Deslinde de responsabilidad, el copyright y la marca registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros; y, en su caso, de J.K. Rowling.
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Save The Date
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Draco Malfoy avanzó tranquilamente hasta la oficina sin percatarse un momento de la algarabía colectiva, todo el mundo estaba colocando los fabulosos y extravagantes adornos de San Valentín, deshaciéndose por fin, de los tan odiados de Navidad, y es que a él; esta fecha le era tan son importancia, ni siquiera el hecho de que en la actualidad estuviese saliendo con la mujer más sensacional del mundo, le hacía querer festejar San Valentín.
Sacó el cigarro de su boca, y sus ojos devoraron sin culpa alguna a la joven mujer frente a él, el trasero firme —al menos se veía de esa manera— quedaba a la altura de su rostro, traía una falda ceñida al cuerpo, así que podía ver sin problema la buena figura, se detuvo en el escote, y los mechones rojos sueltos que se escapaban de su peinado, sin duda no era la apariencia sobria que tenía Ginevra Weasley cada mañana al llegar, haciendo que Draco se aclarara la garganta.
"Bueno, Weasley ¿se puede saber qué ocurre?"
La voz pausada y tranquila del rubio la sobresaltaron, haciendo que la silla se tambaleara y por un segundo pareciera que iba a caerse, aunque no lo hizo, los brazos de Draco ya se habían despegado de sus costados y elevado para sujetarla, aunque no fue necesario.
"Ex jugadora de Quidditch profesional ¿recuerdan?" Sonrió triunfal.
"Como olvidarlo, siempre lo presumes ¿Qué haces ahí?"
"Una lechuza del tamaño de una Bludger quedó atascada, así que…"
"¿No pudiste hacer magia? ¿Eres una muggle acaso?
"La magia la llevó a ese punto." Soltó.
"Claro, pensé que mostrarnos los calzones era tu buen obsequio para San Valentín." Comentó en un tono sarcástico Draco.
"No se me ven." Frunció el entrecejo la chica. "Y aún faltan 14 días para San Valentín."
"Como sea." Restó importancia. "Déjame intentarlo."
La sujetó de la cintura, aunque sus manos resbalaron hasta quedar en sus axilas, le miró un instante y sonrió socarrón.
"Has estado ejercitándote ¿no?"
"Idiota." Lo alejó de su cuerpo con las mejillas rojas como manzanas.
Ginny y Susan no fueron para nada discretas, Draco Malfoy tenía el mejor trasero en todo el Departamento, o en el Ministerio entero, podrían decir.
"Deberían conseguirse novio, en lugar de mirar mi trasero de esa forma." Bufó sin verlas.
"No es tan fabuloso, Malfoy." Mintió la pelirroja.
Él soltó una risa gutural, desde Navidad del año pasado, donde le había tocado obsequiarle a Ginny, se habían vuelto amigos, charlaban, bromeaban y se pedían consejos laborales, y hacía casi un mes, el rubio había comenzado una relación con Astoria Greengrass, la gente ya había comenzado a notar un cambio en él, bastante favorable, atribuyéndolo a la adorable y sensacional Astoria.
"Toda tuya." Comentó él colocándole a la joven la lechuza en los brazos. "ahora me iré a trabajar."
"Claro, claro, gracias por la ayuda."
"No agradezcas, Weasley, a veces ayudo a los menos afortunados como tú." Se burló.
"Tiene un trasero fabuloso." Murmuró Susan cuando Draco se había marchado a su escritorio.
"Completamente." Admitió la pelirroja y se alejó.
GD
La mujer por fin pelirroja de nuevo observó la larga tira de corazones adornando la ventana de su apartamento, lucían un poco extraños, pero no descubría la razón.
"Te has quedado observando tus propios adornos, significa que te gustan mucho ¿no?"
"Claro." Contestó ella a su mejor amigo Neville.
"¿Por qué los pusiste? Se supone que ya superaste a Harry."
"Sabía que algo andaba mal con ellos, pero no recordaba qué." Se burló.
"Deberías pedirle a Malfoy una nueva, ya sabes, aun guardas un par de adornos Navideños de esa fiestecilla del año pasado."
"Él sale con Astoria Greengrass." Le recordó.
"No pasa desapercibido para ti ¿verdad?"
"Del todo no." Admitió mientras se encogía de hombros, restando importancia.
"Quién lo hubiese imaginado, que algún día, te llamaría la atención Draco Malfoy."
"No es como si fuese el mejor prospecto, no es ni siquiera un prospecto." Se corrigió a sí misma, pero la sonrisa en el rostro de su amigo le dejó en claro que no pensó bien antes de hablar.
"Posiblemente le agrades también." Sugirió el chico, sin perder el tono pícaro en su amplia sonrisa.
"No es como si me interesara ser de su agrado, sólo trabajamos juntos y comenzamos a llevarnos bien, ¿qué tiene de malo eso, Neville?"
"Absolutamente nada."
"Exacto, además, si le agradara, no hubiese comenzado a salir con Astoria."
El varón ya no dijo nada, Ginny últimamente estaba siendo muy abierta respecto a sus emociones provocadas por el heredero Malfoy, y cada que él o Luna abordaban el tema de su boca, negaba haber estado hablando de él.
GD
La mirada castaña de Ginny Weasley estaba enfocada sobre los pequeños monos de nieve danzando en su helado, no tenía nada que hacer, y nunca era un mal momento para ir a Florean Fortescue, así que tomó la mesa del balcón y se perdió a si misma entre sus pensamientos.
"Parece que a alguien le encanta el sitio ¿me equivoco?" Ginny sonrió al chico que interrumpía sus pensamientos.
"¿A ti te parece agradable seguir a las chicas a su heladería favorita?" Se recargó en el dorso de la mano.
"No te estoy siguiendo." Contestó en un tono tranquilo. "Y no eres la única que tiene por heladería favorita, esta heladería."
"Es bueno ser ilustrada, Malfoy."
"Listo cariño." La mirada de la pelirroja se desvió hasta la mujer que se acercó a Draco, traía un helado en la mano, y una adorable sonrisa adornando su rostro.
"Astoria, ella es…"
"Ginevra Weasley, ex cazadora de las Arpías, el equipo favorito de mi hermana, un placer, soy Astoria, la novia de Draco."
"Mucho gusto, Astoria." Le sonrió incómoda, mientras estrechaba su mano.
"Bueno, ya que estamos aquí, y que casi no tengo la fortuna de interactuar con los compañeros del trabajo de Draco, ¿te apetecería ir a comer con nosotros ahora que terminemos el helado?"
La mirada sorprendida de Ginny no se despegó de Astoria, sus pensamientos comenzaron a ir de un lado a otro, buscando una cita rezagada, un cumpleaños de último momento, pero ese día no había nada que le impidiera ir con ellos, y por lo visto, a Malfoy no le incomodaba que su novia se tomara atribuciones sin consultarlo antes.
"Hey, tú, pelirroja desabrida" Ginny dio un salto ya que la habían tomado desprevenida.
Draco de inmediato se acercó al balcón, posiblemente dispuesto a dar un montón improperios a quien se atrevía a faltarle al respeto, después de todo, eran amigos, de esos que saludas, pero no te detienes a charlar, de esos que platicas cuando coinciden en algún sitio, pero no profundizan en los temas.
"Oi." Sonrió emocionada la chica, su salvación se había aparecido a los pies de ese balcón.
"He vuelto por unos días y esperé coincidir contigo aquí, vuelvo mañana a Osaka ¿quieres una comida conmigo?"
"Ah." Su mirada regresó hasta la pareja, el rostro de Draco estaba en el helado de la pelirroja, pero en ese instante la observó.
"Por nosotros no hay problema." Comentó Astoria. "Comprendemos."
"Muchas gracias, y será la próxima ocasión, ahora bajo, Watson."
Sujetó su vaso de nieve de forma rápida, ocasionando que los muñecos de nieve que habían estado peleando se sacudieran violentamente y rodaran hasta deshacerse; pasó junto al rubio sin decir nada, sin embargo, se despidió con un corto beso en la mejilla de Astoria, se giró a él y le dedicó un rápido e imperceptible movimiento de cabeza, antes de salir apresurada.
"¿Con quién hablaba?" Cuestionó curiosa la chica.
"Walter Watson."
"Ya." Aceptó sin hacer más preguntas.
GD
El restaurante a donde Walter y Ginny fueron no era para nada algo ostentoso, por el contrario, era sencillo y se encontraba en el mundo muggle, estuvieron riendo todo el tiempo mientras esperaban su comida, la gente les veía raro, pero no prestaron mucha atención a ello.
"Bien dime ¿con quién estabas? que pude notar el alivio en tu mirada cuando te pedí venir a comer."
"Me topé con Malfoy y su novia."
"Ex novio tuyo." Elevó una ceja.
"¿Qué? No, para nada, sólo somos compañeros de trabajo, conocidos, pero por lo visto su novia es demasiado… amable y social."
"Tú también eres muy social."
"Yo no estoy comparándome con nadie." Sonrió Ginny. "Es sólo que ni siquiera la conozco, y me invitó a comer con ellos."
"Eres compañera de trabajo de su novio, sin duda eso es lo que quería para sonsacar información sobre cómo se comporta en el trabajo, las mujeres son todos unos sabuesos cuando se trata de su hombre."
"No quiero ser la indiscreta que hable de más sólo por charlar y ser amable."
"Buen punto, mejor sigamos con nuestra charla."
Se quedaron callados cuando la mesera se acercó a ellos, dejó el plato de Walter y regresó por las cosas de Ginny, que no dijo nada hasta que la joven se alejó después de la negativa de ambos a que no se les ofrecía nada más.
"Pero dime ¿cómo va todo contigo?" Sonrió Ginny.
"Bien, tengo una novia, que posiblemente no sea mi distracción."
"Ah, así que será la futura señora Watson."
"No es algo oficial."
"Bueno, pero por algo se comienza ¿no dicen eso?"
"En San Valentín se la presentaré a mi padre y ya veremos si es la indicada después."
"Walter Watson presentando una chica a Sam, eso sin duda es señal de que las campanas de boda están por sonar."
"La gente se vuelve loca en Febrero, todos se creen súper enamorados, ya lo verás, mi ojo interno me dice que al menos dos de tus compañeros anunciarán boda antes de que termine el mes." Ginny rió, incrédula de la predicción de Walter. "Bueno, es más, el 13 alguien te dirá que va a casarse."
"Dime que apuestas." Elevó la comisura de los labios en una sonrisa traviesa.
"Lo que quieras, sé que no me tocará perder."
"Entonces no tienes que temer."
"La cabellera." Apostó. "Te apuesto a que alguien te dirá a más tardar el 13 que se casará, y otra persona después del 15 de mes."
"La cabellera." Repitió sin salir del estupor.
Ambos odiaban el hecho de cortar el cabello, Watson lo llevaba un poco debajo de los hombros, y en cuanto a ella, bueno, desde que conoció a Harry en el Andén 9/4 jamás se lo había vuelto a cortar; odiaba la idea de cortárselo, y sabía que él igual, así que tenía que estar muy seguro de aquello.
"Trato hecho." No podía echarse atrás, era una Weasley, después de todo, y sobre todo, una orgullosa Gryffindor.
GD
Los días avanzaron tranquilos para Ginny, se dedicó al trabajo, claro que de vez en rato, cuando se levantaba por un poco de té, Malfoy se colocaba junto a ella, para volver a llenar su taza de café, charlaban un rato, hasta que ella se daba cuenta de que habían pasado buenos minutos y tenía que volver a trabajar, lo sujetaba del brazo y se alejaba rumbo a su escritorio.
"Weasley." La interrumpió Susan.
"Dime, Susan." Contestó mientras escribía apresurada su resumen.
"Pasado mañana es 12, o sea, casi San Valentín."
"Gracias, eres mi calendario humanoide." Bromeó, logrando que Susan negara confundida.
"Vamos a tener una comida-cena, y para llegar al lugar, es necesario traslador."
"Tan lejos es." Abrió los ojos sorprendida.
"Bueno, la mayoría quería pasar un rato lejos, así que sugerimos un lugar donde podíamos pasar la noche, y regresar después de la comida."
"Dos días." Le miró sin comprender.
"La mayoría quiere un descanso, claro que si no quieres puedes irte en la noche."
"Bueno, entonces, bien."
"De acuerdo."
Susan le entregó una pequeña tarjeta donde indicaba el lugar en el que irían, Ginny lo reconoció de inmediato, era cerca de Shell Cottage, así que no encontró una razón para no ir, después podría ir a la casa de su hermano y regresar por la mañana.
GD
El 12 de Febrero, fue un día agitado, ya que todo el mundo quería terminar su trabajo pronto, para poder regresar a sus casas a arreglarse un poco, eso no cambiaba, a Ginny sólo le causó gracia, faltaba poco, para poder librarse de su apuesta con Walter, y realmente estaba nerviosa por esa situación.
"¿Por qué tan nerviosa, Weasley?" Ginny observó de reojo a Malfoy, que se veía tranquilo.
"No, es sólo que recordé algo, eso es todo."
"No puede ser nada bueno si estás así." Se burló de ella.
"Oh, no es nada malo, es sólo que bueno, Walter…"
"Ah, Watson." Interrumpió Malfoy. "Supongo que lo llevarás a la comida ¿no? ¿Te pone nerviosa que las chicas quieran brincarle encima?" Bromeó, pero su tono fue serio y no había chispa de malicia ni cotilleo en ninguna parte del rostro o mirada de Malfoy.
"Supongo que llevarás a tu novia." Cambió de tema.
"Sí, Susan dijo que podíamos llevar a nuestras parejas, y bueno, ella ha estado insistiendo en conocer a mis compañeros de trabajo."
"Les caerá bien a los demás." Lo sujetó del brazo para retirarse.
"Weasley." Ginny lo observó sobre su hombro.
"Tu novio también les caerá bien a los demás."
"Gracias, pero no me preocupan los demás."
El día laboral terminó, así que Ginny salió del Ministerio y de ahí, se dirigió a su apartamento, tenía que dejar sus pendientes en casa, de ahí, esperaría un poco antes de ir a tomar el traslador, no quería verse demasiado ansiosa, aunque lo estuviera un poco.
"Vaya, pero qué cara." Se burló su amiga Luna.
"Es sólo que hice una apuesta con Walter."
"Sobre que te atrevías a decirle a Malfoy lo que sientes por él."
"Yo no siento nada por él." Frunció el ceño.
"Claro." Respondió en un tono tranquilo y suave.
"Apenas si somos amigos."
"No necesitas ser amigo de una persona para que te guste."
La rubia tenía razón, pero no iba a darle la razón ¿qué importaba si le gustaba Draco? Él estaba saliendo con Astoria, ya era momento de que tanto Neville como Luna, dejaran de molestarla al respecto de algo que no podía ser.
"Vas a ir a la comida con ese atuendo." La detuvo Luna.
"No tiene nada de malo, es lo que llevé a trabajar hoy."
"Por eso mismo."
"Bien, me cambiaré."
Regresó hasta su habitación, y una vez que hubo saqueado todo, decidió perder un poco más el tiempo y tomar una ducha, se relajó un poco y lavó su cabello.
Ginny tomó su varita y se dedicó a secar sus cabellos, para después optar por sujetárselo, dejando mechones sueltos, se puso unos pantalones de vestir de color negro, una blusa blanca que quedaba un poco floja y los botones comenzaban a la altura de sus pechos, dejando un gran escote, que no era tan notorio porque no tenía demasiados pechos y la prenda le quedaba suelta, sujetó un saco color verde esmeralda y le dio una pasada con su varita, para que no se viera arrugado —que no estaba—.
"Me alegro haberte hecho volver." Sonrió Luna.
"Sí, me he quitado los nervios un poco –admitió –pasaré la noche en Shell Cottage –informó, besó la mejilla de su amiga y salió del lugar.
El cotilleo era alegre cuando ella se unió a sus compañeros de trabajo, saludó a unos cuantos, y aunque no quería, fue hasta las últimas parejas que le faltaban, le sonrió a Nastia y saludó al esposo de la chica con una suave sonrisa, después se giró hasta Astoria y Draco.
"Hola." Abrazó y besó la mejilla de la novia de Draco.
"Hola, me alegra ver que has venido." Contestó en tono alegre la mujer.
"Sí, es sólo que… lo siento." Se giró al rubio. "Hola."
No hubo contacto, sólo una sonrisa incómoda de su parte para él, y se dedicó a charlar con Nastia y Astoria mientras Draco hablaba con Vladimir, aunque la pareja del rubio era encantadora y amable, Ginny no podía dejar de sentirse incómoda, así que cuando tuvo la oportunidad huyó, en busca de alguien más con quién charlar.
La comida fue tranquila, después de un rato, la mayoría de ellos se había levantado a bailar, y a pesar de recibir varias peticiones, se quedó sentada, charlando vagamente con algunos y luego con otros, San Valentín nunca había sido de sus fechas favoritas.
"Te hubieses negado de haber podido ¿cierto?"
"Algo así." Aceptó para el rubio, a quien se había topado dentro del lugar, ya que la comida había sido en el patio.
"Sí, estoy de acuerdo en eso, yo tampoco quería venir." Suspiró incómodo.
"Ella la está pasando bastante bien." Admitió la pelirroja con una sonrisa pequeña.
"Astoria es la razón por la cual vine."
"Oh, eso es tan romántico y tierno." Se burló sin observarlo directamente.
Hubo un silencio prolongado, que para fortuna de ambos, no se sintió incómodo ni inquietante, como para querer salir corriendo de ahí, con alguna excusa barata.
"Me alegro que no vinieras con Walter." Murmuró colocándose junto a ella.
"Gracias." Agradeció en un tono sarcástico.
"¿Están saliendo?" Interrogó rápidamente.
"No, él es sólo mi amigo, está saliendo con una chica, y no soy yo."
"Eso sin duda me agrada más, por la forma tan familiar que te trató, pensé que había algo entre ustedes."
"Amistad, la gente normal, solemos tratar a nuestros amigos de forma familiar ¿sabes eso?"
Draco suspiró, cuando ella se dignó a moverse para irse, así que la sujetó del brazo, mientras se recargaba en el barandal del pequeño balcón de la ventana, sus dedos resbalaron por la piel suave de Ginny, hasta detenerse en su muñeca, pero no le pareció suficiente, así que la sujetó de la mano y con su dedo pulgar, acarició el dorso de la chica, que no desvió la vista de la mirada de Draco.
"Eres una persona tan complicada, Ginevra." Admitió.
"Soy una chica, de no serlo, sería un varón." Draco sonrió y negó.
"Todo contigo es tan diferente."
"Puedo jurarte que no es así, tengo todo lo necesario para ser una persona y, una chica."
"Sabes que no me refiero a eso, es sólo que cada que intento decírtelo, te das la vuelta y no me das la oportunidad de hacerlo."
"Bien, entonces dilo." Le animó inocente. "Prometo no darme la vuelta, dime ¿por qué todo conmigo es diferente?"
"Tú me haces querer cosas que no puedo tener." Usó el agarre para atraerla a su cuerpo.
"¿Cómo qué?" Cuestionó ella, intentando mantener la calma.
"A ti."
"Eso no es…"
La mano libre de Draco la sujetó de la cintura, mientras apresuraba su rostro hasta el de ella, para besarla, aprovechando que le había prometido que no se daría media vuelta y se iría, además, aun la sujetaba contra su cuerpo, el calor que emanaba de la pelirroja le hacía sentirse inquieto, pero a la misma vez, feliz.
La mano de la pelirroja se colocó en el pecho de Draco, deteniéndolo justo antes de que la besara, su respiración entrecortada era señal para él de que también estaba deseando aquél beso, posiblemente poco después de año nuevo, había estado soñando despierta con saber cómo se sentirían aquellos labios sobre los de ella.
"Tú tienes una relación con Astoria." Le recordó Ginny.
"Yo…"
"Alguien de los dos tiene que respetar eso, y si no serás tú, tengo que ser yo."
"Ginevra." Intentó detenerla.
"No te preocupes, no le diré nada, por esta ocasión."
"No me interesa si se lo dices."
"Es que eso ya lo noté en el momento en que has intentado besarme aun saliendo con otra."
"Es que Astoria no me interesa, Ginevra, tienes que ser o muy tonta o muy ciega para no notar la forma en la que me atraes, en todo lo que despiertas en mí."
El pecho de Ginevra comenzó a subir y bajar agitadamente por las palabras del chico, así que él también se sentía atraído por ella, bueno, al menos todo eso no era algo de un solo sentido.
"Es extraño." Se burló. "Porque uno de los dos aquí, sigue siendo soltero."
Se alejó de él, rápidamente, o sus propios instintos le harían volver hasta él y besarlo tan furiosamente que posiblemente no lo soltaría hasta que la falta de oxígeno le hiciera perder el sentido ¿por qué él la descontrolaba así?
Draco volvió a reunirse con ellos media hora después de que Ginny volviera, no dijo nada, sólo se limitó a observarla, sin prestar atención a lo que la persona con la que hablaba, le decía.
La pelirroja intentó distraerse, y por momentos con las charlas divertidas de sus compañeros de trabajo lo conseguía, pero cuando su mirada se topaba con la de Draco, se sentía completamente inquieta, desde luego que estaba arrepentida de no haberlo besado al menos, pero ella no sería la causante de que Astoria tuviese los cuernos tan grandes como sus instintos hubiesen permitido avanzar al beso.
"¿No vas a quedarte?" Cuestionó Susan, cuando Ginny cerca de las 10:00Pm se acercó a despedirse.
"No, no, mi hermano vive por aquí cerca, así que pasaré la noche en su casa."
"No pongas pretextos, Ginny." Se burló su jefa.
"Es en serio." Soltó una risa divertida. "Por la mañana estaré aquí, ya lo verás.
"Más te vale, que sigas siendo soltera no significa que lo serás siempre."
"Ya lo sé, tendrá que llegar el tipo adecuando en algún momento."
Las mujeres estuvieron riendo un rato, prolongando la estadía de Ginny en el lugar, haciendo que Draco se acercara a ellas, deshaciéndose un momento de su insoportable novia, sí, todo el mundo la adoraba, menos él; odiaba lo que su poca decisión le había hecho hacer, si hubiese sido así de honesto con Ginevra desde un inicio, ellos estarían en esa cena como novios, no como colegas de trabajo.
"Así que nos privarás de tu presencia, pelirroja." Se burló él.
"Sí, no soy mucho de eventos prolongados." Se encogió de hombros.
"Los excesos de una vida de famosa, supongo." Bromeó Susan.
"Así es." Rió.
La mirada de Ginny fue hasta el chico, que permaneció serio, una parte de ella quería saber qué era lo que pensaba, pero otra más superficial, no quería saberlo.
El One Shot es parte del evento de San Valentín "San Valen-Drinny" de la página Facebook "Drinny All The Way".
Hola, quiero aclarar que este one shot es continuación de lo que pasó en "Cinco Pasos Para Una Caótica Navidad." Y en esta ocasión serán una serie corta de one shots usando los prompts del evento antes mencionado.
Este One Shot es del Prompt #3 "Tú me haces querer cosas que no puedo tener."
Deseo que les guste, si lo hace, agréguenlo a favoritos o a follows, y dejen un review, sino... lo entenderé.
Caro: Hola, bueno, al menos ya hemos llegado a la parte donde Draco se ha armado de valor y ha sido honesto, muchas gracias por tu review.
