Un mes paso demasiado rápido para ellos, era una costumbre ya para ellos escabullirse como podían, siempre alertas de todos sintiendo la presencia sofocante de problema, al acecho por ellos como un animal oculto en las sombras, listo para atacar al menor error, hundiendo sus colmillos y garras en ellos llevándolos a un agujero donde nunca podrían salir, pero ellos no pensaban en eso –Y hacían sus mejores esfuerzos en no hacerlo-, simplemente disfrutaban cada pequeño momento que Luna les ofrecía, siempre con una excusa para sacar a Lori y con ella fuera el problema también se evitaba, sus hermanos no se detuvieron de sus preguntas o sus esfuerzos para alejarlos constantemente, siempre fracasando en lo primero, ocasionalmente ganando en lo segundo, era una mierda cuando sucedía, ese sentimiento de soledad se hacia mas nítida, más realista y era un recuerdo permanente de que nunca podrían ser plenamente algo, pero no les importaba.
Lincoln se encontraba mirando su comic, apenas concentrado en las páginas dejándolo mas como un burdo intento de poner su mente en otro lugar, pero siempre volvió a su dueña, se sentía cansado de tener que escabullirse de todos, el no quería ocultarlo, simplemente quería ir a la habitación de Luan y abrazarla tan fuerte como podía, pero ya habría una oportunidad para eso, Luna se tomo las molestia de crear oportunidades para ellos, cuando sabia que la mayoría estaba disperso, no pudo evitar pensar en que tenia una de las mejores hermanas mayores del mundo, aunque lo haya descubierto de una forma sorpresiva los ayudo, una esperanza en el creció para decirles la verdad a su familia, pero luego se acordaba en Lori, pensó que eran como el cielo y la tierra, siempre de un extremo del otro, de cierta forma iguales pero diferentes en su mayoría, Luna había sido un salvavidas común en la vida de ambos, pero la paranoia que caracterizaba a Lincoln le atacaba pensando que Luna ocultaba algo.
-"Tonterías"-pensó, ella no lo haría, era genial, era como protectora para ellos, arriesgándose con una confrontación con Lori por ellos, por ayudarlos en algo que a todas luces estaba mal
Pero que ellos se sentía tan bien, de nuevo, todo se dirigía a ella, era como intentar tomar una ruta diferente que conllevaría en el mismo destino, ¿No era ese el significado de locura?, hacer lo mismo creyendo que tendría un resultado diferente, bueno, los pensamientos locos eran complemente de momentos locos y en un mundo como este, todos los momentos eran locos.
Unas pisadas fuertes y apresuradas se escucharon venir por el pasillo, parándose justo en frente de la puerta de su habitación, la ansiedad lo golpeaba furiosamente en su ser, Luna habría hecho la costumbre de correr cuando viera la oportunidad, se pararía frente a su habitación y golpearía lentamente dos veces, un poco extraño, pero no había otro modo, un mensaje puede ser leído y no habían pensado en algo menos llamativo, Lincoln esperaría un poco, sintiendo que estaba a punto de agarrar algo y lanzarlo a lo primero que viese, luego saldría e ingresaría al baño para asegurarse que Lori no estuviese en su habitación y finalmente saldría para dirigirse a la cocina e inspeccionar la cocina, concentrándose en todo momento que Lori y una buena cantidad de sus hermanas no estuviese presente, a veces funcionaba, pero Luna lo miraría y negaría con la cabeza cada vez que no lograba su cometido, siendo Lori como era y ya bajando su guardia, por lo que sacarla de la casa resultaba más fácil, pero ella nunca despegaba del todo su atención en ellos, siempre antes de salir los vigilaría, luego antes de irse por la puerta le diría a Lynn que la vigilase.
Pero la naturaleza de su hermana le impedía llegar a ser un vigía más de diez minutos antes de que un balón de futbol se atraviese en su camino y su concentración se dirigiese en patearlo por todo el patio, pero era un riesgo que Lori sabia que podía ocurrir, como el sabia el riesgo que conllevaba su relación con Luan.
Arrojo su comic frustrado a un lado, sentía deseo de arriesgarlo todo una vez mas, pero sabia que ese pequeño desliz no se repetiría , el habia encontrado su trébol de cuatro hojas en una ocasión y no se volveria a repetir, así que solo quedaba esperar, mientras imaginaba lo que diría y haría, mientras el peso de las horas caía sobre el como sacos de rocas, hundiéndolo, pero ya no quería pensar en eso, era un ida y vuelta de emociones, desde la felicidad absoluta a la tristeza mas profunda.
Se quedo en silencio contemplando la vida pasar, escuchando sus tonos con claridad, las risas de sus hermanas jugando en el patio o la tele de la sala sonando tan fuerte como podía, la cocina –y en general la casa—convirtiéndose en un caos de cubiertos, herramientas y quien sabe que cosas mas por ellos, como una firma inherente de su presencia en ese lugar, Lincoln se permitió acostumbrarse a todo eso desde hacia demasiado tiempo y pesé a todo había días en lo que deseaba que el mundo se quede en silencio por unos momentos, para que sus ideas no salieran disparadas por su oreja, la sensación de ansiedad no hacia mas que aumentar por cada eco que sonaba por toda la casa, sentía la piel arderle, dio un pequeño brinco de su cama al piso y emprendió una rutina de caminar de un extremo a otro.
De un momento se detuvo y abrió la puerta, encontrándose un paramo desolado, a la lejanía vio la puerta semi abierta de la habitación de las mayores de toda la familia y lo único que escucho fue a su hermana mas despistada hablando por el teléfono, seguramente cepillándose su largo y dorado cabello con un peine mientras se inspeccionaba con un espejo que tenían apoyado encima de una mesita, al frente suyo oiga los chirridos y el metal chocando entre si de su segunda hermana menor, remarcando su presencia dentro de la habitación, su pulso subía y bajaba en su pecho, de nuevo el sentimiento de no ser bienvenido en su propia casa lo invadía, como si el peligro viniese de todas partes, viéndose superado una vez mas por sus sentimientos pensó en que podía solo correr hacia la habitación de mas allá, pero no lo haría sin alertar a alguien y ese alguien lo detendría o de paso iría con Lori, el control que infundía era total, la única a la que no temía era a Luna, tal vez Leni y Lily por obvias razones, tentador, muy tentador, pero no arruinaría nada, así que sumiso y derrotado volvió a dentro de su habitación cerrando la puerta, se acerco dudoso a su cama y recogió su comic, con un repaso de su mano en la portada, volviendo a acostarse en su cama sintiendo que todo lo que sucedió en aquella mañana fue en vano.
Suspiro, el aire le llenaba los pulmones unos momentos antes de soltarlo como si todo el peso de sus emociones se fuera con ello, pero volverían, siempre volvía a sentirlo
Estar a su lado era igual que estar con un animal agresivo, no sabias cuando se voltearía para atacarte, pero sabias que si tentabas lo suficiente a la suerte lo haría, apoyando su codo en el reposabrazos del sillón, con su vista divagando constantemente entre su hermana y la televisión, el sonido era tan fuerte que cualquiera pensaría que ponerlo en un canal de rock mandaría a volar sus tímpanos, pero desde que Luna había llevado a convivir con ese lado de la música todos en la casa se acostumbraron a cierto volumen desde entonces, así que el hecho de que se pudiese escuchar desde la cocina, pasando por la planta de arriba y muy posiblemente afuera no les importaba, la definición de calma en esta casa era un caos perpetuo y ella se sentía en casa por eso.
-Lori-le llamo, ella despego su vista del celular, estaba hablando con su novio, la distancia cada día se hacía más notorio cada vez, giro la cabeza sacudiendo su corto cabello rubio, sus ojos expectantes en espera de una cuestión o una duda, Luna agarro el control remoto y presiono un botón para bajar el volumen, la estridente telenovela había bajado su volumen, lastimosamente Luna no tenia un control para el volumen de todo lo demás fuera de su casa por lo que tendría que hablar firme para que su hermana escuche-¿Quieres ir de compras conmigo?-No, ella no quería ir de compras, no era que le desagradase la idea, pero siempre preferiría estar en el cobertizo de su hogar, era más bien un favor para su hermanito y en mayor medida era algo para arreglar su error, al principio siempre hubo una duda de su parte-¿Quieres ir al centro comercial conmigo?-
-Claro-dijo con una sonrisa.
Era una rutina, ellas irían al centro comercial algunas veces, otras veces simplemente iban al cine o donde sea, Luna lo hacia por sus hermanos, en el transcurso del tiempo desde que se dispuso a distraer a Lori, en especial cuando Lincoln volvía al cuarto de su hermana, con unos pequeños toques en medio de la oscuridad, con el nerviosismo a flor de piel y la incomodidad cuando notaba que no era Luan, siempre con los auriculares tapando sus oídos, la música relativamente alta y un ojo cerca de ellos, ya saben, para que las cosas no se vuelvan "intensas", tal vez su paranoia hacia ellos repaso algunos límites, pero Luna había visto algo mucho más que una simple atracción, un desvió, algo que se deformo con el tiempo, verlos interactuar, preocuparse el uno por el otro, ayudándose, las miradas de reojo que se daban cuando inevitablemente –y frustración para Lori—ambos compartían la mesa de los adultos, obviamente separados por tantas personas como podía, cada vez que se abrazaban o besaban en cuanto nadie los veía, simplemente no podía dejar que eso muriera, dejarlo marchitar, lo dejaría florecer tanto como pudiera, quería verlos tan felices tanto podía, tal vez fue una estupidez, pero no podía evitarlo, si las demás fuesen más tolerantes y vieran lo que ella veía, tal vez los dejase continuar, pero no se arriesgaría, aun con pasos temblorosos hacia un futuro incierto.
Lori subió las escaleras deprisa, tal vez trayendo a Leni, a veces Luna no era suficiente para gusto de Lori, "bueno" pensó Luna "Así podría dejar de preocuparse por Leni también"
Sus pisadas se perdieron entre los incesantes ecos producidos por toda la casa, finalmente Luna de reflexionar que haría, habían salido un total de tres veces esa semana y ya era jueves, el martes no fue necesario porque Lori saldría por su torneo de golf dejándola a cargo para vigilen a los dos, ahora Luna solo tendría que preocuparse porque ninguna de sus demás hermanas –Y en especial las más pequeñas—se enteren de lo que sucedía, Luna aun no entendía porque Lori nunca les había dicho nada a sus padres y acabar con todo de una vez, pero luego de meditarlo se dio cuenta de que tenía el mismo problema que ella, al final el valor de decir aquel escándalo fue demasiado y el daño que provocaría sería demasiado para todos, así que con su valor por los suelos, desecho esa idea, dejándolas solo a ella y Lori como aquellas que devolverían el orden a la casa.
Lori volvió quince minutos después, con una camisa purpura, la imagen de una estrella cuyos bordes era un arcoíris de rojo, naranja y verde estampado su torso desde su pecho hasta mas arriba de su ombligo y terminando con un pantalón verde, siempre era lo mismo, tal vez la única que exageraba con su apariencia además de Lori era Lola, todo con el fin de postearlo en algunas redes sociales, Luna era mas simple, con que estuviese aseada y con la ropa limpia le bastaba, así que se subieron al auto pasando a un lado de la mesa de té que usaba Lola
El sol se alzaba en lo alto, dirigiéndose hacia el horizonte mas allá de la vista, algunas nubes corrían para alcanzarla y nublar los cielos, Vanzilla se erguía orgullosa y digna frente al cobertizo, con la pintura oxidándose en las partes inferiores, desde lejos se podían ver algunos desperfectos de los asientos más allá del conductor y copiloto, recordaba como si fuese remarcado en rojo como el vehículo tenia la manía de perder potencia cada cierto tiempo antes de pararse completamente cuando no se dejaba recalentar el motor adecuadamente o como tenían dificultad en cerrar las puertas.
Pero con todos los desperfectos que tenia, era perfecto para ellos, aunque a veces los frustre y se enojen, ya era prácticamente parte de la familia.
Ambas subieron con prisa, Luna no pudo evitar rodar los ojos suspirando internamente mientras la maldita puerta se negaba a cerrarse, siempre desplazándose hacia afuera cuando debería quedarse enganchada al marco, con exasperación los volvió a tirar con fuerza, pero de nuevo, el mismo resultado, Lori la miraba divertida, con las manos en el volante, el motor rugía y temblaba constantemente, otro se hubiese alarmado por como el motor parecía toser de momentos dejando de emitir algún sonido cada cierto periodo, para ellos era normal.
-¡Chicas esperen!-
Leni salió apresuradamente, su figura remarcada con unos jeans y una blusa negra con adorno dorados, siempre destellando donde quiera que fuera no solo por su apariencia llena de lindas curvas y una acentuada sonrisa, sino también por su actitud y gestos amables.
-¡No se vayan sin mi!, ¡Vamos Lucy, date prisa o te dejare atrás!-Como un calco mal hecho y con menor tamaño de Leni, Lola alzaba la cabeza pomposa mientras se dirigía al auto, su siempre actitud repelente contrastaba con su elegante presencia.
Con pasos ligeros, la vista pegada en su libro y en completo silencio, Lucy siempre fue la mas tranquila, aun con sus gustos en lo extraño y paranormal, nunca le gusto llamar la atención mas de lo necesario y la única veces en los que interactuaba abiertamente era cuando estaba en familia o con su círculo intimo.
Luna tuvo una mezcla entre el alivio y la irritación, no estaba en sus planes llevar a nadie mas que Lori, pero se imagino que en algún momento Lori le dijo a Leni y provoco un efecto como una bola de nieve, decidió dejar de un lado su enojo y pensó en donde podría pasar la siguiente hora y media –O muy posiblemente dos horas y medias—en el centro.
Una vez que todos se alistaron en sus asientos, entre protestas, berrinches y gritos salieron directamente, el motor sonaba como si fuese a explotar, bruuuuuum, bruuuuuum, bruuuuuum, Luna aprendió a dejarlo pasar, como todos los desperfectos aparecidos a lo largo de los años, con el mentón apoyado en sus nudillos miro el paisaje, mientras de sus auriculares sonaba fuertemente ARCH ENEMY – The world is yours, la música frenética y rápida inundo su cabeza, era sensación que le causaba euforia, todo mientras Lori no dejaba de hablar con Leni quien estaba detrás de su asiento, la Van parecía que se llevo un trozo del escándalo que siempre ocurría en casa, hablaron y hablaron entre las calles hasta que finalmente se estacionaron frente al centro comercial, cuando bajaron un leve olor de la gasolina todo impregnado en el suelo, el sol resplandecía desde la lejanía, hoy llegarían de noche y su madre posiblemente estaría al borde de la histeria cuando vea que son casi la hora de la cena y no estuviesen listos, pero a Luna no le preocupaba mucho, prácticamente Lori las obligaría a nunca abandonar el grupo, la gente iba y venia por las dos grandes puertas de cristal, se apresuraron a entrar, Leni aun no paraba de hablar sobre algún vestido, lo primero que hicieron fue romper la formación, Luna miro inquisitivamente a su hermana mayor mientras se alejaba acompañada de Leni, Luna se vio envuelta en soledad, una sensación nostálgica la invadió, hace tiempo que sus hermanas y ella no salían de la casa sin llevar sus problemas en sus cabezas, en el último tiempo todo se volvió demasiado tenso, solo ellas –además de Luan y Lincoln—sabían de donde venia todo esa capa de hostilidad y nerviosismo, pero podían sentirse era realmente pesado, desde las ventanas las tiendas mostraban al publico sus productos, vestidos, guitarras, mas ropa, libros, consolas y videojuegos, Luna se quedaba en medio de una tienda de ropa y un restaurantes, encogiéndose de hombros pensó que esta vez aprovecharía para comprar un nuevo afinador
Luan apoyo su cabeza sobre su hombro, el video se reproducía en aquella laptop Dell color negro plateado, sus risas se elevaron cada vez más fuerte, Luna se había acordado que no dio la señal a Lincoln, pero aun tenían los mensajes, cuando su celular sonó, dejo de lado el videojuego que estaba usando, tan pronto leyó todo el mensaje salió corriendo hacia la habitación de su hermana, maldiciendo su torpeza y descuido, giro la cabeza encima de su hombro, nada, el ruido seguía en la habitación de Lisa, escucho a Lana apoderándose de la televisión, seguramente Lily dormía y Lynn estaba afuera, jugando impávidamente en el patio, el aprovecho su momento siendo recibido en un abrazo fuerte y lleno de calor.
Luan froto su cabeza, tratando de sentir lo mas que podía a Lincoln, sus cabellos le hicieron cosquillas y devolvió el gesto con un movimiento de cabeza, la atmosfera era alegre, jovial y acogedora, Lincoln no podía evitar mirar de vez en cuando la puerta, asegurarse de que no viniera nadie, a veces solía perderse en el momento, cuando se acostumbraba a la risas, a su presencia, a que ella intentase que cada momento sea mágico o divertido, era el momento donde bajaba la guardia, una pequeña parte con consecuencias, pues los sustos venían de diestra a siniestra al no notar nadie mas que a ella, a veces cuando estaban demasiado juntos o demasiado lejos, ella siempre lograba ese efecto en el.
-Lincoln-le llamo, cerca, en voz baja y una corriente eléctrica subió por su espina dorsal-¿Crees que podremos salir?-
La miro con tristeza, no, no lo creía, no hasta que….bueno, tal vez tengan edad para mudarse, si es que Lori se mantenía callada y no los separe tal vez para siempre –Oh bueno, ellos ya siendo adultos consumados hechos y derechos se vuelvan a reunir, pero el tiempo perdido seria enorme, a Lincoln le gustaría creer que el amor que sentía por ella no era falso y mas bien seria como un sol, seguiría quemando y reluciendo como hace mucho tiempo atrás—pero definitivamente ahora no.
-No Luan, en realidad no lo creo-
Su mirada decayó, Lincoln gruño internamente, no la quería ver así, antes de su alianza con Luna, verla así casi todos los días era doloroso, saber que ella estaba dolida y no poder hacer nada le causaba impotencia.
Dios, una pequeña voz en el interior de su ser la empujaba a complacerla, a obsequiarle lo que quiere, ambos lo saben, es peligroso, pero la tentación de salir de la casa y visitar cada lugar que podían de royal Woods era fuerte.
Pero no podían, no debían y no lo harían.
Lincoln le sujeto la mano con fuerza, tratando de transmitirle todo el calor y seguridad que podía, ella lo miro con una sonrisa pesada, lo entendía, así que volvieron su atención hacia la pantalla.
No duraron mucho, el sonido de una puerta abriéndose se hizo presente, con pánico ambos saltaron con la mirada levantada encima de su ordenador, pensando por un momento que verían la cabeza de Lori asomándose, su cara roja de ira, los ojos apretados al igual que sus dientes arrugando su cara, su grito sonaría por toda la casa y los acusaría con sus padres.
Pero nada de eso paso, pero lo siguiente no lo mejoro, un hirviente sentimiento de angustio creció en sus estómagos, las pisadas sonaron al otro lado del pasillo, eran pasos rápidos, alguien estaba corriendo, acelerando su corazón en pánico por segundos, una explosión resonó en la casa por un segundo las paredes y sus vistas temblaron, sus corazones volvieron a la normalidad, con un suspiro lleno de resignación Lincoln se levanto, distanciándose cada vez mas de la agradable sensación que Luan le provocaba, esa paz antinatural y esa sensación de estar donde debería estar nunca fueron tan claras, pero ahora se alejaba, como un hombre sediento alejándose de una fuente de agua.
-Iré a verla-le dijo, poniéndose los zapatos.
Vio sobre su hombro, una mueca de tristeza se impregno en ella, visible y remarcable, una sonrisa apareció en su rostro cuando una idea cruzo por su mente, de un impulso rápido y ligero como un gato cazando su comida, sus labios se juntaron con los de Luan, la sensación de suavidad se hizo sentir pero no tanto como el burbujeante amor que se notaba, cuando se separaron con un suave muack y la misma sonrisa que Lincoln apareció, tal vez mas cargada de felicidad pero de igual intensidad al fin y al cabo.
Con pasos cada vez mas indecisos y resignados se alejo a regañadientes, abrió rápidamente la puerta, en el pasillo lo esperaba una Lisa caída de espalda al suelo, las grandes manchas de suciedad surcaron cada parte de su cuerpo y mancharon sus ropas, los vidrios rotos se esparcieron por todo el suelo, una bandeja descansaba totalmente sucia en el piso, entre quejidos se frotaba la cabeza.
Era algo normal, ya luego de un tiempo Lincoln entendería que pese a su gran intelecto no podía esquivar lo humano y era totalmente humano olvidar un componente en cualquier receta o plan elaborado, el entendía mejor que nadie sobre aquello.
-¿Estas bien Lisa?-
-Afirmativo hermano mayor-declaro frotándose la cabeza con mayor fuerza, sus anteojos reposando a un lado, la suciedad ganando mas de la mitad del terreno del cristal solo lograban frustrarla-Pero creo que la falta de un componente químico desestabilizo mi nuevo producto de limpieza-Lisa trato de ser lo más informal posible, en momentos como estos cuando su creación explotaba en su cara dejando un rastro de suciedad y vergüenza en su persona.
Lincoln rodo los ojos exasperado, mientras Lisa se limpiaba los cristales con su propia camisa, su hermano mayor la cargo como si fuese un saco de arena, su mirada desenfocada y casi nublosa al momento de ponerse los anteojos se topo con unos ojos castaños y unos dientes perlados cubiertos por frenillos, antes de que rápidamente desaparezca detrás de una puerta de madera.
Lisa miro hacia abajo, dejando como pocas veces que su hermano mayor la tratase como lo que era, una niña, algo que ella detestaba, pues siempre estaba peleando contra sus iguales y los demás para demostrar que era mucho más que una niña pequeña, pero solo por ser parte de su familia dejaría que pasara, así que apoyo su mandíbula encima del hombro de su hermano mayor, sintiendo una increíble nostalgia, recordando aunque sonase imposible momentos mas jóvenes, cuando recién había empezado su aprendizaje sobre como caminar y sumar –todo en un mismo día a casi un año de su nacimiento—después de ello todo fue un camino borroso, lleno de aprendizajes pero borroso a fin de cuentas, Lincoln se adentro en la habitación de Lisa, la pequeña bebe sacudía su mano alegre, una sonrisa de su boca mostrando unos dientes recién salientes apareció en su rostro.
-Mamá te dijo que no puedes hacer ninguna mezcla que pueda ser inflamable o explotar Lisa-le recrimino suavemente como solía hacerlo, el aun no tenía el carácter ni la severidad para ser un buen ejemplo a ser, todo venido de la mano con su personalidad mansa y su falta de fuerza –aunque como todos tenia momentos donde explotaba, como una bomba pisada por un transeúnte descuidado—
Lisa rodo los ojos frustrada ignorando el dolor que sentía en su cara y abdomen, la explosión no le abrió ningún herida, pero si la lastimo, unos fragmentos le hicieron un corte en su labio y a un lado de su mentón, dejando un pequeño rastro de sangre en su cuello que caía hacia su pecho izquierdo, su madre le regañaría hasta el hartazgo, Lincoln reviso entre los cajones, viendo un empaque de algodón y alcohol, el tercer cajón destinado específicamente para curar heridas y suciedad, los otros dos tal vez estén infestados de cosas científicas y dios sabrá cuantas cosas que ni siquiera un universitario sabría decir con seguridad que demonios es.
-¿No estaban castigados Luan y tu?-pregunto sentada en su cama, los problemas mundanos de sus hermanos raramente le interesaban a ella, pero desde que Lori había puesto vigilancia sobre ambos, su curiosidad innata requería de explicaciones que obviamente no sacaría de ninguno de los dos cuando su hermana mayor estuviese al acecho como un perro guardián.
-Si, algo así-murmuro Lincoln un poco nervioso, no sabiendo como evadirla, Lisa no era fácil de convencer, no sin pruebas y que su hermano haya sido acusado de robar algo era algo que simplemente no sucedería bajo la actitud de Lincoln.
-¿De verdad robaste algo Lincoln?-Lisa entrecerró los ojos mientras Lincoln bañaba un trozo redondo de algodón con alcohol.
Lincoln no dijo nada, en un momento que Lisa no habría esperado, Lincoln apretó el algodón en las heridas de Lisa, su hermana menor ahogo un grito pequeño cuando sintió el tratamiento "innecesariamente doloroso", cuando el algodón bordeo cada herida soltaba "auchs" y "Aus", el alcohol mojo cada línea y limpio toda la suciedad de su cara dejando una limpia mueca de enojo en Lisa, Lincoln no parecía darse cuenta, pero algo dentro de Lisa le dijo que aquello fue mas que apropósito.
-Lincoln-gruño entre dolor y rabia reprimida, unas pequeñas lagrimas se asomaron por sus verdosos ojos-Lincoln-volvió a insistir, el enojo brotaba en su tono.
-Lisa, ya dije que si, ya me castigaron, ¿Podríamos dejarlo atrás?-
Lisa lo mira con desdén, pero por dentro ella misma estaba preocupada, pero no podía hacer mucho, ella pese a que en algunos puntos había interferido en la vida privada de sus hermanos, pero había ciertos puntos en donde no podía interrumpir, cuando la tensión en el aire era demasiado –y en este caso Lori siendo un punto culminante-, Lisa sabía que no podía hacer nada y tampoco lo hizo cuando su hermano mayor salió por la puerta decidido a no hacer nada, se quedo allí recostada mientras sentía como las heridas le ardían y dolían, solo a esperar hasta que se tuviese que levantar para seguir con su investigaciones.
Su bolsa estaba lleno con dos camisas y tres púas, todo lo que se podía permitir ese fin de semana y tener algo guardado para la siguiente semana, el dinero estaba muy apretado en la casa y pedirle más a sus padres significaba que no podía volver a comprar pequeñas cosas para ella.
Su caminata la llevo a la zona de comidas, recorriendo las muchas mesas y sillas que inundaban el lugar, luego de unos minutos caminando agarrando una cuerda que atajaba su bolsa, logro encontrar a sus hermanas frente a un local McDonald, Leni charlaba animadamente, haciendo gestos exagerados, Lori sacaba fotos de todo y las alzaba a sus redes, Lucy leía un libro mientras Lola admiraba su nuevo vestido, de reojo vio un par de bolsas en el piso a un lado del asiento de Leni, esperaba no tener que perderlo nuevamente, porque sería un verdadero dolor buscarlo en medio de la noche, su padre le había advertido que si seguía pasando no volverían, hacer que estuviesen despiertos hasta la medianoche entre semana era suficiente.
Para desgracia de Leni, paso dos veces antes de que sus hermanas se rindieran de sus lloriqueos y tuviesen que prestar atención a sus bolsos.
Luna se sentó a un lado de Lucy, dejando su bolso encima de la mesa siempre a la vista para que no pueda ser olvidado.
No se tardaron mucho, entre charlas, chismes y comentarios el sol termino por esconderse finalmente, pero ninguna quería irse realmente, no cuando estuviesen tan cómodas, pero al final, el cansancio termino por vencerlas.
Y de manera lenta empezaron a retirarse.
Luna regreso a su lugar en la Van, Lori batallando contra el auto para que muestre señales de vida, pero el motor solo empezó a roncar, cada vez que la llave giraba en un intento en vano convencía a todas que tardarían en regresar, en un momento Luna recordó el porqué había venido, de manera discreta saco su celular de su bolsillo, el brillo la preocupo de momento cuando en la oscuridad de la noche dentro del auto su celular llamo mucho la atención, pero entre quejidos y gritos de enojo –en el cual Lola sobresalía con su poderosa y aguda voz, lo más probable escuchándose mas allá de la cubierta de metal del auto, ya podía escuchar a los perros aullar y los gatos arañando las puertas—Lori giro la cabeza, mirándolo con el ceño fruncido y la boca revelando sus dientes y vocifero:
-Ya cállense-acto seguido volvió a concentrar sus esfuerzos en hacer prender el motor, girándolo tres veces más, recibiendo gritos de enojos y una tonelada de quejas, finalmente el motor rugió con fuerza como un animal despertando de su letargo, un coro de alegría se oía en el auto-al fin-y con rapidez salieron, Lori puso atención al celular de Luna por un momento, ella presionaba fuertemente la pantalla los números de manera tan apresurada que tenía que borrar algunos caracteres del mensaje-¿Y Luna…a quien le estas mensajeando?-Lori curvo sus labios en una sonrisa sugestiva, pero sus ojos nunca se despegaron del camino.
Luna maldijo internamente a Lori al momento de escuchar un sonoro:"agarren su celular", la orden de Lola salió como la voz de un sargento, girando su cuerpo y alejándose lo mas que podía de las manos de sus hermanas estiro su cuerpo hacia la parte delantera de un momento a otro escondió el celular del largo brazo de Leni, la conductora sonreía con malicia ante su travesura, la suave música sonaba melodías aunque fuese tapada por los barrullos de sus hermanas, el auto se mecía de vez en cuando gracias a los empujes de las mas pequeñas hicieron efecto, atrayendo mas de una mirada por el escándalo, como si el ser de apellido Loud fuese la causa siguieron insistiendo hasta que finalmente llegaron.
-¡Suficiente!- Lori alzo la voz, con una mano apagando el motor y con la otra abriendo la puerta-¡Entren a la casa ahora!-
-No tenemos porque obedecerte-la voz suave de Lucy se hizo presente, aunque pequeña firme.
-¡No eres nuestra jefa!-Secundo Lola, hinchando su pecho de orgullo y vanidad todo fomentado con una actitud terca
La respuesta de Lori no se hizo esperar, se puso erguida, firme, con determinación y una mirada que prometía problemas, todo esto visto por una Luna con los ojos muy abiertos aun tratando de alejándose de todas.
Una a una fueron bajando, quedándose al final solo Lori y Luna, el silencio se hizo pesado, no por lo incomodo que podría resultar ser, sino porque era raro, el sol iba bajando lentamente, el silencio tan calmado.
-¡Pido la televisión!-grito una eufórica Lana, como si fuese un detonante, el ruido se hizo presente.
Y fue como un calmante para ellas, como si algo que no encajaba en el mundo de pronto tuviese sentido, Lori negó divertida, con su vista clavada en su celular y sus pasos lentos, Luna siguiéndola de cerca, con la vaga esperanza de que su hermana mayor aleje a las menores de su celular, de pronto una idea cruzo su mente, con un espíritu travieso y un giro rápido hacia Luna le quito su celular.
-¡OYE!-una alarma se disparo dentro de una ella, era como un grito dentro de su cabeza que no dejaba de sonar.
Lori se alejo del camino de Luna al momento que esta estiro su brazo apuntando directamente al hombro de su hermana, pero en vano, su hermana era rápida y emprendió una huida seguida de cerca por su hermana menor.
-¡Veamos que tenemos aquí!-exclamo con jubiló, no era atlética pero tenía el factor sorpresa de su lado, con una mano de prisa revisando el celular de su hermana
Luna corría tan fuerte como podía, con su corazón acelerado, su aliento pesado y sus pulmones ardían y sus piernas flaqueaban, ya habían recorrido hasta la esquina y el pánico de que se forma en su interior le revolvía el estomago, pero lo peor vino cuando Lori se detuvo a unos centímetros de cruzar la calle, Luna se quedo a un par de metros de distancia, en alerta, con los nervios a flor de piel, sintiendo como se sofocaba y un terror nacía en su pecho como la raíz de un árbol.
-Luna-le llamo, su voz grave, su rostro inexpresivo pasando lentamente a la de enfado, las cejas fruncidas, sus dientes apretados como un animal salvaje, los ojos brillantes en odio y los hombros tensos, listos para golpear lo que fuese-¿Qué es esto?-
Un nudo se formo en su garganta, un frio subió por su espalda, una voz le grito que corriese lejos, pero su conciencia le dijo que se mantuviera firme, difícil cuando temblaba y no podía responder una sola pregunta hecha por su iracundia –y posiblemente con intenciones asesinas— hermana mayor, sus puños apretados y los pasos firmes, fuertes, como si quisiera aplastarla con toda su furia, Lori se quedo frente suya, esperando, impaciente, con una ira silenciosa en su persona como el calor, no hacia ningún ruido, pero sofocaba y podía llegar a matar.
-¿Y bien Luna?-escupió cada silaba con odio, su respiración pesada y si Luna pudiese adivinar, un detonador de cuenta regresiva llegando a su final para golpearla-¿Qué significa esto?-mostro la pantalla de su celular, el chat con un mensaje recién enviado que decía:
"Ya estamos llegando"
No se necesitaba ser una genio como Lisa o una adivina como Lucy para darse cuenta lo que significaba, el nombre en lo alto encima de una barra azul era de Lincoln, al momento de leerlo Lori se detuvo, como si hubiese sido golpeada directo en el pecho, un golpe a traición de Luna, su cabeza reformulando las posibilidades, ¿tal vez tenia que preparar algo?, tal vez fuese algo completamente ajena a su ser, pero eso dependía de Luna, eso pensaría hasta que se diera cuenta de algo que llevaba sintiendo hace tiempo, como si en su interior sintiese que alguien conspiraba en su contra, en un principio sus hermanos menores –Lincoln y Luan— cruzaron su cabeza, era obvio que serian las primeras personas en ser sospechosas, por eso poco mas de la última semana los había perseguido como un oficial vigilando a un drogadicto en recuperación adentrándose en extraños callejones y sitios, viéndolos algunas veces desde la distancia, tratando de desencriptar, algo, lo que sea que estuviese sucediendo, pero nada y eso era lo que al final le preocupaban, era como si ese sentimiento tenso y deprimente que los agobiaba se hubiese esfumado de repente, una parte de ella se alegraba, verlos decaídos y tristes era algo que nunca hubiese querido para sus hermanos, pero era necesario, ellos deberían aprender por las malas que su relación era sumamente antinatural, era prohibida, era…
Extrañaba cuando las cosas eran como antes, cuando no sentía que era la mas odiad –y aunque la preocupación de sus hermanos hacia ella, temía que después de todo esas ondas de odio fuesen a venir de solo dos personas, pero que eran tan pesadas y tan visibles a fin y al cabo—y no estaba casi todo el maldito tiempo, las únicas escapadas de sus preocupaciones que habia tenido fue con Luna
Y se dio cuenta de que era una tonta absoluta.
Ellas no eran las mas cercanas, así que primera vez que pasaron tiempo fue incomodo, pero Luna seguía insistiendo y Lori empezó a disfrutar de su compañía, pensando en que tal vez esos pequeños momentos con Luna era lo que necesitaba.
Si se hubiese puesto a pensar que era raro que su hermana estuviese interesada en hacerle compañía.
-Lo lamento-fue todo lo que dijo, con la mirada baja, el valor saliendo de su cuerpo y alerta.
-¡¿Por qué?!-rugió, las venas hinchadas en su cuello.
Tenía una respuesta, tal vez si hubiese sido cualquier otra conversación ella abría saltado a la disputa con agresividad, con toda su valía, pero ahora se sentía más bien como una niña culpada por una broma o un criminal descubierto por la policía.
Pero de ninguna manera iba a dejarse ganar, no porque sabia que era lo correcto, sino porque lo sentía como tal
-No puedes separarlos-
Ella la miro como si estuviese loca y Luna realmente pensaba que de verdad se volvía loca defendiendo algo indefendible, en este punto Lori pensaba en que sus hermanos estaban perdiendo el rumbo de la realidad en quien sabe que punto de sus vidas.
-¡¿Por qué?!-
-Porque los volverás infelices-
-¿Sabes cuando serán verdaderamente infelices?-su voz era fría, con los ojos entrecerrados y la indignación corriendo por su garganta listo para salir en un potente grito-cuando la gente los señale, cuando Lincoln nunca pueda conseguir trabajo, cuando Luan reciba las miradas de desagrado de los demás, cuando, Dios no permita que suceda, su hijo sea rechazado por todos y crezca solo con solo Dios sabrá que enfermedad genética en su sistema, viviendo una vida miserable y ¡TODO sea un maldito desastre!-le grito.
-Lisa puede ayudarlos-
-No puede, Lisa no lo puede todo y por si fuese poco es una niña, no vas a introducirla en las estupideces de los dos-
-Crecerán infelices, tú misma los viste-
-Crecerán con una vida normal y con hijos que serán bienvenidos en la familia, cada uno con un hijo diferente, no uno de ellos que termine siendo repudiado por la familia y ya de paso causar un infarto en papá y mamá-
-¿Si fuesen a tener un hijo tu los rechazarías?-le cuestiono, su voz gano fuerza, la suficiente para poder hacerle frente, pero no para poder atacarla-¿Vas a echarlos a la calle como si fuesen dos perros que ya no quieres?-
-¡No!-le respondió con fuerza, sintiendo un vacio en su estomago, de pronto la posibilidad se volvió demasiado tangible como lo había sido cuando los vio besando hace tiempo, yendo hacia un camino prohibido pero principalmente yéndose hacia lo desconocido, en un camino lleno de baches, resbalones y problemas-¡Pero si eso sucede no seria una vida buena para el…bebe-no sabía cuando la idea de bebes salieron al aire, pero ahora que ese camino se abrió Lori no quería verlo-nacerá para sufrir….y ellos sufrirán con el bebe-
.Luna se mordió su labio, sin recursos ni ideas, pero tal vez podía aflojar sus defensas.
-No lo sabremos hasta que suceda-
-Me gustaría nunca tomar ese riesgo-le dijo con frialdad, sintiendo que toda la conversación la mataría del enojo-Y no sé cómo puedes permitir que ellos hagan una estupidez como esta-
-¿Sabes?, ellos me recuerda a ti y a Bobby-
-No compares mi relación con la de ellos, esto es completamente diferente-le dijo sintiendo que iba a gritar en cualquier momento, paso de Luna, caminando
-¿Por qué?, Si los mirases entonces te darías cuenta de que son bastante parecidos, con todo y lo super empalagosos que pueden llegar a ser-
Un rubor entre el enojo y la vergüenza subió por su faz, su pulso se acelero.
-Porque mi relación con Bobby es sana y no tenemos que ocultarnos de las personas que conocemos, no nos tacharan de enfermos y no seremos rechazados por ello-
-Solo te digo que si los vieses cuando interactúan entre ellos, verías lo mucho que ambos se necesitan-
-¡No voy a seguir en esta absurda discusión!-le dijo, esta vez apartándola del camino, trotando hacia la casa, negándose a escuchar una palabra más de ella.
Pero Luna no la iba a dejar irse, no hasta que pueda tambalear la convicción de Lori con cualquier discurso que tenia a la mano, se lo debía tanto a Luan y a Lincoln.
-¡Si la vamos a tener y no te irás hasta que se me hayan agotado todas las opciones!-
-¡Esto es ridículo Luna!-se empezaba a desesperar, el aire en sus pulmones se sentía pesado, difícil de respirar y sus venas se hinchaban en su cuello y frente.
-¡No puedo dejar que los separes! ¡¿Ok?!-
-¡Van a ser más felices cuando se olviden de todo esto!, ¡con una vida normal, con una pareja normal!-le volvió a repetir y en este punto se sintió como una madre explicándole a un niño porque no tiene que meter un tenedor en el tomacorriente.
-¿Quieres verlos tristes otra vez?, ¿Quieres verlos sufrir otra vez?-
-Estas exagerando un ataque de hormonas y sentimientos confusos con algo parecido al amor de los cuentos Luna-le dijo, conteniéndose de lanzarle un buen y merecido grito, no porque no quisiera, sino porque atraer personas era lo último que quería.
-Tal vez pero eso el tiempo lo decidirá-
-¿Te das de lo que pasara si todo sale mal?-
-Tengo fe en ellos-
-¡¿Por qué?!-
-¡Porque se que ellos pueden ser felices!-Luna también se cansaba de esto, no supo cuando todo se quedo en silencio, el ruido del hogar se disminuyo hasta que en ese punto ya no era perceptible, de nuevo la sensación de incomodidad se instalo en ella
-¡ARGH!-gruño molesta, Luna no veía el final que verdaderamente tendría esto, un final lleno de tristeza.
Pero ahora, viendo a Luna mirándola con convicción, le hizo pensar que tal vez si había otro camino a un final distinto, uno donde verdaderamente podían ser felices, pero ese camino no parecía tan claro.
-Solo por favor, no les obligues a terminar-le suplico, ya cuando su ira y su enfado habían hibernado.
Lori la miro a los ojos con intensidad antes de marcharse de regreso a su hogar, un maremoto de emociones moviéndose de un lado al otro en su pecho con fuerza revolviendo todo lo que pensaba que tenía que hacer, al llegar las chicas se peleaban por la tele, una pequeña parte quiso que entre todas esas cabezas se encontrase ambos así por lo menos podía retrasar el castigo que les daría cuando todos estuviesen durmiendo, se subió las escaleras, el pasillo estaba despejado, un par de rastros de algo mojando el piso, esto era de todos los días así que Lori no le prestó mucha atención, abrió la puerta que pertenecía al cuarto de Luna y Luan y vio dentro.
Allí estaban, totalmente tendidos en la cama, Lori tenía que recordarse que eran demasiado chicos –en especial Lincoln—para pensar en esas cosas, aun con su madurez floreciendo a gran escala, eran muy jóvenes, pero no por ello iba a calmarse.
Por unos momentos siguió observándolos en silencio, Dios, eran tan empalagosos, ya podía imaginarse viéndose a los ojos durante largos prólogos de tiempos, abrazos fuertes, diciéndose cosas como "Eres el amor de mi vida", "No sé qué haría sin ti", "Eres la alegría de mi vida", sintió tanto ternura como nerviosismo por ellos.
Je.
Le recordaba un poco a Bobby y a ella en su primer año de noviazgo.
Y con ese pensamiento sabia que estaba cometiendo una estupidez, que dejarles seguir con algo tan arriesgado no solo conllevaría a su posible sufrimiento, sino que también causaría que toda su posición, todos sus pensamientos que defendió con firmeza se desmoronen.
Y todo por cumplir un capricho, nada nuevo en casa.
-"Maldita seas Luna"-Insulto a su hermana, después de todos los disparates, todos los sin sentidos y una discusión de por medio, ella gano.
Lori dejaría que aquello siguiese floreciendo, con la vista enteramente en ellos para ver su evolución, para ser una guía en cualquier desastre.
Pero en lo que correspondía hablaría con ellos mañana.
A no ser que oyese ruidos raros, entonces tendría que intervenir y juraba que esa conversación se quedaría en fuego hasta que ambos sean mayores de edad.
Se fue a su habitación en solitario aprovechando el momento y antes de que pudiese apretar el botón de llamada, la cabeza castaña de Luna se asomo y antes de que pudiese decir algo, Lori la detuvo con un gesto de su mano.
-No los molestare mas, pero si algo sale mal !Tu! tendrás que arreglarlo-le volcó toda la responsabilidad a ella.
Y su hermana con una sonrisa que Lori pensaba que era por demás molesta le dijo:
-Yo solamente venia a disculparme, ya sabes por todas las locuras que dije y darte la razón, pero bueno, si es tu decisión-le dijo y la verdad es que había entrado para decirle que iba a ayudar a sus hermanos en todo lo que pudiera, pero ver su rostro abierto en indignación y sorpresa muda le hizo gracia-pero ¿Sabes? Ahora creo que necesito un lugar para dormir-
-No creo que te guste, entre que me suelo mover y Leni y su costumbre de hablar dormida-
-Maldición, tendré que dormir en la pequeña cama de Lincoln, no creo que hoy pueda dormir en mi habitación, sería algo incomodo-le contesto yéndose por donde vino pero deteniéndose en el marco de la puerta-Pero, eh….a mí me gusto pasar el tiempo contigo…¿Crees que podríamos salir alguna otra vez?-
Lori lo pensó, aun estaba enojada por Luna, pero con todo lo que paso lo hizo a un lado, pero de nuevo suspiro y decidió olvidarse de aquello, vaya que sentía que estaba madurando solo ese día.
Llamo a su novio y decidió dejar que el estrés y el enojo de hace tiempo se desvaneciera.
Estaban absolutamente cómodos, si fuese por ellos solo saldrían para comer, Lincoln acaricio suavemente el cabello de su hermana con la cabeza depositada en su pecho, todo mientras veían la ventana, el sol descendía como una estrella caída, lentamente dando paso a la oscuridad de la noche, no podía entender como algo tan fuera de su personalidad fuese tan relajante si tenía a su hermana a un lado.
Ella en respuesta se movía inquieta, Lincoln sabia que algo le pasaba, ella siempre se frotaba mas hacia el como si fuese un gato, pero esta vez tenía algo metido en la cabeza.
-¿Pasa algo?-
-No-le respondió para luego añadir rápidamente-Es solo que no quiero que te vayas todavía-
Lincoln le entendía cada vez era mas difícil saber que no podían estar en paz, la presencia de Lori era más tensa y pesada conforme el tiempo pasaba, pero no podían hacer nada más que esperar y ser cuidadosos, aun mas ahora que las cosas parecían funcionar.
-Yo también te extraño cuando te vas-
Sus mejillas se sonrojaron por el momento tan embarazoso que estaba protagonizando, solo ella podía sacar un lado tan meloso fuera de su carácter, ella se rio suavemente y Lincoln podía jurar –como lo hacía en ese instante—que era la risa más hermosa que había conocido, una risa tan sincera, viniendo directo del alma, era diferente a sus risas a causa de bromas, era una risa llena de amor venida directamente desde lo profundo de su alma, una risa que iluminaba sus días, una risa que prometía llevarse sus problemas y era capaz de alegrar sus propio espíritu.
Sintió una ola de calor acompañado de vergüenza al oírse pensar aquello, era tan vergonzoso como sincero a fin de cuentas.
Y luego de un silencio tranquilos que los hizo dormitar Luan hablo, con voz suave pregunto-¿Y ahora que Lincoln?, ¿Qué haremos después?-
Abrió su boca listo para lanzar cualquier idea, una que resuelva todos los problemas que los perseguían, pero no podía, su conciencia divagaba entre el aroma de Luan, la comodidad, la sensación de frio y calor, todo esas sensaciones hicieron una alianza para hacerlo dormitar.
-No lo se Luan-le dijo, acto siguiente de su boca salieron palabras que no pensaba decirlas tan pronto-Creo que todo lo que nos queda es disfrutar los momentos, incluso este-
La chica mira a su hermano con preocupación antes de soltarlos y dejar que el viento lleve todos los malos pensamientos, cerró los ojos, sin soltar ni un segundo a su hermano que le brindaba la sensación de calidez y seguridad que nunca, su conciencia se ahogo en un mar de oscuridad relajante y el mundo volvió a estar tranquilo.
Lincoln se quedo todo el tiempo despierto, hasta que finalmente sus ojos ardían, pero tenia que quedarse hasta que su celular sonase.
El mundo se volvió borroso, su cuerpo dejo de pelear y la fragancia en el olor de su hermana lo fulmino, para Lincoln, el mundo también cayo en una oscuridad reconfortante.
No fueron a cenar, el celular sonó, pero no fue oído finalmente sin batería se apago, la luz del sol finalmente dio paso a la noche dejando solo silencio y oscuridad, el futuro seguía siendo confuso y con sorpresa para ambos, el peso, la angustia y los pensamientos al igual que esta historia llego a su fin.
Y como dice en la historia, fin, eso fue todo, Lori nunca aceptara del todo la relacion de sus hermanos pero dejara que siga su curso, todas a pesar de su preocupación e intentos de saber que pasaba nunca lo sabran gracias a Lori,, siento la tardanza y espero que les haya gustado
