Hola, estoy retomando la historia de La disparition luego de un hiatus bastante largo. Ya saben que algunas veces Shit happens y la inspiración se va. Tal parece que soy un ave nocturna y mi cerebro trabaja mejor en lo artístico cuando no es el momento oportuno. Estaba estudiando álgebra y pues mi cerebro me pide despejarme del "¿por qué (-1) (-1) se elimina?" sinceramente me está volviendo loca. Como sea, aquí tengo un nuevo capítulo, probablemente no sea muy largo pero espero que cumpla con su objetivo.

.

.

.

.

.

Capitulo 12: ce n'est pas possible!

Estaba de más decir que el grupo de caballeros venían con la moral un poco baja después de haber visto que el ejército les había dado la espalda, ninguno de ellos decía palabra al respecto, sin embargo todos llevaban en mente las mismas palabras "piensan dejarnos morir", Adrien por su parte, intercambiaba miradas con el cadete, Yves, no era tonto, su mente procesaba la información como un verdadero estratega, sabía bien que no era conveniente dejar que la ciudad entera fuera akumatizada, en ninguna loca psique permitir aquello era siquiera una opción.

Después de la trifulca por los alimentos, la ciudad parisina volvía a quedar en completo silencio, un silencio que era hasta cierto grado de mal augurio, el blondo sentía que la piel se le ponía de gallina y el compañero de armas, por su lado no dejaba de pensar en Cybèle, la chica no salía de su mente y eso le desagradaba ya que el héroe pavo real era un tanto supersticioso y mirar al gato negro no lo tranquilizaba, él mismo se concebía como una persona un poco paranoica, pero dos personas en la misma sintonía no podría traer nada bueno. Todo lo ocurrido era una victoria con un sabor bastante amargo.

Durante todo el recorrido solo se escuchaba el sonido del motor y cuando este se detuvo, en automático todas la miradas se quedaron paralizadas hacía un mismo lugar: el refugio. Todo el edificio era un caos, con baba morada por donde fuera, era difícil mantener la cordura puesto que la mente jugaba a placer con todos los presentes mientras estos se imaginaban un sin fin de escenarios y ninguno era prometedor.

- Cybèle - sussurró el cadete. Prácticamente saltó del vehículo aparcado y empezó a correr moviendo su vista de un lado a otro, buscando con desesperación a la joven - ¡Cybèle! - gritó casi aterrorizado, su paranoia empezaba a cobrar sentido cuando la chica no contestaba. Se abría paso con las manos, intentando futilmente retirar la baba que aseguraba el lugar - Cybèle - ahogó su voz esperando lo peor - contesta. No es gracioso - regañó sin obtener una respuesta.

"¡Cataclismo!" se escuchó a las espaldas del cadete, mientras que por encima de él, Chat Noir desvanecía toda la baba con ayuda de su super poder, la mala noticia de todo eso era que el tiempo de estadía del famoso gato se había reducido a cinco minutos más; la buena noticia, sin embargo, era que el edificio estaba completamente libre de toda la baba que lo rodeaba y ahora era posible dar con las personas dentro de cada capullo. Yves admiró desde del fondo de su corazón la determinación del rubio, él había perdido el control con la sola idea de perder una amiga, sus sentimientos eran completamente humanos y entendidos desde cualquier punto de vista, por lo que el proceder el Chat Noir no dejaba de ser admirable, vencer el miedo no era algo que se consiguiese de la noche a la mañana.

- Vamos, busquémosla - dijo Adrien bajo su identidad de héroe.

Adrien conocía muy bien el terror de ver a alguien a quien amas frente a tus ojos y no era algo que de desease ni a su peor enemigo, sentía la garganta seca, le empezaba a faltar el aire y una sensación en su estómago se comenzaba a volver increíblemente incómoda con cada rincón revisado y del que no se podía obtener ninguna información de la chica. Con cada puerta abierta, sin importar que fuera del baño, la alcoba, un ropero o un mueble lo suficientemente grande para esconderla, Chat Noir deseaba con todas sus fuerzas de que cualquier recondijo el ángel de la guarda de ese refugio, como algunos niños la llamaban por su dedicación a ellos, saliera y sonriese diciendo: "¡buu! te he sacado un buen susto", prefería sentirse ofendido por una semana que desesperado por tiempo indefinido. En serio este era el momento en que quería ver a la chica siendo estúpidamente positiva, casi podría oír en su cabeza su voz diciéndole que todo estaba en orden, que se había logrado resguardar y poner a otras personas a salvo, como siempre, que se había podido defender, como siempre; que como siempre, lo había logrado por poco. El tiempo de transformación se había acabado y no le importó, nada en es momento importaba, ni su identidad descubierta, ni siquiera la promesa de mantenerse firme que le había hecho a su amada catarina en ese último día. Los recuerdos de la desaparición se su lady volvían como un tsunami que lo golpeaba y volvía a sentirse inútil mientras se destransformaba, talló el puente de su nariz, estaba exhausto pero no permitiría que Yves lo viera así. "Y apropósito de Yves" - pensó de golpe - "¿dónde estaría?"

Se dio la vuelta y salió a paso veloz cuando al pasar por una de las habitaciones que ya había revisado, alcanzó a escuchar unos sollozos apenas audible.

- ¿Angelique? - dijo - el rubio. Una de las pequeñas refugiadas salió de una de las esquinas casi inalcanzables y corrió a los brazos del rubio. La niña lloriqueaba palabras poco entendibles, pero sabía que tenía la información de primera mano para saber los hechos ocurridos. - Angelique - habló con la voz más calmada que pudo emitir - calma y cuéntame ¿dónde está Cybèle?

La niña miró con tristeza al chico, cosa que lo desesperanzó, "él se la llevó, te buscaba a ti y se la llevó a ella, ¡tienes que buscarla!", la niña volvió a tomar aire y continuó "dijo que ya había matado a otra y que le haría lo mismo", nuevamente se privó en llanto, Adrien no quería aceptar que su padre había asesinado a alguien, - ¿o podría ser que su padre se refiriera a Ladybug? - el ojos verdes ladeó la cabeza negando esa información, él lo había visto todo y Ladybug no estaba muerta, de eso estaba seguro. Sacó a la niña de la habitación y la llevó con el resto, en el alboroto, nadie notó que Adrien había desaparecido momentáneamente, después buscó a Yves para contarle la información que había obtenido.

- Tengo que ir por ella - dijo en un susurro para su compañero. Este le dijo que él también se alistaba para acompañarlo, que no era una buena idea que se aventurase solo hasta donde estaba Hawk Moth - no - contestó - si tu vienes conmigo no habrá quien cuide de la ciudad - caminaban de vuelta al edificio y encontraron a todos reunidos frente al televisor.

- Adrian: Si estas viendo esto, debes saber que pasé por tu nueva casa y como te encontré traje conmigo una nueva amiga. - la cámara se dirigió hacia el acompañante del hombre - saluda, querida, sonríe - movía a la joven halándola de la playera. El rostro de la joven estaba cubierto por su cabello suelto y parecía mojado a simple vista. Adrien sintió que le daría un infarto pero el fuerte agarre de Yves lo trajo a la realidad, el rubio volteó a ver a su compañero y este, aunque con expresión fuerte, le transmitía un cierto átimo de tranquilidad. - tienes buenos amigos - continuó - difíciles de persuadir - tomó el rostro de la chica para que la toma hiciera un close up y se viera por fin las condiciones en las que se encontraba, sin duda su padre comenzaba a perder la cabeza, había golpeado de tal manera a la joven que su rostro se encontraba cubierto en sangre y su respiración era completamente errática, la chica mantenía un ceño fruncido, y peleaba con poco éxito por liberar su cara del agarre del hombre que la apresaba; tenía ambas manos amarradas a sus espaldas y a juzgar por la extraña posición en la que se mantenía, tenía un hombro dislocado - ¿Ves? hijo - arrastró las última palabra para no dejar que nada permitiera un mal entendido - la chica sigue viva, ven aquí, vuelve conmigo y la dejaré irse. Te lo prometo.

En ese momento se cortó la transmisión y todo miraron al mismo tiempo hacia el ex modelo, las miradas ibas desde el asombro hasta la furia contenida, habían unas pocas que denotaban lástima por él.

- ¿Lo sabías Adrien? - habló Yves.

El chico bajó la mirada un poco avergonzado y contestó que lo sospechaba pero ahora estaba claro. Era mentira. Lo supo todo el tiempo pero no quería aceptarlo abiertamente. Yves apretó la mandíbula y miró hacia los lados tratando de contener sus emociones, hacía apenas unos minutos que lo había admirado y ahora esa admiración se había volcado en rencor. Se pasó la mano por la cara y finalmente soltó un puñetazo directamente a la nariz del chico.

- Ya estoy mejor - le dijo. y después le extendió la mano. Adrien no juzgó la acción sino que de alguna manera, sintió que lo merecía, ¿estaba bien sentirse así? se preguntó. No había metido la mano para defenderse porque en el fondo sentía que justo luego de ver el rostro de su amiga en televisión. Lo cual afirmaba más su decisión de ir donde su padre y plantarle la cara, no como Chat Noir, sino como Adrien Agreste.

.

.

.

.

.

Bien ¿Cómo ha quedado? nos vemos pronto. Bye. :)