Capítulo 4: Allegro
/
/
-Llegas tarde- fue lo primero que dijo cuándo Tachikawa abrió la puerta, esta solo entro y dándole una mirada de reproche con un puchero en sus labios coloco su maletín en una mesa cercana. Mientras sacaba su abrigo y lo colgaba, mentalmente Yamato pudo percibir que no iba a prestar atención a lo que el chico decía- Te acabo de reclamar algo, responde cuando se te habla- Suspiro con pesadez pero en cambio le dedico una sonrisa al chico.
-Ya no es para tanto, tengo una buena excusa Ishida-san… Estaba ayudando a una compañera de primero con una partitura, parece tener problemas con la misma y desea estar bien para su examen final. Mis disculpas- abrió el estuche con rapidez y saco un violín de color cobrizo y su respectiva baqueta. Yamato se acomodó en su piano y abriendo la partitura, espero a que ella se acomodara en su posición- Por cierto ¿Para cuándo es la pieza?-
-Dentro de un mes, lo presentaremos frente al profesor Yves-
-¡Oh! No sabía que todavía estaba dando clases aquí- hablo de manera casual mientras leía la partitura con determinación.
-¿Lo conoces acaso?-
-Sí, me enseño en mi primer año- El rubio la miro extrañado ante el comentario sin importancia para ella, Yves era un profesor que seleccionaba a sus alumnos. Aquellos que salían bajo la tutela de Yves eran escogidos para grandes orquestas o concertistas. Si ese era el caso, entonces ¿Por qué no había escuchado nada de ella? ¿Acaso sería un caso perdido debido a su falta de profesionalismo? No, tenía que haber algo más- Bien ¿Empezamos?- Eso lo trajo a la tierra, noto como le sonreía con suavidad y tomo eso como que ya estaba lista. Bajando su mirada al piano acaricio las 88 teclas como siempre solía hacer antes de empezar. Y tomando un fuerte respiro. Empezó la danza de la música.
-¡Lo estas tomando muy de antes, Tachikawa-san!-
-¡Así no es! Debes empezar en el tercer bloque luego yo entro, no después-
-¡Presta atención! ¡Debe ser perfecto!-
-Tienes que ser más profesional-
-Desde el principio-
La paciencia de Yamato, era fina y delicada. Por ende se rompía con mucha facilidad. Las cosas siempre debían ser a su modo o sino no funcionaba. Ya tenían una semana practicando y siempre terminaba insultándola y gritándole por los errores que cometía, por llegar tarde, por su posición NO profesional al tomar el violín, por todo realmente y ella; ella solo se limitaba a reírse, a sacarle la lengua y decirle que debe relajarse. Que una pieza como esta debía salir estando relajado. Exaltarse no llevaría a ningún lado, que ese no era el motivo del compositor. Y eso, solo lo hacía molestar aún más. Desde pequeño el mundo se adaptó siempre a sus necesidades, aquellos a su alrededor debían estar a un paso delante de él para determinar lo que él deseaba, requería o necesitaba. No tenía que andar dando explicaciones de quien era o lo que debía hacer. Si no piensan hacer un buen trabajo, no lo hagan. Era algo que siempre le decía su padre a la hora de tocar, algo que Yamato siempre se mencionaba cuando veía a alguien que no trabajase con el potencial que él requería. Y a él no le gustaban los errores, no le gustaba la falta de compromiso, no le gustaba relajarse y sobre todo no le gustaba que le dijeran que hacer. Alguien como ella no le diría que tenía que hacer cuando era una don nadie. Alguien que quizás por cuestión de suerte había ganado a alguien como Minamoto. Y si se pone a pensar, realmente no sabe cómo alguien como ella pudo haber ganado contra Minamoto, y solo le hace pensar que tuvo que haber sobornado al jurado o el jurado era ciego y sordo para no notar la diferencia de talento. Él en cambio tenía un título que preservar, un apellido que mantener en alto. Él era un virtuoso. No le gustaba ella y su forma de ser. Él no estaba para esto. No, que va.
Dejo de tocar, y cerró el piano. Lanzo las partituras a un lado y poniéndose de pie, agarro el violín de Mimi para guardarlo, la escucho chistar.
-¡Hey! No toques eso-
-Acabamos aquí-
-Jum…- Relajo sus hombros e hizo un puchero ante la situación, camino hasta donde está su abrigo y saco su celular- Mañana tengo un compromiso a las 2pm, pero… Podemos quedar a las 3:30Pm-
-No Mimi, ya no es necesario-
-¿Crees que ya estamos listos entonces?- La miro de reojo y noto como ella lo miraba expectante.
-Creo que no me entendiste Tachikawa- cerro el estuche de la ojimiel- Ya no es necesario que practiques porque ya no eres mi compañer- La puerta se abrió y por esta entro el profesor Yves.
-Bonjour- hablo en su fino francés, siempre sus manos agraciadamente detrás en su espalda. Yamato agarro la base de su nariz y respiro muy hondamente mientras cerraba los ojos, lo que le faltaba.
-Bonjour profesor Yves- hablo Yamato de primero, mientras tomaba el estuche y se lo extendía a Tachikawa- Ella ya se iba-
-Hello Profesor Yves- hablo en un inglés fluido y con una dentadura cristalina, ignorando el maletín- No esperaba menos de usted y esta pieza profesor-
-¡Ah! ¡Mimi! ¡I can't believe it! Es bueno ver que Yamato escogió a la compañera perfecta- la chica se hecho a reír.
-Ella ya no es mi compañera profesor. Su técnica es incoherente, no presenta consistencia. No puedo trabajar con alguien que no escucha al piano, a alguien que no considera mi sonido-
-Uhm… Insinúas Yamato ¿Qué Mimi no escucha lo que tienes que decir?-
-Pues claro que no lo escucha. Todo lo que le enseño, le entra por un oído y le sale por otro. No sigue indicaciones, se adelanta cuando no debe. Solo se escucha a ella misma… No puedo creer que alguien como ella haga vencido a Minamoto en esas competencias…-
-Yamato, creo que…- intento hablar el profesor, pero el rubio ya estaba al borde. El profesor ya sabía las rabietas que solía tener el rubio cuando se frustraba si algo no salía tal cual como él quería. Pero la joven frente a él no tenía ni la menor idea de eso y él conocía lo frágil que era Mimi.
-…Debió ser simplemente un golpe de suerte el haber ganado…-
-Yamato…-
- Digo, sino ¿Por qué nunca escuche de ella? ¿Por qué si es tan buena no tiene ninguna carta? Capaz soborno a los-
-¡Ishida, ya basta!- se puso frente al chico apartando a la chica- No pretendas que te respete si no puedes respetar a otro músico- sintió la mano de la joven sobre su hombro y ambos la miraron de golpe.
-Por favor profesor- vocifero la chica detrás con voz suave, el profesor la observo y solo miraba al suelo cuando empezó a reclamarle desde un principio. Respiro fuertemente, y volvió a mirarlo. Algo en Yamato se enfrió. Mimi siempre lo veía con ojos alegres, altivos y llenos de una energía única. Los de ahorita parecían tener un brillo que retaba, pero algo apagaba ese brillo.
El rubio trago saliva en seco. La vio esquivar al profesor y parándose frente a Yamato, este dio un paso hacia atrás. Pero lo que ella hizo lo descoloco aún más, bajando toda ira y frustración que haya tenido. Sonrió para él- Me recuerdas mucho a una persona que conocí hace un par de años. Era igual de egocentrista que tú, Ishida-san… Y por eso, debo enseñarte una valiosa lección para que puedas avanzar y conseguir tu meta- la sonrisa era suave y no había un deje de maldad en ella.
El rubio parpadeo. La chica se movió con rapidez quitándose el abrigo se puso frente al piano, sentándose miro el teclado por un momento. El rubio iba a dar un paso al frente creyendo que iba a hacerle algo al piano, después de todo. Él la hirió por su talento. La mano del profesor se posó sobre su hombro y este lo miro casi perplejo, incomprendido de la situación ¿El profesor lo iba a permitir?
Mimi coloco los dedos sobre las teclas. Y empezó a tocar.
Se encontraba en la tina, mirando el techo mientras el vapor del baño empañaba parte del mismo. Ya habían pasado 3 días desde la última vez que vio a Mimi. 3 días desde la vez la que se sintió humillado por primera vez en toda su vida. La joven Tachikawa no había ido a hacerle daño al piano, había ido a tocarlo para demostrarle el tipo de persona y emociones que él era. Una persona compleja, perfeccionista, llena de virtudes que no permitían que todos escuchara su sonido una a la vez sino deseaba que todas pasaran una tras otra para seguir siendo una tonada fuerte, que sonara, que retumbara y todos pudieran escucharla. Porque eso era lo que Yamato siempre deseo, ser escuchado. Apenas puso los dedos sobre el teclado su mundo empezó a dar vueltas, le faltaba el aire y se sentía abrumado. Étude en C-sharp menor, Op. 10, No. 4 de Chopin. Era una pieza que retrataba todo lo que él era y quizás más y esta violinista, había leído su contenido y lo había vaciado a través de sus dedos. Dándole una lectura de música, exclusiva para Yamato. Sus dedos se movían con agilidad, una precisión que solo alguien de muchos años de experiencia podría tocar. Y aun así, había algo ligero y sutil en la pieza que era nuevo. Era como una nota fina que deseaba ser escuchada más que las demás. Algo en el nuevamente se agito y dando unos pasos al frente, no podía parar ni parpadear a lo que vea.
Pero lo que más impacto le causo, no fue el hecho de la melodía. Era que ella lloraba, no había brillo. No había felicidad. Solo una descarga de energía pesada, controlada y que pedía a gritos ser liberada. Ella se giró y pudo ver odio, pero no odio a hacia su persona sino reproche ante algo más.
"El hecho que no escuche lo que digas, no significa que yo no comprenda tus sentimientos ni lo que deseas… Pero lo que me pides, no es lo que estás buscando ni lo que yo te puedo dar"
Apenas termino, le recito esas palabras y sin decir más tomo el maletín de sus manos, su abrigo y se retiró. Se había aparecido al día siguiente esperando a que ella apareciera. Inclusive le escribió al celular pero, no había sido así. Ella no se apareció, ni respondía su teléfono. Hoy nuevamente había ido al área de cuerdas en busca de ella. Para solo toparse con Kouji Minamoto que regresaba de práctica.
-¿Buscas a Mimi-san?- el rubio solo asintió con algo de temor, quizás el de pelos azules ya sabía lo que había ocurrido- No la he visto desde hace un par de días- Lo miro fijamente por un largo momento, para luego continuar su camino quedando hombro con hombro con el rubio le dijo- Estoy seguro que lo que ella te ha hecho es solo para enseñarte a ver más allá. Mimi hizo lo mismo conmigo hace un par de años- y sin más siguió su camino.
Esa humillación se habrá referido cuando perdió la competencia. Nunca lo sabría, sus emociones. No, su orgullo no le permitiría preguntar algo así y estoy seguro que mucho menos lo dirá alguien como Minamoto. Soltó un fuerte suspiro y salió de la tina. Mañana iría donde Kamiya Hikari y le preguntaría donde vivía Mimi. Minamoto tenía razón, aun cuando él mismo tenía aun cierto recelo con el peli azul, sus agallas le permitieron aceptar que tenía razón. Mimi si le había enseñado algo ese día.
Que la música debía ser escuchada sin importar quien la producía, porque… Cada nota aun cuando era diferente, se reunía para hacer una melodía completa y placentera.
Bufo pesadamente mientras veía el papel en sus manos.
Azares del destino.
Nunca se esperaría que el apartamento de Tachikawa quedara en un edificio vecino al suyo. Casi pierde los estribos ante Kari quien se negaba a darle su dirección. Indicando que Mimi le gustaba su privacidad y solo ella podía decirle donde encontrarla. Pero tras un par de convencimientos y ofrecerle información personal sobre su hermano menor, ella pareció acceder casi al instante. Esa chica era buena, debía admitirlo.
Se encontraba ahora a solo 2 golpes o un timbre de Mimi, y había actuado de nuevo tan impulsivo que no pensó en que le diría. Cerró los ojos, y respiro profundamente. Yo no soy así. Solo tenía que ser claro, pedirle disculpas y volver a tocar. No habría más nada. Levanto la mano decidiendo irse por el timbre y justo cuando iba a tocarlo. Sus oídos zumbaron ante una melodía. Esta, era triste. Demasiado triste. No reconocía al autor pero el compositor parecía reclamar por la pieza.
Era como si le estuviera reclamando algo a la vida, porque a medida que la tristeza se profundizaba una nueva emoción sobresalía.
Frustración.
Confusión.
Injusticia.
¿Plegaria?
Su violín se escuchaba completamente destrozado, a punto de rendirse y lanzarse al suelo en miles de pedazos. Y por una razón, no lo soporto. Toco el timbre. La melodía paro en seco. Y solo fue cuestión de segundos para que la puerta se abriera, revelando a una castaña detrás. Se perdió en esos ojos, había bruma, un misterio, algo oculto ¿Qué ocultaba Tachikawa Mimi?
-¿Ishida-san? ¿Cómo?...-
-Discúlpame Tachikawa-san, primero por venir sin previo aviso…- miro por los costados hacia el pasillo y Mimi capto su incomodidad.
-Pasa- Se hizo a un lado dándole la espalda. Camino hasta la sala indicándole que se sentara y ella se perdió en una habitación, apenas Yamato piso un pie dentro del apartamento la energía se sentía diferente. Nunca antes había sentido tal energía, pero no sabía que era. Fijo su mirada en la sala y noto la gran cantidad descomunal de partituras en todos lados. Pared, suelo, inclusive hasta dentro de la pecera donde no había ni un pez vivo quizás. Hizo a un lado las partituras leyendo por encima varios títulos.
Vivaldi.
Schubert.
Beethoven.
Chopin.
Eran todas piezas complejas y requerían de gran habilidad de manejo y técnica, inclusive varias de ellas eran para conciertos con orquestas. Las dejo sobre la mesa al momento de sentir a la castaña regresar. Se había atado el cabello en una cola alta y decía decir para sus adentros, que se veía encantadora. Se puso frente a él lanzándose en el sillón de frente sin impórtale que arrugar las partituras. Extendió sus brazos a los costados y lo dedico una sonrisa. Yamato parpadeo al mismo tiempo que algo dentro de él brinco de nuevo ¿Qué era eso?
-Bien Ishida-san, soy toda oídos- rio por lo bajo.
-Yo… Quería disculparme por mi comportamiento el otro día- Sin rodeos, no es que él sea un insensible pero, no le gustaba darle vueltas mucho a un asunto. Nunca dudaba a la hora de enfrentarse a nuevos retos y este era uno para poder llegar a su meta- No estuvo a la altura de un profesional mi comportamiento y denigre tu trabajo y dedicación. El motivo por el que hagas las cosas, no debe ser incumbencia ni problema mío. Así que pido me disculpes y me gustaría volver a tenderte invitación para que seas mi compañera-
Silencio.
Yamato adoraba el silencio, le rendía calma.
Aun así, esta vez. Lo ponía inquieto, muy inquieto.
Ella solo lo miraba, mientras parpadeaba varias veces. Luego apretó sus labios y comenzó a reír. Era como una dulce campana para sus oídos, suave y fresca. Nunca antes una risa había causado esa emoción en él. La observo reír con soltura, como algo natural. Algo a lo que él no estaba acostumbrado. Desde pequeño siempre se le enseño la rectitud, a saber comportarse. Son Ishida, deben llevar en alto su título. Y por eso nunca pudo bajar la guardia. Ahí en medio de esa risa, fue que entendió algo. Él tenía miedo, por primera vez tenía miedo de no ser capaz de llenar los zapatos Ishida y que este reto fuera un fracaso para él. El primero. Y lo entendió, no le molestaba el hecho de que Mimi no fuera tan recta con lo que haga, le molestaba el hecho de ella fuera tan calmada y tan dejada de llevar, él no podía ser así y eso atrajo el lobo feroz que hace muchos años había apartado: el miedo a no ser capaz de algo.
Relajando sus músculos se dejó caer un poco sus muros y ladeando una sonrisa, le hablo.
-Oye, intento algo serio aquí-
-Lo siento, lo siento… Es solo que…- volvió a reírse ya con las manos en su estómago- Nunca espere que el gran Ishida viniera a disculparse, es como un sueño… Pero si es un sueño. Algo si se- Se acomodó en su asiento, apoyando ambos codos sobre sus piernas y mentón sobre las manos y lo miro con ojos brillosos-… Lo que si se, es que la sonrisa queda muy bien en tu rostro, Ishida-san y por supuesto que acepto tu propuesta, debo patear tu trasero un par de veces más para que por fin entiendas un poco más de música- Su corazón salto ¿A esto era a lo que Kouji se refería? Este tipo de energía y luz, era lo que lo motivaba a experimentar cosas diferentes. Quizás ella realmente podía ser la pieza esencial para poder sacar una melodía como Spring Sonata en Allegro y demostrarle a Yves que él tenía pasión por la música. Para eso debía dar un primer paso para poder entender el significado de la música y era abriendo su alma para poder entender un poco más la de ella.
-Yamato…-
-¿Uh?-
-Por favor, llámame Yamato… Después de una demostración de Chopin como esa, te has ganado mi respeto a llamarme por mi nombre- Ahora era la cara de Mimi, lo que causo que el gatillo de la risa se activara en el cuerpo de Yamato. Parecía un búho perdido estrellado contra un vidrio muy sorprendido por lo que se topó en su camino.
Aunque Yamato no lo supiera en ese momento. Esa persona que tocaría a su lado, se volvería una de las bases más importantes para su futuro. En muchas ocasiones.
Lástima, que no duraría para siempre.
/
Bien, me puse a ver este anime Shigatsu wa kimi no uso y debo decir que se parece bastante a la historia que ando escribiendo y me ha causado gracia. Solo espero que el final no termine como la historia hahaha (aun voy por el cap 8 del anime) Pero en fin, xP sigamos y disfrutemos de esto. Que no tiene relación con el anime sino tiene una simple coincidencia.
Reviews:
lulu29 mimato love: Hi!~ Espero te este yendo bien en la escuela. Por los momentos solo solto la baqueta al suelo, válgame si la hubiera puesto a que rompiera el violin Me muero. Lo que paso en la fiesta de bienvenida, se sabrá más adelante desde el punto de vista de Mimi ;) Aunque no hubo mucha acción en la habitación si estaban Yamato y Kouji, aun no habían muchas emociones conflictivas entre ambos como para generar roces más que desde el angulo musicial.
AllyzA: Prometo que no se morirá, no soy tan mal xD. Aunque… Si dire que una de mis historias ya empezadas en una Yamato y Mimi no quedarán juntos. Amo Hungarian Rhapsody, de hecho cuando la pude escuchar en violin quede aun mas prendida y era obvio que quedaba al pelo con Mimi. xD Con relación a Kouji, estuve pensando y escuchando un buen rato melodías en violin para otorgarle una que expresara lo que Kouji sentía de tener a Mimi de vuelta, espero haberla pegado! Wa~ Tengo debilidad por Kouji porque me recuerda a Yamato, asi que obviamente no dudare en hacer ese cuarteto amoroso para ver como se pondrá Yamato. Y bueno, aquí entre nosotras. No uso el Yagami porque siempe me suena a yaga de la boca y no me lo puedo tomar en serio. Cof Cof además mi debilidad por el apellido Kamiya, gracias a Rurouni Kenshin. Hahahaha No es algo capcioso pero si salio involuntariamente Espero ye haya gustado esta. Y que pases una linda semana por igual =D
Madivallado: Muchas gracias por comentar por mi forma de escribir, aunque este estilo es algo diferente a los demás espero aun contenga mi esencia en la escritura. Espero te haya gustado este por igual y ya conocemos un poco mas del egocentrista y perfeccionista de Yama~
Guest: No hubo diálogos pero si descripción. Guilty in that. Siempre he amado ver un impacto BOOM! Sobre Yamato cuando ve a Mimi por primera vez. A primera instancia no entenderemos porque Mimi acepto al rubio de buenas asi como asi, pero cuando empecemos a ver más sobre ella. Desde su punto de vista, lo entenderemos. Kouji, no lo tomará tan bien como esperaba. Lo sabremos pronto hahaha. Me alegra que te guste el par aquí para la castaña. ;)
Bien, muchas gracias por los reviews, espero los próximos y nos vemos. Recuerden comentar lo que les gusto, lo que no y lo que tienen de dudas.
