Recomendación musical: "The Beautiful People – Marilyn Manson"

Cap 30 – Herederos

Severus Snape tenía una teoría, y era que si un vidente lo era verdaderamente, sabría cuando alguien quería reunirse con él y acudiría sin tener que intercambiar notas previamente.

Su teoría había sido arduamente discutida con Dumbledore, quién sostenía que esa no era la manera en que las artes adivinatorias se desarrollaban. Pero ahora el viejo estaba muerto y no podía discutirle. Era la ocasión perfecta para poner a prueba a esa joven bruja.

Y no lo había decepcionado.

El pub no era ni un poco de su agrado pero había funcionado bien la última vez y con eso le bastaba. Ella lo estaba esperando sentada en la misma mesa.

–Severus Snape. –inclinó la cabeza hacia él a modo de saludo.

–Señorita Tanith… –correspondió el gesto. –¿No cree que es injusto que usted sepa todo de mi y yo ni siquiera su nombre completo? –La muchacha le dedicó una amplia sonrisa.

–Pronto, profesor, pronto. –Snape bufó.

–Bueno, vayamos al tema por el cual nos reunimos…

–Como le he dicho en nuestro encuentro anterior, no hay nada más que pueda decirle acerca de la profecía.

–¿Entonces para qué has acudido a esta reunión?

–Usted tenía dudas sobre mí. –Argumentó sonriente. –Además, aunque no haya sido lo que ha venido a buscar, tengo información útil para darle.

–¿Por qué haces esto? Esta guerra no te afecta particularmente como para que te involucres.

–Oh, no se preocupe por mí, profesor. Tengo mis motivos. –Su sonrisa inmutable le hizo saber al hombre que no podría sacar más al respecto.

–Tú dirás…

–¿Qué sabes sobre Morgana Le Fay? –Snape arqueó una ceja desconcertado por la pregunta. Sin dejarle responder, Tanith volvió a hablar. –Déjeme contarle una historia…


Morgana era la hija mayor de Lady Igraine y Sir Gorlois, pero éste último fue asesinado por el Rey Uther Pendragon, para quedarse con su esposa, más no la acepta ni a ella ni a Morgause, su hermana, y las envía a un convento. Juntos, Uther e Igraine, tienen al futuro heredero legítimo para el trono, Athur Pendragon.

Nadie lo sabía, pero Lady Igraine era descendiente de hadas, y Morgana, al ser su primogénita, pronto comienza a experimentar sus poderes. Ella toma su apellido por herencia, Le Fay, y es cuando Merlín la encuentra y recluta como su aprendiz.

Un día viajan a Camelot, y al encontrarse con su madre, ésta le exige que se mantenga oculta del Rey y le obsequia una piedra lunar heredada de las hadas, destinada a la sanación.

Es en la última noche de su estadía, pues había decidido marcharse siguiendo el consejo de su madre, que se cruza con un muy embriagado Arthur Pendragon. Él abusa de ella y, víctima de aquella violación, Morgana queda embarazada.

Durante los posteriores nueve meses se dedica a desarrollar sus habilidades como sanadora, viajando entre pueblos aledaños a Camelot y Ávalon, hasta que nace su hijo Mordred.

Merlín le sugiere que vuelva a Camelot para darle las noticias a Arthur sobre su descendiente, pero al hacerlo, Arthur sólo manda a matar a todos los niños en Camelot nacidos en el mes de Mayo, avergonzado por la manera en que su hijo fue concebido.

Morgana logra escapar con Mordred hasta las Islas Orkney y deja al niño al cuidado de su hermana y su esposo Lot, mientras ella se dedica a entrenar autodidácticamente en busca de vengarse de Arthur y de su antiguo maestro, quien le dio deliberadamente la espalda.

Conociendo su historia y sus orígenes, Mordred crece hasta lograr hacerse pasar por un noble de Gales y ganarse un lugar en la mesa redonda de Arthur y ser completamente merecedor de su confianza. Tal es el punto, que éste deja el trono a su cargo para poder dirigirse a declararle la guerra al emperador Romano Lucio Tiberio.

La puesta en marcha de su plan comienza cuando Mordred declara a Arthur muerto, se autoproclama Rey, y seduce y se casa con la entonces Reina Ginebra.

Al recibir las noticias, la furia se desata en Arthur y se enfrentan en la batalla de Camlann. Arthur resulta mortalmente herido, pero logra asesinar a su hijo, sin saber que en realidad lo era.

Morgana aparece allí después de tener una visión, pero ya es demasiado tarde.

Se lleva a Arthur a las Islas de Ávalon, donde, en vez de curarlo, teniendo la posibilidad gracias a la piedra, decide sumirlo en un sueño profundo para toda la eternidad.

Ya no hay nada que pueda hacer por la vida de su hijo, pero antes que Ginebra sea ejecutada por traición, toma a su hija recién nacida, Vivianne, y la cría como propia en Ávalon, convirtiéndola en su primer discípula. Es también la siguiente heredera de la piedra de las hadas.

Desde entonces todas las descendientes de la línea Le Fay son mujeres, y sólo se juntan con hombres para procrear.


–Eso es bárbaro. –Snape sacudió la cabeza. –¿Qué hacen luego, los asesinan como una viuda negra? –Tanith soltó una carcajada.

–No, profesor. Simplemente desaparecen de la vida del hombre en cuestión. En muchos de los casos ni siquiera recordarán su existencia…

–Muy linda la historia, pero ¿qué tiene que ver esto con la guerra?, ¿cómo puede ayudarme?

–Oh, acá es cuando debo contarle otro cuento… ¿tiene tiempo? –Sonrió con picardía.


Que la idea de concebir sin amor o sin constituir una familia se haya mantenido durante tantas generaciones es verdaderamente milagroso. Sin embargo, así como las familias sangre puras tienen miembros repudiados tachados en sus árboles genealógicos, sucede algo similar con las Le Fay.

Muchas herederas han renunciado a su linaje eligiendo el camino de una vida corriente, y ese fue el caso de la primogénita de mi abuela, Enid.

Cuando Enid se desvinculó de las Le Fay, mi abuela todavía era bastante joven y buscó un segundo embarazo, del que nació mi madre, Siana, y ella sí siguió con el destino de las hadas.

Pero Enid vivió oculta entre los muggles en Grecia por muchos años, hasta que conoció a un hombre llamado Etzel Manson, contrajeron matrimonio y entonces él le reveló que era un mago, ella no tuvo el corazón para seguir negándolo, y también le contó su historia. Etzel era un hombre maravilloso, comprensivo y amoroso.

La desvinculación con su clan había provocado una gran baja en su fertilidad, por lo que les llevó muchos años de intentos poder concebir a su primer hijo, y sería un varón.

Tanto se había alejado de sus raíces y de la existencia de la magia, mimetizándose en el mundo muggle, que era completamente ajena a las atrocidades que comenzaban a suceder entre los brujos.

Pero que ella se olvidase de los magos no significaba que los magos se olvidaran de ella.

Desvinculada de las hadas o no, no dejaba de ser más poderosa que una bruja corriente, y ello despertó el interés de un mago que estaba completamente hambriento de poder.

Cuando apenas había alcanzado los primeros dos meses de embarazo, Enid fue secuestrada por este mago, llamado Tom Riddle. El nombre no significaba absolutamente nada para ella, como tampoco Voldemort, la manera en que se hacía llamar.

Lo que Riddle había hecho con ella, lejos estaba de siquiera rozar lo improvisado. Él quería un heredero, y como quería un heredero poderoso quería a Enid, la mismísima heredera de Morgana, como progenitora. Pero lógicamente no se iba a ensuciar las manos él mismo en la labor.

Con paciencia esperó a que Enid estuviera embarazada por cuenta propia para poner en marcha su plan.

Era magia oscura, muy oscura, pero a través de ella y de un viejo hechicero que lo ayudó, Riddle fue capaz de hacer un traspaso genético directamente hacia el embrión. No era una simple transferencia sanguínea. No. Riddle logró entretejer sus genes, su ADN, su magia y su alma, con la del niño.

Mientras el tratamiento era llevado a cabo, Tom tuvo tiempo para romper la voluntad de Enid hasta hechizarla con sus encantos y arraigarle sus ideales como propios. Para cuando el momento de dar a luz llegó, Enid era una de las principales seguidoras de las ideas de Riddle… era una servidora más.

Esto fue fundamental para que todo el trabajo que él se había tomado finalmente llegara a buen puerto.

Enid volvió con su esposo con el cuento de que había sido liberada por su secuestrador. Esto no era del todo mentira. Como fuere, el pobre Etzel estaba tan feliz de volver a verla y de conocer a su hijo que tampoco se preocupó o preguntó por los detalles.

El niño fue bautizado como Aaron.

Tom Riddle dejó las primeras enseñanzas a cargo de su madre. Sus planes con el chico serían explotados cuando creciera, él no podía hacerse cargo de un crío que lloraba por todo y se hacía encima. Por lo tanto, Enid tuvo la tarea de llenar su infancia con historias sobre su "verdadero padre", como ella lo llamaba, sobre el poder de la magia y su innato derecho sobre ella, mientras que Tom lo visitaba esporádicamente. Obviamente, todo a escondidas de Etzel.

El plan "A" había sido que cuando el chico tuviera la edad suficiente, él se desharía de la molesta mujer y lo criaría el mismo, enseñándole y formándolo a su imagen y semejanza.

Pero su encuentro con Harry Potter también truncó aquél plan. Entonces, las visitas terminaron.

Herida por la situación, Enid llenó con mayor ímpetu al niño con mensajes de odio y rencor, lo que de por sí a Aaron parecía serle de fácil absorción.

Nunca vio a Etzel como su padre, para consternación y desconcierto de éste. Pero sí supo aprovechar de las conexiones y prestigios que su buena posición le otorgaban.

Cuando sus once años llegaron, la carta de Beaxbatonsfue fue inevitable y provocó varias riñas entre sus padres. Finalmente, su madre ganó la batalla.

Estaba en su cuarto año cuando el nombre de Harry Potter volvió a revolucionar el mundo mágico. Para cuando finalizó el año sólo tenía una cosa en claro: su padre regresaría y estaría listo para él.

Enid lloró el día que Aaron mató a Etzel. Era algo que debía hacerse, pero a pesar de su devoción hacia la causa, ella había estado enamorada del hombre antes que todo comenzara. Su muerte fue el golpe necesario para que volviera en sí y que pudiese ver la dimensión que había tomado todo.

Lamentablemente, era demasiado tarde para su hijo. La culpa la venció esa noche, el veneno fue su único alivio.

Aaron apenas sintió su partida. Estaba convencido que, de haberse quedado esa noche en la casa, su madre se lo habría llevado con ella.

Sin perder el tiempo comenzó a tejer sus hilos y logró, gracias a las conexiones de Etzel, un traslado a Hogwarts. De algo le había servido el tipo después de todo.

Enseguida supo hacerse un lugar entre sus compañeros. Era un líder nato, pero sobretodo, sabía hacerse temer. Inteligentemente seleccionó la gente lo suficientemente fiable y de convicciones firmes a los que le daría el honor de pertenecer a su círculo cercano.

Su padre no lo defraudó. A fines de su último año en Hogwarts el idiota de Potter le había dado la noticia: Voldemort había vuelto… y lo había hecho a lo grande.

Había llegado la hora. Su hora. La hora de los Herederos Oscuros.


–Sospechaba algo de esto. –Snape se presionó el tabique. –Pero sin dudas es peor… mucho peor.

–¿No siempre las cosas son peor de lo que nos imaginamos?

–Tus preguntas me recuerdan a una ex alumna. –Dijo pensando en la peculiar niña Lovegood. –Déjame pasar en blanco… a fin de cuentas lo importante es: ¿Aaron Manson es un niñato engreído pero qué, probablemente, con buena orientación sea más poderoso que el mismo Señor Tenebroso? –Tanith asintió. –Y, probablemente también, sea un horrocrux… –Volvió a preguntar y ella repitió su gesto en respuesta. –Y es tu primo…

–Lamentablemente sí, estamos emparentados.

–Jodidos… nosotros estamos jodidos. –Masculló. Ella rió fuertemente ofuscándolo más.

–No sea tan pesimista, Profesor. El mundo se ha salvado de monstruos peores y con peores recursos. Recuerde que tenemos una profecía de nuestro lado, las cosas no están completamente perdidas…

–¡Esperas que tenga fe en una profecía de la que apenas te has dignado a hablarme! –protestó. Ella siguió sonriendo. –Espera, espera… entonces tú… tú eres…

–Sí –amplió la sonrisa y sacó su colgante enseñándole la piedra que pendía en el. –Soy Tanith Le Fay, heredera de Morgana, la Dama del lago.


–¡Daphne! –Aaron gritó cruzando las puertas de la biblioteca de Malfoy Manor.

La chica se sobresaltó ante el llamado, estaba sentada en el alfeizar de la ventana con un libro abierto en su regazo.

–Oh, hola, Aaron. –Lo saludó con una sonrisa que contrastaba violentamente con el moretón violeta que adornaba su ojo.

–¿Sabes algo del Lord? –preguntó sin detenerse demasiado en ella.

–Dijo que estaría en sus aposentos descansando hasta que volvieran. –Respondió con notado nerviosismo. –Quiere que reúnas a todos a la hora del té en el salón principal. –Aaron dio un asentimiento y salió de la habitación para dirigirse a la suya propia. Tendría tiempo de darse un buen y relajante baño… ese pendejo de Malfoy sí que era un mocoso mimado, esa bañera era un jodido sueño.

En el pasillo se encontró de frente con Mae Zendaya, que arrastraba a Pansy Parkinson hacia las mazmorras. Sonrió con suficiencia.

–Ya no te vez tan brava, perra –se mofó de la chica herida y cabizbaja. Le pasó un dedo sobre un corte que tenía sobre el pómulo izquierdo. –Lo estás haciendo mejor, Mae. Pero confío en ti, sé que puedes ser más creativa. –La morena asintió. Felizmente para ellas, el rubio siguió su camino.

–Eso estuvo cerca. –Susurró Mae.

–¿Crees que sospecha? –preguntó Pansy, mirándose las ataduras en sus muñecas, las cuales evidentemente estaban más flojas de lo que deberían.

–Aaron no da lugar a sospecha, si lo hiciera ya estaríamos muertas. Las dos. –dijo solemnemente.

–Bueno, será mejor que no le demos el beneficio. –Pansy torció una sonrisa.

–Pans, no volveré a lastimarte.

–No es que tengamos muchas opciones. Tú lo has dicho. Prefiero sentir dolor que dejar de sentir en absoluto.

–No te dejaré morir. –Interrumpió con firmeza. –Mejoraré algunos encantos y buscaré nuevos. Los engañaremos.

–Mae…

–Basta, Pansy. No estás aquí con lugar para decidir.

–Bien. –Gruñó. Y sus ojos volvieron a mostrar vida, aunque esta vez para brillar con enojo. –Sólo iba a decirte que será mejor que bajemos. Sino nos matarán no por "poco creativas", sino por indiscretas.

–Vamos. –Dijo de acuerdo y tiró de la cuerda invisible que las unía.


N/A: No les dije yo que iba a actualizar pronto? jajaja, okey, okey, esto es demasiado pronto incluso para lo que yo esperaba. Pero no creo que vayan a quejarse por ello, no?

Bueno, es corto, como también había anticipado, pero sólo porque últimamente las venía malcriando con capítulos extra large. Este tiene mas o menos la misma cantidad de páginas que los primero capítulos. Ya para el próximo volveremos a la normalidad, por lo que no esperen que se mantenga la racha de la actualización semanal xD

Este capítulo muestra un pequeño vistazo a dos de los personajes más "misteriosos" de la historia. Sobre todo la pobre Tanith que apareció sólo dos veces y en ambas dejó más dudas que datos certeros.

La historia de Morgana necesita un par de explicaciones, como por ejemplo que no hay una historia oficial y que entre versiones puede haber diferencias abismales... Las historias de Camelot me gustan muchísimo y he leído montones, así que ¿qué hice? armé la propia tomando lo que más me gustaba de cada una y, por supuesto, que más me servía para esta historia.

La historia de Aaron, medio que Theo ya había dado un puntapié, una sospecha, pero bueno, era necesario contar su historia. ¿Quién mejor que su propia prima para hacerlo?

Y como plus, un poquitito de Pansy para no extrañarla tanto.

La verdad que he recibido unos comentarios hermosos el capitulo pasado, tanto en reviews como en redes sociales. Muchas muchas gracias! Me alegra muchísimo que les guste y las atrape tanto la historia... tampoco deja de sorprenderme. Fue divertido leer sus teorías y debo admitir que están rondeando cerca.

Espero que a pesar de ser una especie de Spin-off este capítulo tenga la misma aceptación. Quizás hasta me ponga en mala y espere hasta llegar a los 600 comentarios para publicar el siguiente, porque bueno, se supone que los Slytherins somos malos, no?

Antes que me olvide, pido disculpas por los errores del capitulo anterior. No entiendo ni cómo, ni porqué, pero fanfiction me cambió la redacción de tooodo el capitulo, incluida la nota de autora, y parecía escrito por el mismísimo Tarzan. Gracias a las que dieron aviso y así pude corregirlo!

Por último, ya saben que en mi cabeza los personajes tienen que tener un rostro definido y por ello escojo actores que los "personifiquen", la mayoría están en el grupo de facebook, /groups/FansIlwenMalfoy, en la carpeta que tiene el nombre del fic... pero no subí los correspondientes a este capitulo, refiriéndome a la familia de Aaron y Tanith, porque sinceramente no tendrán más relevancia que la mencionada acá, pero si alguna quiere verlos, me avisa y subo las fotos!

Creo eso es todo por hoy. No olviden dejar sus reviews!

Muchos besos!

Ilwen (13/04/18)