El dormir fue un acto imposiblemente tortuoso para dos jóvenes almas que habitaban en el hogar, para Lincoln el mañana llego sin mucho esperar, pues había visto el alba levantarse en el horizonte mucho antes de su llegada, la noche la paso en vela, consiente y meditando, cada acción, cada recuerdo y momento en el cual la causante estuvo presente toda la noche, aunque lo repitiera permanentemente en su cabeza durante horas, no pudo concebir las señales, las alarmas, los signos, algo que le gritara que su hermana estaba comportándose de una manera irregular hacia su persona, que el fuerte lazo que compartía con ella crecía y se transformaba en algo totalmente diferente al de solo simples hermanos, pero no, nada lo preparo para la acción que tuvo su hermana en la noche, fue inesperado, pero recapitulando ese momento, no sintió nada más que sorpresa, había escuchado de sus padres en conversaciones que aquel acto era malo, era una unión prohibida y catalogada como antinatural, pero cuando recordó los labios de sus hermanas tan inexpertos como los suyos chocando en un beso rápido y suave contra los suyos, no pudo sentirlo, no pudo sentir que algo estuviese mal, no lo podía sentir y se sentía como un hombre que no veía el peligro frente a sus ojos hasta que sucedía, pero lejos de repudiarlo se encontró rememorando cada vez con más ansias ese momento, como una película que se reusaba a terminar, pero luego recordó su expresión cuando aquel beso dejo de ser meramente instintivo y su rostro cambio a una de arrepentimiento, por inercia se tocó el pecho con fuerza, sintió como un cuchillo perforando su corazón hasta el fondo, sin piedad ni misericordia, lo sentía retorcerse y moverse dentro de su pecho y estomago casi haciéndolo soltar unas lágrimas totalmente agrias que bajaban por sus mejillas, el comienzo y el fin de la película era una mezcla agridulce que lo sentía destrozar lentamente desde su interior, retorciéndose y moviéndose en medio de la habitación opacada por el leve brillo que atravesaba su ventana y alejaba las pocas sombras de la habitación.

Su cabeza le palpaba con dolor y sus ojos rojos ardían, pero no se levantó, su cuerpo pedía a gritos descansar y reposar toda la mañana de ser posible.

Pero fue el incesante golpeo detrás de la puerta que obligo a Lincoln a levantarse

-Lincoln-llamo desde la puerta su hermana Luna con una voz más animada que en días anteriores, podía entenderla, se había librado de un gran peso la noche anterior, uno que llevaba demasiado tiempo ocultando de los demás, tal vez revelando a sus hermanas fue lo más liberador que haya hecho en años-Tienes que bajar a desayunar, papá hizo tocino con huevos-

-Luna-la cabeza seguía palpitando incesantemente, tal vez por fin sea hora de olvidarse por unos momentos de sus problemas, de todas formas, no había podido encontrar la solución en toda la noche-creo que no iré, sigo muy cansado-

-¿Estas bien hermano?, ¿Te sientes mal?-pregunto preocupada su hermana abriendo un poco la puerta-¿Quieres que te traiga algo?-

-No gracias, Luna, solo necesito descansar-

-Está bien-dijo un tanto insegura-Le diré a mamá que tú y Luan no se sienten bien, descansa hermano-y se fue

Lincoln deseo que no hubiese dicho eso, con un suspiro, intento relajarse lo mejor que pudo antes de que fuese hora de irse a la escuela, se dejó llevar directo hacia la inconsciencia.


Luan estaba igual o peor que su hermano, la noche paso lenta y tortuosa mientras ella seguía consiente de todo lo que paso en la noche anterior, aun podía sentir el sabor de su hermano menor impregnada en sus labios, fue impulsivo, en medio de la discusión pensó que lo perdería, pensó que ella misma lo estuvo alejando mientras trataba de ordenar sus sentimientos, pero cuando se dio cuenta de que estaba inclinando su cabeza ya fue tarde, solo pudo dejarse llevar mientras su hermano apretaba sus labios contra los suyos, la sensación fue indescriptible, fue un acto de total valentía considerando el hecho de que nunca había besado a ningún chico, pero con Lincoln fue diferente, fue tan natural y fluido como si lo hubiesen hecho desde hace años pero a la vez fue tan profundo como si fuese todo lo contrario, pero luego de que toda esa amalgama de sentimientos vino como un látigo de la misma realidad.

Sus piernas temblaron en pánico, su corazón se encogió violenta y dolorosamente, se fue corriendo, lejos del rechazo, del repudio de lo que en verdad Lincoln pudiese sentir, aunque fuese de la menor oportunidad de rechazo, se fue lejos y se encerró en su habitación y se tapó con las sabanas totalmente deseando que se aislaran del mundo, cada vez que recordaba el beso que tuvo con Lincoln podía sentir mariposas revoloteando por su estómago.

Al final entendió todo, seguir negándolo era inútil, en realidad nunca lo negó del todo, simplemente lo dejo olvidado en un rincón de su mente.

Deseo haber sido más valiente, haberse quedado junto a el hasta el final, tal vez incluso pudo haber sido aceptada a estar en un espacio especial en el corazón de Lincoln, ese espacio donde solo algunas chicas tuvieron el honor de estar, tal vez ella podía ser la última que alguna vez estuvo ahí, pero todo se quedara en eso, en un tal vez, porque la posibilidad de que eso se vuelva realidad era mucho menor a la que Lincoln termine asqueado y la rechace.

Hizo una mueca como si hubiese recibido un puñetazo en el estómago, las ganas de llorar como no lo hacía desde hace tiempo casi salieron a flote, pero se controló, no quería preocupar a las demás y no tenía una buena excusa para salirse, solo debía hacer eso, resistir, pero cada vez que se imaginaba siendo apartado de lado de Lincoln, sentía otro golpe más fuerte que el anterior, como si la vida disfrutase hacerla sufrir, eso ganaba enamorándose de su hermano, pero no podía evitarlo, era imposible no hacerlo, era caballeroso, siempre dispuesto a ayudar a los demás, siempre quiso lo mejor para ellas, siempre estuvo ahí para todas, para ella en especial, siempre estuvo ahí, desde la primera vez que rieron juntos, fue en el tiempo en que Lincoln ni siquiera podía dar un par de pasos, pero para ella fue el momento más importante pues había descubierto su pasión, fue gracias a eso y más que vio al chico Loud bajo una luz muy diferente.

Miro el techo pensativa, la noche paso lenta y todo lo que pudo oír fueron los rítmicos ronquidos de su compañera, nada de eso la ayudaba a dormir, más de una vez se tentó en ir a la habitación de su hermano, pero el miedo podía más que ella, aprisionándola en su habitación, deseando que pudiese dormir al fin, pero eso no paso hasta muy entrada la noche y el despertar luego de un par de horas fue más incómodo de lo que hubiese pensado.

A la madrugada casi cuando el sol se levantó en el horizonte fue al baño cuando la habitación de su hermano el impulso de abrirla fue casi tan fuerte como sus ganas de alejarse, necesitaba dejarlo descansar.

Sí, eso era, no es que el miedo de perder a una de las personas más importante que tenía en su vida la asustase, nop, solo quería dejarlo descansar por lo de anoche.

-Eso no es cierto-murmuro por lo bajo

No era cierto, la verdad era que tenía miedo, como lo tuvo anoche, como lo tenía cuando no pudo abrir la puerta de la habitación de Lincoln seguía teniendo miedo, en ese punto mentirse mas de lo que estuvo haciéndolo durante mucho tiempo era solo volver a un ciclo del cual debia de haber salido desde hace mucho tiempo, mas aun así no tenia idea de que hacer, pero tenia que hacerlo, encontrar un modo, encontrar las palabras adecuadas, tal vez pedir perdón aunque sabia que sera una mentira, pues no sentía ni una pizca de arrepentimiento.

Solo se recostó hasta que la mañana pasase raudamente y tuviese que irse.


-¡Oye espérame!-

Camino impaciente con la mente en las nubes y la cabeza llena de pensamientos desordenados, miro sobre el hombro como su amigo trataba de alcanzarlo.

-Lo siento Clyde, últimamente las cosas andan raras en mi vida-

-¿Cómo cuáles?-

-Solo…raras-suspiro, pese a ser su mejor amigo, esto era algo que no podía contárselo, no le gustaba guardarle secretos a Clyde, era su inseparable mejor amigo, casi un hermano y aunque tuviera uno, de igual manera tendría que ocultarlas, esto era algo que solo tenían que saberlo Luan y el.

-Creo que una buena manera de sacar un poco de presión es dialogándolo con alguien de confianza de preferencia tu mejor amigo, o eso es lo que me dice la Dra. Lopez-finalizo su amigo-tenemos tiempo-

Lincoln miro a su amigo unos segundos antes de recostarse por uno de los árboles que había en el asfalto al frente de una casa, Clyde lo siguió, pero aún estaba inseguro de que hablarle a su amigo, había salido temprano con la excusa de que quiso llegar temprano para terminar unas tareas con Clyde, su amigo siempre venia media hora antes de que inicien las clases porque sus padres querían que fuese puntual, mientras que Lincoln llegaba justo unos minutos antes, tuvo que tener una larga charla con ellos asegurando que su hijo estaría bien

-¿Cómo te sientes?-pregunto Clyde

Lincoln sabía que esto era la típica pregunta que todo psicólogo hacía, pero era tan necesitado ahora, demasiado.

-Cansado, muy cansado-y no mentía, estaba cansado física y mentalmente-y confundido-finalizo llevándose las manos en la sien y presionando levemente.

-¿Y a qué crees que se debe eso? ¿Algún cambio significativo en tu vida? ¿Tal vez la presión de tus hermanas por fin te alcanzo? -No tenía ni idea, no eran sus hermanas en generales, sino una sola-Pero sabes, es normal sentirse estresado cuando el cumulo de personas sobrepasa a lo que uno puede soportar, incluso si vivió con esas personas toda su vida, conforme va pasando el tiempo, uno va madurando y llegando a una etapa donde se refugia de las críticas y busca más privacidad-

Lo que inicio con una frase cliché termino evolucionando en lo que bien podía ser una verdadera consulta a un psicólogo

-¿O es algo mas? Algo fuera del centro familiar, ¿Es una chica?-Bingo, Lincoln aplaudiría a su amigo sino fuese que dio muy en el blanco para su gusto.

-Si la verdad-murmuro nerviosos.

-¿Es por Ronnie?-no sería descabellado pensar en ello, fue su primera….¿Si quiera podía catalogarla como novia?, no, en realidad no puede haber una relación en la que ambos negaban su existencia, así que le gustaría pensar en ella como una amiga que pudo haber evolucionado en un interés amoroso sin exagerar-No, ¿Es alguien más?-lo escaneo en la mirada como si fuese un detector de mentiras humano

-Se podría decir que es una chica diferente a Ronnie Ann-soltó y ya podía sentir que se arriesgaba demasiado-Creo que la amo-susurro abrazando sus piernas y encogiéndose con las rodillas chocando contra su pecho

Y por primera vez en toda la conversación Clyde se sorprendió, sus padres le habían dicho que un "Te amo" era una palabra difícil de pronunciar, no era un "Me gustas" o un "Te quiero" esa palabra tenía un significado mucho más pesado y diferente, ante esto Clyde sonrió

-Felicidades amigo, eso es bueno ¿No?-

-La verdad es que….no-y era una verdad que lo deprimió, de no serlo las cosas serían mil veces fáciles y no estaría con el sentimiento de tener un hueco en el pecho-Está prohibido-

-¿Por qué?-miro como su amigo seguía en un silencio profundo e incómodo, como si hubiese entendido la señal-¿Es mayor?-pero seguía sin soltar ninguna otra información-¿O muy menor? ¿O es alguien a quien temes que se burlen de ti?-prosiguió, de verdad quería ayudar a su amigo-¿Es un chico?-

-Es una chica-respondió con voz seca e indecisa-y es mayor por tres años-

-¿Eso no es bueno?-

-No-

-¿Temes que no te acepte? ¿Qué no crea que eres interesante? ¿Qué lo demás se burlen de ti?, dime-Bueno si antes no lo tenia, ahora si, gracias amigo, lo primero era muy debatible, pero cabía la posibilidad que se harte de él y su relación se vaya al diablo como si nada, además ¿Qué dirían los demás?, lo tacharían de inmoral o peor, él no podía arrastrarla a eso, no a ella.

-No está bien Clyde, es simplemente…no puedo enamorarme de ella, está prohibido-

-¿Prohibido?...¿Ya tiene novio o algo así?-

-Solo digamos que está prohibida-

-Bien, no seguiré ahondando en eso-

-Es solo que….no se….con ella todo es diferente…y no me había dado cuenta hasta hace poco-

-¿Hubo algo que te ayudase a ver eso?-

-Si….digamos que…..la bese-

Clyde miro con sorpresa a su amigo solo un segundo antes de que su cara se vuelva estoica y relajada, no dijo nada, sabia con anticipación que si presionaba o se exasperaba más de lo debido entonces podría afectar de manera negativa a su amigo.

-¿Y no crees que eso…no se….haya sido el catalizador, de una reacción temporal-

-Eso es lo que temo Clyde….tengo miedo que solo haya sido un momento fugaz y que el sentimiento final no fue más que arrepentimiento….tal vez sea por el rechazo….tal vez porque no quiero que haya sido como un sentimiento fugaz-

-¿Y tu lo crees así?-

-No lo siento así-dijo recordando ese sentimiento, como si el mundo parase, como si la electricidad corriera por sus venas, como si hubiese un volcán explotando en su pecho, como si todo lo malo desapareciera-de verdad no lo siento así-y mientras más pasaba el tiempo más ansias tenia de probar de nuevo ese fuego y que la electricidad recorra sus venas hasta que en ellas solo haya luces y energía corriendo como conejos

-¿Tienes algo planeado?-

-No, por primera vez en mucho tiempo no sé qué hacer-

-Mi recomendación es que no lo pienses mucho-Lincoln miro a su amigo de forma expectante y dudativa, era como si le dijeras a los copos de nieve que dejen de ser fríos o al fuego que deje de quemar, era algo que no podía dejar de hacer-Mira, si lo sigues pensando demasiado al final solo te estresaras, no dijo que se vaya a solucionar dejándolo pasar, pero tampoco lo hará que te salgan más canas blancas de las que ya tienes, solo…deja de preocuparte-

-No creo que sea tan fácil…digo…¿no sería mejor decirle lo que siento?-

-Tampoco es bueno jugar con los sentimientos de los demás Lincoln ¿Por lo menos sabes lo que sientes?-

-Bueno….a decir verdad….tal vez-

-En el poco conocimiento que tengo sobre estos temas lo mejor será que lo pienses-dijo levantándose y quitándose la arena y polvo dando por finalizada aquella-Sin embargo-miro a su amigo con tranquilidad-Creo que no es sano que guardes sentimientos grandes mucho tiempo-

Lincoln se quedó mirando como lentamente iba siguiendo su camino, Lincoln lo siguió segundos después con la cabeza llena de dudas y preguntas…y temores.

No pudo prestar atención en la clase, apenas y tuvo ganas de copiar lo que había en la pizarra, las palabras salían de la boca de la maestra Dimartino y por primera vez no le prestaba nada de atención, ni a ella o alguno de sus compañeros.

Simplemente estaba ahí.

Escuchando.

Invisible.

Como un fantasma, sin emitir ningún sonido con la vista clavada en palabras que no encontraba significado ni porque, simplemente ocupaba un espacio en esa habitación, al mismo tiempo que el fluir del tiempo se acortaba en lapsos aburridos y sin sentidos en lo que caria sentido seguir escuchando.

Todo lo que pudo pensar en lo que diría al llegar a casa, más específicamente que le diría a ella, ¿Si quiera diría algo? Conociéndolo sería lo suficientemente cobarde para ocultarse de un problema que no quería enfrentar por lo que podría suceder en el futuro.

Porque la posibilidad de perder a una de sus hermanas o alguien de su familia era algo aterrador para él, pero perder a Luan le era inconcebible y atemorizante, como se supiese que una mala elección de palabras lo llevase a no poder respirar, así se sentía, si la perdía no podría respirar tranquilamente por el resto de su vida y cada segundo que pasase luego de eso haría que el dolor explote en su pecho con más fuerza, quemándolo en una dolorosa sensación de tristeza.

Y el solo imaginarla, renegando de su existencia, sin prestarle atención, ignorándolo como si fuese un caso insignificante en su vida le dolía.

Pero Clyde tenía razón, de nada servía preocuparse de eso ahora.

Por más que intentaba concentrarse en las lecciones nada podía apagar sus emociones ni recuerdos.

Deseo que las cosas fueron menos complicadas, cuando con solo un par de chistes de su hermana su vida podía ser un poco más llevadera.

Pero esos días estaban lejos de acabarse, sabia que si quería solucionar este problema no debía de retenerse al pasado, todo lo que quedaba era avanzar a un futuro desconocido donde un paso equivocado podía acabarlo todo.

Pero un paso correcto podía abrir la puerta a una nueva aventura en su vida que quería probar a lado de ella, junto a Luan.

Todo lo que quedaba era avanzar


Bueno, primero que todo tengo una mala noticia, no se como pero hace poco intente hacer un trabajo en word, basicamente el programa deja de responder cuando intento guardar y se apaga, por lo que me veo obligado a seguir escribiendo desde la pagina, así que si antes me tardaba bastante en sacar capitulos ahora lo haré mas, pues los sabados y domingos no estare en la casa de mi papá sino en la de mi mamá en donde no hay internet.

Espero que les haya gustado, hasta pronto -espero-