Capítulo 3
El juego del gato y el ratón.
El problema con atrapar a Kid no era sólo sus robos irregulares, que además eran anunciados con poco tiempo de anticipación. También estaba el hecho de que por sí mismo ya era difícil de atrapar y que en parte era impredecible. Y aunque Shinichi era capaz de seguir los pensamientos de Kaito, el ladrón era resbaladizo como un pez. Si algo tenía que admitir era que Kid era un maestro de ir pensando conforme a la situación y usar sus talentos para poder escapar. Era molesto como alguien podía disfrazarse tan bien y para el colmo cambiar su voz.
La parte más difícil de acorralar a Kid era realmente dejarlo sin salidas, después de todo lo único que quería hacer Shinichi era hablar con él. Apestaría si su primera conversación fuera a través de un panel de cristal. Eso y que sería realmente incómodo hablar con alma gemela después de haber ayudado a meterlo en prisión. Y probablemente no ayudaría mucho en su relación.
Durante el tiempo que había entre los robos, Shinichi decidió hacer su investigación, lo que lo tenía sentado en la librería buscando artículos antiguos y cualquier otra cosa sobre el ladrón que llegara a sus manos. Hasta ahora sólo hubo otro atraco, pero Shinichi tuvo la mala suerte de meterse en un caso camino al museo. Decidiendo que el asesinato necesitaba más de su atención que su inofensivo ladrón, así que se había quedado. A regañadientes. Por lo tanto, se había perdido de la mayor parte del atraco y solo había llegado para ver al ala delta desaparecer entre la distancia. Sí, no estaba exactamente feliz porque su alma gemela tuviera que ser un criminal, sin embargo, además de ser un criminal realmente no veía a Kid como alguien malo.
¿Lo sacaba de quicio? Definitivamente.
¿Exasperante al punto en que querías matarte golpeando tu cabeza contra la próxima pared? Regularmente.
¿Bastante criminal como para merecer una condena en la cárcel? No taaaaaanto. Tal vez una multa por los problemas que causó. Y para pagar las cuentas de las terapias de los policías. Y cualquier desorden que los trucos de Kid dejaron, para poder limpiarlo. El daño a la propiedad probablemente también debería ser incluido.
Tal vez debería dejar de pensar en que tan grande Kid tendría que pagar su multa. Sólo agregaba más y más, y Shinichi no estaba seguro si él, sus padres o cualquier soporte financiero que Kid tenga (sus robos y atracos no eran exactamente baratos) fueran suficiente para pagarlo.
De cualquier forma, no pensaba así sólo porque Kid fuera su alma gemela. Tenía una política de absolutamente no dañar a nadie, que parecía ser la primera y única regla en los robos de Kid. Muchas veces hizo un gran esfuerzo para atenerse a esa regla, algunas veces Shinichi pensó que incluso él había ayudado, en su propia y rara manera, mientras cegaba y confundía a todos los demás. O al menos intentándolo.
No, en cuanto a criminales, Shinichi estaba seguro que podría vivir con Kid siendo lo que es, aunque le gustaría una explicación, una razón por su comportamiento.
Hasta aquí Shinichi había encontrado varias cosas sobre Kid, debido a los periódicos y artículos online.
· Tenía una política de no lastimar.
· Estaba buscando algo. Este algo probablemente es una gema.
· Sus robos siempre ocurrían cuando había luna llena o, en todo caso, la piedra era devuelta después de luna llena.
· No le gusta que usen su nombre y se venga siempre que lo hacen. (Y no, no había pensado en utilizar esto sólo para lograr que Kid salga de su escondite. No estaba loco. Aún [Nadie tenía que saber que en este momento era su último recurso]).
· No podía patinar sobre hielo (Si alguien dentro de unos de esos sitios wed que no parecían bien informados era creíble. Shinichi creía creer que sí, porque tenía varios comentarios intrigantes. No tenía nada que ver con que su nombre de usuario incluía Sherlock Holmes, nada que ver.)
· Si lo veía bien y combinado con su conocimiento del Kid que había conocido antes, cuando era un niño, no eran la misma persona.
· Era un gran mago, un maestro utilizando sus manos, disfrazandose y manipulando su voz.
· Obviamente podía abrir candados.
· Tenía energía como conejo en drogas.
· Era muy creativo.
· Le gustaba hacer un show.
· Es un caballero y aparentemente siempre coquetea cuando hablamos de mujeres.
· Tenía una muy buena memoria.
· Sabía disparar. (Una pistola de cartas y su pistola de gancho de agarre).
· Podía volar en parapente.
· Podía pensar conforme a la situación.
· Era muy inteligente.
· Era guapo, por lo que podía ver de su apariencia debajo del traje.
· Era muy atlético.
· …
Shinichi golpeó su cara porque sabía que podía seguir y seguir todavía —estaba enamorado, lo sabía—. Y que además no había tenido la oportunidad de decirle algo a Kid y así hacer consciente al ladrón de que eran almas gemelas.
Ahora mismo tenía varias cosas que quería decir. Pero de alguna manera había juntado y mezclado todas esas palabras y… al menos parecía ¿cursi? Quería algo simple, aunque sincero e imprescindible. Pero un causal "Hola", como ya había en muchas muñecas, no serviría.
Sin embargo, ¿proclamar poesía al ladrón? No iba a pasar de todos modos, a parte, ¿dónde estaría el significado en esas palabras? Además, para eso tendría que atrapar a Kid y mantenerlo quieto. Y tampoco debería ser muy largo o lo que sea que esté escrito en el brazo de su alma gemela sería demasiado largo.
Esto era un completo desastre.
Y Shinichi tenía la maldita tentación de gritarle "¡221B Baker Street!" a Kid, sólo por tener un poco de Sherlock Holmes para sobresalir. Pero era un poco demasiado (y tal vez molesto) forzar a su alma gemela a cargar con un frase de Sherlock Holmes. No le haría eso a su pareja destinada, no importa que tan tentado este. Y oh, qué ironía que un ladrón tenga la frase de un detective en su brazo...
Pero si Kid se sigue negando a hablar con Shinichi, eso es lo que iba a conseguir.
Después de desechar la frase de Sherlock Holmes (a pesar de que tan divertido lo encontraba y sin importar que tan tentado y emocionado y… no. En serio él debería dejar de pensar sobre las marcas de su alma gemela de esa manera.), Shinichi había pensado que tal vez a su ladrón le gustaría algo relacionado a ladrones o caballeros.
Y en un momento de inspiración decidió ir por diferentes libros sobre ladrones.
Especialmente de caballeros. Una vez leyó "El gran robo en tren" con el vulgar nombre Edward Pierce y un libro infantil "Lord ladrón" y también a Maurice Leblanc con "Les aventures d'Arsène Lupin". Hasta ahora el más prometedor era Maurice pero Shinichi tampoco sabía si utilizar la frase de un libro. ¿Cómo se sentiría su alma gemela a tener esa oración en su muñeca durante su niñez y convertirse en un ladrón después?
Lo que, ya sabes… era una especie de ironía, si él crecía con esas palabras y luego de alguna manera se convertía en uno. Shinichi estaba preocupado de que esas palabras también fueran parte de la razón de que su alma gemela se haya convertido en un ladrón. Pero de cualquier forma, ya era demasiado tarde para cambiarlo.
Frotando sus ojos puso los libros lejos y suspiro. Ni siquiera sabía si iba a poder decidir qué decirle a su alma gemela. Sólo porque ya conoce a su alma gemela y ya había hablado con él, no significaba que sus palabras destinadas no serían sorprendentes cuando las diga. No había encontrado nada sobre el tema de poder influir con la marca de alma gemela, pero Shinichi iba intentar de todas formas. Llenado su cabeza con frases utilizables y otras herramientas que, con esperanza, le fueran más útiles.
Bueno, no es que sepa mucho sobre las marcas de almas gemelas, a pesar de que las ha tenido durante mucho tiempo. Todavía hay muchas personas que esperan que aparezcan sus marcas, son cosas estudiadas por científicos. Porque nadie en realidad sabe de donde provienen. Hasta ahora sólo unas pocas cosas que están determinadas sobre las marcas. Y desde que conoció a su propio emparejado, Shinichi había decidido refrescar sus conocimientos en esa esquina de la sabiduría.
Si tenías una alma gemela, obtendrías tu marca en tu séptimo cumpleaños. Si la diferencia es mayor a 7 años, el mayor obtendría su marca hasta que el cumpleaños de su alma gemela.
La marca desaparece hasta la muerte. Por lo tanto, si estabas en blanco podría también significar que tu alma gemela murió antes de tu séptimo cumpleaños, o simplemente no ha nacido todavía.
Algunas personas tenían más de una oración. Pasaba rara vez y en lo que podía pensar Shinichi era que tal vez significará que tienes más de una alma gemela. Pero estaba adivinando. Shinichi pensó que si es verdaderamente difícil encontrar a una alma gemela, lo sería mucho más con dos.
Por último —y Shinichi podía comprobar esto— era que tú definitivamente sabrías si las palabras dichas pertenecían a tu alma gemela. Personas con un simple "hola" en sus muñecas, podían seguir reconociendo a la persona correcta. Simplemente porque se sentía como si las palabras se escribieran en fuego, una sensación de cálidas cosquillas, ardía y aun así era gentil. Shinichi envidiaba y se compadecía de las personas con esa clase de palabras en su muñeca. Primero porque ellos siempre van a tener ese sentimiento cada vez que saluden a su emparejado y por otra parte porque perderían su especial excepcionalidad por usarlo tan seguido. En realidad Shinichi quisiera escuchar esas palabras de su alma gemela una y otra vez. Pero no en frente de extraños.
• • S • •
Tomo otros cuatro robos para que Shinichi estuviera seguro de que Kaito Kid lo estaba evitando. A él, de todos los detectives, a pesar del hecho de que ellos no se habían conocido en realidad, a excepción de cuando Shinichi no pudo decir nada, porque si no Kid sabría que son almas gemelas.
Cuatro malditos robos. Lo que significaba cuatro meses y medio esperando por una oportunidad y fallando. No estaba acostumbrado a fallar. Era humillante, frustrante y sólo hacía que estuviera más determinado a atrapar a Kid con sus propias manos, aunque sólo sea para percudir ese molesto, perfectamente apropiado e impecable traje suyo. ¡Sí! ¡Estaba en ese punto en donde recurriría a la violencia antes de llegar a la parte del habla! Pero Kid merecía una pelota de fútbol en el trasero por todas esas carreras que le había hecho dar, evitándolo y distrayéndolo con sus horribles e inolvidables métodos. Tirar niños sobre él como perros rabiosos fue simplemente… cruel. No era que no le gustaran los niños pero era sólo… no...
Bueno, tal vez odiaba completamente a los niños. Era muy embarazoso, especialmente desde que se enteró que esa niña había estado llorando por los dulces que Kaito Kid le había prometido. Maldición, el ladrón debió haber muerto de la risa porque su plan había funcionado. Como diablos Kid había descubierto esa debilidad, era un completo misterio para Shinichi. ¡No era como si estuviera rodeado de niños todos los días! En realidad, nunca.
¿Y Shinichi era realmente culpable de estar ansioso por capturar a Kid? Solo que tenía que atraparlo cuando estén fuera del rango de alcance de la policía. Lo que lo hacía casi imposible. Y lo hacía mucho más desafiante. Había sido un gran reto no maldecir a su alma gemela, pero sabía que se hubiera arrepentido bastante si su alma gemela estuviera marcado con un mala palabra durante el resto de su vida, por eso mantendría su boca cerrada durante el robo o al menos hasta que finalmente encuentre un momento de paz y tranquilidad, preferiblemente con sólo Kid y él en la misma habitación. O pasillo. O techo.
Un poco deprimido se sentó en una de las sillas en su nuevo café favorito, en Ekoda. No tomó ni siquiera 15 minutos hasta que un conocido manojo de energía se invitará a sí mismo a hacerle compañía, deslizándose suavemente en el asiento a un lado de él.
"¡Hey! ¿Qué pasa?" preguntó Kaito, preocupado y Shinichi trato de sonreírle, aunque probablemente falló, la expresión de Kaito decía eso. Quería poner sus manos en la mesa y enterrar su cabeza en la miseria. La auto-compasión no era su estilo usual pero Shinichi también era conocido por ser la persona más paciente viviente en la tierra. No sabía cuántas veces lo han regañado por ser imprudente (principalmente Ran. pero también varios miembros de la policía, a pesar de no ser lo mejor para ellos la mayoría del tiempo).
"No importa" murmuró tristemente, porque no sabía cómo explicar que su alma gemela era un internacionalmente conocido y buscado ladrón de joyas. Nunca tendría acceso a otro robo y si eso pasaba Kid nunca se enteraría que su alma gemela, porque no puede acercarse a él. O tal vez lo sabría o ya lo sabe y por eso lo evita.
Estremeciéndose un poco levantó su cabeza y miró la pequeña taza caliente que Kaito había utilizado para empujar su brazo. ¡Café! Extendiendo la mano puso fácilmente la taza cerca de él, ignorando las risitas de Kaito (un sonido encantador) y bebió un poco. Luego utilizó la taza para fruncir el ceño dentro de ella. Simplemente era completamente injusto. Había encontrado a su pareja. Estaba seguro de que finalmente encontró a alguien a su mismo nivel (de otra manera Kid hubiera sido atrapado hace mucho), alguien con quien hablar y no aburrirse. Aún no estaba contento sobre la cosa de ser un criminal, pero lo había observado el tiempo suficiente para llegar a la conclusión de que no era lo peor que pudo pasar. Además: Kaito Kid nunca había dañado a alguien y devolvía los tesoros que robaba. Por cualquiera que sea su razón (Y Shinichi moría por saberla), no era malvado. ¿Y tal vez Shinichi podría ser una buena influencia para él?
Ahora, si Shinichi fuera capaz de saber porque Kid estaba tan obsesionado con no conocerlo, sería grandioso. O tal vez Kid sabía del tema, ¿Y por eso era que lo evitaba? Tal vez Kid no quería estar con él o temía su reacción.
Sus hombros cayeron un poco y continuó mirando la profundidad del turbio marrón en su taza, hasta que una mano se acercó y chasqueó sus dedos debajo de su nariz.
"¿Tierra a Shinichi? ¿Estás escuchando?"
Parpadeando volteó a verlo y enrojeció ligeramente por la vergüenza "Lo siento… ¿qué estabas diciendo?"
Y después por supuesto que estaba Kaito. Quien —si la mente de a Shinichi no estuviera concentrada en la última conversación que tuvo con su alma gemela— lo hubiera enamorado, a pesar de que indicaba algo diferente lo que estaba escrito en su brazo. Porque no hay garantía de encontrar a tu pareja destinada. ¡Y por supuesto que había encontrado a alguien como Kaito después de conocer a su alma gemela! Pensaba que tal vez debería estar agradecido de no haber tenido que decidir entre su amante y su alma gemela. O al menos no aún.
• • K • •
A Kaito le gustaba Shinichi. Mucho. El chico era inteligente, tenía un humor escondido, era atractivo y —no lo creerías— era simplemente adorable. Kaito amaba sus sonrisas, su ingenio, sus ojos que se iluminaban a cualquier mención de fútbol o de Sherlock Holmes o de café. Era como darle a un niño su regalo de Navidad más temprano de lo usual. Tal vez debería estar más preocupado de la adicción que Shinichi tenía al café, pero bueno, su propia adicción al chocolate no era menos perjudicial. Mientras que Shinichi probablemente tenía que lidiar con insomnio y dolores de cabeza, él posiblemente se vuelva diabético, así que ambos disfrutaran de sus malos hábitos hasta que lleguen a ese punto. Además, eso le traía mucha alegría a Shinichi y Kaito estaba indefenso ante esa cegadora sonrisa. Kaito tenía que mantenerse unido o se derretiría formando un charco de chocolate cada vez que él sonreía.
Tal vez (más como seguramente) Kaito está un poco enamorado ya, pero de nuevo ¡Era su alma gemela! Aún seguía siendo muy raro encontrar a tu alma gemela, a pesar de ser más fácil por los aparatos modernos, Kaito ni siquiera lo había pensado mucho antes, incluso tenía escondidos sus palabras grabadas alrededor de sus muñecas y ahora (como Kaito Kid) estaba profundamente agradecido por su prevención. ¿Qué tan fácil sería identificarlo si alguien más conociera sus palabras? A pesar de que por eso siempre sentía un poco de culpa cuando las maquillaba (muchas veces) y utilizar piel falsa (sólo para estar seguros) y las vendaba para esconder la marca antes de cada robo. Además siempre era útil tener pañuelos de seda hasta la manga.
Pero se sentía peor las veces que tenía que personalizar a otra persona, que no escondía sus marcas. Usar piel falsa y pintando otra marca de almas gemelas en su brazo era como engañarlo, más ahora que conoce a su pareja destinada. Era desconcertante voltear a ver abajo hacia su antebrazo desnudo y ver unas palabras diferentes y otro tipo de caligrafía ahí. Era… incómodo y discordante, pero necesario.
Aunque en realidad, en este momento lo que más temía durante el atraco estaba sentado frente a él, luciendo un poco miserable y Kaito sintió una punzada por la culpa en su corazón, porque sabía que era en parte responsable de la expresión en el rostro de Shinichi. En serio desearía poder borrarla, pero cada vez que trataba de acercarse a Shinichi… bueno, Shinichi parecía querer responder pero al mismo tiempo alejarlo. Y estaba absolutamente obsesionado con atrapar a Kid. Era malditamente confuso y Kaito estaba desesperado. No quería que Shinichi supiera que él era Kaito Kid, pero no podía confiar en sí mismo para no darle información a Shinichi. Lo mejor que podía hacer era evitar, evitar y evitar al detective como a una plaga.
A excepción de que eso hacía que Shinichi estuviera aún más determinado de atrapar a su álter ego. Algunas veces, Kaito había sudado y escapado solo por poco. En algún punto se había preguntado si Shinichi había podido evitar su último escape, pero alcanzó la puerta antes y escapó a la libertad. Aun así se preguntaba. ¿Shinichi había estado un poco más cerca a la puerta que él? Y era un muy buen corredor, como ya sabía.
Después de ese escape había recurrido a sobornar niños. Porque había visto a Shinichi consolando a un niño en la calle que había perdido a sus padres cuando estaban juntos como ahora y había visto la manera en que Shinichi había envuelto el dedo del pequeño niño por segundos. Lo suficiente para aceptar un paseo de caballito e incluso un helado mientras buscaban la familia del pequeño.
Bueno… sólo tiene que ser creativo y espera que Shinichi perdiera el interés de alguna manera. Tal vez empezaría a buscar formas de mantener a Shinichi ocupado durante sus robos. Si Shinichi no aparecía en ellos, no había forma de que lo atrapará.
