El tiempo paso rápidamente y tres meses se esfumaron de sus vidas como lo haría una ráfaga de viento, había veces en que los días parecían eternos entre el sentimiento de nerviosismos que inundaban sus corazón y otros días pasaban tan rápido una vez pasados esos sentimientos, el ojo vigilante de sus hermanas los puso en apuros más de una vez, pero con ingenio y suerte lograron hacerse de las suyas, el sentimiento paranoico de que todos en la casa lo sabían y todos esperaban ese momento para aplastarlo con el peso de la inmoralidad hacia que ambos sintieran el pavor subirse por sus espaldas y casi atreverse a terminar todo lo que forjaron, pero una vez que estaban solos, se sentían en paz, como si todo el mundo desapareciera y estuvieran solos los dos para construir una historia digna de un libro que merecía ser leído por jóvenes y adultos.
-¿Todo bien Lincoln?-Luan apretó un poco mas fuerte el brazo del menor pero sin dejar de ser suave a su tacto.
La miro a los ojos y asintió con una sonrisa, ellos estaban lejos, muy lejos, lo suficiente para que nadie conocido pudiera reconocerlos, ese momento era obra de haber sacrificado tiempo y esfuerzo en salir más temprano de la casa y tomar un autobús que los lleve lejos, siempre con una escusa que los dejaría impunes de la vigilancia de sus padres y hermanos, a Lincoln le molestaba que ellos tuvieran que esforzarse para esconder su relación, no por el esfuerzo en sí, más bien por su hermana, ella merecía estar donde quisiera y cuanto quisiera con un chico que sea normal, no con él, quien no tenía ni un talento, algo que destaque o si quiera la posibilidad de ofrecerle una vida normal o mínimamente tranquila.
Y le frustraba no poder ofrecerle aquello, por el momento Luan tenía que conformarse con su compañía y su lealtad.
Pero sabía que ella merecía más.
-Todo perfecto, ¿vamos por chocolate?-pregunto, aunque sabia que si le preguntabas a cualquier mujer de la familia Loud, la pregunta sonaba sumamente tonta
Ella asintió con energía y lo agarro de la mano, apretujándolo entre sus dedos, tenía que ser precavido o de lo contrario Luan podría acabar con toda la tienda de comestibles y con su mesada de paso, soltó una risa nerviosa ante esto, ya se imaginaba de rodillas en la sala rogándole a sus padres si es que su método de persuasión fallaba.
-¡Vamos Lincoln!-
-No es como que se vayan a acabar los chocolates cuando llegues-pero muy posiblemente lo hagan luego de eso.
-¡Podrían hacerlo!-exclamo, como si el mundo fuese a acabar si ella no tuviese aquel dulce en sus manos.
-Ya voy-suspiro divertido mientras se dejaba arrastrar suavemente por Luan, pensando que bien podría gastar cada centavo y aun así lo consideraría la mejor opción que tuvo en invertir su dinero.
Fueron hasta una tienda de comestibles, era la primera vez que lo veían, ninguno de los dos acostumbraba a salir de Royal Woods más que por comida, entrar tomados de la mano aun le parecía extraño y reconfortante a la vez, siempre mirando por encima del hombro con el temor de encontrar caras conocidas, que lo miren a los ojos con la boca entre abierta en una expresión de indignidad y asco y los apunte, nunca paso en todo el mes, pero el peligro se sentía cercano como una dinamita del cual sería cuestión de tiempo para que explote, quemando todo lo que había construido con Luan, no podía permitirse eso.
Luan lo miro de reojo mientras inspeccionaba los dulces, su hermano miraba hacia la calle, preocupado, como si en cualquier momento alguien viniera a atacarlos, eso la hizo mirar en su misma dirección, pero no vio más que un par de niños pasando despreocupados, ella no quería eso, no quería que Lincoln estuviese paranoico por cualquier persona, quería verlo feliz, quería que sostuviera su mano sin temor, que la abrace, que la bese.
Sacudió la cabeza, no era un buen momento para estar soñando despierta, agarro dos barras de chocolates, agarro a su hermano del mentón y se los mostro a Lincoln poniéndolos directamente frente a ellos, la visión de Lincoln rápidamente cambio de la visión de la calle al de un par de envolturas de dulce.
-¡Quiero estos Lincoln!-dijo alegre, como una niña que acababa de encontrar el juguete perfecto y se lo estaba pidiendo a su padre.
Lincoln miro esta escena extrañado, asintió despejando sus dudas e hizo un cálculo mental de sus ahorros, se acerco al cajero que no era más que un adulto joven con una expresión de aburrimiento y disconformidad, casi con pesar saco un par de billetes de su bolsillo y los paso al joven, Luan apenas vio a su hermano soltar los billetes abrió la envoltura como si no hubiese comida nada desde esa mañana.
Se sentaron en una banca al frente de la tienda de comestibles, Luan saboreaba cada centímetro del dulce, Lincoln podía casi escuchar sus pensamientos creyendo que estaría arrepentida de no haber comprado muchos más, Lincoln miro al frente, a las personas pasar, sintiendo su estomago revolverse con cada mirada que le lanzaban.
-"No estamos haciendo nada malo"-pensó en un intento de calmar su corazón y sus ganas de agarrar a Luan del brazo y esconderse en cualquier otro establecimiento-"Solo somos dos hermanos pasando el tiempo"-
Luan lo miro de reojo, de nuevo, parecía preocupado, su mente era un revoltijo de pensamiento nada buenos y sus nervios parecían consumirlo cada momento
-Lincoln deja de preocuparte-hablo de repente Luan-No es bueno que te mantengas paranoico-
-Supongo que no puedo evitarlo Luan, nunca fui bueno en ninguna relación, en realidad nunca tuve una relación a decir verdad-
-Yo tampoco, todo es tan nuevo para mi lo es para ti-dijo en voz suave mirando su regazo, apenada ante todo, hasta que una sonrisa se asomo por sus labios-Tengo una idea para que dejes de estar tan preocupado-
-¿Cuál ide-
Luan apretó sus labios contra los de Lincoln, el sabor de chocolate invadió totalmente su boca dejándole en una sensación casi de éxtasis, cuando la sorpresa inicial se fue, solo quedaba cerrar los ojos y disfrutar de aquella sensación que le proporcionaba.
Era nuevo en todo aquello, pero el mismo se sorprendió cuando se dio cuenta de que lejos de que la sensación de aquellos besos que venían luego de la primera vez se alejara de la sensación que le erizaba la piel y le hacía sentir de manera graciosa y a gusta, se intensificaba en cada beso aumentando al igual que los latidos de su corazón descontrolándose.
En ese mes sintió todo lo que Lori pudo llegar a sentir, ¿Si fueran ellos y no su hermana y Bobby los que estuviesen en aquel escenario pasaría horas al celular esperando oír su voz todos los días?, ¿Qué sentiría sabiendo que el amor de tu vida estaba a varios kilómetros de distancias sin posibilidad de verla a diario?, sería un infierno, no se sentía tan fuerte para soportar la distancia, lo mismo sintió con Ronnie Anne, pero conforme el tiempo pasaba aquella daga paso a ser un pinchazo y ese pinchazo a ser un débil moretón que desaparecía con el tiempo, el dolor se desvanecía, mas no lo importante que llego a ser ella, en cambio al imaginarse a ser separado de Luan, sentía de pronto caerse a un océano de depresión y lo único que podría mantenerlo a salvo fuera sentirla cerca suyo.
El tacto húmedo y cálido hizo que se alejara todo pensamiento desalentador y pudo pensar que ese día era el mejor de todos, solo porque estuvo con ella todo el tiempo.
Lentamente como si ella fuera la medicina que necesitaba –Y quería mas que nada—para alejar sus penas de manera lentamente, eso le hizo sentir una cálida sensación lo invadiera junto a un sabor dulce y adictivo.
-¿Y bien?-Pregunto con una sonrisa mostrando su dentadura como si fuese el gato de Cheshire deshaciendo el beso cuando el oxigeno se hizo necesario en sus pulmones-¿Qué te pareció?-
-Es la mejor idea de todas-dijo devolviéndole la sonrisa.
Luan lo miro a los ojos y poco a poco esa sonrisa se volvía mas tímida, pero diablos, la fuerza con los que los ojos de su hermana lo miraban, eran simplemente profundos, no solo eran bellos, eran poderosos, emanaban tanto amor hacia el que casi se sentía irreal, nunca espero que nadie sintiera eso por el, pero ella si lo hacía, era puro amor hacia el, y el esperaba que ella también pudiera sentir todo el amor que sentía por ella.
-Luan-empezó tímidamente, no solía decirlo, casi nunca en realidad pero ahora sentía que podía ser un momento perfecto.
-¿Si?-
-Te amo-soltó con una sonrisa tímida y nerviosa
Luan lo abrazo casi automáticamente luego de oírlo, le dio un beso rápido y fuerte y le sonrió tan cálidamente como solo ella podía hacerlo.
-Yo también te amo-
Y ella se recostó con calma en el hombro del albino, dejando que su conciencia descanse en paz mientras Lincoln le acariciaba el cabello, agradeciendo internamente que las calles estuvieran casi vacías.
Miro molesta sus auriculares, ella los usaba todos los días casi a todas horas, sus padres mas de unas vez le dijeron que con el paso del tiempo y la fuerza con la que el volumen salía de sus parlantes se quedaría sorda y podría decirle adiós a su sueño de ser una famosa cantante.
Pero Luna Loud no era caracterizada por escuchar música suave –en el pasado era de su preferencia, pero hoy en día pertenecía a aquel grupo que tocaba bajos y guitarras eléctricas con tanta fuerza para hacer temblar casa y romper los vidrios de la ventana— era algo simplemente automático, cuando una música de su gusto tocaba de su lista de reproducción quería perderse en esa sensación, en la música, en la guitarra, en la tonada y sentirse parte de ella, pero tanto uso de su parte lograba que más de una vez al mes tuviese que cambiarlo porque los cables se soltaban por algún sobre esfuerzo de su parte, hace tres días unos de sus lados dejo de emitir sonidos, sabía que era cuestión de tiempo antes de que el otro lado dejase de funcionar y finalmente muriera, eso paso hace menos de una hora mientras iba de camino a un ensayo en la casa de Sam, ese día termino agridulce.
Mientras intentaba retorcer los cables viendo si de manera milagrosa podría arreglarse sola, hasta que pasaron por una tienda de comestibles al otro lado de un parque, el otoño se encargo de pintar las pocas hojas que brotaban de las ramas de un color entre naranja y amarrillo pálido, ella recordaba los vivaces tonos verde, el sol radiante y la multitud de personas recorriendo el lugar, ahora las personas eran contadas y el lugar apenas estaba vivo.
Bueno, era entendible, las ráfagas de viento y la humedad hacia que salir fuera de sus cálidos hogares no sea muy a gusto para las personas menos con la alta probabilidad de enfermarse, pero a Luna no le importaba, con un suéter purpura y unos pantalones abrigados decidió llamar a Chunk, mas allá de la música estaban sus amigos, ella había planeado salir con ellos cada jueves a la tarde y hoy era ese día.
-Hermano detente necesito hacer algo-
Con un asentimiento de cabeza el conductor de la van aparco a un lado de la acera, Luna se bajo y empezó a correr por el parque, la razón por la que estuviese tan apurada era porque Sam, desde que hablo con Lincoln se hizo con la meta de acercarse cada vez que podía a ella, hasta ahora podía decir que eran mejores amigas, pero quería más que eso y pondría esfuerzo y ganas para dar el paso final, mientras tanto tendría que ser paciente y persuasiva.
Noto dos personas que conocía bastante bien sentados en una banca en la misma tienda donde iba, tal vez necesitaba hablar un rato con ellos para despejar su mente antes de volver a conversar con Sam, eso era lo que necesitaba en estos momentos a sus dos hermanos que podían ayudar a calmar sus nervios, pudo verlos charlar animadamente mientras comían chocolate –sus ojos contemplaron el dulce con fascinación, tal vez lo compre junto a sus auriculares—, pero de un momento a otro se paro.
Estaba estática, como una estatua, fría y paralizada, en su mente procesando de manera lenta como un video en el cual la conexión fallaba.
Sus hermanos estaban besándose.
No.
Se froto los ojos, tratando de culpar a una mala visión, pero cuando baja sus manos y abría los ojos de nuevo, ahí estaba, esa escena que erizaba sus pelos, revolvía su pecho y le quitaba sus colores, como si hubiese visto un fantasma, de repente dejaron de besarse luego de lo que parecía una eternidad.
Tenia que decirles algo.
-"Hola Luan, hola Lincoln, si solo pasaba por aquí y los vi besando ¿M pueden explicar que demonios le pasa en la cabeza? O entiendo, no es nada entonces ¿Por qué no les compro mas chocolate y olvidamos este día?"-
No era una estupidez y si lo hacía, no habría ninguna forma que pudiese hablar con ellos de manera normal.
Tampoco es como si tuviese el valor para hablar con ellos, no tenía el coraje de enfrentar aquella situación, menos si se trataba justamente de Lincoln y Luan.
Dio un paso hacia tras, inquieta de que la descubrieran, no se dio cuenta de cuando había regresado corriendo como si hubiese tomado conciencia luego de un asalto y corriera hacia una comisaria, solo que en vez de eso regreso al auto, con tanta prisa que su mano resbalo al momento de agarrar y estirar la manija de la puerta, la segunda vez lo logro metiendo como si su vida dependiera de ello en la parte de atrás.
Su mente trabajaba mil por hora, su corazón se aceleraba con angustia, sus tripas se removían en inquietud, no sabia que hacer, estaba perdida, como si no fuese más que una espectadora de una broma psicótica.
-"!Una broma!, Si eso es, debe de ser una broma de Luan"-mentalizo, casi podía oír las risas sin vergüenza alguna de su hermana, mientras su pobre hermano se moría de la vergüenza, Luna se sentía capaz de reir en ese momento, pero más que del gusto de la histeria, en un momento logro calmarse y reordenar sus pensamientos aunque parecía una idea venida de la mano junto a la actitud de su hermana, no tenía ningún sentido.
-Luna-
-¡Gah!-solto un pequeño grito, miro hacia el frente con el corazón a punto de salirse de su boca y con la palabra "Corre" marcada en su mente con fuego, frente a ella se encontraba Chunk mirándola con preocupación-¡Me asustaste hermano!-
-No puedo creer que te hayas olvidado de mi-dijo con enojo fingido-¿Qué paso? ¿No ibas por unos auriculares?-
-Tengo que volver a casa-sentencio con rapidez-Tengo que volver ahora-acentuó impaciente
-¿Por qué?-
-Tengo que volver ahora Chunk-repitió como si hubiese visto algo horrible
Chunk contesto encendiendo el motor y con prisa moderada salió del parque evadiendo tanto como pudo a los autos que obstruían su camino, la cabeza de Luna seguía repitiendo esa escena, era irreal.
¿Desde cuándo?, era una pregunta clave, debió de haber empezado en algún momento, mucho antes de que concretaran sus sentimientos, pero nunca vio nada que alterne sus personalidades, recordaba las mañanas en las que Lincoln se sentaba en la mesa de los mayores, no veía nada, Luan siempre lanzaba chistes a todos y a todo a diestra y siniestra, Lincoln se unían al coro de suspiros exasperados, pero tenía que haber algo, se encontraban muy juntos cuando miraban la televisión, pero eso lo atribuyo a un acercamiento que no tenía que ver con el amor como el que tenia con Lynn o Lucy.
¿Se abrían agarrado las manos mientras veían alguna serie?, era descabellado, Lincoln no se caracterizaba por ser el mas maduro o gustarle las telenovelas o series, ella no se fijo en que prestaban su atención, simplemente estuvo mas concentrada en sus cosas.
Oh dios, ¿Cuánto abra dejado pasar? ¿Ya se dieron un beso?, aunque Lincoln no tardo ni dos segundos en darle un beso a Ronnie Anne –Y aunque tuviese algo que ver con eso la primera vez, la segunda no estaba implicada—, ver a sus hermanos besarse le dio una sensación tan extraña que no sabía expresarlo, solo sabía que estaba mal pero a la vez se veía tan….¿natural?, no, no era nada natural aquello, pero no podía evitar pensarlo cuando los vio, pero era un error, ellos no podían ser….eso, no aquí ni en ningún otro lado, tenía que hacer algo.
¿Qué desemboco todo aquello?, ¿Acaso importaba ahora?, no lo hacía, solo sabía que tenía que hablar con ellos, pero no se sentía capaz, peor aun considerándose de las dos personas mas cercanas a ella, digo, era Luan, su compañera de cuarto, la había acompañado desde que tenia memoria, habían sido las mejores amigas desde siempre, la que le contaba sus secretos y la ayudaba mas que nadie y luego estaba Lincoln, Lincoln vendría siendo su otro mejor amigo, con el sabia que podían contar en lo que fuera por mas descabellado que sea, el fue quien la ayudo con Sam –Imaginarlo desde ese punto la hizo sentir tan hipócrita que casi se daba vergüenza— con sus conciertos, con todo, no podía.
-!Tengo que hacer cosas! !Vete tu solo!-grito exasperada.
Chunck la miro dubitativo antes de encogerse de hombros y alejarse de la residencia Loud
Tan pronto el auto se detuvo salió disparado hacia su casa, casi tambaleándose cuando entro empujando la puerta que casi derrumba en su embestida.
-¡Luna que pasa!-Lori había bajado las escaleras cuando escucho la puerta abrirse en una fuerte sacudida, miraba preocupada a su hermana.
Luna la miro unos segundos mientras su aliento volvía con cada jadeo, su mente trabajaba a mil por hora para tener todo en su lugar nuevamente, tenía que hacer algo, correr fue lo más estúpido que podía haber hecho –Pero siendo sinceros ¿Qué podía hacer alguien es esa situación?— tal vez sobrereacciono mas de lo que debería
-Luna ¿Qué pasa?-
La voz de Lori fue como un azote a la cabeza de Luna, como si una solución agridulce se tratase, su labio tembló, no debería de decir nada fuera de lugar ni tampoco exasperarse, solo Lori, si alguien se enterase….el caos que vendría luego no sería uno habitual, sería uno catastrófico capaz de separa a su familia, las cosas podrían empeorar, no quería eso, aun quería a sus hermanos, lo que hacía no estaba bien, pero no dañaban a nadie, por un momento un pinchazon de culpa y duda cruzo su pecho ante lo que estaba a punto de hacer.
-Tengo que decirte algo-
Lori la miro expectante con el celular guardado en su bolsillo sin ninguna expresión mas que una mezcla entre seriedad, curiosidad y preocupación palpante, algo tenia descolocada a su hermana y si era algo –O en el peor de los casos alguien—que la daño entonces tendría que saberlo en ese momento.
-Pero no aquí, arriba, sin nadie, solo tu-aclaro lo mejor que pudo.
Y eso asusto un poco más a la mayor de todos los hijos Louds, aunque no lo demostraría, asintió con la cabeza y prosiguió a subir las escaleras siendo seguida por su hermana, Luna suspiro aliviada al no ver a Leni o a ninguna de sus hermanas en la habitación o cercanías, inclusive tuvo la urgencia de cerrar la puerta con cerrojo y para rematar a las preocupaciones de Lori miro por el ducto de la ventilación, Lori estaba en un revoltijo de pensamientos, sus pensamientos eran una mezcla tétrica en escenarios que nunca quisiera que se hicieran realidad, pero ahí estaban como películas de terror que nunca paraban, cambiaban, pero nunca dejaban de mostrar algo que no quería oír.
Pero finalmente la hora llego, Luna se paro frente a ella con un brillo de debilidad, ella intentaba formular las palabras con tanta paciencia y esmero como un policía se esforzaba en desactivar una bomba –Y el ejemplo podía llegar a ser demasiado preciso con su hermana pero para ella era mas bien hacer que la bomba explote de forma controlada—
-Mira primero que nada necesito que te siente y respires profundo-tan pronto se oyó casi pudo compararse con una típica mujer que te vendía un libro sobre el chi o alguna energía interna rara.
-Estoy bien Luna solo necesito que me digas que te paso-su mirada se acentuó aun mas con seriedad casi como la de su madre cuando requería una explicación sobre la baja de sus notas.
Pero ahora venia lo difícil reunir el valor para expresar todo lo que iniciaría tal vez una de las etapas más difíciles de su familia.
Inhalo todo el aire que sus pulmones pudieron almacenar y finalmente hablo.
-Encontré a Lincoln y Luan en el parque-comenzó y no había forma de que pudiera detenerse-Iba hacia la casa de Sam para practicar con mis amigos, pero en el camino los auriculares se me rompieron, esas cosas no duran ni una semana ¿Sabes?, es muy difícil conservarlos, bueno, eso no es importante ahora-era un vago intento para desvariar la conversación pero no había vuelta atrás-Vi a Luan y Lincoln en el parque besándose-lo soltó con casi tanta brusquedad con la que Lynn actuaba
Ante esa revelación Lori abrió mucho los ojos, esa imagen paso por su cabeza, en un rincón de su mente ya se esperaba algo como eso, pero también esperaba que fuese algo crudo nacido de su imaginación salvaje obtenida por los años de experiencia y sus horas pasadas entre chismes y el internet, pero rápidamente como un parche a una herida abierta vino una idea.
-¿Y?-
-¡¿Cómo que Y?!-Luna tenía unas buenas cuerdas vocales que relució en ese no-tan-pequeño grito
-Digo literalmente, todas besamos al Lincoln una vez-dijo con el mismo tono con el que hablaría del clima.
Luna parpadeo aturdida por la nueva información que vino como un puño directo a su cara por algún desconocido, aquello se disolvió en su cerebro durante casi medio minuto, con lentitud.
-¡N-No de esa manera!-exclamo-¡No es un beso que una niña de 7 le da a su hermanito porque lo ayudo a colorear un dibujo!, ¡Es como-de nuevo se calló ella misma y se acerco a su hermana-Es como lo que tú le das a Bobby-
-Luna, ¿Hablas en serio?-dijo en un tono tan despacio y suave pero cargado con un espeso tono que juraba peligrosidad-Esto tengo que verlo con mis propios ojos.
Resoplo molesta, su hermana Lori era demasiado terca incluso para su propio bien, pero no tenia tiempo que perder, agarro con fuerza la muñeca de su hermana en un movimiento sorpresivo, salió casi de rumbando la puerta entre quejidos y protestas de su hermana mayor, ante la atenta mirada inquisitiva de Lola y Lynn quienes esperaban su entrada al baño, la rockera arrastro a su hermana hasta el auto, con una mirada agria Lori miro a Luna y ella le devolvió otra con seriedad, ninguna iba a detener eso hasta que ambas estén satisfechas.
-De verdad no puedo creer lo que me dices Luna-
-¡Es en serio hermana! ¡¿Por qué no me crees?!-
-¡Porque es imposible imaginármelo! ¡¿Ok?!, simplemente no puedo hacerlo-dijo exasperada-Simplemente no pudo hacerlo-
Luna la miro compresivamente, pero tenia que demostrarlo y pronto, lo suficientemente pronto.
-Bien, vamos al parque entonces-murmuro frustrada y antes que su hermana pudiera hablar interrumpió-¡Y si, tenemos que irnos si quieres verlos tu misma!-
Lori la miro molesta antes de subirse al asiento del piloto, podía sentir la tensión y la determinación de su hermana en el ambiente, apretó el volante con fuerza, todo era un error, Luna debió de haberlo visto mal, Luan y Lincoln no estaban metidos en nada de eso, solo eran tan cercanos como ella misma lo era con Leni o de una manera rara lo estaban Lynn y Lucy, si así es, solo era eso, nada de lo que preocuparse.
-Nada de qué preocuparse-se repitió mientras aceleraba con Luna a un lado suyo.
Ambas hermanas sintieron el ambiente y fueron rumbo al parque, se sabría la verdad de todo esa misma tarde así tuvieran que seguirlos por toda la ciudad.
Bueno, la cosa es que me di cuenta de que no podía meter toda esta trama y desarrollarla en un solo capitulo largo, así que buenas noticias, la historia se alarga unos capítulos mas.
