El mañana dio paso con un suave aroma a panqueques y el sonido de los cubiertos chocando con la porcelana en la casa Loud.

En el hogar donde residía la familia, todos comían a gusto y tranquilos, lo mas que se podía en aquel hogar, la mesa de los mayores tan típica y tranquila como a ellos le gustaba, con ocasionales gritos de Luna sobre algún concierto, los chistes de Luan, las fotos enviadas de Lori a Bobby, los comentarios de Lynn sobre algún partido en el cual participo, sin olvidar los comentario de Leni sobre algún vestido o atuendo que vio en el centro comercial.

La mesa de los más pequeños era en contraparte mucho más salvaje, con comida volando de un lugar a otro, de persona en persona, todo siempre iniciado por el fuego entre cruzado de las gemelas, una sonriente Lily disparaba su puré de papas a diestra y siniestra, Lisa haciendo cálculos para mejor precisión, Lucy finalmente había aprovechado su dote para desaparecer.

-¿Qué tal la situación afuera, cabo Lucy?-pregunto Lincoln con voz de mando, oculto de las balas de comida debajo de la mesa

-Lincoln esto me parece estúpido-por esta vez Lucy decidió salvar a su hermano, empezaba a arrepentirse.

-Vamos Lucy, si no me dices que hacen nuestras hermanas, entonces ellas podrán atacarnos en cualquier momento-susurro, ser oído por alguna de sus hermanas en esos momentos solo lo conduciría a ser víctima de una balacera imparable.

-Suspiro, ¿Por qué tengo que ser el cabo?-

-Porque eres la única que puede pasar "la línea de ataque" sin ser vista-alego como si fuese lo más obvio del mundo

-Suspiro-

Con todo el desgano que pudo caber en su cuerpo, Lucy saco la cabeza debajo de la mesa solo para complacer a su hermano mayor

-Aun están en medio de un tiroteo sin cuartel, señor-

Lincoln se sorprendió un poco cuando su hermana menor le empezó a seguir el juego, pero rápidamente retomo le siguió la corriente

-Muy bien, esperaremos hasta que el fuego cese, luego nos refugiaremos en la sala, hasta que la confrontación haya terminado-se tomo la molestia de profundizar su voz.

-Yo no estaría tan segura capitán-una voz se oyó detrás de Lincoln, era una voz burlona, cosa que solo dio escalofríos a Lincoln, pues sabía que algo malo se avecinaba

Una mano removió la tela que los cubría a ambos exponiéndolos a ser el blanco de cualquiera de las maléficas bestias en la mesa.

-Yo diría que está en una situación peligrosa capitán-Luna lo miro con una sonrisa que nada debía a la de un villano de una película.

Rápidamente las miradas se posaron en ellos, en ese momento ambos hermanos se sintieron como dos pequeños conejos frente a una jauría de leones hambrientos.

-¡A ellos!-ordeno Lola con una voz fuerte y poderosa

La lluvia de comida voló rápidamente hacia ellos, en un movimiento digno de Hollywood, Lincoln se sacrifico usándose a sí mismo como un escudo humano, las papas y lentejuelas cubrieron rápidamente su rostro, no les quedo de otra que recurrir a una retirada estratégica escaleras arriba, casi tropezándose en el camino, Lincoln cubrió a Lucy lo mejor que pudo poniéndose detrás de ella y recibiendo casi todos los trozos de comida, parecía eterno ,pero finalmente lograron lo que hace segundos creían imposible, Lincoln cerró la puerta firmemente, no sin antes recibir un taza con cereal de lleno en la cabeza.

-Creo que estamos a salvo-dijo con tratando de recobrar el aliento con una mano en su pecho.

Lucy no dijo nada, se acostó boca arriba luego de quitarse trozos de puré y panqueques de la cabeza, Lincoln siguió su ejemplo luego de sacudirse completamente, él fue quien recibió casi todo el daño en forma de comida lanzado por las menores y Luna

-Mi héroe-dijo Lucy de forma monótona con una leve pizca de sarcasmo y burla que nadie fuera de la familia podía haber percibido.

-No hay de que señorita-inflo su pecho con orgullo adornando su rostro con una fingida seriedad-es el deber de todo héroe salvar una damisela en apuros-

Soltó unas pequeñas risas dejando atrás su actuación, su hermana lanzo una débil y pequeña sonrisa que no duro más que unos segundos, pero eso era más de lo que muchos habían logrado sacarle antes, pese a ser más joven la actitud infantil de su hermano mayor le parecía graciosa en algunas ocasiones, con una despedida abandono la habitación de su hermano adentrándose en la suya propia para tratar de sacar el resto de comida de su cuerpo.

Lincoln hizo lo mismo, con una toalla empezó a remover las sobras de lo que serian la prueba de su supervivencia en aquella guerra, se detuvo abruptamente al momento de escuchar la puerta abrirse.

-Hola hermano-saludo Luna desde el marco-¿Puedo pasar?-

-Ya lo hiciste-dijo, teniendo precaución de que no fuese una trampa, se alejo un poco para tener la oportunidad de esconderse bajo la cama.

Luna tomo eso como un sí, adentrándose hasta el final de este, se sentó en la cama de su hermano a un lado de los vegetales que habían sido esparcidos cuando cayeron de encima de Lincoln y Lucy.

Lincoln la miro, seguía frotándose con su toalla quitando la suciedad mientras esperaba algo, una conversación, una pregunta, una queja, no le extrañaría que le lanzara un poco de comida oculta detrás de ella, pero no.

Todo lo que obtuvo fueron unos silenciosos momentos que mientras más se prologaban más extraños le parecían

-¿Y bien?-

-¿Y bien qué?-

Bufo molesto, si lo que quería era hacerle parecer un idiota, entonces debió intentarlo hace tiempo, antes que el mismo se expusiera ante el mundo-¿Qué haces en mi habitación?-

-¿Qué no puedo pasar tiempo con mi hermano favorito?-

-Soy tu único hermano-corrigió

-Y el mejor-

Lincoln alzo una ceja, esta escena le estaba pareciendo extraña, casi rozando lo incomodo.

Miro a Luna en silencio, esperando una respuesta más aceptable, quería a sus hermanas, pero ninguna de ellas venia a él solo para pasar tiempo, la última vez que paso eso, fue en realidad para sacar un enorme peso encima de su hermana.

-Luna-hablo con un tono más hostil.

-Está bien-exhalo, como si el aire en su pecho le estuviese haciendo daño-Lo que sucede es que-no dijo nada, se había quedado callada como si fuese muda de nacimiento.

Algo raro en ella.

-¿Si?-

-Quiero que me ayudes a contarle a la familia sobre mi situación-soltó finalmente-Obviamente aun no a papa y mamá, sino a nuestras hermanas, quiero que me ayudes a planear como decirlo-

-¿No sería más fácil pedir consejos a Lori o a Leni?-

-No sé cómo van a reaccionar si les digo-un semblante triste apareció en su rostro-Aunque estemos en pleno siglo XXI, la homofobia era algo tan persistente como una enfermedad, era algo difícil de curar, pero sabía que con el tiempo podía mejorar la situación y la aceptación de las personas.

O empeorar.

No importaban las campañas, ni los mensajes de apoyos de algún desconocido en redes, simplemente ella podía sentirlo, las miradas, cada mirada prejuiciosa lanzada por el mundo, por sus gustos, por algo con lo que ella había nacido, parecía acentuarse con cada diferencia, parecía que diferencias eran solo razones para ser discriminada, razones para ser alejada y razones para ser repudiada.

Miro a su hermanito, aun recordaba como lo cargaba en sus brazos –cuando Lori, Leni, Luan o Lynn no lo agarraban adueñándose de él casi todo el tiempo-en el que en ese momento era su momento más frágil, cuando aun no tenía el conocimiento ni siquiera para caminar, lo único que hacía era verse tierno, pero el tiempo dio a un jovencito apuesto.

-¿Luna estas bien?-

-Sí, solo estoy pensando que puedo decirles a nuestras hermanas-

-Ahora que lo mencionas ¿Por qué no empiezas con nuestros padres? Estoy seguro que ellos podrán ayudarte mejor que yo-Toda la situación estaba fuera del entendimiento de Lincoln, sabía mucho sobre sexualidad y relaciones –lo primero gracias a clases explicitas, muy explicitas y lo ultimo solo lo dicho por sus hermanas—estaba seguro que la madures y experiencia de sus padres seria de mucho ayuda en estos momentos.

-¡No!-prácticamente rugió sobresaltando a Lincoln-Me moriría de vergüenza, además, ellos son un poco de mente cerrada, todo se volvería incomodo y raro, yo no quiero eso-tuvo que contener las lagrimas que se acumulaban en sus ojos, el rio de lagrimas fue recubierto con el remiel que adornaban sus pestañas, la presión en su pecho aumentaba cada día con cada preocupación, simplemente parecía no tener fin, secretamente se preguntaba si todas las preocupaciones eran porque era mujer y era más sensible a este tipo de cosas, veía a algunas parejas de chicos, parecía preocuparles poco o nada que las gente los mirase, los juzgase, hablase de ellos a sus espaldas.

Aquella imagen hacia que su pecho doliese tanto como si alguien le estuviese apuñalando su pecho y estomago al mismo tiempo, la imagen de su hermana destrozada emocionalmente, demonios, verlas destrozadas en cualquier sentido le dolía igual que a ellas.

-Yo creo-finalmente hablo mirándola a los ojos, ella devolvió la mirada, solo que en sus ojos estaban hinchadas y rojas-que debes ser sinceras con ellas-

-¿Seguro?-

-Claro-le dedico una sonrisa llena de esperanza y complicidad-Ellas entenderán si te gustan las chicas, estoy seguro que te aceptaran tal como eres-

-No es tan fácil-nuevamente se deprimió, Lincoln en este punto se pregunto qué tanto le asustaba a Luna, sus hermanas nunca la repudiarían solo por quien le gusta-Es que ni yo misma se exactamente que me gusta-

-¿Cómo?-

-Soy Bisexual Linc-declaro para asombro de su hermano.

Ok, Lincoln no tenía tanta experiencia en ese ámbito, pero si a su hermana le gustaba tanto los chicos como las chicas, de igual forma la aceptaría porque ella era su hermana y era una de las personas más especiales del mundo solo por eso, suspiro frustrado, ya de por si todo era un asunto delicado, ahora todo se complicaba.

-Y es que no fue fácil-el sabia eso, este tipo de cosas nunca era fácil, eso era lo poco que sabia gracias a su poco conocimiento sobre este tipo de temas-No fue fácil sentirse perdido, desorientado, sin saber donde encajar, tuve mis amigos, pero quien siempre estuvo ahí, como un rayo de sol a mi vida, como un alma gemela, o un ángel dispuesto a guiarme en la oscuridad-su voz sonaba dulce, baja y melosa

Era la primera vez en su vida que Lincoln escuchaba palabras tan hermosas, si Luna hablaba así de alguien debía ser especial, pudo comprobarlo anoche, cuando lo invito al concierto pudo comprobarlo el mismo.

Luna estaba enamorada.

De verdad enamorada.

-Diles-volvió a insistir-ellos comprenderán-repitió como si fuese una grabadora, era la única repuesta que podía ofrecerle a su hermana en estos momentos y lo volvería a repetir hasta que entendiera o se hartase de escucharlo.

Pero no lo hizo.

Luna se quedo callada mirando el suelo, con los pensamientos volando a mil por hora, imaginándose escenario y conversaciones , en especial peleas y disputas, en su pecho cada uno la golpeaba en su pecho con furia, sentía su respiración fallando y su corazón siendo aplastado por una mano invisible, nuevamente sintió lagrimas acumularse en sus ojos nublando su vista.

Pero paro de sentir dolor o ganas de llorar al momento de sentir como dos brazos la rodeaban, proporcionándole calor y seguridad.

Era Lincoln, su hermano era el único que conocía que podía trasmitir ese calor reconfortante y protector, era un sentimiento de verdad acogedor, saber que había mas personas en el mundo en el cual podía confiar.

Fue como una revelación en ese momento, no solo tenía a Lincoln y Sam, también tenía más gente en la que apoyarse, ella tenía a su familia, iban a apoyarla pese a todo, pese a sus gustos, no lo discriminarían.

-Gracias Linc-

-¿Vas a decirles?-

-Aun no-

-¿Por qué?-pregunto irritado pensando que toda su conversación bien podría haber sido solo para que Luna retroceda un paso

-Porque tengo que reunir valor Linc, tengo que saber que decirles, como decirles, encontrar un momento perfecto-

Bueno, ahora solo tocaba esperar, suspiro internamente, toda esta situación le era incomoda y lo peor es que no sabía cómo actuar, solo deseaba que Luna pudiese decirle pronto a sus hermanas, ellas tenían mucho más conocimientos en estos temas o padres para que puedan darle un consejo mucho mejor que lo que él hacía.

-Gracias hermano-

-No hay de que Luna-le sonrió

Estuvieron así en un silencio cómodo, pero al final se separaron, Luna se limpio suavemente sus irritados ojos hinchados.

Luna se levanto despidiéndose de su hermano, hasta que abrió la puerta, dio un pequeño sobresalto cuando vio algo caer

-¡¿Qué demonios?!-

-¡Ese lenguaje Luna!-grito su madre desde abajo

El responsable fue nada menos que una cubeta que había caído, todo el agua en su interior había sido vertida en el piso, pero era obvio quien era el que puso la cubeta encima de la puerta y para quien estaba destinado

-¡Luan!-gritaron ambos hermanos tan fuerte como pudieron

La susodicha entro con una sonrisa tan remarcada que recordaba al gato Cheshire de Alicia del país de maravillas, solo que Luan no era un gato o desaparecería y no acosaba a ninguna rubia llamada Alicia

-¡Hermana casi me empapas con tu broma!-antes que Luan viese su rímel cayendo de sus ojos hinchados y rojizos.

-Lo siento Lunala-recogio la cubeta del suelo húmedo-Esto iba para Linc-rio con gracia

Lincoln la miro con el ceño fruncido, era una costumbre molesta de Luan, ella en cambio dejo de reír para sorpresa de Lincoln, inflo sus mejillas y miro con la misma intensidad a Lincoln

-¿Qué?-su tono reflejaba molestia.

-Nada, simplemente me gustaría que dejaras de tratar de hacerme bromas pesadas-respondió

-Relájate ¿Quieres?, solo era una simple broma-

-¡Pudiste herir a Luna o a mí!-

-No seas exagerado, yo siempre reviso mis bromas varias veces para asegurarme que no fallen-

-¡De igual manera, pudiste haber fallado!-

-¡Pero no sucedió! ¡¿Ok?!, ¡nada malo sucedió! ¡No tienes que empezar a llorar como una niña pequeña!-

Luna era una simple expectante de la discusión, con cada palabra que se lanzaban, la intensidad en sus voces y palabras crecía, en este punto Luna se sentía aun mas incomoda, mientras los gritos subían de volumen.

-¡¿Te das cuenta que una broma se hace para reír?!-

-¡Eso es lo que hago genio!-

-¡A mí no me parecen divertidos, idiota!-

-¡¿A quién llamas idiota, estúpido?!-

-¡¿A quién mas idiota?!-

-¡Estúpido!-

-¡Idiota!-

-¡Suficiente!-con una portazo que saco un susto pequeño a todos, el padre de la familia se hizo presente-¡¿Qué está pasando?!-

-¡Luan trato de tirarme agua encima, de nuevo!-

-¡Lincoln no entiende lo que es una broma!-

-¡Tú tampoco lo entiendes!-

-¡Cállate!-gruño rechinando los dientes los cuales brillaban un poco gracias a sus aparatos dentales

-¡Suficiente!-grito aun mas fuerte el adulto de la familia-¡Estarán castigados hasta que se disculpen el uno con el otro!-

Ambos hermanos se miraron unos momentos, refunfuñaron sacudiendo la cabeza en la dirección contraria, el padre suspiro exasperado y termino por sacar a Luan y Luna de la habitación.

Lincoln estaba enojado, con la cara roja y el ceño fruncido, intento calmar sus nervios controlando su respiración, pudo sentir como toda la molestia y la ira salían poco a poco con cada exhalación.

¿Qué le estaba pasando a Luan?, entendía que se había molesto por gritarle, pero actuó mucho más agresiva que de costumbre, se tiro en la cama y agarro un comic que tenia debajo de la almohada tratando de despejar su mente, definitivamente no iba a disculparse, el tenia todo el derecho de estar enojado, ese viejo y tonto truco de Luan siempre le pareció molesto, en especial porque parecía que solo iba dirigido a él.

Decidió tomar una siesta e intentar olvidar la crisis de Luna, la constancia de Luan y su castigo, ya idearía algo para salir del castigo.