Capítulo 3: Hallelujah

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Noche de música, siempre podrías ver nuevas caras y viejos conocidos en eventos como estos. Pero esta noche estaba a rebosar. Yamato observo la publicidad frente a él donde había una suave fotografía de Kouji Minamoto, suspiro pesadamente. Giro su cabeza observando al público, había cazatalentos y reclutadores. Estaba seguro que Minamoto era el motivo. La verdadera pregunta era ¿Cuál era el motivo de ese hombre para estar en un sitio así? Ese hombre no era de motivos de tocar en Paris, nunca. Cuando habían competencias era la excepción pero aun en esos momentos no permitía que mucha audiencia asistencia a verlo.

-Yama ¡Aquí estas!- Se incorporó al escuchar su nombre y ver a la pelirroja acercarse hasta él- ¡Por Kami! Esto está repleto de personas, nunca había visto algo tan lleno por un concierto de bienvenida-

-Minamoto tiene un gran poder de influenciar por lo visto-

-Uhm, sonamos algo celoso ¿No lo crees?- El rostro de Yamato se endureció ante la insinuación de Sora, y lo que realmente le molestaba era que Kouji no fuera su pareja ¡Ha! Celoso por un hombre como él. Él como Ishida tenía el poder de atraer la misma cantidad de público y más, el público aquí presente era sencillamente porque nunca lo han visto tocar en Paris. Así de sencillo.

-Basta Sora. Por cierto ¿Has visto a Takeru?-

-Sí, ha ido a buscar a esta chica… Uhm Hikari creo que se llama. Parece que al fin podres saber quién trata- Cierto, Takeru había podido conseguir los boletos gracias a esa chica, quien inclusive le extendió invitación para una pequeña reunión que tendrían en su apartamento para celebrar la llegada de una amiga. Yamato no había respondido a Takeru al instante sobre esa propuesta, aunque su propio hermano sabía la respuesta: él no iría- Me pregunto cómo habrá podido conseguir esos boletos-

-Quien sabe, quizás la chica tiene influencia sobre algún profesor- Sora se acomodó su abrigo mientras sacaba su celular para chequear la hora- Ya pronto será la hora de entrar- Subió la mirada y noto al rubio menor trayendo en compañía a la famosa Kari- ¡Oh! Ahí están- Yamato se giró y noto que la chica era pequeña, de suave contextura y rostro amigable ¿Qué haría en una escuela como esta? Quizás toque el oboe como Takeru.

-Lamento el retraso-

-Ya era hora de que llegarás Takeru- hablo con molestia el rubio, el menor solo rasco su cabeza mientras le dio un pequeña empujón a su acompañante.

-Kari, te presento a mi hermano, Yamato Ishida y ella es Sora Takenouchi-

-Mucho gusto, Hikari Kamiya- se inclinó. Así que también era japonesa, el rubio y la pelirroja se inclinaron por igual- He oído mucho sobre ustedes, no nada más por Tk… - ¿Tk? ¿Y sin honoríficos? Miro a su hermano y este solo desvió su mirada-… Sino por el campus, la voz de Takenouchi-san es increíble, algún día espero poder estar en alguna de sus presentaciones- su voz hablaba con honestidad y Sora se vio encantada por igual y rio por lo bajo. Si, a Sora le gustaba ser adulada. Su título de Soprano iba a la par con ella claramente- Y usted Ishida-san, su última pieza de Chopin; Fantasia Impromptu estuvo sublime en composición, sobre todo el arreglo que hizo en el 3er renglón- ¿Pianista quizás?

-¿Tocas el piano?-

-¿Eh? No, no. Nada que ver. Lo mío es el Violonchelo- casi resbalo ante la insinuación, alguien tan pettit como ella toca un instrumento que le dobla el tamaño. Ahora, eso sí que no se lo esperaba- Me gusta mucho poder escuchar otro tipo de instrumentos-

-¿Así fue como conociste a Take-chan?-

-¿Eh?- Su rostro empezaba dibujar un color rojo, Sora si le gustaba jugar con la gente. El rubio mayor solo negó con la cabeza fastidiado- A Tk, lo conocí porque me ayudo a cargar mi estuche un día. La cuerda de amarre se había roto y por poco se abre y cae. De no ser por él, no sé qué habría pasado- Aun parecía apenada por la situación, si se podía notar que era una buena chica.

-Hikari-san- Todos giraron ante la nueva voz y la de cabellos castaño salto de sorpresa.

-¡Koushiro-san! ¡Que sorpresa! ¿También has venido a ver el concierto?- Koushiro Izumi, uno de los más dotados en el mundo del Cello por excelencia. Su pequeña figura era solo una coraza para la gran habilidad que escondía de talento internamente.

-No, Kouji me ha pedido que toque una pieza con él en este concierto, vine a darte las entradas que le pediste, el anda terminando de prepararse- mientras buscaba entre su abrigo, Yamato estaba algo sorprendido con la situación. Kouji Minamoto le había conseguido entradas a esta chica para ellos. Otra nueva sorpresa pero su mente aun así, no dejaba de pensar ¿Por qué? ¿Por qué ese hombre que a pesar de ser amable con todos se mostraba algo atento con alguien como Kari?

-No me entero de nada- la pequeña estaba riendo ante su amigo, y este le extendió las entradas.

-Fue cambio de último momento, más bien tengo miedo que algo salga como no se debe. Casi no ensayamos lo correspondiente- hablo con tranquilidad el pelirrojo.

-¡Que va! Lo harás de maravilla-

-Bien, debo irme. Espero lo disfruten. Hasta luego- Y sin decir más se despidió.

-Es cierto, escuche que Minamoto estuvo buscando a varios instrumentistas para la pieza que desea tocar esta noche- hablo Takeru recordando.

Eso fue lo último que se habló, cuando ya dieron la señal que todos debían empezar a sentarse y acomodarse para dar al espectáculo. Y lo que Yamato pensó sería una noche para ver potencial se convirtió en tormento. El nuevo talento y el que se reincorporaba al parecer habían oído el rumor de que Ishida Yamato buscaba compañero violinista para su dueto y que obviamente se encontraba ahí, viéndolos. Por ende muchas de las personas habían hecho cambios de último momento para tocar piezas complejas, volviéndolas mecánicas. Solo, para impresionarlo a él. Mientras parte del público parecía disfrutarlo. Yamato podía sentir como lo buscaban con la mirada a él, justo al momento de ingresar al escenario y eso hacía que toda su pieza fuera incomoda. Amateurs. Era lo único que Yamato podía pensar, y estaba empezando a molestarse y deseaba irse. El no lidiaba con personas que no se tomarán en serio la música.

-Mimi tocará luego de esta chica- Chillo con emoción la castaña quien estaba sentada al su lado, entre él y su hermano, Sora a su derecha. El rubio mayor se irguió con una mezcla de interés y fastidio.

-Ella es tu amiga que vuelve de Estados Unidos ¿No es así?- ella asintió con suavidad ante el comentario del rubio menor. Cierto, la reunión de bienvenida para esa amiga. Yamato se inclinó al frente posando ambos brazos sobre los apoya brazos, pensaba ponerse de pie para irse porque no soportaba más ver tanta falta de técnica entre los violinistas.

- Hace muchos años que no la veo, Kouji-san esta igual de emocionado que yo- Pero fueron esas palabras lo que lo pararon en seco de hacerlo, y miro con disimulo a la chica a su lado. Minamoto emocionado por una chica. Y una violinista ante todo.

-¿Qué tiene de especial tu amiga para Minamoto-san?- hablo con suavidad Sora integrándose en la conversación, preguntando lo que Yamato no se atrevería a preguntar. Eso era algo que le gustaba completamente de Sora, como sabia cumplir con las expectativas del rubio, así como leerlo.

-Pues… Ella hizo especial la música para Kouji-san-

-Entonces es un simple enamoramiento- hablo sin reponer palabras Yamato, el rubio menor lo miro con reproche mientras que la castaña suspiraba y se encogía en el asiento.

-¡Te equivocas! Él le tiene aprecio por diferentes motivos. No porque sea esp- subió la mirada, sin terminar su frase al sentir una nueva presencia en el escenario siendo recibida por aplausos cordiales, todos giraron hacia donde ella miraba y ahí, cargando un suave vestido sin mangas en color azul cielo caminaba una joven, era casi etérea y angelical, su cabello iba recogido en una trenza suavemente preparada a un costado de su hombro derecho y se podía ver brillo reposando en dicho cabello que destellaba con la luz y combinaba con su propio cabello, caramelo como la miel. Su piel era blanca, un color hermoso y definido. Sin marcas de playa o de algún tipo. En la distancia al ver a esta mujer algo brinco en él. No supo que era y por su mente solo paso en preguntarse ¿Cómo serían sus ojos? En vez de ¿Cómo tocará?- Ella es Mimi… - Yamato se puso atento saboreando el nombre de la que actuaba en el escenario. Su violín tenía un tono chocolate casi caoba, estaba atendiendo los últimos detalles del mismo mientras se acomodaba el vestido con el pie que había sido pisado. Algo distraída, eso le quita profesionalismo. Repuso Yamato en su pensamiento. Y fue cuando Yamato noto escondido entre escenario a público que no tenía asiento, eran violinistas y demás instrumentistas que estaban pendientes de la puesta en escena que la joven de cabellos caramelo daría. El mismo Yamato podía sentir que Kouji estaba entre ese público.

-¿Qué la hace tan especial entonces?- hablo con elegancia nuevamente Sora al ver el cambio de actitud de su acompañante. Esto atrajo a Kari a disponer su atención en ellos.

-Mimi hace que la música tenga alma, desde pequeña siempre la admire mucho, mi hermano y yo siempre íbamos horas a verla practicar. Verán, su padre es un coleccionista de historia, y un día trajo a casa un violín, un Stradivarius. Mientras terminaba de cerrar trato con el vendedor, Mimi tomo el violín y algo casi tan natural como cepillarse los dientes, empezó a tocarlo. La primera vez que la vía… Era como si… Como si, la música la tocará a ella- hablaba casi deslumbrada con el recuerdo y luego se echó a reír- su padre casi muere de un infarto al ver a su hija de 5 años tocar un violín que vale millones, pero fue gracias a eso que su madre le pidió a su esposo ir por un violín corriente por ella-

-Era tan hábil de pequeña ¿Eso la hace especial?-

-¿Qué? No… No sé cómo ponerlo. No está en mi lugar… No sé si deba decirlo, Kouji-san aun sin mencionarlo el motivo por el que él está tocando esta noche, es por ella- volvió a mirar a la joven que empezaba a posicionarse. Yamato escuchaba atento a las palabras de la joven sin despegar la mirada del escenario y apenas puso una mano sobre ese violín, supo que tonada estaba tocando.

-Eso es… ¿Hungarian Rhapsody No. 2 de Franz Liszt? Y… ¿En violín?- Ese era una pieza de piano, saltarina y compleja al mismo tiempo, él la toco cuando tenía 12 años y la odio por lo cambiante que era, era sencillamente un vórtice de emociones.

-Eso es lo diferente de Mimi, le gusta probar cosas diferentes… Admito que casi me sorprendo cuando escuche por la boca de Kouji-san que fue Mimi, la persona contra la que él perdió aquellas dos ocasiones- el rubio pasó su mirada de la violinista a la cellista en un santiamén.

-¿Qué dijiste?-

-Pues, que es Mimi contra quien Kouji-san perdió en aquellos concursos- y de ahí todo lo demás dejo de importar, ahora solo se centraba en escuchar la altiva pieza con un ligero arreglo que iba de una melodía profunda y llena de sentimiento a una alegre y casi risueña. Yamato frunció su sueño al sentir algo dentro de él moverse, nuevamente. Y empezó a notar todo el público. Todos tenían una mirada similar entre ensueño y enamoramiento pero, era diferente. Había algo que no lograba determinar que poseía este arreglo. Más que parecía flotar y moverse por toda la sala de concierto. Casi parecía como si sus dedos tuviera voluntad propia y tal como decía la joven Kamiya: La música parecía tocarla a ella y ella, solo se deja llevar.

Siempre había sido un misterio saber quién fue la persona que derroto a Minamoto en 2 ocasiones y ahora que la tenia de frente su mente no paraba de gritarle lo que sabía que tenía que hacer ¿Esta era la chica que derroto a Kouji Minamoto? Es cierto que si sigues cronológicamente a Minamoto, este mismo dio un salto en su música tras haber perdido por segunda vez. Era como si hubiera ganado algo que estaba destinado solo si perdía. Podía ver la suave sonrisa en la chica, mientras su cuello se arqueaba con más emoción cuando cambiaba la nota a algo más emotivo, en cambio cuando era algo más alegre relajaba su hombro derecho y su porte se veía más abierto como si estuviera bailando. Acaso ¿Ella podría ser la duetista que estaba buscando? Si había podido vencer a Minamoto, significada que ella mejor que él. Y un Ishida solo conseguía lo mejor. Se inclinó para obtener mejor vista.

El público estaba en silencio, disfrutando el arreglo en violín de una de las piezas más famosas de Liszt. Todo parecía atinar que esta mujer, era una virtuosa. Tal como él es considerado. Pero todo su pensamiento se fue a negativo menos cero, al momento de verla terminar; pues la baqueta dio un brinco y se salió de su mano cayendo al suelo. Yamato parpadeo un par de veces ante lo ocurrido y el público se mantuvo en silencio, ella solo miraba su mano en blanco hasta que se escuchó un aplauso acompañado de un bravo al fondo. La joven solo agacho mientras sus hombros temblaban probablemente muerta de miedo por el error que había cometido. Muy descuidada. ¿Acaso considerarías a alguien así para conseguir tu sueño? Cuando subió su mirada el rubio se sintió helado al ver que la joven estaba riendo abiertamente mostrando su dentadura por su error.

-Eso ha sido descuido- hablo Takeru mientras veía como la chica recogía su baqueta y se iba del escenario.

-Pues Mimi siempre ha sido algo torpe en naturaleza- hablo algo preocupada Hikari.

-Ahora viene Minamoto ¿Me pregunto qué ira a tocar?- Kouji salía por el lado contrario donde Mimi se había ido, acompañado de Koushiro Izumi, y otros dos violinistas que no conocía. Quizás fue lo mejor que pudo conseguir. Izzy, como era apodado se acomodaba limpiando sus cuerdas como un profesional. Mientras que Kouji daba indicaciones con las partituras a los otros 2.

-Ellos son alumnos de último año, ambos recibieron carta para pertenecer en la filarmónica de Londres, se irán en diciembre-

-¿Ultimo año?-

-Si, al parecer le debían un favor Kouji-san, porque casi todos se negaron en hacerlo por el poco tiempo de práctica-

-Ya veo- Miro al joven frente como se preparaba. Quizás hará a Vilvadi en 4 cuerdas, como Four Seasons o parecido. Era cierto que tampoco Yamato lo había visto tocar en vivo pero, las críticas que siempre obtenía era que sus obras siempre estaban llenas de una nostalgia, como de algo pasajero que nunca volverá pero deseaba que volviera. Así que cuando empezó a tocar, los labios del rubio se partieron en sorpresa. Eso era, Beethoven llamada An Die Freude, mejor conocida como Ode To Joy. Era literalmente un himno a la alegría, había infinidad de versiones sobre esta pieza de Beethoven. Es una pieza pasada de un poema a una tonada. Nunca había visto o escuchado de Minamoto tocar una pieza tan veraniega. Lo más interesante de todo era verlo tocar con soltura con un alma renovada y casi podía imaginar la escena mental que se hacía Kouji al tocar esa sonata, y era casi siempre la sonrisa de una mujer. Mejor dicho, la sonrisa de aquella mujer, Mimi.

Trago saliva, ahora se podría decir que si estaba interesado. Pero no podía dejar de pensar en la falta de profesionalismo y torpeza de la violinista.

Por ende, su interés. No estaba lleno.

Suspiro pesadamente mientras subían las escaleras, no sabe en qué punto había llegado para estar ahí. Pero ahí se encontraba, a la final termino por aceptar la invitación de Hikari para la reunión por su amiga. Fueron hasta su apartamento para cambiarse y ella dijo que se adelantaría para terminar los preparativos.

-Quizás esta sea tu oportunidad y puedas pedirle a esa chica que sea tu compañera- hablo Takeru algo tímido

-¿Tachikawa? ¿Acaso no viste como boto la baqueta? Eso no es profesional- terminaba de subir el último tramo de escaleras.

-Son cosas que pasan Yamato, recuerdas en mi recital de Oboe donde deje remojando la pajilla por mucho tiempo-

-Estas estudiando para ser un profesional, no lo haces porque es tu pasatiempo- llegaron a la puerta del apartamento donde habían sido invitados.

-Nunca podre contigo, solo intento ayudar- toco el timbre y antes de que el mayor de los Ishida pudiera contestar la puerta se abrió.

-Ishida-san, Tk. Bienvenidos. Pasen. Ya mi hermano ha puesto todo, Mimi llegará dentro de poco- se hizo a un lado y notaron que la entrada era estilo japonés- a mis padres le gustaron estos apartamentos por su estilo asiático, dicen que no debemos olvidar quienes somos, así que respetamos lo que somos- ellos haciendo sincronía se retiraron sus zapatos y caminando por el pasillo pudieron sentir el increíble olor de dulces y comida y ahí en la mesa principal había un hombre de cabellos alborotados arreglando la mesa, se giró cuando sintió a los recién llegados- Hermano, ven a saludar- Yamato se sentía alienígena ¿Un chef?

-Mucho gusto. Taichi Kamiya- se inclinó en respeto mientras retiraba su delantal y bajaba las mangas de la camisa de vestir que tenía. El par de hermanos hicieron lo mismo de inclinarse.

-Yamato Ishida-

-Takeru Ishida, el placer es nuestro-

No había pasado mucho tiempo cuando un nuevo invitado llego. Se trataba de Izzy Izumi en persona, traía un poco de vino, se disculpó con los presentes por no haberse presentado antes pero iba algo apresurado. Era una persona realmente formal. Yamato ya empezaba creer que esto era una mala idea y quería irse ¿Para qué había venido en un principio? ¿Pedirle a esa chica que fuera su acompañante? Ella solo lo echaría a perder, estaba seguro. El timbre volvió sonar y Hikari soltó un grito de emoción. El rubio noto como el moreno hermano de la chica se limpiaba las manos y arreglaba su cabello. Bufo por debajo y observo la mesa de bocadillos ¿Seria homosexual ese chico? Después de todo gran parte de los que estudian arte culinaria lo son, pero el chico no se veía para nada que mostrara indicios parecidos. Unos sollozos atrajeron la atención de cuarteto de chicos, escucharon unos pasos y notaron que Kouji era el que se asomaba por el pasillo. Vistiendo algo casual, como Izzy y el resto lo hacían.

-¿Qué le hiciste a mi hermana?-

-Kamiya-san, tu hermana está llorando de felicidad. Mimi la recibió con un abrazo y estallo en llanto. Ahora las dos andan llorando-

-¿¡Cómo!?- El moreno se puso de pie rápidamente y pasando por un lado a Kouji siguió hasta la puerta. El de cabellos azules se giró a ver al trio que restaba.

-Izzy, Ishida-san y tu… Tú debes ser el hermano menor de los Ishida- se acercó con tranquilidad posando un bolso en el mueble y sentándose en el mismo.

-Es un placer Minamoto-san. Tu presentación de Ode to Joy fue magnifica, aunque realmente no esperaba una pieza como esa-

-Pues… A veces hay que probar cosas diferentes. Sobre todo si valen la pena- miro de reojo al pasillo que daba a la entrada principal y sonrió- ¿No lo crees, Ishida-san?- Yamato arqueo una ceja, sabiendo su insinuación. Pero sin antes poder responderle, un trio se acercaba a ellos. Kamiya corrió a la cocina para buscar agua, mientras que Kari traía a rastras por la mano derecha a la chica Mimi. Quien aun vestía el atuendo que había usado en la presentación siendo oculto por el abrigo que traía puesto ¿Tan descuidada es? Viéndola de cerca la chica era increíblemente linda, tenía un rostro natural y angelical ¿Por qué Yamato nunca antes la había visto? Por lo que se enteró por Kari ella estudia aquí desde hace años, pero ni siquiera en las grandes competencias había visto ese rostro u oído ese nombre. La chica paseo su mirada por todos y sonrió de manera abierta. Algo se descoloco dentro de él, se acomodó en el asiento y disimulo agarrando una botana.

-Chicos, ella es mi amiga Mimi Tachikawa-

-Kari, no tenías que hacer algo como esto. No era necesario- se encogió de hombros.

-Tonterías, tú te mereces lo mejor Mimi- sonrió mostrando su blanca dentadura mientras la tomaba de los hombros para presentarla a cada uno.

Sonata No. 14 "Moonlight" en 3er movimiento. Era una pieza que siempre lo relajaba de Beethoven. Si, ya podían ir adivinando que su compositor favorito era este hombre. Desde que había vuelto de esa reunión su mente estaba turbia. Había pasado la noche en vela tocando la misma pieza sin cansancio con tal de sentir algo de calma. Pero todo volvía a la sonrisa amable de aquella mujer, y no era nada más eso. Era como un demonio disfrazada de ángel, había algo en ella que le gritaba que ocultaba un gran secreto. Esos que daban dolor y podían tumbar su alma. Pero, nadie más parecía notarlo ¿Acaso él si podía verlo por lo que solía tocar? Yamato siempre tuvo percepción para este tipo de cosas mucho más fáciles que ver las emociones positivas como la vida, el amor, la felicidad. Leer la desdicha para él era fácil. Y eso era un tipo de pasión que él tenía. Ver esos ojos, solo le recordó lo que le profesor siempre le decía: No puedes entender la música, si no la sientes por completo. Y ese mismo pensamiento lo llevo a pensar sin actuar, sin conocer a la misma chica solo guiado por lo que vio, por lo que oyó y por su desespero le pidió algo que se había prometido no hacer. Pedirle que fuera su compañera para este dueto porque algo le gritaba que, aunque no la entendiera; deseaba hacerlo más que nadie. E inclinándose en señal de respeto se lo pidió. Ella solo se echó a reír y por un momento creyó que sería igual como con Kouji pero en cambio esa risa sonaba abierta, honesta y recibidora. Con una mano sobre el hombro para hacerlo erguir, ella le respondió que sí. Y se emocionó aún más cuando supo cuál era la pieza.

Ahora aquí estaba matando su frustración con el piano, él nunca se movía sin pensarlo, no se precipitaba pero entre el frio de la noche, el licor en las venas, el cansancio y la frustración. Todo lidero a eso ¡Inclusive se había inclinado a pedírselo! Bufo molesto y dejo de tocar. Tendría que trabajar con lo que tenía, Yamato no era de echarse hacia atrás en un reto. No pretendería darle la razón al profesor Yves y mucho menos se echaría hacia atrás con haberle pedido a Mimi estar en el dueto con él. Porque Yamato Ishida, era un hombre de palabra.

Ya tenía una nueva compañera para su dueto.

Punto.

La llevaría a su ritmo y puliría. Errores de principiante como esos con disciplina se arreglaban.

Punto.

Y en un mes, le demostraría al profesor quien era el que tenía pasión.

Y ese alguien, era él.

Punto final.

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Sony Isa: Tocaya xD (Mi nombre es Isabel) Bueno, ya he mostrado un poco a Mimi. Muy por encima para introducirla. Como indique. Mimi se conoce a través de los ojos de los demás. Si, Kouji esta enamorado de Mimi, solo que él aun no define esas emociones. Por los momentos cree que es simple gratitud y admiración para con ella. Ya que fuiste el primer comentario del cap 2. Tome la sugerencia y dentro de un par de cap veremos el punto de vista de Tai. Hahaha a veces los que mas les gusta la comida son los que mas sensible paladar tienen xP Asi que me imagine un Tai que realmente sabe cocinar. Adios. Espero te haya gustado este.

Alita210100: Ya matt conoce un poco más sobre Mimi, y aunque el no lo admita (porque este es un matt orgullo y egocentrista) esta mujer le volteara el mundo rápido. Bye bye~

Sakurarika: xD Hahaha bueno es bueno saber que te dejo picada, muchos fics hacen lo mismo conmigo y es horrible! Chan Chan! Mimi ha aparecido. Y es una lucecita llena de energía. Torpe pero alegre. Pero ¡No la juzguen! xP El próximo capitulo lo demostrara. Yo adoro el Miouji. Koujimi tmb suena genial. Ese tipo de parejas en la mente de uno xD hahaha

Faby: Si, va a ver un cuadrado amoroso con angulos bien filosos porque no solo emociones estarán incluidas, sino situaciones que no se esperaban y personas que no esperaban sentir cosas por otros. A veces me cuesta escribir estos angulos porque yo soy de esas que manda a comer lodo si me encuentro en una situación asi, y opto por alejarme y cerrarme (algo como Matt) xD Asi que, ya veremos.

AllyzA: Chacuatol hahahahaha xD Pienso que esta perspectiva de como es Yamato, tal como dices va anillo al dedo. Ta como dices un Egocentrico genio al que nadie se le acerca. Por eso no chiste en poner a Matt y armar su personalidad hahaha. Mimi es el centro eso es verdad, pero no es que todos la conozcan. Mas bien aquí entre nos, ella no desea ser conocida. Por! Cosas que mas adelante sabremos xD hahahaha. Kouji, ya sabemos su razón de conocerla. Kari y Tai. Chan chan vecinos. Es otra. Y si, Yamato ni idea le espera cuando conozco a esta Mimi. Espero te haya gustado este capitulo ;)

Bien los espero para un nuevo capitulo. Con sus Reviews y comentarios de lo que más le gusto y lo que esperan ver~

Ciao