Recomendación Musical: People help the people - Birdy
C12 – El orden del caos
Hermione no estaba completamente segura que correspondieran a su habitación los golpes que resonaron.
A pesar de las horas transcurridas, no había vuelto a salir de su habitación y cada vez que pensaba en ello volvía a largarse a llorar… en eso estaba en ese momento y fue por lo cual dudaba si estaban llamando a su puerta.
Cuando sonaron por segunda vez ya estaba prestando atención y no hubo lugar a la duda.
Mientras se fue poniendo de pie y quitándose las lágrimas de los ojos, aunque fuera en vano porque todo su rostro denotaba que allí habían estado, rogó a todos los dioses que no se tratara de Ron. Sabía que le debía una explicación y que él tenía todo el derecho desde preocuparse hasta enfadarse,pero simplemente no era algo con lo que podría lidiar ahora.
Internamente sólo quería que se tratara de una persona, la cual estaba segura no sería la que estaría aguardando del otro lado.
La tercer tanda de golpes sonó antes que pudiera llegar a la puerta.
Para su sorpresa, se trataba de Pansy.
-Primero, deberías recordar insonorizar tu habitación, todo el mundo te ha escuchado llorar. Segundo, hay hechizos para borrar los rastros del drama de tu rostro, ¿sabes?… y tercero, ¿me dejarás entrar?
Hermione parpadeó rápido y repetidamente, tratando de asimilar todo lo que había dicho la pelinegra en tan pocos segundos. Por suerte su cuerpo sí fue capaz de reaccionar y se hizo a un lado invitándola a pasar.
Inmediatamente Pansy tomó asiento al borde de la cama. Llevaba un camisón de seda hasta las rodillas y el pelo completamente suelto y, aunque Hermione no lo pudiera creer, desarreglado.
-¿Ha sucedido algo? -preguntó dubitativa.
-No sé, dímelo tú -respondió la otra con simpleza. Hermione frunció el ceño con confusión. -Has estado encerrada aquí llorando desde que subiste con Draco. Interiormente esperaba que el momento fuera para bien, pero evidentemente no ha sucedido así… Así que, probablemente… No, me corrijo… seguramente, se ha terminado de ir todo al demonio. Pero como no soy cotilla, y aunque este decepcionada contigo, te he dado el puesto de amiga y me preocupa como te sientas. -soltó sin más. Hermione quedó bastante perpleja ante la declaración, pero le sonrió en agradecimiento.
-Aprecio mucho eso, Pans… sobre todo cuando sé que tus lealtades están con la persona a la que he lastimado… -Pansy chasqueó la lengua.
-Has sido una imbécil, sí… pero no te castigues tanto. -Hermione no supo que responder a eso.
-¿Lo… lo has visto?
-No. Él ha sido más inteligente y silenció y bloqueó su habitación… sabía que iríamos a acosarlo. -Hermione asintió, comprensiva. -Pero no he venido a hablar de él, Granger, quiero saber qué es lo que te tiene así, qué es lo que después de todo te afecta tanto. Sé que apreciabas a Draco, pero te has pasado el día, literalmente, encerrada aquí…
-Pansy, no eres tan ingenua… -la aludida sonrió.
-Lo sé, igualmente gracias por el cumplido. Pero quiero oírlo de ti, creo que también te vendrá bien decirlo en voz alta, hablarlo con alguien aunque sea yo…
-No te desmerezcas.
-No lo hago, simplemente supongo que debe ser incómodo dado que soy la mejor amiga del sujeto en cuestión. -Hermione rió ante su modo de decirlo.
-Bueno, en eso debo darte la derecha -le sonrió- Pero también sé que si quiero una respuesta honesta, eres la mejor opción
-Eso también es verdad.. yo soy tu chica -le guiñó el ojo haciéndola reír nuevamente.
-Draco es muy afortunado de tenerte como amiga, la manera en que viniste a mi a defenderlo…
-Los chicos son lo más importante que tengo -reconoció, poniéndose seria de golpe.- Cuando se meten con ellos me siento peor que si se metieran directamente conmigo… -respiró hondo- Yo soy como una hermana para ellos, y me tratan como tal, como una princesa entre algodones. Cualquier cosa que me pasara, cualquiera que se meta conmigo, deberá vérsela con ellos tres también. Pero ellos no son capaces de defenderse a sí mismos porque no creen que lo merezcan, y yo sé que sí, y aunque ellos no lo acepten soy tan capaz de defenderme como de defenderlos a ellos. -Hermione asentía a cada palabra- Se merecen ser felices, quiero que lo sean más que cualquier otra cosa…
-Tú también te lo mereces… -Pansy negó con la cabeza, esbozando una triste sonrisa.
-Yo ya lo he sido, mi momento ya pasó. Ahora es su turno.
-La felicidad no aparece sólo una vez, Pansy… hay diferentes formas de serlo.
-No para una serpiente. -volvió a sonreírle- Pero no vine aquí a hablar de mi…
-Lo sé, pero…
-No, Granger. Prometo contarte la historia completa en otro momento… ahora estoy aquí para ti. -sentenció. Hermione se sintió de repente tan agradecida con el gesto que no pudo contenerse y se abalanzó a abrazarla.
Al momento en que los brazos de la morena se cerraron alrededor suyo, las lágrimas volvieron a salir. Sin perder la calma, Pansy comenzó a acariciarle el cabello intentando apaciguar los sollozos.
-Te juro que no soy así -murmuró abrazándola más fuerte- No he querido hacerle daño, sólo… sólo no supe como manejar todo. -Tomó aire- Fue demasiado inesperado y yo… realmente me sentí muy frustrada, pero no era su culpa… por Merlín, ¡claro que no era su culpa!
-Él lo entiende…
-Pero eso no me exculpa. -replicó- Me entiende pero no me perdona, no quiere volver a tratarme, me quiere lejos y yo… Pansy, yo estoy tan confundida…
Recién entonces Pansy la soltó y cuidadosamente la fue alejando hasta obligarla a mirarla.
-Hermione, necesito que pienses esto… Tu confusión, ¿es sentimental o meramente racional?
-Sentimental -reconoció al instante, aunque no sin cierta vergüenza. No tenía sentido negárselo a Pansy si ella misma ya había entendido por donde iba todo, no sobre todo cuando buscaba que su extraña amiga la ayudara a encontrar un poco de orden y equilibrio en lo que le pasaba.
-Es un gran paso que ya te lo hayas admitido -la felicitó burlonamente- Pero para salir de tu confusión es necesario que te sigas haciendo preguntas y que sigas sincerándote contigo misma. -Hermione asintió- Vale, vayamos por ahí…¿Qué sientes, o qué crees que sientes por Draco?
-No lo sé -casi ríe- Ese es el punto de todo. Me atrae, es innegable. La paso bien con él de una manera hasta extraña. No lo sé, es como si todo lo que a él respecta me produce sentires desconocidos.
-Bien, ¿y si lo comparas con lo que te produce Weasley? -A Hermione no le pasó por alto que no se burló del apellido de su novio, así que intentó contestar con la misma seriedad.
-¿Te acuerdas la charla sobre "tener piel" que me diste? -Pansy asintió divertida- Bueno, es la explicación que se me ocurre, eso que me falta con Ron y nunca supe que era, es lo que Draco me provoca. Hay algo en mi cuerpo… en mi piel, justamente. No lo sé, es raro. Hace que pierda la noción del tiempo y el espacio… por momentos logra que existamos sólo él y yo, y ni siquiera lo busca a propósito, simplemente se da así…
-Bueno, es fácil, deja a Weasley y quédate con Draco…
-¡No es tan simple! -chilló casi riendo- Una relación no puede sustentarse únicamente por algo físico. No puedo negar que siento algo por Draco, pero lo conozco demasiado poco como para estar segura de otra cosa. A Ron lo conozco de toda mi vida…
-Eso se soluciona conociendo mejor a Draco. -resolvió.- Mira, tú lo has dicho, conoces a Weasley de toda la vida, las cosas que no sentiste hasta ahora no aparecerán mágicamente. Draco corre con esa ventaja, sabes que existe esa atracción, sólo tienes que ver que más hay detrás de eso. No hay nada que puedas perder de ello… como mucho quedará en un buen revolcón y listo.
-¡Pansy! -protestó.
-¿Qué? Tú eres la que debe sacar el sexo del tabú. Si lo suyo es sólo piel, conseguirán un polvo de lujo, y si hay algo más, aún mejor.
-Eso destrozaría a Draco -se escudó.
-No si lo aclaras desde un principio…
-Por mucho que el sexo no sea un tabú, no puedo simplemente acostarme con la gente así como así -Pansy aguantó una carcajada.
-Bueno, vale… ve por la parte de conocerlo primero. Ya sabes que ha arriesgado su cabeza por ti, de forma literal.
-Sí, pero no quiero poner eso en la balanza a la hora de tomar una decisión, simplemente no tendría competencia y debería servirle cual esclava -bromeó- Y Draco no quiere que me acerque, así que veo difícil llegar a ese punto…
-Y seguirá alejándose mientras no vea un cambio en tu interés. Definitivamente no lo hará mientras sigas con la comadreja… -Hermione casi extrañaba que llamara a Ron así, era demasiado extraño sino.
-Estoy juntando fuerzas para hablar con Ron -reconoció- Antes que sucediera esto, inclusive -Pansy alzó una ceja, escéptica- Tiene que ver lo que estaba comenzando a sentir por Draco, por supuesto, pero más que nada fue la idea de estar más bien acostumbrada a estar con él que hacerlo realmente por amor.
-Amor fraternal, no romántico…
-Eso mismo -Asintió.
-¡Wow! -Exclamó con sorpresa- ¿Y cómo has llegado a plantearte semejante idea tú solita? -Hermione bajó la cabeza avergonzada.
-No he sido yo solita, en realidad. Ha sido un pensamiento de Ginny que he hecho personal…
-¿Es decir que sin saberlo ha boicoteado la relación de su hermano? Interesante… -se burló entre risas
-¡No seas malvada!
-Cariño, simplemente hay cosas que no puedes esperar de mi -le guiñó el ojo recibiendo una sonrisa a cambio.- ¿He ayudado en algo?
-Más de lo que esperaba -le aseguro sinceramente- Tenías razón, el decir las cosas en voz alta le ha dado cierto orden a las cosas en mi cabeza.
-Me alegro -sonrió
-Entonces, ¿volvemos a ser amigas? -preguntó con cierto temo a recibir una negativa.
-¡Claro! Mientras no vuelvas a romperle el corazón a mi mejor amigo estaremos en paz… -bromeó. Pero para Hermione no fue una broma, porque recordar lo ocurrido le volvió a llenar los ojos de lágrimas- Oh, Granger, ¡que no lo he dicho enserio mujer! ¡Estás hecha toda una maldita mandrágora! -Este comentario sí logró robarle una sonrisa.
-Pansy… ¿Tú… te importaría quedarte aquí esta noche? -La chica le sonrió con ternura.
-Pensé que nunca lo pedirías -le guiñó el ojo mientras abría la cama y se metía dentro haciéndole lugar a la castaña.
Ninguna volvió a hablar después de darse las buenas noches. Extrañamente en el abrazo de Hermione Pansy encontró un escondite de sus pesadillas, y Hermione la calidez necesaria para sentirse en calma y poder entregarse a Morfeo.
— — — — — — — — — —
A la mañana siguiente, cuando bajaron juntas, Ginny les lanzó una mirada dura, pero antes que pudiera hablar o Hermione acercarse a preguntarle que le sucedía, otro acontecimiento llamó la atención de los presentes.
-Buenos días -saludó una sonriente pero tímida Daphne, a su lado estaba Astoria. Lejos estaba la imagen de aquella muchachita de porte soberbio y deslumbrante belleza. La menor de las Greengrass parecía un polluelo mojado escudándose detrás de su hermana. -Hoy despertó con muchas energías e insistió en salir de la habitación -explicó- Espero que no les moleste…
-Para nada, Daph -Le sonrió Hermione acercándose a ella y dándole un beso en la mejilla. -Astoria, ¿te gustaría algo de desayunar?
-Claro -habló tímidamente. Su voz sonaba ronca, denotando la cantidad de días sin utilizar sus cuerdas vocales. -Un zumo estará bien.
-Genial… ¿lo mismo para ti? -se dirigió a Daphne. Ésta negó con la cabeza.
-Preferiría un café.
-De eso puedo ocuparme yo -Se ofreció Theo, quien hasta entonces, al igual que el resto de sus amigos, habían permanecido a un lado, observando todo cual espectadores de una obra de la cual no formaban parte ni un poco.
-Gracias, Theo -le respondió llena de vergüenza. A Hermione no le pasó por alto la manera en que las mejillas se le tiñeron de rojo, sin embargo, Nott parecía completamente indiferente a ello.
-Tomen asiento -las invitó Hermione.
-A nosotras nadie nos atendió así cuando llegamos -reflexionó Luna en voz alta, quizás demasiado alta. La tensión que se creó en el momento sólo fue cortada por la carcajada de Blaise, seguida por una mal disimulada risa de Draco.
-Esta chica sí que me cae bien… -comentó el moreno entre risas.
-¿He dicho un buen chiste sin darme cuenta otra vez? -inquirió desconcertada, provocando un nuevo estallido de risas de parte de la serpiente. Ginny negó con la cabeza, fulminándolo con la mirada y tomó a su amiga por el brazo.
-Ven, Luna, acompáñame… -le decía a medida que la sacaba a rastras del comedor.
-Ahora siento que he hecho algo malo y vas a reprenderme por ello…
-Nadie va a reprenderte, Luna -se escuchó que seguía la conversación.
El, en principio, momento incómodo terminó dejándolos a todos con una sonrisa en el rostro. La inocencia de la rubia tenía ese efecto.
-Gracias por la atención -habló Daphne- Pero no son necesarias tantas molestias…
-No es ninguna molestia -se apresuró a aclarar Hermione- ¿Verdad, Theo? -El chico se mostró un poco desconcertado ante el llamado de atención pero intentó disimularlo.
-Ehm, claro… soy el encargado del café aquí -aseguró
-Sólo porque no te gusta como lo prepara el resto -saltó Pansy desde su lugar.
-Nimiedades…
-Astoria… ¿cómo te encuentras? -el rubio aprovechó la desatención de todos para acercase hasta ella para hablarle.
-Bien, con menos secuelas que tú, por lo visto -respondió haciendo referencia a su ceguera. Draco sonrió de lado.
-Todos perdemos distintas cosas de distintas maneras en las guerras… Con suerte esto puede ser temporal, pero, ya sabes… si necesitas hablar, seguimos siendo Slytherins, si entiendes a que me refiero con ello…
-Claro, lo tendré en cuenta -le guiñó el ojo y volvió la atención hacia la otra conversación, donde seguían discutiendo la manera correcta de preparar el café.
— — — — — — — — — —
La mañana pasó sin más. Hermione creía que la vida se le estaba riendo en la cara, porque una vez que se había decidido a hablar con Ron, a pesar de compartir la misma casa, no se lo había cruzado una sola vez.
Fue recién en el almuerzo cuando el pelirrojo dio muestras de vida junto a Harry. Su aspecto no era el mejor, era evidente que no había pasado la mejor noche, lo cual la hizo sentir terriblemente culpable. No tenía que ser buena en adivinación para saberse responsable, pero en vez de hacer que se arrepintiera en hablar con él, como Pansy temía, la motivó a explicarle todo y terminar con tantas vueltas que no le estaban haciendo bien a nadie.
Sin embargo, mientras comían, Hermione no podía sacar la vista de Draco, quien hablaba animadamente con Astoria frente a ella. No le pasó por alto que Pansy desaprobaba la situación por la forma en que los veía. Aunque ésta tampoco perdía oportunidad en enviarle miradas insistentes a ella para que apresurara su charla con su, todavía, novio.
Cuando Ron terminó su plato no esperó mucho en ponerse de pie dispuesto a retirarse. La patada que Pansy le pegó bajo la mesa hizo que Hermione reaccionara a tiempo para salir tras él. Draco, enfrascado en su conversación, no lo notó.
A paso apresurado, Hermione llegó a tomarlo del brazo justo antes que terminara de ingresar a su habitación.
-Ron, espera… -le dijo con notoria urgencia- Necesito hablar contigo.
-Eh, ¿puede ser en otro momento?, estoy algo cansado ahora… -Se excusó, y ella supo inmediatamente que le estaba mintiendo, no por nada lo conocía desde hacía tanto tiempo. Sólo quería evitar lo inevitable.
-No, Ron. Tiene que ser ahora… es necesario -se puso firme. Ron suspiró profundamente pero terminó asintiendo y dejándola pasar.
A pesar de demostrar firmeza y seguridad, Hermione no sentía ninguna de esas cosas. Ingresó con cierta cautela y de la misma manera tomó asiento en la cama. Los segundos pasaban sin ser capaz de lanzar la primer palabra, y podía notar a Ron impacientarse de pie frente a ella. Tomó aire y lo soltó lentamente, dispuesta a comenzar, pero él la interrumpió.
-Sé a que viniste -soltó. Hermione no pudo controlar su expresión de sorpresa.
-Ah, ¿si?
-No soy tonto, Hermione… a veces lo parezco, pero no lo soy. -dijo con cierta rudeza- Sé lo que sucede con Malfoy… -Otra vez se vio sorprendida por sus aseveraciones.
-No sé que creerás que sabes, porque en realidad no pasa nada con Draco… -Y por el rostro de Ron supo el enorme error que fue llamarlo por su nombre de pila.
-No ha pasado nada, pero ahora es Draco…
-Sí, es Draco, es Pansy, es Blaise, es Theo… yo he cruzado la brecha.
-Cierto.
-Ron…
-No, Hermione. Como he dicho, no soy tonto. Dime que me equivoco y que no has venido a dejarme..
-No es tan así -replicó.
-No hay muchas formas, en realidad. Harry ya me ha contado todo, y no me fue muy difícil atar cabos con tu actitud últimamente… has estado distante y yo se lo adjudiqué a todo lo que estamos pasando con la guerra y los cambios… mala mía.
-No estabas tan equivocado, Ron… enserio. -Él cambio su expresión a una un tanto burlona.
-Enserio, Herms… no quiero detalles. Entiendo la situación en general y me es necesario para saber que debo hacerme a un lado. Malfoy a arriesgado toda su vida a ti, por muy extraño que parezca… ¡vaya! hasta me cuesta decirlo en voz alta. Es normal que haya despertado algo en ti, que te sientas en deuda… No puedo competir contra tu bondad, no tengo siquiera armas con que hacerlo, ya lo he aceptado.
-¡Es que ni siquiera entiendes la situación en general! -exclamó- Sí es verdad que quiero poner un parate entre nosotros, pero las razones no son las que crees. -A pesar de haberlo expresado por sí mismo todo ese tiempo, haberlo escuchado por boca de ella hizo que algo se quebrara dentro del chico- Lo que Harry te ha contado a ti me lo he enterado al mismo tiempo, así que lo que me sucede no tiene que ver con eso. No voy a mentirte, estoy confundida, sí… pero viene desde hace un tiempo y tiene más que ver con nosotros que con otras personas.
-¿Ahora vas a echarme la culpa a mi para no sentirte mal?
-No, Ron… y me duele que me pienses que soy este tipo de persona. -espetó dolida- Ese es el problema, tú nunca fuiste capaz de ver los problemas entre nosotros, porque nunca eres capaz de analizar tus acciones, ni mucho menos las nuestras como pareja. Te has acostumbrado a que estemos juntos y ya… como si por haberme conseguido ya estaría asegurado que nunca me perderías… Y mi error fue creer en eso todo este tiempo, que todos los años que hace que nos conocemos son suficientes para asegurarnos el futuro, que eso era todo… Y no lo es. Y haberme dado cuenta, y haberlo asimilado es lo que me confunden. Quiero estar segura de lo que siento, que nuestra relación esta sustentada por algo más que la costumbre y la comodidad. No quiero que dentro de unos años nos veamos enfrascados en un matrimonio en el que no somos felices…
-Yo siempre sería feliz contigo…
-Yo no estoy tan segura -admitió entre avergonzada y dolida. Dolor que repercutió en Ron. -Y por eso necesito tiempo.
-¿Y dónde queda Malfoy en todo esto?
-¿No entiendes que no tiene que ver con Malfoy? Nos hemos desgastado, no nos hemos molestado en afianzar nuestra relación y simplemente la dimos por hecha. Draco simplemente apareció e hizo que me diera cuenta de todo esto… Sí, fue por él que me plantee que es lo que verdaderamente sentía contigo al reconocer que otras personas me hacían sentir cosas distintas. Pero no tiene que ver con lo que él hizo por mi, tú también me has salvado en más de una manera, me has ayudado y acompañado en todo… tienes herramientas con las cuales luchar, pero te tiras tan abajo que no lo haces, y eso me desmotiva…
-¿Qué sientes por él?
-Ron, ¿puedes dejar de pensar en Malfoy y hacerte cargo de los problemas que tenemos nosotros dos?
-¡Respóndeme! -exclamó en un tono bastante más elevado del que a Hermione le hubiera gustado, no quería que la conversación tomara ese rumbo y terminara mal. Optó por contestarle.
-No lo sé. Si lo supiera no estaría pidiéndote un tiempo para ponerme en orden…
-Sabes lo suficiente como para dudar… -si bien el volumen de su voz bajó, no lo hizo la dureza con la que se dirigía a ella.
-Sé que me atrae, sí -reconoció sin titubeos. Si Ron quería que fuera directa, lo sería. No veía la hora de poder dar por cerrado el tema y encerrarse en su cuarto.- Me gusta pasar tiempo con él, y no como con Harry o el resto, es distinto. Me siento cómoda, y sobre todo me siento segura de mi misma… linda de alguna manera. Pero no lo conozco, y estamos en un punto en que necesito hacerlo para estar segura de todo lo demás.
-Necesitas tener con que comparar… -reflexionó en voz alta. Hermione soltó un largo suspiro, creyendo que Ron estaba comenzando a entender y a aceptar lo que sucedía.
-Algo así…
-¿También te acostarás con ambos para compararnos? -La mano de Hermione voló más rápido de lo que terminó de procesar la frase recibida. Ron no se inmutó ante el golpe, pero inmediatamente se tapó la boca comprendiendo la gravedad de lo que acababa de decir.- Lo siento Hermione, yo no… no quise decir eso.
-Lo sé Ron, tú nunca quieres -respondió con dureza- Pero saber que tu lengua siempre va más rápido que tu cerebro no hace que duela menos…
— — — — — — — — — —
Pansy la atrapó justo en el descanso del primer tramo de las escaleras. Al verla, Hermione se arrojó directamente hacia ella dejándose abrazar para poder derramar todas sus lágrimas en el hombro de su amiga.
-Debo deducir que hablaste con la comadreja y no salió bien, ¿verdad? -preguntó. Hermione asintió contra su cuello. -¿Quieres hablar o prefieres que llame a la pelirroja?.
-No, no quiero hablar con Ginny… -sollozó- ¿Te molestaría quedarte conmigo?.
-Claro que no… -le sonrió, y abrazándola de lado la guió escaleras arriba hasta llegar a su habitación. Pansy rogó no encontrarse con Draco en el trayecto, porque las cosas se pondrían bastante más tensas y difíciles, lo cual no sucedió, para su suerte.
Una vez dentro, Pansy la miró inquietante, esperando que comenzara a hablar.
-Necesito que me prometas que no irás a buscarlo ni decirle nada -comenzó Hermione. Pansy la miró enarcando una ceja.
-Realmente esa no es una buena manera de comenzar una conversación, mucho menos si esperas que cumpla con eso…
-Promételo -insistió.
-Está bien, está bien -alzó las manos al aire- Lo prometo.
-Bien. -Tomó aire para comenzar- Tú lo has dicho, no ha ido bien… Primero no dejaba de ver a Draco como el causante de todo. A pesar de lo que yo le decía, se negaba a ver su cuota de culpa en todo esto. -Pansy negaba con la cabeza a medida que la escuchaba- y cuando parecía que lo había comprendido -comenzó a llorar nuevamente- Me pregunto si… si yo iba a acostarme con los dos para comparar y decidirme. -Ante esta información Pansy abrió los ojos como platos y amagó a ponerse de pie, dispuesta a ir a encararlo, pero Hermione la sostuvo del brazo frenándola- Lo prometiste… -le recordó. Pansy pareció serenarse ante esto, aunque arrepentida de haber hecho esa promesa.
-Es un idiota.
-Es demasiado impulsivo… no piensa lo que dice.
-¡Deja de justificarlo, Granger!.
-No lo justifico… pero lo conozco. Sé que no cree eso realmente.
-Eso es justificarlo -señaló con superioridad.
-Vale, puede ser. Pero no es malo.
-Yo no dije eso, dije que era un idiota -remarcó, robándole una sonrisa a la castaña. -¿Sabés que Draco nunca te diría algo así, no?
-Pansy…
-¿Qué? Sólo digo… -Hermione la miró acusadora y fue el turno de Pansy de reír.- Hablando del rey de las serpientes… ¿has pensado que harás con él?
-No, no sé como haré para acercarme ahora. No he pensado en nada, siquiera. El cómo hablar con Ron tenía toda mi atención.
-No te creo. -acusó. Hermione la miró sorprendida- He visto como has estado al pendiente de las charlas entre Draco y Astoria… -Ahora su mirada bajó hacia sus manos, avergonzada por verse descubierta.
-Sólo me llamó la atención. Es el único de ustedes que se acercó a ella… -se justificó. Pansy bufó.
-¡No me lo recuerdes! -se quejó- Sé que se siente identificado con ella por lo de los padres y eso, pero no deja de ser una zorra…
-Tampoco imaginé que pensaras así de ellas. Aunque era palpable que no se llevaban bien…
-Deja a Daph fuera de la ecuación, ella no tiene la culpa de la hermana que le tocó.
-Draco no muestra el mismo interés en Astoria que en Daphne… -comentó como casualmente.
-Supongo que tiene que ver con que Astoria es más chica y ha estado todos estos días inconsciente, realmente no lo sé. Pero no te preocupes que Draco no tiene ojos más que para ti, ha sido así por siempre, no cambiará ahora -le guiñó el ojo.
-No lo dije por eso…
-Oh, claro que no. Yo sólo decía. -bromeó.
-¿Por qué odias tanto a Astoria? -quiso cambiar de tema, pero se arrepintió un poco al ver como su amiga se tensaba y perdía color.
-Bueno, supongo que ya somos lo suficientemente cercanas y te mereces saberlo… -reflexionó en voz alta- ¿Recuerdas que te dije que los Slytherins entregamos el corazón una sola vez? -Hermione asintió- Y que yo ya lo había hecho… -Volvió a asentir- Bueno, fue en Hogwarts. Estuve en una relación por casi un año con una chica de un año superior… Teníamos discusiones muy seguido por diferencias ideológicas, yo nunca estuve a favor de seguir al Lord, y ella no estaba segura. Durante el último año, esas diferencias llevaron a que decidiéramos tomarnos un tiempo… yo había comenzado con los entrenamientos y estaba muy sobrepasada por todo. -Explicó- Nadie, salvo los chicos, sabía sobre nuestra… condición, pero de alguna manera Astoria se dio cuenta. Vaya a saberse con qué fin se puso en plan de seducirme durante ese tiempo que estaba separada y bueno, una noche iba pasada de alcohol y lo consiguió. -Su voz comenzó a endurecerse y podían verse las venas del cuello y la frente remarcándosele- Sacó fotos a escondidas y las divulgó por toda la Sala Común para exponerme… -Hermione abrió los ojos sorprendida, más no dijo nada para que Pansy se siguiera descargando -Sinceramente, no me importó que el resto se enterara, es más, a nadie le importó demasiado… en Slytherin, a pesar de todo, tienen la mente bastante abierta sobre esas cosas. Pero cuando Mae se enteró, se enojó y terminó lo nuestro definitivamente -una lágrima comenzó a bajar por su rostro pero la borró rápidamente.
-¿Mae es la misma Mae…? -interrumpió Hermione por primera vez. Pansy asintió.
-Si, la misma Mae del grupo de Los Oscuros -sonrió irónica- Nuestra separación fue el último empujón que necesitó para terminar de comprometerse con el bando contrario…
-¿Ella sabía lo que tú ibas a hacer?
-No -dijo con firmeza- Yo ya estaba como "infiltrada", pero hablarlo con ella, sabiendo que sus lealtades no estaban definidas, era no sólo ponerme en riesgo a mi, sino a los chicos, y no podía arriesgarme a eso… -Hermione asintió comprendiendo.
-¿Y alguna vez hablaste con Astoria de ello?
-Astoria se rió en mi cara cada vez que pudo… y no es una forma de decir -aseguró- Ella no sabe que arruinó mi relación, creo que piensa que mi problema fue que saliera todo a la luz.
-No importa cual fue su intención, lo que te hizo fue horrible.
-Bueno, por eso es que pienso lo que pienso de ella, y que reacciono como reacciono… -explicó- Sinceramente no me extrañaría si intenta meterse con Draco, pero tú tienes que recordar lo que te conté y no caer en sus telarañas. Draco no es idiota, como ya te he dicho… no lo arruinará.
-Draco dio por cerrado todo lo que pudiéramos tener, partiendo desde nuestra amistad. No hay nada que se lo impida.
-Granger, escuchame -se puso firme- Draco no tenía ninguna esperanza contigo y así y todo nunca estuvo con nadie. No lo hará ahora que, aunque él reniegue, tiene esperanza de tenerte.
-¿Draco nunca ha…?
-No. Pero dices que te lo comenté y date por muerta. Ya sabes, tiene una reputación -le guiñó el ojo.- No te muestres tan sorprendida… ya te he dicho que entregamos el corazón una sola vez.
-Una cosa es el corazón y otra el cuerpo. -replicó.
-Tienes razón. La diferencia está en que es complicado cuando entregaste el corazón antes del cuerpo. Es más fácil cuando no te has enamorado nunca, o cuando ya te han roto el corazón…
-Como en tu caso.
-No me lo recuerdes -gruñó. Hermione le respondió abrazándola. -Enserio Granger, ni una palabra a Draco de esto.
-Ni que estuviéramos hablando mucho.
-No importa. -sentenció cruzándose de brazos y frunciendo el rostro cual niña caprichosa.
-Eres adorable…
-Tengo un límite, Granger. Retira lo dicho. -amenazó, provocando una serie de carcajadas.
— — — — — — — — — —
Luna se encontraba un poco desanimada. Todos parecían demasiado metidos en sus asuntos y la posibilidad de crear lazos con sus nuevos compañeros se veía cada vez más difícil.
Confiaba en la palabra de Hermione y sabía que en cuanto se aclararan las cosas para ella le presentaría a sus amigos como había dicho. Pero la verdad es que se estaba aburriendo de no poder salir de esa casona y de tener que interactuar solamente con Ginny, porque Harry y Ron apenas se dejaban ver.
Entonces, no tenía nada de malo buscar relacionarse por ella misma ¿verdad?
Hacía unos días que observando había reconocido un patrón en la conducta de uno de los Slytherins en particular: Theo Nott salía todas las noches al patio a fumar un cigarrillo en soledad.
Decidió que ese sería un buen momento para intentar establecer una conversación. Así que esa noche, después que todos se fueran a sus camas, Luna le aseguró a Ginny que subiría en un rato y desvió su camino hacia el patio.
Nott ya estaba allí. Con la espalda recostada sobre el tronco de un árbol y los ojos cerrados, disfrutando de cada pitada de humo que enviaba a sus pulmones. Luna simplemente se sentó frente a él con las piernas cruzadas y lo observó.
Tan absorto estaba el castaño en sus pensamientos que ni siquiera lo notó. Así fue el susto que se dio cuando al terminar el cigarro y abrir los ojos se encontró con los azules de Luna mirándolo fijamente.
-Eso no es bueno para la salud, ¿lo sabes? -le dijo sin más, como si la situación fuese completamente normal.
-Lo sé -respondió un tanto nervioso- Por eso sólo me permito uno por día…
-Deberías intentar dejarlo.
-Me quita el estrés y el mal humor. -explicó sin saber muy bien por qué lo hacía.
-¿Por qué estás de mal humor, Theodore Nott?
-La guerra, el encierro, que aquí están todos locos… -Luna sonrió.
-Siempre parece que las cosas no te afectaran.
-Así que me has estado observando. -sonrió. Su sonrisa se amplió al ver como la muchacha se sonrojaba.
-Si, me gusta observar a las personas -Theo asintió- Pero tú eres difícil de descifrar, tus ojos dicen muchas cosas que aún no sé interpretar. Me intrigas.
-Eres extraña, niña…
-Eso suelen decirme -sonrió sin molestia.- Y tú muy misterioso.
-También me lo han dicho.
-Entonces… ¿te molestaría si vengo mañana nuevamente a charlar contigo? -preguntó con tal inocencia y desparpajo que Theo mismo se sorprendió a sí mismo con su respuesta.
-Me encantaría.
— — — — — — — — — —
Hermione había comenzado a preocuparse cuando miró la hora y Pansy todavía no había llegado. La morena le había asegurado en la cena que volvería a pasar la noche con ella pero que primero debía hacer unas cosas.
Ella no inquirió demasiado y se marchó a esperarla. Ya había pasado una hora y media y no tenía noticias. Tampoco era que le pudiera pasar algo estando dentro de la casa, pero no podía evitar preocuparse de igual manera.
Decidida salió de su habitación dispuesta a encontrarla. Revisaría abajo y si no la encontraba iría a la habitación de los chicos a preguntar.
Cuando se asomó por el ventanal para revisar el patio, no encontró a Pansy pero sí la extraña imagen de Theo hablando animadamente con Luna, no pudo evitar sonreír, su amiga sabía como lograr sus propósitos.
El comedor estaba vacío así que emprendió camino hacia la cocina, allí la encontró.
El corazón se le encogió un poco al ver su estado. Su corta melena estaba completamente despeinada y dispersa sobre la mesa en la que estaba semi recostada. A su lado había una botella de Whiskey de fuego. Hermione se alivió un poco al ver que todavía tenía al menos la mitad de su contenido.
Se acercó sigilosamente y la sacudió con suavidad para despertarla. Pansy reaccionó al instante levantando la cabeza.
-¡Oh, Mione! -exclamó arrojándose a sus brazos y comenzando a llorar desconsoladamente. Hermione no supo que hacer más que abrazarla y acariciarle el cabello en un intento de reconfortarla, pero nada parecía surgir efecto, Pansy lloraba cada vez con más desespero y el miedo de que atravesara otra crisis la aterrorizó, recordaba que los chicos le contaron como Theo había tenido que golpearla para que reaccionara.
-Pansy, necesito que te calmes -le rogó
-No aguanto más… -murmuró. Hermione se tranquilizó al escucharla hablar.- La guerra, mi hermano, Mae… ¿cuánto más perderé?, ¿por qué la vida no tiene suficiente en arrebatarme cosas y me pone a Astoria aquí, cómo si necesitara un recordatorio? Es demasiado para mi… -volvió a sollozar. Hermione se sintió terriblemente culpable porque fue por ella que Pansy desenterró todo lo que había pasado con Astoria y su ex novia.
-Tú eres fuerte, Pansy -intentó transmitirle confianza- Tienes una fuerza que admiro. Pero si algún día, como hoy, sientes que te desmoronas, yo estaré para ti y te sostendré. Siempre.
-Eres demasiado buena.
-Tú lo eres conmigo.
-¿Sabes? Me acerqué a ti para tener una mujer con la que hablar y entretenerme un poco durante esta estadía -reconoció- Pero terminaste siendo una buena amiga para mi…
-Creo que el alcohol te está afectando -bromeó Hermione. Difícilmente Pansy reconocería algo similar o se pondría tan afectiva estando sobria.
-¡Claro que sí! -reconoció- Menciona algo de esto mañana y lo negaré rotundamente… -Hermione rió.
-Vale, ahora ve a lavarte la cara y a recostarte. Mañana te matará la resaca.
-Eres una pequeña bruja mandona, aguafiestas y sabelotodo. Y odio tu voz chillona. -Sinceridad Parkinson estaba presente.
-Si, y así y todo me quieres…
-¡Callate! -chilló antes de salir del lugar para evitar seguir escuchándola.
Hermione había tomado la botella de alcohol dispuesta a bajar al sótano a guardarla cuando mientras abría la trampilla una voz la sobresaltó.
-¿Granger?
-¡Draco! -exclamó con sorpresa- ¿Cómo sabías que era yo?
-Tu perfume -respondió sin vergüenzas.
-Oh…
-¿Era esa la trampilla al sótano? -inquirió curioso.
-Ah, si…
-¿Pensabas bajar a emborracharte, Granger?
-Puede ser… -decidió seguirle el juego. El semblante de Draco se endureció de golpe con preocupación.
-Sabes que no puedo dejar que hagas eso… -Y eso bastó para prenderle la lamparita de las idas a Hermione.
-Oh, bueno… tendrás que intentar frenarme, entonces.
-Granger… -siseó amenazante. Pero ella lo ignoró completamente, terminando de abrir la trampilla y comenzando a bajar por las escaleras. Sonrió cuando lo escuchó soltar una maldición seguido por sus pasos resonando en los escalones, juntarse tanto con Slytherins le estaba pegando algunas cosas… Hablaría con Draco y terminaría de poner un poco de orden en el caos en que se había convertido su vida.
n/a: Después de rendir y hacer un pequeño viaje, aquí estamos, aunque un poquito más tarde.
*Para las que querían el lío con Ron, al fin ha llegado!
*Para las que pedían Thuna (cofcofHachecofcof) ahí tienen!
*Y bueno, debo aclarar que estaba un poco saturada del Draco ninfómano que se acostó con el %80 de la población femenina de Hogwarts y me fui hacia el otro extremo. Creo que a como venía la historia me vale la justificación.
Espero que con los preparativos de las fiestas tenga tiempo de sentarme a escribir, pero si no lo logro, espero que pasen unas hermosas festividades y reciban muchos regalitos. Por mi parte estoy muy agradecida por lo que este año me ha dejado a través de esta historia gracias a sus increíbles comentarios!
Saben como hacerme llegas sus opiniones, así que las espero en los reviews!
Ojalá que sea hasta el viernes que viene... tengan un gran fin de semana!
Besos
Ilwen (18/12/2015)
