El silencio se volvía insoportable, la cama era mucho menos que acogedor, su corazón no estaba tranquilo, sus nervios lo volvían tan loco que quería correr, pero no de alguien, sino hacia alguien, dios dolía como el infierno, sus ojos se cerraron con fuerza arrugando su cara en un gesto dolido, desde que le privaron lo máximo posible de la presencia de la castaña se dio cuenta de que nunca llego a apreciar su cercanía.
Ahora dolía, se sentía enfermo, se sintió enfermo en esas tres semanas.
Desde que Lori había hecho su escándalo todas se preocuparon, hambrientas de información y chistes como periodistas y reporteros de televisión nacional, siempre emboscándolo con preguntas que evadía como podía, a veces con su ingenio, otros pocos con Lori, pero casi siempre volvían por mas de la misma manera que una mosca cae en la misma trampa una y otra vez.
Pero la peor era Lori, nunca había odiado tanto a su hermana, mejor dicho nunca la había odiado hasta ahora, el enojo creó una chispa en su pecho, que con el tiempo se convirtió en un volcán, listo para hacer erupción y llevarse a su hermana mas mayor a un infierno de golpes y patadas, porque si, Lincoln Loud podía ser el mas fuerte cuando su enojo se elevaba como un ascensor en un 15vo piso, hubo una vez el año pasado en invierno, cuando ellos había ido a visitar a su abuelo, la mayoría se había ido, viendo lo que necesitaba el viejo Albert, aunque siempre aseguro que lo único que llegaba a necesitar serian su ya viejo tocadiscos con el cual escuchaba música que Lisa aseguro era aun más antiguas que el y su diario, el cual lo ayudaba a alejar su miedo al Alzheimer, cuando volvieron, su cuarto se habia vuelto la recreación de uno de los escenarios de cantina, lo único que necesitaba era un borracho dormido en una esquina y el olor rancia desplegado por todo el lugar, Lynn jugo con sus estúpidos balones cuando se había negado a acompañarlos, por cuestiones de trabajos escolares (Una brutal mentira) que termino con su llegada y una pelea que la mando con un ojo negro los labios partidos, el resulto en un conjunto de moretones a lo largo de su cuerpo y un hinchazón grande en su mejilla derecha, pero solo que sus golpes resultaron ser aun más profundos que los de Lynn, no se habían hablado en una semana, solo cuando su padre los castigo y los obligo a disculparse.
Pero tenía un problema, la llama en su pecho y el calor en sus venas se enfriaba ante el recuerdo de la soledad, dejándolo tan helado que cualquier atisbo de fuego moría en su interior como un bebe prematuro sin oportunidad de brillar mas allá de su interior, reduciéndolo en lo opuesto que naturalmente era, un niño alegre, energético, saltando de aquí para allá, ahora estaba pálido, sus ojos con las venas hinchadas y rojas, su garganta rasposa y lastimera, su corazón doliente y débil.
Escucho un golpeteo desde lo alto, lo que sea que golpeaba suavemente con las paredes revestidas de metal de la ventilación que daba con su habitación, ya estaba acostumbrado a escucharlo, era Lucy, últimamente lo hacia con tanta regularidad que tenía la sensación de que Lori la había enviado para vigilarlo, como una acosadora, su presencia era débil y transparente hasta que notabas su presencia, entonces se volvía pesado y amargo, con su respiración tan débil aunque te acerques a su cara, sus patos tan suaves y agiles como las de un gato al acecho de su comida, su rostro pálido se mostro entre las hendiduras viéndolo directamente desde lo alto, como un juez que desaprobaba su existencia, preguntándose si es que Lori había dicho algo de lo que vio y ahora era un paria para su sangre y carne, difícil de saber cuando todo lo que veía era una piel blanca, aunque dudaba que Lucy creyera cosas malas a su manera por querer tomar un poco del fruto prohibido, se imaginaba que ella más bien buscaría algo de que sacarle para sus poemas oscuros y plasmarlos en el papel para su gusto o simplemente incluso para ella era demasiado "oscuro".
Con un sonido metálico, la puertilla se abrió revelando a su hermana de rodillas al borde de conducto de aire, con su vestido que le llegaba hasta las rodillas sirviendo para que los mismos no toquen el frio metal, se quedo mirándolo como un gato en lo alto de la rama de un árbol, inexpresiva –Como siempre, pero nunca tuvo ningún peso hasta ahora—, hasta que finalmente se digno a hablar.
-Suspiro, ¿Estas bien Lincoln?-su voz nació como un susurro, tan bajo y suave como siempre, pero debajo estaba oculto una sensación de preocupación tan genuina como podía reconocer detrás de ese tono aparentemente carente de alguna emoción
-¿Tu qué crees?-pregunto con sarcasmo no habitual en el.
Ella lo miro en silencio, como si estuviese tratando de recibir la señal de sus palabras, bajo la cabeza suavemente en el piso.
-No lo sé, por eso vine-removió un poco su cabello y por unos segundos Lincoln pudo ver el ojo de brillante azul que tanto se negaba a mostrar al mundo-Te ves como si un vampiro hubiese drenado toda tu sangre durante una semana-
De a su modo Lincoln entendió que Lucy quiso decir: "Te ves hecho un terrible desastre, me preocupas", las ojeras se volvieron aun mas pronunciados y su piel un poco pálida no era signos de mejora, Lucy con un ademan de su cabeza se volvió a meter, Lincoln la siguió, encalando encima de su cama y agarrando el borde del ducto.
El aire frio que llegaba desde otros lados de la casa le puso la piel de gallina y erizo su pelo, no sabia como su hermana menor podía aguantar por mucho mas tiempo y parecer completamente normal, aunque siendo ella tal vez y le apetezca mas estar en un lugar que le recuerde al frío abrazo de la muerte, genial, ya estaba entendiendo como pensaba, se tuvo que encorvar y finalmente sentar para no chocar su cabeza contra el techo, su hermana la tenia mas fácil, solo tenia que arrastrarse de aquí para allá, los múltiples sonidos que salían de las habitaciones también rebotaba por todo el lugar, Lincoln siempre dudo de porque Lucy se refugiaría en un lugar donde simplemente era imposible pensar, ella siempre diría que ocasionalmente encontraba inspiración en los lamentos que ocasionalmente eran escuchados por las paredes fría y duras del lugar, lo que se resumía en escuchar los gritos de Lola cuando uno de los animales especialmente asqueroso de su gemela saltaban a su pecho mientras dormía, los quejidos de Lynn cuando daba un mal golpe hacia algo o una acrobacia salía mal, disfrutando especialmente de los gritos de terror de sus hermanas mas antiguas cuando en sus caras salían granos o puntos negros, todo eso para Lucy era un oasis de inspiración.
-¿Qué quieres Lucy?-gruño tensamente.
Lori había estado detrás suya como una sombra, la única ocasión donde parecía dejarlo en paz era en su misma habitación, pero en todo lo demás se tomaba su tiempo de ir de aquí para allá solo por el, lo peor era cuando por cualquier motivo sus hermanas –las que no eran Luan, ella parecía mas bien observarlo desde una distancia tan ridícula como si tuviese la peste negra—hablaban con el, los ojos de su hermana se volvían punzantes, parecía que había encontrado a uno de sus hermanos intentar robar su celular en un segundo de descuido, pero aquello seria menos fuerte que las miradas que le lanzaba a Lincoln, ¿Así que creía que intentaría algo con sus demás hermanas?, pues Lori podía estar tranquila, a ellas si seguía viéndolas como hermanas.
-Los espíritus me han dicho de que estas pasando por situaciones desagradables y sensaciones que pesan en tu corazón marchitándolo bajo la atenta mirada de nuestra hermana mayor como el vigía de los condenados y caídos en el lado oscuro de la eternidad-Lincoln alzo una ceja exasperado, sus brazos envolviéndolo, sus labios en una inexpresiva línea-Suspiro, todas nos preocupamos por ti, no sales, no hablas con nosotras, te ves terrible, sin mencionar que tu aura depresiva se siente por toda la casa-se quedo en un momento de silencio antes de proseguir-Lori ha estado rara, demasiado mandona y gruñona, dice que no es bueno que nos acerquemos tanto a ti, dice que estas castigado por haber robado algo-
Oh cierto, Lori se encargo de mentirle a sus padres para que pudieran castigarlo, un golpe bajo, pero pensó que decir que haber encontrado al hijo menor de la familiar besar de una manera no muy familiar a su hermana mayor debería hacer las cosas aun peor, no podía ni llegar a imaginar sus rostros de decepción -¿Si quiera reaccionarían o se quedarían en blanco? como si alguien de la nada hubiese golpeado a cada uno-, pero ni eso llego a darle un paso atrás con su relación con Luan, pero si logro dejar espinas de arrepentimiento en su corazón.
-¿Y?-
-Yo no lo creo-aseguro Lucy-Eres demasiado blando y débil para robarle a alguien-
Un gruñido fue su única respuesta, Lucy curvo los limites de sus labios en una sonrisas, de ciertamente a Lincoln también le hacia gracia, un pequeño respiro que necesitaba en todo ese tiempo
-Pues paso así-
-¿Por qué?-
-Tenia hambre-
-¿Por qué no le pediste a algún amigo o a nosotras o a Clyde?-
Demasiadas preguntas, demasiados baches, maldita sea Lori, ¿no podías idear algo mejor?, ahora estaba estancado con Lucy por su propio pie
-No lo se Lucy, tenía mucha hambre-una respuesta tonta para una pregunta tonta
El silencio que le siguió fue bastante pesado, pero Lucy simplemente asintió, dejando a Lincoln con la duda de que si sus hermanas con el tiempo se habían vuelto más ingenuas o simplemente lo averiguaría ella misma una vez que esta conversación termine.
-Lori esta como una maniaca, no deja que nadie se acerque a ti y cuando preguntamos la verdad repite lo mismo y dice que no preguntemos mas, a Lisa prácticamente le tiene bloqueada y Lynn no importa cuántas veces lo intente no puede acercarse a ti-
De la misma manera que cuando la situación se requería Lincoln podía ganarle a Lynn, Lori podía controlar a todas sus hermanas, parecía que solo se necesitaba algo para despertar algo que todas los hermanos Louds escondían dentro, Lori muy bien y podía trabajar como policía, con su nariz de sabueso en cuanto a los problemas y ese sexto sentido que se activaba como una alarma al momento que alguien mentía, como un policía veterano
-Pues que mal-
-Es raro, muy raro-
-La vida es muy rara Lucy-
Y la cereza sobre el pastel podía llegar a ser la actitud defensiva casi agresiva que Lincoln tenía con todas, era natural que estuviese irritado por su reciente aislamiento y encierro en su propia habitación, pero era demasiado agresivo para alguien meramente pacifico como el.
-De acuerdo….supongo que es todo Lincoln-dijo en pos de la derrota.
Sintió un poco de tristeza por su hermana, después de todo ella solo se preocupaba por él, siendo una niña un tanto diferente, sabia que llegar a otros era bastante complicado.
-No me siento mal Lucy, estoy bien-le aseguro con una sonrisa que era remarcada por su falsedad
-¿Seguro?-
-Si Lucy, me siento bien, solo es un castigo-volvió a asegurar un poco mas irritado por la insistencia de su hermana.
Ella de nuevo se trago forzadamente las declaraciones de su hermano, Lincoln no noto el libro el cual estaba detrás de Lucy siendo sostenido por su espalda y la pared, era un libro negro –Como todo en ella— que contenía nada más y nada menos que los poemas que Lucy había hecho en sus ocho cortos años de vida, desde la primera pagina con una caratula con letra obviamente negra en cursiva con su nombre hasta la actual mas profesional y experimentada, Lincoln no había visto a su hermana tener pasión hacia nada, excepto cuando se trataba de poesía, aunque su único indicio era la fuerza en la que sostenía sus lápices al escribir y la atención total hacia aquel papel que poco a poco se llenaba de sus mas profundos pensamientos.
-¿Crees que puedas ayudarme con mi poesía Lincoln?-pregunto.
Lincoln rememoro la última vez que había interactuado tanto con su hermana, con cierta pena se acordó que había dejado de lado no solo a Lucy, sino a las demás, todo ese tiempo siendo absorbido por Luan, todo por la sensación del primer amorío que tuvieron en su vida, era algo que fácilmente capturaba toda su atención, en si mismo no era su culpa mas allá que el dejarse llevar por aquella montaña rusa de emociones.
-Por supuesto Lucy-
Y con ello dio inicio a un ataque de nostalgia, se recostó y dejo que su hermana llevara por momentos su frustración con cada verso.
Seguía mirando el techo –o en este caso la parte inferior del colchón encima suyo perteneciente a su hermana—sus ojos adoloridos e hinchados, su garganta rasposa imposibilitando cualquier acto de presencia al publico de manera cómica, de todas formas, no podía hacer reír a nadie si ni siquiera podía sonreír ella misma, la única razón para reír era Lincoln y ahora estaba apartado por una distancia tan corta que solo la hacía sentir aun más alejada, separados tan lejos como dos amigos que se conocieron en internet y conectaron tan rápido que desconectarse de ese mundo dolía como ninguno otro sentimiento podía causarle.
Su frustración aumentaba con cada plan de encuentro arruinado, Lori los mantenía vigilados como reos en una prisión, la odiaba, de tan solo pensar en ella apretaba los dientes como si quisiera romperlos uno contra otro y no podía hacer nada para detener el torrente crudo e hirviente que bajaba desde su pecho hasta su estomago.
Recordaba tener una pequeña esperanza de conversar con Lincoln sobre lo sucedido cuando por medio de un mensaje, le pidió reunirse en mitad de la hora de la comida para charlar, ella se había escapado de su institución por una puerta trasera que había descubierto en medio de una de sus muchas bromas, pero tan pronto logro verlo en el patio, sentado en una silla mirando con atención su celular de la misma manera que ella lo hacía para corroborar la hora de algo fantástico, sintió algo agarrar la carne de su brazo con fuerza, lo estiro a un lado, su cuerpo se tambaleo hacia esa atrás, gruño en lo bajo al sentir un dolor tan punzante como si algo quisiera arrancarle la piel y dejar expuesta todos sus músculos al rojo vivo, pero la verdad era que apenas dejo una tenue marca profunda en su piel, los ojos de Luan se abrieron en un segundo al ver a su hermana mayor, agarrando a Lincoln y estirándolo, pero su facciones se endurecieron en un segundos, abrió la boca para replicar inclusive ya estaba acercando como un tigre a punto de saltar.
Pero Lori no iba a esperar nada, se llevo a Lincoln arrastrar en medio de un mar de gente que o miraba divertido la escena o incómodos, abrió la puerta del auto y como pudo subió a su hermano menor, se quedaron allí por lo menos dos minutos, pero Lincoln lo sintió tan largo que bien podrían haber sido dos horas, dos pesadas y tensas horas que sofocaban a Lincoln, su hermana Lori miraba la vista al frente sin saber que hacer, sin saber como reaccionar ante un minuto de calma que habían tenido en el cual desobedeció el castigo impuesto por sus padres, sus manos firmemente sujetas al volante.
-Lori-le llamo, nada mas porque un grito era mas soportable que el silencio, casi de igual manera que un soldado miraba la granada que explotaría un segundo antes de volarlo
Encendió el auto como si su llamado fuese un despertador, pero sus movimientos torpes e imprecisos acentuaban su nerviosismo y con el mismo ambiente pesado con el que se subieron, condujeron hasta su casa.
En medio del camino, cuando la luz del semáforo se prendió en un rojo profundo, le tomo dos respiración de Lori para que Lincoln se dé cuenta de que era una cuenta regresiva hasta que finalmente exploto.
-¡No puedes hacer eso!, ¡¿literalmente que estaban pensando?!, ¡No voy a permitir esto!, ¡Necesitan un psicólogo!-
Entre mil argumentos Lincoln dejo de oírla, si seguía de ese modo solo lograría enojarse y comenzar otra pelea de argumentos en donde no había ganador, solo odio y rencor, era una competencia de ver quien gritaba tan fuerte que desgarraba sus cuerdas vocales
Finalmente cesaron, Lori con los ojos endurecidos y fríos mirando el frente el entrecejo profundamente fruncido y una sensación agria impregnada en el aire, Lincoln no podía resistirlo mas, últimamente todo lo que tenía que ver con Lori era simplemente era guerra, todo terminaba en guerra donde argumentos violentos e hirientes eran sus misiles y las miradas frías y rabiosas eran sus balas
Las ruedas hicieron un chirrido profundo al momento de frenar, en silencio ambos se bajaron del auto, ante la atenta mirada de las gemelas, Lola con su vestido y Lana enterrada en lodo cerca de la mesa para el té de su hermana gemela.
Con un portazo y una sensación incomoda a su alrededor, ambos hermanos regresaron a casa.
Pero Luan no lo vio en todo ese día y todo lo que podía hacer era encerrarse en su habitación pesando que hacer, solo eso y sentir un hueco frio y reseco en su pecho el cual solo podía ser llenado por Lincoln.
Un vistazo, una sonrisa, una caricia, una risa, un abrazo, dios, un beso, lo que sea.
Apretó las sabanas con fuerza, hasta que sus nudillos se volvieron blanco y sus uñas de ser mas afiladas rasgarlas, quería mandar todo al cuerno, salir de la habitación con una prisa que solo era impulsada por su frustración y anhelo como combustible y besar frente a todos a Lincoln.
Pero no era tonta, sabia que aquello era un suicidio, lo amaba, pero hacerlo terminaría alejándolos aun mas por sus padres, no sabia porque Lori no les había dicho nada, en la cocina en los momentos donde todos comían ella lo hacia forzadamente, una sensación tan caliente y nauseabunda como una olla hirviente de agua se formaba en su estomago cada vez que veía a sus padres, ¿Les habría contado ahora? Se preguntaría cada vez que los viera.
Pero no, aquello se renegaba de sus pensamientos cada vez que le veían devolverle una sonrisa o preguntaban, qué le pasaba, y lo único que tenía como teoría era que Lori rebuscaba en un momento adecuado, cuando la bala de la revelación pase por su cráneo con rapidez y fuerza, dejándolos con una expresión muerta antes de que el volcán que se formaría en su interior explote en su interior y tomen cartas en el asunto.
Ahora solo tenía que esperar algo, como una condenada a juicio.
Luna la miraba desde arriba, ¿podría sentirse peor?, no, se sentía mal, era el sentimiento de angustia de ser descubierta y el arrepentimiento formándose en su pecho.
Durante demasiado tiempo se debatió entre sí hizo o no lo correcto, su moral dictaba que si, pero al verla allí en un despojo de lo que alguna vez fue un sol radiante a un capullo de miseria de lo que era su hermana la hacía recapitular todo.
Además de todo estaba la esencia de ese problema, ¿Cuándo ocurrió?, de un momento a otro la hermandad que ambos tenían se transformo en algo más que un amor fraterno, no sabía el cuándo o el cómo, pero si que ocurrió y que debía de estar ahí para guiarlos como una hermana mayor debería hacer.
-Ey…Luan-saco la cabeza por el borde de su cama para ver a su hermana, su voz salió débil, en contraste de la fuerza natural con el cual naturalmente la usaba para cantar.
Luan lucia como una niña regañada que se rehusaba ver a los ojos de sus padres, sino que mantenía la mirada agachada en derrota, levanto la cabeza mirando a su hermana mayor, sus ojos rojizos y bordeados de una línea negruzca y gruesa debajo de ellos, sus labios resecos y su cabello en desorden, su respiración errática y su presencia era débil, estaba herida y eso también hería a Luna, ¿Qué tanto se habían conectado ella y Lincoln?, ¿Era tanto para hacerlos dependientes unos a otros?, Luna recordaba con anhelo a Sam, debía de sentir el mismo vacio que ella cuando la rubia no estaba cerca, se sentía nerviosa, con la ira aflorando por cualquier pequeñez, pero cuando la veía era todo lo contrario, como si el mundo estuviese en calma y el tiempo pasaba a la velocidad de un suspiro.
Se sentía peor en ese momento, ver a su hermana en ese estado le revolvía el estomago con culpa.
-¿Estás bien?-Se quería dar un golpe en su frente con su palma abierta.
Luan asintió en una forma patética de ocultar que nada estaba bien, se bajo con un salto de su cama y doblando las rodillas al momento que sus pies tocaron el suelo, Luan se volteo con el cuerpo mirando a la pared, su hermana se acerco a ella, sentándose a un lado de su cuerpo, de verdad quería ayudarla, pero no sabia como, le acaricio el cabello hundiendo sus dedos hasta tocar su cuero cabelludo con las yemas de sus dedos, Luan podía sentir el esfuerzo de su hermana por tranquilizarla, rodeo sus costados en un abrazo, Luna se sorprendió ligeramente, pero con 14 años de haber vivido rodeada de hermanas menores hicieron que aceptar muestras de afecto y consuelo sea parte de su naturaleza, cada vez que una de sus hermanitas se raspaba, le ocasionaban una herida o estaban asustadas, ahora su hermana tenia eso, estaba asustada y herida, por ella, profundizo el abrazo tanto como pudo.
-Estoy triste-respondió al fin Luan, dejando una parte vulnerable en su corazón revelada a su hermana.
-¿Sigues castigada…..por la broma?-
Para Luan, Lori había culpada a la comediante de una broma muy pesada, que consistía en dejar uno de los patines de Lynn a un lado de la cama de Leni para que cuando baje sus pies se resbale y termine cayendo de bruces contra un montón de pasteles, Lori fue rauda al momento de llamar a sus padres y ellos le creyeron, pues Luan tendía hacer bromas pesadas y no sería la primera vez que una de sus bromas se saliese de control, irónicamente le habían felicitado por mantener las bromas fuera unas semanas después de apegarse a su hermano, toda esa calma venia por su hermano, ya no tenía tanto tiempo de hacer bromas cuando todo lo que quería era pasar tiempo con Lincoln.
-Si, mama y papa me prohibieron salir de mi habitación durante un mes, dijeron que Leni pudo haberse caído y lastimado seriamente-dejo salir un suspiro de frustración
Y el silencio reino, Luna se debatía entre decirle que fue ella la que le dijo a Lori lo que vio en aquel parque o simplemente seguir consolándola.
Si no podía ser una buena amiga, sería una buena hermana y dejaría que se deshaogara con ella, aunque no le dijese toda la verdad.
-Oye-Esperaba que esto funcionase-Ayer pase por la tienda de bromas del Sr. Ohara-
Y leve atisbo de alegría destello en sus ojos y su ceño fruncido se desdibujo en una sonrisa, Ohara era el dueño de una tienda de bromas donde Luan conseguía todo su material, Ohara era el cómplice no oficial de Luan y el hombre que se encargaba de proporcionar los colmillos y garras a su hermana el día de los inocentes cuando se transformaba en una bestia sedienta de broma.
-¿Y….como esta el Sr. Ohara?-a Luan siempre le divertía las anécdotas del ex-comediante
Sin embargo, ni el brillo ni la sonrisa o ciertamente Luan tenían la misma calidad como cuando la vio con su hermano, como si su sola compañía fuese un remedio para su corazón y su alma.
Sin embargo, era suficiente, por ahora era suficiente.
Se giro tan rápido como pudo, el sonido de la tele paso a ultimo plano cuando giro lo más rápido que pudo su cabeza para ver quien había bajado las escaleras dando un inminente concierto de pisadas, vio a su hermana menor bajar y perderse directamente en la cocina de su hogar.
-¿Esta bien?-Lynn dejo de lanzar con entusiasmo, una ceja levantada y la mirada curiosa eran dirigidas a su hermana mayor.
Estaba paranoica, como si en algún momento alguien intentara matarla, el mas leve movimiento captaba su atención con tanta fuerza que Lori dejaba de prestarle atención a su celular y miraba con fuerza al causante, como si su mirada pudiese atravesarlo y quemar su alma desde dentro.
-Si-aseguro, sostuvo la mirada durante dos minutos directamente hacia la cocina y la devolvió hacia Lynn, una expresión de enfado la adorno-Solo estoy algo sensible-
-¿Estas en esos días del mes?-
Un súbito sonrojo subió por sus mejillas hasta esparcirse por su cara.
-¡No!-ladro.
Lynn lanzo una carcajada al ver la expresión de su hermana, Lori acentuó su enfado hacia su hermana menor, pero no dijo nada, quiso concentrarse en la televisión pero hace un tiempo dejo que la emisión siguiera mostrando cualquier programación, le gustase o no, su mente divagando y concentrándose solo cuando los culpables estaban en su visión o intentaban hacer algo que no deberían, buscando en sus expresiones algo, una razón, un detonante, algo que cambio su dinámica y quitarlo, Lori no quería que sus dos hermanos sufrieran o tener que ser mala con ellos, pero cruzaron una línea, una línea de sangre que nadie debería de cruzar.
Una sensación de no saber qué hacer se apodero de su interior con fuerza, era algo de lo cual no tenia ninguna experiencia en sus cortos 17 años de existencia, había oído historias, en internet o inclusive en sitios poco creíbles, pero nunca espero vivirla.
Tal vez lo peor era que no sabía cómo sentirse realmente.
Debería sentirse indignada y lo hizo por un corto tiempo hasta que ese sentimientos desaparecieron al igual que marcas en la arena que lentamente eran tapadas por los soplidos que movían y empujaban las arenas a su alrededor, lo primero hubiese sido incriminarlos con sus padres, pero nunca se sintió segura y con el tiempo pasando lentamente todo dictaminaba que en realidad se alejaba mas de esa idea, pero tenía que mantenerse firme, todo eso era necesario pensó, borraría esas idea raras y enfermizas de sus mentes y cuando se dieran cuenta –ya sea a base de distancia o amenazas, lo que fuese necesario para enterrar esto en un futuro y convertirlo nada mas en unas memorias enterradas en ese rincón de sus mentes de cosas que nadie quería recordar—todo volvería a la normalidad
Lori nunca presto atención a su hermana, de hacerlo se daría cuenta de que ella también le prestaba toda la atención.
Pues entre todas lo notaron, desde Leni hasta la pequeña Lily –muy a su modo—entendieron que algo estaba mal, no solo con Lori, sino con sus otros dos hermanos, era como otra guerra fría entre dos países, su hermana Lori portándose agresiva con cada actividad y conversación que se tenia con ella, con Lincoln mas a la defensiva acercándose cada vez más a la misma ferocidad de Lori irradiando lentamente molestia y Luan prácticamente aislándose en su habitación, decía sentirse mal y Lisa dedujo que se debía por un chico, con una energía digna de la casa Loud todas intentaron ayudarla aunque no quisiera, pero Luan se renegaba de ellas con una terquedad digna de la familia y con la misma terquedad intentaron cada vez que podían sacar algo de información a su hermana, cada intento fue bloqueado y repelido por la misma Lori, pero siguieron intentando y siguieron siendo rechazados por Lori con cada vez mas agresividad y una maestría que nunca vinieron salir de ella, finalmente cesaron aunque la curiosidad les dominase sabían que en este punto era la peor idea que podían hacer, su temperamento llego a un punto en el que casi cual cosa dirigida hacia ella o que la hiciera molestar era tomado por un ataque.
Lynn no era cobarde y no se dejaría amedrentar por su hermana, pero verdaderamente ya no quería lidiar con sus gritos, sabía que ya no podía pelear con ella cuando le quito sus balones hace una semana, sus padres estuvieron de acuerdo cuando Lori revelo que la culpable de romper una ventana del vecino había sido suya, apretó los dientes y su cara se volvió roja, hizo varios hoyos en la pared a causa de ello.
El odio seguía vigente en su corazón como una mancha de carbón en forma de rencor, pero no era ni un cuarto de grande para opacar la preocupación que sentía por su hermana, así como pocas veces sucedía, haría a un lado la molestia que producía en ella.
Una idea vino como un flash en su cabeza, una preocupación aun más profunda creció en su interior
-¿Terminaste con Bobby?-los ojos de Lynn se marcaron en una mueca de horror, su grito podría haber alertado a toda la zona.
La cara de Lori era una replica de la cara de Lynn, con la boca entreabierta y el color yéndose en un segundo ante ese pensamiento, era natural pensar que todo terminaría luego de cinco años de noviazgo, mas uno tan joven y frágil, las peleas no eran el pan de cada día, en realidad eran sumamente extrañas, pero las había, muy debes en cuando y no duraban ni un día antes de que alguno de los dos cediera y no pasaba ni un minuto antes que el otro cediera también.
-¡No!-desgarro su garganta en ese grito cerrando sus manos en un puño y abriendo tanto la boca que parecía que intentaba comerse a Lynn
Ella se sobresalto de sorpresa, su corazón latiendo con alerta en su pecho, sus labios formando una línea recta y su cuerpo inclinado hacia atrás, listo para correr de su verdugo.
En un segundo Lori hizo todo lo que pudo para calmar sus nervios como pudo, cerrando los parpados suavemente y resoplando desde el interior de su pecho, se tomo el tiempo de mirarla unos momentos, debatiéndose intensamente si debía o no decirle, pero sentía que se volvería loca.
-Solo…esos dos me estresan-nunca le diría toda la verdad, pero si la suficiente para sentir que lo hacía.
Lynn estudio la cara de su hermana, en busca de algo, de mentiras, de mas preocupaciones, lo que fuese con tal de que la ayudase a descifrar por una vez por toda qué diablos le pasaba, a medida que Lori hablaba con ella supo que estaba en un punto sin retorno, no saco nada, no importando que tanto escarbase su ser con su mirada, solo su madre tenia ese poder, pero sin lugar a dudas para Lori fue la cosa mas relajante que tuvo en toda la semana y si bien no tenía la misma conexión que tenia con Leni, Lynn demostró una faceta que sorprendió a su hermana, ser una buena oyente.
Finalmente Lucy se había ido, adentrándose aun entre las superficies metálicas del ducto de aire, dejando a Lincoln de nuevo a merced de la soledad, pero algo creció en el pecho de Lincoln, su mente antes aplacada de nostalgia fue aplastada por lo mejor que sabía hacer, planes, su persona se lleno de determinación y su corazón volvió a latir con fuerza cuando pensó en lo que pasaría si alguno de sus planes tuviese éxito, pero lo sacudió de su cabeza, si la vida le había enseñado algo era que antes de pensar en la recompensa pensaría en cómo obtenerla.
Pero no era fácil, ya todas sabían que juntarlos haría que Lori se enfade y ellas prefirieron separarlos por sí mismas antes de soportar su ira y sus posibles ataques, si bien mas de una vez fueron capaces de defenderse su hermana mayor había demostrado que ya no estaba para juegos, sinceramente Lincoln siempre hallo a Lori molesta o muy orgullosa de todas era la que menos cercanía sentía, pero de todas maneras eso no evitaba que la quisiese, ahora se había vuelto una mala versión suya, llena de frustración y paranoica.
Recordaba hace un par de días hacer fila para el baño, Lola iba al frente con su pijama rosa al igual que el noventa por ciento de sus prendas, Luan iba de segunda regalándole una pequeña sonrisa que nunca pasaría desapercibida por el mientras en su brazo derecho sostenía su toalla, aquella sonrisa le había dado vida a su mañana, finalmente Lisa iba al frente suyo, sosteniendo unos tubos y otras cosas que se verían en una película con un científico loco de villano principal, como sea, Lincoln nunca volvería a preguntar sobre sus cosas.
Lori había salido, sus ojos recorrieron la fila por un segundo, al verlos Lori gruño e hizo un esfuerzo por sostener la mirada al frente, los ojos de Luan brillaron con burla y tal vez una pisca de rencor
-"No"-pensó-"No lo hagas"-Luan no era mala, pero había veces en que las buenas personas podían llegar a hacer cosas malas cuando tiene mucho pesar en su ser
-¿Practicando para cuando tu y Bobby se queden solo con sus gatos Lori?-su sarcasmo era palpable, todas abrieron los ojos sorprendidas, pero no más que la misma Lori, en un segundo recomponiéndose para lanzar un contraataque pero Luan fue mas rápida-Ya tienes todo listo, incluso ese aspecto de gata desalineada y callejera-termino con fuerza
Un coro de risas acompañados de jadeos sorprendidos se hizo presente, la cara boquiabierta de Lori volvió a cerrarse con fuerza, sus dientes se mostraron fieros, sus ojos estrechados en ira y la cara arrugada en rabia, cargo contra Luan con fuerza, ella salió corriendo por el pasillo con toda la fuerza que podía ejercer, luego de correr por toda la casa esquivando a sus hermanas y a cualquier obstáculo en su camino, Lori parecía un perro cazador, dispuesto a empujar y morder a cualquiera que se atravesase entre ella y su víctima con los ojos rojos llenos de ira, con la respiración pesada gritando que se detuviera, el sudor corría por su cara como gotas de lluvia, finalmente Lori lo alcanzo, justo cuando Luan agarro el pomo de la puerta lista para salir disparada, Lori le agarro el brazo con fuerza y giro su agarre para doblar un poco la piel de Luan.
-¡Au!-exclamo Luan, no era tan malo, pero dejaría una marca.
Lori empezó a reprimirla con fuerza mientras seguía ejerciendo fuerza, pero de un momento a otro perdió el equilibrio, Lincoln salto como una fiera sobre los hombros de Lori, el y sus demás hermanas los persiguieron tratando de alcanzar a su hermana mayor, Lincoln dio el salto mas alto que habia dado en su vida y concentro su peso en el cuello de Lori, podía sentir a su hermano encima de ella ejerciendo presión sobre su espalda y cuello, la escena podía ser comparada a la de un toro intentando echar de sus lomos a un vaquero, Lori se sacudía con furia e intentaba tirarlo al piso sacudiendose y estirandolo de los brazos.
Finalmente sus padres llegaron y los separaron terminando con un castigo cada uno, siendo dos semanas para Lincoln, una semana para Luan y cuatro días para Lori, ninguno de los demás hermanas Louds tomo un bando, simplemente se quedaron a la deriva de cualquier pregunta.
Un torrente de nerviosismo lo embriago y por un minuto pensó en abandonar cualquier plan, pero si lo lograba volvería a ver a Luan, a tocarla, a besarla y esa recompensa era muchas veces más grande que cualquier castigo que le pusieran sus padres, el sonido de la puerta abriéndose fue mil veces mas fuerte y chirriante de lo que nunca había sido, el pasillo estaba despejado, solo un balón en un rincón y los juguetes de Lily esparcidos en una pequeña zona.
Era hora.
Se sintió como un intruso tan pronto abandono su habitación, toparse con sus hermanas era malo, además de la incomodidad en el aire muchas estaban obligadas a informar a Lori cualquiera cosa que él hacía, corrió como si su vida dependiera de ello, casi cayéndose por algún juguete de Lily, lanzo un "Hijo de" antes de estabilizarse sintiendo calma cuando ambos pies se plantaron fuertemente en el suelo, el rechinido de una puerta vieja se escucho detrás suya, su corazón se acelero con pánico y pensó "Al diablo" corriendo con tanta fuerza y rapidez que sus pisadas fuerte se oían por el pasillo, finalmente entro a la habitación y de un portazo cerró la puerta, sus ojos se encontraron y la chispa entre ellos fue confundida con una fogata, ambos eran un asco, pero no les importo, eran ellos y era todo lo que importaba, Lincoln quiso decir algo, tanto tiempo desde que estuvieron…así, tan cerca y no sentirse como una maldita milla de distancia, Luan dio un paso y eso fue todo para que ambos eliminen la distancia que quedaba, sus brazos se encontraron con sus cuerpos, sus cabeza chocaron suavemente, querían unir sus cuerpos lo mas posible.
-Yo también te extrañe-acaricio sus cabellos castaños con la yema de los dedos
En respuesta Luan froto su cabeza contra la cara de Lincoln en un intento de acercarse más, todo ante la mirada de una Luna que sabía que era una pieza innecesaria en aquella imagen, viéndolo todo desde lo alto de su cama, sin embargo no dijo nada, solo se dejo llevar, mirando la escena que nacía frente sus ojos, admirando la interacción entre ellos, todo desde una incómoda cercanía, sin embargo podía notar en ese abrazo la necesidad, como el tiempo hizo que la necesidad uno por otro se intensificara con cada momento de soledad, verlos así le hizo tener un sentimiento de arrepentimiento, se veía tan…intenso, era como ver el amor que sentían sus padres o la misma relacion de Lori y Bobby.
Eso no la ayudaba a sentirse mejor.
Ambos lo miraron y no pudo sentirse como una hermana mayor que tenia responsabilidades y un poco de poder sobre ellos, sino como una persona que estaba a dos minutos de ser golpeada.
Lincoln fue el primero en hablar, siempre recibiendo la bala por sus hermanas y ahora por Luan, su voz salió insegura pero firme y ella sabía que lo siguiente no le iba a agradar.
-Nosotros estamos saliendo-Hasta a Luna le sorprendió la franqueza, pero mas allá de todo sus palabras sirvieron para resaltar la realidad de todo-Yo amo a Luan, Luna-siguió, sus palabras eran suaves y fuertes, por un momento sintió orgullo del hombre que Lincoln estaba demostrando ser-Y es por esa razón que Lori nos mantiene alejados-concluyo, manteniéndose frente a Luan como un escudo que la protegería de cual comentario hiriente, de los insultos de las criticas y de lo que se componía el mundo, mientras ella acariciaba su espalda dándole a Lincoln un show de sensaciones que había extrañado sentir con mucha necesidad
-¿Podrías…ayudarnos?-pregunto Luan, sabía que en ese momento no podían ocultarlo mas, no cuando la necesidad los estaba superando demasiado y aunque tenía la apariencia frágil y un cierto aire inocente en su ser, una pequeña mancha de manipulación se impregno, pues tanto Luan como Luna sabían que no podía negarse a la ayuda de su hermana con la que más tiempo se había acostumbrado.
Pero de igual manera aquello le tomo por sorpresa, no se daban cuenta que ella había ayudado a Lori, nunca se dieron cuenta de su presencia aquel día en el parque, por un momento esto parecía que podía funcionar, pero Luna sabia que la realidad era mucho más cruel de lo que se podía esperar.
-Lincoln no sé, esto está mal-su voz salió sin fuerzas para iniciar una disputa.
-Lo sé Luna pero…no se pudo evitar-
Luna quería creer que si, que esto se podía evitar desde mucho antes, pero exactamente ¿Cuándo?, desde siempre fueron unidos, pero nunca mostraron signos de…mas, solo dos hermanos con espíritus juveniles y traviesos
-Yo…no puedo-
Desilusionados, tuvieron que pensar en otra idea, era bastante obvio que sus hermanas no los apoyarían, lo mas probable es que se unan a Lori y esto termine con su relación, tanto de ambos como con su familia, no tardarían en avisarle a sus padres y sabían que ese sería el verdadero fin para todo.
-¿Podrías no decirle a nadie al menos?-
Asintió, sintiéndose mal por ellos, esto no era natural, pero podía ver que sabían que si alguien lo descubría entonces el mundo sería su enemigo, pero ellos no retrocederían, buscarían una forma aunque todo pareciese oscurecido por la incertidumbre adornado por un camino de preocupaciones.
-Está bien hermano-siguió un suspiro derrotado a la par que sujetaba su guitarra, deseando que ambos salgan para que pueda tranquilizarse de una vez.
-Gracias Luna-Lincoln le sonrió, un vacio le creció en su estomago y su pecho dolió, pero ella no lo mostraría, solo le sonrió con una calma tan falsa que dolía, lanzo un bufido, la sensación se volvió insoportable para ella, un pensamiento fugaz pero que perduro en su mente apareció, a regañadientes se dio cuenta que era la única solución.
-Iré a llevar a Lori al cine, ustedes quédense-
Ambos los miraron sorprendidos, iban a preguntarles ¿Por qué? Si hace un momento los había rechazado, a lo que Luna se adelanto.
-Nunca podría decirle no a mis dos hermanos favoritos-aseguro acariciando las cabezas de ambos con intensidad sacándoles una sonrisa
Luan miro a Lincoln con intensidad, todo adornado con una sonrisa acentuada en su rostro, de un momento a otro abrazo fuertemente a Lincoln, era tanta la fuerza ejercida que Lincoln pudo sentir su espalda y sus brazos siendo aplastadas, no le importo.
Luna aun con dudas en su cabeza salió de su cama, con pasos lentos y pensando en como demonios entretener a Lori, cuando empujo la puerta dejándola entreabierta, una sonrisa burlona creció en su rostro "Te toca hermana", se giro con fuerza y su sonrisa aumento al ver la incertidumbre en sus caras
-Solo no vayan a hacer nada fuera de su edad, Luan se que te emocionas cuando vez un chico, ¿pero podrías "emocionarte" menos con nuestro pequeño hermano?, no vaya a ser que tengamos otro integrante muy pronto-y con una carcajada abandono su habitación
Luan agacho la cabeza, sus mejillas resplandecieron en carmesí, Lincoln quedo rojo, su edad no era impedimento para que su madurez creciera naturalmente con el tiempo, aun mas que muchos de sus compañeros aunque sus hermanas negasen eso.
Con una sonrisa que señalaba lo cercana que Luna y Luan se habían convertido, cerro lentamente la puerta terminando con un suave panh
Lincoln giro la cabeza suavemente, ambos ojos se encontraron nuevamente pero en ningún momento disminuyo la intensidad de la primera vez que se vieron con amor, aun con las mejillas rojizas y el corazón latiendo en sus pechos como si una inyección de adrenalina se adentrase en sus venas, era adictivo y lo fue aun mas cuando sus labios se conectaron con tanta intensidad como si fuese necesario para vivir, la electricidad y la adrenalina recorrieron sus sistemas, ninguno de los dos quería separarse, hacerlo implicaba que la adrenalina y la electricidad parase y ninguno de los dos quería eso, tanto tiempo deseándolo para que se acabe en unos intensos segundos, debían de compensar todo el tiempo perdido.
Pero el pecho les ardió luego de un tiempo que les pareció un segundo, se separaron a regañadientes, todavía necesitados del otro.
En el fondo de su mente como una bruma de dudas y desconfianza Luan se pregunto cómo Luna pudo haberlo asimilado, como si esta información se hubiese digerido desde hace tiempo, tal vez días, luego lo borro de su mente y elaboro que tal vez mucho atrás, ¿semanas?, eso la aterro, como sentir frío puro en su centro, fueron descuidados, pero no era el descuido dentro de su cama lo que temía –bueno, mentía, si lo hacía, pero su familia buscarían una forma, aun dentro de su rabia y su rechazo, sobreviviría el amor dentro de ese capullo de sentimientos negativos—en cambio lo que más le afectaba eran los descuidos de afuera, Luan no querían pensarse como tímida o cobarde, pero había un miedo real y burbujeante en sus entrañas cuando pensaba en que algún desconocido los viese, y al final que los reconociese, imaginaba el asco y la indignación y como serian señalados, el rechazo ya no solo sería por su familia, sino por parte de todos.
-¿Luan?-su mano se envolvió en su brazo con suavidad.
Y eso fue todo lo que necesito, el miedo desapareció al igual que una bruma de humo y oscuridad dando paso a la luz de un nuevo día, era tan apaciguador como lo era un analgésico directo a su corazón.
-Estoy bien-su mentón se apoyo en la frente de su hermanito, le molestaba recordar que era el mas bajo en la relación, ella decía que así tenia un lugar donde descansar su cabeza, Lincoln contestaría con un chasquido de su lengua en rechazo sacándole una sonrisa y de nuevo Luan le recordaría que no estaba a la altura para enojarse "¿Lo entienden?".
En un momento a otro, Luan con suavidad se tumbo ella y Lincoln en la cama nunca rompiendo el abrazo que habían formado, acostados en sus lados derechos empezaron a embriagarse con la presencia del otro.
-Te quiero Luan-murmuro Lincoln, su voz salió suave, sincera y realmente clara, sintiéndose adormecido por la calidez y la comodidad que Luan le había ofrecido en ese momento.
-Yo también Linky-le respondió y quería que el fuese todo lo que se mantuviera en su cabeza, pero no solo estaba él, como un cuadro aparte la imagen de Luna sobresalió, sintiendo que algo no encajaba, algo estuvo de mas en esa conversación, era como una caja de herramientas, todo en su lugar, excepto una.
Pero no dejaría que nada mas le amargue este momento, dejo que el mundo siguiese con sus disparates, sus locuras, su odio, su injusticia, sus disputas sin sentido, mientras Lincoln estuviese a su lado, el mundo giraba en el lado corre
Bueno, ¿que mas puedo decir? aparte de lo siento por la tardanza, pero en mi defensa la universidad pego duro, bueno, sin mas me despido, Feliz Año nuevo
