Hola! Me reporto de nuevo, espero que hayan pasado bien las navidades, ah por cierto feliz año a todas mis lectoras (es), consideren este capitulo como mi regalo de reyes retrasado…

ACLARACIONES: los pensamientos en comillas (´´´´)

Las conversaciones entre guion ( - )

Cambio de escena: puntos y asteriscos (...****...)

DECLAIMER: pues como saben ni Inuyasha ni ninguno de los personajes me pertenecen de ser así ya fuera unido a esta pareja en la serie un tiempo... son creaciones de Rumiko Takahashi. si hiciera milagros haría a Sesshoumaru de carne y hueso y lo clonaría para todas... Hahahaha disfruten

UNA NUEVA AVENTURA Y UN NUEVO AMOR

CAPITULO XII: LA POSESION DE BOKUSENO.

Los días habían pasado lentamente, ya con el de hoy serian tres… tres largos y tortuosos días para aquel Taiyoukai que dirigía ese pequeño grupo, definitivamente sentía molestia y algo mas que no supo que era pero identifico como asco, el aroma de aquella humana lo venia torturando y prácticamente humillando a lo grande, ¿Por qué? Muy simple, en solo tres días de búsqueda se habían acercado a ellos varios Youkais de baja categoría para enfrentarlo y para conocer a la ´´compañera del gran Sesshoumaru´´, pagaron caro su osadía y su burla, pues aquellos pobres estúpidos se acercaban solo buscando su muerte…¿ a cuantos había matado? Probablemente perdió la cuenta, atacaban a cada momento y aparecían mas cuando el sol se ocultaba, no había dejado que ningún youkai que se cruzo en su camino quedara con vida, ¿la respuesta? Muy sencilla, no dejaría que el rumor de la compañera Humana de Lord del Oeste circulara, no permitiría que su nombre fuera manchado… por otro lado la miko seguía teniendo su aroma para pesar de el, en estos pocos días la intensidad de ese aroma no había disminuido en lo absoluto, permanecía igual, eso lo irritaba aun mas, pues el sabia que aquella miko no estaba marcada en realidad pero su olor estaba sembrando una duda en el… duda que pronto resolvería. Ya que en camino hacia las Tierras del Este pasarían por el bosque de aquel viejo amigo de su padre, aquel antiguo árbol de magnolias, no se encontraban muy lejos, probablemente a medio día, así aprovecharía de obtener alguna información sobre Ratsuyuko, no habían tenido ningún indicio de el en estos días… el plan parecía no estar funcionando, el podía llegar en un día con sus poderes a las tierras del clan Dragón pero no debía recurrir a esa opción pues la idea es que fuera el quien viniera primero por la miko…

Kagome por su lado sentía que pronto enloquecería de tanto silencio, Sesshoumaru no había pronunciado mas palabras que no fueran ´´ vamos´´ y ´´aquí´´ cuando caía la noche y debían descansar,,, estos tres días habían sido iguales, sin contar que era poco lo que podía descansar en las noches debido a que siempre eran atacados, ella intentaba ayudar pero siempre era detenida por Hatsoriu y al final Sesshoumaru derrotaba los youkais en un abrir y cerrar de ojos, ¿el motivo de los ataques? Burlar a Sesshoumaru, increíblemente creían que podían enfrentarse con el o que el peli plata se volvió débil por el simple hecho de que ella tuviera su olor encima, Sabia que eso era lo que le molestaba el Inu eso… y tener que viajar con ella pues en estos días ni siquiera la había volteado a ver, claro pero eso a ella no le debía de importar... al fin de cuentas era Sesshoumaru después de todo, no era un ser mas amigable ni alguien facial de tratar… aquel Inu azabache resulto ser el único motivo por el cual aun no enloquecía, no hablaba mucho pero al menos lo hacia de vez en cuando y siempre estaba cerca de ella, como un protector, incluso era el único que se quedaba cuando caía la noche, pues Sesshoumaru nunca se quedaba con ellos, desaparecía de los alrededores y solo hacia acto de presencia si era necesario, si eran atacados.

Era extraño para la miko después de meses de viajar sola, encontrarse de cierto modo con compañía en este viaje y no eran precisamente sus amigos, lo cual le producía melancolía… como extrañaba aquellos días, donde podía estar en esta época y también en la suya pero debía aceptar que todo tenia un fin y que la única forma de que eso volviera a suceder es que la perla volviera a existir y con ella la probabilidad de que Naraku apareciera. Miro el cielo De nuevo ya llevaban prácticamente todo el día caminando aun sin indicio de Ratsuyuko, se sentía cansada, faltaba poco para oscurecer y su cuerpo exigía descanso y ser alimentado, ella se encontraba caminando al lado de Ah-Uhm y del azabache a unos metros mas adelante el peliplata quien no había mencionado nada en este viaje.

-estoy cansada…- soltó en un susurro la miko inconscientemente pero fue claramente escuchada por aquellos oídos desarrollados.

-puede subirse en el lomo del Dragón, Kagome-sama…- sugirió el azabache viendo a la miko pero sin ninguno detener su andar.

-no, el debe estar igual… no he dormido bien en estos días y lo peor es que aun no hay rastro de Ratsuyuko…- dice la azabache viendo el rojizo atardecer…

-estoy seguro que pronto sabremos de el…- respondió el joven youkai, viendo como la cara de la sacerdotisa estaban un poco sonrojadas, en realidad llevaban casi todo el día así, pensó que seria calor pero lo descarto pues se acercaba el invierno y no habían temperaturas altas en ningún momento del día.- ¿se siente bien?- pregunto preocupado de que tal vez pudiera estar enfermando.

-eh? Si…- la miko no entendió muy bien el porque de esa pregunta, si se sentía cansada pero lo retribuyo a la falta de sueño.

-pasaremos la noche aquí.- la azabache no se había percatado de que Sesshoumaru se había detenido hace rato, estaban en un campo semi abierto, algunos arboles los cubrían, el Taiyoukai dio media vuelta dispuesto a marcharse como lo hacia todas las noches. La sacerdotisa, miro intrigada como desaparecía el peliplata de nuevo.

-iré a buscar comida…- menciono Hatsoriu, olfateando el aire, había un rio cerca.

-yo te acompaño…- se apresuro a decir la miko, ella podía conseguirse sus alimentos pero el no le permitía hacer mucho.

-no, descanse…-

-yo estoy bien, déjame acompañarte…- suplico la miko, el azabache solo rodo los ojos, en el corto periodo que tenia compartiendo con ella sabia que era imposible hacerla desistir.

-bien.-

El lugar por donde pasaba el rio no estaba muy lejos, llegaron en algunos minutos, claramente se escuchaba como la corriente del rio pasaba por ese lugar, Kagome doblo un poco la parte de debajo de su kimono hacia arriba para internarse a la zona mas baja del agua e intentar agarrar algún pez.

-no es necesario…- dice el youkai repitiendo la acción de la miko al internarse a la parte mas baja del rio, ágilmente con sus garras capturo varios peces en un abrir y cerrar de ojos, ni siquiera había mojado sus ropas para pescar, miro algo entretenido a la miko que solo lo miro con la ceja levantada.

-presumido…- dijo por lo bajo un poco molesta, tenia que restregarle que el en un segundo podía agarrar varios peces.

-te dije que no era necesario…- respondió el youkai victorioso, saliendo de aquel rio.

-lo se… pero quiero intentarlo, tu siempre te encargas de buscar alimentos, déjame ayudarte en algo.- dice la miko concentrándose un poco, mira sin parpadear el agua, esperando el momento oportuno para…

- demonios…- soltó frustrada al ver como el pez había escapado, esto siempre le costaba un poco.

Pasaron algunos minutos y la miko seguía con su intento de atrapar un pez, Hatsoriu sabiendo que no la haría desistir fue a buscar algo de leña para la noche, de regreso al lugar donde pasarían la noche, paso a supervisar que la miko estuviera bien, vio como esta seguía con intentando agarrar un pez.

-para ya… te dije que…- pero fue interrumpido por un grito que resonó por todo el bosque.

-Lo tengo!- la miko había logrado capturar un pez, sonreía victoriosa mientras el animal se removía en sus manos, se dirigió rápido a la orilla para salir. –Te dije que podía.- dice mirando al azabache, quien rueda los ojos y rápidamente atraviesa con su garra al pez, quitándolo de las manos de la sacerdotisa y colocándolo junto al resto en un saco. Kagome lo mira con el ceño fruncido.

-y yo te dije que mejor descansaras…- a pesar de que la miko, no lo sentía aun, su rostro se tornaba mas cansado y con algunas gotas de sudor corriendo por el. La miko se sorprendió un poco sin entender muy bien a lo que se refería.

-encenderé el fuego, te dejo para que te refresques un poco.- sugirió el Inu azabache mientras se alejaba, con algunos troncos en su hombro.

La miko no lo dudo, aprovecho que el youkai le dio su espacio para darse un baño, aflojo su kimono, dejándolo caer, al menos con este kimono duraba menos en desvestirse pues era una sola prenda fácil de sacar, lo doblo y se sumergió en la parte mas profunda, su cuerpo tembló al frio del agua el cual había ignorado minutos atrás. Nado un poco despejando su mente, recostó su cuerpo de una de las rocas, estando este sumergido por completo en el agua.

-que día tan largo…- dijo para si misma soltando un suspiro de cansancio, cerro sus ojos un momento relajándose con los sonidos que solo la naturaleza ofrecía, los abrió nuevamente para mirar como en el cielo comenzaban a aparecer las primeras estrellas, no quedaba casi nada de la claridad del sol. ´´ Que me esta sucediendo.´´ pensó, llevando una mano a su frente, sintiendo como ardía en fiebre… ´´ es extraño, Hiyori dijo que no enfermaría jamás…´´ recordó, las palabras de aquella youkai, comenzaba a sospechar que algo mas sucedía con ella o que tal vez su sangre estaba rechazando la de Sesshoumaru, era lo mas lógico para ella.

salió del agua y se vistió rápido, ya que el frio de la noche la estaba congelando, el kimono que tenia (que fue entregado en las tierras del Oeste) no ayudaba mucho pues era de Verano muy delgado, nada adecuado para tan fría temporada, había revisado su mochila infinidades de veces buscando su traje de sacerdotisa pero solo estaban algunas sabanas y su bolsa de dormir, la cual había dejado en la época feudal antes del que pozo cerrase al igual que su mochila, nunca la había usado en todo este tiempo pues no quería que alguien en su viaje le preguntara que era y ella tuviera que contarle toda su historia, llamaría mucho la atención y no quería, pues estaba tratando de comportarse como cualquiera sacerdotisa de la época.

Comenzó a escuchar una especie de susurros, no comprendía nada, pero parecía que el mismo viento traía esas palabras consigo ya que no sonaba como una voz humana, las hojas comenzaron a mezclarse con el viento, aquellas que se caían debido a la temporada, Kagome, sintió cierta curiosidad y como si de un conjuro se tratase siguió la dirección de donde provenían aquellos susurros en una incomprensible lengua…

Cuanto había caminado, la verdad no se había percatado y tampoco estaba muy interesada en saberlo, solo quería saber de donde provenía aquel sonido, salió de su ensoñación, dándose cuenta que se encontraba en otra parte del bosque, habían arboles con sus hojas completamente marrones y anaranjadas mientras otros no tenían nada, el invierno comenzaría temprano sin duda, pero aquello que llamo su atención fue ver a esa enorme y prepotente árbol intacto, sus hojas no mostraba cambio alguno como el resto de los arboles, por su tamaño se notaba que tenia cientos de años, noto algo raro en el, parecía mágico, se parecía al Goshimboku solo que este sin duda era mas grande pero despedía cierta magia al igual que aquel. Se acerco al tronco, con cierta melancolía recordando su época, puso una mano en este haciendo que volaran algunas luciérnagas que reposaban ahí.

-¿que haces tan lejos de tu hogar muchacha?- Kagome se sobresalto al escuchar esa voz, pues se parecía un poco a los susurros que escucho, volteo a todos lados pero no veía ni sentía a nadie, se sobresalto al sentir como el tronco donde posaba su manos comenzó a moverse, como si de este saliera algo, quito la mano rápidamente notando como en la protuberancia se formaba una especie de rostro, la miko se sorprendió ante lo que veía.

-como es posible que…- cayo un momento dudando de si continuaba, simplemente se le era imposible creer…- ¿que eres?- sonaba algo tonta la pregunta pero quería saber, al menos sabia que youkai no era pues no tenia presencia.

-un viejo árbol como veras, no te asustes muchacha…- lejos del miedo Kagome se sentía sorprendía y tal vez algo aterrada pero solo tal vez…

-un árbol mágico…-dijo la joven viendo aquel frondoso árbol de magnolias mientras este soltaba algo como una risa ante lo dicho.

-si… me conocen como árbol sabio pero mi nombre es Bokuseno ¿cual es el tuyo joven miko?-Kagome salió de su asombro al escuchar la pregunta del árbol, sintió que fue un poco descortés al no presentarse. ´´árbol sabio…´´ pensaba, ahora que lo recordaba había escuchado alguna vez de el, gracias a Myouga e Inuyasha pero no lo había visto.

-Mi nombre es Kagome, Kagome Higurashi…- dijo haciendo una pequeña reverencia al presentarse.

-un Placer Kagome…-dice el viejo árbol.- ahora dime Kagome ¿porque estas tan lejos de tu hogar…?-

-¿como lo sabe?- pregunto con cierta confusión la miko. ¿Como era posible que el lo supiera? tal vez solo era una mera sospecha o podría solo tener el poder de saberlo….

-yo lo se todo muchacha.- dice riendo un poco ante la expresión de la miko.-además tu aura es muy diferente a la de los de esta época, puedo ver que eres del futuro…eras la portadora de la Shikon no Tama-

´´ya veo porque lo llaman sabio…´´ pensaba la miko.- si es cierto, no soy de esta época…- afirma la miko.- disculpe creo que he escuchado de usted antes…- dijo la muchacha con cierta curiosidad.

-no son muchos los youkai que me conocen y tu eres la segunda humana que me encuentra… no suelo mostrarme a todos… así que a quien te refieres joven miko?.- dijo el árbol sacudiendo algunas ramas.

-un anciano llamado Myouga fue el que me hablo de usted ¿lo conoce?- pregunto con cierta curiosidad, no era mucho lo que había escuchado de aquel árbol después de todo.

-ahh… Myouga…tengo algún tiempo sin saber de el, un viejo amigo sin duda fiel a el General Perro… como conociste a esa vieja pulga joven sacerdotisa?-

-pues Gracias a un hanyou llamado Inuyasha…-dijo la miko, esperando que el árbol conociera ese nombre…

-Inuyasha… hijo de Inu Taisho… no lo veo desde que era un cachorro, Myouga siempre ha estado al pendiente de el, solo se que fue el heredero de Tessaiga y que viajaba con un grupo recolectando los fragmentos de Shikon… ¿tu eras la que lo acompañabas cierto…?- la miko asintió levemente.

-si, nosotros recolectamos los fragmentos de la perla, recuperándola y desapareciéndola…- dice la miko mientras inconscientemente algo de tristeza se poso en sus ojos. Bokuseno pensaba corregirla en algo pero no lo hizo.

-ya entiendo el motivo por el que decidiste quedarte muchacha…- dice sorprendiendo a Kagome haciendo que esta se ruborice un poco al ser descubierta.- sin embargo, es extraño que portes parte de la sangre de su hermano en sus venas.- ahora si Kagome estaba hecha un tomate ante lo dicho, el árbol también había notado lo de su Sangre.

-fue un accidente…créame no compartimos sangre por voluntad propia…- dice la miko, para hacer que aquel viejo árbol olvidara cualquier idea que tenia.

-lo se… sobre todo porque conozco a Sesshoumaru, lo de tu cuello también fue un error no?-

-si, lo fue…- respondió con algo de tristeza que la cual no le encontró motivo.

-se borrara en algunos días muchacha… fue por eso que viniste…-

-eh?-Kagome no entendía nada que quería decir que fue por eso que vino?.

-solo aquellos con alma pura y con dudas escuchan los sonidos de mis hojas cuando están muy cerca de mi bosque, tú tenias una duda y por eso llegaste hasta acá… aunque ahora no lo recuerdes…-

´´tiene razón… yo quería saber que me estaba pasando…´´-si, en realidad hay algo que me gustaría saber…- soltó decidida la miko, viendo como el viejo árbol esperaba su respuesta.

-no morirás….-respondió tranquilo dejando sin palabras a la sacerdotisa.- es solo que tu nueva sangre esta tratando de cerrar esa falsa marca, tal vez esa sea la razón por la que sientas algo de cansancio pero pronto pasara…-aseguro aquel viejo roble…

-así que eso era… creí que…-

-¿que estabas muriendo?.- Bokuseno completo lo que la miko quería decir, haciendo que esta se avergonzara un poco y solo asintiera como respuesta. –Eso no sucederá…al menos no por eso…- dice, haciendo que la Joven relaje un poco sus facciones.- ¿porque no haz vuelto a tu hogar?- la primera pregunta hecha aun no había sido contestada

-¿como sabe que no he regresado…?- pregunta la miko, es posible que supiera todo?

-se que tu tristeza no es solo por un desamor…también se debe a que extrañas tu familia…- responde, mientras unas de sus raíces se mueve hacia el rostro de la miko espantando a algunas luciérnagas en su cabello.

-el pozo por donde viajaba se cerro después que la perla desapareció, quede en mi época atrapada, hasta que un día el sello desapareció y el pozo volvió funcionar… yo sabia que seria la ultima vez que podría cruzar por el pero ya había tomado mi decisión quería estar en esta época con mis amigos y con…- dudo en decirlo pero el árbol sabia de quien hablaba.

-el joven InuYasha…-decía el viejo árbol sonando algo paternal…- no obstante los motivos que te hicieron tomar tu decisión de regresar ya no son tan fuertes como antes, tampoco parece tan importantes como una vez lo fueron… ¿entonces porque no has buscado una forma de volver a tu época…?- pregunta sorprendiendo a la miko ante tal declaración… ¿que quería decir? ¿Que ella no amaba a InuYasha como antes? O tal vez solo la estaba probando…

-se equivoca…- el viejo árbol solo la miro.- tal vez haya cambiado un poco este año en el Sengoku pero sigo segura de la decisión que tome al regresar, no me arrepiento de nada… aunque no le puedo negar que extraño a mi familia.-decía la miko sonando segura de si misma, tanto que el viejo árbol casi lo cree, pero al el no se lo podía ocultar, sabia que la miko ya no estaba tan segura de su decisión…

-no te trates de engañar Kagome…- pronuncio con un tono bajo.- tal vez tu quieres creer en tus propias palabras… en que estas segura de tu decisión pero recuerda que lo se casi todo y un alma tan pura como la tuya no es difícil de leer para saber que una parte de tu corazón se arrepiente de estar de vuelta a una época que no perteneces, la misma que cree que no obtuvo nada con su regreso, aquella que fue herida y ahora es la misma que trata de convencerse de que aun siente lo mismo que cuando volvió…- la azabache analizo esas palabras, si.. Tal vez el árbol tenía razón después de todo.

-no puedo ve el futuro pero se que tu regreso no fue en vano joven miko, las cosas siempre suceden por algo..- los ojos de la azabache comenzaron a cristalizarse un poco, sin poder hablar asintió ante aquellas palabras.

-Bokuseno-sama ¿cree usted que exista la posibilidad de que el pozo vuelva a funcionar ahora que la perla no existe..?-

-la perla aun existe muchacha…-Kagome se tenso al escucharlo sin poder ocultarlo ante aquella declaración…

-imposible… eso no puede ser…-como se lo iba a negar si ella misma se encargo de que desapareciera con su deseo.- de ser así Naraku…-

-existe.- recalco, haciendo callar a la joven.- solo que esta oculta de manos ambiciosas de poder, ningún ser maligno o corrupto podrá encontrarla ni sentirla aunque la tenga al frente suyo…-

-¿a que se refiere? De ser así el pozo seguiría funcionando…- eso era cierto si la perla existiera, ella aun viajaría por ambas épocas, tuviera su vida normal en el futuro y seguiría visitando a sus amigos a diario.

-el lugar en donde la shikon No Tama se encuentra, oculta su poder para que nadie pueda sentirla o encontrarla.-

-¿quiere decir que alguien la tiene protegida bajo una barrera?- de ser así quien seria? Debía ser una sacerdotisa muy fuerte… ´´Kikyou…´´ fue el único nombre que paso por su mente en ese momento, quien mas seria capaz de hacer tal cosa para resguardar a la perla si ella no fue… pero como era posible ella había muerto y esta vez era verdad…

-algo así muchacha… la perla nunca desapareció… solo regreso al interior de su ultima portadora, su poder solo fue sellado para que fuera imposible para los seres ansiosos por poder encontrar su ubicación…- la miko estuvo a punto de caer de rodillas ante tal declaración.

-eso quiere decir que…-

-la perla volvió a ti Kagome, tu eres su portadora…- Kagome instintivamente toco el lugar por donde la perla salió aquella vez ¿Cómo era posible que volviera a ella?

-entonces… el pozo debería estar funcionando…- ¿podría ser verdad? ¿Regresaría a casa? Ella desde que volvió nunca intento atravesar de nuevo el pozo ¿porque? Simplemente porque jamás se imagino que volviera a funcionar…

-lo dudo… el poder de la perla se encuentra sellado para que no sea encontrada… fue sellado en el mismo momento en que tu misión en esta época se acabo.- la alegría de la joven se desvaneció, debía suponerlo…una idea cruzo por su mente.

-¿como fue posible que el pozo se activara cuando decidí regresar…?-

-la historia de los portales es muy compleja muchacha…puede ser que tu misma inconscientemente quitaste el sello de la perla, tus sentimientos y ganas de volver pudieron haber ayudado a quitar ese sello por un momento.- dice el viejo árbol pensando en otra opción.-o fue el mismo portal que se activo en ese momento, tal vez porque tu misión en esta época continuaba o tal vez porque así debía ocurrir- ambas razones tenían sentido aunque la miko prefería que fuera la primera de ser así ella podría buscar la forma de quitar el sello…

-¿es posible que yo haya quitado ese sello?- susurro mas para ella misma.- entonces puedo buscar la forma de quitarlo para devolverle los poderes a la pela no?- miro directamente a Bokusenou, si era una posibilidad si ella encontraba la forma de quitar el sello, podría volver a su época.

-es probable que exista la manera de quitar el sello de la perla pero bien sabes que sucederá si la Shikon No Tama volviera a recuperar sus poderes…- el árbol sabio sonaba muy serio.

Era cierto ella se le había pasado ese pequeño detalle.-los seres malignos saldrían de sus escondite y tantos youkais como humanos serian invadidos por la codicia y la casería de la perla comenzaría…-dijo con tono bajo la azabache descartando cualquier idea de querer devolverle el poder a la perla solo traería desgracia y habría alguna posibilidad mínima de que Naraku apareciera otra vez y ese riesgo no lo correría, no pondría en riesgo a todos en esa época por su propio deseo de que las cosas fueran como antes, debía afrontar y acostumbrarse a las consecuencias de su decisión.

-tu misma lo has dicho joven miko… aun así no sabemos que fue lo que activo el pozo en esa ocasión…- no debía rendirse, si ella quería volver ver a su familia debía intentar con otras formas que no involucraran a la perla, Bokuseno recordaba vagamente una forma devolver su magia a portales pero solo era una antigua historia, una que podría ayudar a la miko, sin embargo no la podía decir, una presencia muy poderosa se acerba rápidamente a ellos, la miko no la había sentido pues ella se encontraba bajo la barrera del bosque de Bokuseno, aunque no lo notara… eso no le permita sentir presencia alguna.

-¿que haces aquí miko?- debía sospecharlo hacia cierto tiempo que no sentía esa presencia, la miko salto al oír esa fría voz, volteo encontrándose con aquella mirada ámbar que la veía duramente, se sentía descubierta, cuanto tiempo se suponía que tenia Sesshoumaru escuchando la conversación y sobre todo ¿porque no lo había sentido? Y si había escuchado lo de la sangre…

-Sesshoumaru….- saludo Bokuseno si emoción alguna en su voz, era raro que el joven príncipe lo visitara debía ser algo muy importante pues lo conocía y el no aceptaba ayuda de nadie.

El peliplata solo volteo su mirada al oír su nombre y después volvió a fijar su vista en la miko, la cual no contestaba su pregunta y podía sentir cierto temor, que no supo a que se debía. –Responde- estrecho su mirada, dando entender que su paciencia se acaba, la miko aun estaba sorprendida y parecía que alguien le había cortado la lengua.

-yo…- ¿que se suponía que iba a decirle? Ni ella sabia como llego hasta ahí, claramente podía ver la molestia en los ojos del Taiyoukai y temió lo peor, era probable que el fuese escuchado lo de la sangre…

-yo la llame…- intervino Bokuseno, haciendo que Sesshoumaru fijara nuevamente su vista en el.

-¿porque?-para que necesitara ese viejo árbol conocer a esa humana… hace algunos minutos sintió como la presencia de la miko había desaparecido y otra indudablemente conocida estaba cerca y temió lo peor, Hatsoriu ni siquiera había notado que la miko había escapado.

-Kagome tenia una duda, mis hojas solo la guiaron a este lugar… así fue como la sacerdotisa llego hasta mi bosque.- la mirada de Sesshoumaru iba desde Kagome hasta el árbol sabio, la miko parecía estar calmándose un poco, aun no entendía su reacción, ella por lo general no demostraba miedo ¿porque ahora si?

-me doy cuenta que viaja contigo joven príncipe… a que debo tu visita Sesshoumaru?-el ambarino frunció el ceño al escucharlo, el viejo árbol pudo detectar una mirada de suplica que le dedicaba la muchacha, el lo entendió, había lago que no debía contar no a Sesshoumaru…

-vete- pronunció el Taiyoukai si ni siquiera voltear a ver a la miko, Kagome se sorprendió, esa palabra la hizo volver en si, porque se suponía que debía irse, ella no estaba haciendo nada, además quien rayos era el para ordenarle algo.

- no me iré, no tengo porque…- que le sucedía a esta miko, lo estaba desafiando, hace unos segundos se encontraba asustada por su presencia y ahora estaba aquí ¿desafiándolo? Sesshoumaru fijo su dura mirada en ella, la humana no mentía, no se iría, ni siquiera se había dejado intimidar por el en ese momento.

Bokuseno solo observaba la guerra de miradas que ambos sostenían, ninguno daría su brazo a torcer, el ambiente se puso tenso, sintió cierta admiración por la joven miko pues nadie se enfrentaba de esa manera a Sesshoumaru pero ella parecía confiada, al parecer olvidaba con quien trataba y que el mismo Taiyoukai la podía matar en ese momento.

-¿dime Sesshoumaru que deseas saber?- trato de llamar la atención del Taiyoukai, ya había comenzado a temer por la vida de la muchacha, el peliplata no volteo en ningún momento parecía como si no lo fuese escuchado, alzo su brazo rápidamente comenzando a formarse aquel látigo de veneno, sin pensarlo y sin dar tiempo a que Kagome reaccionara, agito el látigo, golpeando el hombro izquierdo de la miko, haciendo que de esa lado el kimono de la sacerdotisa quedara roto, dejando desnudo su hombro.

Kagome gimió del dolor, pues el látigo no solo había rasgado el kimono sino que había cortado parte de su piel en esa zona y el ardor del veneno de Sesshoumaru era casi insoportable, cayo de rodillas cubriéndose el la herida para que de esta dejara de brotar sangre cosa que parecía inútil. –QUE DEMONIOS PASA CONTIGO!?- que le sucedía ese demonio ¿porque la atacaba?

Sesshoumaru ignoro sus palabras y dirigió su mirada al árbol.- esa es mi duda…-dijo, el árbol entendió de inmediato a lo que se refería, Kagome al escucharlo solo lo maldijo, aunque no entendió muy bien en si lo que quería saber el Inuyoukai pues el dolor estaba evitando que prestara atención a lo que decía.

-la falsa marca... te responderé lo mismo que a ella…tardara algunos días en desaparecer… si tratas de sentirlo, tu aroma en ella no esta tan fuerte como antes.- el peliplata frunció el ceño por su puesto que el no veía cambio alguna, esa humana seguía oliendo igual.

-estúpido- mascullo por lo bajo la miko, estaba furiosa por lo que había hecho el Taiyoukai, se puso de pie lentamente soportando el ardor causado por el veneno de aquel demonio, dejo de tapar su hombro con su mano, ya no importaba si sangraba, cerraría en algunos momentos. ´´es cierto el no puede ver cuando…´´ la miko cayo en cuenta tarde, Sesshoumaru se encontraba mirándola firmemente, se veía molesto gracias al insulto que la miko le proporciono. Sin dejarla reaccionar, el peliplata ya la había estampado al tronco tras de ella, apretando su cuello de tal modo a casi estrangularla, Kagome solo sintió el dolor del golpe en su espalda.

-parece que he sido muy considerado contigo humana… no se te olvide que puedo acabar con tu miserable vida en un segundo.- ejerció mas presión, los ojos de Kagome comenzaban a cristalizarse, pero ella firmemente retenía sus lagrimas, no dejaría mostrar debilidad ante ese miserable, no le daría el gusto de verla suplicar por s vida.

Sesshoumaru sintió algo húmedo por su antebrazo, fijo rápidamente su mirada encontrando sangre perteneciente a la miko recorriendo por su brazo miro la herida de su hombro la cual no dejaba de brotar ese líquido vital, la sorpresa lo invadió y fue difícil ocultarlo al ver la herida cerrarse en tan solo un segundo. Ya no brotaba sangre de esta. ´´imposible…que es esta humana…?´´ pensó el peliplata sin conocer los motivos de su rápida cicatrización.

-¿como lo hiciste?- pregunto sin rodeos, Kagome sabia a lo que se refería, no fue si quiera necesario mirar la herida que estaba en su hombro pues el ardor había desaparecido, la miko se removió intentando inútilmente soltarse del agarre del Taiyoukai el cual se había aflojado, ante aquella pregunta, no quería decirle lo de su sangre, no a el y no en este momento.

-suéltame…-dijo tratando de quitar el brazo de Sesshoumaru de su cuello, el peliplata seguía inspeccionándola, encontrando otro misterioso detalle, la miko se suponía que debía estar herida, el había incrustado sus garras no hace mas de 4 días, ella debería al menos tener una cicatriz bien sabia los humanos no cicatrizaban rápido.

-te hice una pregunta.- el ambarino reacciono al sentir como la miko forcejeaba para escapar volvió apretar fuertemente el frágil cuello de la azabache, le estaba faltando el aire sin duda Sesshoumaru estaba mas que furioso esperando una respuesta lógica, podría matarla sino escapada de ahí pronto.

-Ya déjala Sesshoumaru…la vas a matar…- Bokusenou podía intervenir pero tenia comprobar si Sesshoumaru seria capaz de controlarse antes de que eso sucediera.

-DEJAME!- Kagome apretó fuertemente el ante brazo de Sesshoumaru mandando una gran descarga de su pode espiritual, provocando que el Inuyoukai la soltara ante aquel mortal contacto, la miko cayo bruscamente al suela, tratando de llenar rápido sus pulmones de aire.

El peliplata se inspecciono rápidamente su brazo observando como en este había quedado la marca de la mano de la miko y estuvo cerca de calcinar su brazo, ahora si no tendría piedad de ella. –Maldita humana…- agito nuevamente su látigo esta vez con toda la intención de dañarla, no era necesario ensuciarse las manos pensaba con ella seria sencillo o al menos eso creia.

-NO!- Kagome no lo pensó creo una Kekkai a su alrededor protegiéndola inmediatamente del venenoso látigo, Sesshoumaru se sorprendió al ver su ataque rebotado, la miko había actuado rápido.

-estúpida humana…- si al vez había sido lista al actuar tan rápido pero no por eso perdonaría su insolencia, a una velocidad inhumana dirigió sus garras goteantes de veneno al cuerpo de la miko, Kagome no llego a reaccionar pero alguien si.

-Suficiente Sesshoumaru…- Bokuseno ceo una barrera separando por solo milímetros al peliplata de la sacerdotisa quien solo tapo sus rostro con sus brazos, al no tener tiempo de hacer nada para evitar el ataque del Inuyoukai, Sesshoumaru paro, fulminando con la mirada a Bokuseno.

-no interfieras. Bokuseno-la mirada asesina del Taiyoukai lo decía todo, seria capaz de enfrentarse a el con el si volvía a meterse, sin embargo el árbol sabio no se intimido.

-no tengo porque contestar tu estúpida pregunta!-el coraje en los ojos de la miko era notable así como estos comenzaban a cristalizarse de nuevo mas eso no le quitaba la determinación y el valor en ellos. Cuanto deseaba haber tenido una flecha con ella en eso momento, seguramente no fuese dudado en usarla, algo en ella parecía romperse, el estuvo a punto de matarla y ni siquiera le importo… no sabia porque le dolía pero ya no importaba no quería seguir viajando con ese maldito demonio, debió hacerle caso a InuYasha cuando dijo que no debía viajar con ese asesino, debió dejarlo venir, al menos el nunca fuese dejado que la lastimara.

Sesshoumaru solo la miro firmemente escuchando la rabia y el dolor con el que la miko grito esas palabras a el, la azabache dio media vuelta y echo a correr, no seguiría ahí, se debía alejar. El Inuyoukai solo la miro, estaba seguro que la humana cobarde escaparía pero el no lo permitiría.

-ya deja a la sacerdotisa en paz y dime de una vez a lo que has venido Sesshoumaru.- dijo duramente Bokusenou, no le parecía nada aceptable el comportamiento del Taiyoukai, el cachorro era tan diferente a su padre, no había duda en eso.

El peliplata lo volteo a ver aún molesto por su intromisión hace unos segundos.- ¿porque la defiendes?-

-No lo hago, esa joven no ha hecho nada que no te merecieras…te recuerdo que tu la atacaste primero-

-tonterías…- bufo, fijando su mirada al cielo, parecía que eso lo calmaba.

-¿que te llevo a viajar con ella? Si es más que notorio que no se llevan bien.-

-estoy en busca del hijo de Ryukotsusei conoces su escondite?-

-Ratsuyuko…ese el motivo por el que la sacerdotisa viaja contigo…-Bokuseno parecía concentrado como si el viento le contara algo.- el esta tras esa joven, quiere su poder para ser un ser indestructible pero no le será fácil… el lo sabe pues viaja a tu lado y junto a otro de tus discípulos sin embargo eso no le importa pues no cree que seas rival para el.- Sesshoumaru agravo su mirada al escuchar eso. No se encuentra en las tierras del este… te esta buscando, a ti y a la miko pues sabe que tu la proteges, llegara a ti mas pronto de lo que imaginas…-con estas ultimas palabras Bokuseno abrió sus ojos.

-la humana… porque es capaz de curarse tan rápido? Que la hace diferente a otro de su especie?- pregunto recordando que su pregunta no había sido respondida por quien debía y probablemente nunca se lo diría.

-me temo que no soy yo el que te debe responder eso… sin embargo debes recordar que provoca que un humano adquiera esa habilidad….- debía recodarlo aunque no eran mas que mitos lo que se oían con respecto a eso.

El peliplata se voltio dispuesto a macharse, debía cerciorarse que la miko no fuese escapado aunque que mas podía esperara de una raza tan deplorable como la suya.

-Sesshoumaru…- paro su andar sin voltear a verlo para Bokusenou era suficiente.- dile a la sacerdotisa que hay una forma que sospecho podría devolverla a su época…- eso lo había dejado confundido… ¿como que a su época? De donde era esa humana?... muchas peguntas surcaban su mente, sin responder, siguió su camino localizando el desagradable aroma de aquella humana… aun le debía respuestas…

….***********************…

¿Tanto era lo que había caminado? Llevaba ya minutos corriendo en dirección a donde sentía la presencia de Hatsoriu, nunca noto todo lo que había recorrida, el aire le faltaba, estaba aun mas exhausta, se había ganado algunos raspones gracias a algunos arbustos, entre los que paso, no se había detenido, no quería, solo deseaba irse lejos llegar al menos a un lugar seguro a un lugar donde el peliplata no la encontrara, sabia era imposible con lo que había pasado hace poco estaba mas que claro que el la encontraría en cualquier lugar del sengoku. Paro, no podía mas, cayo de rodillas al parecer la fiebre que tenia había aumentado mucho mas, al menos ya sabia la razón de su cansancio, últimamente en todos sus males estaba involucrado aquel youkai, que no quería volver a ver, sin darse mucho chance de descansar trato de ponerse de pie pero su cabeza comenzó a dar vueltas y en un segundo ya estaba cayendo al duro suelo, sin poder reaccionar solo espero el golpe que jamás llego….

-Kagome-san!- el joven youkai azabache alcanzo a tomarla en brazos antes que la miko tocara el suelo.

-mmmm? Hatsoriu…- la imagen era un poco borrosa pero logro identificar… tanto se había descuidado que no noto cuando el azabache comenzó a acercarse a ella?.

-llevo horas buscándola… ¿donde estaba?- ´´¿porque? Porque no me pudo encontrar?´´ como era posible que el no la fuese encontrado, la miko estaba cansada pero aun así esto parecía extraño… a la falta de respuesta, Hatsoriu paro su interrogatorio. – La llevare al campamento…- el joven comenzó a corre a velocidad inhumana al lugar donde pasarían la noche.

No tardaron mucho, la miko lo único que sintió fue la fría brisa golpeándola sin piedad alguna mientras un par de brazos la alzaban. De pronto, no sintió más el viento y volvió a abrir sus ojos mirando el rostro del youkai que parecía buscar algo.

-necesita descansar…- sin encontrar algo mas cómodo donde ponerla la puso sobre la grama recostada en un árbol.

-no te preocupes estoy bien…- era mentira y ambos lo sabían, el azabache detallo lo rasgado que tenia el kimono la miko y algunos raspones en sus pierna pero no preguntaría nada mas, ella no estaba en condiciones de responder, aunque no era necesario el tenia una leve sospecha de quien había sido.

Con las pocas fuerzas que le quedaban agarro la mochila que tenia a un lado suyo, busco algo en ella hasta que lo encontró, saco su vieja bolsa de dormir a decir verdad ella tenia mucho frio y esa noche solo quería algo cómodo donde dormir. El azabache miro extrañado aquel objeto que saco la miko, ella se puso a duras penas de pie mientras se tambaleaba un poco, estiro el saco hasta que quedo listo para usarlo, el youkai cuidaba de que ella no fuera a caerse.

-listo- dijo en tono bajo y con una pequeña sonrisa, mirando con cierta nostalgia aquel objeto, aunque Hatsoriu lo atribuyo a la alta temperatura que tenia la miko, la detallo un poco inconscientemente, hasta que su mirada llego a las piernas, aquella parte que permitía ver el kimono, ella ya no tenia raspones, estaba sorprendido sin duda pero después preguntaría, ahora solo la dejaría descansar.

-Kagome se dejo caer sobre el saco y se acomodo en el para dormir…

-buenas noches Hatsoriu, dijo dedicándole una mirada de agradecimiento podía de ver algo de confusión en aquellos dorados ojos que brillaban hermosamente ante la luz de la fogata, ella sabia porque, pero después le respondería cualquier duda.

El youkai noto su mirada y volteo rápidamente a otra dirección, lo había hecho sentir extrañamente incomodo, se recostó en el tronco mas cercano a la miko y respondió.- Buenas noches- sintiendo un poco de calor en sus mejillas el cual desapareció rápido.

El fuego de la fogata comenzaba a perder fuerzas, al parecer la leña se había consumido casi toda, esperaba que durara un poco mas, al menos hasta que amaneciera, no se quería alejar de ese lugar, no… la miko desde que concilio el sueño no había dejado de temblar, a pesar de estar dormida en lo que para el solo era un extraño objeto pero muy útil, este no lograba protegerla del fuerte frio de la noche, era de esperarse en algunos días comenzaría el invierno, además la fiebre de la joven no parecía querer ceder tampoco, lo podía sentir, y sus mejillas medio sonrojadas la delataban.

Una presencia no muy amigable para el se estaba acercando a paso lento como siempre, el no tenia ningún apuro, ´´ ¿que es lo que quiere…? Es la única pregunta que pasaba por la mente del youkai azabache, no era propio del Taiyoukai acercarse a ellos a estas horas, la única forma es que fueran atacados de resto desaparecía toda la noche y regresaba al alba a penas la miko despertaba para continuar con el viaje.

De pronto la conocida imagen apareció tras los arboles.

-¿que es lo que quieres Sesshoumaru?- pregunto Hatsoriu, abriendo los ojos tras la presencia del peliplata, que se suponía que hacia ahí, era extraño, sin contar que no le gustaba mucho que estuviera tan cerca de la miko después de lo que había pasado porque de algo estaba seguro, que las condiciones en la que había llegado la sacerdotisa era culpa del Taiyoukai, después del incidente en el lago parecía aún mas irritable el peliplata, sabia porque era pero aquella humana no tenia culpa de nada solo lo estaba ayudando.

Sesshoumaru dirigió su dura mirada a el, no le había gustado el tono de su pregunta, ¿que demonios le importaba que hacia el ahí?- no es tu problema…- Hatsoriu frunció el ceño ante la respuesta, si, jamás terminaría de llevarse con el nuevo Taiyoukai, como extrañaba a su antiguo señor.

-Fuiste tu cierto.- el ambarino estrecho sus ojos sabia a que se refería, hablaba de la humana pero no era su problema lo que haya hecho con esa miko.

-eso no es de tu incumbencia…- dirigió su dorada mirada a la sacerdotisa que yacía dormida ignorando la conversación que se llevaba frente a ella, podía ver como temblaba y por lo que veía aun ardía en fiebre, por lo visto no tendría las repuesta que quería en ese momento, era estúpido, ya no sabia que hacia en ese lugar, el de ante mano ya sabia cuando la humana estaba dormida, así que desconocía la estúpida razón que lo llevo a ese lugar

, volteo sin mas que hacer maldiciendo el haber llegado a ese lugar, aquella estúpida sensación que lo llevo a donde ella…a el no le importaba lo que esa humana insolente le sucediera, juraba que la próxima vez no seria tan flexible con ella, la mataría si se volvía a repetir lo de hace algunas horas, no le importaba que Ratsuyuko estuviera tras ella pues si la miko no existía el no tendría forma de fortalecerse e iría a enfrentarlo rápido, no importaba si el imbécil de InuYasha lo perseguía por haber acabado con la patética vida de la humana, lo único por lo que no hacia nada de eso era por aquella pequeña niña humana, su protegida, Rin quien le tenia un gran cariño a la sacerdotisa, y ese estúpido sentimiento creció aun mas cuando ella decidió quedarse con ellos en la aldea… desconocía las razones de la desaparición de la miko en aquel tiempo pero estaba seguro que tenia algo que ver con lo que el árbol sabio le había comentado. ¿de donde era esa humana?...

….***************************….

La mañana había llegado a aquella aldea, donde un nuevo día comenzaba los aldeanos a sus labores de siempre mientras los niños salían a correr por todo el terreno.

En una cabaña muy particular la anciana Kaede se encontraba preparando el desayuno siendo ayudada siempre por la joven niña azabache y el Kitsune.

-¿Kaede-sama cuando estará listo?- preguntaba insistentemente la niña.

-cierto, huele muy bien!- decía el Kitsune animosamente.

-ya esta… Rin toma llévale a Jaken… - decía la anciana mientras daba un tazón con caldo y algunas verduras a la niña, esta asintió.

-Kaede sabes que no comerá…- decía el pequeño zorro sin saber porque la anciana insistía en ofrecerle comida al verdusco youkai que desde que estaba en la aldea se la pasaba lloriqueando o hablaba de las hazañas de su ´´amo bonito´´ para después chillar de nuevo.

-eso no importa Shippou hay que intentarlo…-

Al salir de la cabaña, la niña busco con su mirada si el youkai estaba cerca y obtuvo el mismo resultado de siempre nada… aquel youkai sapo jamás se acercaba por si solo ala aldea, sus razones no quería mezclarse con tantos seres inferiores, la única que se acercaba siempre era la pequeña Rin y en ocasiones y muy seguido, se acercaba Shippou y a veces Inuyasha para fastidiar al pobre youkai. Camino un poco mientras seguía buscando, a lo lejos logro divisar el báculo de quien buscaba, apuro su andar con cuidado no botar nada del tazón.

-Jaken-sama!- esa voz la podía conocer a mil kilómetros, aquella niña a quien debía proteger, el motivo por el que su amo lo dejo abandonado en esta aldea de humanos.

Jaken estaba sentado al lado de un árbol como casi siempre alejado del resto, abrió sus enormes orbes para mirar como la niña se acercaba a un paso rápido, mientras sotnia un tazón de una mano y lo saludaba del otro, suspiro ella venia de nuevo a insistirle que comiera. La niña llego pronto a donde estaba el youkai, un poco agitada por lo que corrió, agarro aire y hablo.

-Tome señor Jaken, esto es para usted!- dijo Rin estirando sus brazos para pasarle el tazón.

-No quiero.- respondió el youkai cruzando sus brazos y volteando el rostro.

-pero tiene comer, tienes días así…- la pequeña azabache se estaba comenzando a preocupar ya tenia varios días sin querer recibir nada,

-te dicho mil veces que no como comida hecha por humanos niña!-

-pero… puede morir si no come…- la niña puso su mirada insistente como de perrito mojado, debía conseguir la forma de hacer que el youkai comiera.

-no seas tonta niña! Alguien como yo no se muere por algo tan tonto como eso, no me hace falta comer…- Rin lo miro sorprendida aunque sabia que era mentira.

-no mienta señor Jaken! Usted comía mucho cuando viajábamos con Sesshoumaru-sama!-como podía decir que no le hacia falta comer si siempre comía con ella cuando viajaban con su señor.

-mocosa mentirosa no es cierto!- había sido descubierto, era cierta a la pequeña no le podía mentir pues viajo algún tiempo con ellos, un conocido ruido proveniente del estomago del sapo los hizo callar a ambos…

-ve que si tiene hambre!.- se sentía victoriosa, Rin dejo el tazón al lado del youkai para que este comiera.

-claro que no!- Jaken se volteo, molesto ignorando a la joven niña que solo sonrió… ella sabia que no comería delante de ella, así que se fue, dejándolo solo.

Apenas vio a la niña desaparecer, agarro el tazón y comenzó a comer desesperadamente. A algunos metros se encontraba un hanyou que presenciaba desde la rama de un árbol aquella escena que se había vuelto tan cotidiana, desde que volvió a la aldea era lo mismo siempre, Rin salía a llevarle comida al sapo youkai y este la rechazaba, lo que nadie sabia pero el si porque siempre lo observaba era que Jaken salía de noche a agarrar unos peces para comer, el muy mentiroso se hacia el que no comía… miro al cielo el sol aun no comenzaba a calentar y probablemente ese día no lo haría se veía el cielo un poco nublado, trataba de convencerse que tal vez traer a Kagome consigo era muy arriesgado, no lo admitiría pero Ryouku tenia razón ni el mismo Sesshoumaru en su forma colosal no logro derrotarlo aunque el que estuviera con su medio hermano tampoco le daba mucha tranquilidad, el era un asesino también y odiaba a los humanos, solo había una excepción y era la pequeña niña que se quedo en la aldea. Miro al cielo buscando tranquilidad pero era imposible se sentía impotente.

-¿Donde estarás Kagome…?-dijo en un susurro mirando al cielo, en eso momento se permitía mostrar debilidad no estaba siendo observado por nadie… o al menos eso creía…

-veo que extraña mucho a la señorita Kagome, amo Inuyasha…- la pulga lo sorprendió saltando sobre su puntiaguda nariz viendo directamente a los dorados ojos que se encontraban entre sorprendidos y avergonzado había sido descubierto.

-cierra la boca Myouga…- agarro a la pulga entre sus garras para apretarlo levemente no mucho pero lo suficiente para escuchar a la quejumbrosa pulga lloriquear.- no se de hablas…-tiro lejos al anciano pero este llego rápidamente a el de nuevo.

-no tiene porque ocultarlo…- decía el anciano con mirada picara.- es normal… le tiene mucho cariño a la señorita, y fue muy poco lo que pudo estar con ella después de haberla buscado tanto…-

-Feh! No me importa lo que haga esa tonta…-dijo el hanyou haciendo un desprecio.

-si tanto la extraña debería ir ver como esta? Podría necesitarlo en este momento… se que Ryouku le dijo que no pero podría mantener cierta distancia al acercarse para que no lo detecte su hermano…- no sonaba tan mala la idea de Myouga, el problema era que el olfato de Sesshoumaru era aun mas agudo que el suyo, tenia que estar a mucha distancia y si lo hacia no podría ver si Kagome estaba bien…

-Ya te dije que no la extra…- Inuyasha se movió tanto en la rama intentando darle un golpe a la puga, que esta no soporto y se partió enviando abajo a los dos.

-mira lo que hiciste anciano…!-grito el hanyou a la vieja pulga que se encontraba al frente de el, el peliplata aun estaba tirado boca abajo en el pasto con la rama en su espalda.

-eso fue su culpa.- escuchó al hanyou gruñir y levantarse poco a poco y Myouga temió lo peor sabia se desquitaría con el.

-Bueno yo ya me voy…!- la puga subió rápido a la copa del árbol saltando sobre un ave que pasaba cerca.

-regresa anciano cobarde!- grito el hanyou viendo como la pulga se fugaba…

-ya que no quieres ir… voy a ver como se encuentra la señorita Kagome!.- respondió el anciano desde las alturas, el hanyou se sorprendió al escucharlo. Al menos si la pulga de verdad iba sabría como estaría Kagome.

…***************************…

Pasos se escuchaban en la entrada del templo, alguien entraba a ese lugar lo suficientemente apartado para no ser encontrado, el dueño de esas pisadas no parecían tener prisa alguna, esa presencia no lo había alertado para nada era conocida para el así que solo se quedo esperando que aquella persona terminara pronto de entrar y entonces la puerta corrediza se abrió…

-señor…- hizo una reverencia al entrar, tenia días sin saber noticia alguna de la miko, justo desde que entro a las tierras del Oeste pues ahora que Atsuko estaba muerto Akira se encargaba sola de averiguar todo por supuesto el no podía exponerse aun no, sin saber perfectamente bien como movería sus piezas.

-Akira…- da un asentimiento para que la youkai pase, quien no dudo y se acerco a donde se encontraba.-¿que sabes de la miko? ¿Sigue en las Tierras del Oeste?

-No… hace casi una semana la miko partió de esas tierras.- el youkai azabache, sonrió ante lo dicho probablemente este era el momento para atacar si estaba sola, Akira al ver claramente las intenciones de su señor prosiguió.- aun no termino.- dijo seriamente haciendo que el Taiyoukai imitara su misma expresión. –ahora viaja con Sesshoumaru, están detrás de ti…-

Que lo estuvieran buscando no era una novedad lo extraño fue el equipo formado por el Inu y la sacerdotisa. –¿Inuyasha. Esta con ellos?-si estaba probablemente no era muy seguro atacar pero sino seria perfecto para poner en marcha su plan.

-no… el hanyou no los acompaña, el regreso a la aldea humana… peo ellos no viajan solos, pude detectar la presencia de otro Inu poderoso aunque no me pude acercar a reconocerlo…-

-Sesshoumaru esta preparada… Hmp… estoy seguro que viaja junto a uno de los discípulos de Inu Taisho… no cualquier youkai, nunca creí que necesitara ayuda para enfrentarme… que patético.-

- te equivocas… ese youkai esta ahí para proteger a la miko, pude notar que muy pocas veces esa presencia se aleja de ella.-

-que ingenuo cree que yo luchare con el antes de obtener los poderes de la miko… eso no pasara hasta que absorba la energía de esa sacerdotisa…- soltó una sonrisa malévola.

-Sesshoumaru se te adelanto Ratsuyuko.-insinuó la youkai, ganándose una mirada seria del Taiyoukai.

-a que te defieras… dilo!-ya se estaba alterando. No le gustaba la insinuación hecha por Akira.

-tengo entendido, que la sacerdotisa y Sesshoumaru intercambiaron sangre…- los orbes rojos de Ratsuyuko se abrieron mas ante la declaración.

-Imposible… ¿como sucedió?- debía ser una broma o la miko o el Inu deberían estar muertos….

-después de la batalla donde por poco acaba contigo, tuvieron que llevarlos a las tierras de su padre, al parecer la miko ayudo con su recuperación purificando el veneno que implantaste en el…Sesshoumaru perdió el control y la ataco compartiendo sangre sin que ambos fueran conscientes….- Akira termino viendo cada reacción de su señor, muy pocas veces lo había visto así…

-¿como averiguaste eso? Todo sonaba tan irreal, debía ver si era un fuente confiable de donde había escuchado eso….

-yo misma lo oí de los propios labios de la Sacerdotisa a la que tanto buscas…- Ratsuyuko dudaba de tal declaración.

-¿como fue que no sintió tu presencia?- no lo podía engañar la miko era experta al sentir presencias, ella fue la que lo descubrió cuando intento engañarla, no es tan ingenua….

-se encontraba hablando con el árbol sabio… con la barrera de Bokuseno es imposible que el que este adentro pueda sentir la presencia de alguien.

-el hijo de Taisho lo sabe?-

-no señor, al parecer solo la miko..- Akira miro atentamente el rostro del Taiyoukai podía ver como su retorcidamente comenzaba un nuevo plan.

-ambos involucrados en ese ritual pueden obtener habilidades del otro, ya las conoces?- no estaría demás estar preparado si alguno fuese desarrollado alguna habilidad o debilidad del otro…

-lo siento, no pude averiguar nada mas lo único que te puedo decir es que solo la sacerdotisa sabe de este intercambio de sangre…- Ratsuyuko no siguió escuchando lo que Akira decía, se paro y con una temible sonrisa en sus labio se dirigió a la salida, la youkai solo se le quedo viendo hasta que…

-no te quedes ahí…- la youkai se sobresalto y sin duda se puso al par de el.

-a donde nos dirigimos Ratsuyuko?-

-visitaremos a Bokuseno…- decía mientras seguía caminando.

-¿que piensas hacer ahora? Sabes que no te ayudara, fue fiel servidor de Inu Taisho…¿ crees que te ayudara?...-escucho claramente como el Taiyoukai sonrió ante sus duda.

-lo hará sin dudarlo…- abrió la palma de su dedo y de esta un pequeño triangulo color violeta, comenzó a flotar, se podía sentir la cantidad de energía maligna que había en el, Akira se sorprendió, sin duda Ratsuyuko continuaba desarrollando habilidades o mejor dicho aprendía nuevas formas de usar el poder de su padre al máximo…- Bokuseno me dará sus poderes… probablemente este sea el día en el que la miko deje de vivir, esta noche la raptaremos…- sin duda el otro acompañante de la miko no seria mucho problema, no para el…

….**********************….

-ya el cielo había aclarado, al menos el sol estaba calentando un poco mas ese día, la miko a un lado suyo seguía profundamente dormida, la azabache normalmente procuraba despertarse temprano, en las mañanas, hoy fue diferente, seguía profundamente dormida, no la había querido despertar aun pues sabia lo mal que estaba la noche pasada pero debía tratar de hacer que despertara porque probablemente el peliplata vendría pronto para que comenzaran de nuevo su búsqueda.

ya el fuego se había pagado, el no se había movido de su lado en toda la noche, no la quería dejar sola y menos con el Taiyoukai por lo alrededores, estuvo mucho tiempo cerca de ellos casi toda la noche, hasta que llego un momento en que se alejo pero casi fue amaneciendo, eso no era usual en el, probablemente sentido alguna presencia pero lo dudaba pues el no solo había sentido la de la humana y la de el.

Miro a la miko a su lado detallando como dormía, hacia un par de horas la fiebre había cedido y con ello algo mas extraño ocurrió… la miko olía exactamente como el día en que la conoció, ya no había ningún aroma del Inu sobre ella o por lo menos no que desprendiera ella pues en su roto ropaje podía sentir levemente el olor del peliplata, ahora estaba mas que seguro que el la había atacado la noche pasada. Se puso de pie y se agacho justa a un lado de la azabache para mover su hombro suavemente.

-Kagome-san despierte…- el joven youkai seguía moviendo con suavidad su hombro pera la miko no parecía querer despertar.- Kagome…- dijo en un tono mas informal a ver si contestaba.

-no Inuyasha déjame dormir un poco mas….- murmuraba en sueño Kagome, el Inu azabache solo quedo confundido ante la respuesta.

-Kagome-san…-intento de nuevo.

-abajo…- dijo volteando su cuerpo al otro para no ser disturbada que se suponía que trata de hacer la humana a que se refería con abajo?.

-señorita…- dijo moviéndola de nuevo haciendo que esta despertara peo no reacciono como esperaba.

-INUYASHA TE DIJE QUE…- la miko callo al ver que le estaba reclamando era a Hatsoriu quien la miraba confundido, se le olvido donde estaba, creyó que todo había sido un sueño, que nunca se había marchado de la aldea.-yo, yo…-estaba completamente roja no sabia siquiera que decirle al pobre Inu, había sido gritado y confundido en solo un momento.

-tranquila, no te disculpes.- la miko se relajo y agradeció que este comprendiera que no estaba consciente al decir todas esas tonterías.-es tarde, dormiste mucho…- -eh?-miro el cielo, el youkai tenia razón ya sentía como el solo calentaba, normalmente se despertaba cuando recién amanecía cosa que no solía hacer en sus antiguos viajes.-disculpa por tener que esperarme hasta que despertara…-

-no te preocupes, necesitabas descansar…- dijo haciendo que la miko recordara lo sucedido la noche pasada, miro a su alrededor buscando la presencia del peliplata, algo que el azabache se percato.

-aun no ha llegado…-dice contestando la pregunta nunca mencionada por la sacerdotisa. Kagome lo miro si que era un youkai astuto.- será mejor que te vayas a refrescar, Sesshoumaru no tardara en aparecer, ¿como te sientes?-sabia que se encontraba mejor, la joven delante de ella tenia la misma energía que cuando la conoció, algo que no había mostrado en días…

-me siento mejor, creo que dormir un poco mas ayudo mucho…- decía con una sonrisa mientras se agachaba y guardaba su bolsa de dormir, creía que el pelinegro la interrogaría por lo de anoche, pero no lo hizo, probablemente el ya supiera quien le había sucedido.- bueno iré al lago a tomar un baño.- decía mientras se alejaba.

-por favor no te vuelvas a alejar…- dijo en tono bajo pero lo suficiente para que la miko escuchara y parara, volteo su mirada encontrándose con ese dorado intenso que cambiaba sus matices con el sol, mirándola por primera vez con cierta preocupación, sabia los youkais difícilmente expresaban algún sentimiento, solo conocía pocos así, su pecho se apretó al ver esa mirada que cambio en pocos segundos.

-esta bien…-dijo retomando el camino al rio. –Gracias- susurro por lo bajo, sabia que el youkai la escucharía. Ella agradecía su preocupación.

El youkai se permitió sonreí para si mismo unos segundos, se estaba acostumbrando mucho a la sacerdotisa y todo lo que le sucediera le preocupada demasiado. Se dirigió en dirección contraria, sabia había una pequeña aldea cerca, iría rápido tenia algo que buscar…..

Kagome se encontraba relajada su cuerpo ya se había acostumbrado a la fría agua, sintió como la presencia del youkai azabache se alejaba, no sabia a donde había ido pero no tomo mucha importancia seguro debía hacer algo.

Ya habían pasado varios minutos y aun no sentía al peliplata en los alrededores, era extraño que ya no estuviera cerca. ´´¿Qué extraño donde estará Sesshoumaru…?´´´se pregunto mas con curiosidad que preocupación, instintivamente llevo su mano a su hombro izquierdo ahí donde tenia esa falsa marca que aun no le encontraba sentido y era el motivo que hacia que el Taiyoukai la odiara mas aun, se extraño al no sentir nada en su hombro, miro rápidamente para examinar, encontrando que en su piel no había marca alguna, se encontraba perfectamente lisa y sin ninguna imperfección, ya había desaparecido aquellos rasguños de su hombro, esos que hacían que ella oliera a el, esos que enfurecían enormemente al hanyou y a su hermano, esos que de alguna forma los relacionaba.

Un vacío se instalo en su pecho sin querer, no sabia que estaba sucediendo, agito su cabeza de lado a lado para alejar ese sentimiento de tristeza que la dejo confundida, ella no debería sentir eso y mucho menos por no tener esa herida en su hombro… esa que fue hache por el. Sumergió su cabeza en el agua para posteriormente salir, había estado mucho rato dentro, se deshizo del exceso de agua en su cabello para tomar el Kimono que estaba en el suelo, lamentaba que en su bolso no tuviera un traje de sacerdotisa ahora estaría con un kimono fresco el cual Sesshoumaru se había encargado de arruinar, ahora si tendría frio.

-Hatsoriu se acercaba a toda velocidad lo podía sentir, cubrió su cuerpo con el kimono rápido y en solo segundos ya se encontraba el youkai azabache, frente ella…

-¿que haces?! Estaba tomando un baño…-dijo la miko un poco nerviosa pues solo alcanzo a tapar su cuerpo con la prenda.

-lo siento, dijo el youkai un poco apenado.-no fue mi intención, yo…solo…- no sabia como seguir hablando la miko trataba de mantener la prenda en su sitio…- toma…- dijo sacando un traje de el interior de su haori.

-uh?- la miko se sorprendió, estiro su brazo rápido agarrando la prenda mientras con el otro sostenía la otra para que no se cayera.

-lo conseguí con una sacerdotisa de la aldea que esta cerca, te protegerá mas del frio…-dijo el joven youkai mirando a otro lado para no incomodar a la miko.

Kagome vio la prenda, era un traje tradicional de sacerdotisa, tal y como el que usaba Kaede, con el hakama de color rojo, diferente al que solía usar ella, pues este le traía muchos recuerdos.-Gracias… me servirá mucho... salió de sus recuerdos, para dedicarle una sonrisa al youkai, quien solo asintió y se alejo para que la joven se cambiara.

El traje le quedaba perfecto, incluso traía una yukata mas gruesa debajo, si le serviría para el frio sin duda, al menos por ahora pues cuando llegara el verdadero invierno no la protegería de nada. Llego a donde la esperaba el azabache quien ya estaba más que listo para partir.

-ya estoy lista.- decía haciendo que el youkai volteara a verla.

Bien, toma…-le entrego su carcaj con muchas flechas.

-¿y esto?-pregunto la miko mirando las cantidad de flechas nuevas pues con los ataques que habían tenido en la ultima semana había usado todas las flechas que había traído.

La sacerdotisa de la aldea me las dio, parecía un poco nerviosa por mi presencia por eso me dio todo lo que le pedí…- dijo sabiendo el porque la humana de esa aldea le temía, era un pequeño chiste, el no sonrió pero si le pudo sacar una sonrisa a la azabache.

-no era necesario intimidar a esa señora para conseguirla…- dijo Kagome con una sonrisa.

-no lo hice, ella se asusto sin que yo tuviera que hacer algo.- respondió con su misma voz seria pero siguiendo el juego de la miko.

-Arigato Hatsoriu.-dijo tomando el carcaj y acomodándolo en su espalada al igual que su mochila.

-has agradecido mucho hoy ¿no lo crees?-

-es porque me has ayudado mucho…- dice con una pequeña sonrisa.

-Sesshoumaru aun no llega…- dice mirando al horizonte. ´´en donde se habrá metido´´ pensaba el Inu con la mención de ese nombre, Kagome recordó que había algo que quería preguntarle.

-¿Hatsoriu-kun…sabias de esto?- el youkai volteo mirando a la miko viendo como ella dejaba al descubierto su hombro en el cual no se observaba absolutamente nada…

-si me di cuenta en la mañana tu olor cambio, volví solo a sentir tu aroma…- respondió viendo a la misma dirección que hace segundos.

-entonces es cierto… ya no esta mas…- dijo en voz baja cubriéndose el área de nuevo, le estaba costando saber que había recuperado su olor, creyó que ya estaba enloqueciendo, Hatsoriu ignoro esas palabras.

Sintieron como Sesshoumaru se acercaba rápidamente hacia ellos algo parecía andar mal así, se pusieron en posición de ataque aunque no sintieran ninguna otra presencia.

-están aquí…- mascullo, el peliplata apareciendo tras los arboles, miraba a los alrededores buscando algo, el azabache sabia que esa afirmación no tenia nada que ver con ellos.

-¿Ratsuyuko apareció?- pregunto, el youkai, aunque ni el ni la miko habían sentido tales presencias.

-si y no esta solo…-dijo la miko se sorprendió pero no intervino. Vamos, no hay tiempo que perder.- Denia encontrar a esos dos rápido por eso se había llegado rápido donde se encontraba localizada la miko, ella era el objetivo, la presencia de ambos dragones desapareció justo a kilómetros de ellos. Kagome se monto sobre aun al igual que Hatsoriu para guiar al dragón de dos cabezas, no caminaría esta vez no podían darse el lujo de perder el tiempo.

Dos youkai traspasaban tranquilamente la poderos barrera de aquel bosque, su plan estaba saliendo a la perfección sin error alguno, habían logrado deshacerse de Sesshoumaru quien venia siguiéndolos, ya estaban donde querían ahora solo faltaba el segundo paso.

-Bokuseno… es un placer conocerte…- el viejo roble asomo su rostro, viendo al intruso que había entrado en su barrera sin que el lo permitiera, debía ser muy fuerte para poder cruzar sin problema alguna esa barrera.

-¿que se deseas Ratsuyuko…? ¿No recuerdo permitir que entraras a este lugar…-

-no necesito de tu permiso, quiero que colabores con mi plan será muy útil tu ayuda….-

-¿y por que crees que ayudare a un ser tan corrompido como tu…?- decía el árbol sabio preparándose para atacar si era necesario.

-Hn, no es necesario que estés de acuerdo…- contesto dando n gran salto hasta arriba, a la altura de esas grandes ramas debía encontrar el centro de estas esa parte que debía se la cabeza, para poder incrustar el cristal triangular de energía maligna que lo ayudaría en a conseguir lo que deseaba.

Bokuseno reacciono, golpeando con sus raíces y tirando lejos al Taiyoukai, no seria fácil atacarlo.

-Yo me encargo de el señor.- decía Akira, mientras iba atacarlo todo fue perfecto pues lo mantenía entretenido.

Ratsuyuko lo intentó de nuevo debía incrustar rápido el triangulo en el centro de su tronco, Bokuseno lo noto, ataco con otra de sus raíces, Akira intervino recibiendo el golpe por el, lo que lo ayudo a llegar hasta las grandes ramas y conseguirlo lo que buscaba, enterró rápidamente el cristal en el centro del tronco, haciendo que Bokuseno soltara un fuerte gruñido de dolor mientras su conciencia se perdía con este….

Una fuerte presencia maligna se sintió, tan poderosa que todos los animales de ese bosque huyeron al sentir el evidente peligro.

-los encontré!.- dijo mas para si mismo Sesshoumaru, Hatsoriu lo escucho e hizo que volara mas rápido casi al ritmo de Sesshoumaru...

Kagome se había percatado de lo oscuro que se había puesto el cielo con tanta energía maligna y toda provenía de un bosque, uno que reconoció de Inmediato.- el bosque de Bokuseno...- soltó asombra, pero siendo escuchada por ambos youkais,

´´ Que planeas maldito?- pensó amargamente el peliplata mientras aumentaba su velocidad ya estaban llegando, podía sentir la asquerosa presencia de ambos youkai junto a una mas poderosa todavía.

Descendieron Rápido, no dejarían que escaparan, el grupo descendió exactamente donde se encontraba el youkai.

-Bienvenido Sesshoumaru…veo que sobreviviste a mi maldición- decía viendo descaradamente al Inu para posteriormente mirar a la miko.- vienes acompañado por mi ansiada miko por lo que veo…- dijo relamiéndose los labios, cuanto ansiaba ese poder. Sesshoumaru solo estrecho su mirada, sabia que el dragón buscaba alguna forma de distraerle, el fuerte gruñido de dolor de Bokuseno, los hizo fijar su atención en el.

-¿este es tu plan? Que patético…- Sesshoumaru fijo su mirada de nuevo en su adversario, el comentario del peliplata hizo que la sonrisa desapareciera del rostro de Ratsuyuko.

- digamos que Bokuseno accedió a ayudarme por su propia voluntad.- otro desgarrados gruñido sonó.

-esta sufriendo…- dijo la miko mirando al viejo árbol de magnolia moviendo sus raíces y ramas para todos lado, usando mucha magia con ello, luchando contra lo que tuviese.

- Hn… no seas imbécil, necesitas mas que eso para evitar que acabe contigo…- se abalanzó directo contra Ratsuyuko, quien esperaba el ataque, lucharía contra pero solo seria por un momento.

Kagome sintió el fuerte palpitar de su cuerpo, era una sensación conocida una que no tenia en 4 años…

-¿que es esto…?¨- instintivamente miro a Bokuseno quien continuaba luchando contra la posesión, pudo ver claramente aquel brillo, no, no era un fragmento y lo sabia… este era diferente… sus ojos podían observar con claridad pese a la distancia un pequeño resplandor oscuro que provenía del centro de las rama de Bokuseno.

-¿ese cristal! Es lo que contiene la energía maligna…!- dijo mas para ella, siendo claramente escuchada por el resto.- debo sacarlo de su cuerpo antes que Bokuseno pierda la conciencia por completo…- dijo montando a Ah-Uhm y acercándose rápido hacia donde provenía aquel resplandor que solo ella podía distinguir…

-Kagome-san! Es peligroso…!- decía el youkai azabache al ver como las raíces de Bokuseno se agitaban a todos lado, sin control alguno. Kagome estaba decidida era la única forma de acabar con esto. Sesshoumaru miro rápido lo que estaba haciendo la miko, a su parecer solo meterse en más problemas. ´´ miko estúpida´´ pensó, continuando con su batalla.

Al ver que la miko no escuchaba sus palabras Hatsoriu salto rápido a donde estaba para prevenir que se acercara mas al peligroso árbol, antes de llegar recibió un fuerte golpe que lo envió al suelo por su descuido.

-no te dejare ir tras la sacerdotisa…- Akira había atacado antes que este salvara a la azabache, Hatsoriu se levanto atacando a la youkai, mientras mas rápido se librara, mas podía encargarse de la protección de Kagome.

Ah-Uhm siguiendo las ordenes de Kagome esquivaba ágilmente los ataques de las raíces de Bokuseno, al parecer aquel diminuto cristal se había terminado de incrustar en su cuerpo ahora debía purificarlo…

-Ah-Uhm vuela hasta el centro de las ramas…!-decía fuerte al dragón quien no dudo en seguir sus ordenes, esquivando y usando su poder para deshacerse de las ramas llego a la parte pedida por la miko.

-gracias déjame el resto a mi.- le dijo al dragón de dos cabezas mientras tomaba fuertemente su carcaj con flechas y se dejaba caer al centro de las frondosas ramas.

Se gano muchos raspones por la cantidad de ramas que paso y a la velocidad que cayo pero eso no la detuvo ya estaba donde quería, saco rápido una flecha del carcaj y las sostuvo fuertemente en su mano debía enterrar esa flecha en el centro y tratar de eliminar ese cristal infectado de energía maligna, ante de clavar la flecha en el centro del tronco una gran rama se enrollo en su cuerpo sacándola de ese lugar, y apretándola fuertemente. Kagome sentía como sus pulmones no podían llenarse de aire debido a la presión.

-Kagome-san!-grito Hatsoriu al ver a la miko en peligro, haciendo que Sesshoumaru volteara a ver, Ratsuyuko busco atacarlo con su espada ante el mínimo descuido de Taiyoukai este se percato y solo le proporciono una patada, alejándolo lo suficiente. El peliplata se aproximó a donde estaba la miko aprisionada por la gran raíz y sin pensar nada corto de esta, Kagome estaba cayendo de una gran altura pero Ah-Uhm se poso bajo de ella para evitar la fuerte caída.

Sesshoumaru…- pronunció su nombre asombrada, todo había pasado muy rápido, el peliplata salvo su vida después de que este mismo había estado a punto de quitársela en situaciones anteriores.

-no estorbes… vete…- dijo mirándola por el rabillo del ojo para después fijar su mirada en su oponente, que vio como el peliplata había aprovechado ese descuido de el para salvar a la miko.- Ah- Uhm…- dijo antes de retomar la batalla con Ratsuyuko, no hizo falta pronunciar orden alguna, el dragón había entendido lo que quería su amo, así, que comenzó a volar en dirección contraria para alejarse del campo de batalla.

Kagome se percato, lo que hacia el dragón de dos cabezas, el la estaba sacando del campo de batalla por ordenes de Sesshoumaru.- No! Detente Ah- Uhm!- sabia que el este acataba las ordenes del peliplata por sobre las de todos, aun así debía intentarlo, su petición tuvo un resultado, el dragón se detuvo gruñendo fuertemente. –NO ME IRE!- exclamo fuerte para que cierto youkai la escuchara, el Taiyoukai escucho y solo entrecerró sus ojos, ante la estupidez de la humana.

-hay que volverlo a intentar Ah-Uhm.- el dragón soltó un bajo gruñido en aceptación y realizo lo mismo que la vez pasada fue acercándose a Bokuseno de nuevo esquivando sus ataques. Kagome preparo su arco con una flecha y la apunto justo a la dirección de donde venia el resplandor y la soltó. Una de las ramas de Bokuseno golpeo la flecha desviando la dirección.

Kagome uso cuatro flechas mas pero cada flecha era rechazada, debía pensar en otra estrategia, escucho un nuevo gruñido proveniente de abajo, era Ah-Uhm, las ramas de Bokuseno lo habían envuelto a el, Kagome se comenzó a tambalear, encima del lomo del dragón, busco forma de sostenerse para no caer y ayudar a el fiel youkai, mientras se sujetaba de una mano al lomo del dragón para no caer con la otra saco una flecha y la clavo en la rama que apresaba a Ah-Uhm, este fue liberado pero en el mínimo descuido que tuvo Kagome no vio cuando otras de las ramas se dirigía directo hacia ella, golpeándola, haciéndola volar lejos del dragón que la protegía. Ella solo espero el impacto, no podía hacer nada mas… lo único que sintió fue como alguien la tomaba fuertemente en sus brazos, y entonces reconoció esa presencia.

-Kouga!- dijo abriendo los ojos de la sorpresa, el joven lobo la tenia alzada en brazos mientras esquivaba los ataques de Bokuseno.

-Hola Kagome.- el lobo fijo su vista en ella para posteriormente brindarle una singular sonrisa, como si no estuviera haciendo esfuerzo alguno.-me alegra encontrarte…- dijo mirándola con un brillo en sus ojos, que se podía descifrar como alegría y cariño.

Sesshoumaru se había percatado de como la presencia del lobo se había acercado al lugar a una gran velocidad, el peliplata y el azabache miraron de soslayo al youkai recién llegado que había salvado a la miko, y siguieron batallando con sus respectivos oponentes.

-Lo mismo digo.- pronunció con una pequeña sonrisa mientras el oji azul la devolvía al suelo.- ¿que haces en este lugar?.- pregunto preparando su arco para ayudar mientras Kouga se encargaba de alejar las raíces que atacaban constantemente.

-protegiéndote como siempre mi querida Kagome.- dijo volteando a ver mientras guiñaba uno de sus zafiros ojos y le dedicaba un media sonrisa, solo gano un pequeño sonrojo… si, ese lobo no había cambiado en nada.-sentí tu presencia cerca del peligro y vine, necesitaba ver si estabas bien…- dijo regresando a su seriedad y pateando otra rama.- veo que ese perro sarnoso te dejo sola de nuevo…- seguía apretando sus puños al decir eso y golpeando a otra raíz que venia atacar.

-bueno Inuyasha en realidad no…- quería explicarle que fue ella quien no lo había dejado venir pero fue interrumpida por el lobo.

-no digas nada mas… te dejo a tu suerte y ahora tienes otro grupo…-dijo molesto mientras veía como en el cielo, el peliplata que ya conocía, luchaba contra su oponente quien al parecer lo igualaba en poder era un Taiyoukai se podía sentir la fuerza, miro al otro youkai azabache sin poder reconocer quien era.

-Kouga cuidado!-dijo la miko soltando una flecha, el lobo no dudo en hacerle caso a la azabache, cuando reacciono pudo ver como la miko había apuntado justo a una de las raíces que venia directo hacia el, en solo un pequeño descuido… sin duda Kagome había reaccionado mas rápido que el…

-Kagome has mejorado mucho…- decía admirando a la miko quien solo agradeció.

-necesito llegar al centro de las ramas, ahí se encuentra lo que tiene poseído a Bokuseno…- decía alejándose del lobo y montando a Ah-Uhm de nuevo.

Kouga se quedo perplejo al ver como la miko actuaba, se dedico a mirarla, había cambiado mucho de como la recordaba, sin duda había su poder había crecido, era mas segura al momento de actuar en una batalla, se había vuelto muy hábil con el arco y no solo se había fortalecido por fuera sino también por dentro su personalidad era un poco distinta a la que recordaba pero sabia y sentía que adentro seguía siendo la misma Kagome que conoció, la misma que quería como mujer… solo había crecido y madurado mas, pero en sus ojos podía ver a la misma Kagome, mas hermosa sin duda alguna.

-Kouga necesito tu ayuda!- exclamo la miko desde arriba montada sobre el dragón de dos cabezas haciendo Salí de su ensoñación al lobo, que se había quedado mirándola por un buen rato. La miko no había notado nada de eso pues estaba esquivando los ataques de Bokuseno, el lobo se limito a asentir y fue directo donde estaba ella y sin necesidad de que le digieran nada comenzó a despejar el camino para que ella llegara al lugar que deseaba. Después tendrían tiempo de ponerse al día, ya que nunca supo del regreso de la miko por eso no había dudado en venir cuando sintió su presencia y mas cuando no sintió la del hanyou en ningún lado.

-aquí…- dijo al dragón que la cargaba mientras se lanzaba al centro de las ramas. Comenzó a moverse rápido tras las hojas que le impedían encontrar el lugar hasta que dio con la parte donde estaba incrustado el cristal negro…. Sin dudarlo ni dar tiempo a que la atacara enterró firmemente la flecha comenzado a destruir el pequeño fragmento negro.

El gran resplandor rosa comenzó a crecer a medida que la flecha se iba enterrando y purificando a su paso aquel cristal contaminado de energía maligna, Bokuseno soltó un nuevo grito de dolor. Nada de esto paso desapercibido para el resto que solo se habían detenido a ver que sucedía a excepción de Sesshoumaru que ya presentía que la miko había logrado lo que quería, sacar la energía maligna de Bokuseno, aprovecho el descuido de Ratsuyuko y clavo a Bakusaiga en el, este hizo una expresión de dolor al verse atravesado por tan poderosa espada en todo el abdomen pero rápidamente cambio su adolorido rostro por una sonrisa.

-después acabare contigo…- dijo el Taiyoukai dragón, sacándose la filosa arma de su abdomen desapareciendo de la vista del peliplata en milésimas de segundos, sin darle tiempo a reaccionar, sabia que su presencia seguía ahí, el grito de la miko, seguido con la del lobo y el azabache, lo hizo deducir a donde se había marchado Ratsuyuko.

-KAGOME! Kagome-san!- ambos youkais habían sido fuertemente atrapados por raíces de Bokuseno y solo veían como Ratsuyuko tenia apresada a Kagome con uno de sus brazos.

Lamentablemente Kagome no había podido por ella misma terminar la purificación de aquel cristal pero la flecha seguí enterrada ahí continuando con esa labor, hasta que la purificación no terminara Bokuseno seguiría acatando ordenes de Ratsuyuko.

Sesshoumaru volteó en dirección a donde se encontraba el dragón apretando a la miko con un abrazo, se acerco poco a poco con su rostro impávido no dejaría que eso lo afectara, debía estar con mente fría como siempre.

-no te sigas acercando joven Lord, puedo acabar con la vida de la miko para siempre.- Kagome no había mostrado miedo alguno en su mirada solo repulsión ante el acercamiento con ese dragón, fijo su mirada en la dorada quien la había observado por un corto momento para después fijar su vista en la de Ratsuyuko y la otra youkai a su lado. Mientras el lobo y el azabache seguían luchando inútilmente para deshacerse de aquel agarre.

-no seas imbécil que te hace creer que por tener a esa humana no te atacare…- decía mientras estrechaba su mirada y seguía acercándose lentamente, haciendo por segundos flaquear al dragón.-solo quiero desaparecer tu asquerosa presencia de esta tierra.- el peliplata seguía con su estrategia no se dejaría controlar por tener en su poder a la humana, siguió acercándose pero preparado para arrebatarle a la miko y atacar.

-¿acaso no te importa que asesine a esta sacerdotisa y me quede con su poder…?- decía con una pequeña sonrisa burlona en sus labios, el también seguiría su juego.

-pierdes tu tiempo… lo que hagas con esa mana no me interesa.- respondió firmemente, sin dar cabida a dudas.

-así que proteges a una humana que no te importa…eso es raro….-todos los espectadores oían atentamente los que ocurrían sobretodo especial cuidado a lo que respondía el Taiyoukai. .

-Hn, yo Sesshoumaru no protejo a nadie…- en su rostro se dibujo una media sonrisa asesina, y se lanzo atacar al dragón para hacerle ver que con o sin la humana el lo atacaría, Ratsuyuko lo esquivo a penas y se coloco en la copa de un árbol.

-ya viste, Kagome… a Sesshoumaru no le importas si mueres.- dijo mirando lascivamente a la miko, quien no dejo que esas palabras la afectaran pues eso ya lo suponía.- me imagino que no tendrá problemas en que acabe con tu vida aquí mismo ¿no?- enterró despacio las garras en el cuello de la humana asegurándose de que no muriera aun, Kagome trato de contener el grito pero el dolor no se lo permitió, preocupando sin duda Kouga que hasta ahora observaba inquietamente todo

-Kagome!-g4rito Kouga al ver la escena simplemente la el peliplata la dejaría morir, el no lo podía permitir no ahí, no frente a sus propios ojos.- maldición.- dijo al ver imposible soltarse de aquel agarre.

-pobre Kagome… veo que al menos alguien aquí no desea que mueras… lastima que solo tu lobo solo presenciara tu muerte y Sesshoumaru no lo evitara…- seguía diciendo, para dejar vulnerable a la miko, quien solo apretó los ojos al escuchara todo eso… ella no se permitiría morir en manos de ese enfermo.- si tan solo Inuyasha estuviera aquí, el no dejaría que esto sucediera… ahhh… lo olvide el también te dejo sola….-dijo descaradamente la miko aguantaba el dolor de las heridas, sentía como perdía el control de su cuerpo, estaba quedando inconsciente.

Ratsuyuko desenterró sus garras de un solo golpe dejando que la sangre de su cuello comenzara a correr por su cuerpo, Kagome cayo desmayada mientras Sesshoumaru seguía observando todo, Ratsuyuko usaba la forma de hacerlo perder el control, el Ver a la miko desangrarse era lo ultimo, sin duda el maldito jugaba sucio, debía deshacerse rápido de el, pero había un pequeño detalle, miro al su alrededor viendo como ambos youkais seguían apresados, con ellos en ese estado era inútil imposible distraer a Ratsuyuko y su compañera y alejar ala miko de ellos, debían buscar forma de que esos inútiles de liberaran, ese demonio había ido demasiado lejos, sin tener ningún cambio en su duro rostro, se acerco a tal velocidad que logro sobre saltar al Taiyoukai dragón quien se preparaba para para esquivar, no se daría el lujo de responder a sus ataques ya tenia en sus manos a quien quería, Sesshoumaru se la había dejado muy fácil, hablaba enserio no tenia problema alguno que la miko muriese, lo único que le interesaba era no dejar absorber su perder,

Sesshoumaru estaba a un solo segundo de enterrar la espada en Ratsuyuko quien ya esperaba el ataque con una sonrisa, la cual desapareció al ver como el Inu lanzaba fuertemente su espada hacia otra dirección, Sesshoumaru sonrió al ver la sorpresa del dragón, quien a penas y pudo esquivar el ataque con la miko desmayada en uno de sus brazos.

Ratsuyuko volteo hacia la dirección donde había ido la espada encontrándose con una sorpresa.

-suéltala!- el joven lobo le proporciono una fuerte patada en el rostro, y aunque no causo mucho daño fue suficiente para que Ratsuyuko soltara a la miko, Kouga la agarro rápido y se alejo dejando molesto a su opresor. Quien solo pudo sentir como una gran energía se acercaba, giro su rostro encontrándose con el potente ataque de Bakusaiga, logro escapar de este, seria su fin si era tocado por ese poder. Se ubico sobre Bokuseno, lo suficiente lejos para prevenir cualquier otro ataque sorpresa.

-yo me encargare de ellos….-dice la youkai, mirando con rabia a Kouga y Hatsoriu, ahora liberados y listo para atacar al igual que el peliplata.

-espera…- la youkai frunció el ceño, ¿que diablos le sucedía?.

-a que juegas Ratsuyuko, tenias a la miko en tu poder y no hiciste nada…-dijo ya desesperada Akira, Sesshoumaru también lo había notado, el youkai en ningún momento estaba peleando enserio, como si solo estuviera jugando.

-silencio!- dijo fuerte mirando a la youkai, esta cayo de inmediato.- solo espera…- ´´necesito comprobar si su sangre de verdad esta en ti sacerdotisa…´´. El estaba seguro de eso… solo tenia que esperar…. Sesshoumaru frunció el ceño, ahora si acabaría con el, no le daría oportunidad de crear otro plan.-

El peliplata tenia ya había desenvainado a Bakusaiga para atacar pero la voz confundida del lobo hizo captar su atención y la del resto.

-Ka…gome.- pronuncio a penas al ver como las heridas profundas de la sacerdotisa comenzaban a cerrar, gracias a las agiles vistas que se encontraban observando fue imposible que nadie lo notara…

-´´esta sucediendo otra vez…´´- pensó Sesshoumaru, recordando que el ya había sido testigo de esa rápida auto sanación de la miko. Una molesta risa hizo que quitara la vista del lobo con la miko desmayada en brazos y la fijara a su oponente.

-así que era cierto después de todo…- dijo, ya estaba dudando, de lo que le había dicho Akira, de igual forma se arriesgo a herir a la miko, viva o muerta el tendría su poder.-¿sorprendido Sesshoumaru…?- preguntaba sarcásticamente mirando al Inu…

-se que lo estas…. Afirma al no obtener respuestas alguna del peliplata quien solo lo miraba a ver que decía.-te preguntaras porque la miko puede auto curar su cuerpo tan rápido ¿no?. Sesshoumaru, no le faltaban ganas de callar a tan insoportable sujeto pero esto le interesaba, al parecer el estaba mas al tanto de lo que sucedía con la humana.

-aunque no lo recuerdes es gracias a ti la sacerdotisa tiene esa habilidad que los humanos no poseen.- Bokuseno, gruñía aun debido al dolor de la purificación, seguía fuera de control.

Las heridas de Kagome terminaron de cerrar, evitando que se desangrara y reaccionara por fin. Abrió sus ojos encontrándose con los zafiros de Kouga mirando hacia arriba, siguió su mirada encontrándose con Ratsuyuko y Sesshoumaru ahí.

-¿que sucede?- pregunto bajo para que Kouga la escuchara…

El la miro aun incrédulo por lo que había pasado.- será mejor que escuches Kagome…-dijo serio devolviendo su vista hacia el par que se encontraba arriba, Kagome aun en sus brazos siguió su mirada.

-tu, el gran Sesshoumaru, diste de tu sangre a una humana y lo que es mas entretenido aun casi la marcas.- dijo el demonio azabache disfrutaba de todo esto podía sentir como el youki de Sesshoumaru aumentaba, Sesshoumaru escucho, sin poder creerlo, su vista fue directo a la miko, que tenia el temor sembrado en sus ojos, estos delataban a su dueña, ella si sabia sobre eso, lo que decía ese desgraciado era cierto… Kagome noto como la mirada dorada se hacia mas dura contra ella, lo podía ver en sus ojos, claramente había desprecio y mas odio para ella…- y yo que creí que eras distinto a tu padre…- rio sínicamente,

-Sesshoumaru no soportaría mas la insolencia de ese tipo, y sin esperar invoco su ataque.-BAKUSAIGA!- dijo fuerte parecía mas un gruñido, sin hacerse esperar el poder salió de la espada, este era diferente, era mas potente, la rabia en su ser, estaba haciendo pelear al máximo.

Ratsuyuko trato de esquivar el ataque, en cierta parte lo logró pero no por completo…-maldita sea!- gruño, su antebrazo había sido cortado y los efectos de Bakusaiga se comenzaban a extender por su cuerpo.

-Hn… patético, creí que serias mejor oponente… solo perdí mi tiempo…- dice victorioso el peliplata, ese desgraciado moriría lentamente.

Ratsuyuko se comenzaba a retorcer debido al dolor y Sesshoumaru estuvo a punto de dar el golpe final, pero Akira ataco al peliplata antes de que esto sucediera.

-hay que darnos prisa!- se apresuro a decir Kagome poniéndose de pie debía aprovechar que el dragón estaba débil, tenso una flecha en el arco apuntando justo a Ratsuyuko quien se mantenía a duras penas de pie, la miko soltó la flecha y esta siguió su trayecto agarrando mas fuerza con cada metro que se acercaba. El youkai solo sonrió al ver esta venir y desapareció ágilmente de la vista de todos.

-escapo- decía Kouga con los puños apretados.

-no, sigue aquí.- Hatsoriu podía sentir levemente el youki del dragón, era poco pero se sentía cerca.

-ahí esta!-grito el lobo, señalando a cima de Bokuseno, y lanzándose atacar pero fue mandado lejos por una de las ramas del viejo árbol.

-la flecha…- dijo Kagome sorprendida, Ratsuyuko se había encargado de sacar la flecha sagrada, y ahora la tenia partida en dos en sus manos.

-creo que esto es tuyo…- decía lanzando los pedazos descaradamente., ella le había costado poder incrustar esa flecha en Bokuseno.- ¿acaso intentabas purificar esto?…- abrió su mano mostrando aquel cristal oscuro lleno de energía maligna.- muy tarde…este pequeño fragmento negro se ha encargado de absorber toda la magia de Bokuseno mientras ustedes intentaban detenernos.-

´´eso no puede ser….´´ pensó mirando como Kouga era apretado por un de las ramas de Bokuseno si toda su magia estaba en aquel fragmento porque seguía bajo las ordenes de Ratsuyuko y como seguía atacándolos?.

-ahora esta magia me pertenece…- dijo torciéndose un poco por el dolor que sentía sin duda los efectos del ataque de Bakusaiga ya estaban subiendo a lo mas alto de su brazo, debía hacer algo pronto, incrusto Rapido el pequeño cristal negro en su pecho, inmediatamente una energía lo cubrió,-este poder…- decía apenas mientras sentía como su cuerpo se fortalecía aun mas,

-no si lo puedo evitar!-exclamo Kagome lanzando una nueva flecha. – a el!- Hatsoriu se lanzo a atacar al dragón también, Sesshoumaru miro rápido a dirección de Ratsuyuko, no podía permitirlo. Cambio la dirección de su ataque dirigiéndola donde provenía toda esa energía, ahí en el fondo se encontraba ese miserable.

-no te lo permitiré!- dijo Akira atravesándose y atacando, recomenzando la batalla con este.

Hatsoriu saco su Katana con toda intensión de incrustarla en el pecho del pelinegro pero fue repelido por toda la energía que lo estaba cubriendo enviando directo al Inuyoukai al suelo, rápidamente Ratsuyuko esquivo la flecha, la energía a su alrededor desapareció… si, ahora se encontraba dentro de el y se encargaría de usarla para algo mas….

A penas Ratsuyuko termino de absorber la energía de Bokuseno, las ramas y raíces antes fuera de control, cedieron y cayeron finalmente al suelo como planta marchita, no parecía quedar vida alguna en aquel antiguo árbol de magnolias.

-Bokuseno….-dijo Hatsoriu al ver como aquel árbol parecía haber perdido toda su vida, era el un fiel servidor de Inu Taisho… sin decir nada se dirigió con toda la velocidad hacia donde se encontrada el youkai dragón, logrando tomarlo por sorpresa pero Ratsuyuko alcanzo a bloquear el ataque del Inu con su espada, Hatsoriu había mantenido el ritmo de los ataques de Ratsuyuko pero le estaba costando se podía sentir como se había fortalecido…

-me aburres…- dice Ratsuyuko enterrando su espada en el pecho del azabache…. La saca para luego dirigirse con la misma filosa punta ensangrentada hacia Kagome quien lo nota y echa a correr, ya que no había tiempo de lanzar un a nueva flecha, Kouga al ver como la miko corre peligro, corre a auxiliarla pero en lo que iba a acercarse a ella una espada lo atravesó su hombro dejándolo clavado a un tronco. Ratsuyuko había lanzado su espada dejando directo al lobo sin fallar, lo atrapo, nadie estorbaría. Alcanzo a Kagome agarrándola de espaladas y apretando con sus garras su cuello.

-tu y yo tenemos algo pendiente…- decía muy cerca de su oído, mientras Kagome seguía forcejeando para salir, - entrega tus poderes – dijo dejando a la miko confundida. ´´es que acaso el…´´

-acabemos con esto de una vez, si me entregas tu vida, al morir tus poderes espirituales serán míos-

-que te hace pensar que yo te daré mis poderes…-´´el no puede absorber mi poder como a los otros ¿porque?´´

-que valiente… entonces deberé obligarte a dármelos….-Ratsuyuko apretó a la miko con el brazo putrefacto que se estaba consumiendo el ataque de Bakusaiga, de su mano salió una pequeña esfera la cual con su nuevo poder hizo crecer lo suficiente para dejar ver lo que se encontraba del otro lado, era un portal, se podían ver claramente las tinieblas en la otra dimensión…-yo Salí de ese lugar…- susurra al oído de la miko, esta aleja lo mas que puede su cabeza para que el dragón no la se le acerque mas.- veremos que tanto aguantas sacerdotisa, que tan fuerte es tu alma…- dijo lanzándola al vacío de las tinieblas.

No!- solo logro decir Kagome al caer a ese lugar.

Akira vio lo que había hecho su señor… ahora no estaba entendiéndolo, volvió a tener a la miko en sus manos y no hizo nada, tras ese pensamiento, Sesshoumaru enterró sus garras chorreantes de veneno en su abdomen haciendo que esta cayera retorciéndose por aquel fuerte veneno.

Sesshoumaru alcanzo a ver como la miko caía a esas tinieblas parecían no tener fin… Ratsuyuko había usado la magia de Bokuseno para abrir un portal. El pelinegro vio como Sesshoumaru derrotaba a su compañera para después mirar rápido al abismo por donde había caído la miko.

-Hn… piensas hacer Sesshoumaru?- preguntó con una sonrisa. Este lo fusilo con la mirada.-acaso iras tras la humana la cual dices no importarte o perderás la oportunidad de enfrentarte de nuevo a mi… era eso lo que deseabas no?- el dragón planeaba algo era seguro pero no caería en su trampa, estaba seguro que si dejo caer a la miko a ese lugar seria por algo…

Sesshoumaru frunció el ceño y se elevo para entrar en el portal de las tinieblas también.

No podrás salvarla… tus poderes serán inútiles en ese lugar, te quedaras en el inframundo para siempre…- Sesshoumaru paro un momento escuchando lo que dijo Ratsuyuko.

-Hn…-algo como eso no lo detendría, aunque era consciente de que sin la técnica Meidou Zangetsuha, no podría abrir portales del inframundo… sin embargo eso no le importo, el saldría de ese lugar…. Ya lo había hecho antes y lo haría de nuevo. Descendió hasta desaparecer a través de las tinieblas, debía encontrar a la humana.

Continuara…

No les puedo negar, aproveche mis cortas vacaciones para relajarme de los estudios, solo un poco porque igual tenia trabajos de la universidad que hacer… como ya lo habrán notado es el capitulo mas largo que he hecho o.o lo se… hasta yo estoy sorprendida… este capitulo se lo hice en una semana, despierta toda la madrugada y como no pueden notar… son las 6 de la mañana aquí y les estoy subiendo la actualización, espero que les guste, porque a mi me gusto mucho escribir este capitulo, mi inspiración parecía no acabarse hasta que en las partes finales se fue mi musa… tarde como dos días escribiendo y borrando las partes finales, hasta que me gustara…espero que haya sido de su agrado este capitulo y mil gracias a: Guest, Paovampire, Rosedrama, Akane Love, 2Yeliz2, Lobita22, cerezo21, Sasunaka doki, aomelamasbonita, sayuri1707. Luna31, Anika-san, Marlene Vasquez, , Jessy3123. Por sus reviews de verdad me alegran el dia, cada vez que veo uno nuevo…. Ahhh se que hay una parte que no les habrá gustado y es que a Kagome se le cerrara la casi marca… pero asi debía ocurrir… tranquilas que cuando la marque será definitivo sin vuelta atrás…. SE VIENE LA BATALLA FINAL CONTRA RATSUYUKO! Pero descuiden no será el final del fic pues mi mente ha creado nuevas ideas… ya tengo casi todo visualizado como ocurrirán las cosas pero no les dejo como adelanto que el próximo capitulo se titulara SENTIMIENTOS BAJO LAS TINIEBLAS… aun no esta confirmado pero posiblemente será esa o tal vez lo mejore…. Gracias por tomarse el tiempo de leer este testamento… Dejen sus Reviews!

Sayonara…