Muy buenas amigos y amigas, aquí les traigo un nuevo capítulo de este Fic, realmente aprecio sus comentarios, y me alegra que les guste, realmente cuando empece este fic, creía que no les gustaría, pero me alegra ver que me equivoque, apreció mucho sus comentarios, y bueno, me gustaria que compartieran esta historia, al igual que las demás que tengo, y que claro, dejen su preciado reviews, aunque sea que escriban algo simple como "like", y bueno.

Como pudieron ver en el capítulo anterior, la relación de Naruto y Sashi por fin se hizo concreta, y hoy verán lo que piensan las chicas, y algo del pasado de ellas con Naruto. Y bueno, sin más que decir, los dejo con el cap, nos vemos al final.


Capítulo 7.

Ya era un hecho, la relación entre Naruto, el que muchas chicas consideraban un príncipe de brillante armadura, y la recién llegada Sashi, la nueva pueblerina de Royal Woods, fue dada por hecha. Así es, ya todas sabían que Naruto por fin tenía una novia, y no cualquier novia, ya que pronto se enteraron que la chica era temeraria, le gustaban los deportes extremos por no mencionar videojuegos y demás cosas que a muchas no le gustaban.

Fue un duro golpe para algunas chicas, quienes mantenían esperanzas de salir con el chico más guapo y gentil que alguna vez pudiera haber, después de todo, la mayoría de chicos que eran guapos, eran unos completos idiotas y patanes, la lista de los 10 más guapos de la escuela era una prueba de eso, todos a excepción de Naruto eran unos estúpidos, solo el Loud resultaba ser un chico gentil y amable, y eso no eran solo palabras, muchas chicas habían recibido la ayuda del rubio sin pedirla, y bueno, como era normal, se enamoraban de él sin pensarlo, pero todo eso se fue por un hoyo cuando se enteraron que el chico ya tenía novia.

Pero no solo ellas fueron las únicas sorprendidas, las amigas del rubio lo felicitaron, pero una parte de ellas lo odiaba, y era obvio que eso pasara, después de todo, ellas eran las ex novias, pero eso no quería decir que no los felicitaran, solo dejarían que pasara, y su amigo Danny, pues lo felicito y le dijo que alguna vez debían tener una doble cita.

Y su familia, sinceramente, le preocupaba más lo que su familia dijera o hiciera, pero sorprendentemente, su familia acepto a la pelinegra con gusto, le había agradado a todas sus hermanas, y eso era bueno, siempre tuvo miedo de tener novia, miedo de que no le agradara a sus hermanas o que causara problemas en ellos, pero que aceptaran a Sashi, ese fue un gran gesto de su parte, y solo le demostraba las buenas hermanas que tenía

Y volviendo a la historia, ahora el rubio y la pelinegra se encontraban en el parque, acostados mientras se abrazaban, viendo el cielo azul, ya había pasado una semana desde que ambos se besaron, y claro, desde que empezaron a salir, ambos se tomaban las cosas con calma, a pesar de llevar dos meses de haberse conocido, pero bueno, para el amor no hay tiempo.

—Sabes, no me molestaría pasar todo mi tiempo así, mientras estés a mi lado— declaro la pelinegra, quien tenía su cabeza sobre el pecho del rubio.

—A mí tampoco, se siente bien esto— apoyo el rubio, quien solo tenía una sonrisa en su rostro.

—Sabes, debo admitir que tuve algo de miedo cuando conocí a tus hermanas— comento la pelinegra, para levantarse y mirar a los ojos a su novio.

— ¿En serio? ¿Por qué lo tuviste? — pregunto interesado Naruto a la chica.

—Bueno, no quiero que te enojes, pero tus hermanas me dieron algo de miedo luego de las cosas que escuche de ellas, ya sabes, sobre cómo se metieron a la casa de esa chica y decapitaron a todos sus peluches, y demás. Así que me tuve miedo sobre sino les caería bien, o que me odiaran por salir contigo— respondió la oji-café, solo para sentir la mano del chico acariciar su rostro.

—Creo que no debiste sentirlo al principio, mis hermanas son sobreprotectoras porque así es como son, además, ellas no son tan malas como muchos dicen, es solo cariño nada más. Además, ellas ya saben que yo tengo que hacer mi vida, siempre las voy a querer y estar con ellas, pero yo también tengo que enfocarme en mi vida, y tú eres el primer paso para eso— la chica solo sonrió, para acercarse y darle un beso, acto que no duro más de unos segundos, para luego sonreírse mutuamente.

—Bien, creo que es hora de irnos— ordeno la chica, para ayudar a levantar al rubio, quien sonrió ante eso.

—Bien, entonces, ¿paso por ti a las 7? — pregunto el rubio a su novia, hoy tendrían su primera cita oficial, e irían a cenar a uno de los restaurantes más elegantes y caros de la ciudad, al "Le Bistro", un restaurante de origen italiano, uno de los más difíciles para conseguir cita.

—Me parece bien, estaré esperándote— se despidió la chica que le dio otro beso, para irse a su casa sobre su patineta, dejando solo al oji-azul que sonrió, para irse también a su hogar, y prepararse para su gran noche.


Hoy era sábado, los padres de la casa Loud solo habían trabajado medio día, así que llegaban justo a tiempo para almorzar. Y ahora, el rubio se encontraba junto a su madre, lavando y limpiando los platos.

—Y dime, ¿Cómo van las cosas con Sashi? — pregunto Rita con una sonrisa a su hijo, el oji-azul solo se giró para ver a su madre.

—Por el momento bien, y hoy tengo una cita con ella— respondió con calma el rubio, haciendo que la sonrisa en el rostro de su madre aumente.

— ¿Y adonde planeas llevarla? — interrogo la rubia cruzándose de brazos.

—Bueno, la voy a llevar al "Le Bistro"— aclaro Naruto con una sutil sonrisa.

—Wow, realmente la vas a llevar a un buen lugar para su primera cita— comento la mujer con una sonrisa. —Sin duda alguna ganaras muchos puntos, la primera cita siempre es la más importante, y la que define el futuro de la relación— dijo con sabiduría la oji-negra, y eso lo decía por experiencia propia, antes de conocer a Lynn, había tenido otros novios, pero todos eran un desastre, nunca paso de la primera cita con ellos, y con Lynn, bueno, ella fue la que se enamoró de él.

—Lo sé, por eso la llevare a ese restaurante. Será caro, más de lo que fue cuando te lleve a ese lugar para el día de las madres— murmuro el Loud a su madre.

— ¿En serio? ¿Por qué lo dices? — pregunto la rubia.

—Bueno, para empezar, hacer una reservación en ese restaurante es muy difícil. Cuando te lleve al lugar, ya tenía una reservación, la cual por cierto hice 6 meses atrás, así que no fue tan caro. Pero hacer una reservación un día antes, pues sale caro conseguir una mesa, para sábado en la noche, por eso dijo que sale caro, pero lo vale— respondió con una sonrisa Naruto.

—Ni lo dudes, solo espero que tengas una buena noche, y me alegra ver que por fin me haces casos— aseguro la madre de la casa Loud, realmente estaba feliz de que su hijo tuviera una novia, una verdadera, y que se esforzara por mantener la relación, y la chica le caía muy bien.

—Gracias mamá, no sabes lo feliz que me hace escucharte decir eso, y sí, me di cuenta que tenías razón. Amo a mis hermanas, también a ti y papá, pero debo comenzar a hacer mi vida, el próximo año termino la preparatoria, y luego toca la universidad, parece que falta mucho tiempo, pero tengo que comenzar a hacer las cosas por mí mismo, ya sabes, comenzar a volar para dejar el nido— comento el rubio con una sonrisa melancolica, cuando pensaba en eso, se ponía un poco triste, después de todo, había pasado la mayor parte de su vida en esta casa.

—Aw cariño— dijo la mujer para abrazar a su hijo, ella también se ponía triste al recordar eso, pero no podía detener el camino de su retoño. —No te preocupes por eso ahora, y no debes apresurar las cosas mi cielo. Tienes toda una vida por delante, así que por ahora, solo disfruta querido— reconforto la rubia con una sonrisa, el blondo solo pudo sonreír para pegar su frente con la de su madre.

Cuando su verdadera madre murió, sintió un enorme vació, lloraba cada noche, murmuraba su nombre para tenerla de nuevo a su lado, sabía que querer más a su madre no era bueno, no es que fuera algo muy mala realmente, es solo que debía querer por igual a sus padres, pero siempre que sucedía algo, iba a los brazos de su madre, con ella sentía una gran felicidad y paz. Y cuando ella se fue, olvido ese sentimiento, pero para su buena suerte, Rita logro darle ese cariño y amor de nuevo, y bueno, abrazarla era uno de los pocos placeres que tenía.

—Dime, ¿ya sabes que ropa ponerte hoy? — pregunto al oji-negra con una sonrisa.

—Claro que sí, ya tengo todo planeado realmente— confeso Naruto a su madre.

—Ese es mi chico— le rubia le dio un pequeño golpe en su brazo derecho, haciendo que el oji-azul ría por eso. —Por cierto, ¿a qué hora es la cita? — pregunto interesada Rita.

—Pues la reservación está a las 8, así que pasare por ellas a las 7, ya tengo planeado que hacer antes de ir a cenar, y luego de cenar— respondió el Loud con calma.

—Bien, solo no vengas tarde, y ten mucho cuidado, ¿de acuerdo? — pidió la rubia con preocupación, solo para sentir la mano de su hijo acariciar su rostro.

—Sí mamá, no te preocupes, tendré cuidado— aseguro el blondo, estaba muy emocionado de poder salir finalmente con Sashi, y tenía el presentimiento que esta sería una gran noche.


—Maneja con cuidado, y no vuelvas tan tarde— grito Rita desde la entrada, mientras miraba como su hijo mayor se iba en la camioneta de la familia. El rubio solo bocino, diciéndole "ok", la rubia solo sonrió para entrar, solo esperaba que a su hijo le fuera bien.

Por su parte, la chicas de la casa Loud miraron como su hermano se iba a su cita. Todas acordaron que no intervendrían más en su vida, en el sentido que no serían un bache, pero siempre estarían para él, y claro, no dejarían aun lado su amor por él, solo dejarían que las cosas pasaran, y bueno, por una parte estaban felices por él, pero también se sentían tristes. Cada una decidió irse a su cuarto, y tratar de dormir, para poder aliviar un poco el dolor que sentían en el pecho, y ahogar esas lágrimas traicioneras.


(Busquen está canción para darle sentimiento Fractured Light Music - Reunion I Beautiful Atmospheric Emotive Music).

—Uh… uh… uh… uh… mami… papi… tengo miedo— eran los sollozos que soltaba una pequeña niña rubia de 4 años, quien se encontraba atrapada en el sótano de su casa.

Había estado jugando con su pelota, pero de un momento a otro su juguete reboto hasta caer al sótano, así que decidió buscarla, pero se terminó por caer al no ver un escalón, y la puerta se cerró de repente. Y solo podía llorar mientras se sobaba su pie lastimado, y llamaba a sus padres, ya había estado así por un buen tiempo, y el temor la hizo pensar que pasaría toda su vida en ese lugar, que nunca la encontrarían, y eso solo aumentaba su llanto. De repente, noto como la luz se hizo presente, se tallo los ojos para ver el lugar de donde provenía dicha luz, al hacerlo, noto una figura parada, gracias a la luz solo podía ver que era un niño.

— ¿Lori? — fue el nombre que el niño dijo mirando la oscuridad.

— ¿Naruto? ¿Eres tú? — pregunto la pequeña rubia que se limpiaba las lágrimas, no recibió respuesta ya que noto como el niño bajo las gradas con rapidez, que ya lo tenía delante de ella.

—Vamos, dame la mano— dijo el chico, al momento que la rubia por fin lo miraba, si, era su mejor amigo Naruto, quien tenía una sonrisa, la niña solo respiraba con fuerza para limpiarse los mocos que le salieron, se tallo los ojos para tomar la mano del oji-azul.

— ¿Cómo me encontraste? — pregunto la pequeña rubia, quien con algo de dificultad se levantaba.

—Fue fácil, escuche tu bella voz— respondió con inocencia el pequeño rubio, haciendo que la niña se avergüence por eso. —Por cierto, ¿Cómo terminaste aquí abajo? — pregunto el pequeño.

—Estaba buscando mi pelota que cayo aquí, y me resbale y me lastime, y la puerta se cerró— explico la pequeña con pena.

— ¿Dónde te lastimaste? — pregunto el pequeño.

—Mi tobillo, me duele un poco— respondió Lori, y antes de que se diera cuenta, su amigo la estaba cargando como una princesa. — ¿Qué crees que haces? — pregunto apenada la pequeña rubia.

—Pues cargándote, si estas lastimada no puedes caminar, así que yo te llevare arriba— aclaro con una radiante sonrisa el pequeño rubio, haciendo que los ojos de la pequeña brillen.

— ¿N-N-No estoy pesada? — fue la pregunta que hizo con inocencia la niña, solo para recibir una negativa.

—Para nada, tu no pesas nada, eres como una pluma, además, yo soy fuerte y soy un hombre, es mi deber cargarte como la princesa que eres— el corazón de la pequeña oji-negra comenzó a latir con fuerza, y solo pudo aferrarse al cuello del blondo, y apoyar su cabeza sobre su pecho, sintiendo el latido de su corazón.

—Naruto— llamo la pequeña a su amigo, quien comenzó a subir las escaleras con dificultad.

— ¿Qué sucede? — pregunto el pequeño que miraba sus pasos.

— ¿Siempre estaremos juntos, verdad? — fue la pregunta que Lori hizo, quien se sentía nerviosa por la respuesta del pequeño.

— ¡Claro que sí! ¡Yo siempre estaré contigo en las buenas y las malas! ¡Somos esposos después de todo! Tu y yo siempre estaremos juntos Lori, y esa es una promesa— respondió con una gran sonrisa el oji-azul, haciendo que el corazón de la pequeña lata con fuerza, mientras sonreía al escuchar eso, y solo pudo abrazar más a su príncipe en brillante armadura.

—Te amo— dijo la niña al momento que miraba la luz del sol, y por fin podía ver esos bellos ojos azules, los cuales la miraban con felicidad.

—Yo también te amo Lori— respondió el pequeño con una gran sonrisa, la pequeña solo sonrió más, para darle un pequeño beso en la mejilla al chico, o mejor dicho, al amor de su vida.


Lori abrió sus ojos de golpe, solo para encontrarse con la pared, suspiro al momento que cerraba los ojos. Era de noche, todo estaba oscuro y ya no había vida en la casa, todas dormían, y era normal, después de todo, ya eran las 10 de la noche, aunque normalmente se dormían tarde los fines de semana, hoy todas se fueron a dormir temprano por la misma razón.

Naruto, solo se giró para ver el techo, al momento que llevaba su antebrazo derecho para cubrir sus ojos, no recordaba la última vez que tuvo ese sueño, ya había pasado un largo tiempo desde que se quedó atrapada en el sótano. En ese momento pensaba que moriría sin que nadie lo supiera, pero entonces Naruto apareció por arte de magia, y la rescato de ese feo lugar. Desde ese día, ella y él se unieron más, y claro, en su momento ambos actuaban como esposa y esposo, y de bebe tenían a las mascotas, y de vez en cuando a Leni.

Realmente había pasado mucho tiempo, miro a su hermana Leni, todavía dormía, se acercó a su mesa de noche, y abrió el segundo cajón, reviso sus cosas, hasta que encontró lo que buscaba. Un marco con una foto de ella cuando tenía 5 años, en la cual ella estaba durmiendo plácidamente entre los brazos de Naruto, para ese tiempo, ya había pasado un año desde la muerte de la Sra. Kushina y el Sr. Minato.

Fue realmente difícil hacer que el rubio volviera a sonreír, para ella fue doloroso verlo llorar, sufrir en silenció la perdida de sus padres, era devastador para ella observarlo sin esa sonrisa típica suya, pero logro devolvérsela. Y bueno, esa foto que ella tenía era uno de sus más grandes tesoros, los dos estaban durmiendo en el sofá, abrazados con todas sus fuerzas, para que ninguno de los dos se fuera. No pudo evitar sonreír, y llorar.

Se limpió las lágrimas traicioneras, sinceramente, ahora mismo deseaba que Naruto estuviera a su lado, pero no iba a suceder. Nunca supo cuando se enamoró de él, quizás fue en ese momento que la rescato del sótano, o cuando la defendió de aquellos bravucones cuando estaba en el parque, o cuando ambos se casaron de mentiras detrás del árbol que había en su jardín, y los anillos eran esos de mentira que traían un dulce de sabor, sinceramente, no podía decirlo, ya que cada momento que había tenido con Naruto, fue el mejor, y lo siguen siendo. Ahora no pudo evitar ver su celular, y revisar su galería, tenía varias fotos de ella y el rubio, ambos sonriendo mientras se abrazaban, ya sean fotos de navidad, de cumpleaños, o salidas que ellos dos tenían, en cada foto miraba esa bella sonrisa que la enamoro, que le robo su corazón.

Guardo su preciada foto en su cajón, dejo su teléfono sobre la mesa, y mirado que Leni no se despertara, despejo el poster que tenía de los "Boyz with boyz", y saco un peluche que tenía la imagen de Naruto, sonrió para abrazarlo con fuerza, cuando no podía dormir, siempre abrazaba a ese muñeco, y siempre le funcionaba.

—No importa cuando tiempo tome, o si te enamoras de otra chica. Yo siempre te voy a amar, siempre te amare con todo mi corazón— susurro la rubia, para abrazar con fuerza al pequeño muñeco, quien sonreía, no es que tuviera vida, es solo que el pequeño Naruto tenía una sonrisa. Y así, la rubia poco a poco se fue durmiendo de nuevo, con el único deseo de estar para toda la vida con su príncipe.


(Most Emotional Music Ever "Drowning In The Fog Of Yours" by Cicada).

— ¡Tonta! ¡Eres una completa rubia tonta! —

— ¡Descerebrada! ¡Solo tienes oxígeno en esa cabezota! —

— ¡Eres una cabeza hueca! —

Eran los insultos que un par de niños le lanzaban, a una pequeña Leni de 5 años, quien estaba sentada sobre el banco de arena, sollozando mientras los niños pisoteaban lo poco que quedaba del castillo de arena que hizo con todo su esfuerzo.

—No… No… No soy una tonta… No soy una tonta— decía la pequeña entre lágrimas, mientras los niños se reían de ella, no era una tonta, no lo era.

—Claro que eres una tonta, solo tienes aire en la cabeza— dijo uno de los tres niños, quien parecía ser el líder del grupito, para luego tomar del pelo a la rubia.

— ¡No, suéltame, me lastimas! — grito la pequeña con dolor.

— ¿Qué planeas hacer sino lo hago? — pregunto el chico con superioridad, quien miraba como la niña lloraba. — ¿Qué planeas hacer idiota? — pregunto de nuevo el niño, mientras que Leni solo pudo llorar más por el dolor.

— ¡Suéltala! — grito alguien detrás de ellos, el chico solo se giró, para soltar a la pequeña Leni, quien cayó a la arena de rostro, con dificultad levanto su rostro, solo para mirar a su hermano mayor.

—Ja, miren quien llego, el estúpido cara de gato— dijo el líder con una sonrisa.

—Pagaran por lo que le han hecho a mi hermana— declaro Naruto con enojo.

—Así, ¿Qué nos harás gato estúpido? — pregunto el chico con superioridad, eran tres contra uno, era claro quién sería el vencedor.

Leni solo miro con temor como su hermano mayor iba a luchar contra tres niños que eran más grandes, por no decir gordos que él. Iba a gritar para decirle que se detuviera, pero no pudo hacerlo, ya que de un momento a otro, su hermano comenzó a pelear contra ellos. Se suponía que los tres chicos grandes ganarían, pero luego de unos minutos, los tres niños estaban tirados en el suelo, lastimados, y su hermano, estaba sudando mientras tenía una pequeña herida en su cabeza.

— ¡Pagaras por esto! ¡Volveremos y los golpearemos a los dos! — declaro el líder del grupo que corría con la nariz rota, además de tener un ojo hinchado y los labios partidos.

— ¡Hazlo, y te aseguro que te dejare peor! — grito el rubio mirando como los tres matones se iban, los vio desaparecer del parque, cuando ya no los vio, se giró para mirar a su hermanita, quien seguía llorando sobre el banco de arena. — ¿Estás bien Leni? — pregunto el oji-azul a su hermanita, quien corrió para abrazarlo.

—Lo siento… perdóname por favor… por mi te golpearon… por mi estupidez resultaste lastimado… ellos tienen razón… soy una completa tonta— comenzó a llorar la pequeña, mientras abrazaba a su hermano, el niño solo la abrazo con fuerza.

—No llores, tú no tienes la culpa de nada, y no eres una tonta, eres lista Leni, no dejes que lo que esos tontos te dijeron te lastime— dijo Naruto abrazando a su hermanita.

—Pero… tienen razón… soy una tonta… no soy lista como tú o Lori… soy idiota… siempre confundo la sal con la azúcar… la miel con la salsa… siempre te causo problemas… soy una inútil— sollozo la niña, el rubio la dejo de abrazar para tomarla de los hombros, y verla a los ojos.

—No, no digas eso nunca más. Tú no eres una tonta, y nunca lo serás. Y aunque así lo fuera, eso no me importaría para nada, yo siempre te voy a querer Leni, siempre te voy a amar y estaré a tu lado toda la vida, no dejes que unas simples palabras te lastimen, eres fuerte, y yo lo sé. Y siempre me tendrás a tu lado, además, me gustan los huevos con miel que haces, son realmente deliciosos— comento el rubio con una sonrisa, como si la pelea no hubiera sucedido, y la pequeña rubia solo se rió al ver que sonrisa.

— ¿Realmente te gustan? — pregunto la pequeña con una sonrisa sutil.

—Claro que sí, son buenos, no lo parece, pero realmente tienen un buen sabor— respondió el rubio, para tomar el rostro de su hermana, y limpiarlo, sacudiendo la arena que tenía en su bello rostro, limpio su cabello y lo cepillo con sus dedos, poniendo algunos mechones detrás de su oreja, solo pudo sonreír al ver que su hermanita se notaba feliz. —Así está mejor, siempre sonríe ante todo, no dejes que algo así te detenga, recuérdalo, siempre que te caigas, levántate con una sonrisa, ¿de acuerdo? — pregunto el oji-azul.

—Lo prometo— respondió la pequeña que acaricio la mano de su hermano mayor.

—Bien, ahora vamos a casa a comer helado de fresas— declaro Naruto, para tomar de la mano a su hermana, y apretarla.

—De acuerdo, vamos— apoyo la idea la pequeña, caminando de la mano con su hermano. Cuando estaba junto a él, se sentía feliz, y con energía, no sabía cómo decirlo, así que solo lo simplificaría en una simple oración, cuando estaba con Naruto, realmente era feliz, y siempre estaría con él.


Leni abrió sus ojos, lo primero que vio fue la pared, los volvió a cerrar para quedarse quieta unos segundos, y luego se giró para ver a Lori. Todavía seguía dormida, se levantó con cuidado para no hacer ruido, se agacho y saco una caja que tenía debajo de su cama, la abrió al momento que sacaba un muñeco de peluche con la imagen de su hermano, solo que su peluche tenía dos orejas de zorro, junto a nueve colitas anaranjadas, lo abrazo y se subio a su cama de nuevo.

Lo abrazo con mayor fuerza, mientras sonreía al tener su tesoro entre sus brazos, se cubrió bien entre sus sabanas, abrazando al peluche con todas sus fuerzas, deseando que fuera su hermano, miro el rostro del peluche, sonreía de igual manera que lo hacía el blondo.

—Solo quiero estar contigo para siempre, no me importa cómo, solo quiero que estemos juntos para siempre... nunca me dejes— murmuro la segunda hija mayor de la casa Loud, abrazando al peluche para poder dormir.

De pequeña siempre la molestaban por no ser lista, y todavía lo seguían haciendo, aunque ya no tanto, y solo eran chicas que la envidiaban por ser bella. Sabía que era hermosa, había recibido miles de cartas de enamorados secretos, sin mencionar que hacía lo que fuera para no tener granos, pero dejando eso de lado. Las burlas hacia ella dejaron de llegarle cuando su hermano fue creciendo, todos los chicos que se atrevían a molestarla se enfrentaban a su hermano, y le alegraba ver que Naruto la protegía.

No sabía en qué momento se enamoró de su hermano, muchas cosas habían pasado realmente, hubo muchos momentos hermosos y tiernos que tuvo con él, incluso tenía fotos y cosas que los única a ambos sentimentalmente, así que no sabía en qué momento miro a Naruto de otra forma, estaba mal, pero no le importaba para nada, lo único que a ella le importaba, era poder vivir con él para toda su vida.


(Fractured Light Music - Goodbye Most Beautiful Atmospheric Emotional Music).

—Hermano mayor— llamo al rubio, una Luna de 12 años, quien usaba una camisa de color púrpura claro, pendientes blancos, falda cuadrado-modeladas, zapatos negros, y calcetines blancos desgastados. La pequeña se encontraba en la puerta del cuarto de su hermano mayor.

— ¿Qué sucede Luna?— pregunto Naruto con una sonrisa, mientras su hermanita trago en seco, y tenía un pequeño sonrojo al ver esa hermosa sonrisa.

—M-M-Me preguntaba… ¿me podrías acompañar a mi primer concierto de Mick Swagger? — pregunto la pequeña, mostrando dos entradas para hoy en la noche.

—Por supuesto que sí hermanita, sabes que con gusto iré contigo— respondió el oji-azul que se levantaba de su cama, para tomar su chaqueta. — ¿Nos vamos? — pregunto con una sonrisa a la pequeña Luna, quien sonrió al ver a su hermano.

—Por supuesto, vamos— exclamo con felicidad para bajar con rapidez las escaleras, sin duda alguna esta sería la mejor noche de su vida.

Luego de un pequeño viaje al centro comercial, Naruto y Luna llegaron a su destino, al estadio de conciertos ubicado dentro del mismo centro, a pesar de que llegaron temprano, el lugar ya estaba medio lleno, y eso que faltaba una hora para el concierto, sin duda alguna tendrían que esperar mucho, y en ese tiempo, el lugar se fue llenando más y más, hasta que estuvo al tope. Luna apenas podía ver algo, y eso era porque un hombre alto se había sentado enfrente de ella, y lo que era peor, ya el concierto había comenzado y no podía ver nada, solo escuchar los gritos, la música sonando y a todas las personas saltando.

Suspiro en señal de derrota, se suponía que esta sería una gran noche, por fin asistiría al concierto de su más grande ídolo, y lo haría con la persona que amaba, es cierto, amaba a su hermano, no era el típico amor de hermano-hermana, este era el amor que sientes por una persona con la cual deseas pasar el resto de tu vida, con la cual quieres formar una familia, sabía que eso no estaba bien, pero poco le importaba. Pero ahora, sentía que el universo le estaba diciendo que nunca sucedería, que nada le saldría bien.

Luna se sorprendió al ver que comenzó a volar, o eso parecía, ya que luego bajo la vista, para notar que estaba sobre los hombros de su hermano, quien le dedicaba una sonrisa.

— ¿Ya puedes ver mejor? — pregunto el blondo a su hermanita, quien solo lo miro a los ojos, para sonreír.

—Sí, gracias hermano— respondió la peli-castaña que abrazo a su hermano, quien sonrió ante eso.

—Oye amigo, no puedo ver nada, hazte a un lado— dijo un tipo detrás del rubio, el oji-azul quito su sonrisa, para girarse y mirar con enojo al tipo, quien al ver la mirada del rubio, se asustó al igual que las personas que estaban a su lado.

— ¿Dijiste algo? — pregunto con una voz gruesa el rubio, haciendo que el tipo se quede callado. —Eso es lo que creí— el blondo se giró de nuevo para ver el concierto de Mick, nadie arruinaría el momento de su hermanita.

—Gracias de nuevo— agradeció la oji-negra que le dio un beso en la frente a su hermano.

—No tienes que agradecer nada mi pequeña luna, yo siempre estaré contigo, nunca te dejare, recuerda eso para siempre Luna, yo siempre te apoyare en todo, y ten por seguro que yo siempre te ayudare en todo lo que necesites, nunca dudes en pedirme algo, porque yo siempre estaré para tí, mi brillante y hermosa Luna.— el blondo agarro con delicadeza la mano de su hermana, quien solo tenía una gran sonrisa además de un sonrojo en sus mejillas, solo disfrutaría de este bello momento, que podía pedir, tenía la mejor de noche de su vida, escuchando al mejor artista de rock, junto al chico que ella amaba.


Luna abrió sus ojos de golpe, llevo sus manos a su rostro para poder procesar lo que acaba de soñar. De alguna forma vino a su memoria el recuerdo de su primer concierto con Naruto, y eso era como un balde de agua fría para ella ahora, era un golpe duro realmente. Ese primer concierto fue el catalizador para que ella se volviera en una gran rockera, es cierto que admiraba a Mick Swagger, que era su ídolo y deseaba volverse igual de famoso o más que la estrella de rock. Pero la razón, la verdadera razón por la cual deseaba ser famosa, era para que Naruto la viera, que dejara de mirarla como una hermana, que la viera como mujer.

Solo suspiro para sacar debajo de su almohada una pulsera con calavera de oro, ese era un regalo de su hermano, se lo dio cuando ella le dijo que deseaba volverse artista de rock, fue un pequeño regalo que le dio para motivarla, solo sonrió para leer la inscripción que tenía, "Para la Luna más brillante que he visto, sé que brillaras más algún día, nunca te rindas mi bella Luna" decía la inscripción detrás de la pulsera de oro, haciendo que la chica tenga una gran sonrisa, siempre amaría a Naruto para toda la vida.


(Emotional Piano Music Mix: Autumn Stories by Fabrizio Paterlini).

— ¿Por qué Luan está llorando? — pregunto un Naruto de 14 años, a sus hermanas menores.

—Parece que no salió bien su presentación, y todos se rieron de ella, en vez de reírse por ella— respondió Lori con enojo, deseaba darle una paliza a todos esos malditos por haberse reído de su hermanita.

—Sí, y ahora no quiere que nadie la moleste, incluso me saco del cuarto hasta nuevo aviso— comento Luna con algo de enojo, después de todo, fue sacada de su cuarto a la fuerza.

— ¿Qué haremos ahora? — pregunto Leni preocupada por su hermanita, el hijo mayor solo se cruzó de brazos, para luego sonreír por la idea que se le vino de golpe.

—Chicas, ya sé que hacer, pero necesito su ayuda— pidió el rubio a todas sus hermanas, quienes sonrieron al ver esa sonrisa, cuando su hermano ponía esa sonrisa, era porque todo terminaría bien.

Por su parte, dentro del cuarto, Luan estaba acostada en su cama, mirando el bote de basura donde estaba su marioneta, el coronel galletas, quien tenía su brazo derecho roto por completo, además de estar cubierto de tomate y pastel. Hoy intento hacer su debut como comediante en el cumpleaños de uno de sus amigos, pero nada le salió bien, se puso nerviosa, se asustó, y entre ese temor que la invadió, termino por caerse con el acto de malabares que había practicado por mucho tiempo, además se golpeó los dientes y se partió algunos, y para rematar, cuando se había levantado se tropezó con el coronel galletas, y fue a parar al pastel del cumpleañero, y de un momento a otro estaba corriendo mientras era abucheada y corría de una lluvia de tomates.

Realmente quería estar sola, no deseaba ser molestada, y se maldecía por haber pensado que ella sería una buena comediante, no sabía en qué estúpido momento lo pensó, y no quería pensarlo ahora, solo quería estar sola. Sin embargo, ese deseo suyo parecía no ser cumplido por el universo, ni sus hermanas, ya que escucho como alguien tocaba la puerta, solo gruño para cubrirse con su almohada, los toques a la puerta pararon, pero luego escucho como algo golpeaba con fuerza la puerta, asustada se levantó para ver qué pasaba, pero no sucedió nada, pero luego miro como un trozo de papel paso por debajo de la misma, intrigada camino hasta el lugar y tomo el papel.

—Abre la puerta— dijo la peli-castaña, quien miro la puerta, trago en seco y la abrió, al hacerlo, se llevó la sorpresa de ver que había un gran paquete delante de ella, el cual también tenía una nota que decía "Ábreme", extrañada por eso, saco su cabeza para ver si sus hermanas estaban por el lugar, pero no, miro el gran regalo, salió para empujarlo con salgo de dificultad, pero luego de hacerlo, volvió a cerrar la puerta, esta vez sin ponerle llave, solo comenzó a caminar alrededor de ese regalo, no sabía que era, pero obviamente debía ser algo grande, pero la pregunta era "¿Qué cosa le compraron sus hermanos?".

—Luan… abre está caja por favor— los ojos de la chica se abrieron al escuchar la voz de su hermano.

— ¿Narutho? ¿Qué haches ahí denthro? — pregunto Luan que se levantó para ver la caja.

—Podrías abrir la caja, se está haciendo difícil respirar, y ya me está dando calor— declaro el oji-azul, mientras su hermana no pudo evitar poner una sonrisa.

—Bien, dhame algo dhe tiehmpo— la chica comenzó a quitar el papel de envoltura, y luego solo abrió la caja, se apartó al momento que su hermano salía de la caja.

Solo se sentó mientras tenía una ceja arqueada, su hermano estaba usando una peluca de payaso de color rojo, además de que tenía una nariz de payaso, y su maquillaje se miraba hecho con prisa, sin mencionar que la ropa que llevaba, pues era igual a su traje de payaso, pero todo estaba mal. El blondo dio un gran respiro, nunca imagino que estar dentro de una caja fuera difícil, sentía que casi moría, pero dejo a un lado eso, no era momento de enfocarse en otras cosas, tenía que hacer lo que había planeado.

— ¿Porsh qué esthas veshtido dhe esha forshma? — pregunto la pequeña a su hermano mayor, quien se aclaró la garganta, y luego se compuso el moño que tenía.

—Muy buenas tardes niños y niñas, yo soy el gran Narutini el payaso— se presentó el rubio, extendiendo sus brazos y manos, al momento que de su mano derecha salían varias cartas de poker. —Oh, perdón, soy nuevo en esto— dijo el rubio para agacharse, y recoger las cartas. Esto causo que la niña pusiera una sutil sonrisa. Luego de recoger sus cartas, el blondo sonrió como si nada hubiera pasado.

—Bien, ahora como mi primer acto, quiero que tomes una de las cartas del mazo, y yo tratare de saber cuál es— explico para poner las cartas cerca de su hermanita, quien tomo una de las cartas del medio. —Bien, ahora no me digas, yo tratare de saber cuál es— ordeno Naruto, para comenzar a pensar, todo mientras fingía que tenía una barba blanca. — ¿Es un 3 de tréboles? — pregunto con duda, para recibir una negativa, solo maldijo al haberse equivocado. — ¿4 de diamantes? — volvió a preguntar, y solo recibió otra negativa, de nuevo maldijo, y así comenzó a preguntar, hasta que se cansó. — ¡Se acabó, esto es muy difícil! — dijo para tirar todas las cartas al piso, mientras su hermana reía al ver la desesperación en el rostro de su hermano. —Bien, mejor pasemos al siguiente acto, malabares— confeso el oji-azul, para sacar de la caja tres pinos de madera, dio un gran respiro, y lanzó el primer pino, cuando el objeto estaba en el aire, lanzo el segundo y luego el tercero, y cuando intento atraparlos, dio un paso en falso, y tropezó por las cartas.

Naruto cayó al suelo de espalda, y gracias a eso, los pinos cayeron sobre su pecho, sacándole el aire por completo. La chica no pudo evitar reírse por eso, realmente era divertido ver a su hermano fallar de una forma épica.

—Estoy bien— levanto Naruto su pulgar derecho, mientras su hermanita seguía riéndose, pero no era la única, en el cuarto del rubio, sus demás hermanas se reian en silencio, su hermano había puesto una cámara sobre la caja para que ellas vieran todo, y bueno, debían admitir que era bueno para la comedia. El oji-azul se levantó del suelo, se sacudió la ropa y volvió a sonreír. —Mejor pasemos al siguiente acto, ahora mira mi flor— señalo el rubio la pequeña flor roja que tenía en el lado derecho, Luan solo sonrió ante eso, ese era el truco de la flor con agua, cuando se acercara le salpicaría agua, y aun así, camino hasta la flor. — ¡Te engañe! — declaro el rubio apretando un botón en su mano derecha, esperando que la flor lanzara agua, pero no funciono, la sonrisa que tenía se congelo, y solo comenzó a apretar el botón con rapidez y fuerza, y al notar que no funcionaba. —Solo dame un momento, que le paso a esta estúpida cosa— el rubio se quitó el accesorio de payaso para verlo de cerca, comenzó a golpearlo al ver que no funcionaba, lo acerco a su rostro y apretó el botón, lo cual fue una mala idea, ya que el agua salió disparada con algo de fuerza, lo cual hizo que la tomara por la boca… y la nariz, tiro el aparato al suelo para toser, y eso solo causo que Luan se riera como loca, y no era la única, sus demás hermanas también se mataban de la risa.

—Mejor vayamos… con… el… acto final— declaro el rubio, quien gracias al agua tenía el maquillaje escurrido, tosió para volver a sonreír. —Hora de los chistes, y aquí va el primero. Va un borracho en su moto y choca con una señal de tráfico, entonces llega un policía y le pregunta "¿Señor, no vio la flecha?", entonces el borracho dice "Ni al indio que la tiró"— la chica se echó a reír por ese chiste, era gracioso, por su parte, el rubio sonrió al ver que estaba funcionando, así que seguiría con eso. —Un hombre le dice a un amigo, "Mi esposa está en una dieta de tres semanas", y entonces el amigo pregunta, "¿De verdad? ¿Cuánto ha perdido hasta ahora?" pregunta el amigo, "Dos semanas" respondió el hombre. ¿Lo entiendes? La mujer ha perdido dos semanas de dieta— aclaro el oji-azul, haciendo que su hermana ría más, ese chiste si había sido malo, y no sería el último.

Su hermano se la paso contando chiste malos y buenos, inventado actos de la nada, y en todos fallaba, y eso solo causo que ella olvidara todo, era cierto sobre ese dicho, el cual decía que una buena risa lo alivia todo, se había olvidado del mal día que tenía, es más, se sentía más feliz. Y ahora, ella se encontraba sentada en el suelo, a la par de su hermano mayor, quien se limpiaba la pintura del rostro con un trapo, ya no tenía su peluca ni la nariz, solo volvía a ser él.

—Graciash, realmente lo neceshitaba— declaro con una gran sonrisa Luan, mostrando sus dientes rotos, ya no le importaba realmente, solo quería sonreír.

—No hay de que, por ti haría lo que fuera mi princesa— abrazo el rubio a su hermanita, quien sonrió ante eso, mientras tenía un pequeño sonrojo en su rostro.

—Lo shé, ya me lo demoshtrashte hoy— señalo la chica el pequeño desastre que hizo su hermano, quien solo pudo reír por eso.

—Sí, no soy bueno para esto, pero tú sí— comento el hijo mayor, para mirar a su hermana, quien bajo la vista con una mirada resignada.

—No lo creosh, hoy inteshnte debutashr chomo comediashnte, y todo fue un desastresh, inclusho me rompí losh dientesh—murmuro Luan mirando al suelo, pero sintió las manos de su hermano tomarla de la barbilla, y solo se quedó hipnotizada al ver la hermosa sonrisa del oji-azul.

—No, no digas esas cosas mi niña— el blondo acarició la mejilla de su hermanita, para acomodar su pelo detrás de sus orejas, y dejar expuesto su bello rostro. —Yo sé que eres una buena comediante, siempre lo has sido, cada vez que te ayudaba o miraba tus presentaciones, mis risas eran sinceras, eres buena en esto Luan, yo lo sé. Es cierto que hoy fallaste, pero eso no quiere decir que eres mala en ello, un error no quiere decir que debes dejarlo. Luan, en la vida siempre tendrás días buenos y malos, habrá días en los cuales puedes sentir que nada va como quieres, pero eso es parte de la vida. Hoy fallaste, pero eso no significa que la próxima vez lo harás, las personas aprenden de sus errores, así que eso haz tu ahora, aprende de tus errores, supéralos y sigue avanzando, no dejes que este mal momento te detenga. Yo sé que un día lograras alegrar a todos, que tu nombre será dicho por todos, y todos gritaran cuando te vean "Ahí está la gran Luan Loud, la mejor comediante del mundo"— la chica solo miro a su hermano, mientras trataba de no llorar, pero algunas pequeñas lagrimas se le escapaban por las bellas palabras de su hermano. —Yo sé que lo lograras, tengo completa fe en ti. Así que no dejes que algo como lo que paso hoy te desaliente, y siempre, siempre sonríe ante la vida, siempre mantén esa hermosa sonrisa que tanto amo— el corazón de la chica comenzó a latir con fuerza, apretó sus puños mientras lloraba de felicidad, en silenció, el Loud mayor saco detrás de su espalda un paquete, el cual puso delante de su hermanita.

— ¿Q-Q-Qué es eshto? — pregunto la chica limpiándose las lágrimas.

—Es tú regalo de cumpleaños, lo había comprado hace un tiempo, lo vi cuando regresaba a la casa, y bueno, quería dártelo en tu fiesta, pero creo que es mejor que lo tengas ahora— confeso el chico a su hermana, quien tomo el regalo, para comenzar a abrirlo, lo que encontró fue una pequeña caja de madera con un tallado y diseño hermoso, lo abrió y al hacerlo, se encontró con una marioneta, era nueva y linda de cierto modo. —Su nombre es Sr. Cocos, espero que te guste— la chica solo miro como su hermano tenía una sonrisa pequeña, solo sonrió para abrazar a su hermano, el blondo se sorprendió, pero solo abrazo a su hermana.

—Grachias… Muchash grachias— dijo la pequeña con gran felicidad.

—No hay de qué, pero eso no es todo— declaro Naruto para apartar a su hermana, la peli-castaña solo miro que su hermano sacaba una pequeña caja de su bolsillo derecho, para abrirlo, y sacar un collar de oro, la chica solo miro que dicho collar tenía un dije con forma de micrófono, el cual parecía de diamantes. —Cuando supe lo que te paso, me enoje, quería ir a golpear a esos chicos, pero luego se me fue el enojo, tenía cosas más importantes en las cuales pensar. Para mí lo eres todo Luan, al igual que las demás, yo te quiero con todo mi corazón, así que solo quería volver a verte reír. Y cuando estaba ideado este plan, pensé que necesitaba un plan B por si el Sr. Cocos no te alegraba, así que fui a la casa de empeño, y vendí mi consola de videojuegos nueva, ya antes había visto ese collar en una joyería, así que cuando tuve el dinero, fui por el collar, cuando lo vi, tu nombre y rostro vinieron a mi mente, y no podía no comprártelo— confeso Naruto, mientras Luan se sorprendió por eso.

—Pero tú trabajashte dusho por comprash esha conshola— dijo la chica con tristeza, sabía lo difícil que fue para su hermano, comprar esa nueva consola que causo revuelo en los jóvenes, y bueno, que vendiera esa cosa cara para darle ese collar.

—Para mí vale más tu bella sonrisa que un simple aparato— fue lo que dijo el rubio, para ponerle el collar a su hermana, arreglo su cabello y solo le sonrió, para darle un beso en la frente. —Siempre recuerda estás palabras, yo siempre estaré contigo, no importa donde estés, yo siempre iré a donde vayas, y siempre me tendrás a tu lado— fueron las palabras que dijo el rubio, quien solo sintió los brazos de su hermana, quien lloraba de nuevo, pero eran lágrimas de felicidad, mientras tenía una gran sonrisa.

—Grachias por todo, te amo mucho— susurro la peli-castaña entre lágrimas.

—Yo también te amo mi pequeño girasol— murmuro el blondo, todo mientras sus hermanas sonreían al ver que todo salió bien, al fin habían recuperado a Luan.


Luan solo miraba con una sonrisa boba el collar que Naruto le dio, ya habían pasado 3 años desde su primer fracaso, y aprendió de eso, aprendió de sus errores y así es como pudo mejorar, y ahora tenía su pequeño negoció de entretenimiento, y era conocida como la mejor comediante del pueblo. Su hermano la ayudo a salir adelante, siempre estuvo con ella, apoyándola y animándola, brindándole ayuda para sus actos de vez en cuando, y siempre sacrificaba su tiempo en ella, y en todas las demás.

Naruto siempre sacrificaba cosas por todas, eso lo sabía con claridad, si salía un nuevo juego o consola que Naruto quería, este ahorraba para poder comprárselo, pero si aparecía algo que ella o alguna de sus otras hermana quería, pues Naruto se las compraba por más caro que fuera, y siempre decía lo mismo.

—"No te preocupes, mientras seas feliz es suficiente para mí"—

Eso es lo que su hermano siempre decía con una sonrisa, siempre eran ellas de primero en su vida, se alegraba de eso, pero incluso ella entendía que eso no estaba bueno, estaba deteniendo a su hermano, ellas eran como cadenas que lo mantenían aprisionado en un hoyo, y no debía ser así. Lo amaba con todo su ser, deseaba poder vivir entre sus brazos, y aunque sea una vez en toda su vida, poder besarlo para olvidarlo por completo. Eso sería difícil, pero ahora ella debía sacrificar su amor para que él fuera feliz, apretó con fuerza el collar, mientras pequeñas lágrimas brotaban de sus ojos, era bueno que todas estuvieran durmiendo, no quisiera tener que llorar en frente de las demás.


(Worlds Most Emotional Piano Music by Giovanni Puocci).

— ¡Vamos equipo! ¡Ustedes pueden ganar! —

— ¡Naruto! ¡Vamos, tu puedes! —

— ¡Corre con todas tus fuerzas Loud! —

— ¡Naruto! ¡Naruto! ¡Naruto! —

— ¡Vamos hermano, tu puedes lograrlo! —

Eran los gritos que se escuchaban en el estadio de futbol, en donde ahora mismo se llevaba a cabo un partido entre la secundaria Royal Woods, y la escuela Cristal, era un partido importante, ya que este era el último de la temporada de futbol inter escolar, en la cual siempre participan equipos de muchas escuelas. Y bueno, está era la final del torneo.

— ¡Vamos hermano mayor! — grito Lynn con una gran sonrisa, mientras miraba a su hermano correr con la pelota.

Ella tenía una gran sonrisa al ver a su hermano, para ella Naruto lo era todo, era su ídolo y modelo a seguir, después de todo, Naruto estaba en casi todos los equipos deportivos de la escuela, y por casi quería decir todos, su hermano era un atleta nato, y eso lo demostraba ahora, ella solo podía mirar con ojos brillosos como su hermano danzaba en el campo, no solo estaba corriendo, podía ver que su hermano bailaba evitando así a los del equipo contrarío, esto no era un solo juego, esto era arte. Su sonrisa solo aumento y el aliento del público fue contenido, cuando vieron a Naruto cerca de la portería, solo le dio una patada a la pelota, y todo pareció volverse lento.

La pelota salió disparada con fuerza, giraba y giraba mientras iba a su destino, el portero se lanzó para atraparla, pero no logro cumplir con su cometido, y entro a la portería. Un gran grito de felicidad se escuchó por todo el campo, al momento que todos los chicos de la escuela Royal Woods gritaban de emoción, el silbato fue sonado y eso determino el final de partido, la escuela Royal Woods había ganado por un gol, y los gritos de victoria eran lo que se escuchó por todo el lugar, todo mientras Lynn miraba como su hermano era la estrella del lugar. Ella quería ser tan genial como su hermano, quería ser tan popular como él, ser una estrella y así ser vista por su hermano.

Así que con eso en mente, decidió que ella se volvería igual de fuerte que su hermano mayor. En secreto practicaba cada deporte que su hermano realizaba, y si no podía hacerlo en la casa, practicaba en la escuela, intentaba unirse a los equipos, pero a pesar de que siempre practicaba, terminaba fallando la prueba de entrada. Y hoy, había fallado la prueba para entrar al equipo de futbol, estaba sentada en la enfermería, con una bolsa de hielo sobre su ojo derecho, cuando pateo la pelota, la tiro mal y la misma reboto contra el poste de metal, y bueno, termino por golpearla en la cara con una gran fuerza, nunca antes había sentido un golpe tan fuerte. Cuando salía temprano, se iba a la escuela de su hermano para verlo practicar, y a veces podía ver como este resultaba lastimado por las pelotas, y no sabía si le dolía o no, pero ahora podía saber que sí le debían de dolerle, pero aun así, siempre se mantenía en pie, sin duda su hermano era asombroso, y nunca podría ser igual que él.

— ¡Lynn! — la chica levantó la vista al escuchar la puerta de la enfermería abrirse con fuerza, y solo mirar a su hermano mayor respirando con agitación, el blondo la miro para correr hacía ella y abrazarla. — ¡Gracias a dios que estás bien! — comento el rubio abrazando con fuerza a su hermanita, quien solo se dejó abrazar, el chico se apartó para mirar a su hermanita, y notar que tenía su derecho morado. —Lynn, ¿Dime que paso? ¿Qué fue lo que te sucedió? — pregunto Naruto a la peli-castaña, la chica solo bajo la mirada para no ver a los ojos a su ídolo, el blondo se preocupó por eso, también bajo la vista, cuando su hermana hacía esa mirada, es porque no quería hablar por nada del mundo.

La conocía muy bien, su hermana era terca a veces, y no le gustaba eso realmente, todas sus hermanas eran así, y a veces le costaba mucho poder comprenderlas, o ayudarlas, pero a pesar de todo eso, siempre sabía qué hacer con ellas.

—Lynn, por favor, ¿dime que paso? — volvió a pedir el rubio, solo que estaba vez levanto el rostro de su hermana, la chica solo miro a los ojos a su hermano, podía notar que se encontraba preocupado, así que solo suspiro para verlo a la cara.

—Yo… intente unirme al equipo de futbol de la escuela, pero falle la prueba de admisión, y la pelota golpeo el poste y termino por darme en la cara— respondió la pequeña peli-castaña, el oji-azul solo la miro para suspirar, ahora sabía porque a veces Lynn llegaba a casa llena de lodo o con dolor en el cuerpo, sin mencionar que los golpes de las pelotas de futbol dolían bastante. —Soy patética… ni siquiera pude patearla bien la pelota… así no voy a poder ser igual que tú— comento en voz baja la chica, haciendo que el blondo se extrañe por eso.

— ¿Qué? ¿Cómo que quieres ser igual que yo? — pregunto Naruto a su hermanita, quien solo aparto la mirada.

—Es que… tú eres tan bueno en todo lo que haces, eres bueno en todos los deportes, en los estudios, y tan popular con todos… y… no quisiera perderte… o que me olvides por ser una súper estrella— confeso la chica con pecas, el oji-azul se sorprendió por eso, y solo bajo la mirada con decepción, nunca había pensado que estaba lastimando a alguien que amaba, cerró los ojos con fuerza para mirar a Lynn, y luego sonreírle.

—No sé cómo pudiste pensar en eso Lynn, yo nunca te olvidaría o te dejaría a un lado— comento el blondo para tomar de las manos a su hermanita. —Escucha, no importa lo que pase, yo siempre estaré contigo en todo momento, siempre estaré para ti cuando más lo necesites. Y no tienes que hacer cosas que no quieras para llamar mi atención, y eso es porque desde que tu naciste, te he estado observado y cuidando, para mí lo eres todo Lynn, tú al igual que las demás son mi mundo, mi vida, lo son prácticamente todo, si algo te llegara a pasar, yo no sabría qué hacer si sé que mi bella princesa se lastimo. Lynn, yo te amo mucho, y por eso no debes preocuparte de nada, quizás es cierto que sea popular, pero eso no quiere decir que te dejare a ti por los demás, todas ustedes están de primero en mi vida, así que no trates de hacer cosas que no te gusten. Mejor has las que te encanten, las que te llaman la atención, tú tienes una vida por delante mi niña, tú debes decidir qué hacer y qué no hacer. Y sobre todo, recuerda que yo siempre te estoy observado, eres mi hermanita, no tienes que hacer nada para llamar mi atención— reconforto el chico de cabello dorado, mientras su hermanita solo lo miro, para abrazarlo con todas sus fuerzas, eso era todo lo que deseaba escuchar, solo quería escuchar que siempre sería la primera para su hermano, realmente estaba feliz de saber eso, solo sonrió para mirar los ojos azules del blondo.

—Gracias por eso, me alegra mucho escuchar esas palabras. Pero aun así, realmente quiero ser buena en los deportes, no porque quiera llamar tu atención ahora, sino porque si lo dejo así, nunca podré hacerlo, esto ahora es cuestión de honor, hermano— declaro con una sonrisa Lynn, el Loud mayor solo se levantó, para acariciar el cabello de su hermanita, y luego sacar su camisa de futbol de su mochila.

—Eso si lo comprendo, y para ayudarte a cumplir esa meta, te entrega mi camisa de la suerte, para que puedas ser siempre la número uno en cada deporte, y para que siempre sepas que estoy contigo apoyándote— el blondo le puso su camisa, la pequeña Lynn solo se sorprendió, y podía sentir el olor de su hermano, la camisa obviamente le quedaba grande, después de todo, su hermano tenía 14 y ella 9.

—Pero… Está la camisa de tu equipo— declaro la oji-negra con sorpresa.

—Ya no más, la verdad es que ya me cansé de todo esto de los deportes, planeo dejar todos los equipos, y ya no necesitare para nada esa camisa. Por eso te la entrego, yo oficialmente me retiro, pero ahora llego tu momento, podrías verlo como sucesión, te estoy entregando mi trono a ti— confeso con una sonrisa el oji-azul, la pequeña solo se sorprendió para mirar a su hermano.

— ¿En serio lo dejaras? — pregunto Lynn para asegurar lo que dijo su hermano.

—Sí, como dije, ya tuve mi momento, ahora te toca a ti, y sé que lo lograras, yo confió plenamente en ti— la peli-castaña solo sintió como su hermano revolvía su cabello, para luego mirar esa sonrisa de confianza.

— ¡No te defraudare, seré sin duda alguna la #1 en todos los equipos, y te enorgulleceré! ¡Solo mírame y verás que hablo en serio! — declaro Lynn con una gran sonrisa, la cual fue correspondida por una caricia de cabeza.

—Lo sé, ahora vamos por un helado y luego a casa para curarte, si quieres ser la mejor en cada deporte, tendrás que practicar mucho y esforzarte, y yo te ayudare para que lo logres, sé que serás grande algún día Lynn, yo lo sé— la pequeña solo sonrió, para comenzar a salir de la enfermería, tomando de la mano a su hermano mayor, mientras sonreía con un pequeño sonrojo.


Lynn no pudo evitar oler su camisa para dormir, esa era la camisa que alguna vez le perteneció a su hermano, la cual era igual que las demás que tenía, blanca con roja y con el número 1 grabado en grande, pero además de eso, en la espalda tenía grabado el apellido "Loud", fue la camisa que su hermano uso en su equipo de futbol.

Cuando su hermano se fue de todos los equipos, fue un gran impacto para todos, incluso para sus padres, muchos intentaron mantenerlo, pero nada funcionaba, al final, Naruto se fue del mundo del deporte, y aun recordaba los encabezados. "La estrella naciente del deporte, Naruto Loud se retira", "El mundo del deporte perdió a su nueva estrella antes de tiempo", "El rayo amarillo de Royal Woods se retira", esos entre otros encabezados fueron el tema de que hablar durante una semana completa, y no los culpaba, después de todo, ella siempre había visto cada partido de futbol, futbol americano, judo, karate, beisbol, softball, y demás de su hermano mayor, y siempre era bueno, a pesar de que recibía algunos buenos golpes.

Quizás por esa razón Naruto lo dejo, pero no sabía realmente la razón, ya que su hermano solo le dijo a todos que ya se había aburrido, y aunque algunos no se conformaron con eso, lo tuvieron que aceptar, ya que no querían terminar con un hueso roto. De cualquier forma, todos lo aceptaron, y la vida como estrella del deporte de su hermano termino, y ella, pues ella cumplió con la promesa que le hizo a Naruto, entreno día y noche, lloviera o nevera, sin importar nada, ella entreno para volverse la mejor, claro que con algo de ayuda de su hermano, pero logro convertirse en la mejor deportista que Royal Woods tuviera, siendo así la sucesora del legado de su hermano.

Ahora ella era la estrella naciente del deporte, ese fue uno de sus objetivos cumplidos, ahora solo faltaba que el amor que tenía por Naruto se cumpliera, pero eso no sucedería. Amaba mucho a Naruto, con todo su corazón, y por esa misma razón, trataría de olvidar ese amor, para que su hermano fuera feliz con esa chica Sashi, ella sería feliz si su hermano lo era, y si Naruto era el hombre más feliz del mundo por estar con Sashi, lo aceptaría y apoyaría su relación, aunque eso la estuviera matando ahora mismo.

Lucy no sabía qué hacer, su hermana Lynn pensaba que ella estaba dormida, pero obviamente no era así, y bueno, podía escuchar como su hermana sollozaba, sollozaba porque estaba pensando en su hermano mayor. Sabía del amor que todas sus hermanas mayores tenían por su hermano, y lo sabía, porque ella también lo amaba, era malo sin duda alguna, era horrendo y a la vez repugnante que una niña de 8 años amara al que es su hermano de 17 años, sabía que si alguien se enterraba de eso, la meterían a un hospital de ayuda psicológica, y probablemente envíen a la cárcel a Naruto.

Y no quería eso, y también sabía que sus otras hermanas menores se estaban enamorando de él, ¿Cómo sabia eso?, pues el ser casi invisible para todos tenía sus ventajas, podía enterarse de muchas cosas interesante. Pero volviendo al tema, sabía que ellas debían sufrir ahora porque el rubio estaba en una cita, y de seguro algunas de ellas intentarían olvidar su amor, incluso si eso las mataba por dentro. Antes habían recibido un golpe así por aquellas palabras que Wendy le dijo a todas, pero se recuperaron cuando la chica admitió que estaba equivocada, y que ella no les podía decir que hicieran, con eso dicho, lograron recuperarse. Pero ahora era diferente, su hermano se había enamorado, y eso no lo podían evitar, así que ahora no sabía que pasaría realmente.

Dejo de pensar al momento que escuchaban a Lily llorar, a veces eso pasaba, y era normal considerando que ella apenas tenía 15 meses, suspiro al momento que se levantaba para ir a verla, pero no fue la única, Lynn se limpió las lágrimas para ir a ver a su hermanita.

— ¿También te despertó su llanto? — pregunto Lucy tratando de no prestarle atención a los ojos rojos de su hermana.

—Sí, será mejor que vayamos a verla— declaro la peli-castaña que se puso sus pantuflas, pero al hacerlo, dejo de escuchar el llanto de su hermanita, extraña miro a la pelinegra, alguna de las otras debió ir primero. —Vamos a ver de todos modos— dijo la deportista para recibir un asentimiento, las chicas salieron del cuarto, solo para encontrarse con sus demás hermanas.

— ¿También te despertó Lily? — pregunto Lori a la deportista que asintió.

—Esperen, si todas estamos aquí, ¿Quién está con Lily? — pregunto Luna a sus hermanas, sabían que Lisa no podía ser, ya que ella usaba tapones para los oídos para evitar el llanto de la pequeña, y sus padres tampoco podían ser, ya que para eso estaban ellas, y Lincoln, bueno, su hermanito era de sueño pesado, así que con algo de preocupación fueron a la habitación para ver quien calmo a la pequeña, y al hacerlo, solo miraron a su hermano mayor que al parecer ya había llegado, cuando lo vieron irse notaron que iba bien vestido, pero ahora, no tenía su saco sin mencionar que tenía las mangas de la camisa blanca arremangadas, y pudieron ver que tenía vendas en su brazo derecho, además de que tenía una venda en su mejilla derecha, pero a pesar de eso, tenía una sonrisa mientras tenía en sus brazos a la pequeña Lily que tenía una sonrisa, mientras su hermano le cantaba.

( www.*you* /watch?v=5jBP5FI2MPE) (Solo eliminen los espacios).

Twinkle, twinkle, little star.

How I wonder what you are.

Up above the world so high.

Like a diamond in the sky.

Twinkle, twinkle, little star.

How I wonder what you are.

Las chicas solo miraban a su hermano cantar con una voz suave, mientras meneaba a la pequeña rubiecita, quien tenía una gran sonrisa. Las chicas no pudieron evitar sonreír por esa bella imagen, ver a su hermano cantarle con ternura a Lily, pues no tenía precio alguno.

When the blazing sun is gone.

When there's nothing he shines upon.

Then you show your little light.

Twinkle, twinkle, through the night.

Twinkle, twinkle, little star.

How I wonder what you are.

Naruto meneaba lentamente en sus brazos a su hermanita, y las demás chicas solo miraban con ternura eso, la sonrisa que el oji-azul era de amor absoluto, y Lily, la pequeña se estaba durmiendo poco a poco. Las chicas solo trataban de no llorar, por alguna razón, escuchar a su hermano cantar esa canción mientras estaba vestido así, era como ver a un padre cuidando de su hija, y podían sentirlo así, cada una no pudo evitar imaginarse que el rubio sostenía al hijo que cada una podría tener con él.

In the dark blue sky so deep.

Through my curtains often peep.

For you never close your eyes.

Til the morning sun does rise.

Twinkle, twinkle, little star.

How I wonder what you are.

La pequeña Lily bostezo, y poco a poco fue cerrando sus ojitos, mientras el rubio seguía cantando, y moviéndola lentamente. Las chicas no pudieron evitar sonreír ante eso, Lori quería guardar esa bella imagen para siempre, su hermano tenía una gran sonrisa, la pequeña Lily ya estaba dormida, y la luz de la luna los iluminaba a los dos, prácticamente era una imagen de un millón de dólares, saco su teléfono y desactivo el flash, y tomo una foto, para guardar ese bello momento. Por su parte el rubio solo sonrió al ver que su hermanita se volvió a dormir, así que camino hasta su cuna para acostarla.

Twinkle, twinkle, little star.

How I wonder what you are.

Termino de cantar al momento que le dejaba dormir, la tapo con su mantita, y le dio un beso en la frente, haciendo que una sonrisa apareciera el rostro de la pequeña bebe. El oji-azul se apartó, mientras miraba con una sonrisa a su pequeña estrella, y lo bueno es que llego a tiempo, antes de que despertara a las demás, ya eran más de media noche, se le había hecho algo tarde por ciertos "inconvenientes", pero al final todo había valido la pena, su cita con Sashi no estuvo mal, es más, sería una cita inolvidable.

—Descansa mi pequeña estrella— susurro el rubio para apartarse de Lily, se giró para ver a Lisa, la pequeña era un poco loca para dormir, y ahora estaba destapada, y eso le podía hacer mal, ya que podría enfermarse, la cubrió y acomodo, tratando de no despertarla, acaricio su pelo rebelde para darle un pequeño beso en la frente.

Lisa era muy lista, demasiado inteligente, tanto que incluso daba clases suplementarias en un auditorio para los que iban a ingresar a la universidad por primera vez. Pero a pesar de eso, para él siempre seguiría siendo su pequeña bebe, solo sonrió más al ver que una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Lisa, suspiro para darse la vuelta, era mejor que se fuera a dormir ya, aunque mañana era domingo, no tenía clases y se podía levantar a cualquier hora, pero en la casa Loud todo puede ocurrir. Al momento que se dio la vuelta, miro a sus demás hermanas, todas con una sonrisa en su rostro, se quedó estático al no saber que decir o hacer, pero sus hermanas si lo sabían.

—Ven con nosotras— ordeno Lori en voz baja, al momento que todas iban al cuarto de la hermana mayor, el oji-azul se quedó quieto por unos segundos, para suspirar en derrota, lo que menos quería era despertar a sus hermanas, y que lo vieran así, solo salió del cuarto en silenció, y cerró la puerta para ir a enfrentar a sus hermanas.


—Entonces, ¿Qué te paso? ¿Por qué estás lastimado? — pregunto Lori a su hermano mayor, quien estaba sentado en el borde de la cama de Leni, siendo acompañado por Luan y Luna, y en frente de él tenía a sus demás hermanas.

—Bueno, para ser francos, no sé cómo explicárselos, todo sucedió de un momento a otro— respondió el blondo a su hermana.

—Pues trata de explicarnos como paso, porque ten por seguro que mamá y papá no estarán contentos si te ven así— declaro Lynn con seriedad, haciendo que el blondo se asuste por eso, su hermanita tenía razón, a ninguno de sus padres le gustara verlo herido, aunque está no sería la primera vez que se peleaba.

—Entonces dinos, ¿Cómo fue que terminaste así? Danos la explicación— dijo Lucy a su hermano mayor, quien comenzó a reírse con nerviosismo, mientras se rascaba la cabeza.

—Bueno… para resumirlo, luego de que pasara por Sashi a su casa, pues fuimos al muelle para pasar el tiempo hasta que llegara la hora de cenar, nada fuera de lo normal, pero bueno, cuando estábamos jugando en el tiro al blanco, unos sujetos nos comenzaron a molestar de la nada, y bueno, al principio pensamos en darles una pequeña "lección" para que aprendieran su lugar, pero vimos que no teníamos tiempo, así que nos fuimos a cenar, y cuando terminamos. Pues fuimos por un helado para terminar, pero nos encontramos con esos tipos de nuevo, y bueno, está vez lograron pasar una línea que no debían— declaro con seriedad el rubio, apretando sus puños, haciendo que sus huesos truenen, las chicas solo entendieron algo, esos tipos de seguro hicieron algo que su hermano no aprobaba.

— ¿Y qué fue lo que hicieron? — pregunto Leni a su hermano, quien suspiro para calmarse.

—Pues, los idiotas se atrevieron a darle… una… nalgada s Sashi cuando íbamos al carro— las chicas se asombraron por eso, y no pudieron evitar cubrirse el rostro por eso, esos tipos sin duda alguna cometieron el peor error de su vida.

— ¿No los mataste cierto? — pregunto la rubia mayor.

—No… al menos eso creo— dijo con vergüenza el oji-azul, mientras sus hermanas se miraron entre sí.

— ¿Y qué paso después? ¿Cuántos eran, y peleaste tu sola contra ellos? — pregunto con cierta emoción Lynn, le gustaba escuchar las historias de pelea que su hermano contaba, después de todo, su hermano era quien siempre ganaba.

—Pues eran 6 tipos, y no, no pelee contra todos ellos, ya que Sashi también se unió a la pelea. Verán, luego de que uno de esos tipos le diera la nalgada, ella dio el primer golpe, y fue cuando todo se volvió una pelea. Pero al final, nosotros ganamos y los dejamos en el parqueo, y bueno, no podíamos ir al hospital o llamarían a nuestros padres, así que fui a la casa de Danny para que su madre me curara, y pues, por eso tengo estos vendajes— señalo el Loud mayor como si nada, mientras sus hermanas lo miraban, tenía vendas en gran parte de su brazo derecho, además de tener toda su mano izquierda con vendas, también tenía unas pequeñas gasas de algodón en su mejilla derecha, y una sobre su ojo izquierdo, sin mencionar que podían ver gotas de sangre en su camisa, y también que podían ver una venda en su pecho del lado derecho, y que tenía un pequeño corte en el lado izquierdo de sus labios, sin duda alguna había tenido una buena pelea.

— ¿Entonces ustedes dos se enfrentaron a esos tipos? — pregunto Lori para confirmar, recibiendo una asentimiento por parte de su hermano. — ¿Y cómo fue que Sashi pudo pelear? Pensé que no era de esas chicas— comento la rubia a su hermano, quien sonrió ante eso.

—Yo tampoco lo espere, pero parece que su padre fue un SEAL, ya saben, un militar, y uno de los mejores, tiene varias medallas por su servicio y demás. Así que él, la entreno para que se defendiera en caso de que algún día ella tuviera que pelear por su vida, lo cual fue conveniente ahora, ya que así pudimos acabar con ellos— dijo con una sonrisa Naruto, mientras las chicas admitían que esa chica era igual que su hermano, y demasiado cool, ahora comprendían porque al oji-azul le gusto. —Bien, llego la hora de irse a dormir, realmente estoy cansado, y ustedes realmente deben volver a dormirse— declaro el oji-azul para levantarse y estirarse, miro a sus hermanas para sonreírles. —Buenas noches— se despidió de todas, para ir a su cuarto a descansar, aunque cuando se despertara tendría muchos problemas con sus padres, y eso lo sabía muy bien.

Las chicas se despidieron de él, y también decidieron irse a dormir, aunque ellas querían tratar de cuidarlo, pero bueno, solo obedecieron, mañana tendrían la oportunidad de ayudarlo, y tal vez de salvarlo de sus padres.


Y eso es todo por hoy, espero les haya gustado, y como siempre, espero sus reviews amigos, y que compartan está historia, y otra cosa que quería decir, es que realmente quiero hacer una portada especial para este fic, en la que Naruto este con toda la familia Loud, pero yo soy pesimo dibujante, sin mencionar que tampoco tengo programas para dibujar en la computadora.

Por esa razón, si alguno de ustedes puede dibujar, me gustaria que me ayudara a crear esa portada, pero que sea gratis, claro está, ya que no tengo el dinero para pagar eso, así que si alguno de ustedes es caridoso y bondadoso, me gustaria que se contactara conmigo, pero si nadie puede, pues no se preocupen, eso es solo algo que solo deseaba decir, y bueno.

Nos vemos la próxima vez.