Hermano y amigo
La chica de melena despeinada se encontraba contemplando a su madre pelar chícharos en la cocina, miraba pensativa con la mejilla hinchada de tenerla recargada en la palma de su mano, a la vez que el brazo lo recargaba en la mesa, Lovis luego de notar su expresión peculiar en ella, colocó las manos en la cintura.
-Pelar verduras para preparar el estofado de la cena es una tarea muy necesaria, pero no es muy entretenida ¿Puedes decirme que es lo que sucede?
Ronja resopló enderezando su postura para ver a su madre de frente y le miró seria lanzando un resoplo.
-Dime mamá Lovis, ¿Está mal que me moleste si Birk tiene más amigos?
Lovis sonrió sentándose al lado de su hija.
-Por supuesto que sí, las personas tienen derecho a tener tantos amigos como les sea conveniente.
Ronja bajó la mirada frunciendo la boca, luego de pensar en cómo debía formular su siguiente pregunta levantó la mirada de nuevo.
-¿Qué diferencia hay entre un amigo y un hermano?¿Que es más importante?
Lovis resopló tomando las manos de la chica.
-Escucha Ronja, tú eres nuestra hija única, la única hija de Lovis y Mattis, no tienes hermanos de nacimiento, pero no debes olvidar que los amigos, son como los hermanos que nosotros elegimos.
Ronja arqueo la ceja, no podía discernir entre una cosa y la otra y en verdad esperaba que Lovis hubiese respondido que un hermano era más importante que un amigo, porque ella era la herma de Birk y Britta quería ser su amiga, la mujer de enormes trenzas pelirrojas se dio cuenta que la chica tenía un conflicto mental y explicó de nuevo.
- Por un hermano tu arriesgas la vida y haces lo posible para que sea feliz, por un amigo haces lo mismo, la diferencia es que los hermanos son los que comparten un lazo de sangre contigo, los amigos son los que crean un lazo afectivo contigo, ¿Entiendes?, por eso puedes tener muchos amigos y muchos hermanos.
Ronja asintió más que inconforme con la respuesta, ya que en simples palabras y yendo a lo que a la chica le interesaba, si Birk y Britta eran amigos, entonces no era diferente de que Ronja y Birk fueran hermanos.
Las palabras de Lovis no dejaban de dar vuelta por la cabeza de la chica despeinada, el tiempo le pareció muy largo para que llegara el otro día, nunca le había sucedido, ni siquiera cuando ansiaba el cambio de estaciones, no pudo pegar el ojo en toda la noche y en cuanto vio el primer rayo de sol salir se montó en un caballo.
Al escuchar el sonido del caballo Mattis abrió los ojos, corrió a la ventana y vió a su hija montada en el caballo esperando a que los bandoleros la enorme puerta.
-¿¡A dónde vas?!
Gritó el hombre a todo pulmón, cuando la puerta se abrió, la chica haló las riendas partiendo a la casa Norrgarden.
-¡RONJA!
Gritó Mattis casi saliéndose de la ventana.
Birk estaba a penas bostezando cuando el mayordomo abrió la puerta y antes que el hombre presentara a la visita, Ronja entró con paso firme hacia Birk, con la respiración agitada y las mejillas rojas por el viento frío que le había golpeado en la cara por la velocidad y la temperatura de la mañana.
-Hola…. Birk
Dijo seria pausando por el sofoco, el mayordomo resopló ahorrándose comentario alguno y cerró la puerta de la habitación.
-¿Qué te trae por aquí tan temprano, hermana mía?
Preguntó el pelirrojo sonriente, la chica respiraba profundo recuperando el aliento.
-No me digas que te asustaste al ver a Mattis devorar corderos como un ogro.
Expresó juguetón al ver a su amiga tan apresurada, la chica con la mano en el pecho regulando el ritmo de su respiración le miró de frente.
-Britta me preguntó algo ayer.
-¿Ah, enserio? ¿Y qué te preguntó.
La chica se acercó a Birk y le miró seria.
-Me preguntó si me molestaría si tú y ella fueran amigos.
Birk miró hacia arriba ligeramente pensativo.
-¿Y?
-Y ¿Qué?
Preguntó Ronja a la pregunta del pelirrojo.
-Si, ¿Y qué piensas?, ¿Te molestaría?
Ronja hinchó las mejillas.
-Eso no importa.
El pelirrojo entonces ladeo la cabeza, pensativo, la conversación le parecía confusa ya que la chica no le estaba diciendo ni preguntando nada directamente y al parecer esperaba que Birk le opinara en algo, pero no sabía en qué, Ronja notó la confusión de su amigo y sacudió la cabeza aclarando sus ideas.
-Lo que quiero decir es, ¿Tú quieres ser amigo de Britta?
Birk sonrió levantando una ceja.
-No tengo problema con que lo fuéramos.
Al escuchar esto, Ronja se quedó muda unos segundos, mirándole fijo, Birk de nuevo se quedó dudoso de la expresión de la chica, la cual frunció el ceño y cerró los puños.
Quería decirle que no quería que nadie más fuera su amigo pero por lo que le dijo Lovis, eso sería muy mezquino de su parte, pero realmente le molestaba que Britta y ella fueran igual de importantes para Birk pero no sabía porque, así que impulsiva, expresó molesta.
-¡Entonces ya no quiero ser tu hermana!
Birk parpadeó procesando las palabras de la chica, entreabrió la boca para preguntar el porqué, pero su voz no salió, Ronja se dio la vuelta molesta y salió corriendo del lugar y conforme corría a través de los pasillos se dio cuenta de su injustificada actitud, la chica se detuvo lentamente dando un respiro, su boca titubeaba y sus ojos se llenaron de lágrimas.
Estaba confundida por estar tan molesta y molesta por estar tan confundida, no entendía bien sus sentimientos, sólo sabía que la promesa que Birk y ella habían hecho era demasiado importante como para tirarla por el barranco sólo por la confusión de su corazón, se talló con fuerza los ojos y dio un gran respiro, se dio media vuelta y decidida regresó con paso firme a la habitación de Birk.
El joven se encontraba cabizbajo, meditando sobre la actitud de su joven amiga, se sentía culpable, a lo mejor la chica si estaba molesta después de todo por no poder ir con ella a la cueva, pero analizando sus palabras y la situación con la que se había dado la discusión le hicieron tener una ligera idea de lo que a Ronja le sucedía.
Nuevamente fue anunciada la visita por el mayordomo, esta vez Ronja si espero ser aceptada por Birk y entró lentamente con la cara roja.
-Parece que te un bicho raro te ha picado, hermana mía.- Expresó Birk sonriente, la chica alzó la mirada ante la última frase de Birk, "hermana mía", sonaba tan reconfortante escucharlo decir eso.
-Entonces… ¿No estas molesto? ¿Aún quieres que seamos hermanos?
Preguntó la chica ansiosa de respuesta, Birk lanzó una ligera risa.
-Sólo un poco confundido, pero estoy bien.
-Lo siento, Birk, puedes… ¿Puedes perdonarme?
Birk asintió.
-Pero a cambio, debes decirme que es lo que te molesta realmente.
Ronja agachó la mirada de nuevo y con vergüenza apretó con sus manos la casaca rosada que vestía.
-Yo, estaba realmente molesta de que aceptaras ser amigo de Britta.
Birk le miró extrañado, Ronja se puso roja.
-Es que no quiero que también seas hermano de Britta, porque entonces también le prometerías estar con ella siempre y si eso sucede, entonces ya no querrás estar conmigo.
-Eso no es así, hermana mía.
Respondió Birk sonriendo tiernamente, Ronja ahora fue la que lo miró extrañada.
-Aunque sea amigo de Britta, no estaré con ella para siempre, ni siquiera si ella fuera mi hermana, esa promesa solo es para nosotros dos, mientras tu así lo quieras.
Ronja dibujó una gran sonrisa y se abalanzó sobre Birk riendo a carcajadas.
-¡Entonces seremos hermanos siempre Birk!
Expresó abrazando al pelirrojo, el cual resopló con una sonrisa.
-Mientras tú así lo quieras.
Aclaró el pelirrojo correspondiendo el abrazo con su brazo sano.
-¡Bien entonces regresare mañana y al día siguiente y al siguiente, hasta que te mejores!
Birk asintió.
-No olvides que prometiste traerme vino.
-¡Es verdad, lo olvide por completo!
Se levantó de la cama y le dio un beso en la mejilla, Birk al instante quedó congelado y mudo con los ojos bien abiertos.
-¡Te lo traeré mañana sin falta!
Expresó la chica despidiéndose con la mano mientras salía del cuarto, el joven Borkason se tocó la mejilla con la mano y parpadeó confundido.
Ronja caminaba saltando mientras se dirigía a su caballo.
-Voy a traerle más pan y leche y cuando Mattis y los demás se vallan a dormir bajaré a la cocina y traeré un poco de vi…..
De momento recordó lo que había hecho, había besado la mejilla de Birk, la chica se rascó la cabeza tratando de comprender porque había hecho eso, después de todo nunca besaba a nadie.
-El día que Skaller-per murió…..- Expresó pensativa. –Mamá Lovis le dio un beso en la mejilla a Mattis….
Sonrió para sí misma subiendo a su caballo.
-¡Entonces debes mejorarte pronto y regresar a casa, Birk!
De ese modo, la castaña regresó al castillo de Mattis, recibiendo un regaño de su padre.
-¡Ronja no vuelvas irte sin decir a dónde!
Vociferó el hombre molesto en la puerta del castillo, Ronja sonrió de oreja a oreja.
-Esta bien padre.
Los bandoleros que estaban espiando la conversación se quedaron desconcertados viendo como la chica entraba tarareando una canción.
Sturkas tomó del brazo a Mattis, quien no movió ni un músculo facial al ver la reacción de su hija.
-¡¿No está feliz jefe?!, La pequeña Ronja por primera vez no le ignora un regaño.
Mattis volteó con la cara enojada apretando la mandíbula y sujetó al pobre bandolero de los hombros haciéndolo a un lado.
-¡Ronja! ¿Te dijo algo la sabandija de Borka?
Le gritó hacia arriba de la escalera, ya que la chica ya estaba llegando al segundo piso.
-¡Es un secreto!
Respondió contenta mirando hacia abajo para luego desaparecer.
Mattis hizo una rabieta cual infante, lo cual los bandoleros no entendían bien.
-¡Secretos, secretos!
Repetía el hombre golpeando la mesa con ambos puños. -¡Ojalá ese diablillo se quede ahí para siempre! –Después de lanzar un gruñido, chasqueo la lengua saliendo del castillo y furioso cerró la puerta con fuerza.
Sturkas miró a Lil-Klippen preguntando con la mirada que estaba sucediendo, ya que como él era el que había estado en todo lo sucedido con lo de la estancia del chico en la casa de los comerciantes ricos se suponía que sabía algo, pero éste entendiendo su insinuación solo alzó los hombros negando con la cabeza saber que sucedía.
