Muy buenas a todos, amigos y amigas, realmente me alegra que les haya gustado los tres capítulos que publique, y estoy más que seguro que nadie se esperaba ese final del capítulo anterior.

Pero bueno, solo fue para darle emoción y drama a la historia, y muchos de ustedes de plano pensaron que eso sería todo, ese sería el fin, pero no, Naruto no morira así, no antes de tener sus momentos con las hijas de la casa Loud 7u7 (estoy seguro que saben de lo que hablo pervertidos). Así que pasara mucho para que termine la historia, o al menos unos 10 capítulos más, o menos, ya veremos que sucede.

De cualquier forma, debo decir que algunos comentaron buenos desenlaces, como que reencarnara a Naruto en el mundo shinobi, y que volviera luego de acabar con Kaguya a Royal Woods, sin recordar nada, pero que los Loud sí, y bueno, podría ser un buen desenlace, pero prometí dejar de lado todo lo relacionado al mundo shinobi fuera de está historia, ya que si algunos quieren ver acciones, les recomiendo que lean mi fic "Un Ninja En Un Mundo de Heroes", y no ponga nada de eso, ya que prefiero que sea un fic más realista, dejar de lado lo sobrenatural, y demás cosas, pero tal vez cuando termine está historia, haga otra, ahora con una diferente tematica, y tal vez si sea en el mundo shinobi, o quizas que Naruto llego a Royal Woods luego de su batalla contra Kaguya, y empiece una nueva vida, o tal vez como dije antes, volverlo un maestro luego de que mataran a su esposa e hijo, y empiece su vida de nuevo con las chicas Loud para superar su perdida, pero ya veremos, primero quiero acabar está, así como he estado pensando en hacer los one-shot en donde naruto se queda al final con alguna de las mujeres del universo de TLH, solo sería una mujer de cada one-shot, y claro, al final un capítulo en donde sea un harem masivo para ustedes pervertidos.

Pero, eso no será por ahora, primero debo acabar está historia, y luego pensare en ello, y bueno, debo decir que apareceran algunos personajes de Naruto, pero recuerdo de nuevo, nada tendrá que ver con el mundo shinobi, solo apareceran y ya.

Así que sin más que decir, nos vemos, y que disfruten del cap.


Capítulo 14.

—Okaa-san, puedes responderme una pregunta— pidió un pequeño Naruto de 5 años, quien estaba usando un pantalón azul, y tennis blancos, además de una camisa negra.

—Por supuesto hijo, sabes que siempre puedes preguntarme lo que sea— dijo con una cálida sonrisa Kushina a su hijo, ella se encontraba tomando un descanso en el patio trasero, y solo noto que su hijo se sentó a su lado.

— ¿Por qué el Sr. Twinkles murió? — pregunto el pequeño oji-azul a su madre, quien solo miro el rostro de su pequeño, el Sr. Twinkles fue el hámster que ellos le compraron para que lo cuidara, y sorprendentemente cumplió muy bien su tarea, pero como era de esperarse con esos animales, no logro vivir más de 2 años.

—Porque morir es parte de la vida mi cielo— musito con una pequeña sonrisa la oji-violeta.

— ¿Cómo es posible que morir sea parte de la vida? — interrogo el pequeño rubio, haciendo que su madre ría, su hijo era muy curioso, y eso era algo bueno, ya que eso demostraba que su retoño preguntaba muchas cosas para aprender, y eso significaba que se volvería muy listo en el futuro.

—Verás Naruto, la vida se compone por 4 etapas. La primera de ellas es nacer, es decir, cuando una nueva vida viene a este mundo, en el caso de los humanos, son los bebes, y en el mundo animal y vegetal, es cuando un nuevo cachorro de león nace, y un nuevo ecosistema se forma poco a poco. La segunda es la etapa de crecimiento, es cuando la nueva vida se forma con el paso del tiempo, por ejemplo, tú mi pequeño angelito, hace 5 años atrás era un pequeño bebe, y con el paso del tiempo, has crecido poco a poco hasta volverte el pequeño niño que eres hoy, y eso pasa también en el mundo, ese cachorro de león que nació, crece para volverse un gran cazador. La tercera es la etapa de reproducción, es cuando una especie decide expandirse para asegurarse de no extinguirse, ahora eres muy pequeño para saber de estas cosas, pero algún día lo sabrás en su momento. Y la cuarta y última etapa, que es la muerte, y eso sucede cuando el tiempo de vida de un ser llego a su final, nosotros los humanos podemos vivir hasta los 70 o 80 años, y algunos logran vivir más por milagro, pero todos tenemos el mismo destino al final, y ese es morir, es un ciclo normal de la vida, y no se puede evitar, tenemos que morir algún día, para dar paso a la nueva generación. Eso mi pequeño, es algo hermoso y a la vez trágico, pero así es la vida, cuando una persona muere, nace otra para tomar su lugar en este mundo— explico lo mejor posible la Uzumaki, ella nunca fue tan lista y buena en la escuela, pero tampoco fue una tonta, lograba mantenerse por arriba del prometió con trabajo, ella miro a su hijo, para abrazarlo. —Ahora estás creciendo mi niño, estás en la segunda etapa de la vida. Cuando ya seas mayor, y consigas una esposa, entraras en la etapa de reproducción. Y cuando tus hijos ya hayan crecido, solo será cuestión de esperar tu fin. No lo veas como algo malo, pero tampoco lo consideres hermoso, es más, nunca pienses mucho en eso, ya que lo único que debe importarte, es lograr vivir tu vida al máximo sin arrepentimientos o penas, debes buscar la forma de ser feliz, eso es lo que debes hacer tú— declaro la pelirroja, para mirar el rostro de su hijo, sin duda alguna había logrado sacarlo de dudas.

—Comprendo Okaa-san, gracias por responder mi pregunta— agradeció el pequeño oji-azul.

—No hay problema mi cielo, yo siempre estaré contigo para responder todas tus dudas, nunca dudes en contarme lo que quieras, soy tu madre, y estoy para cuidarte toda la vida— declaro con una sonrisa materna la oji-violeta, solo para ver sonreír a su hijo, su retoño tenía una sonrisa de un millón, era simplemente hermosa.

— ¡Te quiero mucho, Okaa-san! — dijo con una radiante sonrisa el oji-azul, solo para recibir un beso en la frente por parte de su progenitora.

—Yo también te quiero sochi, y eso nunca lo olvides— confeso Kushina que solo se dedicó a disfrutar ese momento, ella siempre estaría al lado de Naruto, siempre lo cuidaría y educaría, ella nunca lo dejaría solo, no le importaba si con eso hacía pensar a todos que ella tenía un complejo de hijo, después de todo, Naruto era todo su mundo para ella, lo protegería hasta la muerte, ella daría su vida por su niño, haría lo que fuera necesario para cuidarlo y asegurarse que tuviera una buena vida, incluso si eso significa cruzar las lineas que ninguna mujer o madre harían, pero por su pequeño zorrito, haría lo que fuera.

Pero no sabía que sus sueños y deseos nunca se cumplirían, ella nunca podría cuidar más a su hijo, ella… moriría dentro de poco.


La noticia más triste que una persona puede recibir en su vida, siempre será el enterarse que un familiar o amigo murió, eso devasta a cualquier persona. Si una madre se entera que su hijo murió, ella pierde parte de su alma y corazón, sufre mucho por eso, después de todo, ella lucho toda su vida para cuidarlo, ella le dio vida, y simplemente no había palabras para describir el dolor que ella sufre al ver a su hijo en un ataúd, listo para ser enterrado 5 metros bajo tierra. Y lo mismo pasaba si un hijo se enteraba que su madre había muerto, no había palabras para definir el dolor que debía sentir, eso era algo que nadie debía experimentar, pero es parte del proceso de la vida.

Y ahora, eso se estaba llevando a cabo en el cementerio de Royal Woods, en donde los padres de la casa Loud se encontraban, mientras miraban un ataúd que estaba bajando poco a poco, mientras el llanto de dos niños incrementaba, ya que la persona que estaba siendo enterrada, era una mujer llamada Miranda Parker, la cual lamentablemente murió en el accidente, en el cual el hijo mayor de la casa Loud también casi muere. Luego de unos minutos de llantos y dolor, el funeral termino, y todos se iban de regreso a sus hogares, no sin antes darle el pésame al esposo de la mujer, y diciéndole que sea fuerte por sus hijos.

—Gracias por haber venido hoy, realmente agradezco que vinieran a pesar de la situación de su hijo— comento con una sonrisa el Sr. Parker al matrimonio Loud.

—No hay problema, supongo que es lo mínimo que podemos hacer— comento Lynn padre al hombre.

—Sí, nosotros lo sentimos mucho, y trate de ser fuerte por sus hijos— apoyo Rita con una sonrisa, pero ella seguía demasiado preocupada por el estado de su hijo.

Cuando la llamaron para decirle que su hijo murió, sintió que todo su mundo se vino abajo, al igual que el de toda su familia, para ella fue como si le hubieran apretado el corazón, ella solo lloraba y gritaba, no aceptando la realidad, al igual que su familia. Pero un milagro ocurrió, y solo así podía describirlo, como un milagro, ya que cuando ella y su esposo se prepararon para ir a la morgue, recibieron otra llamada, pero está vez de un doctor que los quería en el hospital, para poder hablar sobre el estado de su hijo, al parecer su hijo no había muerto, sino que estaba entre la vida y la muerte, pero que gracias a los bomberos lograron estabilizarlo, y darle una pequeña oportunidad para vivir, y bueno, cuando le dijeron al policía que los llamara, el hombre no escucho bien, y pensó que el chico murió. Pero la única muerte registrada fue de la podre madre. Una parte de ella estaba mal por haberse alegrado que la mujer fuera la que murió, y no su hijo, pero no podía evitar ser feliz.

—Bueno, nosotros nos vamos ya, tenemos que ir a ver a nuestro hijo, mucha suerte— se despidió el peli-castaño.

—Sí, mucha suerte— dijo el hombre para irse con sus hijos, los Loud solo desearon que se recuperar, le deseaban el bien.

Rita y Lynn se fueron a su camioneta, y al entrar, ambos respiraban con alivio, no debían sentirse bien en un lugar así, y menos porque esa mujer muriera, pero estaban felices de que su hijo sobreviviera a ese fatal accidente. Hace poco a ellos les informaron que su hijo había salido de cirugía, realmente resulto herido, y por lo que sabían hasta ahora, se encontraba en cuidados intensivos, bajo una completa vigilancia, y ahora tenían que ir al hospital para saber más, y saber cómo ocurrió el accidente.


Luego de un viaje de 20 minutos, los padres de la casa Loud llegaron al hospital, para ir directos con el Dr. Palmer, quien fue el que llevo a cabo la cirugía de su hijo, y al llegar a su oficina, pudieron notar que no eran los únicos en el lugar, afuera de su oficina estaba Daphne junto a su asistente, y los amigos de su hijo, los dos se sorprendieron al verlos a ellos en el hospital. Rita miro a las amigas de su hijo, podía notar sus ojos rojos, a ellas también les dolió saber lo que le paso a Naruto.

—Vaya, no pensamos encontrarnos con más personas— comento Lynn viendo a todos los presentes.

—Sí, bueno, llamamos a los chicos para saber dónde estaban, queríamos estar… ya sabe… enterados de la situación de Naruto— respondió con un nudo en la garganta Danny.

—Queremos… estar cerca de él para todo… esto es lo menos que podemos hacer ahora— murmuro la pelirroja que intentaba no llorar, cosa que se le hacía algo difícil.

—Lo entiendo chicos, y gracias, Naruto realmente tiene suerte de tener a unos amigos como ustedes, pero ¿usted que hace aquí Srta. Blake?, dijo, no es que no la quiera aquí o algo por el estilo, es solo, pensé que estaría ocupada con su trabajo— dijo la rubia a la peli-naranja.

—Sí… debería estar ahora mismo trabajando… pero no puedo, no mientras Naruto este aquí— confeso la oji-verde mayor. —Sé que debe sonar mal que una mujer de mi edad dija algo así, puede sonar que Naruto y yo tenemos alguna relación, pero no es así, Naruto no es solo otro trabajador, es mi amigo, y es importante para mí— declaro la Blake con la mirada perdida.

Cuando ella vio en las noticias el accidente, y dijeron el nombre del rubio, sintió como su corazón se rompia en miles de pedazos, y eso hizo que olvidara su motivo oculto, ahora solo quería que el chico se salvara, solo quería verlo sonreír de nuevo, una lagrima traicionera salió de los ojos de la mujer, quien se limpió el rostro.

—Lo siento— se disculpó la mujer, mientras los demás comprendían a la pelinaranja.

—Bien, es bueno verlos a todos reunidos por fin— dijo una voz masculina, llamando la atención de todos.

—Oh, Dr. Palmer, buenos días— saludo Lynn al hombre.

—Igualmente, buenos días a todos, ahora si ya están todos, pasemos a mi oficina para hablar— ordeno el hombre para entrar a su lugar de trabajo, siendo seguido por los presentes, el doctor se sentó en su silla, y los adultos se sentaron en las demás sillas, dejando a los adolescentes parados. —Bien, debo decir que me es sorprenden lo que paso, no me imagino el dolor que deben pasar, como saben, yo también tengo hijos, una niña de 14 y un niño de 8, y bueno, no sabría qué hacer en una situación así— comento el hombre a los presentes.

—Es duro realmente, pero debemos ser fuertes por nuestros otros hijos, ellos en realidad querían venir hoy para ver a su hermano, pero creemos que es mejor que lo vean en otro momento— declaro el peli-castaño.

—Sí, lo comprendo, pero vayamos a lo que nos importa— dijo el Dr. Palmer para abrir el expediente con el estado del rubio. —Para empezar, debo decir que es un milagro que esté vivo, con las heridas que tuvo debió haber muerto en un instante, pero parece que alguien lo está protegiendo— comento el doctor. —Bien, Naruto sufrió varias heridas graves, su brazo izquierdo está roto sin mencionar que tenía un pedazo de metal de su puerta penetrándolo, su pierna derecha también está rota, 3 costillas rotas, recibió una perforación en el costado derecho causada por la palanca de cambios, sus brazos terminaron con varios cortes a causa de los vidrios rotos, pero también recibió cortes en su rostro, y un pedazo de vidrio entro en su ojo izquierdo, logramos extraerlo pero causo un gran daño y hay posibilidad de que pierda la vista de ese lado, también recibió un corte algo profundo debajo de su ojo derecho, y sufrió una grave herida en su mano derecha, la bolsa de aire logro salvarle la vida, pero también le causo un fuerte golpe en el rostro, que le causó una herida severa en la cabeza— declaro el medico a los presentes, quienes tuvieron que hacer lo imposible para no llorar, en el caso de las chicas, escuchar eso no era fácil para ellos. —Debo decir, nunca había visto a alguien con tantas heridas, desde que su madre Kushina murió hace 13 años— confeso el hombre a los presentes, después de todo, él fue quien estuvo presente para darle a los Loud la mala noticia, de que Kushina había muerto.

— ¿Pero se recuperara verdad? — pregunto Rita, solo para ver como el hombre suspiraba, y ver como se quitaba sus lentes.

—De las heridas físicas, tomara su tiempo pero sanara, al menos uno meses si tiene cuidado… pero hay algunos problemas— dijo con pesar. —Verán, cuando ese pedazo de hierro atravesó su brazo izquierdo, lo lastimo bastante, lastimo tendones, venas, y estuvo cerca de cortar el sistema nervioso de su brazo, pero para que entiendan, casi pierde su brazo, pero logramos salvarlo y curarlo, pero como dije, tomara mucho tiempo para que pueda mover su brazo y mano como antes, y su mano derecha, bueno, parece que intento protegerse el rostro, y termino con varios pedazos de vidrios atravesandola, y también casi la pierde, pero logramos evitarlo, sanara pero es posible que necesite terapia, pero al final sanara— eso fue un alivio para todos los presentes, pero no debían ponerse cómodos, todavía faltaban otras cosas que saber. —Ahora, su ojo izquierdo, como dije, un trozo de vidrio se incrusto en su ojo izquierdo, logramos sacarlo pero fue complicado, ese vidrio hizo un gran daño, y lo tratamos de curar lo mejor que pudimos, pero es posible que pierda la vista en un futuro, podrá ver pero no como antes, yo bien podría decirles que usara lentes pero no es así de fácil, necesita una operación especial que lamentablemente ningún medico de aquí puede hacer, y necesita hacerse ahora para evitar que pierda su ojo— sabían que no todo iba a ser fácil, y está era una prueba de ellos. —Ahora, viene la parte más dura, eso que dije, puede ser algo que tenga solución, pero esto no lo tiene— comento con seriedad, mientras todos se asustaron al ver la expresión del hombre. —Cuando Naruto recibió el golpe de la bolsa de aire, no solo lo lastimo físicamente, sino que la fuerza del choque y de la bolsa de aire, le causaron un fuerte golpe, al principio pensamos que había perdido la consciencia, pero luego de unos exámenes… descubrimos Naruto entro en coma— soltó la bomba el doctor, haciendo que todos cierren los ojos por eso, no solo había sufrido heridas graves, sino que ahora se enteraban de esto.

— ¿Y sabe cuándo despertara? — pregunto esperanzada la Loud, para recibir una negativa.

—Lamentablemente esto no tiene solución o cura, las heridas superficiales como dije sanaran, las fracturas, huesos rostros, y cicatrices curaran con el paso del tiempo, medicina, terapia y apoyo, mucho apoyo… pero un coma, un coma es algo distinto, no se puede determinar cuándo despertara la persona, pueden pasar días, semanas, meses e incluso hasta años, y en casos extremos, la persona ya no vuelve a despertar nunca, y solo queda desconectarlo para acabar con su sufrimiento— eso sin duda alguna era algo que ninguno deseaba escuchar, la rubia comenzó a sollozar al saber el estado de su hijo, el padre de la casa Loud solo pudo abrazarla, mientras la reconfortaba.

— ¿Podemos… verlo? — pregunto Leika con un nudo en su garganta, todos vieron al doctor, quien se levantó de su asiento.

—Síganme— les dijo a todos, para salir de su oficina siendo de nuevo seguido por los familiares y amigos del rubio. Luego de caminar por uno minutos, llegaron a la sala de cuidados intensivos, caminaron por unos segundos, hasta que llegaron a su destino.

El corazón de Rita se partió, y solo volvió a llorar al ver el estado de su hijo, el peli-castaño hizo lo imposible para no llorar, al igual que Danny, y de Alexa y Daphne, pero está última no podía soportar verlo así. Pero Wendy y Leika, ellas no pudieron evitar sollozar en silenció. Y eso era porque Naruto estaba conectado a varias máquinas, mientras casi todo su cuerpo se encontraba vendado, su brazo izquierdo y pierna derecha estaban enyesados, su brazo izquierdo tenía vendas hasta el codo, y su rostro, todo su rostro estaba vendado, y solo un respirador era lo que lo mantenía con vida. Era simplemente doloroso, dolía mucho verlo en ese estado.

—Ahora mismo está peleando aunque no lo parezca, cuando lo trajeron aquí, parte del personal no pudo soportar verlo, algunas enfermeras incluso lloraron, y unos médicos dijeron que era imposible salvarlo, sus heridas eran horribles, perdió mucho sangre, y era difícil moverlo, fue mucho trabajo pero hicimos lo que pudimos, y ese es el resultado— confeso el doctor que tenía ambas manos en su bata, mirando al rubio, o ahora calvo mejor dicho, ya que tuvieron que cortarle su pelo para sanar la herida que esa bolsa de aire le causo.

—No importa cuánto cueste, quiero que lo curen, y cuiden siempre— hablo con seriedad la peli-naranja para ver con seriedad al doctor. —Consiga a ese doctor especial para evitar que pierda su ojo, yo pagare todos los gastos, pero por favor, sálvelo sin importar nada— ordeno con seriedad la diseñadora, para girarse. —Solo… sálvelo— volvió a pedir para irse, ella no soportaba ver en ese estado al blondo.

—Bien, lamento tener que decir esto, pero es hora de salir, no pueden estar tanto tiempo aquí, es más, ni deberían estár aquí. La unidad de cuidados intensivos está prohibida a visitas para mantener a salvo a sus pacientes— hablo el doctor a los presentes, quienes asintieron, Rita puso su mano en el vidrió.

—Regresa con nosotros hijo— pidió la oji-negra para irse junto a su esposo, y los amigos de su hijo, esperando que volviera con ellos.


Apenas dos semanas habían pasado desde que ocurrió el accidente, pero para amigos y familiares del rubio, era como si hubieran pasado años para poder verlo de nuevo, o al menos, visitarlo en el hospital. Y cuando lo vieron en ese estado, no pudieron evitar sacar a flote sus sentimientos, los chicos solo se quedaban en silenció, pidiendo que su amigo mejorara, y las chicas, ellas se acercaban para tomar su única mano libre, y llorar, llorar por el estado de su amigo, ninguna podía soportarlo.

Y si eso era así para amigos, con la familia era peor, cuando los demás Loud vieron a su hermano en ese estado, las chicas cayeron al suelo destrozadas, verlo así, todo herido, y siendo mantenido con vida por una máquina, era un dolor insoportable, no podían verlo así, y casi todas salieron del cuarto, era difícil ver a su hermano, la persona que prácticamente los había cuidado toda su vida, es cierto que estaban sus padres, pero al trabajar mucho, Naruto siempre era el que estaba en casa, haciendo todos los deberes, a veces ellas lo ayudaban, pero Naruto era quien siempre velaba por todos, por dios, él cuido de Lynn hasta Lily cuando eran unos recién nacidos, y ahora, ahora estaba en una cama, en estado de coma y nunca sabían cuando despertaría, y lo peor de todo, es que tenían miedo de que nunca volviera a despertar, la sola idea de imaginarse eso, los mataba a todos.

La noticia del accidente llego a oídos de sus demás familiares, quienes a pesar de querer estar en Royal Woods, para estar pendientes del blondo, tenían cosas que no podían dejar por un lado, así que solo le daban fuerzas a los niños y a los Loud, pidiéndole a Dios que salvara al oji-azul, después de todo, eran familia, y la familia siempre se apoyaba. En especial ahora, en momentos como estos, todo apoyo era bien recibido.

Y como Daphne le dijo al doctor, ella se encargó de los gastos médicos, e incluso ella trajo al doctor especial para salvar el ojo del rubio, y aunque ella deseara pasar todo su tiempo con el Loud, tenía que volver a París para cumplir con su trabajo, pero les dijo a la familia Loud que la mantuvieran informada de todo, y que cuando ella terminara todo su trabajo, regresaría, ya que después de todo, Naruto debía cumplir su promesa con ella.

Y así, el tiempo fue pasando lentamente, creando más dolor en todos. Las hijas de la casa Loud, iban a ver a su hermano día tras día, con flores nuevas, y para sentarse con él hasta que terminara la hora de visitas, se quedaban con él todo el tiempo que pudieran.


(NARUTO - Sadness and Sorrow (Grand Piano Cover) + Sheets)

—Por favor… despierta… por favor… despierta Naruto… regresa conmigo… no me dejes— eran las suplicas de Lori mientras agarraba la mano de su amado, mientras ella lloraba. —Yo te amo… no me dejes… no me abandones… vuelve conmigo— pidió la rubia que solo seguía llorando, desahogándose por fin, ella ha intentado ser fuerte delante de sus hermanas y amigas, pero en el hospital por fin podía llorar todo ese dolor que sentía.


—Sabes que Kelly llevo un suéter pasado de moda la semana pasado, y yo estuvo así, como que le sucede a ella, es decir, un suerte pasado de moda con flores, como que no le iba. Además, Brenda llego con una pantaloneta y botas altas, y que horrible se miraba, sin duda alguna no tiene sentido de la moda… y… también Becky llego con zapatillas y medias altas… y… y… y… se miraba mal… horrible… pero no les dije… porque recordé lo que siempre me dices… que no debo… juzgar a nadie… yo… no logro pensar bien lo que dijo… me haces mucha falta Naru— sollozaba Leni que tenía ríos de lágrimas, mientras apretaba con fuerza sus puños, intentando no gritar a todo pulmón, ella había venido a cuidar a su hermano, y hablar de las cosas que pasaban en la escuela, pero no lo soportaba. —Mamá y papá dicen que debemos ser fuertes… y yo lo intento… quiero ser fuerte… y no llorar… sé que odias verme llorar… no te gusta… sé que prefieres que siempre sonría porque te encanta verme feliz… pero no lo puedo hacer… te extraño tanto que me duele verte aquí… yo… lo siento… por favor… despierta— pidió la rubia limpiándose las lágrimas con sus manos, además de quitarse maquillaje que se corrió por su llanto. —Solo… despierta por favor… te extraño mucho— susurro la oji-negra con dolor, ella no soportaba ver al chico que amaba en esa cama.


—Sabes… todos en la casa intentamos actuar normales… pero es difícil hacerlo sin ti, incluso en la escuela es más difícil, pero todos intentamos ser fuertes… y yo… bueno… te extraño mucho, y te escribí una canción… y yo… espero que te guste— comento Luna con una sonrisa de dolor, mientras miraba a su hermano, ella había venido al hospital con su guitarra, pensó que no le iban a dar permiso, pero logro obtenerlo, y cantaría la canción que compuso pensando en su hermano.

(Pausen la música que les parte el kokoro, y escuchen está: Slipped Away – Avril Lavigne)

I miss you, miss you so bad

I don't forget you, oh, it's so sad

I hope you can hear me

I remember it clearly

The day you slipped away

Was the day I found it won't be the same

Luna comenzó a llorar mientras cantaba la canción, mirando detenidamente a su hermano.

I didn't get around to kiss you

Goodbye on the hand

I wish that I could see you again

I know that I can't

Luna solo cantaba con toda su alma y corazón, esperanzada de que el amor de su vida despertara, recordando ese día que se despidió de su hermano.

I hope you can hear me

'Cause I remember it clearly

The day you slipped away

Was the day I found it won't be the same

A su mente comenzaron a venir todos los recuerdos que tenía con su hermano, desde que ella recordaba, Naruto estuvo siempre a su lado, cuidandola y velando por ella, casi todos sus recuerdos, sus memorias eran junto a Naruto, y no pudo evitar recordar la vez que descubrió que estaba enamorada de él, y verlo en la cama como un simple vegetal, le dolía mucho, mucho, mucho.

I've had my wake up

Won't you wake up

I keep asking why

And I can't take it

It wasn't fake

It happened, you passed by

A su mente vino el primer concierto que ambos disfrutaron juntos, cuando termino ese concierto de Mick Swagger, recuerda ir en brazos de su hermano a casa, y dormir junto a él. Así como recordar cuando el rubio le enseño a tocar por primera vez, todas las noches y días que paso junto a él, solo hacían que llorara más.

Now you're gone, now you're gone

There you go, there you go

Somewhere I can't bring you back

Now you're gone, now you're gone

There you go, there you go

Somewhere you're not coming back

La sola idea de pensar que nunca más volvería a verlo... de no volver a hablar con él, de no escuchar su voz, de no verlo sonreír, solo podía llorar mientras seguia cantando con su corazón.

The day you slipped away

Was the day I found it won't be the same

No

The day you slipped away

Was the day that I found it won't be the same

I miss you

Luna termino de cantar, mientras lloraba en silencio, solo bajo su guitarra para ver a su hermano, quien seguía inmóvil en su lugar, y eso solo le rompía el corazón, su hermano siempre aplaudía con una sonrisa por cada canción que ella inventaba, y no pudo evitar recordar eso, a su mente vinieron las sonrisas que su hermano siempre le daba, y como la animaba a seguir sus sueños.

—Por favor… despierta… no me dejes sola… yo te amo… te amo con todo mi corazón… regresa conmigo… solo despierta… despierta por favor— sollozo la rockera que lloraba sobre la cama del rubio.


(Pongan de nuevo la canción)

— ¿Qué le dijo el corcho a la botella? Te voy a tapar la boca, ¿entiendes? — dijo Luan con una sonrisa fingida, mientras miraba a su hermano en la cama. — ¿Qué hace una vaca con los ojos cerrados? Leche concentrada— contó otro chiste la bromista, quien intentaba mantener la sonrisa, pero le era difícil ser fuerte, si lo único que escuchaba era el sonido de la máquinas. — ¿Sabes cuál es el animal… más antiguo del mundo? El pingüino, porque está en blanco y negro, ¿lo… comprendes? — ya no podía más, Luan comenzó a sollozar mientras tenía esa sonrisa falsa, tratando de mantenerla, pero solo llevo su mano derecha a su rostro para quitarse las lágrimas. —Yo… no puedo hacerlo… no puedo sonreír sí estás aquí… no… lo soporto… cada día que no escucho tu sonrisa… que… no te veo sonriendo… me duele… me duele no encontrarte cada mañana… me está matando… ya no puedo hacer nada sin ti a mi lado… yo te amo Naruto… te amo como mujer… yo no quiero ser tú hermana, quiero ser algo más que eso… así que por favor… levántate… pelea para volver conmigo… por favor… regresa a mi lado— rogo la bromista entre llanto, para tomar la mano de su hermano, y apretarla con fuerza, para caer de rodillas. —Despierta… por favor… despierta— pidió la peli-castaña con la voz quebrada, le dolía ver al chico que amaba en la cama, sin señales de estar consciente, era como si hubiera muerto por dentro, un simple cascaron.


—Sabes… mamá y papá tratan de actuar normales en la casa, pero no hacen un buen trabajo, ambos cometen errores… al igual que todas las demás… y yo también… por ejemplo, Lori lavo la ropa interior de papá y Lincoln junto a una blusa rosada de ella, y ahora ellos dos tienen que usar ropa interior rosada— comento con una sonrisa triste Lynn, mientras se encontraba sentada, tomando la mano de su hermano. —También Lincoln termino con su ojo derecho morado, luego de no estar concentrado en la clase de deporte, deberías verlo… se ve demasiado gracioso… las chicas usaron maquillaje para cubrirlo… porque no quieren que tú cobres venganza contra el chico que lastimo a nuestro hermano… porque ellas… ellas y yo sabemos… que tu despertaras… que volverás con nosotras— dijo entre llanto y dolor la deportista, agarrando la mano de su hermano con algo de fuerza. —Yo… no sé si despertaras… pero si lo haces… te confesare mi amor… luchare para que me ames como yo te amo… y sino llegaras a despertar… yo estaré contigo toda la vida… yo te cuidare… velare por ti… y nunca me enamorare de otra persona… porque yo solo te amo a ti… tú lo eres todo para mí… así que si me logras escuchar… lucha… pelea como siempre lo has hecho en tu vida… lucha para volver con nosotras, conmigo… solo… vuelve estúpido hermano… despierta— pidió Lynn que lloraba en el pecho de su hermano, mientras maldecía por lo bajo, estaba triste y a la vez enojada, le dolía ver a Naruto en ese estado, y solo se enojaba al escuchar ese pitido estúpido de las máquinas, ya no quería escucharlo, lo que ella deseaba era escuchar la voz del rubio, escuchar su sonrisa y abrazarlo, deseaba que él la abrazara entre sus brazos, y que le diga que todo mejoraría.

(Fin NARUTO - Sadness and Sorrow (Grand Piano Cover) + Sheets).


Y así fueron pasando los días, cada día el rubio era visitado por su familia y amigos, para todos era demasiado difícil seguir viéndolo acostado en esa cama, sin que se mueva o hable, sus heridas ya estaban sanadas casi por completo, pero faltaba más tiempo para que pudiera estar su cuerpo al 100%, pero no había señales de mejoras.

A pesar de todos los esfuerzos que ellos hacían para despertarlo, nada parecía funcionar, intentaban de todo para hacer aunque sea que moviera alguna parte de su cuerpo, pero nada pasaba, sus esfuerzos eran en vano. Y este no sería el mejor año para la familia Loud, tres meses pasaron, apenas tres meses pasaron y para todos, fueron como 3 años, los días eran largos, y aunque en ese tiempo vinieron algunas fiestas como el cumpleaños de Lori que fue el 9 de junio, el de Lincoln que fue el 18 de junio, el de Leni que fue el 30 de junio; y el 12 de julio fue el cumpleaños de las gemelas; el 5 de agosto fue el cumpleaños de Luna, y el 22 fue el cumpleaños de Lily.

Aunque deberían haber celebrado, ninguno tenía ganas realmente de festejar su cumpleaños, pero no podían seguir siempre tristes, así que celebraron sus cumpleaños pero sin olvidar a su hermano, y cada uno solo deseo que el blondo despertara de una vez, lo extrañaban mucho. Y bueno, así pasaron tres meses, y ellos esperaban un milagro.

Y ahora mismo, era de noche ya en el hospital de Royal Woods, y una doctora se encontraba cuidando del rubio en estos momentos, pero no era cualquier doctora, ya que la doctora no era otra más que Madeline Fenton, o Maddie como le dicen todos, la madre del mejor amigo de Naruto, y ella era la que cuidaba todas las noches que pudiera al amigo de su hijo. La peli-naranja solo miro al hijo de su amiga Rita, le daba tristeza ver al joven en ese estado, para ella también era algo difícil verlo en ese estado, ella quería al rubio de una forma maternal por así decirlo, Naruto era una gran persona para ella, era bondadoso y amable, y le debía mucho, ya que de no ser por el rubio, su hijo Danny nunca hubiera hecho amigos.

Su esposo Jack tenía una obsesión por lo paranormal, obsesión que fue heredada a su hijo, y que gracias a eso, tenía problemas para entablar amistad con otros chicos de su edad, ellos se habían mudado de Echocloud un pueblo de Minnesota hace 13 años, su hijo tenía 6 años cuando vinieron a vivir a Royal Woods, y tuvo sus preocupaciones acerca de su hijo, tuvo miedo de que no encajara al ser nuevo en el pueblo, así como con su hija, pero Jazz siempre lograba hacer amistades rápido, pero Danny no, pero un día, su hijo llego a la casa con Naruto, y le dijo que era su amigo, y que también creía en fantasmas.

Eso la alegro mucho, era bueno ver que su hijo hizo un amigo, aunque tenía sus dudas todavía, pensaba que tal vez el rubio se hizo amigo de su hijo para burlarse de él, o tener algo a cambio, pero no fue así, ya que un día se encontró con Naruto, y le agradeció por ser amigo de Danny, a lo cual el blondo respondió que no había problema, Danny era un gran amigo, y que aunque no estaba interesado tanto en lo paranormal, eso la preocupo, porque llego a pensar que el oji-azul lastimaría a su hijo, pero nunca olvidaría las palabras que le dijo.

—"Danny es un gran chico, en el poco tiempo que llevamos de conocernos, lo considero un hermano, yo no tengo ningún hermano, solo hermanas, así que conocer a Danny fue bueno, admito que no me gusta mucho lo paranormal, pero si a él le gusta, haré lo que sea para seguirle la corriente, y para que podamos seguir siendo hermanos"— esa fueron las palabras que el rubio le dijo, al final, se dio cuenta que no había persona más bondadosa y buena que Naruto, por dios, incluso defendió a su hijo cuando unos bravucones quisieron golpearlo por ser un geek, y en pocas palabras, ella le debía mucho al blondo por haber ayudado a su hijo, por eso ella tenía cierto amor por el rubio, y le dolía verlo conectado a las maquinas como un vegetal.

Termino de escribir su reporte, estaba a punto de irse para dejar descansar al Loud, pero se acercó para cubrirlo bien, hacía algo de frío esta noche, y no deseaba que el rubio tuviera otra cosa, así que lo acobijo como si fuera un niño, acaricio su rostro para acomodar su pelo, ya lo tenía largo, a pesar de que se lo cortaron hace 3 meses, las cicatrices que tenía en su cara ya casi ni se notaban, y la operación para salvar su ojo izquierdo había sido un éxito total, y ya estaba sanado, pero le quedaría una pequeña cicatriz debajo de su ojo izquierdo, pero eso no importaba, era un pequeño precio a pagar para que no quedara ciego. Por otra parte, su brazo y pierna ya estaban casi curados también, tal vez una o dos semanas más con los yesos, de alguna forma, Naruto se estaba curando rápido, quizás por ser japonés, tal vez eran ciertos todos esos estereotipos de que los japoneses eran mejores en todo, y eso posiblemente incluya un mejor cuerpo.

Pero volviendo a la realidad, la peli-naranja sonrió mientras dejaba de acariciar el pelo de Naruto, y antes de irse, le dio un beso en la frente, orando para que despertara de su coma, apenas habían pasado 3 meses, pero era doloroso verlo todos los días, postrado en la cama. Y más, cuando venían sus hermanas y amigos, algunas enfermeras llegaron con ella, llorando y le dijeron que cada vez que alguien venía a ver a Naruto, esa persona rompía en llanto y decía cosas que les rompían el corazón. En especial, porque parece ser que las hermanas del rubio, lo amaban, pero no era amor de hermanos, era amor, verdadero amor, ese amor que compartes por una persona con la cual deseas pasar todo tu vida, y no las culpaba, por una parte estaba mal, pero al final Naruto no era hijo de Rita y Lynn, y cuando cumpliera los 18 volvería a ser Naruto Uzumaki, así que estaba bien que ellas lo amaran, como dijo, no las culpaba, después de todo, el rubio era el chico que toda mujer desearía, por dios, ella incluso tuvo que ir con un psicólogo en secreto, para "curarse" de aquellos sueños atrevidos que tenía sobre el mejor amigo de su hijo, y eso sería algo que nadie nunca sabría.

Pero bueno, cuando se iba a retirar, y dejar descansar al paciente, una mano la tomo de su brazo, se asustó y giro para ver quien la tomo de su muñeca, y al hacerlo, miro sorprendida como Naruto la estaba observado detenidamente, ella se quedó quieta al ver esos ojos de ahora dos colores, el daño que su ojo izquierdo recibió fue grave, pero aquel doctor logro salvarlo, pero dijo que gracias a la operación y herida, la iris de su ojo no volvería a ser azul, y ahora lo notaba, su ojo izquierdo ahora era rojo como la sangre, lo cual le daba cierto miedo, y más ahora que notaba mejor su pupila, era rasgada como si fuera el ojo de algún depredador, trago en seco, no sabía qué hacer, nunca espero que Naruto despertara de esta forma.


— ¡Cuidado! —

— ¡No corran por los pasillo! —

— ¡Locos! —

Esos y otros regaños eran los que recibía la familia Loud que corría por el hospital, la razón, hace poco les dijeron que el rubio se había despertado de su coma, y como era de esperarse, ellos corrieron hacía el hospital para verlo, ya que al parecer, Naruto pidió a sus padres, y bueno, por eso ahora estaban corriendo hacia el cuarto del oji-azul, y luego de correr por unos minutos, y ser regañados por casi todo el personal y pacientes, llegaron a su destino, para ver al Dr. Palmer en la entrada.

— ¿Cómo se encuentra? —

— ¿Ya está a salvo? —

— ¿Podemos verlos? —

Esas y otras preguntas eran las que toda la familia Loud hacía al doctor, quien tuvo que pedirles a todos que se callaran, ya que estaban molestado a todos, y que no era bueno ahora.

—Muy bien, por favor, todo estén calmados— pidió el doctor a la familia Loud que se calmó. —Bien, no se preocupen, solo le estamos haciendo unos exámenes de rutina, nada grave, queremos asegurarnos que este bien, así que no se preocupen, pronto lo verán— comento con una sonrisa el doctor, haciendo que todos sonrían, por fin, por fin volverían a ver al rubio, la tortura finalmente había terminado, y no tuvieron que esperar mucho tiempo, ya que vieron como unas enfermeras salieron del cuarto del rubio.

—Todo está bien, el paciente se encuentra en óptimas condiciones doctor, solo que ya quiere ver a sus padres— dijo una enfermera con una sutil sonrisa.

—Bien, gracias por todo, pueden retirarse— ordeno el Dr. Palmer, para mirar a los Loud. — ¿Listo? — le pregunto la gran familia, la cual asintió, el hombre solo abrió la puerta.

Los ojos de toda la familia Loud se humedecieron al verlo despierto, sentado en la cama mientras miraba por la ventana el cielo, y luego verlo girar su cabeza. Ellos solo sonrieron mientras lágrimas de felicidad salían de sus ojos, y sin perder tiempo entraron a la habitación junto al doctor.

—Buenos días Naruto, ¿Cómo te encuentras? — pregunto el médico.

—Bien doctor, me encuentro bien— respondió el Loud con una pequeña sonrisa.

—Eso es bueno de escuchar, realmente bueno— aseguro el hombre para mirar a los Loud. —Naruto, como lo pediste, aquí están tus padres y tu demás familia— declaro el hombre al oji-rojo/azul.

— ¿Y dónde están? — pregunto el rubio, extrañando al doctor, y a su familia.

—Je, esa es buena hermano, pero no creo que sea momento de hacer bromas— dijo Lynn al rubio, quien movió su cabeza a la derecha.

— ¿Hermano? ¿Broma? ¿De qué hablas niña? — pregunto Naruto.

—Ya es suficiente Naruto, no me agrada que bromees de esta manera— ordeno Rita pensando que su hijo estaba jugando, pero solo miro como su hijo la miro directo a los ojos.

—Lo siento señora, pero realmente no sé de qué hablan, ¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué esa niña me llamo hermano? ¿Y por qué no están mis padres aquí? — pregunto el rubio con seriedad.

— ¿Y según tú quienes son tus padres Naruto? — pregunto el doctor.

—Mis padres son Minato y Kushina Uzumaki— respondió el chico, sorprendiendo a todos, el doctor solo noto la mirada de la familia Loud, todos parecían haber muerto en vida, podía notar que el dolor que sentían ahora, era mucho peor que cuando el rubio estaba en coma.

— ¿No los reconoces? — pregunto el doctor.

—No, lo siento pero no sé quiénes son ellos, jamás los había visto en mi vida— esas palabras fueron como un puñal para toda la familia Loud, quienes solo llevaron sus manos a sus corazones, mientras intentaban no llorar.

— ¿Cuál es tu nombre? — pregunto el doctor con seriedad.

—Mi nombre es Naruto Uzumaki— respondió con seriedad el rubio, y eso basto para romper a toda la familia Loud, y confirmando la sospecha del doctor, Naruto había perdido la memoria, o parte de ella.


La esperanza que la familia Loud tenía se esfumo por completo, ellos pensaron que todo volvería a la normalidad, que Naruto regresaría a ellos, pero no sucedió así, él había perdido parte de su memoria, todo lo que estaba relacionado a ellos, ese fue el diagnóstico del doctor, quien solo les dijo que tenían que ser fuertes, ya que era posible que Naruto nunca recuperar sus memorias, pero que no debían perder las esperanzas, tal vez volvería ser él mismo.

Para ellos era trágico eso, ya que Naruto recordaba gran parte de su vida, recordaba a sus amigos, la gente con la que trabajo, sus trabajos, su vida en la escuela, pero no los recordaba a ellos, y lo peor de todo, es que recordaba cosas que nunca pasaron, creo memorias en donde sus padres nunca murieron, y en donde ellos vivieron con él toda su vida hasta ahora.

Pero lo parte más dolorosa se la llevo el rubio, ya que cuando el doctor le dijo la verdad, comenzó a llorar negando la realidad, diciendo que sus padres no podían estar muertos. Ese fue un duro golpe para el Uzumaki, quien por un tiempo, no quiso nada de visitas, no comía, y muchas enfermeras podían escuchar su llanto, rompiéndoles el corazón, sufrió un terrible accidente que casi cobra su vida, estuvo luchando por más de dos semanas y estuvo en coma por 3 meses, y al despertar se entera que sus padres murieron, y tenía pérdida de memoria. Eso era algo que no le deseaban a nadie.

Los amigos del rubio intentaron animarlo, pero sus intentos eran en vano, deseaba estar solo. Y si rechazaba la ayuda de sus amigos, era peor para los Loud, ellos llegaban pero no lograban obtener nada. Y así, pasaron dos semanas más en las que el rubio estuvo internado, terminando de curarse, y cuando estuvo listo, llego el momento de ir a casa. No sabiendo que hacer, o a quien recurrir, al final Naruto se fue con la familia Loud, y ahora mismo, el rubio entraba a su hogar, pero no lo sentía así.

El blondo estaba usando un pantalón negro, junto a unas botas cafés, además de una camisa blanca, y sobre la misma tenía una chaqueta café, también estaba usando unos guantes sin dedos negros, y ahora usaba anteojos, así es, anteojos, a pesar de que lograron salvar su vista, y evitar que quedaría ciego, los doctores le dijeron que tenía que usar lentes de ahora en adelante, para que lo ayudara, podía ver sin ellos, pero era por su bienestar.

Naruto solo miro la casa, realmente no recordaba nada, pero parece que había estado viviendo con los Loud desde los 5, ya que su madre y padre lo dejaron al cuidado de ellos, pero no lograba recordarlo, camino lentamente para detenerse en un espejo que estaba al principio de las gradas, y se miró atentamente. Su pelo rubio se iba para el lado derecho, ya que le cortaron del lado izquierdo hasta dejarlo calvo, en ese lugar tenía una cicatriz que casi lo mata, y sus ojos, ahora tenía dos colores de ojos, y sin olvidar la cicatriz que bajaba por su ojo derecho, y no podía olvidar su mano derecha, la tenía vendada por completo para ocultar unas grandes cicatrices, según el doctor Palmer, estaba mejor ahora que al principio.

— ¿Cómo te sientes hijo? — pregunto Rita que estaba jugando con sus manos, ahora mismo era un mar de emociones, por una parte se sentía nerviosa, también feliz, pero triste, era prácticamente un manojo de emociones. Los cuales aumentaban al no recibir respuesta alguna del rubio.

El Uzumaki subió las gradas, mientras miraba todas las fotos que estaban colgadas, habían demasiadas, juntas, amontonadas, eran fotos de las chicas, y unas cuantas del niño de pelo blanco, y logro notar algunas suyas, en donde estaba solo, o con alguna de las chicas, o con todas, o con el pequeño niño, o los padres de la casa. Había tantas fotos, aunque era obvio ya que eran una familia grande, y cuando llego a la segunda planta, noto que una pequeña estampida de animales fue a atacarlo, miro aun perro, un gato, un gánster y un canario, los cuatro animales parecían alegres de verlo, así que se agacho mientras sonreía.

— ¿Qué tal amiguito? ¿Cuál es tu nombre? — pregunto el blondo acariciando al perro, el cual se levantó en dos patas, para lamer la cara del rubio.

—Su nombre es Charles, el gato se llama Cliff, el hámster es Geo, y el canario es Walt— dijo Luna con una sonrisa, mientras el blondo sonrió para acariciar al gato y perro.

—Buenos chicos— susurro el blondo para levantarse, miro a la derecha, para ver a un zorro, una cría la cual estaba quieta, mirando fijamente a su dueño. — ¿Qué hace un zorro en la casa? — pregunto mirando a los Loud.

—Es Kurama, es tu mascota, tú lo rescataste cuando su madre lo abandono— respondió Lynn, el rubio solo miro al animal, para caminar hasta él y agacharse, estiro su mano izquierda, y solo vio como dicho animal ponía su cabeza en su palma, así que lo acaricio.

—Kurama… ¿Dónde he escuchado ese nombre? — murmuro para sí mismo el Uzumaki, para levantarse, y mirar a sus alrededores, si había varias habitaciones.

—Ven, mira mi cuarto— dijo Lincoln tomando la mano de su hermano, y enseñarle su cuarto, quizás así podría hacer a su hermano recuperar la memoria.


Naruto se encontraba en el patio delantero de su casa, sentado en las gradas mientras Kurama le hacía compañía, ambos eran bañados por la luz de la luna, él solo estaba quieto, mirando sus cosas, las cosas que llevaba cuando ocurrió el accidente, realmente no recordaba que paso, solo recordaba una luz blanca y luego todo se puso negro, y después despertó en el hospital.

Miro las llaves de su carro, estaban rotas, y por lo que supo, su auto término destrozado por completo. Además miro su billetera, estaba llena de sangre, así como todo lo que tenía en ella, y poso su vista en lo que quedaba de su teléfono, estaba roto por completo, todavía encendía pero su pantalla y demás cosas se arruinaron, esas eran las pocas cosas que logro recuperar, la ropa que llevaba ese día termino en la basura, su auto en el depósito de chatarra, y parte de su memoria se perdió.

—Sore wa su (Es una mierda)— maldijo en japonés el rubio, había niños en el lugar, y no quería que alguno de ellos lo escuchara decir palabrotas. Solo suspiro para dejar las cosas a un lado, y se recostó en las gradas, para mirar la luna, solo así podía mantenerse relajado, y la mente se le despejada, y eso era lo que necesitaba ahora mismo, que su mente se despejara para pensar en todo.

Todavía le dolía mucho saber que sus padres murieron cuando tenía 5 años, no podía creerlo ni aceptarlo, ya que recordaba perfectamente que antes del accidente, habían estado hablando y jugando, y recuerda perfectamente haber pasado toda su vida con ellos, recuerda las palabras de su madre, cada momento que estuvo junto a ella, todo, pero esos recuerdos eran falsos, según el doctor, todos esos recuerdos que tiene de sus padres fueron creados por su mente, y que todo lo que recordaba, bueno, nunca paso en realidad. Suspiro para levantarse y caminar hasta el bote de basura, y tiro todo, tiro las llaves de su auto, ya no le servían para nada, su coche termino hecho una mierda, y repararlo costaría bastante, y no tenía dinero para eso, también lanzó su teléfono, aunque no debería hacerlo por la batería que podía causar problemas, pero le daba igual, reviso su billetera, solo saco su identificación de estudiante, la tarjeta de crédito, y su licencia de conducir, era lo único importante que tenía en ella, ya que lo demás eran solo papeles que ahora poco le importaban, pero antes de tirarla, miro la foto que tenía guardada entre ese espacio con plástico, era una foto de todos los hijos Loud, dudo por unos segundos si tirarla o conservarla, pero termino por guardarla entre sus bolsillos, y luego tirar su billetera. Se dio la vuelta para mirar a su mascota, la cual lo miraba fijamente, esperando sus órdenes.

—Es hora de ir a dormir Kurama— declaro el chico de ojos bicolor para entrar a su casa, o la casa Loud, mañana regresaría a la escuela, así que sería un día difícil.


Otoño, esa época del año previa a inverno, una época que muchos disfrutaban y otros no, además de ser la época previa a invierno. En esta época se reanudaban las clases luego de las vacaciones de verano, y bueno, gracias a eso, muchos estudiantes odiaban otoño ya que significaba volver a clases, pero se les pasaba al poco tiempo.

Era una bella época ya que las hojas de los árboles comenzaban a cambiar de color, para poco a poco irse cayendo, y en un pueblo como Royal Woods, el otoño era hermoso, pero claro, tenían que pagar un precio, y ese era el clima frio. Y para Naruto fue regresar a la escuela justo a tiempo para iniciar clases, y bueno, para ser el centro de atención, sabía que lo que le paso fue terrible, como los médicos le dijeron, debió haber muerto en el lugar, que era un milagro que lograra sobrevivir y que diera una pelea para no morir, y claro, le dijeron que de ahora en adelante tuviera más cuidado.

Sería un idiota si no hiciera caso, está vez logro burlar la muerte, pero la próxima vez quizás no lo haga. De cualquier forma, solo tendría más cuidado, para mientras, trataría de volver a su vida diaria, o eso esperaba, y luego una mañana algo agitada para él, llego la hora de descanso, en donde recuperaría sus fuerzas.

— ¿Estás seguro que te encuentras bien? Sí sabes que no debes exigirte— dijo con preocupación Wendy.

—Ya te dije, estoy bien, no te preocupes— declaro con aburrimiento el Uzumaki.

—Pues no lo parece si te tiembla la mano— señalo Leika el brazo izquierdo de su amigo, el cual parecía moverse solo, ya que temblaba, y le costaba comer, ya que su mano derecha parecía pesarle mucho.

—No, es nada, el doctor dijo que tendría algunos espasmos por el pedazo de metal que se incrusto en mi brazo, que tomaría mi tiempo, pero lograría sanarme— explico Naruto a la pelinegra.

—Y… cambiando de tema… ¿Cómo has estado? ¿Cómo llevas las cosas? — pregunto Danny a su amigo, los chicos miraron al rubio, quien solo bajo la mirada.

—Sinceramente no han ido bien las cosas, me cuesta dormir algunas noches, y despertarme es un martirio. Además de eso, tengo que ver cada día el rostro de los Loud, noto el dolor que ellos tienen, ellos quieren que yo vuelva a ser el mismo de antes, pero no puedo hacerlo sino recuerdo nada. Lo que es peor, esas chicas me siguen llamando hermano, y no me gusta cuando lo hacen, y esa mirada, no me gusta para nada. Y ayer en la noche las gemelas entraron a mi cuarto para dormir conmigo, porque tuvieron una pesadilla, así que las envié con sus padres, y… no entiendo cómo pude vivir con ellos por 13 años. Son buenas personas, pero ya no me siento cómodo, me resulta difícil todo— confeso el rubio que se sobaba el brazo izquierdo, mientras miraba su plato de comida, la pelirroja solo tomo su mano para apretarla con fuerza.

—No te pongas así, verás que todo se resolverá, y cuentas con nuestro apoyo— trato de reconfortar la pelirroja a su amigo.

—Sí, nosotros estamos aquí para ayudarte en todo lo que necesites— comento la pelinegra con una sonrisa, apoyando a su amiga.

—Ellas tienen razón, somos amigos, estamos para ayudarte en lo que necesites— dijo Danny con una sonrisa, los tres chicos solo miraron una sonrisa triste y forzada en el rostro de su amigo, y eso les dolía.

—Gracias— fue lo único que dijo el rubio, mientras sonreía con dolor.


La escuela ya había terminado hace tiempo, y todos los estudiantes tomaban destino a sus hogares, para poder protegerse del frio. Pero no todos estaban ansiosos por volver a sus hogares, ya que Naruto caminaba lentamente, por las calles de Royal Woods, solo como deseaba, no estaba feliz de volver a esa casa que llamaba hogar, quizás en el pasado era feliz, pero ahora, ahora solo deseaba estar solo. Lo cual se le hacía algo difícil, ya se encontraba con algunas chicas que parecían ser sus amigas, las saludaba y se iba de largo, no tenía humor para hacer nada realmente, y lo peor de todo, es que sus maestros aparte de felicitarlo por haberse recuperado, y darle las condolencias por haber perdido parte de su memoria, le dejaron algunos trabajos para que se pusiera al corriente, y luego le harían exámenes.

Sinceramente no deseaba hacer nada, quizás muchas personas pensaban que estaba sobreactuando, que estaba exagerando, pero no era así, ninguno de ellos sabía por lo que estaba pasando. No podía pensar bien, tenía muchas cosas en mente, ¿Qué pasaría con el de ahora en adelante? ¿Recuperaría sus memorias? ¿Qué era lo que tenía pensado hacer luego de terminar la preparatoria? ¿Cómo era antes del accidente? ¿Por qué creo esas memorias falsas? ¿Quién era ahora? ¿Acaso esto era un castigo divino por algo que hizo? ¿Por qué no murió?, esas y otras preguntas eran las que rondaban su mente, y solo deseaba haber muerto, necesitaba ayuda, pero las únicas personas que podían ayudarlo estaban muertas, solo miro al cielo, necesitaba estar a solas.


Mientras tanto, al otro lado del mundo, en Japón en la prefectura de Tokio, en un gran edificio de esa ciudad que competía con New York, se encontraba un hombre de unos 50 años, cabellera blanca corta, ojos negros, y quien estaba sentado en un escritorio, revisando algunos papeles, mientras sobre el mismo tenía una placa que decía Jiraiya Namikaze, un gran hombre de negocios, el presidente de Nami Industries, una de las mejores compañías armamentistas del mundo, la cual tenía varios contratos con casi todos los gobiernos del mundo, una compañía que tenía un gran poder social y económico, y Jiraiya Namikaze era quien la manejaba, ya que era una empresa heredada de generación en generación. El hombre de negocios solo suspiro para soltar su pluma, y tomar el vaso con licor que tenía seca, para luego girarse y mirar desde su ventana la ciudad, parecía que Tokio nunca dormía. El peliblanco estaba tan concentrado, tratando de descansar, hasta que escucho que alguien tocaba su puerta.

—Adelante— dijo el hombre, al momento que la puerta de su oficina se abría, y mostrar a un hombre que usaba un esmoquin, como los que usan los sirvientes, cabellera blanca larga que tenía hacía atrás, y de ojos negros.

—Señor, tengo buenas noticias— dijo el sirviente a su amo.

— ¿Y qué esperas? Dime las noticias— ordeno con una voz severa el hombre, para girarse y mirar con seriedad a su sirviente.

—Lo encontramos señor, encontramos a su hijo, pero además de eso, también descubrimos que tuvo un hijo— comento el sirviente, sorprendiendo al peli-blanco.

— ¿Un hijo? ¿Quieres decir que tengo un nieto? — pregunto exaltado el oji-negro con una sonrisa.

—Sí señor, pero también le tengo una mala noticia. Su hijo Minato murió hace 13 años en un accidente de auto, junto a su esposa, pero su hijo sobrevivió al no ir en el carro. Pero hace unos 4 meses sufrió un grave accidente, una camioneta embistió su carro, y casi muere, pero logro sobrevivir— explico el peli-blanco a su jefe, quien solo se sorprendió ante eso.

— ¿Estás seguro de eso? ¿La información que tienes es clara? — pregunto Jiraiya.

—Es confiable señor, no hay duda alguna. Y es más, aquí le traigo todo— declaro para darle un folder a su jefe, el cual tomo la carpeta de su mano, para verlo todo.

El peliblanco miro todo lo que estuviera en la carpeta, artículos de prensa, testimonios, actas de defunción, algunas cuantas fotos, y una acta de nacimiento de un niño, además de fotos de él, también un recorte de prensa el accidente, y en donde miraba el encabezado que afirmaba la muerte de su hijo, pero que su nieto seguía vivo, y que casi muere en un fatal accidente, incluso era peor que el de su hijo, casi moría. No, no era solo eso, su hijo había muerto y no lo sabía, incluso había tenido un nieto, y tampoco supo de él, y ahora casi muerte su nieto y tampoco lo iba a saber, ya casi pasaban 30 años desde que su primogénito se escapó, y todo lo que se había perdido.

—Prepara el jet, nos vamos de inmediato a Royal Woods— ordeno el peliblanco con seriedad a su sirviente, el cual asintió para salir de la oficina, el peliblanco se quedó callado, para mirar una pintura gigante que tenía en la pared de su oficina, en donde estaba él cuando era más joven, junto a su esposa que en paz descanse, y su hijo Minato de 8 años.

Su esposa había muerto en un fatal accidente cuando Minato tenía 12, desde ese momento, su vida fue diferente, para ambos, se apartó de su primogénito, y lo dejo abandonado. Apenas lo miraba o hablaban, la última vez que supo algo de él, fue cuando llego a su casa junto a una jovencita de pelo rojo, su nombre era Kushina Senju, una chica de alta clase, pero no acepto su relación, y tampoco que se casaran, así que ellos dos escaparon, y nunca supo nada de él, fue como si la tierra se lo tragara, lo estuvo buscando durante todo este tiempo, y le dolía saber que estaba muerto, pero le alegraba saber que su nieto estaba vivo, no, mejor dicho, le sorprendió saber que tenía un nieto vivo, aunque casi muere también. Por esa razón, iría hasta ese pueblo en Estados Unidos, y traería a su nieto.

—Muy pronto Naruto, pronto estarás en casa— declaro con seriedad el peliblanco, mirando el retrato de su familia, en el pasado cometió un grave error, pero ahora lo enmendaría, él cuidaría de su nieto costara lo que costara.


Al mismo tiempo, en otra parte de Tokio, una mujer de cabellera rubia larga, de ojos color miel, y de un gran escote que mostraba unos grandes pechos de copa DD, quien usaba un traje de negocios también, se encontraba mirando fijamente por la ventana de su oficina la ciudad, mientras la habitación era iluminada por la luz que producía la chimenea que tenía en el lugar, mientras tenía una copa de vino en la mano derecha, y un cigarrillo en la izquierda, mientras que detrás de ella había un escritorio que decía Tsunade Senju, la presidenta de Sen Industries, la compañía farmacéutica más grande del mundo, el principal proveedor de medicina para casi todos los hospitales del mundo, y la rubia se encontraba descansando de sus labores, hasta que escucho que alguien tocaba su puerta.

—Adelante— dijo la oji-miel con una voz apagada.

—Con permiso Tsunade-Sama— dijo una mujer de cabello negro corto, ojos negros, y quien usaba un traje de secretaria algo ceñido que mostraba un buen cuerpo.

— ¿Qué sucede Shizune? ¿Acaso hay más trabajo? — pregunto aburrida la rubia.

—No, Tsunade-Sama, le traigo noticias sobre su hija Kushina— al escuchar ese nombre, la mujer de grandes pechos se dio la vuelta para mirar con seriedad a su asistente.

— ¿Ya sabes donde se encuentra? — pregunto emocionada la oji-miel.

—Sí mi lady, pero lastimosamente no son buenas noticias— comento la pelinegra conocida como Shizune.

— ¿A qué te refieres? Dime lo que encontraste— ordeno la Senju.

—Vera Tsunade-Sama, su hija Kushina parece haber muerto hace 13 años en un accidente automovilístico en un pequeño pueblo llamado Royal Woods, ubicado en el estado de Michigan— dijo la oji-negra, mientras la oji-miel bajo la vista al escuchar eso. —Pero eso no es todo— dijo Shizune para ver la mirada de su jefa. —La señorita Kushina tuvo un hijo— declaro la pelinegra, mirando la cara de sorpresa de su ama. —Usted tiene un nieto, Tsunade-sama— termino de hablar la asistente con calma.

— ¿Tengo un nieto? — musito incrédula la oji-miel, para luego sonreir. — ¡Tengo un nieto! ¡Yo tengo un nieto! — exclamo con alegría la rubia de grandes pechos, dando pequeños saltos de alegría, haciendo que sus grandes senos reboten.

—Sí, aunque debo recordarle que ya tienes otras dos nietas, no debe olvidar a las hijas, de su segunda hija, Mei— dijo la pelinegra.

—Sí, lo sé, pero no es lo mismo, ellas son mujeres, y él es hombre, pero a todo esto, ¿Cómo se llama? — pregunto la rubia de grandes pechos.

—Su nombre es Naruto— respondió Shizune a la duda de su jefa.

— ¿Naruto? sin duda alguna solo a Kushina se le ocurría ponerle ese nombre, ella amaba el ramen, en especial el que su padre cocinaba— comento con un toque melancolía la mujer para mirar a su asistente. —Prepara el avión, iremos a Royal Woods por Naruto, y lo traeremos con su familia, está vez no cometeré el mismo error que con Kushina— declaro con firmeza y seriedad la Senju, recibiendo un asentimiento por parte de su asistente, la cual salió de la oficina.

— ¡Prometo no cometer el mismo error dos veces! ¡Esta vez, haré lo correcto por ti hijo/hija! ¡Cuidare a Naruto, cueste lo que cueste! — dijeron al mismo tiempo Jiraiya y Tsunade, mientras miraban como la lluvia comenzaba en la ciudad de Tokio. Cometieron un grave error con sus hijos, y pagaron un gran precio al perderlos para toda su vida, y no saber que ellos tuvieron un hijo, pero no lo volverían a hacer, esta vez, ambos enmendarían su error, ellos cuidaran de su nieto, costara lo que costara.


¿Qué les pareció el cap? espero que les gustara, y como pueden ver, cambié la imagen del rubio, sé que muchas de las cosas que le pasaron matarian a cualquier, pero vamos, no lo matare así, después de todo, ya tengo un final para la serie, así que no lo matare asi de simple, y como pudieron ver, la verdadera familia del rubio por fin aparecio.

Si quieren saber que pasa, dejen su review, y nos vemos.