Y el silencio reino y caía tan frio como el invierno congelándolos en un otoño incomodo, con el futuro de lo que creían todo balanceándose entre pendientes de inseguridad y miedo y tristeza, Luan miro a su único hermano sin decir nada, la atmosfera incomoda la sofocaba, la expresión en el rostro de su hermano decía que sentía lo mismo, que las palabras para iniciar eran difíciles, pero él a pesar de todo buscaba entre pensamientos e ideas como retomar ese camino de forma que todo pudiese salir bien, pero era una fe ciega, como un deseo a una estrella, sin bases que pudiese demostrar la veracidad de aquello, solo confiar en un futuro donde todo podía volver a la normalidad y esto fuese un mal episodio, Lincoln la miro a los ojos y por un momento se perdió en su mundo, el mismo que el cual pensó al verse en el azul del de su hermano menor y la culpa la lleno pues aunque estuviese intentando reparar un error que era suyo, seguía consumiendo aquel sentimiento como si fuese a desaparecer, aquella idea hizo que se sumerja aun mas, pues la posibilidad nunca había sido tanta de perder su mundo en una noche.

-¿Desde cuándo empezó…..todo?-sus palabras salieron lentas y torpeza con el temor de hacer algo indebido, pero la curiosidad lo comía desde anoche, el cómo, cuando, porque, como evoluciono de un simple amor fraternal a algo que la podía hacer cometer locuras e ignorar la racionalidad.

Pero esa respuesta era complicada, era como preguntar cuando había dado sus primeros pasos, los recuerdos eran tan confusos y era como la neblina mental, tan alejada con sombras de quizás y tal vez, sabía que estaba ahí, pero simplemente no era claro.

-Desde siempre-dijo con pesadez como si aquello fuese el desencadenante para ver una realidad que se negaba a ver.

Y recordar aquel camino que trazaron juntos fue tan doloroso como lo fue para él, sin saber que caminaban por un sendero que no debieron cruzar.

-¿T-Tu-trago aire recaudando el valor donde no sabía que tenía-Me amas?-Y se recrimino que no había hombre más tonto, su falta de discreción bien podría mandarlo cien pasos atrás.

Luan no tuvo el valor de mirarlo a la cara, su mirada lo abrumaba en esos momentos, ahogándola en un mar de culpa y miedo, esperando que aquello no fuese la última vez que su hermano la vea con afecto, aquel pensamiento la asusto hasta los huesos, con la sola idea de que cuando crucen miradas en el pasillo ella no reciba ningún saludo, seguido de una pequeña sonrisa y un saludo con su mano en lo alto, como Lincoln lo hacía desde hace tantos años, y aunque a todas en la casa le parecía algo tan normal y regular que no valía la pena, la sonrisa en su rostro era un recordatorio diario de lo que hacía y porque lo hacía, de que aquellos días donde se divertían mientras él era su asistente se esfumaran y sus actos costasen el doble, pues si no estaba feliz, no podía lograr sacar una sonrisa ni aunque su vida dependiera de ello, el siempre fue un impulso a lo único que hacía de ella especial, cuando pensaba en algo que la pudiese hacer reír, siempre pensaba en lo que le alegraba a su hermano porque su propia alegría era algo que venía desde su experiencias con el.

-Luan-la volvió a llamar, suave, con miedo de que alguien en ese mar de personas, se sentó a un lado suyo y tomo su mano apretándola delicadamente, Luan lo miro de reojo, esperando con miedo una mirada de pena o de tristeza, como si ella estuviese enferma, pero en vez de eso sintió preocupación por ella, con la mano sujetándola delicadamente como si pudiese romperse en cualquier momento, pero tan firme para no dejarla caer ante el menor signo de duda en su actitud-Debemos hablar de esto-le dijo con paz, determinado pero suave, aunque ni el mismo creía que podía aguantar, esas palabras eran más para el que para su hermana, cargadas con determinación a cumplir a lo que había venido-Debemos hacerlo ahora-repitió, como si eso fuese el clavo final para sus dudas y su miedo, pero estas nunca habían estado más fuertes que ahora, súbitamente la apretó más fuerte, aspiro profundo y pudo sentir un poco menos estresado.

-Lo siento-dijo súbitamente Luan

Luan permanecía con la cabeza agachada y lagrimas saliendo de sus ojos, lucia como cuando era pequeña y su madre la regañaba por hacer bromas pesadas, nunca la vio tan vulnerable, por un segundo sus brazos temblaron en un movimiento involuntario para abrazarla, pero creyó que sería demasiado sofocante para un momento así, en vez de eso, envolvió completamente la mano de Luan con su otra mano intensificando su agarre, no quiso soltarla, en este punto, bien podrían intentar separarlos y Lincoln se aferraría a ella como si fuese lo único que podría mantenerlo a salvo de todos los problemas que pudiera lanzarle la vida.

-No tienes que pedir disculpas Luan…es…complicado, pero no es tu culpa-

-Soy un asco-aseguro con voz quebradiza, pudiéndose sentir en cada tono su repudio y tristeza.

-No lo eres Luan-

-¿Quién se enamoraría de su propio hermano?-pregunto mirando a los ojos a su hermano, tenía los ojos rojizos e hinchados, marcados por una expresión-Solo una persona enferma-

-Deja de referirte así a ti misma, no eres nada de eso-dijo con voz calmada, pero por dentro sentía la pesadez en cada palabra, hiriéndolo y quebrantando su espíritu, pero tenía que mantenerse más firme y terminar todo esto, antes de que se saliera de control-Tu eres especial y esto es solamente un malentendido-

-¿Un malentendido?-

-Si Luan, lo que sentimos no es más que un malentendido, el sentimiento que tienes hacia mí se debe al enorme cariño que me tienes, pero no pasa de eso, no puede pasar de eso, no más que un cariño fraternal-le explico, aunque eso venia mas para recriminarse a si mismo.

-¿Cómo puedes decir eso Lincoln, sin saber si quiera por lo que estoy pasando?-

-Eso es porque sé exactamente por lo que estas pasando Luan-le revelo con tanta fluidez que era que no le dio tiempo para decir nada mas-Es lo mismo que siento por ti-

Sus ojos lo miraron con intensidad, debajo de toda esa fragilidad se hallaba la sorpresa y preguntas en sus ojos, con un remolino innegable de preguntas y temores creciendo como un huracán en su interior.

-¿Yo te gusto?-Su voz se suavizo con esperanza, eso hizo sentir miserable a Lincoln pues ella no sabía del golpe que recibiría por parte de sus palabras esa noche.

-Mira-no quiso contestar, pues ni el mismo sabia de lo que sería capaz si contestaba, pero sabía que aquello lo desviara aun más hacia lo incorrecto, pero demonios, lo incorrecto lo tentaba a grandes proporciones con cada pensamiento casi convirtiéndose en un anhelo para que lo calle y rememoren el ayer, cuando todos dormían y la oscuridad casi los cubría en su totalidad como un manto protector de las miradas, el perjuicio, el repudio y el rechazo, pero ni aquellos pensamientos hicieron amago para hacerlo recapacitar finalmente- Nosotros siempre fuimos muy unidos ¿Verdad?-

Luan lo miro con lágrimas recorriendo sus mejillas, con el rostro y los ojos rojizos, le costaba respirar y exhalaba pesadamente en busca de aire en un intento por respirar apropiadamente.

-Creo-Ella sonríe pues los recuerdos la abruman, al igual que en días pasados, parecía que todo fuese un puente para que ese momento tuviese un porqué de ser y con toda su alma intenta renegar.

-Y eso tal vez pudo llegar a confundirnos-

-¡¿Cómo puedes decir que estas confundido?!-su tono alterado aterrorizo momentáneamente a Lincoln, aquello bien pudo ser tapado con dificultad por los otros ruidos de la casa, ella lo mira sintiendo sus palabras como dagas que se entierra en sus entrañas y las giran constantemente enviándole olas de dolor a su cuerpo.

-¿Cómo puedes creer que esto es real?, ¿Cómo puedes siquiera pensar que toda esta relación puede ser posible?-

-B-Basta Lincoln-dice sin aliento, cansada de recibir el golpe de sus palabras, sus ojos rojizos lo miraban herida con una marca de suplica en su cara.

Y al mirarla se sintió un monstruo, aun más de lo que ya se sentía, la había herido, el rechazo que emanaban en sus palabras eran intensas, tal vez no tanto como alguien que se sentiría incomodo o asqueado en extremo, pero si lo suficientemente insensible como para golpear el autoestima de su hermana y eso dolía, Lincoln sabia que detrás de todas esas risas estaba alguien vulnerable, alguien que buscaba atención desesperadamente, detrás de cada risa y cada chiste ocultaban el miedo al rechazo y a la soledad, conocía perfectamente esa sensación.

Y no iba a dejar sola a su hermana en esto, la ayudaría aunque tuviese que quemarse.

-Lo lamento Luan, no quise hacerte daño-dijo abrazándola.

Puso la cabeza de Luan encima de su hombro, asegurándola con los brazos envueltos alrededor de su cuero, ella presiono sus ojos fuertemente contra su hombro queriendo fundirse en su tacto lo más posible, la humedad llena el hombro del único chico de la habitación, pero el solo estaba concentrado en palmear la espalda de su hermana y consolarla en silencio, Luan le devolvió el abrazo con fuerza presionándolo más contra su cuerpo y aunque Lincoln en un momento quería alejarse no podía, se tragaría sus temores y debilidades por su hermana, dejaría que aquello le tentase tanto como pudiera pero se mantendría firme en su decisión, era lo mejor para ambos para que ambos tuvieran un futuro normal y tranquilo, aquella charla moriría esa misma noche sin dejar ninguna oportunidad para que ninguna persona –y mucho menos su familia—se enterase de lo que ocurrió ese año, Luan sabia que el final se acercaba hasta ella, se alejo un poco del abrazo pero sin rehusarse de su contacto.

-Lincoln-lo llamo, clavando sus ojos a los de su hermano y al devolverle la mirada, Lincoln pudo distinguir un ligero color avellana profundo como el chocolate en medio de ese mar rojo en sus ojos-¿Puedo pedirte un favor?-

-El que quieras Luan-

-Si de verdad no me amas podrías ¿demostrármelo?-

-¿Cómo?-en verdad quería superar esto y su hermana parecía querer también enterrar todo esto en el pasado.

-Bésame-dijo en voz baja, con temor de haber sido un error y alejarlo aun mas de su lado, pero era la única manera de poner fin a todo esto-Y si no sientes nada, entonces me olvidare de todo esto, para siempre-sentencio con voz ronca pero firme, lo más que podía con su garganta irritada y sus defensas destruidas en tan poco tiempo

La miro con los ojos abiertos, aquello fue una petición inesperada y eso lo asustaba, miro con duda a su hermana, Luan bajo la vista con una expresión derrotada en su cara y ahí estaba, el final que ninguno quiso, uno donde todo se volvería incomodo y evolucionaría al distanciamiento pasando de hermanos a simples conocidos, uno en el cual los dos reconocían su existencia pero solo sería un vistazo antes de tratar de ignorar su existencia.

Y antes de que Luan pudiera contestar, su hermano interrumpió, respirando tan fuerte como pudo y sintiéndose tan tonto para seguir esa idea descabellada.

-Está bien Luan, pero un beso y es todo, es la última prueba que te puedo dar de que esto no puede pasar-dijo firme pero sintiéndose tan mal como si le hubiese insultado de una manera cruel, pero solo que ahora era lo más sensato, así de ridículo como se oía se sentía sensato.

Luan asintió, desmotivada, pero sin la mínima intención de abandonar aquella elección, realmente no sabía si estaba lista para enfrentar las consecuencias de sus acciones, pero eso no la detendría ni ahora ni luego.

Y si todo salía mal, siempre atesoraría aquel último momento, de buena o mala manera.

Lincoln estaba nervioso, a la única chica que había besado fue a Ronnie Ann y eso no termino nada bien –De verdad esperaba que Luan no le pegue en el ojo, no sabría como explicarlo y temía que sus hermanas fueran a sobrellevar la situación—, pero era la única manera, le toco los hombros suavemente, atrayéndola, Luan se encontraba nervioso, el impulso de la primera vez desapareció sin dejar rastros para dar paso al nerviosismo, por un momento lo reconsidero como una mala idea y deseo alejar a su hermano, pero ese sentimiento desapareció tan rápido como apareció, mas el nerviosismo se quedo como una mancha en su corazón y el temor solo la oscurecía mas, cerró los ojos y suspiro dejando que los temores se ocultaran en el fondo de su corazón y finalmente se acerco, Lincoln estaba igual o más nervioso, pero hizo lo mismo que su hermana, esfumo sus temores y se acerco, cada segundo parecía eterno en esa transcurso.

Sintieron la suavidad de sus labios chocar el uno con otro, la sensación de un fuego extenderse por su estomago y pecho, la electricidad recorrer sus venas y la sensación de sentirse invencibles, todo acompañado de un furor y una felicidad genuina que parecía que nunca habían sentido, las manos de Lincoln bajaron por su espalda atrayéndola tanto como pudo, queriendo pegar sus cuerpos lo mas que podía hasta que finalmente rodeo su cintura, a Luan no podía importarle menos el aire que escapaba cada segundo, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de su hermano menor, profundizando el beso, uno que ninguno de los dos quiso romper, pero el fin de aquella escena llego, con amargura se apartaron y se miraron a los ojos, la tensión en el ambiente se suavizo, pero el corazón de ambos chocaba contra sus pechos.

-¿Y bien?-pregunto, sus ojos brillaron con esperanza

Lincoln no sabía que decir, todo su plan se había ido a la mierda por su propia mano, intentado salir de ese pozo de dudas se hundió mas en el camino que no debía, quería decir que se arrepentía, que todo lo que Luan hizo reafirmo sus creencias que se mantenía firme pese a todo y que lo mejor sería que aquello muriese ahí en sus recuerdos para siempre.

Pero no podía, simple y llanamente no podía, esa opción desapareció de su sistema desde que sintió los labios de su hermana.

-Yo…-la miro a los ojos nuevamente, aquellos ojos que nunca se podría cansar de ver, suspiro derrotado, con las defensas hecho trizas y la determinación aplastada, nunca sabia como sus hermanas podrían salirse con la suya pero esta era una de las pocas veces en las cuales no se molestaba, todo lo contrario, quería que Luan se siguiera saliendo con la suya-No puedo-

Y la sonrisa de Luan quedo impresa en su rostro, lagrimas salieron aunque parecía imposible de tantas lagrimas que había soltado en todo el día, esto era el final que ella –y Inconscientemente Lincoln también— deseaba.

-No puedo-finalmente admitió cansado-No puedo negar nada Luan, nada-

-No lo hagas-lo agarro del rostro suavemente y con una suave sonrisa continuo-solo disfrútalo-y nuevamente lo beso.

Esa mañana Lincoln había venido con la clara intención de terminar todo, de que su relación con su hermana no se estropeara y de paso tener una vida normal, pero no, como era el todo tenía que salir a lo contrario que tenía planeado, ahora solo le quedaba pagar las consecuencias.

-¿Y bien Lincoln?-La sonrisita que tenia Luan en su rostro le pareció tan bella como una pintura de arte-¿Qué te parece?-

Sin duda disfrutaría pagar cada segundo.

-Me gusta la idea-


Bueno, se supone que esto seria el capitulo final, pero como quería hacerlo largo y no queria tardar tanto el capitulo final sera el próximo, sin mas me despido.