-Hn… piensas hacer Sesshoumaru?- preguntó con una sonrisa. Este lo fusilo con la mirada.-acaso iras tras la humana la cual dices no importarte o perderás la oportunidad de enfrentarte de nuevo a mi… era eso lo que deseabas no?- el dragón planeaba algo era seguro pero no caería en su trampa, estaba seguro que si dejo caer a la miko a ese lugar seria por algo…
Sesshoumaru frunció el ceño y se elevo para entrar en el portal de las tinieblas también.
No podrás salvarla… tus poderes serán inútiles en ese lugar, te quedaras en el inframundo para siempre…- Sesshoumaru paro un momento escuchando lo que dijo Ratsuyuko.
-Hn…-algo como eso no lo detendría, aunque era consciente de que sin la técnica Meidou Zangetsuha, no podría abrir portales del inframundo… sin embargo eso no le importo, el saldría de ese lugar…. Ya lo había hecho antes y lo haría de nuevo. Descendió hasta desaparecer a través de las tinieblas, debía encontrar a la humana.
Continuara…
CAPITULO XIII
LUZ EN LAS TINIEBLAS
-¿Por qué?- cuestiono Akira mientras continuaba en el suelo apretando la herida de su abdomen hecha por el Taiyoukai hacia pocos minutos, le quemaba sin dudas pero la estaba volviendo loca era la actitud de su señor…- ¿Por que no le quitaste los poderes a la sacerdotisa? Para eso llegamos hasta aquí…- soltó molesta, limpiando el camino de sangre que salía de su boca.
Ratsuyuko solo la miro de reojo, sin importarle mucho el estado de la youkai, no moriría por esa herida.- No puedo…- contesto simplemente, dejando confundida a la youkai.- se me hizo imposible acceder al corazón de la sacerdotisa, su alma es pura y su corazón pareciera no albergar sentimientos de odio.- dijo, volteándose a ver a su acompañante.-por eso la única forma que yo pueda obtener sus poderes es que la miko me entregue su vida por su propia voluntad…-culminó, mirando pensativo aquel portal por donde ella y el peli plata habían desaparecido.
-pensé que podías robarle sus poderes a cualquier ser, sin importar quien fuese…-dijo Akira, mientras usaba lo que le quedaba de fuerzas para cerrar rápido su herida.
-Hn, yo también lo creí así…-
-¿cuál es tu plan?¿ Porque la enviaste al inframundo? Tenias que obligarla y torturarla hasta que la maldita deseara morir…- soltó con desagrado la youkai.
-Hn, aunque estuviese a punto de acabar con su vida, jamás me ofrecería sus poderes…. en el inframundo ella no soportará estar en ese lugar tanto tiempo, yo haré que ella se sienta miserable, deseara morir y en ese momento seré yo quien conceda su deseo…-un escalofrio recorrió a la youkai al escuchar eso.
-Sesshoumaru fue tras ella…¿ por qué no lo impediste?-
-Sesshoumaru no podrá hacer nada en ese lugar, ni tampoco podrá impedir que el alma de la miko se corrompa… yo me quedare con los poderes de la sacerdotisa y Sesshoumaru no saldra, yo me encargaré de eso…- decía mientras una sonrisa macabra surcaba sus labios.
-¿cerraras el portal?- preguntaba colocándose de pie la youkai.
-si, al menos hasta que mi querida miko se rinda… pero antes de cerrarlo…- fijo su vista en la youkai.- entra en el… -la youkai se asombro ante dicha orden.- tú te encargaras de combatir con Sesshoumaru y evitar que interfiera en nuestros planes…-
-¿Bromeas? Aun no recupero fuerzas… ¿como voy a salir de ese lugar?-
Ratsuyuko se acerco velozmente al lado de la youkai posando una mano sobre su hombro… de esta comenzó a salir un pequeño resplandor verde.
-¿que has hecho?- pregunto un tanto confundida.
-te di un poco mas de poder…. Ahora vete, yo me encargare de abrir el portal otra vez…- le dijo para dejarla más segura, Akira solo asintió y se lanzo por el portal…
-estúpida…- dijo por lo bajo mientras el portal se cerraba y volvía a ser la misma pequeña esfera de antes… en realidad a él no le interesaba lo que le sucediera a la youkai, sabia Sesshoumaru acabaría con ella fácilmente, solo sería una distracción para evitar que este interfirieran en sus planes si lograba encontrar el paradero de la miko… tomo la pequeña esfera en mano viendo como en esta se comenzaba a reflejar la imagen del inframundo, justo el lugar donde la miko seria puesta a prueba…
…************************************…
Las tinieblas comenzaban a disiparse mostrando una superficie plana donde aterrizar, sabía que el inframundo probablemente no tenia fin y conseguir a alguien en el costaría demasiado aun para el un InuYoukai del más alto rango, aun cuando se lanzo tras ella a través del portal, no logro alcanzarle… debía encontrarla, había muchos demonios en este lugar, cualquiera podría acabar con su frágil vida si no la encontraba ponto.
Aterrizó, observo el pequeño camino que había bajo sus pies, similar a la última vez que entro a este lugar más sabia no era igual… tenía sus sentidos bien alertas, por si había indicios de la humana, camino por el estrecho sendero, solo escuchando los gritos desgarradores de las almas torturadas en ese lugar. Entonces recordó algo ```Ningun humano puede permanecer por mucho tiempo en el inframundo, terminan perdiendo su vida y su alma queda en ese lugar…`` entonces aquellas palabras dichas por Irasue a aquel niño humano que se mantenía con vida por un fragmento de Shikon, resonaron en su cabeza, el lo había olvidado…
Se elevó nuevamente y se apresuro en ninguna dirección en especifica pues aun no daba con el aroma de la humana, solo sabia que debía dar con ella lo antes posibleo tal vez ella ya estaria muerta…
No tardo mucho en sentir la presencia de la miko, esta era muy débil, aumentó la velocidad, encontrándose con una gran huesuda ave del inframundo, habían docenas de ellas por todo el lugar, no eran enemigos, estas se encargaban de alimentarse con cualquier putrefacción que hubiera cerca, esta ave tenía un brillo rosa rodeándola, se fijo su vista al inferior, notando como esta tenía bajo sus grandes garras el cuerpo de la miko, la cual parecía estar inconsciente. Solo bastó una agitada de sus garras para destrozar al gran animal y liberar a la humana. La tomo en sus brazos y poso una mano en su rostro notando como su cuerpo comenzaba a perder calor, desconocía que le pudo haber ocurrido a la humana pero supuso que el solo hecho de entrar al inframundo ya estaba acabando con su vida, no tenía ninguna herida o raspón que indicara que se había golpeado con algo al caer o que alguien le fuera hecho daño.
Rodeó con su estola el cuerpo de la humana para proporcionar más calor, en ese momento no le importaba nada más que sacarla con vida de ahí, ella no recordaría nada de eso gracias a que estaba inconsciente y probablemente lo estaría por un rato mas, así que no había nadie quien estuviera observándolo en ese momento.
-Hn- algo mas había captado su atención, la miko seguía recubierta por aquel extraño resplandor y al él eso no le estaba afectando a pesar de ser youkai, era extraño pero después tendría tiempo para averiguar, ahora lo que más importaba era salir del inframundo lo antes posible.
Coloco una mano sobre el mango de Tenseiga, con la idea de que probablemente esta le indicara usarla pero el resultado fue nada… ya hacía tiempo que colmillo sagrado parecía una simple espada, ya no sentía sus palpitaciones ni la escuchaba, el solo la llevaba consigo, como recordatorio de la única arma que fue otorgada por su padre, sin duda tenía un poder único, el cual estaba seguro no lo volvería a utilizar. Bakusaiga era todo lo que el deseaba en una espada, era su espada una gran arma de destrucción, ninguna otra poseería tanto poder como esa… el problema era que en el inframundo su espada no le serviría de nada… debía encontrar otra forma de salir… algún portal, existían mucho portales el problema era conocer el paradero de los mismos… se elevó volando sin rumbo buscando una salida…
-veo que alguien esta perdido…-una voz desagradablemente conocida lo frenó, volteó encontrándose con la súbdita de Ratsuyuko ahí.- ja, veo que Ratsuyuko se equivoco… encontraste a la miko mas rápido de lo que el esperaba… -Sesshoumaru fijo su mirada en ella, preparado para atacar.- lastima, solo el decide cuando saldremos de aquí…-
-eso ya lo veremos…- contestó, apareciendo justo al frente de la youkai con Bakusaiga, Akira reaccionó e interpuso su Katana, evitando una muerte segura, esta observo como el inu La había atacado aun con la humana sostenida en la estola. Si, debía aprovechar no seria tan ágil usando solo un brazo o almenos eso creyo.
Akira atacó con su filosa katana el cuerpo de la humana inconsciente sostenida por el brazo izquierdo del lord, Sesshoumaru esquivó con gracia, ya había previsto semejante jugada sucia de parte de la youkai, aprovecho el descuido de Akia al fallar y enterro a Bakusaiga en su pecho, inmediatamente una vez dentro del cuerpo de la youkai invocó el poderoso ataque de su colmillo, partiendo en pedazos el cuerpo de Akira. La parte mas grande que quedo de su cuerpo fue una parte del rostro en la cual se podía ver el dolor y la rabia que poseía la youkai, quien inútilmente intentaba unir su cuerpo.
-eres un maldito… esto no se quedara asi… Ratsuyuko vengara nuestra muerte…-decia colérica la youkai mientras sus partes se intentaban agrupar siendo repelidas por los efectos de aquel ataque.
-no seas estúpida…- dijo el peliplata mirando a aquella criatura con asco.- solo fuiste una pieza mas en el juego de Ratsuyuko… un estorbo del cual se deciso enviandote hasta aquí, el sabia que este seria tu final…-solto con desprecio, solo ella era tan ilusa como para creer que Ratsuyuko le afectaría su muerte.
-MENTIRA!- gritó Akira con ira mientras los trozos de su cuerpo comenzaban a desintegrarse.- me encargaré de que no salgan nunca de este lugar… el alma de la miko se quedara encerrada aquí por siempre!- con esas ultimas palabras de aquel rostro flotante comenzaron a brotar centenares de demonios y criaturas del inframundo.
Sesshoumaru se alejó al ver semejante escena… todos eso demonios iban directamente hacia el, furnció el ceño sin duda Ratsuyuko tenia un segundo plan para evitar que salieran… la macabra risa de Akira resonó por todas partes.
-quiero ver cuanto puedes soportar tu y la sacerdotisa…-
Las criaturas dejaron de salir y ahora se regresaban en dirección al Taiyoukai de nuevo, sin duda el y la miko eran el blanco para aquellos seres. Dio un rápido vistazo a la zona, toco suelo y dejo a la miko recostada en el, ahora no solo debía encargarse de esos demonios sino evitar que alguno raptara a la humana que aunque aun estaba con sus armas permanecia inconsciente… jamás lo admitiría pero si la miko despertase seria de gran ayuda pues la mayoría de esos seres pertenecen al inframundo y solo su poder espiritual podría acabar con cientos de ellos con tan solo una flecha.
El era el Gran Sesshoumaru, no dependería de una humana jamás… el también tenia un poder sagrado a su favor o mejor dicho a colmillo sagrado que aunque no le fuera pedido usarla en varios años, aun cumplia con su funcion cortar asquerosas criaturas del inframundo.
Tocó el mango de Tenseiga y la desenvaino dejando a la vista el delicado filo de la espada… nunca había apreciado el trabajo que aquel viejo herrero había hecho al restaurarla, después que el mismo la había partido en dos para otorgar su poder a Tessaiga. Colmillo sagrado seguía sin despertar o probablemente jamás la escucharía hablar de nuevo… se posicionó para atacar, esperando a que aquellas escorias del inframundo terminaran de acercarse…
-despierta Tenseiga!- exclamó, agitándola a la vez de esta salió un gran rayo azul que comenzó a desintegrar a decenas de criaturas… pero algo estaba mal… algo que ya sabia sucedería…
El poder de Tenseiga solo desintegro a aquellos seres del inframundo… sin embargo como era de esperarse no es hizo daño alguno a los youkais invocados…envaino a colmillo sagrado cambiándola por Bakusaiga… a gito fuertemente deshaciéndose de cientos de youkais de baja categoría
Aun asi… con eso no era suficiente…
Habían centenares de criaturas todavía… mezcladas tanto del inframundo como youkais terrenales… podría seguir haciendo lo que ya había hecho antes pero… eso implicaría dar cierta ventaja a aquellos demonios que no estuviera atacando… algo que no podía darse el lujo de que ocurriera. Nuevamente una macabra risa resonó por todos lados… y como si siguieran instrucciones las crituras se dirigieron a una sola dirección, comenzaron a aglomerarse rápidamente mietras un nuevo ser se formaba,
Sesshoumaru se mantenía al margen observando con repulsión aquel ser que se estaba creando. tal vez, solo le facilitaría las cosas…
Cuando el cuerpo termino de absorbe los demonios quedo un ser con mostruosas piernas, un fuerte cuerpo sin protección alguna, dejando a la vista su cadavérico tono de piel, en su cara habían tres ojos a penas visible, sin duda, no era mas que un amorfo ser creado por cientos de demonios…el Taiyoukai ya tenia empuñada a Bakusaiga listo para acabar con aqulla escoria y asi lo hizo… no dudo en atacar siendo sorprendido por aquella criatura al esquivar. Este acto provoco una diminuta sonrisa en el peliplata, tal vez subestimo un poco a la repugnante criatura.
-Hn… al menos será entretenido acabar contigo…-dijo girando con gracia y redireccionando su ataque hacía aquella bestia, engañándolo, desaparenciendo y rápidamente atacándolo por un costado haciendo que la que hasta ahora era una torpe criatura gritara de dolor, sin esperar alguna otra reacción desenterró la espada de aquel cuerpo invocando la técnica de bakusaiga para darle fin aquel ser…
El resplandor cego por segundos su visión, despues de esto era imposible que la abominacion sobreviviera… entonces fue cuando lo noto.
La risa sincronizada de varios demonios comenzo a escucharse de aquel cuerpo amorfo, que aun permanecia intacto…
-Sesshoumaru… creiste que tan fácil te libraría de nosotros… pero que confiado eres….- el peliplata solo estrechó sus ojos por dentro se le hacia imposible comprender como había fallado hasta que…- olvidaste que este cuerpo también esta hecho con seres del inframundo… con un ataque como ese jamás podras hacernos daño…- ``maldición…`` pensó amargamente lo había olvidado aunque en realidad no creía que eso fuera posible, ¿ que clase de ser era? Si lo atacaba con Tenseiga probablemente ocurriría lo mismo. Del horificio en su cuerpo brotaron varios demonios sepientes los cuales se dispersaron en diferente direcciones como si no tuvieran claro hacia donde debían atacar, aquella bestia solo observo como aquellas criaturas habían escapado de su cuerpo y luego fijo su vista al horificio cerrándolo, poso su vista en su oponente, el cual obrservaba como aquellos demonios que emrgieron de su cuerpo se alejaban. decifrando algo de duda en este.
-¿que sucede Sessshoumaru?¿ Acaso no sabes que vas a hacer?- se burlo aquel demonio, solo haciendo que el peliplata bufara.
-tonterias…- no sabia si funcionaria aun asi o intentaría, desenvaino a Tenseiga listo para atacar a aquella criatura… esta no trato de evadir el ataque lo cual solo hizo fruncir el ceño del peliplata, el corte de colmillo sagrado fue limpio, se escucho el quejido de dolor de la bestia, sin embargo ya Sesshoumaru había notado que no había ocurrido nada… Tenseiga también había fallado…
De nuevo aquella despreciable risa volvió a resonar, solo aumentando la ira en el taiyoukai quien analizaba cual seria su próximo ataque.
-¿ya terminaste? Con esos simples ataques no me podras hacer daño…- el Taiyoukai volvió atacar ahora usando sus garras chorreantes de veneno. La bestia lo esquivo con una notable risa en su deforme boca.
-ahora es mi turno de atacar.- dijo al tiempo que ya estaba al frente del inoyoukai atacando, Sesshoumaru difícilmente pudo esquivar, atacó con el latigo siendo rebotado su ataque por un golpe de aquel brazo. – eres rápido… creo que voy a necesitar algo de ayuda contigo.- la criatura enterró una mano en su cuerpo creando una herida de la cual lo único que broto fueron cientos de demonio hacia la misma dirección. Sesshoumaru observó como aquellas criaturas no iban hacia el, lentamente formaban otro ser a un lado de aquella bestia.
Debía impedir que otra criatura se creara… sin saber si funcionaria cortó con Tenseiga pero simplemene nada ocurrió… uso sus grarras cortando algunos demonios serpientes pero estos se regenerabany se unian rápidamente al cuerpo.
-es intil…- dijo con sorna la bestia.- no sabes si atacas a un ser del inframundo o a uno terrenal o simplemente una combinación…
``eso es…`` pensó amargamente… el si podía distinguir lo que sucedia esos seres se había combianado formando dos criaturas con iguales características…una mitad pertenecía al inframundo y la otra era terrenal, por eso ni Tenseiga, ni Bakusaiga podían hacer mucho…``al menos que…`` aparto su vista del nuevo engendro que se había creado, era exactamente una copia del primero, fijo su vista en Tenseiga empuñada en su mano y en Bakusaiga resguardada en su funda…``por si solos ninguno de los colmillos le causaran daño…`` tenia una nueva estrategia y no dudaría en ponerla a prueba, desenvaino a Bakusaiga con la otra mano y se preparo para atacar… `` pero si ambos ataques se unieran…``
Ambas criaturas fueron sorprendidas… en realidad no esperaban que Sesshoumaru lograra dar con la respuesta tan rápido, el Inuyoukai fue rápido y firme corto con ambas espadas al mismo tiempo a una la copia de la bestia, la cual no se había terminado de formar, desinegrandolo por completo…
-Hn- ya no había nada que le impidiera acabar con el otro asqueroso ser… ya había descubierto como destruirlo…
-no esperábamos que lo descubrieras tan rápido… que listo eres Youkai…- dijo entre burlas aquellos demonios que habitaban a la extrala criatura…
El peliplata curvo un extremo de sus labios en una media sonrisa, una que si Jaken estuviera sabria que no vendría nada bueno de parte de su señor… instantáneamente aquella expresión desparacio y el Inuyoukai se aproximó a toda velcidad a aquella critura listo para atacar. La bestia esquivo aunque a duras pena. Estaba en desventaja y debía hacer algo pronto…
Siguió esquivando los ataques los cuales el peliplata no dejaba de proporcionar hasta que su retorcida mente recordó algo… aquellos demonios que había dejado escapar de su cuerpo cuando Sesshoumaru lo ataco aun estaban bajo su mando… sonrio al recordarlo eso le podría ser muy útil… se dispuso a hacerle frente a el Inuyoukai, el cual sospechó del cambio tan repentino de su oponente quien comenzo a defenderse… de igual forma Sesshoumaru esquivaba aquellas grandes garras que poseía la criatura al mismo tiempo que intentaba encestar el golpe final con ambas espadas.
-creo que olvidaste algo Sesshoumaru…- dijo la bestia sonriendo y tomando distancia suficiente, el peliplata sospecho a que o a quien se refería asi que miro de reojo sin bajar mucho a guardia en dirección donde había dejado a la miko.
Varios demonios serpientes tenían apresada a la miko que aun seguia inconsciente, mientras docenas de demonios redeaban su cuerpo como esperando para consumirlo, Sesshoumaru cambió de dirección hacia donde se encontraba la miko, la bestia aprovecho ese momento para atacar al Taiyoukai, logrando herir uno de sus brazos con sus inmensas garras, el peliplata no se inmuto ante tal ataque, estrecho sus ojos enterrando sin piedad alguna a Bakusaiga en el cuerpo de la bestia. Esta fue mas rápido y golpeo a Tenseiga mandadola lejos antes de que Sesshoumaru diera el golpe final. Sesshoumaru invoco el ataque de su colmillo explosivo para ganar tiempo y salvar a la humana…
Como era de esperarse de las heridas hechas en el cuerpo de la bestia escaparon docenas de demonios mas, yendo a todos a una misma dirección. Ahora hacia la sacerdotisa…
el peliplata agitó su latigo liberando el cuerpo de la miko, de aquellas criaturas, este cayo al duro suelo aun inconsciente, aquel resplandor que todavia la cubria cada vez era mas débil pero aun permanecia, supuso que eso fue lo que impidió que los demonios la deboraran, algo llamo la atencio al peliplata fijo su vista en el objeto al lado de la miko, encontrando a Tenseiga fuertemente enterrada en el suelo, la podía tomar ahora mismo solo que tenia algo que hacer primero.
Dio media vuelta, encontrando a cientos de youkais venir hacia el, ya lo habían rodeado, tanto a el como al cuerpo de la miko, una fina luz verdosa salió de sus dedos, comenzó a girar con toda elegancia cortando rápidamente con su latigo venenoso todas aquellas criaturas que los rodeaban…
Trozos y trozos de demonios caian en todas partes, un pedazo en particular cayo al frente del rostro de Kagome, el fuerte olor de la sngre, la hcieron reaccionar…
Abrió los ojos lentamente sintiendo la pesadez en su cuerpo, el pedazo de extremidad frente a su rostro, la hizo levantarse hasta quedar sentada, de pronto recordó en donde se encontraba, fijo su vista en lo que se había convertido un remolino verdoso, esa silueta la reconocia…
-Sesshoumaru…- pronunció aun sentada, su cuerpo se sentía pesado y era como si alguien le robara la energia. El cuerpo que se había mantenido girando se detuvo y con ello dejaron de volar pedazos de demonios por todos lado, el peliplata miro de reojo a la miko quien había despertado, para Kagome fue imposible no fijarse en aquella gran mancha roja que se encontraba en una de sus mangas, sabia esa sangre no pertenecía a ninguno de los deminoios que acaba de descuartizar, eso pertenecía a el.
-derpestate…-afirmo secamente aunque por dentro odiba sentir ese alivio al verla consciente de nuevo.
-¿en donde estamos?- preguntó la miko, fijando su vista en aquella manga sangrienta.
-en el inframundo…-contesto sorprendiendo a Kagomem ella sabia que salir de ahí no era sencillo, Inyasha y Sesshoumaru habían estado a punto de quedar encerrados en el para siempre… Ratsuyuko la había enviado aquí por algún motivo el cual no conocía. solo recordaba que el no podía quitarle sus poderes sin que ella deseara entregárselo, esto sin duda era un plan para que ella cediera y le entregara su vida a Ratsuyuko. ``solo que…`` pensó mientras veía al peliplata quien terminaba de matar algunos demonios. ``el no esperaba que Sesshoumaru entrara al inframundo y a decir verdad yo tambpoco…`` la fría mira del Taiyoukai se poso sobre ella, sobresaltándola, y evitando que siguiera pensando por un momento creyo que lo que había pensado lo había dicho en voz alta.
-levantate…-demando el Inu, orden a la cual la miko inconscientemente acató…con ayuda del arco intento ponerse de pie… acostumbrarse a la gravedad nuevamente le estaba costando, al tratar de poner su cuerpo sobre el arco se dio cuena de algo que estaba a su lado…
Era Tenseiga la cual no sabia exactamente que hacia ahí. Sabia no era la espada preferida del Taiyoukai pero a pesar de todo, era suya y jamás la dejaría tirada.
-Veo que nuestra miko esta un poco cansada…¿ no es cierto Kagome?- esas voces la sobresaltaron, intento por un momento reconocerlas sin tener mucho éxito, fijo su vista en el lugar del cual provenían encontrando a lo lejos una criatura muy deforme, sin duda era la combinación de vario Youkais. Sesshoumaru frunció con repulsión al escuchar aquellas voces, aun tenia que deshacerse de ese ser.
-¿quien eres y porque sabes mi nombre….?- preguntó levantando la voz para ser oida… el Inu solo observo.
-como no saber tu nombre… si eres el único motivo por el que estamos aquí… por el cual Ratsuyuko nos creo.-dijo finalizando con una carcajada.
Kagome conguió ponerse de pie pero sin tener la suficiente fuerzas para mantenerse por si sola, asi que permaneció sosteniendo el arco para darse soporte. Tensó una flecha en su arco a duras penas y la apunto hacia la criatura mientras el Inu solo se limito a ver lo que para el solo era un estupidez humana.
-no eres mas que otro títere de Ratsuyuko…-solto la flecha inmediatamente esta se recubrió de una tenue luz que nunca llegó a su objetivo porque cayó a centímetros de la bestia. Kagome se sintió desvanecer al usar su energía en esa flecha pero su impacto con el frio suelo jamás llego, rápidamente su consciencia volvió al sentirse fuertemene sostenida por un brazo abrió sus ojos encontrando la mirada retadora de Sesshoumaru sobre ella.
-Humana imprudente… -dijo molesto, aun sin entender hasta donde podía llegar su idiotez…
-lo siento…-Sin saber como responder ante aquella mirada dorada en la cual por segundos pudo distinguir molestia y cierta preocupación lo cual la deslocó un poco.
-Extraño… aun no comprendo como no has muerto aun sacerdotisa…- ambas miradas la café y la mabarina se dejaron de enfrentar para recaer en la criatura que había comenzado a hablar… el Inu dejo en pie a la miko la cual se sostuvo solo del arco para permanecer de pie y camino en dirección a la criatura sin dejar apartar la mirada de la humana ni descuidar a la bestia que continuó hablando. –no entiendo como aun te pueden quedar fuerzas para usar tus poderes…- Kagome frunció el ceño molesta… si, ella podría ser humana y débil pero no por eso debía morir, ella siempre haría todo lo posible para sobrevivir…
Sesshoumaru escuchaba todo mientra se acercaba mas a aquella criatura que aun no se inmutaba ante aquel acercamiento, lo cual le molestó. –no deberías hablar tanto y prestar mas atencion a tu oponenete…- Sesshoumaru en segundos había desaperecido de su vista y apareció detrás de la bestia, atrapando con la hoja de Bakusaiga su cuello.-tu voz es muy molesta…-
-¿Que haras me mataras?- dijo burlonamente, la miko se sorprendió porque otro oponente ya estuviera procupado de solo tener a Sesshoumaru tan cerca, sin embargo este estaba muy seguro de que no le sucedería nada…-deberias estar mas atento a tu alrededor…- dijo la critura lo cual solo molestó al Inu que al agudizar sus sentidos noto a lo que se refería la bestia.
Cientos de demonios serpientes flotaban y emergían desde la oscuridad del inframundo, los tenían rodeado pero no era por el, lo que le preocupaba, era el hecho de que había dejado sola a la sacedotisa de nuevo y esta no estaba en condiciones de matar ni a una simple escoria de esas.
-Muevete!-demandó, mas bien sono como un gruñido desesperado, Kagome reaccionó al oirlo pero no supo porque le ordenaba eso, ella no veia nada cerca, asi que dudo por unos segundos… meros segundos que pago caro, uno de los demonio ya había llegado hacia ella, lastimándole la espalda con sus garras , la miko cayó tanto por el dolor como por lo débil que estaba al suelo ahora a solo centímetros de colmillo sagrado, gimio del dolor e intento ponerse de pie pues sabia su heridad cerraría pronto pero se alarmó al ver como ya estaba rodeada por todos esos demonios, sabiendo que seria inútil usar una de sus felchas pues ya no le quedaba energía, tomo el mango de Tenseiga para ponerse de pie, entonces…
el tiempo pareció detenerse…
La espada palpito….
Ella lo sintió…
El se sorprendió…
Despues años Tenseiga parecía haber despertado de nuevo… lo siguiente que pudo ver es como desde colmillo sagrado escapó un resplandor azul cubriendo a la sacerdotisa y cegandolos por completo, olor de carne quemada los hizo abrir los ojos, el resplandor había desaparecido, la miko se encontraba en la misma posición, ahora con Tenseiga desenterrada. A su alrededor no había nada, solo el polvo de lo que una vez fueron criaturas del inframundo. colmillo sagrado la había protegido y había algo mas…
Su enregia… Tenseiga le había brindado parte de su energía sagrada, lo supuso, no encontraba otra razón lógica de que su cuerpo ya no se sintiera pesado.
-``Tenseiga la proteje… ``- pensó el Inu estrechando levemente sus ojos, Sesshoumaru, no entendía bien como la miko había influido en colmillo sagrado pero no era momento de de buscarle una lógica en este instante… tenia que salir de ahí pronto, debía aprovechar la poco enregia que la espada le había brindado a la humana….
-esto si es una sorpresa, una humana dominando uno de los colmillos del legendario inu Taisho… eres todo un enigma.- decia la criatura con burla en sus palabras.
-hablas mucho para no conocerme…-dijo la miko ahora con sus nuevas energias, recogiendo su arco y tensando una flecha en el….-me encargare de callar esa gran bocota…. A el!-la flecha salió siguiendo su objetivo, se impregno de su peculiar resplandor, ahora con un tono violáceo, se notaba como la sacerdotisa había recobrado sus energía pues aquella flecha salió con una gran fuerza.
-le di…- dijo la joven, celebrando por lo bajo, al ver como la flecha impactaba con el amorfo cuerpo de aquella criatura, esta comenzaba a hincharse en como si fuera a explotar, lo siguiente que sucedió la dejo sin palabras.
Las carcajadas volvían a resonar…
-no puede ser…- soltó la miko algo decepcionada, el cuerpo de la criatura se regeneraba como si nada, Sesshoumaru se había mantenido al margen, observando, por un momento sintió que se esa flecha si acabaría con la bestia, la determinación que había obtenido la humana lo hizo creer que si pero la verdad es que su ataque fue inútil, el sabia lo que debía hacer si quería acabar con ese ser.
Usar ambos poderes tanto el sagrado como el demonicaco era la solución… asi se había deshecho de la otra criatura, el podía usar ambas espadas tal y como lo había hecho con el otro el problema era que la criatura iba predecir el ataque y buscaría forma de atacar a la miko, además si el alejaba a Tenseiga de la humana corria el riesgo de que esta perdiera sus energias, sabia que era colmillo sagrado la que la estaba protegiendo del peligro pero no sabia si era la que la mantenía de pie con su energía, asi que no correría riesgo, sin embargo, sus opciones aun no se habían agotado, la sacerdotisa era su otra opción ambos podían unir sus poderes en un solo ataque y darle fin al enemigo.
Había un solo problema… la miko no sabia que él ya había encontrado una forma de acabar con esa bestia y decírsela desde su posición implicaba alertar a la criaturua y que esta estuviera preparada para esquivar…
Sin saber si funcionaria, lo intento…
Desenvainó a Bakusaiga he hizo un corte limpio en aquel ser, esperando con esto que la humana comprendiera que su ataque por si solo tampoco acabaría con el… Kagome quedo un tanto confundida porque la criatura ni se inmuto al ver que seria atacado por el Taiyoukai
Como era de esperarse de aquel corte brotaron centenares de demonios, lo que no se esperaba el Inu es que todos fueran en dirección a la miko… su planes cambiaron sin pesarlo y en cuestión de segundos ya había llegado a donde estaba Kagome, la cual ya había preparado su arco para atacar.
-Sessho…-fue bruscamente sorprendida por la presencia del Inu, que la tomo con un brazo y con el otro rápidamente tomo a Tenseiga, alejándose de ese lugar donde ya habían llegado los demonios.
El Taiyoukai voló alto trantando de ganar tiempo y evitando que fuera escuchado por la criatura.
-escucha- soltó el Youkai, sobresaltando a Kagome.- ya notaste que ni tu flecha ni mi ataque le hizo daño alguno a esa bestia…- la miko solo asintió, tratando de procesar todo, parecía que Sesshoumaru tenia un plan.- es porque el esta creado tanto por criaturas del inframundo como por demonios terrenales…- la joven azabache se sorprendió, ahora entendiendo porque sus poderes no servían.
-pude comprobar usando ambos poderes juntos que sí se puede acabar con el…-dijo apartando la mirada de la humana y fijándola en la nada…- utilice a Tenseiga y Bakusaiga para acabar con la otra criatura que se había formado de él…-
-``ahora comprendo… Sesshoumaru uso a Tenseiga que posee un poder sagrado y Bakusaiga que es una espada demoniaca al mismo tiempo combianando sus poderes…`` pesnso, Sesshoumaru había descubierto eso por si solo, no podía esperar menos del ambarino. – entiendo, esa es la única forma de acabar con el…- dijo Kagome mirando al Taiyoukai, este solo dio un ligero asentimiento.
Lo que Kagome se preguntaba es que si el ya tenia la forma de acabar con la bestia porque le estaba comentando todo eso a ella? No se lo preguntaría pues conocía el carácter de Taiyoukai lo mas probable es que lo tomara mal.
-por eso debes estar preparada y lanzar la flecha cuando yo lo ataque con Bakusaiga…-ahora si estaba sorprendida, Sesshoumaru le estaba pidiendo que usara su poder para unirlo en un ataque con el suyo, el no utilizaría a Tenseiga como ya lo había hecho antes…
-¿no usaras a Tenseiga?- Sesshoumaru la miro por el rabillo del ojo, sin dejar en ningún momento su mirada de frialdad, kagome pdo sentir que tal vez no debió hacer esa pregunta, pues parecía haberlo molestado.
-Colmillo sagrado se quedara contigo…-sentencio. – el estará esperando que yo lo ataque con ambos colmillos.- Kagome ahora entendía el porque Tenseiga permanecería con ella… sin saber el segundo motivo por el cual Sesshoumaru dejaría esa espada a su cuidado.
Sesshoumaru descendió junto a la sacedotisa, toco suelo y la dejó a una distancia prudente, enterró a Tenseiga al frente de la miko a solo centímetros y dio media vuela.
-No te apartes de colmillo sagrado…-ordeno, sin dar cabida alguna a preguntas, la miko asintió aun sabiendo no seria observada por el Inu.
El pelilata se alejo de la miko, ella aun no entendía el motivo por el que no debía alejarse de la espada y para el lo mejor seria que no lo entendiera….
que fuiste a salvar a la sacerdotisa, Sesshoumaru…-dijo con burla.
-Tonterias…- se lanzo al ataque pero solo con sus garras, su plan era distraer a la criatura.
-¿que haces?-preguntó, mientras esquivaba..- nunca me haras daño con esos ataques…-
-yo no estaría tan seguro…- en el rostro del Taiyoukai se marcó una media sonrisa, solo confundiendo a la criatura, el peliplata desenfundó a Bakusaiga y corto uno de sus brazos para seguir con su plan de distraerlo, de aquel corte brotaron decenas de demonios para todas direcciones.
La bestia rio…
-no conseguiras nada con esos ataques…- dijo mientras su extremidad se regeneraba
-Hn…-Sesshoumaru sonrio ante lo dicho… esa serian sus ultimas palabras…-miro por el rabillo del ojo a Kagome dando le señal a lo lejos, la joven azabache asintió. –BAKUSAIGA!- sin hacerse esperar la espada obedeció a su dueño, soltando su poder en aquella técnica.
La bestia ni siquiera se había movido pues ese ataque no le haría daño, empleara el poder que empleara… un grito a lo lejos, lo sorprendió, borrando su asqueroa sonrisa del rostro.
-VE!- la flecha salió con mucha fuerza y llego a su objetivo en cuestión de segundos, uniéndose al rayo de Bakusaiga e impactando con el cuerpo de aquella criatura, haciendo que esta gritara de dolor y desapareciera con el resplandor…
-se acabo…- solto la miko en un suspiro cayendo de rodillas.
El peliplata a lo lejos sintió como la energía de la miko disminuía abruptamente, volteo confirmando su principal sospecha, La humana no había seguido su orden, al momento de lanzar su ataque se alejo de colmillo sagrado… ahora lo confirmaba, ella dependía de la escencia de Tenseiga cerca para que la mantuviera y protegiera con su energía…
Tenseiga la protegía…
Y el sabia porque lo hacia…
``mi sangre…`` fue lo primero que se le paso en la mente al Inu, estaba consciente que si Tenseiga la protegía era porque el colmillo sentía, la sangre de Sesshoumaru recorriendo por la miko, ese era e motivo por el cual le brindaba su protección, aunque no estaba muy seguro de porque había despertado de nuevo colmillo sagrado…
Se acerco hasta donde estaba Tenseiga y la tomó, enfundándolo de nuevo… kagome se había percatado de que Sesshoumaru le había pasado por un lado pero no le dio mucha importancia, trataba a duras penas de mantenerse en cunclillas sujetando su arco.
-te dije que no te alejaras de Tenseiga…- la voz del Taiyoukai la sobresaltó pues no había sentido su presencia tan cerca, abrió los ojos encontrándolo al frente suyo con su típico semblante de frialdad. Kagome calló, pues no sabia realmente el porque no se podía alejar de colmillo sagrado.
-Toma- Sesshoumaru le extendió a Tenseiga en su funda a a miko quien solo miro incrédula, ya el peliplata podía sentir como las energias de la hmana volvían…- no la alejes de ti…-sentenció con una dura mirada, Kagome sin cuestionar, agarro a colmillo sagrado e inconscientemente se puso de pie.
-vamonos…-dijo el Inu dando media vuelta para partir.
Kagome callo en cuenta de que se habia puesto de pie y que extrañamente su cuerpo no estaba agotado como hacia segundos lo estaba… ´´entiendo…´´ pensó mirando a Tenseiga en sus manos…-``tu eres el que me esta dando su energía Tenseiga…`` pensó como si se comunicara con la espada, ella no le encontraba otra lógica, ahora que recordaba que cuando pudo lanzar su ataque fue porque la espada estaba cerca.
Ella tenia claro que un humano no duraba mucho en el inframundo pues este absorbía su vida y el que ella haya estado tanto tiempo en ese lugar y seguir viva no era concidencia, sabia que no era del todo humana en cierta parte pero también reconocia que era Tenseiga la que la mantenía de pie- volvió a la realidad dándose cuenta de que Sesshoumaru la estaba dejando atrás!
-Oye! No me dejes!-grito apresurándose para alcanzarlo, era tan típico que el Iuyoukai hciera eso…
…************************…
Las horas pasaban o al menos eso parecía… en realidad no importaba pues estaban en el inframundo, aquí no existía ni el dia ni la noche solo una oscuridad eterna… ella seguía aquel youkai sin decir palabra alguna…tenia ganas de saber mas de lo que estaba sucediendo con Tenseiga pero este no era el momento, lo sabia… solo fastidiaría al Taiyoukai con sus preguntas y hace rato había notado que estaba tratando de encontrar algo, probablemente una salida. Se había guindado a Tenseiga de la cinta de su hakama, para que no le dificultara el movimiento si debía usar una flecha, de todas formas ella no sabia utilizar una espada como esa asi que lo haría nada teniéndola en las manos.
Hacia ya rato, trataba de conseguir una salida, coincidir con uno de esos portales que de vez en cuando se abrían… sabia era cuestión de suerte y de estar atento, en ocasiones miraba de reojo a la miko, la cual era inocente de lo que Tenseiga estaba haciendo por ella en este momento, no solo le daba energía y la protegía sino que en este momento habían como una decena de mensajeros del inframundo a su alrededor, el era el único que podía verlos y oir sus insoportables chillidos al ser eliminados por colmillo sagrado… la espada protegía a la miko enviando leves descarga para purificar a los mensajeros que se le acercaban, ella tampoco era consciente de aquellas descargas… solo el las podía ver.
Sesshoumaru paro su andar, se le hacia raro que esto no fuera ocurrido antes, sintió como un gran sabueso del inframudo venia en dirección a la alma humana que estaba detrás de él…volteó a ver a la miko quien ya había notado la presencia de este ser acercándose a ella, se petrificó al ver como una especie de gran sombra en forma de perro se acerca a ella, Sesshoumaru tomo distancia y se limito a observar… era el momento de prueba para Tenseiga… tenia que ver que tanto protegía a la humana su espada.
El gran sabueso abrió su enorme hocico, mientras en un intento de desespero Kagome echó a correr, al ver que no le daba tiempo de lanzar una de sus flechas, además no estaba tan segura de que funcionara con esta bestia, no sabia porque el peliplata no hacia nada, asi que solo corrió… dándose cuenta que ya era tarde pues ya tenia al enorme perro sobre ella…
Y entonces paso…
Colmillo sagrado actuo de nuevo, envolviendo en un resplandor azul a la miko, desapareciendo con esto a el gran sabueso del inframundo. A cierta distancia Sesshoumaru fruncia el ceño… la miko era fielmente protegida por Tenseiga, nunca antes esa espada había protegido como lo hacia ahora.
El resplandor seso, Kagome aparto sus antebrazos de su rostro, observando que aquella gran bestia ya no existía. ``colmillo sagrado… tu me proteges…´´ pensó la miko, mentalmente dando gracias por eso…``eso quiere decir que…`` su vista se desvió hasta encontrarse con la ambarina mirada del Taiyoukai, quien se encontraba mirándola… este dio media vuelta renaudando su camino. ´´Sesshoumaru lo sabia… por eso no hizo nada…´´ concluyó la joven, encontrando otra razón por la que Sesshoumaru le había pedido quedarse con Tenseiga… no solo le brindaba energía sino también la protegía.
-te piensas quedar ene este lugar humana?- la pregunta la hizo volver a la realidad y notar como el youkai ya se había alejado considerablemente.
-eh? no, por supuesto que no…-corrió hasta llegar a la par con el peliplata quien siguia caminando… sin embargo una duda rondaba por la mente de aquellla joven…Sesshoumaru le había dado a Tenseiga, porque sabia que la protegería… su pregunta era ¿por qué? ¿ Por que Sesshoumaru quería mantenerla protegida? Es decir, eso no era algo típico de el… ella no se lo esperaría y mucho menos despues de que estaba segura de que el la odiaba aun mas desde que se entero que ahora ella poseía parte de sus sangre en su organismo.
…...**********************…
Detrás de una pequeña esfera, cierto Taiyoukai miraba toda la escena… se encontraba lejos de lo que había sido el campo de batalla, no fue detenido pues estaban lo suficientemente Débiles para pelear
-Primero Akira muerta y ahora esa espada protegiendo a la sacerdotisa…-decia mientras estrechaba sus ojos con molestia y apretaba aquel esférico cristal- nada esta saliendo como lo había previsto y mucho menos ahora que Sesshoumaru se junto con la miko…-decia observando a aquella pareja caminaro por el oscuro sendero…-es momento de actuar…- de pronto una sonrisa macabra se poso en su rostro.
…***************************************…
Corría…
Lo hacía lo mas rápido que daban sus piernas, dicha silueta era apenas visble, no tanto por la tenue luz de la luna sino por la velocidad sobrehumana que se estaba empleando, muy atrás de esta, varias sombras trataban a duras penas de seguirle el paso a la primera…
No tenia la minima intención de dejar atrás a sus amigos pero tampoco podía esperar por ellos, el aire olia a sangre… una fuerte batalla se había desatado a una gran distancia…lejos de él… una batalla en la cual debía haber estado porque si él hubiera estado presente tal vez el aire no oliera a su sangre, a la sangre de ella…
a la sangre de Kagome...
-maldicion!- gruño por lo alto sin poder contener mas su ira.
No…
El jamás debió haberla dejado sola, jamás debió aceptar que ella quedara bajo el cuidado del miserable de su hermano, no… no lo debió haber hecho, esto era solo su culpa porque solo él fuera hecho todo lo que fuera posible para evitar que Kagome saliera herida, fuera dado hasta su vida…
El aire era una mezcla muy fuerte de sangres y el olor se fortificaba con cada metro que se acercaba a ese campo de batalla, podía reconocer el olor a sangre de su medio hermano, al igual que el de Kouga. Sin duda hasta el lobo sarnoso había llegado a salvar a Kagome…
Aceleró mas sus pasos, siendo fielmente seguido por sus compañeros de batallas, quienes temían que la miko estuviera gravemente herida o tal vez muerta…
…************************…..
La batalla que esperaban se había desatado antes de lo previsto o al menos eso daban por hecho. La impotente figura de un perro plata azulado, volaba por los cielos… era la única forma de llegar rápido a su destino, su desarrollada nariz llegaban los olores de una mezcla de sangres, sin duda se había derramado bastante y en medio de todo esto el repulsivo olor de aquel miserable Dragon… Ratsuyuko, había atacado antes de lo que pensó. El plan no había salido bien despues de todo, podía percibir el olor a sangre de Sesshoumaru y Hatsoriu en el aire… al igual que el de la sacerdotisa que debían cuidar y con el de ella una mezcla muy extraña, la cual no le presto tanta atención.
-ya falta poco Ryouku… sabes si el joven Inuyasha esta enterado de esto?.- preguntó la vieja pulga Myouga quien se encontraba sujeto y oculto bajo el denso pelaje del enorme perro.
solo obtuvo un gruñido de respuesta y de afirmación…
sentía como el joven hanyou y su grupo también se acercaban a lo que había sido hace cuestión de horas un campo de batalla. El peliplata menor no tenia mas de 2 dias de haber dejado las tierra del oeste… no lo habían podido retener mas, el mismo decidió marcharse, ahora suponía… estaría mas molesto…
dio un aullido al cielo para anunciar su llegada…
…******************************…
-Ryouku…- dijo el pelilata…El aullido fue claramente escuchado por el hanyou quien estaba llegando al lugar…
Atravezó los últimos arboles que evitaban su visibilidad para por fin llegar al campo de batalla…
Había mucha sangre derramada en el lugar… un coctel para su nariz sin duda, buscó rápidamente con la mirada a Kagome pero esta no parecía estar.
-Inuyasha…-una voz ronca llego a sus oídos… giro para ver a Kouga aun clavado a un gran roble, no se había percatado de él…
-¿que demonios haces ahí Kouga?- preguntò con un bufido al ver al lobo clavado a un arbol por una katana, se acercó al azabache pero otro quejido llamó su atención, bajo su mirada viendo que Hatsoriu aun seguia con vida también… ``Kagome…`` fue el primer pensamiento que cruzo por su mente al ver al azabache que acompañaba a la miko y a Sesshoumaru. Se acercó rápido a el, sujetándolo bruscamente por los hombros…
-¿En donde esta Kagome?- preguntó un tanto desesperado… Hatsoriu lo miró con molestia mientras tosia fuertemente dejando escapar otro hilo de sangre.
-Inuyasha!- dijo fuerte, Ryouku llegando a la escena, tratando de que el hanyou entrara en razón.- no es necesario que te comportes de esta manera…- el hanyou, gruño por lo bajo con molestia pero entendiendo lo que quería decir el peliazul, soltó a Hatsoriu quien cayo de rodillas y se giró hasta el recién llegado.
-¿Como quieres que me comporte?! Cuando no se donde esta Kagome y el olor de su sangre se siente por todo el lugar?- dijo con ironia ante la absurda petición del peliazul.
-Inuyasha…-pronuncio Sango llegando a la escena junto con miroku y Kirara. Los recién llegados se encontraron con el enfrentamiento de Ryouku y el hanyou.
-ya vez que ni ella ni Sesshoumaru se encuentran en este lugar… lo cual quiere decir que ambos siguen con vida, asi que calmate!-dijo Ryouku tomando el control de la situación, Sango y Miroku no podían creer como el peliazul que tenia al frente fuera el mismo bromista que recordaban hace apenas un par de días pero Miroku le daba la razón al youkai.
-es cierto Inuyasha con alterarte no sabremos como rescatar a la señorita Kagome, además, al menos sabemos que sigue con vida y que Sesshoumaru esta con ella…- el hanyou enterro sus garras en sus palmas de la impotencia, un conocido quejido captó la atención de todos…
-estupida bestia, todo esto es tu culpa…- soltó molesto Kouga desde el árbol donde estaba preso.
-Kouga-kun!-Sango y Mirouku llegaron a auxiliarlo.
-¿que haces aquí?- cuestionó la Taijiya mientras intentaba sacar la Katana del hombro del lobo, pero fue detenida por Kouga que con su mano libre jalo fuerte de aquella filosa arma, desenterrándola al fin, cayendo al suelo, débil pero no menos molesto con el hanyou. El monje y Sango se acercaron para ayudarlo con sus heridas…
-todo lo que le sucede a Kagome es tu maldita culpa…!- soltó con furia, logrando su cometido hacer sentir mas culplable al hanyou.
Inuyasha solo ejerció mas presión en sus palmas, no tenia argumentos para defenderse, el sabia que esto era su culpa… - ¿en donde esta Kagome? -Preguntó en un tono bajo, sorprendiendo a todos los presentes, incluyendo al lobo.
-la sacerdotisa y Sesshoumaru fueron enviados al inframundo por Ratsuyuko…- fue Hatsoriu quien respondió primero la regunta del hanyou, este estaba siendo ayudado a colocarse de pie por Ryouku.
-Hn… ya veo porque el aroma de ambos solo se siente en este lugar, como si aun estuvieran aquí-dijo Ryouku, Inuyasha lo miró, el no se había percatado de eso, debido a que sus fosas nasales estaban impregnadas del fuerte olor a sangre.- el único olor que se extiende mas allá, es el de Ratsuyuko y es porque él fue el único que salió ileso de aquí…
Inuyasha solo se había limitado a agachar la cabeza, presionando con impotencia sus palmas, haciendo claramente heridas en ellas debido a la fuerza empleada…
-¿Que podemos hacer para ayudarlos a salir del inframundo Ryouku-sama…?-preguntó el monje ganándose la atencion del peliazul.
-no podemos hacer nada por ellos monje…- respondió Ryouku pensativo.
-es cierto!- Myouga sale por debajo de la cabellera del Inu -aunque podamos entrar al inframundo se nos puede hacer sumamente difícil dar con ellos… sin embargo, si no hacemos algo pronto, no sabemos que les sucederá, no estamos seguro de lo que planea Ratsuyuko.-
-Kagome-chan…-dijo por lo bajo la Taijiya con preucupacion pero siendo oida claramente por todos los presentes.
-es la joven sacerdotisa quien nos debería preocupar…- dijo Ryouku seriamente, captando la atención de todos…
-¿por qué lo dice Ryouku-sama?-cuestinó el monje. Tanto Inuyasha como Kouga se mantenían al margen, escuchando todo.
-no hay humano que soporte tanto tiempo en el inframundo, su vida es absorbida por el lugar y su alma se queda ahí para siempre…-dijo el peliazul, todos quedaron pretificados con lo escuchado…-sin embargo…Ratsuyuko necesita que la sacerdotisa este viva para sus planes por lo cual no entiendo porque la envio al inframundo sabiendo que ella podía morir ahí…- culminó, al igual que todos tenia mas dudas que respuestas…
-al menos que el maldito estuviera seguro de que Kagome no moriría en ese lugar…-dijo kouga, recodando lo visto hace horas por él mismo… Ryouku frunció el ceño y Hatsoriu ya sabia a que se refería el joven lobo…
-¿a que te refieres?-cuestiono con el ceño fruncido el hanyou, el cual se sentía que el lobo pordia saber la razón por la cual Ratsuyuko estaba seguro de que Kagome no moriría…
La pregunta quedo en el aire… pues kouga solo lo miro con molestia sin tener la minima gana de responderle al hanyou.
Ryouku por su parte, analizó las palabras del lobo teniendo una pequeña sospecha de porque estaba tan seguro de lo que decía… inspiró profundo, llenando sus pulmones de aquel fuerte aroma e identificando una vez mas en el aire, el olor de la sangre de la miko, sintiendo de nuevo esa extraña mezcla, esa extraña mezcla con la de Sesshoumaru… algo que para el era ilógico puesto que se podía distinguir claramente la sangre del Taiyoukai del resto sin embargo la sangre de ella era una mezcla con la de el…
Rio para si mismo siendo observado por el resto. El no sabia como había sucedido pero su ofato no le mentia…la humana, poseía en organismo sangre de Sesshoumaru… por eso Ratsuyuko se atrevió a enviarla al nframundo, podía debilitarse por completo pero no moriría tan rápido.
Myouga se encontraba en el hombro del Inu, viéndolo como este permanecia con los ojos cerrados y una diminuta sonrisa en su cara..
-¿Te sientes bien Ryouku?- pregunto la vieja pulga haciendo abrir los ojos al mencionado, el cual notó que estaba siendo observados por todos los presente a excepción de los que en silencio conocían el pequeño secreto…
-si…- respondió observando al hanyou que a su vez lo miraba con desconfianza, ´´tu olfato no es lo suficientemente desarrollado como el de un youkai puro para que puedas detectar esta gran verdad…`` pensó Ryouku viéndolo, mientras este solo estrechaba sus ojos con desconfianza, sabia que algo le estaban ocultando.
-ire por Kagome…- el hanyou fue el primero en cortar es aguerra de miradas.
-eso se llama no pensar… joven Inuyasha…-dijo Ryouku al ver el absurdo plan del hanyou.
-no te pedi tu opinión…- contestó bruscamente, desenvainando a Tessaiga… utilizaría la técnica del meido zangetsuha, el tenia la forma de abrir un camino hacia el inframundo… ahora fuera preferido que jamás Tessaiga fuera absorbido dicha técnica, pues seguro, Kagome estaría a salvo si Tenseiga fuera permanecido con esa habilidad.
-El tiene Razon bestia… creo que es muy tarde para que te preocupes por Kagome!- soltó molesto Kouga, ganandose una mirada de odio porparte del hanyou.- tu la dejaste sola de nuevo!-
-ella me lo pidió! Ella no quiso que yo la acompañara!-
-y tu lo aceptaste, la dejaste sola y a su suerte! Aceptaste que se fuera con Sesshoumaru a enfrentarse con ese dragon!- Inuyasha había quedado sin palabras antes esa acusaciones, al final, Kouga estaba en lo correcto.
-yo deje a Kagome a tu cuidado bestia! Hubiera preferido que ella jamás volviera a esta época! Asi no estaría metidas en problemas por tu culpa de nuevo!- eso si le dolió… porque tal vez Kouga tenia razón… si ella no fuera vuelto, no estaría metida en este problema.
-deja de decir tonterías lobo estúpido!Tu tampoco pudiste protegerla despues de todo…-
-si…- dijo, cambiando él su semblante.- pero te aseguro que si Kagome hubiera decidido quedarse a mi lado, no la fuera dejado sola y menos se la fuera regalado a mi medio hermano…-
-a que te refieres…- Inuyasha quedo pretificado ante eso ultimo, al igual que Sango y Miroku pues no entendían a lo que se refería Kouga.
-hn…- Bufo Kouga, para él no era una buena señal que ese Taiyoukai y Kagome intercambiaran sangres, asi fuera sido inconscientemente, nada bueno se podía esperar…-olvidalo perro…- el despues se daría cuenta…
-lo mejor será que permanezacamos en este lugar… -dice Ryouku, tratando de distraer del tema al hanyou.
-Keh! Olvidalo! Kagome esta en peligro en este momento… no la volveré a dejar sola… no esta vez.- dijo mientras Tessaiga adquiria una tonalidad oscura.
-es obvio que Ratsuyuko planea algo con la sacerdotisa en el inframundo… todos somos títeres en su juego y no sabemos si, el que tu vayas tras la miko sea parte de ese plan. Si es lo que el espera, no queremos que mas vidas sean sacrificadas…-dijo Ryouku ahora mas calmado pero sin quitarle seriedad al asunto…
-¿A que te refieres con mas vidas?- cuestiona el hanyou…
-Ryouku tiene razón amo Inuasha…- dijo Myouga, agachando un poco la mirada, el hanyou al igual que su grupo seguía con la duda de porque lo decían…
-¿no has notado en donde estamos?- preguntó el peliazul, haciendo que el hanyou volteara a ver a su alrededor…- puede que lo siniestro del bosque y la mayoría de sus arboles muertos no ayude a que reconozcas el lugar… -
-El bosque de Bokuseno…-pronunció por lo bajo, parecía irreal, no era ni la sombra de lo que siempre fue. La mayoría de los arboles estaban secos y los pocos que quedaban con hojas ya comenzaban a morir… y se notaba que este suceso no se debía solo a la temporada…- ¿en donde esta?- pregunto con un hilo de voz… algo en esto no le parecía normal…
Ryouku se movio de su lugar para darle la suficiente visibilidad al hanyou, el cual quedo pretificado al igual que su grupo con aquella escena.
-Bokuseno…- frente a sus ojos quedaban los restos de lo que fue un enorme árbol de magnolias, no era ni la minima parte de su tamaño cuando estaba vivo… sus resto se habían reducido tanto que se lograban confundir con los otros arboles secos, sino fuera por el diferente aspecto grisaseo que este tenía y algunos rasgos del rostro marcados en el tronco. no lo fuera reconocido.
-Ratsuyuko absorbió su energía durante la batalla… Kagome-sama, hizo todo lo posible para evitarlo pero ese miserable tenia todo muy bien planeado…- dijo Hatsoriu observando los restos del arbol de magnolias y recordando lo valiente que era la pequeña miko.
Inuyasha ejerció presión sobre su mandibula, ese árbol no solo fue un fiel amigo de su padre, sino que en varias ocasiones lo ayudo cuando recién era un cachorro y su madre había muerto…
-es un miserable…- gruñó por lo bajo el hanyou.
-necesitaba de la magia de Bokuseno para poder controlar el portal, que patético.-dijo Ryouku con desprecio.
-Meido Zangetsuha!-blandió a su Kuroi no Tessaiga y sin hacerse esperar varias lunas aparecieron ante el, varios portales hacia al inframundo. Era la segunda vez que utilizaba esta técnica… no le agradaba mucho tener que usarla porque para el siempre perteneció a el arrogante de Sesshoumaru.
-este muchacho no entiende razones…- decía Ryouku mientras con una mano masajeba su cabeza.
-el amo Inuyasha es muy terco, Ryouku-san…- concluyó la pulga, observando al obstinado hanyou.
-ire a buscar a Kagome contigo…- Kouga se había pusto de pie, no había sanado del todo pero al menos podía caminar.
-Olvidalo lobo sarnoso… en ese estado solo seras un estorbo.-
-que bestia te preocupo?-dijo kouga con ironia, sabiendo que molestaría al hanyou.
-Keh! Por mi puedes ir, asi te terminas de morir allá pero Kagome no me lo perdonaría…- dice con una media sonrisa y girando su mirada para verlo. devolvió su vista hacia los portales y salto.
-Ademas, no quiero que se sacrifiquen mas vidas en esta batalla…-dijo por lo bajo perdiendo tras el portal, el cual se cerro inmediatamente.
….*****************************…
Por suerte, su llegada al inframundo fue en un lugar muy distinto al de la ultima vez…a lo lejos de la oscuridad se distinguía aquella brillante luz el cual se consideraba el final del infamundo… ese enorme agujero que absorbía y encerraba las almas para siempre. Camino al lado contrario de dicho resplandor, siguía el sendero adentrándose mas a las tinieblas…
Se le era imposible detectar el olor de Kagome o de su hermano… era un lugar muy neutro y lo mas seguro es que sus sentidos no le ayudaran mucho. Corrió por el sendero, aun sabiendo que probablemente jamás diera con Kagome pero no perdia nada con intentarlo…
``esto es…``pensó. Sintiendo una presencia muy familiar cerca… una que reconocería siempre… era la presencia de Sesshoumaru…
Se sentía muy lejos ¿cuanto? No estaba seguro… aquí podía correr por días sin llegar a ningún lado especifico, el inframundo ponía sus trampas pero debia intentarlo, había dado con la presencia de su medio hermano pero algo lo asustaba… solo se sentía su presencia… no podía identificar la de Kagome,, esperaba que fuera porque Sesshoumaru utilizaba su youki de Taiyoukai para espantar a cualquier enemigo y que debido a eso solo se sentía su prepotente presencia. eso era lo que esperaba…
Corrió con mas fuerza… esperando encontra a Kagome con Sesshoumaru… esperando encontrarla con vida.
Asi que solo corrió mas…
Aun no había rastro de una salida y su cuerpo humano ya le exigia descanso y comida, aquí no tenia nocion alguna del tiempo pero suponía que tenían alrededor de un dia buscando un portal, porque su organismo le pedia a gritos descanso… cosa a lo que el Taiyoukai no sedería, de eso estaba mas que segura. Suspiro, esperaba al menos poder salir de ese lugar pronto…
El Inu por su parte, sabia que la miko estaba en su limite pero no se lo decía para el era mas que obvio darse cuenta de eso, los suspiros muy seguido de la miko y el rugir de su estomago, la delataban. Estas horas compartidas con la humana le habían servido para analizar mas a fondo de los efectos que produce su sangre en el cuerpo de la miko, admitia que aun le molestaba el hecho de que por descuido de el una humana poseyera su sangre pero también le intrigaba lo que la misma pudiera producir en el cuerpo de ella.
La miro por el rabillo del ojo, no eran muchos los cambios que había desarrollado la humana con esa mezcla de sangres, podía cicatrizar rápido pero de igual forma podía morir si la herida fuera lo suficientemente grande para desangrarla y ahora Tenseiga la protegía a tal manera que brindaba su energía a la humana para que esta pudiera caminar… de resto a su parecer seguía siendo muy humana en todo sentido, no había adquirido garras, ni había ocurrido cambios en su aspecto físico, seguía siendo humana solo con algunos beneficios.
Sesshoumaru paro su anadar, haciendo que torpemente la miko chocara con él…
-que es lo que sucede Sesshoumaru?-pregunto tomando distancia del peliplata quien se veía perdido en la nada… volteo hacia atrás sintiendo como esa presencia desgraciadamente muy conocida para se acercaba a toda velocidad.
Estrechó sus ojos esperando la llegada de aquel ser… Kagome no pudo hacer mas que imitar al Taiyoukai y mirar hacia la misma dirección, ella no podía sentir nada pero obviamente algo se acercaba.
Se escuchó como una flecha era tensada en el arco, Sesshoumaru giro su vista para percatarse de que era la miko quien habia cargado una flecha, ella estaba lista para atacar si era necesario.
-¿lo sientes? -cuestionó el peliplata, suponiendo que tal vez la miko hubiera sentido aquella presencia y por eso estaba preparada.
-no…-contesto, sin quitar la mirada del punto donde aparecería aquel extraño.- no he podido detectar lo que tu sientes pero quiero estar lista…- Sesshoumaru quitó su vista de ella para posicionarla de nuevo en la nada, él no le diría que la presencia que sentía era la del hanyou que tanto quería la miko, no lo haría porque podía tratarse de una trampa mas del inframundo o del mismo Ratsuyuko y si el le dijera de quien podía ser esa presencia la miko jamás habría preparado su flecha para atacar…
El color de una túnica roja apareció de la oscuridad, el primero en percatarse de quien era fue el Taiyoukai, quien relajó un poco su mirada.
-Inu…yasha...- dijo la miko entrecortada mirando al hanyou al frente de ella, le parecía muy irreal.
-Kagome…- dijo el hanyou mirándola, su corazón se alegró al verla, ella estaba bien, seguía con vida. Corrió hasta donde se encontraba la miko, ignorando la presencia de su medio hermano, en realidad no le importaba solo quería abrazar a su Kagome…
Algo lo hizo detenerse… Kagome lo estaba apuntando con una de sus flechas.
-No caere dos veces!- exclamó la miko, tensando mas la flecha.- Tu no eres Inuyasha! ¿Quien eres?!- no… no caeria en la trampa de nuevo además ella aun no sentía ninguna presencia a parte de la de Sesshoumaru cerca.
-Pero ¿Que estas diciendo Kagome!? Claro que soy yo!- exclamó el hanyou sin poder creerlo aun, la miko no dejaba de apuntarlo con su flecha y eso lo estaba poniendo mas nervioso.
Sesshoumaru volteo a verla, bajando un poco la intensidad de su youki esperando que fuera ese el motivo por el cual la miko no podía sentir que de verdad se tratase del hanyou, aunque no lo negaba esto lo entretenía mucho pero este no era el momento para esas tonterías. Nada parecía estar funcionando, la miko seguía sin poder detectar la presencia del hanyou y lo segiau apuntando, ya era momento de intervenir.
- Es él.-sentenció, captando la atención de Kagome con lo dicho.- Reconocería su patética presencia en cualquier parte.-
Kagome miró a el ambarino mayor sabiendo que no mentía, asintió, fijando su vista en hanyou al frente de ella, aun no entendía porque no podía sentirlo.
-Inuyasha, si eres tu…- dijo mas trnaquila, bajando su arco.
-Tsk, Pues quien más tonta!-dijo un poco ofendido pero terminando de acortar la distancia que lo separaba de la miko y abrazandola por fin…
Kagome se dejo llevar por ese momento, correspondiéndole el abrazo, lo habia echado de menos pero que estuviera aquí solo ponía en riesgo la vida del hanyou.
-Te dije que no me siguieras…- Kagome corto el abrazo, separándose del hanyou y mirándolo seriamente al la cara.
-Y por no hacerlo antes mira donde estas ahora!- dijo molesto el hanyou, notando como Kagome buscaba manera de evadirlo.- Estuviste a punto de morir y yo no estuve ahí para protegerte, no me vuelvas a pedir más nunca que me aleje de ti!.- Kagome giró su mirada para otro lado, evitando mantener esa guerras de miradas con aquello ojos dorados que tanto habia amado, debía ser fuerte, no podía mostrarse débil, si Inuyasha permanecia junto a ella ahora estaría poniéndolo en peligro porque Ratsuyuko no tardaba en sorprenderlos con otro ataque.
El peliplata mayor por su parte, se habia mantenido al margen de tan tonta (para el) conversación, tendrían tiempo de discutir lo que quisiensen fuera de este lugar.
-No hay tiempo para esto.- dijo Sesshoumaru, captando la atención de ambos. No era sus pasantiempo preferido estar cerca del hanyou que era su medio hermano ni tampoco quería darle mas oportunidad a Ratsuyuko de que pusiera en marcha su otro plan.
-Tienes razón…-dijo el hanyou, desenvainando a Tessaiga haciendo que esta volviera a adquirir una tonalidad oscura.
-Hasta que al fin eres útil Inuyasha…- bufo Sesshoumaru, solo ganadose una mirada del hanyou quien desvió la mirada inconscientemente hacia la miko la cual no se habia apartado mucho del Taiyoukai.
-Kuroi no Tessaiga!- sin hacerse esperar se abrieron varios portales en formas de media luna.
Sesshoumaru se elevó, siguiendo por fin la salida, dejando atrás a la miko, ya ella no estaba a su cuidado, tenia a su hanyou al lado, sin darse cuenta Kagome lo miraba sintiéndose torpemente estúpida por esperar salir junto al Taiyoukai, una espalda roja, se atravezó sacandola de sus pensamientos, Inuyasha se habia agachado para que ella se monatara en su espalda como siempre, ninguno dijo nada y Kagome se monto tranquilamente.
Antes de que abandonaran el lugar, un estruendo llamo su atención…
Un rayo color amarrillento, entro por uno de los portales impactando sobre Sesshoumaru, quien no habia previsto este ataque, mandándolo lejos destruyendole gran parte de su armadura.
-SESSHOUMARU!- Kagome se bajo rápido de la espalada del hanyou, estaba preocupada, el ataque habia agarrado desprevenido al peliplata y este habia caído al fondo del inframundo.
-Espera Kagome!.- el hanyou corrió tras ella.
La miko Corrió hasta la orilla del sendero tratando de ver entre la scuridad el cuerpo del Taiyokai salir.
Una risa resonó…
Por el mismo portal que habia entrado el ataque, apareció Ratsuyuko.
-¿Sesshoumaru creiste que saldrias de aquí tan fácilmente…?- la pregunta fue dirigida al peliplata mayor, quien aun no estaba presente. Ratsuyuko veía a su alrededor buscándolo, ignorando por completo la presencia del hanyou.
-Eres un maldito sucio!- gritó el hanyou. – Kaze no Kizu!- el viento cortante salió con una abrumadora fuerza, Ratsuyuko esquivó sin mucho esfuerzo, la ira del hanyou solo lo satisfacía mas.
-¿Que haces aquí hanyou? ¿Viniste a rescatar a mi querida miko?- dijo, posando su vista en la humana quien solo lo miraba con repulsión.
Inuyasha solo gruño…
-No esperaba algo tan bajo, inclusive de ti...- Sesshoumaru aparecia de la oscuridad, con algunas magulladuras en su haori, -Sabia que planeabas algo…-
-Y aun asi no estabas prepado mi querido lord…- dijo con burla. el eliplata no caería en sus provocaciones, debía permanecer con la mente fría.-lamento haber arruinado esta reunión familiar…-
-Tessaiga!- el viento cortante se hizo presente, rozando al enemigo quien logró esquivar con una sonrisa. Ratsuyuko realmente lo sacaba de quicio.
-Asi que Tessaiga… gran espada para que fuera a caer en un débil hibrido como tu….-
-Cállate Maldito- Inuyasha se lanzó al ataque con colmillo de acero. El cual fue bloqueado por la espada de Ratsuyuko.
-Eres débil…- dijo ejerciendo mas fuerza en la espada, logrando hacer que Inuyasha retrocediera unos centímetros.
Las espadas se separaron y ambos dueños se prepararon para la siguiente estocada. Inuyasah agarró impulso para atacar de nuevo pero un puñetazo sorpresa lo desorientó, enviándolo lejos.
-Esta no es tu pelea…- Sesshoumaru habia intervenido, no le gustaban que se metieran en sus asuntos e Inuyasha era muy bueno para hacerlo y dejarse llevar por la ira, el no tenia nada que ver con esta batalla, ni siquiera habia nacido cuando todo esto comenzó.
-Tu oponente soy yo, asi que deja de jugar Ratsuyuko…- atacó rápidamente con Bakusaiga, siendo respondido por la espada de su contrincante.
-¿Protegiendo a tu hermano Sesshoumaru?- preguntó con una sonrisa.
-Tonterias…- las espadas volvieron a chocar entre si, el peliplata no perdería esta vez, todo tenia que terminar aquí.
-¡Sesshoumaru Bastardo!- gritó molesto el peliplata menor, limpiendose el hilo de sangre que corria por la comisura de sus labios.
-¡ Inuyasha espera!- Kagome lo detuvo al ver las intenciones del hanyou de volver a intervenir en la batalla, ella no quería que Inuyasha saliera herido de esto.
-¿Que sucede Kagome?-
-No intervengas en esto, Ratsuyuko es muy fuerte…- suplicó la miko, mienras tomaba la manga del haori del hanyou.- además Sesshoumaru tiene razón, esto no te incumbe…- no planeaba dejar solo al Taiyoukai en este pelea pero lo mejor seria no intervenir porque solo estorbarían en los planes de Sesshoumaru.
-Keh! ¿ Desde cuando estas del lado de ese imbécil, Kagome?- dijo jalando su brazo, para safarse del agarre de la azabache. Que ella estuviera siempre de acuerdo con lo que dijera el idiota de su hermano, lo comenzaba a sacar de quicio.- además esta batalla me incumbe, no solo porque mi padre este involucrado en esto sino que comenzó a ser mi pelea desde que ese desgraciado se metió contigo Kagome…- dijo mirándola fijamete, Kagome no pudo ocultar su sorpresa ante lo dicho
La vista del hanyou se desvio hasta algo que no habia notado aun…
Tenseiga…
Kagome tenia amarrada a su traje a colmillo sagrado, no quiso preguntar por que, pero toda esta extraña cercanía a Sesshoumaru y todo lo que le relacionase, le comenzaba a molestar…
Kagome, notó que Iniyasha se habia quedado viendo la espada que ella habia olvidado tenia bajo su custodia, vió la confusión en la cara del hanyou pero cuando intento explicarle, ya Inuyahsa habia dado media vuelta hacia donde estaba la batalla.
-Inuyasha…-susurro al aire, esto le causaba dolor, ella tenia muchas cosas que explicarle al hanyou, cosas que el probablemente no entendería ni aceptaría.
La batalla estaba muy pareja, solo se enfrentaba espada con espada, Sesshoumaru habia logrado hacer un corte en un costado a Ratsuyuko, quien al parecer se habia descuidado un momento. Sesshoumaru sintió a alguien acercándose, esquivó el ataque de la espada que tenia atrás, haciendo que esta impactara con la espada de Ratsuyuko.
-Asi que tu también te unes a la batalla hanyou- Ratsuyuko, estaba entretenido, ya habia notado que los hermanos no se soportaban y sacaría provecho de esa situación.
-¡Te dije que no te interfirieras!- Sesshoumaru estrechó sus ojos en señal de molestia, siendo ignorado por el hanyou.
-Kaze no Kizu!- el hanyou ignorando toda palabra de Sesshoumaru. Siguió peleando, con el dragon quien esquivava sus ataques.
Ya lo habia colmado, no dejaría que el estúpido de su medio hermano siguiera estorbando en su batalla, blandió a Bakusagia, haciendo que un rayo verduzco saliera de esta directo a donde se escontraba el hanyou, luchando con Ratsuyuko.
Ambos esquivaron el ataque, Inuyasha a duras penas logro esquivar tan mortal técnica.
-¡¿Que diablos ocurre contigo Sesshoumaru?!-
-No estorbes…- gruño, Sesshoumaru, ya harto, atacando a su medio hermano con la espada. Tenia que dejarle claro que no se debía meter en sus peleas.
Como se veía venir la pelea de estos dos, habia comenzado, Ratsuyuko se mantenía al margen disfrutando la nueva pelea que tenia al frente, dejaría que se mataran, solo le estaban facilitando las cosas.
Kagome sintió desesperación al ver esa pelea entre hermanos, ya se veía venir… tenia que hacerlos reaccionar pero los dos eran muy tercos para escucharla, debía actuar rápido, tomo una flecha y la tensó en el arco, la desesperación y lo ágiles movimientos de ambos hermanos la podían hacer fallar y darle a cualquiera de los dos, solo esperaba que ambos estuvieran alertas para esquivar la flecha.
Ratsuyuko ya habia notado lo que planeaba la miko, ella no quería que los hermanos pelearan pero no le qitaria su diversión, debía impedirlo y ya sabia como, todos estaban lo suficientemente distraídos para continuar con su plan, al final el solo necesitaba el poder de la miko para hacerse imvencible
Casi imperceptibles sombras se acercaban sigilosamente a la miko, el siguiente paso de Ratsuyuko Ya habia comenzado.
Kagome se encontraba insegura… esta vez la flecha no seria lanzada algún enemigo que combatiera con Inuyasha como antes, la flecha se iba dirigir a dos youkais los cuales ella jamás deseria herir y si fallaba o si ellos no se percataban, su flecha podría acabar con la vida de alguno de ellos. Tiró toda su inseguridad a un lado, apretó con seguridad su arco y tensó un poco mas la flecha, trataría de no herir a ninguno de los dos.
-¡PAREN YA!-exclamó soltando la flecha, creyendo que tal vez asi lograría prevenirlos antes que la flecha llegara a ambos hermanos.
Apenas soltó la flecha sintió como unas manos se sujetaban a sus piernas, miro bien como varias sombras provenientes del suelo salian en forma de manos aprisionándola, subiendo por su cuerpo haciendo que su arco y carcaj se cayeran, inmovilizándola por completo.
El segundo grito los alerto, al igual que a flecha que venia dirigida hacia ellos, se separaron, mirando en dirección a la dueña de la flecha.
-¡KAGOME!- Inuyasha fue el primero en reccionar a ver aquella escena.
Un apice de preocupación apareció en los ojos de Sesshoumaru, y es que tanto se había descuidado para que esto pasara?, la frialdad volvió a su rostro, diciéndose a si mismo que ella no era su responsabilidad, quien debía encargarse de protegerla era aquel hanyou que ella tanto quería aunque su bestia interna le dijera a gritos lo contrario, el no haría nada.
Buscó al causante de esto, sin dudas, Ratsuyuko se encontraba en la penumbra con una sonrisa
-Mi querido Sesshoumaru ¿estas preocupado por tu humana?- dijo mientras el peliplata se acercaba lento hacia el.- acaso ¿ no deberías ser tu quien fueras a ayudarla? No deberías dejar que tu hermanito se ocupe de tus asuntos… tu mas que nadie sabes que ella no es su responsabilidad…- rió, buscando solo enfadar mas al peliplata.
Sesshoumaru no caería en la trampa, no permitiría dejarse llevar por la ira que esas palabras causaron, el era un maldito que tenia razón.
-Dime ¿cual es tu plan Ratsuyuko?-dijo de forma sacastica entrando al juego del lord del Este.-si es ese… no va a funcionar, lo que le suceda a esa humana no es mi problema…-
-Pues… no fue tu hermano quien salto al inframundo por su rescate.- fue tanjante, el mismo había mostrado vulnerabilidad y Sesshoumaru sabe que ese fue su primer error.
-Si que eres estúpido…- una media sonrisa se formó en su rostro.-no me malinterpretes, jamas dejaría te salieras con la tuya.- estrechó los ojos en desconfiaza, el peliplata parecía estar hablando enserio y no lo veía tan afectado.
-Terminemos con esto Ratsuyuko-decia desenvainando a Bakusaiga.-Tu eternidad no esta en mis planes.-
La guerras de espada se hizo presente… todo debía terminar en este lugar, todo debía acabar aquí incluyendo su extraña conexión con la sacerdotisa, no se debía dejar dominar por la situación, su prioridad era Acabar con Ratsuyuko, el fin de Las otras cosas vendrían a su debido tiempo y todo volveria a ser como antes..antes que todo esto comenzara…
no puedo moverme…- Kagome seguía apresada, hiciera lo que hiciera nada estaba funcionando y sentía como su cuerpo se debilitaba.
"maldicion" no era mucho lo que podía hacer, como se suponía que lucharía viles sombras.-no te preocupes Kagome, no te esfuerces mas, guarda energías- animaba el hanyou mientras veía como pequeñas y cristalinas gotas yacían en el rostro de la miko debido al cansancio. "solo su energía pura podría disipar las sombras…" pensaba mientras veía a la miko respirando agitada las sombras solo la inmovilizaban y absorbían lentamente sus fuerzas a cada movimiento." pero ella esta muy dedil para usar sus poderes…" maldijo internamente
Su vista se desvió hasta la parte baja de la miko donde aun colgaba tenseiga… -"Tenseiga…"- eso era… Kagome hacia solo minutos podía usar libremente sus poderes de sacerdotisa y la única razón era porque Tenseiga de algún modo la estaba protegiendo y manteniéndola con vida brindanle sus poderes sagrados. Entonces que estaba sucediendo que ya no la ayudaba?
-Kagome- trató de captar su atención sujetando su rostro, estaba tan cansada que sus ojos comenzaban a cerrarse, ella ya no luchaba con las sombras, no podía mas… -escuchame.-
-¿si?- apenas logró obtener respuesta de la miko.
-necesito que le pidas a Tenseiga que te ayude
-no puedo…-aseguró
-Mirame Kagome…-agarró entre sus manos su rostro para hacer que la débil miko lo mirara. –Tu si puedes hacerlo, Tenseiga te esta protegiendo por alguna razón, tienes que pedírselo.- insistia el inu,
-Es que no se como hacerlo- no mentia…el hanyou lo podía ver en sus ojos, la chica decía la verdad.- Tenseiga me estaba protegiendo y brindando su energía pero en este momento no lo esta haciendo, es como si la espada no funcionara mas.- esto lo alarmo…
-Tenseiga ayudala por favor…- estaba desesperado tal vez hablándole a la espada lograría que esta la escuchara, por sus veneas corria la misma sangre de su padre, la misma que compartia con Sesshoumaru, tenseiga también debería porder obedecerlo.
No recibió reacción alguna de la espada…
-Kagome debes pedírselo tu es a ti a la que proteje.-
-ya no mas…-respondio la miko con la mirada cansada…-creo que ya no me proteje mas Inuyasha…-dijo con una pequeña sonrisa.
-eso no puede ser…si ella te proteje lo hara mientras estes viva Kagome…-
- como sabes Inuyasha, yo noy soy su dueña…-era cierto, la espada no era de ella. Y el no conocía el motivo exacto por el cual Tenseiga comenzó a proteger a Kagome, había la posibilidad de que esa espada al igual que Tessaiga protegiera a un humano si este estaba en peligro como lo hacia esta ultima con un pequeño campo de energía pero… Tenseiga era conocida por revivir humanos jamas había escuchdo que acatara ordenes de una humana, aunque no había visto a Tenseiga fuera de las manos o el cuidado de Sesshoumaru, tal vez un par de veces pero eso no era suficiente para comprobar su teoría. Miro el rostro de la cansada miko, ella podía saber la razón de todo esto.
-Kagome…¿ por que Tenseiga te esta brindado su energía?- fue claro…tal vez si él sabia el motivo por el que la espada sagrada obedecia a Kagome podía ayudar a buscar la forma de que la protegiera de nuevo.
Aunque la azabache estaba demasido cansada para algún movimiento, eso no evito que ella volteara la cabeza y desviara la mirada de esa ambarina, ella no se lo quería decir en este momento, no ahora… Sesshoumaru y Ratsuyuko habían comenzado una batalla a solo unos metros del lugar cualquier cosa que dijera podría ser escuchada por ellos.
Inuyasha sospechó ante la evidente evasión del tema por parte de la miko, con una de sus manos agarro suavemente el rostro de ella y lo levanto para que su mirada marron se volviera a fijar a la suya.
-Sé que sabes la razón.- acusó con seguridad, pues no había duda de eso, Kagome era mala para mentir.- debes decírmela, solo asi podré ayudarte, necesito saber que hacer para que Tenseiga vuelva a protegerte.- Inuyasha habló con ternura, quería poder hacerla sentir comoda tal vez asi ella le contara.
Sus marrones ojos comenzaron a cristalizarse en señal de que alguna lagrima escaparia en cualquier momento. Se quedo mirándolo fijo mientras su cuerpo era retenido por aquella sombras que ya no ejercían ni cedían presión alguna…
Hasta que su voz rompió el silencio…
-Inuyasha yo…- dudo en decirlo un momento, era algo que podía alejar al hanyou para siempre y no estaba lista para esa posibilidad pero su situación no la podía ocultar por toda su eternidad.- el motivo por que Tenseiga me protegia es por que Sesshoumaru y yo estamos vinculados ahora.-
En el rostro del hanyu se formo una expresión de sorpresa pero también de duda al mismo tiempo, el no estaba seguro de lo que la azabache quiso decir.
-¿A que te refieres Kagome…?-
-Compartimos sangres.- lo dijo sin pensar, la palabra ´´compartir´´ no era la mas indicada en este momento, no fue algo de mutuo acuerdo, eso solo fue un error.-en mi cuerpo corre su sangre.- culminño para aclarar.
Una punzada de dolor se clavo en el pecho del ambarino menor, dolor que fue reflejado claramente en su rostro y que había sido fácilmente captado por la miko.
-¿q-que estas diciendo…?- preguntó entrecortado y aun incrédulo, se sentía traicionado…-¿Como?-
-No hay tiempo de explicaciones Inuyasha, Mírame- pidió al hanyou, quien subio su mirada para verla.- Esto no fue algo que hayamos planeado, fue un error. Ninguno estuvimos conscientes cuando eso ocurrió…-
Que se supone que quería darle…¿ consuelo?, aun cuando sus palabras lo calmaron un poco eso no cambiaba la situación, no cambiaba el hecho de que Kagome viviría una larga vida con la sangre de Sesshoumaru en su cuerpo siendo parte de ella, siendo el parte de ella, como un antigua ritual entre parejas Youkai.
-Esta bien…- sintió morir al escuchar el tono tan sombrio del hanyou.- Lo hablaremos después..- debía pensar y analizar muchas cosas pero no seria ahora, no en este momento, el debía tener la mente fría para ayudar a Kagome, después tomaría una decisión.
-no creo que ese sea el motivo por el que Tenseiga te dé su energia para que sigas viva… no es suficiente- dijo Inuyasha sonando serio al respecto.- su sangre quedara por siempre en tu cuerpo Kagome, si Tenseiga te protegiera por eso, entonces te protegería el resto de tu vida e incluso ahora y dejo de hacerlo en este momento, debe haber algo mas…- se preguntaba mientras sin poder evitarlo su mirada se posó en la miko de nuevo.
- Yo creía que era por la sangre Inuyasha, no conozco otra forma de Tenseiga me proteja.-. decía la verdad, en este momento no se le ocurria nada… sin contar que no tenia las fuerzas para pensar a profundidad.
-Tu marca…- una ida fugaz paso por la mente del hanyou, podía ser acertada, no lo dudo. No es que hanyou poseyera muchos conocimientos al respecto pero no había otra cosa que vinculara a ambos aparte de la pseudo marca. levanto el rostro de la miko sin que esta pudiese hacer mucho, dejando a la vista parte de su cuello, no mucho pero si lo suficiente para ver que tal vez esa podía ser la razón, y como lo espraba en el cuello de la miko no había nada mas. –desaparació…-murmuro por lo bajo pero siendo escuchado por su compañera al frente de el.
-Entonces, el motivo real era ese, desde la mañana no la tengo….- suspiro un tanto resiganada,Tenseiga no la protegería mas… tenia la sangre de Sesshoumaru pero ya no tenia la marca que era lo que la vinculaba como la pareja del Taiyoukai.
-Si la marca desapareció temprano, entonces colmillo sagrado no te fuera estado protegiendo aqui.- dijo dudando un poco de que la miko no haya tenido la marca desde que entró al inframundo.- al menos que...- podria ser otra posibilidad pero no estaba seguro.- Que la esencia de la marca alla estado en ti hasta ahorita, tal vez no habia terminado de sanar como creias.- tal vez el hanyou tuviera razon en su teoria pero sea cual fuera, la espada del Taiyoukai no la estaba ayudando mas.
- Tenseiga no me protegerá mas…`"¿porque ahora esto? Asi no puedo valerme ni protegerme por mi misma ni a los que quiero en un momento." pensó. - soy inútil….- esa palabras se le escaparon sin querer y solo ganó una mirada molesta del hanyou.
-No lo eres Kagome, yo estoy aquí para protegerte.- aseguró con firmeza.
Kagome no seria mordía por Sesshoumaru otra vez, no se lo permitiría.. el vinculo de ellos se había roto o al menos gran parte, el debía buscar la forma de ayudar a la miko y eso solo lo podía hacer pidiéndole ayuda a su medio hermano.
Apretó los puños de la furia que le provoco recordar lo que haría pero no tenia otra forma, Tenseiga era la espada de Sesshoumaru y solo él podía pedirle que ayudara a Kagome. Giro su vista hacia donde se encontraba el Inuyoukai y fue en su búsqueda…
Un aullido de ira se escuchó por todo el lugar...
Sesshoumaru ya se había convertido en una bestia. Ratsuyuko hacia cierto rato se había transformado llevándole ventaja al Inuyoukai llevandolo al límite, haciendo perder su cordura hasta transformarse en la colosal bestia que era. Aquel enorme perro de pelaje blanco se hizo presente, algunos cortes eran visibles. La batalla no estaba a su favor por los momentos, se notaba que las heridas en Ratsuyuko no eran tantas como las que tenia sesshoumaru.
-Maldición...- Inuyasha había llegado al lugar encontrandose con lo que menos queria, Sesshoumaru fuera de control. Si de por si su hermano jamás lo escuchaba en ese estado no esperaba un mejor resultado pero no había tiempo que perder, desenvainó su espada con la intención de ser escuchado al momento de intervenir en la batalla.
-¡SESSHOUMARU!- exclamó atravezandose entre ambas bestias. Solo obtuvo un gruñido de respuesta, más no su atención completa ya que el enorme perro trató de embestir a su enemigo sin importar quien estuviese en medio.
Inuyasha fácilmente esquivó su hermano no era muy rápido en esa forma, el enorme dragón Ratsuyuko también esquivó respondiendo con un zarpazo a Sesshoumaru el cual no pudo moverse al momento provocando que lo hirieran y que su ira creciera mas.
Los colmillos del Inuyoukai comenzaron a despedir veneno al ver a su enemigo acercarse nuevamente a atacar. Antes que las enormes garras de Ratsuyuko llegaran hasta la bestia blanca. El sonido de un firme corte se escuchó. Tessaiga había cortado tres dedos de las garras del dragon haciendo que este desviara su atencion hacia él.
-Como estuvo eso- decía con una sonrisa victoriosa al lograr herir al dragón.
Ratsuyuko no tardo en proporcionar otro ataque con sus garras al hanyou. Apenas siendo esquivado pero sin que inuyasha lo demostrara.
-keh! Asi no eres tan rápido...- mentia, pero debía evitar que Sesshoumaru siguiera combatiendo en esa forma. No tenia consciencia plena de si mismo en ese estado pues era su bestia interna quien salía a flote. Debía ganar la atención de Ratsuyuko mostrandose como un verdadero rival.
Un gran gruñido en su espalda, lo hizo rápidamente cambiar de lugar. Sabia que su hermano no se dejaría quitar la batalla tan fácilmente y lo estaba atacando a él para que no se metería en la pelea.
-SESSHOUMARU!- debia tratar de hablarle ahora que su medio hermano lo atacaba para alejarlo. Asi podria tener su atencion
-Tenseiga dejó de proteger a Kagome!- un gruñido fue la respuesta del mayor, Haciendo caso omiso a lo que decia el hanyou giró hacia la derecha para atacar a Ratsuyuko quien ya venía nuevamente a hacía él.
"maldito" fue el primer pensamiento que se le vino a la mente al hanyou. No tenia mas opción que seguir tratando de que Sesshoumaru ayudara a la miko.
-KAGOME ESTA MURIENDO.- gritó mirando como su colosal hermano, esquivaba algunos ataques. -NECESITA QUE TENSEIGA LE BRINDE SU ENERGÍA PERO SÓLO TU PUEDES PEDIRLE A TU ESPADA HACERLO!- fue ignorado nuevamente por el mayor.
-MALDICION SESSHOUMARU! NI SIQUIERA TU MALDITA SANGRE LA VA A MANTENER VIVA! ELLA ESTA MURIENDO!-
-"lo sabe"- fue el pensamiento que cruzó por la mente del Inuyoukai mayor. Esas palabras tuvieron efecto en él. Sintió satisfacción porqué inuyasha lo sabía, sabia que compartía sangre con la humana y él sabía que al hanyou le dolía. Ya eso era suficientemente grato para el. La oración que procedió a esa llegó a su mente alarmandolo..."la humana..." miro de reojo, logrando captar a lo lejos a la miko apresada por sombras y que parecía estar inconsciente.
No tenía opción debia sacar a la miko del inframundo, ya que si tenseiga no la quería proteger mas ella moriría, el frío Inuyoukai no tenia control sobre sus decisiones, su youkai interno dominaba su razón y le pedía a gritos alejar a la miko de ese lugar. Por algún motivo el hecho de que la azabache estuviera en peligro lo desestabilizaba, no lo dejaba concentrar en su batalla Y el debía mantenerse inquebrantable, frio y calculador. No mostrar debilidad alguna.
Sesshoumaru abandonó su forma de bestia rápidamente para volver a su forma humanoide, descendía de las alturas a gran velocidad. Esquivando un contrataque del gran dragon, en su descenso hacia donde se enencontraba la inconsciente sacerdotisa prisionera, arrastró de la túnica al hanyou con él para que este no interfiriera más.
-Vete de este lugar y saca a la humana contigo- ordenó firmemente al pisar suelo. Inspeccionó con un rápido vistazo el cuerpo de la miko notando que su respiración a penas y se notaba era evidente que estaba muriendo. Con un rápido movimiento alejó a Tensaiga de la miko y corto el inicio de las manos que la tenian presa haciendo que estas desaparecieran y liberaran a Kagome.
Guardó nuevamente a Tenseiga ahora en su poder. Si la espada no queria proteger a la sacerdotisa no tenia razon para dejarla con ella. Notó como colmillo sagrado no le decia ni pedía nada, volvia a ser solo una espada cualquiera.
-Seshoumaru... - era evidente que si el salia entonces el Inuyoukai no podría salir del inframundo. lo estarian abandonado y sabía que si Kagome estuviera consciente probablemente no se lo permitiría.
El inu mayor comenzo a elevarse hasta el lugar de su oponente.
-Solo estorban en este lugar... - Dijo antes de dejarlos atras.
Inuyasha no lo iba a pensar dos veces, Kagome estaba miriendo. Sacó a Tessaiga que automáticamente adquirió su coloracion negra e inuyasha procedió...
-Meido zan...- varias Sombras de mano surgieron del piso alrededor del hanyou evitando que este usara su técnica.
A Lo lejos una risa se escuchó... -Ni tu ni la sacerdotisa saldran de aqui.- la voz salia del colosal cuerpo del dragon - todos moriran aqui y el alma de esa chica será mia...-
Sesshoumaru ahora frente a la enorme Bestia solo Fruncia el ceño pero En su mente habia desesperación.
-"inutil" - pensaba al mirar de reojo a su medio hermano quien ahora se encontraba inmovil por las sombras, no logró sacar a la humana del inframundo, sus pobres sentidos no se percataron del enemigo que se acercaba a el.
Ahora la azabache yacía en el suelo su piel Blanca ya había comenzado a adquirir un tono cianotico. Ella le quedaba solo algunos respiros antes de que su corazón dejara de latir y su alma abandonara su cuerpo, tal y como Ratsuyuko lo deseaba.
La impotencia lleno su mente. Él, el gran sesshoumaru no podía mantener con vida a una simple humana? Eso lo podía creer de su hermano quien obviamente era incapaz de mantener a su grupo de humanos fuera del peligro pero el no.
-Ya perdiste Sesshoumaru, en solo unos minutos el alma De la sacerdotisa abandonara su cuerpo y se unira a mi, para hacerme un ser invensible... Su pobre y debil alma esta siendo engañada en este momento, ella ya esta por rendirse -
La azabache se enencontraba en una lucha interna con las ilusiones. Que creaba Ratsuyuko en su mente. Una lucha en la cual nadie podía salvarla solo Ella misma.
-Hn. No se porque estas tan seguro...- con un ágil salto logró cortar la cola del dragon con bakusaiga.
Su mente buscaba una solución para sacar a la miko de es lugar.
Sus blancos cabellos comenzaron a elevarse, sus ojos se tornaron rojos y su rostro comenzó a deformarse. Estaba transformándose... Su youki comenzó a expandirse en forma de advertencia. Inuyasha sintio rápidamente el cambio su hermano usaria su poder al máximo, su youki advertía que su youkai interno habia salido con descontrol a flote...
"maldito"- Ratsuyuko no dudo en lanzar un nuevo zarpazo al inuyoukai quien lo esquivó sin vacilar, apareció por detras de la gran bestia cortando la mano de uno de sus brazos con bakusaiga. La agonia del dragon le daria tiempo para sacar a la miko del inframundo.
Sesshoumaruaún en su forma humanoide con sus ojos aun rojos . Descendió velozmente donde yacia la humana inconsciente.
-Ssesshoumaru!- Inuyasha se alertó porque la última vez que vio a su hermano en ese estado cerca de Kagome casi ocurre una tragedia... Sabia que su bestia interna se manifestó al sentir desesperación. Sin embargo Sesshoumaru usualmente era consciente en ese estado solo que adquiere más fuerza que normalmente no necesita.
El Inuyoukai se se agachó un poco para levantar el torso de la miko con uno de sus brazos. Con el otro tocó la empuñadura de Tenseiga pero nada ocurria si colmillo sagrado no queria ayudar a la humana. Esta no tenia forma de sobrevivir unos segundos mas.
-Grrr- dejó escapar un gruñido antes De morder en un solo movimiento entre el cuello y el hombro de la miko. Fue todo muy rápido, no habia nada que Inuyasha pudiera hacer...
-Alejó suavemente su rostro del lugar de la marca, sus ojos volvieron a su ambar original, observó por un segundo La marca en la miko y susurró despacio su nombre - Kagome... - por primera vez. Depósito en el suelo el torso de la miko y sobre ella dejo a Tenseiga en su funda. Sintiendo como esta comenzaba a palpitar de nuevo.
-Protegela- ordenó por lo bajo a su espada antes de soltarla. Sabia que Tenseiga la volveria a proteger esta vez para siempre...
Un pequeño resplandor azul comenzo a brotar del colmillo, sin hacerse esperar. Esta le estaba brindando nuevamente energía sagrada a la azabache energía que esta necesitaba para poder sobrevivir en este mundo, poder que le brindaba tenseiga mientras los suyos eran reprimidos por el inframundo. Lentamente la miko comenzó abrir los ojos observando solo una larga cabellera blanca de espaldas. Que rápidamente identificó.
- ¿Sesshoumaru?- preguntó incorporándose poco a poco mientras este solo levitó hasta el lugar de batalla dejandolos atras.
-Te encuentras bien kagome?- el hanyou mantenia su cara de molestia ante lo ocurrido pero sencillamente se habia quedado sin palabras ante lo que Sesshoumaru habia hecho, el hecho de la marca lo molestaba le heria su orgullo pero el motivo por el cual Su medio hermano tomó esa medida tan drastica fue lo que lo dejó sin palabras... Lo hizo por ella... Lo habia hecho para mantenerla viva era la unica y una de las ultimas formas y la que jamas Pensaba sesshoumaru haria... No podía molestrase o reclamarle por permitir que el corazon de la azabache siguiera palpitando.
-¿Mmm? - La joven volteó hacia donde provenía la voz entonces recordó donde se encontraba.- Inuyasha - se puso de pie rápidamente. -¿Que te sucedió- cuestionaba mientras el hanyou se encontraba. Inmovil entre las sombras.
-Estoy bien, tranquila, Pero tu...- dudo un segundo - ¿te sientes bien?- obviamente le preocupaba el estado. De la miko el hechizo de la marca puede no haber funcionado bien o haberle traido algun efecto secundario. Pero por lo demas todo parecía estar bien en ella... Seguia siendo su Kagome.
-¿Que dices? -recogió su arco que se encontraba a un lado de ella y puso la espada. En el suelo sin darle mucha importancia. Tenso una flecha y la lanzo en el lugar exacto donde Comenzaban las sombras, haciendo que estas con la energia sagrada desaparecieran, liberando al hanyou.. Después de lanzar a la flecha Kagome sufrió un ligero mareo que casi la lleva al suelo, los brazos del hanyou amortiguaron su caida.
-¿Que me sucede.?-preguntó sin estar muy segura de lo que pasaba
-Tonta - decía inuyasha mientras tomaba a Tenseiga en su funda y La puso sobre ella nuevamente.- No te apartes de la espada- revisó su mano viendo como esta se habia quemado al tocar la funda de Tenseiga. Lo repelia aún el teniendo en sus venas sangre humana.
Entonces Kagome lo recordó...
-¿Como es que Tenseiga me esta brindando su energia de nuevo? - Le preguntó al hanyou mientras se ponia de pies y amarraba a un lado a colmillo sagrado...
Sólo hubo un largo silencio
El hanyou ignoró la pregunta de la miko
- Tenemos que terminar de una buena vez con Ratsuyuko- le recordó -Kagome necesitamos tu poder espiritual-
Inuyasha miraba a Sesshoumaru combatiendo con el colosal dragon. La miko institivamente miró a la misma direccion, estaba claro que lo unico importante era terminar con ese ser.
-Debemos acercarnos más inuyasha- decia mientras este solo asentia y se agachaba un poco para dejar que la azabache se montara en su espalda.
Kagome sacó una flecha de su carcaj. La debia tener a la mano mientras se terminaban de acercar. Sesshoumaru miró de reojo a quienes se acercaban a la pelea. Su youkai interno dio un ligero gruñido por la escena sin embargo en la cara del Inuyoukai solo habia un ligero ceño fruncido.
-"estúpidos"- fue la palabra que pasó por la mente del Inuyoukai. Le dijo claramente al hanyou que salieran de ese lugar. Como siempre no escucho.
Se enfoco en la batalla nuevamente sabiendo que la miko buscaria manera de usar una de sus flechas, debia mantener a Ratsuyuko distraido, se abalanzó contra el atacando con sus garras y esquivando cada ataque de el.
Kagome tensó una flecha rapido aprovechando la cercania que le habia proporcionado Inuyasha a la batalla, trató de concentrarse lo mas que pudo antes le lanzar la flecha temiendo fallar pues ambos youkais se encontraban en constante moviniento.
-"VE"- pensó soltando la flecha sin dudarlo mas.
Sesshounaru sintió escuchar lo que Kagome penso al lanzar la flecha y sintió el momento exacto en que la solto, no le dio importancia. solo espero ese momento justo en el que la flecha los iba a alcanzar para moverse a un lado dejando como blanco al colosal dragon.
Ratsuyuko vio la flecha venir hacia el. De sus garras derecha comenzo a salir un resplandor naranja, la flecha quedo inmovil frente a la garras de este y tras un gruñido de la bestia devolvió la flecha sagrada ahora en direccion a Sesshounaru, el cual estaba muy cerca...
Sesshoumaru no alcanzó a reaccionar.
vio como la Flecha atravesaba su pecho.
-NO!- Gritó con horror la Kagome. sintiendo como le comenzaba a faltar el aire, sentia como si su vida se estuviera apagando en ese instante ante aquella escena. - Sesshoumaru...- alcanzo a decir por lo bajo mientras unas lagrimas comenzaban a caer por sus mejillas.
Inuyasha sintio el olor salino proveniente de Kagome, no reprochó nada pues él también estaba observando como su medio hermano era atravezado por la flecha.
Ratsuyuko dejo su forma bestia para volver a la humanoide, teniendo una lijera sonrisa en su rostro esperando ver como Sesshoumaru se Purificaba lentamente.
pero eso nunca sucedió...
Sintio un ardor en su pecho pero no era fuerte, era como una molestia, echó una mirada al lugar donde estaba la flecha viendo como esta brillaba con un resplandor rosa, estaba lijeramente enterrada en su pecho nunca lo atravezó por complento.
Era como si esta se fuese detenido.
Sintió como la flecha palpitó.
Tomó la flecha con su mano derecha, notando como esta no era repelida por la energia espiritual que habia en ella. con un pequeño jalon logro sacarla viendo al igual que todos los espectadores como la herida inflijida por la flecha cerraba al igual que cada corte que habia en su cuerpo por la batalla.
La flecha de la miko, lo habia curado dejandolo como si no fuera enfrentado una dura batalla hacia segundos.
Se sorprendió, El no podia ser purificado...
-Imposible- dijo Ratsuyuko sorprendido.
-Mi flecha no lo purifico- solto la azabache sorprendida y aliviada de que fuera asi. el hanyou tampoco lo podian creer.
Sesshoumaru se acerca rapidamente a Ratsuyuko enterrendo en su pecho sus garras chorreantes de veneno, aprovechando la corta distraccion que tuvo, este no pudo reaccionar a tiempo.
-KONGOSOHA!- Inuyasha no dudo atacar tambien, usando sus lanza de diamante.
con un rapido movimiento, el peliplata desenterro sus garras y se aparto dejando que todo el cuerpo de Ratasuyuko fuera atravezado por las lanzas de diamante. Haciendolo caer...
pero eso no seria suficiente
Tenseiga palpito...
Kagome sintió aquel palpito de la espada que tenia amarrada a su traje,la miró sabiendo lo que la espada le queria decir, era el momento de que ella usara su flecha.
no dudó y la tensó en su arco apuntando a Ratsuyuko que se comenzaba a parar nuevamente.
-" Ahora"- escuchó la azabache en su mente, era la voz de Sesshoumaru en su cabeza, lo miró notando como el la miraba esperando que lanzara la flecha.
enfocó su vista nuevamente en el objetivo, concentrando toda su energia en esa flecha.
la soltó y esta se cubrio con un fuerte resplandor Violáceo.
en su trayecto se unió al ataque de Bakusaiga
-Kaze no Kizu!- Inuyasha unió su viento cortante a los otros dos.
Ratsuyuko no pudo zafarse de los ataques, su cuerpo se comenzó a desintegrar en cuestion de segundos.
-Se terminó- dijo la azabache dejandose caer en sus rodillas.
-¿Te encuentras bien Kagome?- preguntó el hanyou, dandole la mano para que se pusiera de pie.
- Si - respondió, mientras su mirada se desviaba al Inuyoukai que decendia mirando con desconfianza los restos de Ratsuyuko.
- Es hora de irnos - Kagome se sobresaltó al escuhar la voz de Sesshoumaru quien aun miraba los restos.
Inuyasha asintió mientras su Tessaiga comenzaba a tornarse oscura, el abriria un portal para salir de ese lugar.
-Podran haber acabo con mi cuerpo pero el alma de la miko se quedara aqui conmigo- era la voz de Ratsuyuko que provenia de un humo violeta que comenzó a salir de sus restos.
Sesshoumaru buscó a Tenseiga a su lado para desahecerse de esa presencia rapido, recordando que la miko la tenia con ella.
pero fue muy tarde...
en un abrir y cerrar de ojos aquella nube violeta entró en la miko,haciendo que callera inconsciente al suelo.
-¡Kagome!- Inuyasha intento desesperado tocarla para levantarla y hacerla reaccionar siendo imposible porque el cuerpo inconsciente de la miko le soltó inmediatamente una descarga de poder espiritual repeliendolo.
-Maldicion- alcanzó a decir mientras veia como en su mano recorria una pequeña descarga quemandolo como efecto del poder de la miko.
Kagome aun inconsciente comenzó a revolcarse del dolor en el suelo, su cuerpo se retorcia y convulcionaba.
ella estaba sufriendo...
-Esta siendo torturada- soltó Sesshoumaru viendo el inconsciente cuerpo de la miko retorcerse mientras de su boca salian algunos quejidos de dolor. -Ratsuyuko no dejara que saquemos a la humana con vida de aqui- termino de decir volteando a ver al hanyou quien por su rostro se podian ver la preocupacion mientras que en el rostro del Taiyoukai seguia sin inmutarse ante la escena.
-¡Kagome Despierta!- Inuyasha ya se había desesperado, trato a duras penas de tocar a la miko siendo repelido por otra descarga purificadora.- No te rindas Kagome!- le grito lo mas cerca que pudo para ver si la miko inconsciente podria escucharlo y pelear para liberarse de Ratsuyuko en su interior.
No hubo cambio alguno, la azabache seguia retorciendose como si estuviera sintiendo el dolor mas insoportable que fuese existido.
-´´¿rendirse?"- Sesshoumaru nunca habia visto que esa humana se rindiera, nunca se dejaria morir, ella tenia determinacion. -"Su alma..."- pensó, recordando que Ratsuyuko haria todo lo imposible para que su alma se quedara en el inframundo, asi el no fuera a revivir por ello, asi no pudiera hacer nada con el alma de aquella sacerdotisa, el solo queria "ganar" de cierta manera arrebatandole algo a él, algo que ahora pertenecia a él. frunció el entrecejo mostrando molestia.
El jamas permitiria que ganara...
Inuyasha seguia gritandole a la azabache sin resultado alguno, maldijo por dentro mientras golpeaba el suelo enterrando e hiriendo mucho mas su mano, mas de lo que ya estaba por las descargas de poder espiritual.
Un golpe le fue proporcionado enviandole a unos metros del cuerpo de la miko, levantó su cabeza rapido notando a quien lo habia atacado observando a su medio hermano ahora en frente de la azabache, no se habia percatado en que momento el se habia acercado a ellos.
-No molestes Inuyasha...- le advirtió al hanyou mientras lo miraba de reojo con cierta molestia en sus ojos. el Hanyou se le quedo viendo molesto por el golpe mientras secaba un pequeño hilo de sangre que brotó por sus labios.
-¡Sesshoumaru!- exclamó el hanyou poniendose de pie rapidamente. -Alejate de Kagome!- amenazó sacando a Tessaiga.
Sesshoumaru ya iba a voltear a poner en su lugar a su medio hermano cuando algo captó la atencion de ambos-
Un palpito...
Tenseiga, que aun se encontraba amarrada a la azabache estaba palpitando ante la cercania del Inu mayor.
-" Tenseiga..."- pensó observando como la espada pareciera querer decirle algo. Acercó lentamente su mano a la espada notando como no era repelida, teriminó por agarrarla siendo sorprendido por un brillo rosa que comenzo a rodear el cuerpo de la miko, nuevamente la energia espiritual de la azabache parecía no ser ningun peligro para él.
-"Entonces estos es lo que quieres Tenseiga..."- la espada parecia pedirle que ayudara a la miko, colmillo sagrado siempre tenia esa compacion por la vida humana pero esta vez era distinto, era como si la espada le demandara hacerlo, le estaba diciendo que era su obligacion.
No, en realidad para el no era su obligacion pero sabia a lo que colmillo sagrado se referia, ella era su compañera y debia protegerla aun si el no estaba de acuerdo, aun si la idea no era grata para el.
Su medio hermano ya habia intentado hacerla desperta pero el poder espiritual de la miko se lo prohibia, lo alejaba... dio un vistazo a la miko que aun brillaba con aquel resplandor el cual a él no le causaba ninguna molestia. Sabia que su nueva tolerancia a esa energia pura se debia a ellos compartian sangre ahora.
Solo él podia hacerla volver, solo él podia tocarla...
Acercó su otra mano lentamente al rostro de la miko
inmediatamente el brillo rosa lo cubrió a el tambien, haciendole cerrar sus ojos, haciendolo entrar en un trance junto a la azabache.
Inuyasha solo observó, mientras esperaba que Sesshoumaru lograra traer a Kagome de vuelta.
Se encontraba en un lugar muy distinto, parecia ser otro tiempo. Imagenes que no pertenecian a él estaba viendo ahora, el presentia debian ser recuerdos ajenos a él. se encontraba adentro de lo que parecia una casa con muchas cosas en esta y al frente de el un pozo muy familiar, era como el que se encontraba en la aldea donde vivia Rin. observó que junto a este estaba la joven azabache mirando al fondo del pozo. podia sentir el olor salino, estaba llorando.
-Humana- la llamóy esta no parecia escucharlo.
la puerta de aquel lugar se abrió y una joven con unas extrañas ropas pero que Sesshoumaru identifico de inmediato entro corriendo a posarse junto al pozo este comenzo a brillar. Sabia que estaba viendo algun recuerdo de ella.
Tras la joven entró una señora con rasgos muy parecido a la primera dandole un abrazo, parecia una despedida.
-la ultima vez que te vi mamá...- la azabache que se encontraba de espectadora solto varias lagrimas ante la escena, se sentia muy sola con todo lo que habia pasado, ahora dudaba de aquella decision que tomo al volver, lo hizo porque extrañaba a Inuyasha y a sus amigos de esa epoca pero ahora sentia que su sacrificio de dejar su familia, su época y su mundo no habian valido la pena.
-Sango, Miroku, Shippou ya habian continuado felices con sus vidas sin que yo volviera- dijo con una triste sonrisa mientras su fleco tapaba sus ojos. -ellos estaban bien sin mi, no me necesitan-
-E Inuyasha...- mencionó por lo bajo, mientras su alrededor cambiaba siendo sacudida con otro recuerdo mas uno de los que más le dolía... aquella escena donde Inuyasha se despedia con un tierno beso de Kikyo justo en el momento de su muerte.
-El nunca va amar a mas nadie que a Kikyo...- soltó una amarga verdad. dejando caer algunas lagrimas Mientras sus ojos seguian ocultos.
Sesshoumaru se encontraba tras Kagome a unos pasos de ella, escuchando aquello que decía mientras sentia el olor salino proveniente de ella. no le sorprendia su comentario sobre quien al hanyou preferia, hasta él lo sabia pero sintio molestia al ver como aun la humana sufria por eso, era notable que aun sentia algo
- Despierta Humana- le ordenó con amargura en sus palabras.- Ratsuyuko te muestra todo esto porque quiere tu alma.- le dijo el peliplata siendo ignorado por la miko, ella se encontraba con su mente en otro lado, ella no lo podia oir o tal vez Ratsuyuko la tenia tan inmersa en la tristeza que de cierto modo la aisló.
El panorama cambió rapidamente, otra escena se ponia ante ellos pero esta era muy familiar para ambos, hacia muy poco que habia pasado. Kagome siendo estampada contra un arbol por el Taiyoukai, mientras este la maltrataba cruelmente en el Bosque de Bokuseno, el cual la trato de defender de los abusos de Sesshoumaru. la Razon del enfrentamiento? solo que el Inuyoukai buscaba algunas respuesta ante la rápida sanacion de la miko y que esta lo habia desafiado.
-Sesshoumaru...- mencionó su nombre con dolor y el Taiyoukai lo pudo sentir. - el me detesta...- dijo con una triste sonrisa mientras observaba todo.
-Humana...- volvió a llamarla siendo ignorado nuevamente, sintio algo en su interior al escuchar tal declaracion de la miko y al ver aquella escena, realmente ella no merecia eso. el detestaba a todos los humanos con excepcion de Rin. - No te detesto...- y ahora de ella.
Otra escena se puso ante ellos, un recuerdo que no pertenecia a la miko y Sesshoumaru lo sabia porque pertenecia a él...Aquel recuerdo donde el tenia en sus brazos a Misaki mientras a esta solo le faltaban algunos respiros para dejar este mundo.
Sesshoumaru Frunció el ceño, ese recuerdo le molestaba, no solo porque le muestran lo afectado que estuvo con la muerte de aquella humana sino porque estaban usando ese recuerdo contra la miko y no entendia porque. escuchó sollozar a la azabache frente a él mientras mas lagrimas caian.
-"¿por que?"- pensó Sesshoumaru, simplemente no entendia porque aquella escena entristecia tanto a la miko.
-que tonta soy... creo que aqui siempre estaré sola, no tengo a nadie- habló por lo bajo Kagome siendo perfectamente escuchada por la youkai tras ella. -desearia volver a mi época con mi familia...-
-" ¿su epoca? ¿a que se refiere?"- realmente no sabia de que hablaba, podria ser que solo delirara, aquellas escenas la podian haber hecho colapsar al punto de no saber que ella estaba hablando...aunque...- esas ropas- recordaba perfectamente como ella vestía antes, antes de que no desapareciera mas...igual de extrañas a las ropas que vestía aquella mujer que la despedia frente al pozo.
-El pozo...- dijo Sesshoumaru mientras desviaba su mirada de la miko, recordando esa conversacion que habia tenido la humana con Bokuseno. algo alcanzó a escuchar pero estaba seguro de que se referian a ese pozo de la escena, ese pozo de aquella aldea.
unos sollozos lo sacaron de sus pensamientos, mirando nuevamente la mujer de donde provenian, ella estaba sufriendo, probablemente al punto que Ratsuyuko deseaba, aquel punto donde ella no quisiera volver a la realidad.
-Humana- volvió a llamar mientras se acerbaba con pasos lentos a la azabache pero esta aun parecia no escucharlo.
-Mujer- elevó su tono de voz mientras terminaba de acortar la distancia con la miko poniendose frente a ella observando como esta tenia agachada la cabeza cubriendose con su fleco casi todo el rostro mientras mas lagrimas caian, ella no hacia intento alguno por secarselas, ella ni parecia estar consciente de las escenas que pasaba a su alrededor pero el sabia que si lo estaba porque habia una reaccion ante aquellas imagenes. la afectaban.
Su mente estaba siendo torturada con recuerdos y por absurdos pensamientos que Ratsuyuko causaba, esa era su intencion hacer doblegar el puro corazon de la sacerdotisa.
Sesshoumaru tomó con una mano el rostro de la humana elevandolo un poco queriendo lograr que esta lo mirara, sin tener exito alguno ella estaba con los ojos cerrados, ella no se encontraba presente con el, por eso no lo escuchaba, ella estaba sediendo, se estaba rindiendo.
-Kagome- ese nombre salió de su boca ante la evidente desesperacion que comenzaba a sentir, comenzo a mover su hombro bruscamente a ver si asi ella podía reaccionar.
-Despierta- ordenó con firme voz mientras tomaba su muñeca elevando un poco su brazo, ejerciendo presion en ella a ver si con dolor la podia hacer volver.
pero nada parecia funcionar...
respiro profundo, su bestia interna pedia a gritos salir, ahora reaccionaba mas al peligro de perder a la humana. el no podia perder el control, no otra vez.
-No te rindas Humana, no dejes que el gane.- más por instinto, jalo de la muñeca a la miko, haciendo que el cuerpo de ella se pegara al suyo, su rostro quedara enterrrado en su pecho.
-Kagome- la llamó nuevamente mientras apretaba sus ojos, sentia impotencia. -vuelve...- rodeo con su otro brazo el cuerpo de la miko mientras posaba su menton en la azabache cabellera. esta solo temblaba.
entonces...
un palpito se sintio...
un resplandor rosa comenzo a rodearlos, Sesshoumaru abrio sus ojos al sentir la luz y el calor que esta provocaba miro hacia abajo buscando a la miko,encontrando unos ojos marrones mirandolo temblorosos pero no por miedo y el lo sabia, habia algo mas en ellos... un brillo.
-Despertaste...- dijo con voz suave mientras entrecerraba un poco sus ojos dorados los cuales mostraban por primera vez su preocupacion. el Inu puso con delicadeza una mano en su mejilla para evitar que siguiera temblando
-Ses...shoumaru- alcanzó a pronunciar por lo bajo, sorprendida no solo por la cercania del Taiyoukai sino por como esos ojos Dorados la veian. -me alegra verte...- era verdad, nunca imagino lo aliviada que estaba de ser a él quien sus ojos volvieran a ver despues de todo ese tormento que paso.
-Ratsuyuko esta tratando de quedarse con tu alma- explicó sereno nuevamente. tratando de evitar aquella mirada - Todo esto lo esta usando para engañar tu mente.-
-Si...- respondio cabisbaja. -pero esas cosas que me mostro son verdad - sonrio tristemente.- el no me mostro nada que yo no haya vivido, no cambio ningun recuerdo, solo se metio en mi mente para recordarme algunos de mis momentos mas tristes.-
-Pero si metió sentimientos intenso de tristeza y soledad que al momento de mostrarte todo eso para quedarse con tu alma. de otra forma no te fueran afectado todo esto, no al punto de querer morir.- aun mantenia agarrada su mejilla, manteniendo asi el contacto visual.
-¿Como puedes saberlo Sesshoumaru...?- preguntó mirandolo a los ojos mientras unas lagrimas comenzaban a brotar. su pregunta lo sorprendió, ¿como el podia estar seguro de eso? el Inu solo permanecio callado mirandola. -¿Como puedes saber que recordar todo eso no me causa tristeza, no me duele?-
- No lo suficiente para quedarte encerrada aqui para siempre humana- dijo volviendo a sonar frio mientras soltaba a la miko y tomaba un poco de distancia. ella sintio el cambio, extrañò un poco su cercania. -tenemos que volver, debes despertar para que salgamos de este lugar-
-Regresa tu Sesshoumaru, yo simplemente no quiero regresar.- la azabache desvió su mirada de aquella dorada que volvía a ser impenetrable.
-Inuyasha esta esperando que despiertes para abrir el portal y salir de aqui.- sintió un sabor amargo a pronunciar ese nombre mas que de costumbre sobretodo porque lo dijo para motivar a la miko a querer regresar.
-A Inuyasha hace tiempo que no le intereso.-una triste sonrisa se formo en su rostro, la miko no hablaba de que no le importara porque el hanyou seguia buscando manera de protegerla siempre y el lo sabia, ella se referia a que el hanyou ya no la queria.
-Es lo que Ratsuyuko quiere, que te rindas y te quedes aqui, el esta confundiendo tu mente humana, entiendelo.- el InuYoukai intento hacerla entrar en razon otra vez, sabiendo que no era ella del todo, estaba siendo influeciada por Ratsuyuko y el lo sabia.
-¿Y si soy yo la que se quiere quedar aqui Sesshoumaru? ¿si soy yo la que no quiere volver a la realidad?-le dijo un poco ironica.
-Al menos debes querer volver por tu familia...- le dijo recordando aquella señora de su recuerdo a la cual llamaba mamá. la miko soltó un bufido.
-Mi familia...-repitio mientras sus marrones ojos se comenzaban a cristalizar.-hace tiempo que no los veos y probablemente jamas los volvere a ver-dijo mientras una lagrima de se escapaba. Sesshoumaru aun la miraba sin entender pero algo sabia tenia que ver con aquel pozo y lo que escucho de Bokuseno.
-Yo me encargaré de que los vuelvas a ver- prometio el Inu, captando la mirada de la joven. el realmente no sabia que tan dificil seria pero el no tenia ningun problema en dejarla en ese lugar donde ella estuviera bien, ya que el hanyou no era motivo suficiente para volver.
-Tu no entiendes nada Sesshoumaru...-lo miró fijamente con sus ojos acuosos.- no lo ves? yo no tengo a nadie en esta época, no tengo familia y mis amigos estan mejor sin mi!- soltó dejando caer mas lagrimas.
-"Esta epoca...?" la miró podria ser que la tristeza en la que la tenia sumergida Ratsuyuko la estaba haciendo delirar y decir cosas sin sentido."aquella ropas" pensó recordando las prendas que antiguamente usaba.-" podria ser...que ella no sea de aqui"- ella podia estar en lo cierto.
Kagome se dejo caer al oscuro suelo sentada mientras colocaba sus brazos sobre sus rodillas y escondia su rostro en estos.- Regresa sin mi Sesshoumaru- dijo sin verlo mientras aun ocultaba su rostro. -ahora tu tambien me puedes dejar sola- levantó su rostro y le dedicó una ultima sonrisa tratando de ocultar pobremente su tristeza.
-No- la respuesta del Inu, la sorprendió, el no habia entrado en su mente para nada, el la traeria de vuelta a la realidad. Tenseiga lo escogió a el, la miko incosncientemente también lo hizo, asi que ella volveria. era su deber encargarse de eso. ella ahora era su compañera.
Sesshoumaru se acercó a ella en un rapido movimiento levantandola del brazo para ponerla de pie. -Volveras conmigo- ordenó pero la azabache solo fruncio el ceño ante la orden.
-Creo que ya tome mi decision Sesshoumaru. - dijo tratando de zafarse del agarre cosa que no pudo.- Sueltame por favor- suplico dandose por vencida y agachando la cabeza.-no quiero volver, no tengo a nadie. por favor.- suplicó por lo bajo.
-Ahora me tienes a mi.-el Inu tomo el rostro de la azabache y lo acercó al de él casi rozando su nariz con la de ella mirando fijamente aquellos ojos chocolates que no ocultaban su sorpresa ante lo dicho, los ojos de la joven volvian a tener aquel brillo. su corazon se aceleró sin saber porque aquellas palabras causaban tranquilidad y emocion en ella.- Mientras estes a mi lado es mi deber protegerte siempre.- culminó mientras sus orbes doradas penetraban las marrones de la azabache los cuales ahora mostraban esperanza.
-¿p-por...que?- tartamudeo al preguntar, la cercania del InuYoukai y sus palabras simplemente la desconcertaron por completo, sus latidos eran mas rápidos. para Sesshoumaru era curioso causar tantas emociones asi en ella.
-eres mia- sentenció aun sin apartar su rostro de ella. el no mentia, ella ahora le pertenecia, su youkai interno la habia escogido aun sin el consentimiento de él pero de igual forma esa humana ya llevaba su marca con ella.
Kagome se dejo llevar por aquellas palabras y la cercania de sus rostros y por impulso juntó sus labios con los del Taiyoukai, besandolo, sintiendo como una descarga recorria todo su cuerpo, en el fondo ella deseaba ese beso.
los ojos del peliplata se agrandaron ante la sorpresa el no se alejo de ella, se quedo tranquilo, sentia como su youkia rugia como si lo aprobara, Sesshoumaru sin entenderlo bien tambien le gustaba esa cercania con ella. Sus frios ojos ahora se suavisaban mostrando emociones en ellos cosa que no era vista por la miko cuyos ojos se habian cerrados al contacto de sus bocas. Sesshoumaru por un momento se comenzo a dejar llevar y cerró lentamentes sus ojos para corresponder por fin ese beso.
Un intenso resplandor rosa iluminó el oscuro lugar y los cubrio por completo, purificando la esencia de Ratsuyuko en ella. haciendo que el Taiyoukai abriera sus ojos ante la claridad, despacio se separo de la azabache que ni siquiera se habia percatado de la claridad, ésta al sentir como Sesshoumaru comenzaba a separarse de ella abrio sus ojos.
Solo alguein habia sido el espectador de aquella escena que le revolvio de ira el estomago. Inuyasha quien se habia mantenido al margen llevaba minutos esperando que ambos despertasen, que su medio hermano trajera de regreso a Kagome, Sesshoumaru que se encontraba agachado tocando el rostro de la miko y sumergido en el mismo trance que ella, no habian emitido palabra alguna ni movimiento hasta que de un momento a otro la luz rosa que los envolvia a los dos se intensificó y lo cegó por un momento en lo que el resplandor se atenuó un poco dejo a la vista aquella escena que le produjo amargura. Kagome que recien estaba inconsciente se encontraba sentada y Sesshoumaru aun agachado junto a ella sosteniendo su espalda mientras sus labios se separaban.
Kagome miro detenidamente aquellos dorados ojos que se volvian a mostrar cálidos con ella mostrando emociones en ellos casi tanto como los de ella. La calidez en las orbes doradas se esfumó en un segundo.
Sesshoumaru sintió la presencia de su medio hermanos con ellos, eso queria decir solo una cosa...
ellos habian vuelto...
Desvió su impenetrable mirada en direccion a donde se encontraba el hanyou, Kagome mantuvo su mirada en el Taiyoukai ignorando el cambio de él, ella aun se encontraba asimilando lo que habia hecho.
-Inuyasha- mencionó Sesshoumaru colocandose de pie, alertando ante la mencion de ese nombre a la azabache que siguió la mirada de este encontrandose con el hanyou el cual los miraba sin expresion alguna. ella temió lo peor...
-"acaso nos vio?"- se preguntaba asi misma incapaz de emular alguna palabra.
-Kagome...- dijo acercandose a ella. ignorando al Taiyoukai que entrecerro sus ojos con desconfianza.
-Inuyasha yo...- no sabia que decir realmente, ¿como le explicaria eso? como se excusaria si el los habia visto, lo que mas temía es que una nueva batalla se causara en ese lugar debido a los impulsos de ella.
- ¿Te encuentras bien?- preguntó desconcertando a la miko, que por dentro suspiro aliviada de que el hanyou no fuera visto nada.
-Si- respondió un poco mas tranquila.
- Te puedes levantar?- le pregunto extendiendo su mano para que ella se sujetara, la azabache asintio y tomo la mano del hanyou.
A penas habia hecho el intento de colocarse de pie y sentia como todos sus músculos ardian del dolor.
-AY!- exclamó la miko, mientras se tocaba los muslos por la punzada que sintio, trató de terminar de estirar sus rodillas para finalizar de levantarse pero le fue imposible.
-Tranquila yo te cargare en mi espalda.- dijo aun sosteniendoa la miko del brazo para que esta no se cayera.
-Abre el Portal.- ordenó el Inu mayor al Hanyou, captando la atencion de este. hubo una momentanea guerra de miradas era como si se hablaran entre ellos, como si se dijeran algo silenciosamente algo que la miko sospechaba no era nada bueno proveniente de los dos.
Kagome se soltó del agarre del hanyou colocando esa mano sobre su otra rodilla semi flexionada aguantandose de estas. Inuyasha la miro de nuevo al sentir como la miko lo soltaba, la azabache asintio haciendole enteder al hanyou que ella se podia sostener sola. - no debemos perder mas tiempo Inuayasha- el ambarino menor asintio tomando un poco de distancia y desenvainando a Tessaiga la cual se tornó oscura.
-Meidou zangetsuha!- sin hacerse esperar varias medias lunas aparecieron abriendo portales hacia el mundo terrenal.
Kagome sintio como su cuerpo se puso mas pesado, su visión se nubló y sentia como perdia las pocas fuerzas que tenía, entonces se dejo caer.
la caida nunca llego porque Sesshoumaru ya habia visto los cambios en la humana, habia sentido como esta perdia fuerzas desmayandose, gracias a su rapidez y lo cerca que estaba evitó con uno de sus brazos que la miko cayera.
-KAGOME- el hanyou se volteo al sentir la presencia de su hermano tras él, encontrandose con la azabache inconsciente sostenida por el Taiyoukai.-¿que le sucede?-pregunto ansioso, queriendo acercarse, dudandolo por un momento al ver el semblante de Sesshoumaru mas molesto de lo normal.
Sesshoumaru le dio un vistazo al fragil cuerpo de la humana en sus brazos, observando por el movimiento de su pecho y los latidos del corazon que ella seguia con vida. -Esta agotada- dijo mientras pasaba por debajo de las piernas de la miko su otro brazo para terminar de alzarla.
Ese acto sorprendia y molestaba al hanyou quien solo sentia la necesidad de arrancar a Kagome de los brazos del Taiyoukai, pero se mantuvo al margen, al ver la mirada de advertencia silenciosa que le dio el Inuyoukai al intentar dar un paso para acercarseles. el ya no podia sentirse dueño de la miko, el ya no podia reclamarla.
-Vamos- dijo Sesshoumaru, comenzando su andar con la sacerdotisa en brazos sin mirar al hanyou dejandolo unos pasos atras, el sabía que el hanyou habia visto ese contacto entre la sacerdotisa y él, que ni siquiera el mismo entendia porque se lo habia permitido. por dentro sentia cierta satisfaccion al saber que su detestable medio hermano habia visto todo. ambos se elevaron hacia uno de los portales para salir del inframundo...
El terreno se encontraba deteriorado, la vegetacion a su alrededor casi toda muerta, marcas en el suelo y rastros de sangre por todo el lugar, era visible que algo mas que una batalla habia ocurrido ahí. En el centro de lo que antes era un frondoso bosque había un enorme tronco oscurecido como si fuera sido quemado y alrededor de el caian las enormes ramas del mismo, eran los restos de aquel magico arbol de magnolias cuya muerte habia producido que pereciera como el todo los arboles del lugar.
En el mismo sitio se encontraban varias personas entre ellos dos youkai heridos esperando el retorno de aquellos que habian desaparecido tras el portal a las tinieblas hace varias horas. El azabache lider de la tribu de los lobos se encontraba sentado, recostado de un tronco al cual habia sido atravezado horas atras, miró la herida de su hombro que ahora estaba cubierta por un vendaje hecho por el monje sentia como esta le faltaba un poco mas para cerrar, suspiro resignado.
-Hey- trato de llamar la atencion, del youkai sentado al lado suyo cuya herida en el pecho era mas grave.- ¿Como sigues?- pregunto mas por aburrimiento de tanto esperar que por preocupacion.
-Ya esta cerrando- respondió Hatsoriu que permanecia con los ojos cerrados. estaba concentrando las pocas energia de su cuerpo en sanar esa herida, lo mas importante es que ya habia dejado de sangrar gracias al vendaje que le habian hecho aun asi no tenía interes alguno en hablar con el lobo. - estan tardando mucho...-dijo el azabache mirando a Ryouku que se encontraba de pie recostado en un arbol a unos metros de ellos.
-si pero volveran...- dijo el peliazul, volviendo a cerrar sus ojos.
-Ojala el inutil de Inuyasha traiga de regreso Kagome.- murmuraba Kouga enterrando un puño en la tierra, la espera lo estaba volviendo loco, el no saber si la joven sacerdotisa volveria o no con vida. suspiró nuevamente tratando de calmarse, miró al cielo calculando que era casi media noche habia pasado todo el dia ahí esperando que algun portal se abriera y ellos regresaran.
El monje y la exterminadora se encontraban en unos de los troncos recostados, la espera ya habia hecho que Sango se quedara dormida.
Se sintió el sonido de algo rasgandose, todos los presentes abrieron los ojos observando como varias medias lunas oscuras aparecian a unos metros de ellos.
De entre uno de los portales la imponente figura del Taiyoukai salió dejandose caer lentamente al suelo, sus ropas estaban deterioradas y en algunos lados vestigios de sangre se podían apreciar, tampoco traia consigo su armadura pero lo que mas les sorprendio fue ver a quien traía en los brazos.
-Sango despierta, Kagome volvió- dijo el monje colocandese de pie y levantando consigo a Sango la cual pasaba la manos por sus ojos para aclarar su vision.
-¿Kagome chan?- dijo la exterminadora viendo a su amiga inconsciente en los brazos del Taiyoukai, lo que era mas raro aun que este la cargara.
-KAGOME!- se apresuró a decir Kouga colocandose de pie y en unos rapidos pasos iba avanzando a ver como se encontraba la sacerdotisa pero la mirada que posó en el Sesshoumaru lo hizo detenerse, era su advertencia de que no se podia acercar, al igual que el todos se habian mantenido al margen al no saber como actuar ante el peliplata -¿Esta bien?- le pregunto a Sesshoumaru al ver que la miko parecia no moverse.
Su pregunta fue ignorada por Taiyoukai quien quito su vista de él y la poso en los restos del gran arbol. Kouga apretó sus puños ante la falta de respuesta por parte del Inu. Hatsoriu se comenzaba a poner de pie con la ayuda de Ryouku habian decidido mantenerse al margen pues sabia como era Sesshoumaru.
-"este olor..."-el Inu azabache aspiró nuevamente el aire confirmando su Sospecha. busco con la mirada a Ryouku viendo como este asentia con una media sonrisa. el olor sin dudar alguna era mucho mas fuerte, le brotaba a la miko sin necesidad de tener alguna herida abierta eso solo podia significar una cosa.
-Keh! claro que Kagome esta bien lobo- respondió InuYasha que terminaba de salir del portal, sus ropas tambien estaban sucias y magulladas. Sesshoumaru por su parte no le interesaba la discusion que estos tuvieran, llevaria a la humana al castillo para que fuera atendida y la bruja Makoto le diera algunas respuestas.
-Sesshoumaru...- Ryouku llamaba al peliplata mayor mientras una ligera sonrisa se formaba en sus labios, el volteó fusilandolo con la mirada viendo la burla en su rostro, el ya habia notado todo.- ¿Que paso con Ratsuyuko?- pregunto el peliazul cambiando de tema para no terminar de molestar a Taiyoukai.
- Se acabó... ya no existe mas.- respondió sin más se comenzo a elevar con la miko en brazos dejando atras al resto.
-¿A donde demonios Se lleva a Kagome?- pregunto el joven lobo sobresaltado, como era posible que nadie hicera nada, que Inuyasha no hicera algo.
-¿Que sucede contigo InuYasha?! Kagome no va a estar a salvo con Sesshoumaru!- le reclamó Sango preocupada por el estado de su amiga. Sin embargo el hanyou supuso donde se la llevaria, ella estaria bien.
-Tranquila Sango parece que Inuyasha sabe lo que hace...- dijo agarrando por el hombro a la exterminadora, mirando serio al hanyou notando que este aun les ocultaba algo.
- Bestia ¿por que no hiciste nada? no impediste que él se llevara a Kagome- Inuyasha solo desvió su mirada, Kouga se comenzo a acercar molesto hacia el.
-Calma- la voz de Hatsoriu tras él lo sorprendio, este ya se encontraba de pie con el dragon de dos cabezas a su lado.- Se la lleva a sus dominios - dijo calmado, mientras se montaba sobre Ah-Uhm, a él tambien le habia dejado un sabor amargo lo que acaba de notar.
-El no tiene porque llevarsela!- le reclamó.- es que acaso no la podiamos llevar a la aldea perro?- ahora fijo su vista en el hanyou.
-No lo se...- respondio con voz baja pero audible para Kouga quien frunció el entrecejo con evidente molestia ante la respuesta.
-Deberias oler mejor tu alrededor- le dijo Ryouku con una sonrisa mientras se transformaba en un enorme perro azul oscuro y comenzaba a volar. Hatsoriu les dio un ultimo vistazo elevandose sobre el dragon y siguiendo al primero.
Kouga aspiró profundamente detectando cada aroma del lugar el de la sangre de todos era el mas fuerte pero ahi tenuemente un olor de la miko que no conocia, era su olor pero mezclado con otro, no era una mezcla superficial, el conocia esa combinacion de aromas que solo se producian de una mujer marcada... apretó sus puños con molestia, el hanyou lo noto.
-Koug- un golpe en su mejilla que no vio venir lo interrumpio, haciendolo caer sentado al suelo, sacandole un hilo de sangre que comenzaba a bajar por su menton.
-¿¡COMO PUDISTE PERMITIR ESO!?-le gritó el lobo tomandolo de las tunicas levantandolo para proporcionarle otro golpe. - ¿COMO SE TE OCURRIO TERMINAR DE ENTREGAR LA VIDA DE KAGOME A UN DEMONIO MALDITO COMO SESSHOUMARU!?- Inuyasha no hizo nada para defenderse pues sabía que el lobo le estaba reclamando por algo cierto.
-Era la unica forma de mantener viva a Kagome en el inframundo.- explico cabisbajo limpiandose el delgado recorrido de sangre de su boca. no tenia derecho a defenderse, esos golpes se lo merecia.
-¿De que esta hablando Kouga? InuYasha- cuestionó el monje.-¿Que sucedio en el Inframundo?-
-Dime que Kagome estara bien...- decia Sango mientras sus ojos comenzaban a temblar amenazando con llorar.
-Ella estara bien...-respondió mientras se colocaba de pie.
-Amo InuYasha no me digas que lo que estoy pensando es cierto-preguntaba la vieja pulga ahora en el hombro del hanyou
-Sesshoumaru la marcó- dijo el hanyou mientras desviaba su vista de sus amigos.
-No Te bastaba con que compartieran sangre, tenias que terminar de acabar con la vida de Kagome y Regalarsela a tu medio hermano que de paso detesta a los humanos- le decia Kouga mirandolo con seriedad.
-¿Como sucedio eso amo InuYasha?- preguntó la pulga con asombro.
-Yo se lo pedi...- declaró el Hanyou ante todos.
-¡¿QUE?!- todos estaban sorprendido ante las palabras del Hanyou.
-¿Que significa eso InuYasha?- preguntó el monje que no entendia bien el termino usado por ellos de marcar.
-Significa que ahora Kagome es propiedad del Hermano de esta bestia- soltó el joven lobo con molestia.
-Significa mas que eso- el viejo Herrero recien habia aparecido pero alcanzó a escuchar toda la conversacion. -Significa que Kagome es la compañera de por vida de Sesshoumaru lo que es mas sorprendente aun de un Joven amargado como él que detesta a los humanos.-
-Ella aun no lo sabe...- confesó Inuyasha. - estaba casi muerta cuando ocurrio.-
-¿Y cuanto crees que tardara en notarlo?- dijo con ironia Sango.
-Lo que no entIendio es ¿ por que Sesshoumaru escojeria a Kagome como su compañera? es decir ya sabemos que no le tiene mucho cariño por estar relacionada con InuYasha.- pregunto el monje un tanto confundido.
-El perdio el control... - dijo el hanyou recordando algo. - fue como aquella vez en el lago cuando casi la marca por primera vez.-
-Entonces fue su youkai interno que la escogio como compañera.- dijo el viejo herrero.
-El estuvo que estar consciente al hacerlo.- dijo el joven lobo sin creer mucho lo que decia Totousai.
-los InuYoukais tienden a ser dominados en ocasiones por su bestia interna, normalmente cuando se sienten amenazados.- explico tranquilo.- por lo general su razon siempre controla a su youkai interno y por ellos pueden transformarse sin necesidad de perder por completo la cordura, sin embargo cuando llegan al limite o se ven acorralados esta bestia es la que toma pleno control de ellos haciendolos cometer actos de los cuales no son conscientes pero que al final terminan recordando.-culminó el herrero captando la atencion de todos.
-Probablemente el youkai interno de Sesshoumaru escogió a Kagome desde la vez que ella le estaba quitando el conjuro.- dijo la pulga.
-¿Y porque la escogeria? - pregunto la exterminadora sin entender mucho.
-Por poder.- contestó el herrero. - Kagome aun siendo humana tiene un increible poder espiritual que es incomparable al de el resto de las sacerdotisas, eso fue lo que llamó la atencion del demonio interno de Sesshoumaru.-
-Es la unica forma de que la bestia interna de Sesshoumaru alla escogido una compañera- intervino el anciano Myouga.- sintio que alguien con un poder tan fuerte debia estar unido a ellos.- culmino la pulga refiriendose como si fueran dos.
-¿Como fue que sucedio InuYasha?- pregunto el viejo herrero
-Tenseiga de un momento a otro habia dejado de brindarle energia espiritual a Kagome para que se mantuviera viva.- dijo InuYasha dudando de continuar.- supuse que era por que la marca temporal que habia hecho ya habia desaparecido, asi que yo le pedi que volviera decirle a su espada que le brindara su poder.- explicó el hanyou recordando. - el estaba transformado peleando con Ratsuyuko, cuando le grite que la ayudara y lo que paso despues no lo vi venir...- era sincero no sabia que eso ocurriria.
-¿Tenseiga estaba brindando su energia?-pregunto con asombro el Herrero sabiendo que la espada tenia tiempo sin mostrar señales de que siguiera funcionando.
-Si- respondio el hanyou sin muchos animos de continuar.- debio ser porque ellos ya estaban compartiendo sangre y porque seguro aun quedaba algo de la marca temporal que Sesshoumaru ya le habia hecho, por eso después que la marcó Tenseiga volvio a protegerla y brindarle energia.-
-el Intercambio de sangre es un ritual mas profundo que el de escojer a una compañera- dijo Myouga igual que todos asombrados.- sucede muy pocas veces entre Youkais que se comprometen pues usualmente se unen con fines de procreacion.-
-Pero el intercambio de Sangre une a las personas a un nivel superior, como si fueran una, incluidas las habilidades. -dijo Totousai mientras se rascaba el menton con una mano.
-Por eso Sesshoumaru no pudo controlar su youkai interno cuando este quiso Marcarla como suya, ellos ya estaban unidos antes de entrar al inframundo.- dijo con la mirada perdida InuYasha.
-Al final eso si sirvio para que Tenseiga volviera a proteger a Kagome...-dijo el monje analizando todo, el hanyou solo asintió.
-Entonces la bestia interna de Sesshoumaru no se equivoco al marcarla pues logro su objetivo mantenerla viva.- culminó por decir el herrero.
-Entonces Perro ¿nos quedaremos aqui sin saber si Kagome estara bien?- le preguntó menos enojado pues aunque no le perdonaba entendia como habia sucedido todo. el hanyou solo guardo silencio.
-Inuyasha... ¿es que acaso ya no la podemos ver?-pregunto Sango tratando de interpretar el silencio del hanyou.
-no lo se... - volvio a contestar un poco cabisbajo, el realmente no sabia como debia actuar ahora.-Sesshoumaru se ha vuelto...-
-Posesivo- interrumpio el viejo herrero.- el comportamiento es normal, ya que recien la marco como suya pero conociendo a Sesshoumaru como es de orgulloso ese comportamiento no durara mucho, al final de cuentas no es algo que haya decidido completamente.-
-¿Y solo por eso no vamos a ver a Kagome bestia?- cuestinó el lobo dandole animo al hanyou.
-Es verdad ella nos necesita InuYasha...- dijo el monje.
-No se diga mas hay que ir a verla.- dijo Kouga un poco mas animado.- te necesita a ti cuando despierte- dijo mirando al hanyou viendo como este asentia.
-Tienen Razon, no la podemos dejar sola otra vez.- dijo el peliplata comenzando a correr en direccion a las tierras del oeste siendo seguidos por el resto...
contiunuara...
Debia hacerlo! se que en un principio dije que no los juntaria tan rapido pero este acercamiento era indispensable sino se daba ahora lo mas probable es que no supiera como darlo despues...
Ahora si, MIL DISCULPAS, de verdad yo se que no tengo perdon de dios, yo se que creyeron que habia abandonado el fic y para ser sinceras yo tambien lo crei y me averguenza admitirlo, creo que entre los estudios y las situaciones de la vida me quitaron todo el tiempo y cualquier rayito de inspiracion. yo se que no hay excusas que valgan fueron 3 años? y es que no me van a creer que desde que publique el ultimo capitulo yo ya tenia alrededor de 45 Hojas de word escritas, es decir tenia casi todo un capitulo para publicarles y no dejarlas esperar... pero habia un problema no sabía como seguir avanzando la historia ni como hacer que sucedieran los hechos para darle el fin al capitulo que tanto queria y ante esta traba, la señora inspiracion se alejó de mi por un buen tiempo, hasta hace dos Semanas que regresó. dejenme decirles que me dolia enormemente abrir mi correo ( porque no tenia cara de entrar a la pagina) y ver sus comentarios y tantos mensajes privados, fueron pocos los que lei pues me Molestaba no poder publicarles ese capitulo que esperaban, asi que me aleje por completo de la pagina, hace dos semanas atras me puse a leer todos sus comentarios que no habia leido sintiendome mal por hacerlas esperar y entonces a mi mente vino un recuerdo del primer buen fic que leí en esta pagina, por el que me motive a crear uno, era muy bueno, hoy en dia poco recuerdo de lo que se trataba pero quien lo publicó un dia simplemente no lo hizo mas, desapareció, pasaron los meses y nada, varios mensajes le deje hasta que un dia me respondió uno diciendome que ese fic se encontraba en ingles y estaba terminado, originalmente no pertenecia a ella, nada mas lo traducia y se habia cansado de hacerlo pero que si queria terminar de leerlo lo buscara en la pagina. me decepcione? Si, pero me gustaba la idea de leer el final, aunque lo busque admito que no me di el tiempo de traducirlo para leerlo pues ya habia perdido su encanto y era muy largo. Recordando aquel momento me di cuenta que yo les habia hecho a ustedes algo similar pues aunque para escribir dependo de mi inestable cabeza y la imaginacion yo les fallé al no seguir publicando, al no darle fin a mi historia, inmediatamente esos sentimientos encontrados me dieron la fuerza para arrastrar de donde sea que estuviera la inspiracion de vacaciones y traerla a mi mente, me puse a escribir de nuevo para ustedes, PARA LA QUE ME RECUERDA SI ES VIEJA LECTORA LO MAS SEGURO ES QUE TENGA QUE LEER MI FIC DE NUEVO YA QUE CON EL TIEMPO DEBIERON HABER OLVIDADO DE QUE TRATABA. no lo niego yo misma tuve que releer mi propio fic para ubicarme bien y continuar la historia, me di cuenta de algunos fallones asi de como a pesar de ser el primer fic iba mejorando un poco mas a cada capitulo al menos eso creo.
SI USTED ES NUEVA LECTORA PUES QUE BIEN QUE NO TUVO QUE ESPERAR PARA LEER ESTE CAPITULO, TAMPOCO ES NECESARIO QUE LEA EL LARGO TESTAMENTO DE DISCULPA PARA LAS LECTORAS REGULARES.
TRATARE DE PUBLICAR PRONTO, NO CREO QUE LAS HAGA ESPERAR TANTO COMO LA ULTIMA VEZ. SALUDOS, BESOS, NOS LEEREMOS PRONTO.
SAYONARA...
