"Rayos esto apesta" murmuro Lincoln, apurándose a la parada de autobús que estaba protegida de la lluvia torrencial que se presentaba en el usualmente azul cielo de royal Woods.

Nada más entrar a la parada de paro en seco por el sonido estruendoso de un trueno que cayo cerca de la zona.

La piel de Lincoln se erizo un poco cuando una particularmente fuerte ventisca paso sobre su cuello, incitando a escalofríos involuntarios y un estremecimiento repentino de sus débiles pies.

Sin pensarlo ni un momento, se sentó en la banca de manera estruendosa, no importándole particularmente donde se estaba sentando, solo que se estaba sentando.

*Risita*

"Mírate, tan joven y ya estás en esa condición"

La repentina voz asusto un poco a Lincoln, quien rápidamente giro su cabeza a la derecha y pudo ver a un anciano sentado junto a él.

El anciano rio un poco más y volvió a hablar.

"Sabes, cuando tenia tu edad podía correr en maratones de 5 horas" Dijo el anciano, una sonrisa burlona amenazando formarse en su rostro.

El niño con dientes de conejo, a pesar de sentirse un poco ofendido por esto, también estaba curioso, así que decidió seguir la conversación.

"En serio" Hablo Lincoln "¿Sin paradas ni nada?"

El anciano soltó una carcajada y Lincoln sintió como si se burlaran de él.

"¿Eres un poco ingenuo no?" dijo el anciano "Claro que tome descansos jovencito"

"Nunca he estado en un maratón" contesto el niño "Así que realmente no sé cómo funcionan"

"Supongo que sí" respondio el anciano.

Lincoln noto que el anciano se estaba apoyando en un bastón que no había notado antes.

"¿Cuál es tu nombre jovencito?"

A pesar de sentir que el anciano era un poco sospechoso, el Loud cedió.

"Lincoln Loud" Contesto "¿Y usted?"

"John Smith" respondio el ahora identificado John Smith.

Después de eso, el sonido de la tormenta decidió apropiarse de la conversación mostrándose aun más poderoso que hace un rato. El silencio reino por unos minutos en los que solo el ruido de la lluvia y los pensamientos del joven Lincoln se escuchaban en el lugar.

Lincoln observo la calle, sin tener realmente a otro lugar al que mirar y soltó un comentario sin pensarlo mucho.

"La cuidad cambia mucho cuando llueve"

El anciano, sin apartar la vista de un punto fijo, como si solo algo que el podía ver se encontrara ahí, respondio.

"Si que lo hace"

El sonido de agua y relámpagos reino otro par de minutos.

"Se ve un poco fea así" Hablo Lincoln nuevamente.

"¿Tu crees?" Respondio la persona del bastón.

"Si… los colores brillantes y vivos no están… y el constante sonido de lluvia solo lo hace más molesto" Lincoln le dio su honesta opinión al anciano.

No es que Lincoln tuviera algo personal contra la lluvia… era solo que era muy… aburrida.

"Personalmente creo que es un cambio de ritmo bastante encantador" John respondio, soltando una risita al ver a una Catarina sucumbir ante la fuerza del viento y caer de su planta.

"Pero… no se puede hacer nada con este clima… ¿seguro que usted que corrió mucho en su juventud se siente muy aburrido al no poder hacer nada?" cuestiono el peliblanco.

"Ah sí" el anciano dio unas risitas "tiempos divertidos eran esos, ya te digo, correr, lanzar, cantar, bailar, saltar, llorar, sonreír… los buenos viejos tiempos"

"Entonces-"

"Pero" continuo John "de allá hasta aquí sucedieron muchas cosas Lincoln"

"Veras, desde pequeño siempre me gusto correr, esa es la razón por la que también disfrutaba mucho de los maratones… pero nunca es bueno siempre ir corriendo"

El portador del bastón dio una breve pausa, contemplo el otro extremo de la calle y dio un suspiro.

"Corrí demasiado rápido y no pude disfrutar nada de lo que quería, todo solo parecía un borrón, nadie podía alcanzarme, no otros competidores, no mis amigos, no mi novia… ni siquiera mi familia. ¿Sabes a lo que me refiero"

Lincoln miro de reojo a John y luego volvió a mirar al frente.

"Si. Creo que lo entiendo un poco"

Un poco de silencio.

"No me arrepiento Lincoln" Comenzó nuevamente el anciano.

"Pero entonces ¿Por qué me cuenta todo esto?" pregunto el niño.

"Es bastante simple de hecho" John contesto "No me arrepiento porque inclusive desde esa edad sabía que cambiaría… para bien o para mal"

"¿Cambiar?" Cuestiono Lincoln

"Si Lincoln, todos cambian. Aunque sea por un rato" el anciano continuo "Es como la lluvia"

"El cambio es realmente poderoso. Este ligado al tiempo, al espacio, a la muerte y a la vida" John continuo "Y lo mejor de todo es que nadie controla el cambio, el cambio los controla a ellos. Y aunque existan personas tan tontas como para intentar detener al cambio. Siempre fallan"

"Entonces la lluvia te recuerda al cambio"

"La lluvia me recuerda a muchas cosas Lincoln" El anciano le sonrió "De hecho. Acabo de recordar algo..."

El anciano metió su mano derecha a su mochila, la cual Lincoln apenas había notado y saco una especie de caja de ella.

"¿Que es eso?" Pregunto Lincoln.

El anciano mostro una sonrisa cariñosa.

"Algo que cambiara todo para bien estoy seguro"

Y entonces el anciano estrello la caja contra el piso.


Hola, a sido un buen rato pero aquí esta la continuación de la historia.

Es recomendable leer este capitulo con audífonos y reproducir el sonido de Lluvia.

Les agradezco mucho a las personas que dejaron una review en esta historia y también a los que dieron favorito y seguir. sin su apoyo esta historia probablemente hubiera quedado en el olvido como muchas de mis ideas.

Gracias especiales a Jonas Nagera por ser un recurrente reviewer en esta y mis demás historias.

¡Que tengan un excelente día!