.Arpeggiato.

Takeru respiró hondo.

Les habían indicado en las bases de la audición que en el primer movimiento propuesto -podía ser cualquiera de los doce de los cuatro conciertos- se estudiaría la técnica del violinista, y en caso de que fuera aprobada, se pediría la interpretación del solista acompañado por un piano que representaría el cuarteto de cuerdas y el clavecín que completaban la dinámica instrumental de la obra.

Así que se concentró y comenzó a tocar las partes solistas del primer movimiento del concierto denominado "Verano". Le agradaba porque comenzaba suave, casi describiendo lo que decía el poema referido a a esa obra.

Se concentró en disfrutarlo, en imaginar escenas de verano mientras sus dedos se movían con seguridad sobre el brazo del violín, y su brazo hábil hacía que el arco frotara con suavidad las cuerdas.

Cuando había logrado ese clima calmo que Hikari le había mostrado, comenzó la parte más rápida. Por algo se le llamaba "Allegro non molto".

Con agilidad y precisión pasó esa parte, sintiéndose bien con cómo le hacía sentir y lo que lograba.

Volvió a alternar con la parte lenta y esta continuó su desarrollo para prepararse para lo más ágil.

El virtuosismo estalló de pronto, justo como su novia le había enseñado, adueñándose del suspenso y los cambios de dinámica y velocidad con precisión.

Takeru nunca había tocado de aquella forma, y ese día todo iba a depender de su desempeño, ese día era para premiar toda su perseverancia luego de tantos años sintiéndose sin rumbo, ahora podía mirar hacia atrás, sonriendo y siendo consciente de que la esperanza surgía de todo su ser. Lo mejor iba a venir.

El movimiento volvía a bajar a un ritmo lento y allí se representaba el sopor del calor del verano, para luego arremeter con la mayor potencia al final.

Takeru terminó de tocar bruscamente.

Para su sorpresa escuchó el tímido aplauso de la única chica del grupo. Los otros miembros del jurado asentían con conformidad e intercambiaban susurros, era evidente que les había gustado su desempeño.

El violinista alemán le sonrió y le hizo un gesto al joven que se encargaba de llamar a los participantes, un muchacho de cabello alborotado con un extraño color rojizo, que de mala gana se puso de pie y caminó con pesadez hacia el piano que se hallaba en la otra esquina del salón. Takeru ni siquiera había reparado en el instrumento, que era recto y se apoyaba contra la pared a sus espaldas, también sobre la pequeña tarima en la que él estaba.

El profesor de Hikari acomodó su cabello rubio y le sonrió mientras los otros que lo acompañaban contemplaban la escena en silencio. El hombre se inclinó hacia adelante, apoyando sus codos en el escritorio que tenía frente a él, mirando fijamente a Takeru y habló con calma, aunque en su forma de observarlo y analizarlo había otro significado: desafío.

-Primer movimiento de Invierno.

El joven asintió y escuchó un quejido a sus espaldas, proveniente del chico que interpretaría la parte orquestal en el piano.

Takeru aceptó la prueba. Imaginaba que ese hombre realmente quería comprobar hasta donde podría llegar. El mensaje era claro "sé que tu novia es brillante, y que tiene renombre, pero muéstrame qué eres capaz de hacer sin su apoyo".

Por supuesto que le demostraría. Y le quitaría esa expresión burlona del rostro.

El piano comenzó a marcar el pulso y sonaron los primeros compases de orquesta, hasta que Takeru dejó fluir todo el virtuosismo en sus parte, se alternaban las partes de orquesta y solo de modo salvaje. No se equivocó en ninguna nota, y las tocó de un modo sublime, incluso las partes en las que el sonido era más suave, para finalizar el movimiento con un último crescendo final y cerrarlo de modo serio y calmo.

Sus ojos claros se fijaron en aquel hombre, que ya no tenía esa mueca extraña en el rostro, por el contrario, se había transformado en una expresión de aceptación, y para sorpresa de todos los allí presentes, se puso de pie y le aplaudió.

-Excelente técnica e interpretación. He formado a una increíble profesora y tú sí que tienes cualidades.

Takeru asintió agradecido.

El chico que estaba detrás se movió de su sitio junto al piano, se acercó al rubio y le tendió la mano con una gran sonrisa.

-Increíble. Hans nos comentó que eras el novio de Hikari, el muy amargado te lo hizo difícil para probarte. Es un profesor demasiado celoso de sus alumnos talentosos.

-Hay otras formas de hacerlo.

-¡Seguramente! Pero si no te probaba él, lo haría yo. Soy Daisuke - dijo el muchacho con una sonrisa amplia.

Descendieron de la tarima y se acercaron al resto de los integrantes del jurado.

Se presentaron todos, Hans era el profesor de Hikari, la chica amable de gafas se llamaba Meiko, y tocaría la viola en el ensamble del concierto. El anciano director de orquesta era un inglés al que llamaban Smith, y el chico de grandes ojos verdes era Iori, un violinista joven que comenzaba sus primeros pasos y formaba parte del cuarteto de cuerdas dirigido por Hans.

-Creo que ya no hay que escuchar a nadie más -dijo Daisuke cruzando los brazos detrás de su nuca - estoy harto y tengo hambre.

-Tú siempre tienes hambre – dijo Meiko.

El chico ignoró el filoso comentario de la joven y observó expectante a Hans.

-Hay que darle las mismas oportunidades a todos – comentó el alemán sonriendo, luego se dirigió a Takeru, que los observaba atentamente -puedes marcharte, se anunciarán los resultados en una semana en la web y nos comunicaremos con el mùsico seleccionado para coordinar los ensayos.

Meiko se levantó y lo acompañó hasta la puerta, para llamar al siguiente concursante.

-Gracias por traer de vuelta a nuestra preciosa Hikari – le susurró antes de abrir el salón y asomarse para llamar a otro violinista.

Takeru salió al pasillo con una sonrisa y caminó por el lugar hasta que se encontró a su novia que aguardaba sentada en una banca.

Ella lo miraba fijamente, cuestionándolo con sus ojos castaños.

Como toda respuesta, él extendió sus brazos con una amplia sonrisa y ella se levantó feliz, avanzando entre las personas que allí había para fundirse en un abrazo con el joven.

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-Ya comienzas a ponerte viejo y cascarrabias -dijo Daisuke de manera muy audible mientras retomaban el primer movimiento de la "Primavera" de Vivaldi.

Hans hizo caso omiso a las protestas de muchacho y dio las indicaciones pertinentes para el ensamble barroco que tenía frente a él.

Definió el pulso de la obra y comenzaron a tocar desde el primer compás.

Takeru estaba de pie detrás del director mientras éste corregía algunos errores mínimos del grupo. Aún debería esperar para sumarse a tocar con ellos, todos eran muy responsables y sonaban muy bien, pero aún faltaba equiparar todos los instrumentos para un mejor sonido en general.

Observaba atentamente la forma en la que aquél alemán de cuarenta años se detenía en cada pequeño detalle hasta hacer que todo se escuchara perfecto, veía algunos rasgos similares a Sora, que era muy exigente, pero la diferencia era que en este caso, el ensamble instrumental estaba formado por menos instrumentistas, de modo que cada imprecisión quedaba más expuesta.

Daisuke tocaba el clavecín, Meiko era la primer viola, Iori era el violín primo.

Habían sido los encargados de representar al ensamble en la audición, pero era notorio que entre ellos había mucha confianza y continuamente bromeaban y se reían, Hans era estricto pero también se burlaba y molestaba constantemente a Daisuke. Al parecer era el hazmereír del grupo y estaba de acuerdo con eso, aceptaba pelearse con todos.

Eran un equipo excepcional, no había competencias de egos -algo que definitivamente jamás echaría de menos de la Waseda- y lo habían integrado de inmediato.

Hikari los conocía a casi todos, de hecho le había comentado que la mayoría de los que estaban allí habían sido alumnos de Hans, al igual que ella, y que Daisuke casi había matado a golpes a Kobayashi en algún momento años atrás, cuando recién se separaron y Kyo la rondaba constantemente. Así que eso hizo que el chico le cayera bien automáticamente, aunque por momentos le resultara demasiado carismático y bastante atolondrado.

Iori era casi un misterio, hablaba poco pero era a causa de su timidez, una gran promesa del violín, y Takeru así lo había comprobado. El problema del chiquillo de ojos verdes residía en su pánico escénico, no había podido dar el paso de ser solista, pero siempre era primer violín. Takeru le había prestado atención a su técnica y veía muchas similitudes con el impecable estilo de Hikari. Iori tenía una gran humildad.

Meiko era otro tipo de persona. Era muy amable y perceptiva. Había estudiado muchos años y se destacaba en los conciertos de música de cámara, siendo excepcionalmente virtuosa, pero hacía algunos meses se había lesionado el brazo y ahora estaba recuperándose tocando obras que no fueran tan exigidas.

Hans era el tipo de director y profesor estricto al que cualquiera temería, era sumamente exigente, pero sabía recompensar con buenos halagos y tenía la virtud de hacer nacer lo mejor de cada músico que caía en sus manos, Takeru lo había vivido en carne propia, cuando él había lanzado aquel desafío el día de la audición. El chico no se había equivocado en ninguna nota, lo cual confirmaba lo que Hikari le había hablado sobre él innumerables veces, era el tipo de persona que percibía exactamente qué estimulo necesitaban los demás para dar lo mejor de sí.

Aunque ya era el segundo ensayo, Takeru ni siquiera había participado con su violín. Seguía estudiando los conciertos todas las tardes en su departameto mientras que los ensayos se llevaban a cabo por las mañanas, en ese sentido les estaba resultando genial para organizar sus horarios de estudio con Hikari. Lo único que no les agradaba era que solo se veían a la hora de la cena y estaban demasiado cansados como para hablar mucho.

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Aquella noche Hikari llegó tarde, estaba exhausta, Takeru notó que probablemente tuviera migrañas debido a la expresión de su rostro dolorido y los ojos entrecerrados.

Se dirigió a ella y le quitó el bolso y el estuche que contenía su violín. Ella le sonrió agradecida y se inclinó hacia adelante para saludarlo con un suave beso.

Hasta que un movimiento que percibió por el rabillo del ojo le llamó la atención. Miró hacia el costado y lanzó una exclamación de felicidad a ver aparecer en la puerta a Taichi.

El muchacho sonreía y estrechó a su hermana con fuerza, vestía unos jeans oscuros y una camisa blanca, y tenía un ligero aire desaliñado, parecía cansado del viaje.

-¿Cuándo llegaste?

-Hace unas horas, había pensado venir de visita mañana, pero la reserva de mi hotel tuvo inconvenientes y no tenían nada libre, me encontré con Takeru mientras hacía unas compras y no pude negarme a cenar con ustedes y quedarme aquí por esta noche.

-¡Genial! ¿Y cuánto tiempo te quedarás?

-Una semana. Estoy armando el caso contra Kobayashi y necesito recoger algunos elementos aquí. Mamá piensa venir en un mes a visitarte. ¿Cómo están?

La chica le sonrió y se volteó para observar a su novio.

-¿Le dices tú?

-¿Pasó algo?- cuestionó Taichi mirando a los chicos.

-Yo… ehhh, conseguí quedar seleccionado en una audición, seré solista.

El hermano de Hikari se rió.

-¡Vaya, eso sí que son buenas noticias! -exclamó algo ¿aliviado?. Takeru no pudo descifrar lo que había pasado por la mente de su cuñado.

-Si, y lo será en el ensamble de Hans -completó la chica con un gesto burlón.

De acuerdo. Quizás sí se estaba perdiendo de algo, los hermanos Yagami se miraban con intensidad, ella con una mueca divertida y él algo ¿molesto?

No quiso insistir y cortó por lo sano anunciando que la cena estaba lista.

Más tarde, luego de que Taichi saliera de la ducha, se sentaron en el sofá a hablar con música de fondo. Takeru rodeaba con su brazo los hombros de Hikari mientras Taichi los actualizaba con las últimas novedades que traía de Japón.

Sora y Yamato planificaban su boda a paso lento y mientras la pelirroja se encargaba de algunos detalles en la organización, la estrella de rock estaba por comenzar una pequeña gira con su banda para luego tomarse un descanso de la música. Lo necesitaba.

Por otro lado, Koushiro seguía dando conciertos en todo el país y Mimi se había mudado desde su lejano hogar en Norteamérica para vivir en Tokio con él.

Kobayashi aún tenía unos meses en prisión hasta que se realizara el juicio para el que Taichi juntaba pruebas.

-Tendrán que estar en Japón cuando eso suceda, deben estar presentes en el juicio.

Ambos asintieron. De pronto se daban cuenta de que la distancia con el ex de Hikari les estaba ayudando a superar los malos momentos vividos.

-¿Cuántos días piensas quedarte aquí? Podrías asistir al concierto de Takeru… -dijo la chica. Otra vez se burlaba de su hermano.

Él frunció el ceño.

-Ya, si quieres reírte a gusto de mí, explícale a Takeru la situación, que el pobre no entiende nada.

-Gracias -dijo el rubio aliviado.

-Hace unos años, Taichi fue a visitarme durante una gira que hicimos con Hans y su orquesta. Estábamos en Italia, y decidiô acompañarnos unas semanas. Y él… JA JA JA! Él y Meiko tuvieron una aventura. – soltó la castaña estallando de risa -el problema fue que ella ya estaba saliendo con alguien más del ensamble, por lo que Taichi terminó con un ojo morado y teniendo que mantenerse a distancia del "novio" de Meiko, por lo que se mantenía cerca de Hans, que malinterpretó todo y creyó que Taichi estaba interesado en él. Así que imagina a mi pobre hermano teniendo que rechazar a nuestro querido maestro y a su vez evitando a Meiko y su chico! Fue terriblemente gracioso -la chica se secaba las lágrimas de los ojos.

Taichi estaba cruzado de brazos con una divertida expresión de vergüenza mientras la chica solo se reía de él.

-¿Y quieres que vaya a ese concierto? Ni siquiera sé si ese enorme idiota que salía con Meiko está aún en la orquesta…

-No. -ella respiró hondo mientras procuraba recuperar la calma – Terminaron meses después, cuando ella volvió a engañarlo. Y se fue, pero Meiko siempre está al acecho de nuevos galanes. Tú ten cuidado, Takeru – dijo Hikari riéndose de nuevo.

Así que era eso. Takeru se esforzó por no reírse demasiado, nunca habría imaginado algo así.

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Hikari desayunaba mientras analizaba y hacía anotaciones en unas partituras del concierto que estaba estudiando. Takeru se había marchado una hora antes a ensayar y ella aguardaba a que Taichi diera señales de vida, pues su hermano siempre dormía demasiado.

Estaba feliz de encontrarse allí sentada en la terraza, disfrutando de los cálidos rayos del sol primaveral sobre su piel mientras escuchaba el animado canto de los pájaros.

Momentos después apareció su hermano y se sentó frente a ella, aún con el rostro cansado, pero contento de estar allí con ella.

-¿Has descansado? ¿Quieres té o café?

-Me estoy haciendo café en la cocina -respondió él -Te traje algo que me dio Sora para ti -y dicho esto, dejó sobre la mesa un hermoso libro con tapa oscura.

Ella extendió sus delgados brazos y lo tomó para leer mejor el título.

"CONCIERTO PARA VIOLÍN Y ORQUESTA EN RE MAYOR. OP.35 TCHAIKOVSKY"

Hikari se llevó la mano a los labios y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Será el concierto que tocarás con la Waseda cuando vuelvas. Y le dije que para tí sería el cierre perfecto de toda esta pesadilla.

La chica asintió ante las palabras de su hermano, se levantó de su silla y rodeó la mesa para abrazarlo.

-Mi favorito…

-Si, y es hora de que lo hagas brillar como nunca.

Taichi tenía razón. Lo haría.

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Feliz de volver a actualizar! Gracias hermosa anaiza18 por tus reviews!! Olvidé mi contraseña hace años y pude recuperar mi cuenta con Google, a través de gmail, quizás puedas entrar por ahí!

Puedo decir que comienza a dibujarse el final a lo lejos. Aún quedan definir cosas, pero ya están los personajes que quería que aparecieran.

Fue imposible dejar afuera a Daisuke, adoro a ese personaje tan loco y raro, creo que a su modo aportarà bastante en el futuro!

Saludos :)