Capítulo 4

Operación: Seducción.

Habían pasado cerca de 7 meses desde que había encontrado a Shinichi en la librería. Eso significaba 6 atracos que atendió el detective intentando detenerlo y obligando a Kaito a hacer acrobacias absolutamente ridículas. ¿Y Kaito? No estaba ni un paso más cerca con su alma gemela que antes. Lo que era… desconcertante y confuso y absolutamente inaceptable.

De acuerdo, entonces su alma gemela se negaba a reconocer… ¿ser su alma gemela? Kaito estaba muy seguro de que algo como eso debería ser ilegal. Era incluso más frustrante la obsesión que Shinichi tenía con Kaitou Kid. Oh, era un poco halagador que Shinichi lo persiguiera. Pero… también estaba malditamente celoso de la atención que su alter ego recibía. Estaba… celoso de sí mismo y no había forma de hacer algo al respecto. A excepción de detener los atracos, lo cual, no era una opción.

Quería llorar. Esto era tan injusto.

Ya que esta era obviamente una muy complicada y extraña situación, tenía razones por las que tomar medidas drásticas para cambiarla.

Y así había llegado a su mente la operación "Seducción". Ya que su alma gemela parecía no tener idea alguna o era un buen maldito actor, ¡se vio forzado a hacérselo saber!

Operación Seducción - Primer intento: Entrar en el espacio personal de Shinichi.

Como acostumbraban se reunió con Shinichi en un café en Ekoda. A pesar de saber que su detective vivía cerca de Beika, Shinichi parecía visitar demasiado ese café. Cuando preguntó la razón, Shinichi simplemente se encogió de hombros y dijo que tenía un jodidamente buen café y nadie parecía molestarlo aquí. Bueno, Kaito no pelearía porque de otra manera necesitaría una excusa por visitar Beika tan seguido sin parecer que acosaba al detective.

Este día, en vez de sentarse contrario a Shinichi, Kaito simplemente tomó un lugar al lado de él, apretándose contra el banco y prácticamente forzando a Shinichi a irse hacia la esquina. No es la mejor manera de salirse con la suya, pero de esta manera Shinichi no sería capaz de escapar fácilmente.

"¡Hey! ¿Qué estás haciendo?" Inclinándose sobre él trataba de mirar lo que sea que Shinichi estaba estudiando. Despistado, conjuro una de sus rosas y la colocó detrás de la oreja de Shinichi.

"Urgh. Kaito… ¡Lárgate!" El codo clavándose en sus heridas sólo hizo que se retorciera un poco y que se pusiera lejos de Shinichi, causando que el detective rodará sus ojos y que dejara salir un suspiro exasperado. Cuidadosamente tomó la rosa y la puso sobre los papeles. Kaito sonrió sin arrepentimiento y se acercó. Todo lo que obtuvo fue una cara llena de papeles, pero estaba bien, tal vez estaba avanzando un poco rápido. Retrocediendo un poco recogió los papeles y bajo la mirada hacia el periódico que detallaba su último robo. O eso parecía.

"¿Otra vez Kaitou Kid? Hombre, eres muy obstinado"

Shinichi puso sus brazos sobre la mesa y gimió. Kaito no tembló ante el sonido, tampoco estaba moviéndose emocionado. Nope.

"Estuve cerca de romper mi cuello ayer en la noche. En serio, a pesar de que tiene una regla de no dañar, dejar unas canicas en la escalera para ralentizarme, fue malvado."

Kaito se forzó a sí mismo a sonreír y no retorcerse de dolor por el recuerdo. Eso no era exactamente como él recordaba que había ocurrido, no sería como él contaría los acontecimientos. Antes del robo intentó que Shinichi no fuera, sin embargo, parecía que Shinichi era más que capaz de eludir algunos de sus planes. En vez de no poder ir, Shinichi había llegado justo a tiempo para verlo robar la joya, ya sin aliento y mirándolo casi como maltratándolo apetitosamente. En otras palabras: había estado tan distraído que Kaito casi olvidó dejar caer las bombas de humo y correr.

Hasta el momento no sé había perdido ningún robo, sin importar qué tan preparado estuviera Kaito, de alguna manera siempre encontraba una forma de atravesar sus cuidadosamente calculados planes. Uno de sus planes de apoyo en caso de que Shinichi apareciera, era ralentizar a Shinichi utilizando canicas en la escalera, forzando a Shinichi a mirar por donde iba. Estaba tan seguro y aseguraba que Shinichi era suficientemente inteligente para no arriesgarse a romperse el cuello por perseguirlo.

Pero se arrepintió rápido. Hasta ese día no sabía que Shinichi era un jodido buen tirador y un jugador regular de fútbol. Un jodidamente bien jugador que podía disparar con una puntería que debería requerir licencia. Ahora estaba seguro de que nunca hubiera querido poner varias pequeñas canicas en frente del maligno poder de la patada de Shinichi, porque eso terminó con él casi perdiendo un ojo. Varias veces, inofensivos mármoles se convirtieron en extremadamente peligrosos misiles.

"¿En serio? Eso apesta" Kaito se compadeció en su lugar, optando por mantener sus terribles memorias a raya antes de que se entregará a sí mismo.

"Pero admiro tú fortaleza de seguir adelante…" Kaito agregó débilmente, esperando que Shinichi no escuche el miedo en su voz, mientras que Shinichi parecía a un más deprimido frente a sus ojos. No le gustaba ver a Shinichi así y menos sabiendo que era su culpa. Además él quería enfrentar a Shinichi por seguir cazando a Kid. Estaba en callejón sin salida. Extendió la mano y le dio unas palmaditas en su espalda.

"Este no es el final. ¿No resolviste otro caso? Escuche sobre ti. ¡Eres asombroso!" necesitaba alegrar a Shinichi. Sólo por su propia paz mental.

No estaba preparado para los brazos de Shinichi rodeándolo y el tranquilo "Gracias…" que le siguió. Ni la sonrisa que Shinichi parecía recuperar por la acción. Reuniendo sus papeles se levantó y finalmente apretó los hombros de Kaito disculpándose con una radiante sonrisa y una rosa cuidadosamente sostenida en su mano libre. Kaito se le quedó viendo aturdido y probablemente con una estúpida sonrisa en sus labios, antes de que recordara su plan.

Maldición. Aparentemente algo en sus palabras alentaron a Shinichi otra vez.

Operación Seducción - primer intento: ¿Falló? (¡Y pensar que Shinichi lo abrazo! (◍•ᴗ•◍) )

Operación Seducción - Segundo intento: Darle a Shinichi flores.

Su siguiente plan era llenar a Shinichi con flores. Si funcionaba en películas e incluso en situaciones reales, debería funcionar para él y Shinichi. Además tiene muchas flores a la mano, debería ser capaz de hacer el más hermoso ramo de flores que Shinichi haya visto en su vida. Y deberían hacerle saber su interés al observante detective.

Aparentemente no. Shinichi había tomado el bonito arreglo que consistía en flores con significado de amor, esperanza y otros ideales románticos en el lenguaje de las flores. Miro el adorno, luego a Kaito y declaró que no tenía idea de donde Kaito podía haberlas escondido.

"Las flores individuales, podría explicar donde las tenías…" Dijo Shinichi, levantando sus hombros y mirando abajo hacia las flores en su mano "Pero verdaderamente me sorprendiste con esto. ¿Déjame pensarlo?"

Bueno, Kaito pensó mientras que miraba a Shinichi yéndose con las flores sin darse cuenta de nada, tal vez había exagerado preparando el truco de las flores, pero es que sólo darle flores era… demasiado normal. Maldición.

Operación Seducción - Segundo intento: Fallo porque el objetivo no noto su intención. ( ´•̥̥̥ ω•̥̥̥` )

Operación Seducción- tercer intento: Sostenerse de las manos.
Nadie desanimaba fácilmente a Kaito, simplemente cambiaría sus tácticas otra vez. Si las flores no funcionaban, tendría que subir de nivel en su juego y dejar que las acciones digan la verdad.

Obviamente necesitaría ser más audaz. Tomar la iniciativa. Así que… sostenerse de las manos, eso iba a hacer.

Entonces, una vez más estaban sentados en el café, él sólo extendió la mano y tomó la de Shinichi.

Silencio incómodo.

Shinichi agachó la vista, mirando sus manos entrelazadas, su cara parecía confundida antes de volver a ver a Kaito. Después, pareció llegar a una especie de conclusión, porque Kaito observó una de sus lindas sonrisas y Shinichi apretó su mano tranquilizadoramente.

Kaito no tenía la más mínima idea de qué significaba. Pero estaba muy seguro de que no era lo que intentaba hacer.

Oh bueno, al menos había sostenido las manos de Shinichi y Shinichi no parecía importarle que lo siguiera haciendo después de salir del café.

Operación Seducción-tercer intento: ¿Falló? (¿Nos tomamos de las manos?) ʅ(• - •?)ʃ ?

Operación Seducción - cuarto intento: Tratar de besarlo.

Bueno. Había empezado bien. Estaba afuera, el clima era bueno y Kaito trataba de llevarlo sutilmente a un lugar aislado después de comprar un helado. Incluso recordó que a Shinichi no le gustaban los dulces, así que le consiguió un agrio sabor a limón. Que no había sido fácil de encontrar, ya que él prefería los sabores dulces. Y justo cuando estaba a punto de inclinarse para probar el helado de Shinichi (como si Shinichi no supiera que él había trabajado en diferentes tiendas para encontrar un helado agrio, lo que le causó un dolor de estómago durante los 2 días antes, donde tuvo que cancelar sus citas-que-no-son-citas…) un maldito cadáver cayó enfrente de ellos, salpicando sangre y… ¡como que arruinando todo lo que había planeado minuciosamente!

Kaito no estaba seguro si enojarse o estar horrorizado en ese momento. No solía confrontar a cuerpos muertos saltando de la nada como en una mala película de apocalipsis zombi. Al menos obtuvo una buena vista de la parte trasera de Shinichi agachándose a inspeccionar algo, casi tan fascinante como la imagen de ver a Shinichi trabajando. Aunque la hubiera preferido sin el cadáver.

Y hubiera sido feliz con su beso.

Operación Seducción - cuarto intento: Falló. Un cadáver cayó sobre la cita. (ᗒᗣᗕ)՞

Operación Seducción - quinto intento: Cena con velas. (Esperó que seguro de cadáveres)

Estaba yendo bien. Bueno, tal vez había usado una excusa porque Shinichi parecía un poco escéptico de ser llevado a un restaurante de alta clase. Al menos no tendría que haber cadáveres, ¿no? Así que con la excusa de que su mamá tenía una reservación, pero que su cita la cancelo, había logrado traer a Shinichi aquí y estaba feliz hablando con él. Iba bien. Era genial. Estaba relajados e incluso complacidos con un poco de vino. Y tal vez Kaito por fin obtendría la oportunidad de confesar sus sentimientos. Estaba muy nervioso, pero se había prometido que cuando acabarán de comer se confesaría, sin importar que. Y estaba tan ansioso de por fin llegar a esa parte que tuvo que resistirse a taparse la cara con la comida enfrente de él. Pero llegó finalmente. Y fue una tortura bailar sobre el tema.

"Shinichi…" finalmente estaban acabando y él sonrió tímidamente a su alma gemela, quien pestañeo de regreso confundido pero, como siempre, interesado. Acercándose para tomar su mano, respiró profundo y abrió la boca cuando una pareja pasó por su mesa emocionados "-y dijeron que Kid iba a aparecer esta noche, es una gran coincidencia que estemos tan cerca. ¡Deberíamos ir! ¡Es un gran espectáculo y yo siempre quise estar en uno de sus shows!" la chica dijo y de repente Shinichi se había ido de su mesa a en frente de la pareja, interrogándolos. Cuando regresó tenía brillitos en sus ojos, la emoción hacía que su cuerpo temblara. Era hermoso.

"¡Lo siento Kaito! ¡Tengo que correr!" inclinándose hacia adelante, le dio un pequeño beso en la mejilla "Gracias por la cena, ¡la próxima vez yo invito!"

Y se había ido, Kaito quedó boquiabierto y tocó su mejilla. Esta un poco inseguro de lo que acaba de pasar. Bueno, había sido abandonado. Más o menos. Pero también obtuvo un beso (incluso si era en la mejilla, ¡Kaito lo consideraría con un triunfo!). A parte, sólo fue abandonado por su álter ego.

Espera. ¡¿Qué robo?!

Operación Seducción - quinto intento: Falló. Alguien puso una nota de Kid falsa. Y lo voy a matar. Lentamente. (╬ Ò Ó)

Operación Seducción - intentó veinti-algo (¿creo que era el ocho?): Emborrachar a Shinichi.

En verdad, convencer a Shinichi de beber alcohol llevaba de mucho convencimiento y sólo aceptó cuando prometió que sería en la casa de Shinichi, mientras veían una película. Sólo un poco de diversión inofensiva entre los dos. Kaito había aprendido cómo mezclar cócteles sólo por esta noche, compró diferentes tipos de alcoholes y otros materiales. Tenía curiosidad acerca de algunos de los cócteles, así que los probarían uno a uno.

Se había prometido no hacerle nada a Shinichi, sin importar que tan atractivo Shinichi era en estado de ebriedad. Nunca haría nada como eso, usar la confianza de Shinichi y su vulnerabilidad contra él.

Bueno, tal vez más que una misión de seducción, era una misión de emborracharse lo suficiente como para tener el coraje de confesarse. Eso y abrazarse con Shinichi, quien no parecía importarle en lo absoluto por la manera en que estaba prácticamente abriéndose paso hasta la mitad del regazo de Kaito. Bueno. Su cabeza estaba en su regazo por lo menos y Kaito estaba tratando de no pensar en algo indecente. En lugar de eso comenzó a acariciar la cabeza de Shinichi, quien disfrutaba de la atención y se quejaba cada vez que la mano de Kaito paraba de moverse por mucho tiempo. Era encantador y cautivador. Kaito desearía pasar todas sus noches así.

Cuando la película había acabado acurruco a Shinichi más cerca, su corazón latía como una tormenta y sus palmas sudaban por los nervios. Y luego tartamudo su confesión.

"...dilo otra vez…" dijo Shinichi, su cara era ilegible, sus ojos estaban planos y un poco confundidos. Oh Dios, iba a rechazarlo, ¿o no?

"Me... gustas. Mucho." tocio en su mano "Como… más que sólo gustar."

"... Más que sólo gustar."

"Más como… ¿amor?" no chillo. Oh Dios, esto fue embarazoso. ¿¡Acaba de chillar?! Poniéndose su poker-face tomó la mano de Shinichi entre la suya, haciendo que el otro chico se sobresaltará. Su máscara casi indiferente se rompió y un suave sonrojo se extendió sobre sus mejillas. Logrando una vista adorable, pensó Kaito con nostalgia.

"Te amo…" dijo, con el corazón golpeando su pecho y acercó a Shinichi más hacía él "¿saldrías en una cita con conmigo?" estaban de pie, juntos, su voz se hundió en un susurro ronco. A esta altura, podía sentir el escalofrío que recorría el cuerpo de Shinichi, la mano entre la suya se tensaba sólo un poco y sus ojos azules vagaban por su rostro, buscando algo y al mismo tiempo viéndose incierto. Casi tímido.

Shinichi respiro temblorosamente. Kaito redujo un poco más la distancia entre ellos, muy cuidadosamente, como si pensará que cualquier movimiento apresurado haría correr a Shinichi como un animal asustado.

"Por favor…"

"...Kaito…" la propia voz de Shinichi era apenas un susurro, sin embargo, parecía rogarle a Kaito que se detuviera. El ladrón no tenía la intención de aceptar la solicitud, no cuando por fin estaba tan cerca de llegar a Shinichi.

"Por favor." repitió, suavemente. Cuidadosamente levantó sus manos enlazadas y dio un casto beso en la mano de Shinichi. Otra vez sintió el temblor recorrer el cuerpo del detective, Shinichi tiraba de su mano, débilmente, como si no estuviera convencido de querer ser libre. Kaito utilizó ese momento para besar el pulso de Shinichi, todo el tiempo mirando a través de su flequillo a Shinichi, quien lo miraba, su boca estaba ligeramente abierta y parecía ser incapaz de dejar de verlo.

"...Kaito, no podemos…" una vez más Shinichi trato de alejarlo, pero era lo suficiente confuso como para creer que no quería decir eso.

"¿Por qué no…?" Kaito sostuvo a Shinichi todo el camino hacia él y descansó su cabeza en el hombro de Shinichi.

Shinichi no respondió. Por un momento Kaito sólo lo sostuvo, antes de mirar abajo.

Shinichi estaba dormido.

。・゜゜・ ✿ ・゜゜・。

Cuando Shinichi despertó con el olor a café, gimió con una voz ronca, inducida por el sueño, miro directamente la entrepierna de Kaito, mientras que él sostenía un vaso de agua, empujándolo suavemente contra la mejilla de Shinichi. Su otra mano sostenía una taza de café, bien seguro de que la bebida era necesaria para hacer a Shinichi funcionar.

Se sentía mareado y nervioso, tener a Shinichi es su cama le estaba haciendo cosas. Tan nervioso por qué Shinichi sabía ahora y… ¿había sido rechazado? Si es eso, Kaito creía que al menos merecía una explicación.

"Agua primero." dijo lentamente, se rio un poco cuando Shinichi buscó a ciegas el vaso primero antes de abrir un ojo.

Se levantó un poco y gimió de dolor, sostuvo una mano es su cabeza y Kaito sintió una espina de lastima, ya que su plan había puesto a Shinichi en esta situación. No se pudo arrepentir porque finalmente se había confesado, aún si Shinichi no había respondido aún. Al menos ahora se sentía liberado.

Se sentó sobre la cama y suspiro tembloroso, le entregó el café después de que Shinichi se terminara el agua, sus ojos estaban prácticamente pegados a Shinichi. Quería estar con Shinichi de esta manera. Despertar juntos, hacerle a Shinichi su café para sacarlo de su trance-zombi-de-la-mañana. Hablar con Shinichi y confiarle sus más profundos secretos y...

Estaba tan enamorado que dolía, sólo quería a Shinichi.

"Entonces… sobre ayer…"

Shinichi gimió otra vez y apoyó su cabeza sobre la taza.

"¿Qué pasó…?" Shinichi gruño y Kaito lo miró sin comprender. Luego se rio. Porque ¿de verdad? ¿De verdad?

De acuerdo, esto tal vez era su culpa, pero, aun así… bueno, al menos tenía más oportunidades para tratar de convencer a Shinichi de otra manera.

Operación Seducción -intentó veinti-algo (¿creo que era el ocho?): Fallo. Sólo... ( ) Ya ni siquiera estoy sorprendido. Lady Sueeeerte...

Operación Seducción - treinta y cuanto: Sin ideas (╥_╥) ¿Confesar sin rodeos?

Bueno. Tendría un atraco pronto y tendría que prepararse para este primero, sin embargo, parecía que aparte de mantener a Shinichi en su lugar y decirlo en su cara, Kaito nunca llegaría a ningún lugar. Y no estaba dispuesto a rendirse con su inconsciente, confuso y hermosamente brillante alma gemela. Sólo tenía que ganarle con esta idea.

Pero oye, robar era su especialidad. Robaría el corazón de su alma gemela, sin importar que…