Muy buenas a todos, aquí yo de nuevo con otro capitulo, espero que les guste, y como siempre, espero sus reviews, o enviare a elmo por ustedes :V, nos vemos al final.


Capítulo 11.

Naruto se encontraba en el cuarto de Wendy, el rubio se encontraba sentado, mientras veía a su novia quitarse su camisa de una forma sensual, y eso era decir poco, ya que Wendy tenía un hermoso y perfecto cuerpo a pesar de que tenía 14 años, estaba seguro que ese cuerpo sólo se desarrollaría más con el paso del tiempo. Pero volviendo a la historia, el Loud se encontraba en su casa, sólo ellos dos por al menos una semana, ya que los padres de su novia habían ido a ver a un familiar a otro estado, por esa razón ambos podían hacer lo que planeaban ahora.

— ¿Listo para esto? — pregunto la oji-verde que lanzó su camisa a un lado, al momento que se acercaba al blondo, se subió a la cama y lo recostó.

—Sólo si tu lo estás— respondió Naruto, sólo para recibir un beso lleno de pasión, ambos se apartaron y la Corduroy aprovechó eso para quitarse su camisa al Loud, dejando al descubierto su fornido cuerpo, y Wendy debía admitir que a pesar de que Naruto tenía 14 años, tenía un buen cuerpo por no decir físico, ya de por sí era un golpe corazones, era claro que en el futuro lograría tener a cualquier mujer, no importante su edad o estatus social.

Los dos se volvieron a besar con pasión y lujuria, está sería la primera vez de ambos, pero actuaban como si tuvieran experiencia. El Loud tomó de la cintura a la oji-verde, y cambio de lugares, la recostó y comenzó a besar su cuello, le fue dando pequeños besos hasta que llegó a sus pechos, sin pedir permiso quitó el braiser blanco para dejar expuestos unos pechos copa B, y no dudo en comenzar a lamerlos, comenzó con pequeñas láminas en los pezones, sacándole pequeños gemidos a la pelirroja.

Llevo sus manos a los pechos de la chica, y comenzó a amasarlos suavemente mientras los chupaba, luego de unos minutos noto que los pezones de Wendy estaban duros, levantó su rostro para ver que ella respiraba con agitación, esa era una señal de que le estaba gustando. Comenzó a besar su cuerpo de nuevo, hasta que llegó a su intimidad, desabrocho el cinturón de su pantalón, lo tomó de los lados y lo fue quitando lentamente junto a las bragas, para luego dejarla por completo desnuda. Naruto se quedó quieto, observando el sensual cuerpo de la pelirroja, era real mente hermosa, se había sacado la lotería con ella, era una de las dos chicas que le gustaban, la otra era Leika, sólo ellas dos eran capaces de tentarlo.

—No te me quedes mirando, me da vergüenza— dijo con el rostro rojo la chica, quien usó su cabello para cubrir su rostro, le daba pena estar desnuda delante del blondo.

El Loud sólo sonrió con ternura al ver ese lado de la pelirroja, pocas veces podía verla avergonzarse. Sonrió para posicionarse entre las piernas de la oji-verde, y no dudo en comenzar a lamer su vagina, la Corduroy arqueo su espalda al sentir la lengua del rubio invadir su lugar más preciado, y claro, no pudo evitar soltar un grito de placer. Afuera de la casa todo se miraba apagado, no parecía que nadie estuviera en la residencia Corduroy, pero si alguien se acercaba y escuchaba bien, podría escuchar algunos gritos, gritos de una chica, y sin duda alguna cualquiera pensaría que alguien estaba sufriendo, pero no era así. La verdad es que esos gritos eran de placer, placer que la única hija de la familia sentía por llegar a si tercer orgasmo de la noche.

La pelirroja respiraba con agitación, el rubio se apartó de la entre pierna de su novia, mientras se limpiaba la boca, debía confesar que los jugos vaginales de la oji-verde eran algo ¿dulces?, bueno, no sabia decirlo, pero eso no importaba, lo que importaba era el hecho de que la vista que tenía en frente de el era única. Su novia respiraba con agitación, tratando de recuperar el aliento, estaba tan indefensa, y eso la hacia ver más sexi. No dudo en quitarse su pantalón, dejando expuesto su miembro, esto llamo la atención de la Corduroy, quien sólo miro por fin a su novio en su traje de Adam, y se sorprendió al ver el tamaño del miembro del chico.

— ¿Estás bromeando verdad? ¿Cómo es que puedes tener una serpiente oculta? — pregunto con cierta burla Wendy.

—Es tu culpa por seducirme, tu causante esto en mi— declaró el rubio con una sonrisa, para ser besado, la pelirroja ahora cambio de lugares, ella sólo se sentó sobre el pene del Loud, y lo tomó para llevarlo a su vagina.

—Espera, deberíamos usar un condón— dijo Naruto deteniendo a la pelirroja.

—No, si va a ser nuestra primera vez, quiero que sea al natural, además, estoy en mis días seguros, no hay problema alguno— aseguro la oji-verde ante las dudas de su novio.

—Bien, entonces no hay tiempo que perder— el blondo se levantó para darle un beso a la pelirroja, quien lo devolvió mientras se sentaba, dejó de besarlo y apretó sus hombros con fuerza, trataba de no gritar por el dolor que estaba sintiendo ahora, había escuchado que dolía la primera vez, pero nunca pensó que tanto, luego de unos segundos terminó de meterse el miembro, y el oji-azul podía sentir que su pene estaba siendo abrazado por las paredes vaginales de la pelirroja. Se quedaron quietos por unos minutos, tratando de que el dolor desapareciera.

—Ya puedes moverte, pero se gentil— pidió la oji-verde al Loud, quien sólo asintió para comenzar a moverse, lo que costaba un poco debido a la posición, pero entonces sintió como la pelirroja también comenzaba a moverse.

Sin duda alguna nadie creería que dos chicos de apenas 14 años estuvieran teniendo sexo, sería algo mal visto, por no decir que es peligroso para ambos, habían muchas cosas que tomar en cuenta, muchos peligros. Pero eso no parecía importarle a ambos chicos, quienes disfrutaban lo que estaban haciendo, ya que ambos tenían llenos de placer y lujuria, nadie, pero nadie podría saber lo que ambos jóvenes estaban haciendo, eso quedaría sólo entre ellos dos, sería un secreto que se llevarían a la tumba.


-Aquí está su emparedado de queso y jamón, sus hot cakes con arándanos, y su café con leche y dos cucharadas de azúcar— dijo Naruto con una sonrisa, mientras le servía su desayuno a la maestra Johnson.

—Gracias Naruto, como siempre sabed lo que me gusta— comentó con una sonrisa la mujer, el Loud sólo le dedicó una sonrisa.

—No hay problema Sra. Johnson, es lo menos que puedo hacer por iré usted. Y como siempre, me disculpo en nombre de mis hermanos si le causaron algún problema— dijo el rubio a su antigua maestra de primaria.

—No te preocupes, tus hermanos son unos buenos chicos— aclaró la maestra, para tocar suavemente la mano de su ex alumno. —Aunque sería buenos que fueran un poco igual que tú— el oji-azul sólo sonrió ante eso, no era la primera vez que una mujer trataba de seducirlo.

—Gracias, si necesita algo más, sólo llámeme— el blondo se fue de la mesa para seguir con su trabajo, mientras era visto desde atrás por casi todas las mujeres del lugar, quienes se mordían los labios al ver al rubio en traje de mesero, ya que esa ropa le quedaba algo apretada y definía su más que excelente cuerpo. El rubio llegó hasta la barra en donde de encontraba su amiga Wendy.

—Vaya, la Sra. Johnson nunca se rinde— comentó con una sonrisa burlona la pelirroja.

—Ríete todo lo que quieras— gruño el blondo por las burlas de su amiga.

—Sabes, a veces te envidio tanto, pero otras me alegra no estar en tus zapatos— comentó una tercera voz, la cual pertenecía a un amigo y compañero de trabajo de ambos chicos, era un chico de cabello negro, ojos cafés y quien también estaba usando el traje de mesero, este era Adams.

— ¿Tú también piensas molestarme Adams?— pregunto Naruto a su compañero.

—Vamos, sabes que ese es uno de los pocos placeres que tengo aquí, aparte de la comida gratis y el descuento de trabajador— señaló con una sonrisa el pelinegro.

—Ya basta Adams, deja de molestar al pobre de Naruto— ordenó una de las compañeras de trabajo, su nombre era Gaby, ella tenía el cabello de color negro corto, ojos color café, la chica sólo se acercó al rubio para rodearlo con su brazo. —No le hagas caso Naruto, lo que pasa es que él está celoso de que ninguna chica le haga caso— declaró con una sonrisa la pelinegra a su compañero.

— ¿Celoso yo? Por favor, yo puedo conquistar a cualquier mujer con este rostro— declaró Adams con una sonrisa socarrona.

—Sí tú lo dices, pero estoy más que segura que Naruto tendría más posibilidades que tu— reto Gaby a su amigo.

—Oh, parece que tenemos un reto— dijo Wendy al ver que esto se iba a volver interesante.

—Oigan, ¿Si saben que no soy un juguete verdad? — pregunto Naruto al ver que sus compañeros lo estaban metiendo en una de sus riñas.

—Bien, que te parece si hacemos una competencia, aquí y ahora— propuso el pelinegro que sonreía con confianza.

—Aceptamos el retó— aceptó la pelinegra con confianza.

—Bien, entonces el reto será que ambos iremos a las mesas en donde hayan mujeres solas, y les pediremos sus números, quien consiga más números ganará la competencia, y para hacerla interesante, apostaremos 100 dólares— dijo para poner uno de los billetes grandes en el lugar donde estaban, y eso llamo la atención de todos los trabajadores.

—Esto sí es una apuesta— comentó con una sonrisa Gaby.

—El reto terminará hasta la hora de cerrar, quien llegue a conseguir más números, ganará— recalcó el pelinegro con una sonrisa, el Loud sólo miro a su compañero y amigo, para luego ver como sus demás compañeros ya estaban cerca.

—Genial, 100 grandes por una apuesta fácil, yo le apuesto a Naruto— dijo otro compañero de trabajo llamado Barns.

—Yo le voy a Adams— dijo otro compañero llamado Donelly.

—Vas a perder, yo le apuesto a Naruto— dijo una chica llamada Kelly.

—Yo también le voy a Naruto— apoyo otra chica llamada Traynor apostando a favor del blondo.

—Pues yo le voy a Adams— dijo otro compañero llamado Jeff.

—También voy por Adams— apoyo otro compañero llamado Jacob.

—No te ofendas Naruto, pero las mujeres prefieren a hombres mayores, y no niños, así que voy por Adams— dijo otro compañero llamado James.

—Al diablos, voy por Adams— declaró una compañera llamada Ashley.

—Siento decepcionarlos a todos, pero Naruto ganará— declaró Wendy apoyando a su amigo.

—Sí, todos ustedes perderán— declaró Gaby que también ponía su dinero.

—Y bien, ¿entras a la competencia o prefieres rendirte ya, gatito? — pregunto el pelinegro, haciendo que todos abucheen por eso, miraron al rubio para ver que tenía una sonrisa forzada, señal de que eso molesto mucho al Loud, el oji-azul saco su billetera, y en vez de poner los 100 dólares, puso 300.

—Bien, lo haremos, pero ahora serán 300 dólares en vez de 100— declaró con una sonrisa. —A menos que no tengas las agallas para subir la apuesta, y ustedes también— declaró el blondo a todos, quienes se sorprendieron al ver el lado competitivo de su compañero, aunque no podían culparlo, era un Loud a final de cuentas.

—No me subestimes— declaró Adams para poner los 2 billetes restantes.

— ¿Podemos recuperar nuestro dinero? — pregunto Donelly, recibiendo una negativa por parte de los dos competidores, haciendo que todos sean invadidos por una nube de depresión, habían perdido 100 dólares.

—Bien, entonces que el mejor chico guapo gane— declaró Adams, dando por iniciada la competencia.


—58 a favor de Naruto, y 5 a favor de Adams— dijo Wendy que terminaba de contar los papeles con los números de las mujeres que cada uno logró obtener. —Bueno, Naruto es el ganador— aunque eso era más que obvio, la pelirroja no podía evitar sonreír al ver a Adams deprimido en una esquina de la cocina, así como ver a todos los que apostaron por Adams sufrir, ya que esperaban que consiguiera más que 5 números, lo peor de todo es que todas eran ancianas, pero lo peor de todo, es que si obtuvo otros papeles, pero todos eran insultos para él. Y por su parte Naruto, bueno, incluso logró tener el número de una mujer que era sería, y el de algunas madres.

—Te dije que yo ganaría— restregó el rubio su victoria en la cara de su compañero, para tomar el dinero de la apuesta.

— ¿Cómo diablos es posible que tú hayas conseguido más números? Las mujeres aman a los chicos mayores y que tengan un buen trabajo— dijo con celos y enojo el pelinegro, sólo para ver a su amigo sonreír.

—Puede ser cierto, pero no todas las mujeres prefieren a un hombre así. Algunas quieren a un chico joven que las trate como unas princesas, o sólo son asalta cunas— aclaró el oji-azul que les devolvió su dinero a los que apostaron a su favor, alegrándolos al ver que recuperaron sus 100 dólares, y el resto lo guardo en su pantalón.

—Tiene razón— apoyo Gaby a la explicación de su amigo, siendo apoyada por las demás chicas del trabajo.

— ¡Quiero la revancha! — pidió Adams al Loud.

—Otro día con gusto, pero es hora de irnos— respondió Naruto que estaba listo para irse, al igual que los demás.

—Sí, nos vemos— se despidió la pelirroja para salir del restaurante junto al rubio, mientras los demás miraban a los chicos irse.

— ¿En serio no son novios? — pregunto Kelly a sus compañeros, no era un secreto para nadie que ambos se iban y venían juntos, además de que ambos eran similares, y bueno, prácticamente se conocían desde pequeños.

—No, Naruto tiene una novia llamada Sashi— respondió Donelly.

—Vaya, yo que pensé que ellos dos iban a terminar juntos— confesó Traynor que se sentía algo decepcionada.

—Casi todos lo pensamos, pero parece que ellos no se atraen en esa forma— dijo James que también pensaba que sus dos compañeros terminarían juntos, pero bueno, la vida siempre era una sorpresa.


— ¿Y qué harás con todos esos números de teléfono? — pregunto la pelirroja que caminaba con las manos entrelazadas detrás de su cabeza, mientras miraba la luna.

—No lo sé, supongo que debo tirarlos a la basura o quemarlos para que mamá no los vea, sino es más que seguro que me meteré en muchos problemas— respondió el blondo a la pregunta de su amiga.

—Je, quien lo diría, el chico que peleó contra un oso, le tiene miedo a su madre— declaró con una sonrisa la Corduroy.

—No es miedo, es sólo que no quiero morir antes de graduarme— corrigió el Loud, haciendo reír a la oji-verde. —Pero hablando en serio, es mejor que me deshaga de ellos, si mamá los ve podría pensar lo peor, y también podría ayudarme a no meterme en problemas— aclaró el oji-azul que pensaba los problemas que podría tener con sus hermanas.

—Sí, me imagino la cantidad de problemas que tendrías— aseguro la chica. —Pero dime, ¿nunca has pensado en salir con alguna mujer mayor? Es decir, sé que para los chicos el salir con una mujer madura es su fantasía más deseada, y no hablo sólo porque Danny y mis hermanos me lo han dicho, sino porque sé que es cierto, así que dime, ¿nunca te has interesado en salir con una milf¿ ¿O es que prefieres ser un asalta cunas, es decir un lolicon?— interrogó Wendy al blondo, Naruto por su parte arqueo la ceja derecha por esas preguntas.

— ¿A qué vienen esas preguntas ahora? — pregunto el Loud a su amiga.

—Bueno, es que cuando le pediste sus números a todas esas mujeres mayores, bueno, no dudaste o tan siquiera te cohibiste para pedirles sus números, lo hacías de una forma tan natural, como si ya antes lo hubieras hecho. Y no hay que olvidar a esas chicas de 14, fue igual de simple, y parecía que lo disfrutabas— confesó la oji-verde a su amigo, sólo para comenzar a escuchar lo reír. —No te rías de eso— regaño la Corduroy que le dio un pequeño golpe en el hombro al chico.

—Jaja, lo siento, es lo que me da risa como dijiste todo eso— se disculpó el rubio, para ver cómo su amiga hacia un puchero. —Si— dijo Naruto llamando la atención de la Corduroy.

— ¿si qué? — pregunto la pelirroja.

—Que si he pensado algunas veces en salir con una "milf" como tú les dices— respondió Naruto para mirar el cielo oscuro. —Admito que a veces me interesó en mujeres mayores, por ejemplo la maestra DiMartino, ella es hermosa, graciosa, lista, y real mente sexy. Por un tiempo me interesó saber cómo sería salir con ella, y ya sabes, hacer todas esas cosas que las parejas hacen— confesó el oji-azul a su amiga.

— ¿Y por qué no lo hiciste? Literalmente tu eres el único chico por el cual una mujer casada o mayor cometería adulterio. Diablos, hasta creo que si quisieras, podrías seducir a mi madre, o a las madres de todos los chicos de la ciudad, incluso me atrevo decir a la esposa del presidente— sabía que sonaba exagerado, pero no era así, Naruto era el chico más guapos que podría haber, ella a veces cuando iba al supermercado con su madre, escuchaba a algunas mujeres mayores o a las mismas chicas de la tienda hablar sobre el Loud, por dios, hasta los chicos gays del pueblo estaban interesados en él, no había nadie que no estuviera un poco interesado en el rubio.

—Creo que estas exagerando, y mucho— declaró el oji-azul a su amiga.

— ¿Cuántas mujeres casadas te dieron su número hoy? Aparte de a las que se lo pediste— pregunto Wendy.

—Al menos unas 10— respondió Naruto.

—Ahí está mi punto, si 10 mujeres te dieron su número por propia voluntad sin que se los pidieras, que te asegura que no podrías conseguir a la esposa del presidente— señaló la oji-verde, haciendo que el Loud le termine dando la razón. —Ves a lo que quiero llegar, eres por demás el chico con más suerte con las mujeres en el mundo, muchos matarían por tener tu vida— dijo Wendy, haciendo reír al blondo.

—No lo creo, pocas personas podrían soportar vivir en una casa con 11 hermanos— comentó Naruto. —Aunque te doy la victoria en eso de que puedo salir con cualquier mujer que quiera. No me gustaría realmente, eso no es algo que se debe hacer— dijo el oji-azul a su amiga. —Mi madre, mi verdadera madre siempre me decía que a una mujer siempre se le debe respetar. Incluso si esa mujer era una perra, ella me dijo que en este mundo llegaría a encontrar mujeres aprovechadas, que yo sabría quiénes son y me alejaría, pero que nunca, nunca jugará con ellas o cualquier otra mujer. Por eso, a pesar de que sé que puedo llegar a conquistar a cualquier mujer que yo quiera, no lo haré— aclaró el oji-azul con seriedad, la pelirroja sólo se quedó callada, sabía que Naruto estaba hablando en serio, sin duda alguna podía tener a cualquier mujer que deseara, incluso su madre a veces bromeaba sobre tener un hijo con Naruto, pero eso era broma y lo hacía para poner celoso a su padre, lo cual funcionaba, pero de que pueda suceder, podría pasar. Naruto era alguien que podía manipular a cualquier con facilidad, era como si tuviera el poder de control mental, casi se atrevía a decir que Naruto podía adoctrinar a cualquiera para que obedeciera sus órdenes, podía ser exagerada, pero era verdad, después de todo, los números telefónicos que consiguió hoy eran una prueba de ello.


Si había algo que le gustaba a Naruto, era poder salir a pasear en una bella tarde con su familia, lo cual era difícil algunas veces, ya que la mayoría de sus hermanas preferían estar en la casa, era raro que a todas les gustara salir a dar un simple paseo al parque, pero si les decía que iba ir al centro comercial, todas subían a Vanzilla sin titubear, pero si era una salida al parque, bueno, solo contaba más con Lily, o unas que otras veces con las gemelas, y con Lynn y Luna. Y hoy solo venía con ls gemelas y la pequeña de la casa, mientras las demás estaban en la casa haciendo sus deberes.

—No se vayan muy lejos, si se portan bien iremos por helado más tarde— dijo el rubio a sus hermanitas.

— ¡De acuerdo hermano mayor! — dijeron las gemelas con una sonrisa, para irse a jugar, dejando solo al oji-azul que se sentó en la banca, mientras cuidaba el carruaje en donde venía su hermanita, la cual estaba jugando con uno de sus peluches, el Loud mayor solo sonrió mientras la miraba jugar, claro que tampoco apartaba su vista de sus pequeñas princesas, solo les sonrió mientras las veía jugar con otros niños.

Le gustaba ver que sus hermanas se llevaran bien con otros, por esa razón es que casi siempre las obligaba a salir, ellas necesitaban poder entablar amistad con las demás personas, y no estar todo el día en la casa, aunque a veces salían, pero su punto era que deseaba que ellas fueran un poco más independientes, por esa razón a veces las obligaba a hacer cosas que ellas nunca harían. Pero bueno, dejo de divagar en sus pensamientos cuando su hermanita comenzó a moverse en su carruaje.

— ¿Qué pasa Lily? ¿Acaso tienes hambre, o quieres ir a jugar un rato a la piscina de arena? — pregunto Naruto a su hermanita.

—Juga— dijo la pequeña rubiecita, el oji-azul sonrió para cargar a su hermanita y llevarla a la caja de arena, y no tardo en mucho en comenzar a jugar con los otros bebes que estaban ahí. La dejo jugar sola para volver al banco, al notar que las tres pequeñas estaban bien, jugando con los demás niños, saco uno de sus libros favoritos de la pañalera de Lily, uno que tenía por título "Supernatural Vol. II", era un libro que relataba las aventuras de dos hermanos que se dedicaban a cazar monstruos por todo el país. Cabe decir que el estar en el papel de "Papá" llamo la atención de las pocas mujeres que estaban en el lugar, no solo madres sino hermanas o tías, las cuales se interesaron en el chico rubio que venía con tres niñas rubias, a lo cual muchas pensaron que era un padre soltero, una presa perfecta.


Mientras tanto, en la casa Loud, hoy los padres de familia estaban en casa descansando, hoy ninguno de los dos tuvo que ir a trabajar, lo cual agradecían ambos, ya que así le quitaban algo de peso a su hijo mayor, puede ser cierto que Naruto no era hijo de sangre de ellos, pero eso no importaba, ya que era su hijo. Aunque ya pronto se acercaba su cumpleaños, aunque faltaban todavía 5 meses, ya pronto cumpliría 18 años, y la custodia se revocaría lo cual significaba que su hijo ya no sería un Loud, en el sentido legal, ya que pasaría a llamarse y ser Naruto Uzumaki, pero para ellos siempre sería un Loud.

Pero eso no evitaba que ambos pensaran en eso, por un tiempo intentaron hablar con Naruto sobre adoptarlo, que se volviera un Loud en todos los términos legales, que pasara a ser hijo legal de ellos, pero no sabían cómo empezar esa conversación, por no decir que el tiempo a veces no era mucho para decírselo, y aunque ellos realmente deseaban adoptarlo, no podían quitarle lo último que le quedaba de sus padres, su apellido era todo lo que le quedaba, y no querían quitárselo. Pero pensaban que ya era hora de hablar con él sobre ser adoptado, quizás con suerte, aceptaba y así esa pequeña preocupación desaparecería. Y bueno, ambos progenitores se encontraban en la sala viendo Tv, mientras sus hijos estaban en sus cuartos, lo cual agradecían, ya que así podían tener una tarde pacifica sin tener que escuchar los gritos de sus descendientes. Y hubiera seguido así, pero de repente escucharon el timbre de su casa, ambos suspiraron al ver que fueron interrumpidos en su tarde libre.

— ¿Quién será? — pregunto Lynn padre que fue a abrir la puerta para saber quién interrumpía su tarde, y al hacerlo, se encontró con un hombre de pelo negro que usaba un traje formal de color azul oscuro, y este hombre no era otro más que Hiroto Kobayashi, el padre de la novia de su hijo.

—Disculpe, ¿está es la casa Loud? — pregunto el pelinegro.

—Sí, esta es la casa Loud, ¿en qué puedo ayudarle? — pregunto el peli-castaño.

— ¿Usted es Lynn Loud, el padrastro de Naruto? — pregunto Hiroto, aunque su pregunta ya estaba contestada desde el primer momento que vio al peli-castaño.

—Sí, yo soy su padre, ¿Quién es usted? ¿Y de dónde conoce a mi hijo? — pregunto el padre de la casa Loud.

—Permítame presentarme, mi nombre es Hiroto Kobayashi, soy el padre de la novia de su hijo— se presentó el pelinegro, sorprendiendo al Loud.

—Oh, muchos gusto, es un placer conocerlo al fin Sr. Kobayashi— extendió su mano el pelicastaño en señal de saludo, el cual fue correspondido por el oji-negro.

—Lo mismo digo— comentó el Kobayashi.

—Y dígame, ¿Qué lo trae por aquí? — pregunto interesado Lynn padre.

—Sí, realmente me gustaría hablar sobre un tema importante, y creo que lo mejor sería si lo hablamos dentro de su casa— declaró con seriedad el pelinegro.

—Sí, no hay problema, pase adelante— el pelicastaño le dio permiso al padre de la novia de su hijo, el cual agradeció. —Cariño, tenemos una visita, el es el Sr. Kobayashi, el padre de la novia de Naruto— presentó el Loud al pelinegro.

—Oh, mucho gusto, soy Rita Loud— se presentó la rubia que se levantó del sillón para saludar al pelinegro, ella se puso nervioso al ver que el hombre estaba con traje, sin duda alguna era un hombre de dinero.

—Igualmente, es un gusto conocerlos a los dos por fin— declaró con seriedad el Kobayashi.

—Por favor, tome asiento, siéntase como en su casa— dijo Lynn señor a su invitado.

—Se lo agradezco mucho— el pelinegro se sentó al igual que los Loud.

—Traeré algo de café— dijo Rita que se levantó del gran sillón.

—No, no hace falta, en realidad creo que no tardaré mucho en lo que quiero decirles— detuvo el padre de Sashi, a la madre de su futuro yerno.

—Oh, bueno, y ¿de qué quiere hablarnos?— pregunto el pelicastaño que por alguna razón se puso nervioso, al igual que su esposa, ambos vieron al hombre frente a ellos suspirar y mirarlos a los ojos.

—Escuchen, seré claro y directo con ustedes dos, ambos parecen ser unas buenas personas, y por eso se me hace más difícil decirles lo siguiente— declaró con seriedad el pelinegro, haciendo que ambos padres traguen en seco al ver la cara y tono de voz del hombre. —Quiero que me den la custodia de Naruto— dijo sin más el Kobayashi, sorprendiendo a ambos padres, creando un silencio sepulcral en la habitación.

— ¿Qué… dijo? — pregunto Rita saliendo del shock.

—Que quiero que me den la custodia de Naruto— volvió de decir el pelinegro. —Escuchen, sé que esto es algo repentino, por no decir que les parece raro a ambos. Pero yo quiero que me den la custodia de Naruto, sé que ambos fueron elegidos como tutores legales luego de que los padres de Naruto murieron, y no cuestionó su elección, después de todo, ustedes eran los únicos amigos reales que ellos tenían, y debo decir que han hecho un gran trabajo, han logrado hacer lo que todo padre desea hacer con sus hijos, y eso es volverlo un ejemplo para todos. Naruto es un chico prodigio por no encontrar una mejor palabra, es un chico listo, independiente, a sus 17 años ya está trabajando y sigue estudiando, y cualquier otro chico de su edad no podría estudiar y trabajar al mismo tiempo, pero él es único, es un gran chico y ustedes lo saben. Y por eso quisiera que me dieran su custodia, sé que pronto cumplirá 18, es tonto que pida su custodia ahora, pero creo que sería lo mejor para él— declaró Hiroto con seriedad a los Loud.

— ¿Cómo que lo mejor? Siquiera sabe si eso es lo que quiere él, o porque piensa que haremos algo así— dijo con enojo la rubia mayor.

—Porqué sé que Naruto tiene un gran futuro por delante, pero con ustedes en su camino no logrará nada— soltó la bomba el hombre de negocios. —Naruto me confesó que deseaba volverse un hombre de negocios, que quería llegar a conseguir un buen trabajo para agradecerles todo lo que han hecho por él. Pero cuando le pregunté si ya sabía a qué universidad ir, me dijo que no tenía tiempo, que ha intentado buscar alguna universidad que diera becas o media becas, que no quería que ustedes dos se esforzaran para mandarlo a una buena universidad, que ya no deseaba ser una carga más para ustedes. Entonces cuando le pregunté qué iba a hacer, me dijo que si no encontraba una universidad, trataría de buscar un mejor trabajo de tiempo completo, y que con eso tal vez entraría a alguna universidad. Estoy seguro que entraría a una universidad barata, pero eso significa que nunca lograría su potencial, si trabaja todo el día nunca obtendrá nada. Yo sé lo difícil que es la vida, de pequeño tuve que trabajar para ayudar a mis padres, cuando fui adolescente estudiaba y trabajaba, pero no tenía el dinero para ir a una universidad, y yo ya planeaba casarme con mi esposa, no tenía dinero y lo que ganaba de mi trabajo de medio tiempo apenas nos mantenía con vida. Cuando cumplí los 18, me enliste en el ejército porque ellos tienen una universidad privada, no dijo que era el mejor, pero lograba su cometido, era gratis y el dinero que me daba el gobierno se lo daba todo a mi esposa. Estaba tan desesperado por ganar dinero que me uní al ejército, y gracias serví por 20 años, fui a la guerra muchas veces, más de las que pensarían, este mundo es cruel, yo lo sé de primera mano. Y Naruto tuvo que saberlo desde muy pequeño— los padres de la casa Loud, sólo se quedaron callados ante lo dicho por el pelinegro, nunca pensaron que escucharon su pasado. —Ustedes tienen 11 hijos en total, tienen problemas económicos pero aun así salen adelante, y por si eso fuera poco, se han hecho cargo de un chico que no es su hijo. Ambos trabajan pero aun así no ganan lo suficiente, así que Naruto tuvo que empezar a trabajar a los 13 para ayudarlos, y aunque 3 trabajen para mantener a esta familia, a veces les cuesta mucho, yo lo sé, Naruto me lo dijo, me dijo que a veces les costaba mucho ahorrar el dinero, que a veces incluso tenía que trabajar doble turno, que se dormía tarde para cumplir con sus tareas de la escuela, y también que incluso ha estado buscando otro trabajo de medio tiempo. Él quiere lo mejor para ustedes, ya no quiere ser una carga para ustedes, sabe que ahora que cumple los 18 tendrá más responsabilidades, que ya no será un niño ante la ley, que debe salir del nido. Sé que logrará salir adelante, pero no podrá explotar su potencial. Por eso vine hoy aquí a hablar de eso— el pelinegro abrió el maletín que trajo consigo, y al abrirlo saco un folder de color beige para ponerlo en la mesa de café del lugar, lo abrió para mostrarle varios papeles y documentos que mostraban universidades. —Esos son presupuesto de algunas universidades, las "aceptables" oscilan entre los 50 mil o 100 mil dólares al años, las "buenas" están entre 150 mil o 200 mil al años, y las "mejores" que sin duda alguna lograrían hacer de Naruto un gran hombre, están entre 400 mil o 500 mil— señaló el pelinegro para dividir los grupos de universidades, asombrado y dejando aturdidos a los Loud, quienes se sorprendieron al ver lo caro que sería enviar a su hijo a una buena universidad. —Casi todas otorgan media beca, y sólo las mejores logran dar una beca completa. Para todos se piden ciertos requisitos, estoy más que seguro que Naruto podría pasarlos, pero si no logrará obtener una beca entera, conseguir la media becas igual sería caro. Ambos están cerca de cumplir 50 años, y todavía siguen trabajando arduamente para cuidar de sus hijos. Y ahora más que nunca tendrán que hacer más sacrificios para enviar a uno sólo de sus hijos a la universidad, y todavía les faltan 11 más, con las cosas asi, tendrían que hacer muchos préstamos a bancos, hipotecar su casa más de 50 veces, conseguir otros 4 trabajos, trabajar las 24 horas del día todos los días, por al menos el resto de sus vidas— señaló Hiroto con seriedad, mientras los Loud miraban todos los papeles, y le daban la razón, ellos querían darle lo mejor a sus hijos, no querían que ellos sufrieran por el dinero. —Por eso vine hoy aquí, si me dan la custodia de Naruto, yo podría pagarle su universidad, y es más, yo tengo algunos amigos en el gobierno que me deben favores, de ser posible puedo conseguirle una beca entera en una gran universidad como Princeton, Yale, Stanford o Harvard, quizás hasta pueda conseguirle una beca en una universidad de otro país como la de Tokio. Y cuándo terminará su universidad, podría ayudarlo a entrar en la empresa en la cual trabajo, o entrar en cualquier otra y conseguir un buen trabajo, por dios, incluso es posible que el cree su propia empresa y se vuelve un hombre de éxito. Pero nada de eso podrá suceder si sigue aquí. Vivir en una casa con 10 chicas, quizás esto no parezca coherente, pero Naruto es un chico joven, viviendo en una casa con 10 chicas que no son sus hermanas, esto quizás no pueda suceder, pero existe una pequeña posibilidad de que Naruto deje de ver a las niñas como sus hermana, o quizás las chicas no lo vean más como un hermano. Incluso mi esposa me dijo que él era lindo, y bromeó sobre que si me engañaba lo haría con Naruto, sé que ella no lo haría, pero uno nunca sabe, incluso yo que soy hombre me doy cuenta que él es apuesto. Yo no sólo quiero ayudarlos a librarse del problema de trabajar día y noche para pagar la universidad de Naruto, sino también para evitar que algo pies a suceder entre sus hijas y él. Hay veces en las cuales un hijo adoptivo termina enamorándose de su hermanastra, se han dado algunos casos, y eso no se mira bien. Naruto ama a sus hermanas, y mucho, las antepone ante todo en su vida, y admiro en parte eso, pero podría llegar a ser malo, un chico joven y que es un imán para cualquier mujer, viviendo junto a 10 chicas, no es algo bueno— señaló a los padres de familia, quienes tampoco pudieron decir nada, todo lo que dijo parecía no tener sentido, pero si lo tenía, Naruto era un chico codiciado por muchas mujeres, más de las que cualquier chico de su edad debería, y desde hace tiempo venían teniendo es estúpida idea, Naruto no era su hijo, no compartía la misma sangre que los demás, y de que podría haber una pequeña posibilidad que alguna de las chicas se enamorada de él, pero no lo querían aceptar, pero de que podría suceder, podía suceder.

—Si aceptamos, ¿nos apartaría de su vida? ¿Podríamos seguir en contacto con él? — articular esas palabras fueron un dolor para la rubia que no podía pensar en la sola idea de que apartaron de su vida, a su hijo.

—Por supuesto que no, no soy tan cruel como para prohibirle hablar con ustedes— respondió el pelinegro. —Escuchen, lo que yo quiero es ayudarlos, no separarlos por completo. Yo quiero que Naruto logré explotar su potencial, el trabajo que tiene ahora está bien para un chico de 17 años, pero sino va a una buena universidad, seguirá en ese trabajo para toda su vida. Y lo que es importante, quiero que no vaya a ir a la universidad del ejército como último recurso, aunque es claro que sería un gran militar, es mejor que tenga un futuro distinto. Y eso se lo puedo dar yo, yo me encargaría de pagar todos los gastos, no sólo hablo de los gastos de universidad, también todos los gastos que llevarían hacer todo ese papeleo para tener la custodia de Naruto. Todos queremos lo mejor para él, sabemos que puede llegar a ser un gran hombre, y estoy seguro que sus padres deben estar agradecidos con ustedes por haberlo cuidado y ayudado por mucho tiempo, pero es momento que dejen que alguien más cuide de él, y yo lo haré, ustedes y sus hijas podrán seguir en contacto con él, sólo tienen que darme su custodia— volvió a pedir el Kobayashi a los Loud, quienes sólo se quedaron callados ante lo dicho por el pelinegro, era mucho por lo que pensar.

—Nosotros… necesitamos tiempo para pensarlo mejor— musito Rita con dolor, esto no era algo que ella quería hacer, pero si quería que Naruto tuviera un mejor futuro, tendría que hacer un gran sacrificio.

—Yo comprendo— musito el Kobayashi para levantarse del sillón, dejando los papeles en la mesa. —Sé que esto es repentino para ambos, pero deben entender que es lo mejor que podrían hacer por Naruto, es para su bien— volvió a decir el pelinegro, y esta vez saco una tarjeta de presentación para dejarla en la mesa. —Cuando tengan una respuesta llámenme, y si aceptan, déjenme decirles que están haciendo lo correcto— hablo para levantarse y caminar hasta la salida, sabía que ambos adultos debían procesar todo. —Por cierto, sugiero que esto quede entre nosotros por el momento. Cuando tomen una decisión llámenme y así lo hablaremos los cuatro, que tengan un buen día— se despidió el padre de Sashi, dejando a los padres Loud pensando en todo lo que dijo.

Y lo que ninguno de ellos sabía, es que otros también escucharon la plática. Las demás hijas de la casa Loud lograron escuchar toda la conversación, y la sola idea de pensar que los separen, era algo que ninguna quería, pero no podían simplemente hablar con ellos sobre eso, así que solo podían esperar que sus padre lo resolvieran.


Y volviendo al parque, el rubio se encontraba sentado, dándole helado sabor chocolate a la pequeña de Lily, quien solo reía mientras comía, manchándose un poco las mejillas.

—Vamos Lily, ¿Por qué tienes que ensuciarte siempre? — pregunto Naruto limpiando las mejillas de su hermanita, la cual se rio mientras era atendida por su hermano, y no pudo evitar tomar la cuchara con helado para tirarle un poco en el rostro al rubio, quien cerró los ojos por el golpe bajo de su hermanita, la cual comenzó a reírse al ver el helado bajar por el rostro de Naruto, el chico por su parte solo miro a su bebita, para comenzar a reírse también, el oji-azul termino de limpiar a Lily, e intento buscar una servilleta para limpiarse.

—Aquí tienes— dijo una voz femenina para darle al Loud una servilleta, el oji-azul levanto la mirada para ver a una mujer mayor, de cabello castaño oscuro y corto, ojos de color miel, por su apariencia debía estar en sus 30, se miraba algo joven, pero definía su imagen de madre al traer un carruaje junto a un bebe durmiendo.

—Gracias— agradeció el Loud tomando la servilleta, para limpiarse el helado en la cara.

— ¿Puedo sentarme? — pregunto la peli-castaña.

—Por supuesto— respondió el oji-azul que se movió para darle espacio a la madre, quien se sentó, lo que no vio el blondo fue que la mujer oculto un anillo en su bolsillo derecho, así como no ver a las pocas madres del lugar fulminar con enojo a la madre, después de todo, la mayoría ya había planeado ir a hablar con ese maravilloso "padre" que cuidaba de sus 3 hijas, y al ver que no llevaba anillo, pensaban que debía ser viudo o divorciado, lo que no sabían era que el rubio era menor de edad.

— ¿Cómo se llama? — pregunto la mujer mirando a la pequeña rubia.

—Ella es Lily— respondió Naruto mientras jugaba con su hermanita, esto causo que la mujer riera al ver lo tierno que era el hombre con su hija. —Por cierto, soy Victoria— se presentó la mujer.

—Naruto Loud a su servicio— dijo el blondo con una sonrisa a la mujer, quien sonrió.

— ¿Cuántos años tiene tu hija? — pregunto la mujer.

—1, pero pronto cumplirá 2 años en agosto— respondió el rubio. —Por cierto, no es mi hija, soy su hermano mayor— aclaro Naruto.

— ¿En serio? Lamento haberme confundido, es solo que parecen padre e hijas— se disculpó la peli-castaña.

—No tiene que disculparse, para ser francos no es la primera vez que me dicen lo mismo— reconforto el blondo a la mujer.

—Entonces, ¿Cuántos años tienes? — pregunto interesada la mujer.

—17, pero este año cumplo 18— respondió el blondo que le daba uno de sus juguetes a Lily para distraerla.

—Oh, ya veo… es bueno saber eso— susurro por lo bajo la mujer al escuchar eso, por suerte para ella el blondo no la escucho. —Entonces dime Naruto, ¿Qué hace un chico de tu edad aquí hoy? Debo decir que es raro ver a adolescentes salir al parque, la mayoría prefiere estar en sus casas metidos en las computadoras o sus videojuegos— señalo Victoria al oji-azu.

—Sí, sé que muchos prefieren eso, mis demás hermanas también prefieren quedarse en casa. Pero a mí me gusta salir de vez en cuando para tomar aire, me ayuda a despegar mi mente y aclarar mis ideas— dijo Naruto. —Además, también me gusta poder pasar tiempo con mis hermanas— añadió al momento que miraba a sus otras dos hermanas jugar, la mujer miro al mismo lugar, sin duda alguna el chico sería un buen padre.

—Sé que debe ser frustrante, yo pase por lo mismo cuando tenía tu edad, hay muchas cosas que te preocupan, como que pasara luego de terminar la preparatoria, a que universidad ir, los gastos que conlleva eso, el querer conseguir un trabajo— comento la peli-castaña.

—Sí, por esas cosas es que vengo aquí, vengo a despegar mi mente de esas cosas, solo aquí puedo olvidar mis problemas, y no tener que recurrir al alcohol o drogas como muchos hacen. Este es mi lugar perfecto— confeso Naruto a la mujer casada, quien solo miro a las niñas del chico. —Pero sabes, esto no debe hacer que te rindas, habrá veces en que la vida te pondrá obstáculos, y tal vez pensaras en no luchar más. Pero no debes pensar así, cada vez que te caigas debes levantarte con más fuerza que con la cual fuiste derribado, debes luchar y demostrarle a todos, que no importa cuántas veces caigas, siempre te levantaras y con mayor fuerza— dijo la mujer con una sonrisa, mirando al rubio que solo sonrió, hasta que el teléfono de la mujer sonó, la cual lo vio para levantarse del banco. —Lamento tener que ir, pero tengo que ir a casa a preparar la cena para mi esposo, fue un gusto hablar contigo Naruto, espero volverte a ver— se despidió la mujer que comenzó a alejarse.

—Igualmente— musito el oji-azul que miro a la mujer irse, saco su teléfono para ver la hora, era tiempo de volver a casa. — ¡Lola, Lana, hora de irnos! — grito el rubio que comenzó a guardar todo, era hora de volver a casa.


La hora de cenar fue más tranquila de lo normal, casi para todos los miembros de la casa Loud, ya que solo los pequeños pudieron disfrutar en parte la cena, mientras que los grandes estuvieron callados, en especial los padres de la casa. Y eso lo noto Naruto, aunque quiso preguntar la razón de su silencio, decidió no entrometerse, quizás les preguntaría que pasaba más tarde. Pero por ahora, se encontraba lavando los platos, cuando terminara iría a su cuarto para seguir con sus tareas. Tan concentrado estaba en su deber, que no noto que su madre se recostó en el marco de la puerta.

Rita solo miraba a su hijo en silencio, se miraba feliz, como si no tuviera preocupaciones, pero sabía que no era así, sabía que él estaba preocupado por muchas cosas, y una de ellas era la universidad, y pensar en eso hacía que recordara la conversación con el Sr. Kobayashi. Era cierto todo lo que él dijo, no tenían el dinero para pagarle la universidad a Naruto, al menos no una buena, quizás si hipotecaban la casa podrían mandarlo a la universidad de Michigan, no era una de las mejores, pero le ayudaría aunque sea un poco, y bueno, también estaba la universidad pública de Royal Woods, era buena, pero no tanto como para explotar todo el potencial de Naruto, y ella quería que su hijo fuera alguien de nombre en la sociedad. Después de todo, ella y su esposo habían vendido la casa que perteneció a los padres del rubio, ganaron un buen dinero, pero todo ese dinero se fue poco a poc entre reparaciones de la casa, y cuidado de los niños, así como también gastaron los ahorros que ambos Uzumakis le dejaron a su hijo, y vendieron aquellas cosas que podrían darles dinero, y prácticamente lo dejaron sin herencia, más que su apellido. La rubia camino hasta su hijo, para abrazarlo por la espalda, asustando al oji-azul.

— ¿Mamá? Me asustaste— dijo el blondo que suspiro con alivio, odiaba cuando lo sorprendían por la espalda, y más cuando estaba en un ambiente familiar y cómodo.

(Most Emotional Music: "Amour Ex Machina" by Tomoya Naka)

— ¿Eres feliz? — pregunto la mujer a su hijo.

— ¿Qué? ¿Qué quieres decir? — pregunto extrañado el oji-azul que lavaba los platos restantes.

— ¿Eres feliz aquí? ¿Eres feliz viviendo con nosotros? — pregunto Rita, asustando un poco al rubio.

—Ok, ¿Por qué me preguntas eso? ¿Acaso ha pasado algo malo? — pregunto Naruto preocupado, intento girarse para ver a su madre a los ojos, pero ella lo agarro con fuerza, mucha fuerza realmente, como si estuviera asustada.

—Solo respóndeme, ¿eres feliz con nosotros? — volvió a preguntar la rubia a su hijo, Naruto solo dejo de lavar los platos al escuchar de nuevo esa pregunta.

—Claro que soy feliz con ustedes— respondió el oji-azul a la pregunta de su madre, quien lo apretó más fuerte.

— ¿Estás hablando en serio? ¿O solo lo dices por decir? — interrogo Rita.

—Lo dijo en serio, yo soy realmente feliz con ustedes. No sé porque preguntas eso, pero te estoy hablando en serio, yo soy feliz con ustedes. Yo los quiero a todos realmente, siempre te lo dijo cada mañana antes de irme a estudiar, también te lo digo cada noche antes de dormir. Yo te amo mamá, yo amo a esta familia, así que dime, ¿Por qué me estas preguntando estás cosas? ¿Acaso paso algo malo? — pregunto el rubio con sinceridad en su voz, mientras la rubia solo lloraba en silencio, sabía que estaba diciendo la verdad, y eso era lo que más le dolía, la sola idea de pensar en que su hijo se fuera con otra familia, ella lo cuido desde pequeño, ayudo a Kushina a cuidarlo, y cuando ella murió. Tomo su lugar para cuidar del pequeño Naruto, ella lo crio como un hijo más, porque eso era para ella, un hijo más, y no pudo evitar recordar todos los bellos momentos que había pasado junto al Uzumaki, y gracias a eso comenzó a sollozar.

— ¿Mamá, estás llorando? — pregunto el blondo, aunque sabía que la respuesta era un sí, ya que podía escuchar el sutil llanto de su madre, y noto que ella aflojo su agarre, oportunidad que tomo para girarse y abrazar a su madre. —Mamá, no sé qué está pasando, no sé porque estas llorado, pero por favor, ya no llores más, te lo suplico, cualquiera que sea el problema dímelo, dime que te sucede— pidió Naruto con preocupación en su voz, mientras seguía abrazando a la rubia.

—Lo siento… lo siento mucho… perdónanos por favor… perdónanos…— decía entre sollozos la madre de la casa.

— ¿Perdonarlos? ¿Por qué debería perdonarlos? No entiendo nada mamá, ¿Qué es lo que te pasa? — Naruto solo trago en seco mientras su madre seguía llorando, pocas veces miro a su madre llorar, las que más recordaba fue cuando ella fue al funeral de sus verdaderos padres, cuando ella lo abrazo en medio de la noche mientras él lloraba la perdida de sus progenitores, el día que murió su madre Eliza, y luego nunca más la vio o escucho llorar, hasta ahora.

—No tenemos dinero para enviarte a una buena universidad… tienes un gran potencial… no puedes ir a cualquier universidad… debes ir a la mejor… tú te mereces lo mejor… eres el mejor hijo que una madre pudiera tener… tu padre y yo estamos orgullosos de ti… por eso me duele no poder enviarte a una buena universidad… lamento ser un fracaso... perdóname por no ser una buena madre…— confeso la mujer, recordando todo lo que le dijo el Sr. Kobayashi, ella quería darle lo mejor a todos sus hijos, pero sino podía darle la oportunidad de salir adelante a su primer hijo, eso significaba que no podría darles eso a los demás.

—Hay mamá— el blondo abrazo a su madre, tuvo que agacharse un poco para estar a su altura, pero eso no importaba, ahora sabía porque las preguntas extrañas de su madre, y porque su llanto. —No llores por eso por favor, me había preocupado mucho porque estabas llorando, pensé que era algo peor, pero esto no importa— reconforto el rubio.

— ¡Claro que importa! ¡Es tu futuro el que está en juego sino vas a una buena universidad! — confronto la rubia que seguía llorando, el oji-azul tomo su rostro para comenzar a limpiar sus lágrimas, mientras le sonreía. — ¡Nos gastamos el dinero que tus padres te dejaron para tu futuro! ¡Lo gastamos todo sin tu permiso, incluso vendimos su casa, la moto que era de tu padre, nos gastamos el dinero que era tuyo! Y ahora no podemos pagarte una buena universidad— dijo para bajar la cabeza. —Y gracias a eso iras a una publica, no serás un gran hombre de negocios, y todo por nuestra culpa— termino de decir la rubia con dolor, el oji-azul bufo para comenzar a reírse, mientras se limpiaba unas cuantas lagrimas traicioneras, y esto hizo enojar a la rubia. — ¡No te rías de tu madre, Naruto Loud! — regaño con un puchero la madre de la casa, solo para ver a su hijo recuperar el aliento, para abrazarla con todas sus fuerzas.

—No me estoy riendo de ti, solo me da risa lo que dices— aclaro el blondo, para apartarse de su madre, y limpiar su bello rostro, para pegar su frente con la de ella. —Admito que a mí también me preocupa eso de la universidad, pero no quiero que tú lo hagas. Pronto cumpliré los 18, ya no seré responsabilidad tuya ni de nadie, y eso se volverá en mi problema. Pero si te ayuda en algo, tengo un plan para eso. Y no quería decírtelo, pero ya que estás preocupada— dijo Naruto que se separó de su madre, para sacar un papel y dárselo a su madre, la cual al abrirlo miro que solo un nombre y un número.

— ¿Qué es esto? — pregunto ella a su hijo.

—Es el número de un primo del señor Connor, parece ser que este año su primo abrirá un gran restaurante, y necesita personal de calidad, y el Sr. Connor me recomendó, e incluso ya hable con él, parece que abrirá el próximo año, y bueno, me dijo que si aceptaba trabajar con él, me daría el puesto que quisiera, y que la paga era buena. Es una buena oportunidad de empleo realmente, puedo elegir ser el chef o gerente, y ganaría el doble sino es que triple de lo que gano ahora, pero hay algo malo en eso— comento para mirar a su madre. —El trabajo es en el estado de California, en los Ángeles para ser precisos, me tendría que ir de Royal Woods, sé que esto no puede gustarte, pero si voy y trabajo un año, puedo conseguir lo suficiente para pagar mi primer año de universidad, pero el Sr. Andrew quien es el primo del Sr. Connor, me dijo que me ayudaría a conseguir media beca en la universidad de allí, y que me daría algunos días para poder ir a estudiar— confeso el blondo a su madre, la rubia miro a su hijo, esto era igual de doloroso, pero de cierto modo, estaba orgullosa de que su hijo ya tuviera un plan B. —Sé que no es lo que quisieras, pero esta sin duda alguna es la mejor opción que tengo, y la verdad, es la que más me gusta, es cierto que será difícil para mí irme de aquí, pero si es para poder ayudarlos a ustedes, haré el sacrificio que sea necesario. Y esto nos ayuda mucho, tú y papá no tendrían que trabajar más para pagar mi primer año, y bueno, espero que esto haga que dejes de llorar— dijo Naruto a su madre, quien se limpió las lágrimas que tenía.

—Pero, esto está muy lejos, yo en parte estoy feliz de saber que ya tienes una solución para la universidad, pero me duele saber que te iras lejos de mí… yo… no sé si pueda soportar verte ir mi cielo— confeso la rubia que apretó los cachetes de su hijo, quien rio ante eso.

—Sé que es difícil, pero sabias desde el principio que esto tendría que llegar algún día, y bueno, falta mucho tiempo para eso. Pero bueno, como te dije antes, aquí está la solución a ese problema. Ahora no llores más, y no me pidas perdón por el dinero, eso no importa realmente, sé que tú y papá lo usaron para cuidarnos a todos, así que no le veo el problema, y créeme cuando te dijo que no me importa eso del dinero, creo que eso es lo menos que yo podía hacer por todo lo que estaba haciendo por mí— aseguro el oji-azul para tomar las manos de su madre, las apretó con fuerza para sonreírle con cariño. —Y con eso dicho, ya no llores más por favor, me duele verte triste y me rompe el corazón escucharte llorar, todo saldrá bien, como siempre lo ha sido, siempre hemos salido adelante juntos, hemos luchado siempre para vivir un día más, y esto no es diferente, todo se resolverá como siempre lo ha hecho, porque nosotros los Loud nunca nos rendimos ante nada— pidió el blondo a su madre, la cual sonrió para abrazar a su hijo con todas sus fuerzas.

Naruto tenía razón, siempre han salido adelante a pesar de muchas cosas, siempre se han mantenido de pie, a veces tenían problemas que parecían no tener solución, pero al final del túnel siempre aparecía esa solución, y está no sería una de esas. Si pensó en su momento darle la custodia al Sr. Kobayashi, estuvo claro que era mejor que Naruto se fuera con él, pero ahora, ahora esa decisión cambio, ella no entregaría a su hijo, costara lo que costara, ellos saldrían adelante en todo momento, como siempre lo ha hecho la familia Loud, mientras ambos rubios seguían abrazados, en la pared del comedor se encontraban todos los hijos de la casa Loud, sonriendo de felicidad al ver que todo termino bien. Lynn padre solo sonrió al ver a su hijo y su esposa sonreír, cuando terminaron de cenar, él se llevó a todos sus hijos a su cuarto para contarles lo que sucedió hoy, cabe decir que todos quisieron salir e ir a la casa de los Kobayashi, para decirle que por nada del mundo dejarían que se llevara al rubio, pero no pudieron cumplir con su cometido, ya que fueron detenidos por el padre de familia, mientras su esposa iba a hablar con su hijo, claro que no le dirían nada del trato a Naruto, y era mejor así, pero al menos ya tenían una respuesta clara.

(Fin Most Emotional Music: "Amour Ex Machina" by Tomoya Naka).


—Siguiente—

Fue la orden que dio una voz femenina, la cual provenía de una mujer de cabellera naranja, ojos color verde, quien usaba un vestido purpura ceñido definiendo su escultural cuerpo, además de llevar tacones negros, junto a una bufanda blanca, está era la mujer más famosa y poderosa de la moda, Daphne Blake, la cual era reconocida a nivel mundial por crear una tendencia en la moda, su ropa era tan cara que solo pocas personas podían darse el lujo de comprarla. Pero además de eso, ella conocida por todo el mundo como la reina del hielo, ya que no tenía piedad en lo que decía hacia el trabajo de otros diseñadores, ella era la reina de la moda, nadie se atrevía a desafiarla.

Y ahora, ella se encontraba en su oficina en Paris, en donde estaba viendo fotos de adolescentes de Langram, una red social que miles de personas usaban, y la razón por la cual estaba viendo fotos de adolescentes, bueno, ella estaba a punto de sacar una nueva línea de ropa juvenil para hombre, por lo tanto, ella estaba buscando a un chico que luciera espectacular sin su ropa, pero hasta ahora su búsqueda era un fracaso, había algunos chicos guapos y lindos que cautivaban mucho, pero no tenían esa chispa que ella buscaba, de seguir así, tendría que desechar su línea de ropa, o usar adultos para que la lleven, pero eso no sería conveniente, después de todo, la ropa que ella quería vender era para adolescentes, chicos generalmente, ya que está sería una marca de ropa accesible para muchos jóvenes, pero bueno, quizás lo dejaría todo al no encontrar al candidato perfecto.

—Siguiente— volvió a decir al momento que cambiaba de foto.

— ¿Qué tal este Srta. Blake?, es un chico de Wisconsin, tiene 16 años, y es apuesto, parece ser que es el hijo de un senador, y dice que es un atleta nato— señalo la asistente de la peli-naranja, quien era una mujer de cabello azul que lo tenía recogido con una pequeña cola de caballo, además de un fleco que cubría parte de su rostro izquierdo, pero dejaba a la vista sus ojos de color morado, la asistente usaba un traje negro por completo, como toda una secretaria, ella es Alexa Gunner.

—Aburrido, pasa al siguiente— ordeno al momento que la imagen cambiaba.

—Este chico es de Texas, tiene 18 años, va en el primer año de la universidad y parece ser de los mejores en sus clases— señalo la peli-azul.

—Basura— fue lo que dijo sin chistar, al momento que cambiaba la imagen.

—Qué tal de este chico, es de New York, 16 años, parece que es un ganador de nado sincronizado— sugirió la peli-azul, solo para escuchar como su jefe suspiraba.

—Solo sigue avanzando, yo te diré si alguno me interesa— ordeno la reina de la moda, su secretaria solo asintió, mientras cambia de foto a foto, la modista solo tomo el vaso con vino que tenía a su derecha, mientras miraba las fotos pasar delante de ella, puros chicos que oscilaban entre la edad de 14 a 20 años, miraba algunos que eran flacos, otros que eran un poco robustos, algunos tenían el pelo de varios colores, tenían perforaciones, usaban lentes, tenían grandes cejas, pelo rizado, liso, calvos, de todo tipo de chicos estaban pasando delante de ella, suspiro y estaba a punto de terminar con eso, pero por un segundo lo vio, vio al chico que buscaba. — ¡Detente! — grito para levantarse de su silla. —Retrocede lentamente— ordeno a su asistente, la cual solo obedeció para retroceder, mientras la peli-naranja miraba atentamente las fotos, hasta que lo encontró. —Alto— dijo Daphne al momento que lo encontraba. —Por fin te encontré, por fin te tengo mi musa— musito con una sonrisa la modista, mientras se emocionaba al encontrar a su chico que la llevaría más arriba del mundo de la moda, su bella cabellera dorada salvaje, esos ojos azules con la pupila rasgada como si fuera un animal, y su sonrisa, era la sonrisa más hermosa que alguna vez hubiera visto, y una demasiado sexy y salvaje, ver esos cuatro caninos lo hacían ver como un animal salvaje, y esas marcas en sus mejillas, por alguna razón hacían que ella pensara en su animal preferido, en un zorro. — ¿Quién es él? — pregunto la peli-naranja mirando a su asistente.

—Su nombre es Naruto Loud, originario de Royal Woods, un pueblo ubicado en Michigan, tiene 17 años, curso su último año de preparatoria, y tiene un trabajo de medio tiempo… y por lo que puedo ver de sus fotos, es un chico demasiado popular— comento al momento que ponía más fotos del rubio, en donde se mostraba al Loud sonriendo mientras estaba en el parque, en donde estaba jugando, o en su trabajo, y fotos normales, la peli-naranja miraba todos esos "Likes" y comentarios que tenían sus fotos, todas de chicas y mujeres que parecían ir tras ese pedazo de carne, pero además de eso, encontró una foto en la cual miro bien su cuerpo, para tener 17 años tenía un buen cuerpo, lo suficientemente fornido para hacerlo lucir sexy. No pudo evitar sonreír y llevar sus manos a su rostro, su asistente miro a su jefa, cuando ella ponía esa mirada, bueno, ella quería a ese chico, y ella lo obtendría, sin importar el costo o lo que tuviera que hacer, ella tomaría a Naruto Loud… para convertirlo en su mascota.


Y eso es todo amigos, nos vemos la próxima vez, recuerden dejar su reviews, o de otro modo hare que elmo los visite, él sabe donde viven :V