Recomendación musical: Sacrifice - t.A.T.u
C2 – El Refugio
Cuando notó la extrema tensión que se había apoderado de Malfoy, Hermione se atrevió a conjurar un Lumos para ver si podía encontrar lo que sea que fuere a lo que él hacía mención.
A primera vista, Hermione no encontró absolutamente nada fuera de lo normal. Ya estaba comenzando a pensar que Malfoy estaba por tenderle alguna trampa o al menos que estaba burlándose de ella cuando el rubio la miró con desesperación directamente a los ojos.
Y donde se suponía que debían estar esos dos mundos grises que tanto la habían atormentado, no había más que negrura. No pudo evitar dar un respingo hacia atrás.
La única descripción que se le ocurría la remontaba a las series televisivas Muggles que solía ver en su casa, era exactamente esa la manera en que representaban a las personas poseídas por demonios o criaturas sobrenaturales similares. Por un momento creyó absurda la comparación, pero luego recordó lo inverosímil que se le presentaba la existencia de un mundo mágico años atrás y ya no le pareció tanto una locura.
Pero la actitud de Malfoy podía ser muchas cosas menos demoníacas. La escasa luz de su varita le era suficiente para notar su desesperación, desconcierto y temor… mucho temor.
Las opciones se le estaban acabando.
-Granger, será mejor que…
-No importa lo que me digas, no me iré de aquí -le interrumpió adivinando hacia donde se dirigía- No soy idiota. Sé que has sido tú quien nos ayudó con Bellatrix, aunque no entiendo bien por qué -Esto último lo dijo más bien para sí misma. -Estoy en deuda de vida contigo y no me gusta estar en deuda. Puedes escupirme que no me iré -Si Draco no estuviera tan desesperado por lo que le estaba sucediendo, probablemente hubiese estallado en carcajadas ante el tono y el comentario incoherente de la Gryffindor.
-No sé porque malgastaría saliva en eso… -Fue lo más ingenioso que se le ocurrió contestar. Hermione bufó pero no se movió de su lado. Movió la mano por enfrente de los ojos de Draco y este movió la cabeza con cierto desagrado- No veo, Granger… pero puedo notar tus bruscos movimientos hasta estando a metros de ti.
-No sé para que me gasto…
-Yo tampoco. Puedes irte, considera tu deuda saldada o lo que quieras. -Necesitaba que Hermione se fuera. Mientras más estuviese pendiente de él, más vulnerable a un ataque inminente estaba, sobre todo cuando él tenía bloqueado uno de sus sentidos.
-No voy a dejarte solo aquí -Sabía que era testaruda, secretamente era una de las cosas que más le atraía de ella, pero en ese momento no hacía más que alterarlo y desesperarlo todavía más. Pero a lo que no supo como reaccionar fue cuando Hermione estiró su brazo y con el dorso de su mano le acarició el contorno de su rostro. Sintió un escalofrío recorrerle la espina dorsal y un enorme frío cuando ella retiró su mano. Era la primera vez que ella lo tocaba intencionalmente y había sido algo sumamente personal… ¡Qué fácil le resultaría acostumbrarse a su toque, y cuánto más fácil sería todo contando con sus caricias! pero lo probable era que nunca de los jamases volviera a repetirse algo similar. Ni siquiera fue capaz de insultarla para disimular su sorpresa, aquél simple gesto no sólo había bajado todas sus defensas, sino que también le bastó para re-convenserse de todo el sacrificio que estaba haciendo por esa muchachita valía mucho más que la pena.
-Ya… Ya alguien se encargará de mi -tartamudeó. Hermione no pareció notar su nerviosismo ya que estaba bastante ocupada en ocultar el suyo propio, ¿qué estaba pensando cuando tocó así a Malfoy? Debía agradecer que no le hubiese lanzado una maldición.
-Cualquier persona que te encuentre te las hará pagar, por una cosa o por otra, Malfoy. -Draco agradeció mentalmente que ese lapsus quedara zanjado detrás. Pensando en lo que la castaña acababa de decir, sabía que ella tenía razón, pero él no podía refutárselo con que prefería que le pasara algo a él antes que ponerla en riesgo a ella.
-¡Accio máscara! - Conjuró y pudo notar como inmediatamente ésta golpeaba contra su muslo. -Listo, puedes irte -le dijo mientras se cubría su rostro con ella.
-¡Oh, qué gran garantía! ¿Cómo no se me había ocurrido antes? -respondió cargada de ironía- Creo que la maldición te afectó al cerebro -suspiró. Draco enarcó la ceja, Granger estaba realmente afiladísima, sin dudas en otro momento hubiese disfrutado sublimemente de un intercambio de palabras con ella.
-¿Hermione? -La voz de Ron retumbó por el pasillo desierto -¿Qué hacés aquí? ¡Te he estado…!
-¡Expeliar…!
-¡Expeliarmus! -Oh, sí, por algo era la bruja más hábil de su generación. Gracias a su velocidad logró desarmar a Harry antes que él atacara a Malfoy. Aveces se preguntaba cómo a pesar de su miopía, su amigo podía ver tan bien en la oscuridad. Por las dudas repitió el hechizo con Ron.
-¡Debe estar bajo un Imperius! -dramatizó el colorado.
-No, Ron -respondió con cierto hastío- Estoy bien… es sólo Malfoy.
-"¿Es sólo Malfoy?" - preguntó con ironía, cómo si ello fuera seguro de algo bueno. -¿Y qué haces con Malfoy?… ¡Defendiendo a Malfoy!
-Confíen en mi, me salvó la vida. Pero lo atacaron… -Draco se cacheteó mentalmente. ¿Por qué necesitaba abrir tanto la boca esa mujer?
-¿Estás loca! -volvió a gritar- Debe ser una trampa… ¡Demasiado entero lo dejaron, déjamelo a mi! -Amenazó caminando hacia su varita
-¡Piérdete, Ron. No pedí tu ayuda! -A Draco le llamó la atención verla tan cabreada con el Weasley, no tenía idea de que su cabreo venía desde hacía un rato, cuando el colorado quiso dejarla encerrada en la Sala de Menesteres junto a Ginny y Tonks, para "resguardarla del peligro", gracias al buen criterio y la sensatez del resto, nadie le llevó el apunte.
-¡Basta los dos! -gritó Harry de repente.- Hermione, tenemos que irnos, rápido. -la ansiedad en la voz de su amigo le produjo a Hermione un nudo en el estómago. Draco no necesitaba conocerlos demasiado para también darse cuenta que algo no andaba bien. -Dumbledore… él… él está muerto -Fue directo, porque de otra manera no podría decirlo. Pero su voz denotaba todo el dolor que aquello le estaba provocando.
-¡Mierda! -siseó Draco por lo bajo, pero Hermione llegó a oírlo de todos modos, extrañándole aquella manifestación. Para Draco aquello suponía un problema enorme. Dumbledore era el único que conocía su secreto junto con Snape, quien ante los ojos de la Orden no estaba mejor visto que él. Y teniendo en cuenta que su trabajo de encubierto había sido descubierto, le representaba un verdadero y gran, graaaaaan, problema.
Hermione se tapó la boca para ahogar su sollozo, más luego sólo asintió con la cabeza y se secó las lágrimas. Verla tan estoica fue lo único que ayudó a Draco a aguantar su impulso de consolarla.
-No podemos dejar a Malfoy aquí -dijo de pronto mientras se incorporaba, viendo que sus dos amigos ya lo daban por sentado y se estaban girando para retirarse.
-¿Y qué pretendes hacer? -No le importaba que se refiriera de esa forma sobre él, a Draco le irrigaba la sangre el que esa maldita comadreja tratara así a Granger.
-¿Acaso has perdido toda la sensibilidad?
-No ando gastándola en quien no lo vale -objetó.- Además no veo que esté sangrando ni nada…
-¡Eres un…!
-¡Expecto Patronum! -Hermione no pudo terminar la frase porque se vio sorprendida al escuchar a Malfoy conjurar aquél hechizo, más también por culpa de la sorpresa, no llegó a distinguir cual era el animal de plata que había salido corriendo por los corredores. -Ya, Granger, he llamado a Snape, puedes retirarte sin culpa -Por alguna razón sentía la imperiosa necesidad de hacer algo antes que Hermione hablara de su inminente ceguera, y mágicamente se le había ocurrido la idea de mandar a llamar a su padrino, aunque ésto le costaría flor de reprimenda de su parte luego.
Hermione iba a protestar diciendo que Snape podría tardar una eternidad en llegar pero unos pasos apresurados se escucharon acercándose y Draco le hizo una seña con la cabeza. No muy conforme con la idea, asintió y se dispuso a seguir a sus amigos, aunque a medida que se alejaba no era capaz de voltear por completo y quitarle los ojos de encima. Ron la tomó del brazo y la obligó a apresurarse, perdiéndose por un pasillo. Draco se sintió enfermo de golpe.
Como había predicho, su padrino llegó soltando un montón de improperios, pero para su sorpresa no iban dirigidos a él. Más todos quedaron truncados en su garganta al descubrir el pequeño percance que habían sufrido sus ojos.
-Ya nos encargaremos de eso -dijo secamente- Debemos salir de aquí… O mejor dicho, debo sacarte de aquí.
-¿Qué sucede? -No era normal ver a Severus tan alterado, si había un hombre que podía mantenerse imperturbable era él.
-Manson no fue el único Mortífago que te descubrió. Dumbledore está muerto y Voldemort ha tomado el control… dime, ¿te parece justificada mi reacción ahora? -Draco no fue capaz de contestarle, sólo pudo tragar grueso y dejarse arrastrar por el profesor de pociones. -Escucha, nadie desconfía de mi, así que no metas la pata -le advirtió- Te llevaré a un lugar seguro y culparé a Manson por su ineptitud al dejarte escapar. Eres un enemigo ahora, Draco, ¿lo entiendes? -Draco asintió- Bien, porque las cosas no están como para tener que cubrir tus estupideces, así que no las cometas.
-¿Qué sucederá con mi madre? -Fue lo primero en lo que pensó.
-Su situación no cambia, salvo porque ahora su hijo es un traidor -Notó como el hombre se encogía de hombros.-Sabes que haré lo que esté mi alcance por mantenerla a salvo. Por eso necesito no estar pendiente de ti y las estupideces que puedas hacer.
-Está bien, no haré nada estúpido, ya lo entendí -siseó bastante enfadado por que le repitiera tantas veces que no cometiera idioteces, ¡ni que fuera un maldito Gryffindor!, además, mientras no pudieran solucionar el tema de su ceguera, dudaba que pudiera hacer mucho.
-Y antes que empieces a protestar. Necesito que sigas todas mis órdenes más que nunca, sin cuestionar -su tono se volvió más serio, si eso cabía- Sé que voy a pedirte demasiado, pero mi cabeza está en juego, y de la mía no sólo depende la tuya… -A Draco le resonó esto último y no se lo guardó para sí.
-¿A qué te refieres? -Snape suspiró
-No eres al único al que estoy ayudando, Draco. ¡Alegrate! -ironizó- No estarás solo en aquél infierno.
Y las dudas se incrementaron. ¿A quienes estaba ayudando su padrino? ¿Acaso no eran los únicos infiltrados? ¿A dónde los llevaría? ¿Por qué el panorama de su refugio pintaba tan negro? ¿Qué más le estaría ocultando?
Al pocionista no le costó adivinar el rumbo de sus pensamientos, pero tampoco se molestó en explicar y aclarar alguna de sus dudas. Se mantuvo callado hasta que logró sacar a su ahijado hasta los límites del colegio, dónde se encargo de aparecerlos.
A pesar de su ceguera, Draco no dejó de experimentar el tironeo en su estómago y la sensación de mareo provocada por la aparición. Snape seguía callado a pesar de ya haber llegado a destino, se preguntó si estaba esperando que dijera algo, olvidando que por su estado no podía saber donde se encontraban.
Más sin ningún tipo de ceremonia, Severus lo hizo dar algunos pasos al frente y finalmente habló.
-Bienvenido a la Mansión Black, Draco.
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Hermione se dejó arrastrar por sus compañeros hasta el hall de entrada. Y "se dejó arrastrar" es una expresión literal, ya que todo el camino Ron la había llevado a rastras tomándola por el brazo mientras ellas miraba hacia atrás como si pudiera vislumbrar algún rastro de Draco.
Allí ya los esperaba un número de personas bastante mayor. Pudo contar con felicidad que Ginny y Luna estaban allí, sanas y salvas, al igual que los señores Weasley, Tonks y Lupin, Fleur y Bill, y un grupo de profesores.
Luego las ausencias se comenzaron a notar.
Mirando mejor, notó que Ginny abrazaba a Luna para contenerla en su llanto. Al acercarse se enteró la terrible noticia: Neville no lo había logrado.
El rostro de Ron se ensombreció al enterarse la terrible tragedia de Lavender.
Pero todo se puso peor cuando vieron a Charlie y Percy Weasley trayendo a George a cuestas porque no podía mantenerse en pie víctima de su propia desesperación. Verlo llorar de aquella manera sólo podía significar algo… Fred.
Inmediatamente toda la familia salió a su encuentro. No necesitaron palabras, simplemente se unieron en un mismo abrazo. Los gritos de dolor de la familia, a la que Hermione ya consideraba como suya, le generó una opresión en el pecho muy difícil de soportar.
Harry pareció notarlo, o mismo buscó consuelo en ella, porque fue a su encuentro para abrazarla y poder desahogar todas esas pérdidas juntos.
McGonagall miraba las diferentes escenas desde afuera con una notoria ansiedad. Había conjurado un pequeño hechizo para que la zona donde estaban no le llamara a nadie la atención y los pasaran de largo, pero no duraría mucho más.
-Siento interrumpirlos, pero… -dijo titubeante, realmente le apenaba muchísimo el tener que cortar con aquellos abrazos, sabía lo duro que era ese momento, ella también sufría cada una de las bajas que había tenido, pero justamente por eso, debía evitar que se sucedieran más. -deben irse, rápido.
Los Weasley se separaron, prestándole atención. Entendían perfectamente a la mujer. Ellos tendrían tiempo para entregarse a ese dolor, pero primero tenían que salir de allí con vida.
-Deben de separarse -dijo con firmemente Trelawney, interactuando por primera vez.
-En Grimmauld Place habrá lugar para todos -replicó Harry
-No. Deben de separarse -Repitió, y esta vez nadie fue capaz de cuestionarla.
-Otro grupo puede venir a Shell Cottage -propuso Bill, su esposa asintió a su lado.
-Yo voy con ellos -dijo de repente Ginny. A pesar que nadie había dicho nada, era obvio que el trío dorado no se separaría, y a ella la querrían mandar a cuidado de sus padres.
-Ginevra, eres muy pequeña para tomar esas decisiones, jovencita -la reprendió su madre- Tú te vienes con nosotros.
Ginny bufó, más que enfadada. Luna la tomó de la mano, dándole a entender que no la dejaría sola.
-Yo iré a la tienda -anunció George. Su madre estaba a punto de protestar pero no le dio lugar a pronunciar palabra- Ahora no me apetece estar con nadie más.
-Nos quedamos sin tiempo -apremió McGonagall notando como su hechizo comenzaba a debilitarse.
Arthur apoyó una mano sobre el hombro de su esposa, en un pedido silencioso a que lo dejara estar. Molly suspiró profundamente y con todo su dolor le dio el visto bueno a su hijo.
Tonks se ofreció a ayudar a los chicos a instalarse en Grimmauld Place, mientras que Remus iba a encontrarse con su hijo, quien había quedado al cuidado de Gabrielle, la hermana menor de Fleur.
-Nosotros haremos lo posible desde aquí -Afirmó Minerva refiriéndose a ella y a los profesores que la avalaban a sus espaldas
Apenas los grupos se habían dividido y aparecido de allí, el hechizo de la profesora de Transformaciones se vino abajo, dejándola junto a sus colegas en perfecta visión de Alecto Carrow y tres de sus secuaces.
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Cuando Harry, Hermione, Ron y Tonks se aparecieron donde se suponía que debía estar el Número 12 de Grimmauld Place, se sorprendieron que a pesar de que Dumbledore, quien era el guardián del secreto, había fallecido, el edificio no era visible para ninguno de ellos.
Tampoco sirvió cuando cada uno leyó la nota del director invitándolos al lugar.
Y mucho menos ayudaba escuchar a Tonks, histérica, insultar a su difunto tío, culpándolo por algo que ni siquiera ella sabía que era.
La situación era tensa, y por alguna razón, Hermione sentía un escalofrío recorriéndole la espalda, como si algo le estuviese alertando que debían salir de allí cuanto antes fuera posible.
Estaba a punto de decirlo en voz alta, de decirles que no importaba a donde pero debían irse de allí. Estaba a punto, sí, pero para entonces fue demasiado tarde.
-¿Tienes frío, Potter?
n/a: Hola! Wii, estoy muy contenta con la repercusión del fic que parece es viene gustando, espero mantenerlo así! jaja
Como pueden ver, acá se nota más lo que decía el capítulo pasado sobre mi propia versión de la batalla, donde teomé cosas si y otras no.. y si, maté a Neville... jajajaa JURO QUE ES POR UNA BUENA CAUSA.
Recibí varias preguntas sobre la ceguera de Draco... creo que olvidé decirles que la traducción del nombre del fic en español es "Ceguera" y Velaverunt, la maldición que recibe significa "con los ojos vendados"... creo que no es necesario que diga más nada, no? :P
Estoy actualizando como lo prometí, me merezco un dulce... o mejor, muuuchos reviews! :D jajaja
Espero que el capítulo haya sido de su agrado, nos estaremos reencontrando la próxima semana!
Un beso enorme.
Ilwen (28/08/2015)
