Muy buenas a todos, aquí yo de nuevo con otro one-shot no relacionado con la historia, ya que a varios les gusto el primero, decidi que los seguire haciendo, y hoy nuestra afortunada fue Girl Jordan, y espero que les guste, y que esperen la actualizacion de mis otros proyectos, sin más que decir, nos vemos al final.
Naruto y Girl Jordan.
Invierno, esa época que indicaba la llegada de Navidad así como el fin de otro año más. Y lo que caracterizaba esa bella época, era la nieve que comenzaba a caer a inicio de Diciembre, está era la época favorita de la mayoría de personas del mundo, después de todo, pronto podrían descansar para Navidad, para pasarla en familia, con amigos y con esa persona especial en la vida de uno.
Y ese era el caso para una niña de 12 que viva en el estado de Michigan, en un pueblo llamado Royal Woods, su nombre, Jordan Rosato, o como sus amigos le decían, niña Jordan, y no es porque fuera algún insulto o la denigraran como las ahora "feministas" dicen, no, el motivo era porque había un chico llamado también Jordan, así que para evitar confusión, les dijo a todos que le dijeran niña Jordan para no causar una confusión como dijo, y regresando a la historia, ella era una chica de sexto grado de la primaria de Royal Woods, y próximamente sería de secundaria.
Ella era una bella chica de cabello castaño claro, ojos verdes y una piel tersa y suave, se encontraba usando un pantalón café oscuro, una blusa blanca y arriba de ella tenía un abrigo negro para protegerse del frio, así como llevar unas botas de nieve negras. Ella ahora mismo se encontraba caminando por la avenida Franklin, una avenida conocida por todos al ser el lugar donde se encontraba la casa de la bestia, o mejor dicho, bestias, aunque eso era exagerar mucho. Ella solo iba a la casa de los Loud, para darle un regalo anticipado de navidad a cierto chico Loud.
No le tomo mucho tiempo llegar a su destino, se detuvo para ver la entrada a la casa Loud, lugar donde estaba su novio esperando que ella llegara, solo se sonrojo al pensar eso, su novio, sin duda alguna era muy temprano para que ella tuviera un novio, pero que podía decir, se enamoró perdidamente de un gran chico que la amaba, la respetaba y la trataba como una princesa. Solo camino hasta la puerta de la casa, para tocar el timbre, y a los pocos segundo ella vio como la puerta se abrió, mostrando a un chico de 18 años, cabello rubio como si fuera oro, de unos bellos ojos azules y una piel ligeramente bronceada además de mostrar una dentadura brillante con dos caninos a cada lado, y este no era más que Naruto Uzumaki Loud, su novio.
— ¿Jordan? ¿Qué haces aquí? — pregunto el rubio sorprendido de ver a la pre-adolescente.
— ¿Qué? ¿Acaso no puedo venir a ver a mi novio? — respondió con una pregunta la peli-castaña con una sonrisa.
—No, sabes que no pregunto por eso, es más, me alegra verte, solo que cuando hablamos me dijiste que estabas en el Mall con tu familia— respondió el rubio, al momento que la pequeña solo entro a casa.
—Sí, pero nunca debiste decirme que estabas solo en casa— respondió la chica que se quitaba su chaqueta, y mirar a su alrededor, está no era la primera vez que venía a la casa Loud, antes vino como compañera de trabajo de Lincoln, y en secreto venía para pasar tiempo con su amado.
—Bueno, sinceramente nunca pensé que vendrías a verme al saber que estaba solo, aunque no me quejo, me da gusto que estés aquí— comento con una sonrisa para acercase a su pequeña novia, quien solo sonrió para abrazarlo. Ella apenas medía 1.20, y el rubio medía 1.70, apenas le llegaba al pecho, y sin duda alguna uno pensaría que ambos eran hermanos.
— ¿Y porque terminaste solo? — pregunto Jordan mirando directo a los ojos al Loud.
—La odiosa de la tía Ruth se ira de vacaciones por navidad, así que le pidió a mamá que la llevara al aeropuerto, y mamá al saber esto, obligo a todos a que fueran a despedirse de esa horrible gorda— respondió el blondo.
—Siempre me he preguntado, ¿Por qué la odias? — pregunto interesada la chica, aunque eso no le importaba, solo quería seguir más tiempo abrazada a él.
—Bueno, para empezar nunca le caía bien a esa mujer, cada vez que íbamos a su casa siempre me ponía a limpiar la maldita arena de sus gatos, mover su refrigerador o estufa, o algún mueble realmente pesado, y cuando terminaba solo me criticaba o me decía que hice un mal trabajo, y una vez la maldita me ordeno subir a su techo para destapar las losas, y cuando estaba bajando la vieja golpeo la escalera y termino en el hospital con mi pierna y brazo izquierdo roto— respondió Naruto que acariciaba la cabeza de su amante, quien disfrutaba de los mimos.
— ¿Y no le dijiste a tus padres? — pregunto la chica de sexto grado.
—Claro que lo hice, cuando les dije todo lo que me obligaba a hacer o decía pensaron que estaba mintiendo, pero les recordé que no tenía sentido que les mintiera, y bueno, ellos hablaron con la esa mujer y parece que descubrieron que era verdad lo que les dije, y desde entonces nunca he vuelto a poner un solo pie en esa apestosa casa, aunque claro, los demás no saben eso, ellos creen que no voy porque siempre cuido a Lily— aclaro el rubio que seguía abrazando a su novia.
—Ya veo, supongo que es buena surte que la odies— murmuro con una sonrisa. — ¿Cuánto tiempo tenemos hasta que vuelvan? — interrogo sin quitar su sonrisa.
—Acaban de irse hace 20 minutos, y son 3 horas de ida y de venida, eso da un total de 6 horas— respondió sonriendo al saber lo que planeaba hacer Jordan.
—Eso es genial— declaro con un pequeño sonrojo en su rostro, el oji-azul solo sonrió para agacharse y darle un apasionado y largo beso.
Se separaron para verse a los ojos, y volver a besarse, el rubio comenzó a acariciar la cabeza y espalda de la peli-castaña, Jordan solo saltó para abrazar del cuello al blondo, y rodearlo con sus piernas, el Loud camino hasta caer sentado al sillón en donde siguieron besando por unos segundos. La peli-castaña dejo de besar a su novio mientras sonreía al sentir un bulto debajo de ella.
—Parece que alguien está demasiado feliz al verme— comento con una sonrisa pervertida la niña.
— ¿Acaso me puedes culpar? — pregunto el rubio que también tenía una sonrisa pervertida.
—Sí todos se enteraran que Naruto Loud, el chico santo y puro del pueblo se acuesta con una niña de 12 años, supongo que te causaría muchos problemas— comento Jordan con una sonrisa mientras tocaba el pecho del rubio.
—Sinceramente eso no me viene importando cuando estoy a tu lado, y nunca me ha importado realmente, lo único importante en mi vida aparte de mi familia eres tú, te amo, y no me importa lo que otros lleguen a pensar o decir, mientras estés conmigo estoy dispuesto a afrontar lo que sea— declaro el oij-azul acariciando el rostro de la oji-verde, quien sonrió para darle un beso amoroso al chico de sus sueños.
—Yo también te amo— declaro Jordan devolviendo el beso, ella realmente amaba al rubio, eso que ella sentía por Naruto era amor verdadero, eso no era una simple admiración, ni obsesión, lo amaba, era muy raro que una niña de su edad estuviera enamorado de un chico universitario.
Jordan se apartó unos segundos para levantarse y quitarse sus botas, seguido de quitarse el pantalón junto a sus panties, mostrándole su vagina rosada y lisa al rubio, quien agarro las nalgas de su amada para comenzar a lamer esa pequeña vagina, la cual estaba algo salada y amargo, mientras la peli-castaña comenzó a gemir por el placer que sentía, podía sentir la lengua del rubio invadirla, moverse como si estuviera buscando algo, y ese placer incremento cuando sintió como el Loud metía su mano derecha para tocar sus senos que eran copa B, algo grandes para su edad, pero ellos comenzaron a crecer al ser tocados siempre por su novio, y tampoco podía olvidar ese placer que sentía cuando el blondo metía uno de sus dedos por su trasero.
Ella nunca fue una chica pervertida, al menos no tanto, siempre tuvo sus dudas, y siempre recurría a internet, y claro, al ser una jovencita curiosa y tener al alcance el centro de mayor información del mundo, termino por llegar al mundo oculto de los adultos, llego a encontrar videos porno en muchas páginas, videos de mujeres que se acostaban con varios hombres, a veces solo uno, otras veces con varios, y en algunos eran mujer con mujer. Cuando vio lo que los adultos hacían se quedó asombrada, sus padres solo le habían dicho que cuando dos personas se amaban era llamado amor, y que ese amor hacía que las personas tuvieran niños, para contarle la historia de las abejas y flores, pero nunca pensó que los adultos hacían eso casi todo el tiempo, aunque según eso se llamaba sexo, así de simple, no se amaban, solo lo hacían por placer.
Así que intento hacer lo mismo, empezó por tocarse sobre la ropa, o masturbarse ya que así se llamaba tocarse su parte intima. Se masturbaba en las noches viendo videos porno por su teléfono, o lo hacía en el baño cuando usaba el inodoro o se duchaba, eso poco a poco fue incrementando cuando comenzó a usar su cepillo de dientes, el mago de su peine, y una vez uso un banano que luego lanzo a la basura, y su perversidad comenzó a crecer, masturbarse en su casa a puerta cerrada se volvió aburrido, así que comenzó a hacerlo en lugares con mucha gente, y decidió empezar en los baños de su escuela, escondida detrás de las gradas del gimnasio, en medio de la clase cuando estaban estudiando o en un examen. O se metía algo en su vagina para tenerlo todo el día, y eso aumento cuando una vez fue a la fiesta de su amiga Molly, para ver a su amigo Lincoln Loud en ropa interior.
Se dio cuenta que su lujuria y perversidad solo sería calmada si llegaba a dar el último paso, y tener relaciones sexuales con un chico. Su objetivo principal iba a ser Lincoln, era su amigo hombre más cercano por así decirlo, iba a ser fácil, se acercaría a él para tener sexo con él, y sabía que funcionaria, ya que Ronnie Ann se había largado y dejo destrozado al albino Loud, un plan fácil y una presa demasiado fácil. Pero eso no sucedió, ya que al poco tiempo llego una nueva chica llamada Stella, la cual le robo el corazón al Loud.
Sin embargo, su lujuria era más grande e ideo un plan loco para tener al peli-blanco en sus manos, de otro modo, tendría que recurrir a esos sitios de citas para adultos, y terminar en manos de algún hombre gordo y feo. Así que un día llego a la casa de Lincoln, toco la puerta y una de sus tantas hermanas le abrió, si no recordaba mal su nombre era Lori, ella solo le dijo a la Loud que venía a hablar con Lincoln porque tenían un trabajo en equipo que hacer, lo cual no estaba tan alejado de la verdad, y para su buena suerte, la rubia la dejo entrar para ir al cuarto de su "amado" conejito, pero al entrar, no encontró nada, se puso triste e iba a decirle a preguntarle a la Loud sobre su hermano, pero había visto la gaveta con ropa interior de Lincoln y cerró la puerta para comenzar a masturbarse mientras olía sus calzones. Y gracias a eso, nunca noto cuando la puerta fue abierta por Naruto, quien al verla se quedó mudo, y ella solo dejo de hacer lo que estaba haciendo, para ponerse roja de vergüenza.
—Naruto, parece que Lincoln salió al Mall— fue el grito que ella escucho, esa era la voz de Lori, el rubio salió de su sorpresa al escuchar la voz de su hermana.
—Vístete rápido— ordeno el oji-azul para cerrar la puerta, ella solo le hizo caso mientras escuchaba a la familia Loud hablar, luego de unos segundos, la puerta se volvió a abrir, mostrando a Naruto y Lori.
— ¿Cuánto tiempo llevas esperando aquí? — pergunto Naruto, la peli-castaña solo se quedó sorprendida por eso, ya que parecía que el hermano mayor de Lincoln no dijo nada.
—C-C-Cómo una hora— respondió Jordan a esa pregunta, y solo miro al oji-azul girarse y cruzarse de brazos.
—Lleva más de una hora esperando a Lincoln— regaño el rubio a su hermanita.
—Oye, esa no es mi culpa, Luna era la que sabía que Lincoln se fue hace tiempo, ella es a la que debes regañar— confronto la oji-negra con cierto enojo al ser regañada.
—Pero tú eras la que debió venir para decirle a Lincoln— regaño Naruto para mirar a la chica. —Escucha, creo que sería bueno que te fueras a casa, pero ya que es algo tarde te llevare a casa por haber venido hasta aquí por nada— ordeno el rubio, mientras que Jordan solo asintió ante eso.
—Gracias— agradeció la niña para salir del cuarto, siendo seguidos por los dos rubios, bajo y salió de primero mientras miraba al rubio tomar las llaves de su carro junto a una chaqueta, para decirle a su hermana que volvería.
—Vamos— ordeno con seriedad el rubio para abrir las puerta de su carro, ella solo obedeció y entro, y un silenció se formó. — ¿Dónde vives? — pregunto el oji-azul.
—E-E-En la 24 de la avenida Winchester— respondió Jordan con dificultad, al momento que el carro comenzaba a moverse.
Para la peli-castaña fue una eternidad el viaje, en todo el camino ninguno dijo nada, y realmente ella no sabía que decir, no tenía alguna excusa por el sentido, y el hermano de Lincoln no le preguntaba nada. Ella noto que se detuvieron una cuadra antes de llegar a su casa, y solo escucho al rubio suspirar, ella sabía que era su fin, el rubio le diría a su madre lo que estaba haciendo, y su madre la castigaría sino es que la mataria por ser una pervertida, y ya juraba escuchar todas las burlas e insultos, y solo comenzó a llorar al saber que su sentencia estaba cerca.
— ¿Oye por qué lloras? — pregunto el oji-azul al ver a la pre-adolescente sollozar.
—E-E-E-Es que me viste haciendo algo asqueroso… y le dirás a mis padres… y mi mamá me pegara y odiara por hacer ese tipo de cosas— respondió entre lágrimas Jordan, mientras intentaba limpiarse las lágrimas y los mocos que se le escapaban.
—Oye, tranquila. No le diré nada a tus padres— aclaró el oji-azul a la pequeña, quien comenzó a disminuir su llanto y verlo.
— ¿N-No les dirás lo que hacía?— pregunto sin creer eso.
—Sí, no les diré nada. Pero hay que hablar de eso niña— aclaró el rubio que se acomodó para ver a la pequeña. —Muy bien, ¿cómo te llamas?— pregunto Naruto.
—Jordan Rosato— respondió la amiga de Lincoln.
— ¿Cuántos años tienes?— pregunto el blondo.
—T-T-Tengo 11— respondió asombrando al "adulto" que abrió sus ojos sorprendido al saber eso.
—Bueno— comento el rubio para mirar al frente. —Escucha Jordan, eso que estabas haciendo…— comenzó a hablar el rubio hasta que fue interrumpido.
—Masturbarse, sé cómo se llama, no soy tonta como crees, mis padres ya me han dado esa charla de las abejas y las flores, y con ayuda de internet se lo suficiente como para saber que eso que estaba haciendo no era por curiosidad— comento la niña al notar que el rubio iba a hablar como una niña.
—Bien, creo que eso me ayudara— comento Naruto. —Escucha, masturbarse no está mal, es algo natural que hacen la mayoría de personas, generalmente los adolescentes, y adultos, así que debes comprender que me asombra saber que una niña de tu edad haga eso, en parte no está mal pero no cabe mencionar que para tu edad hacer algo así no está bien, y menos que lo hicieras en una habitación que no es la tuya, mientras olías la ropa interior de mi hermanito— recalco con seriedad el oji-azul. —Mira, comprendo que estás entrando a la edad donde estás cosas te resultan interesantes, pero debes tener un límite, lo que hiciste es un acto demasiado pervertido, te masturbaste en una casa ajena, ¿sabes que viven más personas aparte de Lincoln en esa casa, cierto?, ¿Qué hubiera pasado si alguna de mis hermanas te encontraba?, Lori de seguro te hubiera agarrado del brazo para llevarte con nuestros padres, y todo terminaría en una incómoda por no decir acalorada discusión, si hubieran sido mis padres igual pero con mayores consecuencias, ¿Qué tal si alguna de mis hermanas pequeñas te hubiera visto?, ¿Cómo diablos le explicas a una niña de 6 años lo que hacías? — pregunto el Loud con seriedad a la niña, quien solo miraba el piso del carro, Jordan no sabía que decir, no tenía excusa alguna que dar, el rubio solo suspiro para mirar a la pequeña. —Mírame por favor— ordeno el blondo, para ver la vergüenza, pena, y notar como el llanto parecía querer salir de nuevo. —Solo no vuelvas a hacer algo así en un lugar público, está vez lo hiciste en mi casa y yo te descubrí, así que no te preocupes, sinceramente yo también me he masturbado algunas veces, así que no pienses que eres la única que hace algo así. Pero te sugiero, no mejor dicho, te dijo que si haces eso, que sea en tu cuarto o baño, en un lugar seguro que nadie se atrevería a invadir. Es bueno que la primera vez que hicieras eso fuera de casa, lo hicieran en el cuarto de Lincoln, ya que no sería nada bueno que hicieras eso en el cine por ejemplo, y ser encontrada por un viejo pedófilo. Así que ten cuidado sí, y hazlo en tu casa, eres joven, debes cuidarte, y bueno, que esto no te preocupe, yo no le diré a nadie de esto, es más, lo que paso en la habitación de mi hermanito nunca ocurrió, ¿entendido? — pregunto para recibir el asentimiento de parte de la peli-castaña. —Bien, entonces es hora de dejarte en casa— declaro al momento que iba a encender su carro, pero las manos de la niña lo detuvieron.
—Y-Y-Y-Yo no prometo volver a hacerlo… pero… quisiera que me enseñas tu p-p-p-p-p-pene una sola vez— pidió Jordan al oji-azul.
— ¡¿Qué?! ¿Estás loca niña? ¿Acaso no escuchaste lo que te acabo de decir? — pregunto sorprendido el Loud.
—Sí, pero si no lo haces grito— amenazo la niña.
— ¿Qué? — pregunto sorprendido el oji-azul.
—Sí no lo haces grito— volvió a decir la niña. — ¿Qué crees que pasaría si grito? Una pobre niña de 11 años, en el auto de un "hombre" grande y fuerte, mientras estoy sin mi blusa y con mis bragas bajadas, mientras lloro y dijo que intentabas violarme— amenazo la oji-verde con una sonrisa, mientras el rubio se quedó petrificado por eso, odiaba decirlo, pero no tenía escapatoria de esto, si ella gritaba era seguro que todos saldrían para ver qué pasaba, y si intentaba huir todo empeoraría, ser acusado de violación era un gran crimen, ver un maratón con su madre de La Ley y el Orden le hicieron ver que los policías no tenían piedad si uno era acusado de violación, y más si era a una niña, eso destruiría toda su imagen, y perdería a sus amigos y a su familia.
— ¿Grito o aceptas? — pregunto la pequeña con una sonrisa, el rubio gruño para encender el carro, y ella noto que pasaron de largo su casa. —Aquí no, iremos a un lugar desolado— respondió Naruto con las manos atadas, mientras una sonrisa se formaba en el rostro de Jordan.
Luego de unos minutos, el rubio se terminó por estacionar en un callejón vació, lugar que estaba entre un cine y una tienda de empeños, la gente que pasaba por el lugar era casi nula, así que era un buen lugar, por no mencionar que sus vidrios eran polarizados, lo cual ayudaba a que no se viera lo que pasaba dentro del carro. Y eso era al joven Loud que estaba recostado mientras su miembro estaba siendo chupado con torpeza por Jordan, quien no tenía su falda y bragas puestas, ella estaba masturbándose mientras chupaba el pene de hermano mayor de Lincoln.
—Oh dios… ¿Cómo diablos paso esto? — interrogo Naruto que miraba el techo de su carro, no queriendo ver a la niña mamando su pene, esto no estaba para nada bien, esto era un crimen, no importaba que maldita excusa diera, o incluso si decía la verdad, terminaría yendo a prisión como un pedófilo y de seguro sería violado, después de todo, era un chico que era deseado por varias mujeres, y todas esas cosas despegaban su mente cada vez que sentía placer, cada vez que sentía la lengua de Jordan, hasta que ya no pudo aguantar más, ya que habían pasado más de 10 minutos, así que sin querer agarro de la cabeza a la peli-castaña, para hacer que se tragara su semen cuando se corrió en su boca, pudo escuchar cómo se atraganto, pero eso no le importó, luego de unos segundos, la libero solo para ver como ella levanto su cabeza, mostrando pequeños rastros de semen y como lo tragaba con hambre.
—Es algo ácido y pegajoso, pero no sabe tan mal de cierto modo— comento la peli-castaña pasando sus dedos por los labios, para tomar cualquier rastro de semen, muchas veces vio en videos que algunas mujeres se lo tragaban, y otras lo escupían o jugaban para restregarse en los pechos, pero ella decidió tragárselo para saber si era verdad que sabía bien como decían esas chicas de los hentais que llego a ver.
—Bien… eso es todo— declaro Naruto que intento ponerse el pantalón, todavía tenía una erección a pesar de haberse corrido, pero esto sería todo, hacer esto estuvo mal en un principio, solo quería dejar a la chica en su casa e irse a la suya para tratar de dormir y olvidar esto, pero no pudo hacerlo, ya que vio como la niña se subió sobre él.
—Esto no termina todavía, debemos llegar hasta el final— declaro Jordan que estaba ahogada en la lujuria.
—No, esto ya no puede seguir a más, cruzamos una línea imperdonable— declaro el rubio que intento detenerla, pero su intento fue en vano cuando vio que la niña se fue metiendo su pene poco a poco, mientras él solo pudo hacer la cabeza hacía atrás al sentir la presión en su miembro, era muy apretado por no decir que comenzó a sentir algo caliente, era claro que eso era la sangre porque Jordan rompió su himen, y luego de unos segundos, ambos se quedaron quietos, hasta que el oji-azul comenzó a sentir como la pequeña se movía, soltando unos pequeños gemidos de placer, mientras él solo seguía tapándose los ojos mientas era "violado" por una niña de 11 años.
Solos los gemidos de Jordan se podían escuchar dentro del carro, mientras se movía de arriba hacia abajo intentando meterse todo el miembro del rubio, apenas lo tenía por la mitad, al principio era doloroso, pero luego comenzó a sentirlo rico y solo se dedicaba a disfrutar de tener sexo, aunque debía admitir que deseaba ser tomada por su "violador", quien solo tenía el rostro cubierto con su antebrazo derecho.
—Vamos… enséñame… enséñame tu rostro… quiero verlo— pidió la oji-verde intentado ver el rostro del rubio, pero su intento fue en vano ya que no pudo quitar su brazo del rostro, se molestó por esto, así que levanto su blusa para dejar expuestos sus pechos copa A. —Esto te animara, sé que no son tan grandes pero a alguien como tú de seguro le gustaran— declaro para acercar sus pechos a la boca del rubio, intentando que él los comenzara a chupar, se los comenzó a restregar en los labios. —Anda, chúpalos, no te contengas— dijo con una suave voz, mientras los quería meter a la fuerza, y no tardo en sentir como entraron y como el chico comenzó a chuparlos, haciendo que ella se pusiera feliz. —Sí, eso es, chúpalos como si no hubiera un mañana— murmuro con felicidad, la cual aumento al ver que Naruto quito su brazo de sus ojos para poner ambas manos en su trasero, y detenerla.
—Eres una maldita zorra— declaro el rubio para mirarla a los ojos. —Eres una gran pervertida, hacer esto con un chico mayor, pedir que te chupe los senos, estás realmente dañada, eres un peligro para todo chico, en especial para mi hermanito. Así que por eso, te voy a castigar, ya que eso es lo que quieres, te voy a volver en mi esclava— dijo con seriedad el rubio, al momento que bajaba de golpe la cintura de Jordan, quien grito al ser penetrada por completo, podía sentir como su vientre estaba siendo invadido por el pene del rubio, sintió como atravesó las puertas de su útero, causando que tuviera un orgasmo, mientras arqueaba la espada con los ojos en blanco y la boca abierta y lengua afuera, presa del mayor placer que alguna vez pensó sentir. —Ahora pagaras por ser una gran pervertida— afirmo el blondo para levantar el trasero de la niña, y volver a darle esa gran estocada, mientras sentía como su pene quería ser cortado por las paredes vaginales de la peli-castaña.
Comenzó a darle estocadas violentas a una gran velocidad, mientras chupaba y mordía los pezones de Jordan, la cual solo gemía de placer mientras una sonrisa de lujuria extrema comenzaba a adornar su rostro, y luego de unos minutos solo comenzó a pedir más, pedía ser castigada mientras el rubio presa del placer, aumentaba la fuerza de sus golpes y la velocidad, hasta que luego de unos minutos termino por correrse dentro de Jordan, quien grito al sentir el semen invadir su vientre y útero, jurando que podía sentir como era embarazada, luego de unos segundos, el rubio agarro a la pequeña de la cabeza, y comenzar a besarla, y sus besos comenzaron a ser devuelto y sintió como la amiga de su hermanito rodeaba su cuello.
Y así es como empezó su relación, luego de esa emocionante primera vez, Jordan le dijo que le diera su número para repetir eso, o de otro modo iría con la policía y diría que fue violada. Y sí, su relación no inició bien que digamos, pero con el paso del tiempo, y los encuentros sexuales, ambos fueron desarrollando sentimientos por el otro, hasta el punto que decidieron seguir su relación prohibida pero ahora como una pareja, y eso era lo que hacían ahora, la peli-castaña ya se estaba yendo a su casa luego de otra sesión intensa de sexo con su novio.
— ¿Entonces nos vemos mañana? — dijo Jordan que parecía igual, solo que luego de tener sexo se bañó en la casa Loud y volvió a vestir como si nada hubiera pasado, y eso se suponía que paso, nada.
—Por supuesto, en el mismo lugar de siempre— aclaro el rubio con una sonrisa, haciendo que su pequeña novia sonriera.
—Bien, nos vemos— se despidió al momento que se estiro y puso de puntitas para recibir su beso, el cual claro, el rubio le dio con gusto, y luego de unos segundos, la pequeña salió de su casa como si nada hubiera pasado, dejando solo al Loud que suspiro.
Sabía que su relación estaba mal, si alguien se enteraba de seguro terminaría preso, después de todo, ahora tenía 18 años y Jordan solo 12, conocía los problemas que esa relación le traería en un futuro, pero estaba dispuesto a afrontarlos, él de verdad amaba a Jordan, era la primera chica que le gustaba, y sabía que debía ser un enfermo por gustarlo una niña de 12 que bien podía ser su hermana, pero no pensaba en eso, tiraba a la mierda su parte racional cuando estaba con Jordan, y así quería seguir, la amaba, y ella lo amaba a él, y eso era todo lo que necesitaba para luchar contra todo.
Epilogo.
20 años han pasado, y Naruto seguía sorprendido que su relación con Jordan durara todo ese tiempo, y el cual seguía para más. Su relación nunca fue descubierta hasta que ella cumplió 22 años, ella cursaba su último año de universidad cuando fueron vistos por un chico que quería ser novio de Jordan, quien al descubrir que ella tenía un novio que era 6 años mayor que ella, lo comenzó a contar.
Claro que no tuvo el efecto que quería, ya que pronto todos descubrieron que su novio era el importante empresario y fundador de SymBio Industries, una empresa dedicada a la creación de prótesis robóticas para discapacitados, gente que perdió alguna extremidad por alguna enfermedad o al servir en el ejército.
El nombre Naruto Uzumaki Loud era conocido en la mayor parte del mundo, siendo un hombre de gran personalidad, de buen aspecto y amable y generoso, ya que apoyaba fundaciones de niños huérfanos, hogares para inmigrantes y a centro de caridad hacía los soldados que mueren en servicio. En fin, el chico no obtuvo el resultado de eso, es más, la chica obtuvo una gran popularidad, ya que comenzó a ser acorralada por periodistas que pedían una entrevista sobre cómo era salir con un hombre de gran poder.
Y aunque todo pareció salir bien, para el rubio no lo fue tanto, ya que tuvo una pelea con su hermana Luna, Lynn, Lola y Lori. Parece que sus hermanas tenían sentimientos hacía él, sentimientos amorosos, sus hermanas lo querían como hombre, así que cuando ellas se enteraron que estaba saliendo con Jordan, tuvieron una pelea.
Y de eso ya han pasado 10 años, y en el presente, el rubio seguía siendo un hombre importante, viviendo en su ciudad natal, Royal Woods se había expandido gracias a su estadía en el lugar, pero bueno, seguía viviendo en su pueblo, después de todo, Royal Woods era el único lugar en que podía caminar tranquilo, y en donde sus hijos fueran a la escuela sin que algún loco los lastimara. Así es, tenía hijos, un par de gemelos, su hijo mayor se llama Michael Rosato Loud, y su hija se llama Akane Rosato Loud, ambos tenían 7 años.
Para Naruto sus hijos lo eran todo, al igual que su esposa Jordan, pasar momentos con ellos era lo que más apreciaba, en especial cuando celebraban las fiestas como Navidad. 20 años habían pasado, y de nuevo podemos ver a Naruto de ahora 38 años, charlando con algunos amigos y familiares, y su esposa Jordan de 32 años que también hablaba con algunas amigas y familia, mientras sus dos hijos corrían junto a otros niños, hijos de sus demás hermanas incluyendo a su hermano Lincoln, estaban celebrando Navidad, así que había gente y ruido en la residencia Rosato-Loud.
—Me alegra ver que pudieras venir hermanito, por un momento pensé que no ibas a venir— comento el rubio a su hermanito, aunque ya no podría decirle así, después de todo, Lincoln ahora tenía 32 igual que su esposa.
—Yo también pensé que no lo lograría, pero fue una suerte que enviaras tu jet privado a recogerme— declaro el albino con una sonrisa.
—Bueno, no quería que mis hijos no vieran a su tío favorito en navidad, ni tampoco a sus primos— señalo el blondo a dos niños de cabello negro, y una niña de cabellera blanca, ambos hijos de Lincoln y su esposa Stella.
—Sí, el trabajo me tomo tiempo, y eso evito que comprara los boletos antes, pero bueno, tengo suerte de tener a un hermano como tú, siempre cuidando de mí incluso ahora— comento Lincoln.
—Eres mi hermano, sabes que siempre cuidaría de ti, no importa si ya eres grande, siempre puedes contar conmigo— declaro Naruto poniendo su brazo en los hombros de su hermano.
—Lo sé, y solo puedo decirte lo mismo, aunque sé que todo lo tienes resuelto, pero siempre podrás contar conmigo, y con las chicas también, incluso con las que no están aquí— comento el albino con cierta melancolía.
Su familia tuvo una fea pelea hace 10 años, 4 de sus hermanas se alejaron de toda la familia, Luna se convirtió en una cantante famosa, Lynn en una importante estrella de básquet ball, Lola en Miss Universo, y Lori en una abogada de renombre entre los mismos abogados. Claro que ellas no eran las únicas en ser conocidas, sus demás hermanas también cumplieron sus sueños, y obviamente él, es más toda la familia Loud era conocida en gran parte del mundo, en diferentes ámbitos pero todos eran famosos.
—Sí, sé que puedo contar con todas, después de todo, las otras no vienen pero al menos le envían unos regalos a los niños, supongo que eso es algo, es mejor a que no los quieran— comento Naruto con melancolía, estaba feliz de tener a sus demás hermanas, junto a sus padres que jugaban con sus nietos, pero extrañaba a sus demás hermanas.
—Arriba esos ánimos hermano, recuerda que tienes a Lincoln Loud, el hombre del plan a tu lado— dijo el albino con una sonrisa, el oji-azul solo sonrió por eso, su hermano siempre hacía llamarse así cuando era pequeño, y parece que todavía le gustaba llamarse así, el albino solo miro su celular el cual vibro, para sonreír. —Sabes, me gustaría ver esa nueva casa del árbol que le construiste a los niños— pidió el oji-negro a su hermano.
— ¿Qué? ¿Quieres verla ahora? Está nevando y hace frio— comento el Uzumaki.
—Sí, pero eso nunca impidió que jugáramos una guerra de nieve— dijo el Loud con una sonrisa.
—Sí, tienes razón— apoyo el rubio recordando las veces que lucharon con bolas de nieve a pesar de que sus padres se los prohibían porque podían enfermarse. —Bien, solo déjame ir por mi chaqueta— dijo Naruto dejando solo a su hermano, quien lo vio ir por su chaqueta, y hablar con Jordan.
La verdad cuando supo que Jordan salía con su hermano mayor, se sorprendió mucho, nunca espero que a su amiga le gustara su hermano, es más, ni siquiera sabía la verdadera historia de cómo comenzaron a salir, ni las razones para que ambos anduvieran juntos, pero conociendo la popularidad de Naruto, de seguro eso debió ocurrir cuando Jordan tenía al menos 16, y su hermano 22, era obvio que ocultarían la verdadera historia de cuando comenzaron a salir, ya que a pesar de que ahora eran adultos, todavía podía haber gente que no estuviera de acuerdo al saber la verdad, pero para él no importaba realmente, solo estaba feliz de saber que Naruto era feliz, y todavía lo era, ya que noto como la peli-castaña le dio un beso al rubio antes de salir al patio.
—Vamos— dijo Naruto saliendo de su casa, siendo acompañado por Lincoln, quien antes de salir miro a hermanita Lucy, la cual asintió para abrir la puerta, dejando entrar a unos cuantos hombres junto a otros niños y niñas, esos eran los familiares de sus hermanas, de las hermanas que les faltaban a ellos.
Los dos hermanos Loud salieron al patio, y Lincoln debía admitir que la casa de su hermana era el triple de grande que la de ellos cuando eran pequeños, tenía un gran patió en donde sin duda alguna Michael y Akane podían jugar libremente, además de estar rodeada por una cerca de madera reforzada con barras de metal, además de tener varias cámaras de seguridad junto a sensores de movimientos alrededor de su casa, y claro que eso era porque debía proteger a sus hijos, incluso él que era un importante dibujante y próximamente productor de cine, decidió tomar clases de defensa personal, y tenía una arma siempre consigo para proteger a su familia, era algo drástico, pero la seguridad de su familia lo valía.
De cualquier forma, salieron mientras caminaban hasta la que parecía una pequeña casa, igual a la casa de puros leñadores, hecha de madera con un buen acabado, y la cual tenía una pequeña chimenea, la cual sacaba humo además de mostrar que las luces estaban encendidas.
—Dios, esos dos dejaron las luces encendidas— comento el oji-azul caminando hasta la casa, iba a apagar las luces, así que abrió la puerta para evitar que eso se incendiaria, pero al hacerlo se llevó una gran sorpresa.
— ¡Sorpresa! — fue el grito en conjunto que el rubio escucho al abrir la puerta, y su sorpresa era grande, ya que dentro de la casa estaban sus hermanas faltantes, Lori, Luna, Lynn y Lola, las cuales estaban sonriendo, mientras el rubio solo miraba sorprendido a sus hermanitas.
— ¿Qué no tienes nada que decirnos? — pregunto Lynn con una sonrisa, el oji-azul solo se acercó a ellas para abrazarlas con todas sus fuerzas, las chicas Loud solo sonrieron mientras eran presas en los brazos de su hermano mayor, ya que Naruto era el más grande todos, midiendo 1.85, mientras los demás rondaban entre 1.75 a 1.60.
—No saben lo feliz que estoy al verlas— declaro el Loud mayor con felicidad, mientras las chicas solo abrazaron a su hermano, pegando sus rostros en su pecho, estando así por unos segundos, hasta que se separaron. —Un momento, ¿Cómo es que están aquí? — pregunto el rubio apartándose y mirar a sus hermanitas.
—Bueno, eso se lo puedes preguntar a Lincoln, él fue quien nos trajo aquí— dijo Lori señalando a su hermano menor, el oji-azul miro a albino, quien sonrió.
—Bueno, Jordan me llamo para decirme que tú habías intentado llamar muchas veces a las chicas para invitarlas a tu fiesta de navidad, pero que solo te contestaban sus esposos o hijos, y te decían que no podían ir, así que yo mismo fui a verlas de frente para hacer que entraran en razón. Tú no pudiste aceptar su amor porque las mirabas como simples hermanas, ellas debían entenderlo, y aceptarlo de una vez por todas, que se dieran cuenta que estaban perdiendo valiosos momentos con su familia, y que eso estaba mal, somos familia, hemos peleado varias veces pero siempre nos hemos reconciliado, es cierto que ahora todos tenemos hijos y responsabilidades, pero nunca debemos olvidar de dónde venimos ni quiénes somos, que siempre podremos contar con nosotros, somos los Loud, y los Loud siempre estarán juntos para protegerse— declaro el albino con una sonrisa, haciendo que todos sonrían ante eso.
—Y gracias a ese mismo discurso, Lincoln fue capaz de hacernos entender que actuábamos como unas tontas. No podíamos obligarte a amarnos de la forma en que nosotras lo hacíamos, y actuamos como niñas berrinchudas, en vez de aceptar la realidad y seguir siendo la misma familia de hace tiempo— declaro Lola aceptando su error.
—Sí, nuestro hermanito de nuevo fue a mostrarnos la realidad y ayudarnos, y bueno, aquí estamos, pidiéndote una disculpa por nuestra forma de actuar, y habernos alejado de ti, y solo decirte que estamos realmente felices de que tú seas feliz— comento la rockera a su hermano mayor.
—Es como dijeron las chicas, nosotras dejamos que nuestros sentimientos nos apartaran de todos, y de no ser por las palabras del idiota de nuestro hermanito de seguro nunca hubiéramos hablado de nuevo, y posiblemente seguiríamos así incluso en los malos momentos. Y solo podemos pedir perdón— dijo Lori a su hermano mayor, quien sonrió al escuchar eso.
—Estoy feliz de escuchar eso, pero yo también tengo parte de la culpa, después de todo, yo nunca note sus sentimientos, y cuando peleamos no las entendí, lamento también haber sido un idiota en el pasado. Y una parte de mí sinceramente deseo aceptar sus sentimientos, es decir, ustedes son unas chicas hermosas, todas lo son, y realmente estaba feliz y alagado por eso, pero para mí siempre serían mis hermanas, sí, es cierto que no somos hermanos de sangre, pero debían entender que yo solo las veía como hermanas y no como mujeres, y creo que debí explicarme mejor en ese momento— se disculpó también el rubio con sus hermanas.
—Sí, creo que todos tuvimos la culpa por no aclarar todo, pero ¿estamos bien ahora? — interrogo Lynn, solo para recibir una sonrisa y ser abrazada junto a sus hermanas de nuevo.
—Claro que lo estamos, son mis hermanitas, aunque a veces me enojaba con ustedes, siempre las perdonaba, y siempre lo haré— confeso el oji-azul a sus hermanas, quienes sonrieron.
—Bien, ahora que ya todo está perdonado, regresemos a casa, ya me estoy congelando aquí— confeso el albino que comenzó a caminar a la casa, a pesar de estar bien abrigado, quería estar dentro de la casa, en especial ahora que comenzó a nevar.
—Sí, vamos a casa chicas— apoyo el rubio para comenzar a salir junto a sus hermanas, no sin antes apagar la chimenea y luces, mientras la nieve comenzaba a caer.
Las chicas solo sonrieron para abrazar a su hermano mayor, quizás no eran ellas las madres de sus hijos, ni tampoco se casaron, pero al menos estaban felices de volver a hablar con él, y volver a estar juntos como cuando eran niños, y tal vez era mejor que todo terminara así, solo seguir siendo una gran familia, ser la familia Loud de nuevo.
Y esto es todo, si tienen alguna sugerencia de quien podría ser la siguiente chica, diganla y la que sea mencionada muchas veces, será la siguiente, nos vemos la próxima vez.
