Recomendación musical: Enemy Fire - Bea Miller
C3 – Nido de Serpientes
Harry se sobresaltó al escuchar la voz de su profesor de Pociones a sus espaldas. Como sincronizados, inmediatamente los cuatro se habían girado con sus varitas apuntando directamente al medio del pecho del hombre.
-Yo que ustedes bajaría eso -siseó sin siquiera inmutarse ante la amenaza
-¿Y por qué deberíamos hacerlo? -Replicó Harry sin disimular el desagrado y la desconfianza que sentía por él.
-Porque soy su llave al único lugar seguro en el que se pueden refugiar -se encogió de hombros y una sonrisa de suficiencia se asomó en sus labios al ver el desconcierto que había plantado en la cara de todos.
-¿Qué quieres decir con eso? -intervino Tonks, verdaderamente teniendo en cuenta las palabras de Snape.
-¿Vas a creerle? -Le gritó Harry colérico. La cara de Nymphadora se transformó, notablemente dolida por la actitud de Harry para con ella. El chico sólo fue consciente de su actitud al sentir la mano de Hermione ejerciendo presión sobre su brazo… demasiada presión.
-No se preocupen, me esperaba esta reacción -A pesar de los años que hacía que conocían al profesor, se seguían sorprendiendo de su don para mantener la cara de póquer y el tono monótono, privado de cualquier gota de emoción. -Potter, si podemos tener un momento a solas, podré mostrarle a lo que hago referencia.
-Harry, ni lo sueñes -advirtió Ron.
-Cualquier cosa que tenga que decirme o mostrarme, tendrá que hacerlo frente a ellos. -Snape suspiró poniendo los ojos en blanco, eso también se imaginaba que sucedería, pero no por ello lo hastiaba menos.
No pronunció palabra, simplemente sacó su varita de su bolsillo -lo que provocó que todos afianzaran el agarre que mantenían sobre las propias- y se apuntó la cien, provocando que saliera un hilo brillante de su cabeza. Harry apaciguó los ánimos de sus amigos con un gesto al reconocer lo que su profesor estaba haciendo.
Por eso no se sorprendió ni se puso a la defensiva cuando luego la punta de la varita, llevando aquél hilo brillante, se posó en su cabeza. Y ante la mirada confusa de sus dos amigos, y la ansiosa de Tonks, que también era conocedora de lo que estaba sucediendo, Harry cerró los ojos y dejó que las imágenes llegaran a él.
Ron estaba a punto de bajar la guardia para sacudir a su amigo preocupado por el trance al que parecía haber entrado, cuando éste abrió los ojos y tras unos segundos de mirar a su profesor directamente a los ojos, en una mezcla de desafío, desconfianza, vergüenza y desconcierto, habló con voz trémula.
-Snape es el nuevo Guardián del secreto.
— — — — — — — — — —
Le costó más convencer a sus amigos que hacerse a él mismo de la idea. Claro, él había visto todo en primera persona y así y todo había sido demasiada la información para digerir… tratar de contarlo era mucho más complicado. Además había algo dentro suyo que le decía que había información que no era necesaria comentar, aunque tampoco sabía porque estaba resguardando a su profesor.
Bueno, o quizás si, y una parte de él ya había asimilado todo y sabía que en realidad no había sido el capullo que habían creído que era durante todos estos años, sino que en realidad había estado de su lado y hasta les había salvado el trasero unas cuantas veces… si, la verdad que podía dejar todo el asunto del amor hacia su madre sólo entre ellos.
Pero a ninguno parecía cerrarle la historia sin ese detalle.
-¿Por qué no puedo ver yo también sus pensamientos? -protestaba Ron en un tono bastante elevado
-Suficiente que dejé a Potter inmiscuirse entre mis cosas… si en verdad eres su amigo, ¿por qué no confías en su palabra?
"Nunca lo hace", Harry tuvo que frenar las palabras al recordar lo que había sucedido semanas atrás mientras acampaban en búsqueda de los Horrocruxes.
-Snape tiene razón, Ron -intercedió Hermione no muy contenta de tener que darle la razón al hombre- Harry sabe lo que hace. Y si dice que Snape es el Guardián del Secreto debe serlo y debemos confiar en él.
-Dumbledore no confiaría algo semejante si no fuera completamente digno de ello… -accedió Tonks.
-¿Y quién dice que sea cierto? ¡Quizás sólo está haciendo tiempo hasta que otros Mortífagos lleguen a atacarnos!
-Habrían entrado hace rato si no estuvieran discutiendo si creerle a Potter o no… -,Le respondió con sorna- Y no te preocupes Weasley, los Mortífagos están esperándonos adentro -agregó en tono irónico.
-Snape tiene razón -Harry ignoró completamente su último comentario- Aquí afuera seguimos siendo vulnerables, es mejor que entremos… Como dijo Tonks, Dumbledore era un hombre sabio… -suspiró- Hagamos esto de una vez.
-A sus órdenes -Snape fingió una reverencia, no sin mostrar su cara de desagrado. Y tras mencionarlo, el escondite de La Orden del Fénix se hizo lugar frente a sus ojos, dejándolos a todos boquiabiertos por la verdad que caía en peso. A Snape le hubiera gustado hinchar su pecho de orgullo pero lo disimuló. -¿Van a quedarse toda la noche aquí parados?… Yo pienso ir a tomar una taza de café adentro -Soltó y sin más salió hacia la puerta para ingresar al recinto. Tardaron cinco segundos hasta que reaccionaron y Tonks los arrastró con ella hacia allí.
— — — — — — — — — —
Cuando cruzaron la puerta del comedor la frase de Snape cobró sentido para todos. Y como si fueran activados por una especie de interruptor, todos sacaron sus varitas para apuntar al grupo de Slytherins que tomaba café muy cómodamente sentados al rededor de la mesa, ninguno se inmutó ante la presencia del grupo que acaba de entrar, ni por estar de repente bajo la mira de cuatro varitas.
-¿Qué hay? -saludó Blaise Zabini como si su presencia fuese lo más normal del mundo. Los ojos del resto se mostraban abiertos como platos, perplejos ante semejante situación.
-¿Qué demonios? -Como no podía ser de otra forma, Ron fue el primero en romper el incómodo silencio.
-¿Puedes explicarme que sucede aquí? -Harry pareció salir del estupor tras la reacción de su amigo.
-No puedo ser más claro que mis propios pensamientos, Potter… lo has visto todo. -Respondió Snape con su característica monotonía.
-Espera… ¡que ellos hayan estado trabajando para nuestro lado todo este tiempo no significa que puedes convertir la guarida de La Orden en un nido de serpientes!
-Me gusta el nombre… -apoyó Pansy Parkinson como al pasar
-¡Tu cállate! -gritó Harry perdiendo los estribos por primera vez- Si estabas de nuestro lado, ¿cómo es que te parecía tan bien la idea de entregarme a Voldemort? -Pansy se encogió de hombros y chasqueó la lengua antes de hablar.
-Creo que deberían darme un premio por eso, ¿verdad? -buscó la aprobación de sus compañeros y Blaise le dio el gusto asintiendo con la cabeza- Fue realmente creíble…
-Claro, porque era sumamente necesario…
-¡Por supuesto! -exclamó ofendida- Necesitaba que sacaran a los Slytherins del fuego cruzado…
-Y vaya que lo lograste, querida -agregó Nott hablando por primera vez. Había cierto rencor en su tono de voz.
-No era mi tarea el encontrar una forma de salir -Blaise y Theo la fulminaron con la mirada- ¡Ni sabía que iban a sellar la sala común con tantos hechizos! -Ambos muchachos estaban a punto de protestar pero Snape se les adelantó.
-Dejen ya de pelear, estoy teniendo como un tercer déjà vu en menos de media hora-suspiró profundamente el profesor, masajeándose la cien- Claramente la señorita Parkinson no estará en la parte logística de este grupo. -Blaise soltó una sonora carcajada, a la cual Pansy respondió muy maduramente sacándole la lengua.
-¿Qué grupo? ¡Alguien puede explicarme que hacen ellos aquí? -Volvió a impacientarse Ron.
-Estamos todos del mismo bando, pelirrojo -le contestó Theo Nott en tono cansino.
-Y por ello mismo estamos tan o más jodidos que ustedes y tendremos que tener una feliz convivencia -agregó Blaise.
-¡Ni loco voy a vivir con estas serpientes!
-Señor Weasley, conoce el camino hasta la puerta… -respondió Snape. Por primera vez se notaba un atisbo de emoción en su voz y no era justamente positiva.
-Él no se irá a ningún lado… y ellos se quedarán aquí -concilió Harry antes que se desatara otra batalla. Ron lo miró boquiabierto y luego miró a Hermione y a Tonks, buscando soporte, pero ambas parecían conformes con aquella sentencia. La metamorfomaga se achicó de hombros, como disculpándose.
-Ahora que estamos en paz… -prosiguió Snape- me parece adecuado que se aclaren las cosas y planeemos como será todo de aquí en más.
Nadie cuestionó nada, sino que al contrario, todos se sentaron alrededor de la mesa dispuestos a escucharlo. Snape, y Tonks en la otra punta, eran quienes separaban a los Gryffindors de los Slytherins, aunque ahora quedaban exactamente unos frente a los otros. Blaise le guiñó un ojo a Hermione que se sonrojó en el acto, pero se hizo la desentendida mirando hacia otro lado provocando la risa del moreno.
-No es necesario que sea un ducho en la clarividencia para saber que será una convivencia complicada, pero sí soy lo bastante inteligente, para saber cuan necesaria… Así que para que esto pase con la menor -hizo notorio hincapié en la última palabra- cantidad de conflictos posibles. -Esperó, pero al ver que ninguno tenía nada para decir, sólo Weasley que parecía estar mascando su impotencia, prosiguió- La casa es lo suficientemente grande como para que se crucen lo mínimo e indispensable, pero en algunos momentos va a tener que suceder. Si bien soy conocedor de las disposiciones de la Mansión, me gustaría darle al señor Potter el derecho, por ser el dueño legítimo del lugar, de contarnos sobre ésta y proponer la distribución de las habitaciones. Además entenderán que debo reportarme prontamente, así que confiaré en que se comportarán como seres civilizados y me retiraré. Los veré mañana en el desayuno. -Y sin más, se apareció dejando la casa. Ninguno de los Slytherins pareció sorprenderse por su abrupta salida.
-Okeeey, ¡adiós compañero! -Bromeó Tonks.
-Al fin se acuerda que eres el dueño… -murmuró Ron por lo bajo pero nadie le llevó el apunte.
-Bueno, eh… Como ya saben este es el comedor… -Harry se notaba notoriamente nervioso siendo el centro de atención, parecía mentira que momentos atrás estaba siendo parte de una batalla contra el ser más oscuro y poderoso de los últimos tiempos y ahora tartamudeaba por tener que contar como era la Mansión de su padrino… su Mansión.
-Potter, no te tortures… nosotros nos encargaremos de inspeccionar y conocer el lugar -lo salvó Blaise, Harry de pronto pensó en que los herederos de Salazar podían no ser todos tan malos como él creía- Puntualicemos en el tema de las habitaciones… creo que no sólo hablo por mí ante la urgencia de ir a descansar. -El ojiverde asintió agradecido.
-¿Los dejarás ir vagando por ahí? -Arremetió Ron nuevamente. Harry soltó el aire de golpe.
-Déjalo ya Ron… te quejas de los Slytherins pero has sido el único buscapleitos desde que llegamos -Ron abrió la boca para responderle a su amigo, pero la mirada fulminante de Hermione lo dejó en silencio. Viendo que volvía a tener la atención de todos, volvió a su labor- La Mansión cuenta con una habitación en el primer piso, dos en el segundo y otras dos en el tercero, donde también está la biblioteca… -Al decir esto Hermione vio como los ojos de Nott brillaban de golpe y recordó fugazmente que todas las veces que lo había visto en Hogwarts habían sido en la biblioteca.
-¡Yo me pido una de esas!
-¡Yo la otra! -gritó Nott instantáneamente, sorprendiendo a todos por su repentina efusividad.
-Lo siento, hermano… en una de esas es en la que se atrincheró Draco -Le comentó Blaise con pesar, palmeándole la espalda a su compañero.
-¡A mí no me dejarán en un piso sola!… ¡o con alguno de ellos! sin ofender -gritó Pansy luego de sacar cuentas. Tonks parecía divertida con la situación.
-Bueno, bueno…. -Harry estaba terriblemente cansado. Había vivido demasiado como para encima tener que lidiar con eso. Por él y que todos corrieran y el que primero entraba se quedara con la habitación, él no tenía ningún problema con dormir en el viejo sillón con tal de ahorrarse todo eso. -Nott, lo siento, pero o te arreglas con Malfoy o deberán quedarse con otra habitación… quizás pueden ocupar los cuartos del segundo piso con ella -señaló a Parkinson.
-Por supuesto Potter, la caballerosidad ante todo -Harry notó que no había ni una pizca de sarcasmo en esa frase y no hizo más que sorprenderlo. Ron rodó los ojos.
-¿Entonces están de acuerdo con eso? -Los dos muchachos y Pansy asintieron, ésta última mucho más efusivamente.
-Ron, tú y yo compartiremos habitación como siempre…
-¡Claro, la señorita tiene una habitación para ella sola y nosotros tenemos que compartirla!
-Eso mismo que tú decías de la caballerosidad… -le susurró Blaise a Theo por lo bajo.
-Ron, Hermione también tendrá su habitación solo para ella cuando yo me vaya, y eso será mañana temprano… -intervino Tonks ayudando a Harry a mantener un poco más su paciencia. -¡Tu madre te educó mejor que eso! -Y tras decirle esto le dio un coscorrón en la nuca.- ¿Tú estás de acuerdo, colega? -se dirigió a Hermione pero no obtuvo respuesta, pues la castaña se encontraba en estado autista con la vista fija en sus manos que apretujaban el puño de su abrigo. -¿Hermione?
Nadie tenía idea que la mente de Hermione se había paralizado al momento en que mencionaron a Malfoy. La culpa se le había venido encima de golpe. Ella había dejado a Malfoy atrás luego que él le salvara la vida, y minutos después ya ni se acordaba de él. Por mucho que todo había resultado de locos y que su cabeza se había visto sobrecargada de información, ella no lo vería de esa forma, no se justificaría, y por lo tanto, no aminoraría el peso de esa culpa que se había cargado.
-¡Hermione! -el sacudón que le dio Tonks zarandeándola del brazo la sacó de su burbuja.
-Perdón… yo…
-¡Estás muerta del cansancio! -exclamó Pansy poniéndose de pie- Ya resuelto el tema creo que todos deberíamos retirarnos a nuestras recién adquiridas habitaciones para descansar y llorar como nos merecemos -Las palabras de la morena fueron un baldazo de agua fría para todos. Desde el momento en que dejaron Hogwarts, todo lo sucedido dentro del castillo quedó allí. Hasta entonces habían mantenido sus cabezas ocupadas con cosas que resultaban nimiedades si eran comparadas con las que acababan de vivir, pero había llegado el momento de hacerle frente a todo eso. Esta vez, digno de guardar constancia, todos estuvieron de acuerdo y fueron poniéndose de pie.
-Hermione, hablaré con Remus por Red Flú antes de ir a la habitación, ¿te molesta? -le habló Nymphadora y esta vez sí la encontró atenta.
-No, para nada… tómate tu tiempo. Yo igual me tomaré un baño antes de acostarme…
Y sin decir más, todos se encaminaron hasta las escaleras. Al llegar al descanso del primer piso, Harry encaró para seguir subiendo pero la mirada interrogante de Ron lo hizo voltearse antes de subir.
-Necesito hablar con Malfoy primero. -Fue lo único que dijo, y no esperó respuesta para seguir con su camino. Ron no se molestó mucho y se metió en su dormitorio, los Slytherins compartieron una mirada cómplice antes de ir tras el niño-que-seguía-viviendo.
— — — — — — — — — —
Draco no había tenido ni la mínima intensión de cruzarse con nadie. Apenas Snape le presentó a quienes más estaba protegiendo, se disculpó y se retiró del lugar. No conocía la mansión y sin visión no le fue precisamente sencillo ubicarse, pero seguía siendo Draco Malfoy y mientras la vida se lo permitiera no iba a mostrar debilidad pidiendo ayuda.
De todos modos, Blaise se ocupó de seguirle los pasos "mientras recorría la casa" y mencionaba en voz alta lo cómodas que le parecían las habitaciones del tercer piso ya que nadie iría a molestar tan arriba.
Claro que había una gran diferencia entre pedir ayuda y seguir las sugerencias de un amigo…
Todo había estado más que tranquilo una vez se hubo instalado allí y Blaise al ver que se quedaría allí y ya no sería un atentado contra sí, dio media vuelta y volvió al comedor con el resto.
Desde entonces se mantuvo recostado en la cama, haciendo un repaso en su mente de todo lo que había sucedido en esas últimas horas. Si bien no quería preocuparse para poder esperar tranquilo a cuando su padrino le trajera novedades sobre sus padres, era algo que simplemente le era imposible.
Lo único en lo que podía concentrarse para encontrar un poco de confort era en Hermione, en que había logrado mantenerla con vida hasta el final y que en cualquier momento llegaría allí casi sin ningún rasguño físico.
Esto último lo llevó a pensar en algo más… Hermione viviría allí, con él, o al menos estaría allí hasta que viera quienes la esperaban y decidieran irse a otro lado que consideraran más acorde… ya podía escuchar los gritos de la comadreja quejándose.
Pero, ¿y si por alguna remota razón se quedaban? Después de todo era la casa de Potter y tenían más que un motivo para querer permanecer allí… quizás no encontraban un hecho tan terrible el tener que convivir con una parda de Slytherins, quizá…
¿Y entonces?
Él estaba perfectamente acostumbrado, con siete años de entrenamiento, a manejarla a la distancia. Cuando le costaba mucho hacerle frente la evitaba y ella no lo notaba, si extrañaba escucharla no tenía que hacer más que cruzarle en algún pasillo y provocarla con alguno de sus filosos comentarios… siempre caía.
Y ahora nada podía funcionar igual.
A menos que se reclutara en esa habitación bajo una serie de hechizos, iba a serle imposible poder evitarla, o lo que era peor… querer hacerlo.
Los ruidos provenientes de abajo le pusieron pausa a sus pensamientos, ya tendría tiempo de pensar en ello, pero ahora debía aprovechar su desarrollado sentido auditivo para intentar enterarse de algo de lo que estaba sucediendo.
Pero por mucho esfuerzo que ponía, lo único que lograba era identificar de quienes eran las voces que hablaban, todas salvo la de una mujer que desconocía… pensó que debía ser alguna Weasley. Con suerte pudo descifrar algún que otro grito de la Comadreja, y no era nada que él no hubiese supuesto antes que diría.
Cuando quiso darse cuenta, los pasos se empezaron a escuchar sobre las escaleras y pudo distinguir la voz de Potter diciendo que iba a verlo a él… bueno, era algo que también esperaba que sucediera tarde o temprano, aunque obviamente hubiese preferido más tarde que pronto…
-Potter -le saludó apenas el muchacho hubo cruzado la puerta causándole un sobresalto por el susto. Hubiese soltado una carcajada si la situación no ameritara absolutamente a todo lo contrario.
-Malfoy… -respondió- Creo que…
-Tenemos que hablar, ya sé, ya sé… Pues ve al grano, estoy bastante cansado.
-Bien, yo también lo estoy -se acomodó las gafas- Voy a ser concreto… -Draco esperó paciente, Potter no demostraba conocer muy bien el concepto de ser concreto- Te quiero lejos de Hermione -Lejos de causarle gracia lo directo que fue, luego de su queja, Draco sintió la ira comenzar a bullir en su interior.
-¿Cómo?
-Lo que he dicho, Malfoy. Snape ha tenido que mostrarme todo para que confíe en él. Entenderás lo que entra en el todo, ¿verdad? Yo acepté que se quedaran aquí, entiendo las razones de cada uno, pero no por ello haré vuelta de página y olvidaré todo. De nuestro lado o no, has sido un capullo todos estos años y no voy a dejar que te acerques a ella, no voy a dejar que la lastimes ni que sufra, ¿también entiendes eso? - Draco no había respondido de forma alguna al discurso de Potty, pero éste, por alguna razón, había ido elevado más y más el volumen de su voz hasta llegar al prepoteo, cosa que no hizo más que enfurecer al rubio.
-Hay algo que debes entender tú, cara-rajada. -en un segundo se puso a un palmo de distancia del otro muchacho, el cual le quedaba bastante por debajo en altura- Tú no eres quién para decirme que debo hacer y qué no. Sólo acepté venir aquí porque Severus me lo impuso, por lo que no tengo nada por lo que deberte, creo que al contrario, como ya sabrás, más de una vez te has salvado el culo gracias a mi.
-Hermione no tiene nada que ver con esto, y no voy a permitir…
-Claro que no, no vas a permitir nada porque me vale en madre lo que a ti te parezca. Esto va más allá de ti, aprende que no eres el centro del mundo. Y si me quiero follar a Granger y ella está de acuerdo, me la follaré por mucho berrinche que tú hagas, imbécil – Se había pasado de la ralla, y le encantaba haberlo hecho. Qué mejor que poder descargar su furia en la cara de Potter… ¡Merlín sabía cuánto lo deseaba! Pinchó donde sabía que iba a doler, y la respuesta del Gryffindor no se hizo esperar, al momento en que Draco terminó la frase, él ya estaba desenfundando su varita, por lo que nunca esperó que la respuesta del otro fuera más rápida aún. Draco lo había tomado por la solapa del cuello y estampado sin cuidado contra una pared -Muy honorable de tu parte atacar con magia a un ciego ¿no crees? ¿Qué pasa, estás sorprendido? Déjame informarte que soy mejor que tú hasta sin mis ojos, idiota. Sin tus amigos no sirves para nada, Potter, es hora que te hagas cargo de todas las esperanzas que la gente pone sobre ti y dejes de defraudar a todos con tu debilidad. Ocúpate de eso antes de seguir fastidiándome a mi -Y escupiendo la última frase le dio un último empujón antes de soltarlo y alejarse de él.
Harry se quedó un segundo sopesando sus palabras antes de dejar la habitación. Evidentemente algo de lo que había dicho había tocado algún interruptor correcto, ya que logró su cometido de que lo dejara en paz.
Cerró la puerta con un encantamiento y se volvió a recostar sobre la cama. Dormir se le iba a dificultar más de lo habitual.
— — — — — — — — — —
Hermione salió del baño del tercer piso y se dio cuenta que las dos habitaciones estaban cerradas desde dentro y no sabía en cual se había instalado Tonks.
Se mordió el labio y se arriesgó. Supuso que Malfoy, en sus condiciones, había tomado el cuarto más próximo a las escaleras… así que fue por la puerta contigua.
-¡Alohomora! -pronunció y la puerta se abrió automáticamente.
-Potter, ¿es que acaso no entiendes a las buenas?
-Yo… no soy Harry
-Oh… -Y no fue capaz de decir más.
-Lo siento
-Está bien -Las palabras salían oscas de su boca. No por elección, sino que todavía no había decidido cómo se suponía que debía dirigirse a ella.
-¿Necesitas algo?
-No, Granger… no necesito tu compasión, gracias.
-Okey…-Hermione estaba a punto de voltearse, sintiéndose apenada por haber molestado a Malfoy, cuando sus propios pensamientos la hicieron frenar en seco, ¡ella no había hecho nada malo! -¿Sabes Malfoy?, no es necesario que seas sigas siendo desagradable sin motivo…
-¿Y por qué debería dejar de serlo? Es lo que todos esperan de mí, después de todo… No quiero que cambies la visión que tienes sobre mí sólo porque soy un inválido.
-¡No digas eso de ti! -Hermione se dio cuenta que la exclamación había sonado de la misma manera que cuando regañaba a Harry y Ron. -Y si veo otra cosa en ti es porque sé que lo hay, yo vi como en la batalla…
-Estaba cumpliendo mi trabajo -siseó. No sabía porque pero de repente tenía la necesidad de que Granger se fuera de ahí, y la única forma en que sabía alejarla era siendo desagradable con ella- No soy idiota, Granger, sé que eres importante para que Potter pueda cumplir con su parte, no iba a dejar que mi tía te sacara del paso porque sería prácticamente quitarle el sentido a todo lo que hice hasta ahora… no significa que me agrades, y mucho menos que por ello ahora seamos amigos.
-¿Por qué haces esto? ¿Porque luchas para nuestro bando? -Draco hubiese dicho que ella había ignorado absolutamente todo lo que acababa de decirle pero su voz se notaba afectada por las ganas de llorar contenidas. Le había hecho daños, como siempre. Se felicitó a si mismo… eso era algo a lo que nunca se acostumbraba. Quería que ella se fuera, no que se largara a llorar por su culpa.
-¡No te interesa!
Hermione bufó sonoramente antes de encarar la puerta demostrando su frustración. Cuando Draco ya estaba esperando el portazo, ella se asomó nuevamente y soltó una frase que quedaría en la mente del rubio rondando por lo que restaba de la noche manteniéndolo en vela.
-No me importa lo que digas, Draco… por alguna razón, dentro mío, sé que tú serás la única persona que podrá entenderme aquí dentro.
n/a: Buen viernes para todas! Esta vez con un capítulo bastante más largo que los anteriores... nos vamos adentrando un poco más en la historias, en los conflictos y por supuesto y lo que importa, el Dramione...
Espero que haya sido de su agrado, ya saben cual es la única forma de hacérmelo saber, así que espero sus opiniones en los reviews!
Gracias por leer, será hasta la semana que viene!
Besos
Ilwen (04/09/15)
