Antes que nada mil y una disculpa! Lo siento de verdad por hacerlos esperar tanto…algunas lectoras ya lo saben, pues se tomaron la molestia de escribirme, cosa que aprecio… tuve un mes fatal… estuve viajando y no me lleve la laptop, fueron las inscripciones de la Universidad, tuve que mudarme, buscar residencia, muchas cosas que me entretuvieron y ahora ya estoy en clase y como sabrán medicina no es una carrera que te deja tiempo libre… tenía pensado publicar hace más o menos semana y media pero me di cuenta de que el pendrive donde tenía la historia se me había quedado en la casa, se me olvido meterlo en la mudanza y me lo trajeron hace un par de días y aproveche para actualizar! Espero que les guste este capitulo.

ACLARACIONES: los pensamientos en comillas (´´´´)

Las conversaciones entre guion ( - )

Cambio de escena: puntos y asteriscos (...****...)

DECLAIMER: pues como saben ni Inuyasha ni ninguno de los personajes me pertenecen de ser así ya fuera unido a esta pareja en la serie hace tiempo... son creaciones de Rumiko Takahashi. si hiciera milagros haría a Sesshoumaru de carne y hueso y lo clonaría para todas... disfruten!

UNA NUEVA AVENTURA Y UN NUEVO AMOR

CAPITULO XI: SANGRE.

-no lo puedo creer…- decía Tootousai al igual que resto estaba sorprendido, el susto de que la chica muriera se había esfumado al ver lo que el Taiyoukai haría…

-NO KAGOME!- grito el hanyou, no podía creer lo que el desgraciado de su hermano haría el la…iba a marcar…

Un fuerte gruñido de dolor se escuchó de nuevo por todo el bosque, el gran resplandor fue disminuyendo su intensidad poco a poco, dejando a la vista a quienes habían dejado ser visible gracias a este. La escena que estaba frente a sus ojos era diferente a la que habían visto hace poco. La Joven miko se veía realmente cansada. Los espectadores seguían viendo a la pareja del lago, viendo que sucedería, Inuyasha apretó fuertemente sus puños reabriendo las heridas que hace poco se había hecho el mismo con sus garras. Dio un fuerte golpe a la barrera, soportando el dolor que esta le causaba al repelerlo, estaba furioso, el olor de la sangre de Kagome estaba por todo el aire, al igual que aroma de su hermano, solo que este se sentía menos, porque era probable que ya no estuviera herido pero… él se encargaría de hacerlo cuando desapareciera la protección, por lo que le había hecho a Kagome, a su Kagome…

Abrió sus ojos lentamente, el resplandor le había obligado a que los cerrase, aquel gruñido la había alertado, lo primero que observo es que el InuYoukai había quedado inconsciente de nuevo por la descarga de poder espiritual que le había enviado, miro en dirección a sus manos, notando como estas seguían fuertemente presionando el pecho del peliPlata que ahora se veía con algunos leves rasguños como si se fuera quemado, retiro rápido sus manos de él, encontrando que su plan había funcionado, gracias a la gran cantidad de poder espiritual que uso en solo segundos había terminado de deshacer la maldición, busco ponerse de pie, debía salir del lago, no quería estar ahí cuando el Taiyoukai despertase, no sabía que podía ocurrir probablemente la atacaría. El simple acto de levantarse le costaba mucho, sentía como su cuerpo estaba entumecido, la fría brisa seguía golpeándola sin piedad sobre la parte expuesta de su yukata mojada por la gélida agua, hace segundos no había sentido nada de esto. ¿Porque? Se imaginó que fue por la adrenalina que corrió por su cuerpo al verse a punto de morir. Lo intento de nuevo, lentamente estiro sus piernas hasta lograr colocarse de pie, cuando iba a dar su primer paso para salir del agua, se sorprendió al ver al Inugami consciente pero esta vez era diferente esta vez era el…

-Sesshoumaru…-pronunció asombrada y un poco asustada por lo que fuese hacer. aquellas orbes doradas miraban intensamente a aquella miko que intentaba ponerse de pie, miro los hombros de está viendo como la yukata blanca estaba manchada por tonos carmesí por esas partes, él lo sabía había sido el quien las causo, sus garras ligeramente manchadas así lo confirmaban pero no pediría disculpas, jamás le pidió a la miko que le ayudase, estaba seguro que había sido idea de aquella bruja, fijo su irada en la anciana molesto, ella estaba en la orilla observando todo tranquilamente, fue a reclamarle pero sintió un extraño sabor metálico en su boca, sin duda alguna era sangre, pero no era de él, un gemido de dolor de la humana lo saco de sus pensamientos.

Kagome había sentido una fuerte punzada en sus heridas, se llevó la mano en donde estaba la última hecha por el Inu a su cuello, el Peliplata al mirar este acto de la mujer temió lo peor. ¿Qué demonios había hecho?, no eso no podía ser verdad, en un abrir y cerrar de ojos se paró, sin darle tiempo a la humana de alarmarse por aquel acto. El Inugami jalo bruscamente la mano que tenía la miko en su cuello, descubriendo aquella herido por completo, ella estaba sangrando, no era tanto pero si lo estaba haciendo y lo que era peor él era el causante de esa herida en el cuello, debía corroborar algo rápido.

-Suéltame…- exigió la miko con molesta tratando torpemente de zafarse del agarre de él. Como respuesta solo obtuvo que el la jalara más hacia donde estaba, quedando frente a su cuerpo pero sin que esto llegara afectar al Inugami. Retiro el cabello que ocultaba eso que quería ver, eso que no podía ser cierto. Observo como habían algunos rasguños en el cuellos de ella, estaba seguro que habían sido provocados por sus colmillos no había otra forma de explicar el sabor a sangre en su boca. El la iba a marcar pero al parecer eso no ocurrió, sus colmillos nunca perforaron por completo su piel, si así fuera sido su herida no estuviera, tan solo su marca, aun así la humana olía casi como el, se imaginó que fue porque ella estuvo mucho tiempo cerca. Sin más que confirmar, soltó a la mujer sin ninguna delicadeza, dejándola de nuevo sentada dentro del agua, dejando más confundida a la miko.-¿Qué es lo que buscaba?´´-pensó, confundida sin saber exactamente lo que se pretendía el –estúpido youkai.-soltó en voz alta la azabache ya molesta ante el comportamiento extraño de este. Sesshoumaru la miro de reojo, sin responderle, sabía que la miko solo tentaba su suerte.

-¿es que acaso no es suficiente con las heridas que tienes?- pregunto sínicamente el Peliplata. Dejando a Kagome más molesta aun. La joven se puso de pie, en un segundo, era asombroso lo que la ira podía hacer….

-oh disculpa estas heridas me las gane por ayudarte.- dijo con cierto tono, la miko acercándose a la orilla del lago.

-yo no te lo pedí humana…- respondió el Taiyoukai, era cierto él no se lo pidió por lo que no podía agradecerle nada a ella. Kagome sabía que tenía razón, pero no podía ser tan desconsiderado bueno si, era de este Sesshoumaru de quien hablaban.

-ERES UN…-

-veo que está mejor joven Sesshoumaru.-intervino la bruja ante que aquella humana se arrepintiera de lo que fuera a decir, ya estaba suficientemente herida como para retar al Inu.

-Hn… me habías dicho que tu quitarías el conjuro…-dijo mostrando la molestia en sus palabras.

-te dije que sabía cómo, mas no que yo la haría joven lord.-Sesshoumaru entrecerró sus ojos ante aquella declaración.- si te lo decía, no lo permitirías o ¿me equivoco?- dijo con cierta burla en sus palabras. El Inugami ignoro la pregunta de la bruja y salió del lago, viendo como de este entraban y salían almas, sin darle mucha importancia siguió con su andar, parando en seco al sentir el nauseabundo olor de su medio hermano muy cerca.

-joven sacerdotisa ya puedes quitar la protección…-le recordó la bruja.

-eh?- ella no recordaba haber puesto alguna barrera. Miro a su alrededor observando que era cierto y notando también a todos los que estaban afuera de esta, aparentemente gritando, aunque ella no escuchaba nada ahí adentro y afuera estaba…- Inuyasha…- dijo en un susurro captado fácilmente por los oídos del Inugami que frunció el ceño al oír ese nombre, nunca le había gustado escucharlo. La azabache termino de salir del lago, sintiendo como la fría brisa pegaba sin piedad sobre su cuerpo mojado, la baja temperatura del agua donde estuvo casi todo el día, las heridas de su cuerpo y el uso de tanta energía espiritual hizo su efecto en la miko, quien al intentar dar un paso cayo desmayada por el agotamiento, Makoto se percató a tiempo e intento llegar a ella antes que cayera bruscamente al suelo pero alguien fue más rápido. La estola de Sesshoumaru se encontraba rodeando suavemente el cuerpo de la humana. Él no la fuera ayudado si no fuera sido el, el causante de todas esas heridas y del completo agotamiento de la joven pero eso nunca lo admitiría abiertamente. Apenas la miko cayó inconsciente la Kekkai desapareció, dejando a la vista y muy cerca a todos lo que estaban esperando afuera.

-SESSHOUMARU!- grito el hanyou, atacando con Tessaiga a su hermano. El Peliplata lo alcanzo a esquivar, atrayendo más su estola a su cuerpo y por ende la miko protegida con esta. No sabía que le pasaba al imbécil de su hermano que lo atacaba y sin importarle que aquella miko estuviera cerca.

-Inuyasha…- pronunció con burla al esquivar fácilmente su ataque, si, él se había recuperado por completo.- deberías tener respeto a la memoria de tu padre, estas son sus tierras Hibrido…-dijo atacándolo con su látigo, observando como el Peliplata menor no era tan veloz para esquivar completamente todos sus ataques.

-Desgraciado…. ¿Qué le hiciste a Kagome?!-grito esquivando el último ataque y acercándose para atacar con sus garras.- GARRAS DE ACERO!-cientos de cuchilladas salieron rápido de sus garras, Sesshoumaru frunció el ceño al ver como una ligera línea recién creada en su brazo comenzaba a salir un poco de líquido carmesí, el hanyou solo sonrió por ese logro. Su victoria no duro mucho pues la herida se cerró en ese mismo momento frente a sus ojos, solo esa miserable podía curarse tan rápido.

- Hn…¿hablas de esta humana…?- pregunto con cierta burla era por ella tanto escándalo y que se supone que había hecho el? Nada… la bestia de su hermano al parecer lo estaba culpando de algo que no había hecho, si lo que buscaba era un motivo para luchar no era necesario encontrar uno, él lo haría sin problemas para ver si esta vez acababa con su patética existencia.

-Tsk…- no le gusto como se refería a aquella miko que tanto quería y después de lo que había hecho.- si! Kagome! La humana que acabas de marcar miserable!- Sesshoumaru entrecerró sus ojos con cierta molestia, no le gustaba esa declaración, pues él no lo había hecho y jamás se rebajaría tampoco, ese era todo el escándalo del hanyou.

-que imbécil eres Inuyasha…- dijo con burla, alargando en un rápido movimiento a Moko-Moko y depositando a la humana cerca de la bruja, donde rápidamente salieron sus conocidos a recogerla.-no soy un ser patético como tú para interesarme por una humana y marcarla… es repulsivo…- escupió amargamente, mientras daba media vuelta para marcharse, no tenía nada que hacer ahí, ya le había dicho al hanyou lo que quería escuchar, aunque no negaba que había sido entretenido ver a la bestia molesta por semejante tontería.

-maldito…- dijo en un gruñido, dejando que el Taiyoukai se marchase, la declaración lo dejó tranquilo pero no todo lo que dijo el Inugami, no podía creer, él lo había visto, lo vio en el cuello de la miko tocándolo con sus colmillos… varias voces lo sacaron de ese trance,

-Kagome!-

-señorita Kagome!- el grupo se acercó a la joven inconsciente, parte de este a hablar con la bruja que recogía a la azabache del suelo.

-solo está cansada…- dijo la bruja al notar como la exterminadora se acercaba con el monje a agarrar a su amiga de las manos de la youkai, estos pararon al escuchar ese comentario, igual se querían llevar a Kagome pero al parecer la bruja no lo dejaría.

-Kagome!- el hanyou se acercó rápido arrebatando a la chica de los brazos de la youkai, esta solo frunció el ceño al verlo.-despierta…- le decía casi en un susurro mientras la pegaba más a su pecho, sí que la había extrañado y ahora la encontraba así, desmayada y herida.

-tranquilo Inuyasha solo quedo muy agotada por usar tanta energía.- dijo el monje viendo como el hanyou probablemente no media su fuerza y seguía apretando al a joven hacia sí.

-vámonos…-dijo el hanyou con la miko en brazos dispuesto a marcharse, tenía que hacerla despertar pronto, tenía que quitarle el repugnante olor de su hermano de encima.

-joven Inuyasha deje que curemos a la miko.- ofreció la youkai azabache, acercándose a tomar a la muchacha. El hanyou retrocedió unos pasos al ver como la youkai se acercaba. Como un niño el cual no quiere que le arrebaten algo.

-no, la curaremos en la aldea.- dijo el hanyou no quería permanecer más tiempo en esas tierras, si eran de su padre pero ahí mismo estaba Sesshoumaru y no estaría en ese lugar con el tan cerca.

-piénsalo bien Inuyasha son muchas horas para llegar a la aldea de Kaede, Kagome está perdiendo mucha sangre, ¿acaso quieres que muera? Piensa en ella y deja tu orgullo de lado por un momento.-dijo Sango molesta al ver como el hanyou prácticamente prefería llevarse a Kagome así herida sin saber si sobreviviría tan largo viaje. El hanyou gruño por lo bajo ante la verdad de la taijiya.

-Feh! De acuerdo pero después nos marcharemos…- dijo mientras la youkai azabache se acercaba a tomar a la joven. –no confió en ti…- le dijo a la bruja mientras con la mirada le advertía que estuviera alejada de la miko.

-la llevare a una de las habitaciones a curarla mejor, acompáñame Hatsoriu –

-hai! Hiyori-sama- ambos youkai se alejaron con la joven al castillo a curarla. El hanyou se iba tras ellos cuando una voz lo detuvo.

-no es necesario que te marches de estas tierras, sabes que esto era de tu padre y ahora pertenece a ustedes ya que aún no se ha decidido quién será el próximo dueño de las tierras del oeste….-dijo el peli azul acercándose, Myouga y Tootousai quedaron un poco sorprendido al escuchar al youkai.

-no me interesa… no quiero permanecer tanto tiempo en un lugar donde se encuentra Sesshoumaru….- respondió el hanyou un tanto impaciente.

-entiendo…- dijo el peli azul era obvio que ambos hermanos se odiaban el reciente encuentro se lo había confirmado, sabría que si se volvían a ver tal vez esta vez no había fuerza que los detuviera de matarse. Debía pensar en insistirle al Taiyoukai que tomase las tierras, el hanyou prácticamente las había rechazado pero sabía que convencer a Sesshoumaru sería complicado, alguien debía tomar el lugar de su padre ahora que la barrera prácticamente se había debilitado, gracias a que ya Sesshoumaru e Inuyasha podían ingresar en estas tierras, tal y como lo había dicho su padre, el Taiyoukai tendría que cambiar para entrar en estos territorios ya después de eso el sería el encargado de proteger las tierras del oeste porque alguien debía crear una nueva protección para el castillo, eso era importante.

-amo Inuyasha piénselo… quédese más tiempo su padre quería que alguno de ustedes se encargaran de proteger estas tierras en el futuro…-insistió la pulga Myouga, saltando a la nariz del hanyou absorbiendo sangre mientras hablaba, rápidamente fue aplastado por la mano del joven Peliplata.

-olvídalo… si mi padre hubiera querido que yo me encargara de esto no fuera puesto esa barrera, no me interesan estas tierras…-dijo el hanyou haciendo un desprecio.

-eras solo un bebe cuando murió como para dejarte a cargo de esto….- le recordó Tootousai, aquel recordatorio era cierto, esas palabras dejaron pensativo el hanyou que solo gruño.

-voy a ver si curaron a Kagome…- dijo para desaparecer tras los árboles en dirección al gran castillo.

En los límites de las tierras se encontraba un Taiyoukai mirando como las débiles olas pegaban con las grandes rocas que rodeaban esa parte de la isla… ahí donde vio la última vez a su padre era como si fuese ayer que recordaba esa conversación, parecía que no fuera pasado un siglo desde entonces, recordaba todo perfectamente aun la recordaba a ella… maldijo porque eso eran recuerdos que él tenía muy enterrados, unos que estaba seguro el espíritu de su padre en ese lago de almas le hizo ver,¿ porque? Tal vez no quería que olvidara que alguna vez fue débil, sí, eso debía ser… un recuerdo que no quería volver a ver y algo que la miko tampoco debió de ver… esa miko…

-escandalosa mujer….- dijo, mirando el mar, recordando a aquella humana que había viso muy seguido últimamente. Desde el incidente en el bosque, se habían encontrado varias veces…. Aun cuando decidía dejarla y marcharse lejos, terminaba de nuevo relacionado con esa mujer, lo peor de todo era que terminaban en la misma condiciones, el herido y aquella humana intentando ayudarlo.-Humanos...- era despreciable los sentimientos humanos esos que la obligaban a ella a querer ayudarlo aun sabiendo que no recibiría nada a cambio, sabiendo perfectamente que él podía acabar con su vida en cualquier momento…- mujer estúpida….- si eso debía ser para arriesgarse tanto, está ya era la tercera vez que terminaba ayudado por la miko muy a su pesar, pues el jamás hubiese querido que eso sucediera pero al parecer el maldito destino se empeñaba en ponerla en el mismo lugar que él. Este último encuentro había sido diferente, ella estuvo a punto de morir, él estuvo tan cerca de acabar con su vida, no conscientemente pero aquella mujer parecía suicida por acercársele en ese estado pero lejos de matarla, él estuvo a punto de cometer el peor error de su vida o el peor para él, marcar a una humana, un acto en el cual no quería ni pensar, acto que lo dejaría ante todos como el ser más patético al igual que su padre y el no sería igual a el…¿porque su bestia interna intento marcarla? Debía ser la gran cantidad de poder que poseía esa mujer, poder que hizo sentir gravemente amenazado a su youkai interno mientras él se encontraba sumiso en aquéllos recuerdos, fue su bestia interna la que reacciono y busco marcarla para evitar cualquier ataque de parte de la miko, cualquier intento de purificación…-Hn…- quien creería que una humana pudiese poseer tanto poder como para hacer querer marcarla a su youkai interno, parecía absurdo, fuera de este mundo pero así era…gruño porque para él eso no era posible, una miko con semejante poder? Hacia muchos siglos que no escuchaba de una, era casi imposible que existiese otra… el Peliplata dio media vuelta para regresar, sabía que ahora que estaba consciente debía afrontar ciertas cosas que seguro le pedirían los viejos discípulos de su padre…

Escuchaba voces a su alrededor parecían desconocidas y a la vez no, su confundido y cansado cerebro no podía reconocer bien a los dueños, sentía como todo su cuerpo estaba adolorido, no recordaba muy bien lo que había pasado, poco a poco aquellos recuerdos de lo sucedido hace unas pocas horas se fueron filtrando a su mente, lo último que recordaba era a Inuyasha acercándose…-´´Inuyasha…´´- pensó, obviamente él estaba cerca pues se sentía cerca pero ella no estaba con sus amigos, ella estaba en algún lugar desconocido. Intento mover su brazos para levantarse pero parecía imposible, al parecer no tenía la suficiente fuerza para hacerlo, busco abrir sus ojos parecía costarle mucho siquiera intentar hacer este simple acto pero con un poco de esfuerzo fue abriendo lentamente los ojos. Su vista estaba algo borrosa logro identificar que se encontraba al lado de una ventana, la claridad que daba la luna y la brisa entraban a pesar de las telas que trataban de impedir que esto ocurriera. Cerró una vez más sus ojos para adaptarlos a la luz, ella estaba acostada en algo muy cómodo, no se parecía en nada a los futones de la época en los que había dormido antes.

-veo que ya despertó miko-sama…-dice Hiyori acercándose a donde reposaba la miko, quien se había sorprendido al escucharla pero recordó que no estaba sola. La joven abrió su boca para responder pero de esta no salió sonido alguno, solo había resequedad, incapaz de hablar en ese momento contesto con un débil asentimiento tanto como su cuerpo lo pudo permitir.

-aun estas muy débil niña… perdiste mucha sangre y usaste la mayor parte de tu poder espiritual, te estoy muy agradecida, el Joven Sesshoumaru se salvó gracias a ti.-dice la youkai azabache con una pequeña sonrisa de gratitud, la miko solo la observo.- debes descansar un poco más para que te recuperes por completo, ya pedí que trajeran comida para ti. Ahora duerme un poco…-dijo pasando una manos por sus cabellos. La azabache dudo al principio pero en el rostro ni en las palabras de la youkai había malicia alguna, observo a la esquina de la habitación y noto que también estaba aquel joven Youkai de cabellos oscuros, de nombre Hatsoriu sabía que Inuyasha estaba en los alrededores podía sentir su presencia acercándose rápidamente a la habitación. La paz no duro mucho, la puerta corrediza se abrió bruscamente dejando ver al desesperado hanyou.

-Kagome!.- en un abrir y cerrar de ojos, el Peliplata se encontraba al lado de la miko, tomando delicadamente su rostro para que ella no hiciera esfuerzo alguno en voltearlo a ver.-¿te sientes mejor?- pregunto intentando calmar su ansiedad queriendo levantarla de ese futon, abrazarla y no volverse a alejar de ella, el silencio de la miko lo preocupo, luego vio como ella daba un ligero asentimiento a su pregunta.

-¿no puedes hablar…? -la pregunta parecía obvia pero el hanyou quería confirmarlo, ¿acaso estaba tan débil para si quiera contestar?.

-su cuerpo aún sigue cansado, perdió mucha sangre…. No debería presionarla tanto…-dijo secamente el youkai azabache sentado en la esquina del pequeño cuarto, el hanyou gruño por su comentario… había algo más que lo molestaba aparte de aquel sujeto que vigilaba el sueño de su Kagome, era el repugnante olor que seguía teniendo la miko a pesar de estar curada y con un hermosos kimono naranja muy diferente a las prendas de miko que llevaba, el insoportable olor de su hermano aún seguía en ella… como quería llevarla al lago más cercano para que la miko se bañase y quitara ese despreciable aroma que lo estaba enfermando y le hacía revivir el suceso que ocurrió hace algunas horas.

La puerta corrediza de volvió abrir dejando pasar a la amable Hiyori, con una bandeja de frutas para la miko así como agua. Se acercó a donde estaba la humana acostada y dejo todo al lado de ella.

-disculpe que le haya traído todo esto, no sabía que es lo que le gusta a los humanos, así que opte por traerle frutas…-dijo con una sonrisa acercándose a la joven y ayudándola a sentarse.

-no se preocupe Hiyori-san, se ve delicioso…- contesto la miko, mientras sorprendía a todos incluso a ella misma, a pesar de que la habían ayudado a sentarse pese a lo débil que estaba, ya hablaba como si nada… Kagome ya no sentía mucho cansancio en su cuerpo, era algo que no podía explicar, así como tampoco sentía dolor en las heridas de sus hombros, solo un débil ardor en una herida y era la de su cuello.

-Kagome estas mejor…-decía abrazándola delicadamente para que la miko no le doliera nada. Hiyori solo se quedó pensando en lo extraño de la situación, algo raro sucedía y el hanyou no lo noto, hace pocos minutos no podía si quiera hablar y ahora estaba sentada y hablando…- me asustaste tonta…-susurro a su oído ejerciendo más presión en su abrazo, la miko se conmovió un poco al escucharlo, si, tal vez no era la dulces palabras que se esperaba al estar tanto tiempo alejada de el pero no podía hacer nada era Inuyasha de quien hablaban y no diría nada más romántico que eso porque no estaban solos…- mañana regresaremos a la aldea, así que descansa…- dijo deshaciendo su abrazo, mirando ahora firmemente a la joven….

-pero… aún tenemos mucho que hacer… hay que…-

-después hablamos de eso…- interrumpió el hanyou, mirando a los presentes, sabía que sería difícil convencer a la miko pero ella no podía arriesgarse más, el maldito que la estaba buscando aún estaba vivo. Kagome lo miro, viendo en su mirada que probablemente no cambiaría su parecer pero no importaba ella sabía que tenían algo que hacer antes de regresar a la aldea como si todo estuviera en paz…

-de acuerdo…-contesto Kagome, agarrando una fruta y comenzando a comer de verdad se sentía mejor, era extraño hace algunos segundos le costaba hasta abrir los ojos…

-será mejor que la esperes afuera joven Inuyasha….-dijo Hiyori con respeto pues él también era hijo su señor, además quería quedarse sola con la miko, había algo que quería confirmar.- Hatsoriu déjanos solas…-dijo, el joven asintió y salió de la habitación.

-te llamas Kagome cierto miko-sama?- pregunto la youkai para dirigirse de forma menos formal a la joven.

-sí, ese es mi nombre…-dio la muchacha dedicándole una ligera sonrisa, pensando en todavía en su ´´milagrosa´´ mejora.- ¿usted también lo noto cierto…?- pregunto la miko sin rodeos, la youkai se asombró al oírla pues no creía que la humana se había dado cuenta. Asintió como respuesta.

-hace algunos minutos yo ni siquiera me podía mover y míreme ahora…¿qué es lo que sucedió?- pregunta la joven aun sin saber el porqué.

-tengo mis sospechas Kagome…-dio mirándola seriamente, la miko se preocupó al oírla.- déjame ver cómo están las heridas de tus hombros…- dijo acercándose a la muchacha, mientras esta sin pensarlo aflojaba la parte de arriba de su kimono, inmediatamente dejando ver algunos vendajes que cubrían sus heridas…

-¿te duelen?- le pregunto la youkai deshaciendo lentamente el vendaje.

-no…- respondió no tan tranquila, Hiyori al escucharla creyó confirmar sus sospechas pero al desarmar por completo el vendaje lo confirmo todo…- Imposible…-dijo la miko viendo como su hombro, la piel estaba intacta no había ninguna herida ni tampoco había rastro de que hubo alguna.- yo si estaba herida…- dijo la miko, sin saber cómo asimilarlo.

-lo se…-contesto Hiyori para mantenerla calmada.

-entonces ¿cómo explica esto? Soy una humana, debería haber tardado al menos una semana para que se cerrasen mis heridas, no me debería haber curado tan rápido como un…- la sola mención de la palabra era imposible para ella, todo lo ocurrido la había dejado un poco alterada.

-¿youkai?- intervino Hiyori al ver como la miko le costaba creer que fuera eso.

-si… pero eso es imposible ¿cierto?-pregunto, mirando insistentemente a la youkai, esperando que esta pudiera aclarar todas sus dudas…-

-no es imposible pero… tienes razón aun eres humana…- contesto Hiyori si saber cómo explicarle el resto. Kagome quedo un poco confundida con la primera respuesta pero no le dio importancia pues había escuchado lo que quería ella aun seguía siendo humana.

-entonces… ¿qué fue lo que me sucedió? Porque sane tan rápido…?- tenía muchas preguntas en su mente pero tampoco quería bombardear a la youkai con ellas.

- eres humana.- volvió a confirmar la youkai.- Pero digamos que ahora tienes sangre youkai recorriendo tus venas y no de cualquier youkai sino de un Taiyoukai por eso sanaste tan rápido, no te asustes…- dijo ahora con una pequeña sonrisa para calmar a la muchacha pero esta había quedado paralizada con la respuesta.

-¿qué? ¿Cómo fue eso posible…? No sabía que algo como eso pudiese ocurrir…- dijo preocupada la joven, tenía miedo de morir esa sangre podía ser un veneno para ella.-¿moriré?- pregunto más calmada mirando a los ojos a Hiyori que casi ríe al escuchar la evidente preocupación de la miko.

-que dices niña… no morirás, tendrás la ventaja de sanar más rápido que un humano y mientras no te pase nada nada, no te tienes que preocupar de morir pues tendrás muchos años por delante.- dice la youkai sonriente.

-quiere decir… ¿qué viviré tanto como un hanyou o youkai?-pregunto la chica aun sin creerlo…

-si, pero recuerda que sigues siendo humana a pesar de eso, aun eres frágil, no te tienes que preocupar de ninguna enfermedad pues no creo que padezcas de alguna pero si alguien te hiriera gravemente y tus heridas no logran curarse morirías…- explica tranquilamente.

-entiendo… pero ¿cómo fue que llego esa sangre a la mía?-esa parte aun no concordaba del todo, si, ella se encontró con muchos youkais en su viaje pero con ninguno recuerda haber compartido sangre pues ella no había salido herida de esos encuentros. De pronto los sucesos ocurridos hace pocas horas pegaron contra su mente fuertemente, ahora todo parecía tener lógica, aquella respuesta que por sí sola apareció en su mente, la hizo sufrir de vértigo por un momento, eso no podía ser cierto pero sus recuerdos así lo indicaban…- ¿Sesshoumaru?-pregunto casi en un susurro pero fue escuchado perfectamente por la youkai, sabía que la miko se daría cuenta por ella misma.

-si…-confirmo Hiyori, Kagome solo la mira con el asombro aun en sus achocolatados ojos.-en algún momento, desde que estuvieron en el lago de las almas, compartieron sangre.- explico tranquilamente la youkai.

-lo recuerdo… fue cuando se estaba transformando… cuando me hizo las heridas del hombro.-dijo mirando como en ese lugar no había ningún rastro de garras, recordó el momento en el que el Taiyoukai enterró sus garras en ella y luego la pego a su pecho, ahí donde el aun estaba sangrando….- fue en ese momento…- dijo la miko aun sin creerlo, Hiyori también lo recordó, ellos recién estaban despertando de aquel somnífero.

-cierto… también lo recuerdo…-dijo pensativa.- Kagome-llamo a la muchacha esta salió de su trance y miro a la youkai- lo mejor será que nadie se entere de esto…- dijo seriamente, ella sabía el problema que se armaría si todos incluyendo el hanyou lo sabía.

-¿ cómo les explicare a mis amigos que no estoy envejeciendo como ellos?- si ella podía guardar ese secreto pero que tanto? Dentro de algunos años sus amigos cambiarían y ella seguiría pareciendo una joven de 19 años. Ellos sospecharían y ella lo tendría que contar.

-entonces cuando llegue ese momento se los explicas, por ahora es mejor dejar las cosas así, si Sesshoumaru o Inuyasha se entera probablemente habrá una nueva pelea entre ellos.- explico la youkai, mirando firmemente a la joven.

-tienes razón…- contesto la miko sabiendo lo celoso que era el hanyou, jamás aceptaría que ella tuviera compartiendo sangre con su hermano a pesar de que entre el hanyou y ella no pasara nada, igual Inuyasha era muy posesivo… –no diré nada.-contesto la miko con una sonrisa, dándole un mordisco a su fruta, esta cayó al suelo rápidamente, el ardor en su cuello aumento e instintivamente se llevó la mano a ese lugar.

-¿que te sucede?- pregunto la youkai acercándose quitando la mano de su cuello para ver mejor.

-esa herida aun me arde… ¿no debería haberse curado como las otras?- pregunto la miko, pues según ella debía haber desaparecido, eran apenas unas pequeñas líneas que había dejado Sesshoumaru al rozar los colmillos contra su cuello. Eran meros rasguños comparados con las que había tenido en sus hombros.

´´ya veo… aun le arde…´´- no te preocupes, esa tardara un poco más en cerrar, no es una marca en si así que desaparecerá pronto…-dijo la youkai colocándose de pie, Kagome la escucho pero algo en eso no entendía.

-¿Una marca dijo?- que se supone que era una marca, y porque ella tendría una…

´´no lo sabe…´´ la youkai suspiro tranquila de que al menos no conociera lo que era ser marcada.- eh… no te preocupes desaparecerá pronto, luego sabrás que es…- dijo nerviosa Hiyori saliendo rápido de la habitación, era suficientes noticias fuertes por un solo día para esa joven, como le explicaría que Sesshoumaru estuvo a punto de tomarla como esposa… no, sería muy fuerte para ella, después se enteraría porque estaba segura que el hanyou no demoraba en explicárselo por los momentos era mejor que descansara aunque sabía que la miko estaba bien, pero debía aparentar no estar tan bien , antes de que comenzaran a sospechar… la youkai salió, dejando a una confundida Kagome…

Era tarde parecía ser más de media noche, pronto se asomaría el sol, anunciando un nuevo día, en los extremos de las tierras del oeste, se encontraba un InuYoukai peli azul aparentemente hablando con un Peliplata que parecía no estar prestando la más mínima atención a lo que decía.

-¿qué dices joven Sesshoumaru?- pregunto, el youkai peli azul sabiendo que el comentario podría molestar al Peliplata.

-Hn… deberías llamarme con más respeto…- dijo tajante, la parte de ´´joven no le gustaba… aun lo trataban como si su padre estuviera vivo, como si fuera un cachorro…

-disculpe… no lo puedo llamar con más formalidad hasta que no me responda… ¿acepta?- insistió el Inu, mientras una sonrisa discreta se formaba en su rostro al ver el fastidio del Taiyoukai.

-ellos aún se encuentran aquí…- no era una pregunta, lo estaba afirmando aun sentía el olor de su medio hermano cerca del castillo y el de la miko escandalosa dentro de este.

-si… Hiyori se está encargando de curar a la miko que al parecer quedo muy mal herida después de lo que ocurrió en el lago de las almas…-culmino de decir, ganándose una mirada fulminante de Taiyoukai por lo dicho, el peli azul lo ignoro, sabiendo que este no le haría nada pues no solo era un InuYoukai de mayor edad que él, sino la mano derecha de su padre y aunque el fuese el Taiyoukai aún no aceptaba quedarse con las tierras. Sesshoumaru frunció el ceño, no creía haber visto a la humana tan mal cuando la saco del lago.

-Hn…- el Taiyoukai se dio media vuelta para seguir mirando el horizonte que con el brillo de la luna era relajante, él no tenía por qué estar interesado en cómo estaba esa humana, ella se lo había buscado y al no le debía importar…

-entonces…- comenzó el youkai, retomando el tema el cual había sido desviado por el comentario del peliplata.-¿ tomaras el puesto de tu padre? La barrera se debilito y sin un nuevo Taiyoukai al mando de estas tierras que cree una nueva barrera, los enemigos comenzaran a invadir, si podemos luchar para defender este lugar pero ¿por cuánto tiempo? Los clanes del norte, sur y este, querrán tomar estas tierras que no solo saben ya están sin dueño hace más de un siglo, sino que ahora no hay protección alguna sobre ella que les impida invadir. ¿Dejaras que el legado de tu padre se pierda…?-

-eso no me interesa… no te tengo ningún interés en este lugar, puede tomarlo quien quiera, no protegeré nada…- respondió el Inugami, alguna vez sintió odio por este lugar pero ahora no le interesaba era solo un terreno lleno de recuerdos, no valía nada a su parecer… además no quería atarse a ninguna responsabilidad por ahora solo tenía un objetivo y era acabar con el desgraciado de Ratsuyuko…matarlo de la manera más lenta posible…

-es una lástima…- dijo el peli azul pensando en su próxima carta a jugar, no perdería nada intentándolo.- hubiera preferido que fueras tú el nuevo Taiyoukai del Oeste pero bueno… también está el joven Inuyasha estoy seguro que el aceptara.- mentía… pero el peliplata no se enteraría… si, él ya se lo había ofrecido al hanyou y había despreciado la oferta al igual que Sesshoumaru, sin duda alguna eran hermano los dos, salieron igual de obstinados que su padre…

-es solo un hanyou…- recordó el Inugami por si se le había olvidado que Inuyasha no poseía todos los poderes de un youkai, a pesar de ser hijo de un Taiyoukai…

-sí, lo se… pero es hijo de InuTaisho-sama, es fuerte y según he escuchado fue el heredero de Tessaiga y no solo controla todas las técnicas sino que esa poderosa espada aprendió nuevas… así que no creo que sea un simple hanyou como dices…- había tocado su fibra sensible a pesar de haber superado a su padre en cuanto poder y perder el interés por colmillo de acero, odiaba que le recordaran ese tipo de cosas. Fulminó con la mirada al peli azul, quien trataba de parecer lo más serio posible, aun cuando por dentro se sentía victorioso pues al parecer había dado en el clavo.

-el no será capaz de proteger a estas tierras y a todos ustedes, difícilmente y cuida de los humanos que siempre lo acompañan. Que te hace pensar que se encargara de esto…- no caería tan fácil en la provocación de peli azul.

-bueno… eso lo confirmare cuando acepte hacerse carga de estas tierras.-dijo terminando la discusión, debía presionarlo hasta lo último para que el testarudo del youkai aceptara.

-pierdes tu tiempo en provocarlo Ryouku, Sesshoumaru ya se dio cuenta de tu plan…- dijo Tootousai apareciendo, el Taiyoukai ya lo había detectado pero el peli azul no…

-Tootousai…-dijo el peliplata viendo al herrero aparecer, ¿qué es lo que quería? Pronto lo averiguaría.

-debes aceptar la responsabilidad de proteger a estas Tierras, sabes que eres el único de ambos hermanos que puede hacerlo por tu condición de Taiyoukai.- dijo serio el herrero aunque ya estaba sintiendo un escalofrió por todo su cuerpo con la mirada fría con que lo estaba viendo aquel youkai que a veces temía.-Inuyasha, no podrá poner un campo de protección para estas tierras pues no posee esa clase de poder, sus habilidades de demonio están limitadas, además según escuche él tampoco quiere tener algo que ver con este lugar, sin duda alguna son parecidos…-dijo Tootousai tratando de sonar un poco chistoso pero se le había olvidado con quien trataba, el peliplata entrecerró sus ojos mirándolo molesto por su comentario, mirada con la que el herrero trago fuertemente saliva, por el temor que sintió.

-¿porque debería hacerme cargo de este lugar? No hay nada que me interese conservar aquí….- ni siquiera esos molesto recuerdos que se le habían mostrado hace poco, si, deshacerse de esas tierras terminaría por matar todo lo relacionado con ella.

-si no aceptas hacerte cargo de lo que tu padre y tus antepasados han protegido durante milenios, no tardara mucho para que algún clan venga a apoderarse de estas tierras.- dijo Tootousai, observando como el peliplata miraba a otra dirección, sin mostrar interés alguno en lo que le decía.

-eso no me interesa…- era cierto, el no sentía ningún tipo de apego a esas tierras, una vez que su padre murió lo primero que quiso es destruir este lugar y luego a esa humana que había traído al mundo a un hanyou, quería limpiar la deshonra de su padre al acabar con todo lo que le relacionara, excepto Tessaiga… esa espada al menos le sería útil, era lo único que quería heredar desde ese día… después de un siglo y superar a Inu No Taisho, no perdería su tiempo, destruyendo ni haciéndose cargo de esas tierras. No quería ninguna herencia de su padre, si, el seguiría siendo un Taiyoukai pero podía armar su propio castillo donde quisiese tal y como lo hizo su madre cuando se fue. No era necesario conservar nada.

El anciano suspiro… tardaría en convencerlo sin duda.- sé que ni el clan del norte ni del sur, se atreverían a tomar estas tierras, pues siempre fueron muy fieles a tu padre. Pero Ratsuyuko estaba esperando esta oportunidad… el momento en que la barrera desapareciera… el seguirá el ideal de Ryuukotsusei apoderarse de este castillo, el cree que tu e Inuyasha serán su único impedimento para alcanzar ese objetivo por eso quiere acabar con ustedes, si se entera que ninguno de los dos tiene interés en conservar las tierras del oeste, no perderá tiempo en venir y acabar con todos- dice el vejo herrero con preocupación no solo por eso llegara a ocurrir sino porque el Inugami no había sacado su fría mirada de él y lo estaba empezando a asustar…

-no se lo dejare tan fácil…- el peliplata comenzó con su andar alejándose poco a poco del herrero y Ryouku… él no le pondría las cosas tan fácil a ese dragón, acabaría con él y después dejaría estas tierras, no tenía nada más que hacer en ese lugar.

-¿eso quiere decir que aceptas?- Ryouku no lo podía creer. Había aceptado tan fácil, no recibió respuesta alguna, el peliplata continuo caminando hacia el castillo.- entonces… debemos anunciárselo al resto, estarán contentos de esta noticia.- Tootousai asintió ante lo dicho y siguió al peli azul.

Los primeros rayos del sol comenzaban hacer presencia en el cielo, aclarándolo lentamente, aquel trio de youkais guiados por el peliplata ya habían entrado al castillo, se encontraban en una especie de salón, ubicado en la parte norte del lugar lejos de donde estaba la humana probablemente durmiendo, era mejor así, podía sentir como los amigos de la miko incluyendo al estúpido de su hermano comenzaban acercarse a donde se encontraba ella, probablemente se la llevarían, lo que para Sesshoumaru era bueno, no quería tener que saber más de aquella miko, quiso que la reunión fuera lo más alejados de ellos porque no quería que el hanyou escuchara ni interviniera en ninguna de las cosas que se hablarían, al fin de cuentas el ya no era dueño de esas tierras, ya que el Inugami al ver aceptado tenia control total sobre el lugar. En los tiempos de Inu Taisho este lugar era usado para armar planes con otros clanes, la de hoy no era la gran reunión pues los únicos en ese salón era aquellos, inuyoukais que no solo eran viejos compañeros De Pelea de Inu Taisho sino que eran fieles servidores de él, también estaban el par de ancianos amigos de su padre, la vieja pulga y el herrero, y por supuesto el, que no podía faltar menos ahora que temporalmente había aceptado hacerse cargo de las tierras del Oeste, claro que solo él sabía que sería por un corto plazo de tiempo, aun no le diría nada a aquellos que esperaban que la reunión comenzara.

-les traigo una buena noticia a ustedes…- como siempre comenzaba hablando el más animoso de todos Ryouku que no solo era conocido, por ser un poco bromista en comparación del resto de Inuyoukais, sino que también por ser mano derecha de Inu No Taisho en las peleas por ser un experto en batallas.- Sesshoumaru-sama ha aceptado tomar la responsabilidad de esta tierras, tal como su padre, una vez lo hizo.- dice mirando con una pequeña sonrisa burlona al peliplata que solo desvió su mirada queriendo no escuchar la estupideces de ese youkai que a partir de ahora también seria fiel servidor de él, así que se tendría que acostumbrar a estar rodeados de tantos youkais, cosa que odiaba, hacia años no convivía con ellos, siempre le molesto por eso prefería estar solo y así estuvo al menos, hasta que le toco lidiar con el escandaloso se su sirviente. Al menos estos eran más útiles y fuertes que Jaken, igual nunca se cansaría de desquitarse con el…

- me alegra que haya aceptado joven… digo, señor…- corrigió, Hiyori la youkai más antigua del castillo.- Inu Taisho-sama estaría orgulloso de usted.- dijo mientras hacia una pequeña reverencia junto al otro Inu azabache que estaba a su lado.

-solo será mientras encuentre a Ratsuyuko, después ustedes se encargaran de este lugar…- aclaro el Taiyoukai, haciendo notorio que aún no quería tener que ver con esas tierras.

-pero… tu aceptaste encargarte de esto.- reprocho el peli azul, confundido y algo asombrado, aunque era de esperar ese comportamiento en el peliplata.

-acepte… pero con mis condiciones y yo decido hasta cuando…-dijo cortante.-no dejare que esa escoria de dragón se quede con esto.-

-Sesshoumaru-sama! ¿Dónde va a conseguir a Ratsuyuko?- intervino Myouga restándole importancia a la condición puesta por el Inugami, era de esperarse algo como eso de él.

-es cierto Sesshoumaru… no es tan estúpido como para quedarse en algún lugar donde sea fácil de encontrar.- dice el viejo herrero.

-no lo buscare, el vendrá solo…-dice, acomodando su pelo tras su oreja, ignorando a los presentes.- le interesa este castillo y verme muerto… así que no tardara en aparecer de nuevo.-

-igual a su padre…tan calculador como el… dice Ryouku, recostado de la pared del salón, Sesshoumaru solo se limita a mirarlo amenazante pero el peli azul lo ignora.

-eh… creo que se le olvido algo Sesshoumaru-sama. Dice la pulga quien llega de un salto al hombro de su viejo amigo, al ver la fría mirada que le daba el Taiyoukai. La pulga trago fuertemente y continuo.- hay algo de lo que el hijo de Ryuukotsusei quiere conseguir en este momento, aún más que la muerte de los hijos de Inu Taisho y las tierras del oeste…- el youkai entrecerró los ojos indicando que prosiguiera pero Myouga solo se ponía más nervioso.- él quiere a la señorita Kagome!- dijo para finalmente ocultarse bajo la vestimenta del herrero.

Sesshoumaru, se le había olvidado ese detalle, la vieja pulga tenía razón, fue ella el motivo por el que ahora él estaba en ese lugar, el motivo por el que enfrento al youkai, el dragón quería a la miko…el por qué aun lo desconocía…

-la miko…- dijo un poco asombrado, el peli azul.- ¿para que la quiere?- ese era la pregunta que probablemente todos tenían en su cabeza, incluso el peliplata se le fue imposible averiguar el porqué.

-el solo quiere su poder…- Makoto había hecho presencia en aquella habitación, donde estaban reunidos, para ella era muy obvio los motivos que tenía el youkai dragón para llevársela.

-¿qué haces aquí?- pregunto molesto el peliplata, si, ella pertenecía a los viejos servidores de su padre pero al él no le agradaba en nada la vieja bruja, mucho menos después del incidente del lago. Todos parecieron ignorar la pregunta amenazadora del Inugami.

-es cierto esa jovencita tiene mucho poder espiritual pero ¿de qué le podría servir eso a un youkai?- pregunto Hiyori al igual que el resto sin entender, aunque en la cabeza del peliplata ya se imagina lo que haría.

-hará lo mismo que le hizo a los restos de su padre, absorberá su poder…- dice tranquila la bruja, pareciendo lo más obvio de todo.- eso lo hará inmune a cualquier clase de energía espiritual, sería un oponente mucho más difícil de enfrentar de lo que ya es.- Sesshoumaru frunció el ceño, no había nadie más poderoso que él, no dejaría que ese maldito se fortaleciera más….

-eso quiere decir, que el primero en enfrentarlo será InuYasha…-dijo Tootousai pensativo…-ya que Kagome estará con el.-

-y si el amo InuYasha no puede con él, atendrá lo que quiere…- dijo Myouga preocupado, el hanyou podía ser muy fuerte cuando lo quería pero estaban hablando de un Taiyoukai que ni el mismo Sesshoumaru logro acabar, al menos el solo no podría enfrentarlo y suponía que no dejaría que Kagome lo ayudase. .- hay que alertarlo antes que se marche de aquí.- el pequeño youkai se disponía a marcharse cuando la orden del peliplata le erizo la piel y lo detuvo.

-no iras a ningún lado…- ordena el Inugami, mirándolo sin expresión alguna.- si ese demonio está detrás de esa humana entonces, la miko no saldrá de aquí.- Myouga trago fuertemente al oírlo, eso significaría que otra gran pelea entre InuYasha y el ocurriría, sabía perfectamente que el hanyou no estaría de acuerdo con nada relacionado con su hermano y menos si este utilizaría a Kagome de carnada.

-el youkai dragón no vendrá a buscarla a este lugar…- intervino el peli azul, quien se encontraba recostado analizando la situación.

-¿porque estas tan seguro Ryouku?- pregunta el viejo herrero, sin ver la falla en ese plan.

-no es tan tonto como para venir a buscar a la miko a un lugar donde sabe que lo estará esperando no solo los hijos de Inu No Taisho, sino sus antiguos servidores y compañeros de batalla….- decía abriendo sus esmeraldas ojos para ver al resto.-sería algo estúpidamente arriesgado y la muerte no es algo que el desee por venir a buscar a la humana… el esperara que todo se calme y aparecerá… en este momento lo dudo…-dice con una pequeña sonrisa.- claro… eso si es tan astuto como he escuchado hasta ahora….-

-Hn… no voy a perderé tiempo… si el no viene entonces seré yo quien encuentre a ese maldito primero…-dice molesto al ver las fallas de su plan, al oír como el peli azul tenía toda la razón pero no, el no esperaría tenia cuentas que saldar con ese tipo y lo haría pronto…

-entonces ¿te llevaras a la miko contigo?- pregunta con cierta burla, mientras el peliplata enarca una ceja, él no había pensado en eso.

- no he dicho eso…-

-aaahhh…. Que lastima, entonces estamos en la misma situación que al principio…-dice suspirando dramáticamente, cosa que solo molesta mas al Taiyoukai que lo miraba esperando a que continuara…- iras a buscarlo pero dejaras a la miko aquí quien en algunas horas se la llevara Inuyasha y estaremos en la misma situación de nuevo… recuerda que el hijo de Ryuukotsusei está detrás de la humana…

-Ryouku tiene razón… no llagaremos a nada si te vas a buscar a Ratsuyuko al final solo le facilitaras que encuentre a Kagome…- interviene el herrero, pensando en que hacerle entender al peliplata sería muy difícil, él no es de los que aceptan opiniones de otros tan fácil.

-la miko no se ira de estas tierras, hasta que consiga a ese bastardo, no me interesa que el hanyou se oponga, no permitiré que Ratsuyuko se haga más fuerte….-

-si ella permanece aquí, él no la vendrá a buscar… sabrá que no está sola, sabrá que en este lugar lo estarán esperando y no aparecerá…- dice mirando seriamente al peliplata que solo buscaba otra solución que no fuera llevarse a la miko con él.

-Hn…¿qué planeas?-definitivamente el peli azul se había dado cuenta de los errores en los planes no muy diferentes del Taiyoukai, en cierta forma se sentía ganador, al menos de esta discusión ya que lo que lo propondría al Inu sería la mejor opción de todas, aunque esta no fuera para nada del agrado del peliplata.

-viaja con la miko.- el peliplata estrecho levemente sus ojos, esa no podría ser su opción, se iba a negar pero la voz de Ryouku lo detuvo.- si vas en busca de Ratsuyuko con ella, él se dejara encontrar o mejor tal vez llegue a ustedes…- culmina esperando que Inu entienda el porqué del plan.

-esa no es una opción…-

-es tu única opción y la de todos…-

- no eres nadie para decirme que opción es la mejor….- alega el peliplata, Ryouku solo suspira, la terquedad del Inu era tan grande, que sería difícil hacer que cediera.

-eso lo se… conozco perfectamente mi posición…- dice haciendo un ademan con la mano.- quien no parece conocer la suya ahora eres tú, porque no estás pensando como un Taiyoukai te estas comportando como un cachorro… -

-Cuida tus palabras Ryouku… no soy tan tolerante como mi padre…- dice Sesshoumaru mientras lo mira sin mostrar ningún tipo de expresión en su rostro preparado para atacar si continuaba hablando

-ehhh… disculpe Sesshoumaru-sama…- interviene la vieja pulga para calmar un poco el tenso ambiente que se había creado, todas las miradas incluyendo las del peliplata cayeron sobre el anciano, quien solo pudo asustarse por la gélida mirada del Inu sobre el.- creo que la opción que sugiere Ryouku es una buena idea, el hijo de Ryuukotsusei esta tras ella, si la lleva a la búsqueda con usted es probable que Ratsuyuko se deje encontrar…

-o que el mismo llegue a ustedes…-vuelve a interferir el peli azul, quien solo se recostó de la madera y cerro sus ojos para continuar explicando lo que el Taiyoukai no había dejado hace unos minutos.- el dragón sabrá que estarás solo con la miko e iras tras ustedes… será la oportunidad perfecta para él, creerá que Sesshoumaru solo no será un gran rival para él y que podrá llevarse a la miko si lo destruye… pero… esta vez no tendrán tanta suerte cierto Sesshoumaru-sama?- dice mirándolo mientras le guiña un ojo burlonamente, el peliplata lo ignora, sabiendo que después de todo el plan del youkai no era tan estúpido como pensaba.

-es lo mismo que sucedería si el amo InuYasha se fuera con la señorita Kagome…- dice la pulga un tanto confundido.

-pero no tendría el mismo resultado Myouga…- le explica el herrero.- no sabemos si Inuyasha sería capaz de enfrentase sin Salir gravemente herido y si eso sucediera, el youkai obtendría lo que quiere que en este caso serían los poderes de la miko, en cambio Sesshoumaru ya se ha enfrentado a él y sabemos que tiene más oportunidad de vencerlo pues aunque Sesshoumaru quedo mal herido Ratsuyuko tampoco había quedado en las mejores condiciones.-

-exacto, al menos sabemos que Sesshoumaru es un fuerte oponente para el…- dice el peli azul quien solo se gana la fría mirada ambarina del Taiyoukai por su comentario. –solo que… no tendrás a nadie que te ayude a derrotarlo… estas tu solo recuerda que si vamos aunque sea a una distancia prudente él podía sentirlo y no aparecía.

-tonterías… no necesito ayuda de nadie para acabar con ese imbécil…-

-ahhh… eso quieres decir que estás de acuerdo?- si las miradas mataran esta claro que Ryouku no estuviera ahí en ese momento, el peliplata solo ignoro… realmente si terminaba con todo esto podría dejarlos solos con esas tierras él no tendría nada que proteger y no tendría que soportar más a ese youkai y eso que él pensaba que no había nadie más molesto que Jaken…

-creo que se les está olvidando de alguien…-dice el herrero al notar como el peliplata comenzaba a marchase.

-mmm?-el peli azul creía que todo ya estaba hablado.

-InuYasha… tal vez tu no pero nosotros lo conocemos suficiente a ese cachorro para saber que no permitirá nada de esto.-

-mmm… no lo había pensado… es cierto, es un joven muy impulsivo… no será nada fácil que acepte dejar a la miko que lo acompaña…- decía mientras masajeaba su sien, cuanto le había costado convencer a uno de los hermanos ahora tenía que lidiar con el otro casi tan necio como el mayor.-aaahhh que jaqueca me va dar… ¿qué piensas hacer con tu hermano joven Sesshoumaru?- fija su vista en donde hace solo unos pocos segundos se encontraba el Taiyoukai, ahora ese espacio estaba vacío él se había marchado sin llegar a ningún acuerdo de como convencería al hanyou, era tan típico de él, dejarlos sin respuesta alguna….el peli azul suspira resignado…- pero que carácter…-

-estoy seguro que pronto haba otra pelea en el castillo…- dice el viejo herrero mirando por donde hace algunos segundos se había marchado el Taiyoukai, el resto solo se limitó a asentir.

Los primeros rayos del sol se filtraban por la fina tela que torpemente cubría la ventana a su lado, era extraño ver cierta cosas en este lugar que le hacían recordar con cierta melancolía su época. ¿Cuantas horas habían pasado? Eso no lo sabía… para ella unas pocas, al menos así le parecieron no durmió nada, no tenía sueño, eran muchas cosas en las que había estado pensando en esas horas, su mente se debatía en si contaba o no toda la verdad al hanyou ella sabía que debía hacerlo pero su lado racional le decía que no, al menos este no era el momento ni el lugar para esa confesión, habían cosas más importantes en las que también había pensado, como logarían encontrar a ese dragón que los había atacado, debían tener algún plan para cuando llegara el próximo ataque… si debían… porque ella sabía que ese problema no solo era con Sesshoumaru, era una rivalidad que provenía desde siglos atrás… una que había comenzado con el padre de Inuyasha y el señor del Este Ryuukotsusei una que fue hereda a sus descendientes, una en la que solo Sesshoumaru e Inuyasha deberían estar involucrados y que ellas por razones que desconocía termino no solo relacionada sino metida en el problema… o al menos así fue como se lo hizo saber Ratsuyuko, el nuevo señor del Este que todos desconocían cando los ataco el la estaba buscando… nunca dijo motivos… pero ella al igual que los hijos de Inu No Taisho, estaba metida en esto.

No había dormido nada pero no sentía cansancio alguno, daba merito a la sangre de cierto Taiyoukai que ahora corría por sus venas pero debía ser que ya había descansado lo suficiente o tal vez había muchas cosas en las que pensar, un fresca brisa movió su azabache cabellera, la ventana se encontraba medio abierta para refrescar ese pequeño cuarto, en el que ahora se encontraba aparentemente sola.

-no has dormido nada…-esa voz la sorprendió, no había sentido presencia alguna tan ceca de ella, de un salto se paró del futon donde descansaba, lista para atacar o corre, su sorpresa fue ver al joven youkai azabache sentado en la misma esquina donde estaba antes, parecía dormido y ni siquiera se había inmutado ante la reacción de la miko.

-Hatsoriu..-dijo la joven sorprendida no sabía siquiera como había recordado el nombre del joven en ese momento.-¿desde cuando estás aquí?-

-siempre he estado aquí…-dijo tranquilamente, aunque ya sabía a qué venia la pegunta de la joven.

-no es cierto… Hiyori-san te pidió que salieras…-dijo muy segura, ella lo recordaba perfectamente, no estaba delirando así que no le podía mentir.

-si… pero regrese…-dice abriendo sus ojos del dorado más oscuro que pueda existir y que a la luz del sol se veían más hermosos.

-¿porque no te pude sentir?- el sabia a lo que se refería, era una miko cualquier presencia la puede detectar y ella no era cualquier sacerdotisa.

-porque oculte mi presencia…-dice mirándola fijamente, al ver un tanto de confusión en sus ojos prosiguió.- Hiyori me ordeno vigilarte, así que cuando ella salió, yo regrese y oculté mi presencia para no disturbar tu sueño pero eso no fue necesario por qué no dormiste nada….-un rubor cubrió las mejillas de la miko, al verse descubierta, él se había quedado vigilándola en lo que resto de la noche…

-siento que te hayas quedado aquí por mi culpa toda la noche a vigilarme…- dice un tanto apenada, el youkai la mira y luego voltea su vista en dirección a la puerta, sin decir nada. Lentamente libera su presencia, haciendo notar que se encuentra en la habitación.

Kagome siente como lentamente aparece la presencia a su lado y también una que se acerca rápidamente a donde se encontraba… ya sabía de quien se trataba.

-es hora de irnos…- dice el hanyou entrando al lugar y mirar con molestia al youkai azabache que aún se encontraba tranquilamente sentado. Kagome lo mira y suspira… ahora agradecía que Hatsoriu ocultara su presencia, se imaginaba que el hanyou se la fuera pasado toda la noche metido ahí si no lo fuera hecho. Recorrió con la mirada la habitación y en unos de los extremos se encontraba el carcaj con sus flecha y su bolso el cual creía perdido, rápidamente corrió a tomarlos.

-¿qué haces aquí?-pregunta ya molesto el hanyou al ver que el Inu no tenía pensado salir de la habitación.

-solo vigilo…- dice tranquilo, no se pondría a discutir con el hanyou, al final de todo él era hijo de Inu Taisho al igual que Sesshoumaru… Hatsoriu solía ser el más callado de los servidores del general pero también era un fuerte oponente y un fiel compañero, la muerte del General Perro lo afecto al igual que todos porque sabía quién tomaría su lugar seria Sesshoumaru, alguien que nunca hubiera querido como líder pero que igual debía respetar.

-pues nadie te dijo que lo hicieras…!- el hanyou se estaba alterado sospechaba que el youkai había pasado el resto de la noche vigilando a Kagome y eso le molestaba pues a él no lo dejaron quedarse a cuidarla.

-Inuyasha…-llamo Kagome, atrayendo la atención del peliplata.- ya estoy lista vamos…- era lo mejor antes que el siguiera con su celos reclamándole a ese joven.

-Keh!- el peliplata hace un desprecio y se acerca a la azabache, colocándose de espalda frente a ella.

-no es necesario…- dice Kagome agitando su mano en negación.

-pero que dices Kagome estas herida…- insiste el hanyou mirándola, el no sentía el aroma a sangre pero si recordaba lo herida y cansada que estaba… aunque no sabía porque el aroma a sangre no estaba, si sentía el fuerte olor de su medio hermano sobre ella… eso parecía lo único que no desparecía.

-ya me siento mejor… puedo caminar sola…-dice la joven, tratando de restarle importancia a lo herida que se suponía que debía estar…

-vamos… no te hagas la que no pasa nada… sube!- sabía que el hanyou no desistiría, así que con un suspiro se montó sobre su espalda, como hace tiempo no lo hacía…

No tardaron mucho en llegar a la salida, una vez fuera del castillo, el hanyou la bajo de su espalda e hizo gesto de desagrado con la nariz, uno que fue imposible para la miko ignorar.

-¿qué sucede Inuyasha?- no queriendo pensar que era por ella que el peliplata había hecho ese gesto.

-tienes que darte un baño Kagome!- dice el hanyou, mientras estruja su nariz con la manga de su haori, como si así fuera a quitar ese olor.

-QUE?!- la miko se quería morir de la vergüenza, confirmando lo peor, era ella la que se suponía que olía mal… pero tanto era así… el hanyou no le había dicho eso nunca y eso que el la ha cargado en peores condiciones…. El hanyou mira la cara de la miko sabiendo que ella había malinterpretado todo.

-no me malinterpretes… no hueles mal pero hueles a ese desgraciado…-dice el hanyou mirándola, queriendo confirmar con sus propios ojos lo que el peliplata mayor le había dicho, ya que el olor de la miko le indicaba todo lo contrario.

-¿a… a quien te refieres..- se sentía descubierta de alguna forma, ella sabía de lo que hablaba el hanyou, que sobre ella estaba el aroma de Sesshoumaru, lo único que pasaba por su cabeza es que el oreja de perros ya estuviera sospechando de la sangre del Taiyoukai en ella, ya la había sentido.-¿Qu… Que haces?-tartamudeo al ver como Inuyasha se acercaba rápidamente a ella,¿ que se suponía que haría el hanyou? ¿La había descubierto enserio?.

-quédate tranquila…- decía un poco desesperado al ver como la miko se removía ante la cercanía. El siguiente acto sorprendió a la azabache quien no entendía el comportamiento del hanyou, él había rodado su cabello a un lado dejando visible el hombro y el cuello, solo tuvo que rodar un poco su Kimono en esa zona para ver si Sesshoumaru había mentido al decirle que no la había marcado,

-¿qué estás haciendo?-pregunto nuevamente la miko esta vez sin temor alguno, al ver como el hanyou inspeccionaba esa zona entre su cuello y el hombro, hasta que acerco su nariz y rápidamente se alejó haciendo el mismo gesto de desagrado que hace unos minutos atrás,

-no mentía cuando dijo que no te había marcado… - dice tapando con manga su nariz.- por alguna razón hueles como si de verdad lo fuera hecho…- decía confundido sin conocer muy bien el tema sobre marcar compañeras.

-no te tienes que preocupar Joven Inuyasha…-decía Hiyori, apareciendo tras ellos.- esos rasguños duraran algunos días en sanar y cuando eso suceda el olor también desaparecerá….-

-¿a qué te refieres con eso? Ella no está macada como para que suceda algo así…- decía el hanyou con los pocos conocimientos que tenía sobe el tema.

-digamos que es algo así como marca temporal…-decía Hiyori encontrando la mejor forma de explicárselo.- el ritual nunca concluyo y ella no fui mordida en realidad, los colmillos del joven Sesshoumaru solo hicieron pequeños rasguños en sus cuellos debido a eso ella olerá a él por lo menos hasta que cicatrice por completo.- decía mirando a la miko, ella sabía que la humana no había contado nada aun al hanyou de la sangre.

-Feh! Que molesto va a ser sentí ese repugnante olor cerca por unos días…- decía haciendo un desprecio no midiendo sus palabras delante de la joven azabache.

-pero que falta de tacto tienes joven Inuyasha.- dice Ryouku apareciendo también, Inuyasha miro la dirección donde ambos youkai venían y vio el rosto de la miko con algo de tristeza en él. El hanyou inmediatamente entendió por qué…. Era su culpa no había medido sus palabras.

-Ka… Kagome… yo no quise…- balbuceaba sin saber muy bien como disculparse, el sabía que ese comentario le podía salir caro.

-descuida…no me molesto…- para su sorpresa la miko no lo mando a comer tierra como ya se lo estaba imaginando, más bien parecía pensativa…- usted me había mencionado antes lo de ´´la maca´´ pero no me dijo que significaba para un youkai…- ahora si el hanyou estaba sorprendido, Kagome se estaba comportando un poco rara, no lo había mandado abajo ni le había gritado por su comentario y ahora simplemente cambiaba el tema.

-es la manera en que un youkai elige a su compañera de por vida… no existe la posibilidad de macar a varias hembras, la que macas primero será tu compañera legitima y no tendrás oportunidad de marcar a ninguna otra más… lo mismo pasa con los youkais que se dejan marcar, esto evita que el ser con la marca pueda relacionase con otra persona que no sea su pareja por eso son muy pocos los youkais que acceden a ser macados.- explica serena Hiyori.

-¿es como escoger a sus esposas?- pregunta un poco confundida al saber lo que en realidad Sesshoumaru estuvo por hacer…

-se le podría decir así en términos humanos, solo que este lazo es más fuerte pues el pacto es sellado con sangre y es de por vida…-

-eso significa que Sesshoumaru…- ni siquiera podía mencionarlo parecía tan ilógico pero ella sabía que el Taiyoukai no estaba consciente de lo que haría lo cual le parecía peor… estar vinculada a alguien de por vida sin que en realidad te haya escogido.

-ese desgraciado estuvo a punto de macarte como suya…- soltó Inuyasha con desprecio al recordarlo.- aunque eso fuera sucedido jamás permitiría que te quedaras a su lado…- decía mirándola pero la miko aun parecía estar procesando todo.

-Sesshoumaru atado a una humana…- decía con cierta burla el peli azul imaginándoselo…- eso sería algo entretenido…-unas voces sacaron a la miko de su trance.

-Kagome! Señorita Kagome!- Sango y Miroku se acercaban corriendo hasta donde estaba la mencionada.

-Sango, Miroku!- la miko se olvidó de todo por un momento y fue al encuentro de sus amigos que hacía ya varios meses no veía.

-¿Kagome-chan estas bien?- preguntaba la ex cazadora revisando rápidamente con la vista a su amiga. Quien no dudo en abrazarla…

-Sango…! Los extrañe…-decía mientras la castaña correspondía su abrazo con fuerzas.

-nos hiciste mucha falta Kagome…- decía la taijiya, mientras una lagrima de felicidad quería escapar, estaba tan contenta de ver a su amiga viva después de tantos meses sin saber si quiera como estaba.

-nos alegra mucho volver a verla Señorita, dígame ¿se encuentra bien?- pregunta el monje regalándole una sonrisa. Nada más la noche pasada habían sido testigo de sus heridas.

-sí, ya me siento mucho mejor…-decía mientras deshacía su abrazo, algo que noto el monje fue que ella no había hecho gesto alguno de dolor cuando Sango la abrazo.-¿cómo están los niños?- pegunta un tanto extrañada, ellos se suponían debían estar con ellos,

-están bien… se quedaron al cuidado de Kaede nos tenías muy preocupados por los que nos contó Shippou por eso decidimos acompañar a Inuyasha a buscarte.- decía Sango mientras detallaba a su amiga se veía casi igual pero sobre todo parecía estar bien.- ¿enserio te sientes mejor?-

-sí, no se preocupen ya estoy bien, es hora de volver, ya los preocupe suficiente… además los niños los deben extrañar…- decía la miko con una sonrisa, la cual se desvaneció al escuchar a Ryouku.

-aún no se pueden machar.- dijo el peliazul, el hanyou solo frunció el ceño al escucharlo.

-No tenemos nada más que hacer aquí…-soltó el hanyou molesto ¿porque se suponía que debían quedarse?.

-así lo ordeno el señor Sesshoumaru…- respondía Ryouku ahora si usando la formalidad para referirse al nuevo seño del Oeste.

-no creas que nos vamos a quedar solo porque el maldito de Sesshoumaru te lo haya ordenado…-esto si no lo soportaría, no le haría caso a su medio hermano mucho menos después de lo que le había hecho a Kagome.

-ya escuchaste Inuyasha no se irán de este lugar…-Sesshoumaru no tardó en aparecer para molestia de cierto hanyou, que agarraba fuertemente a Tessaiga del mango.-

-¿qué te hace pensar que seguiré tus ordenes….?-decía el hanyou altaneramente, tratando de disimular la molestia que le causaba todo esto.´´ ¿qué demonios planea?...´´. Sesshoumaru ya estaba sacando a Bakusaiga cuando un grito atrajo la atención de ambos.

-Basta! Este no es momento para pelear!.- Kagome se veía notablemente molesta, se había mantenido al marguen hasta ahora pues todo se mantenía tranquilo pero con la aparición del Taiyoukai sabía que lo único que sucedería sería una enfrentamientos entre hermanos. Ella sabía que Inuyasha seguía molesto por lo del día anterior y ese sería motivo suficiente para enfrentar a Sesshoumaru en cada encuentro tal y como cuando los conoció… ambos fijaron su vista en la azabache quien tenía sus mejillas un poco sonrosadas debido a lo que tuvo que correr para llegar rápido en donde se encontraban los Inu.

-Kagome…-fue lo que alcanzo a decir Inuyasha por lo bajo, sin entender porque se metía.

-hay un Youkai muy poderosos fuera de este lugar esperando el momento para atacarlos y ustedes solo piensan en como matarse cada vez que se ven! Dejen ya está estupidez! Hay cosas más importantes!- sí, realmente estaba fustada, no había medido sus palabras lo sabía pero tenía que intentar hacer reaccionar a el par de testarudos que tenía al frente .

-hasta que por fin alguien detuvo esta tontería…- decía Ryouku poniendo una mano en su frente de forma muy dramática.- vaya miko-sama… sí que tienes agallas…- decía mirando a la miko, Sesshoumaru frunció el ceño, no había notado el olor de esa humana pero ahora que estaba más cerca era inevitable sentirlo, la humana tenía su olor encima como si buscase mezclarse con el de ella pero sin éxito alguno… ´´¿qué le sucede a esta humana?.´´ No, él lo sabía, nunca la llego a marcar pero porque mantenía sus aroma en ella…

-Kagome…-corrigió la azabache.

-cierto Kagome… extraño pero lindo nombre….-decía mirando ahora a Sesshoumaru quien noto su mirada y de inmediato entendió por qué.-Inuyasha, Sé que esto no lo dirá Sesshoumaru pero yo si-fijo su vista en el hanyou quien se había mantenido callado hasta ahora.- tenemos un plan para derrotar al el hijo de Ryuukotsusei pero necesito que nos colabores.- ahora fijo su vista en la miko.-o mejor dicho que usted nos colabore Kagome-sama…- la miko se sorprendió ante lo dicho, no solo por como la llamo sino porque ¿para que ella sería necesaria?-

-¿de que estas hablando?-Inuyasha intervino rápidamente antes que la miko contestara, no le estaba gustando nada de esto y si querían que la azabache les colaborara no sería para algo bueno.

El youkai volvió a mirar al hanyou notando como este lo miraba con desconfianza la respuesta de la miko atrajo la atención de ambos.-¿de qué forma los puedo ayudar?- Ryouku sonrió al escuchar a la miko eso quería decir que en cierta forma estaba aceptando, Inuyasha solo gruño, ´´en que estás pensando Kagome…?´´ pensó molesto. El peliplata menor pensaba reclamarle a la miko pero el peli azul fue más hábil e intervino primero.

-necesito que accedas viajar junto al señor Sesshoumaru para encontrar y derrotar lo antes posible a Ratsuyuko…-Sesshoumaru entrecerró sus ojos, estaba molesto, porque nuevamente estaba obligado de depender de la respuesta de una simple humana para lograr su objetivo. Ryouku vio la duda de la miko en sus ojos y sintió como el youki del Taiyoukai aumentaba.

-no creo poder serle útil a Sesshoumaru si el hijo de Ryuukotsusei nos ataca…- explico la miko, tratando de rechazar esa propuesta realmente ella no le sería útil al Taiyoukai, no según sus expectativas, entonces porque viajaría con él?. Inuyasha estaba al margen, mirando la reacción de su hermano aparentemente él tampoco estaba conforme con la propuesta de Ryouku…

-créeme eres necesaria… Ratsuyuko tiene interés en ti principalmente antes que a los hijo de InuTaisho, si vas con Sesshoumaru las probabilidades de que aparezca Ratsuyuko son muy altas pues el no dudara en atacarlos si ven que están solos…- explica el peliazul a la miko parece entender el propósito.

-ya veo…- la miko parecía estar pensándolo mucho y eso se notaba, Sesshoumaru se dio media vuelta para marcharse incapaz de seguir presenciando esta estupidez, él no le suplicaría a una humana para que lo ayudase…no era el quien estaba pidiéndole que lo acompañara pero él estaba involucrado… encontraría ese dragón por sí solo no dependería de la respuesta de la humana del hanyou cuyo olor ya le estaba empezando a molestar. Kagome noto como el peliplata se marchaba, suponía que él tampoco estaba de acuerdo con todo esto pues no había mencionado palabra alguna y probablemente esta petición era muy humillante para él aunque no fuera el quien la estuviera diciendo.- acepto.- respondió la miko rápidamente al notar como la figura del Inu estaba desapareciendo, tras los arboles cierta parte de ella quería detenerlo, esa parte que hizo que aceptara rápido la proposición de Ryouku, su respuesta no solo sorprendió a la mayoría de los presente sino que hizo parar el andar del Taiyoukai, quien no volteo en ningún momento pero se mantuvo escuchando lo que diría la humana.-iré con Sesshoumaru… tiene razón Ryouku-san yo debería acompañarlo, es la única forma de que aparezca…-sabía que su respuesta tendría consecuencias, Inuyasha jamás la dejaría ir pero era su decisión.

-ACASO TE VOLVISTE LOCA!- Inuyasha no tardo en explotar esto si era el colmo.-No TE DAS CUENTA DE QUE A ELLOS NO LES IMPORTA LO QUE TE SUCEDA! QUE SOLO QUIERES QUE VAYAS PARA ATRAER A ESE DESGRACIADO…!-era probable que el incidente del día anterior hubiera dejado mal a Kagome, eso es lo que pensaba el hanyou, no encontraba otra explicación que no fuera que la miko estuviera delirando.

Kagome sabía que el hanyou tenía razón, ella estaría sola, con Sesshoumaru que era la misma cosa, si le sucediera algo estaba casi segura que el Taiyoukai no le importaría pero eso no le preocupaba ella ya lo había decidido, se sentía aun en deuda con el peliplata, además ella estaba metida en este problema, no sabía como pero termino involucrada.-eso lo se Inuyasha pero aun así voy a ir, ya lo decidí-

-No lo permitiré! Por favor Kagome es de Sesshoumaru de quien hablamos!- intentaba inútilmente de hacerle entender a la miko.

-ya lo decidí voy a ir!-

-no dejare que vayas sola! Yo voy contigo..-

-no es buena idea que los acompañes Joven Inuyasha..-Ryouku decidió intervenir en la discusión.- si vas Ratsuyuko no aparecerá, pues no creo que se tan tonto para tratar de capturar a Kagome mientras estén ustedes dos, además…- hizo una pequeña pausa dudando por un momento si decirle o no…- si tienen que llegar a las tierras del Este podría ser fatal para ti…-se lo tenía que advertir había un riesgo que correría si los acompañaba.

-¿a qué te refieres?- el hanyou bajo la defensiva por unos instantes, ¿porque no podía llegar a ese lugar?. Ryouku dudo en continuar pero fue el mismo Sesshoumaru quien decidió continuar, este era un momento para recordarle a su hermano lo débil que era y no perdería la oportunidad de hacerlo sentir inferior.

-No hay lugar en las Tierras del Este donde no se respire el veneno característico de ese clan, un veneno tan fuerte que ni siquiera un youkai puro de bajo nivel puede soportar, esas tierras solo lo han pisado guerreros y youkais fuertes de gran nivel y un hibrido como tu será incapaz de sobrevivir al aire de ese lugar….-explico el peliplata, disfrutando de la molestia del hanyou. Ryouku solo volteo los ojos ante la escena y Kagome solo escuchaba sobre el peligro de esas tierras, ella no expondría a Inuyasha en un lugar como ese.

-será mejor que te quedes Inuyasha…- dijo Kagome sin querer mirarlo, alejándose del lado del hanyou, sango y Miroku solo veían de lejos todos sin entender muy bien lo que sucedía pero parecía claro Kagome se quedaría, la miko no alcanzo a avanzar mucho pues una mano con garras la jalo del brazo.

-No permitiré que vayas Kagome! Es peligroso ¿NO ESTAS ESCUCHANDO?! PUEDES MORIR!- Inuyasha la miro fijamente tratando de hacerla entender ¿Qué parte de que corría peligro no entendía? Kagome no logro sostener su mirada por mucho y la bajo tapándola con su flequillo, no quería que Inuyasha viera que ella dudaba en su decisión, si, corría peligro lo sabía y más si pisaban esas tierras pero ella no permitiría que el hanyou la acompañara y muriera por su culpa, era a ella a quien buscaban no debía involucrarlo más.

-es mi decisión… iré…- Kagome jalo su mano hacia si deshaciendo el agarre del hanyou dejando a este sorprendido por su comportamiento, la miko lo miro fijamente demostrándole que hablaba enserio aunque por dentro aún tenía sus dudas pero no debía demostrarlo.

-Señorita Kagome, enserio piensa ir…-el monje tampoco creía como la miko del futuro había aceptado tal proposición, pero el la entendía si ella había decidido eso era por algo. Kagome se alejó de Inuyasha y se fue a despedir de sus amigos.

-si estoy segura…- dijo la miko con una sonrisa fingida.

-pero Kagome-chan…- Sango sabía que su amiga no estaba segura pero era su decisión y ella la apoyaría igual..

-estaré bien, cuando todo esto acabe prometo regresar a la aldea.- decía ahora alejándose de ellos.- los veré pronto!- agito su mano y volteo el rostro para no seguir viéndolos, no tardó mucho en llegar a donde estaban los youkai, Inuyasha no se había movido de donde estaba, simplemente parecía inútil hacerla desistir pero debía intentarlo…Sesshoumaru ya había dado la vuelta para irse de ese lugar no quería presenciar tontas despedidas, Kagome vio que se marchaba y decidió seguirlo, no quería arrepentirse, así que lo mejor sería marcharse pronto.

-KAGOME!- Inuyasha grito al ver como la miko desaparecía tras los arbusto.

-ABAJO!- el estruendo fue todo lo que se escuchó, después de que la azabache mencionara el infalible conjuro. Tenía que hacerlo entender que no quería que la siguiera. Ryouku se acercó al agujero donde estaba estampado el hanyou, quien no había querido levantarse, no le dolía el golpe aunque admitía que le molestaba, le dolía la actitud de Kagome.

-ella estará bien muchacho… no te preocupes…-dijo tratando de animar al hanyou. Inuyasha se levantó mientras algunas piedras se deslizaban de su rojo traje, en sus ojos se podía ver cierta tristeza, cambio rápidamente su mirada al sentirse descubierto y miro fijamente al peli azul.

-¿bien? Es del desgraciado de Sesshoumaru de quien hablamos! Como no me voy a preocupar!- soltó con desprecio, si tal vez estaba pagando su ira con el…

-conozco muy bien a ese cachorro… lo vi crecer… Sesshoumaru no dejara que la miko salga herida.- escucho claramente el bufido del hanyou.-pero si eso no te tranquiliza, enviare a Hatsoriu para que los acompañe y cuide de ella en caso de que la batalla con Ratsuyuko se complique, pero debes entender algo no puedes ir con ella, Ratsuyuko jamás aparecería sabiendo que los hijos de Inu Taisho juntaron fuerzas para acabar con el…- decía haciendo entender que no debía seguir a la chica porque sabía que no faltaba mucho para que fuera de nuevo tras ella.

-yo me podría haber enfrentado a ese desgraciado, no hay ninguna necesidad de que Kagome vaya con Sesshoumaru…- si su plan sonaba lógico pero él también era fuerte, él podía acabar con ese desgraciado si quería y más si estaba tras de la sacerdotisa.

-sé que eres fuerte, eres la viva imagen de tu padre eso te lo puedo asegurar… pero debes aceptar que Sesshoumaru también es fuerte y él ya ha enfrentado antes a Ratsuyuko y no salió bien librado de esa batalla, no te quiero ofender con mis palabras cachorro pero no creo que puedas hacer más que tu hermano, además si pones un pie en esas tierras el veneno te puede matar…-decía Ryouku, haciendo entrar en razón a el Inu… el hanyou solo apretó sus puños por la impotencia era cierto, aunque no lo admitiera Ryouku tenía razón pero él no quería dejar ir a Kagome.

-debemos confiar en la decisión de la señorita Kagome, Inuyasha…- Miroku se había puesto a su espalda colocando una mano sobre su hombro.

-debemos apoyarla ella está haciendo esto por todos nosotros…-dijo Sango brindándole consuelo al hanyou, haciendo que este olvidara cualquiera idea absurda de frenar a la miko.

-esa tonta…-se sentía molesto, la actitud y la decisión de ella no le parecía nada cuerda, ¿es que acaso quería morir? ´´Kagome…´´-pensó con cierta nostalgia.

-creo que ya es momento de marcharnos,¿ no lo crees Inuyasha?- sugirió el monje, teniendo en cuenta que era lo mejor, mientras menos estuvieran ahí eran menores las posibilidades de que el hanyou cambiara de parecer y siguiera a la miko, además así que Kagome se podía ir tranquila.

-Feh! Como quieran…-dijo el hanyou haciendo su típico desprecio, cruzando los brazos y caminando hacia Kirara como si nada le importara aunque todos sabían que por dentro no era así. Ryouku miro la escena con una pequeña sonrisa y un poco de nostalgia, si, ese muchacho se parecía mucho a su difunto señor, una fresca brisa paso por el lugar moviendo sus azulados cabellos del color mismo del cielo, el youkai aspiro profundo y se dispuso a marcharse de ahí, no tenía más nada que hacer.

Tenía alrededor de unos veinte minuto camino sola por ese lugar, los arboles la confundían mucho al punto de que no recordaba como regresar al castillo, ella siguió a Sesshoumaru pero el desapareció muy rápido de su vista, dejándola sola en medio de ese bosque que formaba parte de las tierras Occidentales, agradeció a Kami de que aun fuera de día, porque probablemente estaría más perdida si fuera de noche, aunque realmente no sabía si se podía estar más perdida aun…

-veo que te perdiste…- esa voz hizo saltar a la miko, estaba tan distraída que había bajado la guardia y no había sentido la presencia de su acompañante. Kagome volteo rápido y vio al peli azul tras ella, suspiro aliviada de que fuera él y no un enemigo.

-sí, eso creo…-respondió reponiéndose del susto, formo una sonrisa en el rostro del youkai por lo dicho.-¿ya se fue?- el sabia a quien se refería, no preguntaba por Sesshoumaru sino por el hanyou…

-sí, él y los dos humanos se fueron hace poco…-dijo aspirando el aroma de la miko, nuevamente se formó una sonrisa en su rostro.- sentí el aroma de Sesshoumaru y vine…-dice mirándola de forma que la miko capto y sus mejillas se encendieron por lo dicho, sabia a que se refería, ella olía aun al Peliplata y así seria hasta que la herida de su cuello cerrase.

-¿qué es lo que quiere Ratsuyuko de mi…?- cambio de tema rápido, no quería que le recordaran a quien olía... además eso era algo que no tenía muy claro aún.

-tu poder… lo necesita para ser un ser invencible, si absorbe tus poderes espirituales el será inmune a cualquier ataque sagrado que reciba…- explico Ryouku.

-entiendo..-ahora si tenía sentido todo, ese era el motivo por el cual la estaba buscando el hijo de Ryuukotsusei con más razón no debía involucrar a Inuyasha en esto.

-Sesshoumaru te está esperando- dijo extendiendo su mano para que ella subiera en su espalda, la miko solo lo miro.- es mejor no hacerlo esperar.- la azabache capto el mensaje y subió rápidamente a la espalda del Inu, quien desapareció rápidamente.

Probablemente fueron fracciones de segundos lo que duraron en llegar, Ryouku era uno de los inuyoukais más rápido que pudiera existir, ni siquiera el mismo Kouga con los fragmentos en sus piernas era tan veloz, llagando al lugar la deposito en el suelo, efectivamente Sesshoumaru se encontraba parado en la entrada del castillo junto al dragón de dos cabezas y sujetando las riendas aquel joven youkai azabache de nombre Hatsoriu quien se había quedado la otra noche a vigilarla,

-Kagome-sama…-saludo el azabache, extendiendo su mano indicándole que subiera sobre el lomo de Ah-Uhm.

-Buenos día Hatsoriu-kun!- saludo igualmente la miko, aceptando la ayuda y subiendo al dragón.-Ah-Uhm- la joven acaricio la cabeza de Uhm, provocando que este soltara un extraños sonido de saludo. La miko acomodo bien su carcaj y su mochila. El Taiyoukai se mantuvo en silencio mirando al cielo ignorando al resto de los presentes, esperando que la miko se terminara de subir sobre el lomo del dragón.

-suerte!- dijo el peliazul como despedida, la mi asintió y el Taiyoukai lo ignoro.

-Vamos- dijo el peliplata comenzando su andar, tratando de ignorar ese molesto olor.

-por cierto Kagome!- la miko volteo en el acto, viendo que era lo que diría Ryouku.- extrañare tu nuevo aroma…-dijo burlonamente dedicándole una picara mirada, la miko se ruborizo toda y Sesshoumaru fulmino con su mirada al peliazul, quien solo lo ignoraba, su comentario estaba demás, ahora viajaría con aquella humana quien olía como si fuera su compañera…

Continuara…

Espero que haya sido de su agrado este capítulo! Admito que a veces perdí el hilo de la historia pues duraba días sin escribir y cuando lo retomaba, no recordaba muy bien lo que había puesto anteriormente -.-´´ claro que después que lo leí me encargue de arreglar todo esos detalles, espero que les haya gustado pues lo hice bien largo para compensar todo lo que tarde en actualizar… se viene la búsqueda del hijo de Ryuukotsusei, que tanto creen que ocurrirá con nuestra pareja? Ahhhh eso es sorpresa! Deben esperar hasta el próximo capítulo, que ya me voy a poner a escribir…:p recuerden que cualquier idea que me quieran aportar me esciben un PM y yo con gusto lo tomare en cuenta… agradezco sus comentarios! Waaooo hubieron muchos para el capítulo anterior, eso me emociono! Me anima ver sus Reviews, me hacen querer actualizar pronto…Agradezco a: Guest, Darkangel.21, Cerezo21, Setsuna Taisho, Luna31, Marlene Vasquez, Orkidea16, 2yeliz2, Miza, Sami Kiryuu, Camila, Sabri, Anika-san, Kida, Akane Love, Rosedrama, Aomelamasbonita, Alcalime, Roxi C, Mican, Sayuri1707, Shadi-oka, Iztrela Taisho, Jessy3123, Sasunaka Doki. Gracias por sus Reviews! Hare todo lo posible para actualizar pronto, jamas piense que dajere este fic…

SAYONARA!

MICAN: Gracias, me alegra tener nuevas lectoras, espero que te guste este capítulo.

SABRI: gracias sabri por tu review ojala te guste el capítulo.

CAMILA: Hola cami, estoy totalmente de acuerdo contigo y como vez aun no la marco (aunque muchos creían que si…), yo también he leído infinidades de fics de esta pareja, igual con Kouga, hahahha y bueno hago mi mejor esfuerzo tratando de respetar las personalidades de los personajes, tampoco me gustan esos fics donde se enamora de un día para el otro. Qué bueno tener nuevas lectoras! Inscríbete a la página para poder avisarte siempre que publique… espero que te guste el capítulo!

DARKANGEL.21: Me encanto tu comentario sin duda me alegro el día cuando lo leí… hahaha de verdad disculpa por todo lo que tarde en actualizar, espero que te guste el capítulo, tal vez no te guste el hecho de que no la haya marcado pero todo a su tiempo… saludos!