Capítulo 13: Doble dosis
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Bach "Teaser" de Ray Chen en compañía de Luca D'Alberto era la nueva producción de su maestro, aún no había salido a la venta del publico pero Ray siempre tenía el detalle de mandarle a Mimi un preview antes que todo el mundo. Ella solo sonreía al escuchar la suave melodía de su antiguo maestro Ray. Observo la portada, recordando los grandes momentos que paso con ese apasionado violinista. Sintió una lagrima querer salir y parpadeo varias veces. Ray al parecer ya estaba logrando llegar a su corazón con su historia y se podía sentir en este nuevo single.
"Me alegra mucho por ti, Ray" Acaricio la portada antes de apagar el reproductor. Observo su reloj de muñeca y suspiro. Tomando su bolso, estuche con el violín y bufanda. Salió del apartamento.
Ya el otoño empezaba a pavimentar las calles dando su noticia que el invierno llegaría pronto, y no había época que la emocionará más que ver todas las calles llenas con luces y nieve. Aunque ya en Paris, hacía mucho que no nevaba, quizás este año podría ser diferente. Observo a una pareja mirar hacia una vitrina y se detuvo un momento, este la tomaba de la mano y la arrastraba dentro de la tienda y se podía ver que le pedía a la vendedora lo que a la chica le había gustado. No evito reír pero esa acción le hizo pensar en alguien. Yamato. Automáticamente sus mejillas se sentían calientes, Yama no había hecho nada parecido con ella, negó con la cabeza y continúo caminando. Aun si es cierto que quizás había algo entre ellos más que amor por la música debía estar bien con ella misma. Antes de siquiera pensar en quizás dar un paso más seguro con su relación, o lo que sea que tuvieran. Debía estar mejor con ella misma. Acelero el paso, hacia su destino.
Los espasmos musculares, se habían acentuado aún más. Entre más cerca estaba la fecha para la orquesta, su cuerpo se negaba a ganar fuerzas y el medicamento para el dolor y su suplemento parecía no estar haciendo mucho. Pasaba más tiempo luchando contra la fatiga y las ganas de dormir. Además los mareos no habían bajado y eso le preocupaba. No debo pensar negativamente. Si deseaba poder tocar en la orquesta debía pensar en que si podía superar el problema que tenía. Su médico en Estados Unidos le dijo que muchos se recuperaban y podían llevar una vida normal aun teniéndolo, porque esta enfermedad era para siempre contigo. Ella ya se había resignado y aceptado que esto estaría para siempre con ella, pero que eso. No la detendría de sus metas y las cosas que quería llegar a disfrutar o lograr. Hoy sería su tratamiento mensual de plasmaféresis, un tratamiento en donde sacaban toda la sangre de tu cuerpo y le aplicaban plasma para luego devolvértela. Esto la dejaba siempre agotada, tan solo esperaba llegar a casa antes que su cuerpo colapsará. Este era uno de los tratamientos que mejor se había asentado en su cuerpo y aunque era costoso sus padres no parecían oponerse a que ella lo hiciera. Su padre, había tenido que vender varias colecciones que él tenía para poder pagar los tratamientos por eso, haría lo posible para que al menos ese esfuerzo que él y su madre estaban haciendo se viera hecho realidad cuándo terminará su pieza maestra. Observo la entrada que siempre la recibía cada 15 días, y sonriendo a su semblante natural para el mundo. Entro. Ella era agradecida, había pacientes que aún estaban en cama debido a esta enfermedad. Ella al menos podía caminar, comer y disfrutar aun.
"¿Mimi Tachikawa?" Levanto la vista y observo a la enfermera sonreírle.
"Uhm, enfermera ¿Podría poner este disco? ¿Si no es mucha molestia?" Le hablo en ingles debido a su escaso francés, ella asintió y tomando el disco Mimi procedió a acostarse en la camilla y respirando profundamente observo el techo. Siempre era la misma rutina, llegaba. Saludaba a la enfermera de turno e iba a unos lockers donde se cambia de su ropa habitual a una bata de hospital. Luego esperaba en el cuarto donde la maquina estaba a que llegará la enfermera que le atendería. Se acostaba y le ponían la intravenosa para luego dejarla ahí, por un par de horas. Ella solía dormir en ese tiempo debido a que eso siempre le causaba sueño. Esta vez quería terminar de escuchar a Ray mientras descansaba "Dr. Declair me atenderá hoy ¿No es así?" Si su calendario era correcto, hoy la veía y haría exámenes de rutina. Ahí ella le pediría le aumente la dosis de su medicamento y suplemento.
"Así es. Solo será un par de horas, luego iremos donde el Dr. Declair para que te mida los reflejos. Lo habitual Mimi" Sintió el pinchazo cuando la música de Ray empezó a sonar, y no tardó mucho en escuchar la maquina sonar y la enfermera acariciar su cabellera como era inusual antes de apagar la luz e irse de la habitación. Al poco, ya Mimi sentía más que nada sueño.
"Tus exámenes han salido muy bien pero, me preocupa la falta de reflejos en tu mano derecha y rotulas" Mimi se encontraba vestida observando sus manos mientras el médico le hablaba nuevamente de su caso. Observo al médico mientras anotaba lo nuevo en su historial "Tus estudios indican un aumento de tu masa muscular, hace 4 meses y ha venido deteriorándose ahorita ¿Has estado tomando tus medicamentos con regularidad?" Mimi asintió "Entonces… ¿Has estado esforzándote mucho?"
"Hai… Digo… Sí, es que hay una presentación en diciembre y… Pues, soy una de las principales"
"Sabes que así solo puedes acelerar tu proceso de deterioro ya que no hemos logrado estabilizarlo ¿No es así?"
"Lo se doctor, pero… Sencillamente no quiero arrepentirme de nada en esta vida ¿Eso lo entiende?" Lo escucho suspirar profundamente y negar con la cabeza.
"Realmente, eres una de mis pacientes más caprichosas. Sé que tu vida es la música, pero sin tu cuerpo no podrás vivir esa vida… ¿Es tan importante arriesgar todo esto por algo como ello? ¿Tan importante es esto para ti?" Ella asintió algo apenada "Dr. McCain me advirtió que serías así" ella rio recordando a su doctor americano. Se escuchó la silla moverse y este estaba de pie, frente a ella con su posadera apoyada en la mesa "No te puedo obligar como doctor a que hagas una vida tranquila apenas pises fuera de esta clínica. Ya que sabemos que este síndrome es muy inconsistente en muchos pacientes pero, si te pido te cuides Mimi, no nada más como doctor. Sino como padre te lo pido. Sé que eres mayor de edad y no deseas preocupar a tus padres así que yo te diré lo que ellos deberían decirte si lo saben… Si quieres que tu estado natural se mantengan por mucho tiempo, deberás cuidarte ¿Entendido?"
"Si, doctor… Solo, necesito tiempo un poco más para terminar mi pieza maestra y luego… Luego poder tocarla para poder decirle al mundo como me siento con la música antes que ya no pueda hacerlo" Hubo silencio por un momento, hasta que sintió una mano en su cabello y observo al doctor sonreírle a través de su espeso bigote.
"Bueno, en ese caso… Espero tener un boleto en primera fila cuando ese momento llegue ¿Entendido?" Mimi se hecho a reír ante el comentario de su doctor, a sabiendas que intentaba animarla. Y asintió agradecida "Creo que entonces deberemos aumentar la dosis para tus dolores y más suplementos de inmunoglobulina humana" Se irguió para volver a su escritorio y anotar la nueva prescripción "Solo, vuelvo a recordarte Mimi. Cuídate, come sanamente, sigue los ejercicios que hemos practicado y no saltes tu medicina. No te sobre esfuerces si sientes dolor, debes dormir lo necesario para que puedas descansar tus músculos. Esto solo te ayudará a soportar un poco más hasta que logres tu meta. Luego de ahí, debes bajarle el ritmo…"
Observaba los nuevos medicamentos en su mano, y si, la dosis había aumenta casi el doble. Debía tomarla cada 8 horas. Volvió a guardar los medicamentos y dándose la vuelta, se tropezó con un cuerpo.
"¡Oh! Lo siento" Dijo en su poco francés, lo único que escucho fue una risa y cuando subió la mirada observo a un rubio, un rubio que ella conocía bien pero que sus ojos eran más amables "¡Takeru-san! ¿Qué haces aquí?"
"Buenas tardes Mimi-san, vine a comprar cepillo y pasta dental… Ya tocaba" Le sonrió amablemente, mientras mostraba el pequeño paquete en sus manos, ella lo observo y le asintió "¿Haciendo compras regulares?" Dijo apuntando a la bolsa de papel entre las manos de Mimi, esta solo se tensó por un momento mientras le sonreía.
"Si, vitaminas. Después de que Yamato-san y Tai me regañaron por no comer o dormir bien, me vi obligada a venir por estas… Nada como un suplemento para mantenerte activa" No deseaba mentirle al chico, pero… Lo que menos deseaba era tener a alguien más preocupándose por su estado o que por este mismo estado lo que Yamato tiene tiempo haciendo, se destruya o se vea pospuesto por su culpa. Además si era un suplemento, al menos uno de ellos. Guardo su compra mientras salían del establecimiento. Había algo en la manera que Takeru la estaba mirando que le estaba causando algo de intriga. Podía sentir que el chico intentaba leerla, tal como Yamato le había comentado que el chico solía hacer con todo el mundo "Bueno, debo ir a un sitio antes de ir a casa… Así que…"
"Te acompaño" Los ojos de Mimi se abrieron como platos, y levanto las manos para evitarlo.
"¡Oh! No es necesario Takeru-san estoy segura te aburrirás… Yo…"
"Vamos… Conociéndote y por lo que me comentan tu eres todo menos aburrición, Mimi-san"
Estábamos cerca al Centro Pompidou, uno de los sitios donde más población y turista había. Takeru se veía entretenido mirando a las personas y Mimi se aventuró a preguntarle si él se la vivía por esas zonas, obviamente el rubio le respondió que no, tanto él como su hermano se concentraban en siempre estar estudiando, practicando o tocando y cuando no. Estaban de viaje haciendo algo parecido. Caminar y conocer, aun cuando viajaban no solía ser de su entremés. Observo al grupo que apenas la vieron elevaron los brazos saludándoles. Ella tomo a Tk de la muñeca y lo arrastro.
"¡Hola! Lamento llegar tarde, se me acumulo todo"
"No te preocupes Meems, apenas el público empieza a aglomerarse… Uhm ¿Quién es él?" La castaña se giró al ver que aún seguía tomando de la muñeca al rubio y lo soltó al ver lo tímido y fuera de lugar que se veía.
"Él es Takeru… Uhm… Ishida"
"¿Un Ishida, aquí?" El rubio elevo la ceja y Mimi se empezó a sentir algo intimidada.
"Vino a acompañarme, nada más. Él no tocará"
"¿Tocar? Vienen a tocar aquí en la calle ¿Acaso?"
"Takeru-san… Ellos y yo venimos una vez a la semana a tocar para ganar dinero para el hospital con discapacidades. Cada uno de ellos tiene a un familiar o tuvieron a un familiar ahí… Y está pasando por un pequeño problema ahora. Fue la mejor manera que se nos ocurrio recaudar dinero"
"¿Algún problema?" Hablo el francés al darse cuenta que el rubio parecía mofarse de ellos. El mismo rubio sonrió y miro.
"Para nada. Más bien, siendo así. Me gustaría ayudar" Todos los presentes se miraron y solo la sonrisa de Mimi fue la única expresión.
"¡Eso es bueno Takeru-san! Pero… ¿No traes tu oboe cierto?" Él chico negó, y el francés observo a uno de sus compañeros. Este sonrió y dándole la aprobación, busco algo en su bolso.
"¿Qué tal se te da con la flauta?"
Música popular. Es como lo denominaron, y Takeru parecía divertirse mucho tocando algo que no sea música clásica. Al principio todos estaban poco receptivos. Lo admitía pero, a medida que el público se reunía. Él se fue soltando y se acercaba al público para hacerlo bailar al sonido de una flauta que su amigo Paul le otorgo. Empezaron con cosas sencillas pero apenas empezaron a tocar canciones famosas de bandas sonoras el público enloqueció. Mimi estaba sorprendida con lo rápido que Tk agarraba el paso solo con escuchar, y le hacía admitir que el chico tenía un buen oído. Eso hizo que la tarde, se hiciera mucho más tranquila.
"Hace tiempo que no veía tanto dinero, debo agradecerte Takeru-san" Iban por la estación de metro, Takeru acompañaba a Mimi de vuelta a su hogar.
"Te agradezco a ti, Mimi-san. Nunca me había divertido así y admito que lo necesitaba… A veces, se me olvida el por qué toco"
"Uhm… Nadie que te viera diría lo contrario. Siempre eres un chico muy relajado, muy diferente a tu hermano" Takeru rio.
"No te creas, a veces puede ser igual que mi hermano, después de todo recibimos la misma educación… Mi padre… No es una persona que se lleva a la ligera la educación y el talento… Aunque con mi hermano siempre fue el más severo, yo a veces no me salvaba de lo estricto que podía ser"
"El Maestre Ishida…" No pudo evitar susurrarlo. Yamato nunca hablaba de su padre, pero podía percibir un hilo de resentimiento hacia el hombre. Mientras que Takeru tenía un hilo de tristeza cuando hablaba de él. Acaso ¿No se llevaban? Pensar en que su padre no se llevará con ella, le hacía sentir un vacío. Ella amaba a sus papas, y ellos habían movido el mundo por ella. Sintió aún más tristeza por Yamato. Ella sabía lo difícil que era para el rubio expresar sus emociones y la música era su única arma para hacerlo pero tener que siempre estar a la altura de su apellido evitaba que pudiera en muchas ocasiones disfrutarlo. Por eso, todas sus baladas eran tristes y llena de mucha historia. Cuando lo conoció, no dudó en aceptar porque algo en ella le gritaba que debía curarlo. Sanarlo.
"Mimi-san…"
Quizás con esta orquesta, Yama por fin podrá sobresalir y encontrar su verdadera voz y pasión. Dejar de vivir de la sombra del apellido Ishida. Porque ella sabía que eso atormentaba al rubio, bueno. Al par de rubios, cada uno quería hacerse de su propio nombre. Ella, deseaba más que nada poder hacer realidad su meta. Entendía lo que era tener obstáculos en la vía. Podia sentir el peso de la medicina en su bolso. El doctor se lo había dejado claro y por eso le había dado una oportunidad. Quería hacerlo, quería hacer lo posible por Yama. Que consiguiera su propia voz. Quizás ella no sabía el por qué en su totalidad. Boba, claro que lo sabes. Desde aquellos besos, aquel desayuno. Veía a un Yama diferente, un Yama que con ella parecía encontrar una voz, aun si fuera un susurro. Ella sabía que intentaba susurrarle, él quería romper esa coraza que el apellido Ishida había hecho con él.
"Uhm, Mimi-san…"
El rubio deseaba poder sentir esas emociones sin tener que usar la música, y la usaba a ella para ello. No le molestaban porque sabía que era sincero, además con esas acciones empezaba a sentir. Me gusta… Yama, me gusta y mucho. Eso lo sabía aun cuando no se atrevía a admitirlo, porque admitirlo sería decírselo y decírselo seria decirle la verdad de todo y eso sería atarlo y él se merecía un mundo sin tener que sentir que no puedes avanzar porque la persona a tu lado sencillamente no puede… Ella no podía hacerle eso a nadie, ni siquiera a Yama… Apenas terminará la orquesta, se haría paso a un lado para concentrarse en su pieza maestra, en cuanto la terminará hacia lo posible para tocarla antes que ya no pudiera… Luego, de ahí volvería a Japón… Al menos hasta saber lo que debía hacer… Hasta que su condición estuviera estable.
"Mimi-san"
"¿Uhm?" Pronuncio apenas sintió una mano sobre su hombro y observo al rubio. Yamato. Takeru. Kouji. Taichi. Hikaru. Ha sido bendecida con muchas personas a su lado, lo que mejor podía hacer era otorgarle lo mejor de ella, la mejor sonrisa, las mejores palabras, los mejores momentos. Hasta que pudiera decir adiós. Sin arrepentimientos. Pensar eso, solo hacía que su corazón diera un vuelco y su respiración, no se sintiera cómoda. Sonrió "Lo siento, ando algo cansada y me distraje"
La veía ahí, dormir quizás recuperando fuerzas y algo en él se sintió completamente disturbado. No justo antes de llegar a la entrada, antes de despedirse la propia Tachikawa, se desmayó. Le costó subirla a su casa, y cuando busco entre sus cosas para la llave se topó con el paquete que tenía en la entrada pero deshizo su pensamiento de abrirlo hasta llevarla adentro. Intento despertarla, cuando la metió en la casa y le retiro el abrigo, noto la pequeña bandita en su brazo. De esas que usaban para cubrir cuando te sacaban sangre. Apenas la tapo estando en la cama, sin evitar sentir vergüenza saco el paquete y encontró que había 2 medicamentos con prescripción. Uno era un fuerte calmante para aliviar los dolores y el otro, no lo conocía pero para ser tomado cada 8 horas, debe ser algo fuerte. Memorizo el nombre del doctor que lo receto antes de poner todo en su sitio. Y se sentó en la cama, a esperar a que la violinista despertará.
Pensó en llamar a su hermano, pero le daría primero la oportunidad a Mimi para que se explicará. Era ahora ciertas sus sospechas, lo que le preocupaba era que tan grave era. Saco su celular y se puso a averiguar uno de los nombres que no sonaban en su cabeza. Había mucho para lo que se usaba esta medicina pero, uno de ellos era para la regeneración e impulso de la respuesta natural del cuerpo en aquellos pacientes con el sistema inmunitario afectado. Observo a la castaña que parecía más en el mundo de los sueños que de los vivos.
"¿Qué es lo que realmente te pueda estar pasando, Mimi-san?"
Había disfrutado de una buena tarde con la castaña. Nunca había tocado sin todo el protocolo que llevaba tocar al público, y este había sido más entretenido. Aunque al principio tuvo miedo cuando se le entrego una flauta que no era de él. Esto se le fue al momento que Mimi empezó a tocar sin inhibiciones. Habían recaudado mucho dinero, y agradecía en parte que nadie lo reconociera para evitar que toda la diversión se arruinara. Los que tocaban con ellos, eran agradables luego que reconocían que el apellido Ishida, era solo un apellido. Inclusive intercambiaron de números para invitarlo para la próxima vez. Pero, no esperaba que terminará de esa manera puesto ella en cuanto la vio se notaba más regenerada, descansada. Y pensó que realmente todo estaba bien, pero sus teorías se desplomaron apenas llegaron a casa de la chica.
La próxima semana sería su prueba, y en un mes de ahí la orquesta de su hermano. Ya quedaba menos tiempo para ambas cosas y se notaba la ansiedad en todos lados. Kari casi no la veía, y a su hermano ni se diga. Fue una sorpresa toparse con Mimi. Aun cuando la chica sonreía, se divertía y demás podía notar un aura de tristeza. Un secreto que realmente la andaba carcomiendo por dentro. Al menos podía estar seguro de que ella no querrá ni buscaba hacerle daño a su hermano, solo ocultaba este secreto del cual sabía que su hermano sabía nada para evitar preocuparlo. Porque, realmente su hermano ante una enfermedad podía volver intenso y descuidar todo lo que le rodeaba… Pero, la verdadera pregunta sería ¿A qué costo estaba buscando proteger a su hermano, esta mujer?
"Sea lo que sea Mimi-san… Tan solo espero… Todo termine para bien"
Aprovecharía su próximo día libre y averiguaría quien era este doctor a ver qué información podría reunir. Ya no era sencillamente la búsqueda de proteger a su hermano, sino curiosidad por saber que mal puede estar atrapando a esta joven. Para saber cómo proceder a que ambos tuvieran un final que se merecían. Se puso de pie, y dejando una pequeña nota en la mesa de noche, salió de la habitación.
Dio una última vista a la mujer en la cama.
Y cerrando la puerta, no pudo evitar volver a pensar.
Tan solo, realmente esperaba…
Que todo termine para bien.
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Reviews
Mimato Bombon Kou: Takeru se preocupa mucho por su hermano, más porque siempre vio que Yamato por ser el primogetino debe llevar muy encima el titulo Ishida, mientras que con Tk fue la cosa mas sencilla por ende el desea otorgarle la posibilidad de vivir y disfrutar cosa que su hermano siendo pequeño nunca pudo. Takeru no buscará separarlos, el analiza mas de lo que hace. Quien realmente les hara la vida cuadritos es Tai, el caballero debe proteger a su princesa ;)
EunHye09: Si, esta como que tranquilo el fandom mimato pero espero ver pronto más. Ahorita ando con otra historia pero no la soltaré hasta no terminar 2 al menos. Hahaha. Me alegra que cada vez te guste más esta historia. Yup, Take hara de celestina xD… Hahahaha 3
Carina: Hello! Gracias por recibirme. Es necesario que Tai complique para permitirle a Matt que se abra por completo. Y bueno, habrá emociones mixtas ahí porque todo se complicará con una pelirroja. Espero este capitulo te haya gustado.
EstherBea: Hola! Sip, nadie mejor que Tak sabe como es matt realmente. Mimi siente algo por Yama, esto se noto pero su posicion de salud evita que ella quiera o pueda acercarse más, por eso se mantiene entre cercana y lejana a Matt en ocasiones. Y bueno xD a muchos no les gusta que tarden en gustarse, pero son pocas las situaciones en las que es amor a primera vista. Atraccion si, pero amor no. Y bueno, Tai es un santo pero todo será para bien, lo prometo.
Si, este ha sido un pequeño capitulo compartido entre Mimi y Takeru. En lo personal no me gusto como se desarrollo, pero… Era necesario ver un poco más en los sentimientos y la vida de Mimi, además que Takeru se de cuenta y pueda establecer su búsqueda… xD supongo es porque le falto música hahahaha. Pero, espero les haya gustado.
Vieron el cameo de Michael con el Meems xD Hahahaha
El siguiente capitulo puede ser Kouji o Yamato, ustedes deciden!
