GOMEN NE! POR LA TARDANZA… TUVE UN MES UN POCO PROBLEMÁTICO… PERO BUENO LES TRAIGO ESTE CAPITULO QUE ESPERO LES GUSTE… ENTONCES NO SE DIGA MAS…A LEER!

ACLARACIONES: los pensamientos en comillas (´´´´)

Las conversaciones entre guion ( - )

Cambio de escena: puntos y asteriscos (...****...)

DECLAIMER: pues como saben ni Inuyasha ni ninguno de los personajes me pertenecen de ser así ya fuera unido a esta pareja en la serie un tiempo... son creaciones de Rumiko Takahashi. si hiciera milagros haría a Sesshoumaru de carne y hueso y lo clonaría para todas... Hahahaha disfruten

UNA NUEVA AVENTURA Y UN NUEVO AMOR

CAPITULO VII: EL REGRESO DE INUYASHA Y UN FATIDICO ENCUENTRO.

El astro rey comenzaba hacer presencia a lo largo del horizonte, iluminando cado rincón oculto bajo el manto oscuro que proporciono la noche pasada por todo el lugar. dos figuras surcaban el claro cielo matinal. Hacía ya varias horas que había dejado aquel extraño bosque y hace menos de dos su nariz capto un olor desagradablemente conocido, por fin había encontrado el rastro de ese dragón. A sus espaldas volaban AH-UHN el dragón de dos cabezas y sobre este su fiel sirviente el cual no había viajado a su lado por varios meses. Lo único que se escuchaba era el sonido del aire impactando con fuerza sobre los youkais que volaban a una velocidad increíble por los cielos. En la mente del pequeño youkai había muchas dudas sobre lo que sucedió con su amo y tras quien estaba, el simplemente no sabía nada hacía meses que lo estuvo buscando y ahora él no estaba al tanto de ninguno de los planes de su amo.

-AMO SESSHOUMARU!- grita Jaken ante la distancia que hay de Sesshoumaru y del Dragón que lo seguía unos 4 metros atrás.- ¿DETRÁS DE QUIEN ESTAMOS AMO!- pregunta gritando el pequeño youkai, pero como era de esperarse nadie responde. ´´tal vez no me escucha…´´ –AH-UHN acérquense más al amo - ambos dragones gruñen en señal de aprobación y aumentando un poco la velocidad logran ubicarse casi al lado del Taiyoukai, Jaken lo mira y vuelve hablarle-¿ amo Sesshoumaru… a quien busca?- el Taiyoukai le mira por el rabillo del ojo, el youkai sapo lo estaba desesperando con tantas preguntas, el no tenía tiempo de explicarle tanto a su sirviente pero probablemente el seguiría con sus preguntas tontas.

-a un conocido al que le tengo su muerte asegurada….-responde el Taiyoukai mientras un diminuto y casi imperceptible movimiento de sus labios hacia a un lado aparece en su rostro. Jaken traga fuerte al escuchar a su amo pero el ver la diminuta sonrisa en su boca hizo que su corazón se parara un minuto, el pequeño youkai sabía que nada bueno sucedería, prefirió no preguntar nada más. Jaken se calla por varios minutos hasta que su nariz detecta un aroma extraño que antes no había captado. ´´este olor…´´ se dice a si mismo mientras arruga la nariz ´´es el de esa desagradable humana pero…. Porque está cerca?´´ cierra sus ojos y olfatea un poco mas hasta que logra encontrar la fuente del olor, abre sus ojos pero casi se cae de AH-UHN al ver que ese aroma provenía de su amo. ´´el amo Sesshoumaru es el que tiene ese desagradable olor encima´´ piensa arrugando aun mas su rostro. El Taiyoukai al ver los gestos que hizo su sirviente pudo imaginar que pensaba.

-Jaken..- el mencionado casi se cae al ser sorprendido por su amo quien lo estaba mirando de una forma asesina, sabía que probablemente había escuchado sus pensamientos.

-s….ssi amo?-

-calla.- sentencio el Taiyoukai dejando a su fiel sirviente lo suficiente asustado como para seguir con sus pensamientos.

Solo esas palabras bastaron para que el pequeño youkai no continuara pensando en el motivo por el cual su amo traía el aroma de la humana aunque aun le intrigaba saber el porque pero por su bien era mejor dejar el tema hasta ahí. Sesshoumaru en cambio siguió concentrado en el rastro del dragón, estaba cada vez mas cerca, probablemente pronto lo alcanzaría ya que noto que la presencia de este ya no se alejaba ahora se había quedado en un solo lugar como si lo esperase, miro de reojo a su lado donde estaba su sirviente montado sobre Ah-Uhn, el no quería que nadie estorbara en esa batalla cosa en la que su sirviente era bueno haciendo, no lo pensó mucho para aumentar la velocidad de su vuelo, y sin dirigirle ninguna palabra a su sirviente se alejo de ellos, dejando boquiabierta al el pequeño sapo.

-Amo Sesshoumaru! Espérenos!-grito al viento Jaken al ver a su amo esfumarse entre las nubes, el no podría alcanzarlo tan rápido Ah-Uhn por mas youkai que fuera no alcanzaría esa clase de velocidad, dando un suspiro de resignación siguió el camino por el cual su amo se perdió…

Ya estaba llegando lo podía sentir, ese desagradable olor se hacia mas fuerte a medida que se acercaba. Vuela un par de minutos cuando ve una conocida silueta abajo esperándolo, disminuye abruptamente la velocidad y desciende poco a poco hasta que sus pies tocan la tierra a pocos metros del youkai que lo esperaba, manteniendo su gélida mirada sobre este.

-Sesshoumaru! Es un placer ver que sigues con vida- dice con una sonrisa burlona en sus labios.

-Hmp… nunca moriría a manos de un ser tan débil como tu-dice mientras estrecha sus ojos.

-a que debo tu visita…-dice con sarcasmo Atsuko.

-no vine a hablar- dice Sesshoumaru mientras desenvaina a Bakusaiga y salta sobre el youkai, el cual esquiva su ataque. –Tengo algo pendiente y vine a ponerle fin- concluye observando con una media sonrisa al youkai en frente de el. Se abalanza nuevamente sobre el joven dragón, el cual esperaba llegada de su ataque con su espada afuera lista para atacar, el impacto de ambas espadas no se hizo esperar, ambas chocaban con fuerzas mientras eran agitadas por sus dueños, ninguno desistiría, pero con un fuerte golpe el Taiyoukai logra mandar lejos la Katana de su contrincante haciendo que este quede totalmente desarmado e indefenso.

-maldito…- logra decir Atsuko ante de salir a buscar su arma la cual reposaba en el suelo a pocos metros de distancia, antes de llegar a esta, Sesshoumaru se atravesó en su camino dispuesto a cortarlo con su colmillo, el joven Dragón no se esperaba dicha velocidad del Taiyoukai por algún motivo era mas rápido que la vez anterior tanto que a duras penas logro esquivar su ataque recogiendo por fin del suelo su Katana y dando un salto hacia atrás para hacer distancia entre ambos y prepararse para el próximo ataque de su contrincante.

Un diminuta sonrisa se forma en los labios del Taiyoukai al ver a su oponente con evidentes signos de cansancio- esa espada te será inútil, no volveré a caer en tu trampa.- dice finalmente antes de correr velozmente hacia el youkai para atacar, Atsuko corre hacia el también haciendo que sus espadas impacten nuevamente, al Taiyoukai un idea se le paso por la mente y decide realizarla de una vez, comenzó a agitar con mucha fuerza su colmillo haciendo que el choque entre las espadas fuera mas fuerte, haciendo que el joven Dragón retroceda unos pasos notando el incremento de fuerza que había puesto el Taiyoukai en sus ataques. Con un golpe mas potente aun, Sesshoumaru logro su objetivo, la espada de su oponente no resistió por mucho tiempo sus ataques y se rompió por la mitad dejándola completamente inservible y a su amo completamente desarmado.-Hn…- fue lo único que se escucho del Taiyoukai mientras veía la cara de asombro de Atsuko y respiraba su evidente victoria.

-me temo… que no has ganado aun…- dice Atsuko mitras sus rojos ojos se oscurecían hasta ponerse completamente negros y su cuerpo comenzaba a cambiar de forma y su energía demoniaca aumentaba considerablemente, Sesshoumaru de una vez supo que aquel youkai se estaba transformando, el simplemente no quería seguir perdiendo su tiempo con ese youkai, así que rápidamente se acerco a el y clavo sus garras entorno al cuello de Atsuko y de estas comenzaron a brotar veneno, haciendo que el youkai saliera de ese trance e impidiéndole transformarse.

-¿quien te envió?- cuestiono Sesshoumaru a el youkai Dragón que estaba empezando a retorcerse por el veneno que entraba en su cuerpo, el Taiyoukai sabia que ese youkai no actuaba solo.

-ja!-rio Atsuko, enfureciendo al Taiyoukai, haciendo que apretara mas su cuello inyectando mas veneno en su organismo –agrr… pronto lo sabrás- dijo a duras penas pero con una sonrisa burlona en su boca.

-Habla- ordeno el Taiyoukai apretándolo aun mas –quien te mando?-

-acaso… me perdonaras la vida si lo digo- dijo burlonamente Atsuko.

-No- sentencio Sesshoumaru.

-Hmp… esta bien…-dice burlonamente disimulando un poco el ardor que le provocaba el veneno que comenzaba a circular por su organismo.- mi querido primo, el príncipe del Este, el hijo de nuestro señor Ryukotsusei.- el Taiyoukai afloja el agarre tirando al moribundo dragón al piso, el cual aun reía al notar la ligera impresión en el rostro de Sesshoumaru.

-¿un hijo?-

-ah… pero si no lo sabias, si, nuestro señor tuvo un heredero mucho antes de que fuera sellado- dice con tono de burla Atsuko el cual tenia una de sus manos en su cuello herido- el es el Taiyoukai mas poderoso que existe te aconsejaría que desaparezcas sus objetivos son tu y el hanyou.- culmina con una risa.

-Hmp…. Tonterías- agita la espada, y el resplandor verde del ataque de Bakusaiga no se hace esperar, sale el Mortal rayo del colmillo impactando y rápidamente desintegrando el cuerpo del Dragón que tenia al frente.

Solo las cenizas volaron un momento con el viento para después desaparecer completamente de la tierra, luego… todo volvió a la calma, no había rastro alguno de aquel Dragón, solo su olor el cual no tardaría muchas horas en desaparecer. el Taiyoukai envaino su espada al ver a su enemigo desintegrarse tras su ataque, acabo con aquel Youkai el cual lo había dejado hace días en pésimo estado pero de eso no quedaba nada, limpio su honor por completo ese ser que osó herirlo ya había pagado caro su error, estaba mas que muerto. Dio media vuelta y retomo su andar para abandonar aquel lugar, ya no tenía nada que hacer en ese sitio. Una conocida voz grito en los cielos.

-Sesshoumaru-sama!- dice el sapo descendiendo del cielo sobre Ah-Uhn –lo estaba buscando- dice el pequeño Youkai mientras baja del dragón y ve la marcas en el suelo de una evidente batalla- uy… pero ¿que fue lo que paso en este lugar?- dice mientras trata de no caer en los grandes agujeros en el suelo que había dejado el ataque de Bakusaiga. Sesshoumaru solo se limito a escuchar al parlanchín de su sirviente mientras seguía caminando y el youkai tras el nuevamente lo seguía, sujetando por las riendas al Dragón. El Taiyoukai siguió caminando sabiendo que a su espalda ya se encontraba Jaken siguiéndolo como siempre, ahora tenia ciertas respuestas que encontrar, el jamás se entero de que Ryukotsusei fuera tenido descendencia, ya sabia que haría, le daría un visita a los viejos y fieles sirvientes de su padre alguno de esos dos podrían confirmar si era cierto o no, lo que le dijo aquel Dragón.

….********************************…

La luz del sol se hacia presente en todos lados anunciando el inicio de un nuevo día, penetrando por el frondoso bosque para iluminar cualquier espacio incluyendo una gran cueva que se encontraba en ese lugar, en la cual dos miko de edades muy diferentes yacían durmiendo en esta. Los rayos solares comenzaron a colarse lentamente por la gran entrada de la cueva, haciendo que la claridad llegara al interior del lugar, provocando con esto el despertar de una de las mujeres que descansaba ahí. La miko de mayor fue la primera en ser afectada por la luz matinal, levantándose lentamente nota a un lado del rocoso sitio a la joven chica que aun dormía plácidamente en su futon bajo grandes mantas. –parece que alguien llego muy tarde anoche- decía la anciana con una pequeña sonrisa al ver que la joven miko había llegado bien después de llevar las cosas a la aldea, aunque no sabia porque la joven se había tardado tanto en volver, ella la estaba esperando pero apenas oscureció se imagino que Kagome había decidido pasar la noche en esa aldea, jamás creyó que la joven se atrevería a viajar de noche por todo el bosque. ´´creo que la voy a dejar que descanse un poco, se lo merece después de haber hecho ese viaje a la aldea y creerse mi enfermedad jejeje´´ piensa la vieja miko con una sonrisa plasmada en su cara y rascando su cabeza un poco avergonzada al recordar la pequeña mentira que le había tenido que decir a la chica para que esta hiciera su trabajo por ella. Finalmente se puso de pie arreglo todo lo que utilizo para dormir y salió de la cueva a buscar algo para desayunar no sin antes darle un rápido vistazo a la joven que aun se encontraba profundamente dormida.

Después de una hora la anciana regresa con algunas frutas y verduras que recolecto en el bosque y un par de pescados que tras largo intento pudo atrapar, al entrar noto que su aprendiz aun dormía –aaff… aun no despierta.- dice la anciana soltando un suspiro por el cansancio y viendo a la joven miko que parecía no inmutarse ante la gran claridad del sol que estaba presente en toda la cueva, dejo en el suelo la cesta en la cual llevaba los alimentos recién recolectado y fue donde la noche pasada estaba la fogata, lanzo varios leños y encendió el fuego colando sobre este una gran cacerola llena de agua para preparar una sopa.

La joven miko se empezó a retorcer en las sabanas, evidentemente soñando mientras susurraba algunas palabras sin sentido.

-Aléjense…-susurraba la joven con los ojos muy presionados, la anciana rápidamente volteo a verla al escucharla hablar, al ver que hablaba dormida se puso de pie y se acerco a ella para intentar despertarla pero la voz de la joven la detiene – n… no me toquen…- decía mientras se movía con desesperación bajo las mantas que la envolvían. –ayúdame… Inu…ya… sha.- seguía susurrando mientras apretaba los puños y seguía retorciéndose en el futon, Naoko al notar que la joven estaba sufriendo en el sueño rápidamente comenzó a moverla para despertarla.

-despierta jovencita.- le decía mientras movía el hombro de la chica para que esta despertara pero no parecía funcionar.

-Ses… Sesshoumaru…- susurro la joven aun dormida, nada de lo que decía tenia sentido para la vieja miko, pero al ver a la chica retorcerse mientras soñaba hizo que siguiera agitándola para despertarla de ese sueño.

-Kagome despierta ya!- dijo Naoko con un tono de voz alto.

-No!- grito la joven despertando inmediatamente, y quedando sentada mientras respiraba agitadamente, abrió mas sus ojos y observo su alrededor al notar que todo había sido una pesadilla, sintió un pequeño peso en su hombro y giro a ver que era, encontrándose con la mano de la vieja miko en este y mirándola con preocupación. –Naoko-sama…- dijo la joven sorprendida –buenos días.- dice reincorporándose, la anciana no respondió parecía no escuchar a la joven su mirada estaba fija en el rostro de la joven el cual tenia algunos moretones, miro un poco mas abajo notando algunos raspones en su pecho que se podían apreciar gracias a la forma en V de su haori y debido a que este estaba un poco flojo dejando ver un poco mas de piel, la cansado mirada de la anciana bajo hasta las manos de la miko las cuales también tenían raspones, aun sin decir nada Naoko tomo la mano de Kagome alzando rápidamente su brazo sin notar la mueca de dolor que se formo en la cara de la chica por tan repentino movimiento, la maga del Kimono se deslizo por el brazo de la joven dejando a la vista varios moretones en sus brazos.

-mi niña ¿que fue lo te paso?- pregunta la anciana con una mirada de evidente preocupación, la miko había olvidado que su cuerpo estaba maltratado por unos minutos pero al ver el ceño fruncido de la Sacerdotisa mayor recordó el suceso de la noche pasada y todo el dolor volvió a su cuerpo.

-fui atacadas por unos bandidos anoche- decía mientras delicadamente se deshacía del agarre de la anciana, para volver a cubrir su brazo.

-pero mira cómo has quedado… ¿que tanto te hicieron esos salvajes?.- pregunta la vieja miko, preocupada de que le hayan hecho algo mas que esas heridas.

-tranquilícese Naoko-sama, solo robaron algunas pertenencias que llevaba conmigo, estos moratones los gane al tratar de escapar de ellos, no es tan grave se quitaran en algunos días- dice Kagome dedicándole una débil sonrisa a la anciana para que esta se calmara, por supuesto omitiría muchas partes de la historia solo para no preocupar mas la vieja miko.

-¿como que no es tan grave?- exclama la miko mayor con una ceja levantada, por la tranquilidad de la joven ante la situación -Tienes muchos moretones y eso que solo vi tu brazo, me puedo imaginar que debes estar igual de golpeada por todo el cuerpo- la anciana se pone de pie y se dirige a una parte de la cueva donde hay varios recipientes con brebajes hechos por ella y otras medicinas, toma un pequeño envase hecho de barro y retira la tapa de este, se acerca a la joven miko que la mira de forma interrogante.

-¿que es eso Naoko-sama?-

- es una mescla de hiervas hecha por mi, sirve para refrescar y desinflamar algunas heridas como las tuyas- dice acercando el recipiente a su cara para olerlo, luego mete sus dedos y saca el contenido viscoso de este. –déjame ver todos tus moretones para aplicarte esto-

-no se preocupe, están bien ya no duelen tanto-

La anciana alzo una ceja ante la respuesta de la chica. –Mmmmm… no te creo, recuerda que tenemos que seguir practicando tu Kekkai por eso necesito que sanes pronto, además esto sirve para que no te duelan las heridas, lo cual es bueno así podemos seguir con el entrenamiento esta noche-

La joven lanzo un largo suspiro de resignación y se coloco puso de pie – esta bien…- la anciana sonrió ante la respuesta de la muchacha. La joven miko se despojo de la parte de su haori dejando ver su maltratado torso, la expresión de preocupación de la anciana se agrando, ella no creía que podía estar tan grave, la chica sabia disimular bien el dolor porque actuaba como si de verdad no tuviera nada, la viejo miko sintió una punzada de dolor en el pecho, se sentía culpable de lo que le había sucedido a la joven, si ella no le hubiese mentido sobre que estaba enferma ese día, nada de eso le fuera sucedido a Kagome, respiro profundo y se acerco a la joven miko para comenzar a aplicarle la pomada.

-discúlpame Kagome…- dice mientras le aplica la mezcla a la joven.

-mmm? ¿Porque se disculpa Naoko-sama? La que debería disculparse soy yo por causarle tantas molestias- la joven le dedica una sonrisa aun sin entender lo que la anciana le diría.

-no es ninguna molestia niña, es lo menos que puedo hacer por ti, no debiste ir a la aldea ese día…-

-eh? Pero que dice, esa pobre gente necesitaba de una sacerdotisa ese día y usted no podía ir porque estaba enferma, es lo menos que puedo hacer por usted después que accedió a entrenarme…- decía la joven animosamente a pesar de su estado, mientras ponía su dedo en su mentón de forma pensativa- por cierto… ¿como se encuentra hoy Naoko-sama? Ayer parecía estar muy grave…- la joven le echa una rápida examinada a la anciana que parece estar tan normal como siempre.

-pues…- dice mientras amarra una venda sobre una pequeña herida en el brazo la vieja miko temía decirle la verdad a la joven, puesto que seguramente se enojaría –yo…- finalmente decidió decirlo. – nunca estuve enferma Kagome…-

-eh? Pero si ayer…- decía la joven que aun no entendía las palabras de la anciana, no pudo terminar porque fue interrumpida.

-no estaba enferma jovencita, fue una pequeña mentira, en realidad no tenia ganas de ir, pensé que seguro tu accederías a ir si te decía que estaba enferma…- dice la anciana chocando la punta de sus dedos como una niña apenada… Kagome proceso esas palabras lentamente, tratando de creer que era una broma que la vieja miko le estaba haciendo, reacciono y vio a la anciana jugar un poco con sus dedos, avergonzada como si de una niña se tratase… entonces… exploto.

-QQUUEE!- grita la joven, espantando a cualquier animal que habitaba en el bosque, mientras su rostro se ensombrecía, de tal forma que asusto a la anciana que tenia al frente- ¿COMO QUE UNA ´´PEQUEÑA MENTIRA´´?- resalta la ultima frase.

-tranquilízate jovencita… hablemos calmadamente…- decía Naoko mientras agitaba sus manos nerviosamente. ´´mejor no se lo fuera dicho…´´

-que me tranquilice!- exclama la chica- como quiere que este tranquila si mire como termine por su ´´PEQUEÑA MENTIRA!´´- pone énfasis en las ultimas palabras.

-lo siento…-dice la anciana agitando sus manos como si así fuera a calmar la ira de la joven. –jamás imagine que algo como eso te fuera a suceder…. Créeme..-

La azabache da un largo suspiro tratando de calmar su enojo, al final en eso la anciana tenia razón ella no sabia que algo como eso le fuera a suceder. Respiro profundo nuevamente tratando de controlarse para después decir. –es cierto… disculpe mi comportamiento Naoko-sama…-

La vieja miko quedo perpleja ante la disculpa de la chica y el cambio tan radical de su estado de animo, hace unos segundos le gritaba y ahora se disculpaba… -no te disculpes mi niña, yo en parte tuve culpe de que ahora estés así…-

-no es su culpa, usted tiene razón, no sabia que algo como esto sucedería…pero.. ESA NO ES RAZON PARA HACERME CREER QUE ESTABA ENFERMA!- grita la joven nuevamente alterada al sentirse tan ingenua al caer en la mentira de la anciana.

-jejejeje- ríe nerviosamente la anciana ´´parece que sigue enfadada…´´ pensaba la miko con una gota en su cabeza.- se que no era necesario pero tenia que asegurarme de que me hicieras el favor de ir por mi a esa aldea…y… creo que no se me ocurrió otra idea… jejeje- Kagome casi se va de espalda al escuchar esa parte, esa anciana si que era problemática.

-bueno, dejemos de hablar de esto y vayamos a desayunar, me imagino que estas hambrienta- dice la vieja miko cambiando de tema, para distraer a la joven.

-hai, ya voy- responde la chica cubriéndose el torso nuevamente con su kimono y siguiendo a la anciana que la esperaba sentada en la entrada de la cueva, al lado del caldero que contenía una sopa preparada por la anciana con las verduras que recolecto en la mañana, estaba montada sobre el fuego y alrededor de este un par de pescados asándose. La joven llego a la entrada de la cueva y se sentó al lado de la vieja miko, tomo uno de los pescado que se estaba asando y le dio un mordisco. La anciana le dio un pequeño vistazo a la joven hambrienta y se puso de pie tomo una pequeña taza de barro y la lleno con la sopa que estaba en el caldero, luego se la paso a la joven que casi terminaba de comer su pescado.

-Arigatou Naoko-sama- dijo la joven mientras tragaba la porción de comida que tenia en la boca para posteriormente recibir la taza con el liquido caliente.

-Kagome… ¿con que soñabas? Parecías estar sufriendo mucho mientras dormía…-dice la anciana mirando fijamente a la azabache.

-¿hmmm? ¿Que con que soñaba?-pregunta la joven mientras trata de hacer memoria de lo que soñó, piensa un poco tratando de recordar ese sueño que parecía haberse desintegrado completamente de su mente cuando despertó hasta que por fin recordó….-ya recordé- exclama enérgicamente la joven pero es invadida nuevamente por la tristeza trata de ocultarla para que la anciana no se percate pero esta nota como el brillo de sus ojos despareció fugazmente por unos segundos.-no fue nada importante solo reviví en sueños el suceso de anoche pero no es nada para preocuparse es normal después de ese horrible encuentro con esos bandidos- mintió un poco pero eso fue prácticamente lo que soñó no daría muchos detalles a la vieja miko.

-mmm…es cierto, no es raro que hayas tenido un pesadilla después de lo de anoche- dice la miko mas tranquila, sabiendo que eso era normal pero en su mente aun estaban los dos nombres que menciono la joven mientras dormía, la curiosidad la carcomía así que decidió seguir con el interrogatorio.- también mencionaste aun tal Inuyasha en tus sueños, dime ¿ese era el nombre de uno de esos hombres?- pregunta la anciana mirando insistentemente a kagome esperando que respondiera todas sus dudas.

Kagome soltó un suspiro largo, solo quería estrellar su cabeza en el árbol mas cercano ¿Por qué hasta dormida hablaba demás? Dejo de regañarse mentalmente cuando noto la mirada de suplica en los ojos de la anciana, debía responderle, ella no la dejaría en paz hasta que contestara todo.-no, Inuyasha es el nombre de mi…-no termino de hablar porque fue interrumpida rápidamente por la vieja miko.

-¿de tu novio? No sabia que tenias pareja jovencita…-dice la anciana mirando con una picara sonrisa a la azabache.- ¿y donde esta? ¿Como es?- preguntaba Naoko con cierta emoción.

A kagome una gota estilo anime le bajaba por el cuello, no podía creer que Naoko a pesar de sus años aun parecía una niña hablando de estos temas, esa señora estaba llena de sorpresas.- no exactamente y bueno el es un hanyou al cual he acompañado en innumerables viajes junto a mis otros amigos.-

-¿un hanyou dices?- pregunta la anciana un poco aturdida parecía un poco temerosa- no es normal que las miko se junten con youkais o mitad bestia- kagome frunce un poco el ceño ante esas palabras- no he escuchado de ninguna que haya hecho eso, las miko estamos para matar demonios y defender a las personas- su cara se puso seria con lo dicho.

-yo no lo veo así, las miko estamos para para proteger a las personas, ayudar a quien lo necesite y matar a los youkais que quieran hacer daño, no a todos, solo a aquellos llenos de maldad-

-¿y que youkai no esta lleno de maldad niña?- pregunta la anciana sarcásticamente al no comprender a la joven.

-se equivoca Naoko-sama, el hanyou que conozco siempre nos ayuda a derrotar a youkais que intentan atacarnos, incluso cuando viajábamos todos, el en muchas ocasiones ayudo a muchas personas, es brusco e impaciente pero jamás fue un ser malvado, además conozco a muchos youkais de los que me he hecho amiga, entre ellos un pequeño youkai kitsune que vive en la aldea donde vivo y es como un pequeño hermano y muchos otros de los cuales soy amiga y ninguno de ellos es malo y apostaría que jamás harían daño a un inocente.- culmina la joven, dejando un una expresión de un tanto de asombro en el rostro de la vieja sacerdotisa.

-nunca oí hablar de una miko que fuera amiga de youkais pero te creo cuando dices que no harían daño a nadie, debe ser ese el motivo de tu gran poder, posees un corazón tan noble y puro que cualquier otra miko porque cualquier sacerdotisa a pesar de su pureza siempre tienen un pequeño rastro de odio hacia algo, pocas miko son como tu, aunque a decir verdad jamás escuche de una igual- dice la vieja miko haciendo que la joven se sonroje un poco ante tantos elogios, Naoko sirve un poco del caliente caldo y se sienta al lado de la joven dispuesta a desayunar, Kagome suspiro tranquilamente al lograr hacer entender a la anciana que no todos los youkais eran enemigos, creyó que por fin acabaría el interrogatorio pero se equivoco…

-así que tu compañero es un hanyou…- menciona la anciana volteando su mirada a Kagome – es extraño que un hanyou sobreviva ya que siempre son asesinados junto con su madre cuando este aun esta en el vientre y los que logran nacer quedan abandonados, indefensos y son comidos por algún youkai. ¿que clase de hanyou es?-

-eh? ¿Que clase?- pregunta la joven un poco desconcertada al seguir siendo bombardeada de preguntas.

-si, es decir su parte youkai a que especie pertenece? Mira que a pesar de todo es raro escuchar sobre la existencia de uno…-

-su padre era un poderoso demonio perro…-contesta Kagome, respondiendo indirectamente la pregunta de la anciana.

-es el hijo de la princesa Izayoi…-dice muy asombrada la anciana, a lo que Kagome solo asiente para confirmarlo.- pero a el lo sello una sacerdotisa…-

´´creo que a estado demasiado tiempo aislada en este lugar´´ pensó la miko, no es que ellos fueran una especie de celebridad en esa época pero después de tanto tiempo que viajaron por todo el sengoku, ayudaron a muchos aldeanos, acabaran con Naraku e hicieran desaparecer la Shikon no tama, ellos eran conocidos por la mayoría de las personas en esa época, claro tampoco a tal punto de rendirle un tributo pero si habían escuchados sobre ellos, pero esa anciana no sabia sobre nada que haya transcurrido en los últimos años a pesar que de vez en cuando visitara aldeas para ofrecer sus servicios de sacerdotisa, Kagome pensó que incluso Jamás escucho de Naraku, la joven salió de sus pensamientos recordando que aun tenia que responderle a la anciana. – el estaba sellado… hace aproximadamente 5 años que yo elimine ese sello, ¿conoció a Izayoi-sama?-

-si, pero yo era solo una niña de 6 años, ya a esa edad me estaban entrenando para ser sacerdotisa, la aldea donde vivía con las demás niñas y jóvenes que entrenaban para ser miko, quedaba muy cerca del castillo de la princesa, ocasionalmente la veíamos por los alrededores caminando, hasta que pronto nos enteramos que estaba embarazada de un poderoso inu Taiyoukai y la miko que nos entrenaba nos hizo cambiar de aldea para entrenar porque decía que esa zona ya no era segura… a los meses nos enteramos de que el castillo fue quemado, pero milagrosamente la princesa y su hijo hanyou sobrevivieron al incendio, después no escuche mas nada sobre ellos hasta hace mas de 50 años que escuche que fue sellado- Kagome no le presto mucha atención a la historia que ella conocía, por su mente solo pasaba la cantidad de años que debía tener esa miko para haber vivido todo eso.

-¿todo eso usted lo vivido?- fue una inocente pregunta que se escapo de los labios la joven miko que aun no creía en la historia de la anciana.

-si… ¿acaso no me crees jovencita?- dice la anciana alzando una ceja.

-si- mintió – pero todo eso ocurrió hace mucho tiempo ¿Qué edad tiene usted Naoko-sama? – Kagome no sabia con exactitud hace cuantos años sucedió el romance de los padres de Inuyasha ni tampoco recordaba haberle preguntado a el sobre su edad puesto que siempre lucia de la misma edad que ella, claro que ella sabia que se debía a que el era mitad bestia y que probablemente tardaría siglos en que su rostro cambiara a uno mas maduro, pero eso era ahora que su rostro tardaría en cambiar, ella no sabia si en su infancia el había crecido a la misma velocidad que la de un humano, por eso no podía deducir cuantos años tenia el hanyou y en el pasado nunca paso por su mente preguntarle tal cosa, solo sabia que todo eso había sucedido mucho antes de que Inuyasha conociera a Kikyou, hace mas de 55 años que se enamoro de ella y esta lo sello al Goshimboku, pero toda esa historia sucedió muchos años antes que eso pasara, esa era la cifra que desconocía, el tiempo que transcurrió desde el nacimiento del hanyou hasta su primer encuentro con Kikyou, si lo supiera, probablemente sabría la edad de la mujer, pero aun así ella no aparentaba mas de 60 años, se veía muy parecida en edad a Kaede.

-una anciana como yo no revela jamás su edad- dice la vieja miko cerrando sus ojos con un poco de molestia al pensar que la joven miko estaba insinuando que era muy vieja, kagome suspiro resignada al parecer no iba a sacarle mas información a la anciana, así que la joven se dispuso a terminar su desayuno, pasaron varios minutos en silencio comiendo hasta que la anciana volvió a hablar.

-y… quien es Sessho…Sessho…- la anciana trataba de recordar bien el segundo nombre que la joven había mencionado en sus sueños, pero no lograba recordarlo bien ya por todo el tiempo que había pasado desde ese momento y la desviación que tuvo su conversación pasada.

-¿Sesshoumaru?- termino la miko, notando el nombre que quería mencionar la anciana.

-si! Ese era el otro nombre!-exclama la anciana- ¿quien es? ¿También es otro hanyou amigo tuyo?-

´´¿el otro nombre? ¿De que habla?´´ - eh… no, el es un Taiyoukai y no es un ´´amigo´´ que digamos…- dijo la joven recordando las múltiples veces que casi mata a su medio hermano e incluso a ella. ´´aunque el es como mi cuñado…No, tonta Kagome como puedes pensar eso si tu relación con Inuyasha no existió…´´pensaba la miko regañándose y a la vez entristeciéndose recordando que entre el hanyou y ella no había nada mas que una especie de amistad. ´´aunque eso no fuera lo que me hizo creer cuando regrese de mi época´´ Kagome recordaba el momento en que la beso por primera vez y su regreso al Sengoku cuando creía que iba a estar por siempre al lado del hanyou… y así había sido hasta ahora pero no de la forma que quería. ´´y ese beso…´´ pensó la joven recordando aquel beso que el hanyou le dio antes de partir, uno que nunca se explico el porque, ya que aunque ellos no fueran hablado de su ´´relación´´ sabia que no había tal cosa entre ellos, no porque Kagome no quisiera mas bien porque Inuyasha aun recordaba y amaba a Kikyou, pero no había razón para que el hanyou la besara y aun así lo hizo. ´´Inuyasha eres un tonto!´´ pensaba furiosa la miko ya que el hanyou solo la seguía confundiendo mas. Dejo sus pensamientos para volver a la conversación con la anciana, no entendía porque sabia el nombre de aquel youkai. –¿donde escucho de el?-

-eh?- la anciana miro confundida a Kagome, hasta que recordó que esta lo había mencionado mientras dormía. – Pues… fue el otro nombre que mencionaste mientras tenías ese sueño-

Sin que Kagome lo pudiera controlar un leve sonrojo se formo en su cara, no podía creer que hablara tanto dormía y mucho menos que mencionara a Sesshoumaru mientras dormía, de Inuyasha lo creyó porque este estaba presente en la pesadilla que tuvo pero no de aquel frio Taiyoukai. -¿en…enserio? Yo no recuerdo haber soñado con el….- la anciana no noto el nerviosismo de la joven pero casi se cae de espalda al escuchar la respuesta de la azabache.

-bueno entonces creo que no escuche bien… los años no pasan en vano…-dice la anciana poniéndose de pie con una ligera sonrisa. –que te parece si vamos a entrenar? Ya te hizo efecto la pomada cierto?-

Kagome se puso de pie también y comenzó a mover sus brazos y su torso notando que el dolor había disminuido notablemente –si, creo que estoy lista… pero no tiene nada que hacer? Usted siempre me entrena de noche-

-bueno… nos vendría bien un cambio, hoy entrenaremos todo el día, mira que ya casi aprendes hacer la enorme Kekkai que querías… así que vamos a entrenar…-

-Hai! Naoko-sama!- dice la miko siguiendo a la anciana por el bosque.

( Tres días después…)

Los pájaros canturreaban y el sol estaba en su punto mas alto brindando su luz y calor en sobre aquel tranquilo bosque donde el sonar de una diminuta cascada era lo único que se escuchaba en aquel pequeño claro, en el cual dos sacerdotisas, una de edad avanzada y la otra joven, se encontraban en aquel lugar en total silencio. La joven miko, tenia puesta solo una delgada yukata blanca y estaba sentada dentro del claro, con el cuerpo semi-sumergido de manera que el agua le llegaba un poco mas arriba de la cintura, se encontraba con los ojos cerrados tratando que concentrar gran parte de su energía, la miko mayor se encontraba en la orilla del lago sentada esperando que la joven sacerdotisa se terminara de concentrar…

-ahora Kagome concéntrate- dijo la anciana, a lo cual no obtuvo ninguna respuesta verbal por parte de la mencionada, un resplandor rosa comenzó a rodear a la joven, este resplandor fue disminuyendo su brillo, convirtiéndose así en una esfera rosa transparente que rodeaba el cuerpo de la joven, Kagome estiro sus brazos hacia adelante con las mas extendidas, dando como resultado que la esfera que la rodeaba se ensanchara considerablemente en menos un segundo, esta no solo cubría a la joven, sino que también a la anciana a su lado, al claro en donde se encontraban y parte del bosque. – abre los ojos…- dijo la anciana, la joven hizo caso, notando la gran barrera que había creado a su alrededor, esta sin duda alguna era la mas grande que había hecho, tal como la quería, bajo sus brazos y voltio a ver a la miko mayor, la cual la miraba con mucho orgullo y admiración, de verdad aquella muchacha tenia un poder increíble, ella solo conoció a una sacerdotisa que logro una Kekkai como esta, y ella ya había muerto hace poco, ni ella podía agrandar la Kekkai, a penas podía mantener una pequeña barrera que la protegía a ella nada mas, solo pocas y realmente muy pocas tenían un poder tan grande para dominar esta técnica a la perfección, cosa que su joven pupila había conseguido. – lo has logrado Kagome…-

La azabache contenta se pone de pie y observa, como la barrera se mantiene. – es perfecta…- dice la joven observando su gran logro y saliendo del claro. –¿pero como es que aun se mantiene si no estoy concentrada en este momento?- pregunta la joven-

-la meditación es solo una técnica que te hice usar para lograr que hicieras esta enorme barrera mas no es necesaria para que la crees, ahora que la dominas, puedes usarla cuando lo desees, tal y como creabas la otra de menor tamaño, ten en cuenta que aunque no lo sientas estas barreras consumen tu energía, así que si utilizas tus poderes de miko en exceso de otra forma y mantienes una Kekkai como esta, es probable que te agotes muy rápido. Así que utiliza tus poderes con moderación…- culmina la anciana.

-lo se Naoko-sama…- dice mientras cierra sus ojos para concentrarse rápidamente, haciendo que la barrera alrededor desapareciera tan rápido como se origino, voltea a ver a la anciana y le dedica una sonrisa – arigato, por ayudarme con la Kekkai Naoko-sama-

-no es nada niña… yo solo te di las instrucciones necesarias tu lo lograste sola…- dice La anciana agitando una de sus manos.- me imagino que ahora te marcharas… ¿cierto?-

-si…- dice la joven con una ligera sonrisa. –quiero seguir con mi viaje y ver que tanto aprendo con las sacerdotisas de otras aldeas.- ´´aunque ahora me costara mucho llegar a una, sin el caballo´´ piensa la miko mientras deja escapar un amargo suspiro al imaginar todo lo que caminara… pero estaba decidida continuaría su viaje, aun no creía haber explotado sus poderes al máximo, a pesar de que sus poderes y resistencia aumentaron mucho sin que lo notara, y simplemente no creía estar lista para volver….

-que te pareces si te quedas unos días mas… te prometo enseñarte otras técnicas y controlar mejor tus poderes espirituales… además, necesitare ayuda para recolectar plantas para nuevas medicinas. ¿Que dices?-

-esta bien, me quedare, además no están demás algunas lecciones mas…- responde la miko guiñándole un ojo a la anciana, tal vez esas lecciones que le daría la miko no serian de tanta ayuda, pero ya se había encariñado con aquella anciana, así que al menos se quedaría a ayudarla un poco.

Así pasaron dos largas semanas en las cuales Kagome aprendió a dominar mucho mas sus poderes, al contrario de lo que antes pensaba, ella avanzo mucho, se podía decir que tenia un control total de sus poderes los cuales aun crecían según lo sentía la vieja miko, no le hacia falta aprender nada mas respecto al uso de sus poderes espirituales los cuales eran cada vez mas fuertes, ella ya sabia controlarlos y lo único que le faltaba aprender se lo enseño aquella anciana hace unas semanas atrás, era fuerte, la vieja miko lo había notado, la cual no dudaba que sus poderes espirituales fueran tan impresionante como lo eran los de la gran sacerdotisa Midoriko, la chica no creía ser tan fuerte como se lo había mencionado la anciana, pero estaba orgullosa de que sus poderes volvieran a retomar su crecimiento, sabia que ahora podía defenderse con mas facilidad de algún youkai si lo necesitara, pero ella quería continuar viajando, conociendo nuevas aldeas y otras miko que tal vez le enseñen algo nuevo, sentía que había vuelto a aquellos días donde viajaba al lado de sus amigos recolectando cada fragmento de la perla conociendo nuevos lugares y haciéndose de amigos a su paso, continuar con su viaje y sentir como eso la hacia volver al pasado la hacia sentir de nuevo con mucha vida, aunque después la nostalgia la invadiera al volver a la realidad y no ver a su alrededor a ninguno de sus amigos, ni al testarudo hanyou… ella ahora viajaba sola, pero de igual forma había conocido a personas muy buenas a través del casi par de meses que llevaba recorriendo el Sengoku. Ahora todo esto debía continuar, aunque extrañaría inmensamente a la vieja y olvidadiza miko que le ayudo mucho.

-gracias por todo Naoko-sama, prometo que vendré a visitarla pronto- dice la joven dándole un fuerte abrazo a la anciana.

-te extrañare mucho niña… también espero volver a verte muy pronto- contesto la vieja miko respondiendo al abrazo de la muchacha. –cuídate mucho Kagome…. Casi lo olvido- dice la anciana sacando un carcaj de mayor tamaño al que llevaba la azabache lleno de flechas.- toma este es para ti-

La chica toma el carcaj con las flecha y dice – Arigatou Naoko-sama, no era necesario…-

-claro que lo es jovencita, ahora que no tienes caballo y caminaras por tantos lugares lo mejor es que estés preparada para defenderte- la joven asintió a lo dicho por la anciana y agarro su nuevo carcaj y con un poco de dificultad lo acomodo en su espalda en la cual llevaba su bolso con sus pertenencias, medicinas necesarias (algunas hechas por Naoko), y varias frutas para su viaje.

-hasta pronto Naoko-sama- dice la joven alejándose del lugar mientras agita su mano para despedirse, acto que repite la anciana para despedirse de ella. Así Nuevamente la figura de Kagome desapareció por el frondoso bosque, buscando la salida de este para seguir su rumbo.

….*****************************….

Una fuerte brisa mecía las hojas de los arboles, el cielo comenzaba a llenarse de oscuras nubes anunciando la pronta llegada de una tormenta, ocultando aquel radiante sol de esa tarde que solo pocas horas atrás resplandecía fuertemente, era la primera lluvia que caía ese caluroso verano, el cual ya se estaba despidiendo para darle paso a el fresco otoño. Un joven peli plata de vestimenta roja corría a toda velocidad a través de los campos, hacia una dirección en especial, estaba a solo minutos de llegar a la aldea de la anciana Kaede, por fin después de casi dos meses volvería a ver a sus amigos y el sonriente rostro de la joven miko que tanto extraño y que seguro aun esperaba su regreso, ahora si estaba dispuesto a formar una vida al lado de aquella sacerdotisa del futuro, todas las dudas que tenia con respecto a eso, y al luto que guardaba a Kikyou, desaparecieron, al ver cuanta falta le hacia Kagome en su vida, la necesitaba a su lado, siempre la necesito solo que la muerte de la miko de barro y huesos lo cegó inmensamente y aunque creyó que lo había superado cuando la azabache volvió de sus época, no fue así, porque después la recordaba al verla a ella pero ahora todo era distinto por fin se había aclarado su mente, era cierto jamás olvidaría a Kikyou su primer amor y mucho menos dejaría de sentir amor hacia ella, pero también era cierto que amaba profundamente a Kagome y todo este tiempo que volvió solo la había hecho sufrir, aunque ella jamás lo demostró, porque siempre le dedicaba una sonrisa, pero el sabia que sufría porque en cierta parte ella volvió para estar con el y sus amigos en esta época, y aunque así hubiese sido durante un año, no del modo en que la miko quería y el lo sabia, pero ya no perdería mas su tiempo, debía seguir con su vida y lo haría al lado de la persona que siempre estuvo ahí para el a pesar de todo, esa miko que le hacia tanta falta y necesitaba siempre a su lado.

Las primeras gotas de lluvia pronto caerían sobre aquella aldea en donde las personas comenzaban a resguardarse en sus cabañas de la tormenta que se avecinaba, afuera solo quedaban algunos niños jugando, en espera de la lluvia para divertirse un poco.

-niños, entren a la cabaña que pronto comenzara a llover- dijo una anciana, desde el interior del lugar.

-ya vamos Kaede-sama!- grita la azabache mas alta del grupo.- vamos adentro niñas que seguro ya esta lista la cena- dice esta, a las mas pequeñas, a lo que las menores asiente y sale corriendo al interior de la cabaña donde estaba su madre también. La mayor se queda viendo como las niñas se van corriendo y antes de seguirla le da un vistazo al peli rojo que estaba sentado a unos pasos de ellas, mirando al cielo, pensativo.- Shippo-chan ¿no vas a entrar?. -Pregunta la niña al Kitsune.

-ah? Si ya voy Rin-chan.- dice poniéndose de pie y caminando a donde se encontraba, la joven niña esperándolo, esta no preguntaría porque estaba tan triste su amigo zorro, ella sabia puesto que desde que Kagome se había marchado todos estaban un poco tristes puesto que el vacio que habían dejado el hanyou y la miko al marcharse era grande, ya que todos le tenían aprecio pero sabia que al Kitsune en cierta forma le afectaba mas ya que este estaba muy encariñado con la sacerdotisa a la que veía casi como a una madre. Ambos niños se dirigieron al interior del lugar a reunirse con el resto, Shippo estaba casi del mismo tamaño que Rin, de una día a otro estaba creciendo mucho, pero así eran algunos youkais cachorros podían tardar un siglo en aumentar de tamaño pero también podía llegar una temporada en el cual crecieran excesivamente rápido, hasta que después ese crecimiento se volviera detener hasta que le tocara nuevamente otra temporada para llegar a su tamaño final.

En el interior del lugar, se encontraban, la vieja sacerdotisa Kaede. La ex-taijiya terminando de preparar la cena, a los alrededores se encontraban dos gemelas correteando por toda la cabaña tras la cría de kitsune y una jovencita azabache jugando con un pequeño bebe de al menos año y medio que daba pequeños pasos por el lugar, ese día se habían reunido todos para la cena, aunque el tiempo no ayudara mucho a dicha convivencia.

-Miroku ya se ha tardado mucho ¿no cree anciana Kaede?-

-no te preocupes, Sango el joven monje ya debe estar por llegar…- decía Kaede, mientras revolvía un poco el caldo del caldero. La joven dio un suspiro y asintió levemente, no es que creyera que Miroku no se supiera defender, es solo que desde que perdió su Kazana, lo cree un poco más vulnerable a ser herido y ahora sin el hanyou a su lado para ayudarlo más…

-ya llegue…!- dice un sonriente monje corriendo la pesada cortina que hacia de puerta en la cabaña. –espero no haber llegado tarde para la cena..- dice el joven sabiendo la respuesta, ya que la anciana aun revolvía la sopa.

-PAPA!- gritan al unísono las gemelas, corriendo y saltando sobre su padre, al igual que el pequeño que muy lentamente se dirigía al mismo lugar.

-jajaja¿ como se portaron mis pequeñas hoy?- a lo que las menores respondieron con un ´´bien´´ y por lo bajo shippou respondió con un ´´fatal´´, el monje sonrió y las bajo de su regazo. –las extrañe mucho…. Y a ti también- dice alzando al bebe que hasta ahora había llegado donde se encontraba el monje, le da un abrazo y lo coloca nuevamente en el suelo.-mmm… pero que bien huele- dice acercándose a su mujer y rodeándole la cintura con su brazo haciendo que esta se sonrojara.

-Sango lo hizo especialmente para ti- dice la anciana, provocando que la castaña se sonroje aun mas.

El monje solo sonríe al notar el rojo en las mejillas de su mujer.-entonces debe estar delicioso…- dice bajando su mano a la parte trasera de la chica, haciendo que el sonrojo de esta desaparezca rápidamente para ser remplazado por un rojo mayor pero de furia….

-PLAAF!- resonó por todo el lugar la gran cachetada que le había dado Sango al monje.

-Hentai!-exclamo la castaña con evidente rabia, al monje, definitivamente el nunca cambiaria, seguía con sus mismos malos hábitos de siempre claro que ahora era solo con ella, gracias a Kami, sino seguramente el no estuviera con vida ahora.-guarda bien tu mano Houshi!-

-Sanguito mi mano se resbalo… no la pude aguantar- dice el monje sobándose la mejilla donde ahora estaba plasmada la mano de Sango, esta lo fulmino con la mirada puesto que siempre usaba las mismas tontas excusas.

La cena transcurrió tranquilamente, solo se oían las risas de las niñas y las voces de los mayores, al terminar, Sango fue a dormir a los niños a su cabaña ya que estos se estaban quedando dormidos, después de haber jugado todo el día, Rin y Shippou se quedaron con Kaede y Miroku en la cabaña, estos al ser mas grande no les daba sueño tan rápido, además ahí era donde vivía Rin, y cuando Shippo volvía de sus entrenamientos se quedaba con Kagome, ahora que no estaba dormía en donde Kaede.

La lluvia no se hizo esperar mas y comenzó a caer fuertemente sobre toda la aldea, el hanyou ya había llegado al lugar pero antes de entrar a la cabaña de la anciana Kaede olfateo el aire, el aroma de Kagome se sentía muy débil, como si no estuviera en la aldea pero no se preocupo mucho ya que podía ser la lluvia que comenzaba a borrar cualquier olor que hubiera en ese sitio, se apresuro y entro a la cabaña.

-hola anciana, regrese!- dice el hanyou rodando la cortina y entrando al lugar notando que dentro de la cabaña se encontraban, Miroku hablando con esta, y Rin seguramente enseñándole un nuevo juego a Shippo.

-INUYAHSA Volviste!- grita Shippo contento abalanzándose encima de este y haciéndolo caer debido a lo grande que estaba.

-pero mira que grande estas mapache!- dice el hanyou no tardando en empezar una pelea con este, revolviendo el pelo del Kitsune.

-Soy un zorro! Perro tonto…- dice Shippo poniéndose de pie y haciéndole un desprecio al hanyou por su comentario. Los presentes solo pudieron reír ante esa escena que tanto extrañaban.

-que bueno que estés de regreso Inuyasha.- dice el monje colocándose de pie para recibir a su amigo.

-y con vida muchacho- completa la frase la anciana.

-Feh! Por supuesto que vivo, esos demonios no pudieron conmigo- dice altaneramente el peli plata.

-entonces… ¿lograste conseguir esas gemas?- pregunta Miroku.

-si, no era tan difícil después de todo- dice el hanyou sentándose al igual que el resto olvidando por unos minutos a alguien que faltaba en esa escena.

-eso quiere decir ¿que no sufrirás mas tus transformaciones cierto?- se adelanta preguntando la anciana sirviéndole un poco de caldo que había sobrado al hanyou recién llegado, todos notando que el peli plata aun no había preguntado por aquella que no estaba, pero nadie hablaría, dejaría que el solo lo notara.

-seguiré transformándome, pero podre controlarme.- contesta el peli plata aceptando la taza de sopa que le ofrecía la anciana.

-ya veo… así que era para eso que servían las poderosas gemas…- dice el monje colocando un dedo en su mentón analizando.- ¿Y en donde esta Myouga?-

-no lo se esa pulga me abandono cuando conseguí la ultima piedra, me imagino que habrá ido a informarle a Totosai, que conseguí ambas gemas.- dice el hanyou tomándose de un solo sorbo todo el liquido del recipiente, hasta que por fin lo noto, Kagome no estaba en ese lugar, claro no era tan estúpido para darse cuenta que a simple vista no estaba ahí, pero creía que probablemente estaba dormida en una de las habitaciones, hasta que su olfato no detecto su aroma ahí, no lo había notado porque estuvo distraído unos minutos con el interrogatorio del monje y la anciana.

-¿y Kagome?-pregunto nerviosamente al no verla allí, porque en donde estaría, ella no se quedaría sola en la cabaña que compartían, ´´al menos que este enferma…´´ pensaba el joven descartando esa opción, ya que si así fuera ella estuviera aquí al cuidado de la anciana, comenzó a pensar que algo le había pasado hasta que noto algo, ´´con Sango…´´ claro debía estar con su amiga que ahora que se daba cuenta tampoco estaba en el lugar los mas seguro es que estuviera con ella en su cabaña ´´pero…´´ pensó mientras posaba su mirada en el Kitsune y la niña, que se encontraban en silencio en una esquina del lugar ante la pregunta echa por el hanyou, esos dos jamás se le separaban a Kagome, así que si ella estuviera con Sango ellos no estarían aquí… peores ideas pasaban por su mente, realmente se estaba poniendo nervioso y el que aun nadie contestara lo hacia ponerse peor- ¿en donde esta Kagome…?- volvió a preguntar obteniendo solo silencio por parte de los demás.- ¿le sucedió algo?- pregunto alzando mas la voz y mostrando el nerviosismo en sus palabras.

-Inuyasha…-comenzó a decir el monje, en realidad no sabia como darle esa noticia al hanyou.

-ella se marcho- termino de decir la anciana, haciendo que Shippo reventara el llanto que estaba intentando controlar y que Rin se pusiera triste ante la escena.

-¿Q…Que?- Inuyasha estaba tratando de asimilar lo que le habían dicho pero con mucha dificultad.-¿A…donde fue…?-

-la señorita Kagome se marcho por voluntad propia…- dijo el monje

-pero ¿P…Porque?- interrogo el peli plata no entendiendo nada.

-ella, quiso irse a entrenar a otras aldeas, por recomendación mía, yo le conté que sus poderes habían dejado de crecer y no sabia porque, así que ella decidió viajar sola a conseguir algunas respuesta sobre eso, y lograr encontrar alguien que la ayudara a controlar mejor sus poderes espirituales.- dice la anciana haciéndose responsable de la idea de viajar sola de la chica.

-¿Que? ¿Pero cuando se fue?- fijo su vista en la anciana. –acaso ¿no la podías seguir entrenando tu anciana Kaede?-

-los poderes de Kagome se bloquearon misteriosamente hace ya varios meses, yo no se lo dije para no preocuparla, intente todo lo que pude para hacer que estos retomaran su crecimiento pero debido a que mis entrenamientos no ayudaron mucho, le recomendé hacer este viaje y que fuera a donde una sacerdotisa que tal vez la podía ayudar.- dice la anciana moviendo la leña con un palo –ella se marcho a la mañana siguiente de tu partida.

-eso quiere decir que ella ya tenia planeado ese viaje- solo tuvo como respuesta un asentimiento de la anciana. –porque no me dijo! Yo la fuera acompañado!- dice el hanyou colocándose de pie en un salto, ya estaba muy alterado, no sabia el porque la miko no se lo había dicho.

-Kagome sabia, que seguro la ibas acompañar pero tu debías cumplir tu misión de conseguir las gemas ella simplemente no quería echar atrás tus planes porque sabia que realmente necesitabas ese poder para prevenir tus transformaciones- dice la anciana.

-esa tonta- dice Inuyasha entre dientes. –pues entonces debió esperarme! No debió marcharse sola, es muy peligroso!- grita el hanyou notablemente alterado.

-cálmate Inuyasha estoy seguro que la señorita Kagome se sabe defender muy bien sola si estuviera en peligro- dice Miroku tratando de apaciguar la rabia de su amigo, cosa que no resulto. Todos ya sabían lo fuerte que se había hecho la joven miko, solo el hanyou no lo notaba aun.

-¿que me calme!- dice el hanyou gritando – ella podía estar en grave peligro ahora o… o… podría….- no, no quería ni imaginar que ella estuviera muerta. – la voy a buscar…- dijo mas calmado dándose media vuela para retirarse pero un gran estruendo afuera hizo que se detuviera. Todos se alarmaron y salieron rápidamente de la cabaña a ver que sucedía. Encontraron varios arboles caído y grandes cráteres en el suelo hechos por alguna especie de ataque al igual que un par de cabañas destrozadas.

-¿quien diablos eres?- grita el hanyou desenfundando a colmillo de acero, mirando al igual que el resto a la joven youkai cabello lila que se encontraba en medio de un cráter, ella era la responsable de semejante desastre.

La youkai esboza una maquiavélica sonrisa – al fin te encontré Inuyasha…- dice Akira con cierta burla en sus palabras.

Continuara…

Como estuvo el capitulo? Un poco largo lo se… pero es que cada vez que creo que un capitulo saldrá corto, eso no sucede porque mi mente toma vida propia y crea muchas ideas nuevas… también lo hice largo para compensarle el tiempo que tarde en actualizar, no volverá a suceder tratare de no pasar de dos semanas la próxima vez, muchas gracias por leer y no lo olviden DEJEN SUS REVIEWS! Con su regaños y buenas criticas Hahaha. Ah… casi lo olvido, disculpen! Por no haber juntado nuevamente a Sesshoumaru y Kagome en este capítulo pero con lo largo que me salió no quería agregarle más, si así fuera sucedido habría de seguro unas 15mil palabras en este capitulo y no quiero que se aburran tanto leyendo hahaha… en realidad tenia pensado juntarlos nuevamente no iba dejar el capitulo hasta aquí pero tuve que hacerlo, para el próximo seguro los complaceré… espero leernos pronto!

SAMI KIRYUU: gracias! Me alegro que te gustara esta historia, bienvenida a este fic!

KIRAH SOHMA: hahahha muchas gracias, que bueno que te gustara, saludos!

ROSEDRAMA: hola Rose! Si lo se… eso estúpidos como fueron hacerle eso a kagome! tranquila, poco a poco y sin que lo noten sentimientos van creciendo en ellos y conmigo de escritora es un hecho… hahaha tranquila en el próximo sabrás como se juntan de nuevo… con seguridad!

SASUNAKA DOKI: hola! Créeme que también quiero que los aniquile, pero esos pronto pagaran por sus actos hehehhe! Saludos!

Y gracias a todas las lectoras que se toman la molestia de leer y comentar! Sigan haciéndolo que yo seguiré escribiendo para ustedes! Espero que sepan quien es la youkai que apareció al final… hahaha ya que a mi casi se me olvida…

SAYONARA…!