Recomendación musical: "Lost Stars"– Maroon 5
Cap 20 – Citas sin la luz de la Luna
Tal como Snape había anunciado, Tonks se presentó a primera hora de esa mañana con el fin de "hacerles mover esos culos perezosos".
La mitad de los habitantes que todavía no habían salido de sus cómodas camas no tomó tan de buenas la visita. Sobre todo cuando Teddy comenzó a llorar a todo pulmón apenas llegaron.
Todos se enojaron cuando Draco apareció y el niño se silenció al instante, cómo si hubiese sido su culpa en principio. El rubio tomó a su sobrino en brazos e ignoró todos los comentarios alzando el mentón con altivez.
-Lo siento -dijo Tonks de repente- Hubiese querido dejarlo en casa de los Weasley, pero están todos tan emocionados y conmovidos con el embarazo de Fleur que temo utilicen a mi hijo como conejillo de indias.
-De todos modos debíamos despertarnos. -le sonrió Luna cálidamente, intentando reconfortarla. La bruja correspondió al gesto.
-No quiero sonar maleducado, pero… ¿que diablos haces aquí tan temprano? -preguntó Blaise, haciendo que la sonrisa de la mujer se ampliara.
-Severus piensa que son unos flojos faltos de estado, ha expuesto esto en La Orden y la mayoría decidió que es hora de poner más ímpetu en su entrenamiento. -explicó sin borrar la sonrisa- Plantearé unos ejercicios meramente físicos para arrancar el día, los cuales quedará en ustedes repetir a diario. Y en la tarde retomaremos la práctica en los canales mágicos…
-Nosotros hemos estado entrenando por las mañanas… -comunicó Luna, orgullosa, mirando a sus compañeros de duelos matutinos.
-¿Ah, sí? -se interesó Tonks. Luna asintió con énfasis.
-Sólo hemos estado haciendo algo de resistencia y algunos duelos -intervino Theo. -Obviamente va a ser mucho mejor tener un plan de trabajo establecido. -Tonks casi ríe ante los modos tan correctos del muchacho.
-Está muy bien… Quizá simplemente tengan algunas ideas más para agregar a su rutina… No es necesario que esto lo hagan ni todos juntos ni al mismo tiempo… mientras los hagan, claro -enfatizó.
-¿Qué hay de mi? -preguntó Draco repentinamente.
-¿Qué de ti con qué? -replicó ella -¿No asegurabas tú que tu "problema" no te condicionaba?
-No lo hace -aseguró gruñendo- Pero Snape dijo que él se ocuparía de mi entrenamiento…
-¡Ahhh, sí! -exclamó como si recién lo recordara- Pero él no podrá venir tan regularmente, por lo que no te salvarás de mi. Sus entrenamientos privados serán como un plus… -Draco bufó.
Diez minutos más tarde, la Auror tenía a todos los chicos corriendo en pelotón alrededor del parque. Teddy parecía divertido mirándolos y aplaudiendo cada vez que volvían a pasar por su lado.
Tonks dio órdenes de aquí para allá. No les dijo nada, pero en realidad estaba usando con ellos el entrenamiento establecido en la Academia de Aurores, por lo no se extrañaba que pasado un rato de ejercicios, más de uno estuviera pidiendo un par de pulmones y piernas de repuesto.
Le sorprendió gratamente el buen estado de Ginny y Luna. Al parecer, esos entrenamientos que habían estipulado con el par de Slytherins les habían servido realmente.
Hermione tenía un poco más de dificultad, la falta de práctica estaba haciendo mella en su cuerpo, ralentizándola. Tuvo que ordenarle a Draco que siguiera sin ella porque prácticamente los estaba dejando a ambos al final de la fila.
Pero sin dudas Ron era el que peor la estaba pasando… aunque George tampoco tuviese mucho que envidiarle.
Sin embargo, a pesar de los distintos desempeños, fue unánime el alivio cuando Tonks dio por finalizada la primer parte del entrenamiento del día.
— — — — — — — — — —
-¿Tienes un momento? -Hermione se acercó a Harry tendiéndole un vaso para que se refrescara.
-¿Cómo negarme cuando traes mi jugo favorito? -bromeó. Hermione le sonrió y se sentó a su lado. Había decidido que cuanto antes hablara con Harry, antes se sacaría esa mochila de encima. Además que esperaba que ahora que él sabía de su visión se mostrara un poco más predispuesto.
-Antes que nada quiero decirte que lo siento… -comenzó- todavía sigo enojada por el hecho que me hayas ocultado lo de Draco, o en realidad, que lo hayas amenazado para que no me lo dijera él mismo… -Harry quiso interrumpirla, pero Hermione alzó la mano, impidiéndoselo- Pero yo me he estado comportando horrible contigo, desde antes incluso. -respiró hondo- Creo que no me equivoco en decir que es desde que llegamos aquí… He transmutado mi confusión con Ron, alejándome también de ti y no es justo. Creo que en parte no quise ponerte en medio de nuestros problemas, suficiente ya habías tenido que pasar, pero lo cierto es que no te puse en medio ni de eso ni de ninguna situación de mi vida… tenías a Ron, y yo me desligué completamente, sin siquiera preocuparme por como estabas viviendo todo…
-Fueron tiempos y cambios difíciles para todos… -le respondió Harry con verdadera comprensión.
-Lo sé… pero me he vuelto más egoísta que nunca. Me he centrado en mis problemas y por como yo me sentía… y ni siquiera te he buscado para hablar de ello.
-Tú misma lo has dicho -le sonrió- lo tenía a Ron… y contarme como te sentías sería inevitablemente ponerme en medio de su situación. Tengo que reconocerte que me he sentido enojado, o frustrado, porque sentía que no confiabas en mi… pero con el tiempo pude entenderlo, realmente lo entiendo. -Hermione no pudo contenerse de abrazarlo con fuerza.
-Te he extrañado…
-Yo a ti… pero espero que de ahora en más no tengamos que hacerlo. Es ridículo que nos extrañemos viviendo en la misma casa -le hizo reír- De todos modos, no te salvarás de contarme lo que sucede con Malfoy… -le picó a un costado haciéndole cosquillas.
-Oh, eso… -suspiró ella- ¡No sé ni por donde empezar! ¡No sé siquiera cual es el principio de todo!
-¿Están juntos? -preguntó directamente.
-Si… no… No en realidad -suspiró nuevamente, esta vez más profundo- Nos acompañamos, hablamos, estamos juntos… pero no estamos en pareja.
-Y se besan… -señaló él provocando que ella enrojeciera al instante.
-Nos besamos, sí -ratificó.- Pero técnicamente no hemos hablado de ello, estamos… ¿yendo de a poco?
-Está bien… -suspiró ahora él, un poco confuso- ¿Ron lo sabe?
-Algo… nos vio, la primera vez que nos besamos, de hecho…
-¿Todavía estabas con él? -preguntó con cierta sorpresa.
-¡No! -chilló de golpe. Le hubiera gustado ofenderse por que creyera así de ella, pero pronto recordó cuantas veces había estado a punto de suceder- Yo… yo ya le había pedido un tiempo. Fue cuando volvimos de la batalla. -Harry asintió, acomodándose los lentes, su gesto mostraba como si estuvieran cerrándole varias piezas.
-¿Te hace feliz? -Hermione sonrió ante la pregunta.
-Todo lo que puede hacerlo en medio de una guerra… -Harry sonrió tristemente y soltó una exhalación abatida.
-Supongo que es todo lo que puedo esperar… -Ella volvió a sonreírle, y le acarició la mejilla.
-Confía en mi, Harry…
-No es en ti en quién no confiaría, en todo caso…
-¡Tú mismo has visto su mente! -replicó divertida
-Lo sé, ¡maldita sea! Lo sé -sacudió la cabeza casi riendo- Eso es lo peor… que ni siquiera puedo dudar de sus intenciones.
-¿Entonces? -preguntó confundida.
-Sólo es que eres mi hermana, y quiero verte bien, que no te dañen… protegerte hasta de lo que a todas luces parece inofensivo…
-¡Harry! -exclamó con ternura- Por un momento debes dejar de preocuparte por mi… creo que tienes varias cosas en tu vida que requieren tu atención… y no me refiero solamente a Voldemort -Harry no necesitó nombres para saber a que se refería su amiga.
Justo en ese momento, Ginny, Tonks, Blaise y Draco con Teddy en brazos, salían a los jardines. Hermione notó la mirada llena de nostalgia con la que el ojiverde miraba a la pelirroja, y ella no pudo contenerse de dirigir la suya hacia Draco.
-Ni siquiera estoy diciéndote que puedo cuidarme sola -agregó- Esta vez alguien más va a cuidarme…
-Por su bien, espero que lo haga debidamente… -ella rió
-Lo ha hecho con su vida, ¿no?
Harry la miró y por primera vez no supo que decirle. Volvió la vista hacia Malfoy y sólo pudo asentir. El rubio, le gustara o no, había dado realmente su vida por Hermione, más de una vez, y en más de una forma. Y lo más extraño de todo era que nunca había esperado nada a cambio y ahora, al fin de cuentas, la tenía a su lado.
Un pesado nudo se hizo en su estómago.
Quizás él estaba haciendo las cosas mal. Quizás, desde lejos no era la única o mejor forma de cuidar de alguien...
— — — — — — — — — —
Luego del almuerzo, todos se vieron obligados a retomar la segunda parte del entrenamiento. Aunque debían reconocer, que ésta, les resultaba mucho más entretenida, interesante y llevadera que la anterior.
Sin siquiera que Tonks les dijera nada, todos se formaron de a par con sus respectivas parejas, lo que hizo sonreír a la bruja en cuanto los vio.
Acomodó al pequeño Teddy en una sillita al lado de la puerta, y comenzó a explicarles sobre la rama en la que trabajarían esa tarde: La Magia Natural.
Empezó contándoles como ésta era una de las ramas utilizadas por los antiguos druidas, quienes creían que detrás de cada suceso había un espíritu o fuerza espiritual, y que consideraba que varios objetos del mundo físico tenían también un significado espiritual. Resumidamente: Creían que la naturaleza estaba viva; la flora contenía espíritus y la fauna solía ser la reencarnación de éstos… incluso algunos hasta llegar a ser adorados; así como las montañas, lagos y hasta cuevas,solían ser lugares sagrados.
-Pero si bien, esta rama está enfocada en controlar la naturaleza, es difícil llegar a dominarla -explicó- Eran incluso pocos los druidas capaces de llegar a un nivel alto como para lograr ser escuchados por los bosques, el cual era su fin principal. Y aunque no sea la rama por excelencia en estos campos, sirve para sanaciones y ataques…
-Bastante inútil, entonces -concluyó Theo. Tonks sonrió levemente.
-Todo lo que parece inútil es menospreciado, y por ende subestimado. Lo que el oponente no conoce siempre será una ventaja para ustedes. -Le respondió, y Theo no tuvo alternativa que asentir dándole la razón. -Puede salvarlos en sus niveles más básicos… y quienes logren una conexión avanzada podrán escuchar la naturaleza, incluso comunicarse con ella… plantas y animales.
-Harry ya lo hace… -bromeó George.
-Fuera de bromas, el pársel es una retorcida herencia de la magia Druida…
-Lo que no termino de entender es cómo vamos a utilizarla… -comentó esta vez Hermione.
-Intentaran manejar la naturaleza.
-Seguiría sin entender.
-¡Vaya! Hermione Granger no entendiendo algo… -esta vez la broma fue marca Zabini.
-Hoy trabajaremos con el primer nivel…
Y sorprendiendo a todos, movió ligeramente su varita dejándolos a todos inmovilizados en sus sitios. Con un nuevo movimiento, enredaderas comenzaron a salir de la tierra y a enredarse entre ellos. Los nervios y el pánico se reflejaron en los ojos de la mayoría, más, para sorpresa de Tonks, algunos pocos conservaron la calma.
-Ahora está en ustedes liberarse. No podrán usar otra forma para hacerlo que conectando con la rama correcta, sólo la misma naturaleza los liberará.
Hermione había sido una de las que había logrado mantener a calma, recordando el lazo del diablo que debieron sortear en su primer año en Hogwarts, pero el mantenerse serena no parecía ser suficiente porque la planta no se movía ni un ápice de su sitio.
Harry estaba en las mismas que Hermione, con la diferencia que éste se calmó sólo cuando la vio a su amiga en esa actitud.
Luna miraba fascinada a su alrededor, ni siquiera intentando concentrarse en la tarea.
Los Slytherins, algunos más y otros menos, parecían bastante perdidos y presos del pánico, esto último por sobretodo Blaise y Pansy.
Y para sorpresa de todos, en cuestión de un par de minutos, Ron había logrado soltarse.
Al pasar el tiempo y ver que el único cambio era que la enredadera que apresaba a Draco se había vuelto más oscura, como si estuviese marchitándose, Tonks se aburrió y revertió el hechizo.
-Sólo me concentré y le pedí que me soltara -alegó Ron cuando sus amigos le preguntaron como lo había logrado.
Tonks se acercó a su primo con una pregunta similar y recibió una encogida de hombros.
-Magia negra.
-Draco… sabías que ese no era el canal que debías utilizar -le reprendió, y volvió a recibir el mismo gesto.
-Lo intenté. No pude soltarme y ya me estaba cansando…
Un poco frustrada con los resultados, Tonks les repartió unos pergaminos a cada uno, con una corta nota escrita en ella:
Da nobis, Kementári, tuum praesidium.
Et apud tuum praesidium, firmamentum.
Et apud firmamentum, fortitudo
Et apud fortitudo, amare
Et apud quod amare, salutem.
Et apud salutem… Vita.
-No es necesario que lo hagan ahora. Es un ejercicio de relajación -explicó- Esa es una oración druida, intenten conectar con su canal Natural mientras la repiten…
-¿Qué sucederá? -preguntó Luna con curiosidad
-Será como una sesión de yoga intensiva -soltó, pero sólo Hermione y Harry entendieron la comparación.
-Es para relajarse… Te distenderás y esas cosas… -intentó explicar Harry
-Claro... -afirmó Tonks- Y con los ánimos que hay aquí, mal no le vendrá a ninguno… -suspiró
— — — — — — — — — —
-Potter tiene razón -le anunció Pansy a Draco mientras se acercaba a ella. Hacía ya un buen rato se había puesto en plan de intentar habilitar el otro ala de la mansión sin éxito alguno- Cada hechizo que lanzo parece no tener efecto en el lugar. Ni siquiera para mover las cosas… -comentó frustrada, sentándose en uno de los escalones de la escalera. Draco rió.
-No sé si te causará gracia oír esto, pero en una de mis primeras explosiones mágicas encanté de esa manera las cocinas porque mi madre no me dejaba jugar con los elfos -sonrió con añoranza.
-Yo incendié un sofá… nunca te andas con pequeñeces tú, ¿verdad? -Draco se encogió de hombros mientras sonreía- Lo importante de todo esto es… ¿cómo lo solucionaron?
-Tenía dos años, Pansy, no tengo idea… -Pansy suspiró pesadamente.
-Bueno, el lado positivo es que tiene solución…
-Claro. Simplemente puedes llamar a mi madre y preguntarle -bromeó con cierta amargura. Pansy tiró de él hasta sentarlo a su lado.
-¿La extrañas mucho? -Draco asintió
-Pero lo peor es no saber nada de ella, cómo está…
-Severus te informaría si hubiese algo que debieras saber.
-O trataría de no preocuparme -rebatió, frustrado. -Intento no pensar en ello, pero por momentos me es inevitable. Me hubiese gustado ver a mi padre solamente para preguntarle por ella…
-No era un buen ambiente para una conversación padre-hijo -intentó bromear.- Es lógico que la extrañes, Drake, no tienes tampoco por qué privarte de hacerlo libremente… pero es en vano que te preocupes, créeme. Tía Cissy estará bien… va a guardarse todas sus fuerzas para estrangularte cuando se entere que estás con Granger. -Draco soltó una carcajada seca.
-Me pregunto si querrá matarme o la adorará tanto que me dejará de lado…
-Segunda opción -sonrió ella.- Así que ya van tan enserio que ya piensas presentársela a tu madre ¡Vaya!
-Me gustaría afirmarlo, pero siempre vamos por camino pantanoso -musitó- No puedo quejarme, la verdad. A veces pienso que tengo más de lo que merezco… es más de lo que creí tener, de hecho.
-Pero…
-Pero… -suspiró- Cuando estoy con ella, cuando estamos juntos como… juntos -enfatizó- Lo quiero todo. No me importa si lo merezco o no. Es como si cuanto más tengo, más necesito, porque sé que puedo obtener más.
-¿Y eso está mal?
-No. Pero puede terminar mal… -sonrió de lado- No puedo descartar la posibilidad de que vuelva con Weasley. Estoy luchando contra una relación de años… aunque no como pareja, se conoces y comparten cosas desde siempre, y yo… prácticamente soy un desconocido. Y esto si hacemos borrón de como le jodí la vida.
-Siempre tan positivo… -protestó ella.
-No es por ser negativo, soy realista.
-Mueve el trasero, entonces. No necesitas de años para darle momentos de peso. Bien lo sabes.
-Cómo si pudiese hacer mucho aquí… Ni siquiera podemos mantenernos un día encerrados en nuestros cuartos porque siempre alguien interrumpe.
-No generalices… alguien es Blaise -rió.
-Da igual.
-Es cuestión de poner a trabajar nuestra inventiva, amigo -le palmeó la espalda, incorporándose- Yo solucionaré eso… tú trata de revertir el jodido encantamiento.
Alguien debía darle un premio como la mejor amiga del mundo o algo por el estilo. Lo que estaba haciendo por sus amigos lo ameritaba, ¡claro que sí!. Aunque tampoco podía negar cuanto disfrutaba jugar a la celestina y darles empujoncitos a esos dos para que terminaran juntos de una vez por todas.
No había tardado mucho en prendérsele la lamparita una vez que Draco mencionó cuanto lamentaba no tener una cita hecha y derecha con Granger. En cuestión de segundos ya tenía absolutamente todo el plan en su mente… llevarlo a cabo sólo le llevó un poco más de tiempo.
Pero ahora ahí estaba, en la puerta de la biblioteca contemplando con orgullo el resultado de su trabajo. Su madre estaría orgullosa, tantas clases de diseño de interiores habían servido.
Ahora tenía que poner en marcha la segunda parte, luego de eso, ya nada dependía de ella.
Tomó un pequeño trozo de pergamino y escribió una rápida nota. Luego, tras cerrar la puerta, se dirigió sigilosamente al cuarto de Hermione y colocó el papel sobre su almohada y tiró al suelo la cadena que siempre colgaba en su cuello. Sonrió y salió de allí.
No había chances que el sombrero la hubiese mandado a otra casa.
— — — — — — — — — —
-¡Por favor, acompáñame a ver si se me ha caído en tu cuarto! -suplicaba una, aparentemente, desesperada Pansy, mientras tironeaba del brazo de Hermione.
-No entiendo para que me necesitas, puedes subir por ti misma y fijarte… -le contestó Hermione, quien estaba cómodamente echada en el sillón de la sala, leyendo un libro.
-Entre las dos lo encontraremos más fácil, ¡por favor! -insistió.
-Está bien -aceptó poniéndose de pie. -Vamos… -La perversa sonrisa que se plantó en el rostro de Pansy fue completamente pasada por alto por la castaña.
Pansy mantuvo su actuación en todo momento, mostrándose apresurada y nerviosa por no encontrar su preciado colgante.
-¡Aquí está! -celebró la castaña con el collar en alto y una gran sonrisa.
-Oh, Hermione, ¡Gracias! -se acercó a ella y la abrazó- ¿Qué es esto? -preguntó haciéndose la tonta y tomando la pequeña nota.
-No lo sé… -respondió Hermione sorprendida tomándolo y leyéndolo para sí. Inmediatamente una sonrisa apareció en su rostro.
-¿Y? -la apremió Pansy, aún en su plan de desentendida.
-Draco… quiere verme esta noche en la biblioteca. Dice que me vista bonito.
-¿Qué planeará, no?
-No lo sé -sonrió- Tú lo conoces mejor que yo…
-Me gusta que lo admitas -le devolvió la sonrisa- Y si hay algo que sé, es que si te pidió que vayas bonita, es por algo… así que ¡manos a la obra!
-Oh, no, Pansy… no es necesario
-Claro que lo es… Tú no sabrás ni por donde empezar. Déjame ayudarte -Hermione bufó, pero al mismo tiempo se hizo a un lado dándole paso hacia su armario. Pansy sonrió como niña y se zambulló en él revolviendo prendas.
Una hora y cuatro cambios de vestuario después, la morena quedó conforme. Y Hermione nunca estuvo tan agradecida como de que por fin la tortura terminara.
-No he terminado contigo -anunció al ver como la castaña se relajaba. -Iré hasta mi cuarto a buscar mi maquillaje. ¡La cereza del postre! -chilló emocionada. Y sin siquiera darle lugar a protestar, salió de la habitación.
Pero antes de bajar a su habitación, hizo una parada intermedia.
-¡Drake! -lo llamó al mismo tiempo que abría la puerta de la habitación del rubio- He planeado algo para que tengas tu cita con Granger. En una hora en la biblioteca. Ponte guapo… entiendes a lo que me refiero. -Soltó de carrerilla.
Y sin dejarle siquiera por poco y pestañear, salió corriendo de allí… esta vez sí, a buscar su maquillaje.
— — — — — — — — — —
El hecho de que la biblioteca estuviera apenas a unos metros de su habitación la ponía, por alguna razón, todavía más nerviosa.
Hacía ya algunos minutos que Pansy había decidido salir y dejarla sola. Los cuales se pasó en la misma posición, parada frente al espejo.
No podía decir que estaba incómoda o desconforme con el resultado. Se sentía bonita, mujer, y delicada al mismo tiempo. Simplemente, estaba enfrentando a la Hermione que posiblemente lo cambiaría todo.
Quizás no esa noche. Pero sucedería.
No sabía cual era la intención de Draco al citarla, pero ella aprovecharía la situación, porque estaba decidida.
Echó un último vistazo a su reflejo y salió de su cuarto. En la puerta de la habitación continua la esperaba Draco, elegantemente enfundado en un traje gris oscuro, casi negro. Sonrió aliviada al confirmar que no había exagerado en su propia vestimenta.
-Estás muy guapo -fue su manera de saludarlo.
-Me encantaría deleitarme de la misma manera -sonrió él- Pero tú siempre estás guapa.
-Ya se nos ocurrirá como solucionarlo -le provocó. Él arqueó una ceja, divertido y sorprendido por su desenvoltura. -¿Entramos?
-Claro -aceptó, ofreciéndole su brazo
Apenas habían cruzado la puerta cuando Hermione, víctima de la sorpresa, volvió a quedarse estaqueada en el lugar.
-Woow… -susurró
-¿Está bonito? -le preguntó Draco, divertido por su reacción.
-Es… ¡está hermoso, Draco!. Jamás podría imaginarme que este lugar era una biblioteca -rió
-Debo darle los créditos de esto a Pansy…
-¿Pansy? ¡Maldita serpiente embustera!, pasó toda la tarde haciéndose la desentendida… -Draco no pudo evitar la carcajada.
-No puedo decir que me extrañe…
-Al menos ahora no siento que mi atuendo sea demasiado… -Inmediatamente tras escucharla, Draco se acercó provocativamente hacia ella, hasta tomarla por la cintura y pegarla a él.
-¿Demasiado? -preguntó en un susurró casi ronco- ¿Qué traes puesto, gatita traviesa? -Hermione se sonrojó instantáneamente, pero se forzó a cambiar la actitud y seguirle el juego.
-Nada extraño, Draco… -comentó con una voz inocente que no presagiaba nada bueno. -Es un simple vestido blanco… aunque algo corto -llevó una de las manos de Draco hacia donde dicho vestido acababa, que cabe destacar no era más de un palmo debajo de su trasero. -Un poco ajustado… -Hizo que la mano del rubio subiera por su torso, contorneando la tela adherida a su cuerpo. -Y creo que es un poco escotado… -Draco tragó en grueso cuando ahora su mano fue desvergonzadamente guiada hacia el pecho de la castaña. Sin poder, ni querer evitarlo, bajó la mano un poco más, colocándola y apretando un poco por sobre uno de sus pechos…
-¿Blanco has dicho? -su voz sonó varios tonos más grave de lo habitual. Hermione asintió incapaz de formular palabra- ¿Qué pasa? ¿Te han comido la lengua los ratones? -volvió a presionar ligeramente su pecho, provocando que a Hermione se le aflojaran un poco las piernas.
-Me picó una serpiente -logró decir ella. Él rió y le depositó un suave beso detrás de la oreja. Luego la soltó y la tomó de la mano.
-No queremos hacer cosas indebidas en nuestra primera cita, ¿verdad?
-Verdad -se recompuso ella- Vayamos a sentarnos, mejor…
-¿Te provoca la tentación?
-Claro. Estoy tentada por probar el exquisito plato que seguramente nos preparó Pansy… -Draco rió pero no le llevo la contraria, dejándose guiar hacia la mesa.
El salón de la biblioteca, generalmente el más grande de la mansión, había sido reducido a una cuata parte, dándole así una atmósfera mucho más íntimas.
Había velas flotando por todo el lugar, y rosas marcaban el camino de la entrada hasta la mesa. Ésta estaba cubierto por un mantel similar al encaje color blanco, con un lindo candelabro rojo en el medio. Los platos estaban cubiertos, manteniendo un encantamiento para mantenerse calientes.
Verdaderamente Pansy se había lucido con la cena. Conocía la predilección de Hermione por su pavo relleno y lo aprovechó preparándole aquél plato. Comieron en silencio. Hermione cada tanto lanzaba alguna mirada rápida hacia Draco y casualmente él siempre estaba sonriendo con picardía.
-¿El punto de las citas no es, no sé… hablar? -preguntó ya sin poder soportar el silencio por mucho más.
-Tienes razón, mala mía… -acentuó su sonrisa. -Cuéntame algo de ti que no sepa.
-Draco, no creo que funcione así…
-¡Claro! Anda, cuéntame algo -insistió.
-Cuando era pequeña y me enojaba, hacía que lloviera dentro de mi casa… -Fue lo primero que se le cruzó por la cabeza.
-Interesante. ¿Qué más?
-¿Es un interrogatorio?
-No seas aburrida.
-Mi color favorito es el lavanda.
-Dije algo que no sepa -replicó
-¿Y eso cómo podías saberlo? -le preguntó sin en realidad creerle.
-Tu vestido para el baile de navidad era de ese color. Es el mismo color que tu estuche para guardar plumas. En quinto solías tener una mochila de ese color, también. -Hermione abrió la boca sin poderse creer lo que escuchaba. Todo era cierto. Y si bien una voz en su cabeza le recordaba el enamoramiento oculto que el rubio había mantenido por ella, era increíble que se hubiese fijado en todos esos pequeños detalles.
-¿Cuál es tu color preferido? -le preguntó intentando desviar la atención al encontrarse tan expuesta.
-Azul oscuro -respondió él.
-Soy muy mala con esto de las citas… -bromeó ella.
-Yo creo que lo estás haciendo muy bien -le guiñó un ojo- Dime que buscas en un hombre…
-¿Te estás midiendo?
-Probablemente… el uno de los puntos de las citas ¿no?
-Bueno… me gustan los hombres inteligentes, con quién pueda mantener una conversación…
-Tenemos un problema ahí -rió él, contagiándola
-Idiota -le sonrió- Tiene que hacerme reír, pero sobre todo aceptarme tal cual soy.
-Querer cambiarte sería un pecado, cariño -volvió a guiñarle el ojo.
-¿Y tú en una mujer?
-Que sea tú -se encogió de hombros.
-¡Draco! -exclamó en tono de reprimenda
-Soy sincero.
-Sí, claro…
-¿Tienes dudas aún sobre ello? -le provocó. Hermione se mordió el labio inferior.
-No… simplemente me cuesta hacerme cargo -admitió
-Vas a tener que acostumbrarte, no me cansaré de repetírtelo, Granger.
-Puedo hacerlo -sonrió
El silencio se prolongó nuevamente por unos minutos. Esta vez casi sin notarlo dado que cada uno estaba perdido dentro de sus propios pensamientos.
Draco estaba más nervioso de lo que podría ser capaz de admitir,y obviamente mucho más de lo que se mostraba. Era una idiotez, lo sabía. No es que esa "primera cita" con Hermione lo valiera como una primera cita real… entre ellos ya habían logrado demasiada intimidad como para eso, y no sólo en lo que la parte física se refiera… habían vivido y compartido demasiado en estos escasos meses. Tanto que a Draco todavía le costaba creer que no despertaría de un momento a otro dándose cuenta que no había sido más que otro sueño.
Esta vez, cuando Hermione dirigió la mirada hacia él, estaba tan concentrado que ni siquiera lo notó.
-Eres raro, Draco Malfoy…
-¡Mira quien lo dice!
-Lo digo enserio. -reafirmó- Muestras ser una persona completamente imperturbable, pero en realidad las cosas te afectan como a cualquier mortal.
-¿Qué es lo raro con eso? -Hermione se encogió de hombres.
-No lo sé. Quizás simplemente me extraña porque no le encuentro necesidad.
-Cuando te crías en una familia como la mía, te crías en un círculo como el mío y tienes que sobrevivir en el entorno que lo tuve que hacer… empiezas a encontrarle sentido -respondió con serenidad.
-¿Y ahora?
-Costumbre. Comodidad también -resolvió- No me ha ido mal siendo así, creo que me he protegido más de lo que lo hubiese hecho de ser de otra manera.
-¿No sientes nunca la necesidad de cambiarlo? ¿de romper ese escudo? -Draco sonrió.
-¿De romperlo? No. De bajarlo un poco, quizás… incluso lo hago… lo estoy haciendo contigo en este momento -Hermione se sonrojó- Y sinceramente me siento cómodo con eso. Con que sean contadas las personas, quienes realmente se lo hayan ganado, quienes me conozcan, quienes sepan que me pasa… en un tiempo no te pareceré tan intrigante y probablemente pierdas el interés.
-Me gustaría que habláramos -dijo Hermione de repente. Su tono denotaba una seriedad que alertó a Draco. Se puso de pie y se acercó tambaleante hasta él. -Pero necesito que en principio me escuches… al completo… sin interrupciones. -Draco alzó las cejas interrogante, completamente desconcertado por su actitud. Hermione se mantuvo en silencio hasta que finalmente, entendiendo lo que ella buscaba, Draco asintió.
-Está bien. Te escucho…
-Yo... -tomó valor cargando sus pulmones de aire- Yo estoy eligiéndote, Draco.
-¿A que te refieres? -Preguntó Draco sin poderse creer lo que había escuchado, queriendo confirmar que era lo que creía… lo que quería.
-No hay muchas cosas a las que podría estar refiriéndome, ¿no creés? -se burló- Pero con tu pregunta me has dado el pie para lo que en realidad quiero decirte… Necesito que tú creas en esto. Que creas en mi. En nosotros… En que confíes en que no voy a perder el interés por ti. -Draco hizo el intento de acotar, pero Hermione no le dio a lugar- Quedamos en que me dejarías halar… -le reprendió. Él asintió mordiéndose la lengua para dejarla continuar- Lo que en realidad necesito es que creas en ti, Draco… Que dejes de creer que no mereces nada bueno, que no mereces ser feliz. Si te estoy eligiendo es porque sí lo creo… ¡Merlín, Draco!, creo que lo vale a pesar de todo lo que vamos a tener que atravesar… Pero no puedo hacerlo sola, y no te quiero a medias en esto, cuestionándote a cada paso si esto está bien o no o…
Y rompiendo su promesa, Draco no la dejó terminar de hablar y la silenció con un beso.
Hacía ya varias palabras atrás que su corazón estaba bombeando con amenaza de romper su caja torácica. Si hasta podía jurar que el nudo en la boca del estómago era el causante de que se le hubiese secado la boca.
Hermione acababa de soltarle la frase que tanto había anhelado escuchar. Le estaba dando la oportunidad con la que solamente había soñado, sin siquiera creer que pudiera realizarse. Le estaba dando más de lo que había creído nunca, en realidad…
Una oportunidad.
Porque creía en él.
Creía en ellos.
Mierda… Hermione Granger lo quería.
No es tampoco que creyera que le era indiferente, después de las más de un situaciones compartidas, era imposible pensarlo. Pero para él, de ahí a saber, confirmado, que ella lo quería, había un abismo. Y no es que creyera que sus sentimientos eran correspondidos de la misma manera, aquello sería imposible en mil vidas, porque lo que él sentía por ella…. ¡Pero lo quería! Y con eso él se sentía más dichoso de lo que nunca en su vida.
Y no sabía como mierda hacérselo entender. Cómo explicarle lo dichoso que lo estaba haciendo. Era un inútil a la hora de expresarse, de comunicar ciertas cosas. Así que la besó… y por la forma en que le estaba correspondiendo, entendió que ella había captado su intención.
Cuando se separaron, Draco mantuvo sus frentes pegadas, Hermione lo miró y pensó que sus ojos negros nunca habían estado tan brillantes, hasta parecían perlados. Aún con las respiraciones entrecortadas él le acarició las mejillas con los pulgares y habló.
-No sé si te merezco… probablemente no. Pero no me importa. Porque probablemente ningún hombre en el planeta lo haga… y porque soy yo, y soy egoísta, y no me importa… no mientras esté haciéndote feliz.
-Eso es muy Slytherin de tu parte… -bromeó ella.
-Me alegra que quede claro ese punto -sonrió él. Ella llevó las manos a su cuello y se acercó más.
-¿No quieres saber que me hizo decidir por ti? -susurró con picardía.
-¿No quedó claro que no me importa? -rió contagiándola- Déjame adivinar… ¿Fue mi sonrisa cautivadora? -ella volvió a reír, pero sacudió la cabeza en negativa -¿Mi altura? ¿Mi atlético cuerpo? ¿El deslumbrante cabello que probablemente nuestros hijos heredarían en vez de ese arbusto que llevas tú? -Ella lo golpeó suavemente en el brazo, pero siguió riendo y negando a sus ocurrencias.- ¡Ya lo sé!… seguramente fueron mis besos… una vez que los probaste te has vuelto adicta a ellos.
-Bueno, puedo reconocerte eso en parte… pero es algo más.
-¡Lo sabía! -Exclamó triunfante, aferrándola por la cintura- Está bien, me rindo… cuéntame.
Pero en principio, en vez de hablarle, Hermione tomó la mano de Draco colocándola en su pecho, y luego posó la propia en el de él. En continuación lo besó.
Bajo su mano Draco pudo sentir como ambos corazones latían con la misma intensidad, la cual no era poca.
-No eres Ron. Ni Harry. Y lo que me haces sentir no se asemeja ni un poco lo que siento por ellos… -dijo entonces.- Cuando estaba con Ron me sentía bien, cómoda, cuidada… pero no dejaba de ser ese sentimiento confortable que también sentía por Harry. Contigo no hay comodidad, contigo nada es ni será fácil. Y no sólo por el afuera o por cuánto nos costará ponernos de acuerdo la mayoría del tiempo, tendremos que construir nuestra relación día a día, sin poder dar nada por seguro. Porque somos distintos. Porque nuestras personalidades así lo ponen. Porque somos un desafío. Pero por eso te elijo. -Tomó aire, pero solamente para seguir hablando. -No te elijo porque arriesgaste la vida por mi prácticamente durante toda la tuya. Lo hago porque desde este tiempo me diste otra perspectiva de la vida, otra que me permite ser quien quiero ser. Porque no esperas nada de mi, al contrario, te gusta ponerme en jaque cada vez que puedes… Pero me conoces, te gusto como soy, y cuando eso se vuelve en algo que no te conviene, no luchas contra ello. -sonrió.- Y debo reconocer que me enloquece tu sonrisa cuando es para mi, y la forma en general en que eres cuando estás conmigo. Estoy cautivada por cada nueva cosa que conozco de ti, y es un desafío armar el rompecabezas que eres, tratando de juntar las viejas piezas con estas nuevas…
-Estás loca por mi -respondió Draco, tratando de romper un poco el clima, que si seguía por ahí terminaría soltando aquellas traicioneras lágrimas que tanto le estaba costando mantener a raya.
-Bueno, en otras palabras… -concedió ella, risueña.
-Tú también me tienes loco, Granger -susurró depositándole un beso en el cuello. Ella instintivamente echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos. Ante la reacción, Draco siguió en la tarea.
-Eres malo… -jadeó
-Puedo ser peor. -dijo antes de, con un brazo, tirar de la mesa todo lo que estaba en el lugar, y luego sentar allí a su acompañante.
-¡Draco! -chilló ella al ver el desastre que el rubio acababa de hacer.
-¡Shh! -la calló y para asegurarse, volvió a besarla.
No se oyeron más sonidos de protesta.
— — — — — — — — — —
-Luna, no es necesario que vayamos a buscar esos libros ahora… -Theo estaba siendo literalmente arrastrado por Luna escaleras arriba.
-Hoy Draco me ha dicho que en su casa había libros que trataban sobre este tipo de magia y que era probable que hubiese copias en esta biblioteca…
-Pero aunque Draco te lo haya contado hoy, si esos libros están, no se irán mañana...
-Durante el día estamos continuamente ocupados… ¿qué mejor que un poco de lectura antes de dormir? -contestó risueña, sin aflojar su agarre.
-Podemos estar horas ahí dentro hasta hallarlos.
-¿Y tienes algo mejor que hacer? Porque es mejor ocupar esas horas ahora que estamos libres en vez de en otro momento que tengamos algo más por hacer… -Theo suspiró, sabiendo esa batalla perdida.
-Está bien, pero busquemos esos libros y luego los leeremos en nuestros cuartos… no quiero darle letra a Blaise.
-¿A qué te refie…? -la pregunta de Luna quedó a medio hacer cuando tras cruzar la puerta de la biblioteca, sus ojos se encontraron con una vista muy distinta a la de estanterías y estanterías de libros.
El lugar no sólo estaba hermosamente ambientado. No. Lo que había hecho abrir aún más los soñadores ojos de la rubia había sido la visión de Draco Malfoy y Hermione Granger sobre una mesa besándose.
-Oh… -exclamó con una sonrisa- ¡Hola, chi…!
Otra frase que le quedó inconclusa. Pero esta vez fueron los labio de Theo los que la interrumpieron, quien desesperado en el intento de callarla y no arruinarle el momento a su amigo, no se le ocurrió otra alternativa, mientras que disimuladamente la sacaba de la habitación.
Tras cerrar la puerta se separó de ella, que mantuvo los ojos cerrados y el rostro alzado por unos segundos más.
-¿Qué hay? -la voz de Blaise salió aparentemente de la nada misma, haciéndolos sobresaltar.
-¿Qué haces tú aquí? -preguntó Theo con evidente defensiva. Todavía sostenía a Luna por la cintura.
-Pansy me mandó a hacer guardia -se encogió de hombros. -¿Ustedes?
-Theo me besó -respondió Luna automáticamente. El castaño casi se ahoga con su propia respiración, pero Luna le apretó la mano tratando de reconfortarlo. -Tranquilo. Sé que sólo lo hizo para callarme y no interrumpir a Draco y Hermione que estaban besándose dentro… -le explicó a Blaise.
-Paren paren… ¿que qué?. ¿Es el día de los besos y a mi nadie me ha avisado? ¡Exijo el mio!
-Puedes buscar a Ginny… o a alguna de las Greengrass. Tengo entendido que a Pansy no le gustan los de tu tipo -contestó resuelta.
-Tienes bien entendido -rió- Pero así y todo creo que tengo más oportunidades con ella que con las otras… iré a buscarla. Mientras los dejo, por si quieren repetir… -les guiñó un ojo mientras se retiraba.
-No te preocupes, no espero que lo hagas… -le sonrió Luna al castaño.
-No me preocupa eso, Luna. Sólo que Blaise se lo contará a Pansy y todo el mundo estará enterado para el desayuno -bufó nervioso, pasándose la mano por el cabello.
-Oh… -Los ojos de Luna parecieron, por primera vez, apagarse un poco. Y hasta su voz sonó como un pequeño suspiro. -No te preocupes, Theodore Nott… hablaré con Pansy, nadie se enterará que… -suspiró- que nada ha pasado. No hay nada que enterarse ¿verdad?
Y con la cabeza gacha pasó por su lado, con todo el cuidado de ni siquiera rozarlo en el camino.
-Luna… -la llamó. No había que ser un genio para darse cuenta que la había cagado. Pero Luna no volteó, ni siquiera mostró manifestación alguna de haberlo escuchado.
Frustrado golpeó la pared con un puño.
Definitivamente no se le daba bien tratar con las personas.
N/A: Hola? Queda alguien por acá? Espero que sí!
Lamentablemente me tardé muuuuucho más de lo que me hubiese gustado con este capítulo, pero la facultad también está consumiéndome mucho más de lo que creí. Por suerte pude adelantar un poco de trabajo y tener unos días de respiro que bastaron para escribir esto (gracias musas! jaja). Dentro de un mes aprox entro de vacaciones por un mes, y a pesar de tener un pequeño viaje en el medio, espero poder adelantar bastante de la historia!
El capítulo, a diferencia del anterior, quedó bastante surtido jajaja. Aclaro para quién le interese que el mantra que les da Tonks está en latín (Oh, que obvia!) y que está sujeto a errores gramaticales porque lo traduje yo solita palabra por palabra jajaja, el significado sería: "Concédenos, Kementári, tu Protección. Y con tu Protección, tu Apoyo. Y con tu Apoyo, La Fuerza. Y con la Fuerza, el amor. Y con ese amor, la salvación, Y con la salvación… vida". Kementári (tambien llamada Yavanna) es la Reina de la Tierra según el gran Tolkien... un poquito de mezcla de fandoms :P
Así como yo pude hacerme el tiempo para escribir y dejarles el capi. espero que se hagan de esos escasos 5 minutos que lleva dejar un rr con su opinión :P
Quiero hacer un apartado para agradecer infinitamente a los que votaron a la historia y ami como autora en los Dramione Awards, estoy sorprendida con los resultados porque verdaderamente no creía que fuera tanta la gente que siguiera la historia (Hola, lectores fantasma!). Recibí el Segundo lugar en: Mejor LongFic Drama, Mejor LongFic Angustia/Tragedia, Mejor Fanfic 2015 y Mejor Autora, y Primer Lugar en Mejor LongFic Romance. Así que MUCHAS, MUCHAS GRACIAS!
Por esta vez les debo la rta a los reviews, pero ni bien pueda los contesto!
Que tengan un hermoso fin de semana (súper largo para las Argentinas!)
Mil besos!
Ilwen (17/06/2016)
