Hola les traigo la continuación…. Espero que lo disfruten, tuve alguno inconvenientes por eso actualice un poco tarde pero aquí estoy de nuevo reportándome, muchas gracias por todos sus comentarios me animan a seguir el fic! Gracias a las lectoras por seguir y comentar la historia-

Rosedrama-

Chovitap: bienvenida!

Sasunaka doki.

Nikkys.

Step A.

Pam.

ACLARACIONES: los pensamientos en comillas (´´´´)

Las conversaciones entre guion ( - )

Cambio de escena: puntos y asteriscos (...****...)

DECLAIMER: pues como saben ni Inuyasha ni ninguno de los personajes me pertenecen de ser así ya fuera unido a esta pareja en la serie un tiempo... son creaciones de Rumiko Takahashi. si hiciera milagros haría a Sesshoumaru de carne y hueso y lo clonaría para todas... Hahahaha disfruten

UNA NUEVA AVENTURA Y UN NUEVO AMOR

CAPITULO VI: LA ÚLTIMA GEMA.

El camino de regreso a la cueva se le estaba haciendo sumamente largo, la joven azabache caminaba lo más que sus temblorosas piernas y su cansado cuerpo se lo permitían, pero estaba tan débil que utilizaba su arco como muleta para sostener su cuerpo, mientras seguía su camino, ´´tanto me aleje del refugio?´´ era la única pregunta que se hacia la miko, que ni siquiera había llegado donde dejo tirada la cesta con las hiervas medicinales que necesitaba la anciana. Miro la luna en el cielo y por su posición suponía que ya eran más de la media noche ´´ya es muy tarde´´ suspiro amargamente al recordar que no descansaría mucho al llegar a la cueva, la joven no se dio cuenta cuanto tiempo había transcurrido mientras curaba al Taiyoukai, un suceso que recuerda fue muy corto pero todo indica que paso varias horas utilizando su poder espiritual, por eso es que estaba tan exhausta eso sin contar todo la energía que había utilizado entrenando con la vieja miko, pero si lo piensa mejor, aun no caía desmayada por abusar de sus poderes de miko, eso quería decir que estaba avanzando, el entrenamiento estaba funcionando, no había otra forma de explicar que sus poderes estuvieran creciendo de nuevo ya que ella recuerde la ultimas vez se desmayo por poner mucha de su energía en una flecha sagrada y eso se debía a que sus poderes habían sufrido una especie de bloqueo, y por eso cada vez que intentaba explotarlos al máximo algo no se lo permitía y caía totalmente agotada al suelo, o al menos eso era lo que le dijo Kaede. La joven comienza a notar que estaba llegando al claro donde entrenaba -por fin llegue, al menos ahora se me hará mas fácil orientarme hacia la cueva- decía mientras un suspiro de alivio se escapaba de su boca –solo un poco mas- se decía a si misma mientras trataba de colocarse la canasta llena de plantas medicinales en la espalda, no pesaba mucho pero a decir verdad su cuerpo no estaba para soportar más peso que el suyo propio, nuevamente se afinco firmemente su arco al suelo para ponerse de pie y seguir su camino, calculaba que solo le faltaban unos cuantos metros para llegar al refugio, como deseaba haber venido con su caballo pero ella jamás imagino que se alejaría tanto de la zona y ni en sus sueños más locos imagino que se encontraría a Sesshoumaru en este lugar mucho menos herido ´´ ¿que le habrá pasado?´´ se preguntaba mentalmente mientras trataba de encontrar alguna respuesta lógica, si en algo estaba segura es que esas heridas la había obtenido de un combate, pero ¿quién?… ni ella se podría imaginar quien logro dañar tanto al Taiyoukai, no es que él nunca fuera sido herido pero no de esa magnitud ella jamás se imagino que alguien lo pudiera dejar en ese estado, prácticamente a punto de morir si ella no fuera llegado a ayudarlo es probable que el no fuera sobrevivido. ´´¿quien es capaz de hacer ese tipo de heridas?´´ se preguntaba la miko al creer que ese tipo de corte tan extraño le era familiar… -es muy parecido a… el de Bakusaiga- dice la joven – pero eso es imposible, ese ataque solo le pertenece a Sesshoumaru- pensando en que aunque las heridas de su cuerpo parecían haber sido hechas por su colmillo explosivo, esto no era lógico, el tenia su espada cuando ella lo curo y era imposible que otro Youkai tuviera la misma técnica. La azabache no encontraba ninguna respuesta de cómo el Taiyoukai se encontraba herido por su propio ataque, claro ella no estaba totalmente segura de que fuera el de él , ni mucho menos que Sesshoumaru se hiriera a el mismo, simplemente nada tenía lógica,´´ tal vez mañana le pregunte´´ pensaba la joven sabiendo que lo más probable era que Youkai no le respondiera suspiro pesadamente al imaginar lo que sucedería. Estaba tan entretenida en sus pensamientos que se olvido un poco del cansancio y fijo su vista al frente –por fin…- dice con una sonrisa vencedora en los labios, al divisar la cueva donde descansaría, entro al lugar y dio un vistazo a la miko que estaba plácidamente dormida ´´al menos ya dejo de roncar´´ agradeciendo mentalmente a los kamis de que fuera así, dejo caer la enorme cesta de su espalda y camino hasta su Futon para por fin recostarse en él se tapo con las mantas y cerro sus ojos, no tenía ni fuerzas en ese momento para pensar en todo lo que le sucedió en el día y mucho menos imaginar cómo logro volver hasta el refugio, rápidamente la miko cayo en los brazos de Morfeo.

…..*********************************…

Faltaban pocas horas para que los primeros rayos del sol se asomaran por aquellas enormes colinas. Un joven peli plata con unas extrañas orejas y un inconfundible túnica roja, corría a todas prisa a la cima de una montaña, había tardado solo pocos días para llegar a la región del Norte donde se encontraba la siguiente gema que necesitaba, ahora solo estaba a unos Kilómetros de llegar a su objetivo, cada paso que daba era impulsado por la imagen de aquella azabache que tanto quería y que ahora le hacía mucha falta, solo quería terminar pronto con toda esta búsqueda para correr lo más rápido posible a la aldea donde se encontraba la persona que tanto añoraba y que seguramente estaría preocupada por él.

-es aquí amo Inuyasha, hasta aquí llega la esencia- dice la pulga que iba firmemente apretada de sus ropajes.

-si también lo note- responde el joven hanyou, desvainando su espada – ahora terminemos con esto de una buena vez!- exclama mientras salta hacia la nada y hace un corte al aire con su espada que ahora brillaba con un resplandor blanco. Inmediatamente un orificio color blanco con una gran luz cegadora aparece ante ellos, el joven rápidamente se dispone a entras al portal acompañado por la vieja pulga que ahora se había escondido tras la larga melena plateada del hibrido.

Una vez dentro, se encuentran en un lugar completamente desconocido, este no se parecía en nada al oscuro sitio que había encontrado al traspasar el primer portal, todo lo contrario, en esta dimensión había mucha claridad, era un paisaje totalmente hermoso muy diferente a donde habían conseguido la primera piedra. Bajos sus pies se encontraba un suelo cubierto con una gran variedad de flores que parecía crecían por toda la zona, en el aire no se detectaba ningún signo de maldad solo una dulce fragancia. El joven hanyou se dispuso a caminar por el lugar para ver si encontraba rastro alguno del guardián que habitaba ahí.

-Myouga que es todo esto?-interroga a su compañero el cual sale rápidamente de su escondite y se posa en su hombro. – no puedo sentir ningún tipo de presencia aquí-

-mmm… no estoy seguro de lo que está ocurriendo, puede que sea algún tipo de ilusión- dice mientras su rostro se tornaba serio mirando a sus alrededores – pero no estoy seguro.-

El hanyou camina por un largo rato hasta que a lo lejos divisa un resplandor de color verde esmeralda, y velozmente corre hacia el –La encontré- dice mientras se acerca cada vez más a aquella luz, cuando llego al lugar lo primero que vio fue una pequeña capilla en cuyo interior reposaba sobre unas telas una hermosa y verdosa piedra, este se acerco para tomarla pero una voz lo detuvo.

-Tenga cuidado amo Inuyasha, podría ser una trampa como la ultima vez- decía la vieja pulga recordando que aquella vez gracias al precipitado hanyou se metieron en problemas, pero era tarde el joven hibrido no había hecho caso alguno a sus palabras y ahora tenía la brillante gema en las manos.

-Feh! Myouga, por que debería de tener cuidado, de todas formas tendré que matar a su guardián para llevármela- dice con un tono arrogante el hibrido, de inmediato la pulga se volvió a esconder tras la larga cabellera del joven, el sabia que las acciones del hanyou traerían terribles consecuencias, no era la primera vez que se metían en problemas por la conducta de Inuyasha.

Al tener la brillante piedra entre sus manos casi de inmediato todo se oscureció, el hermosos paisaje que antes observaban se desvaneció, era cierto todo formaba parte de una ilusión. Todo quedo en tinieblas lo único que brindaba su luz era la gema que ahora se hallaba en sus manos, nada se veía alrededor, solo oscuridad, hasta que… unas enormes orbes color rojo aparecieron en el sombrío lugar, Inuyasha supo de inmediato de quien se trataba así que guardo la verdosa piedra en sus manos y rápidamente desenvaino a Tessaiga pero antes que pudiera atacar, noto que el lugar se estaba haciendo visible, claro no estaba tan iluminado, pero esa luz tenue era suficiente para distinguir en donde se encontraba, el suelo bajo sus pies eran una montaña de restos de youkai, en realidad estos estaban por todo el lugar, a penas vio esto su nariz capto el putrefacto olor que había allí, sus ojos rápidamente se fijaros en aquellos enormes ojos color Rojo, y pudo observar el cuerpo de la bestia, era mucho más alto que él y no poseía un aspecto Humano, en realidad jamás había visto algo como eso, una criatura de aproximadamente tres metros de alto, con toda su espalda encorvada, haciendo que esta pareciera una joroba, con un cuerpo totalmente esquelético, se podían notar todos sus huesos pero sin que estos estuvieran visible totalmente, gracias a la delgada y putrefacta piel de color oliva que cubría todo su cuerpo, sus patas igual de magras solo tenían tres largos y enormes dedos con unas garras de mayor tamaño que estos, sus largos brazos eran puntiagudos sin mano alguna en ellos y con un aspecto de ser extremamente filosos, parecían un par de Katanas que cualquier otra cosa, en su rostro aparte de sus enormes ojos rojos, tenía una gran protuberancia de boca, haciendo que se pareciera un poco a una trompa solo que esta no era tan larga, en ella se podían apreciar sus enormes colmillos.

Inuyasha trago saliva al ver la asquerosa apariencia del guardián, rápidamente se reincorporo y se dispuso atacar a ese ser… este, con movimientos muy torpes lo esquivo, al parecer su enorme tamaño dificultaba la velocidad de su cuerpo

-te devorare sino sueltas la moscovita, hanyou…-dice la bestia con una voz sepulcral, aunque sus labios parecían no moverse al hablar.

-Ja- el hanyou se mete la mano a sus ropas y saca nuevamente la piedra- te refieres a esto?- pregunta sarcásticamente mientras la vuelve a guardar.

-dámela!- dice el guardián mientras lanza sus enormes cuchillas contra el cuerpo del hanyou, Inuyasha logra esquivarlo pero se da cuenta como la velocidad de su enemigo había incrementado, mientras analizaba esto la enorme bestia seguía atacando con sus puntiagudos brazos, al joven hibrido le estaba empezando a costar cada vez más con cada ataque esquivar a su contrincante, tenía que actuar rápido antes que cortaran su cuerpo, así que de un solo movimiento volvió a sacar a Tessaiga y esta comenzó a brillar con un resplandor blanco ya conocido, se lanzo al cuerpo de la bestia pero fue inútil este estaba esperando el ataque y lo esquivo, el hanyou tenia que pensar rápido en un plan…. Hasta que a su mente llego una idea, metió la manos en sus túnicas, saco la moscovita (la gema) y la lanzo lejos ante esta acción el guardián reacciono y cambio de objetivo.

-es mía…- dice el asqueroso ser y como si de un perro tras una pelota se tratase salió rápidamente tras la piedra que estaba a punto de caer sobre aquel suelo cubierto de cadáveres. Todo había salido de acuerdo a como lo planeo, Inuyasha vuelve a invocar el resplandor sagrado en su espada y se apresura a atacar al guardián, este ni se percata de los movimientos del hanyou y es cortado por la mitad con colmillo de acero ambas partes del enorme cuerpo se desploman en el suelo y casi de inmediato se rompe en mil pedazos desapareciendo del lugar.

La montaña de cadáveres desaparecen y en su lugar todo el suelo se vuelve a rodear de diversas flores, la claridad del día regresa y todo se ilumina nuevamente. El hanyou se acerca aun con Tessaiga fuera de su funda se acerca a donde cayó la verdosa gema. Se posiciona frente a esta y con un fuerte golpe de su espada sobre la piedra esta se fragmenta en cientos de pedazos soltando un gran resplandor verde, Inuyasha estira a colmillo de acero y esta comienza a absorber toda aquella energía, tomando el mismo color de esta y finalmente volviendo a su apariencia normal.

-por fin lo consiguió! Amo Inuyasha, no se tendrá que preocupar más de sus transformaciones- decía la pulga saliendo debajo de la plateada cabellera del hanyou y poniéndose nuevamente sobre su hombro saltando de alegría- el poder de la gema moscovita era lo último que le hacía falta para poder controlarse-

-como que para controlarme? No se suponía que no me transformaría mas…?- pregunta con la ceja levantada.

-pues….- Myouga se comienza a poner nervioso – usted va a seguir sufriendo sus transformaciones debido a su naturaleza pero gracias al poder que ahora tiene Tessaiga en su interior jamás perderá el conocimiento aun cuando este bajo el control de su parte demonio, aunque sus ojos se pongan rojos y su rostro adopte apariencia de youkai siempre estará consciente de todo, podrá controlarse.

-¿como un youkai puro?-

La pulga se aclara la garganta y le corrige – como si lo fuera pero sin serlo, esto solo durara lo que dura su transformación es decir hasta que lo necesite, después volverá a ser el mismo hanyou se siempre-

-entiendo…- dice un poco cabizbajo, por su mente había aparecido una esperanza de que el se había transformado finalmente en un youkai pero las palabras del anciano le hicieron ver que eso no había sucedido y probablemente jamás ocurra. – bueno… no tenemos nada más que hacer aquí.- dice el hanyou mientras da unos cuantos pasos y salta cortando el aire con su espada, haciendo que de inmediato apareciera el portal que lo devolvería a su dimensión.

-es hora de irnos- su pequeño acompañante asiente y con un salto ambos salen de aquel extraño lugar. Ya no había mas nada por buscar, ya tenía lo que necesitaba ahora solo le faltaba ver de nuevo la sonrisa de aquella azabache y para eso solo tenía que regresar a la aldea, donde probablemente ella lo esperaba. (uyyy si supiera… xD)

…**********************************…

Hace menos de un hora que el sol ya había salido, sus rayos a travesaban la espesura de aquellos enormes arboles para iluminar por completo ese deshabitado bosque, donde en una pequeña cueva se encontraba una vieja miko preparando todo lo que necesitaría en la aldea que visitaría ese día, aquella anciana estaba pensando seriamente si iría, no tenía ganas de caminar tanto rato para ir a llevar la medicina que había elaborado rápidamente con las hiervas que la noche anterior había recolectado su joven pupila la cual aun estaba profundamente dormida, parecía muy cansada por eso no se preocupo en despertarla, creyó que la azabache probablemente había vuelto muy tarde en la noche y eso era lo único que la tenia agotada, como sea, ella tenía que evitar la visita que haría ese mismo día a una aldea pero… ¿como lo haría? Sin dejar de llevar sus brebajes que seguro muchos necesitaban en el lugar, como se podría zafar de esa sabiendo que era probable que hubiera gente enferma en ese aldea que necesitaría sus conocimientos y poderes de miko para sanarse. La anciana volteo a ver a la joven que aun estaba durmiendo cómodamente en el futon y se lo ocurrió algo ´´jejeje no tengo necesidad de ir… puede que convenza a esta niña para que lleve todo esto por mi… si, no es necesario que yo vaya…´´ pensaba la vieja sacerdotisa con una gran sonrisa en su cara por el plan que se le había ocurrido pero… ¿cómo haría para que la joven accediera? Pensó un rato más, hasta que se supo como lo lograría. Si, su idea era perfecta total aquella joven tenía un corazón bondadoso y no se negaría hacerlo después de decirle el porqué no podía ir ella. La anciana se acerco a donde descansaba la azabache aun con una sonrisa en su rostro por lo que iba hacer.

-oye jovencita…- dice con una voz débil mientras movía un poco a la joven miko que dormía, esta lentamente abrió sus ojos, encontrándose con el peculiar cansado rostro de la anciana.

-eh?- dice mientras se estruja un poco los ojos y se sienta para escucharla –que sucede Naoko-sama?-

-veras… cof, cof, cof!- tosió fuertemente la anciana, encorvando un poco su espalda para disimular bien. La azabache vio esto y rápidamente se puso de pie a ayudar a Naoko que parecía que no estaba nada bien.

-¿se siente bien?- pregunta la joven mientras ayuda a sentar a la anciana, esta pone un rostro más demacrado para iniciar con su plan.

- en verdad no, niña… cof, cof, cof- fingió nuevamente.- creo que no podre llevar las medicinas a la aldea, amanecí enferma y no tengo las fuerzas suficientes para ir y venir- decía Naoko mientras ponía su mano sobre su frente para dramatizar mejor su ´´enfermedad´´.

-no se preocupe descanse, yo le preparare un té con algunas hiervas para que se sienta mejor- dice la azabache poniéndose de pie pero la detiene la mano de la anciana.

-espera jovencita… no te preocupes por mí, con dormir un poco me sentiré mejor pero es necesario que estas medicinas se lleven a la aldea, podría haber personas muriendo en este momento- le explica la anciana causando el efecto que quería en la joven azabache que esta se preocupara bastante.

-yo las llevare.- dice decidida Kagome, mientras iba a la dirección donde estaba su caballo amarrado para acomodar los brebajes que llevaría a la aldea.

.muchas gracias Kagome…- dice la anciana riendo por dentro de que aquella joven fueran tan ingenua que le había creído toda su enfermedad.- mucha gente se salvara gracias a ti… recuerda, no te desvíes en ningún lado, solo deja eso en la aldea y regresa, es la única forma de volver antes de que anochezca-

-si eso hare…- dice mientras se sube en el animal recordando algo que se le había olvidado ´´ aunque…. Le dije a Sesshoumaru que iría a curarlo a primera hora´´ pensaba un poco angustiada por olvidar aquel detalle ´´ pero lo iré a ver cuando regrese de todas formas el no podrá salir de aquí todavía´´ la joven sabia que aunque ella había revertido el efecto de la ataque en el organismo del Taiyoukai igual estaba muy herido incluso para caminar, así que probablemente estaría en sentado en el miso árbol que lo vio la noche anterior, esas heridas su cuerpo la cerraría en tres días pero si ella iba a brindarle nuevamente sus poderes lo más probable es que estas cerraran de inmediato.

La luz del sol se debilitaba poco a poco indicando que en un par de horas se escondería, el cantar de las aves era lo único que se escuchaba en aquel bosque donde yacía un Taiyoukai de cabellera plateada y unos inigualables ojos dorados, sentado en el tronco de un gran y viejo árbol que había en ese lugar, harto de tener que esperar que su cuerpo se recuperara solo, hastiado de esperar que aquella miko volviera para terminar su trabajo y utilizar sus poderes para cerrar esas heridas y odiándose de tener que depender de una humana en estos momentos para sanar rápido su cuerpo. Ella le había asegurado que volvería a primera hora por más que él se negó, ella igual vendría pero faltaba poco para que anocheciera y aquella miko no había aparecido. Sesshoumaru comenzaba a pensar que aquella humana solo se había en cierta forma burlado de él, no existía a su parecer otra explicación para esto, ¿fue engañado por una insignificante humana?... No pero eso no se quedaría así, cuando su cuerpo sane jura a si mismo que acabara con la vida de la miko por haberse burlado de él, incluso la mataría antes que a él despreciable dragón que lo dejo en ese patético estado, no importaba que su tonto hermano después intentara matarlo por haber matado a su mujer, no importaba el acabaría con la vida de ese hanyou también, si eso ocurriera. Con cada minuto que pasaba la ira del youkai aumentaba y las ganas de asesinar a la miko también pero había algo que lo estaba sacando de quicio en ese momento, su cuerpo y su ropas estaban impregnadas del olor de esa mujer, simplemente eso lo estaba irritando aun mas.

´´no lo soporto…´´ pensaba el Taiyoukai tratando de ponerse de pie, tenía que pararse de ese lugar ya no esperaría mas a la humana, logro levantarse e inmediatamente comenzó a dar pasos lentos, eso bastaría para alejarse de ese sitio.

Camino unos veinte metros hasta que su fino oído capto el sonido de una cascada, cambio de dirección para ir a donde provenía el sonido, no estaba muy lejos solo a unos pocos metros, no era un lugar my amplio, solo se trataba de un claro con una pequeña cascada que impactaba en este. Sesshoumaru decidió quedarse en ese lugar hasta que su cuerpo sanara, la verdad era que el sonido y el aroma del agua lo tranquilizaba mucho pero tenía algo que hacer antes de recostarse en el tronco de cualquier árbol, el debía desaparecer de su cuerpo el desagradable olor de aquella mujer, solo así descansaría tranquilo. Se mete al claro con todo y sus ropas y se sienta debajo de la cascada. ´´ahora no tendré que soportar más el repugnante olor de esa miko´´ pensaba mientras el agua de caía sobre todo su cuerpo, y hacia su trabajo, desaparecer cualquier aroma de este. Una vez que termino, el peli plata se levanta y sale de aquel claro, camina un poco hasta recostar su espalda de un frondoso árbol, y cierra sus orbes doradas, no dormiría puesto que el siempre debía estar alerta y más en su estado, solo descansaría su cuerpo hasta que este se recuperara

…..*****************************…

la noche ya había caído, y todo estaba completamente oscuro, era luna Nueva y todo a su alrededor parecían tinieblas, los arboles que la rodeaban tenían un aspecto espeluznante que solo esa oscuridad podía ofrecerles, solo se escuchaba el cantar de uno que otro búho en raras ocasiones y el sonar de las continuas pisadas del animal que montaba. Si, se le había hecho tarde, a decir verdad demasiado pero la aldea le había consumido mucho tiempo, esas personas no solo necesitaban de medicinas sino también de muchos cuidados, al llegar ahí planeaba dejar solo la cesta con las medicinas a los aldeanos pero al ver cuanto la necesitaban tuvo que acceder a quedarse a sanar a varios enfermos, parecía que un youkai había atacado la aldea, porque habían muchos heridos, lo extraño era que todos esos humanos habían sobrevivido, normalmente cuando youkai atacaban algún lugar llenos de humanos era para comérselos o matarlos a todos pero esto parecía la excepción todos estaban vivos, claro con muchas heridas pero seguían con vida, era como si el demonio buscase algo pero ¿qué?, en su mente no encontraba respuesta alguna pero lo más seguro era que el youkai estuviera buscando alguna reliquia que se resguardara en la aldea, era lo más lógico según ella, nunca pregunto a los aldeanos por quien habían sido atacados, su día había transcurrido poniendo vendajes, curando a unos enfermos, atendiendo a dos mujeres que dieron a luz ese día, claro en ese momento había sido ayudada por otras señoras de la aldea ya que ella era muy novata en eso de asistir un parto, todo un completo caos y cuando termino de ayudarlos se dio cuenta que ponto anochecería, le ofrecieron que pasara la noche en la aldea, ella se tuvo que negar porque sabía que debía regresar ese mismo día al bosque donde seguro la aperaba una anciana y un Taiyoukai al cual le prometió que regresaría para terminar de sanar sus heridas, claro el no lo pidió pero ella se sentía comprometida de alguna manera, dio su palabra y no podía faltar….miro a su alrededor notando que desde que entro al bosque todo parecía igual, es como si estuviera recorriendo el mismo trayecto una y otra vez, ella de día reconocía muy bien el camino de regreso pero ahora que todo está oscuro su sentido de la orientación le falla, lo que menos quería es estar perdida en ese lugar. Suspira al verse totalmente desorientada pero debía seguir cabalgando puede que no estuviera tan lejos del refugio como imaginaba, además no podía pararse en ese lugar porque aunque sabía que era un bosque deshabitado, eso no aseguraba que algún youkai la atacara, y no quería tener que enfrentar a uno en estos momentos, estaba demasiado cansada y debía guardar energías, además tampoco se quedaría en un lugar tan tenebroso como se había transformado ese con la completa oscuridad de la noche. Dirigió su mirada al cielo para distraerse un poco pero lo que vio hizo que sus ojos se abriera desmesuradamente –¿qué es eso?- dijo a si misma observando la enorme bestia que volaba en el oscuro cielo, se trataba de un demonio de eso estaba segura pero un youkai en su verdadera forma y su silueta dejaba ver a que especie pertenecía. –es un Dragón- se aseguro a sí misma, era extraño nunca se había topado con un youkai dragón, solo con uno y este estaba muerto, no es que no existieran sino que no era para nada común verlos por cualquier lado. Ver esa gran bestia la puso un poco nerviosa, apuro mas el andar de su caballo, no quería ser la cena de esa criatura, los demonios en su verdadera forma solían ser muy poderosos, la mayoría pero este si lo parecía. Desvió su mirada y la enfoco nuevamente en el bosque, debía llegar pronto a su refugio pero unas voces hicieron que ella y el animal pararan bruscamente. Eran varios hombres.

-detente niña.- dice uno de ellos atravesándose en su camino, si su vista no le fallaba conto que habían unos seis, Kagome freno bruscamente y el caballo se para en dos patas haciendo caer a su jinete al suelo.

-pero que tenemos aquí- dice otro.

-es una hermosa dama- dice el más alto mirando a la joven que se ponía de pie.

-y una muy linda…- dice otro dándole una mirada pervertida a todo el cuerpo de la azabache, esta se estaba empezando a poner muy nerviosa por la forma que la miraban.

-¿quiénes son y que quieren?- interroga mientras saca una de sus flechas y la tensa en el arco, no pensaba matarlos pero si asuntarlos para que estos se alejaran.

-quienes somos no importa y lo que queremos ya lo sabrás- dice uno mientras se acerca más a la joven sin importarle que esta los estuviera apuntando pero es detenido por la voz del más joven de aquel grupo de bandidos.

-es una sacerdotisa- dice el joven, al ver lo que planeaba hacer su compañero con ella, este voltea y le responde.

-sí y eso es bueno… esta jovencita debe ser pura- dice volviendo a fijar su vista en el cuerpo de la azabache y acercándose de nuevo. Kagome estaba a punto de soltar la flecha cuando escuchan otra voz detrás de los hombres.

-Aléjate de ella Senji- dice otro hombre alto, pelo negro con una Katana amarrada a su cintura, parecía el líder de estos.

-¿de que hablas Maoro? No podemos dejar que se vaya, sin antes haberla disfrutado, no crees hermano?- dice Senji.

-yo no dije que la dejaríamos ir- dice este caminando hacia la azabache pasando a su hermano –pero yo la usare primero- dice mirando lujuriosamente a la miko que se había paralizado ante tales palabras, detrás de Maoro se oían solamente las quejas de sus compañeros, que de todas formas le harían caso a su líder.

-No me toques!- grita Kagome mientras suelta su flecha pero esta solo atraviesa una manga del kimono del hombre. Al ver que fallo rápidamente intenta correr pero es detenida por otros dos. Kagome pone en práctica los movimientos que le enseño Sango y con un par de puñetazos y patadas en sus zonas bajas, logra liberarse, intenta correr nuevamente pero es agarrada por dos hombres más los cuales habían apresado un brazo cada uno.

-suéltenme! – grita pero Los otros dos que habían sido golpeados por la miko se acercan a donde la tenían agarrada, la abofetean varias veces y dan un par de patadas en el estomago de la chica, haciendo que un hilito de sangre emerja de su boca.

-ya basta.- ordena Maoro al ver que se les estaba pasando la mano, se pone al frente de la miko – ya la ensuciaron- dice pasando bruscamente un pedazo de tela por el rostro de la azabache, despareciendo la poca sangre que salía de su boca. –ahora si- dijo mirando el rostro de la joven y quitando lentamente el haori de la parte de arriba del cuerpo de la muchacha.

-No te atrevas!.- grita Kagome mientras le da una patada en la ingle al hombre, esta la soporta y clava una fuerte bofetada en el rostro de la joven, haciendo que nuevamente saliera sangre de su boca.

- no tendré compasión contigo sacerdotisa- dice Maoro mientras desgarra el hakama (la parte de abajo del traje de miko) de la chica y pega su cuerpo con el de ella para terminar de desvestirla pero algo lo detiene.

-ALEJATE!-dice Kagome poniendo sus manos en aquel hombre mientras de estas brotaba un resplandor rosa, aquel sujeto se alejo a una distancia prudente.

-maldita bruja!-dice Maoro alejándose más, el resto de su grupo miraban con terror a la miko.

-desaparezcan de aquí sino quieren morir!- dice Kagome apuntando nuevamente con una flecha a todo el grupo, en su cara se veía la rabia y que estaba hablando enserio.

Aquel grupo de bandidos no dijeron nada y rápidamente echaron a correr a lo profundo del bosque no sin antes llevarse unas pertenencias de la chica que previamente habían tomado y su caballo con el que huyo el líder de ellos. A la azabache no le importaba lo que se habían llevado, lo único que le importaba es que había logrado zafarse de eso tipos que la querían violar.

La joven miko iba caminando por el bosque, aun con su dolorido cuerpo tenía que llegar a un lugar seguro, no quería que un evento como el que le sucedió hace unas horas se repitiera, se había dado cuenta de que ese sitio no era tan seguro como pensaba. Siguió caminando hasta que diviso algo conocido para ella, ´´al fin´´ pensó la joven al observar que había llegado a la cueva que compartía con la anciana, se apresuro a entrar pero no quería que la vieja miko se preocupara al verla, lo pensó un poco hasta que se decidió a pasar a la cueva, para su sorpresa la anciana estaba profundamente dormida ´´está dormida, creí que estaría despierta esperando´´ pensó la miko hasta que recordó algo ´´aun se debe sentir mal… es lo más seguro…´´ se acerco a donde estaba su bolso y saco otro traje de sacerdotisa se tenía que cambiar, aun debía ir a ver a Sesshoumaru y por supuesto no iba a ir prácticamente desnuda, así que primero se detendría a tomar una baño en el claro para quitar la suciedad y la sangre de su cuerpo y luego iría donde la noche pasada dejos al Taiyoukai ´´puede esperar un poco mas´´ pensaba mientras salía dirección al lago.

Ya había caminado por unos veinte minutos, el lugar no estaba tan lejos pero en su estado le costaba dar pasos, aun no creía lo que le había sucedido en el día, lo que estuvo a punto de sucederle, simplemente la imagen de aquellos viles hombres mirándola de esa manera aun estaba en su mente, lo peor es que en ese momento se dio cuenta lo sola que se encontraba…nadie llego a auxiliarla, nadie sabía lo que le había pasado, nadie…-Inuyasha- de sus labios solo salió ese nombre, si él hubiera estado jamás nada de esto le habría pasado, nunca lo fuese permitido, el era capaz de matar a esos hombres si fuera llegado en ese momento pero… él nunca llego, Inuyasha estaba lejos de ella ni siquiera sabía en donde se encontraba y menos el hanyou conocía el paradero de la miko, estaba simplemente sola… la azabache estaba a punto de llorar cuando sus ojos divisaron el claro que hacía rato buscaba. Saco la tristeza de su mente y se saco lo que quedaba de su haori , ya que su hakama no había quedado nada, puso su túnica limpia en la orilla, se termino de desvestir sacando su ropa interior propias de su antigua época, aun las conservaba para ella eran indispensable y rápidamente se sumergió en el agua, nado un poco en el fondo hasta que por falta de aire subió a la superficie, se fue a la zona más baja del lago donde se sentó y el agua cubría todo su cuerpo y se dispuso a terminar de asearse, comenzó frotando sus manos por todo su cuerpo para eliminar cualquier rastro de sangre, aunque le dolían varias zonas del cuerpo debido a todos los golpes, estaba tan ocupada aseándose que no noto la presencia de alguien a unos metros recostado a un tronco.

-vete de aquí, no soporto tu presencia- dijo fríamente el Taiyoukai desde donde descansaba, el había tenido sus ojos cerrados todos el tiempo, no hacía falta tenerlos abiertos para saber que aquella miko había llegado hace varios minutos con el desagradable olor de mas humanos en su piel y que ahora se estaba dando un baño.

Kagome se pone de pie de un solo salto al escuchar esa voz que ya sabía a quien pertenecía. –Sesshoumaru-dice un poco incrédula, aun dentro de agua camina un poco en dirección donde estaba sentado con los ojos cerrados el youkai, el nivel del agua era suficientemente profundo para cubrirla hasta las caderas y ella con sus manos se cubría la parte de arriba de su cuerpo mientras se acercaba mas, en realidad no creía que el Taiyoukai estuviera en ese lugar, estaba muy lejos de donde lo dejos la ultima vez y el no estaba en condiciones aun de caminar tanto.

-te dije que te fueras humana- dice sin verla aun.

-¿eh? Que dices, si vine a terminar de cerrar tus heridas Sesshoumaru!- le dice alzando una ceja, no entendía el comportamiento del peli plata, es verdad siempre era así pero el ya sabía que ella vendría ¿no?

-no es necesario, llegas tarde- dice haciendo un desprecio.

Inmediatamente Kagome sabia a lo que se refería, lo había hecho esperar, el creyó que había roto su palabra por eso no dejaba que se acercara. -Sesshoumaru, tuve algunos inconvenientes por eso…- no pudo terminar porque fue interrumpida.

-no me interesa… lárgate- dice por fin viendo y dedicándole la más fría mirada (si es que se puede mas) – si aprecias tu vida huma…- no pudo continuar porque vio la cantidad de moretones y raspones en los brazos y abdomen de la miko, incluso su cara estaba hinchada y en su mentón había rastro de sangre.

-¿quien te hizo eso en el cuerpo?- pregunto olvidándose de cualquier enojo en contra de ella en ese momento. En su mente formulaba una posible respuesta de lo que le pudo haber sucedido, se podía haber caído de algún lugar y hecho todo ese daño pero descarta esa posibilidad al saber que no se trataba de ninguna caída, esos hematomas se notaban que habían sido provocados por alguien, además recordó todos los olores que la miko tenía encima de su cuerpo.

Kagome solo fijo su vista a otro lado, sus lagrimas querían escapar de sus achocolatados ojos, era el primero que le preguntaba lo que le había sucedido, claro era el único que la había visto en ese estado. Se mantuvo en silencio, sabía que si empezaba a contarle lo sucedido se desplomaría.

-si no quieres decirlo, no lo hagas.- dice el Taiyoukai quitando su vista del cuerpo de la mujer mientras un nuevo enojo por razones que desconocía aparece en su interior. ¿Quien le había hecho eso a esa miko.?

Kagome salió del claro y se puse tras una roca para vestirse aunque ella sabía que Taiyoukai no la estaba mirando, una vez vestida fue a donde estaba el peli plata recostado del árbol, se paro frente a él, dispuesta a cambiar el tema y terminar de curarlo pero antes debía averiguar algo.

Miro al youkai a los ojos dispuesta a formular su pregunta. –como fue que…- pero el Taiyoukai la interrumpió el sabia que pretendía preguntar.

-camine - corto enseguida las palabras de la miko y respondiendo su duda– no soy débil como ustedes los humanos- volteo su gélida mirada en ella- me puedo mover sin ninguna dificultad.

Kagome no salía de su asombro entonces el ¿ya había sanado? Porque con esos cortes no se movería con tanta facilidad como dice el– eso quiere decir…- fue nuevamente interrumpida por el Taiyoukai.

-no- dijo secamente, al notar que la joven no entendió sus primeras palabras y creyó que el había sanado –no han cicatrizado- aclaro.

-ya veo…- dice agachándose a su altura para terminar de curarlo, así el youkai se iría de ese bosque y ella volvería a sus entrenamientos.- ¿puedes…?- dice mientras ponía sus manos en su armadura para hacerle entender que se la sacara.

Sesshoumaru ni se molesto en responderle con su brazo sano se saco la pesada pieza, la dejo a un lado mientras abría un poco la parte de arriba de su túnica hasta dejar la zona del pecho y el brazo donde aun tenia las heridas, al descubierto, estas parecían solo haber cerrado un poco desde la noche anterior, y siguió con su mirada fija a lo profundo del bosque como si fuera los más entretenido del mundo. La miko coloco sus manos sobre los cortes que quedaban en el cuerpo del youkai y cerro sus ojos para concentrarse, de inmediato un conocido resplandor rosado comenzó a salir de sus mano. El Taiyoukai ni se inmuto al sentir aquel escozor sobre su piel, sabía que aunque era energía pura a él no le haría daño.

Habían pasado unos diez minutos desde que la sacerdotisa lo empezó a curar, y su mente era casi un caos, habían muchas preguntas en su cabeza que según él no deberían importarle, ¿qué hacia esa humana viviendo en ese bosque?, ¿qué le había pasado? Porque el hibrido no estaba con ella? ´´acaso…´´un nuevo pensamiento cruzo rápidamente por su cabeza ´´¿murió?´´ , comenzaba a creer que su medio hermano estaba muerto, no había una respuesta lógica de porque había dejado esa humana a la deriva, el siempre la protegía con su vida, nunca la dejaba sola, ni él ni su extraño grupo, entonces algo como eso tuvo que haber pasado para que la humana divagara sola pero…. El sabía que si su medio hermano estuviera muerto el ya se habría enterado. Fijo su vista hacia abajo mirando a la miko que estaba muy concentrada en lo que hacía pero él tenía que saber si el idiota de hermano ya estaba muerto. Estaba dispuesto a preguntar cuando observo aquella mancha carmesí en el mentón de la joven, era un rastro de sangre, por una momento se le había olvidado que la humana estaba herida, miro el hinchado rostro e la joven en el cual se notaban las marcas de varias manos sobre sus mejillas así como algunos moretones, sintió como un deja vú, esta escena le recordaba mucho a cuando conoció a su pequeña protegida, ella también tenía algunos golpes en su rostro. El Taiyoukai estaba tan metido en sus recuerdos que inconscientemente alzo su brazo sano, lentamente acerco su mano al rostro de la joven, le dio un agarre suave al mentón de la chica y con su dedo pulgar para limpiar la molesta mancha de sangre que persistentemente se había quedado ahí.

Kagome abrió sus ojos rápidamente al sentir aquel contacto y lo que vieron estos jamás pensó verlo, frente a ella estaban esas orbes doradas mirándola, perdidas en pensamientos y en ellos se veía un poco de preocupación, era esa mirada… que le fuera dirigido su mama si la fuera visto así, era esa mirada… con la cual Inuyasha la había visto en muchas ocasiones cuando le sucedía algo y que seguramente si la viera en ese estado también se la dedicaría, era la misma mirada… que le daba Sango cuando veía que sufría, era una mirada de preocupación la que ahora veía en esos ojos que siempre reflejaban frialdad y parecían impenetrables para ver que decía su dueño, pero ¿porque la estaba viendo así? Kagome comenzaba a pensar que tal vez Sesshoumaru estuviera delirando por la cantidad de energía espiritual que estaba usando. La joven bajo su vista para encontrarse con la mano del peli plata sujeta a su mentón y se sonrojo, el parecía quitar algo de este, entonces recordó…. Era sangre, aun le había quedado una mancha carmesí de la sangre que broto de su boca al ser pateada por esos hombre. Esos recuerdos que parecían habían sido olvidado por un momento llegaron a su mente haciéndole sentir el dolor nuevamente por todo su cuerpo y recordando el miedo que tuvo en ese momento, simplemente no soporto mas agacho su cabeza de manera que su flequillo cubriera sus ojos, y sin hacerse esperar las lagrimas comenzaron a escapar de sus orbes, ya no podía retenerlas, no tenía fuerzas para eso, solo dejo que estas escaparan.

Lo que pareció un momento eterno solo había sucedido en pocos segundos, Sesshoumaru inconscientemente quito la mancha del mentón de la miko y retiro su mano, luego fue que se dio cuenta lo que había hecho y solo se pudo maldecir internamente, el rostro hinchado de la miko le había recordado el día en que conoció a Rin, y por estar recordando eso, fue que cometió un acto tan estúpido, el no tenia porque preocuparle esa humana, tal vez Rin sí, pero ella no…alejo su vista de ella, hasta que su agudo olfato capto un olor salino muy cerca de el, nuevamente ve a la miko y nota que esta, estaba llorando, ¿que le sucedía? No tenía idea pero no preguntaría. Se sorprendió un poco al escuchar la voz de la miko ya que esta hace un momento parecía ni siquiera poder hablar.

-esta mañana- comenzó la joven mirando tristemente a la nada mientras relataba, el youkai solo la miraba escuchando atento lo que le iba a contar, el sospechaba que lo que le iba a decir tenía que ver con lo que paso, Kagome tomo un poco de aire para hablar mejor –cuando desperté, planee venir a terminar de curarte como te lo dije anoche pero la anciana sacerdotisa que me entrena, enfermo, me pidió que llevara unas medicinas que había preparado a una aldea un poco lejos, accedí a ayudarla y me marche rápido para poder volver lo más pronto que pudiera- tomo otra bocanada de aire y continuo – se me hizo tarde y en el camino de regreso anocheció, por un momento me creí perdida, pues debido a la oscuridad nada se me parecía conocido en este bosque- para un momento para pensar si quería contar todo y continuo- seguí adentrándome en este lugar, debía llegar pronto, sabía que te había dado mi palabra de cerrar esas heridas, unos bandidos aparecieron frente a mí, iban a robar mis pertenencias pero cambiaron de opinión-toma aire para tranquilizarse al recordar eso nuevamente – querían abusar de mi- dijo con un tono casi imperceptible pero que el oído del Taiyoukai logro captar, Sesshoumaru ante ese palabras entrecerró un poco sus ojos con signos de molestia en ellos, la miko continuo mirando a otra dirección y siguió su relato – logre escapar- esto Sesshoumaru ya lo sabía su olor seguía igual, si le fuera sucedido algo todo su cuerpo aun tuviera el aroma de todos eso humanos aun después de asearse- pero no ilesa cómo puedes observar- lo miro y le dio una triste sonrisa – el resto ya lo sabes-

Sesshoumaru sentía como la rabia corría en todo su cuerpo al escuchar ese relato, por eso odiaba a los humanos, eran los único de hacer actos tan bajo como esos, si él ha matado a muchos, siempre porque osaban a desafiarlo, pero el no iba vagando por la región violando mujeres. Solo escorias como esas eran capaces de hacer actos tan repulsivos como esos, el odiaba a los humanos por todo las cosas bajas que hacían, esa especie jamás tuvo que haber existido en la tierra, solo eran estorbos, que causaban problemas y cometían actos viles que no tenían nada de honor. Se maldijo nuevamente por enojarse al escuchar lo que esa mujer le conto, a el no debía importarle lo que sucediera con ella, quito rápidamente ese pensamiento reemplazándolo por otro, el en realidad no se preocupaba de ella, todo el rabia que tiene se debería al odio que tenía en ese momento a los humanos, pero el sabía que no todos eran actuaban así, el protegía a una humana pero ella no era cualquiera, esa pequeña era diferente al montón de basura que representaban esas escorias llamadas humanos, Rin era la excepción de todo eso ´´ella y…´´ detuvo su pensamiento rápidamente, ´´no importa´´ se decía mentalmente a él no le debía importar que pasara a esa miko, eso era responsabilidad de el estúpido hanyou, ella era su compañera… aunque, él sabía que no olía como tal, ella no tenía el aroma del hanyou mezclado al suyo pero estaba seguro que ellos están juntos o al menos lo estaban. Su mente recordó su otra interrogante.

-Inuyasha…-solo dijo el Taiyoukai mirando con su particular mirada fría a la joven, esta entendió de inmediato a que se refería.

-no sé en donde se encuentra- dijo ella, pero Sesshoumaru entrecerró mas sus ojos indicándole que no estaba entendiendo. Ella vio la duda y se explico.

-hace dos meses se fue de la aldea de la anciana Kaede, iba a buscar unas gemas que le darían el poder suficiente para frenar sus constantes transformaciones- dijo ella, el Taiyoukai sabia a que se refería, ella hablaba de cuando Inuyasha perdía el control y olía como demonio puro, ella continuo.-el no quería que me pasara nada por eso no me llevo, el anciano Myouga se fue con el ya que el sabia la ubicación exacta de las gemas.- lo volvió a mirar y siguió.- desde ese día no sé nada de él- la duda de Sesshoumaru se había resuelto, su medio hermano aun estaba con vida ´´las molestias como el son eternas…´´ pensaba amargamente el peli plata, pero ese relato no resolvía todas sus dudas, si Inuyasha la dejo en la aldea, entonces ¿que hacia esa humana ahí?.

Kagome adivino la pregunta que probablemente se estaba haciendo el demonio y la respondió tomando por sorpresa al peli plata.

-yo me fui de la aldea.- dice la miko mirando al cielo, Sesshoumaru se asombro pero sin dejarlo ver, esa mujer le había leído la mente y contestado su pregunta, acaso ¿era bruja? La siguió mirando y ella continuo.- necesitaba entrenar, por eso me fui- decía mientras su mirada se torna triste – Inuyasha no sabe que me marche- concluye pero el Taiyoukai aun mira a otra dirección como si no estuviera escuchando pero ella sabía que si estaba .hubo un largo silencio, no tenían nada que discutir, Kagome ya había terminado de curar el cuerpo del peli plata y ahora solo estaba sentada mirando al cielo, repasando algunas cosas. A su mente llego una interrogante, realmente no sabía si youkai tendría la respuesta o simplemente no le contestaría, lo pensó solo un momento.

-Sesshoumaru…-comienza ella, el youkai sin mover su cabeza, solo voltea sus ojos en dirección a donde estaba sentada la miko, haciendo que esta tomara esto como aprobación para continuar. –¿sabes algo de porque han aparecido tantos youkais últimamente? Las aldeas son atacadas con mayor frecuencia.

El duda en responder pero finalmente lo hace –la muerte de Naraku- dice mirando a otro lado –ha provocado que todos los youkais salgan de su escondite al no sentir ningún tipo de amenaza-

-ummm…- es todo lo que dijo poniendo sus brazos sobre sus rodillas y luego acomodando su mentón sobre sus manos- no hay lugar seguro- dice retomando el tema – incluso este bosque ha sido visitado por youkais- dice ella recordando la enorme figura que vio en el cielo cuando regresaba

-Hn… -Sesshoumaru voltea su vista a ella ese comentario lo dejo intrigado el no había sentido ninguna presencia en los alrededores.

Kagome voltea a verlo y nota que youkai la mira, ella se imaginaba que él no había entendido lo que dijo- hace unas horas vi a uno enorme volar por los cielos- Sesshoumaru no interrumpió simplemente desvió un poco su mira de ella hacia un arbusto detrás de la joven, esta prosiguió- parecía un dragón…- ante esto el youkai se le tenso todo el cuerpo, el sabia de quien se trataba, lo buscaban a él y el no había sentido la presencia de su enemigo cerca, no tenía tiempo que perder tenía que levantarse e irse a buscar a ese maldito para hacerle pagar con su vida lo que hizo.

El peli plata da por terminada esa conversación, se acomoda su traje, se coloca la pesada armadura y se pone de pie, su cuerpo estaba renovado, las heridas habían cerrado, y ya no sentía ningún dolor, se podía mover con toda tranquilidad así que ahora se podía marchar no tenia por que seguir en ese lugar, ya no necesitaría de los poderes de aquella mujer.

Kagome noto como el Taiyoukai se puso de pie, dispuesto a marcharse no dijo nada sabía, que ya no había nada que le impidiera moverse así que podía irse pero ella debía entregarle un recado primero, metió la mano en su traje y saco el collar que la pequeña Rin le había dado para que le entregara a su señor si lo veía, las flores estaban ya marchitas ´´tanto tiempo guardado´´…. Pensaba la joven hace meses que lo tenía era obvio que se marchitaran la flores, pero no importaba ella sabia como arreglarlo, apretó el collar en sus manos y con un poco de su poder espiritual logro devolverle la vida a esas flores, el objeto había recuperado toda su belleza, estaba como justo como el día en que se lo entrego.

-Sesshoumaru- lo llamo este volteo un poco la cabeza para ver que quería. – toma- dijo ella acercándose a donde estaba con un la mano extendida y el collar en ella, el peli plata dio una mirada a lo que la joven tenía en su palma – lo hizo Rin-chan para ti.- Sesshoumaru no hizo nada simplemente se quedo en la misma posición viendo lo que había en la palma de la miko , esta se desespero un poco al ver que este parecía no reaccionar, toma su mano (arrepintiéndose de ese acto por el que le podrían quitar la vida) y coloco el collar en su mano , el Taiyoukai levanta el objeto hasta ponerlo frente a sus ojos y lo observa, pensando si la miko le estaba mintiendo, desecho esa idea porque aun estaba el aroma de rin en el. –Ella te extraña mucho…- dice ella para llamar un poco su atención, el youkai no responde. ´´al menos debiera tener la amabilidad se contestar…. ´´ piensa suspirando cansadamente Kagome al verse ignorada nuevamente, es sacada de su pensamiento al escuchar un gruñido del youkai y una conocida voz proveniente del cielo.

-SESSHOUMARU-SAMA!- gritaba mientras el verde youkai y de baja estatura desciende del cielo montando al dragón de dos cabezas, rápidamente salta de este y corre hacia su amo, el cual seguía inmóvil – amo bonito… por fin lo encuentro…- dice Jaken mientras chorros del lagrimas salían de sus enormes ojos- estaba muy preocupado por usted amo…- Sesshoumaru sin que nadie lo notara guardo el collar entre sus ropas y dio media vuela hacia donde se encontraba su sirviente y comenzó a caminar mandando a volar a Jaken con una patada.

-tardaste- le afirmo el Inuyoukai a su sirviente mientras este se para de donde cayó y corre a la dirección de su amo. Kagome solo pudo reír al ver la escena.

-amo bonito, espéreme- dice este corriendo tras él, pero se detiene al escuchar la una fémina voz a su espalda, de la cual no se había percatado.

-adiós Sesshoumaru…- grita al ver que youkai se alejaba, este no responde pero Jaken se voltea para ver de quien se trataba.

-ah… pero si es la humana despreciable!-exclama Jaken al ver a la ´´miko del hibrido´´.

Kagome voltea su vista enojada hacia el pequeño youkai- como me llamaste renacuajo?- dice enfurecida apuntándolo con un puño, Jaken estaba apunto de responderle cuando una voz lo detuvo.

-Jaken- dijo Sesshoumaru en tono de advertencia a diez metros de los dos que discutían, a el pobre Jaken se quedo inmóvil del miedo al escuchar a su amo y rápidamente volteo hacia el.

-ya voy amo-dice el renacuajo lanzando una mirada asesina a Kagome y luego corriendo la dirección donde su amos se había desaparecido hace segundos.

Aquel sirviente siguió a su amo el cual solo tenia un objetivo en mente, acabar con la vida de aquel dragón. La miko los miro marcharse, para después alejarse del lugar y dirigirse a su refugio a pesar de todo lo que le había ocurrido, una parte de ella estaba mas tranquila, tal vez el contarle todo al youkai la hizo sentir un poco mejor, con una pequeña sonrisa Kagome se fue del lugar.

…..**************************…

Vuela por el oscuro cielo, una impotente figura, cuyos rasgos son casi imperceptibles bajo la oscuridad de aquella noche sin luna. Aquel extraño ser desciende a sus territorios los cuales estaban ocultos bajo una densa y oscura nube, la cual no solo escondía la isla que ahí se hallaba, también evitaba que cualquier humano o Youkai de bajo rango pisaran sus territorios de lo contrario morían por aquel potente veneno oculto en esa turbia nube. El enorme cuerpo pisa tierra e inmediatamente des morfa de esa apariencia adoptando un muy humana, con paso lentos se comienza a dirigir a su castillo cuando es detenido por una voz.

-conseguiste obtener el poder de tu padre?- pregunta una mujer saliendo de las sombras. Voltea a verla no tan sorprendido.

-pensé que ya lo habías notado, no veo el porqué de tu duda, madre…- dice este sin ningún rastro de sentimiento con la mención de esa última palabra.

- Hn… si lo note, tu presencia es el doble de fuerte, incluso tu youki supera a la de Ryukotsusei, tu apariencia en dragón también cambio pero…-

-pero qué?-

-no es suficiente.- responde tranquilamente la madre del joven

-Hn… de que hablas, en este momento no hay youkai que supere mi poder- dice cerrando un poco sus ojos rojos, demostrando la molestia ante las palabras de su progenitora.-dentro de poco por estos mismo terrenos rodara las cabezas de los hijos de Inu Taisho-

La mujer sonríe y le dice- ¿porque esperas tanto para traerlos hasta acá? ¿Se dificulto tu plan?-

-Hn, no es eso… Sesshoumaru vendrá solo, el no necesita de muchas razones para venir a este lugar, la simple idea de enfrentar a un oponente fuerte lo mueve, el hanyou es el que no ha sido encontrado aun pero el vendrá aquí-

-como estas tan seguro Ratsuyuko?-

-ja! Porque tendrá un motivo para venir a enfrentarme… secuestrare a su compañera, una miko y la matare antes sus ojos.-

-la miko de la Shikon no Tama…-dice la madre con una sarcástica sonrisa en sus labios.

-como sabes de esa humana?-

-Hn… no es cualquier miko… pero veo que tampoco la has encontrado-

-no reconozco la esencia de esa humana pero no tardare, la traeré y la matare junto a los hijos de Inu Taisho-

-lo dudo… estoy segura que puedes matar al hanyou, incluso Tal vez a Sesshoumaru pero una sola flecha de esa sacerdotisa te podría dejar agonizando o muerto, aun te hace falta más poder…-

-¿acaso dejaras que absorba el tuyo?, madre…- dice mientras sonríe de medio lado.

-jamás... pero si absorbes el de esa miko, no habrá poder que acabe contigo, Ni siquiera el sagrado. –

-moriría si absorbo su energía pura-

-no, yo me encargare de eso, tu solo consigue a la miko de la Shikon no Tama… hare que obtengas ese poder y con el ningún poder sagrado podrá hacerte daño.-

Ahora que su madre le había dado esa información, sus objetivos cambiaron, su prioridad era conseguir a esa miko, esa se había vuelto su pieza más valiosa, ya que le podría quitar sus poderes para su beneficio, después acabaría con el youkai y el hibrido que mataron a su padre y él se quedaría con el oeste.

-traeré a la miko- dice desviando su camino del castillo y elevándose en los cielos- la matare y me quedare con su poder- dice Ratsuyuko antes de alejarse de la isla.

Continuara…

Hasta aquí se los dejo, como ven lo hice largo para disculparme por la tardanza… espero que les haya gustado y dejen sus reviews! Digan como les pareció… nos leemos pronto..

Sayonara….

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