Mil disculpas por el retraso, me apena mucho demorarme tanto pero mi hermana llego de vacaciones y estuve dos semanas distraída completamente, es difícil concentrarse con visitas en la casa, así que fue poco lo que escribí esas semanas pero ya que se fue, pude concentrarme en el fic, espero que les guste… a leer!

ACLARACIONES: los pensamientos en comillas (´´´´)

Las conversaciones entre guion ( - )

Cambio de escena: puntos y asteriscos (...****...)

DECLAIMER: pues como saben ni Inuyasha ni ninguno de los personajes me pertenecen de ser así ya fuera unido a esta pareja en la serie un tiempo... son creaciones de Rumiko Takahashi. si hiciera milagros haría a Sesshoumaru de carne y hueso y lo clonaría para todas... Hahahaha disfruten

UNA NUEVA AVENTURA Y UN NUEVO AMOR

CAPITULO IX: LAS TIERRAS DEL OESTE.

-mi veneno… no fue lo único que inyecte en tu cuerpo…-decía mientras su risa se ensanchaba.- el conjuro que causo la muerte de tu padre, también esta en tu cuerpo ahora…-

-imposible- decía, mientras ejercía más presión en la zona donde estaba la gran herida.

-no lo es…- decía mientras agarraba su Katana y la envainaba nuevamente.- digamos… que adquirí todo el poder de mi padre… y con eso la posibilidad de crear esa maldición que aprendió hace mucho tiempo, esa magia negra combinada con el veneno de un poderoso Dragón que es capaz de acabar con la vida hasta del ser mas fuerte…- el azabache miraba de forma triunfante al peli plata que estaba soportando el dolor.- Inu no Taisho… fue incapaz de curarse… y murió…- dio media vuelta, para marcharse, pues el también estaba sumamente herido, esa no era la forma en que quería acabar con ese Taiyoukai pero no le dejo otra opción… después vendría por esa sacerdotisa, pues ella era muy fuerte con su poder espiritual y el dudaba poder esquivar y aguantar un ataque mas y antes que sus planes se estropearan por completo, prefirió huir no si antes dedicarle las ultimas palabras al Taiyoukai…-nos volveremos a ver…. Claro… si sobrevives… algo que dudo…- se elevo en el aire con las últimas energías para desaparecer de ese lugar…

-imbécil… aarrgg…- el dolor era mas insoportable a cada minuto, debía darse prisa y encontrar una solución sino quería que se repitiera la historia… no, el no moriría como su padre, el si soportaría el conjuro en su cuerpo pero… el maldito dolor no lo dejaba siquiera moverse. Entreabrió un poco su haori para ver la el estado en que se encontraba la herida con el veneno, alrededor del orificio solo había una gran mancha negra con tonos violetas extendiéndose cada vez mas por su pecho y de la gran herida solo brotaba grandes cantidades de sangre. Se cubrió rápidamente no deseaba ver como su piel se podría de esa manera y eso que ni siquiera se molesto en ver el resto de sus heridas, no quería confirmar que a cada respiro su vida se iba. Se levanto nuevamente, sin tener muy claro que hacer… si, alguien podía saber como revertir la maldición pero tenia al menos un siglo sin ver a quien podría ser la única que tuviera respuestas para el y no estaba seguro de poder entrar acceder a donde estaba. Solo alcanzo a dar dos pasos para caer sobre sus rodillas de nuevo, el simplemente ya no controlaba su propio cuerpo.

-SESSHOUMARU-SAMA!-

-SESSHOUMARU!-

Todos salieron del escondite, gritando el nombre del peli plata, corriendo rápidamente a donde se encontraba, ellos lo habían visto todo, pero no sabían exactamente porque Sesshoumaru le costaba tanto ponerse de pie… el no era así… por mas herido que estuviera nunca demostraba dolor pero ahora solo parecía no soportarlo…

-¿Amo bonito que le paso?- Jaken ya tenia los ojos lloroso al ver a su amo en esas condiciones, pero solo se gano una mirada asesina por parte del peli plata haciéndolo callar de inmediato.

-Sesshoumaru-sama… - fue lo único que alcanzo a decir Rin en susurro, al ver como el blanco haori de su señor pasaba a un carmesí…

-¿Myoga que le sucede a Sesshoumaru?- preguntaba angustiada la miko, era la primera vez que veía al Taiyoukai así.

-no estoy muy seguro… pero espero que no sea lo que creo…-Myouga sabia, recordaba perfectamente como se veía su señor antes de morir, se veía exactamente como Sesshoumaru en ese momento pero… era imposible que sea la misma maldición, pues solo la poseía Ryukotsusei pero al ver el estado del peli plata hacia que creyera que moriría igual, que su difunto padre. La azabache iba a cuestionar cuando sintieron el ruido de un martillo seguido por el sonido de un vaca… todos voltearon encontrándose con el recién llegado.

-anciano Totosai!- dijo la miko y la pulga recibiendo al viejo youkai.

-así que era cierto…- decía mientras se acercaba a donde estaban todos.- el hijo de Ryukotsusei esta vivo…-

-Totosai…- alcanzo a decir por lo bajo el peli plata colocándose de pie nuevamente. El anciano no le saco la mirada de encima en ningún momento.

-Sesshoumaru… tienes la maldición de tu padre en tu cuerpo…- decía, mientras observaba al mencionado y este solo soltaba un bufido.

-¿Totosai pero como es posible? Ese poder solo le pertenecía a Ryukotsusei, no puede ser heredado…- decía Myouga mientras saltaba hasta el hombro del youkai

-lo se… pero ese cachorro ha jugado sucio para conseguir los poderes de su padre…-

-¿Sesshoumaru morirá?- pregunta la miko, quien al igual que todos escuchaban la conversación de los ancianos.- debe haber una forma de deshacer la maldición…-

-y la hay…-responde Totosai, quien se estaba empezando a preocupar.

-pero, pensé que el no podría….- Myouga no alcanzo a terminar, cuando fue interrumpido por Totosai nuevamente.

-debemos intentarlo… - responde, no estando muy convencido de esa opción.

-¿a que se refieren?- pregunta la azabache confundida, los ancianos parecían hablar en clave, pero una que Sesshoumaru había entendió muy bien, se dio media vuelta y comenzó a elevarse en el aire, el no aceptaría ayuda de nadie, y si esa era la opción que tenia, pues el mismo la iría a buscar. No pudo soportar mucho, cuando nuevamente cayó al suelo.

-Sesshoumaru!-

-Sesshoumaru-sama!-

La primera en llegar fue la miko, que no entendía la terquedad de ese youkai, que insistía en moverse con esas heridas. Le pasó su brazo por la espalda para ayudar a sentarlo pero fue rechazada por el peli plata que la miraba molesto.

-no, necesito de tu ayuda miko…- dijo cortantemente pero fue ignorado por la azabache, que no estaba dispuesta a caer en esa discusión de nuevo, había algo mas importante en que pensar.

-¿como deshacemos la maldición?- pregunta la azabache viendo a los ancianos.

-la bruja Makoto, es la única que nos puede ayudar…- decía Totosai, mientras Myouga se tensaba, no por miedo, sino que temía que no funcionara esa opción y el peli plata muriera,,,

-entonces vamos…- dijo decidida la miko.

-eh?- dijeron Jaken, Shippou y Rin, al ver como la joven miko se incluía sola en el problema.

-¿Kagome vas a ir?- preguntaba preocupado el Kitzune.

-si, Shippou iré y será mejor que tu y Rin se regresen a la aldea no quiero que vuelvan a estar en peligro…-

-entonces, marchémonos pronto…- decía Totosai subiendo a el buey youkai.

-¿y donde ira Sesshoumaru?- preguntaba la miko, escuchando un gruñido por parte del mencionado, simplemente no soportaba la ´´ayuda´´ ni de esa mujer, ni de nadie pero parecía que el ya no era dueño de su propio cuerpo pues intento mas veces colocarse de pie pero no lo lograba. la miko encontró su respuesta al ver el dragón de dos cabezas en ese lugar. se levanto rápidamente para ir donde se encontraba sostenido de las riendas por Jaken. –ayúdame a subirlo en el lomo de….-

-Ah- Uhm señorita…-le recordó Rin. Recibiendo una sonrisa de la mayor.

-Arigato Rin-chan…-decía arrastrando el dragón hasta donde se encontraba el Taiyoukai sentado con los ojos cerrados, ignorando a todos los presentes.- Sesshoumaru puedes…-

-ya te he dicho que no necesito que me ayudes humana…- interrumpió, el peli plata colocándose de pie con las casi nula fuerza que le quedaba subiéndose en el Dragón, definitivamente no se rebajaría a ser alzado por alguien y menos por un humano… la azabache solo suspiro resignada, ante el comportamiento del Taiyoukai.

La joven miko solo frunció el ceño, por lo que para ella era un berrinche del peli plata. ´´uy… pero que orgulloso´´ pensaba amargamente, viendo como a duras penas subía en el la espalda del dragón de dos cabezas.

-Kirara lleva a Shippou y a Rin de regreso a la aldea por favor…- a lo que la gata se transformaba para que ambos niños suban.

-pero Kagome, ¿donde iras tu? Kirara debe ir contigo…- decía el pelirrojo.

-tranquilo Shippou, yo me voy con el anciano Totosai, ustedes son los que deben irse con Kirara, es mas seguro…- le explicaba tranquilamente, recibiendo un asentimiento y un efusivo abrazo del kitzune.

-señorita Kagome, prométame que salvara a Sesshoumaru-sama…- decía la joven niña en un susurro mientras se despedía con un abrazo de la azabache mayor, sin recordar que las palabras de ella fueron escuchadas por todos los oídos desarrollados que se encontraban en ese lugar. Sesshoumaru solo pudo soltar un gruñido por lo bajo, su protegida estaba preocupada por el y le encargo su bienestar a la miko, que estaba empezando a odiar, sabia que esas palabras jamás se las diría a el porque lo conocía y no quería que se molestara por creerlo vulnerable en su estado pero la niña no recordaba que gracias a su fino oído pudo escuchar ese favor que pidió a la miko que cumpliera… solo hacia que el peli plata maldijera internamente una vez mas al sentirse de nuevo estúpidamente débil por no coordinar bien ningún movimiento.

-te lo prometo Rin, Sesshoumaru se pondrá bien… ahora regresa a la aldea todos deben estar preocupados por ustedes.- la niña asintió y se subió al lomo de Kirara junto el pequeño Kitsune no sin antes despedirse de su Señor.

-Sesshoumaru-sama recupérese pronto…. Rin lo estará esperando. –decía la niña mientras agitaba su mano y le dedicaba una sonrisa al Taiyoukai que solo pudo mirarla y dar un imperceptible asentimiento uno que la niña conocía bien… la pequeña azabache se dirigía a subirse en a Kirara.

-hay que darnos prisa- recordó Myouga, haciendo que la miko asintiera, y se dirigiera hacia Totosai.

-yo me encargare de llevar al amo Sesshoumaru- decía el youkai sapo acercándose a donde se encontraba el peli plata sentado sobre el dragón de dos cabezas.

-Jaken…-dijo en el tono mas serio que le salió.

-si…. Amo?-

-acompaña a Rin y quédate con ella hasta que regrese…- sentencio, el peli plata, haciendo que al pequeño Youkai se le cristalizaran los ojos.

-pero amo bonito, déjeme ir con usted…-chillaba Jaken, mientras se lanzaba a abrazar la pierna de su señor. solo obtuvo una patada de respuesta, haciendo que cayera al lado de la Mononoke que se le quedo viendo junto con los niños que estaban sobre ella.

-ya te dije…- miro seriamente al renacuajo para que no le quedaran ganas de volver a donde estaba.

-Amo Sesshoumaru…- el verdoso youkai, comenzó a chillar pero esta vez no se acerco al peli plata pues aunque estuviera en ese estado era capaz de matarlo si lo desobedecía, solo le quedo llorar sentado, era probable que no volviera a ver a su amo… ante ese pensamiento el peli plata le dirigió una mirada asesina, haciéndole saber que sabia que pensaba, el youkai sapo se llego a poner morado al ver la mirada de su amo. Solo escucho un gruñido miro hacia abajo y se vio flotando, volteo hacia arriba, encontrándose con los grandes colmillos de Kirara sosteniéndolo de su vestimenta y llevándoselo con ellos. Jaken solo suspiro resignado, mientras Rin, se despedía de todos con su mano.

-Bien, es hora de irnos- dijo la miko, subiéndose en el buey youkai junto a Totosai, que la miraba un poco confundido, Myouga ya había saltado al hombro de la joven sacerdotisa, Por su parte Sesshoumaru se encontraba solo en el lomo de Ah-Uhm.

-no creo que Mo-Mo soporte todo el viaje…- decía Totosai mirando a Kagome al igual que Myouga.

-si, son tres personas sobre el, es mucho peso- concordaba la vieja pulga… haciendo que un gota en la frente le apareciera a Kagome por ese comentario….. – y el amo Sesshoumaru no creo que pueda guiar a Ah-Uhm al destino-

Kagome volteo a mirar al peli plata, viendo que este tenia los ojos cerrados, respirando agitadamente, no creía que siguiera consciente -´´solo quieren que yo vaya con Sesshoumaru…´´ pensaba la miko mientras oía las excusas de esos dos. ´´ancianos cobardes…´´ - ella lo había notado, era obvio que alguien debía guiar al dragón, pero ninguno de esos dos se atrevía a estar cerca de Sesshoumaru, debido al terror que le inspiraba el peli plata, mas en ese estado, que podría transformarse como reacción de su cuerpo para intentar sobrevivir. Claro y como ninguno de esos dos se atrevía a estar cerca de el, la querían lanzar a ´´la jaula del león´´ a ella… pero no les daría el gusto, además, el Taiyoukai rechazaría que se acercara de nuevo.

-entonces, el anciano Myouga debería ir con Sesshoumaru…- dice la miko, haciendo que la vieja pulga se paralice…

-es cierto… es lo mas recomendable…- decía Totosai, apoyando a la joven ´´traicionando´´ a su amigo para no ser el quien arriesgue su pellejo. La verdad es que ambos ancianos eran muy cobardes. A la vieja pulga no le toco de otra y con un salto se posiciono sobre la cabeza de Uhm, y se dispuso hacer que este volara, mirando nervioso de vez en cuando al peli plata que parecía inconsciente a sus espaldas.

Mo-Mo también se elevo en el aire, con sus dos acompañantes sobre el, guiando el camino.

Llevaban alrededor de 5 horas volando, al parecer el lugar hacia donde se dirigían se encontraba muy lejos y aun no había señal de que estuvieran cerca, era un viaje muy silencioso pues en ocasiones era Kagome quien por lo general hablaba sobre algo para tratar de distraerlos un poco, cosa que no parecía funcionar mucho porque incluso la vieja pulga Myouga no se encontraba hablando tanto como de costumbre y Totosai era muy poco lo que se metía en la conversación, era probable que todos estuvieran muy preocupados (incluyendo a la azabache) de que Sesshoumaru no soportara mucho y perdiera la batalla contra ese conjuro, se sentía mucha tensión en el aire, aunque Kagome estaba mas que segura que si Myouga no estaba tan parlanchín se debía a lo cercano que se encontraba el ´peli plata de el, quien a cada momento dejaba escapar Grandes cantidades de su youki, inconscientemente era una defensa de su cuerpo para alejar a cualquier Youkai de menor rango, esto provocaba que los que estaban a su alrededor se le erizaran la piel, sobre todo Myouga que parecía palidecer y querer saltar de la cabeza del dragón cada vez que esto ocurría, ambos Youkai ancianos era a los que mas le perjudicaba esto pues no solo sentía esa inmensa energía demoniaca erizando cada poro de su piel sino que el olor de esta era casi insoportable para su agudo olfato, solo la joven miko, tenia la ventaja de sentir la incrementación de la esencia demoniaca del palpita cada vez que esto ocurría, provocando solo que hasta el ultimo pelo de su cuerpo se erizara y su cuerpo se tensara ante tan dominante energía.

-¿hacia donde nos dirigimos exactamente?- preguntaba la azabache a ambos ancianos, puesto que esto estaban evitando esa pregunta hace horas.

-Al oeste- respondió Totosai, al considerar que la joven debía estar enterada hacia donde iba, ya estaba involucrada con esto y era mejor contarle todo. –son las Tierras que pertenecieron a al gran general perro Inu No Taisho.- contestaba tranquilamente el anciano.

-¿el padre de Inuyasha y Sesshoumaru?- tuvo como respuesta un asentimiento de ambos ancianos.- ¿es ahí donde se encuentra la bruja Makoto?-

- si, ella fue una fiel sirviente del General era la única capaz de curar cualquier maleficio o envenenamiento, ella al igual que algunos sirvientes de Inu No Taisho, aun son fieles a su memoria y viven en el castillo del Oeste, cuidando de este y protegiéndolo al igual que sus tierras.

-´´un castillo…´´ pensó la miko volteando a ver al inconsciente Taiyoukai que viajaba sobre el dragón de dos cabezas, ella no tenia idea de que el padre de Inuyasha tuviera un castillo y sus propias tierras, solo sabia que había sido un poderoso guerrero, tal ves ni el mismo hanyou lo sepa…- no sabia que el padre de Inuyasha, fuera dueño de esas tierras….- contesto sinceramente.

- si, Inu Taisho-sama fue el Gran Lord de las Tierras del Oeste, así como Ryukotsusei lo fue de las del Este….- respondió la pulga quien ya se le había pasado la tensión, gracias a que Sesshoumaru volvió a controlar su youki.

- en ese caso, esa Tierras pertenecen a sus hijos… porque no es Sesshoumaru quien protege el Oeste, sino los sirvientes de Inu Taisho-sama?- pregunta la azabache un tanto confundida, ella jamás vio que el peli plata defendiera o protegiera unas tierras especificas al menos nunca se entero de eso y en cuanto a Inuyasha era probable que ni siquiera supiera que su padre dejo un castillo para sus hijos, en el cual estaba mas que segura el único aceptado seria el peli lata mayor, por ser un youkai completo.

-Sesshoumaru, no ha pisado el castillo del Oeste desde la muerte de su señor padre…- contesto la pulga.

-¿porque?- ahora si nada sonaba lógico. Ambos ancianos sudaron un poco dudosos de seguir respondiendo las interrogantes de la chica, pero decidieron seguir.

-Inu Taisho-sama se encargo de dejar una barrera alrededor de estas tierras para evitar que cualquier enemigo y su propio hijo pasara…. – ante la cara de incredulidad de la joven Totosai continuo…

-era necesario… Sesshoumaru en ese entonces era el doble des despiadado de lo que es ahora, su señor padre, no quería dejar en sus manos las tierras del Oeste ya que su hijo no se comportaba como el Taiyoukai que era, el cachorro nunca tuvo respeto alguno por la vida humana, ni siquiera por su misma especie, para Inu Taisho era algo inaceptable el comportamiento de su primogénito, a medida que Sesshoumaru crecía su ambición de poder también, tanto que era el quien quería ser el único que destronara a su padre y así heredar las tres espadas legendarias del señor…- Totousai hizo una ligera pausa para que la chica analizara todo.

La joven estaba escuchando todo el relato del anciano y su mirada sin querer se desvió al inconsciente Taiyoukai, que a pesar de respirar agitadamente por el dolor tenia un semblante tranquilo en su cara…´´desterrado de su hogar por su propio padre…´´ pensó la miko, con su mirada fija en el peli plata, salió de su trance al escuchar que el viejo herrero se aclaraba la garganta.- ¿porque Sesshoumaru nunca adquirió los principios de su padre, si el fue quien lo entreno…?- esa parte no tenia lógica, pues siendo Inu Taisho tan correcto y con respeto a la vida tanto hu7mana como youkai, porque su hijo nunca adquirió esa parte…

-Inu Taisho-sama dejo a la madre de Sesshoumaru, Irasue-sama, siendo este muy cachorro, la señora se fue a su castillo llevándose al joven Sesshoumaru con ella, el adquirió todo de su madre, su frialdad, su falta de tacto hacia la vida, todo. La señora jamás se mostro interesada en criar a su hijo, como a cualquiera, para ella era mas una responsabilidad criarlo y así lo hizo de una forma que Inu Taisho jamás acepto. Sesshoumaru fue criado para ser el heredero de las tierras de Oeste, tenia que ser un ser poderoso y sobrepasar a su mismo padre, o al menos fue lo que le inculco Irasue-sama pero no de la forma que Inu Taisho fuera querido, pues su hijo era incapaz de sentir respeto por cualquier vida.-

-¿porque su padre no hizo nada para cambiarlo?…- preguntaba la azabache quien se había metido mucho en esa conversación.

-ya era muy tarde- contesto el viejo herrero y prosiguió- Inu Taisho era un Taiyoukai muy ocupado, normalmente siempre viajaba, pues su posición así lo obligaba, mientras Sesshoumaru era cachorro, fue poca las veces que pudo visitarlo, normalmente para entrenar puesto que habían ciertas cosas que ningún tutor que no fuera su propio padre le podía enseñar, lamentablemente el señor nunca logro cambiar la personalidad del cachorro, ya su madre había creado al ser frio que conocemos hoy…-

-las cosas empeoraron cuando Sesshoumaru fue avisado de que su padre tendría otro heredero y se asqueo al enterarse que ese hijo era de una humana…-la pulga dio una ligera pausa y continuo. -Un hanyou… el poco respeto que tenia a su padre, desapareció, ahora sus ganas de vencerlo para heredar sus espadas aumentaron… la noche en que el amo Inuyasha nació, Inu Taisho-sama había tenido un gran enfrentamiento con Ryukotsusei, este quedo sellado, pero el amo quedo con la maldición en su cuerpo, el no tenia tiempo para que la bruja Makoto, deshiciera el conjuro, pues la vida de su futuro hijo y el de .Izayoi-sama estaba en peligro, antes de partir el general visito sus tierras por ultima vez, encontrando a su primogénito en ese lugar, exigiéndole que le diera sus espada algo que por herencia le pertenecía, mi señor no pudo estar mas decepcionado de su hijo, porque al final, no logro cambiar nada de el. Tomo una decisión drástica y fue encerrar las Tierras del Oeste con un campo de energía, así nadie incluyendo al joven Sesshoumaru, podrían entrar a hacer daño a ese lugar. El cachorro estaba tan resentido con su señor padre que era capaz de acabar con todo.

La mirada de la miko se volvió a fijar, en el peli lata, no paraba de pensar en como era posible que ni su propio padre quisiera dejarlo a cargo de las tierras.- y si Sesshoumaru estaba tan enojado con su padre, porque nunca le hizo daño a Inuyasha aun siendo un bebe? El tenía ventaja, pudo haberlo hecho…-

-porque a pesar de ser tan despiadado, Sesshoumaru se rige por el honor… jamás busco a Inuyasha aun sabiendo donde se encontraba, pues no le encontraba sentido matar a alguien que ni siquiera podía hablar… no te niego que un par de veces tuve que ocultar a Izayoi-sama, puesto que Sesshoumaru en un principió la busco para asesinarla a ella pero después de un tiempo desistió de la idea, no solo porque Myouga y yo, nos encargábamos de velar por la seguridad de ambos sino porque entendió que la madre de Inuyasha no viviría por tanto tiempo como su hijo, pues era humana…- concluyo Totosai….

-ya el resto de la historia lo conoces Kagome, pues Sesshoumaru-sama comenzó a seguir a Inuyasha para matarlo cuando ya este había crecido y mas cuando se entero de que Tessaiga era para el….-

-ya veo….- solo alcanzo a decir la joven, pues estaba pensando en toda la historia que le habían relatado, al igual que los otros ancianos que se comenzaron a divagar en los recuerdos de aquellos días…

De pronto una fuerte brisa soplo, haciendo que todos salieran de sus pensamientos y se enfocaran en la nueva presencia que no habían sentido por estar tan distraídos.

-son aves del paraíso!- la joven fue la primera en reaccionar buscando una flecha en su carcaj para alistarla.-¿porque nos siguen?- pregunto a los ancianos, mientras soltaba la flecha, que impacto directamente en una de las tres aves, haciendo que esta se desintegrara por completo.

-el olor a sangre las guio- exclamo el viejo herrero un tanto nervioso, Myouga por reflejo ante el peligro salto rápidamente al hombro de Totosai.

-Ve!- la joven soltó otra flecha. Acertándole al enemigo, los ancianos no quisieron intervenir pues Kagome tenia bajo control la situación pero antes de soltar la tercera flecha para darle al ave que se acercaba a ellos, Ah-Uhm ataco a una de las aves lanzando un gran rayo de su boca, destruyéndola, el dragón había atacado sin que nadie le ordenara, ya que Myouga quien lo estaba ´´controlando´´ lo dejo, haciendo que el dragón buscara defenderse solo.

-Ah-Uhm! Cuidado…!-grito la miko, al notar que por tanto movimiento el inconsciente peli plata se estaba resbalando de su lomo, el dragón lo noto, y se acerco raídamente a Mo-Mo ya que el no podía hacer nada para sostener a su amo, el Taiyoukai estaba a punto de caer, cuando, la miko lo agarro fuertemente de un brazo, quedando el cuerpo del youkai suspendido en el aire.

´´uy… como pesa´´ pensó la azabache incapaz de emitir una palabra por el esfuerzo que estaba haciendo al tratar de montar nuevamente al peli plata al lomo del Dragón.

-resista Kagome-sama!- grito la pulga ´´ayudando´´ a la miko a subir al Taiyoukai, igual que el viejo herrero, logrando por fin devolverlo al lomo del dragón de nuevo.

La miko dio un gran suspiro de cansancio al igual que todos.-ANCIANO MYOUGA NO DEBISTE ABANDONAR A AH-UHM!- encaro la miko a la pulga cobarde.

El anciano de un salto, se escondió en la vestimenta de su viejo amigo, al ver el enojo de la joven. La verdad es que esa miko podía ser muy temida cuando se enojaba…

-este… yo no lo deje, fui a asegúrame de que todo estuviera bien con ustedes…- dice muy nerviosa la pulga tratando de emendar su error.

.no te creo…- contesto la miko, girando su cabeza hacia el otro lado, como niña pequeña enojada, mientras Totosai miraba entretenidamente a su tembloroso y cobarde amigo.

-Kagome-sama… debería ser usted quien vaya en Ah-Uhm… si esto se vuelve a repetir, Sesshoumaru no correrá el riesgo de caer, mientras usted este ahí para impedirlo-dice la pulga tratando, de cambiar la conversación para lograr que la azabache olvide su enojo, lográndolo, captando la atención de esta y del viejo herrero.

-mmm… Myouga tiene razón Kagome- decía el viejo, con un dedo en su mentón, pensando en la idea, tal vez no fuera la mas segura para la azabache, pues, corría el riesgo que Sesshoumaru despertase y la tratara de matar, no solo por estar tan cerca de el, sino porque quien despertaría no seria un Sesshoumaru consciente sino su youkai interno tratando se sobrevivir.- es mas seguro, que vayas en el dragón….-

La miko vio dudosamente a ambos ancianos… -también podrías ir tu anciano Totosai, podrías levantarlo rápido si, esto se volviera a repetir…- sabia que los ancianos cobardes no irían con Sesshoumaru por el terror que le tenían, pero si era ella quien tenia que ir con el, por lo menos quería escuchar que tantas excusas ponían ellos.

-este… es que...- el herrero no sabia que excusas inventar… y menos bajo la mirada acusatoria de la miko.- es que no me doy mucho, con los dragones….- contesto junto con una carcajada que dejo soltar, para parecer lo mas convincente posible.-además, el dragón te hizo caso, cuando le ordenaste que se acercara, es notable que le caes mejor…- la azabache estrecho un poco sus ojos, sabiendo que ambos ancianos podían inventar mil y una excusa con tal de no ser ninguno de los dos.

-yo iré…- contesta la miko, arreglándose bien su carcaj para que no se le cayera al igual que su bolso y gracias a que Ah-Uhm estaba muy cerca de Mo-Mo logro saltar y caer con éxito en su lomo, sujetando las riendas de este, dando un pequeños vistazos de ves en cuando al peli plata que estaba sentado a su espalada pero inconsciente, (aunque ella sospechaba que no estaba aun del todo pues no se había dejado caer por completo en el lomo del dragón) respirando agitadamente con varias gotas de sudor, recorriendo su piel… del otro lado, ambos ancianos notaron, los frecuentes vistazos que daba la preocupada sacerdotisa hacia el demonio inconsciente tras ella, los dos se miraron confundido si entender mucho, y volvieron su vista hacia el camino.

-entonces… - comenzó la miko captando la atención de ambos ancianos-como están seguros de que podremos salvar a Sesshoumaru si la bruja Makoto, esta tras la barrera que protege el Oeste y el no puede pasarla…-sus palabras le sonaron extraño, parecía… muy preocupada de que no lo lograsen, pero no se quiso poner a pensar en el porque….opto por la opción mas lógica, era que ella se sentía en cierta parte culpable de que terminara en ese estado, si el dragón se la fuera llevado, el nunca fuera recibido esa maldición pero… quien podía detener a Sesshoumaru, cuando sentía que alguien lo retaba…

-tenemos confianza de que esta vez, si podrá cruzarla…- responde, esa parte tomo por sorpresa a la miko.

-¿porque?... ustedes dijeron que…- fue interrumpida por el herrero.

-si… que su señor padre había dejado esa barrera para evitar que el pasara pero esa clausura tiene sus excepciones y no era para siempre…- ahora si la miko no entendía al anciano.

-¿hasta cuando la barrera rechazaría a Sesshoumaru? ¿Como están tan seguros de que si podrá atravesarla…?-

-Sesshoumaru-sama ha cambiado mucho, desde ese entonces…. Muestra de eso, es que logro sacar a Bakusaiga que se encontraba en su interior, superando a su padre, logro que tenseiga aprendiera todas las técnicas ocultas, aunque esto no sirvió de mucho al final porque Tessaiga se quedo con todas, pero gracias a todo eso, Sesshoumaru dejo por completo su ambición por las espada de su padre, por el poder, por así decirlo…-concluía la pulga.

-Inu Taisho, se encargo de dejar, varias pruebas para asegurarse que su hijo cambiara y cuando este se comportara como un Taiyoukai, solo ese día podría regresar y gobernar las tierras del Oeste.- finalizo Totousai.

-ya veo… Sesshoumaru, ha superado todo eso, incluyendo a su padre… por eso están seguros de que ahora es posible que entre… -la joven volvió a posar su vista en el compañero inconsciente de atrás, viendo como este, a pesar de estar muriendo, no formaba ninguna mueca de dolor en su rostro, de vez en cuando soltaba pequeños gruñidos, que hacían pensar a la joven, que tal vez el youkai estaba escuchando toda la conversación pero como no podía moverse, no podrían callar al par de ancianos que hablaban de su vida.

-si, esperamos que funcione…- decía la vieja pulga con optimismo, mirando a la joven, quedando sin palabras al ver lo que sucedía, palideció tanto, que el herrero lo sintió y volteo a ver hacia la misma dirección, abriendo mucho más sus orbes… Kagome, los miro confundida un segundo, hasta que en su espalda sintió un peso extra y con este una descarga que paralizaba todo su cuerpo.

-Kagome-sama…-murmuro por lo bajo Myouga, al escuchar el quejido de la azabache.- no ponga mucha resistencia, esto no durara mucho…- dijo volviendo a su estado normal, teniendo como respuesta un asentimiento de la joven.- si trata de usar sus poderes espirituales, la sangre youkai de Sesshoumaru se sentirá mas amenazada, y liberara mas su youki.-

Sesshoumaru en su estado de inconsciencia dejo caer el peso de su torso en la espalda de la miko que iba al frente de el, con este acto, volvió a soltar grandes cantidades de su youki, envolviendo a la joven y causando dolor en su cuerpo, ante tal contacto con tanta energía maligna. No paso mucho Tiempo hasta que el youkai interno del peli plata volviera a tranquilizarse, dejando de expulsar su poder. Dejando Kagome un tanto agotada y adolorida pero solo se limito a fijar su vista en el camino, sin decir nada, ni mencionar el hecho de que el peli plata se encontraba reposando sobre su espalda.

-te encuentras bien jovencita…- pregunta el herrero, sabiendo que ya era doloroso para su propia raza estar en contacto con tanto youkai de otro youkai, no se imaginaba como estaría la joven….-

-si, no se preocupen…- mentía… pero no dejaría saber que tan adolorida estaba, eso no era importante en ese momento para ella, lo importante era llegar rápido al castillo y esperar poder atravesar la barrera, les dedico una sonrisa a los ancianos haciendo que estos se relajaran y siguieran con el viaje.

Habían pasado dos horas mas de viaje pero ya estaban cerca, o al menos eso le dijeron los ancianos a pesar de ser de día, hacia mucho frio esa mañana, debido a que las nubes entorpecían el trabajo del sol de calentar y dar claridad, parecía que pronto llovería y hacia mas frio de lo normal porque ya el verano se había acabado y el otoño estaba iniciando, al menos no sentía frio, aunque su traje de sacerdotisa no fuera el mas indicado para recibir el duro invierno que se avecinaba , por el momento la protegía de las fuertes y frías ráfagas de viento, eso….. y gracias al calor que proporcionaba el youkai dormido en su espalda, había tenido suerte, de que no volviera a soltar su youki, pero ese contacto del cual ella era la única consciente la estaba empezando a incomodar, haciendo que cada vez que recordara que o quien proporcionaba ese calor tras de ella, un leve sonrojo adornara sus mejillas, sintiendo que de repente esa mañana no hacia tanto frio después de todo.

-es ahí- dijo Myouga, sacando de sus pensamientos a Kagome, que mentalmente daba gracias de ello, pues no le gustaban las ideas absurdas que comenzaba a crear su mente.

-eso es…- solo tuvo como respuesta un asentimiento de ambos ancianos, froto un poco sus cansados ojos para asegurarse de estar viendo bien, ahí bajo ellos, se encontraba una enorme isla, con un proponente castillo en el medio, todo estaba protegido por una casi imperceptible barrera que cubría todo el terreno, dejando que lo único que toque la aldea, sea el viento y las insistentes olas que golpeaban las orillas-es hermosos..-

-parece que después de un siglo, esto no ha cambiado nada…-dice el herrero teniendo un ´´si´´ de parte de su viejo amigo.-el aspecto que le dio Inu No Taisho a estas tierras aun permanece… como si siguiera el vivo…- concluía el viejo herrero, tanto el como Myouga se sentían dichosos de volver a pisar estas tierras y ver que nada se había venido abajo, todo estaba tal y como lo recordaban.

-ya es momento…-decía Myouga.

-si descenderemos…-

Tanto el buey youkai Mo-Mo como Ah-Uhm descendieron lentamente hacia la isla, debían ser precavidos no querían ser rechazados por la barrera… bajaron unos metros, hasta llegar a donde iniciaba la protección de la isla, bajaron un poco mas, hasta notar que su plan no había fallado, ellos habían atravesado sin problemas la isla, sus conclusiones después de todo no estaban erradas.

-lo logramos….!- dijo contenta la azabache, mirando como atravesaban la barrera, los ancianos sonrieron también ahora era posible salvar a Sesshoumaru, la parte que mas dudaban ya la habían pasado, ahora todo estaría en manos de Makoto.

Tocaron tierra firme, los pies de las bestias eran mojados por las olas que impactaban en las orillas, todo estaba tranquilo, hasta que sintieron los arboles moverse y presencias muy fuertes acercarse a donde estaban, Kagome ya se había asustado, así que para prevenir cualquier cosa, todavía montada en el dragón, saco rápidamente una flecha y la preparo en su arco, lista para atacar, los ancianos solo sonrieron aspirando el fresco aire, hacia tiempo que no sentían esas presencias…

-Totosai, Myouga-sama!-dice un joven youkai acercándose a ellos, su cabello color azabache, largo, amarrado con una coleta alta, piel blanca y ojos dorado intenso, vestía haori y Hakama azul oscuro, con una armadura sobre su pecho, era un Inuyoukai sin duda su franja marrón a cada lado de las mejillas lo delataba. El joven hace una reverencia y se acerca a los ancianos- mucho tiempo sin verlos…-

-Hatsuriu pero mira que grande estas muchacho… -decía la pulga emocionada, saltando hacia un e las mejillas del azabache y succionando sangre, acto que fue detenido, por las garras del youkai, alejándolo de ahí….

- y usted sigue igual…-

-Hatsoriu…!- una voz interrumpió el encuentro y con esta una presencia fuerte y conocida por los ancianos se acercaba. Una figura femenina y mayor aparecía tras los arboles. Cabello azabache, con ojos color esmeralda, piel ligeramente morena y una franja a cada costado de sus mejillas en forma de zigzag, era una Inuyoukai madura, su rostro con algunas arrugas así lo mostraba.- pero que…- la youkai se quedo sin palabras al ver a los recién llegados.- Totousai-sama! Myouga-sama!- la Inuyoukai rápidamente llego a donde estaba el resto y con una reverencia.- es un placer ver que siguen con vida y han vuelto a las tierras de nuestro difunto señor…. Pero como…?-

-siempre es bueno estar de regreso a este lugar… pero por los momentos no hay tiempo para conversar Hiyori-san…-decía Totosai con un tono serio.

-es cierto… tenemos una emergencia! Necesitamos de la ayuda de la bruja Makoto lo mas pronto posible!- decía Myouga saltando alterado, agitando sus patas.

- ¿pero que sucede?- pregunta ya preocupada la youkai, Kagome, quien hasta el momento había sido ignorada por los recién llegados, aclaro su garganta lo suficiente fuerte para que ambos youkai voltearan hacia ella, notando por primera vez a la humana que montaba el dragón de dos cabezas que se les era demasiado familiar, la joven se rodo un poco dejando ver al peli plata inconsciente recostado en su espalada.- Sesshoumaru-sama!- dijo alterada la youkai, mientras el otro joven también ponía expresión de sorpresa en su rostro.- pero ¿como….?- se volteo a ver a los ancianos.

-no tenemos tiempo…- decía Totosai, sabiendo que ambos youkais no podían creer que Sesshoumaru hubiera podido atravesar la barrera- Sesshoumaru esta muriendo, el hijo de Ryukotsusei, ha puesto el conjuro en el, el mismo que su padre uso con Inu No Taisho cuando murió…. Necesitamos que Makoto nos diga una cura lo más rápido posible.-

-Hatsoriu…- dijo la youkai mirando preocupada y sorprendida al azabache.- rápido… ve y trae a Makoto al castillo.- el joven youkai que se encontraba en el mismo estado que la mayor, solo asintió, perdiéndose rápidamente tras los arboles.- síganme- dijo mas para la extraña humana que montaba al dragón que para los ancianos quien ya sabían la ubicación el castillo.

Caminaron unos diez minutos, hasta llegar al gran castillo, no quedaba tan cerca pero una vez que la youkai desapareció tras los arboles ellos tuvieron que ir a su misma velocidad para alcanzarla, no se menciono palabra alguna en el corto trayecto, Hiyori estaba demasiado preocupada por el hijo de su señor para entablar cualquier tipo de conversación con los recién llegados, los ancianos tampoco habían intentado romper el silencio puesto que al igual que la joven miko una sola interrogante surcaba en sus mente, ¿podría la bruja ayudar a Sesshoumaru?.

-entremos- decía la youkai mientras un par de demonios de baja categoría habrían las enormes puertas de la entrada.

De nuevo todo estaba oscuro a su alrededor, recordaba este desolado lugar pues no había pasado mucho tiempo en que estuvo de nuevo en la misma situación, el solo se podía maldecir por eso, por descuidarse, si no fuera subestimado tanto al bastardo ese, no se encontraría de nuevo ahí. Pero la nueva pregunta era si esta vez había muerto de verdad o solo estaba de paso como aquella vez, esperaba que fuera la ultima opción ya que apenas salga de esto, salaria en busca del desgraciado ese, ese youkai si que jugo sucio, no era su fuerza la que usaba eran los poderes de su padre lo que lo hacían tan fuerte, el muy bastardo había conseguido de alguna manera adquirir los poderes de su padre. Una ronca y familiar voz lo saco de sus pensamientos.

-Bienvenido hijo…- su voz era tan pasible como lo recordaba, alguien que por mas firme y estricto que fuera era muy difícil de alterar, era la voz de su padre la que le hablaba cuya figura borrosa y luminosa se encontraba justo de frente a el, lo hubiera conocido a kilómetros si lo fuera visto, sin responder aun, analizo cuidadosamente las palabras que su padre le había dicho hace algunos segundos y entonces… temió lo peor.

-padre, ¿he muerto?- ´´imposible…´´ se repetía una y otra vez en su mente, no quería creer esa posibilidad pero la figura de su padre al frente de el no le daban nada bueno que imaginar….

Inu Taisho solo rio ante el comentario de su hijo y mas al ver por primera vez una pequeña expresión de sorpresa en el inquebrantable rostro de su frio cachorro ´´´en verdad has cambiado… Sesshoumaru…´´ pensó el peli plata mayor ante de desaparecer de la vista de su hijo, dejando a este ultimo con mas dudas que respuestas. Dudas que fueron resuelta cuando una luz blanca lo cegó… lo entendió… el aun estaba vivo…

Un suave olor a flores silvestre inundo sus fosas nasales, era extraño debía sentir el olor metálico por todos lados, pues acaba de combatir y no salió muy bien de esa batalla. Su cabeza esta apoyada en algo extrañamente sedoso y blando, no estaba seguro de que era pero sabia que esa era la fuente de aquella fragancia, había entrado en una especie de trance debido a ese aroma pues no había querido abrir sus ojos para revisar los alrededores, se reprocho por eso, el debía conseguir una solución al conjuro y solo moriría si se quedaba en ese estado. Lentamente abrió los ojos, encontrándose una cascada azabache frente a el, el estaba recostado sobre eso. Aspiro un poco mas hasta que su cerebro logro procesar bien los aromas a su alrededor estos eran muy conocidos a su pesar, dos voces confirmaron la peor e sus sospechas.

-hay que depositar a Sesshoumaru-sama aquí, pronto llegara Makoto a atenderlo- decía la youkai, quien junto a Hatsoriu quien ya había regresado con ellos, se acercaban al dragón de dos cabezas.

-de acuerdo- respondió la miko, volteando su vista hacia atrás, sintiendo como lentamente el peso en su espalda desaparecía, encontrándose con un gélido mar dorado observándola con desprecio, la joven dio un gemido de sorpresa que murió en su boca no solo por ver que Sesshoumaru había despertado, sino por la mirada que le daba… si las miradas mataran todos los presentes estuvieran mas que muertos a excepción del dueño de las orbes doradas.

Para su pesar sus malditas sospechas eran ciertas, lo habían traído al castillo de su padre, este probablemente era el ultimo lugar donde deseara estar, ahora comprendía la ironía en las palabras de su difunto padre… y esa… (Mirando a la miko) seria la ultima persona sobre la que fuera querido caer inconsciente y estaba seguro de que probablemente esa humana encabezaba junto al el detestable hanyou en la lista de las cosas que mas detestaba hasta el momento y lo peor era la dueña de tan horrible olor.

-Sesshoumaru-sama! Reacciono!- decía la Inuyoukai mirándolo para posteriormente al igual que el youkai azabache a su lado hacer una reverencia.- bienvenido a casa joven…- solo escucho un bufido por parte del Taiyoukai quien rápidamente bajo del lomo de Ah-Uhm para retirarse pero al hacerlo un el terrible dolor lo volvió a invadir hasta lograr que cayeras de rodillas.-deje que lo ayudemos joven Sesshoumaru…- decía la youkai acercándose al igual que su acompañante rápidamente a el para socorrerlo.

-NO- sentencio el peli plata haciendo que ambos desistieran la absurda idea de querer cárgalo, al diablo con el dolor, el se marcharía en ese instante de ese lugar, lentamente se levanto soportando el dolor lo mejor posible y así lo demostraba su rostro que permanecía sereno pero con varias gotas de sudor adornándolo como pequeños cristales, comenzó su andar, bajo la mirada de preocupación de todos.

-es un placer volverlo a ver… Sesshoumaru-sama, aunque no en las mejores condiciones supongo…- una youkai anciana con ojos color zafiro en los cuales por su tono tan intenso y exótico se notaba que era un ser sobrenatural, de tez blanca, vestía un traje muy similar al de sacerdotisa, con un hakama negro y un haori color crema con algunos detalles dorados en las mangas, en su cuello colgaba un collar con piedras muy extrañas y tenia sus blancos cabellos recogidos con una cinta. El peli plata no pareció inmutarse frente a la llegada de la bruja que vagamente conocía, paso por su lado con normales pasos lentos que le costaba mantener y sin mirarla, la verdad es que no quería permanecer ni tener que ver con nada de esas tierras.-no es necesario que finja que no le duele… acá todos sabemos el estado en que se encuentra- dijo mirando a los presentes que permanecían en silencio ante el tenso ambiente, a Kagome se le parecía conocida esa youkai, solo que en ese momento no podía recordar con total claridad a quien, el peli plata simplemente siguió caminando…-pero por sobre todos yo soy la que mas puedo sentir el estado en el que estas, estas muriendo Sesshoumaru- esto hizo que el Taiyoukai detuviera su andar y volteara su rostro mirando firmemente y con enojo a la anciana, que permanecía serena…

-no tienes que decirme algo que ya se-respondió cortante.

-no me parece que supieras la gravedad de tu propio estado… -

-Hn…- solo escucho otro bufido, mientras el retomaba su camino pero es detenido nuevamente por la voz de la bruja.

-yo se como revertir el conjuro- el peli plata paro en seco, esa información si era de su interés, lentamente volteo a verla de nuevo.-aun estas a tiempo de sobrevivir Sesshoumaru… no es tan tarde como lo fue para tu padre….-

-¿ que debo hacer?- pregunta directamente el peli plata, la anciana solo muestra una pequeña sonrisa complacida de su victoria.

-¿recuerdas la parte norte de las tierras? Aquella que esta protegida?- no obtuvo respuesta alguna, solo un estrechamiento de ojos por parte del Inugami que le indico que debía proseguir.- solo debemos ir al lago de esa parte- la bruja vio como el youkai soltó un bufido, y se disponía a marcharse nuevamente.- es indispensable estar ahí, para revertir tu conjuro… -

-Hn… ¿eso es todo?- dijo en tono sarcástico, el conocía ese lugar y no tenia nada especial para que la bruja lo quisiera llevar.

-todo lo que necesito para revertirlo, lo traigo conmigo… y llego hasta aquí…- dice mirando a la joven azabache que al igual que el resto no se atrevían a interrumpir, Kagome noto la extraña mirada que le dio la bruja, Sesshoumaru también lo noto, solo frunció el ceño sin saber a que se refería.

-vamos-dijo secamente volteando y retomando el rumbo hacia la salida, pero su cuerpo lo estaba traicionando de nuevo, el dolor se hacia insoportable y aunque su rostro siguiera tan impávido como siempre, no lo estaba soportando y estaba haciendo un gran esfuerzo para no desplomarse pero fallo, no fue suficiente. Ah-Uhm salió como rayo al ver como su amo se desplomaba y logro llegar para servirle de soporte. La bruja lentamente se acerco a ellos, hasta llegar y poner una mano en la frente del Inugami, saliendo de sus palmas una casi imperceptible luz purpura que desapareció rápidamente, pero que Kagome había logrado observar.

-Cachorro terco…-dijo en susurro- es mejor tenerlo inconsciente hasta que lleguemos a la parte norte- decía viendo a el resto que solo asintió.

-vamos tenemos que darnos prisa- dijo la Inuyoukai, el joven youkai se acerco hasta donde estaba el dragón que en su lomo cargaba a Sesshoumaru, lo agarro de las riendas y lo guio a la salida siendo seguidos por el resto.

Habían pasado unos 15 minutos eso fue lo que duraron llegando a la salida del castillo, podrían ir mas rápido gracias a su naturaleza youkai pero dejarían atrás a la humana que iba en ese grupo, lo que a los ojos de la youkai azabache era inaceptable, Sesshoumaru había quedado recostado sobre el lomo del dragón por lo que Kagome decidió caminar junto al resto pero sentía que tardaban mucho y sabia que era por ella que no apresuraban el paso, solo que se preguntaba, porque la esperaban, ellos podían adelantarse y llegar rápido al norte de las tierras en vez de esperarla, ella podría llegar después o incluso Myouga se podría quedar con ella y guiarla hasta ese lugar, lo único que paso por su mente fue que esos youkais que acaba de conocer eran muy amables pero no quería ser un estorbo.

-disculpen…- dijo la joven, atrayendo la atención de todos los presentes.-hay que llegar pronto al lago, a este paso no llegaremos a tiempo, ustedes pueden adelantarse yo los alcanzo luego con el anciano Myouga.- dijo volteando a ver al la pulga que se encontraba en el hombro del herrero.

-lo siento señora, no podemos dejarla atrás, el joven Sesshoumaru no aprobaría eso.- dijo la Inuyoukai tranquilamente.

-¿señora?- que era lo que le sucedía a esos youkais, Myouga y Totousai quedaron sorprendidos con las palabras de la youkai, ellos habían entendido mejor lo que quiso decir.

-este… no, eh…- la pulga salto rápidamente al hombro de la youkai, intentando explicar la situación.-Hiyori, te equivocas… Sesshoumaru-sama sigue odiando a los humanos- esto ultimo lo dijo en susurro para evitar que la miko escuchase.- ellos no son nada… Kagome es una sacerdotisa y conocida nuestra que nos acompaña.-dice en la puntiaguda oreja de la youkai aclarando todo, mientras la joven miko seguía esperando una explicación…

-eh… disculpe miko-sama me confundí…- dice, dejando con la interrogante a la joven,- Hatsoriu, ayuda a la sacerdotisa a llegar. Debemos apurarnos.- dice emprendiendo una carrera, siendo seguida por Ah-Uhm y por Mo-Mo quien llevaba en su lomo al anciano Totosai, la bruja y a Myouga. En un abrir y cerrar de ojos todos habían desaparecidos, dejándola sola con aquel joven de ojos dorado intenso.

-yo la llevare miko-sama…- dice el joven acercándose.

-Kagome- aclara la azabache.

-bien, Kagome-sama- dice pasando rápidamente sus brazos, uno por la espalda de la joven y el otro por debajo de sus piernas para alzarla finalmente, sorprendiendo a azabache, que no alcanzo a asimilar este acto cuando sintió con todo su cabello comenzaba a volar y como el aire le estaba empezando a faltar por la velocidad a la que iba el joven. Sin poder pronunciar palabra alguna, comenzó a retorcerse en los brazos del azabache hasta que de pronto sintió de nuevo el aire pasar por sus pulmones, el se había detenido, tenia pensado reclamarle, pero este la detuvo.-ya llegamos.- le informa haciendo que voltee a mirar alrededor, como todos esperaban tranquilamente, el joven la deposito delicadamente sobre el suelo, y se acerco al grupo que lo esperaba.

La Inuyoukai de nombre Hiyori le dio algunas instrucciones al azabache, el cual no dudo en acatarlas, se acerco tranquilamente al dragón de dos cabezas donde yacía el peli plata inconsciente.

-tranquilo Ah-Uhm…-dijo en un tono calmado mientras frotaba la cabeza de Uhm, este contesto con un gruñido bajo, indicándole que lo había reconocido a pesar de los años, se acerco hasta el lomo de este y bajo al Taiyoukai de ahí, pasando uno de sus brazos por su cuello, para evitar de cierta forma cargarlo, solo que estuviera apoyado de el.

-introdúcelo al agua- ordeno Makoto al joven, este lo hizo sin dudarlo, lo introdujo al lago, dejando su cuerpo recostado de una piedra lisa que sobresalía en el lugar. Todos se mantenían a cierta distancia observando con detalle lo que ocurría. Una vez que el peli plata quedo depositado en el lago, el azabache se retiro junto al resto para que la bruja terminara de hacer lo suyo. Se acerco lentamente a la orilla agachándose y colocando una mano sobre la frente del inconsciente Taiyoukai, Kagome volvió a percatarse de peculiar y casi invisible brillo que salía de sus manos, no sabia si el resto también lo había notado, pero nadie parecía decir nada. Sesshoumaru lentamente abrió sus ojos, para su sorpresa encontrarse en un lugar diferente del ultimo en el que recordaba hace segundos estar, lo sabia, esa bruja le había hecho algo para dormirlo y le molestaba en sobremanera el hecho de que esa anciana se aprovechara de ese estado para utilizar sus poderes en el.

-que no se te ocurra volverlo a hacer…- dijo fríamente el Inuyoukai dedicándole una asesina mirada a la bruja que parecía no hacerle caso al joven.- o olvidare que eres la única que sabe como revertir el conjuro y te matare- nuevamente sus palabras no parecía tener efecto en la vieja mujer, en cambio el par de ancianos a pocos metros se encontraban temblando con dichas advertencias.

Makoto sin inmutarse frente las palabras del joven lord, siguió con lo suyo de sus vestimentas saco una hermosa y mediana esfera que parecía contener algo en su interior, así como algunas yerbas que Kagome juraría jamás visto en su vida. Saco un pequeño recipiente de barro donde introdujo las hojas y con un poco de agua del lago las mezclo, agarro la esfera y esta comenzó a cambiar de color hasta ponerse casi transparente dejando apreciar mas el color carmín del liquido dentro de esta, con un suave apretón la rompió, vertiendo todo el rojizo liquido sobre el lago. Sesshoumaru sintió como su cuerpo y el lago palpitaban, hasta que el cielo sobre ellos se oscureció de golpe, al igual que agua del lago, de esta comenzaron a salir pequeñas luces blancas que parecían andar por el aire al ritmo del suave viento que lograba pasar por ahí, estas entraban y salían del agua, dándole a los espectadores una vista hermosa, y dejando al Inugami confundido al no saber jamás el secreto e esa aguas.

-es hermoso…- dijo la miko, quien fue la única e los espectadores que logro mencionar una palabra ya que todos estaban extasiados con la imagen y el olor que captaban sus agudas narices.-¿que son?- dice mirando como una de las luces se le acerca hasta posarse sobre su mano y muy juguetonamente saltar de ahí.

-son almas…-dijo tranquilamente.

-¿almas?- pregunto la azabache confundida.

-son las almas de todos los Inuyoukai caídos, los antepasados de Sesshoumaru, ellos prestaran su poder para ayudarnos a revertir el conjuro.- explico la bruja calmadamente, la miko juraría que a esa mujer la había visto en algún lado, aun no recordaba donde…

-así que son almas.-dijo el Taiyoukai, que se encontraba semi sumergido en el agua, atrayendo de inmediato la atención de la bruja, que observo como este parecía luchar contra algo mas que el veneno en su cuerpo.

-veo que sigues consciente joven….- dice, captando la atención de la miko, pero no la del demonio que sabia a lo que se refería.

-no me dormirás con ese repugnante olor…-dijo fríamente, curvando ligeramente un lado de su boca hacia arriba, en forma de burla. La miko voltea hacia atrás, encontrándose, con el resto de los youkais que la acompañaban, inconscientes, ellos se habían quedado dormidos, no sabia por que a ella no le había afectado en nada, ni si quiera había percatado ningún olor.

-es porque funciona solo para los youkais- dice la bruja, mirando y contestando la pregunta silenciosa de la miko, esta se sorprendió por el acto y Sesshoumaru solo frunció el ceño hasta que el dolor lo volvió a dominar, soltando un gruñido. Makoto agarro entre sus manos la taza de barro donde estaban las hierbas y un fuego purpura salió de esta, haciendo que con esto ultimo, la mezcla comenzara a botar una fragancia, la cual el Taiyoukai intento resistir pero no pudo mas y quedo inconsciente como el resto.- sabia que con este cachorro necesitaría algo mas fuerte- dijo con una sonrisa en sus labios. La miko solo miro un tanto extrañada todo.

-¿porque lo hizo?-

-es mas fácil tratarlo inconsciente, este cachorro es muy terco cuando se lo propone, se opondría a lo que hare para revertir el conjuro…- responde calmadamente mientras, acomoda bien, al peli plata, y va quitando la pesada armadura de este.

-pero y ellos?... no era necesario.-

-lo se pero no fui yo la que los durmió, es el aroma que desprende el lago o mejor dicho las almas en este- la azabache miraba atentamente a la anciana esperando que continuara.- es una forma de protección por así decirlo, protege de cualquier intruso este lugar, Sesshoumaru al ser un Taiyoukai y poseer la misma sangre que poseyeron alguna vez ellos, no fue muy afectado, por eso me traje las plantas, esto si lo dejaría inconsciente por un momento- dijo quitando ahora el ensangrentado y mullido haori del peli plata.

-y porque nosotras no fuimos afectadas…?- pregunta la azabache mientras se acerca mas al lado de la bruja.

-porque fui yo, quien invoco a estas almas con la sangre que se encontraba en la esfera, me la dio Inu No Taisho días antes de morir…- la bruja enjuago con el mismo Haori las múltiples heridas en el cuerpo del Taiyoukai.- al parecer, el señor ya presentía su muerte antes de que esta sucediera…- volteo a mirar a la joven, quien estaba atenta escuchando.-fue el árbol sabio quien tuvo una visión y le advirtió que alguien muy cercano le lanzaría un conjuro letal, del cual se podría salvar... luego le dio unas instrucciones e Inu Taisho acudió a mi con su sangre en una esfera para que yo hiciera con ella una cura.- tiro a un lado la mojada prenda y se puso de pie.- Lamentablemente, murió antes de poder volver a este lugar.- fijo su mirada en la joven nuevamente.- normalmente, este olor tiene algunos efectos en los humanos pero si no sientes nada, debe ser por el poder que posees.- dice mirando sus vestimentas de miko.

Kagome entendió a lo que se refería, por tener poderes espirituales no fue afectada por el lago.- cuanto tardara la cura y las almas en revertir el conjuro?- pregunto desviando un poco el tema.

-no lo podrán revertir por si solos…-dijo tranquilamente observando a la joven que ahora tenia una cara de sorpresa ante lo dicho por la anciana, esta solo prosiguió.- nunca pude terminar la cura de la maldición, pues era necesario Sangre del que la hizo e Inu No Taisho jamás regreso con esta.

-pero…. Usted dijo que si podría revertirlo…- ahora la cara de la azabache había cambiado a una de evidente preocupación.

-solo dije que concia la manera de hacerlo, no que pudiera….-

-¿entonces morirá? Todo el este viaje para nada…-

-eso depende de ti joven miko.-

-¿que?- ahora si no entendía que tramaba esa bruja, eran muchas emociones en tan corto tiempo.

-tienes un gran poder espiritual, de eso me doy cuenta… puedo notar que no eres una simple miko, tu poder va mas allá, hace siglos no encontraba alguien como tu…. No por nada eras la sacerdotisa de la Shikon no Tama ¿cierto?- la anciana dejo ver una sutil sonrisa.- si quieres salvar a este youkai, solo tienes que usar tus poderes para revertir el conjuro.-

-yo…- la azabache no se creía tan fuerte como la bruja lo afirmaba, ´´pero y si no lo logro…´´ pensaba la miko, preocupada de fracasar y dejar morir al peli plata por su culpa.-si no es suficiente…?-

-Tranquila Kagome tendrás la ayuda de todas las almas de los antiguos Taiyoukai de estas tierras.-la miko había quedado sorprendida por lo mencionado de la anciana pero mas cuando pronuncio su nombre… ella jamás lo menciono pero ella lo sabia…

-es tu decisión joven miko- corrigió al notar, como esta se había distraído por la mención de su nombre.-¿lo salvaras?- pregunto, haciendo que la miko cayera de nuevo en la realidad y fijara su mirada en el Inugami inconsciente en la turbia agua, recordando la gravedad del asunto.

Continuara…

No quería dejarlo hasta ahí pero me tardaría mas en publicar si no lo hacia hahahah…. Espero que este capitulo haya sido se su agrado… que la espera haya valido algo… me estaré reportando pronto otra vez pues ya tengo el titulo del próximo capitulo que es lo único que les adelantare se titulara: EN EL CORAZON DE SESSHOUMARU. Es una de las primeras partes que se me ocurrió cuando decidí hacer este fic…así que mucho de ese capitulo ya tiene tiempo en mi mente, agradezco sinceramente los Reviews que me dejan…. Me animan mucho y el capitulo pasado tuvo varios comentarios, eso me encanto, así como muchos nuevos lectores. Gracias a Artemisa93, Iztrela Taisho, Roxii C, Orkidea 16, Sasunaka doki, Marlene Vasquez, Sami Kiryuu, Lovu15 por tomerse el tiempo de dejar sus opiniones, espero que les guste el capitulo.

Nos leeremos pronto… Dejen SUS REVIEWS!

SAYONARA…