Capítulo 11: Caldo para el corazón

¿Cómo termine aquí? Era lo único que la mente de Yamato reproducía, abrió los ojos y giro su vista para ver un montón de partituras regadas por todos lados, así como algo de ropa y cuando intento acomodarse noto como algo pesaba en su costado y girando la vista vio un pequeño bulto envuelto entre sabanas con la cabellera hecha desastre, una cabellera castaña. Su alarma mental se activó y casi se sobresalta pero al ver que ambos tenían sus ropas puestas hizo que su corazón volviera a latir a un ritmo regular. No recordaba casi toda la noche, o bien aquella después de que Mimi lo invito a su casa para continuar bebiendo e intentará enseñarle a tocar violín, sacándole solo sonidos que hicieron que el gato de un vecino saltará por la ventana. Luego recordó imágenes cortas de otras conversaciones, triviales y sin sentido pero, en mucho tiempo. No se había sentido así, relajado. Con él mismo. Solo recordó una vez en la que se sintió así y fue hace muchos años cuando observo un concierto de Chopin, en donde tocaban Nocturne in F Minor-Op. 55, No 1 (Variation) Piano, Violin, Cello.

¿Qué había pasado para que llegarán a ese punto? Observo el reloj, titilaba las 10:48 am y recordó el ayer

Tenía una bebida en frente y podía sentir un ligero mareo producto del alcohol. Miro a su alrededor y noto como habían personas aglomeradas cantando, otras bailando al ritmo de la música y otras bebiendo y charlando. Giro su cabeza y noto como Kouji también estaba en la misma postura que él pero charlaba relajadamente con el concertino Catherine. Inclusive su Maestre Jou Kido estaba cantando sin decoro alguno.

Suspiro pesadamente. Nuevamente ¿Cómo termine aquí?

-¿No te diviertes, Yamato-san?- se giró y noto a una sonriente castaña de ojos miel. Y ahí fue que recordó. Todos estaban ahí gracias a ella y su sugerencia. Tras haber tocado en el duelo, el salón se había quedado en silencio. Nadie se atrevía a decir algo, pero fue la propia Concertino quien había tomado la iniciativa y extender su mano amigable a la castaña, agradeciéndole por el duelo y que podía entender por qué alguien como Yamato había aceptado hacer un trio para su concierto, con ella. Dándole la bienvenida, temporalmente a la orquesta.

De ahí la tensión decayó y noto al Prof. Yves hablando con relajo con Jou y Kouji, mientras que saludaba con una mano alegre a Mimi y a su persona. Jou había quedado impresionado con la participación de la joven y aun cuando dijo que tenía cosas que arreglar en ella, estaría complacido de tener a alguien como ella así como al resto de los que se unían. Jou era un hombre recto, se podía decir que estaba impresionado por la joven así que ver emociones en ese rostro impasible era tan extraño como ver a Izzy reír abiertamente. Justo como ocurría ahora, y reía con Hikari, sobre quien sabe qué.

-Deberíamos estar ensayando en vez de estar de fiesta, Mimi-san-

-Ay, vamos. No todo en la vida puede ser ensayo. También hay que divertirse y disfrutar de lo que el mundo tiene para ofrecerte- Sintió su corazón dar un brinco cuando la castaña rodeo su brazo abrazándolo literalmente y tiraba de él. Se le veía contenta, sus mejillas estaba algo teñidas. Probablemente alcohol en su sistema y Yamato suspiro nuevamente. Tras la práctica, ella sugirió ir a beber y disfrutar para así la nueva orquesta pudiera conocer a los nuevos integrantes y ser, propias palabras de ella "una buena familia". Algo le decía que la castaña no tenía buena resistencia al alcohol pero válgame que tiene una buena voz. De no haber sido violinista quizás ella pudiera haber sido cantante. Arrastrando a Hikari a todo, ella era la primera en probar todo con tal de romper el hielo de la situación, como en Karaoke por ejemplo y no fue sino hasta que Izzy se les unió que así fue. Ahora todos charlaban, reían y hasta se tomaban fotografías. Acerco su bebida y vacío el trago.

Escuchar el corazón de los demás.

Para realmente llegar al alma de los demás, él debía entender mejor el corazón de los demás y aun cuando nunca en su vida se motivó a conocer a alguien más que no fuera a su hermano y quizás el par de parejas que tuvo, esta se presentaba como una oportunidad nueva. Realmente nueva, para él. Miro a la joven que volvía a servirle un trago y sonreír ante alguna ocurrencia frente a ellos. Su corazón le pedía conocerla a ella. Más, siendo la masa de misterio que ella era. Suspiro relajando un poco sus hombros y pensó por ese momento que aunque no sabía cómo había llegado ahí, sabía que quería en ese momento y era, conocerla un poco más a ella. Y ya sabía cómo empezar a hacerlo. Tras una idea traviesa.

-Supongo tienes razón pero… Lo hare con una condición-

-Uhm… No es justo, le quitas la diversión a todo Yamato-san- La noto hacer un puchero y negó con la cabeza encantando de la situación.

-Ya que te gustan tanto los juegos, jugaremos a 20 preguntas- Los ojos de la castaña se abrieron como platos y podía notar que realmente eso la había sorprendido.

-El gran Ishida jugando juegos infantiles ¡Me sorprende!- Rio abiertamente mientras volvía a beber y se despegó de su brazo para acomodarse en su asiento- Bien, pero para hacerlo aún más entretenido. Si tu o yo nos negamos a responder, deberemos cumplir una penitencia ¿Esta bien?- Elevo una ceja ante la petición y sabía que quizás eso podría ser un juego de doble filo. Más si se trataba de ella, que sabía que lo retaría a cosas absurdas fuera de su plano de confort. Y dando un sorbo a su nueva bebida, cortesía de Tachikawa asintió- ¡Muy bien! Entonces, yo empiezo- la observo ponerse un dedo en el mentón y pensar con mucha determinación.

-No me iras a preguntar el significado de la vida ¿Verdad? Porque la eternidad con la que te tomas para preguntar pareciera- lo miro de manera mortífera y golpeando en juego su brazo volvió a reír.

-Que va… ¡Ya se! ¿Cuál es tu color favorito?- Yamato tuvo que parpadear un montón de veces ante la absurda pregunta que le hizo, suspiro y se acomodó en su asiento.

-Muchos creen que es el azul, pero me gusta el verde olivo. Solo, que es más difícil de combinar o conseguir algo que me guste por eso uso el azul-

-Ya lo creo ¡A mí me encanta el verde manzana! Pero, rosa siempre será mi pasión- dijo acomodase el collar de cristalitos rosa que colgaba- Tu turno- Sabia que debía ir por lo más básico para atreverse a preguntarle cosas que había querido saber desde hace mucho.

-¿Eres hija única?-

-¡Hai! Aunque, siempre quise tener una hermana. Mis padres nunca quisieron tener otra hija. Decían, que… Conmigo tenían más que suficiente, pero… Si hubiera tenido una hermana, quizás todo habría sido realmente más que suficiente ¿Tengo sentido?- Aun en la oscuridad del sitio podía notar que había un hilo de tristeza en esa respuesta.

-Sí, y ahí se fue tu pregunta-

-¡Oye! No es justo ¡No pregunte nada!-

-Preguntaste si tenía sentido, y te respondí; si si tiene. Así que, acóplate a las reglas. Yo no las hice- hizo un puchero y frunció el ceño y el solo pudo reír por lo bajo- Veo que Kamiya-san siempre te trae comida ¿Tienes algún alimento favorito?-

-¡Pues claro! Mi alimento favorito son los dulces-

-Mimi-san eso es muy general-

-No puedo escoger uno solo, es… Es como la música, todos tienen algún único que te hacen amarlo. Así que todos tienen el derecho de ser mis favoritos. Aunque si admito que odio las cosas amargas como el mochi de granos rojo – hizo una morisqueta con la lengua que eso solo hizo que Yamato riera, y ambos volvieron a beber más.

Así el tiempo paso y tanto él como ella se negaba con ciertas preguntas a lo que él la obligaba a retos absurdos como flirtear con Izzy para solo ver su reacción de como el pelirrojo se despabilaba y casi huía de la habitación insinuando que solo la vería como una amiga o retos en donde Mimi lo obligaba a ponerse brillo labial en los labios, a lo que tuvo que beber un par de beses antes de hacerlo. Mientras continuaban con sus preguntas y retos, las personas se estaban terminando de retirar, y él decidió acompañarla a su casa, después de todo eran "casi vecinos".

-Y entonces Takeru, creyó que era buena broma dejarme fuera de mi casa sin ropa y con los fotógrafos acechando. Mi padre casi me mata cuando salí en el periódico inglés, más que todo porque su nombre estaba en la portada. No porque yo tenía unos calzones que no me orgullece de decir pero tenía agujeros por todos lados- Mimi reía con libertades ante lo que le contaba- ¡En mi defensa! Eran los calzones más cómodos que tenía-

-Puedo imaginar, mis calzones favoritos tienen muchas caritas sonrientes- Daba brincos con tranquilidad, usando los cuadros de los adoquines en el suelo como si un juego se tratará, Yamato por su lado caminaba con una tranquilidad que hacía mucho no sentía ¿Esto era lo que se sentía, estar a gusto con alguien? A decir verdad, ahora que lo pensaba Mimi siempre le traía esas emociones y lo hacía mantenerse pendiente de su alrededor, de todo menos él.

-Bien, mi última pregunta y justo antes de llegar a tu hogar- La castaña dio un último brinco y casi resbala por los tacones que cargaba. Yamato la sostuvo por el brazo, y ella solo le sonrió.

-¡Shoot!- Respondió en un ligero ingles mientras lo apuntaba con su dedo como si de un arma se tratará.

- ¿Por qué dejaste de tocar hace un par de años?- La sonrisa de Mimi se desvaneció, y una ligera tensión se apodero de su cuerpo mientras que bajo su mirada y Yamato aprovecho esto para tomarla en mejor posición entre sus brazos. Observo como Mimi alargo la mano derecha que tenía en forma de pistola y mostro la palma. En la oscuridad no podía ver así que la acerco a la luz de la entrada de su edificio y pudo notar una pequeña cicatriz.

-Sufrí de túnel carpiano, aunque parezca tonto afecto gran parte de mis funciones motoras y mis padres vieron como mejor opción hacer terapia para ver si se recuperaba. La cosa fue, que… No ocurrió. Y tuvieron que operar- No hubiera imaginado que algo como eso fuera la causa que ella dejará de tocar por un par de años pero, ese fantasma que aun la perseguía que podía ver en los ojos de ella le decía que había algo más atrás de eso.

-Y ya debo imaginar que te encuentras bien ¿No es así?-

-Sí, solo que… No esperaba que trajera secuelas consigo, me costó recuperarme por eso no quiero perder ningún momento de mi vida ni ninguna oportunidad- ¿Secuelas? ¿Qué podrían ser? Sabía que en este punto, era el alcohol hablando por Mimi. Ni la propia castaña soltaría tanta información estando sobria, para su suerte el alcohol tardaba un poco más en tener efecto sobre él, la arropo más con su agarre y con una mano la tomo del rostro para que dejara de mirar la cicatriz y se fijará en él. Esa pregunta había hecho que la nube oscura volviera sobre la mirada de Mimi y eso no le gustaba. Su corazón galopaba pidiéndole que por favor, la hiciera olvidar esa nube y se centrará en él. O lo que sea.

-Hay algo que no me estás diciendo-

-¿Eh?-

-Tu respuesta, no es del todo sincera y por eso. Te toca un reto-

-¡Eso no es justo!-

-Bésame-

-¿Eh?-

-Que me beses-

-¡Yamato-san!-

-Puedes escoger, decirme toda la verdad o besarme. Es tu llamada Tachikawa- El rubio por un momento pensó que eso era lo que tomaría hacer que ella se determinará a decirle lo que faltaba, pero no espero y su mente se apagó cuando tuvo los labios de la castaña sobre los suyos. Ni su mente proceso que los brazos de ella lo rodeaban o que él se aferraba más aun a la cintura de ella. Su mente si proceso el sabor de sus labios, entre una mezcla de licor con cerezas, y su mente exploto en sensaciones cuando su lengua se aventuró a probar dentro de la boca de ella y ella, le respondió de igual manera. Nunca había notado lo suave que esta mujer podía ser, ni mucho menos la pasión que por el tiempo que la conocía solo la veía en la música, a través de su boca expresaba algo muy parecido. Su mente se volvía loca al sentir la mano de la joven jugar con su cabello y su corazón le gritaba que eso era lo correcto. Para que luego su corazón le gritará que volviera a besarla, cuando ella se separó de él y le sonrió algo ensoñador. Para él, fue encantador.

-¿Sabes? La noche es joven, y arriba aún tengo unas botellas que esperan ser bebidas-

No diría que fue la perdición porque, aun cuando él ya se había acostado con otras mujeres como algo normal su mente le decía que hacerlo con ella sería un pecado. Agradecía que estuvieran en ropa y que la noche haya transcurrido normal. Fue refrescante y caliente al mismo tiempo. Nuevas imágenes aparecieron en su mente, donde nuevos besos se llevaron a cabo y aunque su corazón gritaba de gozo fue su mente lo que le hizo recapitular algo en especial. El motivo por el que él se quedó a dormir, con ella en su misma cama.

-Bien, será mejor que regrese. Antes que no pueda ni recordar en que piso vivo- se puso de pie, tropezando un poco debido al licor en sus sistemas. Mimi por su lado reía como tonta, e intentaba agarrar una botella que se terminó resbalando de su mano y se estrelló completamente contra el suelo. Yamato estuvo a punto de regañarla por su torpeza pero cuando la observo detallando su mano derecha, quedo en silencio. Él ya había visto esa misma reacción aquella vez que toco para un gran público y le hizo pensar ¿Su túnel carpiano aun le estará dando problemas? Suspirando y trayendo a Mimi a la realidad, le hablo- No te muevas, pueda que te cortes con algo iré a buscar la escoba y un trapeador ¿En qué parte la guardas?- Ella le respondió por lo bajo con calma, pero noto que el risueño semblante de la joven se había apagado, por completo. Y mientras limpiaba en silencio y terminaba por botar los vidrios, sintió un bulto detrás, en su espalda. Cuando se giró y los ojos de la castaña eran un nuevo nivel de tristeza que nunca había visto en ella. Trago saliva y se sorprendió con el siguiente comentario.

-Pregunta 21 ¿Qué harías si un día supieras que no puedes volver a tocar, lo que más amas?- Y sin dejarle tiempo para responder, gordas lagrimas se asomaron por el rostro de la chica y al rubio solo le quedo chance para abrazarla y consolarla, dejando la pregunta trotando y frotándose en su mente pero fueron los sollozos de ella que permitieron que él se olvidará para continuar consolarla y buscar animarla, burlándose para levantar su ánimo de que no debía volver a beber ya que era una mala bebedora que al menos agradecía que no se volviera homicida en esos momentos. Esta soltó una pequeña risa y tomando parte de su ropa le pido si podía pasar la noche ahí, porque no deseaba estar sola. Y así, fue como ella durmió. Con él a su lado y ella hecha un ovillo buscando su calor.

Se removió cuando noto a la mujer a su lado moverse solo para ponerse en una posición más cómoda y sonrió al notar el rostro relajado que tenía la joven al dormir, lo mejor será pararse y hacerle un desayuno ligero. Con todo lo que bebió quizás tendrá una resaca y el de ojos azules de primera mano sabía lo horrible que era despertarse con resaca. Haciendo el mínimo de silencio y movimiento posible, se puso de pie y salió de la habitación.

No tardó mucho en hacerse familiar con la cocina y agradecía que al menos la chica tuviera lo necesario para una comida ligera, porque del resto esta mujer tenía era nada, en su nevera o despensa. Ya entendía porque Kamiya-san le llevaba comida cada que podía. Miro a la pequeña sala, donde solo limpio lo necesario sin tocar ninguna partitura o demás. Tanto él como músico podía saber lo que era tu orden en tu propio desorden, así que dejo eso como estaba. Tomando una bandeja, coloco un plato con sopa y algo de agua con medicamentos en caso de que ella lo necesitara y camino hasta el cuarto. Abriendo lentamente, su corazón volvió a dar un brinco al ver a la mujer que ahora yacía completamente desplegada en la cama con el cabello enmarcando su rostro. Frunciendo el ceño, su mente volvió a vagar a los besos que habían compartido la noche anterior y nuevamente su corazón se agitaba pero esta vez, le costaba respirar y esta vez su estómago parecía ser el que padecía de alguna enfermedad.

Camino con lentitud al borde de la cama y colocando la comida en la mesa de noche se sentó en el borde para detallar nuevamente a la chica frente a él. Y como si fuera una revelación, así como los primeros rayos del sol atraviesan la cortina a primera luz del día que se empezó a dar cuenta de algo. Él no solía preparar cosas para los demás, mucho menos permitir que le hicieran preguntas personales sobre su vida, su propio juego para buscar conocerla no solo había logrado en si conocer pequeñas cosas con gran impacto en su vida. Sino permitió que ella entrará. Aunque no sabía a donde la había invitado sin darse cuenta a entrar. Ya estaba dentro de él y por eso no se había molestado cuando ella se negó a responderle y besarlo para luego invitarlo a subir. Y mucho menos si no había intención para algo sexual, más que conocer. Nunca antes con alguien había hecho algo así. Y ahora estaba aquí.

Pasó la noche con ella, pero fue como compañía.

Despertó a su lado, y no había molestia alguna o vergüenza.

Camino fuera de su cuarto, no para huir sino para volver y verla despierta, una vez más.

Le preparo algo de comer, porque deseaba que se sintiera bien y le sonriera.

Como hizo ayer.

Los ojos de Matt se abrieron como platos al tiempo que una pequeña mirada caramelo lo miraba y le sonreía.

No porque le sorprendiera viéndolo, sino porque.

Solo falto eso para darse cuenta de eso que causaba que su corazón saltará.

Solo falto una mirada más para darse cuenta que…

Le gustaba Mimi Tachikawa, y mucho.

/

Reviews:

Mimato Bombon Kou: Sazon! Hahahaha No pude evitar, creo que este capitulo apenas me dijiste Yamato me deje llevar y salio esto!. No lo esperaba haha ni yo hahahaha. El calor esta horrible, igual por aca! Y wow! Eres mama que genial!. Besos y saludos gigantes

Athefrod: Buenas~ Muchas gracias por el review, como siempre me cautiva. Me alegra que te haya gustado el nuevo capitulo, este estuvo más ligero pero… Hahaha me gusto el resultado. Realmente Mimi con Tri te das cuenta que ahora es la mas decidida, la más abierta. Alegre, de todo y para nada caprichosa, claro sin dejar lo fashionista! ;) El poder de la pureza tiene eso, la habilidad de entrar en los corazones de los demás sin siquiera intentarlo. Creeme, si existiera una violinista como Mimi en la realidad tambien me hibiera gustado estar ahí cuando ella tocara. Y si Joe poco a poco recordará esa sombra que fue parte de la palabra de todos los profesores. En este a poco se me olvida poner una pieza, pero esta de Chopin creo que fue la especial para el capitulo. El papa de Yama aparecerá, y causara impresión es en Mimi. Espero este marco de Matt haya gustado ;)

Clau: Creo que confundes emociones, no busco que todos estén embobados con ella o enamorados para nada. Los únicos que realmente la quieren son Tai y Matt, los demá sienten esa afinidad que tienes con otra persona por algo en común, algo asi como admiración o capricho y es porque confunden sentimientos. No se si has pasado por ello (me paso una vez con 2 personas que creía querer y solo estaba encparichada con la idea de uno) algo asi, eso poco a poco se va notando, si lees con detalle cada quien expresa una emoción diferente aunque aparenten ser "parecidas". Yves es ma que todo como que la ve como ese joven interno que una vez tuvo haha. Espero este capitulo te haya gustado ;)

EstherBea: Me encanta que te relaje! Esa es la idea, una lectura ligera con algo de drama. Exacto! Kouji es parecido más no igual a Matt, eso lo note viendo nuevamente Frontier hahahaha. Espero hayas mejorado lo que sea que te haya tenido decaída o no hayan sido buenas. Te deseo las mejores energías. Esta vez ha sido Matt.

Carina: Intentare continuar los demás pero últimamente he tenido falla de inspiración en aquellos, este esta ON FIRE hahaha espero te haya gustado este, fue ligero pero lindo!

/

Bien, Se han besado y no solo 1 sino varias veces DIOS MIO! HAHAHa admito como le dije ahí a un review, el capitulo no era así pero salio así y me encanto! Espero les haya gustado tambien.

Recuerden dejar su review, de lo que más les gusto,, les gustaría ver más y desde cual punto de vista les gustaría ver: Mimi, Tai o Takeru (Si lo leyeron, Takeru)

Bye bye!