Después del atraco Shinichi estuvo consiguiendo información sobre Kaito Kid como si estuviera poseído. No dejaría que nadie se enterará de esto. Bueno, tal vez Ran lo miro desconfiada cuando casualmente mencionó a Kaito Kid con Sonoko (y dios que esa chica podía hablar sobre su alma gemela y no parar. Buena información sin duda, pero Shinichi no quería ser la persona que le dijera que Kaito era suyo en realidad.)

Además, tenía el deseo de alejar a Sonoko de su pareja destinada. Honestamente, no había esperado 13 años para conocer a la persona que diría esas palabras en su muñeca por primera vez, sólo para dejar que una loca mujer interfiriera.

Incluso ahora llevaba mangas largas a pesar del calor. Las marcas de almas gemelas eran privadas, sin embargo en este tiempo del Internet, teléfonos móviles y cámaras se había vuelto mucho más difícil mantener esas palabras escondidas, al menos para la gente famosa. Y no todos decidían seguir la tradición. Cuando la marca de Shinichi apareció en su séptimo cumpleaños instantáneamente supo que no quería que todo el mundo viera esas preciosas palabras. Eran suyas y de su alma gemela, grabadas en la piel del otro.

A pesar de que estaba un poco molesto porque su alma gemela había decidio escribir sus palabras en toda la amplitud de su antebrazo, escrito a mano de una elegante e incluso bordada caligrafía. Pero de verdad, hablando de marcas llamativas y difíciles de esconder.

Además de eso, ¿Quién rayos dice "una bella noche para una bella gema" a otra persona cuando se conocen por primera vez?

Enterró su cabeza entre sus manos y trató de no pensar, que él siempre creyó (en una forma muy femenina y romántica, pero nunca admitiría ese hecho) que esa persona al menos estaría hablando de él.

Nunca hubiera adivinado que sería sobre una gema real. En la noche. Y las palabras de un ladrón.

Un hombre...

Se había metido en una mierda de las grandes.

Y seguía sin saber que decir al regreso de Kaito, cuando se vuelvan a ver. No quería decir algo estúpido. Ya que lo que sea que diga, iba a ser grabado en el brazo de su alma gemela y probablemente de una forma fea (no tiene paciencia para escribir elegantemente, era más práctico y a menudo tendía a escribir las cosas rápidamente. Mientras se pueda leer estaba bien. Sólo pensó en ese pequeñísimo factor cuando ya era demasiado tarde, su pobre pareja viviría por siempre con su horrible forma de escribir).

❶❹❶❷

Kaito estaba en la biblioteca. Buscando en los alrededores hasta hallar la estantería en la que se encontraba su libro favorito "Les aventures d'Arsène Lupin".

Sólo que encontró el lugar vacío. Resopló impaciente y volteo su cabeza otra vez, pensando en el tiempo que había perdido, cuando vio a alguien cómodamente sentado cerca de una ventana. Tenía un familiar libro sobre la mesa. Cuando lo miro más de cerca levantó su ceja ya que reconoció a Shinichi Kudo, detective de homicidios y estudiante. ¿Por qué él leería Arsène Lupin? Y en francés por no decir más, era un misterio para Kaito. No pensaría que ese libro le gustará mucho. Hakuba definitivamente lo despreciaba.

Y sin pensarlo mucho se acercó.

"¿Estás leyendo a Arsène Lupin?"

Lentamente Shinichi bajo su libro y pestañeo hacia Kaito, como si sólo ahora se diera cuenta que estaba ahí. Poco observador por parte del detective, diría Kaito.

Después su ceja se levantó un poco, paseo con su mirada hacia la mesa y regresó a Kaito, antes de que una pequeña sonrisa emergiera de las orillas de su boca.

"Tú ves, pero no observas."

La oración sacudió a Kaito, sus ojos se ampliaron y no hablar de mantener su Poker-face. Sentía como si las palabras que a menudo acariciaba en su muñeca ardían en reconocimiento de su otra mitad. Su alma gemela. ¡Y nada menos que un detective!

Sin esperar por una invitación, salto en el asiento al lado de Shinichi, sintiéndose incluso mareado por la felicidad.

"¡Kuroba Kaito, un placer conocerte!"

Shinichi sonrió, enseñando sus hoyuelos en las orillas de su boca al tomar de vuelta la mano de Kaito, sólo para asustarse al ver una rosa aparecer, de un rojo profundo y la más hermosa que Kaito llevaba el día de hoy. Parecía estar un poco desconcertado cuando tomo la rosa.

"Kudo Shinichi."

"Entonces, ¿Qué estás haciendo aquí?" Kaito echó un vistazo a todos los libros que estaban apilados alrededor de Shinichi. Levantó una ceja cuando se dio cuenta de la cantidad de libros que trataban sobre ladrones y magos. Incluso leía unos pocos artículos sobre su identidad secreta. Ahora que miraba más de cerca encontró que eran más que sólo unos pocos.

"¿Eres fan de Kaito Kid?" pregunto Kaito emocionado e inclinándose hacia adelante.

Shinichi miró a sus pilas de papeles —la mayoría de ellos eran sobre el mago de media noche— y se sonrojo un poco, agachó un poco su cabeza y tocio en su mano.

"Ah… no… en realidad. Pienso que traté de hacer algo nuevo y él se veía lo suficientemente interesante." Shinichi levantó los hombros "Creo que trataré de atraparlo yo mismo"

Kaito sintió que golpeaban su estómago. Eso no era lo que había esperado oír de su alma gemela. Pero apenas podía culparlo. Shinichi era un detective, no era de sorprenderse.

"¿No eras un detective de homicidios?" De verdad no quería que Shinichi lo persiguiera, al menos no antes de tener una oportunidad de conocerlo y tal vez convencerlo de no entregarlo. O explicar la situación. No estaba seguro de cómo le iría con el detective. Tenía mucha confianza en sus habilidades, incluso él había escuchado sobre Shinichi. Sólo porque no había investigado al detective lo suficiente (aún), pero pese a ello sabía que era bastante inteligente y —además de eso— muy activo así que probablemente tendría problemas con seguir a Kaito. Sabía que ese detective podría ser peligroso, aunque contaba con su habilidad de escape.

El problema iba más allá de estar atraído hacia Shinichi. No sólo era su alma gemela, era inteligente, lo suficiente como para retarlo. Y… bueno, se veía taaan bien. Tanto que no quería huir o tomar estúpidas decisiones al momento de interactuar con Shinichi. Nadie dijo que él no fuera osado. Y estaba emocionado de provocar a Shinichi y unir sus voluntades entre sí. Aunque de alguna manera en donde no terminará en prisión o Shinichi nunca volviendo a confiar en él.

"Síííí..." La respuesta de Shinichi fue un poco lenta, alargando la palabra como si estuviera buscando que responderse "Ciertamente, suelo concentrarme en homicidios. Es que…" la mirada del detective bajo al periódico en su mano, frunciendo el ceño "... se vuelve cansado lidiar con tanta violencia todo el tiempo" mientras encogía los hombros "Creo que eso es porque encuentro a Kaito Kid intrigante. Es un desafío, pero usualmente no hay violencia. Podría ser un buen cambio."

Kaito parpadeo dos veces, tratando de pensar de la forma que lo haría el detective. Desde cierto punto de vista podía entender lo que Shinichi decía, pero no imaginaba la cantidad de casos en la que Shinichi tuvo que estar envuelto para aparecer en el periódico tan pronto.

Diablos, debería estar halagado de la tan buena opinión que Shinichi tenía sobre su personaje. Tal vez hasta emocionado por la alabanza.

Pero eso sería si su alma gemela no estuviera insistiendo en perseguir a su contraparte criminal en nombre de la justicia.

Esto apestaba.

Buen momento.

Después, cuando se fue a su casa, era un bulto de confusas emociones.

Primero: Conoció a su alma gemela.

Segundo: Parecía que su alma gemela no había notado ¿ser su alma gemela.

Finalmente: Su alma gemela estaba cazando a su alter-ego.

Al menos había conseguido el número de teléfono de Shinichi y no podía estar más feliz.

Cuando Shinichi regreso a casa estaba desconcertado por la nueva persona que había conocido, pero Kaito era un buen tipo. Él era brillante, inteligente, juguetón, abierto, servicial y amistoso. También era bastante divertido el hecho de que le gustara hacer trucos de magia. Aunque Shinichi había logrado ver a través de la gran parte de ellos, aun así algunas veces Kaito lo había dejado perplejo. Lo que era interesante, porque tenías que ser un muy buen mago para ser capaz de engañar a Shinichi, y Kaito tenía su edad, cerca de 20 años.

Era muy fácil hablar con él y aunque a Shinichi le molesto un poco haber sido interrumpido en su recolección de información, también estaba agradecido por el descanso que le permitió tener. Tal vez estaba esforzándose demasiado en esto. Ran ya lo había llamado 2 veces para recordarle que tenía que comer, así que había comprado un poco de comida cuando regreso a casa.

Cuando finalmente llegó a su casa, entró en ella, dejó sus zapatos en la entrada y puso su mochila en el piso a un lado de la silla de la cocina. Se sentó, puso la comida cerca y comenzó a devorarla cuando su teléfono vibró indicando que le había llegado un mensaje.

[18:27] Kaito Kuroba: "¿Llegaste bien a tu casa?"

Sonriendo un poco, se metió otra vez el tenedor a la boca antes de responder.