hay más, miren este diario— Luan tomo del suelo un periódico viejo, el cual tenía en primera plana la imagen de un carro accidentado, un vehiculo que había sido casi destruido por completo, y el cual tenía como encabezado "Noche de aniversario termina en tragedia"— en letras grandes, la bromista trago en seco, y Luna tomo el diario para abrirlo y leer lo que decía.

—La que se suponía era una mágica noche para una pareja joven, termino en una tragedia. La pareja identificada como Minato Uzumaki y Kushina Uzumaki fallecieron, luego de que un conductor en estado de ebriedad los embistiera con su camioneta. El impacto fue tan grave, que el hombre de 26 años falleció en el lugar a causa de heridas graves que poseía, mientras que la mujer falleció cuando iba de camino al hospital, también a causa de heridas internas graves. La joven pareja regresaba a su casa, luego de haber celebrado su 8 aniversario de bodas, cabe decir que amigos y conocidos de la pareja, dijeron que eran unas buenas personas, amables y trabajadores. Y lamentablemente, dejaron en la orfandad a su hijo, Naruto Uzumaki de 5 años de edad, hijo que milagrosamente no iba con sus padres— termino de leer la rockera, mientras todos miraban las fotos, en ella podían notar un cuerpo cubierto por una manta, mientras el carro que no era muy grande, estaba por completo destruido.

Lo único que ella pudo hacer, fue botar el periódico mientras pequeñas lagrimas brotaban de sus ojos, al igual que de sus hermanas, y su hermano. Saber que su supuesto hermano mayor, no era nada más que un hermanastro dolía mucho, y más al saber que perdió a sus padres cuando solo tenía 5 años. Incluso la siempre sería y antipática Lisa tenía pequeñas lágrimas, bajo la vista, al momento que miraba un marco negro, lo tomo y noto que era un marco gigante, en donde se encontraban las dos fotos de los padres de Naruto, siendo rodeados por un listón negro, listón que significaba "descansen en paz".

— ¡¿Tú lo sabias?! ¡Tú sabias esto y nunca nos dijiste! — grito de repente Lynn señalando a Lori. — ¡¿Por qué nunca nos dijiste esto?! — volvió a preguntar la deportista con enojo.

—Yo… no podía— aparto la mirada la rubia, mientras se sobaba su brazo derecho, hablar sobre ese tema, era muy difícil incluso para ella.

— ¿Por qué no podías? ¿acaso no tenías el valor para contarnos la verdad? — pregunto Luna con enojo también, y Lori no podía culparlas, después de todo, les habían mentido en toda su vida.

— ¿Y tú? ¿Qué tienes que decir sobre esto? — Lynn le pregunto a su hermana Leni, quien también aparto la mirada, ella recordaba todo, y no quería decir nada.

— ¿Por qué nos ocultaron esto? ¿Por qué mentirnos a todos? — pregunto Lincoln que tenía el ceño fruncido, también se encontraba enojado, y a la misma vez asustado, ofendido y lastimado, pero también triste, al igual que todas sus hermanas.

—Eran… pequeños… y realmente no necesitaban saber nada… fue un momento… muy difícil… para todos… en especial… para Naruto— dijo con algo de dificultad la rubia mayor.

—Fue un tiempo muy trágico y difícil, Naruto estaba sufriendo mucho, y era algo que no nos gustaba, así que lo guardamos. Mamá y papá conocían a los padres de nuestro hermano mayor, y para ellos también fue difícil aceptarlo, y más pensar que Naruto sería dado en adopción, así que para ellos fue un alivio saber que lo cuidarían, y bueno, decidieron hacerlo pasar por nuestro hermano mayor para no tener que pasar por esto— aclaro Leni con una gran seriedad, algo que no era común en ella, pero todas notaron que hablaba muy enserio.

—Creo que lo mejor es que hablen con nuestros padres, y con Naruto, subamos todos— ordeno con seriedad Lori a todos sus hermanos, quienes subieron a confrontar a sus padres, y esperar la llegada de su hermano.


—Genial, sin duda alguna las chicas se alegraran— comento con una sonrisa el oji-azul.

Sinceramente se preocupó un poco al recibir la llamada de su jefe, solo esperaba que no fuera nada que pusiera en peligro su trabajo, y no fue así, la razón por la cual el Sr. Connor lo llamo, fue porque había ganado el bono sorpresa esta vez, así que había obtenido una buena cantidad de dinero, y había recibido su paga, tenía exactamente 100 dólares para cada una de sus hermanas, y para Lincoln claro está.

Sin duda alguna eso los alegraría a todos, el dinero nunca bastaba en la casa Loud, y esta pequeña sorpresa, sin duda alguna haría que todos tuvieran una sonrisa, y eso le agradaba. Ya había llegado a la puerta de su casa, saco la llave con algo de dificultad, ya que traía el almuerzo para su familia, sus padres solo trabajaban los sábados en la mañana, y ahora ellos estaban en casa, de seguro descansando en su cuarto, con esas máquinas de masajes que consiguió gracias a su amigo Calceto, un buen hombre que conseguía muchas cosas a un buen precio. Como sea, volviendo a la historia, saco la llave y abrió la puerta.

—Traigo la comida— dijo entrando a la casa, para mirar a toda su familia en la sala, sonrió al verlos. —Hola, aquí traigo sus hamburguesas— declaro mostrando las bolsas de hamburguesas eructo, al decir eso, esperaba que todos saltaran sobre él para quitarle la comida de las manos, pero en lugar de eso, noto como estaban serios, y además de eso, miro que Lori y Leni no lo miraban a los ojos, eso le preocupo. — ¿Qué sucede? ¿Por qué todos se miran decaídos? — pregunto mirando a sus padres, quienes se notaban tristes.

—Esto sucede— dijo Lynn que tiro los papeles sobre la mesa de la sala, así como la foto de los verdaderos padres de su "hermano mayor".

Las bolsas de comida cayeron del suelo, mientras el rostro del oji-azul se puso serio, camino hasta la mesa para tomar los papeles, los agarro al igual que la foto, y miro a todas las chicas. Realmente nunca deseo contarles esto a todas, era algo que nunca quiso contar por ningún motivo, debía ser un secreto que se llevaría a su tumba, pero nunca contó con esto.

—Es cierto lo que dice, ¿no eres nuestro verdadero hermano? — pregunto Luna con seriedad al oji-azul.

—Lo que diga este papel no importa, yo siempre seguiré siendo su hermano mayor sin importar lo que pase— respondió el rubio con seriedad.

—Entonces es cierto, no eres nuestro hermano mayor— musito Lincoln con dolor.

—No, yo siempre seré su hermano mayor— volvió a decir el rubio.

— ¿Por qué nos mintieron? ¿Por qué nunca nos dijeron esto? ¿Planeaban ocultárnoslo para toda la vida? — pregunto Lynn que seguía enojado, detestaba a los mentirosos, y que su propia familia la engañara, era algo que no podía explicar.

—Si no eres nuestro hermano mayor, ¿Qué eres de nosotros? — pregunto Lola que mostraba dolor en su mirada, haciendo que el oji-azul baje la mirada, no tenía respuesta para esa pregunta.

— ¿Qué eres de nosotras? — pregunto la deportista al notar que el chico estaba callado. — ¡¿Qué eres de nosotras?! — estallo Lynn que grito.

— ¡No lo sé! — grito el rubio por primera vez en su vida, asustando a las chicas e incluso a sus padres, era la primera vez que Naruto gritaba con toda su voz, que le gritaba a alguna de sus hermanas, o que no tenía respuesta a una pregunta. El rubio solo bajo la vista al notar lo que hizo. —Realmente no lo sé— murmuro en voz baja, para luego mirar a todos. —Yo… realmente no lo sé… yo… siempre he sido su hermano, y esperaba que así fuera para siempre… pero ahora… no lo sé… supongo que seré lo que ustedes quieran que sea— respondió con tranquilidad, para dejarse caer al suelo. —Seré su hermano si así lo quieren, y si no…— dijo Naruto con confusión.

— ¿Y sino qué? — pregunto con un nudo en la garganta Luan, tenía miedo de saber la repuesta.

—No lo sé— fue lo que dijo, causando que todos se queden callados de nuevo.

A pesar de que Naruto se encontraba confuso, y no sabía que hacer o decir. Las chicas eran la que peor estaban, toda su vida miraron como a un hermano al rubio, siempre lo vieron como una figura a seguir y respetar, para ellas era otro Loud, y un amor que sabían nunca estaría bien, por una parte se alegraban, el amor que tenían por él, ese amor nada santo podía cumplirse, podrían tener una relación normal con el oji-azul. Pero, saber que no era su verdadero hermano, era simplemente un sentimiento indescriptible, saber que el chico que se supone es tu hermano sea adoptado, no es algo que descubras todos los días.

Volviendo a la historia, todos estaban callados, incluso los padres de la casa Loud no sabía que decir o hacer. Todos menos una persona, Lincoln solo camino hasta su hermano, para abrazarlo con fuerza, sorprendiendo al blondo, y a los demás.

—No importa que no seamos hermanos de sangre, para mí siempre serás mi hermano mayor. Eres una gran persona, y siempre me has ayudado cuando más lo necesito, sin ti aquí, de seguro nunca hubiera sabido cómo sobrevivir a vivir con 10 hermanas, y me alegra tenerte aquí. No importa lo que unos papeles diga, siempre te considerare un hermano, mi verdadero hermano— declaro Lincoln con una sonrisa, haciendo que el corazón de todos se estremezca por escuchar esas bellas palabras, el oji-azul casi lloraba por eso, pero solo sonrió para abrazar a su hermanito.

—Y siempre lo seré, siempre seré tu hermano mayor Lincoln, eso no lo dudes nunca— prometió el rubio, al poco rato sintieron como ambos eran abrazados, ambos chicos vieron como ahora Lucy se unía al abrazo.

—Lincoln tiene razón, no importa lo que unos papeles digan, siempre serás mi hermano mayor— dijo con una sonrisa sutil la chica gótica, siendo abrazada por su hermano… al menos por ahora, Lola y Lana también corrieron, para abrazar al chico más cool que tanto admiraban, a la única persona que si escuchaban realmente.

—Para nosotras también seguirás siendo nuestro hermano, no importa lo que unos tontos papeles digan— musito la princesa de la casa Loud.

—Es cierto, esos papeles no significan nada para nosotras, siempre te amaremos— continuo Lana con una sonrisa, que trataba de abrazar a su hermano con todas sus fuerzas.

—Ellas tienen razón, puede que uno papeles nos separen como hermanos biológicos, pero eso no quiere decir que nunca dejaras de ser nuestro querido hermano mayor, por nada del mundo— declaro Lisa con seriedad, para luego correr y abrazar al blondo. —Quiero que siempre estés conmigo— ordeno la pequeña con lentes, y no tardo mucho para que todas las demás fueron a abrazar al rubio.

—Solo… quédate con nosotras para siempre, hoy, mañana y para toda la vida— pidió Luna al oji-azul.

—Lo prometo… siempre estaré con ustedes, nada nos separara— fueron las palabras que dijo, sin saber lo equivocado que estaba.

—Resulto mejor de lo que esperaba— comento en voz baja Lynn padre con una sonrisa.

—Sí, pero al menos todo se resolvió— apoyo Rita con felicidad, lo más preciado que tenía en su vida, eran todos sus hijos, incluso Naruto, es cierto que no era su hijo, pero lo amaba como a uno, después de todo, ella lo había criado desde pequeño.


El día de hoy fue muy abrumador para todos, y cansado mentalmente, saber que el hijo mayor de la casa Loud, era en realidad adoptado, fue algo que ninguno que pudo imaginar, o casi todos, ya que Lisa había sabido desde hace mucho que el rubio no era familiar suyo, y no tenía que ser genio para saber eso, es decir, su nombre empezaba con una N en vez de una L, también estaba el hecho de que él era rubio de ojos azules, y todos tenían ojos negros, y su color de piel, y no había que olvidar el hecho de que no tenía parecido con ninguno de ellos, y muchos menos con su padre.

Pero volviendo a la historia, el rubio se encontraba en su cuarto, terminando un poco de tarea que había dejado pendiente, para ser sinceros, no tenía ganas de hacerla, pero si quería llegar a ser alguien en el futuro, no podía dejar algo así por un lado. Y sin olvidar, que hoy no tuvo contacto con alguno de sus amigos, o incluso con Sashi, a pesar de que tenía mensajes y llamadas perdidas de ellos. Solo suspiro para recostarse en su silla, estaba muy cansado, más de lo que podría soportar, se levantó de su silla, al momento que se quitaba su camisa, para tirarla a un lado, se deshizo de sus pantuflas, y se preparó para irse a dormir, apago la luz, y se metió en su cama, al menos todo termino bien, bostezo por el sueño que tenía, poco a poco fue cerrando sus ojos, hasta que no pudo ver más, y termino por ir al reino de los sueños.


—"¿Por qué siento pesado el cuerpo?"— fue la pregunta que se hizo mentalmente el rubio, para comenzar a moverse, y abrir poco a poco sus ojos.

Estaba oscuro, bueno, era de esperarse, seguía siendo de noche al parecer, giro su cabeza a la izquierda, para mirar su despertador, el reloj marcaba las 2 de la mañana, trato de moverse otra vez, pero sentía su brazo izquierdo dormido, miro porque pasaba, y al hacerlo, miro una cabellera, seguía medio dormido, así que no sabía de qué color era, intento tallarse los ojos con su mano derecha, pero también sintió dormido su brazo, extrañado giro su cabeza, y también se encontró a alguien, suspirando en derrota, quiso levantarse, pero no funciono, al igual que con sus brazos, alguien dormía sobre él, con dificultad levanto su cabeza, y noto muchas cabezas cerca de él, no tenía que ser un genio para saber quiénes eran las personas que estaban en su cama.

Era más que claro que eran sus hermanas, así que resignado, solo dejo caer su cabeza para tratar de dormir de nuevo, no era la primera vez que sus hermanitas lo invadían cuando dormía, y no importaba lo que hiciera, ellas no lo soltarían, para nada del mundo dejarían a su almohada/peluche/juguete para morder, solo por nada del mundo, así que solo dejo caerse de nuevo en el reino de Morfeo, como si nada importara realmente.


— ¿Así que eres adoptado? — pregunto Sashi al rubio, mientras ambos se encontraban sentados afuera de una cafetería.

—Sí, como te dije, no soy un Loud realmente, mi apellido verdadero es Uzumaki— aclaro el blondo con calma, mientras la chica solo lo miraba a los ojos.

—Bueno, para serte franca, me pude imaginar algo así. Es decir, se nota que no eres el hermano de ellos, aparte del pelo rubio que compartes con algunas de ellas, no hay más parecido. Tu eres de ojos azules y ellas negros, sin olvidar que tienes esas marcas peculiares en tus mejillas, y que tu nombre "Naruto" es el ingrediente para el ramen, y yo soy japonesa, así que reconocí que también eres de Japón, nunca quise decir o preguntar algo, no quería tocar temas privados— señalo la pelinegra, mientras el rubio se encontraba algo sorprendido.

—Vaya, debo decir que eras la primera chica que logra descubrir eso— alago el Loud, haciendo que una sonrisa apareciera en la Kobayashi.

—Que te puedo decir, soy buena para resolver misterios— dijo la pelinegra. —Pero eso no importa ahora, debo admitir que es bueno saber que todo resulto bien al final— musito con una pequeña sonrisa la oji-café, quien apretó la mano del chico, haciendo que el susodicha sonría también.

—Sí, a mí también me alegra— el Loud solo apretó la mano de la chica, mientras ambos se miraban con felicidad, no tenían que ser unos genios para saber que ambos se gustaban, y que deseaban ser más que amigos.


—Muy bien todos, ya que Papá y Mamá aprobaron ir a otro lado en vez del bosque, tenemos dos opciones. La playa Aloha, y el parque de diversiones lactolandia. Así que, ¿A dónde iremos? — pregunto Lori a todos sus hermanos.

Como era típico en la familia Loud, siempre salían de vacaciones cada cierto tiempo, un fin de semana alejados del estrés que causaba la escuela y el trabajo, y ahora era ese tiempo, siempre habían ido al campamento Rasca Traseros, el cual era llamado así porque algunas personas lograban sentarse en hiedra venenosa. De cualquier forma, ir a otro lado por un fin de semana era algo bueno, y ahora tenían ese debate.

—Bien, ¿Quiénes están a favor de ir a la playa? — pregunto Lincoln a todas sus hermanas, al momento que Lola, Lily, Leni, Lucy y Lori levantaban la mano.

— ¿En serio quieres ir a la playa Lucy? No es algo que te guste— dijo Luna con sorpresa al ver a su hermanita apoyar la idea de ir al mar.

—Tres palabras "ataques-de-tiburón"— respondió la pelinegra con cierta emoción.

—Bien, ¿a favor de lactolandia? — ahora fue el turno de Lynn, Lana, Lisa, Luan y Luna de apoyar ir al parque de diversiones. —Oh, esto es inesperado— musito el peliblanco al ver que había un empate.

— ¿Un empate? ¿Entonces a qué lugar iremos? — pregunto Lori al aire.

—Un momento, todavía falta que vote Lincoln y Naruto— señalo la gemela de vestido rosado, a sus hermanos mayores.

—Muy bien, ¿A dónde quieren ir ustedes dos? — pregunto pregunto Lori a sus hermanos.

—No lo sé, es muy difícil decidir, de verdad me gusta la playa— dijo mientras pensaba las cosas, haciendo que cinco de sus hermanas se alegren, y otras refuten su decisión. —Pero me encanta lactolandia— ahora los papeles cambiaron, y las que apoyaban el parque de diversiones se alegraron. —No lo sé, no puedo decidir, necesito más tiempo. ¿me dan hasta el final del día? — pidió el peliblanco a sus hermanas.

—Bien, tienes hasta el final del día para decidirlo— declaro con seriedad Lori, para luego mirar a su hermano, quien estaba pegado a su teléfono. —Naruto, ¿Cuál es tu decisión?— pregunto la rubia mayor al oji-azul, quien aparto la mirada de su celular.

— ¿Eh? ¿Ya terminamos? — pregunto a todos.

—No, aún seguimos en discusión sobre saber a dónde iremos, está el parque de diversiones lactolandia y la playa, ¿Cuál prefieres? — pregunto Leni al oji-azul.

—Oh, bueno, realmente hoy no me importa al lugar que vayamos, así que elijan ustedes, cualquier lugar está bien para mí— respondió Naruto con una pequeña sonrisa, mientras sus hermanas se extrañaron por eso.

—Bien, entonces el viaje queda en manos de Lincoln, tienes hasta el final del día— término de decir la rubia mayor, para dar por terminada la reunión. Todas se levantaron para salir del cuarto de sus hermanas mayores, el primero en salir fue el rubio, quien a pesar de estar pegado al teléfono, parecía saber a dónde iba.


—Dime, ¿tienes el fin de semana libre? — pregunto Sashi al rubio.

— ¿Este fin de semana? — pregunto para recibir un asentimiento por parte de la chica. —Lo siento, ya estoy ocupado el fin de semana— respondió Naruto con pena.

—Sí, ocupado peleando contra osos— bromeo Wendy, todos estaban comiendo en la cafetería.

— ¿Peleas contra osos? — pregunto sorprendida la chica.—No, por supuesto que no— respondió con rapidez el blondo.

— ¿Entonces porque dijiste que peleaba contra osos? — interrogo Sashi a la pelirroja.

— ¿Acaso no te lo ha contado? — pregunto Leika uniéndose a la conversación.

— ¿Qué cosa? — la Kobayashi miro al oji-azul.

—Chicos, por favor, no necesita saber eso— pidió el rubio, pero solo recibió una sonrisa de todos sus amigos.

—Bueno, debes saber que la familia Loud sale mucho de viaje, y puede ser algo difícil de considerar sabiendo que son muchos. Pero eso no importa, hace unos años, fueron a su viaje al campamento "Rasca traseros" como es normal, todo tranquilo al principio, como un simple viaje. Pero este viaje sería muy diferente— comenzó a relatar Danny.

—Al llegar al campamento todo fue normal, prepararon las tiendas de campaña, las bolsas de dormir, y como es costumbre, Naruto puso trampas para evitar ser interrumpidos en medio de la noche por algún animal, para proteger a su familia, como dije, nada fuera de lo común. Pero sucedió algo en medio de la noche— siguió el relato Wendy, para mirar a la pelinegra. —Cuando todos estaban durmiendo, fueron invadidos por un invitado no deseado. Al parecer, alguien dejo comida al aire libre, y llamo la atención de un oso, y bueno, que un gran animal peligroso apareciera en medio de la noche, es como para morirse de miedo, y las chicas lo tuvieron que vivir de mala manera— la pelinegra se interesó mucho, y solo miro al blondo, quien parecía avergonzado.

— ¿Qué paso? No me dejes con las dudas— ordeno Sashi a la oji-verde.

—Bueno, como sabes, aquí nuestro buen amigo Naruto es muy sobreprotector con sus hermanitas, cualquiera que se atreva a lastimarlas pagara… no importa si son humanos u otros seres— declaro con seriedad Leika, poniendo una mano sobre el hombro de su amigo, le gustaba molestarlo, y nunca se perdía estas oportunidad.

—Un momento… ¿Acaso quieren decir que él? — señalo la chica al oji-azul. — ¿Peleo contra un oso? — si la respuesta era un sí, estaba segura que nunca antes había conocido a un chico tan genial y cool como Naruto, y sería el primer novio que ella tenía, el cual peleo contra un oso y gano.

— ¿Tu qué crees? — preguntaron todos los amigos del rubio, haciendo que la pelinegra se asombre.

— ¿No puede ser cierto? ¡Peleaste contra un oso! — exclamo con emoción la oji-café, mirando al Loud que oculto su rostro entre sus brazos.

—No solo peleo, también gano. El pobre animal no tuvo oportunidad alguna cuando asusto a las chicas, ni siquiera sus padres, o mejor dicho, ni los guardabosques, policía y control animal podían aceptar que un chico le ganara a un animal de más de 600 kg, era algo sacado de un cuento. Y de no ser porque el pobre animal estaba en el suelo, nadie lo creería, y sigue siendo sorprendente saberlo— respondió Leika con seriedad.

— ¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo lograste derrotar a un oso? — pregunto con euforia la Kobayashi, tomando de las manos a su interés amoroso, que solo la miro a los ojos, recordando ese día.

Flashback.

Naruto solo gruño mientras apretaba con fuerza sus puños, era de noche y delante suyo se encontraba un oso pardo, el enorme animal había logrado pasar las trampas que puso, para llegar a un pedazo de emparedado que fue dejado por su padre, el enorme animal había aparecido de la nada, asusto a todas sus hermanas, y ahora estaba delante de su familia, que gritaba.

— ¡Haz algo, deshazte de esa cosa! — grito Lori con desesperación, haciendo que el gran animal gruña, su padre se había desmayado cuando lo vio, y solo él se interponía entre esa cosa y su familia.

— ¡Lynn, tu guante de box, ahora! — ordeno con seriedad el rubio, al momento que sentía como el guante era puesto en su mano derecha, apretó su puño, mientras miraba a la bestia levantarse, era del doble de su tamaño, pero no tenía miedo, solo su cuerpo era lo que mantenía a salvo a su familia.

El gran oso gruño, al momento que levantaba su pata, listo para soltar un corte con sus garras, sin duda alguna moriría, pero no lo haría sin antes salvar a su familia, antes de que el enorme animal lo golpeara, soltó un golpe rápido y con toda su fuerza, en la cara del animal salvaje, tanto que sintió como los huesos de su mano se rompieron, pero eso no evito que lanzara otro golpe al pecho, directo al corazón en un punto sensible, para luego darle otro en la quijada, fue tan fuerte que incluso las chicas lo escucharon. Todo fue silencio, las mujeres dejaron de gritar, al momento que miraban al gran oso quieto, el hijo mayor solo bajo su puño, para empujar al gran animal, que cayó con todo su peso.

Fin Flashback.

—No lo puedo creer— comento Sashi que se encontraba aturdida, literalmente su mente exploto al escuchar eso, era la primera vez que escuchaba de alguien que peleaba contra un oso, y no moría.

—Puedes creerlo, cuando los paramédicos llegaron y nos revisaron, solo me dijeron que tenía fracturada la mano, tuve que pasar un mes con yeso— aseguro el rubio con calma.

— ¿Sorprendente no? Pero si paso, salió en la prensa, y bueno, digamos que eso aumento el miedo en todos los chicos que iban tras las hermanas de Naruto— señalo Leika con una sonrisa.

Por más increíble y disparatado que sonaba, no estaba mintiendo. De verdad había pasado, Naruto realmente había peleado contra un oso, era loco decirlo, y todavía lo era, pero si paso. Y nadie lo creería, sino fuera porque todas las mujeres de la casa Loud, incluyendo a Lincoln claro está, confirmaron la historia, sin olvidar que el enorme animal presentaba unos fuertes golpes en partes vitales.

Sabía que a veces el cuerpo humano hacía cosas increíbles, cosas que lograba sin sentido, después de todo, el ser humano apenas usaba el 10% de su cerebro y cuerpo, así que la razón por la cual el rubio logro derrotar a un oso, fue porque paso ese límite, después de todo, un gran shock o una situación que pone en riesgo tu vida, hace que tu cuerpo haga hazañas que nunca pensaste hacer, y en el caso de Naruto, que su familia saliera lastimada fue el detonante, y lo que causo que le ganara al oso, y realmente no quería saber lo que pasaría si alguien se atrevía a lastimar a alguna de las chicas.

—Vaya… eso es lo más genial que haya escuchado— dijo la Kobayashi con una pequeña sonrisa, viendo al rubio que se sonrojo, esto no pasó desapercibido por los demás, solo sonrieron ante eso, sin duda alguna ya faltaba poco para que ambos se confesaran, parecía rápido, pero el corazón quiere lo que quiere.


— ¡Achu! — fue el estornudo que soltó el rubio, quien se encontraba en su cama, cubierto hasta el cuello de sabanas, mientras tenía un trapo mojado en su frente.

—45 grados, sí, sin duda alguna te quedaras en casa hoy— declaro Rita con seriedad, para quitar el termómetro de los labios de su hijo, quien estaba ardiendo en fiebre.

—No… tengo que ir a clases— replico con dificultad el oji-azul, que intento levantarse, pero fue acostado por su madre.

—No, ya lo dije, no irás a la escuela, ahora trata de descansar, llamare a la escuela para decirles que no iras hoy, trata de descansar, tratare de venir lo antes posible— dijo la rubia mayor antes de levantarse, no sin antes darle un beso en la frente a su hijo. —Descansa querido— se despidió la rubia con una sonrisa, para irse del lugar.

El blondo solo suspiro en señal de derrota, realmente odiaba empezar la semana así. Ayer en la noche volvieron tarde, muy tarde realmente, y solo vinieron a dormirse, pero sentía tanto calor por venir en la camioneta de la familia, que dejo la ventana abierta y durmió sin camisa, sin olvidar que cuando lo hizo, estaba sudando por completo, y este fue el resultado. Ahora estaba postrado en la cama, viendo el techo del cuarto, sin duda alguna hoy no era su día.

—Naruto— escucho el rubio que lo llamaron, al momento que levantaba la vista, para mirar a su hermana Leni con una expresión de preocupación.

—Hola Leni— saludo el oji-azul con una sonrisa débil.

— ¿Cómo te sientes? — pregunto la segunda hija mayor de la casa Loud, sentándose al lado de su hermano, el blondo sonrió ante eso, como siempre, Leni era la que siempre venía de primero si algo le pasaba.

—Estoy bien, es solo un pequeño resfriado, nada que no pueda soportar— respondió Naruto, para calmar a Leni.

— ¿En serio? ¿No necesitas ayuda o algo? ¿Sí quieres me puedo quedar contigo? — pregunto la oji-negra.

—No, no te preocupes por mí, estaré bien, te lo prometo. Solo ve a la escuela, ¿por favor? — pidió el chico sacando su mano, para tomar la de su hermana, mientras le dedicaba una sonrisa fraternal. La chica trago en seco, para sonreír con algo de tristeza, realmente esperaba quedarse en la casa con Naruto, pero sino quería, no molestaría para nada.

—De acuerdo, trataremos de venir lo más rápido de la escuela para ayudarte, solo aguanta— se acercó la chica para darle un beso en la frente al oji-azul, quien sintió en la cara los pechos de su hermanita, tuvo que aguantar la respiración por unos segundos, y solo miro como la rubia se iba, dejándolo solo en el cuarto, con el rostro aún más rojo de lo que estaba, y eso es porque los pechos de su hermana no solo eran grandes, sino sintió que eran muy suaves, como dos almohadas. —Mejor me duermo un rato— declaro para acomodarse en la cama, y tratar de dormir, no debía pensar de esa forma, era su hermana por el amor de dios, debía dejar esos pensamientos indebidos fuera.


— ¿Alguna sabe porque no vino hoy Naruto? — pregunto Sashi, quien se encontraba recostada sobre los casilleros, mientras sus nuevas amigas sacaban algunos libros.

—Parece que se enfermó— respondió la oji-verde que guardaba algunas cosas en su casillero.

—Sí, le dio un resfriado— aclaro la otra mejor amiga del rubio.

— ¿En serio? ¿Cómo sucedió? — pregunto interesada la oji-café.

—Parece que ayer en la noche tenía mucho calor, así que se durmió sin camisa y la ventana abierta, y por si eso fuera poco, se durmió mientras sudaba por el viaje— comento Leika para cerrar su casillero, y comenzar a caminar a su siguiente clase, siendo seguido por las otras.

— ¿Y no les preocupa su salud? — pregunto Sashi a las chicas, quienes se miraron entre sí, para luego mirar fijamente a la Kobayashi.

—Claro que nos preocupa, pero él tiene un buen servicio médico— bromeo Wendy.

— ¿Tienen médico personal? — interrogo la oji-café.

—No, pero tiene 10 hermanas sobreprotectoras que lo aman mucho— dijo la oji-negra con una sonrisa.

Sashi solo comprendió lo que quiso decir con eso, ella investigo por su propia cuenta a los Loud, y sabía cómo eran las hermanas, todas las cosas que las chicas le dijeron de las hijas Loud, eran ciertas. Y más la parte en que ellas eran muy "territoriales" con su hermano, sin mencionar que también supo que ellas eran las culpables de que Naruto no tuviera ninguna novia, o alguna relación que durara más de 6 meses.

—Sabes, iremos a verlo después de clases para llevarle su tarea, ¿te unes a nosotros? — pregunto la pelirroja con una sonrisa maliciosa.

—Sí, ¿te apuntas? — pregunto la oji-negra que también tenía esa sonrisa malvada en su rostro.

—Segura, porque no— acepto con inocencia la Kobayashi, sin saber en la trampa que cayo.


—Veamos… doblo a la derecha, y sigo recto— murmuro Sashi mirando el gps en su celular, solo suspiro ante eso, supuestamente se vería con las chicas para ir a ver a Naruto, pero a las dos les surgió algo de último momento, así que tuvo que venir ella sola, y sin que nadie le dijera a donde ir, tan concentrada estaba, que nunca noto que ya había llegado al lugar indicado, solo miro la dirección que Wendy le mando, para mirar la de la casa que estaba frente a ella, era la misma, pero sin duda alguna esta era la casa Loud, ya que podía ver varios juguetes, así como bicis y pelotas por el lugar, y otras más. —Bien, aquí es, solo toca la puerta, saluda, entrega la tarea y vete— se dijo así misma, estaba muy nerviosa, está sería la primera vez que venía a la casa de un chico, y que conocería a su familia, es cierto que ahora solo eran amigos, pero eso no evitaba que se sintiera muy nerviosa.

Respiro profundamente para armarse de valor, luego de unos segundos, comenzó a caminar hasta la puerta, para tocar el timbre, esperando que nadie atendiera, pero para su mala suerte, alguien abrió la puerta, una mujer rubia, y de seguro esta era la madre de su amigo.

—Hola, ¿en qué puedo ayudarte? — pregunto con una sonrisa Rita a la pelinegra, quien se quedó callada, para luego tragar en seco.

—H-Hola… Yo soy una amiga de Naruto, mi nombres es Sashi Kobayashi, y vine para entregarle esto— la pelinegra saco rápido la tarea de su mochila, mientras la rubia solo miraba con calma todo, para luego sonreír, así que está era la tal Sashi, la chica la cual traía loco a su hijo.

—Mucho gusto Sashi, yo soy Rita Loud, la madre de Naruto, te agradezco mucho que hayas venido hasta aquí, de seguro debes estar cansada, porque no pasas por un vaso de limonada— la rubia solo se puso detrás de la chica, para comenzar a empujarla dentro de su casa, mientras la chica trataba de librarse, pero era inútil, ya había entrado a la cueva de los lobos.


La pelinegra se encontraba sentada en el sofá, mientras esperaba que la Sra. Loud trajera la limonada que le prometio, y algunas galletas, no pudo evitar mirar todo el lugar, había varias fotos familiares en casi todo el lugar, fotos de cada una de sus hijas, y claro de sus dos hijos, había muchas realmente, pero la que más le llamo la atención, fue la que se encontraba sobre la chimenea, y era una foto de todos los hijos Loud, podía ver a los dos hijos siendo abrazados por las chicas, sin duda alguna las chicas eran muy cariñosas con su hermano.

— ¿Lindo, no? — la pelinegra fue sacada de sus pensamientos, para mirar a la Sra. Loud con una sonrisa.

—Sí, es una linda foto familiar— respondió con una sonrisa la pelinegra, no era mentira, realmente era una bonita foto de todos los Loud.

—Esa foto es un regalo de navidad de los chicos, es el mejor regalo que me han dado— confeso la mujer con una sonrisa de felicidad, esto hizo que la pelinegra sonriera más por eso. —Por cierto querida, tengo que ir a comprar limones, pero también tengo que ir a darle su medicina a Naruto, dime ¿podrías hacerme el favor de darle su medicina? — pidió Rita mostrando un frasco con medicina, la chica iba a replicar, pero miro los ojos de la madre de su amigo, no iba a rendirse hasta que aceptara.

—No hay problema— respondió con una sonrisa, para tomar el medicamente.

—Gracias, sube las escaleras y dobla a la izquierda, ahí verás la cuerda que baja las escaleras, volveré lo más rápido que pueda— con eso dicho, la rubia salió de su casa, con una sonrisa traviesa, dejando sola a la pelinegra, quien miro la medicina, para tragar en seco, apretó su puño y decidió ir a atender a su amigo.

La chica abrió la pequeña puerta de madera en silenció, y entro al cuarto del chico, al hacerlo, noto que tenía todo ordenado, su cuarto no era tan desordenado como pensaba, o como decían que eran los cuartos de los chicos. Miro su escritorio, había muchas cosas para las tareas, entre otras más y marcos de fotos, fotos que eran de Naruto junto a sus hermanas, no pudo evitar verlas, se acercó para verlas detenidamente, no conocía a sus hermanas realmente, así que no sabía quién era quien, pero sin duda alguna eran sus hermanas.

Las dejo de lado, para mirar la cama, allí se encontraba el chico que le gustaba, durmiendo plácidamente mientras tenía un trapo mojado en la frente, respirando con cierta agitación, miro bien la cama, y noto que había una bola naranja, de seguro era un peluche, solo sonrió ante eso, el chico era muy dulce realmente, se acercó al Loud, para sentarse en una pequeña silla que tenía al lado derecho, iba a despertarlo para darle el remedio, pero cuando estaba a punto de hacerlo, aparto la mano con rapidez porque iba a ser mordida por algo, y lo vio, lo que la iba a atacar no era más que un zorro, un pequeño zorrito que gruñía.

—Wow… tranquilo amigo— dijo la pelinegra que levantó los brazos, para calmar al pequeño animal. Lo miro detenidamente, casi todo su cuerpo era anaranjado, sus patas traseras y delanteras eran negras por completo, además de que parecía que usaba una máscara de ladrón, como la de los mapaches, pero lo que le llamo la atención, fue su cola, era larga pero podía jurar que parecía tener 9 colas, y eso era por su pelo, por extraño que se mirara, la única cola del pequeño animal parecía estar dividida en 9. —Calmado pequeño, no quiero lastimarlo— murmuro la chica un poco asustada, después de todo, lo que estaba delante de ella era un animal salvaje, un zorro, una cría mejor dicho.

— ¿Kurama? — la chica se quedó estática, trago en seco al momento que miraba la cama, solo para mirar al blondo, con los ojos abiertos, lo había despertado y solo se pudo maldecir así misma. — ¿Sashi? — el oji-azul se trató de levantar.

—No, acuéstate, estas malo y no debes moverte— dijo la pelinegra para recostar al rubio, quien solo obedeció, el pequeño animal se hizo a un lado, para dejar libre a la oji-café.

— ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? — pregunto el Loud a la pelinegra.

—Pues vine para entregarte la tarea, y me topé con tu madre— respondió con una sonrisa la chica, para quitarle el trapo al blondo.

—Oh… perdona a mi madre si te hizo algo, es solo que ella es algo entrometida si una bella chica viene a mi casa sin avisar— bromeo el chico de marcas de gato con una sonrisa, haciendo que la pelinegra ría por eso.

—Bueno, no puedo culparla, después de todo, su hijo feo por fin consiguió que una chica visitara su casa— bromeo la pelinegra, sacándole una pequeña risa al oji-azul.

—Bueno, o eras tú, o Scarlett Johansson, y la bella Scarlett se encuentra en Europa ahora, así que me conformare contigo— el rubio recibió un pequeño golpe en la frente, o mejor dicho, un intento de golpe, ya que la oji-café tenía una sonrisa por eso.

—Bien, entonces creo que mejor me iré— dijo Sashi fingiendo enojo.

—Pero me alegra tenerte aquí, realmente me hace feliz verte— declaro Naruto tomando de la mano a la pelinegra, quien no puso evitar sonrojarse, mientras sonreía tontamente.

—Bueno, alguien debe cuidar de la bella durmiente— los dos se quedaron viendo a los ojos, hasta que la pelinegra recordó a que venía. —Es cierto, tengo aquí tu medicina, pero antes de eso, tengo que limpiarte— dijo la chica, para quitarle el trapo al rubio, al momento que se quitaba el sudadero que tenía. — ¿Dónde puedo conseguir una toalla? — pregunto la pelinegra, que se amarraba el pelo en una coleta.

—Tengo una en el segundo cajón de mi ropero, ¿para que la quieres? — pregunto mientras miraba como la pelinegra la tomaba, para romperla en dos pedazos, para luego sonreírle.

—Sabes, en Japón no importa si uno está enfermo, igual se tiene que dar un baño para no apestar— respondió la Kobayashi, mientras el blondo se encontraba confuso por eso.


— ¿En serio es necesario esto? — pregunto el rubio con algo de pena, mientras miraba como la pelinegra tenía un pedazo de la toalla mojado, y como tenía un balde con agua a su lado.

—Sí, créeme, esto te ayudara a mejorar, suena tonto, pero ayuda realmente. Mi madre me daba este tipo de baños cuando estaba enferma— aseguro la oji-café con calma, el blondo solo trago en seco, para sentarse en la cama.

—Bien, confiare en ti— musito el rubio, para levantarse y dejar caer sus sabanas, se quitó la camisa que tenía, al momento que la chica tuvo que evitar silbar ante lo que tenía delante de ella, y es que ella tenía en frente un a un adonis, sabía que Naruto tenía un buen cuerpo, pero diablos, todo su cuerpo estaba bien firme y torneado, y sin olvidar que podía ver que tenía un abdomen plano pero firme.

— ¿Sashi? — llamo el rubio a la pelinegra, quien al escuchar su nombre, volvió en sí.

—Oh, lo siento, ahora empecemos— declaro la pelinegra para comenzar a pasar el trapo con agua por el cuerpo del oji-azul.

La Kobayashi solo pasaba lentamente el trapo mojado por el cuerpo del chico, por su parte Naruto solo se quedaba quieto, dejando que la chica hiciera su trabajo. La pelinegra no podía evitar tocar un poco ese cuerpo, ya antes había visto a sus ex novios sin camisa, pero solo Naruto causaba que se volviera una simple chica torpe, y así estuvo por varios minutos, limpiándolo y secándolo, mientras eran observados por el pequeño zorro, luego de eso, el rubio volvió a acostarse, y el pequeño animal se acurruco a su lado.

—Por cierto, no sabía que tenías un zorro como mascota— comento la chica, quien dejaba los trapos junto al balde de agua a un lado.

—Y no teníamos, pero lo encontré en medio del bosque lastimado cuando nos fuimos al campamento, parece que su madre lo dejo a su suerte por ser diferente— respondió el rubio que debía admitir que se sentía mejor, ese pequeño baño le ayudo.

—Sí, se nota que es muy diferente que a los otros zorros, en especial por su cola— señalo la chica.

—Sí, Lisa dice que es una pequeña mutación no maligna, parece que su colita se está dividiendo en otras 8 partes, y parece que cuando sea un adulto tendrá 9 colitas, por esa razón su camada lo dejo, solo porque es diferente, pero para mí es genial así— declaro el Loud mayor con una pequeña sonrisa, para acariciar la cabeza del animal, siempre tuvo buena relación con los animales, aunque no siempre podía entablar una buena relación con algunos de ellos.

—Pues me alegra saber eso, es tierno lo que hiciste— apoyo la chica, para también acariciar al animal, quien se dejó, esto debía ser eso de que los animales te aceptaran si le caes bien a su amo.

—Gracias— murmuro el rubio, para dejar de acariciar a su nueva mascota, y mirar a la pelinegra, quien también se le quedo viendo.

Ambos se quedaron viendo por unos segundos, y poco a poco ambos fueron acercando sus rostros, mientras se tomaron de las manos, se detuvieron a pocos centímetros, azul y café chocaron por uno segundos, hasta que ambos cerraron los ojos, para unir sus labios en un beso cálido, un beso con amor que ambos parecían haber esperado por mucho tiempo, los dos podían sentir una gran paz y felicidad, ambos parecían haberse esfumado, haberse ido a otro mundo, y así hubieran seguido, de no ser porque escucharon el sonido de la puerta de madera sonar con fuerza, seguido de un flash.

Los dos abrieron sus ojos, para luego apartarse lentamente, y mirar al frente, al hacerlo, el oji-azul miro a todas sus hermanas, que se miraban sorprendidas, y además podía ver a su madre con una sonrisa y una cámara. Su rostro se puso rojo como un tomate, y solo podía hacer algo.

—Chicas, ella es Sashi— presento el rubio a la pelinegra, quien trago en seco, mientras también se encontraba avergonzada. —Y Sashí, ellas son mis hermanas— las chicas seguían con esa expresión de sorpresa, la oji-café solo suspiro, para levantarse, y hacer una reverencia.

—Mucho gusto, mi nombre es Sashi Kobayashi… Y soy la novia de su hermano— y eso basto para que el cerebro de todas las chicas explotara, mientras que la rubia solo grito de emoción para abrazar a la pelinegra, felicitando a su hijo, quien solo se cubrió el rostro con su sabana.

—"¡Me quiero morir!"— pensarón Naruto y Sashi con vergüenza, sí, sin duda alguna nadie olvidaría eso nunca.


Y eso es todo por hoy, nos vemos la próxima vez, espero que tengan un buen día, nos vemos amigos.

Feliz 2018.